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Isla al Sur

MAESTRO EN LA SANGRE Y EN EL NERVIO

MAESTRO EN LA SANGRE Y EN EL NERVIO

INDIRA SANTANA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

 

Camino a la Universidad de La Habana siento que no he olvidado mi estancia en la Facultad de Historia y a mi primer profesor en el inicio de esta enseñanza. Siempre de traje, con hablar exquisito, la primera vez que lo vi como panelista de Escriba y Lea nunca imaginé que una personalidad así fuera hombre tan sencillo al que solo se le puede pensar como parte ineludible de nuestro respeto y cariño de estudiante.

El doctor Ángel Pérez Herrero, todo un emblema de la educación cubana, de sabiduría y años de dedicación, espera para revelar cómo llegó a convertirse en una persona tan querida.

Profesor, ¿siempre se ha dedicado a trabajos relacionados con la cultura?

Casi siempre. Empecé mi vida laboral como maestro de instrucción primaria, en la Escuela 54 en el barrio de Deleite, provincia de Holguín. Luego vine para La Habana y lo primero que hice fue trabajar en un banco. Desempeñé diferentes puestos mientras estudiaba en la Universidad.

La primera carrera fue Pedagogía, estudié Español en el Instituto Pedagógico Enrique José Varona. Al concluir hice mis ejercicios de oposición y obtuve una Instructoría en dicho instituto, donde laboré entre 1966 y 1970.

Más tarde pasé a la Comisión de Extensión Universitaria para dirigir la sección de Literatura, y después dirigí el Curso Introductorio para los Cursos de Trabajadores de la antigua Facultad de Humanidades. Simultaneaba esta tarea como profesor de la escuela de Formación Científica.

Laboré también en la escuela de Periodismo, impartiendo Gramática Española, y luego vine para la antigua escuela de Historia donde laboro hoy, actual Facultad de Filosofía e Historia de La Universidad de La Habana.

He desarrollado trabajos relacionados con la cultura y con la Economía, en este caso en el banco. No siempre me he dedicado a la cultura pero desde hace 40 años he impartido en distintas facultades y escuelas en la Universidad de La Habana.

¿Usted es también graduado en Leyes?

En la década de los 70 matriculé en la escuela de Derecho. Siempre quise ser abogado, pero hay veces que el camino más corto para llegar a un lugar es dando un rodeo. Cuando comencé la Universidad no había cursos nocturnos para la escuela de Derecho y entonces, sencillamente estudié en el Pedagógico para buscar una vía de acceso a la actividad profesional siendo profesor de la Universidad de La Habana. Hablo de los años 1972-1973. Matriculé Derecho y he ejercido esa especialidad ocasionalmente para que no se me olvide.

¿Cómo comienza a dar clases de Historia del Arte y Literatura?

Fui llamado por los compañeros de la antigua escuela de Historia, dada la circunstancia que atravesaba esa escuela con un curso masivo de trabajadores, pues no tenían los profesores suficientes y alguien dijo a la entonces directora, María del Carmen Barcia y Sergueira: "Por allá abajo está Ángel Pérez Herrero, que es graduado de la Profesoral de Español y especialista en Literatura", y hablaron conmigo. Cuando di la primera clase, los alumnos se pararon todos (eran doscientos y tantos) y empezaron a aplaudir. Entonces, entendí que me aceptaban.

¿Qué es para usted el Arte y la Literatura?

No solamente un medio de vida. Mi padre era profesor de Literatura en el Bachillerato. Tenía una biblioteca de 9 000 ejemplares y me fui familiarizando con la literatura. Leo desde que tengo 13 ó 14 años. La inclinación o el gusto por el arte me fue inculcado por dos excelentes profesores que tuve en la Profesoral de Español: los doctores Elena Serrano y Oscar Morriñas, que imprimían una dinámica magnífica a estos estudios.

Cuando empecé a trabajar como profesor de Historia del Arte y la Literatura me vi obligado a profundizar mucho más en esas materias. Por eso a menudo frecuento los libros de Historia del Arte y no solo estos, sino también las exposiciones.

