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Isla al Sur

EL DIFÍCIL Y APASIONANTE RETO DE PREGUNTAR

EL DIFÍCIL Y APASIONANTE RETO DE PREGUNTAR

Tema: En su criterio, ¿qué diferencias se constatan entre una entrevista y una entrevista periodística?

CLEISBEL FONSECA GARCÍA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Uno de los  géneros periodísticos más difíciles y apasionantes es la entrevista. Su uso como método indagatorio, recurso informativo y diálogo interpersonal interesado la convierte en un género sui géneris.

La palabra entrevista deriva del latín y significa “los que van entre sí”. Según el diccionario de la Real Academia Española, es la conversación que tiene como finalidad obtener información. El mismo vocablo también proviene del francés entrevoir, que significa lo que se entrevé o se vislumbra.

En el mundo periodístico existe una gran polémica en cuanto a definiciones se refiere, por lo cual analizaré los rasgos esenciales que permiten determinar cuándo estamos en presencia de una entrevista periodística o no.

Para empezar, es necesario conocer que en nuestra vida diaria empleamos la entrevista constantemente  como método indagatorio, al intercambiar preguntas y respuestas con otro(s) individuo(s), en busca de determinada información, para conocer mejor sus ideas, sentimientos o modo de actuar. Es una forma de interacción verbal dentro de un proceso de acción recíproca.

Como técnica de recopilación, la entrevista va desde la interrogación estandarizada hasta la conversación libre, es decir, se emplea tanto en cuestionarios básicos que plantean preguntas generales para caracterizar a diferentes grupos de personas (encuestas, entrevistas de trabajo, médicas, judiciales) hasta el intercambio oral que podemos tener con cualquier individuo sin mantener una estrategia de investigación específica (conversación tradicional).

En un diálogo común, en la medida en que se desarrolla, surgen ideas, polémica, dudas o contradicciones espontáneas, pero una vez terminada la discusión, el tema muere, es decir, no tiene continuidad.

En el caso de la entrevista periodística no ocurre así, pues la mayoría de las preguntas son predeterminadas, buscan objetivos específicos antecedidos por un análisis e investigación previa, que después se pretende difundir según el interés del entrevistador y del medio al que represente. No es casual, sino es un diálogo interesado, con acuerdos, intereses y expectativas por ambas partes.

Edel Suárez, periodista cubano y jefe de la Redacción de Análisis de la agencia Prensa Latina, plantea que: “La entrevista periodística conlleva  un plan, busca conseguir una información, por lo cual, el periodista traza una estrategia previa después de conocer la biografía del entrevistado, quién es y cómo evadir las lógicas reservas que él pueda tener. Es necesario comprender el pensamiento del interlocutor para crear confianza y que la conversación surja con mayor espontaneidad”.

Según la información que ofrece Wikipedia, en una entrevista intervienen básicamente dos personas: el entrevistador y el entrevistado. El primero, además de tomar la iniciativa de la conversación, plantea mediante preguntas específicas cada tema de su interés y decide en qué momento el tema ha cumplido sus objetivos. El entrevistado facilita información sobre sí mismo, su experiencia o el tema en cuestión.

Una diferencia bien marcada es esta, la función de los roles. En una plática común la interacción entre los individuos suele ser equilibrada mientras que en periodismo es una charla centrada en el entrevistado, su voz debe predominar, destaca Miriam Rodríguez Betancourt, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Aunque por otra parte, Jorge Halperín, periodista argentino, plantea que el entrevistador es el encargado de guiar, interrumpir, poner a prueba o en dudas lo expresado por su interlocutor.

La información que ofrece Wikipedia sobre el tema refiere que la entrevista periodística se distingue fundamentalmente por tres factores: un evidente interés hacia la persona entrevistada, pericia en el manejo de la técnica de pregunta y respuesta y voluntad manifiesta de difundir el resultado en un medio de comunicación.

Argumenta, además, que en una entrevista es necesario que el sujeto entrevistado esté de acuerdo. Esto ocurre normalmente porque tiene algún interés en ser entrevistado. Las cuatro razones principales que puede tener son las siguientes: por su propio ego, por publicidad, por dinero, para ayudar al periodista, por gratitud, para la farándula.

Según Halperín, “la entrevista es la más pública de las conversaciones privadas.  Funciona con las reglas del diálogo privado pero para el ámbito público: proximidad, intercambio, exposición discursiva con interrupciones, un tono marcado por la espontaneidad, presencia de lo personal y atmósfera de intimidad”.

La entrevista periodística cumple varias funciones: obtener información, presentar una personalidad, una vida o una obra; estimular una acción y promoverla; sustentar una opinión; prestigiar un criterio, un trabajo, una necesidad del país o de un colectivo humano; y complementar un argumento, opina la periodista Mirta Rodríguez Calderón.

También requiere de una elaboración literaria, que consta de presentación, cuerpo y conclusiones. En un diálogo común estos pasos se pueden obviar y pasar, sin muchos preámbulos, a las preguntas que, generalmente, no tienen otra  intención que buscar datos, sin potenciar los métodos impresionistas y expresionistas.

Para la periodista y jefa de Redacción de Centro América y el Caribe de la Agencia Prensa Latina, Carmen Esquivel, saber entrevistar es una habilidad que el periodista desarrolla en la rutina diaria y con la práctica: “La facilidad de expresión ayuda, pero no considero que haya que tener cualidades especiales para realizar una buena entrevista, sino una adecuada preparación sobre el tema y el entrevistado”.

En la entrevista periodística interesa no solo lo que dice el personaje sino cómo lo dice. Los matices, la descripción de ambientes, lugares y personas son importantes porque una serie de preguntas y respuestas puede convertirse en una simple encuesta.

Miriam Rodríguez Betancourt plantea que la clave de la relación entrevistador-entrevistado se logra “cuando esté lo más cerca posible de la naturalidad, la dinámica y espontaneidad que caracteriza a una conversación”.

Agrega que el periodista debe estar conciente de “la influencia emocional que provoca, a partir de las muy diversas formas que adopta para reflejar y transmitir un asunto, centradas en el protagonismo de los portadores de la información”.

Existen también otros factores que influyen en la entrevista como género, al decir de la periodista Leonor Archuf son: el grado de institucionalización, articulación del espacio público y la función periodística, notoriedad o estatus de los interlocutores, y por el tipo de competencias  exigidas en el rol del entrevistador.

Para el escritor y periodista uruguayo Carlos María Gutiérrez, más allá de las especificidades de la entrevista, “entre dos seres humanos no hay comunicación posible si no hay sensación de que se entienden mutuamente, de que uno preocupa al otro como ser humano”, más aún en este género que se caracteriza por la colaboración entre entrevistador y entrevistado.

Otros especialistas en comunicación, como el brasileño Juárez Bahía, atribuyen gran importancia a la atmósfera sicológica que rodea a la entrevista. Para él la información más importante se encuentra “en aquello que afecta los sentimientos del reportero y las reacciones del entrevistado, en lo que insinúa, no en lo que dice claramente”.

Saber preguntar es un arte y una habilidad que tiene el periodista para hacer que el entrevistado se pronuncie. Si no lo logra, ha fracasado, asevera la doctora Miriam Rodríguez Betancourt.

Bibliografía:

Carlos María Gutiérrez: Charla ofrecida a estudiantes de Periodismo de La Habana, el 13 de febrero de 1990 (versión no publicada).

Diapositivas de Power Point de trabajo realizado por César Contreras Manzor para el taller de Radio 2003. Título: La Entrevista Periodística. Intimidades de la Conversación Pública (Basado en el texto de Jorge Halperín)

http://es.wikipedia.org/wiki/Entrevista_periodística

http://html.rincondelvago.com/entrevista_3.html

http://html.rincondelvago.com/entrevista-periodistica

http://sistemas.itlp.edu.mx/tutoriales/comadmva/t24.htm

http://www.gobiernodecanarias.org/educacion/9/Usr/elvigia/febrero99/entrevista

http://www.monografias.com/trabajos12/recoldat/recoldat  

Miriam Rodríguez Betancourt: Acerca de la entrevista periodística, Ed. Félix Varela, Ciudad de La Habana, 1999.

“UNIDAS DESDE EL ALMA”

“UNIDAS DESDE EL ALMA”

Así describe la relación con su profesión Hilda Puerta, profesora de la Universidad de La Habana e investigadora del Centro de Investigaciones de la Economía Internacional.

RICHARD RUÍZ JULIEN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Daban las diez de la mañana y me encontraba en un salón contiguo al área de conferencias del Centro de Investigaciones de la Economía Internacional (CIEI). Un local amplio, con inmensos ventanales, a través de los cuales se divisaba una tupida arboleda y se escuchaba el ir y venir de los carros por una gran avenida de La Habana.

Sentada frente a mí, cordial, con sonrisa amistosa, dispuesta a ayudar, Hilda Puerta, licenciada en Economía en La Universidad de La Habana y actualmente profesora e investigadora de la misma y del CIEI en la esfera de Integración Económica, respondía mis preguntas complacida de “su tarea”.

“No es menos cierto que la Universidad llega a su aniversario 280 afectada por disímiles circunstancias. Estas condiciones han influido de diversas maneras en su proyección pero, lejos de planteamientos superficiales, cuando estudiamos en profundidad la enseñanza universitaria cubana moderna descubrimos una entidad orientada hacia la formación de un joven íntegro, preparado para enfrentar los retos de la vida, dispuesto a buscar y combinar soluciones más efectivas.

“Por encima de cualquier deficiencia, existe un colectivo dedicado a depositar en el futuro profesional los elementos fundamentales, más allá del orden académico, para una genuina formación: el afán por conocer, razonar, construir, desarrollar valores, debatir sus proyecciones. Aquí está el verdadero estilo, la norma de trabajo de la universidad cubana del presente”.

Hilda Puerta pertenece a este conjunto de seres edificadores, especie tal vez de héroes anónimos, de los cuales surgirán ejércitos en el mañana. 
    

