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Isla al Sur

ESCOLAPIOS, ¿SOLO UNA IGLESIA?

ESCOLAPIOS, ¿SOLO UNA IGLESIA?

En Guanabacoa funcionó la primera Escuela Normal para Maestros de Cuba y América.  

Texto y fotos:

KARINA RODRÍGUEZ MARTÍNEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.   

Dentro de dos años la formación de educadores en Cuba y América, bajo la orden de los Padres Escolapios, cumplirá su aniversario 160, pues el 19 de noviembre de 1857 fue establecida la primera Escuela Normal para Maestros, en Guanabacoa.

El Padre Víctor Filella Muset, de origen catalán, miembro de la Orden desde 1987 y actual párroco de la Iglesia de los Escolapios, comentó que “la fundación del colegio para profesores estuvo mediada por una petición del arzobispo de Santiago de Cuba, Antonio María Claret, a la Reina Isabel II; la finalidad de esa antigua academia radicaba en la acción educativa bajo el lema “Piedad y Letras”.

Esta consigna educativa fue introducida por San José de Calasanz, quien realizó aportaciones pedagógicas a la Orden de las Escuelas Pías, de la cual deviene la Orden Escolapia, como la necesidad obligatoria de un saber desde los primeros años, el trabajo con los pobres de la sociedad, define al maestro como “cooperador de la verdad”, según consta en el libro Nacido para educar, 450 años del nacimiento de Calasanz.

La formación de estos profesionales en la esfera educativa tenía como propósito la inserción de los mismos en los colegios de su localidad, pues eran becados por los distintos ayuntamientos de la Isla, manifestó el Padre Filella Muset.

En los 10 años de funcionamiento de la Normal se graduaron 135 maestros, cuyos títulos fueron reconocidos por el gobierno de intervención norteamericana y en 1904 por el cubano, para ocupar cargos en Educación. Entre los graduados de la antigua escuela se encontraban Monseñor Pedro González Estrada, primer Obispo cubano de La Habana, y Monseñor Jorge E. Serpa y Pérez, Obispo de Pinar del Río. 

Debido a problemas económicos, el instituto cesó su labor de enseñanza en 1868 y al año siguiente se transformó en una escuela para la educación primaria y secundaria, extendiéndose a carreras de tipo técnico como el comercio, hasta 1961 cuando fue intervenida por el gobierno revolucionario.  

“La educación en la Escuela de los Escolapios era magnifica, lo que allí aprendí me sirvió mucho para decidir mi futuro, encontré mi vocación como pedagogo”, afirma Francisco Agustín Garrido Sánchez, exalumno de la Escuela Anexa Escolapia, Master en Ciencias y Profesor Asistente de la Facultad Preparatoria de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.

En la actualidad, la Iglesia de los Escolapios realiza programas de educación no formal: talleres de computación, idiomas, guarderías para niños de tres y cuatro años, diplomados en Humanidades, así como repasos de ortografía y para la pruebas de ingreso a la Educación Superior.

Las Escuelas Pías han sido establecidas en cuatro continentes y, en América, en 17 países, entre los que figuran Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Chile, Colombia y Estados Unidos.

Pie de fotos: 1-Fachada de la Iglesia de los Escolapios de Guanabacoa, donde funcionó la primera Escuela Normal para Maestros de América; 2-Imagen de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús en el interior del templo de los Escolapios, lugar sagrado para los normalistas.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.  

Tipo de lead: Sumario de Cuándo.  

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Dos fuentes directas, una fuente documental.

Primer valor-noticia: Singularidad.

Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Proximidad.  

SUBSIDIOS: ¿SOLUCIÓN O INCERTIDUMBRE?

SUBSIDIOS: ¿SOLUCIÓN O INCERTIDUMBRE?

El municipio Habana del Este trabaja para aplacar deficiencias en la entrega de subsidios a la población.

Texto y foto:

SHEILA NODA ALONSO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Desde el primero de marzo del año en curso (2016), comenzó en el municipio capitalino Habana del Este la certificación de cheques para la entrega de subsidios de vivienda, solicitados por la población entre 2013 y 2014 y que, hasta el momento, no habían sido aprobados.

Yanet Alejo Ferrer, encargada del tema en la dependencia interna del Consejo de la Administración Municipal (CAM), afirma: “El pasado año quedaron más de 3 millones de CUP en la cuenta de la entidad. Esto se debió, principalmente, a la escasa preparación del personal”.

Añade que, a finales de febrero último, la cifra fue devuelta al Consejo de la Administración Provincial, aunque “ante la demanda de reabastecer al municipio, fueron otorgados 3 817 500 pesos (CUP), y con ese dinero se han emitido más de 80 cheques en menos de una semana”.

