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Isla al Sur

GÉNERO DE GÉNEROS

GÉNERO DE GÉNEROS

Tema: Julio del Río Reynaga sostiene que “el reportaje no es una noticia, pero es su coyuntura. Es su fundamento y por lo mismo se rige por los factores que determinan el valor de la noticia y los elementos de interés noticioso. A partir de una noticia, trasciende el suceso”.

LAURENT GUEVARA SANTANA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En el terreno movedizo de los géneros periodísticos, es el reportaje el que más atrae a los estudiantes de esta carrera. Quizás los apasiona la idea de, como dijera García Márquez, contar una historia, o tal vez la motivación radica en la ausencia de este estilo en los medios de comunicación cubanos. Aunque Martínez Albertos también sustenta que "entre las nuevas tendencias informativas, el reportaje o periodismo de investigación es la que despierta más entusiasmo entre los profesionales".

Un reportaje es una historia sin un tono ni estructura literaria, sino periodística. El término tiene su origen en el vocablo italiano reportagio. Es el género periodístico más cercano a la literatura, donde el autor puede narrar un acontecimiento, mostrar los hechos en voz propia de los involucrados y evidenciar su criterio. Es conocido como el “género de géneros” o “rey de la información” por ser el más completo y constituir la suma del resto de las técnicas. Incluye otros estilos como la nota informativa, la crónica, el comentario y la entrevista.

Por su trascendencia, Julio del Río Reynaga también asegura que es “la salvación del periodismo escrito.” Todos los medios de comunicación requieren de reportajes que abunden en las noticias o informaciones que transmiten a diario. Sobre todo, este género es de vital importancia para la prensa escrita. Por carecer ésta de la inmediatez del Internet, la radio o la televisión, necesita realizar trabajos que profundicen en los sucesos novedosos. Sin embargo,  ni los periódicos, ni los noticieros explotan esta técnica periodística lo suficiente, unas veces por falta de tiempo o de espacio, y otras, por causa de la escasez de noticias, dificultades con el transporte o deficiencias técnicas, pero estas excusas no justifican la carencia de trabajos investigativos que profundicen en las informaciones y contrapongan criterios en las publicaciones y programaciones nacionales.

El periodista cubano Luis Machado Ordetx, en el artículo El reportaje escrito: reflexiones sobre el modelo documental, expone que este género es la principal herramienta del periodismo interpretativo, porque rebasa los límites de la información, busca sus motivos y antecedentes, permite contar el hecho en todas sus aristas, aporta valoraciones del redactor, expone la realidad con objetividad para posibilitar que el lector cree su criterio y asuma determinada posición. En conclusión, muestra una noticia explicada desde sus causas y orígenes.

Éste es un género que requiere tiempo para crearse. Es necesario hacer investigaciones profundas que posibiliten confeccionar una información verídica, con bases sólidas, fuentes confiables y criterios diversos, para brindar al público un producto bien elaborado. Es necesario pensar en los lectores, que son precisamente para quienes trabajamos.

¿Cómo definen los académicos al reportaje?

El reportaje se puede dividir en objetivo o informativo, y en interpretativo. El primero pertenece al género informativo, donde se describe el suceso y se exponen criterios contrapuestos de fuentes sin expresar de forma directa valoraciones personales del periodista; mientras que el segundo, como se había planteado anteriormente, clasifica en el género interpretativo y contiene un componente de opinión más fuerte. Juana Osmaira González Consuegra, periodista villaclareña, en su artículo Monarcas de la Interpretación expone que “el reportaje interpretativo no admite improvisaciones, responde a las necesidades del lector moderno.”

Las clasificaciones son muy disímiles. Los teóricos no reconocen los mismos términos y lo agrupan de distintas maneras, por tanto, un trabajo puede ajustarse, según sus características, a varias denominaciones. Por ejemplo: el reportaje testimonial, también es conocido como Investigativo, Juan Gargurevich lo llama histórico, mientras el cubano Luis Rolando Cabrera lo nombra de Archivo o Gabinete, por el modo en que se elabora.

Gabriel García Márquez  puntualizó: "(...) el reportaje me parece el más natural y útil del periodismo. El que puede llegar a ser no sólo igual a la vida, sino más aún: mejor que la vida. Puede ser igual a un cuento o una novela con la única diferencia -sagrada e inviolable- de que la novela y el cuento admiten la fantasía sin límites pero el reportaje tiene que ser verdad hasta la última coma. Aunque nadie lo sepa ni lo crea".

En opinión del español José Luis Martínez Albertos, "desde el punto de vista de la creación literaria, el reportaje suele ofrecer al periodista un margen de oportunidades casi comparable al que brindan los géneros literarios de ficción, como los cuentos o los relatos breves”. El catedrático también lo define como “el género más específico del periodismo interpretativo a escala universal. Es, podemos decir, aquel género que ofrece mayores posibilidades para lograr una eficaz interpretación y análisis de los acontecimientos."

Para Gonzalo Martín Vivaldi, el reportaje es un relato periodístico “esencialmente informativo, libre en cuanto a tema, objetivo en cuanto a modo y redactado preferentemente en estilo directo en el que se da cuenta de un hecho o suceso de interés actual y humano que suele ser una narración informativa con vuelos literarios, pues en su hechura el reportero goza de la mayor libertad expositiva.”

Por otro lado, el profesor venezolano Humberto Cuenca propone que, "el reportaje será más o menos grande, según quien lo escriba, será más o menos profundo según la capacidad del reportero para profundizar en los hechos (...) será más o menos interpretativo según la sensibilidad, la cultura o la capacidad estimativa de quien narre un hecho (...)"

Miriam Rodríguez Betancourt, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, lo establece como un “(…) relato-narración de características literarias sobre un hecho, asunto o tema de actualidad o interés general, en el que se pretende dar una visión amplia mediante el análisis, la interpretación y la información contenida en una exhaustiva investigación practicada en el terreno o a partir de fuentes orales o documentales”.

Los periodistas mexicanos Carlos Marín y Vicente Leñero lo explican como la “(…) forma periodística que se elabora para ampliar, completar y profundizar en la noticia, para explicar un problema, plantear o argumentar una tesis o narrar un suceso. El reportaje investiga, describe, informa, entretiene y documenta”

Según Rodolfo Muñoz Zapata, reportero ecuatoriano, en su libro De la noticia al reportaje humano: ”(…) es quizás la forma más exigente de la expedita utilización de los recursos de la noticia de rutina, pero sumado a ello la investigación, la interpretación, y sobre todo la definición noticiosa de los conflictos y alegrías de los seres humanos que componemos la civilización actual.”

Por su parte, el periodista mexicano Manuel Buendía Tellezgirón lo precisó como un: ”(…) desafío a la capacidad técnica de narración. Representa un compendio de técnicas de la noticia y de la entrevista. Requiere para llevar sus requisitos elementales de un asunto o tema que tenga importancia tal, que pueda ser tratado a fondo (…)”.

José Antonio Benítez lo define como la “(…) forma periodística que comunica, explica, analiza y examina los hechos y profundiza en todos los sucesos que narra”.

En Periodismo para nuestro tiempo: informar e interpretar, Eduardo Ulibarri Bilbao, plantea la idea de que el insumo básico del reportaje consiste en la investigación exhaustiva sustentada en la observación participante del periodista y en la confrontación de fuentes. Luego, en el texto Idea y vida del reportaje, Ulibarri expone que “(…) indaga con distintos grados de profundidad, valiéndose de múltiples fuentes y métodos, sobre hechos o situaciones públicas, para dar a conocer su existencia, relaciones, orígenes o perspectivas, mediante el empleo de diversas estructuras y recursos expresivos”.

Confrontación de opiniones

Julio del Río Reynaga propone una acertada definición del reportaje, donde no se concibe como la noticia en sí, sino como su complemento. Según Reynaga, este género periodístico siempre parte de un hecho novedoso, por lo que el reportaje y la noticia deben compartir los mismos valores y características para mezclarse armoniosamente. Siempre debe ser veraz, objetivo, actual, novedoso y de interés humano. Una vez brindada la información, esta técnica es la encargada de estudiarla, investigarla y explicarla; luego, la argumenta. El reportaje es la noticia completa.

Humberto Cuenca afirma que el reportaje moderno “no es noticia, es una situación; no es sensacionalista, es radiografía social; no es suceso extraordinario, es descubrimiento de una realidad”, definición a la cual Reynaga clasifica como “el hombre con sus problemas cotidianos”.

Por ejemplo, una noticia es la aparición del primer caso de la influenza A H1N1 en Cuba. Este hecho se publica como una nota informativa, pero la investigación del desarrollo de la enfermedad, el estado de salud de los infectados, las estrategias y medidas a seguir dictadas por el Ministerio de Salud Pública, etc, demanda un trabajo periodístico exhaustivo y constante. La búsqueda de opiniones autorizadas permite realizar trabajos que respondan a las preguntas de los lectores y esto lleva a la confección del reportaje, porque sólo así se pueden confluir los hechos noticiosos, las entrevistas y los comentarios en un solo género.

Carlos Manuel Barruecos, jefe de información de la Agencia de Información Nacional, opina que el reportaje es un género importante en el periodismo, “no es una información, sino que parte de ella para ampliar lo que el periodista quiere llevarle al lector. Permite incluir en él más de un género, ofrece la posibilidad de enriquecer el trabajo con una entrevista o un comentario.”

Lourdes Stusser, joven periodista de la redacción cultural del Noticiero Nacional de Televisión, opina que el único tipo de reportaje que existe es contar una historia. También concuerda con la frase de Reynaga, “a partir de la noticia trasciende esta técnica o género periodístico, mas no solo es su coyuntura, también puede ser la noticia en sí misma explicada. Hay reportajes que dedican diez páginas a explicar el hecho y dos a profundizarlo. Lo más importante en realidad no es lo contado, sino la manera de hacerlo”.

Por su parte, Alina Martínez Castillo, jefa del equipo de cultura de la Agencia de Información Nacional, no cree que existan varios tipos de reportaje, sino buenos y malos. “Una información integral, intencional y completa puede ser un gran reportaje. A veces 40 líneas con fuentes diversas y contrastadas pueden proporcionar un buen trabajo. Lamentablemente, los jóvenes piensan que el gran reportaje en prensa impresa es el que abarca una página y media en periódicos y cuatro en revistas. La calidad no depende de la longitud o de la cantidad de fuentes. Existen muchos clichés y convencionalismos respecto a este tema, asevera”.

Barruecos explica que en las agencias de prensa casi nunca se maneja este género, sólo se hace por solicitudes específicas. Además, considera que para los órganos de prensa, tanto escrita como televisiva, es imprescindible realizar buenos reportajes porque éstos le brindan al lector o al televidente mucha información, “en mi criterio, en los medios se realizan muy pocos trabajos de este tipo y no todos los que se hacen tienen la calidad requerida”.

