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Isla al Sur

ARQUITECTO DE FANTASÍAS

ARQUITECTO DE FANTASÍAS

“En la infancia y adolescencia encontré el tema de la película, la formación de un carácter”, confiesa Fernando Pérez, uno de los más destacados cineastas cubanos, al hablar de su nueva obra, El Ojo del Canario.

LIVHY BARCELÓ VÁZQUEZ,
estudiante de quinto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Fernando se acerca a los actores y ante todos comienza a dar instrucciones de cómo quedaría la toma. A los cinco emisarios de la corona española entre ellos, el Capitán General, les indicó su ubicación dentro del set de filmación y la forma en que debían sujetar el quepi y empuñar la espada mientras bajaran la escalera. A las niñas que se arrodillaran y no miraran hacía las cámaras y a la madre del niño, solamente, le dijo: “Tú sabes como tienes que poner el rostro”.       

Todos se alistan, de pronto se escucha una voz que dice: ¡ACCIÓN!

La escenografía denota un cuidadoso tratamiento del contexto epocal, sin dudas, es el siglo XIX cubano. En una de las escaleras del palacio de los Capitanes Generales se encuentran los militares, a unos cuantos peldaños, Leonor Pérez se hace acompañar de sus hijas, quienes al igual que la madre, se inclinan ante los señores. 

La madre de José Martí pide al Capitán General clemencia por su hijo a la vez que le entrega una carta y se arrodilla ante él.

El capitán responde:

-Levántese señora. Yo sé algo sobre esto de José Martí, pero no estáa en mi jurisdicción.

Mira a uno de los oficiales y apunta:

-Vamos a tener en cuenta esto.

Al terminar la conversación, comienza a bajar la escalera acompañado de los demás oficiales. De inmediato, Leonor se levanta y le suplica: “Pero es un niño, tiene solo dieciséis años”.

Ante sus palabras, el capitán se detiene, la mira y sigue su camino.  

¡CORTEN!, silba Fernando Pérez. Bajen un poco más lento los últimos escalones, pues la cámara tiene que pasar por detrás de la columna.

-A pesar de ser un documentalista

multipremiado prefiere el cine de ficción.

¿A qué se debe esta distinción?

El cine documental fue mi escuela, me formé como cineasta dirigiendo documentales en el noticiero ICAIC Latinoamericano de Santiago Álvarez y en otros espacios. Es un  género extraordinario y muy difícil, pues la realidad no se puede dominar totalmente. Siempre estás a expensas de lo que ella te depare.

La ficción me atrae mucho más ya que le permite al director crear mundos posibles en donde es el máximo responsable de lo que estará en pantalla, entonces, de alguna manera, siento seguridad con la ficción debido al gusto por la fantasía que muchas veces es más creíble y verosímil que la realidad misma.

-Los especialistas reconocen su obra en tres etapas.

Y los cambios de estilo generan temor.

¿Cómo enfrenta Fernando Pérez los cambios

de estilo en su forma de hacer cine?

¡Con temor! -sonrió-, pero también con muchos deseos y ansias. Siempre pregunto por qué soy cineasta y la respuesta está en el placer que experimento al hacer cine. A través del séptimo arte puedo comunicarme con las personas. Lo que me  desagradable es la rutina.

Los caminos conocidos ofrecen más seguridad, pues transitas por ellos de una manera convencional y establecida. Sin embargo, tanto en el cine como en la vida, uno debe vivir cambios, estos siempre son sinónimos de  evolución, de avance, de ir hacia delante y de revelar muchas cosas. Lo peor es estar inmóvil, quieto.

-La historia de Cuba está rebosada de

personalidades y hechos significativos.

¿Cree usted que la cinematografía cubana

padece de películas que los aborden?

Mira,  no sé. Tendría que pensar bastante esa respuesta. En estos 50 años del ICAIC me vienen a la mente películas cubanas que tienen tales argumentos. Recuerdo la cinta sobre Mella, el Baraguá de Masic, un documental de la vida de  Frank País, David y La Odisea del General  José.
La historia ha nutrido mucho al cine cubano, quizás lo que ocurre es que nuestra producción nunca ha sido tan amplia como nosotros quisiéramos.

Creo que esta situación no es exclusiva de películas sobre la vida de personajes y hechos históricos, también ocurre con muchos otros temas. Posiblemente esta sea la respuesta, de acuerdo con los promedios, tendría que pensarla más.  Esa respuesta se la dejo a los investigadores.

-Su nueva producción Martí: El ojo del canario,

pertenece a una serie titulada Libertadores,

que convoca a varios cineastas latinoamericanos

para que cada uno refleje la vida de un héroe.

¿Qué significa haber sido escogido

para tamaña responsabilidad?

Nunca pensé hacer una película sobre José Martí, cuando me lo propusieron, dudé, pero no dije que no, tenía que pensarlo bien y finalmente acepté. Si bien es cierto que cada cubano tiene su Martí, entonces yo también tenía que dar el mío. La película, El Ojo del Canario, comienza con Martí de nueve años y termina en el presidio político a los dieciséis.

Escogí este período por ser una de las etapas menos difundidas de su vida, no quiero decir conocida porque hay investigaciones y documentos que lo avalan. No obstante, es la menos divulgada por la riqueza que encierra la obra del  Martí adulto. En esa infancia y adolescencia encontré el tema de la película, la formación de un carácter.

-¿Cuánto riesgo presupone realizar

una película sobre un personaje

histórico de gran envergadura?

Los riesgos acometidos con cualquier película. Solo que al tratar personajes históricos estos peligros pueden ser mayores, pues te exigen fidelidad. Cuando realizo películas que parten de la realidad histórica trato de que los hechos sean bastante fieles a la historia real, aunque no exactamente iguales. Siempre hay una parte de la visión creativa del director. El caso de esta producción es lo mismo, más que una biografía es una película inspirada en la vida del Apóstol. Habrán múltiples criterios, algunos quizás no coincidan con la película que he ficcionado, pero allí está el Martí niño y adolescente que imaginaba y quiero comunicar a todas las personas.

-La personalidad de José Martí

es sumamente compleja.

¿Qué retos le supuso a Fernando Pérez

asumir esa responsabilidad?

Abordarlo con la complejidad que se merece. Todo el cine que he hecho,  hasta el momento, parte de la complejidad. No hay ninguna realidad que sea esquemática, cuando te olvidas de los matices la reduces a la nada, entonces haces propaganda o cualquier otra cosa. La vida es muy compleja y el papel del arte es expresar las complejidades y contradicciones de la misma y abrirse al universo del ser humano.

-¿Qué experiencia ha adquirido

con el rodaje de esta película?