La entrega de subsidios en Cuba entró en vigor el 15 de enero del 2012, destinada a la compra de materiales para la construcción y el pago de mano de obra a particulares con licencia, para iniciar, reparar o rehabilitar las viviendas, respondiendo al Lineamiento 299 del Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba, según recoge la Gaceta Oficial.

Igualmente, a partir del 2013, se estableció un período de 15 días hábiles para preparar el expediente y someterlo a consideración del CAM, con el fin de que este decidiera su aprobación en un término de 30 días. El financiamiento disponible para el subsidio se corresponde con el 48,5 por ciento del impuesto recaudado sobre la venta en la comercialización de materiales de construcción en las provincias, indica la publicación.

En el 2014, la Agencia Cubana de Noticias informó acerca de las nuevas políticas para la entrega de subsidios, entre ellas, el establecimiento de dos convocatorias en el año, como mínimo, para la recepción de las solicitudes de la población, a partir del financiamiento disponible.

Al respecto, Alejo Ferrer subrayó que dichas disposiciones no se han concretado en Habana del Este. Ejemplo de ello lo constituye el caso de Pilar Navarro Bueno, de 69 años, residente en Alamar, quien solicitó un subsidio en el 2013. Alega que vive con su hija y nietos, menores de edad; además, es impedida física y padece de hipertensión, diabetes, entre otras enfermedades. Pilar necesita reparar la cocina y el baño, pues este le filtra al vecino de al lado.

Múltiples han sido las respuestas dadas a su insistencia: que no hay presupuesto, que debe regresar en seis meses, llamar dos veces por semana, la aparición en una lista para que el funcionario de la Dirección de Vivienda Municipal (DVM) hiciera el dictamen técnico, promesas de los directivos del CAM que se iban a encargar de su caso…  “Me han maltratado mucho y ya no tengo esperanzas, creo que no me va a dar tiempo a ver mi baño y cocina arreglados”, expresa la señora.

Como el de Navarro Bueno, existen más de 1 300 expedientes pendientes a ser aprobados desde el 2013, por falta de financiamiento en el CAM, explica Denise de Lubián Álvarez, jefa del grupo de subsidios del centro. A esto, hay que sumar el atraso acumulado desde el 2012 por el mal trabajo del personal, registros de ejecución que no estaban, tareas técnicas y expedientes engavetados, asegura.

El procedimiento para la aprobación de subsidios comienza en las oficinas de la DVM, donde se presenta la solicitud, explica la directiva: “Nuestra entidad está encargada de realizar el dictamen técnico. Por otra parte, los propietarios tienen derecho a los tres tipos de conservaciones: menor, mayor o célula básica y rehabilitación; mientras los arrendatarios y usufructuarios solo pueden pedir conservación menor o célula básica y rehabilitación”.

“El proceso continúa en el CAM, donde a partir de la investigación socioeconómica que realizan los trabajadores sociales se decide la aprobación del subsidio, se emite el cheque y se cierra el expediente. La desaprobación no tiene reclamación a ninguna instancia”, asegura.

Mayra de León Torres, trabajadora social que atiende las circunscripciones 4, 9 y 91 de Alamar, afirma: “Puede solicitar un subsidio cualquier persona natural con ingresos económicos que no suplan los gastos constructivos por esfuerzo propio, ni comprar por las redes de comercio los materiales de construcción”.

Primero se hace un cálculo de la entrada económica y los gastos familiares, si hay jubilados, enfermos, estudiantes y jóvenes que estén cumpliendo con el servicio militar. Los posibles salarios se unifican y de acuerdo con estos resultados se determina si deben recibir esta ayuda. Por lo general, quienes más la demandan son las personas mayores, afirma León Torres.

El trabajo del rastro (locales donde se comercializan los materiales para la construcción) es también determinante. En el municipio están localizados en Cojímar, Bahía y la Zona 11 de Alamar.

Miguel Sotolongo Ruiz, director del rastro ubicado en esta última localidad, asevera: “Los materiales por lo general están, por ser esta una zona de restauración, no de grandes construcciones y los subsidiados tienen prioridad”.

Al respecto, Matilde Mesa Fleites, subsidiada, expresa: “En varias ocasiones fui al rastro de Cojímar y Alamar en busca de los materiales y no los encontré o no tenían calidad, tuve que comprar las losas del baño en una Tienda Recaudadora de Divisas a un precio muy superior”.

No obstante, la entrega de subsidios es una atenuante a la difícil situación habitacional del país, más en un municipio como Habana del Este, el de mayor tamaño de la capital y con localidades fuertemente afectadas por la influencia del mar, opina Mesa Fleites.

Pie de foto: Los particulares de la construcción son los únicos autorizados para iniciar, reparar o rehabilitar las viviendas de las personas necesitadas.