Según plantea Stusser, “en televisión casi no se maneja ese género y si se hace un análisis del contenido del noticiero, se percibe que apenas se usa esta técnica en su acepción tradicional. Hay una tendencia a hacer reportes que incluyen un párrafo de información en off del periodista y un corte del entrevistado, y así continuamente. Esos trabajos se asumen como reportajes por el hecho de darle voz a las fuentes consultadas, pero en realidad son notas ampliadas, muchas veces basadas en sucesos que no son noticiosos.”

Mientras que Alina Martínez afirma que no comparte el criterio impartido por la Academia de que el reportaje es el más completo de todos los géneros, porque es una fiel amante de la información.

“Es necesario practicar mucho en la Academia y durante los primeros años de ejercer el oficio, para aprender a manejar esa técnica. Sobre todo es importante instruirse bien en el trabajo con la información, pues de ella parte y de ella depende el reportaje”, agrega Alina.

Sobre qué género es más completo, la periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla, sostiene que no comparte con quienes pretenden establecer cercos cualitativos: “Es tan importante y completa una información como un reportaje cuando ambos se conciben, investigan y escriben bien. Cada género cubre una intencionalidad en el periodismo, profesión justamente signada por ese destino.

“Sin embargo, no niego que en el reportaje, como en ningún otro género, podemos plasmar con mayor profundidad el palpitar de la vida, de los problemas que nos inquietan y urgen de soluciones, en suma, el devenir de la sociedad en sus muy diversas y amplias aristas. Junto a estos aspectos puramente informativos, el reportaje ofrece también posibilidades de creación más flexibles, un empleo vasto de la narrativa, es decir, productos comunicativos de una más alta factura tanto en lo que se revela en ellos, como en su forma expresiva”.

A su vez, Barruecos concluye en que “el cubano está bien educado y busca una información de calidad. El pueblo se informa, lee los periódicos y reconoce cuando se hace un buen trabajo, prueba de ello son los elogios plasmados en la sección Acuse de Recibo de  Juventud Rebelde, cada vez que aparece un reportaje con calidad”.

Dónde queda el “monarca de la interpretación”

En prensa escrita algunos órganos han tenido la iniciativa de impulsar el trabajo periodístico investigativo y como resultado hacen buenos reportajes. Pero aún los medios están saturados de trabajos con cursis ingredientes literarios, frases hechas y un lenguaje seudopoético que raya en lo ridículo.

Los hechos carecen de voz propia, no pueden contarse por sí solos, esa es una verdad establecida por los teóricos. La función de los periodistas y de los medios de comunicación es asegurarse de hacerlos llegar a la sociedad. Entonces, cumplamos con nuestra labor.

Es necesario sentirse comprometidos con los lectores y no tomar el oficio a la ligera, confeccionar agendas temáticas que traten temas sociales de interés público. Hay que aprender a contar historias sin creer jamás que por solo aparecer publicado un trabajo, va a interesar a los receptores. Trabajemos para quienes nos leen y para que nos lean.

Bibliografía:

Benítez, José Antonio: Técnica periodística, Editorial Pueblo y Educación, 1983, p. 162.

Buendía Tellezgirón, Manuel: Ejercicio periodístico, Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 1983, p. 183.

Díaz Rancel, Eleazer: Miraflores fuera del juego, Editorial Lisboa, Caracas, 1978, p. 85.

González Consuegra, Juana Osmaira: Monarcas de la Interpretación. La Tecla.htm (Periódico Vanguardia. Villa Clara, Cuba. http://www.vanguardia.co.cu/)

Leñero, Vicente y Carlos Marín: Manual de periodismo, Grijalbo, México, 1986, p. 68.

Martínez Albertos, José Luis: Curso general de redacción periodística, MES, La Habana, 1991, p. 273.

Mesa Yanes, Rafael: El reportaje, texto informativo aglutinador de distintos géneros periodísticos - nº 34 Espéculo (UCM) .htm (Espéculo: Revista de Estudios Literarios, ISSN 1139-3637, Nº. 34, 2007)

Microsoft ® Encarta ® 2008. © 1993-2007 Microsoft Corporation

Muñoz Zapata, Rodolfo: De la noticia al reportaje humano, Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 1990, p. 62.

Ordetx Machado, Luis: El reportaje escrito reflexiones sobre el modelo documental. La Tecla.htm (Periódico Vanguardia. Villa Clara, Cuba  http://www.latecla.cu/bd/reportaje/01documental_ordetx.htm

Rodríguez Betancourt, Miriam: Tipología del periodismo contemporáneo, Disertación, Instituto Internacional de Periodismo José Martí, La Habana, 2001.

Sancho Rodríguez, Alfonso: Lenguaje periodístico, 2005.

Ulibarri Bilbao, Eduardo: Idea y vida del reportaje, Editorial Trillas, México, 1994, p. 38.

Ulibarri Bilbao, Eduardo: Periodismo para nuestro tiempo: informar e interpretar, 1988. Pie de imprenta: San José Libro Libre.

Wikipedia, la enciclopedia libre.htm

Fuentes directas:

Alina Martínez Castillo, jefa del equipo de cultura de la Agencia de Información Nacional.

Carlos Manuel Barruecos, jefe de Información de la Agencia de Información Nacional.

Iraida Calzadilla, periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Lourdes Stusser, periodista de la redacción cultural del Noticiero Nacional de Televisión.

 

¿CONSUMIR O DESPILFARRAR?

¿CONSUMIR O DESPILFARRAR?

A pesar del sobrecumplimiento del uno por ciento, se prevé que provincia La Habana cumpla el plan de consumo eléctrico correspondiente al mes de julio del 2009.

JULIO BATISTA RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A 113 422,8 Megawatt.hora (Mw.h) asciende el consumo eléctrico planificado para el mes de julio en provincia La Habana, de ellos se habían utilizado hasta el día 12, domingo, 44 347, lo cual excede en uno por ciento lo  previsto para el período, reportan estadísticas de la Empresa Eléctrica Provincial.

“Aunque hemos gastado 441,4 Mw.h por encima de los 43 905 asignados para el mes, el territorio prevé ajustarse a lo acordado”, aseguró Tatiana Amarán, directora del Departamento de Uso Racional de Energía, perteneciente a la entidad.

Durante el primer cuatrimestre del año, el país sobrepasó en un  12 por ciento el plan anual, lo cual provocó la activación de los puestos de mando ubicados en los consejos energéticos municipales de la Isla, desde el 20 de mayo.

Julio Vázquez, viceministro de Economía y Planificación, aseguró al diario Juventud Rebelde que durante ese tiempo, el país excedió en 40 000 toneladas de petróleo el plan de consumo, y de haber continuado así, al final del mismo la cifra alcanzaría las 200 000 toneladas del crudo.

“Para equilibrar esa situación, a partir del 1 de junio se pusieron en marcha las medidas de emergencia para el ahorro en todas las entidades del país”, informó Ramcés González, miembro del Departamento de Uso Racional de Energía de la Unión Nacional Eléctrica.

En los cuatro meses iniciales del año, La Habana presentó un sobreconsumo del 7,9 por ciento con respecto a lo previsto para ese lapso, pero con la aplicación de las nuevas indicaciones, en junio cumplió el plan previsto y, además, ahorró 2,4 Gigawatt.hora, confirman datos de la Empresa Eléctrica Provincial.

“Paralelamente a las acciones que lleva a cabo nuestra compañía para disminuir el gasto energético, hoy día desarrollamos un estudio dirigido a reducir al máximo el consumo que no sea puramente industrial en los asentamientos de centrales del Ministerio del Azúcar, pues en muchos bateyes los pobladores utilizan la electricidad de las fábricas con fines lucrativos y no aportan nada al centro o al país”, afirmó Bárbara Navarro, miembro del Departamento de Uso Racional de Energía de la entidad habanera.

La especialista informó también la existencia en la provincia de 11 unidades sin un plan de ahorro definido, por lo cual el servicio se les retiró, como ha sucedido con los 114 centros incumplidores del plan diario en el presente mes.

“No impusimos un programa de acción para toda La Habana, por el contrario, pretendemos que cada entidad establezca sus medidas para enfrentar el despilfarro de acuerdo con las características propias”, acotó la licenciada Amarán.

Raúl González, director del Instituto Politécnico Industrial Rogelio Perea Suárez, del municipio Melena del Sur, explicó: “En nuestro centro se hacen adecuaciones para reducir el consumo eléctrico, por ejemplo, los equipos de aire acondicionado son encendidos después de las 9:00 am, se apagan de 12:00 m a 1:00 pm  y los desconectan a las 4:00 pm.”

El territorio debe el sobreconsumo al sector industrial, donde figuran entre los principales consumidores la Fábrica de Goma Nelson Fernández, en San José de las Lajas, la de Carburo de Calcio, en Caimito, y la de cemento, en Mariel.

En el área residencial, los municipios de mayor gasto energético  durante este mes son Caimito, con un consumo real de 189,7 Mw.h, que excede en 9,14 por ciento lo establecido, y Artemisa con 354 Mw.h, equivalente a un 4,6 por ciento por encima de su plan.

En el año 2008, el total de energía eléctrica utilizada por el país fue de 17 661,8 Mw.h, de los cuales 4 469,4 correspondieron al sector industrial y 6 053,7 al poblacional, según revelan datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).

“Lo principal en este momento es lograr que todos los usuarios del servicio entiendan la necesidad de eliminar el despilfarro y así evitar los apagones, pero ello solo se logra si disminuimos el índice al mínimo”, comentó la especialista Amarán.

Por su parte, Ricardo González, director general del Departamento Uso Racional de Energía en la Unión Nacional Eléctrica, informó al diario Granma una disminución de 18 296 toneladas de combustible en el país hasta el 18 de junio, con respecto a la tendencia de crecimiento del consumo en abril y la primera quincena de mayo.

Datos de la Empresa Eléctrica de La Habana indican que solo Cienfuegos con 6,5 por ciento de ahorro, Ciego de Ávila con 1,9  y la Isla de la Juventud con 7,6, se mantienen por debajo del consumo estimado. Pinar del Río y Santiago de Cuba presentan 0,8 porciento de sobreconsumo, y La Habana llega al 1 por ciento; mientras el resto de las provincias fluctúa entre el 2 y el 11. 

Desde el inicio del 2008 hasta el 12 de julio, La Habana consumió 21 047 Mw.h, y en igual período de la presente etapa gastó 18 932 Mw.h, lo cual representa una disminución del 10 por ciento. 

