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Isla al Sur

LA CORPORACIÓN

LA CORPORACIÓN

LUISA MARÍA GONZÁLEZ GARCÍA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Detrás de la ilusión de un niño por un juguete se encuentra un complejo sistema de publicidad de transnacionales con el objetivo de inducir al infante a "dar la lata" para obligar a los padres a comprar sus productos. Un estudio psicológico sobre estas empresas se expone en el documental La Corporación, cuya segunda parte fue transmitida el 7 de octubre en el espacio televisivo de la Mesa Redonda.

Arleen Rodríguez, moderadora de la Mesa, Pedro de la Hoz, periodista y jefe de la sección cultural del periódico Granma, y  José Ángel Pérez García, investigador del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, realizaron el comentario introductorio del material cinematográfico y todos coincidieron en el valor del mismo, pues brinda al público la posibilidad de conocer la situación de la economía mundial a través de una obra amena y didáctica, sin necesidad de acudir a un denso libro sobre la materia.  

José Ángel Pérez calificó a la producción realizada por Mark Achbar, Jennifer Abbot y Joel Bakan como objetiva y profesional, y luego expresó que refleja la forma y el espíritu corporativo de hacer economía en el imperialismo, que es una forma diabólica de hacerla. La crueldad del sistema se mostró más adelante cuando recordó las afirmaciones del documental: "Mientras más enfermos de cáncer se descubren, más aumenta el Producto Interno Bruto (PIB); mientras más se ataca a un país, más aumenta el PIB".

El ensayo cinematográfico estadounidense, como lo definió Arleen Rodríguez, no solo aborda los manejos corporativos, también se refiere a las víctimas de los mismos. "Además de convertir en esclavo al que trabaja para la corporación, esclaviza mentalmente al que consume sus productos", manifestó Pedro de la Hoz al analizar las consecuencias de los métodos comerciales de las multinacionales.

La Corporación ha obtenido el premio del público en diversos festivales de cine como el de Toronto, Canadá y el de Filadelfia, Estados Unidos. Esta es una muestra del impacto que produce el documental entre los espectadores, quienes tienen la oportunidad de dialogar sobre el tema en los foros de debate del sitio oficial http://www.thecorporation.com/

Ficha Técnica:

Tipo de lead: De contraste.

Tipo de cuerpo: Pirámide invertida.

ENTRE JÓVENES, LA MÁS JOVEN DE LOS TORRIENTE BRAU

ENTRE JÓVENES, LA MÁS JOVEN DE LOS TORRIENTE BRAU

WILMER RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Ruth de la Torriente Brau, la más joven descendiente de la familia y a quien la cultura cubana le debe un agradecimiento por el rescate de la obra de su hermano Pablo, ofreció este lunes una conferencia a los estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana, en el teatro del Poligráfico Granma.

Resulta difícil escucharla y no deleitarse con la lucidez de los recuerdos y anécdotas de una mujer de 94 años, quien contó la dimensión espiritual de un hombre de auténtica cubanía.  Recordó, además, al niño melancólico, al nieto del historiador puertorriqueño Salvador Grau, al joven de buen humor, al periodista que reportó las crónicas de la Guerra Civil Española, al revolucionario que murió en el Frente de Madrid, al hombre de todos los tiempos.  

También lo rememoró la doctora Miriam Rodríguez Betancourt, presidenta de la Cátedra Universitaria que lleva el nombre del autor de Presidio Modelo, al decir a los que se inician en el periodismo que la figura de Pablo resulta fascinante porque su vida, obra y acción es una pieza única. Más adelante, la estudiosa de la obra del intelectual cubano-puertorriqueño al abordar su actividad revolucionaria expresó: "Fue el hombre de su tiempo que mejor comprendió el conflicto cubano con el imperialismo norteamericano."

Ruth meditó unos segundos ante la pregunta de un estudiante sobre la  última ocasión  en que vio  a su hermano, y respondió: "Él tuvo que exiliarse, se lo llevaron urgente para la Embajada de Uruguay, no pudo despedirse de nosotros. Su último encuentro con la familia fue en 1935".