-¿Cómo surge en usted su vocación de investigadora?
 

De manera paulatina, asociada al creciente interés de profundizar en los conocimientos y, de alguna manera, surgió desde muy joven.

-¿Qué recuerdos más significativos tiene

de su etapa de estudiante universitaria?

Al evocar esa etapa lo hago con mucho cariño. Recuerdo de manera especial la solidaridad entre los estudiantes ante las diversas y muy frecuentes dificultades, sobre todo de acceso a la bibliografía, y cómo nos ayudábamos los unos a los otros.

Fue un período muy intenso (fines de los setenta). Teníamos un régimen muy fuerte de estudios en la mañana, trabajo de prácticas de producción en las tardes y muchas actividades en las noches. Siempre estuvimos muy unidos, estudiábamos mucho en colectivo. Aún nos reunimos periódicamente.

-¿Representó un antes y un después en su vida

el cursar estudios superiores en

la Universidad de La Habana?

Por supuesto. La rica experiencia vivida al cursar estudios en la Universidad marcó un hito en mi vida, no sólo por el aprendizaje de las diferentes materias, sino también porque, en ultima instancia, todo lo vivido incidió de forma determinante en mi visión general del mundo y la vida.

-¿Cuándo comienza a ejercer como profesora?

Prácticamente al terminar de graduarme. Fue un momento decisivo, donde se requería esfuerzo, pues era imprescindible dar respuesta de manera inmediata al déficit de profesores en el país. De esta manera, fue necesario formarme como docente desde el punto de vista técnico y profesional, sin apenas tiempo para prepararme.

-¿Cuánto de Hilda como persona

está presente en sus clases?

En mis clases están presente cada una de mis cualidades y características como persona. Disfruto mucho impartir clases, me realizo de manera especial como profesional. Cualquier problema en el plano personal lo olvido delante de mis alumnos, con quienes logro establecer siempre excelentes relaciones. A mis estudiantes trato siempre de trasladarles mis experiencias, y los valores que debe tener un profesional de la economía en la actualidad.

-¿Qué otros valores, además del

saber otorgado por las clases, cree es

necesario fomentar en el alumnado?

Son muchos los valores que es necesario impartir para lograr formar verdaderos profesionales en la actualidad, dispuestos a transformar, a buscar nuevas estrategias de desarrollo. Lo primero es trasladar estos valores a través del ejemplo diario, de la labor constante y conjunta. Entre ellos destacan, sobre todo la honestidad, la lealtad, la ética, el sentido de la responsabilidad, la verdad, la solidaridad y el respeto.

-¿Cómo cree que la universidad cubana

actual influya en la formación de los jóvenes?

La universidad cubana actual influye en los jóvenes por diversas vías. Estas se manifiestan en el diseño y la manera de impartir los planes y programas de estudio cada vez más modernos, de más calidad, más multifacéticos, incluyendo la vinculación con las investigaciones y la práctica profesional directa. Además de ello, está presente en todos los aspectos relacionados con la Batalla de Ideas, la cultura, el deporte, tratando en todo momento de formar un joven más integral y más calificado.

-¿Cuál es el factor clave para que

un profesor llegue al alumno?

El factor clave es la calidad de sus clases, su completa preparación. Pero también es vital su flexibilidad, el intercambio y el debate con el estudiante, permitiéndole expresar libremente sus opiniones, sus puntos de vista, aunque estos no coincidan en un momento dado con los del profesor. Lo importante es desarrollar en el alumno el deseo de investigar, aprender, aplicar, explotar al máximo su capacidad intelectual, hacerle pensar y llegar a conclusiones lógicas.

-¿Existe algún estilo específico en

la enseñanza universitaria cubana?

En general, sí existe un estilo específico en la universidad cubana. Este estilo se asocia, sobre todo, con su carácter integral y constructor, no academicista y, además, con un peso muy importante en la enseñanza de valores esenciales para el país y para el adecuado desempeño profesional del futuro economista.

-He escuchado a muchas personas comentar,

fundamentalmente los más ancianos,

que la universidad cubana actual no es

como la de hace  cincuenta años.

¿A cuál factor asocia estos comentarios?

Por supuesto que la universidad actual no puede ser como la de hace cincuenta años. Los tiempos cambian en todos los sentidos, con ellos las personas, su modo de pensar, de actuar, de proyectarse ante la vida, incluso, en la forma de asumir las responsabilidades, y esto se refleja, sin dudas, en la universidad. Un ejemplo tangible puede ser la relación alumno-profesor establecida en la actualidad, y la cual es, en sentido general, de mucha más camaradería e intimidad.

-¿Hay deficiencias en la universidad actual? ¿Por qué?

Quizás una deficiencia pueda ser las innegables dificultades materiales, a pesar de los numerosos esfuerzos por resolverlas. Ello a veces implica problemas, pero al mismo tiempo enseña a alumnos y profesores a saber sortear obstáculos, a sobreponerse con ingenio a las condiciones adversas, y alcanzar sus objetivos a pesar de estas situaciones. Se trata de formar profesionales revolucionarios y comprometidos con el país, dispuestos a responder a su llamado, a sus verdaderas necesidades.

-En los demás niveles de enseñanza se

han introducido diversos cambios en los últimos tiempos.

¿Cómo han influido en la universidad cubana actual?

Han influido de diversas formas, desde la llegada de un estudiante más activo, más participativo, hasta el arribo de un alumno con más preparación y con un cuerpo de conocimientos sólido e integrado.

-El Estado Cubano le ha dado la oportunidad

a jóvenes desvinculados de adentrarse en el sistema

universitario mediante las sedes universitarias.

¿Cuál es su criterio acerca de este proyecto?

Las sedes universitarias han brindado la posibilidad de reincorporarse a la obra social a muchachos que por diversas razones no habían podido hacerlo por la vía normal. Ello viene a complementar y mejorar el sistema de Educación a Distancia, ideado e instrumentado desde hace años.

-Usted ha impartido clases a estudiantes de otras naciones.

¿Qué ha representado esta experiencia?

Siempre impartir clases a estudiantes extranjeros, tanto en Cuba como en otras regiones del mundo, es una práctica enriquecedora, de la cual se aprende mucho.

De todas ellas, la realmente impactante para mí por el elevado rigor y sacrificio fue cuando ofrecí clases a fines de los años ochenta en la República de Angola, durante la guerra, pero, además, porque me fue imprescindible perfeccionar mucho los métodos pedagógicos para lograr una comunicación directa, pues era necesario dar las clases en lo que llamamos “portuñol”.

-¿Cuál generación de las que ha impartido clases

le es más significativa o recuerda con más cariño?

¿Por qué?

Cada generación de alumnos tiene su encanto y sus características propias. Es difícil con treinta años en la profesión recordar específicamente alguna, pero indudablemente si fuera a escoger el privilegio lo tendría mi primer grupo de clases. En aquellos tiempos era muy joven y ellos eran estudiantes trabajadores. Casi me doblaban la edad, pero fueron en todo momento muy respetuosos y cooperativos.

-Defíname con una palabra el significado

de la Universidad para usted.

Amor.

-¿Y el CIEI?

Mucho sentido de pertenencia.

-¿Cuánto le ha aportado el CIEI a su formación

y a la construcción de la universidad cubana?

El CIEI ha aportado muchísimo en mi formación. Somos, de hecho, una gran familia donde hemos aprendido siempre los unos de los otros con singular cariño y solidaridad.

A mi entender, uno de nuestros grandes secretos de éxito radica en haber practicado, a lo largo de los años y del intenso quehacer, la cultura del debate, del enriquecimiento mutuo, y de saber ser capaces de criticar nuestros trabajos en profundidad, sin impedir con esta critica el desarrollo pleno del individuo, ni producir molestias.

El CIEI y su colectivo de profesores e investigadores tienen un reconocido prestigio en el plano universitario y también fuera de la Universidad, donde se destaca, por ejemplo, nuestra activa participación en el Comité Académico de los Eventos Internacionales sobre Globalización y Problemas de Desarrollo.

El CIEI y su plantel han aportado mucho a la universidad, a través de nuestra participación en eventos, comisiones de carreras, consejos científicos y comisiones de grados.

-Como investigadora de la economía,

¿cuál es su opinión en relación con el ejercicio

de los profesionales en este sector,

una vez graduados de la Universidad?

Cada vez más, a través del perfeccionamiento de los planes y programas, la realización de actividades de investigación, la participación en prácticas de producción y el acceso a diferentes medios de información, nuestros profesionales salen mejor preparados, tanto ética como intelectualmente, para el ejercicio de las distintas actividades de su carrera.

-¿Pensó Hilda alguna vez en desempeñar otra profesión?

En realidad, nunca lo pensé. Siempre digo que si volviera a nacer trabajaría en lo mismo. Amo mi profesión. Estoy unida a ella completamente, sin limitaciones, sin reservas, desde el alma, la mente y el corazón.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

 

“YO CORRÍ CONTRA FANGIO”

“YO CORRÍ CONTRA FANGIO”

 

 

OLIVIA MARÍN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

 

 

Me recibe sonriente, con un  tabaco encendido en la mano y un termo de café a su lado, en el suelo. Me dice: “Espérate ahí, muchacha”; mientras le indica al chofer de un Lada: “Parquee allí, al doblar”. ¡¿Quién podría imaginarse que detrás de aquel parqueador se encuentra un antiguo corredor de autos de los años 50?!

Elías Regalado, de 87 años, se enorgullece de proclamar que conoció a Fangio, el Dios del timón argentino, y que además, fue su amigo.

-¿Cuándo fue su primer contacto con los autos?

¡Ay, vieja! Eso fue cuando tenía 11 años. Era un Ford de esos tres patadas, que hoy ya no los hay. Me monté con mi hermana y lo solté en una loma, fui a chocar con la puerta de la casa, los platos de mi madre cayeron al suelo por el impacto y se rompieron todos. Estuve castigado como 2 meses. (Se ríe)

-¿Cómo llegó al mundo de las carreras?