“Aunque existe una mejoría con respecto al pasado año, nuestra meta en estos momentos es cumplir con el plan de la provincia para el 2009, el cual está sujeto a modificaciones, pues depende de cómo marche el ahorro en el país”, comentó Edel Gómez, director general de la empresa provincial.

El país despliega una serie de medidas contra el derroche en cada centro laboral de las 15 provincias del territorio nacional, pues es tarea de primer orden ajustarse a lo previsto y reponer el gasto de electricidad del primer cuatrimestre del año.

FICHA TÉCNICA:

Tema: El consumo eléctrico en provincia La Habana.

Propósito: Analizar el sobreconsumo de energía eléctrica.

Objetivos colaterales: Conocer las medidas que se están tomando para cumplir el plan asignado. Comparar el índice de consumo de La Habana durante junio con respecto a meses anteriores. Analizar cómo se comporta el índice de consumo en La Habana de acuerdo al plan asignado para el mes en curso. Ejemplificar cuánto asciende el sobreconsumo de la provincia y del país en general, durante el primer cuatrimestre del año. Profundizar en el plan de Ahorro de Energía en todo el país aplicado desde el pasado 1 de junio.

 

Estrategia de fuentes:

Directas:

Entrevistas realizadas a:

Tatiana Amarán Bogachova, directora del Departamento de Uso Racional de la Energía de la Empresa Eléctrica de La Habana.

Ingeniero Edel Gómez Gómez, director general de la Empresa Eléctrica de La Habana.

Bárbara Navarro Díaz, miembro del Departamento de Uso Racional de la Energía de la Empresa Eléctrica de La Habana.

Raúl González Pérez, director del Instituto Politécnico Industrial Rogelio Perea Suárez.

Ramcés González, miembro del Departamento de Uso Racional de la Energía de la Unión Nacional Eléctrica.

Documentales:

Peláez, Orfilio. “Disminuye consume eléctrico en Cuba” (23/6/2009). En www.granma.cu. Consultado 11/7/2009.

Barrios, Margarita. “Nuevas medidas de ahorro en Cuba” (16/5/2009). En www.juventudrebelde.cu. Consultado 11/7/2009.

Estadísticas de la ONE.

Estadísticas de la Unión Nacional Eléctrica.

Estadísticas de la Empresa Eléctrica de Provincia Habana.

Soportes a emplear:

El hecho: El sobreconsumo eléctrico del plan asignado para el mes de julio a provincia  La Habana.

El contexto: El consumo eléctrico del país durante el primer cuatrimestre del año y después de él. Además, las causas que inciden en el sobrecumplimiento.

Antecedentes: Consumo eléctrico del país durante el 2008.

Proyecciones: La  disminución el consumo  hasta la erradicación del problema como única solución para contrarrestar los índices de sobreconsumo que presencia el país.

Fuentes: La estrategia de fuentes anteriormente mencionada. El contraste de fuentes, la utilización de datos y explicaciones, además de las citas de los especialistas y ejecutivos de diversos centros laborales del país.

Tipos de juicios:

Juicios de valor: Estos juicios corresponden a las opiniones de los especialistas, quienes aportan información fundamental para el desarrollo de este trabajo referidos a la situación del consumo eléctrico en Provincia La Habana y a nivel nacional. Ejemplos de ellos son el ingeniero Ramcés González, miembro del Departamento de Uso Racional de la Energía de la Unión Nacional Eléctrica, Tatiana Amarán Bogachova, directora del Departamento de Uso Racional de la Energía de la Empresa Eléctrica de La Habana, y el  ingeniero Edel Gómez Gómez, director general de la Empresa Eléctrica de La Habana.

Juicios analíticos: Estos juicios están presentes en los datos y cifras de la UNE, la ONE y la Empresa Eléctrica de provincia La Habana, las cuales provienen de un detallado análisis y minuciosa verificación de dichas entidades. Además están visibles en las citas de los especialistas, las cuales demuestran un detallado análisis de la situación del sobreconsumo energético en el país y en La Habana respectivamente.

Juicios proyectivos: Están presentes en el trabajo y se hacen evidentes en las proyecciones de cumplir el plan de consumo para el mes de julio por parte de la Empresa Eléctrica, y está emitido ese caso por la especialista Tatiana Amarán Bogachova.

Tipo de título: De interrogante.

Tipo de lead: Sumario de Cómo.

SER PERIODISTA NACE DEL ALMA

SER PERIODISTA NACE DEL ALMA

MANUEL ALEJANDRO HERNÁNDEZ BARRIOS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“El periodista ha de saber,
desde la nube hasta el microbio”.
José Martí

Son los periodistas los que con entrega total a la profesión y una amplia responsabilidad expresan a través de su pluma la noticia, participan como reporteros de guerra o hacen la crítica mediante un comentario, pero no todos logran obtener el Premio Nacional José Martí (1999), aunque su labor periodística sea meritoria y tengan elevado prestigio.

Orlando Contreras Castro, excelente comunicador, se enorgullece de haberlo merecido en 1999. También, ostenta la Distinción Félix Elmuza y fue invitado de honor al Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en 2008.

En su casa, rodeado de libros, revistas, la prensa en general, me recibe con familiaridad e intuyo una conversación amena con este chileno que nació el 25 de enero de 1937 y llegó a Cuba en 1959. Por demás, se graduó de la carrera de Letras de la Universidad de La Habana.

-Desde muy joven ejerció el Periodismo.

¿Cómo se inició en los medios?

Tenía unos 14 años cuando comencé, fue en Chile, mi país natal. Las radioemisoras no eran muy buenas, pero uno se pagaba el espacio y le permitían realizar un programita. Duró poco, la economía no daba para mucho, entonces decidí marcharme, fui a Perú. Viajé en un barco italiano llamado Antoniotto zo di mare. Con 16 ó 17 años, por casualidad y por percibir cómo introducirme en los espacios comunicativos, me hice periodista.

-¿Cómo lo logró?

Llevaba un estilo de vida bohemio y trabajaba en una librería, eso me permitió el vínculo con mucha gente, conversaba con uruguayos, argentinos, peruanos, disfrutaba mucho hablar con las personas; ganaba en experiencia y conocía mejor la vida, lo sentía una necesidad.

Un amigo periodista me dijo que la gaceta La Tribuna se volvería a editar. Él ofrecía sus servicios a un diario de la Alianza Popular Revolucionaria Americana.

La Tribuna tuvo durante un tiempo un arraigo popular bastante grande y a mi amigo le reofrecieron ser jefe de la página hípica, sección dedicada a todo lo relacionado con caballos, y me dice: “Tú eres un muchacho inteligente, necesitas dinero, podrías perfectamente trabajar conmigo”. Decidido, acepté la propuesta.

-¿Cuál fue su labor periodística en la redacción? 

Al inicio sentía temor. Cuando llegué me hicieron una entrevista, preguntaron si conocía a alguien vinculado con los medios informativos. Dije sí rápidamente. En ese momento recordé a Solano, excelente reportero, muy escuchado por aquel tiempo en Chile, pero en realidad, no había cruzado ni una palabra con él. Me preguntaron dónde se encontraba, respondí que debía estar en Chile, lo suponía porque conocía de su labor por allá.

Me comentaron que estaba allí en ese momento y me invitaron a saludarlo. Tembloroso llegué hasta él, y le dije: -“¡Señor Solano, qué bueno verlo nuevamente!”, y le di un fuerte abrazo. Inmediatamente, me respondió: “Fíjate huevón que eres patudo”. Sólo yo conocía el significado de ese comentario, él se dio cuenta de mi estratagema para meter fuerza y apoyó mi apretón. Desde ese día se convirtió en mi padrino y una verdadera fuente de enseñanza constante.

Cuando me inicié en el mundo laboral lo hice con una pasión muy grande. Estaba aprendiendo de todo. Un día, el editor de las noticias internacionales faltó y me pusieron a cubrir la sección para comprobar si podía hacerlo. Parecía fácil, leía los titulares y seleccionaba los cables, pero me percaté que no podía jugar con la información, la elección debía ser la correcta. Allí aprendí tipografía y diagramación también.

-¿Qué motivo le hizo venir a Cuba?

Cuando tenía 15 años y estando en Chile, recuerdo que Salvador Allende se presentó por primera vez a la presidencia. A veces, después de clases, me pasaba hasta las tres de la madrugada pegando propagandas a favor de él.

Desde que salí de Chile, e inspirado en mi tío Mario Contreras, neurocirujano de profesión, miembro del Partido Conservador, y torturado con 69 años, aprendí a no ser dogmático ni sectario.

Realicé muchísimas acciones revolucionarias; éstas me fueron motivando hasta decidir incorporarme al Movimiento 26 de julio        (M-26-7). Estando en Perú, específicamente en Lima, me vinculé a este grupo con entrega total. Una vez llegado el glorioso triunfo de la Revolución Cubana, tan esperado por nosotros, los de izquierda, nos mandarpn a buscar en un avión C-46. Así llegué a Cuba.

-¿Comienza a estudiar inmediatamente o a trabajar?

Primero empecé a trabajar en la revista Verde Olivo, en el año 1960, pero rápidamente decidí estudiar una carrera universitaria; dirigía aproximadamente a unos 40 redactores y no tenía ningún título en ese momento.

También pertenecí al equipo del programa televisivo Hoy Mismo y he dado cobertura a importantes acontecimientos fuera de Cuba, incluyendo viajes del Comandante Fidel Castro.

Actualmente laboro en la sección Hablando Claro, del programa Haciendo Radio, emisora Radio Rebelde, dedicándome al comentario. Lo recreo con un lenguaje coloquial y el público lo espera cotidianamente; analizo en ellos los equilibrios dentro de la sociedad.

-¿Por qué escogió graduarse de Filología y no Periodismo,

profesión que ejercía desde su adolescencia?

Es cierto, decidí estudiar Filología en la Facultad de Letras. Existían profesores brillantes, de vasta experiencia, lo que los validaba como auténticos maestros, pero la escuela de Periodismo necesitaba de programas teóricos más sólidos. No existía la actual Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), no es hasta julio de 1963 que surge. El cambio en los medios se avecinaba, un nuevo periodismo nacía y era necesario  adquirir otros conocimientos.

Estaba convencido que debía estudiar Letras. La calidad del claustro, el alto nivel de contenido y el peso teórico de la carrera hicieron posible el desarrollo posterior de  mi profesión como reportero. 

-¿Recuerda a algunos de los profesores

que le impartieron clases?

Por la Universidad de La Habana han pasado varias generaciones de profesores y tuve la suerte de tener algunos como Camila Henríquez Ureña, familia de grandes intelectuales dominicanos, era una mujer excepcional. Julio Cortázar, escritor argentino, nos impartía algunas  conferencias. También impresionaban los temas abordados por la poetisa Mirta Aguirre. 

-¿Considera el periodismo una profesión o un arte?

