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Isla al Sur

UNA HISTORIA EN SEIS PUNTOS

UNA HISTORIA EN SEIS PUNTOS

Tema: Daniel Saavedra argumenta que es pertinente planear el reportaje en función de seis puntos: “1-Historia: cómo se relaciona el pasado con  lo que sucede hoy; 2-Alcance: qué tan generalizado y variado es el fenómeno, a quien afecta y de qué manera; 3-Causas: por qué motivo ocurre hoy ese hecho; 4-Impacto: cuáles son las consecuencias; 5-Contracomentario: qué dicen y hacen fuerzas contrarias; 6-Futuro: qué podría suceder en ciertos casos y si no se resuelve el problema en cuestión”.

SUSANA TESTÉ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El periodismo interpretativo es el último estilo periodístico que se conoce. Es la búsqueda de un equilibrio entre la opinión pura y la información tradicionalmente llamada objetiva, aunque sabemos que no es tal. Esta manera de hacer periodismo satisface la necesidad de informar al lector mientras abre el espacio para la reflexión.

Acerca de los orígenes del periodismo interpretativo, el profesor José Luis Martínez Albertos, catedrático Emérito de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Comisión de Quejas y Deontología de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), asegura: “El periodismo de explicación, o también periodismo interpretativo o periodismo en profundidad, surge a escala mundial en los años posteriores a la II Guerra Mundial y se mantiene vigente en la actualidad, en sus líneas generales. Surge como consecuencia de la evolución interna del periodismo informativo, que tiene su gran momento en el período comprendido entre ambas guerras mundiales, y como una necesidad competitiva de la prensa escrita frente al periodismo radiofónico y televisivo”. (1)

El periodismo interpretativo nace como un puente entre el estilo informativo y el opinático. El propósito del periodismo de investigación, como algunos autores le llaman, es analizar, explicar y profundizar en el hecho, además de provocar un criterio individual en los lectores.

Abraham Santibáñez, periodista titulado de la Universidad de Chile y colaborador en diversos medios sobre temas periodísticos, ha dedicado, junto a la práctica del periodismo, una parte importante de su vida al análisis del periodismo interpretativo.

Este autor plantea como función básica de dicho periodismo, la necesidad de brindar un servicio al hombre atareado, urgido de un estudio oportuno de los hechos: “La complejidad del lenguaje especializado hace todavía más importante esta función de traductor de los informes que surgen de todos los ámbitos de la noticia”. (2)

Añade que el hombre moderno quiere saber si sube o baja el precio del maíz o del petróleo, pero más le interesa estar al corriente de  cómo repercutirá en su vida. El individuo actual desea conocer qué representa  para su vida y para su sustento los altos y bajos de la economía.

La solución a las necesidades de la realidad actual es brindar un servicio completo a los lectores saturados por las responsabilidades de la vida moderna, quienes disponen de poco tiempo para informarse y muchas veces lo hacen en condiciones no ideales, como en autobuses o  paradas de estos. Por esto,  los teóricos plantean que la publicación de noticias no solo debe informar el hecho, sino estudiar todas las aristas del tema, buscar los orígenes, explicar mediante las diversas opiniones y puntos de vista el acontecimiento, para así entregar un producto final de más alto nivel conceptual.

El periodismo de profundidad “no es información en el sentido tradicional más estrecho porque no se limita a dar cuenta de un hecho o acontecimiento, sino que trata de profundizar y explicárselo al lector, incluyéndolo dentro del marco de referencia más amplio (contexto) y señalando sus raíces y eventuales proyecciones. Tampoco es opinión, porque en esencia trata de que las afirmaciones que se incluyan,  tengan respaldo, sean atribuidas a personas con autoridad para emitirlas, y no sean simples comentarios desde el punto de vista personal o ideológico del autor”, afirma Santibáñez.

Iraida Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, asegura que los medios de prensa debían detenerse en este análisis: “Va resultando cada vez más agotador ser “bombardeados” por noticieros en los que prevalece o bien la nota escueta, desprovista de contexto, notas que parecen salir de la nada y nada decir, ni aportar, ni informar ni orientar; o la opinión que más que persuasiva es impositiva, y con ello se convierte en puente roto en el camino hacia el entendimiento. Opinión que más de las veces se rechaza por su verborrea expositiva y apocalíptica, sin que medie balanza alguna ni ofrezca oportunidad al público para disentir. En ambos casos, cuando desvestimos las circunstancias de explicación y equilibrio, estamos construyendo mensajes incompletos”. (3)

La forma de vida de nuestros días se ve necesitada de situar los acontecimientos en un contexto determinado, darle sentido mediante distintas voces y, por último, entregárselo al lector no especializado, que llegará a sus conclusiones a través de los juicios expresados en el trabajo leído. En el periodismo interpretativo el periodista debe ser muy cauto, muy mesurado en sus opiniones personales, más gana el autor cuando éstas quedan implícitas en las diferentes perspectivas de los entrevistados.

En el periodismo de interpretación, el reportaje juega un papel protagonista. Este responde a todas las preguntas de la interpretación, va desde el qué, hasta el cómo y por qué y para qué del asunto.

Martín Vivaldi dice: "El término reportaje es una voz francesa con raíces inglesas, que realmente proviene del latín y que llevado al español es "Reportare": que significa traer o llevar una noticia. Y según la voz francesa Compte réude, se describe como la información recabada de algún hecho, situación o viaje escrito por un reportero. (4)

El buen reportaje analiza el hecho en todas sus dimensiones, va al pasado en busca de los orígenes y las causas, estudia el presente desde las perspectivas de los protagonistas del hecho, quiénes están a favor y en contra y, además, propone soluciones a los problemas.

“El reportaje es una información con carácter profundo; divulga un acontecimiento de actualidad pero amplia e investiga mucho más que la noticia. El reportaje narra lo que sucede”, así lo señala Eduardo Ulibarri, en su libro Idea y vida del reportaje. (5)

El estudioso del tema, Daniel Saavedra (6), explica que el reportaje se planea en seis puntos fundamentales, el primero de ellos es la historia, es decir, cómo se relaciona el pasado con la actualidad.

Es necesario buscar los antecedentes del  problema abordado. ¿Qué generó  lo que sucede hoy? La historia, según la analiza Saavedra, es el puente entre lo que genera los hechos y el hecho mismo.

Por ejemplo, en el reportaje Soy Pinareño ¿Y Qué?, de la estudiante cubana de Periodismo, Karlienys Calzadilla Padilla (7), la autora analiza como antecedente que los pinareños son utilizados como referentes en el humor, y esto ha dado lugar a que los tilden de tontos  y despistados.

El reportaje es una historia narrada desde todos sus ángulos. Se plantea un tema actual, o vinculado a la actualidad, después: la búsqueda de  los antecedentes y, además, se aventuran proyecciones. “El reportaje es la forma periodística que comunica, explica, analiza y examina los hechos y profundiza en todos los sucesos que narra”, asegura Jose Antonio Benítez, periodista cubano, autor del libro Técnica periodística, (8)

El segundo punto analizado por Saavedra es el Alcance, o sea, qué tan generalizado y variado es fenómeno, a quién afecta y de qué manera. Analizando estas  interrogantes, el suceso no se percibirá   como un hecho aislado, por el contrario, formará parte de una realidad general, la cual concierne a la sociedad.

“El reportaje es necesario contextualizarlo. Situarlo en tiempo y espacio y, sobre todo, destacar el factor humano, mediante testimonios y opiniones de personas vinculadas al tema en cuestión”, explica Rafael Arzuaga, periodista del semanario El Habanero.