Bueno, trabajaba con uno de mis hermanos en un camión de La Habana a Santiago, llevando papas. Iba casi todas las semanas para allá, hasta que me quedé manejando solo.

Luego comencé a trabajar en la fábrica de cigarros Partagás, en una rastra que llevaba la mercancía a Santiago de Cuba, entonces como viraba para acá vacío, entraba por Santa Clara, por Sagua, esto posibilitó que cuando se diera la carrera de Sagua a La Habana hiciera un tiempo récord de 1 hora y 59 minutos.

-¿Esa fue su primera carrera?

No. Yo empecé corriendo en el circuito Pinar del Río-La Habana, en el año 55. Allí cogí primer lugar, y eso que las carreteras no eran como ahora; en ese tiempo no había autopistas, sino que teníamos que correr por carreteras malísimas.

-¿Cómo conoce a Fangio?

Fue en el taller de la marca de automóviles Buick. Él estaba arreglando uno de sus carros, fui hasta allí y entablé conversación. A partir de ese momento empezó nuestra amistad.

-¿De qué modo comienza a correr con él?

Lo iba a buscar casi todos los días en mi carro, a eso de las doce de la noche, al hotel donde paraba; dábamos una vuelta por el Malecón, un rato manejaba él y otro, yo. Así fuimos practicando los dos hasta que comenzaron las carreras.

-En el Gran Premio de La Habana, en el 57,

Fangio no pudo correr por estar secuestrado,

¿qué expectativas tenía usted para esa carrera?

Yo aspiraba a ganar porque sin Fangio ahí, yo era el mejor, pero de pronto veo que el carro de Cifuentes (García Cifuentes, cubano participante en la carrera) embiste contra las gradas, freno y cuando me bajo ya lo traían cargado, les sugiero que lo pongan arriba del capó del carro y le digo a otro chofer: “Maneja que nos vamos para el Calixto”… y andando la carrera me lo llevé para el hospital.

-¿Nunca la policía intentó vincularlo

con el secuestro de Fangio?

Yo me fui enseguida para Manzanillo, no fuera a ser que pensaran que estaba vinculado. Después que lo soltaron vine para acá y no tuve ningún problema, ni una pregunta me hicieron; pero sí sé que cuando estaba allá la policía registró mi casa varias veces, pensando que tenía documentos o algo. Yo nunca guardé cosas comprometedoras en la casa. ¡Qué va!

-¿Cuál era su vinculación con el movimiento 26 de julio?

Cuando manejaba la rastra que iba para Santiago siempre transportaba uno o dos rebeldes con armas y provisiones. ¡Quién iba a imaginar que en una rastra de la Partagás iban a ir rebeldes!

-¿Cuál fue la última carrera en la que compitió?

En el año 57, de Pinar del Río a La Habana donde cogí primer lugar. De ese recorrido tengo dos carreras realizadas, siempre con una hora exacta.

-Actualmente usted sigue

vinculado a los autos, ¿qué hace?

Pertenezco al grupo de la Macorina (primera mujer que manejó autos de carrera en Cuba) y a otro club, “Autos a lo cubano”. También soy parqueador en los tribunales (Carmen y Juan Delgado, Diez de Octubre), en el turno de 1:30 a 7:00 de la mañana.

-¿No le da sueño?

No, porque mira, te voy a explicar: si cojo el turno de 7:30 de la noche a 1:30 de la mañana tengo que guardar los carros, cobrar y eso. En el segundo turno no es que no tenga responsabilidades, pero es más fácil.

-¿Qué significó para usted la muerte de Fangio?

La última vez que lo vi fue antes de irse, me dijo: “Te voy a mandar una invitación para que vayas a verme”. Cuando ya tenía todo preparado, llega un telegrama diciendo que se había muerto, imagínate tú…

Fangio fue un grande del automovilismo, un campeón. Su muerte fue muy triste para todos los que lo conocimos, los que compartimos con él.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Conocer acerca de la vida de Elías Regalado.

Objetivo colateral: Conocer sobre su relación con Fangio.

Tipo de entrevista:

Por su forma: clásica (de preguntas y respuestas)

Por su contenido: biográfica

Tipo de título: cita textual

Tipo de entrada: narrativa

Tipo de conclusiones: comentario del entrevistado

Fuentes consultadas:

Pasivas:

Documental sobre autos antiguos de Julio Acanda, proporcionado por el entrevistado.

Sitios web en Internet sobre Fangio, autos antiguos de carrera y corredores cubanos.

 

LA HABANA VIEJA: CIUDAD EN MOVIMIENTO

LA HABANA VIEJA: CIUDAD EN MOVIMIENTO

 

 

La urbe capitalina enfrenta significativos retos sociales, entre ellos, la tercera edad amplía sus horizontes mediante un programa que la enaltece y los niños comparten sus cuadernos con el patrimonio cultural. El Centro Hispanoamericano de Cultura: síntesis del arte y el acervo literario en función de la comunidad.

IGRIM LUCÍA CASTILLO MORENO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El recorrido por plazas y calles de La Habana Vieja aviva añoranzas en los transeúntes, quienes advierten en las fachadas de suntuosas basílicas y palacios medievales y renacentistas de ensueño, la coincidencia de épocas diversas importadas desde Europa. Casi cinco siglos han menoscabado la infraestructura de este añejo territorio amurallado, y más allá de instituciones culturales y del trasiego de coches y visitantes, los pobladores del entorno enfrentan una compleja situación social.

La limitada capacidad de respuesta al déficit habitacional debido a la insuficiencia constructiva del municipio, la carencia de áreas deportivas e insatisfacción en la demanda cultural y recreativa de sus moradores, fueron identificados como algunos de los principales problemas de la zona por la Dirección de Planificación Estratégica Municipal de La Habana Vieja, orientada por el Grupo de Desarrollo Integral de la Ciudad (GDIC), para involucrar expertos de la localidad  en la concepción de su futuro desarrollo.

Miembro del grupo, la doctora Nancy Milián sostiene que los consejos populares de Jesús María y Tallapiedra, distantes de la geografía del Centro Histórico, no se han beneficiado de igual manera con la obra restauradora de la Oficina del Historiador. Tallapiedra, señala, tiene barrios insalubres como San Felipe y un asentamiento en la Loma de Ataré.

La especialista explica, además, que el territorio, en general, concentra una considerable cifra de casos de VIH Sida, aunque se prioriza el desarrollo de un programa de prevención y control de esa enfermedad. También refiere que han devenido conductas inadecuadas y violación de disposiciones legales el crecimiento de indisciplinas sociales.

Para contrarrestar esta realidad, la Oficina del Historiador de la Ciudad auspicia la rehabilitación del Centro Histórico y un conjunto de programas los cuales, según investigaciones realizadas por sociólogos, psicólogos y otros especialistas del área de Salud del municipio capitalino de Habana Vieja, elevan la calidad de vida de sus habitantes mediante la participación de los diferentes grupos etáreos en las propuestas socioculturales.

Entre esos proyectos, los programas de atención al adulto mayor y a los niños han generado ventajas como la solución de las dificultades surgidas en el contexto social, y la satisfacción de necesidades tributando, por tanto, al crecimiento personal de los grupos generacionales.

ABUELOS,  PERO SIN FRONTERAS

El pronóstico del tiempo, que anunciaba lluvia para la mañana, no impidió el encuentro en la sala del oratorio San Felipe Neri. Más de treinta viejecitos traspasan el pórtico de la gran estructura, y ocupan los primeros asientos mientras charlan sobre la familia, desatan un comentario al azar,  y convocan a una tarde de música mexicana en la Casa del Benemérito de las Américas.

El Grupo Vocal Nexus inicia la audición. Estos artistas realizan, en coordinación con la Oficina del Historiador de la Ciudad, un plan cultural comunitario que incluye ciclos de conciertos con un repertorio heterogéneo de música clásica, latinoamericana y cubana.

“Mediante estos conciertos pretendemos acercar a los niños de las aulas-museos, a las personas de la tercera edad, y a los centros de trabajo cercanos a la comunidad.  Aspiramos a llegar a sus corazones y sensibilizarlas, para que sean un público más culto”, comenta Yanet Valdés, directora del conjunto.

Complejos e inseguridades han sido apartados después de la inserción de los abuelos en las actividades del Programa del Adulto Mayor, que comenzó a aplicarse oficialmente en la Habana Vieja desde 1994, para propiciar cambios en los estilos de vida de los ancianos a través de acciones educativas y culturales.

Mabel  Rodríguez, especialista que atiende el Programa de Atención al Adulto Mayor, así lo asegura para luego explicar que este método de trabajo sostiene un estrecho vínculo con la esfera de la Salud, por lo que apunta hacia dos direcciones: del Centro Geriátrico Santiago Ramón y Cajal hacia los barrios, y de los Consejos Populares hacia el Centro Histórico. Señala que el quehacer sistemático y las experiencias de estos 13 años, pueden extenderse a cualquier lugar del país, e incluso a otras naciones.

“La variedad de temáticas y técnicas utilizadas verifican el nivel de especialización del programa. En su dinámica son fundamentales las visitas a las Casas-Museos, la asistencia a exposiciones transitorias, ejercicios de reactivación de la memoria, debates, audiciones y encuentros intergeneracionales y con adultos mayores de otras provincias”, argumenta la socióloga de la Oficina de Rehabilitación del Plan Malecón, Marta Moreno.

Nancy Milián, coordinadora del Programa por la Dirección de Salud del municipio, añade que este plan ha demandado la asistencia de individuos de otros lugares como Centro Habana, Cotorro, Plaza, Vedado. La doctora valora al municipio como uno de los más envejecidos de la zona, donde un promedio del 18,8% de su población cuenta con más de 60 años.

Hace algunos años —rememora—, los ancianos de Jesús María y Tallapiedra, los dos consejos populares más alejados del Centro Histórico, eran, en comparación con los de la Habana Vieja, vulnerables. Tenían menos opciones y dificultades a la hora de trasladarse, por lo que casi no asistían a las actividades del programa sociocultural.