La combinación de ambas. En esta profesión se debe ser lo más creativo e imaginativo posible, eso forma parte de la maestría con que la pluma corre. Hay viejas técnicas del periodismo que aprendí hace tiempo, por ejemplo, esa cuestión de los yanquis del qué, cuándo, dónde, quién, cómo y por qué, funciona. Hoy existen variedades de estilo.

El corresponsal es un trabajador intelectual, un profesional que requiere de oficio y de preparación constante, aunque a veces se cometen errores. El periodismo es síntesis y presencia.

Napoleón, artífice de la guerra, consideraba la prensa como algo  importante. Dondequiera que llegaba implantaba una publicación. Ese genio militar realizaba periódicos en todas partes; para él, en primer lugar, tenían la misión de informar, por supuesto, desde su punto de vista.

-¿Qué cualidades cree que debe tener un periodista?

Debe ser intrépido, ágil, una persona de reflejos rápidos, con un buen sistema nervioso capaz de permitirle captar la información vertiginosamente y dar seguimiento a la noticia. Debe escribir de una manera amena, no como un ladrillo en la nuca. Aprender a dar matices, no ser plano.

El conocimiento insaciable es otra de sus características para poder discutir y convencer, de manera que su participación como reportero sea responsable y creíble; un detective diario, observar siempre lo que ocurre a su alrededor.

Además, estudiar las biografías de los personajes, saber de historia. La lectura es fundamental, por ejemplo, entre mis escritores preferidos está César Vallejo.

En esta profesión se corren riesgos, pero la clave es no destruirse moralmente. Conocer a la gente, sacarle información, saber recoger lo esencial, tener independencia en los trabajos planeados. No se debe esperar a que le digan ve para allá; hay que adelantarse y decir ya fui, ese un mérito. Es una persona proveedora de información, un cuestionador. Darse a conocer y lograr el respeto de la gente son otras de sus cualidades, los compromisos éticos los maximizan. Nace del alma esta labor, para ella hay que tener madera y espíritu. 

-¿Considera la crítica sana y necesaria?

La crítica, si se hace con responsabilidad, es necesaria. Debemos contribuir con ella a mejorar la sociedad. Un periodismo sin crítica no sirve. Reprochar dificultades no significa que ahora digamos: vamos a acabar con esto o aquello.

La prensa ayuda a la reflexión, orientación y educación de una nación. Uno puede equivocarse en su opinión, a los ángeles y arcángeles que están en el cielo no les ocurre.

-En los últimos años se realiza un

periodismo diferente en Cuba.

¿Cuál es su opinión en relación con ello? 

Es cierto, hemos observado cambios sustanciales en este sentido. El comentarista nacional e internacional ha transformado el estilo a la hora de dar la noticia, el lenguaje utilizado es más abierto y se ha comenzado a profundizar en los temas más interesantes para la población cubana, aunque no todo lo deseado, la gente siempre espera más.

Hoy se ponen en manos de los informadores los recursos  tecnológicos de última generación para no dejar escapar la novedad. En las distintas provincias del país hay déficit de corresponsales, el incremento de ellos ayudará al desarrollo del nuevo periodismo cubano diseñado para llegar a ser local. Creo que la asunción de lo local lo hará más universal.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Ficha técnica:

Objetivo central: Conocer al Premio Nacional de Periodismo José Martí, Orlando Contreras Castro.
 
Objetivos colaterales: Indagar en su vida profesional, por qué siendo chileno está en Cuba y por qué ejerce el Periodismo.

Tipo de entrevista:

Por sus participantes: Individual
Por su forma: Preguntas y respuestas
Por su contenido: De personalidad
Por el canal en que se obtuvo: Cara a cara

Tipo de título: De Cita textual
Tipo de entrada: Comentada
Tipo de cuerpo: Preguntas y Respuestas
Tipo de preguntas declaradas: 1-informativa, 2-abierta, 3-abierta, 4.-directa, 5-abierta y directa, 6-abierta, 7-abierta, 8-de criterios divididos, 9-de opinión, 10-de opinión, 11-de opinión
Tipo de cierre: De opinión del entrevistado
 
Fuentes consultadas:

Documentales:

Página web oficial de Radio Rebelde
Programa Hablando Claro
Artículos en Internet de Orlando Contreras Castro

 

POR UNA EXISTENCIA MÁS SEGURA, DÉMOSLE VÍA A LA VIDA

POR UNA EXISTENCIA MÁS  SEGURA, DÉMOSLE VÍA A LA VIDA

La ingestión de bebidas alcohólicas es la principal causa de muerte en los accidentes de tránsito.

SUSANA TESTÉ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Más de 3 mil personas mueren cada día en el mundo como consecuencia de los accidentes automovilísticos y se calcula que el número  de  los  accidentados llega a 1 300 000 al año.

En Cuba, entre los años 2004 y 2008, cada 51 minutos y 13 segundos ocurrió un accidente de tránsito; cada 8 horas 49 minutos y 25 segundos falleció una persona y, cada una hora, un individuo sufrió lesiones, leves o graves, físicas o psíquicas. Es decir, cada 58 minutos y 44 segundos alguien resultó víctima a causa de un accidente en la vía.

Entre los factores de riesgo que propician los accidentes de tránsito se destaca la ingestión de bebidas alcohólicas. Cada año, en nuestro país más del 40 por ciento de los conductores y alrededor del 25 por ciento de los peatones que mueren en accidentes del tránsito, se encontraban bajo los efectos de la ingestión de bebidas alcohólicas.

Marcos García volcó su auto  en la carretera Monumental el  30 de enero del año 2001, después de haber ingerido bebidas alcohólicas en una fiesta con sus amigos, y lamenta mucho haber causado tanto dolor al señor al que golpeó con el vehículo.

“Me siento tan arrepentido  que jamás he vuelo a beber alcohol mientras manejo. Siento mucho el daño y los malos momentos  que causé a esa familia, aunque Eduardo (el señor que atropellé) se salvó, la sensación de culpabilidad nunca desaparece”, dice.

Erróneamente muchos piensan que el alcohol es un estimulante, por el contrario, constituye un depresor del sistema nervioso. Ese tipo de bebida disminuye la capacidad de conducir y tiene efectos negativos sobre la percepción visual, el tiempo de reacción y la coordinación motriz, que aparecen a veces antes de que el conductor tenga la sensación de embriaguez .También, contribuyen a hacer que la persona y sus acompañantes se expongan a situaciones peligrosas.

“Cuando un hombre está afectado por la bebida, el campo visual es menor, se altera la visión periférica y  retrasa la recuperación de la vista después de la exposición al deslumbramiento”, afirma la doctora Ana Irina Padrón, del hospital Hermanos Amejeiras.

La concentración de alcohol en la sangre determina sobre la capacidad para percibir y enfrentar cada situación. Conducir con una tasa de alcoholemia superior a 0,5 gramos por litro de sangre multiplica por tres el riesgo de sufrir un accidente. Al sobrepasar la tasa de 0,8 gramos, el riesgo de accidentarse es 100 veces superior.

“En las primeras etapas de la embriaguez, el sujeto piensa que sus habilidades son mayores que las reales y esto lo hace más audaz y, por tanto, más peligroso cuando conduce un vehículo. Esto, unido al deterioro de las funciones cognitivas, de lo que a veces ese conductor no es consciente, ocasiona un mayor riesgo de accidente”, explica la Teniente Coronel Georgina Gavilán, jefa del Departamento Especializado de la División Nacional de Tránsito.

En el año 2003 se puso en práctica el Decreto Ley # 231 con carácter modificativo con respecto a la Ley 60 (Ley del Tránsito), debido a las elevadas estadísticas de accidentes automovilísticos a causa de embriaguez en los años 2001y 2002. En este decreto se propone ser más severos con quienes manejen después de ingerir bebidas alcohólicas.

“Manejar bajo la influencia del alcohol es un problema que afectará a un buen número de ciudadanos en el curso de sus vidas, si no se toma conciencia de cuán peligrosa es la adicción, tanto para choferes como para peatones, porque la pérdida de vidas como consecuencia de los actos imprudentes de conductores ebrios, se pueden evitar”, sostiene el Mayor Eduardo Creach, especialista de la División Nacional del Tránsito.

Las estadísticas, las principales causas de los accidentes en el tránsito y las propuestas para evitarlos, son temas abordados cada año en los talleres de prevención de accidentes, celebrados en la capital cubana.

“Estos son la secuela de las negligencias e infracciones de las normativas y regulaciones del tránsito. El error humano está presente en la gran mayoría de tales hechos, tanto así, que nueve de cada 10 accidentes automovilísticos pudieron evitarse”, asegura la especialista de la División Nacional del Transito, Omaida Calvo.

“Los responsables de conducir vehículos deberían abstenerse siempre de ingerir bebidas alcohólicas, pues aunque manejar parece una tarea automática, supone un esfuerzo de coordinación muy importante, especialmente cuando se presentan situaciones  imprevistas”, manifestó de Ricardo Arencibia, chofer con más de 40 años de experiencia.

Recuadro:


Cantidad de personas fallecidas y lesionadas

a causa de accidentes de tránsito

CONDICIONES DE LAS VICTIMAS, Año 2008                    

Acumulado: Enero-Diciembre

CONDICION MUERTOS  LESIONADOS  TOTAL DE VICTIMAS
Conductor de vehículo 176       2 127                  2 303
Pasajero de vehículo 246       3 436                     3 682
Conductor de ciclo 103          912                 1 015
Pasajero de ciclo           11      120                         131
Peatón                      242         1 111                      1 353
TOTAL                   778       7 706                      8 484

Ficha Técnica:

Estrategia de Fuentes:

Archivos de la Dirección Nacional de Tránsito.
Teniente Coronel Georgina Gavilán, jefa del Departamento Especializado de la División Nacional del Tránsito.
Omaida Calvo y mayor Eduardo Creach, especialistas de la División Nacional  del Tránsito.
Ana Irina Padrón, doctora del Hospital Hermanos Amejeiras.

Soportes a emplear:
 
Hecho: En Cuba cada 58 minutos y 44 segundos alguien resulta víctima a causa de un accidente en la vía.

Contexto: Más de 3 mil personas mueren cada día en el mundo a causa de los accidentes del tránsito. Cada año se celebra en Cuba el Taller de Prevención de Accidentes del Tránsito, en el cual se reúnen los representantes de todas las divisiones encargadas de este tema (los accidentes en la vía) en el país.

Antecedentes: En los años 2001 y 2002, las cifras de accidentes por causa de embriaguez fueron elevadas por lo que se llegó al acuerdo de poner en práctica el Decreto Ley #231.

Juicios empleados: Prevalecen los juicios analíticos con el objetivo de mostrar una visión completa acerca de los accidentes en el tránsito. También los de valor, dados por las fuentes.