EXISTIÓ EN CUBA ESTATUA A LA LIBERTAD

EXISTIÓ EN CUBA ESTATUA A LA LIBERTAD

A 102 años de su caída, poco o nada conoce la mayoría de la población cubana sobre su corta estancia en la capital.

ANDY JOSÉ RIVERA GÓMEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Foto: Cortesía de BETTY RODRÍGUEZ QUEVEDO.

En el período de mayo de 1902 a octubre de 1903, estuvo ubicada en el habanero Parque Central un monumento norteamericano a la libertad, hecho de calamina e inaugurado por el presidente Tomás Estrada Palma como símbolo de las ideas anexionistas del gobierno de la república naciente.

Tras el destrono del monumento a Isabel II en marzo de 1899, el periódico “El Fígaro” convocó una primera votación para elegir quién sería ubicado en lugar de la reina. En la primera fase, fueron invitadas 109 personalidades, quienes concluyeron que el puesto debía ser  ocupado por José Martí.

Marial Iglesias Utset, Doctora en Ciencias Históricas, en su libro “Las metáforas del cambio en la vida cotidiana: Cuba 1898-1902”, plantea: “En un intento de conjurar la carencia simbólica, la revista inicia una encuesta para llenar el pedestal.”

Para “democratizar” más el proceso y ampliar su repercusión, se realizó una segunda votación, pero con un ámbito más abierto donde vuelve a salir airoso el Apóstol nacional con 375 votos, y en segundo lugar una estatua referente a la libertad con 371.

El mismo periódico, en la edición del 28 de mayo de 1899, muestra los resultados de la elección, quedando en tercer lugar Cristóbal Colón. Luego aparecen José de la Luz y Caballero, Carlos Manuel de Céspedes y Máximo Gómez, William McKinley, presidente de los Estados Unidos, firmando una proclama de independencia, una representación de Cuba, España y Estados Unidos, y en el último lugar Antonio Maceo.

“La encuesta obviamente, lejos de reflejar la opinión popular, era expresión  de las tendencias ideológicas de las clases superiores de la sociedad cubana, y en particular las de la capital, hacia las cuales la revista estaba dirigida”, agrega Marial Iglesias.

En mayo de 1902, con motivo de las celebraciones por el surgimiento de la República de Cuba, compraron en Estados Unidos el monumento. Si bien no está demostrado, se base en la neoyorkina, muestra un considerable parecido, pues tenía el escudo norteño en su mano izquierda y una antorcha en la derecha.

“Sin importar el resultado de las votaciones y con el pretexto de ser temporal hasta la confección del monumento martiano, fue colocada una estatua a la libertad en el habanero Parque Central”, afirma Francisca López Civeira, Doctora en Ciencias Históricas e investigadora de la Casa Don Fernando Ortiz.

Su estancia fue, hasta cierto punto, efímera, pues el 10 de octubre del año siguiente sería derribada por un ciclón al que muchos denominan patriótico por conllevar al emplazamiento de la estatua a José Martí en el lugar que deseaban los cubanos.

En el mundo existen decenas de estatuas a la libertad. La de Nueva York es la más conocida, aunque ésta no se construyó allí, sino que fue una donación del gobierno de Francia y el gobierno norteño respondió con el regalo de una réplica, pero más pequeña.

Pie de fotos: 1- Estatua a la Libertad en La Habana; 2-Periódico El Fígaro convoca a sorteo para escoger monumento del Parque Central.

Ficha técnica:

Tipo de título: Noticioso.

Tipo de lead: Sumario de Cuándo.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Normal + Dato Adicional.

Tipo de fuentes: Dos documentales; Dos No Documentales.

Primer valor-noticia: Curiosidad.

Otros dos valores-noticia: Proximidad, Interés Colectivo.

LA HISTORIA RESUMIDA EN IMÁGENES

LA HISTORIA RESUMIDA EN IMÁGENES

El retrato de Fidel Castro fue el único elemento que Eladio Rivadulla necesitó para concebir el primer cartel político en honor al triunfo de los rebeldes.

MABEL SÁNCHEZ TORRES,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El primer cartel político de la Revolución fue diseñado e impreso en la madrugada del primero de enero de 1959 y tomó como referente la fotografía de Fidel Castro que ilustró la entrevista concedida por el líder cubano, al periodista norteamericano Herbert Matthews, en la Sierra Maestra.

A las 2:00 a.m. de la fecha señalada, Eladio Rivadulla Martínez, afamado diseñador cubano, recibió una llamada telefónica para avisarle de la huida del dictador Fulgencio Batista y el triunfo de los guerrilleros. Entre las imágenes que escondía de Fidel, el artista seleccionó la que apareció en el diario estadounidense The New York Times, en febrero de 1957, cuando se desmintió la muerte de Castro.

