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Isla al Sur

A LAS PUERTAS: PRIMERA GRADUACIÓN DE LA UNIVERSALIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA

A LAS PUERTAS: PRIMERA GRADUACIÓN DE LA UNIVERSALIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA

ORIALY M. RIVERO MARTÍNEZ,

estudiante de sexto año de Comunicación Social,

Sede Universitaria Municipal de La Habana Vieja

Hace seis años esto solo era un sueño inalcanzable y muy lejos de ser verdad para muchachos que habían perdido toda ilusión de formarse como universitarios. Pero la inspiración llegó de muy cerca: el más grande cubano se propuso hacer de un espejismo una original muestra de lo justo y lo equitativo, para convertir una utopía en algo realmente importante, casi imposible para un grupo de jóvenes que no pensaban siquiera obtener algún día un título de estudios superiores.

Fueron rescatados de la marginalidad para convertirse en ejemplo e inspiración de las futuras generaciones. Partieron de un primer curso emergente que tomó casi como por asalto el Centro de Convenciones Pedagógicas de Cojímar en Ciudad Habana, donde se alojaban más de 500 jóvenes, quienes luego se insertaron a la sociedad, ya como agentes de cambio social.

El programa de Trabajadores Sociales, perteneciente a la Batalla de Ideas, incorporó a miles de muchachos a las aulas universitarias alcanzando con esto que se cumpliera un viejo sueño de la Revolución: la universalización de la Educación Superior. Este modelo acepta a toda la masa joven egresada de los diferentes Programas y a los trabajadores en general, pues presenta un esquema muy flexible que cede sus aulas con el objetivo de alcanzar una cultura general integral y posibilita que nuestro país presente hoy la mayor matrícula de su historia en ese nivel de enseñanza.

Actualmente estos Pinos Nuevos, como dijera nuestro Apóstol, son intérpretes activos en todas las esferas de la sociedad, ya que están dispuestos a cumplir con cada tarea que la Revolución les encomiende, siempre tomando con mucho compromiso y responsabilidad la misma. Hoy esta tropa de jóvenes cubanos hace historia y sus hazañas quedarán en las páginas que ha escrito la revolución cubana.

Esta graduación es la primera de la universalización de la enseñanza en Cuba y ya está tocando a las puertas, mostrándole al mundo que las aulas universitarias pueden llevarse a todas las comunidades por muy intrincadas que estas sean: es el más firme ejemplo de la Universidad Popular de Mella retomado por nuestro Comandante.

Hoy se cuenta con estos jóvenes, ya casi universitarios, y siempre con la convicción de que "un mundo mejor es posible". Con la convicción de que existen porque alguien muy especial confió en ellos. Alguien a quien se le agradece por haberles brindado un voto de confianza.

MIGUEL BONASSO Y LAS SOMBRAS FUGITIVAS

MIGUEL BONASSO Y LAS SOMBRAS FUGITIVAS

Entrevista Premio Nacional de Periodismo Cultural Monchy Font que entrega la UNEAC a periodistas menores de 30 años. También obtuvo el máximo galardón en el Forum Estudiantil de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

ELIZABETH MIRABAL LLORENS Y CARLOS VELAZCO FERNÁNDEZ,

estudiantes de tercer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Miguel Bonasso es un excelente conversador que te recibe como si te conociera de siempre. Le gusta recordar e ir reflexionado a la vez, mas no divaga; y aunque por mucho tiempo vivió como un clandestino, no se torna escurridizo cuando se le entrevista.

No quiere leer absolutamente nada bajo su nombre en un diccionario literario porque "eso significaría que estoy muerto", explica entre risas.

Ciudadano de todas partes, está orgulloso de haber nacido en la ciudad de Buenos Aires y de tener nietas mexicanas. Amante de la poesía de Quevedo, se ha apropiado de algunos de sus versos para titular libros propios.

De elevada estatura, ojos clarísimos y barba desordenada, parece no temerle a dejar de ser. Aprendió, desde hace ya mucho, cuáles son las causas que merecen cobrarse una vida. Sin embargo, no le exige a nadie hoy que ponga en juego la suya sin razones suficientes para ello.

Fiel a su generación, la mayoría asesinada o torturada, fue un periodista consecuente y afortunado en medio de tanta desdicha, que supo cómo sacrificar su identidad para sobrevivir junto a su familia y contar, para nosotros, el drama mil veces descrito, jamás agotado, que durante horas, meses y años, infinitos y tristes, se apoderó del cono sur americano.

¿Qué influencia tuvieron sus padres en su temperamento, en su vocación?

Desgraciadamente, mucha. Mi papá solía decir que me había hecho periodista por culpa de él, que era como una transmisión, porque él también era periodista. Y yo decía: "Sí, efectivamente, es como la sífilis". Cuando se habla de heredosifilítico, yo soy heredoperiodista. Mi papá trabajó muchos años  en agencias, por ejemplo, en la France Press, y yo de chiquito iba allí, a los siete u ocho años, y miraba lo que es hoy una máquina prehistórica para la generación de ustedes. Había una máquina misteriosa, que me fascinaba, frente a la cual me paraba. Era el teletipo. Y entonces, muy lentamente... tic, tic, tic, tic, tic... venían las palabras ¡desde Europa! Yo no podía creerlo. Mi papá me explicaba "¿Ves esto? En este momento lo están mandando desde París".  "¿En serio?"-le decía yo- "¿y cruza el océano?" No podía creer que ocurriera ese prodigio. Pero ocurría. Debe haber sido la fascinación por el teletipo lo que me metió en la profesión.

Mi mamá también. Aunque no ejerció el periodismo de manera profesional, permanente como mi padre, sí lo ejerció durante la Guerra Civil española. De hecho, fue secretaria de redacción del Frente Rojo, el órgano de las Juventudes Socialistas Unificadas. Pero era más bien un periodismo de combate. Fue miembro del Comité de Defensa de Bilbao. Perseguida por el fascismo, volvió a entrar a España por Cataluña y estuvo hasta el final de la guerra. Mi madre era muy buena lectora e influyó mucho en mis lecturas. Leí Los Miserables, de Víctor Hugo. Me entusiasmó con Alejandro Dumas, no solo con Los tres mosqueteros, Veinte años después o El Vizconde de Bragelonne, sino, además, con novelas mucho menos conocidas como El collar de la reina...

Entonces, usted heredó un poco de su madre el ser un perseguido, ¿no?

Sin duda, la pasión..., aunque mi papá también tenía militancia política. Pero ella tenía el prestigio ante todos nosotros de que había sido combatiente de la guerra. Sin duda, el nivel de pasión política es probable que venga de ahí. 

¿Qué le debe al periodismo alguien que desde los 18 años ve el mundo desde la óptica de quien busca la noticia, la interpretación?

La verdad es que le debo al periodismo muchísimo. He tenido el privilegio de asistir como testigo impensado a hechos históricos. En octubre de 1970, cuando Salvador Allende fue elegido presidente por el Congreso pleno de su país, tenía una exclusiva con él y estaba en su casa, en el despacho, mientras toda la prensa, las cámaras, las grandes cadenas norteamericanas, esperaban afuera. En el momento mismo que lo eligieron, entró una de sus hijas, lo abrazó, lo besó y le dijo: "Papá, acaba de elegirlo el Congreso pleno". Me sentía casi como intruso. También recuerdo la primera vez que conseguí una exclusiva con Fidel. Lo entrevisté junto con mi compañera para el diario Página 12... No sé, muchísimos acontecimientos me han llevado a  conocer personajes históricos trascendentes de todos los campos, que quizás de otra manera no hubiera podido conocer.

He hecho toda clase de géneros dentro del periodismo: televisión, radio, agencia, diario, revista. Fui desde lo más frívolo hasta lo más trascendente. Todo eso lo pude hacer gracias a esta profesión y, además, recorrer el mundo. Es decir, viajar de un lado a otro, estar en las zonas de combate en Nicaragua. No fui corresponsal de guerra, sería un poco presuntuoso decir eso, pero me tocó estar muchas veces, aunque no por tiempo prolongado, en sitios peligrosos o donde había conflictos bélicos. En realidad, el sitio más peligroso fue mi país, donde trataban de matarme, eso sí era cotidiano, de todos los días.

Fui, incluso, periodista deportivo, más bien de automovilismo, aunque no por mucho tiempo. De fútbol nunca, me gusta mucho, pero no tenía los conocimientos técnicos. En fin, un amplio abanico, un abanico enorme de posibilidades y de vivencias que no creo que se hubieran dado si hubiera sido... -es difícil que hubiera sido gerente de banco-, pero bueno, si hubiera sido, por ejemplo, gerente de un banco. 

Muerte, dictadura, clandestinidad, recuerdos. Sus novelas están hechas de tristezas, nostalgias y vivencias. ¿Cree que de no rodearlo esta aureola gris Bonasso sería escritor?

Probablemente sí. Sería un escritor más lúdico que escribiría novelas de amor. Lo que pasa es que esa es la historia que me tocó vivir. Justamente cuando le comentaba a mi papá que quería escribir, recuerdo que me decía: "Tenés que tratar de ser siempre fiel a tu tiempo". Los escritores que trascienden son aquellos que son fieles a su tiempo, que saben transmitir el tiempo en el que vivieron. Y eso me colocó en una escuela que tuvo fruto en América Latina: la de los escritores de no ficción, la de los escritores testimoniales. Tengo algunas cosas de ficción, pero lo central de mi producción es no ficción.

¿Qué opina de la Feria Internacional del Libro de La Habana?

Es un evento magnífico y probablemente único en su género porque después se traslada al interior, es decir, que no es un hecho puntual de La Habana. Nosotros tenemos una feria muy popular, por la que pasa mucha gente, la de Buenos Aires, pero bueno, es la Feria de Buenos Aires solamente. Pero he disfrutado de la Feria cubana cuando he presentado mis libros y  la pasé muy bien, me encantó el escenario, el fervor popular, la voluntad de leer, la avidez. El lector cubano es curioso, es insaciable, la relación con los lectores es estupenda. Es como si estuvieran realmente en mi país. Espero que este año se den cita importantes escritores, porque el pueblo cubano se lo merece. Es uno de los hechos culturales más importantes de América Latina.

¿Qué podría adelantarnos del volumen que presentará en esta ocasión?

Es una novela, ficción, pero muy basada en elementos de la realidad y cuenta la historia de un personaje que regresa del exilio para averiguar qué ocurrió con su mujer, que está desparecida. Se llama La memoria en donde ardía, porque está tomado de ese poema de Quevedo, del Siglo de Oro español, que dice: "mas no, de esotra parte, en la rivera, / dejará la memoria, en donde ardía: / nadar sabe mi llama la agua fría, / y perder el respeto a ley severa. Es un soneto muy lindo de Quevedo. Precisamente, he utilizado a Quevedo para fusilarle varios de sus versos para título de mis libros. Recuerdo de la muerte también es de Quevedo. "Y no hallé cosa en que poner los ojos/ que no fuese recuerdo de la muerte". Tengo dos libros con versos plagiados a Quevedo.

Pero este año para mí tiene un significado muy especial porque viene mi hijo Federico Bonasso, que hizo la música de Iluminados por el fuego, la película que ganó el gran Coral y que, además, tiene un conjunto de rock llamado El juguete rabioso, título de un libro del gran escritor argentino Roberto Arlt. Hacía varios años que El juguete... no se reunía. Vamos, entonces, a hacer la presentación del libro de manera totalmente atípica porque compartiremos el escenario: ellos van a tocar rock y yo presentaré mi libro.

Eso será el 10 de febrero a las 6: 30 p.m. de la tarde, en la plaza de los cañonazos de La Cabaña. Daniel Chavarría va a estar en la presentación, porque eso ya es casi un vicio. Chavarría presenta algún libro mío o yo presento algún libro de Chavarría, y como él escribe y publica mucho más que yo, yo he presentado muchos más libros de Chavarría que Chavarría míos. Pero esta vez le va a tocar presentar por segunda vez uno mío, el primero fue uno de grandes entrevistas -a Fidel, a Chávez-, grandes por los entrevistados, no por el entrevistador, titulado El instante fugitivo, otra vez un verso de Quevedo. Espero que vayan muchos jóvenes a los que les guste la literatura y el rock.

Mi hijo se inspiró en el libro y compuso un tema de rock homónimo, precioso, que trata de una abuela de la Plaza de Mayo que recupera a su nieto. Y esa es La memoria en donde ardía, una memoria que va más allá del agua fría de la muerte. Las abuelas hicieron un banco genético, donde depositaron muestras de su sangre, previendo su muerte y que algún muchacho de esta época sospechara que era hijo de desaparecidos y nietos de las abuelas y deseara hacerse una prueba de ADN y comprobar su creencia. Esto ha ocurrido con varias decenas de casos. Esas pruebas marcan una cosa impresionante establecida por los genetistas que es el índice de abuelidad. La novela tiene mucho que ver con el índice de abuelidad y el tema de rock también. 

¿Qué le pide al lector cubano que va a leer su novela?

No le pido nada, más bien le ayudo a entender las circunstancias históricas en que ocurrió todo, con una nota especial que hice para la edición cubana. Le doy las claves y después hay notas, glosarios, porque utilizo un lenguaje coloquial, tanto argentino como mexicano, y son palabras que no se conocen. Desgraciadamente, nuestras formas de hablar son distintas. Pana en Venezuela, asere en Cuba, cuate en México, gomia en Argentina, expresan todas lo mismo, pero son palabras distintas.

¿Y la novela histórico-ensayística que iba a hacer de los Montoneros?

Pendiente. La actividad política me está exigiendo mucho. Soy diputado del Parlamento argentino por el Partido de la Revolución Democrática y estamos tratando de construir una gran alternativa de izquierda, un gran frente, que es difícil. Una de las grandes pasiones de mi vida, que es la política, me está privando de otra de mis grandes pasiones que es la literatura. Y de los Montoneros, más que una novela, pensaba hacer un ambicioso libro de historia general. Ahí está. Es una tarea ciclópea. Veré si, en algún momento de mi vida, dispongo del tiempo existencial para hacerlo.

Iluminados por el fuego retoma el conflicto de las Islas Malvinas.