Muchas. Primero logré profundizar en mis conocimientos sobre la obra martiana. Se hizo una investigación muy cuidadosa en la cual colaboraron Gloria María Cosío y Alejandro Gutiérrez. Visitar bibliotecas, consultar  periódicos de la época y libros de historia me acercó a la vida en el siglo XIX y pude establecer comparaciones con nuestra vida hoy. Descubrí muchas cosas que no imaginaba y jamás pensé que fueran así. También aproximarme a la obra martiana me  permitió confirmar que quizás lo más profundo está en lo más sencillo, no en lo más simple.

-¿Cómo fue el proceso de

selección de los personajes?

Fui muy cuidadoso con la selección de los personajes. Sabía que de no tener un niño y un joven como imaginaba, mejor hubiera sido renunciar a la película. El proceso de casting fue intenso y duró varios meses. Buscamos los posibles actores para estos personajes en lugares insospechados, incluso en la Universidad de Ciencias Informáticas. La selección final se tornó muy difícil porque existían opciones tanto para el niño como para el adolescente. Al final quedaron Damián Rodríguez, para el Martí niño, y Daniel Romero, para el de 15-16 años. Estoy muy satisfecho con la labor realizada por ellos, al menos me felicito  de haberlos encontrado.

-El simbolismo y la metáfora recorren

la filmografía de Fernando Pérez.

¿En la nueva película apelará

también a este recurso?

La obra poética de Martí es la metáfora y la utilización de símbolos. Es un torrente, un río, un universo de imágenes que pudieron tentarme para hacer una película en esa línea, pero no. Martí: El ojo del canario es un filme de narración clásica, realista y solamente, en uno o dos momentos, no voy ha decir cual, se  podrán sentir la mirada del Martí niño y adolescente sobre su realidad que pueden quedar dentro de él como materia de poesía, para crear los símbolos y las metáforas de las que posteriormente el Martí adulto se valdría para  escribir.

-Reiteradamente usted ha dirigido a

jóvenes valores de la actuación.

¿No teme que la inexperiencia

perjudique la creación?

En lo absoluto, lo prefiero a veces. En ocasiones la experiencia puede convertirse en un obstáculo, justamente, porque falta frescura, audacia, riesgo y espontaneidad. Prefiero la pasión en la escena de los principiantes. No estoy enfrentando una contra la otra, pero no temo trabajar con quienes actúan por primera vez. Al contrario, me atrae muchísimo.

-“No, Martí adulto es demasiado inmenso y complejo”,

estas fueron sus palabras ante la

posibilidad de una segunda parte.

¿No cree usted que la cinematografía cubana

quedará en deuda con su público

después de ver Martí: El ojo del canario?

¡No sé, es probable! Creo que después de esta experiencia tan intensa no seré yo quien cumpla ese compromiso. Martí y la historia de Cuba son una fuente inagotable no solo para películas sino para el arte en general. En Cuba hay muchos realizadores jóvenes y de mi generación que van a enriquecer el pago artístico de esa deuda.

 

CUIDAR LO RARO Y LO VALIOSO

CUIDAR LO RARO Y LO VALIOSO

Libros sobre la historia de la educación en Cuba, pertenecientes al antiguo museo de este sector, se conservan en la Casa de Estudios Pedagógicos Félix Varela.

HEIDY HERNANDEZ PIÑERA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Cartilla para aprender a leer en las escuelas públicas del Estado, El Ideario Pedagógico de José de la Luz y Caballero y el Libro Cuarto de Lectura, son algunos ejemplares pertenecientes al antiguo Museo de Educación, conservados hoy en la Biblioteca Pedagógica “Félix Varela”.

Yalile Amado Batista, especialista principal del centro, explicó que el patrimonio preservado, con el nombre “raro y valioso”, contiene obras de escritores cubanos como Daniel Fajardo Ortiz, Justo Chávez Rodríguez, Ramiro Guerra y  Arturo Montori.

Agregó, además, que la institución tiene el propósito de rescatar la colección de libros sobre la historia de la educación en Cuba, desde la colonia hasta los primeros 15 años de la Revolución y poner a disposición del público todo el caudal de conocimiento legado por Enrique José Varona, Ángel Landa y otros ilustres maestros.

La biblioteca ofrece sus servicios a profesores, másteres en Pedagogía, alumnos de las escuelas primarias, secundarias, las formadoras de maestros emergentes de la capital y para las personas que visiten el lugar con fines investigativos.

Como parte de las actividades del pasado año, la institución organizó una conferencia sobre Herminio Almendros, profesor español que desempeñó su labor en la nación cubana, así como un conversatorio en conmemoración al natalicio 201 del Padre Félix Varela, filósofo e historiador del siglo XX y quien nos enseñó primero en pensar.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipo de fuente: no documental, tradicional, primaria, directa.

Tipo de noticia: ligera, directa.

Valores noticiosos: Novedad. Proximidad o cercanía. Interés colectivo.

 

REGULANDO EL DESPILFARRO

REGULANDO EL DESPILFARRO

Especialistas cubanos crean software para controlar el consumo de electricidad.

Texto y foto:
SUSANA ANTÓN RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El control en tiempo real  del comportamiento del consumo eléctrico puede garantizarse mediante el programa de Adquisición Automática de Parámetros Eléctricos, Supervisión  y Facturación (ASPELFAC), creado el pasado año por la Empresa de Ingeniería y Proyectos para la Electricidad (INEL).

Este software cubano de supervisión eléctrica y facturación obtiene su mejor aprovechamiento cuando la instalación cuenta con metros contadores de la serie CIRWATT (CIRCUTOR), en este caso el software se comunica de forma automática con el metro e inspecciona los principales parámetros eléctricos.

El programa examina  en cada instante de tiempo los valores de las mediciones de voltaje, corriente y frecuencia, constituyendo una importante herramienta para el control del ahorro de electricidad y la supervisión del consumo energético del centro, afirmó María Elena Otero Durán, creadora del producto y trabajadora de INEL.

Entre las principales prestaciones que brinda está conocer el comportamiento del importe de la factura eléctrica y el consumo durante el mes (diario y total), adquirir de forma automática los parámetros medidos por el metro tales como potencia, demandas y consumo.

“Para cualquier entidad, disponer en detalle del comportamiento del consumo eléctrico es una expectativa excelente en el tema del ahorro energético, una herramienta imprescindible que nos permite controlar la energía”, expresó Víctor Puentes, director del centro.

La versión inicial del programa comenzó a utilizarse desde mediados de marzo de 2009 en la propia empresa y a partir de esa experiencia se continuó el desarrollo del producto con la incorporación de nuevas mejoras.

Pie de foto: La Empresa de Ingeniería y Proyectos para la Electricidad (INEL) está ubicada en la calle 23, entre O y P.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo

Tipo de lead: lead de qué

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional

Primer valor noticia: Repercusión, consecuencia

Otros valores noticia: Actualidad, Proximidad, Cercanía

Tipo de noticia: Pesada, directa
 
Fuentes: no documentales.

María Elena Otero Durán, creadora del producto y trabajadora de INEL.

Víctor Puentes, director de INEL.

