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Isla al Sur

TIEMPOS PARA NARRAR

TIEMPOS PARA NARRAR

Tema: Juan Miguel Reyes afirma que “el reportaje interpretativo narra una serie de hechos acaecidos en distintos momentos, y con un nexo entre ellos, que sirven al autor para establecer una interpretación que los abarca. Si el reportaje informativo es la exposición de situaciones y realidades sociales, el reportaje interpretativo es la interpretación narrativa del origen de esas situaciones y realidades.”

LAURA PRADA ARIAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Para el periodista cubano Luis Machado Ordetx, el reportaje en prensa plana es “un quebradero de cabeza para cualquier escritor —profesión en la que incluye el cubano Alejo Carpentier a todo periodista—, empeñado en reconstruir el universo mediato o inmediato donde reside… un desafío ético y una responsabilidad ideológica y estética ante el público, la sociedad y su historia presente o perspectiva.”

Antes de avanzar en el análisis de la afirmación de Juan Miguel Reyes, se debe hacer un alto para develar los motivos de su dificultad a partir de sus características específicas, del olfato necesario para saber cuándo aparece un buen tema y cómo combinar atinadamente los métodos de investigación y los recursos literarios.

Sobre las características propias de este género han profundizado Rodolfo Muñoz, Manuel Buendía, José Luis Martínez, José Antonio Benítez, Vicente Leñero, Carlos Marín, Eduardo Ulibarri, Eleazer Díaz y Miriam Rodríguez, además de los que se referencian.

Machado Ordetx, por ejemplo, es de los que considera que “entre los aspectos coincidentes de sus análisis sobresalen que el reportaje es un desafío a la capacidad técnica de narración, que  intenta explicar cómo han sucedido los hechos actuales o recientes a partir de la investigación y el análisis de la trascendencia de los acontecimientos y actores inmersos en un escenario, por lo cual describe, informa, entretiene y documenta”.

En ese empeño, nos advierte que “el reportaje interpretativo profundiza para estar en capacidad de dar a conocer la existencia de algún suceso, evento, hecho o acontecimiento, sus relaciones, orígenes o perspectivas, mediante el empleo de diversas estructuras y recursos expresivos”, además de atender “fundamentalmente hechos de trascendencia social para además de exponer la realidad, difundir múltiples aristas y propiciar razonamientos.”

En un articulo publicado en la revista Estudios sobre el mensaje Periodístico, el español Juan Cantavella propone una aproximación al reportaje en la que califica al género de “actual y atrayente”, que no ha perdido vigencia y que ha ganado espacio en las columnas. A partir del incremento de la complejidad de la noticia y el aumento de la necesidad de brindar información frente a la velocidad de los cambios y la brevedad de los ciclos, el reportaje adquiere para Cantavella un renovado interés.

“La abundancia de noticias, afirma el español, es tan sobrecogedora que el lector buscará en los medios impresos una valoración y una complementariedad de lo que se le ofrece. No basta con situarle frente a la complejidad de un problema los primeros días en que estalla un determinado conflicto, sino que es necesario volver una y otra vez cuando se trata de una situación que se prolonga en el tiempo, con el fin de aportar elementos de utilidad para los lectores que se incorporan o para los olvidadizos, que son los más.”

Entre las propuestas más revolucionarias de Cantavella puede ubicarse la de trabajar en equipo con “unos profesionales que se sienten más seguros y sueltos en la tarea de adquirir y reunir datos, mientras que otros tendrán como misión –porque sus cualidades les llevan en esa dirección- el escribir un relato con el material que aportan sus compañeros.”

Entonces anticipa: “Habrá mayor número de reportajes interpretativos, así como análisis y columnas de este tipo”, porque considera que el reportaje no ha logrado manifestar todas sus potencialidades todavía. Es mucho mayor el provecho que se le puede sacar cuando se dota de solidez, basado en datos ciertos y opiniones solventes, que informan, explican y, consecuentemente con ello, orientan a la opinión.

A esta apreciación parece adscribirse Abraham Santibáñez, cuando cuestiona que al hablar de ‘géneros’, nos refiramos “al Periodismo Informativo, al Interpretativo y al de la Opinión”, cuando para él, “si se parte de la premisa básica de que la información y la opinión son fáciles de diferenciar, bastaría una pequeña explicación adicional”. Es así como llega a la conclusión de que “el Periodismo Interpretativo responde, más que nada, a la complejidad de la comunicación moderna”.

Criterio en el que también parece acompañarle Eduardo Ulibarri, quien en su libro, Idea y vida del reportaje, argumenta que “la interpretación indaga con distintos grados de profundidad, valiéndose de múltiples fuentes y métodos, sobre hechos o situaciones públicas, para dar a conocer su existencia, relaciones, orígenes o perspectivas, mediante el empleo de diversas estructuras y recursos expresivos”,

Javier Ibarrola resalta, en cambio, como cualidades imprescindibles del reportaje “la actualidad, sencillez, interés, humanismo, colorido, vigor y vivencia personal”, criterios que brindan una perspectiva similar del género, diferente a la de Cantavella, Santibáñez y Ulibarri, más cercana al acto de creación del periodista.

Para el cubano Luis Jesús González, periodista del semanario Trabajadores, “la contemporaneidad del reportaje interpretativo intenta diversificar el origen de los hechos y la visión de las fuentes, tanto con la pretensión de mostrar todas las aristas de un tema, como con el fin de manipular o conducir al lector. Por su esencia intenta conectar hechos aislados en el tiempo, de ahí que el apoyo de la historia y el comportamiento de datos, estadísticas, fenómenos culturales, características étnicas o regionales y todo un conglomerado de referencia otorgan al discurso narrativo una aparente descripción de sucesos, despojados de matices ideológicos y estructurados sobre la base de un relato atractivo, destinado a cubrir  la curiosidad y las necesidades de información.”