Sin embargo, precisa que hoy, para llevar el patrimonio a los sitios más intrincados, se desarrolla el proyecto de Museo Interactivo en la Comunidad, por medio del cual las Casas Museo se mueven hacia los barrios y clubes de abuelos.

“Mediante estas acciones disfrutamos de un desayuno, y aunque no estamos en la Casa de Asia, el especialista acude llevándonos una actividad referida al museo, y si es preciso, piezas de sus colecciones. Estas acciones brindan a la tercera edad comprensión, amor, excelentes relaciones humanas, y sobre todo, una oportunidad para no sentirnos relegados por la sociedad”, expresa Rebeca Tamayo, vecina de 70 años del Consejo Popular de Tallapiedra.

La especialista Mabel Rodríguez apunta que la puesta en práctica del Programa de Atención al Adulto Mayor suscitó desde sus orígenes cambios en el estado de ánimo y en la proyección física y mental de los ancianos. Ahora, asegura, no solo centran el interés en dolencias y enfermedades, sino que se convierten en público permanente y activo de todo el quehacer de las más de 40 instituciones adscritas a la Oficina del Historiador de la Ciudad.

De esta manera, las Casas Museos, junto al gobierno, forjan el compromiso de proveer conocimientos histórico-patrimoniales que favorecen la actuación de los abuelitos como agentes de cambio en la comprensión y divulgación de la labor social.

La geriatra Nancy Milián también considera dentro de este contexto el éxito de la intersectorialidad, y la interrelación que se ha logrado establecer, así como la metamorfosis experimentada por la comunidad.

Varias etapas y una constante revitalización dan vigencia a esta iniciativa que incrementa nuevas propuestas de acciones acordes a la dinámica del Centro Histórico. Este no solo se revela como reliquia, sino también como un importante laboratorio social, donde comunidad y patrimonio se integran para convivir y preservar.

MÁS ALLÁ DE LA FANTASIA…

UNA EXPERIENCIA CUBANA

Con apenas 10 años, en 1995, Henry Gómez cursaba el quinto grado en la escuela primaria Ángela Landa de la calle Teniente Rey, en la Habana Vieja. En esa etapa vio interrumpidas sus clases por el incesante martilleo en el pavimento, ocasionado por los trabajos de rescate de la Plaza Vieja. Ni la fantasía más extraordinaria del infante le hizo sospechar que junto a otros 280 niños, formaría parte de una experiencia sin precedentes en Cuba y el mundo, patrocinada por la Dirección de Patrimonio de la Oficina del Historiador.

Así surgió el proyecto de las Casas Museos, que contemplaba la permanencia de los niños en horario docente y extradocente en los museos o centros culturales de la vieja ciudad. La experiencia promovía la formación ambientalista, el desarrollo de valores estéticos y conductas adecuadas, así como hábitos y estilos de vida más sanos.

Después de casi 13 años, el pequeño Henry, convertido en un joven, expresa que “el vínculo entre niños e instituciones museísticas contribuyó a minimizar los efectos negativos que acarreaba el flujo de extranjeros en el territorio, considerado como el mayor polo turístico de la ciudad”. Los casos de asedio de niños (algunos amigos suyos del barrio) a turistas, tan comunes en 1995, fueron controlados con la aplicación de la experiencia.

“Estas acciones disminuyen, en gran medida, los factores de desventaja social que inciden negativamente en la conducta de los pequeños, y crean un vínculo entre las colecciones del museo y el contenido de los programas escolares”, recalca también Marta Moreno.

Lourdes Olivera, quien atiende el Programa para niños, revela que la práctica constituye el pilar del programa social infantil de la Oficina del Historiador de la Ciudad. Su validez ha permitido que se extienda a otras zonas del país como Boyeros, Santiago de las Vegas, Regla, Bejucal, Baracoa, Trinidad, Bayamo, Santiago de Cuba, Cienfuegos, Santa Clara y Las Tunas, e incluso también a la enseñanza secundaria.

Este ejercicio pedagógico mereció un reconocimiento en el Tercer Concurso Internacional Somos Patrimonio, del Convenio Andrés Bello 2001, y el Premio Internacional Pilar por la Paz 2002, por la implementación de programas didácticos y dialécticos de aprendizaje informal, agrega la especialista.

Silvia García Frías, metodóloga integral de educación primaria de la Habana Vieja, afirma que es, además, “una idea interesante que provoca una situación emocional afectiva, a la par que fomenta los intereses cognoscitivos y hace énfasis en el conocimiento y cuidado del patrimonio”.   

Actualmente, la parte más nueva y sensible de la población se nutre de ofertas culturales de las Casas Museos con las que antes no contaba, y eventos contenidos en el programa para niños, tales como el Festival El Cochero Azul, la temporada Mayo Teatral y conciertos didácticos con relevantes agrupaciones y trovadores cubanos, como la cantautora Teresita Fernández, el Coro Diminuto y la Camerata Romeu.

EN  MANOS DE LAS CARIÁTIDES

El Centro Hispanoamericano de Cultura, como institución adscrita a la Oficina del Historiador de la Ciudad desde mayo del 2004, no permanece apacible y ajeno. Constituye un ejemplo de los cambios que experimenta la comunidad con las actividades que ejecutan las restantes Casas Museos.

El Palacio de las Cariátides, como también se conoce la edificación en honor a los pétreos rostros de mujer que se yerguen en su fachada, atrae por sus interesantes propuestas a un público cada vez mayor, que involucra sobre todo adultos mayores y niños.

La socióloga Moreno, manifiesta que esta es otra manera para que la comunidad tenga la participación activa de niños y grupos de abuelos, especialmente de los parques Maceo, Los Enamorados y la Real Cárcel de La Habana, en sugerentes programaciones culturales.

“Tanto la directora como el colectivo de trabajadores del Centro Hispanoamericano de Cultura son muy gentiles al brindar este recinto para que efectuemos cine-debates, graduaciones de nuestra Cátedra del Adulto Mayor, talleres sobre energía piramidal terapéutica y encuentros de arte culinario”, afirma Lisset Moré, quien con 75 años participa en la programación del centro.
 
Compartir junto a estudiantes de la escuela primaria Julio Antonio Mella, de la Habana Vieja,  es otra significativa idea de la instalación, donde un grupo de 16 alumnos de cuarto grado tienen allí la sede del taller de iniciación al lenguaje cinematográfico Luces, Cámara... ¡Acción!

Miriam García, directora del colectivo pioneril, destaca la creatividad, expresividad, desarrollo de habilidades manuales, capacidades de apreciación crítica y los principales elementos de lenguaje cinematográfico que son aprehendidos con rapidez mediante metodologías de carácter lúdico, práctico y participativo.
 
Pero en este entorno aparecen igualmente más ofertas: familias de la zona, e inclusive de otros municipios de la capital, frecuentan asiduamente la confortable sala Dulce María Loynaz. Allí, la música y la literatura se dan cita en las voces e instrumentos de cantantes como Carlos Varela, las agrupaciones Ars Longa y los Solistas de La Habana, y mediante los talleres sobre técnicas narrativas, el Quijote y la novela negra.

La comunidad atesora el Centro Hispanoamericano de Cultura. Tanto es así que Lesbia Méndez, su directora, recordó algo que bien se agradece: ante eminentes amenazas climatológicas, como huracanes, la institución ha cobijado a los vecinos del entorno. Un compromiso que va más allá de una cuestión puramente cultural.

UN PENSAMIENTO DIFERENTE

Hoy La Habana Vieja revela un nuevo esplendor. Empedrados, plazas, palomas, antiguas fortalezas y recintos paradigmáticos vierten en la vieja ciudad, como una máquina del tiempo, brisas de épocas disímiles.

Pero la realidad social es otra. El municipio que hasta hace poco era conocido por múltiples casos de conductas antisociales y poca higienización de sus barrios, actualmente es partícipe de un proceso de cambio originado a partir de la obra restauradora de la Oficina del Historiador de la Ciudad.

La trabajadora social Ivón Gutiérrez comenta que “en los últimos años se ha logrado con los proyectos sociales encaminados a satisfacer las necesidades de los diferentes grupos étareos, no solo transformar la imagen del Centro Histórico, sino también elevar la cultura y espiritualidad de sus pobladores, para entregarle al legendario municipio su semblanza y condiciones más dignas de existencia”.

(2007)

FICHA TÉCNICA:

Tema: Programas sociales de la Oficina del Historiador de la Ciudad.

Tesis: Los programas diseñados para el adulto mayor y los niños contribuyen a  la transformación de la comunidad.

Estrategia de fuentes:

Activas:

Lourdes Olivera, especialista que atiende el programa para niños. Pertenece al  Grupo de Didáctica Cultural que atiende la Dirección de Gestión Cultural de la Oficina del Historiador.

Mabel Rodríguez, especialista que atiende el programa del adulto mayor, también pertenece al Grupo de Didáctica Cultural que atiende la Dirección de Gestión Cultural de la Oficina del Historiador.

Nancy Milián, coordinadora del Programa de Atención al Adulto Mayor por la Dirección del municipio de la Habana Vieja.

Miriam García, directora de la escuela primaria Julio Antonio Mella del municipio de la Habana Vieja.

Rebeca Tamayo y Lisset Moré, ancianas vinculadas al programa del Adulto Mayor en el municipio de Habana Vieja y Centro Habana, respectivamente.

Marta Moreno, socióloga de la Oficina de Rehabilitación del Plan Malecón.

Lesbia Méndez, directora del Centro Hispanoamericano de Cultura.

Yanet Valdés, directora del Grupo Vocal Nexus.

Henry Gómez,  joven que en 1995 inició la experiencia de las Aulas Museos.

Ivón Gutiérrez, trabajadora social.

Pasivas:

Programa Cultural de la Oficina del Historiador de La Habana (septiembre 2006).

Planeamiento Estratégico de la Habana Vieja.