EL VIEJO DEL KAWAMA

EL VIEJO DEL KAWAMA

Un hombre y su historia. Juan Pérez se llama.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

Como los viejos zorros, evade con sorna las cuestiones personales. Tiene 79 años y no está para tanta “preguntadera” que al cabo le importa un comino, pues lo suyo ahora es coger la bicicleta y pedalear medio centenar de cuadras desde su casa hasta el hotel Kawama, almorzar en el comedor de los trabajadores, hablar sobre el tiempo y el calor reventón, mirar en la pierna los colores de arco iris pintados por la linfangitis, y comprobar que la penicilina benciatínica ha sido el milagro curandero de las fiebres que lo ponían en cortocircuito con más grados de los 40.

Él sabe que en el hotel le quieren. Lo miman. Se ha convertido en uno de los más viejos trabajadores de la emblemática instalación septuagenaria, aunque desde hace cinco años en el expediente de Juan Pérez Fiallo aparezca el cuño de jubilado. Retirado es una palabra aceptada como inevitable porque lo que le queda es para estar tranquilo, después de trabajar la vida y ver crecer el predio acunado en el corazón casi como primera casa.

Se le conoce de la cocina, de fregar platos como un endemoniado, de ayudante, deshollinador, barrendero, almacenero y de la brigada de mantenimiento de los calentadores de agua. Ahora es una espléndida oferta con trabajadores bien pulidos en el arte de brindar servicios. Pero cuando entró, allí la mayoría eran hombres más o menos entrenados y las mujeres escasas, en gestiones de ropería: “De ese tiempo recuerdo que la gente prefería al Kawama porque era tipo campamento. El Internacional era un bloque lineal. De todas maneras, ellos dos marcaron un hito en la historia de Varadero”.

Recuerdos sin añoranzas

Gusta de contemplar al bien plantado edificio mirando al sur el canal de Paso Malo, al este Villa Tortuga, al oeste Villas Punta Blanca, y al norte la playa azul y verde de Varadero, con unas arenas blancas centellantes a los ojos, mientras él intenta revelar evocaciones amarradas al pecho en personal historia.

“La primera vez que vi a alguien de dinero con ropa de mecánico, hoy le dicen mezclilla, fue aquí. Eran la pelirroja Rita Hayworth, mujer hermosa y artista célebre, y su marido. Me impresionaron porque en aquella época en Cuba nada más la usaban los obreros del ferrocarril, de extracción humilde. Los divisé de lejos, estaban en la terraza, que antes no tenía techo y era solo una hilera de mesas”.

-¿Fueron los únicos famosos que vio?

“También a Robert Taylor y a la esposa, cuando se retrataron con los trabajadores. Yo no tenía contacto con los huéspedes, mis labores siempre fueron ‘detrás de la cortina’, como se dice”.

-¿Nunca intentó a otro trabajo?

“Cada quien nace para una cosa y parece que lo mío no era el público. Pero yo disfrutaba mi trabajo porque del Kawama antiguo me agradaba todo. Primero que el Oasis y el Internacional, ya este era un hotel de notoriedad al que venían muchos turistas norteamericanos. ¿Quiere que le diga algo? La casa azul de madera es lo más viejo que queda, pero antes el techo era de guano y servía de habitaciones para los huéspedes. Aquí no había viviendas por los alrededores y el canal no existía, era la famosa laguna de Paso Malo que ni en bote podía cruzarse. De verdad, cuando comparo es como si viera dos hoteles diferentes. Pero ambos me gustan”.

-¿Le parece que hay también otras diferencias,

digamos en los trabajadores?

“Claro que sí. Cuando yo empecé no se cursaban escuelas ni se aprendían idiomas, teníamos que superarnos nosotros para atender con esmero al cliente o ser eficientes en el puesto, si no, te botaban. Pero lo que permanece igual es la filosofía del trato. Si el huésped quiere hierba al lado de una mata, se le pone. La atención es fundamental, más que el idioma. La cortesía no tiene traducción, simplemente es buena, o mala”.

-¿Cambian acaso los huéspedes?

“Sí, en una cosa. Antes las mujeres venían a bañarse a la playa casi con guardaespaldas. Ahora es el acabóse. Lo que uno ve es como para alegrarse el alma...”.

Mueve en las manos el perpetuo palito de pino acompañante y resopla hacia dentro de la camisa de cuadros y rayas en tonos claros. Le miro fijo esperando otro poco de conversación, pero él se empeña en avistar el puente metido en el mar donde unos bañistas quieren arrebatarle al sol hasta el último rayo para volverse a su país como camarón hervido.

“En la época de baja hacíamos una escuadrilla y construíamos un puente adentrado en la playa. Permanecíamos en el agua desde las siete de la mañana hasta la hora de almuerzo. Mucho tiempo. Quizás por eso me olvidé de la existencia del baño de mar y hace más de veinte años que no me doy un chapuzón”, suelta de pronto, con la mirada vagando entre los turistas y la lengua sujeta al silencio.

Entre ayer y hoy

Le dejo en ese espacio de introspección y repaso apuntes de un hotel que debate su nombre entre dos versiones: o lo tomó de un campamento para señoritas nombrado Kawama, o le vino por la cantidad de quelonios desovando por la zona y enterrando los huevos en las tibias arenas.

Cualquiera de las dos leyendas puede ser cierta y atractiva para esta instalación cuyo sello como hotel ha sido variopinto. En él han estado desde Don Juan de Borbón y la marquesa de Aguas Claras, en 1948, pasando por el novelista francés Jean Paul Sartre, hasta los primeros trabajadores destacados de Cuba, en 1960, guajiros en éxtasis de lo inasequible hecho verosímil y que, en surrealismo de ternura, que no otra cosa puede pensarse, ordeñaban sus chivas a la orilla de la playa y las dejaban disfrutar como parte de la familia premiada.

Chasqueo los dedos delante de los ojos de Juan Pérez Fiallo y le digo que pasa la hora del almuerzo y lo esperan en el comedor para su rutina diaria, vital e impostergable.

Torna la mirada que no sé de qué remotas distancias regresa. Solo me comenta: “De joven tenía días que tomaba agua solo una vez, lo demás era cerveza. Ahora me dedico a la bicicleta, a venir aquí y a ver la televisión que es casi un cine sin salir de la casa. Como te dije, el mar lo veo divinamente, pero ya no me baño en él”.

CERÁMICA ESPAÑOLA POR PRIMERA VEZ EN MUSEO DE ARTES DECORATIVAS

CERÁMICA ESPAÑOLA POR PRIMERA VEZ EN MUSEO DE ARTES DECORATIVAS

Piezas creadas entre los siglos XVI y XX componen la muestra.

HILDA ROSA GUERRA MÁRQUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Por primera vez y hasta noviembre (2009), el Museo Nacional de Artes Decorativas exhibe en su galería de exposiciones transitorias la muestra La persistencia de los hornos, con piezas cerámicas creadas por artistas de varias provincias españolas.