Tal criterio no es el que precisamente se enfoca desde las aulas de la carrera de Periodismo de la Universidad de La Habana. Para la profesora Iraida Calzadilla, la cuestión de la manipulación deviene situación ética y pone la honestidad profesional a prueba total: “Si entendemos como manipulación forzar a los públicos a creer y aceptar nuestros puntos de vista, estamos traicionando la esencia del periodismo. Es innegable que la perspectiva del asunto a tratar siempre estará sesgada por la subjetividad del periodista, por su cosmovisión, cultura e ideología en una profesión donde no existe ni la objetividad ni la imparcialidad.

“Pero de lo que se trata es de, aún así, dar a los públicos la realidad en toda su dimensión, en sus diversas aristas, con las muchas miradas de los actores de un fenómeno y, solo entonces, poner al lector en disposición de llegar a sus personales conclusiones y reflexiones. El periodismo, el periodismo serio, profundo, comprometido ideológicamente y honrado, no se afilia solo a la propuesta estética del mensaje, a que éste llegue de manera atractiva e interesante. Esa es la voluntad al construir el producto comunicativo, pero lo esencial está en buscar los referentes que lo confirmen creíble, veraz. El receptor siempre debe tener la certeza de que cada palabra puede ser comprobada”, afirma la profesora.

Ibarrola, opina que en “la interpretación, a diferencia de la opinión, no se emiten juicios subjetivos, sino se valoran los hechos con base en los antecedentes de los mismos y a una exposición clara, sencilla y precisa de los acontecimientos. La receta es lograr exponer con sencillez algo complicado. Así se trate aparentemente de un asunto insignificante; el periodista debe investigar todo a fondo, antes de escribir su reportaje.”

En su estudio En busca del grial cubano, al razonar sobre la necesidad investigativa del periodismo, presente en el reportaje interpretativo, Pedro Prada funde distintas percepciones para ofrecer su visión de que, “en tanto la necesidad humana de informarse siga constituyendo la base de este proceso (de creación comunicacional y periodística), los comunicadores (y los periodistas) deben de ser capaces de superar la sobreinformación o la superficialidad con que al tratar las noticias se determina la tendencia banalizante de los procesos mediáticos masivos actuales, y emprender nuevas vías de erudición textual e interpretativa en las que la herramienta fundamental… sea siempre la capacidad exegética del estudioso”.

Prada percibe que la acción del periodista y su obra –en este caso el reportaje- constituyen una “acción autocrítica hacia los medios de comunicación, hacia las formas de comunicar y hacia la nueva conducta de los comunicadores; pero también hacia el viejo discurso, formas, códigos, lenguaje y recursos expresivos superados en el devenir histórico, y hacia los valores que expresa.

“En cierto modo ello es un reconocimiento de un cambio de época y de que debemos entrar a ese nuevo espacio del tiempo con los mejores valores del pasado para poder definir nuevas formas de identidad.”

Por su parte, otro periodista cubano, César Gómez, piensa que “el reportaje como género es uno solo, porque va más allá de las categorías de reportaje informativo o interpretativo, el reportaje lo que intenta es ver la vida, los sucesos y la realidad, que siempre va a ser interpretada, porque el periodista es por naturaleza un interpretador de hechos únicos, de realidades.”

Estas últimas visiones se acercan más a la ofrecida por Juan Miguel Reyes en el artículo Riszard Kapuscinski, el periodismo como conocimiento y divulgación de la historia, donde el autor argumenta que “en la medida en que el periodismo se vuelve más interpretativo y se busca responder al por qué de las cosas, la dimensión temporal de los acontecimientos cobra mayor relevancia.”

Sea cual sea el matiz de la aproximación a la noción del género reporteril investigativo, lo que queda claro, y sobre lo que se insiste desde la perspectiva de Eduardo Ulibarri y de la periodista y profesora cubana Iraida Calzadilla, es que el periodista debe partir de una idea y de un propósito o fin a lograr con esta e identificar el enfoque de su investigación para poder hallar el conflicto que reside en los hechos que indaga y su tiempo. Con los resultados en la mano, selecciona el material recopilado y lo razona para poder armar una narración en la que manifiesta su estilo, tono y lenguaje, es decir, nos muestra su interpretación personal de los hechos solo como hilo conductor del mensaje, en tanto se deja a las fuentes las múltiples valoraciones.

Para la profesora Calzadilla, incluso, la interpretación adquiere dimensión explícita en el destinatario y desestima la “traducción” de los sucesos que prolifera entre los reporteros y que arrima el producto a la brasa de la opinión, como si estuvieran interactuando con débiles pensantes, con masas amorfas que asumen acríticamente los mensajes: “Ante la subjetividad intrínseca de la noticia, debemos trabajar con mayor profesionalidad y actuar con absoluta responsabilidad frente a los hechos, pues es el profesional de la información y de la comunicación a quien la sociedad valida para que se encargue de dar al público una interpretación responsable de los acontecimientos”. Solo entonces, el reportaje está listo para ser presentado.

 

Recuadro 1 

Preguntar para entender

Forma de proceder a la hora de realizar un reportaje, denominada por la profesora de Periodismo Impreso de la Facultad de Comunicación, Iraida Calzadilla, como Fórmula Ulibarri, atendiendo a lo que este teórico propone en su libro Idea y vida del reportaje.

Presente

¿Qué significa el hecho?
¿Surge aislado o forma parte de otro?
¿Cómo se vincula con ellos?
¿Introduce algún cambio significativo?
¿A quiénes afecta en lo inmediato?
¿Contiene elementos polémicos?
¿Cuáles fueron los factores más cercanos que precipitan su aparición?

Pasado

¿Por qué ocurrió?
¿Cuáles son sus antecedentes?
¿Se pueden identificar causas relevantes?
¿Qué ha ocurrido en situaciones, épocas o lugares semejantes?
¿Existen analogías relevantes?
¿Puedo documentar su desarrollo?


Futuro

¿Qué posibilidades de futuro tiene?
¿Es posible proyectarlo?
¿Con qué otros factores podrá relacionarse?
¿En qué o en quienes repercutirá?

 

Recuadro 2 

“Mi modesta experiencia”

Opinión sobre el tema del periodista del semanario Trabajadores, Gabino Manguela.