Tipo de entrada: Descriptiva

Tipo de cuerpo: Bloques temáticos

Tipo de cierre: De conclusión o resumen

 

¿SABEMOS PREGUNTAR?

¿SABEMOS PREGUNTAR?

Tema: Nadie nos va a regalar buenas respuesta si nosotros no las buscamos, si no pensamos de qué forma vamos a intervenir en el diálogo y aportar nuestros conocimientos y nuestra perspicacia para proponer respuestas productivas.

CLAUDIA MONTES DE OCA RIVAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La entrevista periodística es una conversación con metodología propia sobre diferentes temas, no necesariamente de actualidad, entre dos o más personas destinada a ser difundida en cualquier medio de comunicación, según Raúl Pizarro, periodista y académico de la Universidad de Periodismo de Chile.

La periodista y profesora de la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana, Miriam Rodríguez Betancourt, concuerda en algunos aspectos con el periodista citado anteriormente, aunque incluye el término como “un método indagatorio, que surge prácticamente con el lenguaje articulado, como necesidad social de relación humana”.

En el caso del pedagogo y periodista español autor de la frase en análisis, Juan Cantavella, la entrevista periodística es una conversación entre el entrevistador y una o varias personas con fines informativos; producto de una preparación y adecuada ejecución.

Teniendo en cuenta otros términos de profesores del Departamento de Periodismo de la Universidad Autónoma de Nuevo León (España), en el Curso de Comunicación y Periodismo ofrecido en el período de verano del año 2008, plantean que es un hecho consistente en un diálogo entablado entre dos o más personas: el entrevistador o entrevistadores que interrogan y el o los entrevistados que contestan.

La palabra entrevista deriva del latín y significa "Los que van entre sí". Se trata de una técnica o instrumento empleado para diversos motivos, investigación, medicina, selección de personal. Una entrevista no es casual, sino que es un diálogo interesado, con un acuerdo previo e intereses y expectativas por ambas partes.

Por ultimo, el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define la palabra Entrevista como la conversación que tiene como finalidad la obtención de información. La misma proviene del francés entrevoir que significa lo que se entrevé o lo que se vislumbra.

Los antecedentes de la entrevista periodística son  norteamericanos. Varios historiadores aún no se ponen de acuerdo si la primera entrevista fue de James Gordon Bennett (director del New York Herald) en 1836, o de Horace Greely, en el Tribune de Nueva York, en 1859; pero sí han coincidido en que esta última posee una mayor proximidad al concepto actual de entrevista, tanto en planteamiento de objetivos como en resolución formal.      

La primera es una conversación titulada “Un asesinato atroz”. Se trataba de una entrevista a Rosina Townsend, dueña de un burdel neoyorquino, en el que se produjo un asesinato. Casi 25 años después, Horace Greeley empleó el “nuevo” método para dar cuenta de una entrevista a Brigham Young. Esta última es la que más se acerca al método moderno.

La entrevista abarca la gran mayoría de los estilos periodísticos, es por esto que existen entrevistas informativas, interpretativas y de opinión.

El periodista y profesor Raúl Pizarro analiza la  vida cotidiana como el marco ideal para encontrar una entrevista, puesto que él asume que cualquier pregunta que requiera de una respuesta es una entrevista por muy banal que sea el ejercicio.

Yo concuerdo en gran medida con él, pero le agrego que este intercambio de preguntas y respuestas lleva a un fin: averiguar algo, pero la periodística trasciende a las demás por el hecho de que su contenido será de dominio público, deberá pasar por un largo proceso de edición en manos del periodista y tendrá como objetivo resaltar la personalidad o labor de alguien, además de informar y actualizar a la población.

En la carrera de Periodismo de la Universidad de La Habana se estudian diferentes clasificaciones, entre ellas y como más comunes:

 1-Entrevista informativa
 2-Entrevista  de opinión autorizada
 3-Entrevista de actualidad
 4-Entrevista de personalidad

“De buenas preguntas dependen las buenas respuestas. Si el entrevistador tiene enfrente a un personaje de fácil expresión, extrovertido e histriónico no requerirá de mucho esfuerzo para materializar una entrevista con condimentos y atractiva”, opina Liudmila Talancón, periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

Pero no siempre las cosas funcionan como dice esta reportera, en la generalidad de los casos el interrogado suele no estar muy dispuesto a revelar lo que supone íntimo, de tal modo que el desenlace será pobre si se carece de la capacidad de extraer información. Ese proceso hay que hacerlo con prudencia, pero sin miedo, transmitiendo confianza al interlocutor. En ese momento, el entrevistador debe hacer gala de todos sus datos y seducir al entrevistado de manera que obtenga la información deseada.

Para José Luis Martínez Albertos, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, el papel de los periodistas es estar siempre atento a las respuestas, porque una de ellas puede contener un sentimiento, un dolor, un episodio o quizás una simple anécdota, circunstancia que pudiera ser determinante para el objetivo o nuevo rumbo de la conversación.

“Un tono inapropiado de la pregunta puede ocasionar un rechazo en el interlocutor y éste se cierra, nunca hay que perder de vista que no se trata de un interrogatorio policial sino de una conversación, y como tal debe conducirse en la forma más coloquial posible”. Dice el profesor.

Gabriel García Márquez, escritor y periodista, hace alrededor de tres años jugando el papel de entrevistado comentó: “El entrevistado tratará siempre de aprovechar la oportunidad de decir lo que quiere y –lo más preocupante -, bajo la responsabilidad del entrevistador; el cual, por su parte, tiene que ser muy zorro para saber cuándo le han dicho la verdad”.

Marieta Manso, directora de la revista cubana Somos Jóvenes, da como consejo a los que se inician en esta profesión entablar un previo y mutuo reconocimiento antes del diálogo: conversar de alguna vaguedad, algo que facilite un acercamiento.

“Luego hay que tener muy claro qué se va a preguntar y cómo, nunca se puede llegar a una entrevista sin tener aunque sea el mínimo y básico conocimiento del entrevistado. Es inamisible, por ejemplo, que a un escritor le preguntemos cuántos libros ha escrito.  Ignorar el dato o desconocer al personaje, equivaldría a hacer el ridículo. Y con frecuencia esa es una de las sensaciones con las que uno topa dentro de las páginas de un periódico, una revista, o en la radio y la televisión: el ridículo que proviene de lo obvio”.

Para Manolo Rodríguez, periodista de Cubavisión Internacional, las preguntas muy abiertas o muy cerradas son fatales, pues “colocan a nuestro objetivo en una constante duda y un fatal nerviosismo que terminará por resultar en estúpidas respuestas que a la larga nosotros tendremos que corregir.

“El entrevistador es el dueño de su entrevista todo el tiempo, y no permitirá que el otro vaya a ciegas. En mi caso particular, no llevo nunca el tema a una discusión previa con el entrevistado, pues esto ocasionaría un cambio de rol imperdonable; los papeles de cada uno siempre deben estar muy definidos: tú eres el periodista, sabes cómo hacer el trabajo respetando siempre, por supuesto, los criterios del entrevistado”.

Juan Cantavella en su libro Manual de la entrevista periodística, deja muy claro cómo proceder ente el diálogo. Dice que no se trata de abordar al entrevistado con una batería inconexa de preguntas, sino de valorar en su justa medida las posibilidades que tiene el personaje y aprovechar al máximo, con una documentación exhaustiva y un criterio acertado en la selección de las cuestiones, al personaje.                                        

Un error muy habitual, explica Cantavella, es repreguntar al entrevistado, tomando como referencia entrevistas anteriores, aunque las respuestas hayan sido geniales. Se ha de buscar la originalidad y, a lo sumo, aclarar, si se considera oportuno, alguna manifestación hecha con anterioridad y que en el momento de ser emitida causó algún tipo de reacción.

Sin dejar de lado todos los criterios antes expuestos, con los cuales coincido, puedo afirmar, también, que la entrevista periodística en el siglo XXI se muestra renovada y llena de cambios necesarios para su mejor elaboración, pero aún así nos quedan aspectos por erradicar.

Por ejemplo, según Igor Wogn, periodista y escritor cubano, revista Somos Jóvenes, a nivel mundial se está rigiendo la proliferación del facilismo en la prensa escrita y  sobre todo en la televisión: “Es conocido que no todas las entrevistas requieren de los mismos ingredientes; ahora bien, hay uno imprescindible que no por lo anteriormente dicho debe estar ausente, y es que estén escritas ágil, concisamente y sean capaces de  atraer el interés del lector por las preguntas y su desarrollo formal y conceptual.

“Atraer la atención es una antiquísima ley del periodismo. ¿Alguien lo ignora?  Y errará contra esa regla quien comience una entrevista preguntando explícitamente: ¿Dónde usted nació?”

Antes de concluir este trabajo, me gustaría compartir con ustedes algunas erratas, no con el mero fin de reír, sino para aprender de ellas y sobre todo, nunca cometer los mismos errores. ¡Aquí les va!

Recuadro 1

Cuídese de esto

Fidel es una personalidad de respuestas rápidas, profundas y filosóficas. La cadena O’Globo de Brasil preparó a una reportera para la entrevista al líder de la Revolución. La periodista, sobre la intimidad del estadista, preguntó:

-¿Usted es casado? -a lo que Fidel responde con otra pregunta:

-¿Quién te dijo eso...?
-Entonces, ¿Usted no es casado? -a lo cual riposta:

-Y... ¿quién te dijo que no...?

------

Alguien muy atrevido le preguntó a la famosa artista de cine:

-¿Es cierto que a Usted no le gustan los hombres?

Pues ella, sin inmutarse, dio la respuesta adecuada:

-Como Usted, no...

------

Otro caso famoso de entrevista fue la realizada a Hemingway. También el periodista deja la pregunta que cree más interesante para el final:

-Maestro, me pudiera decir... ¿cómo se escribe una novela?

Rápido como el rayo, el autor de El viejo y el mar, expresa:

-Escribiéndola...