En el reportaje Memorias de un sobreviviente, de Eduardo González Martínez (9), estudiante cubano  de Periodismo,  para contextualizar el hecho: Deterioro de las instalaciones y terrenos de la Escuela Comunitaria Deportiva “El Pontón” de Centro Habana. Él  analiza   el avance del movimiento deportivo a pesar de las dificultades y  aporte creciente de la instalación a la comunidad para su bienestar físico y la recreación.

La causa  es el tercer filtro por el que debe pasar un reportaje para cumplir su función de informar e interpretar, indica Saavedra, y “para conocer las causas de cualquier fenómeno, es obligatorio remontarse al pasado, indagar e investigar es menester a la hora de analizar las causas de un suceso”, asegura Roberto Castellano, periodista cubano de la agencia de noticias Prensa Latina.

El cuarto punto en la planificación del reportaje es el impacto: consecuencias del hecho en el presente. En el reportaje A la caza de emociones, de Susana Testé (10), estudiante cubana de Periodismo, se demuestra que los emos, nueva moda en la juventud mundial, quienes llevan como máxima la autoflagelación y  el suicidio, son la respuesta a la violencia característica de la sociedad moderna y la tendencia de esta a agruparse y catalogarse a través de los grupos sociales.

Contracomentarios es el quinto punto analizado por Daniel Saavedra en la arquitectura del reportaje. En este género, la voz del periodista se vislumbra mediante las opiniones de los entrevistados, muchas veces los juicios de estos apuntan en direcciones opuestas. El redactor ofrece un amplio abanico de miradas para que el lector arribe a sus conclusiones después de conocer un tema íntegramente.

José Antonio Benítez en el análisis del reportaje se refiere al contrapunto y asevera que para interpretar, analizar y explicar, es imprescindible la indagación, la pesquisa y, además, tener en cuenta  los  disímiles  actores inmersos en un escenario.

Saavedra analiza el futuro como el sexto y último punto de la planificación del reportaje, entiéndase este  como las proyecciones. “En estas, generalmente, se proponen soluciones a la problemática del reportaje”, sostiene Michel Contreras, periodista del semanario El Habanero.

Elsa Pelegrín, directora del Canal de Televisión de la Agencia de Información Nacional (AIN), expresa: “En algunos casos resulta imposible ofrecer vías de solución, especialmente cuando se trata de  un tema muy polémico y de gran peso social. Cuando esto sucede, se puede  dejar abierta una ventana al futuro, es decir, dar un final de suspenso al reportaje y retomar el tema en otro momento”

El reportaje es una respuesta completa a la demanda de información  y orientación de la sociedad moderna, sobre esto explica Iraida Calzadilla: “Debemos aceptar que recibir información no es equivalente en todos los casos a poseer conocimientos (…) en no pocas ocasiones esa sobreabundante y masiva información de que se dispone se vuelve anodina al no saber cómo interpretarla.

Mediante el análisis  de estos seis puntos se logrará un reportaje completo y ameno, que cumpla con la función principal del periodismo interpretativo: informar, y provocar  al  lector para que se forme un juicio o valoración sobre el tema en cuestión.

Bibliografía:

(1) Martínez Albertos, José Luis: Artículo sobre periodismo interpretativo. En:http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=9950&cat=medioinfomacion. Consultado: 6/6/2009.

(2) Santibáñez, Abraham: Periodismo interpretativo y nuevo periodismo. ¿Una cuestión de estilo? [documento digital].

(3) Calzadilla Rodríguez, Iraida: Interpretar los sabores y olores de la vida misma. En: http://islalsur.blogia.com/2007/092504-interpretar-los-sabores-y-olores-de-la-vida-misma.php. Consultado: 14/7/2009.

(4) Vivaldi, Martín Gonzalo. Géneros periodísticos, Prisma, Primera edición mexicana, pp. 394.

(5) Ulibarri, Eduardo, Idea y vida del reportaje, Editorial Trillas, Primera edición, enero 1994.

(6) Saavedra, Daniel: En :http//Esquina al Sur.com Consultado: 3/4/2009.

(7) Calzadilla, Karlyenis. Soy pinareño, ¿y qué? En: http://islalsur.blogia.com/ -Soy-pinareño-y-qué.php Consultado: 3/8/2009.

(8) Benítez, José Antonio. Técnica periodística, p.162, Editorial Pueblo y Educación. 1983.

(9)González, Eduardo.  Memorias de un sobreviviente. En: http://islalsur.blogia.com/ Consultado: 3/8/2009.

(10) Testé, Susana. A la caza de emociones. En: http://islalsur.blogia.com/-A-la-caza-de-emociones.php Consultado: 6/8/2009.

Fuentes directas:

Michel Contreras, periodista de El Habanero

Rafael Arzuaga, periodista de El Habanero.

Roberto Castellano, periodista de  Prensa Latina.

Elsa Pelegrín, directora del Canal de Televisión de la Agencia de Información  Nacional.

 

PROTAGONISTAS DE LA NOCHE

PROTAGONISTAS DE LA NOCHE

La céntrica calle 23, del Vedado, puso a disposición de las familias cubanas 54 339 ejemplares en la velada de las letras.

MAYVELI PARES MENÉNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Más de 29 160 volúmenes de los 54 339 propuestos al público, se vendieron en la capital cubana durante La noche de los libros de julio, informó Norma Pérez Montreal, directora de promoción del Instituto Cubano del Libro (ICL).

La especialista explicó que, dedicado al aniversario 107 del natalicio del Poeta Nacional Nicolás Guillén, el evento se realizó, por primera vez, simultáneamente en todas las provincias del país.

Añadió que en las sedes principales de las provincias se realizaron alrededor de 140 presentaciones de libros con la participación de unos 200 autores, y especificó que en Ciudad de La Habana la actividad se desarrolló en  la calle 23, donde se mostraron casi 60 títulos, de ellos, 19 pertenecientes a  escritores cubanos.

“Los lectores adquirieron novedades editoriales a precios asequibles a sus ingresos, en los distintos puntos de venta. Las propuestas abarcaban diferentes géneros, desde  la poesía y  la literatura infantil, hasta temas relacionados con el cine y la cocina. Los 72 textos del inventario de nuestro centro fueron los más incorporados a las actividades, con una disminución de precio”, expresó Rubiel García González, especialista en política editorial del ICL.

Sin embargo, no todos comparten igual criterio. Algunos jóvenes como Andy Rioger Guilarte, estudiante de Lengua Inglesa en la Universidad de La Habana, opinó: “En la mayoría de los puntos de venta predominaban los libros para niños y los relacionados con la política. Por ello, había escasez de títulos referentes a temáticas de nuestro interés”.

De igual forma, Analeida Puerto, estudiante de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, aseguró que encontró los mismos volúmenes expuestos en otros espacios: “Los únicos ejemplares nuevos en esta edición fueron los de la colección del 50 Aniversario del Triunfo de la Revolución Cubana”.

A juicio de Aline Marie Rodríguez, estudiante de Periodismo de dicha facultad, los precios fueron muy elevados, y no se correspondían con la factura de los libros.

Por su parte, los más pequeños se llevaron a casa una tirada especial. Rubiel García González, especialista en política editorial del Instituto, declaró: “La campaña de este año se centró en los niños e incluyó la venta de los retablos de La Colmenita, que reúnen versiones de  cuentos, como por ejemplo, La Cenicienta según Los Beatles”.