Ciertamente, en mis días de estudiante no existían tantas, o digamos complejas, clasificaciones de los géneros periodísticos. Aunque siempre existió alguna clasificación, todo era más simple.

Lo que pudimos crecer como periodistas fue con la idea de que para abordar cualquier género debíamos partir ―necesariamente― de una profunda interpretación de los hechos acaecidos.

Lo anterior es válido incluso para una información ―aunque muchos la consideren equivocadamente un género menor― pues quizás una de las mayores virtudes del periodismo consista en lograr armonizar hechos y acontecimientos con el propósito de construir, demostrar, exponer determinado criterio, concepto o argumento.

De hecho, lo expuesto por Reyes se aviene a mi consideración personal, aunque justo es decir que los hechos no necesariamente tienen que ocurrir en distintos momentos ni poseer un nexo entre ellos. Son suficientes los ejemplos de fenómenos que se suceden a la vez y sin vínculos.

Por demás, creo que un “reportaje interpretativo” ―como lo llama Reyes― puede narrar y exponer hechos, pero no solo eso, sino expresar análisis y consideraciones, conclusiones ―precisamente― de esa interpretación, lo que considero de vital importancia.

Presumo que en algún reportaje, por sus características, sea mejor ofrecer los hechos y dejar que el lector saque sus propias conclusiones. Sin embargo, aún en este caso, la forma en que le demos tales hechos estaría condicionando determinado criterio. Generalmente nuestra “interpretación” va dirigida a demostrar algo.

Bibliografía

Documentales

Cantavella,  Juan (1999) Textos dinámicos y atractivos para un periodismo cambiante. Aproximación a las tendencias de futuro en los géneros periodísticos. Estudios sobre el mensaje Periodístico No. 5, Universidad Complutense de Madrid, Madrid.
 
Chaveco, Lisandra, Martínez, Neisy.  Más allá de los hechos… En: http://islalsur.blogia.com/2009/042703-mas-alla-de-los-hechos-.php Consultado: 31-8-09

Gutiérrez, Siglic. El reportaje inteligente en Internet. Aportes teórico-metodológico para la discusión. En: http://www.revistalatinacs.org/200613Siglic.htm Consultado: 31-8-09

Ibarrola, Javier. Técnicas Periodísticas: El Reportaje, Edición Gernika, México. En: http://angelicabeltran.mx.tripod.com/el_reportaje.htm Consultado: 31-8-09

Larrondo, Ainara. El reportaje se reinventa en la red: estructura del reportaje hipertextual. En: http://www.ull.es/publicaciones/latina/20040357larrondo.htm Consultado: 31-8-09

Machado,  Luis (2002) El reportaje escrito: reflexiones sobre el modelo documental, La Tecla, Sitio de los periodistas cubanos para el debate y reflexión sobre temas teórico-profesionales

Prada, Laura (2009) Notas personales tomadas en clases de Periodismo Impreso. Curso 2008-2009

Prada, Pedro (2001).- En busca del grial cubano: periodismo vs. Desmemoria. Editorial Pablo de la Torriente – Unión de Periodistas de Cuba.

Reyes, Juan Miguel, Riszard Kapuscinski, el periodismo como conocimiento y divulgación de la historia

Ulibarri, Eduardo (1994): Idea y vida del reportaje, p. 38, Editorial Trillas, México.

Directas

Gómez, César, periodista cubano.

González, Luis Jesús, periodista del semanario Trabajadores.

Manguela, Gabino, periodista del semanario Trabajadores.

 

¿NO ES NECESARIO CASARSE PARA DIVORCIARSE?

¿NO ES NECESARIO CASARSE PARA DIVORCIARSE?

En Cuba, el 44 por ciento de las rupturas matrimoniales ocurren pasados los primeros 15 años de convivencia conyugal.

ANALEIDA PUERTO IGLESIAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En Cuba, 33 882 parejas se separaron durante el pasado año; mientras,  sólo se concertaron 62 333 matrimonios, reflejan datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) publicados en su página web.

Enrique Galbán, jefe del Departamento de Población y Desarrollo de la ONE, explicó que esas cifras representan 54 rompimientos por cada 100 casamientos realizados.

“El fenómeno del divorcio no debe asumirse como un suceso aislado, sino analizarse en su contexto, porque existen factores que atentan directamente contra las parejas”, manifestó el experto.

El especialista señaló también el tiempo de convivencia como denominador común en muchos casos reportados, pues un número considerable de las rupturas se presentan en parejas con 15 o más años de relación, es decir, el 44 por ciento de las disoluciones conyugales ocurren después de la primera década de vida en común.  

En cuanto a las edades, el mayor índice de divorcios del  2008 se concentró en el grupo etáreo comprendido entre los 35 y 39 años en ambos sexos, mientras en  el 2007, con 34 559 rupturas, este se registró  en personas de 40 y 44, indicó la ONE.

Sonia Catasús, economista y demógrafa del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana, no concuerda con las estadísticas ‛frías’ presentadas en torno al tema, porque estas sólo reflejan la parte cuantitativa del suceso; además  considera que los números indican la duración del matrimonio, pero no expresan la calidad del mismo.

Lourdes Fernández, Doctora en Ciencias Psicológicas y profesora de la Universidad de La Habana, declaró recientemente a la estudiante de Periodismo de la Universidad de La Habana, Mirtha Guerra que entre los factores determinantes de la ruptura están aquellos de orden psicológico (problemas de comunicación, falta de empatía, incomprensión), sociológico y económico.

Un estudio desarrollado por el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS) sobre las relaciones consensuales en nuestro país, denominado ¿Matrimonio o consensualidad?, Una Alternativa interesante, demostró cómo los individuos con malas experiencias conyugales sienten temor a fracasar nuevamente y, por tanto, recurren a la unión consensual con el fin de probar antes de casarse, y así evitar un rompimiento innecesario.

Datos del Anuario Demográfico de 2007 señalan que de las 56 781 nupcias celebradas ese año, 17 191 provenían de relaciones no formalizadas legalmente, mientras 15 966 de personas separadas. 