Aquella noche, Rivadulla se dio a la tarea de dibujar el cartel que llevó por título “Fidel Castro / 26 de Julio” y realizó cien reproducciones de la impresión original, en formato de 92 x 67 centímetros. El centenar de copias engalanaron la entrada de los rebeldes a la capital, el 8 de enero del propio año.

Andrés Fernández, autor de la Tesis de Maestría “Cartel político en Cuba” y profesor del Instituto Superior de Diseño, explicó que el artista empleó la técnica serigráfica, procedimiento manual consistente en la utilización de dos rodillos para plasmar el color en papel u otro soporte.

También incorporó elementos del estilo Pop Art, corriente artística surgida en los Estados Unidos a mediados de la década del 50. La tendencia, caracterizada por la sencillez de la composición, buscaba sugerir determinados mensajes a los espectadores, acorde a la vanguardia política de la época, agregó Fernández.

“Fidel Castro / 26 de Julio”, constituyó el primer cartel del período revolucionario en divulgarse internacionalmente, con su publicación en el anuario suizo International Poster Annual en 1960, según refirió el libro “Eladio Rivadulla. Carteles de Cine (1943-1963)”, de Jorge Bermúdez.

La citada obra de Rivadulla reunió las mejores características de la gráfica cubana: dibujos simples y de contornos precisos, así como el tratamiento del color con un valor simbólico: rojo y negro, alegóricos al Movimiento 26 de Julio.

El diseñador creó los anuncios de los primeros cinco documentales acerca del Triunfo de la Revolución en 1959 e introdujo la técnica serigráfica en la cartelística de cine, elemento recurrente para el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica en la actualidad, afirmó Javier García, diseñador de los Estudios Fílmicos del Instituto Cubano de Radio y Televisión.

Los diseños de Rivadulla fueron expuestos en importantes eventos a nivel nacional e internacional, como el Festival Quito T Muestra, en Ecuador. El destacado cartelista cubano recibió más de cien reconocimientos, entre los que figuró la Distinción Félix Elmuza en 1986, galardón que otorga la Unión de Periodistas de Cuba.

En el año 2009, a medio siglo del Triunfo de la Revolución, el artista plástico Arístides Hernández, más conocido como Ares, realizó “Cuba Postcastro”, serigrafía de 70 x 50 centímetros, con la misma imagen que inspiró el cartel de Rivadulla.

Pie de fotos: 1-El cartel de Rivadulla mostró la imagen de Fidel Castro en la entrevista concedida por el líder cubano, al periodista norteamericano Herbert Matthews; 2-Rivadulla obtuvo el Premio Nacional de Diseño, en 2009.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Directas, documentales y no documentales.

Primer valor noticia: Singularidad.

Otros dos valores noticia: Repercusión. Interés colectivo.

LA FORTALEZA

LA FORTALEZA

Ubicada en los actuales predios del Parque Infantil de la Maestranza, fue la primera edificación construida en el siglo XVI para defender La Habana de los ataques de corsarios y piratas.

GABRIELA TAMARIT GUERRERO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Si el pirata Jacques de Sores resucitara, se sorprendería al ver que La Fortaleza que él destruyó cuatro siglos atrás es hoy el visitado Parque Infantil de la Maestranza. A pesar de su desaparición, constituye la primera estructura militar en La Habana.

“Muchas personas mantienen la idea de que el Castillo de la Real Fuerza (1577) representa el primer fuerte existente en el archipiélago; sin embargo, 37 años antes nuestra villa fue testigo de la terminación de La Fortaleza. Esta no reunía todas las condiciones necesarias para proteger a los habitantes, pero significó el inicio de las labores de fortificación”, asegura el historiador Antonio Quevedo Herrero, director del actual Museo del Castillo de la Real Fuerza.

El historiador Emilio Roig, en su libro Monumentos Nacionales, explica que la construcción comenzó en 1539, puesto que en períodos anteriores la Villa de San Cristóbal sufrió un ataque de corsarios franceses. Como respuesta, la Corona española dio la orden a Hernando De Soto, entonces Gobernador insular, de erigir un fortín en la bahía, el cual tendría una explanada cuadrada con una torre en el centro de 37 pies de alto, rodeado por una muralla.

Mateo Aceituno fue el responsable de dirigir las obras y tardó solo siete meses en levantarla. Juanes de Ávila, sucesor de De Soto, consideró que de fortaleza no tenía más que el nombre debido a su mal posicionamiento y la pobre artillería con que contaba.

En 1551, alegando la presencia de un cerro en la bahía y la posición estratégica que este representaba para el enemigo, Juan de Lobera, alcalde de la fortificación, planteó la necesidad de reconstruirla o cambiarla de lugar. No obstante, el historiador Ernesto García explica que no se hizo nada al respecto.

Reafirmando las palabras de Lobera, La Fuerza Vieja, como también se le conoce, fue destruida cuatro años después, el 10 de julio, por el pirata franco Jacques de Sores. Solo quedaron restos, utilizados luego por los pobladores como corrales para guardar el ganado destinado al sacrificio.