Con gran afluencia de público, el programa previsto para la jornada  inició en horas de la tarde e insertó conversatorios con escritores y editores, lecturas narrativas y poéticas, exposiciones, proyecciones de películas y conciertos, entre otras propuestas.

En un sondeo realizado a estudiantes de primer año de Periodismo de la Universidad de La Habana (UH), Leyda Machado y Julio Batista coincidieron en afirmar que el comienzo de las actividades en la tarde desconcierta a la población capitalina, pues no concuerda el horario con el nombre de la actividad.

A su vez, Iraida Calzadilla, periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de  la UH, comenta: “La noche de los libros se realiza con la magia del horario y, si por el contrario, se efectúan importantes encuentros durante la tarde, cuando los participantes están agotados debido a las altas temperaturas del verano y tienen otras obligaciones como las del hogar, pierde parte de su encanto. La noche, incluso, psicológicamente influye para un encuentro en reposo no solo con los libros, sino con la propia gente que acude al espléndido espacio que es 23”.

La casa de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) fue sede del Foro Interactivo de Solidaridad con los Cinco Héroes, donde familiares y especialistas compartieron con los jóvenes. 

Amantes del deporte y la música campesina también tuvieron su espacio: los primeros, con una simultánea de ajedrez, liderada por el Gran Maestro Internacional Leinier Domínguez, y un encuentro con peloteros del equipo Habana; mientras los segundos disfrutaron del repentismo y la trova tradicional en el restaurante El Cochinito.

Otro espacio importante de la actividad fue el conversatorio con los panelistas del programa televisivo Escriba y Lea. A juzgar por Claribel Montero, vecina del municipio Plaza de la Revolución, “resultó un momento muy ameno en el que las personas intercambiaron opiniones e ideas y sugirieron temas para próximas realizaciones”.

La clausura estuvo a cargo del cantautor Raúl Torres, acompañado por otros trovadores, entre ellos, Adrián Berazaín y Fernando Bécquer.

María del Carmen Companioni, estudiante de Periodismo en la Universidad de La Habana, asistió a este concierto y comentó que la velada fue exitosa, pues los cantantes amenizaron la noche con la interpretación de temas como Candil de Nieve, Tú no me sabes amar y Me gustan todas, respectivamente.

Al culminar la celebración, alrededor de las 12.00 p.m., la población capitalina colmaba La Rampa. Al decir de Clara Fernández, participante del evento, “el encuentro significó una noche maravillosa, de la cual  todos  sacamos algún provecho, pues a pesar de algunas deficiencias hubo más glorias que penas”. 

FICHA TÉCNICA:

Tema: Venta de los libros durante el festejo de la Noche de los Libros en Ciudad de La Habana.

Propósito: Analizar lo concerniente a la venta de volúmenes, ya sea la calidad de los ejemplares, el precio, entre otros factores.

Objetivos colaterales: Ejemplificar las diversas actividades desarrolladas en el transcurso del evento. Ahondar en las opiniones del pueblo respecto a la celebración de este evento en la capital. 

Fuentes:

Documentales:

Informe del Instituto Cubano del Libro sobre La noche de los libros.
Programa de actividades para la Noche de los Libros en la capital.

Directas:

Entrevistas realizadas a:

Norma Pérez Montreal, directora de promoción del Instituto Cubano del Libro (ICL).

María del Carmen Companioni, estudiante de Periodismo en la Universidad de La Habana

Claribel Montero, vecina del municipio Plaza de la Revolución

Rubiel García González, especialista en política editorial del Instituto Cubano del Libro (ICL).

Andy Rioger Guilarte, estudiante de Lengua Inglesa en la Universidad de La Habana.

Analeida Puerto, estudiante de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Iraida Calzadilla, periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Aline Marie Rodríguez, estudiante de Periodismo de la Facultad de Comunicación en la Universidad de La Habana.

Leyda Machado y Julio Batista, estudiantes de primer año de Periodismo de la Universidad de La Habana.

Clara Fernández, participante en la velada.

Soportes empleados:

Hecho: La celebración de La Noche de los Libros en la capital cubana como inicio del verano.

Contexto: Aumento de las producciones de texto, precios, diversidad de temáticas, actividades colaterales.

Antecedentes: Alusión a la actividad en años anteriores y las  causas que favorecieron su surgimiento.

Proyecciones: Lograr una mayor eficacia de la actividad en las próximas ediciones.

Fuentes: Las enunciadas en la estrategia de fuentes.

Tipos de juicios:

De valor: Corresponden al criterio de especialistas y encargados de la actividad y  ciudadanos que aportan algo relevante al texto.

Analíticos: Estos juicios corresponden a los datos e informaciones acerca  de la cantidad de libros vendidos durante la actividad, y otras cifras que demuestran un estudio y análisis de los especialistas y encargados de la velada

Disyuntivos: Estos juicios obedecen al criterio de algunos participantes en el suceso que difieren  de algunas informaciones brindadas por especialistas.

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Sumario, de Qué.

REPORTAJE: UN ACTO DE CREACIÓN PERSONAL

REPORTAJE: UN ACTO DE CREACIÓN PERSONAL

Tema: Citlali Muñoz Villagómez apunta sobre el reportaje: “Es una creación personal, una forma de expresión periodística que además de los hechos, recoge la experiencia, sin embargo impide al periodista la más pequeña distorsión de los hechos. Aunque está permitido hacer literatura un reportaje no es, en sentido estricto, una novela ni algún otro género de ficción.”

LIDIA HERNÁNDEZ TAPIA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“El periodismo se ejerce a través de formas variadas de narración, denominadas géneros. Los géneros periodísticos son literatura: buena, mala, deleznable o meritoria”, señala Carlos Marín, en su Manual de Periodismo. 

Fogonazo de imaginación anclado en la realidad, “el lenguaje periodístico debe ser caracterizado como un hecho lingüístico sui generis, que busca un grado de comunicación muy peculiar: una comunicación distinta, de una parte, de la conseguida por el lenguaje ordinario (…), pero una comunicación también diferente de la establecida por el lenguaje estrictamente literario o poético, aquel que busca deliberadamente, el regusto de la palabra por la palabra misma”, argumenta José Luis Martínez Albertos.

Este es “un lenguaje mixto, representado y colectivo. No se agota en las palabras, sino que abarca su escenario. Al lector no le ofrecemos una mera sucesión de frases escritas. El periódico, ser vivo, tiene también sus gestos, guiños, silencios”, es para Carlos Marín.

Para la profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla Rodríguez, la palabra en el periodismo, y en el reportaje en particular, ha de ser intencional, bella, pensada y, sobre todo, útil: “El sentido utilitario del periodismo no lo desnuda de creatividad; es más, la impone, de manera que los productos comunicativos que se entreguen tengan una factura de calidad no solo informativa, sino también estética”. 

El reportaje es el más vasto de los géneros periodísticos, pues en él tienen cabida todos los demás. Puede incluir entrevistas, crónicas e, incluso, recursos de otros géneros literarios, como el ensayo, la novela corta y el cuento.

“Los orígenes del reportaje parecen estar simplemente en las informaciones ampliadas sobre un suceso determinado. La palabra (que proviene del latín reportare, transmitir, descubrir) ha sido utilizada según los tiempos con acepciones diferentes. Probablemente en alguna época se envió a los periodistas a conseguir un buen reportaje, sin que esto significara acumular la información necesaria para confeccionar, lo que entendemos hoy por reportaje”, señala Juan Gargurevich.