Reinaldo Rojas, Master en Psicología, en su artículo Siglo XXI ¿Qué tipo de pareja queremos y para qué pareja nos preparamos?, publicado en INTERNET, demuestra la tendencia de individuos divorciados a casarse nuevamente o coexistir en pareja, mientras aquellos con experiencia de vida en concubinato deciden continuar en ese estado o legalizar su condición.

En un sondeo de opinión realizado en la Universidad de La Habana, Liliam Vázquez, Isaily González y Yilianne Sánchez, estudiantes de las carreras de Comunicación Social, Psicología y Ciencias de la Información, respectivamente, coincidieron en lo conveniente de vivir algún tiempo con su novio antes de dar un paso tan importante como la boda,  y así evitar el fracaso.

A su vez, Karla Venereo, estudiante graduada de Comunicación Social este curso, comentó: “Las uniones de hecho son una alternativa favorable para ambos, pues así podrán conocerse más y saber si desean tenerse al lado por siempre”.

Al preguntarle referente la tema en cuestión a Julio Batista, estudiante de Periodismo, dijo: “Apoyo completamente las uniones consensuales. Es bueno saber a qué me enfrentaré si le propongo casamiento a Leyda.” 

Mientras, Violeta Pérez, trabajadora del Bufete Colectivo Municipal de la ciudad de Pinar del Río y estudiante de tercer año de Derecho en la Universidad Hermanos Saíz, de dicha provincia, no está del todo de acuerdo con la decisión de aquellas personas con vínculos informales, pues las condiciones de un matrimonio jurídico ayudan a definir diferentes litigios conyugales en caso de maltrato físico o de divorcio, tales como la custodia de los hijos y la propiedad de determinados medios materiales.

La mayoría de los jóvenes hoy día defiende la idea del concubinato. Sheila Ferrero, joven de 23 años vecina del municipio habanero de Santiago de Las Vegas, ha vivido con su novio durante seis meses y comenta: “Mudarme con Arielito resultó, al inicio, emocionante por lo novedoso, pero también difícil debido a los significativos cambios en la relación y  las críticas recibidas por el hecho de residir juntos sin estar casados.”  

Por su parte, Soraya Caro, psicóloga del Hospital Pediátrico Provincial Pepe Portilla de Pinar del Río, asegura que los 15 años vividos junto a su ‛esposo’ no difieren en nada con ningún lazo legal: “No fue necesario jamás firmar un papel  para querernos o determinar nuestros sentimientos. Además, una unión formal no hubiese evitado las peleas o la infidelidad.”

FICHA TÉCNICA:
 
Tema: El divorcio y las uniones consensuales en Cuba.

Propósito: Demostrar cómo en Cuba las personas deciden probar convivir juntos antes formalizar la relación.

Objetivos colaterales: Analizar los índices de divorcialidad y nupcialidad en el país durante el 2008. Profundizar en el incremento de las uniones consensuales en el país. Reflejar las actitudes de distintos actores de la sociedad en torno a la consensualidad.

Estrategia de fuentes:

Directas:

Entrevistas realizadas a:

Enrique Galbán, especialista de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).

Violeta Pérez, trabajadora del Bufete Colectivo Municipal de la ciudad de Pinar del Río y estudiante de tercer año de Derecho de la Universidad Hermanos Saíz, de Pinar del Río.

Soraya Caro, psicóloga en el Hospital Pediátrico Provincial Pepe Portilla, de Pinar del Río.

Sondeo de opinión realizado a estudiantes de la Universidad de La Habana (Liliam Vázquez, Isaily González y Yilianne Sánchez, Karla Venereo)

Documentales:

Lourdes Fernández, Doctora en Ciencias Psicológicas y profesora de la Universidad de La Habana. En: Guerra, Mirtha. “Hasta que el divorcio nos separe”. 2009. En: http://islalsur.blogia.com 

Estadísticas del Anuario Demográfico de 2007

Datos de la Oficina Nacional de Estadísticas.

Soportes a emplear:

Hecho: Aumento de los índices de matrimonio, divorcio y uniones consensuales, durante el 2008 en el país.

Contexto: Comportamiento por edades de las cifras de separaciones en el país en el 2008,  énfasis en las posiciones de la sociedad ante las uniones consensuales.

Antecedentes: Cifras de divorcialidad, nupcialidad y consensualidad de años anteriores. Comportamiento de los índices de divorcio en el 2007 de acuerdo a las edades más frecuentes.

Proyecciones: Lograr que se asuma  sin tabúes la consensualidad y evitar  acudir  precipitadamente al divorcio.

Fuentes: La estrategia de fuentes anteriormente mencionada.

Tipos de juicios:

Analíticos: Corresponden al análisis de los datos estadísticos, opiniones de los especialistas basadas en estudios  y análisis de determinadas tendencias y cifras, todo lo cual está presente en el trabajo por demostrar que las personas deciden probar convivir juntos antes formalizar la relación.

De valor: Dados por las diferentes fuentes autorizadas, las cuales ofrecen una información confiable. Además de las de aquellas personas que son validadas en este contexto debido a su experiencia.

Disyuntivos: Encontrados debido al contraste de las opiniones de las fuentes.

Proyectivos: Presentes al hacer una comparación entre el número de matrimonio concertados provenientes de una unión consensual y los de un divorcio, se aprecia que el número de cónyuges que han vivido antes del casamiento aumentará en un futuro de continuar así los indicadores, pues se han convertido en una alternativa viable para evitar el divorcio y sus consecuencias.

Tipo de título: De interrogante.

Tipo de lead: De contraste.
 

DEJAR QUE LAS PALABRAS TENGAN ALA Y COLOR

DEJAR QUE LAS PALABRAS TENGAN ALA Y COLOR

Tema: José Antonio Benítez argumenta que el Reportaje es la “forma periodística que comunica, explica, analiza y profundiza en todos los sucesos que narra”.

YESIKA QUESADA PANTOJA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El periodista del  periódico Vanguardia Luis Machado Ordetx en su artículo El reportaje escrito: reflexiones sobre el modelo documental, apunta: “El periodismo expresa una representación y una interpretación de la realidad y los acontecimientos que rodean al hombre, y por supuesto, demanda de la existencia de los géneros para trasmitir un servicio público desde una óptica histórico-cultural que revalúa el entorno y orienta al consumidor en su acertada selección.