De la parte que me toca y de todo el trabajo colectivo que implicó Iluminados por el fuego -que no es un mérito exclusivo ni mucho menos- estoy contento porque creo que es la primera película que toma el drama de las Malvinas en serio y se asoma de verdad con un sentido crítico y explica por qué esa guerra no se podía ganar. No se podía ganar porque la llevaba a cabo un ejército formado por el propio imperio y, entonces, mal podía llevar a cabo una guerra antimperialista y anticolonialista, un ejército sirviente de los colonialistas y los imperialistas que había torturado, asesinado, violado, robado, que había hecho todas las barbaridades que hicieron las Fuerzas Armadas argentinas.

Tenían que perder ante los ingleses, era así, era casi una fatalidad. Y tenían que perder porque maltrataron a sus propias tropas, porque consideraban a los soldados inferiores. La guerra de las Malvinas no fue lo que fueron otras guerras antimperialistas como las que libró el pueblo cubano en Playa Girón. El ejército creyó que los EE.UU. lo iba a ayudar en una confrontación con Gran Bretaña, ignorando algo que debían saber desde la Academia Militar, que Gran Bretaña es el principal aliado de los EE.UU. a nivel mundial.

Les pasó lo que les tenía que pasar. EE.UU. apoyó a Gran Bretaña y, cuando ellos se dieron cuenta de eso, se aterraron y perdieron ignominiosamente la guerra, pero llevaron al sacrificio a cientos de muchachos, a miles, murieron más de 300 en las islas y otros 300 en el hundimiento del Belgrano, que fue un acto cobarde y ruin por parte de Margaret Thatcher. Pero también expresa un sentido crítico de cosas que están muy mal en la sociedad argentina, como el hecho de que después de la guerra se suicidaran casi tantos veteranos como los que cayeron combatiendo en las Islas. El número es casi equivalente. Es monstruoso y dice mucho sobre cómo la sociedad negó el trauma de las Malvinas y lo quiso tapar, y tapó a sus protagonistas, a sus víctimas, muchachitos jóvenes de 18 años llevados a una guerra sin medios, sin convicción, frente a un ejército profesional temible.

En términos generales estoy contento de mi participación y muy contento de que haya ganado el Gran Coral, que le dediqué en su momento, junto con Tristán Bauer, a mi compañera, en este momento enferma, Ana Deskalon. Ana fue la directora de producción y gracias a ella se hizo la película.

¿Cómo le explicaría a un niño por qué es un hombre de izquierda?

Estar con los pobres y contra los ricos. Así se lo explicaba a mis hijos cuando estaba en la clandestinidad. Nosotros somos buenos porque estamos con los pobres y ellos son malos porque están con los ricos.

¿Cómo recuerda aquellos días cuando fue condenado a muerte por los grupos de la dictadura militar en Argentina?

Traté de evitar por todos los medios que eso no ocurriera, es decir, que la sentencia no pudiera cumplirse, y lo logré, logré sobrevivir. No sé si hubo ingenio o más bien suerte. Algo de ingenio hubo, pero supongo que más suerte, porque estuve dentro del país durante el tiempo más duro, antes de que se diera el golpe. Había estado en el exterior entre noviembre de 1974 y octubre de 1975. Regresé clandestinamente en octubre del 75, lo cuento en el Diario de un clandestino. El golpe es en marzo del 76 y todo ese año lo pasé clandestino en mi país. Antes del golpe ya la situación estaba muy mala y salí recién de Argentina. Mi partido, que era en ese momento el de los Montoneros, me sacó al exterior para una conferencia de prensa en abril del 77. Me tocó vivir adentro.

Por eso cuando algún argentino dice: "Pero yo no sabía lo que pasaba, no se sabía nada", yo digo que viví esos momentos y sí se sabía lo que pasaba. No lo sabía el que no lo quería saber, pero el que lo quería saber, veía los autos Falcon, con las escopetas por las ventanas, el tipo siniestro con los anteojos oscuros, la gente secuestrada, los allanamientos brutales en la madrugada y sí, sí se sabía lo que pasaba.

¿Cómo reconoce a una dictadura?

Cuando un gobierno viola derechos humanos esenciales. Es decir, cuando se tortura, se secuestra. Esta es una acusación injusta que se le ha hecho a Cuba donde no ha habido jamás un torturado en toda la historia de Revolución. En nuestros países sí han existido verdaderas dictaduras tenebrosas, que han practicado, como en el caso de Argentina, la desaparición forzada de personas, término que  ya se incorporó en el lenguaje jurídico internacional.

¿Qué piensa de los que ven a la política como una gran mentira?

Que van a ser derrotados por la generación de ustedes. Confío muchísimo en los muchachos muy jóvenes de todas partes. Creo que son muchachos sin vicios, con el mismo idealismo de mi generación, cuando éramos jóvenes, aunque todavía sigo siendo idealista, pero algunos se han vuelto más realistas, algunos de mi generación que sobrevivieron.

¿Por qué se rodea de gente joven alguien que mira con tanta frecuencia al pasado?

Porque lo que me interesa es transmitirles a los muchachos nuestra experiencia, incluso nuestra carga de errores para que no nos idealicen, para que sepan exactamente cómo fue nuestra lucha, para que sepan qué elementos de culpa tenemos nosotros mismos también en la derrota que sufrimos. Para que sepan que hubo compañeros nuestros excepcionales, extraordinarios, que tuvieron una inmensa generosidad de sí mismos, que dieron todo lo que alguien puede dar, que es su propia vida, por los demás, realmente por los demás, sin voluntad de ocupar ningún cargo ni de diputado ni de senador ni de congresista ni de nada. Luchaban por la justicia social, luchaban por un país más justo, más libre, más fraterno, más solidario, por una sociedad distinta. Por eso vivieron y murieron.

Lo más difícil del exilio.

Lo más difícil del exilio para un porteño es dejar la ciudad de Buenos Aires. Buenos Aires fue durante muchos años una ciudad fascinante. Ahora no lo es tanto, al menos me parece a mí. Pero fue una ciudad muy hermosa, sobre todo en los 60. Era un gran emporio cultural. Basta darles un solo dato, para no parecer un chovinista. Fue la ciudad que consagró a García Márquez. Se publica en Buenos Aires Cien años de soledad en 1967 y se agota en una semana. El libro lo saca la editorial Sudamericana y a partir de ahí comienza el famoso boom latinoamericano. La ciudad era un hervidero cultural, musical, cinematográfico, literario; y encerraba un poco el germen de lo que iban a ser los movimientos revolucionarios. Era como un revoltijo en ebullición. El exilio me dio mucho también. Me dio una visión latinoamericana en serio. Como consecuencia del exilio, por ejemplo, mis hijos se quedaron en México, y entonces no solo tengo a mis hijos viviendo en México, sino que también tengo nietas mexicanas. Hay dos nietas y viene un nieto. Para mí es un honor tener nietos mexicanos, porque quiero mucho a México, entrañablemente. Esa circunstancia de estar en este país, me vinculó con todos los movimientos revolucionarios de América Latina. Conocí a dirigentes de El Salvador, de Nicaragua, todos pasaban por allí. México fue la gran capital del exilio latinoamericano, así como pudo haber sido París la capital de los exilios europeos.

Imagínese que se compone un diccionario de autores argentinos, ¿qué le gustaría leer bajo su nombre?

Nada, porque significaría que estoy muerto. Prefiero las inquietudes de la existencia, a la dudosa gloria de la posteridad.

¿Qué les exige o les exigió Bonasso a sus compañeras de lucha?

Tuve dos compañeras de lucha. Silvia, desgraciadamente falleció y tengo ahora a Ana, que está pasando por un mal momento, luchando contra una enfermedad con el apoyo solidario y fraterno de Cuba. No tuve que exigirles nada, diría que en algunos momentos ellas me exigieron a mí. Fueron verdaderamente compañeras de lucha, ninguna de ellas estuvo al margen. Y no podía ser de otro modo. Creo que las parejas se construyen no solo por la relación amorosa, que es el componente original y fundamental, sino también por un proyecto de vida en común. Si no hay un proyecto de vida en común, vos podés tener un romance, una aventura pasajera, pero no una pareja. Una pareja es... ambos en lo mismo. Mis dos compañeras de vida compartieron mi proyecto y mi lucha.

Dicen que en situaciones extremas uno reconoce con certeza lo valioso. Usted atravesó algunas, ¿qué es lo más importante, lo que no debe perderse bajo ningún concepto?

La solidaridad, la fraternidad humana. La existencia es muy dura, muy difícil, no solo por las injusticias de la historia, sino también por los agravios de la biología, que tiene sus límites pesados, como son el envejecimiento, la enfermedad, la muerte. Está cargada de dolor y también de placer, pero bueno, eso es justamente la vida. Me parece que lo más terrible es que el hombre no ha salido todavía de un nivel muy animal, todavía está muy presente el criterio de la horda, el criterio de que estos vienen de afuera, son de otro lado y hay que matarlos. Estos son rasgos primitivos. Lo lógico sería que nos apoyáramos los unos a los otros, que hubiera cierta fraternidad y afecto. En ese sentido, no por demagogia y no porque esté en Cuba, creo que esta es una sociedad muy humanista. Enviar médicos a un lugar tan distante como Pakistán, en momentos de tanto dolor y sufrimiento en un sitio tan distante, o enviar 20 mil médicos a Venezuela, es ser muy humanista. No ignoro que esta sociedad pueda tener sus contradicciones, sus limitaciones, sus errores y, probablemente, sus miserias. No es la sociedad angélica, pero debe ser la más humana de las que conozco, sin duda.

Ser un clandestino es...

Un dolor, la clandestinidad es un dolor, no es un juego, no es un  hecho lúdico. Solo alguien que sea un imbécil o un aventurero puede considerar a la clandestinidad una experiencia grata. Uno tiene que cambiar muchas cosas, en primer lugar su identidad, uno deja de ser uno, hasta por el disfraz, el maquillaje que utilizas para exponerte en la calle, cuando te miras al espejo no te reconoces. Mi barba tuve que adaptarla, andar con el pelo corto, el bigote también muy castrense, para que pensaran que yo era un fascista, igual que muchos otros, para caminar tranquilo, ¡bah, tranquilo!,  ¡nunca pude circular tranquilo!, para pasar desapercibido, para que no me recocieran, para que los tipos de la policía que mirasen mi foto no dijeran "mira, ahí va Bonasso", sino que pensaran "se parece a él, pero no es Bonasso", y dudaran.

La clandestinidad es una profunda alteración de la vida cotidiana. La lucha es mucho más difícil: tardas en comunicarte con todos los compañeros, no puedes acceder a los compañeros que quieres y discutir con ellos, tienes que verlos puntualmente para tales tareas que manan de la propia condición de ser un clandestino. Por ejemplo, yo pensaba una serie de cosas sobre la lucha misma que librábamos los Montoneros en Argentina, sobre los errores que estábamos cometiendo en el año 1976, 1977 incluso, y me hubiera gustado hablarlas con Rodolfo Walsh, a quien admiro profundamente, compartir ciertas dudas, inquietudes que tenía, y no lo pude ver, no pude llegar a él porque los dos estábamos clandestinos.

Está también el sufrimiento de los hijos, que tratábamos de atenuar en la medida de lo posible, para que no se sintieran segregados o marginados de sus amiguitos.  Pero los amiguitos tenían que venir a casa, sin saber adónde iban, los padres nos los tenían que prestar sin saber adónde iban sus hijos. Hubo algunos de ellos que lo hicieron, lo cual es altamente meritorio. Hubo un médico que aceptó ir mirando al piso en el auto, sin saber la dirección, para curar a mis hijos. Y ese médico ni era de izquierda ni militante, era un pediatra, pero quería a los chicos y nosotros le teníamos la suficiente confianza como para meterlo a la casa en esas circunstancias.  Es duro... es duro.

Si usted tuviera la hipotética posibilidad de devolverle la vida a alguien, ¿a quién traería de vuelta?

Tendría una demanda muy amplia. Por lo pronto, y quedándome solo en territorio argentino, a los 30 mil  desaparecidos y a varios de los asesinados, como mi gran amigo Dardo Cabo, a quien se le inventó la fuga de la cárcel y se le fusiló junto con otros compañeros, por la espalda, vilmente. A Paco Urondo, el poeta gran amigo de Cuba que escribió la novela Los pasos previos. Lo más doloroso que cuento en la novela que voy a presentar en la Feria es un poco los fantasmas que me rodearon cuando fui a Buenos Aires después del exilio, tras 11 años de ausencia. Lo primero que la ciudad me mostró dolorosamente eran todas las esquinas de mi vida, donde había estado con los que no estaban. Siendo todavía muy joven en aquel momento, era ya como un ancianito de 80 años que tiene a sus cariños, sus amigos, sus afectos, mucho más en el cementerio y en la memoria que en su vida cotidiana. Ese agujero, esa ausencia fue terrible cuando la sentí al volver. No es simplemente alegría al volver. La vuelta del exilio es tan dura como el exilio mismo.

Usted ha dicho que a los jóvenes de su generación les parecía poder cambiar el mundo.

Pertenezco a una generación que creyó e intentó seriamente cambiar el mundo. Teníamos la convicción de que podíamos hacerlo bien y, curiosamente, algunos sobrevivientes hemos visto que no, no tal vez de la manera que pensábamos. Este mundo que parecía pétreo y de un solo poder, donde imperaba el neoliberalismo, cuando se produce la implosión de la Unión Soviética, cuando parecía que los EE.UU. reinaban sobre todo, ahora ha comenzado a agrietarse.

En América Latina ha surgido el proceso de la Revolución Bolivariana en Venezuela, la elección por primera vez en la historia de un compañero que procede de los pueblos originarios y  reivindica esa cultura, como es el caso de Evo Morales. Es una revancha de 500 años, incluso contra la colonia, la conquista y el dominio europeos. Está habiendo ya no una necesidad en los pueblos, sino también una comprensión en los gobiernos, unos más radicales, otros menos radicales, pero empieza a percibirse como una generalización del concepto de que si no nos unimos, estamos perdidos, de que necesitamos la integración, de que la Patria Grande no es solo el gran sueño bolivariano, no es una utopía, sino que es una necesidad perentoria.