“El periodista hace intervenir toda su sensibilidad literaria para dar vida a lo que cuenta. Con respeto por la realidad, se vuelca en el reportaje de la misma forma en que la de un escritor se inclina en la novela”, expresa Carlos Marín.

Al plantear Citloli Muñoz Villagómez que “además de los hechos recoge la experiencia” del periodista, se refiere a la razón de ser del reportaje: profundizar en la noticia, con el fin de explicar un problema, enunciar y argumentar una hipótesis, o contar un suceso.

Mientras en la nota informativa se da cuenta del hecho y nada más, el reportaje muestra la realidad para mover, sacudir, convencer al lector.

Esta licencia para la creatividad no debe confundirse con un permiso para enriquecer el contenido con informaciones o citas falsa, sino para utilizar la mayor cantidad de recursos posibles en la forma de decir las cosas.  En periodismo, un solo dato falso desvirtúa sin remedio a los demás datos verídicos. Como dice Gabriel García Márquez, “hasta la última coma tiene que ser verdad”.

La significativa viveza del reportaje lo asemeja, en ocasiones, con la narrativa, pues trata de ser ameno, como el cuento o la novela corta. En los casos anteriores, se trata de mantener en ascenso el interés del lector, se describen personajes, lugares, se plantea y se sostiene una intriga. La diferencia estriba en que el reportaje no trabaja con situaciones imaginarias, ni con personajes de ficción, sino con protagonistas y hechos reales.

La ética profesional, el respeto a la veracidad en el momento de transmitirle a los demás el modo en que ocurren los hechos, es lo primero; sin embargo, no debe descuidarse el estilo. Respecto al tema, José Martí diría que “la verdad llega más pronto a donde va si se dice bellamente”. La imaginación literaria no se aplica en la invención de personajes o situaciones, sino para resolver la manera en que el periodista contará un suceso.

A modo de conclusión, sirvan estas palabras del periodista cubano Eduardo Varela Zequeira: “Los deberes profesionales han de considerarse tan solemnes como pueden ser para un militar pundonoroso los deberes de su carrera. El periodismo para el reportero es algo más preferente que la propia familia. Por una información no se vacila en correr los mayores peligros. Y cuando por vigorosa, infatigable se crea una persona capaz de ser reportero, todavía necesitará de algo que no es tan fácil adquirirlo, o sea, estilo y gusto literario, porque es un error creer que el reportero debe reducirse a copiar unos cuantos datos para ponerlos en mano de sus lectores (...)”

Bibliografía:

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Notas de clases. Curso 2008-2009.

Gargurevich, Juan: Géneros periodísticos. Editorial Félix Varela, La Habana, 2006

Marín, Carlos: Manual de periodismo. Editorial Debolsillo, México, 2006

Martínez Albertos, José Luis: Curso General de Redacción Periodística. Cuarta Edición, Editorial Paraninfo, Madrid, 1998. p. 179

Valle, Amaury E. del y Lázaro Bacallao Pino: La palabra audaz. Editorial Pablo de la Torriente, 2006

 

¿POR DÓNDE ANDAN LOS JÓVENES CUBANOS?

¿POR DÓNDE ANDAN LOS JÓVENES CUBANOS?

Tendencias: existen grupos de muchachos que se identifican por el tipo de música que escuchan y su manera de vestir, elementos que los hacen frecuentar un lugar sistemáticamente.

ALIET ARZOLA LIMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Habana.- Cuando los célebres hippies dejaron de reunirse en el habanero parque Fe del Valle, pocos pensaron que en el siglo XXI nuevamente multitud de jóvenes asaltaría las calles para disfrutar, en conjunto, de la música de su preferencia.

Actualmente, existen grupos juveniles que se identifican por el tipo de música que escuchan y su manera de vestir, elementos que los hacen frecuentar un lugar sistemáticamente, pero, ¿depende de un determinado ritmo o de la ropa, el comportamiento de los adolescentes?

Según la Doctora en Ciencias Psicológicas, Laura Domínguez García, “las preferencias musicales y la moda son factores a través de los cuales se pone de manifiesto la necesidad de autoafirmación propia de la adolescencia, sea cual sea el tipo de música de que se trate o la ropa en cuestión”.

“Estas inclinaciones sociales son expresión de una necesidad de aceptación grupal o de independencia, aunque además representan la búsqueda de la identidad personal dentro de un grupo de iguales”, abundó.

ENTRE TENDENCIAS

En nuestros días podemos diferenciar subculturas como los freakies, mickies, repas, moñeros y trovadores, perfectamente identificables, sobre todo por sus peculiares cortes de cabello o por el lugar donde se reúnen.

Lo cierto es que todos estos grupos no son muy bien vistos por buena parte de los adultos, que los califican como rebeldes, agresivos, inseguros y excéntricos.

Yolanda Rodríguez, vecina de la calle G en el Vedado habanero, asegura que cada fin de semana “cientos de jóvenes con atuendos negros andan por las calles sin mostrar ningún respeto a la sociedad; fumando, bebiendo y alterando la tranquilidad de los que aquí vivimos”.

Sin embargo, Luis A. Autié, estudiante de Filología de la Universidad de La Habana, afirma que G es el lugar más pacífico que ha visto en su vida, aunque siempre los acusan de provocar escándalos públicos y maltratar el césped y los bancos.

Estos que se reúnen en la céntrica Avenida de los Presidentes son los llamados freakies o rockeros, quienes como grupo social existen hace más de medio siglo.

“Nirvana, Metallica y Led Zepelin son mis preferidos, pero ya no se oyen tanto porque G ha bajado mucho el nivel. Los rockeros viejos se han ido y ahora se ven muchos niños de 10 a 12 años”, dice Duanel Hernández del Toro, estudiante de Historia del Arte, acerca de la mítica realidad de G.

Por otra parte, los que se identifican con la llamada “música inteligente”, la trova, son un poco más tolerados por la población que ve en ellos potenciales representantes culturales de la nación.

“Algunos andan por ahí con una guitarra y no le hacen daño a nadie, siempre están tocando canciones que si las oyes te das cuenta de su profundo contenido”, comenta Diana Pereira, residente en el Vedado.

No obstante, estos grupos, sin importar sus características, reciben críticas de adultos como Carmen Viera: “Los trovadores tocan buena música, pero su imagen es pésima, tienen el pelo alborotado y con un aspecto de suciedad detestable”.

Alejandro Peñas Díaz, joven de 17 años, estudiante de Electrónica, confirma que “los trovadores no están al tanto de la moda ni especulan con celulares, ni con autos llenos de luces. La guitarra y las letras inteligentes son nuestras únicas armas, y las usamos para decir verdades”.

Entre tanto, los “repas” o “reparteros” son otra corriente juvenil que en la actualidad ha adquirido un auge tremendo, tal y como afirma el trabajador social Yasiel Bombín.

“Nosotros preferimos la música para bailar y vamos a cualquier lugar, eso sí, nos gusta llevar cadenas y ropa de la última moda para impresionar”.

Estos son quizás los más repudiados por la sociedad, que los ve como reflejo de delincuencia y de malos hábitos, algo que no oculta Graciela Brown, residente en el capitalino municipio La Lisa.

“Los que oyen reguetón andan buscando problemas, sus fiestas terminan con discusiones y no es extraño enterarse que hubo un muerto”, alega.

Las conductas de cualquier grupo juvenil resultan censurables a los ojos de los adultos, sobre todo porque tratan de sobresalir en alguna esfera o emplean estilos altisonantes de conversación.