Las definiciones de estudiosos y profesionales del periodismo pueden ser diferentes e incluso polémicas, sin embargo: “Más importante resulta distinguir en aquellas características comunes que fundamentan el cómo o el tipo de reportaje que necesita la prensa plana cubana, y en general los demás medios de comunicación, para acercarnos de manera efectiva  a la reconstrucción inminente de la realidad, sus hechos y actores principales”, continúa diciendo Machado.  

El periodista de Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Edel Lima Sarmiento, explica: “El reportaje es el género que, de alguna forma, engloba a todos los demás. Es una simbiosis donde encontramos información, entrevista, opinión y análisis desde un sujeto plural o colectivo. Todo esto con un propósito: representarnos la visión más amplia y acabada de un suceso, sus protagonistas, sus relaciones con otros hechos y con el entramado social. Por ello, desde el periodismo, es la forma preferida (de más está decir que idónea) para abordar un asunto en toda su complejidad”.

Eduardo Ulibarri Bilbao en su libro Idea y vida del reportaje, ofrece la materia básica del reportaje. Para la profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla, los pasos que  ofrece Ulibarri en el texto son una máxima que ella ha denominado “Fórmula Ulibarri”.

“En la fórmula se incluyen los antecedentes, el contexto y las proyecciones del asunto que aborda el reportaje. Mediante las respuestas a preguntas como: ¿qué significado tiene el suceso, por qué ocurrió y cuáles son las posibles soluciones?, el periodista ofrece  toda la información necesaria para que el lector pueda comprender y profundizar en los aspectos interesantes del acontecimiento”, plantea la profesora en sus clases.

“El reportaje fija su interés en cualidades de fenómenos de diversa índole, sobre todo sociales, y al transitar entre ambos tipos de periodismo, expone una realidad, difunde contornos y propicia razonamientos sobre los acontecimientos transcurridos”, asevera Luis Machado Ordetx en el artículo ya mencionado.                                       

Y agrega: “Sin embargo, casi todos nuestros reportajes no rebasan los límites de lo puramente informativo, porque se atina más a una respuesta puntual de las seis preguntas clásicas del Lead, con vagos asomos, diría, de ciertos ingredientes literarios, alejados de una coherente estructura en la organización del texto”.

Evelio Tellería Alfaro, periodista del semanario Trabajadores opina que el reportaje es el género que admite de todo: entrevistas, narración de las impresiones del autor sobre un suceso o lugar, y al hacerlo le imprime al trabajo su opinión: “En el reportaje se explica, y se puede o no introducir un comentario. Para mi es una noticia ampliada, que como bien decía Benítez, explica, analiza y examina los sucesos que narra. Un reportaje debe incluir elementos de antecedentes, si los tiene, además, explicar los hechos con el objetivo de darle al lector la información más completa. En mi opinión, Benítez define con las mejores palabras al reportaje”.

Esta forma de abordar conceptualmente el reportaje difiere de lo que se estudia en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Para la profesora Calzadilla, el término de nota ampliada es ambiguo toda vez que con él se puede referir tanto a una noticia “hinchada” y sin efectividad, o a una nota interpretativa, sustanciada de elementos que la contextualicen, que den sus antecedentes e, incluso, se arriesgue en proyecciones, que es lo más semejante a la información integral preconizada por el periodista y profesor cubano José Antonio Benítez.

El reportaje no es información como género, aclara la docente. En la estructuración del mismo que ofrece en clases, explica la arquitectura narrativa que lo anima y las múltiples voces que lo pueblan para entregar a los públicos un asunto visto desde sus más disímiles perspectivas: “En el reportaje el toque personal y creativo del autor adquiere una dimensión mayor, una especie de eclosión en función de la utilidad de la palabra, tan consustancial al periodismo, sin que por ello se pierda la belleza con que se presente el producto final. En una información, aún en la interpretativa, las reglas más impositivas del género están presentes y el discurso narrativo va más aferrado a fajas”.
 
Leonardo Cuesta Álvarez, del semanario El Habanero, define que  la información es solo un suceso, mientras que el reportaje la amplia e intenta dar todos los detalles de un asunto: “Expresa los factores que inducen al fenómeno. En él se dan los elementos relevantes del asunto. El reportaje es un amplio diapasón de los elementos con todos sus antecedentes, el contexto y las proyecciones. Expresa el por qué y para qué de los acontecimientos”.

Para Rosa Rodríguez, periodista de Tribuna de La Habana, quien se autodenomina defensora y admiradora del reportaje, este es uno de los géneros más complejos: “En el reportaje el periodista parte de una o más entrevistas para recrear el  ambiente. Puede realizar un comentario a partir de su propio criterio y según se trate el tema.

“Además, debe llegar sin molestar al lector, es decir, sin ser didáctico, a formular una opinión o solución. En este género el periodista está obligado a usar todas sus armas y aguzar los sentidos, para hacerlo más completo. Es una receta, cuyo ingrediente principal es puramente martiano, pues hay que dejar que las palabras tengan ala y color.”


 
Recuadro 1

El rey de los géneros

El periodista de Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de comunicación de la Universidad de La Habana, Jesús Arencibia Lorenzo, explica: “El reportaje —definido por muchos como el más complejo y abarcador molde de prensa—  es la hechura periodística total, la historia donde palpitan todas las voces que dan vida a un acontecimiento; el relato de largo alcance en el que el periodista apunta más allá de lo posible para enamorar al lector en una larga porfía.

“Aquí se prueban todas las herramientas que la Academia y la práctica cotidiana ofrecen a quienes sostienen los medios de comunicación: la agudeza para preguntar, la minuciosidad para describir, el olfato para rastrear una pista, el valor para denunciar las torceduras sociales….”