Como ven, esos son los llamados imponderables en las entrevistas, que podemos evitar con mucha intencionalidad en cada pregunta y saber de antemano las lecturas, es decir, las repuestas que el entrevistado pueda ofrecer.

Prepararnos bien para este duelo, es ser consecuentes con la profesión y respetarnos a sí mismos. Y como dijo alguien que una vez leí en Internet:                                

Saber preguntar no solo es una actitud eficaz para avanzar en la vida; sino también condición imprescindible a la hora de abordar el género entrevista. 

Bibliografía:

*Consulta Internet:

Bergero, Fabián: La Entrevista Periodística. En: http://red-accion.uncoma.edu.ar/asignaturas/laentrevistaperiodística.htm. Consultado 18 de junio de 2009.

Cantavella, Juan Robert: Los diálogos literarios como precursores de la entrevista periodística. En: www. google. com. Consultado 10 de junio de 2009.

Gargurevich, Juan: Géneros periodísticos. En: www. google. com. Consultado 18 de junio de 2009.

La entrevista periodística. En: http://es.wikipedia.org/wiki/Entrevista

Martín Vivaldi, Gonzalo: Curso de redacción. En: www. google. com. Consultado 18 de junio de 2009.

Martínez Albertos, José Luis: Estudios sobre el mensaje periodístico. En: www. google. com. Consultado 10 de junio de 2009.

Pizarro Rivera, Raúl: La entrevista periodística. En: www. google. com. Consultado 2 de junio de 2009.

*Entrevista a periodistas cubanos:

Igor Wong, periodista y escritor cubano, revista Somos Jóvenes.

Liudmla Talancón, periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

Manolo Rodríguez, periodista de Cubavisión Internacional.

Marieta Manso, periodista y directora de la revista Somos Jóvenes.

*Consulta de textos como:                                          

CANTAVELLA, Juan Robert. Manual de la entrevista periodística. Ariel Comunicación. Barcelona, 1996, 191 págs.

HALPERIN, Jorge. La entrevista periodística, intimidades de una conversación pública. Paidós. Buenos Aires, 1998 (2° Edición)

MARTINEZ ALBERTOS, José Luis. Redacción Periodística: Los estilos y los géneros en la prensa escrita. Mitre. Barcelona, 1974.

RODRIGUEZ BETANCOURT, Miriam. Acerca de la entrevista periodística. Editorial Pablo de la Torriente, La Habana, 2000, pág. 15.

PINTAR CON BACTERIAS

PINTAR CON BACTERIAS

La microbiología cautivó a Carlos Valmaña desde pequeño, pero el arte nunca estuvo entre sus planes; sin embargo, hoy incursiona en la plástica con la forma de vida más antigua que se conoce: los microorganismos. A propósito hoy, 3 de diciembre, Día de la Medicina Latinoamericana.

Texto y fotos:
GABRIELA MENÉNDEZ FORMELL,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Llegué cerca de las tres de la tarde. En este verano de 32 grados Centígrados como promedio diario, subir los cinco pisos fue una verdadera tortura. Casi sin aliento, toqué la puerta blanca con el número 44, e inmediatamente me abrió.

Parecía que esperaba desde hacía rato. Dos sillones de madera aguardaban en medio de la sala, separados por una mesita pequeña. Las paredes, pintadas de una combinación inusual de naranja y malva, estaban llenas de fotografías de formato mediano. Todas representaban un círculo, y dentro de él, había distintas figuras abstractas. Miré a mi entrevistado y afirmé: “Estas son sus obras”.

“Así es”, respondió con una sonrisa el doctor Carlos Ernesto Valmaña Sánchez, máster en Bacteriología-Micología del Hospital Pediátrico de Centro Habana. Con un gesto me invitó a sentar y yo, todavía mirando de reojo las imágenes exóticas, comencé la entrevista con el médico que pinta con bacterias.

-¿Cómo descubrió que podía pintar con bacterias?

Fue de forma espontánea. Una tarde de 2002 se me ocurrió que estos organismos podían servir para expresar ideas y conceptos artísticos que hasta el momento eran desconocidos para mí. Así surgió la idea, pero no estaba seguro de que funcionara en la práctica. Al día siguiente, llegué bien temprano al laboratorio –por ese entonces trabajaba en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR) –, y empecé a experimentar con unos medios de cultivo que ya no servían para diagnóstico microbiológico.

Según el doctor Valmaña, el hecho de conocer la coloración que se obtiene de cada medio de cultivo y perfeccionar la técnica para pintar sobre él, le llevó mucho tiempo: “Es complicado, pues por ejemplo, las tonalidades se logran a partir de la combinación de colorantes básicos y distintos tipos de medios de cultivo, unos suplementados con sangre de cobayo, carnero o caballo, y los que tienen indicadores de óxido-reducción y cambian de color al modificarles el PH.


“También utilizo bacterias de pigmentos propios como el estafilococos áureos (amarillo), otros tipos de Estafilococos que dan matices blancos, etcétera.

“Después de seleccionar el medio y la bacteria a usar, comienzo a hacer los dibujos con instrumentos tradicionales como el asa de nycrom o platino y la aguja –ambos usados para inocular las bacterias–, la espátula de Drigalski, y otros confeccionados por mi mismo.

“Para pintar en la placa de Petri debo ser muy cuidadoso, ya que se trata de una superficie blanda, parecida a una gelatina, y si me equivoco, no puedo solucionarlo.

“En dependencia del microbio que emplee, el proceso puede demorar unas cuatro horas como mínimo. Luego, ya con el dibujo terminado, debo incubar la placa y controlar los parámetros en función del crecimiento bacteriano y, en 24 ó 48 horas, está el resultado.

“Por supuesto, el original es un dibujo biológico efímero, y no se puede conservar por más de 72 horas en vitrinas refrigeradas. Con el paso del tiempo, los microorganismos continúan creciendo y se pierde claridad en la imagen. Por eso, es la fotografía la que permite perpetuar mi obra”.

Al preguntarle sobre el peligro que representa trabajar con organismos infecciosos, comentó con naturalidad: “El riesgo es el mismo que para el trabajo convencional con este tipo de microbios. Se deben respetar las medidas de bioseguridad, sobre todo si se tiene en cuenta que los agentes patógenos que utilizo, son cepas aisladas de pacientes con infecciones tan simples como sepsis urinaria, o más graves como heridas, quemaduras, entre otras”.

Y añade con un ademán: “De hecho, son los médicos los que se llevan una mejor impresión de mi obra, porque saben que con una manipulación adecuada, no tengo por qué enfermarme. Sin embargo, las personas normales se asustan con facilidad y temen tocar hasta las fotos”.

Las temáticas que aborda el doctor Valmaña en sus obras están divididas en cuatro series principales: la Serie África, vinculada con la religión; la Serie Ancestros, se ocupa de las raíces españolas, negras y chinas de nuestra cultura; la Serie Clonación, tema polémico de positivas y negativas consecuencias, y la Serie Universo, que abarca el misterio de la creación del mundo humano.

Usualmente en sus exposiciones, Carlos Valmaña, especialista de primer grado en Microbiología, destina un libro de memorias y, según cuenta, no conoce a nadie en Cuba ni en el resto del mundo que haga un trabajo similar.

Gracias al apoyo de instituciones y amigos, la obra artística de este médico ha sido mostrada en el Museo Nacional de Historia Natural, en el Teatro Nacional de Cuba, en el Hotel Nacional de Cuba, en la Casa Humboldt y en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, donde fue finalista en el Coloquio Internacional del VI Salón de Arte Digital en la categoría de obra impresa. Además, el doctor Valmaña ha comercializado sus pinturas impresas en una decena de países.

-¿Piensa que esto de hacer arte con las

bacterias es una prueba de que no son

siempre las malas de las películas?

Por supuesto que sí. En la vida nada es negro o blanco, hay matices. Estos microorganismos producen perjuicios, pero también muchos beneficios en la industria láctea, en la producción de pan y cerveza, en la agricultura como controladores biológicos y en procesos vitales de nuestro planeta. El asunto de hacer arte con ellos pienso que es otro motivo más para estudiarlos y acercarnos a su mundo.

-¿Cambiaría sus bacterias por el óleo tradicional?

No lo creo, pero debo confesar que después de hacer el trabajo con ellas me motivé a incursionar en otras técnicas habituales de la pintura, como es el óleo, la monotipia y técnicas mixtas, en función de imágenes abstractas.

Una sonrisa se dibujó en su rostro. “¿Quieres un vaso de refresco?” Yo asentí, y volví a observar las pinturas. Una me llamó especialmente la atención. La figura encorvada, en tonos rosa, fucsia y rojo, con especie de ala, ocupaba el centro de la placa de Petri.

“Esa se llama Ángel; es una de mis favoritas. Verás, por un lado están las bacterias, que producen daño, temor, pero también nos benefician; y del otro el ángel, un mensajero mitológico que puede traer noticias buenas o malas. Todo depende del cristal con que se mire”, dijo entregándome la bebida.

Pie de fotos: El doctor Carlos Valmaña, un microbiólogo que pinta con bacterias. Serie Universo, Ángel (2003). Serie Ancestros, Pluma de Águila (2003). Serie África, Elegguá (2002).

Ficha Técnica:

Objetivo central: Dar a conocer la vocación artística del entrevistado.

Objetivos colaterales: Explicar el proceso de realización de las pinturas. Dar a conocer las temáticas de la obra de Carlos Valmaña, así como los lugares donde ha expuesto. Presentar a las bacterias como organismos que no solo reportan perjuicios, sino que benefician al hombre en la industria y otras esferas de la vida.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual
Por su forma: mixta
Por su contenido: de personalidad
Por el canal que se obtuvo: encuentro directo

Tipo de título: llamativo
Tipo de entrada: descriptiva
Tipo de cuerpo: mixto
Tipo de conclusión: de opinión del entrevistado

Fuentes consultadas: entrevistado

¿ME EXTRAÑARÁ LA HABANA VIEJA?