Laura Domínguez García considera que “en general, los adolescentes tienen la necesidad de integrarse al mundo adulto y alcanzar mayor estabilidad psicológica, capaz de crearle un sistema de juicios, opiniones y valoraciones, para elaborar un proyecto de vida”.        

 

TOCA A LA PRENSA IMPRESA PROFUNDIZAR EN LOS CÓMO Y LOS POR QUÉ DE LOS ACONTECIMIENTOS

TOCA A LA PRENSA IMPRESA PROFUNDIZAR EN LOS CÓMO Y LOS POR QUÉ DE LOS ACONTECIMIENTOS

Afirma Iraida Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, en entrevista para la radio cienfueguera.

YOLEXIS RODRÍGUEZ GARCÍA,
Radio Ciudad del Mar, Cienfuegos,
Cortesía para Isla al Sur.

Instruir puede cualquiera, educar sólo quien sea un evangelio vivo. Ejemplo de esta frase es la Máster en Ciencias de la Comunicación, Iraida Calzadilla Rodríguez, periodista y profesora de la Facultad de Comunicación del Universidad de La Habana y del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, quien imparte uno de los módulos del diplomado de Periodismo que reciben profesionales del sector en la provincia de Cienfuegos.

-Profesora, a pesar de que el periodismo interpretativo es una materia nueva para muchos colegas de los que se encuentran en esta aula, usted ha hecho del contenido que imparte un conocimiento asequible y ameno, ¿cómo lo logra?

El periodismo interpretativo no es una materia nueva, ya hace más de 60 años esta manera de hacer periodismo la estaban proponiendo, y de hecho desarrollando, los norteamericanos, sobre todo en el reportaje.

Yo lo estoy abordando en la nota interpretativa, género al cual tributa, pero es el menos explicitado teóricamente y, en nuestro país, el menos realizado como producto comunicativo, excepto en la Agencia Prensa Latina, donde sí hay una presencia de esta manera de construir la noticia a partir de ofrecer al público las diversas aristas de la misma.

Y pienso que si realmente ustedes percibieron en mí ese entusiasmo a la hora de explicarlo, es porque creo en éste. Estoy convencida que es una necesidad abrazar nuevas formas de decir a los públicos del siglo XXI. El destinatario de hoy recibe un aluvión de informaciones por todas las vías, o por muchas vías, y ya el qué, el quién, el cuándo y el dónde lo tienen casi de inmediato con la radio, la televisión e Internet; toca a la prensa impresa profundizar en los cómo, los por qué y los para qué de los acontecimientos y no dejar a los receptores sólo en el conocimiento de los hechos factuales, recientes, pero descontextualizados de una realidad más amplia que los involucra como fenómenos sociales. Ese lector de ahora requiere de toda la profundidad de la noticia, de un profesional que se la ofrezca encausada, por eso creo en el periodismo interpretativo.

-Usted ha dedicado 30 años de su vida al periodismo. ¿Qué opinión le merece el periodismo cubano?

No creo que sea la persona más adecuada para dar un criterio tan abarcador: eso toca a otras personas. Yo sencillamente soy una profesora de una Facultad y fui periodista de fila del periódico Granma, consagrada y amante absoluta de su trabajo: eso es lo que he sido.

Partiendo de esas bases de periodista de filas, sí digo que es un periodismo serio y responsable, aunque es verdad que le falta desempolvarse de esquemas, de la manera de construir los mensajes y abrazar nuevas formas de hacer, requiere de una reactualización teórica que tenga su expresión en un diferente hacer de sus producciones; eso es verdad, pero lo que no puede cuestionarse nunca es la manera honesta y comprometida con que trabajamos todos los periodistas cubanos. La mirada, entonces, hay que llevarla al cómo contar las historias.

-¿Escribe ahora para algún medio de comunicación?

Colaboro con medios digitales y alguna que otra vez publico en Juventud Rebelde. Pero de lo que estoy enamorada es de mi proyecto, mi blog personal Isla al Sur, y cuando deseo escribo para ese espacio como quiero expresarme.

Y, sobre todo, estoy apasionada con el proyecto porque es el periódico de mis estudiantes, ahí ellos publican sus trabajos de clase. El que forma periodistas tiene que inculcarles que lo que se escribe es para eso, no para que termine en la distancia reducida de alumno-profesor, y como los muchachos no siempre tienen un lugar, un espacio para esa expresión pública, el blog cubre parte de sus necesidades. No desestimo esta posibilidad que realmente ha consolidado un respetable número de visitas mensuales.

-Si tuviese la oportunidad de volver a estudiar, de regresar el tiempo atrás, ¿qué carrera seleccionaría?

Periodismo, sin duda. Y después de ejercerlo, docente. Igual ciclo, pero mejor.

-¿Es su libro La nota, una bibliografía obligatoria para la superación de los comunicadores?

De ninguna manera es obligatoria, es sólo un aporte didáctico para los estudiantes y los interesados en el periodismo: un pequeño volumen, una recopilación de lo más actual sobre el género. Pero nada forzoso, hay demasiados teóricos, demasiada gente grande en el mundo estudiando todo lo que tiene que ver con los procesos del periodismo, con los géneros, con los discursos periodísticos, como para que una crea que un pequeño volumen escrito a partir de las propias clases sea algo obligatorio. Es una modestísima colaboración hacia el camino del conocimiento.

-¿Tiene algún otro texto en proyecto?

Está en proceso un libro también didáctico sobre el reportaje. Pero los detalles los reservo. Puede ser algo novedoso.
 
-Por último, profesora, ¿qué le pudiera aconsejar a esos jóvenes cienfuegueros que se preparan en el quehacer periodístico?

Que estudien a conciencia, el tiempo de Academia es imprescindible. Estar preparados hoy es una necesidad, somos periodistas del siglo de la información, de la comunicación, y de un público cada vez más exigente. Ese público merece todo nuestro respeto.

 

 

SER HONRADO ES EL ÚNICO MODO DE SER FELIZ

SER HONRADO ES EL ÚNICO MODO DE SER FELIZ

Armando Hart Dávalos se siente orgulloso de haber dirigido, desde su función de Ministro de Educación, los planes educacionales en los primeros años de la Revolución.

KARLIENYS CALZADILLA PADILLA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Custodiada por las efigies del Apóstol y del Libertador Bolívar, y por las imágenes de Fidel, Camilo y el Che, la oficina parece reventar de libros. Esta vez el interlocutor no es el director de la Oficina del Programa Martiano, ni el presidente de la Sociedad cultural José Martí, ni el entrañable amigo del líder de la Revolución. Tampoco quien fuera titular de Cultura de 1976 a 1997, o combatiente de la lucha clandestina, o abogado. Sentado detrás del escritorio está un pedagogo viajando en la máquina del tiempo, Ministro de Educación desde 1959 hasta 1965: El doctor Armando Hart Dávalos.

Para él, la profesión del maestro es inigualable: “Ellos tienen una ventaja sobre nosotros, los intelectuales, pues son capaces de transmitir un conocimiento a los alumnos de manera didáctica, mediante una serie de terminologías que el estudiante capta sin dificultad. Y esto pude aprenderlo de los grandes educadores que me instruyeron cuando comenzaba a dar mis pasos iniciales por la primera y segunda enseñanzas, y luego por la Universidad.

“Tuve la dicha de ser alumno de los mejores pedagogos de Cuba, quienes siguieron la tradición de Félix Varela, José de la Luz y Caballero, Enrique José Varona y José Martí, y se situaron en el corazón de los sistemas cruciales de nuestra época. Ellos asumieron una identidad nacional con carácter y valor universal.