Texto complementario: Recuadro, con el objetivo de mostrar las estadísticas exactas de accidentados en el año 2008.

Niveles de Interpretación: Se utiliza la argumentación y, sobre todo, la explicación para respaldar la información que se ofrece en el texto.

 

UN ORTOPÉDICO QUE ARREGLARÍA EL TALÓN DE AQUILES

UN ORTOPÉDICO QUE ARREGLARÍA EL TALÓN DE AQUILES

Considerado una eminencia en su especialidad, la cirugía ortopédica y la traumatología, el profesor Rodrigo Álvarez Cambras cuenta de su formación y su obra dedicada a elevar la calidad de vida del ser humano.

MARYCET DÍAZ CARMONA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Quienes alegan que las ciencias y las artes recorren senderos paralelos, están equivocados, porque sabemos que pueden cruzarse. Ejemplos hay de que ambas ramas del saber se complementan. Rodrigo Álvarez Cambras, “el profe”, como muchos lo llaman afectuosamente, es uno de esos casos, pues ejerce su profesión, la Ortopedia, combinando ciencia y arte. El célebre cirujano ortopédico del hospital Frank País, de la capital, es considerado el mayor impulsor de esa especialidad en Cuba, convirtiéndose así en merecedor de innumerables lauros y en reconocido médico a nivel mundial.

Este hombre que hoy define su vida en una palabra, Ortopedia, no siempre imaginó formarse en esa disciplina: “Mi padre era asturiano, perito mercantil, y me incitó durante mucho tiempo a hacerme ingeniero de carreteras y puentes. Fue una ilusión que tuvo y no pudo cumplir porque viajó a Cuba por la Guerra Civil Española. Cuando cumplí 15 años él se enfermó de tuberculosis pulmonar, que no tenía cura en aquella época, y también de diabetes. Así estuvo durante casi tres años y hubo que invertir mucho dinero en alimentación y medicinas. Verlo de esa manera cambió mi idea de ser ingeniero por la de médico”.

-¿Tuvo alguna motivación para

especializarse en la Ortopedia?

Matriculé los estudios superiores en septiembre de 1952, en Medicina. En aquel entonces soñé con encontrar la cura para la tuberculosis, pero pasaron varios cursos y la dictadura batistiana cerró la Universidad en 1956 y no pude continuar. Recuerdo de esos años que en una manifestación contra Batista, el 7 de diciembre de 1952, fui golpeado por la policía. Herido, me trasladaron a la sala Gálvez del hospital Calixto García. Allí comenzaron a curar a todos los lesionados y como era estudiante de Medicina, me levanté y comencé a ayudar a un médico que ponía un yeso. Existe un viejo decir entre los clínicos:”Quien se moja con yeso, se envicia y no puede dejar ya de hacerlo”. Desde entonces me enamoré de la ortopedia.

-¿Cómo fue la primera vez

que realizó una operación?

Era estudiante de segundo año de Medicina en el Calixto García. Como no había muchos médicos, los alumnos oficiales hacíamos las guardias y operábamos. Recuerdo que fue una fractura en la rótula de un pescador.

-Ingresó a la Universidad en una época

convulsa, turbulenta, ¿se integró al movimiendo

insurreccional estudiantil del período?

Participé en muchas manifestaciones contra la tiranía. Cuando aconteció el golpe de estado de Batista el 10 de marzo, unos compañeros y yo oímos la radio para estar informados. Una multitud de estudiantes se dirigió rumbo al Palacio Presidencial. Un grupo del colegio, alrededor de 70 alumnos, fuimos hasta el Instituto de la Víbora, donde prepararon una resistencia contra el tirano.

La policía nos interceptó y recibí algunos golpes. Cuando la Universidad cerró, muchos jóvenes como yo iniciaron su colaboración con la lucha insurreccional comandada por Fidel. Una vez que triunfó la Revolución, no me reincorporé inmediatamente a la carrera porque fui designado para desempeñar tareas organizativas.

-Muchos médicos cubanos brindan hoy

su ayuda solidaria. ¿Qué lo motivó a usted

para participar en una misión en Viet Nam?

Cuando los norteamericanos bombardearon Viet Nam me indigné mucho. Le escribí una carta a Fidel y al Partido donde le comuniqué mi disposición de ir allá. Después de un año recibí un mensaje del entonces ministro de Salud Pública, José Ramón Machado Ventura, y me presenté en La Habana, pues entonces trabajaba en Pinar, mi lugar de nacimiento. Cuando llegué, me dijo que había sido aceptado, y capté a dos médicos más para recibir un adiestramiento. Nos enviaron para Peti 1, un campo de entrenamiento en el municipio pinareño de Candelaria.

Nunca olvidé ese día porque, cuando llegamos, vimos que todos los compañeros eran negros. ¡Pero prietos de verdad! Nos preguntamos qué hacíamos allí, si éramos tres blancos y ni siquiera había un achinadito para aclarar nuestra confusión. Pensábamos que definitivamente había un error.

Al regresar a La Habana, Machado Ventura se río mucho cuando le expusimos nuestras dudas, nos explicó que la misión sería en un país africano. Al final, nunca llegamos a ir a Viet Nam, sino al Congo, para respaldar la guerrilla del Che. Aunque con él nunca tuve contacto directo.

El doctor Álvarez Cambras ha recibido más de 300 condecoraciones nacionales e internacionales, destacándose entre ellas el Collar del Comité Olímpico Internacional (COI), la Orden Oficial de la Legión de Honor de Francia, la Orden Combatiente Internacionalista, la recién otorgada Medalla 280 Aniversario de la Universidad de La Habana y muchas otras: “Me siento plenamente identificado con la distinción Héroe del Trabajo de la República de Cuba, porque es el reconocimiento más grande que  pueden dar a los trabajadores”.

Pionero de las ciencias en nuestra Patria, creador del fijador externo  RALCA (Rodrigo Álvarez Cambras) que lleva sus iniciales, profesor titular principal del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana, es un formador de cientos de jóvenes cirujanos ortopédicos.

Además, profesor adscrito a 25 universidades en todo el mundo y con una obra de amplio reconocimiento nacional e internacional. Es uno de los más apreciados ortopedistas del mundo y en repetidas ocasiones le han ofrecido quedarse en otros países.

“Siempre me preguntan cuánto es mi sueldo en Cuba y me ofrecen casa, auto y consulta privada. Pero constantemente respondo que gano lo suficiente para ser feliz. Aquí realmente no somos ricos, pero me llena de satisfacción ejercer en mi país”.

-¿Cuáles fueron los principales objetivos

del Congreso Internacional de

Ortopedia y Traumatología 2008?

En primer lugar, se buscó el desarrollo de la rama y realizar contactos con especialistas y empresas extranjeras que traen nuevas tecnologías. Además de impartirse excelentes conferencias magistrales y realizar el intercambio informal siempre retroalimentador para los especialistas, quienes tienen una encomienda bien definida: salvar vidas. Estos objetivos se cumplieron con creces, porque el número de trabajos  científicos fue elevado, así como la calidad de la opinión de los compañeros que participaron.

La Ortopedia ha tenido en todos estos años una sustancial limitación: el bloqueo. A pesar de ello, hoy Cuba tiene una escuela de Ortopedia, contar con ella no quiere decir que se invente, sino que se pueden resolver los problemas con los propios recursos y técnicas, no adquiriendo equipos, importando tecnología, sino dando ideas nuevas. Actualmente vamos junto a potencias como Estados Unidos, Francia, Alemania, Inglaterra e Italia, con una escuela reconocida internacionalmente.

-¿Cuáles son, a su juicio,

los principales logros en materia

de ortopedia en todos estos años?

El principal logro ha sido la edificación del Complejo Científico Internacional Ortopédico Frank País, donde se ha formado la mayoría de los especialistas de la rama en Cuba. También, la construcción de fábricas que permiten la obtención de tornillos, placas y prótesis para reportar grandes ahorros al país. Asimismo, la inauguración del Centro de Traumatología del Deporte y los fijadores externos RALCA, con muy buena recepción a nivel mundial.

-¿Qué significa para usted el hospital Frank País?

Es mi obra, mi mayor satisfacción como médico. Llegué a la ortopedia cubana cuando era muy deficiente, prácticamente primitiva. Por eso desde que me gradué tuve el sueño de crear un centro para erradicar todos los males. Regresé de la misión en el Congo y Fidel y Celia me enviaron a Francia por dos años para especializarme e iniciar esta gigantesca obra que es hoy el hospital ortopédico Frank País. Me nombraron director de la clínica, que fue en sus inicios realmente pequeña, solo con cien camas.

Esta obra se convirtió en el primer centro en recibir turismo de salud en Cuba, después vinieron otros, pero fuimos los pioneros, eso dio prestigio al hospital internacionalmente, pues destacadas figuras del arte, la política, la ciencia y el deporte de todo el mundo han recibido nuestros servicios y  los reconocen y promueven.

El también presidente de la Sociedad Cubana de Ortopedia y Traumatología ha operado a más de 13 jefes de Estado, cuyos nombres no ha revelado nunca por ética médica: “La salud del jefe de Estado forma parte del secreto profesional”.

-Ha tenido también innumerables éxitos

en la medicina deportiva, ¿cuáles fueron

las operaciones más complicadas?

La de Alberto Juantorena, quien nadie pensó que volvería a caminar jamás y tres meses después fue a Montreal´76 y se coronó subcampeón del mundo.

De igual modo, la de Iván Pedroso, que tuvo una lesión gravísima, la ruptura de músculos fundamentales para el salto, que además se diagnosticó mal y llegó tarde a nosotros. Aun así lo operamos y rehabilitamos aquí. Volvió a ser  campeón olímpico en una carrera que normalmente con una lesión de esa índole todo el mundo se retira.

-Dicen que cada persona tiene una misión

en la vida, ¿cuál cree sea la suya?

Servir a mi pueblo, con la medicina y el desarrollo de la especialidad.

-Entonces, ¿piensa que ya  cumplió?

Sí. No obstante, mantengo mi pupila insomne porque pienso que aún no ha cerrado el ciclo de mis propósitos. Me gustaría seguir por el camino emprendido, en la búsqueda de nuevos logros para mi Patria, para la humanidad, y sobre todo, para la cirugía ortopédica y la traumatología.

-¿Cómo le gustaría trascender?

Como un ciudadano de este país que ofreció todo su esfuerzo, su vida y su intelecto a favor de la humanidad y de su pueblo. Mi mayor virtud es ser revolucionario por convencimiento.