¿ME EXTRAÑARÁ LA HABANA VIEJA?

La restauración es el mejor regalo para la ciudad, pero algunas de sus consecuencias atentan contra la felicidad de muchas personas.

MAYDELIS GÓMEZ SAMÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hace una década caminar por la Plaza Vieja era un castigo para Lázara. Las aguas albañales irrumpían en las calles y el pésimo estado de las viviendas generaba un ambiente de marginalidad e indigencia.

Hoy, ella ve todo diferente. De los 20 edificios erigidos en la Plaza Vieja solo el suyo queda por restaurar. El inmueble, el 360 de la calle San Ignacio, es actualmente una ciudadela en mal estado técnico habitada por 55 núcleos familiares. La reparación proporciona felicidad a muchos. Pero a otros, entre ellos a Lázara, les invade la nostalgia y la incertidumbre, pues saben que muy pocos  regresarán.

POR QUÉ TAN SOBREPOBLADA

Este es un problema que afecta a varios municipios de la capital. Su origen se remonta a 1959, pues a todas las personas que habían llegado a La Habana con el Ejército Rebelde se les permitió establecerse colectivamente en edificios ocupados por un solo dueño o por pocas personas. La propiedad de la vivienda se colectivizó y pasó a ser del Estado, el cual distribuye las casas de manera igualitaria entre todos los que la necesitaban. Así se hace realidad el sueño de muchos de residir en la capital, con la esperanza de una vida mejor.

Para dar residencia a los recién llegados, se colectivizan los antiguos palacios y casonas. La mayoría de estos inmuebles, conocidos por todos como ciudadelas, cuarterías o solares, “aguantan” hoy una población muy superior a sus capacidades. Antes de 1959 la población de la villa de San Cristóbal apenas superaba el millón de habitantes, mientras que en la actualidad viven más de 2,2 millones.

PARA RESCATAR LA HISTORIA

Con la reparación de San Ignacio 360 concluye el primer proyecto de la Oficina del Historiador para rescatar la zona histórica de la capital. Para algunos de los vecinos esto significa no solo la reconstrucción de uno de los inmuebles más simbólicos de la Plaza Vieja, sino el fin de su residencia en el mismo.

Yuri Canelles Salgado vive desde que nació en esta edificación y, consciente de que una vez reparada solo regresarán alrededor de 15 familias, expresa: “No importa el lugar de residencia, lo que cuenta es la seguridad de cada uno, aquí hay muchos niños y ancianos que pudiesen perder la vida en un derrumbe”.

Algo similar piensa Jonathan Galvey, de ocho años, quien solo pide mudarse para una casa nueva, pues “esta no me gusta, está rota y en cualquier momento se puede caer y me mata”.

Sergio Raymand, arquitecto del proyecto, explicó que el edificio no tiene las condiciones para continuar habitado, “hasta que no se saque a todo el mundo no se puede comenzar la reparación, pues hay que hacer demoliciones, asegurar muros y reforzar paredes. El objetivo es que el inmueble, una vez restaurado, tenga en su planta baja un centro comercial, y en las restantes, 14 viviendas amplias y confortables.

“Una vez reparado se verá como un edificio antiguo con elementos contemporáneos, los cuales resaltarán valores estéticos y formales. La fachada tendrá una imagen muy similar a la de finales del siglo XIX principios del XX. Se restaurará y reproducirá cada elemento de herrería, así como la forma y diseño de los vitrales de colores que cierran los arcos”.

María Onelia Vidaurreta, inversionista del proyecto, apunta: “Se espera que con la culminación de dos edificios en Alamar y Capdevilla el problema se resuelva, pero algunos no quieren mudarse, a pesar de que en esos nuevos apartamentos van a vivir mejor de como lo hacen actualmente.

“Hay que recordar que este inmueble es un usufructo gratuito, es decir, pertenece al Estado y la única forma de reparar la Habana Vieja es trasladando a cientos de familias a otros municipios. Una vez recibida una vivienda decorosa, producto de la transformación de estos inmuebles en casas de apartamentos o de la construcción de edificios, los beneficiados deben pagar una renta que asciende al 10% del ingreso familiar total”.

LEJOS, LEJOS, LEJOS...

Al indagar sobre la lejanía de las viviendas que se construyen para los vecinos de San Ignacio 360, Alina Ochoa, arquitecta del Plan Maestro de la OHCH, explicó que construir un apartamento en la Habana Vieja es caro, cada uno asciende a 15 mil dólares, pues mantener la fachada original y reconstruir vitrales es una inversión muy grande; mientras que en otros lugares resulta más económico, es mucho más fácil y se requiere de menos dinero: ”El costo de una vivienda en el Centro Histórico duplica y triplica el precio de las que se hacen en otra localidad”.

Pero no todos ven tan sencillo el hecho de mudarse a otro sitio.  Algunos  tienen un gran sentido de pertenencia por esta localidad. Aquí tienen sus raíces y se aferran a sus orígenes.

Eusebio González no quiere abandonar el hogar en el que ha vivido por más de 60 años. Para él, después de la reparación deberían regresar los que más tiempo llevan allí y no permitir el retorno de quienes propiciaron el deterioro del edificio.

Lázara Figueredo tiene una opinión similar, ella no considera razonable que después de haber pasado más de medio siglo en su amado edificio, tenga que abandonarlo, nació y desearía morir en él: “La historia de mi vida se encuentra ligada a este inmueble y a esta ciudad. Aquí ha permanecido mi familia por seis generaciones. Si me alejara, creo que la nostalgia me consumiría”.

“Muchos están locos por irse, pues viven en cuartuchos y no les importa dónde los ubiquen, pero no todos queremos marcharnos. Yo guardo muchos recuerdos. Aquí nací, me crié, mi vida se halla en la Habana Vieja, no en otra parte”, expresó Magalys López Bandera.

El especialista en Administración de la Vivienda, Ricardo Arap, señaló al respecto: “No podemos pensar que todas las personas pueden regresar a la Habana Vieja, pues la mayoría de las edificaciones restauradas pierden su condición de vivienda, algunas pasan a ser museos, palacios, centros de investigación, hostales u hoteles. Este municipio está densamente poblado y si todos viraran, ¡cuántas Habanas Viejas harían falta!”.

La preocupación por el tema del retorno se debe al hecho de que tras las reparaciones anteriores en la Plaza Vieja, casi ninguna familia volvió. Orlando Santana comentó que al concluir la  modernización de la casa del Conde de Cañongo, San Ignacio 362, ninguno de sus antiguos inquilinos regresó: “Nadie conoce a los que trajeron a vivir allí”.

Como respuesta a la inquietud de los vecinos, Arap indicó que una vez concluida la reparación de un recinto se miden ciertos parámetros para determinar quiénes retornan a él. Estos requisitos son: antigüedad en el inmueble, edad y existencia de discapacitados o niños. Sin embargo, aclaró que es muy engorroso el proceso de selección e incluso puede ser que no retorne ninguno de los antiguos residentes. Todavía no se determina quiénes volverán a San Ignacio 360 una vez concluida la obra.

Eusebio Leal, refiriéndose a este tema, apuntó: “Se trata de hacer un reordenamiento en el hábitat, de transformarle la vida a las personas logrando que sea más placentera. Yo siempre he entendido la idea de que la gente piensa como vive y vive como piensa”.

REGALO O NOSTALGIA

Quizás Lázara pase el resto de su vejez en una de las cómodas viviendas que harán en su edificio, o tal vez la suerte no le acompañe y viva alejada del municipio que siente parte de sí.

Para esta mujer de siete décadas, el proceso de restauración del Centro Histórico es el mayor regalo que se le puede hacer a su legendaria ciudad, solo que, tras una segunda mirada, se entristece y aprecia cómo personas que andan todos los días de la mano de la Giraldilla o constituyen símbolos de la cotidianidad -como lo fue en su momento el Caballero de París- tienen que abandonar su amada Habana.

(2007)

Ficha técnica:

Tesis: El proceso de restauración es lo mejor que le ha ocurrido a la Habana Vieja. Sin embargo, existen efectos colaterales que atentan contra la felicidad de personas que forman parte de la historia cotidiana de esta ciudad.

Planos Temáticos:

Pasado: El principal antecedente del conflicto está en que tras reparaciones anteriores en la Plaza Vieja, muy pocos de sus moradores regresaron. Esto provoca la incertidumbre de muchos vecinos, lo cual retrasa el inicio de las reparaciones en San Ignacio 360. Una de las causas fundamentales de este problema es la sobrepoblación de la capital, se da una explicación de por qué ocurrió.

Presente: Este es un hecho bien significativo que afecta a muchos de los habitantes de la Habana Vieja, no surge aislado, pues San Ignacio 360 es solo un ejemplo. Los más afectados son los vecinos del edificio, quienes tienen sus vidas en peligro porque el inmueble está la borde del colapso y,  por otra parte, la incertidumbre que les produce saber que cuando se marchen para que reparen el edificio quizás no regresen. Existe una diversidad de criterios entre los vecinos. Las fuentes que polemizan son las opiniones de algunos de los moradores y los encargados de la restauración.

Futuro: El arquitecto nos da su proyección sobre cómo quedará el edificio una vez reparado. Las  posibilidades de solución son varias los vecinos que más méritos y requisitos reúnan, probablemente, serán los que permanezcan en San Ignacio 360 una vez restaurado y el resto vivirá mejor de cómo lo hacen ahora. Para muchos repercutirá positivamente ya que en vez de vivir en “cuartuchos” tendrán confortables inmuebles; para otros será un poco más doloroso separarse de La Habana que sienten suya; mas hay que pensar en el bienestar y en la vida y si la única forma de lograrlo es alejándose de este sitio, se debe llevar a la ciudad en el corazón.

Estructura:

Tipo de título: Llamativo

Tipo de entrada: Anecdótica

Tipo de cuerpo: Bloques Temáticos

Transiciones: Como transiciones se utilizaron los siguientes subtítulos: Por qué tan sobrepoblada; Para rescatar la historia;  Lejos, lejos, lejos...; Regalo o nostalgia.