“Y hay algo muy importante que vale la pena destacar. Todos ellos se han mantenido firmes en el país, los que murieron lo hicieron en su patria y luchando por ella, los que están vivos, siguen defendiendo la causa de socialismo, no recuerdo una sola excepción. Me enorgullece haber sido discípulo de esos verdaderos patriotas.

“Dulce María Escalona –primera rectora que tuvo el Instituto Pedagógico Enrique José Varona (IPEJV)- es uno de los ejemplos más altos, claros y brillantes de lo que acabo de decir. Ella proyectó su educación a los más jóvenes. Era portadora de un fundamento martiano y fiel seguidora del legado de Mella y Villena. Su obra permanece vigente en lo más profundo de mi corazón.”

Cuando Hart estuvo involucrado en las actividades clandestinas en Santiago de Cuba, contactó con profesores de la Universidad de Oriente, algunos de ellos procedían de la República Española, emigrados a Cuba después de luchar por la liberación social en su país, entre 1936 y 1939.

La promesa de cambiar los cuarteles por escuelas no se hizo esperar. En el país fueron transformados 69, de ellos 14 en Pinar del Río, 10 en La Habana, seis en Matanzas, 16 en Las Villas, 11 en Camagüey y 12 en Oriente. Cuando los Comandantes Raúl Castro, en ese entonces Ministro de Defensa, y Camilo Cienfuegos, Jefe del Estado Mayor del Ejército Rebelde, le entregaron simbólicamente el Campamento Militar de Columbia, poniendo en sus manos una bandera cubana, ya existía la idea de fraguar allí un centro de alta enseñanza.

“Todo estaba pronosticado. Era el sueño de muchos años hecho realidad y la ilusión de haber cumplido nuestro juramento. Ahora recuerdo cuando nos congregábamos en la Plaza Cadenas de la Universidad de La Habana, e imaginábamos los muros de esas fortalezas convertidos en aulas para nuestros niños y jóvenes.

“Desde luego, eso también trajo consigo un proceso de tránsito de las Escuelas  Normales de Maestros a los Institutos Pedagógicos, pues era necesario dar mayor fuerza a la educación y aumentar el nivel de preparación de los pedagogos.”

En Columbia, los lacayos de Fulgencio Batista erigieron, en 1958, una imagen del dictador detrás del estrado donde el tirano pronunciaba sus discursos, justo en el centro del polígono. Con el triunfo revolucionario Fidel habló desde allí al pueblo de Cuba. Todos estaban seguros que no pronunciaría palabra alguna en ese sitio y es por ello que la tribuna la trasladaron hasta uno de los extremos del terreno donde se erguía el asta de la bandera cubana.

“Fue la inolvidable noche del 8 de enero de 1959. Recuerdo ahora cuando retumbó en los muros de aquel fortín una frase que quedó inmortalizada en la historia: «¿Voy bien Camilo?» «Vas bien, Fidel». También es imposible olvidar cuando una paloma blanca se posó en el hombro y caminó por la espalda del Comandante. Muchos pensaron que había sido una bendición del cielo.”

Y en aquel mismo lugar se plantó, a finales de 1959, una ceiba que aún se conserva, pues como parte del Plan de Repoblación Forestal, Celia Sánchez propuso sembrar allí ese ejemplar de la flora. Cada niño depositó su árbol y hoy la Ciudad Escolar Libertad está rodeada por un verdoso bosque.

Cuando el joven dirigente asumió la responsabilidad de Ministro de Educación, el 31 por ciento de la población era analfabeta y el 41 por ciento no había recibido los beneficios de la escuela pública, más de 800 mil niños de cinco a 15 años había sin colegios y unos dos millones de personas mayores eran iletradas: “Esa realidad brutal e indignante marcaba la orientación que debía seguir desde ese momento. La tradición patriótica de las ideas cubanas inspiraba nuestra política.”

Pero Hart no trabajó solo en el empeño de erradicar el índice de analfabetismo. Para hacer realidad el sueño de la Generación de Centenario recurrió a los pedagogos más destacados del país. Así rebeló en una entrevista publicada en el periódico Granma, el 12 de junio de 2000.

“Hubiera sido irresponsable ponerme a inventar desde aquel cargo, de modo que lo primero que hice fue contar con la gente con experiencia. Si algo sabía era de la gran tradición pedagógica cubana y allí estaban, convocados por la Revolución, personalidades como Dulce María Escalona, Herminio Almendros, Abel Prieto (padre), José Aguilera Maceiras, Gabriel León Bidet, Consuelo Porto, Max Figueroa Araújo, Agustina Esteva Lora, Raúl Ferrer, (…). Ellos y muchos otros más son los protagonistas del impulso inicial de la magna obra educacional de la Revolución.”

Y en 1967, en el libro Aldabonazo, Hart planteó: “El encuentro entre el alfabetizador y el analfabeto se produjo bajo la fuerza espectacular que propició la consigna creada por el maestro Raúl Ferrer: «Qutata al Cuadrado: que cada analfabeto tenga su alfabetizador, que cada alfabetizador tenga su analfabeto», la misma prendió en las masas y se convirtió en una verdadera fuerza material. (…) Fue un hecho humano que llegó a las fibras más íntimas de millones de cubanos y como tal representó un suceso ideológico revolucionario de profunda transformación moral (…).

“En aquellos hermosos días y meses se vinieron abajo siglos de ignorancia y explotación. La alfabetización fue un hecho educacional y cultural creador de conciencia revolucionaria en las nuevas generaciones, formó parte del intenso movimiento popular de aspiraciones profundas de renovación radical que vivía el país en los años iniciales de la Revolución.

“El 22 de diciembre de aquel año histórico de 1961, Fidel proclamaba en la plaza de la capital de todos los cubanos que habíamos ganado la batalla contra el analfabetismo (…).

“Así, junto a la imagen de José Martí, nació el movimiento educacional, cultural y científico, generado por la Revolución Cubana que durante casi cinco décadas ha estado en su columna vertebral, y resulta la garantía decisiva de la independencia del país y la carta de presentación de Cuba ante el mundo.”

“No hicimos la revolución para que las cosas quedasen como estaban; hicimos la revolución para que fuera posible, entre otras cosas, resolver el problema vital de la educación en nuestra patria. (…) Hicimos la revolución para llevar a cabo, en el Ministerio de Educación, esta tarea fundamental de proporcionar enseñanzas a esos dos millones ochocientos mil cubanos que no tuvieron (…) escuela. Hicimos revolución para eso”, expresó en el discurso pronunciado en la sesión de apertura de la información pública sobre la Reforma de la Enseñanza, el 9 de noviembre de 1959.

-Doctor, ¿se considera alfabetizador?

No es que me considere, sino que lo fui. Todos teníamos que colaborar, y lo hice junto con Graciela (Chela), mi secretaria. Haber ayudado a varias personas a escribir su nombre ha sido uno de los grandes honores de mi vida.

Hart, fiel seguidor del pensamiento apostólico martiano, fundador del IPEJV, por sus aportes a la educación cubana y por la capacidad intelectual que ha manifestado en el campo del magisterio, desde su labor en el Ministerio de Educación hasta nuestros días, recibió el título de Profesor de Mérito del centro rector de la enseñanza pedagógica en Cuba, el 29 de junio de 1999.

“Fue un instante de inmensa felicidad. Martí dijo que ser culto es el único modo de ser libre, yo sentí en ese momento que ser honrado es la única manera de ser feliz. Esa distinción la asumí con modestia, pero también con orgullo.