Por esta razón, “en 1558 comenzó la construcción del Castillo de la Real Fuerza, a 300 pasos de donde estaban las ruinas. Aunque en 1575 se ordenó la total demolición de estas, aparecen quejas en las Actas del Cabildo hasta finales del siglo por representar un estorbo y peligro para el castillo”, agrega Quevedo.

El terreno fue ocupado sucesivamente por varias instalaciones: los cuarteles de San Telmo en el siglo XVII, la Maestranza de Artillería en el XIX, hasta que en la década de 1930, estas edificaciones fueron demolidas para construir el moderno castillo de la primera Estación de la Policía. En la actualidad, ocupa una parte de ese espacio el Parque Infantil de la Maestranza, de acuerdo con el libro La Habana desaparecida, de Francisco Bedoya Pereda.

Pie de foto: La construcción de La Fortaleza, dirigida por Mateo Aceituno, concluyó en 1540.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.

Tipo de lead: Especial Imaginativo.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide normal + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Directas y documentales.

Primer valor-noticia: Curiosidad.

Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Proximidad.

 

 

 

“SOY QUIEN SOY POR SENTIMIENTO, NO POR CONVENIENCIA”

“SOY QUIEN SOY POR SENTIMIENTO, NO POR CONVENIENCIA”

José Alejandro Rodríguez, Premio Nacional de Periodismo José Martí, lleva más de 17 años al frente de la sección Acuse de recibo en el diario Juventud Rebelde, un espacio para los problemas que afectan a la sociedad cubana.

DANIEL MONTERO PUPO,    

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Mientras entraba a la redacción de Juventud Rebelde, pensaba: “Él es Premio Nacional de Periodismo, un líder de opinión en nuestro país, una figura pública respetada, el creador de Acuse de recibo”. Mis nervios estaban tensos, mas al acercarme a José Alejandro Rodríguez, un caluroso “Hola, ¿cómo estás? Echa pa´cá”, me hizo componer e ir dispuesto a aprovechar la oportunidad.

Posee una larga trayectoria, periodista que labra su suerte a golpe de talento y cuyo nombre se ha convertido en sinónimo de verdad, y no cualquier verdad, sino la difícil, la que hace falta para que cambien las cosas, verdad catalizadora de los problemas de un país y de una sociedad.

Comenzó por relatar la infancia en Jovellanos, junto a la familia dedicada casi en su totalidad al magisterio y cómo inculcaron en él los deseos de saber y cuestionarse todo lo que le rodeaba.

“En mi familia casi todos eran pedagogos. Mi padre era dueño de una escuela en la que se enseñaba desde primaria hasta bachillerato y fue un gran hombre de una hermosa trayectoria como profesional. Fue maestro normalista y luego se hizo Doctor en Pedagogía en la Universidad de La Habana. Creía que enseñar no es solo introducir conocimientos, sino formar seres humanos con valores”.

-Teniendo en cuenta la posición social de su familia, ¿cómo reaccionaron ante el triunfo de la Revolución?

“Mi padre abrazó la Revolución y no de manera oportunista. Cuando le intervinieron la escuela, reunió a sus tres hijos y nos dijo algo muy grande que se me grabó para siempre: ´Nosotros hemos descendido en la escala social, pero para que muchos asciendan. Lo más importante es que la gente que vive en la pobreza ahora estará mejor´. El cargó con que lo llamaron pequeño burgués y nos enseñó a sentir el proceso. A mis padres les debo mi posición política, que no es nada complaciente”.

El periodismo

“Me incliné por esta profesión por ser una persona comunicativa, porque tenía la necesidad de expresar lo que sentía. De joven hice poemas, pero después me di cuenta que lo mío no era la literatura sino el periodismo, eso no quiere decir que una crónica no pueda convertirse en literatura, y si no, mira a Hemingway, pero el periodista no escribe para la inmortalidad, él no sabe qué va a pasar en un futuro con lo que escribe”.

Desde que en 1974 comenzara su servicio social en Radio Cadena Agramonte, Pepe, como le dicen, ha trabajado en varios medios: primero Trabajadores, luego Juventud Rebelde, Bohemia y de vuelta al Juventud, mas siempre haciendo uso de la palabra para contribuir a la sociedad y no criticarla sin sentido, abordando temas difíciles de manera concreta y locuaz, siempre respetuoso.

“A Trabajadores le debo mucho porque me puso los pies sobre la tierra y vinculó con la gente. En Juventud Rebelde jugué más al ritmo de los estilos, encontré un lugar para desarrollar lo que más disfruto, que son los géneros de opinión, pues aquí siempre ha sido ponderado ese género. En Bohemia supe lo que era trabajar con tiempo, pero tuve que virar, porque aquí es donde me siento bien, aunque siempre esté inconforme con el periódico”.