Sobre las palabras de José Antonio Benítez, comenta Jesús Arencibia Lorenzo: “El maestro Benítez, uno de los primeros en teorizar sobre los géneros periodísticos en Cuba, sintetizó con esta frase el aliento hondo del reportaje. Explicar, analizar, profundizar… ¿qué es esto si no construir, de la manera más completa posible, una realidad verosímil?

“El metodológico rigor investigativo por un lado y la destreza literaria por el otro son las columnas vertebrales del género. Solo cuando un periodista —o equipo reporteril— domina ambas, podrá llevar a los lectores, con la argumentación y la belleza necesarias el rey de los géneros”, afirma Arencibia Lorenzo.    

Bibliografía

Fuentes Consultadas:

Documentales:

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clase. Curso 2008-2009

Machado Ordetx, Luis. El reportaje escrito: reflexiones sobre el modelo documental. www.vanguardia.co.cu (martes, 01 de septiembre de 2009)

Ulibarri Bilboa, Eduardo. Idea y vida del reportaje. Editorial Pablo de la Torrente Brau. La Habana, 2007.

Directas:

Arencibia Lorenzo, Jesús. Periodista de Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Cuesta Álvarez, Leonardo. Periodista de El Habanero.

Lima Sarmiento, Edel. Periodista de Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Tellería Alfaro, Evelio. Periodista del semanario Trabajadores.

Rodríguez, Rosa. Periodista de Tribuna de La Habana.

 

¡QUÉ VENGA LA CALDOSA!

¡QUÉ VENGA LA CALDOSA!

Esta noche en los barrios habrá olor a humo y a viandas que se hierven en la sabrosura de las mil y una alquimias de la cocina urgente cubana, mientras el barrio espera la madrugada del 28 de septiembre.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

El viejo Pirindingo no imaginó su suerte de hombre revivido por una caldosa repetida en canción. Quiso Rogelio Díaz, que tampoco era compositor, que así fuera en una noche de festejos, de alcohol metido en las entendederas, piernas resentidas por el bailoteo y estómago con ansias de sopón caliente.

A mano estaban Kike y Marina y aquella caldosa humeante, hecha en fiesta sobre fiesta y repartida luego entre los vecinos de la cuadra. Eso fue por 1979, en Las Tunas. Entonces, ni José Enrique Pérez ni Luz Marina Zaldívar Calzadilla eran los “caldoseros” más importantes de la Isla.

Pero de la fecha acá, las cosas cambiaron. Si en 1981 –cuando el Jilguero de Cienfuegos popularizó la caldosa de Kike y Marina-, más de 4 mil Comités de Defensa de la Revolución en esa provincia esperaron el 26 de Julio con la olla hirviente y cada vecino poniendo un poco de la despensa particular, ahora no hay quien dude de que ese sopón salido de los mil divinos infiernos tipifica las fiestas cederistas, vísperas de cada 28 de septiembre.

Y bienvenido sea, porque ni ante el período especial ni estrecheces alimentarias ha cedido la alegría de los barrios cuando la fiesta empieza allí justamente a la hora de pelar las viandas y acomodar la leña.

-Carmela, tráeme algo para el sofrito.

-Jorge, ¡muchacho!, aviva el fuego que esto no espera.

Y cada quien y en cada cuadra la caldosa va tomando cuerpo a como se puede. Quizás se aparte de aquella primera en que cuajaban la malanga, el plátano verde, la yuca, la papa y el maíz, con trozos de gallina hasta lograr una crema espesa, espesísima.

Esta de los tiempos que corren saldrá con mayor esfuerzo, pero esperada con la misma bulliciosa algarabía de la gente que celebra otro aniversario de la familia grande con la música a todo trepidar, como para que la oiga el barrio entero y se expanda en la noche.

Hay cientos de iniciativas para recibir el cumpleaños de la mayor organización de masas cubana, luego de un esfuerzo colosal hecho verdad en guardias, en donaciones de sangre, recogida de materias prima, campañas de vacunación, movilizaciones tras las inclemencias de la naturaleza, limpieza y embellecimiento de las cuadras… y todo lo que hizo falta.

En Las Tunas nació la caldosa. Allí también, su primera Casa, en las afueras de la ciudad, kilómetro 4 y ½ de la Carretera Central, en la que miles de personas en tránsito por el caimán reponen fuerzas y siguen travesía.

Más allá de personajes emblemáticos como Kike y Marina, Cuba hace suya hoy esa especie de cocina pública que se agranda con una parte de las provisiones de cada casa en este 27 que espera al 28.

Pie de foto: Kike y Marina en los días de apogeo inicial de la caldosa en toda Cuba.

 

FORO: ¿QUIENES SON LOS NEOCONSERVADORES NORTEAMERICANOS Y CÓMO LUCHAN CONTRA LA HUMANIDAD? (I)

FORO: ¿QUIENES SON LOS NEOCONSERVADORES NORTEAMERICANOS Y CÓMO LUCHAN CONTRA LA HUMANIDAD? (I)

ENRIQUE UBIETA GÓMEZ,
Blog La Isla Desconocida.

Finaliza el curso de postgrado que impartiera Eliades Acosta Matos en el Instituto Internacional de Periodismo de La Habana sobre el movimiento neoconservador de Estados Unidos. Eliades convoca a sus alumnos para exponer públicamente sus criterios e invita a los lectores a que participen en el debate. La Isla Desconocida --sin abandonar las incidencias del concierto de Juanes--, se siente complacida por servir de plataforma para un foro de tanto interés.

El movimiento neoconservador en Estados Unidos fue desplazado del poder formal tras las elecciones de noviembre del 2008 que dieron como ganador a Barack Obama. Con esa votación el pueblo norteamericano castigó a estos doctrinarios de derecha que arrastraron a su país y al mundo a peligrosos enfrentamientos, como la guerra de Irak, con la intención fanática de acabar con toda sombra de resistencia a la expansión imperial, tras el fin de la Guerra Fría. Pero desde las sombras, desde los grandes medios, incluso desde los niveles medios de las estructuras gubernamentales del propio gobierno de Obama, los neoconservadores siguen desplegando sus propias estrategias, frecuentemente opuestas a los deseos, las promesas y las intenciones del Presidente.