Sin una Patria Grande estamos perdidos, no hay ninguna posibilidad de que ninguno de nuestros países se salve por sí mismo, solo. Hoy en día ya vemos que Cuba sí lo ha hecho, pero a un costo terrible, es muy duro lo que le ha impuesto a Cuba el imperialismo. Nosotros creemos que el precio tan alto y heroico que pagó Cuba podemos atenuarlo si las naciones sudamericanas en primer lugar se unen y después, en un futuro, que ojalá sea lo más cercano posible, América Latina y el Caribe.

En sus palabras: "Lo que no debe hacer nunca un revolucionario es dar los elementos para que el otro lo destruya". ¿Hasta qué punto?

Es casi una concepción vital. Uno no debe darle al enemigo información y la posibilidad de que tenga armas para destruirte, lo cual no significa maquiavelismo ni ocultar la verdad, sino conducirse con la cautela y la astucia que un revolucionario debe tener. Creo que en Cuba han tenido la inmensa suerte de tener un liderazgo tan inteligente, que se corresponde con el valor del pueblo cubano,  como para poder resistir la presión del monstruo a 90 millas náuticas. Y eso requirió una dosis de un enorme coraje, pero también de inteligencia, para saber cómo moverse frente al monstruo y no darle los elementos para que este los aniquile. Eso es muy importante y sigue siendo válido para los países y los individuos.

¿Quiénes son sus héroes literarios?

Sin ninguna duda, D´Artagnan, Athos, Porthos y Aramís. Es probable que Dumas haya tenido mucho que ver en que yo me haya metido en la revolución. Sigo admirando a los mosqueteros.

¿Y en la vida?

Tengo una inmensa admiración por Fidel, una gran admiración por Hugo Chávez. Me parecen líderes excepcionales, de un carisma muy grande, así como de una gran calidad humana. He tenido, además, el privilegio de conocerlos personalmente, lo cual me permite aquilatar, en el caso de Fidel, que viene siendo como el hermano mayor de toda América Latina, el papá de todos, como en el caso de Hugo más joven, ver la calidad humana que tienen. Evo me parece un tipo increíble. Es como es, con su chamarrita, absolutamente auténtico, es un hombre del pueblo, un campesino reservado, introvertido. Mas me parece que va a cumplir su palabra a rajatabla. Va a hacer lo que él dice: mandar gobernado por el pueblo. Son esos mis héroes actuales y vigentes.

Tengo otros que murieron, como el Che, que es uno de los grandes de la historia de todos los tiempos. Cuando se escriba la historia del siglo XX desde una perspectiva ya más lejana, el Che será visto como un Bolívar de esta época y algunos podrán decir que aró en el mar también, por como murió en Bolivia, pero la pregunta es si fue derrotado cuando aún sus ideas siguen. No siempre los héroes triunfan, a veces son derrotados, y esto no invalida de manera alguna ni sus ideas ni la pasión que tuvieron para defenderlas. Al contrario, a veces la forma en que se produjo su derrota y la relación que expresa como consecuencia de su vida, los honra. La derrota los honra. No hay que considerar a la derrota como un hecho ignominioso. La derrota está presente en la historia y, a veces, uno es derrotado.

Galeano piensa que la prensa en Cuba parece de otro planeta. ¿Usted qué cree?

No hago trasposiciones culturales de un país a otro fácilmente, porque puede ser un error. Creo que la producción periodística o cultural tiene mucho que ver con la circunstancia histórica. Cuba es un país que está permanentemente en una situación casi bélica, en pie de guerra, no por su culpa, sino porque es una fortaleza sitiada por un enemigo altamente poderoso. Eso da un resultado muy diferente al de nuestros países, donde hemos ejercido un periodismo crítico en relación con gobiernos que merecían una crítica implacable, y lo hicimos mientras nos lo permitieron o tuvimos los medios para hacerlo.

En algún sentido habría que preguntarse también si la prensa del resto del planeta tiene las presuntas excelencias que algunos suponen que tiene, porque es una prensa monopólica y, casualmente, los dueños de los medios de comunicación son también los dueños de los medios de producción. Hay una prensa uniforme, que actúa casi al unísono, por reflejo, que le da escasísimo espacio a todos los que tienen una voluntad de transformación social. Cuando da espacio, es para atacarnos. O nos ataca o nos ignora. A veces hacen alguna que otra travesura y no tienen más remedio que reflejarla, pero la reflejan de manera distorsionada. Es un debate intenso.

Las nuevas generaciones van a ir encontrando su camino, van a ir mejorando la prensa existente, van a ir enriqueciéndola con nuevos aportes, van a ir teniendo una visión más compleja y cada vez más rica de la realidad en la cual se vive. Es una tarea que tienen ustedes, los jóvenes periodistas cubanos. Es su porvenir. Y lo van a hacer a partir de un nivel de información muy alto, que no tienen otros colegas suyos en otras partes de América Latina, que están desinformados por una política de medios, sometidos permanentemente a un bombardeo frívolo de la televisión.

Estoy contento ahora de que empecemos, aunque todavía tenga muchos defectos y sea una criatura muy débil, con TELESUR. La posibilidad de que tengamos un canal alternativo al monopolio de la CNN es importante. Por ser nuestro, tendrá que ser más eficiente en términos profesionales e informar cada vez mejor, con investigaciones profundas de lo que ocurre, aunque a veces parezca que si uno pone tal cosa o tal otra, le puede hacer el juego al enemigo. Es bueno presentar los hechos como son. Rodolfo Walsh decía: "hay que seguir a los hechos que nunca te van a defraudar" y yo creo en esa filosofía.

En el perfeccionamiento de todas nuestras prensas, la cubana, la argentina, la venezolana, hay un largo camino por recorrer, por distintas razones históricas, pero tenemos todos que procurar tener la lealtad básica hacia el lector, el oyente o el televidente. Esta es proporcionarle los hechos desde nuestra perspectiva, que siempre será subjetiva, no creo en el periodismo objetivo, todo periodista tiene una visión del mundo y lo que informa está teñido por esa visión del mundo. Se debe ser muy riguroso en los hechos, no pueden ser tamizados ni ocultados. Hay que presentarlos tal como son y ayudar a que la comunicación sea de ida y vuelta.

¿Qué les diría a los que lo califican como un "admirador de regímenes autoritarios"?

Les diría que están totalmente equivocados, que tienen mala leche, probablemente tienen mala leche cuando lo dicen. Admiro la obra de la Revolución Cubana, que ellos califican de régimen autoritario. Creo, como dije antes, que esta es una sociedad humanista que ha logrado el mayor nivel de solidaridad y fraternidad al interior de la sociedad misma. Cada sociedad tiene las características que su historia le impone y condiciona. La Revolución Cubana tiene las suyas. El proceso de la Bolivariana ha sido distinto, a través del vehículo electoral. Chávez probablemente, a quien acusan también de autoritario injustamente, debe haber sido el único presidente del mundo que se sometió a un referéndum revocatorio, autorrevocatorio. Ningún presidente de los EE.UU., aunque está previsto por la Constitución, jamás ha convocado a un referéndum revocatorio y mucho menos lo va a aplicar el señor Bush, que subió por fraude electoral comprobado. Así que les niego autoridad moral para decir quién es autoritario y quién no lo es. Y defiendo, eso sí, a cara de perro, la independencia y la soberanía de nuestros respectivos países.

No le doy al imperio ni a sus secuaces, que no son pocos, como decimos en Argentina, ni un tranco de pollo ni un milímetro para juzgarnos. Sigo apostando por la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. Cada pueblo se da la forma de gobierno que ha logrado conquistar o considera valiosa. En el fondo de la democracia participativa y no puramente representativa, está si uno actúa en función de la voluntad del pueblo o no, y puede haber diferentes formas jurídicas para llegar a eso. En Cuba están las asambleas populares, hay vida electoral de otro tipo. No voy a discutir ni mucho menos permitir a los señores de afuera que vengan a decirme "no, mira, la verdad es que lo mejor es tener un Partido Demócrata y otro Republicano", cuando en realidad son la misma mierda. Es como si me dijeran usted tiene que ser blanco, anglosajón y protestante. Le concedo a la mayoría del mundo la posibilidad de ser lo que quieran ser.  No creo en esas reglas impuestas, que ojo, han impactado mucho el pensamiento de izquierda.

Hay muchos intelectuales que tienen como una especie de complejo y se cuestionan al dar un paso, si será visto como democrático o no. Pensemos en lo que es la democracia a la americana, como fue en otros tiempos la llamada pax romana. Las legiones romanas imponían la paz a palos. La paz romana era el sometimiento, la democracia norteamericana también es el sometimiento. Son formas de representación carentes de verdadero contenido popular, que sirven a los intereses de las grandes corporaciones y no para que la gente se eduque, para que la gente tenga casa, para que la gente tenga acceso gratis a los medicamentos.

La pregunta es: ¿Maestro, qué significa la democracia? Etimológicamente, significa el gobierno del demos, de la mayoría. ¿Cómo puede, entonces, usted decir que hay un gobierno de mayorías en países donde el nivel de concentración de la riqueza es tal que el 80% de la población puede ser pobre? ¿Cómo hacen para explicarme que ganó la mayoría? Mire, votaron por fulanito y había dos o tres Partidos. Sí, pero el resultado, casualmente, es siempre el mismo. Los que gobiernan poseen los medios de producción. Explíquenme esa democracia, explíquenmela porque no la entiendo bien. No me parece muy democrática esa democracia.

A su juicio, ¿cuál es la principal enseñanza que debe aprender esta generación de la suya?

Tienen que construir desde estas circunstancias, pero tal vez lo rescatable de nuestra generación es que fue íntegra, coherente, que actuó según pensaba y según decía, es decir, que no hay una contradicción entre lo que hablábamos y lo que hacíamos. Fue una generación guevarista. Pero fue lo que nos tocó vivir. Rescataría de esa generación, para las nuevas, la defensa de los principios, vivir de acuerdo a una concepción de la vida. No le exijo a las nuevas generaciones que tengan que dar la vida si no la tienen que dar, porque a nosotros nos correspondió la circunstancia de la lucha y la muerte. A lo mejor a las nuevas les toca, pero ojalá que no, no se los deseo, pero sí que tengan esa generosidad de sí mismos. Los mejores de mi generación lo fueron tanto que dieron sus propias vidas.

AGUA DERRAMADA, ¿HAY QUIEN LA RECOJA?

AGUA DERRAMADA, ¿HAY QUIEN LA RECOJA?

Más del 50 por ciento del volumen de agua bombeado se pierde en el camino debido al mal estado de las conductoras, redes de distribución y tuberías domiciliarias.

SERGIO ALEJANDRO GÓMEZ GALLO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

El Coronel de Ingenieros Francisco de Albear y Lara seguramente no se imaginó a cientos de miles de los habaneros de hoy bebiendo y utilizando la misma agua traída por él en el siglo XIX, desde los cristalinos manantiales de Vento hasta la capital, con un acueducto que actualmente lleva su nombre y a cuya construcción dedicó 37 años. En 1887 la muerte le impidió ver la culminación de su obra maestra, concluida en 1893.

El Acueducto de Albear es considerado la obra más importante de Cuba en el siglo XIX, obtuvo Medalla de Oro en la Exposición Universal de París en 1878 y en la actualidad es calificado por los expertos como una de las siete maravillas de la ingeniería civil en la Isla.

Construido para llevar agua potable desde los manantiales de Vento hasta la ciudad, que por entonces contaba con alrededor de 100 mil habitantes, el canal aún continua en servicio, abastece del líquido a cerca de 400 mil habaneros de los municipios de Centro Habana, Habana Vieja y una pequeña parte del Cerro. Este centenario acueducto se suma a otros de más reciente construcción para dar abasto a la demanda total de la ciudad.

Pero mucha agua ha corrido por los conductos desde su inauguración y 114 años nunca pasan sin que su efecto se haga sentir.

Agua que no has de beber

La mayor parte de los miles de kilómetros de conductoras, redes de distribución y tuberías domiciliarias de agua en toda la ciudad se encuentran en mal estado, lo cual produce que más del 50 por ciento del volumen bombeado se pierda en el camino.

Esta situación incide en el abasto del recurso a la población, el cual constituye uno de los tres planteamientos permanentes en los procesos de rendición de cuenta del Poder Popular, y el segundo lugar entre las quejas de Acuse de Recibo, la popular sección del periódico Juventud Rebelde.

Oxalida del Valle Mendieta, delegada de la circunscripción 156 del municipio Boyeros, refiere que el mayor problema con el agua en la zona lo constituye el CDR # 2, en específico el edificio 12306, el cual tiene "una acometida inventada y no le llega casi nada del líquido.

"Se le ha planteado a Acueducto en numerosas ocasiones sin lograr solucionar el problema, además lo hemos llevado a otros niveles, pero el resultado ha sido el mismo. Actualmente a los residentes de ese multifamiliar lo abastecen con pipas dos veces por semana", asegura la delegada

Anabel Suárez, una de las perjudicadas, afirma que a veces falla la pipa y solo tienen agua una vez a la semana: "Yo tengo un niño chiquito y no tener agua todos los días es un problema".

Sahilly Valdés Valles, jefa de la Unidad Empresarial de Base de Acueductos y Alcantarillados del Sur, entidad encargada de resolver el problema, asevera que la principal dificultad que enfrentan para solucionar cualquier tipo de inconveniente es la falta de recursos.

"Tenemos pendientes instalaciones de acometidas desde hace ocho o nueve años, por no tener los recursos para llevar a cabo el trabajo. Además, cerca de 40 casos de salideros de agua limpia continúan sin solución. Lo que sí asegura la empresa es que si no le llega el agua al cliente por las redes, nosotros se la proporcionamos  aunque sea a cubos", agrega Valdés.

La empresa mixta española-cubana Aguas de La Habana desde el año 2000 se ocupa de la distribución en ocho municipios capitalinos: La Lisa, Marianao, Playa, Plaza de la Revolución, Cerro, 10 de Ocutubre, Centro Habana y Habana Vieja.  Además, es la encargada  de la administración y mantenimiento del canal de Albear y sus redes. Esta entidad comparte las tareas con las empresas Cuenca del Sur, Aguas del Este y Cotorro, encargadas del resto de los municipios de la capital.

"En los siete años que la compañía lleva trabajando solamente se han cambiado cerca de 500 kilómetros de tuberías, una mínima parte de los miles que conforman el entramado de redes de la capital", asevera el miembro del departamento de Comunicación Institucional de Aguas de la Habana, Carlos Luis Santana.