Este eminente médico, realizador de importantes investigaciones e innovaciones en el campo de la ortopedia en el ámbito mundial, considera su mayor éxito profesional haberse hecho ortopédico, porque si no lo hubiese sido, habría fracasado profesionalmente.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central:

Resaltar y profundizar en la vida del destacado ortopédico Rodrigo Álvarez Cambras.

Objetivos colaterales: Conocer su labor en la lucha insurreccional revolucionaria. Conocer sus criterios acerca del desarrollo de la ortopedia. Resaltar su sentido de cubanía.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: individual
Por su forma: Clásica
Por su contenido: De Personalidad
Por el canal que se obtuvo. Encuentro directo

Tipo de título: De referencia al entrevistado
Tipo de entrada: Directa o de presentación
Tipo de cuerpo: Mixto
Tipo de preguntas: 1-Cerrada, directa 2-Cerrada, directa, 3-Cerrada, directa, 4-Abierta, de opinión, 5-Abierta, de opinión, 6-Abierta, de opinión, 7-Abierta, de opinión, 8-Abierta, de opinión, 9-Abierta, de opinión, 10-Cerrada, directa, 11-Abierta, de opinión.
Tipo de conclusión: De comentario del entrevistador

Fuentes consultadas:

Documentales:

“Personalidades cubanas del Siglo XX”. Autores: Leonardo Rupestre Catony, Luis Úbeda Garrido. Editorial Ciencias Sociales, 2002.

Revista Bohemia, año 1994.

 

MÁS ALLÁ DE LA NOTICIA

MÁS ALLÁ DE LA NOTICIA

Tema: Eduardo Ulibarri plantea sobre el reportaje que “indaga con distintos grados de profundidad, valiéndose de múltiples fuentes y métodos sobre hechos y situaciones públicas, para dar a conocer su existencia, relaciones, orígenes o perspectivas, mediante el empleo de diversas estructuras o recursos expresivos.” 

NEISY MARTÍNEZ MIRANDA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

                                
                                                        “Para un periodista todo lo que sea
                        interesante será actualidad.”
Azorín, 1920

Desde que comienza sus estudios, el periodista aprende a reconocer las distintas formas o modos de escribir, las cuales usará durante toda su carrera, y asumirá con el  nombre de géneros periodísticos. Existen tres tipos o clases de géneros: el opinativo, el informativo y el interpretativo; cada uno con una serie de marcas, algunas comunes y otras exclusivas, pero que los diferencian entre sí. Es cierto que la frontera puede ser casi imperceptible en ocasiones, pero es importante comprender sus diferencias para no ser repetitivos y ganar la preferencia del público.

Se puede decir que el reportaje es víctima también de esta confusión, pues son diversos los conceptos existentes en cuanto a su definición. Algunos lo ven como una simple información ampliada, otros como una historia que abarca las preguntas clásicas de qué, quién, cuándo, cómo, dónde, por qué y para qué. Pero, ¿qué es el reportaje realmente?

William Rivers y Gonzalo Martín Vivaldi hablan de dos tipos de reportaje: el estándar y el  interpretativo. El primero es el que solo da cuenta de un acontecimiento, del cual «se relata el aspecto más importante e interesante», mientras que los otros aspectos «se descubren por su importancia decreciente»;  es un relato periodístico informativo, libre en cuanto al tema, objetivo en cuanto al modo y redactado preferentemente en estilo directo. El segundo es más literario y tiene gran interés publicístico, trabajo más personal y libre.

Vivaldi agrega que “el gran reportaje es una narración más o menos noticiosa, siempre informativa y orientada según el enfoque personal del periodista. Se empieza como el reportero quiera, a su aire, sin olvidar que el primer párrafo ha de tener garra”. (1)

Es cierto que conviene comenzar el reportaje de una forma atractiva,   debe ser un gancho para el lector; pero también es cierto que dicha definición no es la más acertada. Muchos periodistas y teóricos también han dado su definición:

Según el cubano José Antonio Benítez, es la “forma periodística que comunica, explica, analiza, examina los hechos y profundiza en todos los sucesos que narra”. (2)

Gabriel García Márquez, periodista colombiano y Premio Nóbel de Literatura explica:"...el reportaje me parece lo más natural y útil del periodismo. El que puede llegar a ser no sólo igual a la vida, sino más aún, mejor que la vida. Puede ser igual a un cuento o una novela con la única diferencia -sagrada e inviolable- de que la novela y el cuento admiten la fantasía sin límites pero el reportaje tiene que ser verdad hasta la última coma (…)".

José Antonio Cerantes Díaz, periodista de Radio Guamá, dice que el reportaje no es nada más que el desarrollo de la noticia con todas sus particularidades: “Es la versión ampliada de la noticia, donde se responden ampliadamente las preguntas clásicas, pero además, recrea e ilustra el lugar y la forma en que ocurrieron los hechos”.

En su libro Curso General de Redacción Periodística, José Luis Martínez Albertos da una definición más completa: “El reportaje es el género más específico a escala mundial, es aquel que ofrece mayores posibilidades para lograr una eficaz interpretación y análisis de los acontecimientos. Este se ha convertido en una de las piedras angulares del nuevo periodismo (New Journalism) y era considerado, desde el año 1938, elemento ineludible para conformar los manuales de enseñanza en las universidades estadounidenses.”(3)

En resumen, es un género híbrido, pertenece al periodismo interpretativo porque informa sobre un hecho y se redacta de acuerdo con una estructura lógica y coherente. Su propósito puede ser informar acerca de un hecho inmediato. Narra al lector lo que acontece, amplía la noticia o revela la trama de los vínculos existentes en un conjunto de hechos. Posee capacidad de análisis, sin llegar a la opinión, es claro, imparcial,  e infiere lo que ocurrirá a partir de lo analizado en él. Es creativo, profundo, expresivo y amplio. Produce una especial atracción sobre el público y la sociedad en general. En él la veracidad es esencial.

O como lo expresa Eduardo Ulibarri: “De alguna manera el reportaje engloba y cobija  a las demás formas periodísticas. Tiene algo de noticia cuando produce revelaciones, de crónica cuando emprende el relato de un fenómeno, de entrevista cuando transcribe con amplitud opiniones de las fuentes o fragmentos de diálogos con ellas. Se hermana con el análisis en sus afanes de interpretar hechos y coquetea con el editorial, el artículo y la crítica cuando el autor sucumbe a la tentación de dar sus juicios sobre aquello que cuenta y explica”. (4)

Forma de redactar un reportaje

Según Evelio Tellería Toca, “la redacción de un reportaje brinda al periodista la oportunidad de emplear un lenguaje sin contrariar el estilo periodístico, presenta más galanura que la rutinaria prosa noticiera. En él caben ciertas formas literarias no usuales en la simple información. Se puede hablar en primera persona porque juega gran papel la iniciativa personal.” (5)

Para comenzarlo debemos, primeramente, decidir la estructura a usar. Esta no es más que el criterio para organizar el material seleccionado, es el plano según el cual colocaremos los elementos en el texto. Por ejemplo, si hablamos de la diabetes, ¿comienzo con historias de vida?, ¿hablo primero de cifras? o ¿en qué parte pondremos las declaraciones de especialistas?

También es importante decidir cuál entrada emplearemos, teniendo en cuenta que debe ser un anzuelo, una puerta de acceso, y sustentada por un cuerpo que la  argumente, explique las situaciones, etc, y un cierre adecuado para poner broche final al trabajo, articulado por transiciones y formando una estructura compacta, capaz de analizar a profundidad un problema determinado y a la vez atraer al público.

Pero para escribir un reportaje interpretativo hace falta más que una estructura, pues, como bien explica Rudens Tembrás, periodista del semanario Trabajadores y profesor adjunto de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana: “El reportaje es una historia que busca responder el porqué de un asunto o hecho, estudia las causas y consecuencias del mismo, lo saca a la luz. Aclara las partes ocultas del suceso que hayamos escogido. Es el fruto de la investigación, ya sea documental o directa, combina habilidades, desde la narración hasta el diálogo entre las fuentes y realiza un ordenamiento narrativo, ya sea jerárquico o cronológico para ganar en comprensión.”

En fin, como señala Eduardo Ulibarri, “indaga con distintos grados de profundidad, valiéndose de múltiples fuentes y métodos sobre hechos y situaciones públicas, para dar a conocer su existencia, relaciones, orígenes o perspectivas, mediante el empleo de diversas estructuras o recursos expresivos.” (4)

En él se dan a conocer hechos determinados, recientes e interesantes. Interpreta al indagar las causas de los hechos, al explorar su significado, proyecciones, repercusiones o al descifrar el porqué de algo. Compara las opiniones de diferentes protagonistas. No opina, sino analiza. Aunque es mayor que otros géneros como la nota informativa, entrevista, comentario, etc, su extensión nunca debe ser sinónimo de hinchazón.

Como plantea Ulibarri, en la redacción es necesario tener en cuenta el ámbito como tipo de relación de trabajo que establezcamos con la realidad, las guías que se establezcan para jerarquizarlo y el contenido del trabajo. Además se suman hechos relacionados entre sí, pero que aisladamente se muestran poco, y así revelar tendencias inadvertidas. Para el reportaje, los hechos son más que acontecimientos individuales. Pueden ser actuales, por ejemplo, desastres, arengas, anuncios, pero con frecuencia tienen elementos que trascienden la inmediatez o especificidad que los hizo noticia. (4) 

El propio periodista  precisa lo que algunos conocedores del tema como la profesora auxiliar de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, Iraida Calzadilla, denomina Fórmula Ulibarri.  Esta abarca un grupo de aspectos en función de ampliar adecuadamente el hecho central del reportaje; o sea, para asegurarnos de haber realizado una buena redacción debemos comprobar si están presentes los siguientes elementos:

-Del pasado: ¿por qué ocurrió?, ¿cuáles son sus antecedentes?, ¿con qué otros acontecimientos se relaciona?, ¿se pueden identificar causas relevantes?, ¿qué ha ocurrido con situaciones similares en otras épocas y lugares?, ¿existen analogías relevantes?, ¿puedo documentar su desarrollo?

-Del presente: ¿qué significa?, ¿surge aislado o forma parte de otros?, ¿cómo se vincula con ellos?, ¿introduce algún cambio significativo?, ¿a quiénes afecta en lo inmediato?, ¿contiene elementos polémicos?, ¿cuáles fueros los factores más cercanos que precipitaron su aparición?

-Del futuro: ¿qué posibilidades de desarrollo tiene?, ¿es posible proyectarlo?, ¿con qué otros factores podrán relacionarse?, ¿en qué o quiénes repercutirá?