Durante el encuentro, Rodríguez Betancourt al referirse  a la dimensión literaria de Pablo dijo que como escritor cautiva a quienes lo leen, aunque no era perfecto. "Él va a la tierra paterna para reportar los cruentos enfrentamientos provocados por los militares fascistas que se levantaron contra el gobierno republicano español en julio de 1936. Va a la guerra para ver a un pueblo en revolución", explicó la también profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

A su vez, Ruth, mujer que con su palabra mantiene vivo al intelectual  y hermano, expresó: "Él siempre dijo que no quería morir en una cama. No regresó vivo de la Guerra Civil Española, pero al menos, murió luchando."

Ficha técnica:

Tipo de lead: De relieve.

Tipo de cuerpo: Pirámide normal.

UNA TARDE CON PABLO

UNA TARDE CON PABLO

LOURDES MARÍA BENÍTEZ CEREIJO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Los detalles se ajustan. Los estudiantes preparan bolígrafos y agendas y algunos revisan las grabadoras. Con la impaciencia de la novedad comienza la conferencia sobre Pablo de la Torriente Brau, impartida por Ruth de la Torriente, hermana del revolucionario, y la doctora Miriam Rodríguez Betancourt, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

La sala de video del Poligráfico Granma fue el escenario que acogió en la tarde del lunes a estas voces autorizadas para hablar sobre la vida y obra del autor de Presidio Modelo, y develar la esencia humana y profunda del periodista.

Durante dos horas, la menor de las hijas de Félix de la Torriente y Graciela Brau descubrió la personalidad de su hermano y primer maestro mediante historias y recuerdos acumulados a lo largo de sus 94 años. "Eso te pasa por Quijote, le decía mamá", rememoró Ruth, con humor de buena cubana, mostrando así al eterno defensor de causas justas.

Los asistentes, estudiantes de Periodismo procedentes de las Sedes Universitarias Municipales, se acercaron al Pablo admirador de Charles Chaplin y merecedor del Premio de Periodismo Justo de Lara. Esta fue, además, la primera experiencia periodística de los jóvenes.

En el encuentro, la doctora Miriam Rodríguez Betancourt, presidenta de la Cátedra Pablo de la Torriente Brau, de la Universidad de La Habana, invitó a leer más sobre él, y con esa intención, el momento sirvió para entregar a los alumnos valiosos libros que contienen el legado del ejemplar revolucionario.

Ficha Técnica:

Tipo de lead: De ambiente.

Tipo de cuerpo: Pirámide invertida.

PABLO PARA SIEMPRE

PABLO PARA SIEMPRE

ANEL REGUERA PUENTE,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

¿Realmente murió Pablo? La tarde de este lunes contó con el testimonio de Ruth de  la Torriente Brau, la hermana más pequeña del destacado intelectual y combatiente revolucionario, en una conferencia efectuada en la Empresa de Periódicos Granma.

Para los estudiantes de primer año de la carrera de Periodismo de la Universidad de La Habana que asistieron al conversatorio, Pablo de la Torriente será, en adelante, un paradigma en la continuación de sus estudios y futuros desempeños profesionales, porque conocieron más a un escritor, periodista y revolucionario que sufrió, erró, y amó como cualquier ser humano.

Ruth contó que Pablo Félix desde niño fue ferviente lector de aventuras de Julio Verne y de cuanto libro interesante su padre le comprara, incluyendo la Edad de Oro, de José Martí, regalo de su abuelo materno.

Ya a los nueve años de edad mostró sus dotes literarias y escribió su primer cuento. La familia influyó. Su madre, Graciela Brau Zuzuarregui, de nacionalidad española, y su padre, Félix de la Torriente, puertorriqueño, inculcaron el hábito de la lectura a sus cinco hijos, recordó Ruth.

También evocó que Pablo, único varón, se graduó de la carrera de Derecho en la Universidad de La Habana, tras mudarse con su familia desde Santiago de Cuba. Comenzó a trabajar en el bufete de abogados de Don Fernando Ortiz, donde conoció a Rubén Martínez Villena y establecieron una estrecha amistad, y publicó sus primeros cuentos con la colaboración de Gonzalo Masa.

En su afán de justicia social, afirmó la hermana, Pablo participó en la manifestación contra la tiranía de Gerardo Machado, en 1930; guardó prisión en la Isla de Pinos y como consecuencia nació Presidio Modelo, texto donde se ven reflejados los ideales de justicia, dignidad y honradez de este hombre imprescindible, y presentes también en Martí, quien de la misma manera los expresó en la obra Presidio Político.