¿Cuáles son sus libros y escritores preferidos?

Por lo general todos los entrevistados dicen que El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Por supuesto, es una obra literaria fundamental a la que se debe acudir, que tiene múltiples lecturas y es una obra maestra de la literatura en lengua castellana. Está en el programa de la asignatura que imparto, por lo tanto, la he leído 4 ó 5 veces, pero tengo además preferencias y necesidades en el orden profesional por un determinado tipo de literatura.

En los últimos 12 ó 15 años me he dedicado a examinar la literatura de ficción política, la llamada literatura de espionaje, en tanto reflejo de la realidad histórica a través de los tiempos. En especial, me interesa el reflejo histórico dentro del mundo contemporáneo. Esta literatura ha sido empleada sistemáticamente dentro de las confrontaciones ideológicas a nivel mundial.

Esto me ocupa gran parte del tiempo, pero no quiere decir que no leo otras obras, pues me desempeño también en el panel de Escriba y Lea, y es necesario estar actualizado, por lo tanto, he leído todos los clásicos. Soy también un lector ávido de poesía.

¿Qué significan para usted estas palabras?:

Universidad de La Habana: Una vida.

Profesor: Un sacerdocio.

Oratoria: Un medio de comunicación.

Derecho: La rectitud, el orden y mi afición.

Cuba: Mi país que no abandonaré.

Fidel: Un paradigma.

Revolución: En lo que estoy involucrado.

Su esposa: Una excelente compañera.

Su hijo: Un hombre de bien y un buen profesional.

¿Se arrepiente de algo?

Quizás el no haber terminado los estudios de latín que comencé con mi padre.

¿Qué personaje histórico admira más y por qué?

José Martí, porque pensó en los demás antes que en él.

¿Fórmula para ser útil a la sociedad?

La dedicación, constancia, modestia. Si tienes el deseo de servir, y lo llevas en la sangre, pues sencillamente sirves y tratas de hacerlo bien y de ayudar a todo el que puedas. Cuando ayudas a alguien, de alguna forma siempre se revierte en ti.

¿Qué situación lo ha marcado más?

La Revolución Cubana, fue un cambio en mi vida, un reordenamiento de mi existencia y un compromiso que dura hasta hoy.

¿Consejo para los estudiantes cubanos?

Que estudien mucho, necesitamos el relevo

¿Cómo deben ser los profesores?

Tienen que ser ejemplo de conducta, de preparación y ser grandes comunicadores. Rectos y a la vez afables. Deben orientar. El profesor tiene mucho de actor. He dicho algunas veces que quizás mis clases no sean tan buenas, pero sí deben ser un gran espectáculo.

¿Cómo llegó a Escriba y Lea?

Hace 16 años, empecé sustituyendo a Enrique Sosa y a la doctora Ortiz, cuando salían de viaje. Después Dubouchet salió del programa y entramos Fernández Bulté y yo, alternándonos. Luego falleció lamentablemente Sosa, y entonces nos quedamos junto a la doctora Ortiz, que es la única fundadora y viene siendo el alma del programa. Estoy tratando de hacerlo lo mejor posible y, además de la preparación que necesitamos para desempeñar un buen papel, lo cierto es que nos divertimos muchísimo.

¿Qué significa para usted participar en este programa?

Para mí es un honor ser escogido, un reconocimiento y una responsabilidad, aunque la televisión te eleva o te mata. No hay términos medios, quedas bien o sencillamente haces el ridículo. La aspiración de nosotros es hacer hasta lo imposible, siempre con dignidad. A veces lo que más nos cuesta identificar es una pieza musical, pero se hace el esfuerzo.

Si tuviera que elegir entre las aulas y Escriba y Lea, ¿qué elegiría?

Bueno, es que lleva uno el maestro ya no dentro de la piel, sino en la sangre y en el nervio. El aula siempre me ha llamado mucho la atención, la disfruto al máximo, esto para mí no es un trabajo, es un placer. Me realizo cada vez que imparto una conferencia y tengo un intercambio con los estudiantes.