-Usted ha declarado que el proceso creativo en Juventud Rebelde está lleno de magia, aunque el resultado final no sea igual. ¿Por qué?

“Quizás me aferro a un Juventud que ya no existe. Aquí siempre ha habido una manera diferente de interpretar la realidad, no solo es lo que se dice sino cómo se dice, existe un cierto desenfado a la hora de expresar las ideas. Este siempre ha sido un periódico de cronistas con una manera distinta de ver las cosas, es como un halo que tiene, y si pierde eso, lo pierde todo”.

Cuando pregunto por periodistas que hayan influenciado su trabajo, levanta la cabeza y hace un gesto como de quien está metido en un aprieto. Tras una pausa deja salir varios nombres: Carpentier, Guillén, Rolando Pérez Betancourt, Manuel González Bello, pero termina diciendo: “He estado atravesado por el periodismo desde una condición personal y de una belleza auténtica y no importada”.

Acuse de recibo

“Primero déjame aclarar que no fue idea mía, sino del entonces director del periódico, Rogelio Polanco. Los periódicos cubanos no tenían mucha sistematicidad en reflejar el sentimiento del público. Granma tuvo A vuelta de correo, pero Juventud Rebelde necesitaba retomar esa sección de periodismo ciudadano. Yo puse en practica el sueño del Polanco, él creo las normas y la filosofía de la sección, que no es más que abrir una ventana a la realidad del país, a los claroscuros, a la democracia, a que la gente tenga un lugar donde expresarse.

“Polanco me dijo: ´Cuando empiecen a llamar las instituciones, a pedir cuentas, tú les dices que llamen para concertar una reunión, ellos tienen que venir aquí y no al revés, y yo voy a estar presente´. Siempre estuvimos de acuerdo en no consultar con las instituciones lo que publicamos, además de que operativamente es imposible. Es cierto que se corre el riesgo de que te engañen, y cuando ha pasado no nos tiembla la mano, pero es raro que pase.

“Hemos tratado de crear un puente entre las instituciones y los ciudadanos. Pero no ha sido fácil, la sección ha tenido un camino muy escabroso. Al principio, el porcentaje de respuesta institucional era muy bajo, incluso ahora, más de 17 años después, estamos en un 88 por ciento. Hemos dicho las cosas con respeto, pero con fuerza, con elegancia, pero con filo, y dejando claro que lo más importante no es la imagen de la institución sino lo que los ciudadanos sientan”.

-¿Cómo ha vivido la reacción de la gente?

“Unos se molestan, incluso ha habido amenazas, unas más sutiles que otras. Algunos han tratado de comprarme para que yo priorice su problema. También están las personas agradecidas que quieren tener un detalle conmigo, pero aunque sean miles los problemas, la respuesta es no. El periodista debe tener una ética que le permita criticar sin que nadie lo pueda señalar con el dedo”.

Con tantas personas que lo elogian en la calle, o que simplemente lo conocen y respetan por los programas Acuse de recibo, Papelitos hablan, Hablando claro o En buen cubano, confiesa que su mayor miedo es que su trabajo decaiga y la gente pierda la confianza en él: “¿Y si no logro satisfacer siempre la expectativa? Eso es algo que no me deja tranquilo”.

-La prensa escrita…

“Te desnuda completamente. Yo he hecho radio y televisión, y lo que se dice ahí muchas veces se pierde en el éter, pero en la prensa escrita te expones diariamente, dejas una huella que la gente pasa de mano en mano para bien y para mal, y eso te obliga a ser muy riguroso”.

-Con la oleada de información digital que existe actualmente y el creciente rol de los audiovisuales, ¿cuál cree que sea el futuro de la prensa escrita?

“No se puede ir en contra de las tecnologías, pero estas son medios, no fines, la radio y la televisión aparecieron y no desapareció la prensa escrita y ahora no tiene por qué hacerlo. Yo soy un jurásico analógico, pero creo que de las tecnologías es necesario apropiarse, es cierto que la prensa escrita ha perdido poder, ya pocas veces da primicias o palos periodísticos, pero le queda desmontar la realidad, reflejar lo que nadie refleja, analizar, está obligada a ser profunda”.

-¿Qué trabajo le hubiera gustado hacer o publicar que no pudo?

“En el Congreso de la UPEC del año 2000 le pedí una entrevista a Fidel, que fuera de personalidad, una entrevista que pudiera ser leída dentro de mil años porque no tendría nada que ver con política. Le conté que tenía 60 preguntas preparadas desde hace mucho tiempo. Establecimos un diálogo muy interesante y él accedió, pero pasó el tiempo y nunca ocurrió.