O sea, si fuéramos a hacer un reportaje sobre las donaciones de sangre tenemos, primeramente, que delimitar el tema, en este caso sería el aumento, y a partir de allí debemos abordar cuáles fueron las acciones llevadas a cabo por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), conjuntamente con los CDR, para lograr así dicha mejoría. También convendría hablar de lo que ocurre a nivel mundial en cuanto a este tema o de cómo se realizaban anteriormente en nuestro propio país, narrar brevemente cómo ha sido su desarrollo, los cambios que ello representa para el pueblo cubano en general,  y, si existieran elementos polémicos, igualmente deberían ser incluidos junto al futuro desarrollo del asunto.

También es necesario tener en cuenta diez preguntas que constituyen una especie de diez mandamientos a la hora de redactar un reportaje y saber si realmente vale la pena realizar un trabajo de tal envergadura; estos son:

I-¿Es actual o trata de algún aspecto que tenga vigencia?
II-¿Es interesante? ¿En qué sentido?
III-¿Es relevante o importante?
IV-¿Posee detalles irónicos o curiosos?
V-¿Es novedoso o tiene posibilidades de serlo?
VI- ¿Es útil? ¿Para quién?
VII- ¿Es original en las posibles orientaciones que pueden dárselo?
VIII- ¿Es de interés físico o psicológico para el público?
IX- ¿Es llamativo debido al potencial de denuncia que contiene?
X- ¿Es sólido en sus elementos?

Además, recordemos que el reportaje  no está caracterizado por las opiniones del autor, sino por la abundancia y relevancia de su investigación. Pueden ser incluidas algunas cuotas de subjetividad, por las cual no deja de ser objetivo.

“El reportaje es un texto más subjetivo que los dirigidos estrictamente a la información, ya que, además de contener parte de estos géneros, incluye la interpretación de su autor. Esta dualidad ha motivado que algunos autores lo definan como un género exclusivamente interpretativo, mientras que otros lo incluyan en los géneros informativos, e incluso alguno llega a afirmar que «reportaje equivale a información». Se puede definir como ‘una narración informativa, de vuelo más o menos literario, concebida y realizada según la personalidad del escritor-periodista’, pues es importante su condición como texto de libre creación con recursos literarios. Se puede afirmar que el reportaje es un texto que tiene como única limitación la capacidad creativa de su autor”, refiere Rafael Yanes Mesa en su artículo El reportaje, texto informativo aglutinador de distintos géneros periodísticos. (5)

En el reportaje existen diferentes grados de profundidad y extensión, dados, principalmente por la multiplicidad de las fuentes. Por ejemplo, para ampliar un tema hay que acudir a los implicados en el hecho o suceso central  y luego a especialistas y conocedores del tema. Los medios  recomendados para obtener esta información varían, pero la observación testimonial, la documentación, la investigación inspirada en métodos científicos y las entrevistas son esenciales. Es obligatorio realizar una amplia revisión bibliográfica, una recolección detallada de datos, definición exacta del problema a tratar y formulación de hipótesis y proyecciones para luego escribir un texto ameno, flexible, ágil y con poder de atracción sobre un público generalmente heterogéneo.

Según Eduardo Ulibarri, hay que someter la información y los datos obtenidos a cierto razonamiento; esto lo hacemos mediante métodos como la extrapolación, interpolación y analogía, mientras que cuando damos a conocer otros hechos estamos denotando; y al indagar en sus posibles causas, significados o consecuencias, estamos connotando, aplicando la  inducción. La diversidad de repertorios que utiliza el reportaje está ligada necesariamente a la diversidad de recursos expresivos. La narración y la exposición compiten entre sí como los más usuales, pero a menudo deben ceder campo a la descripción y el diálogo. El reportaje es predominantemente narrativo, aunque también se impone la exposición de ideas.

En él, el estilo y el manejo del lenguaje son fundamentales, así como la cadencia y música interna que se logren. Por tanto, escribir reportajes no es una acción instintiva; el talento, la intuición, los sobresaltos, las angustias, los estímulos, y las inspiraciones desempeñan un papel esencial. Son partes indispensables del periodismo.

Problemas en la redacción

El escribir reportajes para un periódico es hoy una ardua pero necesaria labor. Tras la aparición de la radio, la televisión e Internet, la prensa plana ha tomado la alternativa de dar la información más completa, donde se explique no sólo el contexto en el que ocurrieron los hechos, sino que los relacione con otros acontecidos en el pasado y los proyecte hacia un futuro más o menos inmediato.

Pero redactar un trabajo de tal envergadura requiere no solo de un gran espacio en el papel, sino además de tiempo y preparación, los cuales no siempre poseen los periodistas.
Hoy, tanto receptores como periodistas sienten la ausencia de trabajos que desenvuelvan toda la trama del periodismo interpretativo, el cual requiere de vasta información, antecedentes, pronósticos y evaluación de su significado para que, sin explicitar opiniones propias, el periodista deje al lector la tarea de llegar a conclusiones.

“No son pocos los temas que dejan de ser tratados con profundidad, simplemente porque no contamos con los conocimientos, las habilidades o el tiempo preciso para obtener mayor información de ellos y valorar su importancia. Base de datos con estadísticas, censos, informes sobre investigaciones científicas, archivos, trabajos de Internet y otros muchos documentos públicos todavía esperan por ser empleados como herramientas de un mejor periodismo.

Aún nos falta adiestramiento y disposición para no tomar la computadora como una simple máquina de escribir. Cuando seamos capaces de desarrollar un trabajo asistido por las fuentes electrónicas podremos graficar, comparar, cruzar, analizar cualquier hecho. Y los lectores nos lo agradecerán.” (7)

“Hoy uno de los problemas fundamentales que enfrentamos los periodistas es que estamos perdiendo terreno como contadores de historias, nuestra misión primera, y nos estamos convirtiendo en contadores de declaraciones. O sea, los teóricos coinciden en afirmar que como fenómeno general, ahora los dichos sobre los hechos parecen ser más importantes. Es decir, interesa más quien ha manifestado algo que lo que ha sucedido”. (8)

Notas:

(1) Vivaldi, Gonzalo Martín, Curso de Redacción, Paraninfo, Madrid 1969, sexta edición.

(2) Benítez, José Antonio, Técnica periodística, Editorial Pueblo y Educación, 1983.

(3) Martínez Albertos, José Luis: Curso General de Redacción Periodística, Editorial Paraninfo SA, Madrid, 1993. (Edición Revisada.)

(4) Ulibarri, Eduardo, Idea y Vida del Reportaje, Editorial Trillas, México, 1994.

(5) Tellería Toca, Evelio, Diccionario Periodístico, Santiago de Cuba, Eitora Oriente, 1986

(6) Yanes Mesa, Rafael, El reportaje, texto informativo aglutinador
de distintos géneros periodísticos.

(7) Carrobello, Caridad, Periodismo en profundidad, consultado en La Tecla, sitio de los periodistas cubanos, el 8 de julio de 2009.

(8) Calzadilla Rodríguez, Iraida, Los sabores y olores de la vida misma, consultado en La Tecla, sitio de los periodistas cubanos, el 8 de julio de 2009.

Fuentes:

Directas:

José Antonio Cerantes Díaz, periodista de Radio Guamá.

Rudens Tembrás, periodista del semanario Trabajadores y profesor adjunto de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Documentales:

Benítez, José Antonio, Técnica periodística, Editorial Pueblo y Educación, 1983.

Calzadilla Rodríguez, Iraida, Los sabores y olores de la vida misma, consultado en La Tecla, sitio de los periodistas cubanos, el 8 de julio de 2009.

Calzadilla Rodríguez, Iraida, Clases de Periodismo Interpretativo (segundo semestre de primer año), Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Carrobello, Caridad, Periodismo en profundidad, consultado en La Tecla, sitio de los periodistas cubanos, el 8 de julio de 2009.

El Reportaje, publicado en http//ww.scribd.com/doc/270248/ELREPORTAJE, consultado el 9 de julio de 2009.

Martínez Albertos, José Luis: Curso General de Redacción Periodística, Editorial Paraninfo SA, Madrid, 1993. (Edición Revisada.)

Patterson, Carlos Miguel El buen reportaje, su estructura y caracterí¬sticas, publicado en: www.ull .es publicaciones/ latina2003paterson.html, consultado el 9 de julio de 2009.

Tellería Toca, Evelio, Diccionario Periodístico, Santiago de Cuba, ED Oriente, 1986

Ulibarri, Eduardo, Idea y Vida del Reportaje, Editorial Trillas, México, 1994.

Vivaldi, Gonzalo Martín, Curso de Redacción, Paraninfo, Madrid 1969, sexta edición.

www.saladeprensa. Org. art 184htm recursos, cnice. mec. es/media/prensa/bloque4/pag4.html

Yanes Mesa, Rafael, El reportaje, texto informativo aglutinador de distintos géneros periodísticos

MIENTRAS PUEDA, ESTARÉ EN LA ESCUELA IMPARTIENDO CLASES

MIENTRAS PUEDA, ESTARÉ EN LA ESCUELA IMPARTIENDO CLASES

La profesora universitaria Aracelis Torres Mejías, afirma que nunca pensó llegar a ejercer el magisterio; pero hoy, no se arrepiente.

Texto y foto:
LUIS ALEJANDRO ALFONSO PEÑATE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con más de tres décadas en la docencia, la Máster en Ciencias de Historia, Aracelis Torres Mejías, Premio Nacional del Ministerio de Educación, está convencida de que el maestro debe superarse constantemente. Directora de la sede universitaria del capitalino municipio del Cotorro, “Chachi” como la conocen todos cariñosamente, subraya que: “Donde aprendí de verdad a cuadricular mi tiempo y a tener disciplina fue en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona”.

Esta noble mujer, consagrada a contribuir con la educación de los demás, abrazó la vocación del magisterio desde los 16 años, cuando integró las Brigadas Conrado Benítez de la Campaña de Alfabetización, aunque nunca pensó en llegar a estar frente a un aula profesionalmente.

“Cuando uno es niño el juego que más hace es el de la escuelita, pero nunca concebí mi vida futura en una escuela. Era militante de la Unión de Jóvenes Comunistas cuando decidí ser parte del gran empeño de la Revolución de alfabetizar a todos, y después entré a la Universidad de La Habana y comencé los estudios de licenciatura en Educación; me gustaba mucho la Biología, pero la atracción hacia la Historia fue mayor.

“En el curso 1975-1976 entré al Instituto Varona, allí hice las prácticas docentes junto a mis compañeros, tuve tropiezos, cabezazos, pero recibí mucha ayuda y aprendí que un maestro que no se prepara para dar una clase no se respetaba. Confieso no haber sido una alumna brillante, sin embargo, nunca me gustó quedar atrás”.

En la década del 70, explica Araceli que hacían falta 20 mil profesores para las nuevas escuelas secundarias básicas e institutos preuniversitarios que se construían en todo el país, fundamentalmente en el campo; entonces, el Comandante en Jefe Fidel Castro se reunió con los estudiantes y así nació el Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech.