 

Ficha técnica:

Tipo de Entrevista:

        Por su forma: Clásica de preguntas y respuestas.

        Por su contenido: De personalidad.

Tipo de Título: De cita textual.

Tipo de Entrada: De evocación.

Tipo de Cuerpo: De preguntas y respuestas.

Tipo de Conclusión: De opinión del entrevistado.

 

PRIMEROS LICENCIADOS EN COMUNICACIÓN SOCIAL

PRIMEROS LICENCIADOS EN COMUNICACIÓN SOCIAL

ÁNGEL GUILLERMO AGUILERA CASTILLO,

estudiante de sexto año de Comunicación Social,

Sede Universitaria Municipal de Habana Vieja.

 

Sin precedentes en el mundo, la existencia de la Universidad en los municipios es el resultado de la continuidad del pensamiento martiano, resurgido con Julio Antonio Mella con la Universidad Popular y materializado en los programas de la Batalla de Ideas que conduce y dirige el Comandante en Jefe Fidel Castro.

En fecha tan temprana como el 28 de diciembre de 1959, el Comandante Ernesto Che Guevara, en discurso pronunciado en la Universidad Central de Las Villas, reclamaba que se produjeran cambios esenciales en la universidad de la Cuba nueva. El Che expresó: "Le tengo que decir (a la Universidad) que se pinte de negro, que se pinte de mulato, no solo entre los alumnos, sino también entre los profesores; que se pinte de obrero y de campesino, que se pinte de pueblo; porque la Universidad no es patrimonio de nadie y pertenece al pueblo de Cuba...".

La universalización tiene un importante resultado social, pues por esta vía trabajadores sociales, maestros de primaria, instructores de arte y técnicos en distintas ramas, se preparan en distintas especialidades del nivel superior, para luego llevar esos conocimientos a sus respectivos centros laborales.

Esta nueva opción de la Educación Superior que echa sus raíces en Cuba, y que fue anunciada en al Aula Magna de la Universidad de La Habana a principios del año 2001, graduará este año a los primeros Licenciados en Comunicación Social, formados en ese tipo de enseñanza.

Las motivaciones y expectativas de todos los estudiantes de cursan hoy el sexto año de la carrera y que se encuentran realizando su Trabajo de Diploma, son muchas, y por ello los retos son aún mayores. Hoy la existencia de las sedes universitarias nos muestra sus grandes bondades y su potencialidad en lograr un mayor acceso de todos los hombres y mujeres de nuestra sociedad a la educación superior.

Los logros del pueblo cubano con la aplicación de este programa se basan en su capacidad de soñar y en la voluntad de llevar adelante cualquier proyecto, por difícil que este sea.

Hoy, nuestra Universidad tiene todavía muchas deficiencias y lagunas, aún cuando se han logrado importantes avances; el pensamiento del Che se mantiene vigente, y las posibilidades que se brindan para todos por igual, es la máxima aspiración de fomentar el capital humano como la más valiosa fortaleza de la Revolución.

Aún no sabemos como será esta graduación; unos quieren una gran fiesta, otros, la presencia del compañero Fidel, y otros, en la Macumba con la Charanga Habanera; hasta la persona más escéptica de nuestro pueblo, ha soñado con ese día; pero lo que definitivamente todos sabemos es que recogeremos los primeros frutos de una cosecha llena de humanismo y equidad social.

 

¿S.O.S. ADOLESCENCIA?

¿S.O.S. ADOLESCENCIA?

MARTHA ISABEL ANDRÉS ROMÁN,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

El público espera ansioso el inicio de la película. La acogedora Sala 1 del novedoso Multicine Infanta invita al confort y al disfrute. De repente ellos llegan, y en pocos minutos lo alborotan todo. No son más que cinco o seis, se sientan en la última fila de asientos y allí comienza la algarabía. Las carcajadas son altísimas, y una gritería desagradable incomoda a los presentes. Algunos, más calmados, exclaman con pesar: "¡Estos muchachos  no saben comportarse!"; otros, con la paciencia agotada, los regañan y les piden que se vayan a molestar a otra parte. 