“Haciendo un recorrido por los 45 años del Pedagógico Varona, vale la pena destacar su importante papel, a lo largo de casi cinco décadas, en la formación de los nuevos maestros. En el magisterio está la clave para la continuidad de nuestro proceso revolucionario y hoy los pedagogos tienen la gran responsabilidad de no cambiar el simbólico camino que ha tomado nuestra gran casa patria.”

En la conferencia magistral ofrecida por el Doctor Hart, en ocasión de su investidura como Profesor de Mérito del Varona, enunció: “¿Cómo se puede admitir la grandeza de la Revolución en la educación, la cultura y la salud pública y cuestionar a la Revolución misma? ¿Cómo es posible reclamarle derechos humanos a la Revolución más humanista de la historia de Occidente?

“No es que no hayan existido errores. Basta recordar la insistencia de nuestro Comandante en Jefe (…) sobre la necesidad de fortalecer la enseñanza de la historia. Sé que se ha venido trabajando en ello. Sé también que ahora, con el impulso de estos planteamientos de Fidel, nuestro Ministerio de Educación viene elaborando nuevos planes. Los lunares existen, pero recordemos a Martí: El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.

“Los revolucionarios somos agradecidos, y con la inmensa luz de la Revolución superaremos las manchas y se alcanzarán soles más brillantes en el siglo XXI.”

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Armando Hart como Ministro de Educación.

Objetivos colaterales: Campaña de Alfabetización. Transformación del Cuartel Militar de Columbia en el Instituto Pedagógico Enrique José Varona. Criterios sobre la educación cubana.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: De cita.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Directa y documental.

Tipo de título: De cita textual.
Tipo de entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: De citas.
La pregunta que se declara es directa.
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Para la realización de esta entrevista fueron consultadas fuentes no documentales y documentales primarias.

Entre las primeras:

Profesor Jorge Lozano, asesor de Armando Hart.

Fuentes documentales:

Libro “Armando Hart Dávalos: Un revolucionario Cubano I. Apuntes para un esbozo bibliográfico. Tomo I (1930-1965).

Libro “Mensaje educacional al pueblo de Cuba”.

Libro “En marcha con Fidel”.

Conferencia pronunciada por Armando Hart Dávalos en el acto de investidura como profesor de Mérito del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona.

Artículo “Universidad de La Habana: Reforma y Revolución”.

Artículo “Experiencias de la Campaña de Alfabetización”.

 

UN POCO MÁS DEL REPORTAJE

UN POCO MÁS DEL REPORTAJE

Tema: Luis Velázquez apunta que  “el reportaje es un género  en el cual se profundiza en cada uno de los fenómenos descritos, investiga todos y cada uno de los vericuetos de la información, y los da a conocer al lector. Informa de datos que con frecuencia se dejan de conocer en la noticia de todos los días, por falta de tiempo para ahondar en la verdad cotidiana. Documenta la realidad paso a paso”.

YAMILET PÉREZ PEÑA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana. 

El reportaje es un género que ha inspirado a más de un periodista en la búsqueda de un hecho,  con el objetivo de analizarlo desde un  punto de vista diferente, profundizando en aspectos que no son tratados diariamente y que incluyen una mayor exploración.

Un ejemplo de lo anteriormente dicho es el de Luis Velázquez,  periodista que apunta: “el reportaje es un género  en el cual se profundiza en cada uno de los fenómenos descritos, investiga todos y cada uno de los vericuetos de la información, y los da a conocer al lector. Informa de datos que con frecuencia se dejan de conocer en la noticia de todos los días, por falta de tiempo para ahondar en la verdad cotidiana. Documenta la realidad paso a paso”.

Para un mejor entendimiento vale destacar que el reportaje se puede definir como el abordaje en profundidad, de manera analítica y desde distintos ángulos de un asunto con valor periodístico que se pretende comprender en toda su complejidad (antecedentes, contexto, consecuencias), y del que interesa descubrir su sentido, tanto para el periodista y el medio, como principalmente para el público al que va dirigido.

En él se persigue tratar los acontecimientos como "hechos significantes" que tienen un significado particular, inmediato, pero sobre todo un sentido.

El valor periodístico de un suceso, conforme con la construcción de la noticia, no es absoluto ni neutral, sino relativo al conocimiento, estrategia y valor en juego tanto del emisor como del receptor.

Como relativo al conocimiento se mide por el grado de incertidumbre que resuelve para el lector. Con respecto a la estrategia, se evalúa por su pertinencia instrumental, tanto a la del emisor como a la del receptor. Por otra parte, el valor en juego se aprecia por sus efectos para uno y para otro. No es, por lo tanto, el valor periodístico propio de un acontecimiento, sino del discurso cognitivo-estratégico que se construye a propósito de ese acontecimiento, según criterio de Martín Vivaldi. 

Entendemos, entonces, por "sentido de un suceso" no su significado directo, manifiesto e inmediato, sino aquel latente que resulta de su puesta en relación.

Según el periodista chileno Juan Jorge Faundes, pueden distinguirse dos tipos de reportajes: el reportaje objetivo y el reportaje interpretativo.

La valoración de Faundes con respecto al reportaje objetivo es que cumple en gran parte las mismas funciones que la noticia. Presentan bastantes elementos comunes, sobre todo que el periodista mantiene la objetividad en la presentación de los hechos.

Es un relato descriptivo que no debe incluir opiniones personales o valoraciones del periodista, si bien este tipo de reportaje tiene sus propios rasgos característicos que le diferencian de la noticia. Quizá el más evidente es que su extensión generalmente es mayor. Por tanto, permite al periodista ofrecer un mayor número de datos complementarios que cuando redacta una noticia en la que debe ceñirse a los elementos esenciales, dada la limitación de espacio con la que trabaja.

El otro tipo de reportaje es el interpretativo que sí presenta unas diferencias muy significativas frente al objetivo. Pertenece a los llamados géneros híbridos o interpretativos, combinando componentes propios de los géneros informativos con otros utilizados en los géneros de opinión.

Con relación al tema, la profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla, plantea que “este tipo de reportaje lleva a los periodistas a explicar no solo lo que sucede, sino también por qué ocurren los hechos. Es un tipo de reportaje con contenidos profundos que contextualizan, indagan en las causas y pronostican el futuro desenvolvimiento de los hechos. Esta  es una necesidad sentida tanto por los hacedores de la información -los periodistas-, como por los receptores. Y este es, justamente, la trama donde se desenvuelve el periodismo interpretativo”

A su vez,  Sebastián Bernal y Lluís Albert Chillón aseguran que la interpretación “relata un hecho de actualidad, pero introduce también determinados juicios de valor, y se  permite abandonar la estricta objetividad utilizando elementos subjetivos.”

Para gran variedad de periodistas el reportaje es un género que se basa en un profundo estudio del tema y en la búsqueda de diversas opiniones.

Raymundo Riva Palacio, reportero de Excélsior en 1987, señala que, “antes que nada me documento sobre el tema a tratar. Según la problemática, también recurro a libros y documentos. Después realizo entrevistas con conocedores del tema y especialistas que me orientan y aclaran cualquier duda, antes de proceder a la investigación de campo. Finalmente, voy a la calle a conocer físicamente lo que sé en teoría. Procuro hacer el mayor número de entrevistas posibles y hablar con una amplia gama de personas de todos los niveles y actividades, para lograr un mejor retrato o panorama de la situación que busco comprender y analizar.”