Consideradas las más importantes de España por su decoración y calidad, las manufacturas Manises, de la provincia valenciana, y Talavera de la Reina, de Toledo, están entre las obras, las cuales datan de los siglos XVI al XX y aparecen colocadas en orden cronológico.

La técnica más significativa utilizada en la confección de las piezas es la de reflejo dorado, consistente en la cocción de la mezcla de plata, cobre, vinagre y otros elementos, explicó Geissa Estrada Valero, curadora de la exposición y museóloga del Departamento Técnico.

También integran la exposición manufacturas de las regiones de Triana, Sevilla, Cataluña, Madrid, las porcelanas de Sargadelos, Galicia, y piezas creadas por los ceramistas Antonio Peyró y Daniel Zuloaga.

“Merece particular atención la cerámica de Daniel Zuloaga, artista de los siglos XIX y XX, el cual retomó técnicas tradicionales e incursionó en cada una de las nuevas vertientes estilísticas, además de emplear la fotografía como material de apoyo en la ejecución de sus trabajos”, afirmó Estrada Valero.


La confección de objetos cerámicos en territorio español tuvo origen en el período neolítico, última etapa de la Edad de Piedra, y estuvo influenciada por las técnicas y estilos de griegos, fenicios, romanos, musulmanes e ingleses.

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo

Tipo de lead: De cuándo

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional

Tipo de fuentes:

Documental: Catálogo La persistencia de los hornos.

No documental: Geissa Estrada Valero, curadora de la exposición.

Primer valor noticia: Originalidad, rareza, curiosidad, novedad o singularidad

Otros dos valores noticia: Actualidad, inmediatez, oportunidad. Proximidad o cercanía

Tipo de noticia: Ligera.
 

DESCIENDE TASA DE MORTALIDAD INFANTIL EN SAN MIGUEL DEL PADRÓN

DESCIENDE TASA DE MORTALIDAD INFANTIL EN SAN MIGUEL DEL PADRÓN

La dirección de Salud Pública del municipio desarrolla estrategias para evitar la pérdida de niños al nacer.

BARBARA PÉREZ QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La disminución a un 4,4 de la tasa de mortalidad infantil es un logro que evidencia la dedicación y preparación del municipio capitalino de San Miguel del Padrón en el sector de la salud y ofrece la satisfacción de contar con 1 351 niños recién nacidos, expresó Raquel Peña, directora municipal del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI), de la localidad.      

Para obtener estos resultados el municipio desarrolla  estrategias regidas por el PAMI, de forma tal que se garantiza la vida de los infantes al nacer, así como la de sus madres.

Entre las medidas que incluye el proyecto figuran el control sistemático al programa materno infantil por parte de la Dirección Municipal de Salud. En esta localidad citadina las gestantes con problemas nutricionales y sociales son incorporadas a comedores de empresas u otras unidades para garantizar que tengan una correcta alimentación y, en el caso de aquellas con más de 28 semanas de embarazo, son chequeadas por un equipo encargado de evaluar de forma particular a las mismas y definir su seguimiento.

Como parte del programa, también se prevé el ingreso oportuno de las gestantes con problemas biológicos que atentan contra la formación del bebé, y además, los mejores médicos y especialistas son incorporados a los lugares de mayores problemas sociales.

Hasta la fecha, se reportan 1 056 embarazadas, de las cuales 148 son de alto riesgo, así lo confirma el resumen del Programa de Atención Materno Infantil confeccionado por su directora, Raquel Peña.

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo

Tipo de lead: De cita indirecta

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional

Tipo de fuente: Directa y documental

Primer valor noticia: Repercusión o consecuencia

Otros: Interés colectivo y humano. Proximidad o cercanía

Tipo de noticia: Ligera

A LA CAZA DE emoCIONES

A  LA CAZA DE emoCIONES

La cultura emo es una manera de manifestarse que actualmente está de moda, y los jóvenes de Cuba no escapan a la novedad.  

SUSANA TESTÉ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Acentuar las diferencias  mediante  las denominadas  tribus urbanas es hoy  una característica de la sociedad. Los punkies, los freaks, los rastas, los raperos, y ahora los emos, son grupos en  que  se unen  los jóvenes y definen una  posición ante la vida.

En particular los emos, tienen reservado un rincón especial en el universo de las extravagancias, el dolor  y las  decepciones. Ellos poseen  una visión degradante de la vida y el suicidio es la vía de escape a sus fobias y obsesiones. ¿Qué pasa con dichos jóvenes, convertidos en una problemática a escala universal? ¿Cómo hacer para mostrarles el boleto de regreso a nuestro mundo, que ciertamente  está colmado de violencia y hambre, pero  también de amor y fe?

Jóvenes en tiempos de cataclismo

La cultura emo es una manera de manifestarse que actualmente está de moda, y los jóvenes de Cuba no escapan a la novedad.   Nace de la música inspirada en  el  punk de  los años ochenta y su  característica fundamental es el sentimentalismo que llevan a flor de piel y roza los  límites de lo irracional.

Los jóvenes que se identifican con dicha  tendencia  padecen una  necesidad extrema de sentirse vivos y de experimentar constantemente  nuevas emociones, de ahí que el término emo sea un apócope de emotional (emocional) y hace referencia a las letras de las bandas del género musical emocional hardcore, caracterizadas por abordar temas que provoquen sensaciones y estados de ánimo  en el oyente.

Para lograr mayor expresividad utilizan en su música cambios de ritmos crecientes, además, combinan  en una canción estallidos de furia heredados del hardcore con sonidos más apacibles para lograr   la  dramaturgia   deseada.

Junior*, estudiante cubano de la secundaria básica República Popular de Angola, explica: “Lo ideal en nuestra cultura es ser delgado, alto, pelo a medio cuello que cubra la cara, los ojos maquillados al estilo  gótico. Debemos  estar deprimidos, reír poco y cortarnos la piel para atenuar el dolor de sufrir la vida”.

No creen en religiones ni dioses, los colores preferidos son el  rosado y el negro y sus habitaciones siempre están a oscuras. Los símbolos que los distinguen son la calavera, el corazón roto y la flor rosada. Su vestimenta  sombría, prefieren las  zapatillas Converse o  Vans, suéteres ajustados al cuerpo con capucha, pullovers de estampados femeninos y  jeans apretados de color negro.

“Nos gusta llevar  correas y brazaletes con puntas,  piercings en la cara, uñas pintadas de negro o de otro color oscuro, maquillaje en los ojos y labios, pantalones caídos  que  dejen ver la ropa interior y así no se identifique si somos hombres o mujeres”, continua explicando Junior*.

Del dolor y otros demonios

Esta tendencia sería una más si los emos no mutilaran su cuerpo como ritual de autodestrucción en señal de agonía “por vivir en una sociedad  alienada y aburrida”, como suelen afirmar.