"La juventud está perdida". La frase pasa de generación en generación como legado popular. Nuestros bisabuelos así lo dijeron, después lo hicieron sus hijos, y ahora son los padres de los adolescentes de hoy quienes los miran con asombro y preocupación.

No es difícil caminar por una calle habanera y encontrarse con un grupo de jóvenes usando argollas, cadenas, atuendos de cualquier tipo, e incluso luciendo soberbios tatuajes, tanto cuando visten el uniforme escolar como cuando no lo hacen. Muchas veces, convertidos en dueños de la calle, saben alborotar la parada del ómnibus o arriesgar su vida haciendo increíbles maniobras sobre las bicicletas.

Frases como "gracias" o "buenos días" parecen desterradas de su vocabulario, para ser sustituidas por otras que escandalizan a cualquier adulto, y ninguna diversión les resulta tan atractiva como bailar al ritmo de un fortísimo reguetón.

¿Es peor la juventud del siglo XXI que la que pobló las décadas pasadas del siglo XX? ¿Son nuestros jóvenes de hoy más conflictivos que los de ayer?

Del reguetón y otros "demonios"

Este género musical, desde su aparición en el panorama cultural nacional e internacional, ha ganado tantos seguidores como detractores, pero no cabe duda de que entre los adolescentes tuvo inmediatamente  una  gran acogida.

En una encuesta realizada a 60 estudiantes de las escuelas secundarias básicas Mártires de Humbolt 7, del municipio Centro Habana, y Rubén Martínez Villena, de Plaza de la Revolución, el 85% de señaló al reguetón como su ritmo musical preferido.

"A mí me gusta mucho para bailar", comenta Yenisley, quien cursa el octavo grado en la secundaria Villena, "y aunque a veces las cosas que dicen las canciones son groseras, la música es buenísima para cualquier fiesta".

Dennis Rivero González, profesor general integral de la Secundaria Básica Primero de Enero en Arroyo Naranjo, dice que a sus estudiantes también les apasiona, pero  muchas veces los contenidos transmitidos por las letras son asumidos como pautas a seguir, lo cual los afecta de forma negativa: "Yo considero que al reguetón no debemos eliminarlo como manifestación cultural, sino como mensaje".

Sin embargo, la psicóloga María Elena Penedo, quien trabajó durante cinco años en el hospital González Coro, no considera a este ritmo como el causante de comportamientos negativos, sino como parte de las transformaciones generacionales propias de cada etapa: "Ahora es el reguetón, pero en mi época fueron los hippies, cuya música también era criticada y desvirtuada. El hecho de asumir determinadas tendencias culturales no determina una actitud ante la vida. Son otros factores los que tienen mayor influencia".

Una expresión que también toma fuerza entre la adolescencia es el uso de aretes y argollas en los muchachos, y de tatuajes y  pircings en ambos sexos.

Rioger Jesús Matos y José Ángel Álvarez tienen 15 años, ambos residen en La Habana Vieja y cursan el primer año de técnico de nivel medio en Mecánica Automotriz. El primero lleva argollas, mientras el segundo luce  un tatuaje en su espalda.

"A mí me gusta ponérmelas porque se usan, de la misma forma que me gustan los pañuelos en la cabeza y bailar reguetón. Los "freakies" tienen su moda, los "mickys" tienen la suya, y esta es la moda de nosotros, los reparteros", comenta Rioger.

"En mi escuela son muchos los que tienen aretes y tatuajes, y aunque allí no nos dejan usar esas cosas, cuando salimos a la calle nos las volvemos a poner", afirma José Ángel.

Osmani Campos Pérez, profesor de la Secundaria Básica Jesús Lancha, en Guanabacoa, también observa el auge que toma esa tendencia entre los muchachos de 13, 14 y 15 años, y hace hincapié en el papel que deben asumir los profesores: "Además del diálogo que debemos establecer con ellos, es necesario el ejemplo personal. Aunque yo sea joven y me guste la moda, no puedo pararme frente a un aula con ese tipo  de atuendos, porque yo debo ser para ellos un ejemplo a seguir".