“Fue una idea oportuna, garantía de que ningún escolar quedara sin acceso a la enseñanza secundaria. En esa segunda revolución educacional, tuve el gusto de trabajar en la filial de Güines, con alumnos que no vacilaron para cumplir con la necesidad de la Patria. Hacían un gran esfuerzo, pues recibían e impartían clases al mismo tiempo”.

-Como parte de nuevas transformaciones

en el campo del desarrollo educacional,

hoy mucha expectativa mantiene el proyecto

de los Profesores Generales integrales (PGI).

¿Qué piensa al respecto?

Una cuestión es lo ideal y otra lo real. El proyecto es muy bueno en su concepción, pero las condiciones, lo palpable, no están acorde con lo que queremos. Aún hay limitaciones académicas en momentos determinados. Para mí, los PGI necesitan mucha ayuda y hay que destacar que ellos poseen una gran disposición para acometer las tareas que se les asignen.

De alguna manera nosotros también fuimos como ellos. Al empezar necesitamos ayuda y apoyo, ahora no podemos cerrarnos, hay que asumir el rol que estamos desempeñando y dedicarles tiempo. No puedo decir que todos los PGI son malos, para mi ninguno lo es. Creo más bien que les falta orientación y se enfrentan a medios complejos.

No es lo mismo vivir en la casa que en una residencia; con la familia están las reglas de los padres, las cuales pueden acoger o adaptarlas, pero en la convivencia entre compañeros hay normas estrictas de disciplinas y deben cumplirse. En mi opinión, con los nuevos cambios y las transformaciones el programa continuará mejorando.

Si se trata de anécdotas, Aracelis tiene muchas, pero con un sano orgullo, de ese que al cabo del tiempo condecora al maestro de forma inesperada, rememora: “En una conversación que sostuvo el compañero Fidel con el presidente Agustino Neto se da la idea del Destacamento Pedagógico Internacionalista Ernesto Che Guevara. Se constituirían varios contingentes, para lo que se hizo una convocatoria y yo di la disposición para cumplir con una misión. La primera en la que participé fue en 1983 y estuve 18 meses en territorio angolano; fueron momentos asumidos con grandes retos y marcaron la formación de mi profesión.

“Recuerdo el tiempo de la batalla de Sumbe. Además de impartir clases, como militantes del Partido y junto a otros profesores cubanos, fuimos a la provincia de Benguela a recibir a los heridos que salían para Luanda y luego para Cuba.

“Estando en Lobito tuve una gran experiencia: existía un pequeño aeropuerto poco utilizado, pero había que mantenerlo encendido con chismosas, así los helicópteros podían salir y regresar por la mañana después de realizar las operaciones. Eso fue impactante porque nos reemplazábamos constantemente para atender a los pilotos, la tripulación y luego irse a trabajar.

“Eran condiciones adversas por las características de la zona que estaba en guerra. Allí nos recogían en guaguas bien temprano, nos facilitaban la transportación a lugares intrincados. En las escuelas se hacían numerosas actividades de preparación militar, estábamos listos en caso necesario. También había tiempo para la recreación y la cultura, aún en momentos tan duros. Las misiones internacionalistas contribuyen a que las personas se unan mucho”.

Pero esta pedagoga ha dejado también su huella en otras tierras: “Trabajé en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, impartiendo la asignatura de Diseño Curricular. Fuimos a capacitar a esos estudiantes, quienes ejercían profesiones como las de abogado, economista, sociología, solo cinco eran pedagogos, en la especialidad de Matemáticas.

“Allá existe una distancia enorme en cuanto a nuestro sistema educacional. Cuba prioriza la educación y en Honduras, por ejemplo, no es así. Están las escuelas públicas, pero hay un sin número que son privadas; en las dos modalidades existen grandes diferencias en cuanto a nuestra política educacional.

“Aún así, pienso que también aprendí en ese período, porque al decir de Fidel, el educador no debe sentirse nunca satisfecho con sus conocimientos. Debe ser un autodidacta que perfeccione permanentemente su método de estudio, de indagación y de investigación”.

-¿Qué opinión le merecen los métodos

implementados por los cubanos en la alfabetización

de los pueblos latinoamericanos,

como el Yo si puedo, por ejemplo?

Internacionalmente ya están reconocidos por los resultados de su aplicación en parte de América Latina. Es la muestra palpable de la solidaridad y disposición de Cuba para contribuir a la formación integral de los ciudadanos sin importar de dónde sean. “Patria es Humanidad”, dijo Martí, y no hay cosa más humana que enseñar a las personas porque si usted no sabe leer, no sabe escribir, cualquiera lo puede engañar. Lo que se busca es la preparación de todos, para enfrentar los retos que imponga la vida. Estos programas cubanos me parecen especiales y hay que aprovecharlos.

La Máster Aracelis Torres, quien es también miembro de la Asociación de Pedagogos de Cuba, trabajó vinculada al Centro de Estudios de África y el Medio Oriente. Se especializó en Historia Contemporánea, ubicándola en el Medio Oriente y partiendo del Reino de Jordania. Sus investigaciones hicieron posible, junto a otras compañeras, la publicación de varios artículos sobre temas relacionados con la situación socio-política de ese territorio, los cuales mantienen vigencia y forman parte de la documentación de la importante institución.

Una nueva etapa en la historia de la educación en Cuba se abrió al llevar la universidad a cada rincón del país, en aras de lograr elevar la cultura de los jóvenes: “En el proceso de universalización han aumentado y  consolidado mis experiencias. He impartido, además de mi especialidad, otras asignaturas como Metodología de la Investigación, en la Maestría en Ciencias de la Educación.

“Tengo la alta responsabilidad de dirigir el consejo de dirección en la sede del Cotorro, que responde al Instituto Superior Enrique José Varona. Éste es mi pedagógico, me siento identificada con él, soy incondicional a las tareas del centro y a la Revolución”.

Enseñar es un ejercicio perpetuo, que trasciende cualquier medalla y condecoración, aunque a Aracelis tampoco les faltan. Éste evangelio vivo, entregado en cuerpo y alma al ejercicio de instruir, halla en los seres formados por su propio ejemplo el mayor júbilo: “La profesión me ha dado satisfacciones muy grandes, como ver a los estudiantes convertidos en profesionales. Llegar a un hospital y encontrarme que la doctora fue mi alumna, es muy gratificante; ir por la calle y de pronto que algún joven diga: ¿Cómo anda, profesora Aracelis?, también me llena de gozo. Hoy me da gusto compartir con Leonor y Sulema, quienes fueron mis alumnas y ahora comparten en el claustro de la escuela. Como ya se dijo, un profesor trabaja para la eternidad, su biografía serán sus discípulos. Y espero que así sea siempre”.

Esta cubana ciento por ciento, mantiene un espíritu juvenil, la agilidad de subir y bajar los escalones de los pisos de la sede universitaria en más de una ocasión, la sonrisa a flor de labios y una nueva iniciativa para sus estudiantes y compañeros de trabajo.

“Solía ser más estricta de carácter, decir las cosas como son sin darle mucho color. Recuerdo que para entregarme el carné de militante del Partido Comunista de Cuba, se demoraron analizando si me lo otorgaban o no, porque decían que era extremadamente severa. Por supuesto, esto no impidió la entrada a las filas; aún soy fuerte en las decisiones y empeños, pero también aprendí a acatar las criticas y asumir los errores”.

-¿Y en la casa…?

No me puedo quejar. He podido siempre contar con mis padres, hermanos, ellos me han dado todo su apoyo para realizar mi trabajo. ¡Ah!, y en el barrio tengo excelentes relaciones con los vecinos.

Aracelis Torres Mejías o “Chachi”, piensa que la principal de todas las cualidades a poseer por un pedagogo es la de amar lo que hace. Para ella es imposible que un profesor entre al aula y deje los sentimientos y las emociones afuera.

“El educador debe saber comprender a sus alumnos, tiene que saber exigir sin imponer, superarse constantemente. Enseñar y educar es parte de mi vida, es mi razón de ser. Si volviera a nacer, sería profesora. Mientras pueda, estaré en la escuela impartiendo clases”.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Destacar la labor profesional de Aracelis Torres Mejías.

Objetivos colaterales: Conocer su trabajo a favor de la educación. Su opinión respecto a temas como los PGI.

Tipo de entrevista:

Por sus participantes: individual
Por su forma: mixta
Por su contenido: de personalidad
Por el canal que se obtuvo: encuentro directo (cara a cara)

Tipo de título: de cita directa
Tipo de entrada: de presentación
Tipo de cuerpo: mixta
Tipo de cierre: de comentario del entrevistado

Fuentes consultadas:

Compañeros de trabajo de la Sede Universitaria del Cotorro (directa)
Artículos publicados por la entrevistada  (documental)

 

HAY QUE APURAR LA CARRERA…

HAY QUE APURAR LA CARRERA…

MERCEDES ALONSO,
desde República Dominicana,
Cortesía para Isla al Sur.

“La justicia, aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera”, escribió hace muchos siglos el poeta latino, Quinto Horacio Flaco, y lo han repetido los abuelos hasta nuestros días; pero, el problema es que al paso que van los asesinos van quedando demasiadas víctimas. ..

Sí, la justicia dominicana tiene que arreciar los pasos y apretar filas junto a las entidades gubernamentales y diversas organizaciones que mantienen en el país una ofensiva contra la violencia de género.

No es posible que en los siete meses que acabamos de despedir en este año 2009, treinta y seis mujeres hayan dejado de existir, asesinadas por sus parejas o ex maridos.

Las edades de las occisas, comprendidas entre  34 a 36 años, hablan de ese  período en el cual la mujer está en pleno apogeo del uso de sus facultades y en el ejercicio de cada misión, tarea, o como quiera llamársele, que realiza durante esta etapa de su vida y que se extiende hasta mucho después: hablamos de maternidad, crianza de sus hijos, trabajos, realización de la profesión que quizás pudo adquirir; en fin, múltiples acciones sociales.

Aunque el Ministerio Público en el país  vela desde hace tiempo por garantizar la persecución legal de los agresores y la atención integral multidisciplinaria a las mujeres maltratadas, el resultado de tantas muertes exige medidas más intensas. Al parecer, los victimarios no temen a las penas previstas para tan terribles daños y el mal que han ocasionado, no sólo a la víctima, si no además, a los  hijos e hijas que desde temprana edad sufren terribles traumas y, en ocasiones, también mueren a manos del criminal, como se ha visto en los últimos tiempos.

Será a través de protocolo e integración de medidas fiscales, u otras formas más, pero algo muy fuerte tiene que detener en la República Dominicana la violencia de género, porque cada año se suman cortinas de luto sobre los  hogares de esta nación.