“No me considero un periodista totalmente realizado, y me doy cuenta de que hubiera podido hacer mucho más cuando era joven. Quisiera haber sido corresponsal de guerra en Angola o Etiopía. A pesar de todo, siempre traté de hacer mi crónica de los hechos, aunque yo no fuera el periodista escogido para cubrirlo. Pero de lo que hubiera querido, creo que casi todo”.

Al preguntarle como fue recibir el Premio Nacional de Periodismo José Martí se queda callado y su rostro se transforma por una fuerte emoción: “Fue muy difícil, creo que hay muchos que lo merecían antes que yo”. Tras otro silencio, dice con tristeza: “Me acuerdo de un amigo mío que lo merecía primero y falleció, Manuel González Bello, tan increíble y tan Manuel.

“No es que crea que no lo merezca, pero no me creo superior a nadie. Soy un eterno aprendiz de periodista, y esa inconformidad es la que me ha permitido mantenerme lúcido. Mi carrera periodística ha sido un proceso orgánico gradual, yo tuve que venir de abajo y soy quien soy por sentimiento, no por conveniencia. El premio es un arma de doble filo, ahora la gente me juzga más recio”.

-¿Qué le aconsejaría a alguien que se inicia en la profesión?

“Asumirla con disposición y no creer que lo sabe todo. Defender las ideas propias, pero saber escuchar y no tenerle miedo a nada. Mirar hacia atrás, a aquellos que le han abierto el camino. También leer mucho, no te puedo decir cuánto me ha ayudado la lectura. Pero sobre todo, ser honesto, practicar día a día el ejercicio de la sinceridad”.

Pie de foto: Tras casi 40 años en el periodismo, Pepe Alejandro sigue teniendo mucho que decir.

Ficha técnica:

Objetivo central: Abarcar la carrera periodística de José Alejandro Rodríguez a partir de sus impresiones de la misma.

Objetivo colateral: Abordarlo como persona y como conocedor de la prensa.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su estructura: Mixta.

Por el contenido: De personalidad.

Tipo de título: De cita directa.

Tipo de entrada: Referencial.

Tipo de cuerpo: Mixto.

Tipo de preguntas: 1-Teniendo en cuenta la posición social de su familia, ¿cómo reaccionaron ante el triunfo de la Revolución? Abierta; 2-Usted ha declarado que el proceso creativo en Juventud Rebelde está lleno de magia, aunque el resultado final no sea igual. ¿Por qué? Abierta; 3-¿Cómo ha vivido la reacción de la gente? Directa; 4-Con la oleada de información digital que existe actualmente y el creciente rol de los audiovisuales, ¿cuál cree que sea el futuro de la prensa escrita? De opinión; 5-¿Qué trabajo le hubiera gustado hacer o publicar que no pudo? Directa; 6-¿Qué le aconsejaría a alguien que se inicia en la profesión? De opinión.

Tipo de conclusión: Opinión del entrevistado.

Tipo de Fuentes: Directa.

 

LATINOAMÉRICA EN UN ÁRBOL

LATINOAMÉRICA EN UN ÁRBOL

En la Casa de las Américas se encuentra el Árbol de la vida más grande del mundo construido bajo techo.

Texto y fotos:

AYMELIS ALFARO CAMACHO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El Árbol de la vida más grande del mundo construido bajo techo está en Cuba. La obra se encuentra en la sede de la Casa de las Américas, en el Vedado, desde 1975, cuando fue donada por el presidente mexicano Luis Echeverría Álvarez.

María de los Ángeles Cruell, guía de la sección latinoamericana de esta institución, informó que el inmenso árbol de seis metros fue construido por el alfarero metepequense Alfonso Soteno Fernández, ganador del Concurso de Árboles Gigantes de México, récord aún no superado.

“La pieza fue confeccionada con barro, cocido en hornos de gas a baja temperatura, y presenta 1 673 figuras marinas, representantes de la cultura americana, entre ellas sobresale una sirena coronada que simboliza la belleza de los mares de la región”, agregó Cruell.

El árbol se ha convertido en un símbolo de la institución ya que preside la sala principal, donde se desarrollan premiaciones, conciertos y concursos de las diversas manifestaciones artísticas que forman parte del programa cultural del centro.

La veladora de la sala principal Che Guevara, Mirian Torres Martínez, comentó que en la inauguración de la obra, el autor Alfonso Sosteno Fernández, definió su trabajo como el reflejo de los pueblos de Latinoamérica.

“Este gigante de barro es una representación de las especies marinas del Caribe y de los mitos y creencias mágico-religiosas de los pueblos latinos que han perdurado en las tradiciones culturales al transcurrir el tiempo”, expresó Torres.

En su artículo El árbol de la casa, Vivian Martínez Tabares, editora de la revista Casa de las Américas, comenta: “El árbol fue plantado para iluminar el Caribe; el reto es, bajo su sombra, hacer que las ramas sigan creciendo firmes y mantener vivo el aliento para continuar apostando al futuro”.