Conjuntamente con el vestuario, el vocabulario también ha sufrido cambios, y palabras del argot popular e incluso frases groseras son fácilmente esgrimidas por jovencitas y jovencitos en cualquier escenario.

"Muchas veces se ofenden y se maltratan entre ellos, e incluso llegan a hacerlo con los adultos. Nosotros tratamos de evitar este tipo de conductas en la escuela, pero cuando llegan a la comunidad o a la casa, puede ser que la influencia recibida sea negativa".

Arelis Vázquez, psicóloga del policlínico Wilfredo Santana, de Habana del Este, comenta que en esta edad es normal agregar al lenguaje cotidiano frases de la jerga popular, pues esta manifestación se ha dado generación tras generación. Pero que en algunos casos, esto se ve intensificado por las imágenes que reciben en el hogar.

Educación formal, ¿simple concepto?

¿Qué es la educación formal? La pregunta parece absurda ante lo evidente de la respuesta: buen comportamiento, actitud cortés con las personas que nos rodean, usar frases adecuadas, ser cordiales y respetuosos...Pero, ¿son los jóvenes de hoy todo lo educados que quisiéramos? ¿Saben qué es educación?

En la encuesta mencionada, aunque la mayoría de los estudiantes admitió saber lo que significa ser educado y su importancia para la vida, algunos reconocieron no serlo siempre, y en muchos casos afirmaron que gran parte de sus compañeros solían comportarse indebidamente, tanto con su familia, con sus coetáneos, o en los lugares públicos.

"Yo les insisto en lo necesario que es para ellos ser personas correctas, que respeten y se hagan respetar, pero no escuchan los consejos que les damos su papá y yo. A esa edad no atienden a nadie y creen que todo lo que hacen está bien", comenta Isabel Díaz Tamayo, quien tiene dos hijos de 14 y 15 años.

La psicóloga María Elena Penedo considera al respecto que la mala educación formal no es actualmente privativa de la adolescencia, porque es un fenómeno manifestado a nivel macro social, que ha comenzado a tener expresiones más críticas con el paso de los años: "La vida cotidiana, el ajetreo y la dinámica diaria, unidos a otros factores sociales y económicos de nuestro país lo convierten en un problema de todos los grupos generacionales. Pero lo adolescentes son los que más abiertamente lo manifiestan, debido a las características propias de la edad, a que son más espontáneos y a que generalmente andan en grupos".

Recreación, elemento indispensable

Jorge Luis, Rosabel, Anna, Ivis, Ariel, Isabel y Dayaris cursan el octavo grado en la Secundaria Básica Rubén Martínez Villena. Durante los fines de semana, para divertirse, generalmente siguen el mismo itinerario: visitar la Tropical (que durante esos días ofrece programación para los menores de edad), o sentarse con un grupo de amigos en el parque de la Calle G y en el Malecón. ¿Qué hacen allí? Bailar reguetón, o dar "chucho", según sea el caso. Aunque algunos dicen necesitar opciones recreativas diferentes; otros se sienten satisfechos con dedicar su tiempo libre a esas actividades.

Las muchachas son quizás las más perjudicadas. Por eso comentan que en la escuela  ponen música algunas veces durante los recesos, pero la mayor parte del tiempo no tienen en qué entretenerse. Los varones pueden practicar deportes, pero ellas nunca pueden participar.

En la Secundaria Mártires de Humbolt 7, de Centro Habana, muchos estudiantes de noveno grado afirman que las formas de esparcimiento más comunes para sus fines de semana son ver televisión, escuchar música, ir a alguna fiesta o salir con sus amigos, pero confiesan que les encantaría ir a la playa  con más frecuencia y tener disponible algún centro donde practicar cualquier tipo de deporte.

Este deseo también lo comparten Rioger y José Ángel, pues explican que cerca de sus hogares, en La Habana Vieja, no existe ninguna institución de este tipo a dónde puedan asistir con sus amigos.