Para solucionar la grave situación en las conductoras y redes de distribución, el país ha comenzado un plan de rehabilitación masiva a largo plazo, a un costo de 60 millones de pesos en moneda libremente convertible que, entre este año y el 2011, se propone rehabilitar 2 032 kilómetros de redes de acueducto de la capital, afirma Jesús Hernández, vicepresidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).

En el presente año la reparación comprende 260 kilómetros en los municipios más afectados de la ciudad, como son Arroyo Naranjo, Boyeros, San Miguel del Padrón, Habana del Este, Cotorro, 10 de Octubre, Lisa y Playa. También se emprenderán acciones específicas en Habana Vieja, Plaza, Centro Habana, Marianao y Cerro, agrega el Vicepresidente.

Cuando el bolsillo duele...

El subdirector de Operaciones de Aguas de La Habana, Antonio Castillo Pérez, sostiene que el problema no solo se resuelve con el cambio de las redes. Uno de los factores que influye en la pérdida de volúmenes de agua es el despilfarro y el mal uso dado por los consumidores al vital líquido.

"En estos momentos la mayoría de los usuarios abonan un peso por persona, que es el precio del servicio y no del consumo del cliente. Ante esta situación, muchos se aprovechan y desperdician el agua, porque no importa cuánto gasten, siempre pagarán lo mismo.

"El nuevo plan de rehabilitación en las redes incluirá la instalación de metros contadores para calcular el gasto de cada consumidor y que éste pague según la cantidad de agua consumida. Cuando el cliente sienta en su bolsillo el peso del despilfarro, se acabará el problema", destaca Castillo.

Si bien la indolencia y el derroche restan sus volúmenes, la indisciplina social también lleva parte en el asunto. Miles y miles de ladrones de agua (motores) están conectados furtivamente a las acometidas. Abundan los tanques enterrados y las cisternas particulares para paliar las carencias del servicio.

En declaraciones a la revista Bohemia, el director de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados de La Habana del Este, Raúl Suárez Fernández, asegura que cuando no hay electricidad en la zona de Alamar, el líquido sube por gravedad sin problemas. "¡Fíjate cómo influyen los ladrones de agua!"

Por su parte, Yolanda, del municipio 10 de Octubre refiere que ella conoce la ilegalidad de los ladrones de agua, pero es la única manera de que esta llegue hasta los dos tanques que tiene instalados en su patio: "A mis 75 años estoy muy vieja para cargar cubos de una pipa, añade".

A la par, aumentan quienes rompen metros contadores, o los invierten para alterar sus medidas. Sin olvidar los morosos del pago, y los que se llevan las tapas de los registros para fabricar cabillas, entre otros muchísimos inventos.

La solución también pasa por el hogar

Un estudio del Centro Universitario José Antonio Echeverría (CUJAE), en Ciudad de La Habana, calcula que el 48 por ciento del total del agua que llega a los hogares capitalinos se pierde por fugas en cisternas y el mal estado de tuberías y herrajes.

La responsabilidad de los encargados de distribuir el líquido potable termina en las aceras, puertas adentro recae principalmente en los propietarios y constituye un dolor de cabeza para éstos.  Además, La Micro Social, entidad de la Vivienda encargada de los conflictos detrás de la fachada, cuenta con muy pocos recursos para las reparaciones.

En una encuesta periodística aplicada recientemente por BOHEMIA, el 35,7 por ciento de los participantes dijo conocer de salideros en sus hogares. Sobre todo en llaves, tuberías y tanques de inodoro.

Por otra parte, casi la mitad de los consultados afirmó recurrir a plomeros particulares para subsanar los problemas, a pesar de ser "escasos, careros y de mal quedar. Ni hablar del servicio estatal de plomería. Sencillamente, no existe".

José Ramón, plomero particular del municipio Centro Habana, refiere cobrar entre 50 y 100 pesos por un trabajo de plomería, dependiendo de las dimensiones del problema: "Eso sumado al precio de los materiales.  Un metro de tubería en la calle está a 20 pesos.

"El servicio más caro que brindo es la instalación de todos los implementos de un baño (taza, lavamanos, ducha), por ese trabajo cobro 35 CUC, aunque otros plomeros llegan a pedir 50".

Otros de los encuestados por Bohemia (34,5 por ciento) asumen personalmente sus arreglos. Lo mismo con tapitas de bulbos de penicilina que con cámaras de bicicletas. "La mayoría consideró insuficiente la oferta en las tiendas y elevados los precios, tanto en CUC como en pesos. Ambos problemas son vistos como limitantes para solucionar los escapes en las moradas", se asevera en la publicación.

"Hace cuatro meses se rompió la llave del patio de mi casa y salí a comprarla a una ferretería en dinero cubano. Me costó 25 pesos una pila plástica, muy fea, por cierto. En menos de un mes se rompió y tuve que adquirir otra en una tienda en divisas, la cual me costó 11 CUC. Esa me salió buena, pero a qué precio", cuenta Anais López, vecina del municipio Boyeros.

En una investigación para este reportaje se constató que en los comercios en moneda nacional la oferta es poca y de baja calidad. En la ferretería de Vento y Camagüey una pila plástica cuesta 25 pesos; los codos y las T de tuberías, 10 pesos; el cintillo de un lavamanos, 50 pesos. 

"Aquí todo es caro y no te dura un día, pero no tengo más remedio", asegura uno de los clientes de la tienda, después de pagar un codo para lavamanos.

En los comercios que venden los productos en moneda libremente convertible el surtido es mucho mayor, pero la mayoría de los precios no están al alcance del ciudadano promedio. En las tiendas PANAMERICANAS las pilas de baño oscilan entre 10 y 13 CUC, dependiendo del modelo; los herrajes de baño, 7.90 CUC y los codos y T, cerca de 1 CUC.

Antonio Castillo asegura que para las empresas como Aguas de La Habana es imprescindible que las personas puedan comprar los utensilios para  mantener  las conductoras en las casas en buen estado.

"Nosotros estamos en diálogo con las entidades correspondientes para tratar de lograr que los utensilios sean asequibles para la población", apunta el Subdirector, y agrega que ésta es la única forma de evitar los salideros y filtraciones que son una pérdida económica para el país y una incomodidad para lo usuarios.

Las guerras por el agua

Quienes  escuchan por primera vez sobre el tema se preguntan el por qué de tanta alarma si hay abundancia de este elemento en el planeta. Es verdad, mas solo el uno por ciento puede aprovecharse en el consumo humano, pues el 97 por ciento es salobre y la otra parte dulce está congelada en los polos.        

Algunos expertos pronostican que en el siglo XXI se desatarán guerras para tener el control sobre el agua. Sobre todo en lugares donde el  recurso escasea como en Medio Oriente y África, allí el líquido es valorado a la par de otros recursos tan importantes como los hidrocarburos. Por eso algunos le denominan el oro azul.

El agua potable se agota o se contamina, a la par que la población mundial crece. Ante este fenómeno, Cuba y su gobierno toman medidas para garantizar el uso racional del líquido.

En Ciudad de La Habana las fuentes de abasto entregan cada día 660 litros per cápita, para garantizar una norma de 470, que en comparación con los niveles mundiales es derrochadora. En Canadá una familia media utiliza 350 litros por día. En Europa no sube de 165 y en las zonas áridas de África apenas llega a 20.

La situación privilegiada de los cubanos y los bajos costos de este servicio pueden hacernos olvidar las dimensiones del problema. Quizás la única manera de evitar las guerras pronosticadas es combatir desde adentro el derroche y la indolencia, a la par de las estrategias del país para lograr un manejo más eficiente del recurso. 

Cuentan que Albear trabajaba hasta el agotamiento a pie de obra, donde contrajo el paludismo que provocó su muerte. Si tomáramos una parte del empeño del insigne cubano, quizá la suma de la labor de cada uno de nosotros trascienda en el tiempo y sea admirada por las nuevas generaciones, de la misma forma en que hoy valoramos el fruto de 37 años de trabajo del Coronel de Ingenieros.

Ficha técnica:

Tipo de reportaje: Interpretativo

Tipo de Título: Llamativo

Tipo de Entrada: De resumen

Tipo de Cuerpo: De bloques temáticos

Tipo de cierre: De caso

Estrategia de fuentes

Activas:

Decisores: Oxalida del Valle Mendieta, delegada la circunscripción 156 del municipio Boyeros; Sahilly Valdés Valles, jefa de la Unidad Empresarial de Base de Acueductos y Alcantarillados del Sur; Carlos Luis Santana, miembro del departamento de Comunicación Institucional de Aguas de la Habana; Jesús Hernández, vicepresidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH); El subdirector de Operaciones de Aguas de La Habana, Antonio Castillo Pérez; director de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados de La Habana del Este, Raúl Suárez Fernández;

Población: Anabel Suárez, una de las perjudicadas; Yolanda del municipio 10 de octubre; José Ramón, plomero particular del municipio Centro Habana; Anais López del municipio Boyeros; clientes de las tiendas en moneda nacional.

Pasivas:

Estudio de la CUJAE sobre pérdidas de agua en los hogares; Artículos y encuestas de la revista Bohemia.

LA INFORMACIÓN QUE HACEMOS Y LA QUE DEBEMOS

LA INFORMACIÓN QUE HACEMOS Y LA QUE DEBEMOS

Artículo publicado en http://www.latecla.cu, y en http://mesadetrabajo.blogia.com 

MSc. IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ,

Profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y del Instituto Internacional de Periodismo José Martí. 

La nota informativa o información periodística es hoy en nuestra prensa el género más maltratado en su concepción y estructura. Apenas constituyen pequeños oasis cuando en los diferentes soportes mediáticos reconocemos una señal que la desempolve del maniqueísmo en el que se ha convertido su estructura clásica de pirámide invertida, en la que un lead sumario entregará al lector, oyente o televidente una primera visión, rápida, contundente y concisa, del acontecimiento a narrar.

Luego de casi 150 años de habernos propuesto Lawrence A. Gobright, corresponsal de la AP, su lead convencional -estandarizado y sacralizado por siempre jamás-, aún en las redacciones hay una obediente atadura a su fórmula y muy poco terreno se concede a otras estructuras más contemporáneas y enriquecedoras, a pesar de que hace más de medio siglo Philip Porter y Neil Lusón en Manuel del periodista suscribieron que hay tantos tipos de comienzo de la información como clases de esta, y subrayaron que los tipos de encabezamiento únicamente están limitados por la originalidad del autor. 

Y las renovaciones no quedan solo para las entradas, sino que también se expanden hacia la pirámide invertida, al modo de contar los hechos de mayor a menor importancia, siempre pendientes reporteros y editores de que si es necesario cortar texto, sea de abajo hacia arriba, sin menoscabo del propósito con que se narra el suceso. Sin embargo, esa faja impositiva hace que se releguen otras estructuras igualmente portadoras de intencionalidad: se desestima la subversión del orden que suponen novedosas fórmulas que combinan los datos dentro de la arquitectura de la nota, sin necesariamente atenerse a un orden de mayor a menor importancia que, por demás, está sujeto a la percepción que del acontecimiento tuvieron los hacedores de la construcción de la noticia.

Todo ello no propugna que debamos desterrar la pirámide invertida y el lead tradicional. Todo lo contrario. Quienes transitan el camino del periodismo deben dominar su estructura sólida y eficiente, su estilo clásico y duradero. Pero se trata de dar paso también a otras variantes más modernas que, incluso, ayudan a acercar más a los destinatarios de nuestros productos comunicativos al mensaje.

Estos -los diferentes leads y cuerpos- son dos ejemplos a modo de botón de muestra, el iceberg de un conflicto latente en la redacción de la nota, pero que abarca también otras especificidades dentro de la misma. ¿Por qué hago referencia a ello? Durante muchos años he sido tutora de las prácticas preprofesionales de los estudiantes de Periodismo, profesora de la asignatura Nota informativa o Información periodística en los diplomados de Periodismo que se imparten en Ciudad de La Habana, convocados por la Unión de Periodistas de Cuba y rectorados por la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, y del curso regular de la Facultad.

En esta propagación y a la vez confrontación de ideas hay elementos comunes: de una parte, los periodistas en activo que cursan el Diplomado o asisten a los talleres y conferencias, aceptan teóricamente las nuevas formulaciones, pero no siempre las aplican y las causas son tan diversas que van desde la comodidad intelectual que supone redactar a partir de un esquema tradicional muy validado y seguro, hasta  el rechazo de sus jefes por estructuras que rompen con el orden establecido y, al no conocerlas teóricamente, desacreditan a los reporteros creyendo que "no saben redactar notas informativas". Cuando más, un pequeño elogio por un texto que no es habitual, y casi a modo de disculpa le agregan algún apellido como "información ampliada", "nota comentada", "nota cronicada"...

De otra parte están los estudiantes, abiertos a cualquier saber mientras están en las aulas, en el ambiente académico, en la fragua de las ideas renovadoras. No obstante, también se ciñen más de lo debido a la pirámide invertida y al lead tradicional una vez que han vivido la experiencia del primer ciclo de práctica laboral, y asistido en las redacciones a las rutinas de los procesos productivos, así como escuchado a los profesionales del sector defender la fórmula clásica contra viento y marea.

Entonces, como profesora una siente que hay una etapa perdida en el paso adelante que se espera para la necesaria revivificación de la nota informativa, paso que solo darán después, ya como profesionales enfrentados a sus propias rutinas, a sus radios de acción en el trabajo, a sus fuentes de referencias, y, poseedores de las herramientas teóricas, acudirán a ellas para tratar de entregar productos comunicativos más acordes con lo que necesita el destinatario de hoy, ya sufrido de tanta nota escrita a golpe de qué, quién, cuándo, dónde, cómo, por qué y para qué, en un orden rígido y tiránico.

Esta es la problemática no resuelta, reforzada por el aún escaso deseo que señorea de superarse en las temáticas propias de la profesión, creyendo a pie y juntillas, incluso me atrevo a asegurar que hasta con la mejor buena fe, que todo fue aprendido en el período de estudiantes universitarios, obviando así al periodismo como profesión viva que se renueva constantemente. 