“Cortar, dañar  y desgarrar nuestros  cuerpos es  práctica común en esta cultura. Conocemos acerca de  los riesgos por  las infecciones y enfermedades como el Sida, pero nuestros ideales superan todos los temores”, asevera Maia*, estudiante del tecnológico Lázaro Peña, de Guanabacoa.

Demasiados peligros atentan contra los jóvenes que realizan tales cultos al dolor y aunque ellos reconocen el peligro de auto flagelarse, esta práctica es casi absoluta en la comunidad emo.  Ellos forman parte de una generación que grita a los  cuatro vientos: ¡Estamos hartos  de mirar a nuestro alrededor y solo  ver tristeza,  miseria y sufrimientos!

Fran *, joven emo movilizado en el Servicio Militar Activo, explica: “De pronto miras a tu alrededor y solo hay sufrimiento, personas marginadas por ser diferentes, padres que maltratan a sus hijos, abusos…, entonces notas que la vida es un total sinsentido y esa idea se hace tan poderosa hasta ser única. Ser emo no es una simple cultura,  sino una manera de  protestar contra la injusticia”. 
 

¿Marginados  o  no?

“Los emos somos marginados de forma más violenta que otros grupos, incluso hasta por los adolescentes”, afirma Ramsés*, estudiante de Estomatología de la Facultad de Ciencias Médicas de La Habana del Este.
  
El rechazo hacia los emos se da por la predilección de estos a caricaturizar el conflicto y la constante burla hacia los roles establecidos, lo que va desde el peinado hasta  la auto flagelación.   

Clara González, psicóloga del Policlínico Mario Escalona del Consejo Popular de Alamar, asegura: “Los emos respaldan la bisexualidad, se autoflagelan y hasta intentan suicidarse para demostrar su libertad (o liberalidad) de pensamiento, la intolerancia de la familia o solo para rebelarse contra los valores sociales, de los cuales creen que solo son imposiciones establecidas con el fin de dominar a las masas”.

Interrogada acerca del fenómeno emo, Sayuri Hernández, estudiante de la secundaria básica  República  Popular de Angola, afirma que se dañan a sí mismos y, por tanto, a quienes se les acercan: “No pienso como ellos. La vida  es rica por sus contrastes e incluso por los problemas que debemos enfrentar. No podemos ir por el mundo profesando tristeza y melancolía, todo lo contrario: debemos ser fuertes para dar frente a lo que sea con una bella sonrisa”.

A su vez, Rolando Hernández, enfermero de psiquiatría del Hospital Hermanos Ameijeiras, afirma: “Los emos deben tomar las cosas de otra manera. Es cierto que la adolescencia es difícil, y más para ellos porque son diferentes a la mayoría, pero todos pasamos por crisis de identidad. Solo que antes no cometíamos tanta insensatez como ahora. Estos chicos hacen un drama de lo mismo que sufrimos todos. El mundo es complicado, pero esta postura no cambiará nada”.

Amor sin banderas, sin fronteras, sin límites
 

“En un valle encantador había una fuente  (...) 

lo primero que vio Narciso fue su imagen reflejada (…)

Sí, él estaba enamorado de aquellos ojos (…)

el objeto de su amor era él mismo y deseaba poseerse…”.

(Baudrillard)

A menudo hay mucha presión sobre los adolescentes para que escojan "lo uno o lo otro", es decir, ser homosexual o heterosexual.  Algunos psicólogos, como Sigmund Freud, concluyeron que los humanos son de naturaleza bisexual y los bisexuales son personas con capacidad para amar a los de su propio sexo y también a los  del opuesto. Esta orientación puede incluir la atracción física, sexual y emocional, o relaciones con hombres, mujeres y transgéneros.

Acerca del tema, explica Armando Cruz, graduado  de Psicología en la Universidad de La Habana y  trabajador del Centro de Atención y Orientación a La Población (COAP): “Muchos emos suelen besarse en la boca indistintamente del sexo al cual representen, lo cual no  significa que sean homosexuales. La  mayoría lo hace con el fin de  examinar su capacidad sexual y,  además,  oponerse a  limitaciones retrógradas impuestas por la sociedad  como la homofobia  o la monogamia”. 

Carlos*, un joven que se acepta emo y apoya la bisexualidad, asegura que es muy difícil serlo y más aún, si te defines como emo también. “La mayoría de las personas nos llaman promiscuos, o en el mejor de los casos, creen que somos demasiado jóvenes para saber lo que queremos. Los adultos califican nuestra orientación bisexual como una leve pérdida de identidad característica de la adolescencia”.

La bisexualidad se ha vestido históricamente de prejuicios morales  que no representan el sentir humano, eso explica por qué los emos respaldan esta tendencia de doble atracción, más por ir en contra de lo establecido, que por deseos carnales.

A  propósito, expresa  Daniel*, de 19 años: "A mí me gusta ver que  dos mujeres se besen y no me siento mal por eso. Todos dicen que  los emos somos gay o bisexuales, pero no es así, nosotros no aceptamos etiquetas para definirnos como una cosa u otra, nos besamos como muestra de amor, eso es todo. No somos bisexuales".

La sexualidad cruza las fronteras de la raza, el sexo, la clase social, la capacidad y la religión. Ser bisexual no define nuestro estilo de vida o nuestra conducta sexual. Las personas bisexuales son monógamas, poliamorosas y célibes, como lo son las personas heterosexuales, las lesbianas y los gay.

La trampa más corta

“Si yo fuera valiente me suicidaría,

pero he esperado tanto tiempo que es

cuestión de jugar un rato más

y que el tiempo me suicide.”

(Jorge Luis Borges)

Un estudio de expertos de la UNAM (Universidad Autónoma de México), reveló que el 40 por ciento de los emos en el mundo  tienen tendencias suicidas por su perfil psicológico depresivo. Algunos especialistas del tema  advierten que la autoflagelación  como medida ante los problemas es una tendencia contrastante con la monotonía de la vida moderna y  anula las emociones.  En  casos extremos, conduce a los jóvenes a cortarse las venas, llegando accidentalmente a quitarse la vida o a caer en depresiones suicidas.

Un ejemplo que confirma esta debilidad por el suicidio son las siguientes palabras de Carlos*,  joven emo: “No es cierto que los suicidas tengamos que pagar algo por nuestros actos, tan solo somos espíritus ansiosos por llegar a la meta y hacemos una pequeña trampa”.

Artículos consultados en Internet (La salud mental de los  niños  y jóvenes.doc) afirman que entre el 12 y 25 por ciento de los niños mayores y adolescentes a nivel mundial, experimentan algún tipo de idea acerca del suicidio en algún momento. Cuando los sentimientos o pensamientos se vuelven más persistentes y vienen acompañados de cambios en el comportamiento o planes específicos de  autoagredirse, el riesgo de un intento de atentar contra su vida incrementa.