Por otra parte, Suset Aguirre Obarrio, trabajadora social y estudiante de quinto año de la carrera de Psicología, expone que, en su opinión, gran parte de las actitudes que los adultos reprochan en los jóvenes de hoy, se deben a falta de espacios de recreación sana, a la que califica como imprescindible a esa edad.

Esta es también la opinión de Lilliagnis Ríos Rodríguez, profesora general integral de la secundaria Villena, quien observa la necesidad de espacios de esparcimiento sano para evitar conductas inadecuadas: "En varias ocasiones he encontrado a muchos de mis alumnos por la calle a altas horas de la noche, y en algunas oportunidades incluso los hallo fumando o consumiendo bebidas alcohólicas. Si no tienen otra forma de recreación, se deciden por esa que aunque más dañina, la tienen a mano."

Alcohol y cigarros ¿recreación?

Eduardo y Yonnis, residentes en el municipio de Guanabacoa y estudiantes de primer año de Mecánica Automotriz, afirman que fuman con la aprobación de sus familias. "Al principio ellos no querían, se pasaban todo el tiempo peleando. Pero después se acostumbraron y ya no nos dicen nada. Yo tomo algunas veces, cuando salgo de fiesta o me reúno con mis compañeros", confiesa Eduardo.

Ambos hábitos se han vuelto comunes entre diferentes grupos de jóvenes, tanto en los centros internos como en los estudiantes de escuelas externas. Cada día con más fuerza, tomar y fumar se vuelven parte indisoluble de la actividad recreativa de los jóvenes.

Un alumno de décimo grado de IPVCE Vladimir Lenin, que prefirió permanecer en el anonimato, señala que a pesar del reglamento de la escuela, algunos de sus compañeros fuman y toman dentro del centro, ya sea en los albergues a altas horas de la noche o en zonas apartadas.

Aunque muchos de los entrevistados que afirman consumir alcohol y fumar, dicen conocer los efectos negativos de ambas sustancias para el organismo, no se sienten preocupados por las consecuencias: "Uno se enferma cuando toma o fuma mucho, y nosotros lo hacemos de vez en cuanto, es la opinión que más se escucha."

Suset comenta que en la mayoría de los casos que como trabajadora social ha atendido, cuando un joven consume alcohol repetidamente la causa fundamental ha sido la influencia familiar (donde algún miembro es alcohólico), el contexto en el que el muchacho convive y el grupo de amistades que frecuenta.

Escuela y familia, unión necesaria

En un estudio realizado por especialistas del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS) en el año 2000, titulado La integración y desintegración social de la juventud cubana a finales de siglo, estos exponen que la educación, pese a ser un subsistema social particular, tiene la característica de interactuar con la sociedad como un todo, porque tiene el encargo de preparar a los individuos para desempeñarse en todos los ámbitos de la vida.

La familia, de otro lado, ha sido históricamente considerada la base de la sociedad y el factor fundamental en la formación del ser humano. De ambas, en conjunto, depende la educación y preparación de los niños y los jóvenes, fundamentalmente en esta última etapa donde son más influenciables y propensos a actitudes negativas.

"Un maestro puede hacer todo por la formación de sus alumnos. Si se lo propone, si contribuye con su ejemplo personal,  si sabe orientar y ayudar. La familia, como el ambiente donde se desenvuelve el ser humano desde su nacimiento, es el lugar principal donde corresponde fomentar la educación, los buenos valores y  las normas de comportamiento. Por eso, ambas deben estar estrechamente  vinculadas y en constante colaboración", opina la psicóloga Arelis Vázquez.

Suset Aguirre considera que una de las causas fundamentales del comportamiento actual de los adolescentes es la falta de orientación y atención por parte de los padres y la escuela, pues algunas veces fenómenos como el tabaquismo o el uso de un vocabulario inadecuado son observados con indiferencia por parte de las personas encargadas de educarlos.