Y lo que es peor: apenas hay nada nuevo, estas tendencias fueron ya descritas hace muchos años, solo que ahora existe un mayor acercamiento a ellas, quizás porque ya en el propio mundo académico se habla de la decadencia de la fórmula tradicional de la pirámide invertida, aludiendo a que ofrece de manera muy funcional la información, lista para ser "digerida" por el gran público. Este no es un criterio único, pues la reina de las estructuras continúa siendo defendida por los teóricos que la validan por su método de comunicación preciso, claro y conciso desde el primer párrafo. 

¿Cómo salvar el asunto? Están abiertos dos caminos. El primero admite dejar la situación tal cual se encuentra hoy y continuar martillando sobre el mismo yunque. El segundo supone comenzar a inquietar el orden y discutir acerca de un género al cual hemos abanderado con las categorías de objetividad, imparcialidad, impersonalidad..., sin darle un humano respiro, sin comtemporalizarlo ni contextualizarlo ni interpretarlo. Y hay una preocupación mayor en mi condición de docente: su estudio no puede dejarse a la espontaneidad, resulta necesario que los estudiantes, mañana profesionales, se preparen desde ahora para dar un mejor futuro a la nota informativa.

¿Por qué ir hacia nuevas formas? Los géneros periodísticos son seres vivos y, por tanto, está implícita en esa condición la capacidad de mejorarse, ampliarse, diversificarse y mixtificarse a través del devenir de la profesión; también, ellos se han ido perfilando hacia otro estadio respondiendo a las exigencias de un público que cambia, que ya no es igual al del siglo XIX, que ya no es igual, incluso, al de hace 20 años en nuestro país.

Este de ahora es un receptor que ha transitado en su condición de protagonista y espectador por situaciones difíciles desde el punto de vista económico, político y social. Situaciones de urgencias y a veces de límite que, sin embargo, no lo han dejado en la estacada intelectual y trata hoy de, como concepto humanístico, alcanzar una cultura general integral como pueblo.

Es un lector, radioyente, o televidente que, conciente o inconscientemente, espera nuevas maneras en la construcción del mensaje y ya no lee sin más ni más bloques monolíticos y aburridos. Toca, entonces, a los periodistas -precisamente en nuestra condición de mediadores entre la realidad y el público-, saber hacerles llegar los hechos que forman parte de la realidad y están en las prioridades de la agenda política, entendiéndose ésta en su concepción integradora de la sociedad en que vivimos.

Y hacerlos llegar de manera objetiva, veraz, apegados siempre a la honestidad profesional de relatar los sucesos tal como los vimos y oímos, tal como los recepcionamos e interpretamos, pero sin desestimar la riqueza del lenguaje, la fina intencionalidad, la arquitectura novedosa al presentar los acontecimientos, de manera que estos no parezcan informes salidos de plantillas repetidas una y otra vez.  

Es por ello que creo firmemente que la nota informativa requiere de una nueva mirada, de una sincera asimilación, de una pronta reactualización en su construcción por parte de "hacedores" y "decisores".

Sí, hablo de la humilde nota informativa que no da cuenta del gran acontecimiento, del imponente discurso, la que no informa sobre el atroz desastre, ni el extraordinario descubrimiento, esa que aporta el periodista a sus medios hablando de la cotidianidad de la sociedad, más que del suceso espectacular; esa que más que noticiosa, es informativa como expresión de seguimiento de la información, esas líneas que por lo general se escriben "mal y rápido" porque creemos históricamente que nos ponen faja a nuestra propia creatividad.

Podría hablar de las otras, pero esas, al menos, son portadoras de trascendencias y en este trabajo estoy abogando por las que llenan los noticiarios de cualquier soporte mediático, aunque en mi opinión particular, todas debían desempolvarse de tanto esquema repetido.

Un segundo aspecto, muy importante como condicionante de esta apertura en la nota informativa, es el desarrollo alcanzado por la radio, la televisión y los medios digitales, soportes mediáticos que han despojado a la prensa escrita de la inmediatez de cuatro de las seis premisas del periodismo. Esos medios están entregando a los públicos casi en tiempo real el Qué, Quién, Dónde y Cuándo. Un diario, una revista, un boletín obligado a reportar cualquier suceso está obligado, entonces, a desarrollar el Cómo, el Por qué y el Para qué.

Estamos hablando de receptores que ya no están interesados en que nosotros le "anunciemos" mañana lo que ya escuchó hoy en los noticiarios matutinos, vespertinos o nocturnos de la radio y la televisión, o lo encontró en algún medio digital.

Él quiere saber lo que significan los hechos tanto para el país como para sí, necesita saber los por qué, profundizar en el contexto en que se realizan y de lo que no siempre tiene dimensión exacta aunque reciba un aluvión de informaciones sobre los mismos, pero no interconectadas. Requiere que le presenten el significado de las cosas. Por ese camino estoy asumiendo la interpretación en la nota informativa, género al cual ella tributa, pero que en general en nuestros medios se trata de encasillar solo en el informativo, muy necesario, diría imprescindible, pero no única manera de expresión.

Hoy, una información que contextualice, en la que se presenten antecedentes y significados, y el reportero se permita hasta una proyección, es lo más parecido a lo que José Antonio Benítez llamó "información integral", término llevado y traído por tirios y troyanos, a veces muy superficialmente, y otras de manera anecdótica.

En este entramado también es honesto decir que nos ha faltado visión para dar el salto, y muchas veces hemos acomodado nuestras mentes a las rutinas que imponen el conocimiento establecido, la forma de hacer más fácil, y la aceptación segura.

Un problema hoy que tiende a agudizarse en las notas que escribimos trasciende ya las interminables coberturas de reuniones y actos que poco o nada significan para el receptor si no se les explica acerca de su importancia, si no se les "sazona" con los aderezos antes expresados. Al mal estamos incorporando el absurdo de dar más importancia a quien dice una información que al hecho mismo constituido en noticia. Un ejemplo: si se produce el derrumbe de un edificio a causa de vientos huracanados, lo importante es eso por sus implicaciones para las personas que allí viven, para la preservación de la ciudad, y no si lo dice éste o aquel vocero, que bien pudiera pasar a un segundo momento dentro de la información.

Todo ello inevitablemente nos lleva a subvertir el orden y de contadores de historias -que eso somos por naturaleza los periodistas-, nos estamos convirtiendo en contadores de declaraciones, las más de las veces llevados por un acrítico hacer reproductivo. 

En modo alguno hablo desde posiciones académicas asépticas, sino desde la posición de quien ha estado por 30 años en las filas de los reporteros de base, en las filas de quienes intentamos dar a conocer el latir cotidiano de la vida nacional, ese acontecer que estamos llamados a ofrecer sin estridencias, sin escándalos, con mesura, equilibrio, responsablemente, y todo inserto, además, en una complejidad política que nos obliga a ser altamente cuidadosos en los mensajes, de manera que el enemigo no halle en ellos ningún resquicio.  

Y es justamente la experiencia práctica la que me lleva a afirmar -sin menoscabo de mis colegas que mucho y bien hacen en condiciones no siempre idóneas- que hoy se requiere de periodistas que abracen de "dicho y hecho" la reactualización constante, porque solo así podrán construir sobre el papel mensajes más sólidos, tal como los demanda el público.

La nota informativa, a mi modo de ver, requiere de una revitalización desde esa perspectiva. Y a propósito de esto, citado por María Carolina Alcalde y Rafael Jorquera, estimo la definición de Periodismo Interpretativo que hace Abraham Santibáñez, profesor de la Escuela de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad Diego Portales, de Chile:

"Interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido de los hechos noticiosos que llegan de forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector no especializado. Por exigencia profesional, además, esta interpretación debe tratar de prescindir de opiniones personales, debe basarse en hechos concretos y opiniones responsables y que sean pertinentes y debe ser presentada en forma amena y atractiva".

Concha Fagoaga, catedrática de Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, precisa: "Los periodistas no solo reproducen lo que ven y oyen, ejercen también una investigación sobre lo acontecido porque los hechos no se producen descontextualizados de una situación económica, social y política concreta. Los hechos no surgen aislados de una realidad más amplia, se insertan en ella...".

En ese camino, Eduardo Ulibarri en su libro Idea y vida del reportaje nos abre puertas a la reflexión acerca de los hechos, a preguntarnos en su presente qué significan, si surgen aislados o forman parte de otros y cómo se vinculan a ellos, si introducen cambios significativos, a quiénes afectan de inmediato, si contienen elementos polémicos y cuáles fueron los factores más cercanos que precipitaron su aparición.

Pero esos mismos hechos, argumenta el teórico, tienen un pasado del que habrá que decir algo al receptor: por qué ocurrió, sus antecedentes, con qué acontecimientos anteriores está vinculado, si pueden identificarse causas relevantes, qué ha ocurrido con situaciones similares en otras épocas o lugares, si existen analogías relevantes.

Y cerrando el ciclo de cuestionamientos ubica el probable futuro del hecho y sus posibilidades de desarrollo, con qué otros factores puede relacionarse, en qué o en quiénes repercutirán. Como puede apreciarse, toda una muestra de interrogantes válidas de ajustarse a cualquier suceso para darlo de manera integral.

Rolando Gabrielli, en Noticias del mundo cierra en Nueva York (El otro periodismo hispano), plantea que el gran capital de un medio es el periodista, su conocimiento, imaginación, manera de examinar los hechos, reproducir la verdad con gracia, ética y proyectar con el poder indiscutido de la veracidad, los acontecimientos, cualquiera sea su magnitud.

Esta es una definición que, a mi entender, incluye y reivindica a la nota informativa, género que es la base de todos los demás, columna vertebral del informativo de cualquier soporte mediático, y que requiere ser estudiado y practicado en profundidad.

Sobre todo, porque hay que tener en cuenta que en los medios diarios el periodista un día escribe un comentario. Un día redacta un artículo. Un día se inspira y nace una crónica. Un día tiene un argumento que le permite presentar el reportaje "paleta". Pero los medios diarios requieren todos los días de muchas y diversas notas informativas.

Por tanto, un desafío de hoy es la revitalización de los estudios de la nota informativa o información periodística a partir de una sistémica investigación que nos permita, como docentes, mantenernos actualizados sobre lo más novedoso que ocurre a nuestro alrededor y, a partir de esos presupuestos, asumir o rechazar de acuerdo con la escuela cubana, lo cual nos ha salvado del síndrome reproductor, tan estéril y de nefastas consecuencias.

Como expresara el profesor español Juan Antonio Giner (citado por la doctora María Eugenia Oyazur, en Cultura y enseñanza del Periodismo), la formación de los periodistas y comunicadores sociales a nivel universitario no puede reducirse al adiestramiento, aunque sea sistemático, de los "trucos" del oficio ni tampoco "evaporarse en simples disquisiciones de comunicólogos".

Es preciso formar periodistas propietarios de una cultura general integral diamantina, críticos y autocríticos de sí y del mundo que los rodea, sin que por ello pierdan valores universales del hombre que tienen una expresión mayor en la honestidad profesional y la comprensión y el respeto a la diversidad.

Vivimos épocas de grandes cambios y en los que se imponen nuevas maneras de decir, formas que, por demás, hace mucho fueron inventadas y que, de cierto modo, hay que "redescubrir". Cabe aventurarse y suscribir con quienes ya vaticinaron que el porvenir está en aquellos medios de comunicación que pacten de veras por la calidad de sus propuestas, la inteligencia y creatividad de sus profesionales, y el talento para comunicarse con sus públicos. En suma, por la posibilidad de hacer reflexionar en la misma medida que inquietan y emocionan a receptores que nunca han sido pasivos: medios de prensa y periodistas que sean capaces de librarse del apego enfermizo a una fuente y a la falta de contextalización, que voten por dar vida propia a las redacciones y en ellas propicien el debate, la lectura, la búsqueda de lo que se hace en otros lugares, para compararse.

Esa es la tesis de Carlos Soria, quien en Triunfarán los periódicos que tengan propuestas informativas nuevas, imaginativas y frescas, y también suerte, en entrevista para la revista Ideas Online, señala que triunfarán los periódicos donde se den cada día todas las noticias que importan, sazonadas con un claro valor añadido, y algunas buenas historias. Y agrega que también triunfarán aquellos diarios "que están en las antípodas del ‘cortar y pegar'. Proporcionan todas las noticias que importan, quintaesenciadas y enriquecidas con inteligencia redaccional, y también en esto están las antípodas de los periódicos que tratan la información como una lluvia sin sentido". El mismo Soria sostiene que la realidad en muchos mercados es tristemente contraria al presentar periódicos clónicos, semejantes entre sí como una gota a otra gota.

Tomás Abraham, filósofo, profesor titular de la Universidad de Buenos Aires y autor de La aldea local, decía en el Foro V Espacio de Ideas: "La puesta en escena de la información requiere una distribución de roles para lograr efectos dramáticos. Las noticias deben tener el diseño apto para una determinada, como decía Flaubert, educación sentimental. También deben constituirse las noticias en ‘emoticias', combinación entre emoción y noticia. El logro de una emoticia no sigue pautas universales, no hay receta para eso. Depende de la cultura de la comunidad a la que se dirige digamos entonces que el estilo es el pueblo". Y Miguel Bonasso, autor de Diario de un clandestino y maestro del periodismo de investigación, comenta también en ese escenario teórico: "...la noticia tiene una historia y tiene un futuro, marca un derrotero que es importante que la gente conozca hacia donde va".

Es desde esos presupuestos que nuestro periodismo asume un reto a partir de la cotidianeidad de su hacer: La información que hacemos y la que debemos, vista desde las múltiples perspectivas que dimanan del hecho en sí de construirla; pero, por sobre todas las cosas, la que a nosotros nos toca darnos desde la altura de la profesión, y la que nos reclama el pueblo cada vez más culto que nos lee.

Hora es de detener ese languidecer que no parece tener fin. Ese verla cada día aparecer más pobre, más deslucida de vestimenta creativa, de aporte sustancioso del acontecimiento del que da cuenta, y más dada a emparentarse con el informe ministerial o sectorial que a la vida misma que se supone representa.

La nota informativa requiere hoy de una actualización y una nueva lectura en su construcción, y esta ha de surgir desde las mismas aulas donde por primera vez el futuro profesional de la información entra en contacto con ella, por lo que su enseñanza debe trascender el carácter instrumentalista -afincado en el "saber hacer" el lead tradicional y la pirámide invertida, ordenar rígidamente los datos de mayor a menor importancia, y excluir al reportero de toda personalización-, y asumir otras formas más novedosas de comunicación, así como tomar del periodismo interpretativo la capacidad de situar al receptor más concretamente ante los acontecimientos.