El golpe de Estado en Honduras es la muestra palpable. En consecuencia, se demuestra que la pérdida del poder formal no ha significado el fin de los neoconservadores, que ya se oponen abiertamente a las políticas de la actual administración, la erosionan y frenan y pretenden regresar en las elecciones del 2012. ¿Qué intereses representa este movimiento? ¿Cuáles son sus doctrinas y principales promotores? ¿Qué futuro tiene como movimiento político y como ideología? ¿Cómo enfrentarlo?

Tomado de La Isla Desconocida.

FORO: ¿QUIENES SON LOS NEOCONSERVADORES NORTEAMERICANOS Y CÓMO LUCHAN CONTRA LA HUMANIDAD? (II)

FORO: ¿QUIENES SON LOS NEOCONSERVADORES NORTEAMERICANOS Y CÓMO LUCHAN CONTRA LA HUMANIDAD? (II)

La pintura neoconservadora.

KAREN BRITO,
Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

El discurso neoconservador es como la obra de un buen pintor: así como el ojo del crítico logra identificar en un cuadro la firma del artista, únicamente por su estilo, de ese mismo modo uno puede reconocer a un neo, con solo oírlo hablar. Ese fanatismo profundo que ponen en lo que dicen, la convicción monolítica que envuelve cada una de sus ideas, y la propia naturaleza de esas ideas, casi siempre vinculadas a la defensa del país de un enemigo externo, son sus ingredientes distintivos.

Dicho así, parece cosa de coser y cantar. Sin embargo, son múltiples las maneras de presentar su discurso. En los medios arremeten contra todo lo que se oponga o pudiera oponerse a sus intereses. Implacables.

También los neo han hecho alianza con las nuevas tecnologías de la información, internet, twitter, facebook, blogs, y la prensa digital, se convierten en escenarios conquistados por ellos para el debate. Debate de ideas. Se pelea allí encarnizadamente, y en la medida en que las izquierdas no tomemos conciencia de esa realidad, y actuemos en consecuencia, estamos “atrás”. Los neoconservadores aprendieron pronto que se puede trabajar con la base también de ese modo.

Matrimonio feliz

La aparición del neoconservatismo en la política, explica la capacidad de supervivencia del sistema. Esa incubación, ese despertar oportuno, y también la sagacidad de “desaparecer” con actitud de derrotado, para luego regresar con fuerza mayor, dicen de lo peligroso de su actuar, y lo complejo que puede ser combatirlo.

Detrás de los neoconservadores, y como su mayor protector: el sistema capitalista. A él se deben y en él han encontrado su realización. Nada son sin él, aunque a la vez el sistema los reconoce como su arma para regenerarse y ser. Es una relación de dependencia en doble sentido.

Se defienden los intereses del capital; el complejo militar industrial, las agencias de inteligencias y los monopolios dictan las reglas.

Los neo vinieron a oxigenar los modos en los que publicitaban esas “reglas”, y a ser voceros inteligentes de esa tríada maldita. Con los genes judíos de muchos de ellos, el sionismo encontró cómo entronizar sus aspiraciones en lo que sería –y ya es- el nuevo actor de la política estadounidense: el neoconservatismo.

Bodas de sangre

En la década de los 80, bajo el gobierno de Ronald Reagan, el movimiento y el sistema cumplieron felices sus bodas de plata (25 años de casados). Estaban en un excelente momento del matrimonio, con un presidente a su imagen y semejanza, que garantizó el posicionamiento de los neo en sitios claves del gabinete. Tras años de trabajo gota a gota, entraban por fin en la política directa.

En los comienzos del siglo XXI, con Bush Jr. a la cabeza, la relación celebró las Bodas de Oro, ante un panorama difícil y enrarecido, marcado por las guerras –aún hoy sin salida visible- de Iraq y Afganistán. Aquellas bodas de sangre, les llevaron a la retirada tras las elecciones de 2008 en las que resultó vencedor el candidato menos adicto a sus pretensiones.

Pero no fue definitiva la despedida de los neo, y eso lo demuestra la guerra terrible que hacen contra Obama, dificultando sus planes de gobierno (véase caso de la Reforma Sanitaria), y obligándole a incumplir sus promesas de campaña.

¿Será que después de todo lo bárbaros que se han mostrado en sus bodas quieren hacernos creer que tienen la razón?

Última mirada al neo-cuadro

La agudeza para leer la pintura neoconservadora, y adentrarnos en sus claroscuros, en sus esfumatos; para avizorar cuándo se expresará con otra técnica del dibujo político, esa agilidad para conocer al enemigo, debe permear el ojo de la izquierda. Y también la certeza de que un día sin luchar contra la ideología neoconservadora, aumenta la arena en el reloj de su tiempo. Pero la cantidad de arena en el counter es finita.

El mal resultante sí depende de cuánto permanezca el pincel neoconservador haciendo trazos en el cuadro de la humanidad.

Tomado de La Isla Desconocida.

FORO: ¿QUIENES SON LOS NEOCONSERVADORES NORTEAMERICANOS Y CÓMO LUCHAN CONTRA LA HUMANIDAD? (III)

FORO: ¿QUIENES SON LOS NEOCONSERVADORES NORTEAMERICANOS Y CÓMO LUCHAN CONTRA LA HUMANIDAD? (III)

Alerta con la derecha en América Latina.

IRAIDA CALZADILLA Y ROGER RICARDO LUIS,
Facultad de Comunicación e Instituto
Internacional de Periodismo José Martí.

Primero, dar gracias a Eliades por el curso, por sus libros, por su sencillez y por esa fecunda labor investigativa y sus dotes de comunicador.

Segundo, hemos tenido dificultades, al parecer técnicos, para participar en el foro.

Lo expresado por los demás sobre el tema nos libera de reiteraciones. Sólo quisiéramos llamar la atención sobre el caso de América Latina donde los neoconservadores tienen posibilidades de ganar terreno:

-El hecho de que en la región se estén dando procesos de cambios con mayor o menor nivel de profundidad en el ámbito político y social, no nos puede nublar la vista en la posibilidad de un avance de esas fuerzas reaccionarias; es más, la polarización de esa lucha de clases lleva inevitablemente a la derecha latinoamericana a afiliarse con los neocon.