María Elena Camejo es madre de un muchacho de 16 años: "A veces no sé qué hacer con él, le gusta salir a todas horas y tengo que estar obligándolo a estudiar. Al principio yo no quería dejarlo usar el arete, y mucho menos su papá, pero nos convenció de que eso no era más que moda y finalmente accedimos".

El criterio de Luis Eduardo Gómez es diferente: "Al mío yo nunca lo dejé ponerse un aretico. Un día vino con el cuento de que era lo que se usaba y yo le dije rotundamente que no. Ya no ha vuelto a mencionarlo, pero mucho de sus amigos usan aretes, fuman y toman sin que nadie les llame la atención. Eso no puede ser". 

¿Pérdida de valores o nuevas circunstancias históricas?

Pese al criterio de no pocas personas, que constantemente esgrimen la teoría de que los jóvenes de hoy han perdido el camino, las psicólogas María Elena Penedo y Arelis Vázquez consideran que muchas de las manifestaciones negativas que los adultos valoran como pérdida de valores, son características propias de este grupo generacional.

Además, las especialistas invitan a formularnos la siguiente interrogante: ¿es esa pérdida de valores un fenómeno propio de la adolescencia o se presenta masivamente en la sociedad actual?

Al respecto, especialistas del CIPS plantean en la investigación La formación de valores en Cuba: un enfoque social que la escala de valores de los grupos sociales puede tener transformaciones con dos tendencias principales: la que determina una readecuación a las nuevas circunstancias económicas, sociales y políticas, y que tienen un signo positivo porque estarán a tono con el momento histórico; y la que implica un deterioro de valores morales universales.

Continúa la investigación con que estos procesos no son exclusivos de los jóvenes, pero ellos, por las peculiaridades que poseen, se convierten en un grupo donde esos cambios y sus efectos tienen mayor agudeza.

"La etapa juvenil es un proceso de transformación social y no solo de adaptación personal. En un momento de cambio social más general, impacta a la juventud como conjunto y contribuye a formar rasgos generacionales peculiares y a imponer visiones propias", advierte el trabajo.

¿Problema sin solución?

Estudios realizados por el CIPS confirman que la mayoría de los comportamientos juveniles que la sociedad reprocha se deben al funcionamiento no coordinado de la familia, la escuela, las organizaciones de masas y políticas, el arte y la cultura, y los medios de comunicación masiva. Como consecuencia, ha disminuido la influencia de estas instituciones sobre los jóvenes y ha ganado terreno al papel de los grupos de coetáneos.

Las psicólogas opinan que acciones como las escuelas de padres, las labores preventivas de los consultorios médicos y la estrecha colaboración de la escuela a través de la solución de los niveles de necesidades sus alumnos puede contribuir a mejorar la situación. Además de esto, aconsejan que en el trato con los adolescentes no debe predominar la crítica, sino la orientación y la comprensión.

Por su parte, los investigadores del CIPS consideran importante que los mayores entiendan el carácter de las peculiaridades generacionales y promuevan un clima de acercamiento y comprensión, que logre diferenciar entre las transformaciones que implica el surgimiento de una nueva generación y el deterioro de valores, para concertar los esfuerzos en ponderar aquellos que están en la esencia misma de nuestra dignidad como seres humanos y como nación.

La reflexión, el entendimiento y el intercambio son las mejores armas para guiar e instruir. No podemos convertirnos en verdugos y censuradores de sus actitudes, sino en seres abiertos al diálogo y prestos a brindar apoyo ante cualquier situación.

Ficha técnica:

Tipo de reportaje: Interpretativo

Es un reportaje interpretativo porque en él se enuncia un problema (las características del comportamiento actual de los jóvenes y el criterio de los mayores), y se trata de buscar las diversas aristas que presenta. Esto se ha realizado a través de la contraposición de diversas fuentes (las implicadas en el conflicto, como los adolescentes o sus familiares; la consulta a especialistas; la búsqueda de información documentada sobre el tema). En el trabajo se le presta más importancia al cómo y al por qué del problema.