Por ello, quiero compartir las palabras de bienvenida del sitio del Centro de Estudios Avanzados en Periodismo Narrativo: "Noticias con gusto a vida, a experiencia, a contar los diferentes mundos que se entrelazan para formar la realidad. Explorar formas innovadoras de contar y de pensar la información. De considerar la mirada personal -la nuestra y la de los otros- como algo que suma y no que resta".

MARCA PARA TODA LA VIDA

MARCA PARA TODA LA VIDA

El tatuaje. La moda de  grabar dibujos en la piel va en ascenso y la mayoría de las personas desconocen los riesgos que esa práctica puede ocasionar a la salud.

YADIRA MARTÍNEZ PADRÓN Y ONEIDYS HERNÁNDEZ VIDAL,

estudiantes de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Desde  varios días tratan de convencerlo, le demuestran que no  hay problema, que el Chedy es uno de los mejores de la Habana. Sus instrumentos están esterilizados –le explican-, utiliza varios colores y, además, es barato. Solo tienes que dar el paso y acabar de “matar esa jugada”, le dice uno de sus compañeros. Ni que fuera gran cosa, eso casi  ni duele, además, para un hombre  no es nada. Y es que Marlon no se decide aún a hacerse un tatuaje. Su conocimiento sobre el tema es escaso, pero tiene que arriesgarse, pues de lo contrario sus amigos no lo tendrán en cuenta como uno más del grupo, por no tener la marca  que los distingue.

Al fin llegó a la conclusión de que no quiere  dejar de ser del clan. Por tanto, se hizo su  obra de arte, como lo llamó durante algún tiempo, por “solo” 15 CUC. No es menos cierto  que era una verdadera  obra de arte, pues aquel Jesucristo como un lienzo  matizaba su antebrazo derecho con un colorido que  destacaba a simple  vista. Ahora Marlon sí está a la moda. Lleva en su cuerpo el  reflejo de lo que cree es una gran valentía. Ya forma parte, en gran medida, del grupo que dice ser su amigo. Rompió las ataduras.

El tatuaje es un símbolo que distingue socialmente a las clases, y para este joven que apenas comienza su andar por la vida, esa marca es solo producto de la moda pero, a diferencia de su cabello  teñido que un día crecerá y volverá a ser de su color, el grabado lo llevará para siempre, incluso, cuando anciano su piel se arrugue  cual hoja de papel.

Un mito con historia

El tatuaje, moda tan peligrosa, no es algo actual (aunque esté de actualidad), sino que se remonta a las primeras sociedades y es tan antiguo  como el hombre. El origen de la palabra es incierto, se dice que deriva del polinesio TA, que significa golpear un hueso contra otro o sobre la piel, consiguiendo el sonido TAU-TAU. Tatuarse significa grabar dibujos en la piel introduciendo materiales colorantes bajo la epidermis mediante punzadas hechas con un instrumento afilado.

En la antigüedad se utilizaba para impresionar y asustar a los enemigos de batalla. Tatuándose la cara y el cuerpo como preparación para el combate, no solo se lograba espantar a los rivales, sino que los dibujos epidérmicos característicos  les  servían como lenguaje, como símbolos identificativos para reconocerse  como parte de un clan o tribu.

Esta técnica para pigmentar la piel se conocía en el antiguo Egipto desde el año 2000 a.n.e,  aunque alcanzó  la  perfección en  Japón  y Francia. En otras naciones, como las africanas, son  indicadores de prestigio social, mientras que en Occidente no tienen la importancia y representatividad  que en otras sociedades más  primitivas o rituales, y normalmente han sido un símbolo diferenciador negativo.

Era tradición que los marineros, soldados y  presidiarios lo usaran como una manifestación de masculinidad y fidelidad. Durante las Guerras Mundiales representó una señal de pertenencia que afianzaba la camaradería y el espíritu del cuerpo entre los soldados.

Otro uso que se le dio fue como castigo, ya que individuos acusados de sacrilegios debían ser tatuados; debido a esto, médicos griegos y romanos  empezaron a practicar la remoción de tatuajes. 

Es revelador que los aztecas no lo usaran. Y en el caso de Norteamérica, el tatuaje se asoció con prácticas religiosas y mágicas: era un rito simbólico del paso a la pubertad, una marca única que permitía al alma superar los obstáculos en el camino hacia la muerte.

Una  moda  peculiar

Actualmente el tatuaje es reconocido como un adorno corporal que expresa un mensaje personal de las personas para manifestar sus inquietudes, deseos y esperanzas. Estas pigmentaciones de color en la piel varían en el estilo como la moda misma y han evolucionado de manera tan impresionante que estamos en presencia de un arte con orígenes profundos y universales.

Lo más llamativo de dicha tradición es la nueva dimensión que ha alcanzado en nuestra sociedad. A los ante referidos motivos para enfrentar esa pintura punzante, se han añadido el “porque me gusta”, “porque queda bien”, paradigmas frívolos del atrayente poder de sugestión de determinadas y extrañas modas, con la particularidad   de que el tatuaje, además de marcar a las personas, las hace cargar toda la vida con una huella.

Las razones que los jóvenes alegan para tatuarse son, primero, el gusto por él; segundo, para verse más guapos y “ligar más”. Lo cierto es que sus ídolos más populares como futbolistas y cantantes les preceden en una moda que cobra auge, sobre todo en esa edad. 

Según encuestas realizadas por estas reporteras, la mayor parte de la población más joven que se interrogó lleva un tatuaje, y otro por ciento desearía hacérselo por motivos similares a los anteriormente expuestos, con la limitante de la minoría de edad en muchos de los casos. Esto si se tiene en cuenta de que un gran número de los jóvenes “pinchados” lo mantienen oculto bajo las prendas  de vestir y  pasan inadvertidos  por miedo a la reacción de los padres.

“Cuando vemos a algún joven tatuado por la calle, mi padre me dice constantemente que el día que me descubra uno, ahí mismo me pega la plancha. Por eso nunca me he hecho ninguno, me da miedo”, expresó una joven estudiante del politécnico capitalino  Mártires de Girón. Otros muchachos, por el contrario, comentan que  les gusta, pero solo para verlo en los demás y no para ellos.

Los tatuajes pueden ser cicatrízales (que cicatrizan la piel) y queloideos (que se levantan de la piel). La raza negra es más propensa  a esta última variante, pues tiende a hacer queloides con gran facilidad.

Las partes más comunes para tatuarse son la cara, la cabeza, las manos (poco recomendable ya que la tinta pierde fuerza en poco tiempo), el cuello (un lugar bastante erótico), los genitales (¡Vaya que hay gente que le gusta!), los muslos, los tobillos (las mujeres prefieren esa parte y se les ve muy sexy), los brazos, la cadera, la espalda y el estómago (el lugar más difícil, ya que es un área muy blanda y no tiene suficiente fuerza de apoyo). 

Alex  González  Llanes es un joven de 33 años que reside en el Cerro capitalino. Al respecto, comenta que los tatuajes para él no son solo  dibujos que se trasfieren a la piel, delinean y colorean. “El  diseño elegido por la persona demuestra el gusto personal y tendencias artísticas; a ello se debe la existencia de muchos estilos”, asevera, y después añade que los tatuajes lo  transportan a  cada  época de  la vida en que se  los hizo.

“Considero que ninguna persona merece ser tratada como marginal solo  por llevar  un grabado en su piel, hay que mirar más allá. Existen del otro lado del sol quienes no llevan tatuajes, se levantan por la mañana, hacen su caminata habitual, un poco de ejercicio físico  y luego de ducharse  halan el gatillo  de un arma  y acaban con el mundo, exterminando  inocentes. ¿Sabes por qué lo hacen?, quizás estén respaldados únicamente por intereses políticos que son totalmente ajenos a las miles de personas que mueren diariamente. ¿Acaso ellos no merecen ser tildados de marginales, en lugar de quienes deciden marcarse sin perjudicar a nadie? Nunca he pensado en quitármelos”.

El tatuaje es exclusivo de su portador y no existen barreras de sexo, clase social y cultura, y sería ingenuo pensar que solo una determinada clase de personas se inclina a portarlos.

Las señas personales de cada individuo pueden indicar la pertenencia a un grupo cultural u organización, como es el caso de la temible banda de origen salvadoreño Mara Salvatrucha, que siembra  el terror en la frontera sur de México  por la violencia de sus integrantes.

Luego de someterse a pruebas de fuego, los aspirantes ganan el derecho a tatuarse el nombre de la organización, la huella indeleble que los hace parte del grupo. De ahí que los tatuajes revistan vital importancia en el mundo de esos presuntos criminales. El más frecuente es la frase “Perdóname  madre mía por esta vida loca”, siete palabras alrededor del cuello, una identificación de lo que será a partir de ese día su nueva vida.

También se tatúan tres puntos en el antebrazo a la altura del codo, entre la parte frontal del dedo pulgar y el índice, y significan dinero, droga y mujeres. Por cada homicidio marcan con la tinta en la comisura externa de los ojos, y calaveras en los tobillos. Una vez que ya no se es digno de pertenecer a la organización los excompañeros arrancan con un cuchillo todo lo plaqueado del cuerpo, dejando al desertor escasas posibilidades de sobrevivencia.
 

¿Sin daños  a  tatuados?

¿Un tatuaje dolerá? La respuesta es sí, ya que las agujas perforan la piel causando una herida. Entonces, la pregunta es: ¿se puede soportar el dolor? Y la respuesta es también sí, pues el cuerpo suelta endorfinas que disminuyen  la molestia. 

Aunque los jóvenes dicen conocer los riesgos que conllevan estas prácticas para la salud, la mayoría manifiesta necesitar más información sobre el tema. Además, tres de cada cuatro cuenta que tatuarse les ha producido dolor, inflamación o picor durante unos días o semanas, así como que el profesional utilizó en la mayoría de los casos, pero no siempre, aguja estéril y guantes, y en pocos casos anestesia.

Al respecto, la doctora Mónica Álvarez, especialista de Segundo Grado de Dermatología del hospital Calixto García, comenta que el tatuaje es una agresión a la piel y puede provocar infecciones, dermatitis por contacto, así como una vía de inoculación del virus  VIH: “Estos  procedimientos son realizados por un personal que en ocasiones no está capacitado y pude no haber una correcta esterilización de los materiales con los que va trabajar”, comenta.

“En la Segunda Guerra Mundial unos marinos se hicieron unos tatuajes en Australia  y al cabo de dos años en esas regiones de la piel aparecieron lesiones de lepra porque las agujas no estaban esterilizadas”, pone como ejemplo.

Para  quien piensa hacerse un tatuaje la higiene es muy importante. Una  vez  terminado, lo conveniente es botar toda la tinta sobrante (preferentemente vegetal) así como el resto de los utensilios. De no ser así, el material deberá estar correctamente esterilizado para próximos trabajos.

Existe  un colorante que se llama Cinabrio (sulfuro de mercurio) que da el color rojo. Ese producto es espiroqueticida  y mata la espiroqueta que es la que produce la sífilis.

Es decir, si un paciente tiene lesiones de esa infección de transmisión sexual  y se  hace un tatuaje que contenga  dicha sustancia, puede tapar el diagnóstico, porque en esa zona  no van a salir las lesiones de la infección. De ahí, entre otros aspectos, que la tinta con que se realizan los tatuajes puede ser perjudicial para la salud. En ocasiones hasta se utilizan pigmentos industriales que tienen otros fines en la industria, como la pintura de autos, lo cual provoca irritaciones en la piel.

Lo hecho, ¿hecho  está?

Entre tanto,  otros incurren en el arrepentimiento una vez hecho “el daño”, sometiéndose a riesgosos tratamientos realizados por cirujanos competentes en medios higiénicos adecuados.

Como dice Yailyn, una joven  de 19 años,  “no es lo mismo ver las cosas en otros que en nosotros mismos; al principio me embulló mucho la idea de llevar un tribal en mi espalda, pero no me gustó ni un poquito como me quedó. ¿Qué  me hicieron? Cuando mi mamá me lo vio quiso ‘matarme’. Fuimos a ver un médico de quien decían  era muy bueno eliminando tatuajes. Me sometí a varios tratamientos  y ya ves, esa horrible marca quedó en mi espalda. Ya no más pantalones a la cadera ni bikinis para la playa”.

Quitar un tatuaje no es cosa fácil. Por lo general, los motivos que conducen a las personas a querer retirárselos son  inconformidades con el diseño realizado, porque han pasado de moda para ciertas edades, porque solicitan un trabajo donde no se los permiten o porque los pigmentos empleados en la realización del mismo se han decolorado con el paso del tiempo.

Existen varias formas de retirar un tatuaje. Sobre ello, el doctor José Manuel Suárez, especialista en Primer Grado de Cirugía Plástica y Quemología del hospital Miguel Enríquez, comenta que entre los  tratamientos más frecuentes se encuentran el de exérsis, que consiste en retirar las capas de la piel y todos los pigmentos de color de la superficie marcada.

En otras ocasiones, si el es estrecho, se  elimina con bisturís toda  la dermis y se sutura o se aplica otro proceder como autoinjertos   para el cierre de la superficie resultante, o simplemente se puede contra tatuar el área tratando de cubrir la zona con el color propio  de la piel u otro similar.

Según señaló el especialista, someterse a cualquiera de estos  métodos implica una serie de riesgos propios de cualquier tratamiento quirúrgico. Puede ocasionar irritabilidad, alergias o  infecciones por el propio procedimiento, por escisión de la herida resultante, entre otros.

Aunque estas son las técnicas más recurrentes, es válido aclarar que no son del todo efectivas, señala el doctor. Pueden dejar secuelas tales como cicatrices inestéticas; cambios de coloración  en la dermis, conocida como  hipocromía en  los casos de que la piel quede más clara, e hipercromía, si es más oscura; pérdidas permanentes  de los cilios; dispersión de pigmentos, infecciones o alergias, entre otros. Todas ellas son perjudiciales para la salud y  atentan contra la estética en el caso de las jovencitas, que son quienes más acuden a este tipo de prácticas.