Además, tengamos en cuenta las siguientes observaciones:

-En América Latina el neoconservadurismo tiene a su favor la tradición conservadora de las oligarquías "nacionales". Eso lo demuestra la historia desde la misma frustración de la primera independencia contra la corona española.

-El carácter antinacional y proyanki de la oligarquía que se plegó desde principios del pasado siglo a los designios de Estados Unidos.

-Los fermentos dejados por las dictaduras fascistas que padeció el cono sur en la década de los años 70 del siglo pasado. Se incluyen los sectores fascistas y fascistoides que una vez crecieron con esas dictaduras militares del Cono Sur y que hoy están latentes en espera de la oportunidad. No olvidar el caso de la media luna secesionista en Bolivia.

-La fragilidad del modelo democrático imperante en la región y su incapacidad para restaurarse desde sí mismo, sin nuevas alternativas de cambio, solo con la oferta de ratificar el pasado, incapaces darle espacio a un modelo inclusivo y participativo.

-La trampa neconservadora que hay detrás del modelo económico neoliberal imperante en la región y su dependencia de Estados Unidos. El mejor ejemplo: México y el TLC.

-No podemos olvidar tampoco el papel reaccionario de la cúpula religiosa y su capacidad para el "evangelio conservadurista", como lo es también el papel de la educación privada y de los medios de comunicación como actores todos de la construcción de la hegemonía.

-Ojo con el papel de las universidades elitistas latinoamericanas donde se prepara la oligarquía del futuro para perpetuar el poder de la clase dominante. Allí, el pensamiento neocoservador también se abre paso de manera discreta y en otros casos como área principal del pensamiento político.

-Tampoco se puede  desdeñar la capacidad "camaliónica" de esta ideología neocon y su poder de seducción ante la siempre temerosa clase media, de la intelectualidad de pies ligeros y de algunas izquierdas latinoamericanas que históricamente le han hecho grandes favores a su enemigo desde la "ingenuidad" y la falta de cultura política y firmeza revolucionaria al abrazar corrientes que al final llevan a la desunión y la traición.

Como han dicho otros participantes en el foro, existen condiciones  para enfrentar y conjurar este peligro real del neocoservartismo y su extensión más allá de las fronteras de Estados Unidos.

Nuestra fortaleza radica  en darle continuidad y potenciar la vertebración de un frente común que ha encontrado en el enfrentamiento al neoliberalismo una forma antidogmática y creativa de encarar los nuevos tiempos. Se hace impostergable también, como parte de esa estrategia, dar definitivamente el justo y debido lugar al pensamiento fecundo, liberador, auténticamente revolucionario que de luz larga para desenmascarar a los verdaderos enemigos, que desmonte de manera anticipada  sus jugadas y nos provea de herramientas para la acción.

Tomado de La Isla Desconocida.

FORO: ¿QUIENES SON LOS NEOCONSERVADORES NORTEAMERICANOS Y CÓMO LUCHAN CONTRA LA HUMANIDAD? (IV)

FORO: ¿QUIENES SON LOS NEOCONSERVADORES NORTEAMERICANOS Y CÓMO LUCHAN CONTRA LA HUMANIDAD? (IV)

MATILDE SALAS SERVANDO,
Instituto Cubano de Radio y Televisión.

Pudiera decirse que la política norteamericana es totalmente farisaica y que de ninguna manera este concepto se emplea como algo novedoso.

Si se tiene en cuenta que en fecha tan lejana como el período de mandato del Presidente Abraham Lincoln, a mediados del siglo diecinueve y a pesar de lo que éste significó para el país, hay que pensar que por espacio de tres años se retardó la entrada de hombres de la raza negra a las filas del ejército federal y también vale destacar que éstos, fueron “usados” como mano de obra barata.

Es necesario señalar también que a los neoconservadores de hoy, sólo les interesa el presupuesto gubernamental y los beneficios que de ahí puedan sacar, lo que se pone de manifiesto en las guerras sucias que mantienen, respaldadas por un gran sistema, que hace costosas campañas de prensa para apoyarlas, lo que se convierte en un verdadero círculo vicioso.

Desde hace varios años las diferentes administraciones estadounidenses han tenido necesidad de preservar su sistema de alianzas, lo que equivale a decir: NO toquen a Israel, Inglaterra, Australia, Arabia Saudita o cualquier otro régimen, que pudiera servir como gendarme a su favor y al mismo tiempo estar en condiciones de defender los intereses de la potencia norteamericana.

En nuestros días la doctrina del neoconservatismo en Estados Unidos tiene entre sus pensadores más representativos a Lionel Triling, Leo Strauss y Albert Wohlstetter, a quienes se les ha dado en llamar “tanques pensantes”. Cada uno de ellos está fuertemente respaldado por un grupo de entidades que se dedican a la investigación y el análisis de temas diversos, que puedan afectar a la sociedad en su conjunto.

A la vista de los electores estadounidenses y el mundo, la administración Demócrata de Barack Obama se autotitula como el “gobierno del cambio”. En julio de 2008, cuando era sólo un candidato a la Presidencia, Obama reunió a unas cien personas en Berlín, que escucharon su discurso.

Poco después, en noviembre de 2008, Obama pronunció ante cien mil personas, en el Grant Park de Chicago el discurso de la victoria y señaló: “Estados Unidos puede cambiar. Nuestra unión se puede perfeccionar (…) Este es nuestro momento. Estos son nuestros tiempos, para dar empleo a nuestro pueblo y abrir las puertas de la oportunidad para nuestros pequeños (…) para recuperar el sueño americano y reafirmar esa verdad fundamental, que, de muchos, somos uno; que mientras respiremos tenemos esperanza”.

Cuando han transcurrido diez meses de su estancia en la oficina oval de la Casa Blanca, la crisis imperante desmiente sus palabras y vale preguntar: ¿Será este el gobierno del cambio, tal como anunció?

Tomado de La Isla Desconocida.