Como muchos otros luchadores por la independencia de Cuba, Ruth señaló que Pablo tuvo que partir hacia el exilio. Pensó viajar a España, pero se quedó en los Estados Unidos donde limpió platos, trabajó en los muelles como estibador, fue vendedor de helados, sin dejar de escribir artículos para revistas newyorkinas; todo para comprar un boleto y marchar a España, país que atravesaba por un proceso revolucionario antifascista.

Allá fue Pablo, agregó su hermana, porque quería reportar la guerra, como periodista, además de adquirir experiencias para luego ponerlas en práctica en la lucha por la libertad de nuestra Isla. Pablo, aseveró, viajó para cambiar su máquina de escribir por el fusil.

En la península ibérica encontró la muerte el revolucionario, el 19 de diciembre de 1936, justo una semana después de cumplir los 35 años, rememoró Ruth.

Solo murió su cuerpo, porque para nosotros queda viva su obra periodística y literaria, junto a su pensamiento antimperialista que le hizo entender, tan claramente como José Martí, el peligro que representa para Cuba el imperio de los Estados Unidos.

Por último, Ruth agregó que para perpetuar su vida, estudiar, divulgar e investigar sus obras, existen hoy el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, la editorial y la Cátedra de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana, instituciones que llevan su nombre.   

Ficha técnica:

Tipo de lead: De interrogante.

Tipo de cuerpo: Pirámide invertida.

LOS MUCHOS MÉRITOS DE RUTH

LOS MUCHOS MÉRITOS DE RUTH

Información publicada en el periódico Granma en el año 2004, y que hoy se retoma para mostrar a los estudiantes en este weblog docente las múltiples maneras de abordar un tema similar.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

Ruth de la Torriente Brau dice que no tiene méritos suficientes para recibir homenajes y que el destino le jugó la pasada de dejarla como el último eslabón vivo de la familia. Sólo basta mirarle a los ojos para entender una modestia de tono mayor en esta mujer para quien cualquiera de sus tres hermanas eran seres especiales.

Poco habló. Incluso, por un momento parecieron irse en olvidos las palabras cuando, a propuesta de la Facultad de Comunicación, recibió la Placa Conmemorativa 270 Aniversario de la Universidad de La Habana, en acto íntimo, entre amigos y colaboradores que la quieren y admiran, y entre jóvenes que se empinan en el periodismo y hallaron en la Fragua Martiana el espacio justo para recordar a Pablo, el puertorriqueño-cubano, periodista, intelectual, combatiente internacionalista que en Majadahonda encontró la muerte, apenas tres meses después de incorporarse a los escenarios de la Guerra Civil Española. Mucho antes había dicho: "La revolución no es el sueño de un poeta solitario, sino la canción imponente y sombría de la muchedumbre en marcha".

El doctor Juan Vela Valdés, rector de la casa de altos estudios, leyó la Resolución Rectoral. Puede hablarse, sin duda, de un documento hermoso, evocador de la vida de Ruth en el ejercicio de mantener viva la memoria del héroe revolucionario, conservar sus documentos, compartirlos con cuantos los necesitan para sus estudios o donarlos a instituciones culturales creadas por la Revolución.

Esta mujer nonagenaria, para quien la vida no es imaginable sino como hermana de Pablo de la Torriente Brau, su gran privilegio, tiene los largos méritos de las acciones cotidianas: taquígrafa en los juicios a los esbirros de la tiranía al triunfo del Primero de Enero de 1959, miliciana, cederista, federada, conferencista, unido a una dedicación por la escritura de textos y ayuda a investigadores y entidades que estudian la vida y obra de Pablo. Prestigiosas instituciones la cuentan entre sus miembros fundadores o sus colaboradores.

"No soy una intelectual, no merezco el homenaje", repitió cuando, en un aparte, sin el nerviosismo ante micrófonos, hice algunas preguntas. Entonces sonreía abiertamente recordando al Pablo humorista, alto, buen mozo, a quien veía con mucho respeto porque era mayor que ella: "Él me puso el nombre, me enseñó sobre la Historia de Cuba y los viajes de Cristóbal Colón. A mi hermana Lía y a mí nos mandaba a buscar helado cuando se ponía a escribir en la maquinita; era un mecanógrafo fantástico".

Eso dice alegre, muy alegre, liberada la palabra: "Es una responsabilidad muy grande, porque haberle sobrevivido implica un comportamiento, saber llevar su nombre dignamente para que se le recuerde con todo respeto. Pero no he sido quien más calladamente ha trabajado en la familia. Zoe fue su inseparable compañera, contemporánea, se criaron y estudiaron juntos, se llevaban muy bien, y ella estuvo dedicada a guardar cada documento, sin embargo, nunca recibió una medalla".