Mónica*, emo cubana de 16 años, asegura: “Nunca he tratado de suicidarme  y no creo tener el valor suficiente para hacerlo, siento mucho amor personal y creo que eso nunca dejará poner en riesgo mi integridad”.

Soy emo, ¿y qué?

En los tiempos que corren son noticia los muchachos emos, exponentes de una de las caras más tristes de la juventud. Se les llama suicidas, bisexuales, masoquistas, enfermizos, llorones. ¿Serán solo esto los emos?

Ellos lloran, sí, pero piden a gritos un mundo sin violencia. Se desgarran sus cuerpos, pero no violentan a terceros. Algunos son bisexuales, pero la bisexualidad, en fin, es amar, no matar indiscriminadamente. Los emos  extremistas son suicidas, pero no todos. ¿Qué época se salva de los  necios y los fanáticos?

Citas de emos cubanos obligan a pensar que “ellos” no son los locos patéticos que Internet nos da a conocer, pero sí son jóvenes deprimidos que buscan alternativas a este mundo, el cual se les antoja despiadado e insensible.

Según Lucas*: “En esta sociedad a veces necesitamos esconder nuestra personalidad, pensamientos e ideas. No podemos ser nosotros mismos, solo  debemos aparentar lo que quieren ver los demás, por eso los emos nos vestimos igual, la pintura del rostro es la misma, y también la manera de pensar. Solo así nos reconoceremos  con  vernos  nada más y nunca estaremos solos.”

Acerca del tema, dice Liz*: “Al final, todos somos un poco emo. Quien diga: yo nunca me he deprimido, nunca he pensado  que no aguanto más, jamás he considerado que la vida es miserable, es una persona insensible o  mentirosa”. Según la joven, los emos se dejan ver tal como son, expresando sus miedos y angustias, sin ataduras ni límites y, sobre todo, “no somos como quiere el mundo”.

A su vez Alejandro* dice sin sonrisas en el rostro que cada día se  aburre  más: “Es  tan  difícil  divertirme o sorprenderme.  No  pienso en suicidarme como Ian Curtis (vocalista del grupo inglés de post punk  Joy Division). No estoy  tan desesperado. Solo sé que nada me entusiasma como antes, ni siquiera  experimentar sensaciones nuevas”.

Marginarlos  no  es la solución, se requiere de una visión más flexible  del  mundo  para  aprender  a comprender y hasta amar a estos chicos. Discriminar los emos sería el detonante justo para enviarlos a  la  alienación sin esperanzas de retorno.

Su himno: la música emotiva. Su bandera: la bisexualidad y libertad. Los códigos: las cortadas en el cuerpo  y la expresión de tristeza.

Son paradójicos  y extravagantes, pero son  hijos, hermanos, tíos, amigos y, en algún momento, padres que viven y comparten en  esta sociedad bella precisamente por la riqueza humana que la caracteriza. 

Recuadro 1:

LA SÚPER RED DE REDES CON EL LÁTIGO EN LA MANO

Si el delineador en exceso y el peinado afeminado son las señas particulares del nuevo muchachito sensible, en Internet aparece publicado un manifiesto con  80 razones para odiar a un emo.

Solo 10 de ellas ya de por sí son respuestas a por qué tanto odio a nivel mundial contra estos muchachos.

Se maquillan (hombres y mujeres)
Son vanidosos
Adoran las calaveras
Se cortan para sentirse vivos
Su ideología no tiene historia
Adoran los homosexuales
Son suicidas
Se pintan las uñas (hombres y mujeres)
No paran de llorar
Le toman fotos a su peinado

Ficha Técnica:

 

Tema: Los emos.

Propósito: Dar a conocer el fenómeno emo. Mostrar cómo son realmente estos muchachos, con sus ideas, sueños y  perspectivas.

Objetivos colaterales: Explicar los orígenes de la ideología emo. Brindar detalles acerca de la bisexualidad y cómo piensan los emos acerca de esa orientación sexual. Ofrecer detalles, desde una perspectiva  psicológica, acerca del suicido y cómo se ha vuelto una solución para los problemas de los emos.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: De presentación del tema.
Tipo de cuerpo: Por bloques temáticos.
Tipo de cierre: De comentario del periodista.
Transiciones: Subtítulos para comenzar cada bloque temático; por ejemplo: Del dolor y otros Demonios y La Trampa más corta. Conectores lógicos que relacionan los párrafos, tales como: a su vez, sin embargo  y  por el contrario.

Estrategia de Fuentes:

Fuentes directas:

X*: emos cubanos cuyos nombres están protegidos.

Maia *, estudiante del tecnológico Lázaro Peña de Guanabacoa.

Mónica*, estudiante del tecnológico Lázaro Peña de Guanabacoa.                

Lucas*, estudiante del tecnológico Lázaro Peña de Guanabacoa.                

Daniel *, joven de 19 años, desempleado.

Alejandro*, joven de 19 años, desempleado.

Carlos*, estudiante de la Facultad de Artes y Letras.

Fran*, joven movilizado en el Servicio Militar Activo.

Ramsés*, estudiante de Estomatología de la Facultad de Ciencias Médicas de Habana del Este

Liz*, estudiante de la secundaria básica República Popular de Angola.

Junior*, estudiante de la secundaria básica República Popular de Angola.

Sayuri Hernández, estudiante de la secundaria básica República Popular de Angola.

Armando Cruz, psicólogo graduado de la Universidad de La Habana y  trabajador del Centro de Orientación y Atención a la Población.

Clara González, psicóloga del Policlínico Mario Escalona de Alamar.

Rolando Hernández, enfermero de psiquiatría del Hospital Hermanos Ameijeiras.

Fuentes Documentales:

Valcárcel, Eduardo. ”Selección de Lecturas de diagnóstico psicológico”. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 1984.

González, Otmara. “Desarrollo de la Personalidad”. Editorial Pueblo y Educación. La Habana.

Héctor Castillo Berthier, coordinador de la Unidad de Estudios de la Juventud de la UNAM (Universidad Autónoma de México)

Andrés Alcántara, psicólogo colombiano que aborda con frecuencia el tema emo.

http//www.youtube.com           

http//www.emo.com                        

http//www.emo-corner.com                  

http//www.angel.com

Soportes a emplear:

Hecho: Surgimiento del fenómeno social emo y su repercusión en Cuba.

Contexto: Los jóvenes emos dan la espalda al mundo en señal de desprecio y como medida mutilan su cuerpo, se quitan la vida, apoyan la bisexualidad y sucumben en un estado perpetuo de depresión, ante esto, la sociedad, casi de manera general, los  discrimina, hasta tal punto que en muchos  países reprimen a los emos con violencia física. 

Antecedente: La tendencia social a agruparse mediante las llamadas tribus urbanas. Además, analizo como antecedente el suicidio del vocalista Ian Curtis, de la banda Joy Division y los fenómenos sociales que precedieron los emos, como los freaks o hippies.