La especialista Oneria Céspedes señaló en el catálogo del árbol del año 1975: “La obra pesa dos toneladas y posee una base con forma de huevo, que indica el surgimiento de la vida de las diversas especies acuáticas que se muestran en su estructura”.

La confección de árboles de la vida es una de las manifestaciones culturales que hace más de 60 años está presente en el arte popular mexicano, como símbolo de la fecundidad, la continuidad del hombre y la subsistencia.

En el museo de Culturas Populares de México se exhibe el segundo árbol más grande del mundo, construido bajo techo, con una altura de cinco metros y 20 decímetros, considerado un atractivo de las tradiciones por numerosos visitantes del lugar.

Pie de fotos: 1-La colosal figura de seis metros se ha convertido en un símbolo de la Casa de las Américas; 2-Entre las 1 673 piezas que conforman el árbol, sobresale una sirena coronada, símbolo de la belleza de la región americana.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Directas (María de los Ángeles Cruell y Mirian Torres Martínez); y documentales (Artículo El árbol de la casa y Catálogo del Árbol de la vida, 1975).

Primer valor-noticia: Curiosidad.

Otros valores-noticia: Interés colectivo. Repercusión.

BEISBOLERO O FUTBOLISTA, ¿DOBLE PASIÓN?

BEISBOLERO O FUTBOLISTA, ¿DOBLE PASIÓN?

DIANELIS REMEDIOS SEGUÍ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

 

El beisbol es una parte esencial de la cultura cubana, sin embargo, ha sido opacado en estos últimos tiempos por el fútbol.

¿Quién dice que no es emocionante un jonrón de Antonio Muñoz definiendo la victoria para Cuba contra Japón en el mundial de 1980, o ver cómo el pitcher avileño Dachel Duquesne domina, jugador tras jugador, en el último juego de la final de la 55 Serie Nacional de Beisbol?

Parece ser que las bicicletas de Cristiano Ronaldo o los balones de oro de Leonel Messi están en el top de las conversaciones entre la joven generación y también de algunos, no tan jóvenes, que se han dejado llevar por la algarabía de bubuselas de merengue o catalanas.

He escuchado varias veces fuertes discusiones por intentar convencer a alguien que Ronaldo o Messi es el mejor futbolista del mundo, y para ello saben de memoria una lista de récords de su favorito acompañado de un montón de defectos del contrario, hasta parecen sus agentes personales. Sin embargo, siempre hay algún que otro sensato que para no entrar en disputa finge que prefiere a Zlatan Ibrahimovic o Wayne Rooney.

¿Acaso nadie se acuerda de cuando los altercados eran sobre Germán Mesa y Eduardo Paret o entre Juan Padilla y Antonio Pacheco? Los primeros, un dúo de torpederos espectaculares y los segundos, dos camareros fuera de liga.

En caso de alguna duda preguntemos a un muchacho de secundaria, o de pre, o cualquier joven y de seguro sabrá quién es el pichichi de la Liga española, y ¿conocerá que Orestes Kindelán es el mayor jonronero de la historia de nuestro deporte nacional?

Cuba se solía dividir entre Santiago o Industriales, ahora hay pasiones dobles, se clasifican entre ellos mismos como pinareños-madridistas, o avileños- barcelonistas y viceversa. Pareciera que los españoles están intentando colonizarnos otra vez, pero mediante el deporte.

En las calles ya no caben tres bases y un pitcher, pero sí hay espacio para “un cinco pa´ cinco” y dos porterías. Pocos extrañan el estadio Latinoamericano repleto y muchos solo sueñan con ir, algún día, al Santiago Bernabéu o al Camp Nou.

Arlys Zamora Sanamé, director del comisionado capitalino de Beisbol, asegura que varios juegos de la serie provincial se tuvieron que suspender por falta de guantes; y hubo que rellenar plantillas con jovencitos de quince años, que deberían jugar en juveniles.

Es aquí cuando pienso de nuevo en Antonio Muñoz, el Gigante del Escambray, que bajó de aquellas lomas jugando tremenda pelota porque tenía un terreno donde practicarla.

Mientras la televisión cubana sigue usando recursos para transmitir juegos en vivo de la Liga española, la Liga de Campeones y hasta la Liga alemana, los estadios municipales parecen cañaverales y en ocasiones las pelotas no alcanzan para terminar un juego.

Quizás la magia está en que a Sergio Ramos y a Dani Alves no se le acaban las esféricas y juegan en terrenos verdísimos y gigantes, pero en el beisbol cubano nunca se ha tratado de eso, sino del amor que ponen los jugadores y aficionados, y juntos hacen de este deporte un espectáculo emocionante que aún muchos disfrutan.