Calla y retoma un discurso breve: "Hoy él es un ejemplo para los jóvenes. ¿Sabe?, no puedo imaginarlo viejo, creo que nunca hubiera llegado a viejo. En mi mente está alegre, activo, deportista, disfrutando la música, junto a esa otra visión de hombre que no soporta las injusticias. Pienso que un muchacho así no puede olvidarse, y además, ¡era tan patriota!, extremadamente. Pablo se sentía muy cubano".

 

AL CHE NO SE LE PUEDE VER EN ESTATUAS

AL CHE NO SE LE PUEDE VER EN ESTATUAS

WILMER RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ,

estudiante de primer año de Periodismo de la

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

La conferencia magistral El Che como intelectual revolucionario,  fue impartida por la doctora en Ciencias Filosóficas, Ana Cairo Ballester, en la sede de la Biblioteca Nacional José Martí, en ocasión de los homenajes por el aniversario 40 de la muerte del  líder guerrillero. 

"Hay un hecho en la vida del Che que tiene un importante valor cultural para nuestro país: el declarase cubano-argentino en Naciones Unidas", expresó al inicio de la plática, la también profesora titular de la Universidad de La Habana.

Más adelante, Cairo Ballester al explicar los vínculos del Che con intelectuales cubanos dijo que conoció a Raúl Roa en 1954; un tiempo después a Nicolás Guillén y a Carlos Rafael Rodríguez, con este último, debatió sobre la cultura económica del socialismo.

"El Che desafió la cultura de su época. Nicolás contaba que el Che lo invitó a La Cabaña, el 20 de enero de 1959, para ofrecer un recital de poesía a los combatientes del Ejército Rebelde. Recordemos que la mayoría de los rebeldes tenían bajo nivel cultural, pero el Che, realizó el recital".

La doctora, al referirse a  la escritura guevariana, dijo que fue uno de los primeros ensayistas de la Revolución y  tuvo una capacidad extraordinaria para teorizar y construir ideas. "En 1965, escribió El Hombre y el Socialismo en Cuba, que la decir de Fernando Martínez Heredia, es el manifiesto comunista latinoamericano", expresó la también miembro de la Unión de Escritores y Aristas de Cuba.

A su vez, manifestó que el Che se insertó en el contexto de la cultura popular cubana porque al ser extranjero se ocupó por emplear un lenguaje nacional, intentó chistes cubanos y con un registro normal se relacionó con campesinos y obreros.

Finalmente, la profesora universitaria aseveró: "Al Che no se le puede ver en estatuas, hay que ponerlo a caminar junto a nosotros. El Che fue uno de los grandes intelectuales del siglo XX cubano y ya entró al  XXI."

Ficha técnica:

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Pirámide normal modificada.

¿PLANETA S.A.?

ANET MARTÍNEZ TACORONTE,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

La proyección de Planeta S.A., segunda parte de la serie documental La Corporación, constituyó el aspecto fundamental de la Mesa Redonda Informativa de este domingo, la cual contó con la presencia en el panel de José Ángel Pérez García, investigador del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, Pedro de la Hoz, jefe de la página cultural del periódico Granma, y como moderadora la periodista Arleen Rodríguez.

El documental canadiense, que como afirmó Pedro de la Hoz, constituye un ensayo cinematográfico, fue dirigido en 2003 por Mark Achbar, Jennifer Abbott y Joel Bakan, y refleja los métodos empleados por las corporaciones para lograr mayores ganancias económicas.

Las corporaciones constituyen el poder detrás del poder en la sociedad contemporánea, según afirmó Arleen Rodríguez, basándose en la negativa de la corporación mediática Fox News de publicar una investigación sobre una bacteria causante de cáncer que se encontraba en la leche fabricada por la corporación Monsanto, ya que ello llevaría a la ruina de esta última.

Los panelistas, en un análisis previo del documental, analizaron la  falta de moral y de ética que caracterizan las acciones de las corporaciones, las cuales, además, son afirmadas por presidentes y accionistas de estas, como es el caso de Carleton Brown, un proveedor de materias primas, que afirma que toda desgracia genera riqueza, idea que es común entre todos, puesto que refleja que con cada catástrofe ambiental o social aumenta el Producto Interno Bruto y crece el capital monetario de las corporaciones, lo que las insita a desear privatizar cada rincón del planeta.