Los seres humanos que alteran su armonía corporal de esa manera se escudan en la justificación de lucir bien y generalmente no miden las consecuencias que provocan las perforaciones a la piel. Tal vez sea la sociedad en su conjunto la que favorece tan extraña suerte de comportamiento. Lo cierto es que la moda de los tatuajes  parece haber llegado para no marcharse y por días aumenta el  número de personas, jóvenes en su mayoría, que estigmatizan su piel por simple gusto o  por “moda que por lo general incomoda”.

FICHA  TÉCNICA:

Tema: Los tatuajes

Tesis: El tatuaje se ha convertido en una moda, que a diferencia de las demás, puede ser perjudicial  para la salud. (Afectaciones a la piel)

Tipo de Título: Genérico

Tipo de entrada: Anecdótica

Tipo de Cuerpo: Por bloques temáticos.

Tipo de cierre: Cierre de Conclusión
 
Estrategia de Fuentes:

-Consulta  en Internet y la biblioteca de la Encarta 2007

-Consulta a periódicos  y revistas

-Entrevista a  Mónica Álvarez, Especialista de Segundo Grado de  Dermatología y Cosmetóloga del Hospital Calixto García.
 
-Entrevista a José Manuel Suárez, Especialista  de Primer Grado en Cirugía Plástica y Quemología del Hospital Miguel Enríquez.

-Entrevista a Alex González Llanes,  tatuado en cinco ocasiones

-Entrevista a Yoan  Rivero León, Tatuador del municipio San José de las Lajas

-Entrevista  a  Yailyn  Rubio Pérez, joven que se retiró un tatuaje
 
-Encuesta a personas no están tatuadas

-Encuesta a  personas que quisieran tatuarse

DE MADAGASCAR A MADRIGAL

DE MADAGASCAR A MADRIGAL

¿Por qué no asimilar los cambios en los filmes de Fernando Pérez si continúan siendo expresión de lo más íntimo del ser humano?

ROSY AMARO PÉREZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

La vida cierra ciclos al margen de todos. Muchos esperan algo parecido a lo que hasta ahora ha sido. Algunos exigen que sea mejor. Otros confían. Y unos solo buscan lo diferente en lo nuevo.

Aquel cineasta se lanzó al abismo de lo incierto. Vino por el camino de la espiritualidad, el mundo interior y mantuvo el contexto en el que vivía y se identificaba, ese que es inevitable porque irremediablemente marca para siempre.

Ganó los aplausos de la mayoría que reflejó en su cine. Había logrado tres largometrajes que movían conciencias, estremecían corazones y emocionaban al espectador que veía su realidad en la pantalla grande. Hizo protagonista sin maquillaje al hombre cotidiano, ese que sintió interrumpida su vida y truncados sus sueños.

Y entonces lo encasillaron en esa línea. Fallaron, porque ahora vuelve a empezar, sin renunciar a lo hecho, pero buscando lo diferente. Así vive hoy Fernando Pérez, cineasta al que la crítica cinematográfica consideró la figura más importante de los años 90 del siglo pasado.

El “período especial” frente al espejo de Fernando

A fines del siglo pasado los cubanos vivieron contradicciones, desesperanzas, conflictos y angustias que abatieron su existencia. Los problemas económicos del país llevaron a la lucha por la supervivencia a las familias. Solo importaba qué habría en la mesa para comer la próxima vez. Muchos se preguntaban: “¿Dónde estoy, Dios mío?”

En esas circunstancias, Fernando Pérez filmó Madagascar, película en la que comienza un cine más enfocado a lo interior de sus personajes y, por tanto, empezó a utilizar un lenguaje sustentado justamente en una mirada más metafórica y simbólica.

Era su aspiración desde hacía mucho tiempo y encontró en la difícil situación del período especial la coyuntura en la que podía expresar esa línea, la cual forma parte de una búsqueda ascendente. Para él, Madagascar corresponde a la mirada de una época que nos tocó vivir a todos los cubanos.

La película levantó disímiles polémicas porque, como muchas obras artísticas, tenía un contenido político muy vinculado al momento que vivía la Isla, algo que motivó incomprensión en algunos sectores de la sociedad.

Luego nació La vida es silbar y el director volvió a dejar al desnudo las contradicciones que más calan en el cubano común, ese que lucha por ser como “quiere ser” y no como “debe ser”, según los esquemas establecidos.

Otra vez el público veía su realidad en la pantalla, no tanto la material que seguía compleja, sino la de los pensamientos, las ideas y los dogmas que tanto daño hacían, más aún en una época de disyuntivas.

La Habana en su Suite

La quinta película de Fernando Pérez sería Suite Habana. Para muchos constituye el cierre de una serie formada por Madagascar y La vida es silbar, en la que el tema central es la vida y el escenario único, La Habana de siempre.

Mercedes Santos Moray, periodista y narradora, afirmó que “se ha producido lo que considero el cierre de una trilogía que hace, de la capital, la metáfora de un país y de una historia, con la pupila nada complaciente del artista, pero con el corazón transido de amor y de pasión.”

De Suite Habana Fernando Pérez dijo: “Superó para mí todas las expectativas que tenía, sobre todo en la relación con el público cubano…Es el cubano común, pero no a través de una mirada común. Quizás el espectador ha descubierto otra luna del espejo que lo refleja. Hay un conjunto de circunstancias que parten de la película y van más allá de ella”.

Suite Habana superó no sólo las expectativas de su director, sino también del público. El espectador esperaba algo similar a los filmes  anteriores y encontró una obra aún mejor.

Gran conocedor de la filmografía cubana, el crítico Rolando Pérez Betancourt, luego del estreno aseguró: “Fernando Pérez acaba de entregar uno de los filmes más importantes de la historia del cine cubano. No solo por los sensibles planteamientos que realiza, a medio camino entre el documental y la ficción, sino por la cantidad de valores formales que logra encajar en una entrega signada por los riesgos artísticos”.

A Suite Habana le dan brillo las historias que cuenta y cómo lo hace mediante la banda sonora, realizada por Edesio Alejandro, en la que se mezclan música, sonidos y ruidos cotidianos de la ciudad; la fotografía de Raúl Pérez Ureta, quien buscó en todo momento los detalles y la poesía en cada encuadre para reflejar esas vivencias, no nacidas de la imaginación de un guionista, sino de las calles habaneras y sus habitantes, quienes a pesar de todo viven y siguen soñando.

¿Y entonces, ahora qué venía?

Después de casi cuatro años sin filmar, Fernando Pérez volvió en esta ocasión con Madrigal. A muchos los “ha decepcionado” porque, según ellos, “no tiene nada que ver con su estilo, la realidad de hoy y con nosotros los cubanos.  Además, no se entiende”.

Hay diferencias entre Madrigal y lo que hasta el momento venía haciendo el cineasta. Esta vez las historias parten de una realidad ficticia. La primera narra cómo un muchacho conoce a una joven en la que, en un principio, solo busca bienestar material, pero después cree enamorarse de ella.

La otra historia se inicia en el 2020 en un mundo creado por el muchacho de la primera parte. Basada en un cuento esa realidad imaginada tiene como característica que sus habitantes poseen derecho sexual sobre sus semejantes, y los protagonistas buscan salvarse de eso.

El cineasta piensa que “el tema de lo aparente y lo real está en el centro de interés de todas las relaciones humanas” y  por eso quiso que formara parte del lenguaje de la película. Para esto colocó al público ante imágenes y situaciones cuyo sentido no es el que aparentan en un inicio, lo que convierte a Madrigal en su película más riesgosa en el sentido de la búsqueda deliberada de un artificio, principio de toda creación.

Anselmo Fernández, espectador habitual en la Sala Multicine de Infanta, dijo para este reportaje que “no le gustó Madrigal porque eso no es cine, sino una obra de teatro con un pésimo guión apoyado en diálogos vacíos de contenido”.

Sin embargo, Luis Álvarez, capitalino que también salía del cine, se sintió satisfecho porque, “aunque no lo haya entendido completamente, me llevé la idea de las dos historias y el dilema que encerraba a Javier en la decisión de ‘ser’ o ‘no ser”.

Para Guennady, joven habanero, ver Madrigal “fue una frustración espectacular” y se preguntó: “¿Por qué dejar el sentido de la historia completamente a la deriva; por qué dejar que el espectador también invente la historia o algo parecido?”.

Por otro lado, la periodista Santos Moray, dijo que “mientras veía y asimilaba las secuencias de Madrigal…donde confluyen explícitas deudas al teatro, la literatura y el cine, enmarcadas las dos historias y la estructura del largo por la poética imaginativa, simbólica y de corte metafísico…, mientras me introducía en ese fuerte acento ficcional de la película, mi corazón compartía la certeza del riesgo, y la validez de optar por la experimentación que tiene todo artista en cualquier manifestación”.

Lourdes de los Santos, realizadora del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), manifestó: “La película me encantó, muestra un Fernando más intimista y sentimental. Las historias que narra son metáforas de la vida, y puede que esté un poco hermética  la trama, pero él es así”.

Y Raciel del Toro Hernández, estudiante de 5to. año de Periodismo de la Universidad de la Habana, expresó: “Creo que esta vez la metáfora se le quedó corta a Fernando Pérez,…pues te descubres durante toda la película intentando entender lo que te quieren decir, para al final darte cuenta de que no había que esforzarse tanto porque han estado repitiéndote una y otra vez, desde el exergo, la supuesta tesis del filme: ‘Nada de lo que parece, es”.

Finalmente el cineasta declaró a esta reportera: “Madrigal fue un reto para mi y ahora lo es para los espectadores. Hasta el momento he sentido un público enfrentado a una película que no puede valorar de inmediato en términos absolutos. Aquellos que lo hacen —a favor o en contra—, son los menos.

“Y la dinámica que Madrigal propicia hasta ahora es la de la diversidad de cuestionamientos, preguntas y reflexiones. La acogida del público que la ha visto ha sido respetuosa y cálida desde la inquietud —o desconcierto—, que la película provoca.”

¿Primera vez?

Ya en otra ocasión Fernando Pérez sorprendió dando un salto en su forma de hacer cine. El filme Clandestinos estremeció a muchos con la historia de revolucionarios en la clandestinidad antes de 1959. El pasaje, aunque contado en numerosas ocasiones, quedó hecho de manera muy creíble, casi real. Las actuaciones de los protagonistas Luis Alberto García e Isabel Santos, además de la banda sonora de Edesio Alejandro, quien por primera vez incursionó en ese tipo de trabajo, fueron elementos decisivos en el éxito del largometraje.

Después apareció Hello Hemingway, filme ambientado en la misma época que Clandestinos, pero que refleja la vida de una adolescente con sus preocupaciones y sueños en una Cuba que unos jóvenes trataban de definirle su destino.

Especialistas en cine agrupan a Clandestinos y Hello Hemingway en una primera etapa de Fernando Pérez, y reconocen que no están muy ligadas a la trilogía que forman Madagascar, La vida es silbar y Suite Habana; y mucho menos con Madrigal. Eso denota un cambio en el cine de Fernando Pérez. Por lo tanto, el salto de estilo no es la primera vez que ocurre en la filmografía de este cineasta.

¡Acción!…Corten

A veces no se entienden los cambios por estar encasillados en esquemas creados debido a las circunstancias. En ocasiones no se quieren reconocer por temor a lo nuevo. Y debe ser todo lo contrario. En lugar de huir a lo diferente conviene tratar de entender el por qué y cómo se cambia sin darse cuenta.

Así lo hace Fernando Pérez. Cambia su estilo y disfruta lo que hizo porque responde a sus ideas, pensamientos, sentimientos y sobre todo, a sus sueños. Quizás vuelva a revolucionar o mantenga su forma de hacer cine en el nuevo proyecto que espera comenzar a filmar en poco tiempo.

Como premisa, nos comentó  que “se trata de una película de ficción sobre la infancia y juventud —hasta el presidio político— de José Martí, Héroe Nacional de Cuba”. En estos momentos escribe el guión, inspirado en la historia, pero a través de su mirada, esa que al decir de muchos roza la perfección. Le tocará a los espectadores descifrar al cineasta que un día los reflejó y hoy sigue haciéndolo a su manera.

Ficha Técnica:

Tema: El cine de Fernando Pérez

Tesis: Cómo cambió la última película de Fernando Pérez, Madrigal, respecto a sus anteriores largometrajes.

Tipo de Reportaje: Interpretativo a partir de la búsqueda de diversas fuentes para que el lector pueda hallar su propia conclusión.

Tipo Título: De  referencia al tema

Tipo de entrada: Deductiva

Cuerpo: De bloques temáticos

Cierre: De proyección o futuro

Estrategia de Fuente:

Activas

Fernando Pérez
Anselmo Fernández
Luis Álvarez
Lourdes de los Santos
Guennady
Raciel del Toro Hernández

Documentales
Mercedes Santos Moray
Rolando Pérez Betancourt
Fernando Pérez
    

MEMORIAS: SILVIO, VESTIDO Y SIN SOMBRILLA

MEMORIAS: SILVIO, VESTIDO Y SIN SOMBRILLA

JUSTO PLANAS CABREJA,

estudiante de tercer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

La historia comienza mucho antes que este lunes de aguas. Comienza con la primera vez que escuché a Silvio, pero sería demasiado injusto que contara mi versión cuando desde las seis de la tarde había fans en la Escalinata de la Universidad de la Habana esperando por él. La noticia había rodado como una bola de boca en boca: Silvio va a dar un concierto a favor de la ecología.

Así mismo se corrió la voz a las 8:30: no iba a venir. Y, aunque la desesperanza mojaba más que el aguacero -¡y mira que el aguacero mojaba!- nadie se movió. A esa hora, hasta el Alma Mater estaba apretada de tanta gente. La Escalinata parecía un mar de ojos ansiosos, de ropa húmeda. El humor con la naturaleza no era muy relajado; si de la multitud hubiera saltado una vocecita inocente gritando: ¡Protejamos el medio ambiente!... pero nadie iba a decir aquello en ese momento.

La ansiedad una hora después por poco hace que el Alma Mater se comiera las uñas. El escenario parecía una sonrisa sin boca...a las 9:40 subió el grupo Trovarroco y todos creyeron que no vendría Silvio. Pero cuando se apagó la música un ángel con guitarra justificó el catarro seguro del día siguiente.