Estos subtítulos eran antecedidos por frases que terminaban con sinónimos de algunas de las palabras que en ellos están contenidas.

También fueron usadas otras transiciones como las frases: sin embargo, por otra parte, algo similar, que sirvieron para establecer contrastes y un ordenamiento lógico entre las distintas partes del reportaje, entiéndase Entrada, Bloques Temáticos y Cierre.

Tipo de cierre: De Caso

Fuentes empleadas: Se emplearon múltiples fuentes:

Vecinos del edificio San Ignacio 360, el número fue elevado, pero durante el trabajo de selección solo aparecen 6.

Fuentes especializadas como el arquitecto y la inversionista del proyecto del inmueble San Ignacio 360, además del especialista en administración de la vivienda en la Habana Vieja, Ricardo Arap. Alina Ochoa, arquitecta del Plan Maestro de la OHCH.

Eusebio Leal, Historiador del Centro Histórico, en entrevista publicada en Juventud Rebelde.

Otras fuentes bibliográficas.

 

“EL MAESTRO ES UN ARTISTA”

“EL MAESTRO ES UN ARTISTA”

WALDO FERNÁNDEZ CUENCA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La profesora María del Pilar García Pereira no imaginó nunca después de dedicarse por más de 30 años al magisterio, emprender la útil tarea de crear una multimedia para el estudio de la gramática y la redacción en idioma español. Ni que uno de sus alumnos le pidiera una entrevista para conocer sobre su vida. Mas, siempre estuvo segura de asumir estos retos como enfrenta el loable quehacer de enseñar. Graduada de la Escuela Normal de Maestros en 1964 y con un vasto desempeño en todos los niveles de enseñanza, explorar su universo de experiencias, es mi gran desafío.

-Profesora, ¿siempre le apasionaron las Letras?

Siempre tuve más facilidad para las Letras que para las Ciencias, fue una gran deficiencia de base, quizás eso motivó que me inclinara por las Letras. Me faltaron  niveles escolares: comenzando cuarto grado, mi tía me saltó, de repente al sexto por problemas personales, pero tenía una memoria de elefante, todo lo que pasaba por mi vista, lo grababa. Aprendí a sumar, multiplicar, dividir fracciones, a sacar por ciento porque veía el proceso, pero no sabía las causas.

-Dedicarse a instruir exige de sacrificio y constancia.

¿Por qué se inclina usted por el magisterio?

Fundamentalmente por una necesidad económica; en aquel momento no analicé si tenía vocación o no, pero me gustó, porque me fascina el arte y creo que el maestro es un artista, adquiere el protagonismo de un actor en escena cuando se enfrenta a sus alumnos.

-¿Qué recuerdos guarda de sus primeros profesores?

Muy buenos. Me acuerdo de aquella profesora de sexto grado en Guanabacoa,  por cierto, hace unos meses me enteré que fue homenajeada por sus 107 años. Ella se llama Matilde Averasturi. Me preparó para ingresar al bachillerato, pues en mi época para optar por este nivel, podías presentarte libremente, mediante  pruebas de ingreso o al terminar el octavo grado. Yo tenía el sexto terminado y con un curso intensivo de tres meses, me presenté y obtuve la plaza.

Te repito tenía una memoria prodigiosa y con solo 12 años comencé a estudiar para bachiller; pero la memoria no lo es todo en el aprendizaje, es una parte importante,  hay que comprender la materia. Aquí comenzaron los problemas, tenía profundas lagunas en Matemática, Física y otras asignaturas. Acudí a repasar con profesores particulares. Por eso hoy,  siempre les digo a mis alumnos, que para mí el proceso humano más importante en el conocimiento es la definición, no puedes hablar de algo desconocido.

-¿Cuál es su primera experiencia como docente?

Comencé en la Escuela No. 8 de la finca El Coronel en el poblado de Aguacate. Iba en tren hasta las cercanías; ahí, en un apeadero, me montaba en un caballo de una familia de la zona, y así podía llegar al lugar. Allí estuve por espacio de dos cursos.

-¿Cómo surge la idea de crear dos discos

compactos para el estudio de la lengua española?

Surgieron de la idea de una compañera que sabe de  computación. Yo  fui profesora de su hijo y ella, satisfecha  el muchacho, me propone realizar esta multimedia que faltaba en la asignatura de español. Para ello contacté con el excelente profesor Leonardo Gómez Sánchez, a quien considero mi maestro, y junto con él emprendimos el proyecto.

-¿Qué temas se abordan en la multimedia?

Trabajamos con temáticas que ofrecen muchas dificultades al estudiante de preuniversitario, incluso al universitario. No desarrollamos un programa ajustándonos a lo impartido en estos niveles, sino que escogimos las temáticas de más dificultad.

Este CD es interactivo, funcional, en él explicamos los capítulos con mucha ejemplificación, planteamos una serie de ejercicios con sus respuestas para la comprobación del proceso enseñanza-aprendizaje, añadimos al final un número considerable de pruebas para el entrenamiento de lo aprendido.

El trabajo fue muy positivo para mí, porque me ayudó a madurar muchos criterios, a consultar textos, autores, y a coincidir con Amado Alarcos Llorach cuando plantea en la última edición de la Gramática Española de la RAE que no existe la gramática perfecta.

-¿Cuáles son los principales problemas que

presentan los estudiantes cubanos en el aprendizaje

de la gramática y la redacción del español?

Transitamos por un período en que el afán por desarrollar la ciencia y la técnica, se marginó el estudio de la lengua. Fue una etapa muy crítica, ya que la lengua es el instrumento básico para comunicarnos aunque utilicemos alguna simbología en las carreras de ciencias. En esta época, el estudio del español no le ofrecía mucho interés al estudiante. Hoy se ha comprendido su importancia, pero en sentido general existe todavía una indiferencia por su aprendizaje. Lo anterior conllevó a una carencia de buenos hábitos de lectura y faltas de ortografía, principales problemas que arrastran hoy nuestros estudiantes.

-¿Cómo definiría el ejercicio de enseñar?

Para ser maestro hay que sentirlo, desear enseñar, saber transmitir. En mi época se planteaba algo muy importante, que el bachiller era una persona con una preparación superior a la de un profesor, pero existía una diferencia entre ellos: al maestro se le dotaba de técnicas para enseñar, tenía métodos para transmitir los conocimientos, mientras a veces un bachiller con más preparación no resultaba ser un buen docente porque desconocía la pedagogía para instruir. Entonces ese profesor, aunque con menos conocimientos, poseía las herramientas necesarias para educar. Por eso podemos decir: el verdadero maestro es quien sabe transmitir sus conocimientos.

-¿Cuál es su valoración de la educación

cubana en estos momentos?

El país ha atravesado etapas muy difíciles en la formación de maestros, primero al principio de la Revolución hubo un gran éxodo de  excelentísimos maestros. Eso ocasionó un gran déficit y hubo que recurrir a todos los que tenían un poco de conocimiento para poner al frente de las aulas. La Revolución se planteó la necesidad de elevar el nivel cultural del pueblo con la Alfabetización, los cursos de seguimiento, la creación de escuelas.

Ahora tenemos una situación bastante compleja, con una población estudiantil muy numerosa, y hay escuelas para todos, pero lo que sí no tenemos son excelentes maestros para todos porque, te repito, para ser maestro hay que tener vocación y aunque se ha hecho un gran esfuerzo con los maestros emergentes, los resultados no siempre son los esperados. Estos maestros son tan adolescentes muchas veces, como los propios estudiantes, y eso no siempre es bueno.

Esto no quiere decir que no rinda sus  frutos, ahora, los resultados no van a ser inmediatos, considero que la propia vida se encargará de ir decantando a aquellos que escogieron este camino simplemente como una opción más. Creo que seguiremos presentando  dificultades, sobre todo, con la enseñanza secundaria, que es la más problemática.

-Posee también experiencia en impartir clases

de Español a estudiantes extranjeros,

cumplió misión en Zimbabwe, ¿qué experiencias

nos puede transmitir de esa tarea? 

Magníficas experiencias y muy notables para mí como profesora. Llegué a Zimbabwe cinco años después de la independencia como colonia británica. Allí formamos a estudiantes zimbawanos en un curso de idioma español con el objetivo de venir a Cuba a graduarse como maestros.

El país tenía muchos profesores extranjeros que no respondían a los intereses nacionales, y surgió ese convenio entre ambos gobiernos por la necesidad de Zimbabwe de formar docentes. Preparábamos todos los años alrededor de 300 estudiantes y seleccionábamos los mejores para venir a Cuba.

Me impactó extraordinariamente el interés de ellos por aprender, porque venían a estudiar gratuitamente una carrera que en su país es costosa. Se esforzaban y aprendían. Un elemento a su favor es que aunque tienen como lengua oficial el inglés, ellos poseen sus propias lenguas, una llamada ndeble y la otra es shona, con un alfabeto muy parecido al español. Otra ventaja es su oído fonemático muy desarrollado por ser un país fronterizo con varias naciones de diversas lenguas y dialectos. Eso les facilitaba el estudio de nuestro idioma.

-¿Cree que está asegurado el relevo de buenos

profesores en el estudio del Español y qué

consejo le daría a los que hoy se preparan?

Sí, está asegurado. El Instituto Pedagógico hace buenas captaciones para los que desean estudiar esta carrera, a pesar de lo que dije de los profesores emergentes. Creo que el país superará esta dificultad, pongo el ejemplo de los profesores que hoy dan clases por televisión, son excelentes profesores y hay cantera. Les aconsejo que sigan estudiando, preparándose, todos los días se aprende algo, y te das cuenta de cuánto camino falta. Que quieran la profesión, para que al final tengan la satisfacción de ser recordados por sus alumnos. 

(2006)

Ficha Técnica:

Tipo de Entrevista: De personalidad.

Tipo de Título: De cita textual.

Tipo de Cierre: De opinión del entrevistado.