Uno de los directores del documental, mientras recibía el premio del público por La Corporación, en el Festival de Cine Sundance Film 2004, resaltó que ni una película ni un libro van a cambiar el mundo, pero sí obligan a sus observadores a pensar.

Ficha técnica:

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Pirámide invertida.

RECTO, HUMANO, SENCILLO: CHE

RECTO, HUMANO, SENCILLO: CHE

Muchos años atrás, obreros de la fábrica de confituras cubana La Estrella, recordaron una jornada de trabajo voluntario que compartieron con el inigualable Comandante. Más allá del tiempo de esta historia, en el aniversario 40 de su muerte, queda en ellos, y en nosotros, la impronta de un día grande en sus vidas.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

-Comandante, ¿me permite?

-Dígame.

-¿Usted cree que le pueda dar unos recorticos de turrón a los compañeros?

-¿Y qué tú haces con esos recortes?

-Comandante, esos recortes se funden y vuelven a la producción.

-Usted no sabe que eso es un atentado a la economía nacional.

Fue un domingo de 1964 en que los obreros de la Gerardo Abreu Fontán –antigua Estrella- hacían trabajo voluntario con un maní que traía muchas impurezas. Ángel González Delgado, entonces responsable del departamento de turrón, alicantes y yemas, quiso hacer un alto en la faena y obsequiar al Comandante Ernesto Guevara y sus acompañantes con unos recortes del sabroso dulce. Ante la respuesta del Che quedó tenso. La crítica revolucionaria le llegó hondo y supo asimilarla.

“Puso de relieve su recta visión de la economía nacional, su respeto al producto del pueblo. Aquello caló profundamente en los trabajadores de la Fontán y aumentó con creces la admiración por ese gran dirigente. Su presencia en jornadas voluntarias en este centro perdura en el recuerdo de los que aún quedamos, pues muchos, por la edad, ya se encuentran retirados”, rememora Ángel.

Cuentan los veteranos de la antigua Estrella que el Che los visitó en tres ocasiones y coinciden en afirmar su poco hablar, afanado en cualquier tarea. “Vine a trabajar, no a visitar la fábrica”, fue la respuesta que muchas veces dio.

-...pero usted padece de asma, en mi familia yo tengo dos tías que son asmáticas.

-¿Y se atienden con el médico?

-Sí, tienen tratamiento. Yo tengo una preocupación, a mí me han dicho que montando avión se quita el asma.

-Ya tú ves que eso no es así, porque yo he montado bastante y no se me ha quitado.

Todo el diálogo sin dejar la faena, sin parar las manos atareadas en el envase del turrón de yemas. Adolfina Fernández lo recuerda profundamente humano y se extiende en las explicaciones que sobre la enfermedad el Che le refirió.

“Aquel día se sentó a mi lado y yo le vi el aparatico del asma en el bolsillo. Lo que más me impresionó fue su sencillez, su preocupación por el tratamiento médico de mis tías, personas a las que ni remotamente conocía. Ahí calibré su gran condición humana”.

-¿Cómo es su nombre?

-Yo me llamo Ernesto.

-Bueno, Ernesto, vamos a empezar a trabajar. No tenga pena en mandarme, aquí los operarios son ustedes, yo soy el ayudante.

Y venga entonces a laborar duro a pesar del asma. Algunos compañeros se acercaron para verle: “Esto no es para mirar” –les dijo- y la gente se marchó. El overol perdía su pulcritud a medida que avanzaba la jornada. A la una y un poco más de la tarde quedaban aún cajones de mezcla por pasar a la máquina. A la propuesta de guardarlos en el frío se negó. Cuando concluyó, al igual que los demás obreros, cogió la escoba y limpió el departamento.

Tal es la evocación de Ernesto Suárez Díaz, antes operario de turrón. Rememora el ahínco del Che por aprender rápido el oficio, pero también, por conocer las condiciones de trabajo de los obreros, por saber del buen uso de las máquinas y la garantía de una producción con calidad.   

“Sin hablar, solo con su actitud, hacía que los demás trabajaran de verdad. Siempre que vino se mezcló con nosotros de igual a igual y habló con su lenguaje sencillo y claro que todos entendíamos. Era el primero en comenzar... y el último en concluir la jornada”.