Juicios  empleados:

Juicios analíticos basados en las declaraciones de los especialistas, jóvenes emos y demás entrevistados acerca del fenómeno, para brindar todas las posibles visiones del asunto y dejar que el lector llegue a sus  conclusiones explícitamente.

Juicios de valor basados en las opiniones de los entrevistados a propósito del grupo social emo.

Juicios disyuntivos porque, en ocasiones, las declaraciones de los entrevistados se contraponen.

Texto complementario: Recuadro, con el objetivo de citar algunas de las razones por las que, según Internet, deberíamos odiar a los emos.

Proyecciones: Lograr que los emos sean aceptados y acogidos por la sociedad en un futuro cercano.

 

Y DICE UNA MARIPOSA QUE OYÓ AL DESPERTAR…

Y DICE UNA MARIPOSA QUE OYÓ AL DESPERTAR…

Dedicada al estudio de la audición en insectos, la doctora Martha Pérez Álvarez, profesora de Fisiología de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana,  comenta sobre su labor por más de 40 años en la institución.

ANA LIDIA GARCÍA HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“¿Sobre Mamá? Claro, con mucho gusto podemos hablar. Es una excelente profesional, pero sobre todo, una excelente persona. Dispuesta siempre a ayudarnos y a escuchar nuestros problemas. Conoce las historias nuestras de principio a fin”.

Palabras como estas se repitieron al preguntar por la profesora Martha Pérez Álvarez. Sus compañeros de trabajo, que con cariño la llaman “Mamá”, comentaron su dedicación a la Universidad de La Habana y en especial a la Facultad de Biología. Al hablar con quienes la rodean y observar el orgullo que sienten por ella, comprendí por qué la nombran con una palabra de cuatro letras que encierra toda la maravilla del mundo. 

Profesora de Fisiología hace más de 40 años, ama su profesión y es fiel defensora del medio ambiente. Investigadora y científica, mujer, comprensiva  con todos y consagrada a su labor, nos cuenta su historia y habla de su presente.

“Yo estudié la carrera  por decisión personal, te confieso que dudé entre  biología y  medicina, pero al final opté por la última. El amor al proceso de la vida me lo inculcó mi papá. Era una persona que amaba la naturaleza, capaz de despertarnos a mi hermano y a mí para colectar capullos de mariposas o ver un cometa en la noche.

“Escogí la carrera para conocer a los seres vivos, pero no veía esos conocimientos en ninguna asignatura. Pensé en abandonar los estudios en cuarto año y apareció la Fisiología. Encontré lo que en realidad se relacionaba con lo práctico, no lo descriptivo. A los alumnos les gusta, la sienten más cercana porque entienden su propio cuerpo”.

Dentro del campo de la Fisiología la audición de los insectos es el eje central de su labor. Trabaja sin descanso para lograr conocer todas las características del sistema sensorial de audición en las mariposas.

“Comencé a relacionarme con esa dirección porque el jefe del grupo al que pertenecía estaba interesado en desarrollarla. Es una actividad muy interesante. Los insectos se comunican entre sí, utilizando el sistema sensorial.

-¿Si no fuera lo que es hoy,

qué le hubiera gustado ser?

Me hubiera gustado vincularme a algún lugar donde se protegiera a la naturaleza. Ese es el principal deber de todos los biólogos y en especial en los países subdesarrollados donde competir con los adelantos de la ciencia resulta casi imposible. Nuestro medio ambiente está ahí y todo lo que hagamos por él es positivo. Mi trabajo está muy vinculado a este compromiso, conocer las especies es también una manera de conservarlo.

Mantener en buen estado lo que nos rodea es muy importante, pero no es mi única función. Un profesor universitario, además de hacer su labor docente, debe investigar en algunas ramas del saber, hacer experimentos, escribir artículos, dirigir tesis de diplomas, maestrías, doctorados, ser guía de grupo, presidente de carrera, pertenecer al Consejo disciplinario. A unos les toca menos, a otros más”.

Más de 24 artículos incluye la actividad  científica de Martha, la mayoría de ellos en revistas de prestigio internacional. Durante sus años de labor presentó 78 trabajos en eventos nacionales e internacionales de la rama. Participó en proyectos de investigación conjunta con profesionales  alemanes.

Para alguien que ha impartido conferencias  en Cuba y en el extranjero, obtuvo premios científicos como el de la UH en la especialidad de Estudios Fundamentales de las Ciencias  y las Humanidades en 1998, e integró el Consejo Científico de la Universidad desde 1992 hasta hace poco, y el de su Facultad desde 1988 hasta la actualidad, es muy importante referirse a las palabras ciencia y universidad combinadas en una misma idea.

“El desarrollo de la ciencia en la Universidad se ha visto afectado directamente por la situación económica de nuestro país. En muchas ocasiones la labor práctica encuentra disímiles obstáculos. Hubo un tiempo que se detuvieron las investigaciones. Con el paso de los años hemos aprendido a trabajar con limitantes y desarrollar la ciencia como en todo el mundo, sobre la base de proyectos. Nos tomó tiempo, pero ya nos adaptamos a esos métodos.

“Eso ocurrió y todavía sucede en la UH, pero no es un caso aislado, así pasa en toda la Isla. Creo que estamos mejor que muchos países del Tercer Mundo,  pero peor que potencias con un elevado nivel científico. En Cuba es muy difícil defender una tesis de doctorado, resulta casi imposible desarrollarla completamente porque no existen las condiciones necesarias. No obstante, considero válido destacar la presencia de un alto índice  de Premios a la Academia de Ciencias, la UH presenta excelentes resultados en la categoría”.

-La casa de altos estudios cumple 280 años

y usted ha estado en ella por más de 40.

¿Qué significado le confiere?

Me enorgullece que la Universidad llegue a tan honorable fecha porque la considero mi casa. Sé que muchos me critican, pero me siento bien así. Llego todos los días temprano y me voy muy tarde, incluso vengo en vacaciones porque es cuando mejor se trabaja.

Comencé a dar clases en la UH desde el año 1966 cuando estaba en tercer año de la carrera, desde que entré en 1964 jamás he salido de ella.

En esos años el país estaba inmerso en una reforma educacional y la Universidad necesitaba profesores, sobre nuestras espaldas llevamos los aciertos y desaciertos. Tuvimos que hacer grandes esfuerzos porque no recibimos la formación suficiente para dar clases. Intento transmitir a mis estudiantes la importancia de la preparación diaria, esa es la Universidad. En ella se dan las herramientas, pero no se puede ofrecer todo. Es fundamental que cada uno entregue mucho de sí en ese proceso. Se facilitan las bases y los mecanismos para que el alumno se apropie de lo que necesita en cada una de las ramas”.

En la Facultad de Biología la mayoría tiene una buena opinión de la profesora Martha, pero eso sí, todos argumentan que es una “profe” a la que hay que respetar.