Según Raiko Martín, periodista de Juventud Rebelde, lo más importante para elaborar un reportaje es investigar, e investigar en periodismo es sinónimo de preguntar; el periodista debe ser un cuestionador en el más extenso sentido de la palabra. El mejor consejo es dedicar toda la experiencia y talento para pintar la escena lo mejor posible. Para ello es necesario adentrarse en ella, permanecer con el o los personajes involucrados el mayor tiempo posible y no temer a preguntar cosas para las cuales pareciera no haber respuesta.

Por su parte,  el  reportero español  Fernando M. Garza asegura que es de vital importancia a la hora de realizar un reportaje hacer acopio de la mayor cantidad de información sobre el tema, seleccionarla por su calidad y ordenarla en varios cuadros sinópticos y, si es posible, resumirlos en uno solo. Personas, bibliotecas, hemerotecas, viodecas y grabaciones son valiosas fuentes de material para enriquecer la noticia y transformarla en reportaje, el cual es  la mezcla de todos los géneros, por eso se considera género de géneros.

Bibliografía:

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Notas de clases. Curso 2008-2009.

Gonzalo Martín Vivaldi, Géneros periodísticos, Madrid, Paraninfo, 1987.

McKinsey & Company, Circulation winners-presentation to the World Association of Newspapers, Amsterdam, 1997.

Riva Palacio Raymundo, Redacción en prensa: el reportaje como gran género, Santiago de Compostela, 1995.

Sebastián Bernal y Lluís Albert Chillón, Periodismo  de creación, Barcelona, Mitre, 1999.

EL MENSAJERO DEL BÉISBOL

EL MENSAJERO DEL BÉISBOL

Para Emiliano Tellería la pelota es pasión sin importar el trabajo que desempeñe.

Texto y foto:
JESÚS E. MUÑOZ MACHÍN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.  

Las calles del Reparto 10 de Octubre, del municipio Pinar del Río, cambian de repente cuando por ellas transita el mensajero Emiliano Tellería Urbina.

Telle, como lo llaman cariñosamente, convierte cada esquina, bodega, cafetería o placita en peña de béisbol, en la cual la polémica abarca desde el último partido de la serie nacional hasta la más reciente actuación de la selección cubana en eventos internacionales. Y como si no le bastara, al entregar los productos alimenticios a sus clientes también conversa sobre pelota: el singular personaje prácticamente es un “comentarista” ambulante.

Campeón en el 79

Emiliano estuvo vinculado por 32 años al Instituto Nacional de Deportes Educación Física y Recreación (INDER). Se desempeñó como entrenador en la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE), la  Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) y en áreas especiales de su municipio natal Consolación del Sur y Pinar del Río, tareas que recuerda con gran cariño.

Pero el momento cumbre como entrenador lo alcanzó en 1979, cuando formó parte del colectivo técnico del equipo pinareño que ganó el sexto campeonato selectivo de béisbol. Sobre aquel conjunto destaca: “Casi todos los integrantes provenían de la academia provincial y eran muy jóvenes. La mayoría de ellos después llegaron a ser grandes atletas, tales son los casos de Luis Giraldo Casanova, Alfonso Urquiola, Fernando Hernández, Juan Carlos Oliva, Maximiliano Gutiérrez, entre otros “.

También trabajó con Forestales –segundo plantel de la provincia-,  en dos Series Nacionales, e igual obtuvo buenos resultados: “Fueron años inolvidables, todavía los aficionados recuerdan los triunfos de aquella etapa”. 

Comentarios a domicilio

Hace nueve años que Emiliano brinda servicio de mensajería a las familias de la comunidad, pero sin dejar a un lado el mundo de las bolas y los strikes porque, como él afirma: “El cubano desde que nace ama la pelota. Es la pasión del pueblo y el deporte que nos identifica”.

-¿Qué siente cuándo le preguntan sobre temas deportivos?

En ese momento soy un hombre feliz.

-¿Le molesta cuando no aceptan su criterio?

Para nada. La polémica y la discusión siempre están presentes en cada debate, pero de manera amistosa.

Lo que comienza como una conversación entre Emiliano y un amigo en la cola para comprar el pan, varias veces termina por convertirse en peña deportiva con decenas de participantes. Al respecto, dice: ”Me gusta compartir opiniones. Lo hago casi todo el día. No creo poder vivir sin el contacto con la gente”.

Nuevas generaciones

El futuro del béisbol cubano está garantizado. Estadios, parques y entrecalles son “asaltados” por los niños.

En el diario ir y venir con el carro de los mandados siempre tiene tiempo para detenerse a observar a los pequeñines. Le agrada ver cuánto se divierten, y la entrega que derrochan como si fuera un torneo olímpico o mundial.

Nunca falta el muchacho que pregunta: “¿Telle, lo hice bien?” La respuesta -afirmativa o negativa- siempre va acompañada de algún consejo  para mejorar la técnica de bateo o fildeo.

La historia que pocos conocen

Antes del triunfo de la Revolución, cuando vivía en Puerta de Golpe, un pueblo perteneciente al municipio de Consolación del Sur, Emiliano practicó béisbol y se destacó bastante.

Un día, llegó al territorio un agente el equipo profesional Piratas de Pittsburgh y le propuso viajar a los Estados Unidos. A inicios de 1958 jugaba en clase D, lo que hoy sería ligas menores. En dos temporadas a ese nivel promedió a la ofensiva para 325 y 358, respectivamente.

En la primera fue el pelotero más popular y en la segunda, líder en bateo. Los tres años restantes jugó en clase B y C, pero con contrato equivalente a un jugador de triple A, e igualmente sobresalió.

En 1962 el director nacional del INDER planteó que el país necesitaba entrenadores deportivos. Telle no lo pensó dos veces: “Amaba jugar, pero también ansiaba servir a la Revolución”. Entonces regresó a Cuba y comenzó a trabajar en la EIDE de Pinar del Río.

-Regresó, otros no. ¿Se arrepiente?

Claro que no. Cuba es Cuba y la amo con todo el corazón. Además, gracias a que tomé la decisión correcta tengo una familia maravillosa y dos hijos que siguieron mis pasos en el deporte y ahora cumplen misión internacionalista en Venezuela como entrenadores de kárate y sóftbol.

Casi al final de la conversación, Emiliano confiesa: “Ahora solo atiendo a dos o tres familias que realmente necesitan ayuda, por ejemplo, algunas casas donde viven ancianos enfermos o de muy avanzada edad. Ellos agradecen más la compañía que el propio servicio de mensajería”.

No le pude robar mucho tiempo, apenas termina la entrevista toma sus implementos: jaba, libreta y el inseparable carrito de madera para disponerse a trabajar.

Al despedirnos, dijo: ”La pelota es mi vida y a los 72 años todavía estoy entero, listo para volver a entrenar si la Revolución lo necesita”.

 

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Revelar cómo Emiliano Tellería Urbina es capaz de vincular diariamente las dos pasiones de su vida: el béisbol y la mensajería.

Objetivos colaterales: Conocer cómo Emiliano llega a trabajar como mensajero vincula su actividad al béisbol. Indagar acerca de su labor como pelotero y entrenador, etc. 

Tipo de entrevista:

Por los participantes: individual.
Por su forma: mixta.
Por su contenido: personalidad.
Por el canal que se obtuvo: encuentro directo.

Tipo de título: de alusión al entrevistado y al tema.

Tipo de entrada: directa o de presentación.
Tipo de cuerpo: mixto.
Tipo de preguntas declaradas: Directas: 1, 2; Cerrada: 3
Tipo de conclusión: de opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Directa: Olga Pino, esposa de Emiliano.