Este concierto es por una cultura de la naturaleza, dijo, y precisamente la naturaleza nos está besando de esta forma. ¡Qué podía hacer su público mojado hasta las ideas sino aclamarlo!: ¡Llegó Silvio!, gritaban todos

Cuando cantó la primera canción Mi casa ha sido tomada por las flores, recordé que no tenía ni un bolígrafo ni una hoja con qué anotar, porque cuando se está frente al Silvio de la cuna, al Silvio de la primaria... cuando se está frente al Silvio de la Universidad, se olvida que uno es periodista y que esta ahí para cubrir el concierto. Alain Rodríguez, periodista de la TV me prestó un bolígrafo. Y cuando ejecutaba la misión imposible de escribir Casiopea en mi mano húmeda, una chica se sacudió los bolsillos y me regaló unos recortes de papel... ¿por qué lo hizo...? Es que todos los fans de Silvio son una gran familia -de todos modos, mis agradecimientos a la muchacha de las hojitas: Vive con la seguridad de que no hubiera podido escribir esto sin ellas.

Pero parece que no era sólo yo el que ejercía como periodista y silvista a la vez, porque Marta María, la reportera de Juventud Rebelde, no dejaba de cantar una sola de las letras y cuando interpretó Roxana, me dijo: "No sé si es superstición mía, pero cada vez que toca una antología comienza a llover". Y ahí estaba, hecho una sopa con su guitarra sobre los muslos, sonriendo como un adolescente, cómo no iba a llorar de emoción el cielo que lo vio pulir sus acordes. Pero esa Roxana era especial, porque la había dedicado a Compay Segundo. Y la noche también parecía de él porque, luego, el Grupo Tovarroco tocó un Chan Chan que iniciaba y concluía a lo Bach, con la Tocata y Fuga.

Los amantes de la campiña, abrieron la segunda entrada de Silvio, que no fue la única. Ya le había dicho al público que le pedía algunas de sus canciones: ¿Ustedes están apurados? Y con esas palabras el concierto venció el clima. Cada vez que hacía ademán de irse, los gritos lo ataban a la silla.

Pero si alguien estaba apurada era Marta María que tenía que escribir la nota para el martes. Iba y venía ansiosa, debatiéndose entre quedarse e irse.

Cuídense, había dicho por adiós, pero hasta las columnas lo seguían aclamando. ¡Silvio, Silvio! Marta María y yo escuchábamos los ecos desde la Plaza Cadena, íbamos hacia el carro de Juventud Rebelde -yo aproveché para coger botella hasta la redacción- . Los sonidos en sombra nos detuvieron, concluía Verónica del mar, la última de la noche. Es que ustedes son los mejores: había dicho antes de marcharse.

Una multitud se nos venía arriba. En unos minutos estaba en el Poligráfico, pero aún no había concluido el concierto, aunque el escenario ya estaba vacío. Aunque al otro día ya no hubiera escenario. Porque los conciertos como esos no mueren, ni envejecen. Viven en la gente. El concierto Con Silvio hacia una cultura de la naturaleza, va a seguir cantando bajo la lluvia, para siempre.

LE LLAMAREMOS…

LE LLAMAREMOS…

Pedros, Juanes, Marías, Albertos, remplazados por la ilimitada creatividad cubana con nombres peculiares.

ALIANA NIEVES QUESADA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Luego de una larga espera que duró ocho meses y tres semanas, llegó por fin el momento que todos esperaban: Beatriz "rompió aguas" en el hospital materno González Coro, de la capital cubana.

Nueve horas fue el tiempo que tardó el bebé en salir del vientre de su progenitora. Resultó ser varón, como deseaba su padre, y por el llanto enérgico con el que dio inicio a su vida se podía asegurar que sería un niño fuerte y saludable.

Pero, ¿cómo lo llamarían? Fue el primer dilema donde se vio envuelto el pequeño... ¡Descemer!

De madre y de padre en el Registro Civil 

El nombre de una persona es un atributo que lo acompañará durante toda su vida. Influirá, de cierto modo, en el desempeño social de quien lo posee. Es por ello una de las principales disyuntivas que surge ante el nacimiento de un nuevo miembro en cualquier familia.

El Registro Civil del Municipio Plaza de la Revolución, fuente oficial escogida para este trabajo, es uno de esos lugares implicados en el conflicto de poner, cambiar y quitar nombres. Su directora, Zoraida Gendis, asegura haber tenido que rechazar muchos de los inventos propuestos por los padres de recién nacidos, debido a que ni siquiera definen su género. "Es increíble cómo en ocasiones hasta la pronunciación resulta dificultosa y ¡ni hablemos de la escritura!", añade.

Ella explica que en la actualidad la sociedad cubana está plagada de nombres que provocan interrogantes sobre su origen y relación con nuestra idiosincrasia. Parecerían contradecir el artículo 43 de la ley número 51 del Registro del Estado Civil de la República de Cuba, donde se especifica que "el nombre debe estar en correspondencia con el desarrollo cultural y educacional del pueblo y sus tradiciones".

"Puede que a veces los progenitores no tengan en cuenta las molestias que les pueden causar a sus hijos cuando, ya un poco mayores, deban deletrear sus nombres en la escuela, debido a que sus maestros no saben cómo escribirlos, o buscar una variante más sencilla para que sus compañeros los llamen correctamente", agrega Zoraida Gendis.

Norielski García, estudiante de la escuela primaria capitalina Saúl Delgado, asegura que muchas veces se ha equivocado al escribir su nombre y los amigos confunden la pronunciación. "Me gustaría cambiarlo cuando sea mayor de edad, pero tengo miedo de disgustar a mi mamá, pues a ella le gusta mucho", confiesa el estudiante.

Una encuesta recientemente realizada por el periódico Juventud Rebelde entre adolescentes cubanos de ambos sexos, dio como resultado que el 50 por ciento preferiría llamarse de otra manera.

Yelainys Ruiz tiene 21 años y vive en el municipio capitalino de Centro Habana donde, según ella, abundan nombres similares al suyo: "No me gusta que existan tantas personas llamadas como yo, pero lo peor de todo es que cada quien pronuncia mi nombre como le parece, y lo considero una falta de respeto".  

Actualmente resulta muy difícil encontrar niños llamados Pedro, José o Juan, nombres muy comunes en la Cuba de antaño.

"Me parece muy mal que se haya perdido la costumbre de llamar a los niños de forma tradicional, no le encuentro lógica al hecho de renunciar a nuestros hábitos", declara Gilberto Maura, de 81 años de edad.

Ir y venir con sus nombres a cuestas

La costumbre de utilizar apelativos inventados o copiados de otras naciones surgió en la década de los años 70 del pasado siglo, momento en que el pueblo cubano recibía gran influencia de la antigua Unión Soviética y comenzaron a proliferar los Vladimir, Alexander, Boris, Yuri y otros. Luego surgieron variaciones, entre ellas, las que empleaban generalmente la letra Ye al inicio del nombre.

En el Registro Civil del municipio Plaza de la Revolución, según constatamos, fueron inscritos entre los años 1983 y 1989, 14 Yoandris, 9 Yamisleidys y 7 Yosvanis, pero además abundaron las Marlenis, Yoanka y Roiner.

La diversidad religiosa que existe en la sociedad cubana también ha tenido que ver con el fenómeno en cuestión. La africana, muy común en nuestro país, ha dejado nombres como Ayamey (Yemayá al revés) o Changui (diminutivo de Changó).

Yulenis Despaigne, de 18 años, dice sentirse conforme con su nombre, "lo hallo peculiar y lo que más me gusta es que nunca se lo he oído a otra persona. Escogí para mi hija el de Melanie, por la actriz estadounidense llamada del mismo modo", añade la joven.

"Mi familia sigue la tradición de los apelativos extraños desde hace muchos años", comenta risueña Yudisay Reyes Pelier, quien confiesa tener primos llamados Yiley, Yurelky, Yunelly, Ronniesky, "y estos son sólo algunos, pues en total somos casi 50".

"Es una idea que encuentro muy original", dice su madre, Juana Pelier: "De esta forma no hay confusión, cada vez que oyen sus nombres tienen la certeza de que se están refiriendo a ellos y no a alguien más".

Sin embargo, la abogada Rita Aldaya Bayón opina que debería existir una ley que prohibiera este tipo de tendencia, ya que "va en contra de las tradiciones y cultura cubana. Es un daño que le están haciendo a los niños, y muchas veces cuando arriban a la mayoría de edad es demasiado tarde para corregirlo".

¿Equipo Cuba?

Pero este fenómeno, como es lógico, no solo está vinculado a personas anónimas de la sociedad. En la selección cubana de béisbol también abundan nombres peculiares. Y este fue tema de análisis de un reporte realizado recientemente por la agencia de prensa norteamericana AP.

Según el trabajo, el lanzador Vicyohandri Odelín sofoca a todos los locutores antes de subir al montículo. El serpentinero, miembro del equipo Cuba, explicó que las tres primeras letras, Vic, vienen del nombre de su padre Víctor, pero perdió la cuenta de las demás y aconsejó: "Me dicen Villo, es más sencillo".

Sin embargo, la pelota no es el único deporte cuyos atletas poseen nombres extraños. El campeón olímpico de 110 metros con vallas en Sydney 2000, Anier García, le debe su nombre a su abuela Reina, leído al revés.

El tío de Zulia Calatayud, titular mundial de los 800 metros planos, regresó maravillado de un viaje al estado de Zulia en Venezuela, días antes de su nacimiento.

Otros nombres, como Yunieski y Yulieski Gourriel, Yumileidi Cumbá, Osleydis Menéndez, Deinis Suárez, Odelsis Linares, Yipsi Moreno y muchos más, se pasean por las nóminas de los equipos Cuba de hoy.

¿Moda o excentricismo?

La influencia que puede ocasionar la moda tiene mucho que ver en casos como estos, explica la psicóloga Carmen Rosa Alonso: "Hay sectores de la sociedad que resultan más vulnerables que otros hacia determinadas tendencias; además, el nivel cultural juega un papel protagónico".

La socióloga Dayané Proenza asegura que en muchos casos acudir al uso de tatuajes, a los modernos "piercing" o a los nombres inventados, persigue erróneamente enriquecer la personalidad.

La especialista explica que en el fenómeno ha tenido que ver la apertura al mercado extranjero, la creciente globalización mundial y el aumento de presencia turística en la Isla.

Según estadísticas del Registro Civil del municipio Plaza, la costumbre de utilizar apelativos peculiares ha ido variando con el paso del tiempo. Entre los años 2001 y 2005 predominaban los Kevin, Celine, Alejandra, Karla y Javier, que tienen en sus orígenes a relevantes y populares figuras artísticas y deportivas del planeta.

Cuba entre los primeros, pero no campeón 

Aunque en los últimos tiempos no son pocos los artículos que se refieren a la moda de los nombres raros en Cuba, medios internacionales resaltan que estamos entre las primeras naciones, pero no en el primer lugar.

Sitúan a Ecuador y Guatemala antes que Cuba y señalan que en toda Latinoamérica, principalmente en zonas campesinas, parecen singulares y antiguos. En esas naciones los calendarios traen el santoral del día con nombres cristianos, pero cuando los padres no quieren utilizar el que dicta la tradición, acuden a los Dorilos, Lomgorbados, Hemeregildos, Pentecostés y, según se cuenta, alguien le puso a su hijo Santoral Aldorso. 

Un foro debate del canal de noticias británico BBC sobre el tema, reflejaba una información publicada el año pasado sobre los esfuerzos del Registro Civil  de Ecuador por evitar niños y niñas llamados Hitler o Coito.

También manifestaba que en un portal de la municipalidad de Ciudad Guatemala se incluían los nombres de unos "guatemaltecos" célebres llamados Zinedine Zidane, Britney Spears, Silvestre Stallone  o Bon Jovi.

El estudiante chileno Eduardo Segovia, encuestado en plena calle 23, del Vedado, opina que si cada región del mundo posee sus propios nombres, por qué Cuba no los puede tener: "Me parece bien que poco a poco el mundo se vaya acostumbrando a que la mayor de Las Antillas goce de apelativos autóctonos".

La profesora de Redacción de la Facultad de Filología de la Universidad de La Habana, Marcia Fernández, dice que en los Estados Unidos, por ejemplo, se acostumbra mucho utilizar apellidos y nombres de lugares emblemáticos para llamar a los niños, como es el caso de Jefferson, Tracy o Brooklyn. Concluye que cada generación tiene sus gustos y preferencias, "nombres extraños han existido siempre y también en cada país".

Años después...

Cuando el pequeño Descemer daba sus primeros pasos en la escuela, quiso saber el origen de su nombre que tantos dolores de cabeza ya le había causado entre maestros y amiguitos.

"¿Es un nombre griego, algún guerrero famoso?", preguntó esperanzado a su progenitora.

"Ay, mijito, le dijo la mamá apenada y justificativa, ¿no te has dado cuenta todavía? Es el nombre de tu abuelita Mercedes con las sílabas invertidas...

Ficha Técnica:

Tipo de reportaje: Reportaje interpretativo. Se plantea un conflicto que se está produciendo actualmente en la sociedad. Contiene opiniones de ambas partes y expertos. Guía al lector hacia la opinión que él considere.

Objetivos:

Conocer las diferentes opiniones sobre la tendencia en la sociedad cubana de poner nombres extraños

Investigar las causas de este fenómeno

Tipo de título: Llamativo

Tipo de entrada: Narrativa

Tipo de cuerpo: De bloques temáticos

Tipo de cierre: Cierre de caso

Estrategia de fuentes:

Dos sociólogas, una abogada, una psicóloga, una profesora de Filología de la Universidad de la Habana, personas implicadas, encuesta realizada por el periódico Juventud Rebelde, reportaje publicado en el sitio web del canal británico BBC.

Transiciones:

Sin embargo, por otra parte, además. También nexos  por repetición.

Planos temáticos:

Pasado:

Niños con nombres extraños  inscritos en el registro civil de Plaza

Momento histórico en que comenzó esta tendencia

Causas:

La influencia que puede ocasionar la moda en la sociedad tiene mucho que ver en casos como estos

En muchos casos acudir al uso de tatuajes, o a los nombres inventados, persigue erróneamente enriquecer la personalidad.

Presente:

Personas que preferirían cambiar de nombre en la actualidad

Futuro:

Nombres que estarán de moda en próximos años