“Pienso que no hay nada de extraordinario en eso, el mérito radica en haber sabido lograr una buena comunicación con los estudiantes. No me gustan las informalidades ni los cambios sin previo aviso. Siento el deber de influir en la formación de personas responsables”.

Con la palabra mamá llaman a Martha los jóvenes que la rodean. Para quienes están a su lado es la persona con la que se puede hablar, incluso, de asuntos personales. Ella ve en sus compañeros y alumnos a los hijos que no tuvo.

“Yo he modificado ese refrán que dice que al que Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos. Al que Dios no le da hijos el diablo le da alumnos. Es una gran recompensa sentir que te dicen mamá, porque eso demuestra que la quieren a una”.

-La nueva generación es una de las

razones por la que aún sigue trabajando…

La UH presenta hoy una deficiencia. Existe una discontinuidad en el claustro dada por el tiempo en que no se veía como una prioridad que los recién graduados se quedaran como profesores en la institución.

Nos dimos cuenta del fenómeno antes de que no tuviera solución y comenzamos a insertar a los jóvenes entre nosotros, pero les falta mucho por aprender y me siento comprometida con ellos. Debo transmitirles todos mis conocimientos para irme tranquila. Actualmente estoy terminando un libro de Fisiología que recopila los avances alcanzados en el campo y se utilizará en la enseñanza al menos por un tiempo.

Que su trabajo trascienda y sea útil a otras personas siempre ha sido una prioridad en la vida de la doctora Martha Pérez Álvarez, por eso desde que la seleccionaron en el año 1987 para dirigir la Revista Biología lo hace con mucha dedicación hasta el amanecer de hoy.

“En realidad nunca pensé  dirigir una revista, fue interés de la Facultad, pensaron en mí y acepté. Me gustó mucho hacerlo y hoy puedo decir que me encanta. Comencé sin saber nada, aprendí algo sobre la marcha. Lo disfruto porque ofrece la posibilidad de conocer el trabajo de otros compañeros del país. Esta labor permite ver materializado el esfuerzo de cada día. Es un gran estímulo apreciar a los autores contentos cuando se publica un artículo suyo”.

En la actualidad brinda clases a los estudiantes de cuarto año de Biología. Durante 41 periodos consecutivos ha impartido más de 80 cursos-semestre en la docencia de pregrado de las carreras de Biología, Bioquímica, Alimentos y Ciencias Farmacéuticas. Además, ha ofrecido 30 cursos de postgrado a egresados cubanos y extranjeros de diversas especialidades.

“No me interesa que otros piensen en las ventajas de dedicarse al postgrado o a la experimentación práctica por completo. Para mí lo más importante es la docencia y hasta ahora nunca he pensado abandonarla. Me sigue gustando dar clases y trabajar con el pregrado, ser la primera persona que les hable a los estudiantes acerca de la Fisiología. Me satisface estar al lado de los jóvenes. Considero que enseñar es mi razón de ser”.

-¿El esfuerzo de estos años de trabajo

hoy es un orgullo para usted?

Esta Facultad aporta mucho personal a los centros del polo científico, además, la mayoría de los científicos hacen sus tesis y las defienden en ella. En mi vinculación a dichos procesos  he visto a jóvenes graduados que realizan labores importantes y eso me estimula. Encuentro en todos los lugares que voy un biólogo. Hace algunos años el Obispo de La Habana era biólogo y yo le había dado clases.

-La juventud ha sufrido cambios

considerables en los últimos tiempos.

¿Cómo valora su espíritu actual?

No pienso que la juventud esté perdida como dicen muchos, y si hace cosas que no hacía la de antes es porque nosotros mismos se lo permitimos. Si hoy los alumnos no son respetuosos con los profesores es porque no vamos por un buen camino. En la Universidad no solo se consolidan los valores, también puede retomarse su enseñanza. Será que pienso así porque simpatizo con los jóvenes y sigo nutriéndome de su energía y  entusiasmo.

Martha Pérez  formó parte del equipo que “tejió a mano” las asignaturas de Fisiología Animal Comparada I y Fisiología Animal Comparada II, sin precedentes en el mundo. Pertenece al grupo de redacción del libro Fisiología Experimental, que obtuvo premio en la categoría Resultado más útil a la Educación Superior en la Rama de Ciencias Naturales en el año 1988 y mención a nivel universitario,  en 1989.

Durante esos años escribió gran variedad de materiales para el estudio de la Fisiología y participó en la elaboración de los planes de estudio A y D, y en el diseño y confección de programas de numerosas asignaturas tanto de pregrado como de postgrado. A pesar de su amplia carrera, Martha confiesa  que aún le falta mucho por hacer.

“Todavía no me pienso retirar, pero pedí la condición de Profesor Consultante. Mientras, sigo soñando. Nuestro equipo de trabajo tiene planes de hacer el registro electrofisiológico de la respuesta de los insectos al chillido del murciélago en el campo. Yo tuve una experiencia  similar en Alemania y fue algo maravilloso. Deseamos que todo sea lo más natural posible.

“El mayor anhelo de todos nosotros es fortalecer estas investigaciones en Cuba. No hay muchos grupos dedicados al tema en el mundo, pero existen potencialidades en Estados Unidos, Alemania, Dinamarca y Canadá.
 
“Creo que nos sigue faltando la divulgación. Es casi desconocido el trabajo que desarrollamos. La población necesita que se difunda una cantidad superior de temas científicos en revistas especializadas; la prensa diaria no es un espacio propicio para tales asuntos. Las personas leen las revistas en la guagua, en una cafetería, en recesos de cinco minutos, y si las compran es porque les interesan los tópicos  que allí se abordan”.

El tiempo se fue volando, Martha me había concedido una hora  de su ocupado día. A ella no le gusta que digan que es una mujer complicada, piensa que es una profesora común y corriente.

Tocan a la puerta: “Mamá,  te necesitamos”, dice un joven. Esta llamada anunció la hora de terminar. Me marcho y ella continúa entre aparatos que no entiendo, capullos de mariposas, revistas Biología, planes inmediatos o de largo alcance y jóvenes que la respetan como a una madre.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Investigar sobre la vida de Martha Pérez Álvarez, profesora de Fisiología de la Facultad de Biología de la UH, como profesional y destacar sus valores humanos.  

Objetivos colaterales: Obtener su opinión acerca del desarrollo de la ciencia en la UH y en Cuba. Conocer su opinión sobre la juventud actual. Conocer sus sueños. 

Tipo de entrevista:

Por su forma: Mixta
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Directo (mediante la entrevista cara a cara)

Tipo de título: De referencia a obra literaria.
Tipo de entrada: Anecdótica.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de conclusión: Opinión del entrevistador.

Fuentes consultadas:

Compañeros de trabajo de la entrevistada: Lic. Biología: Yelenis Ruisánchez; Lic. Biología: Antonio Cadis; Dr. Emanuel Mora. Alumnos del entrevistado: Yosniel Jiménez, Wilmer Toledo, René Herrera. Todas son fuentes directas.