Además, el hecho no se ha presentado solo, pues se ha pretendido aclarar sus antecedentes, el contexto en el que se desarrolla, las situaciones o causas que implicaron su aparición y las consecuencias o proyecciones que posee.

Tipo de título: Llamativo

Tipo de entrada: Narrativa

Tipo de cuerpo: De bloques temáticos

Tipo de cierre: De conclusión

Objetivos:

  • Determinar las causas fundamentales del comportamiento actual de los adolescentes
  • Dar respuesta a las interrogantes de muchos adultos sobre las manifestaciones "negativas" del desempeño personal y social de este grupo generacional
  • Encontrar posibles soluciones que contribuyan al entendimiento y la reflexión sobre dichas manifestaciones

Estrategia de fuentes:

  • Dos psicólogas
  • Una trabajadora social y estudiante de psicología
  • Maestros de adolescentes
  • Padres de adolescentes
  • Adolescentes
  • Estudios realizados por el departamento de Juventud del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológica (CIPS)
  • Encuesta aplicada a estudiantes de noveno grado de dos secundarias básicas del capital

Transiciones:

  • Muletillas: sin embargo, por otra parte, además
  • Nexo por repetición: el en subtítulo "Alcohol y cigarros, ¿recreación?", se retoma una idea planteada en el párrafo anterior.
  • Recuento: en la primera parte del reportaje se plantean un grupo de problemas que presentan los adolescentes, los cuales son retomados y desarrollados a lo largo del trabajo.

Planos temáticos:

  • Pasado:
  • "...es normal agregar al lenguaje cotidiano frases de la jerga popular, pues esta manifestación se ha dado generación tras generación."
  • Relación del hecho con situaciones semejantes ocurridas en otros lugares y épocas: "Ahora es el reguetón, pero en mi época fueron los hippies, cuya música también era criticada y desvirtuada. El hecho de asumir determinadas tendencias culturales no determina una actitud ante la vida. Son otros factores los que tienen mayor influencia".
  • Causas: ... gran parte de las actitudes que los adultos reprochan en los jóvenes de hoy, se deben a falta de espacios de recreación sana, a la que califica como imprescindible a esa edad.
  • Causas: "La vida cotidiana, el ajetreo y la dinámica diaria, unidos a otros factores sociales y económicos de nuestro país lo convierten en un problema de todos los grupos generacionales.
  • Causas: Suset comenta que en la mayoría de los casos que ella como trabajadora social ha atendido, en el que un joven consume alcohol repetidamente, la causa fundamental ha sido la influencia familiar (donde algún miembro es alcohólico), el contexto en el que el joven convive y el grupo de amistades que frecuenta.

Presente:

  • Surge junto a otros hechos: Este género musical, desde su aparición en el panorama cultural nacional e internacional, ha ganado tantos seguidores como detractores, pero no cabe duda de que entre los adolescentes tuvo inmediatamente una gran acogida. (surgimiento del reguetón).
  • Relación con otro hechos: La psicóloga María Elena Penedo considera al respecto que la mala educación formal no es actualmente privativa de la adolescencia, porque es un fenómeno manifestado a nivel macro social, que ha comenzado a tener expresiones más críticas con el paso de los años...
  • Polémica: ¿Es peor la juventud del siglo XXI que la que pobló las décadas pasadas del siglo XX? ¿Son nuestros jóvenes de hoy más conflictivos que los de ayer?
  • ¿A quiénes afecta en lo inmediato?: Ambos hábitos se han vuelto comunes entre diferentes grupos de jóvenes, tanto en los centros internos como en los estudiantes de escuelas externas. Cada día con más fuerza, tomar y fumar se vuelven parte indisoluble de la actividad recreativa de los jóvenes.

Futuro: Las psicólogas opinan que acciones como las escuelas de padres, las labores preventivas de los consultorios médicos y la estrecha colaboración de la escuela a través de la solución de los niveles de necesidades sus alumnos puede contribuir a mejorar la situación. Además de esto, aconsejan que en el trato con los adolescentes no debe predominar la crítica, sino la orientación y la comprensión.

  • Por eso, ambas deben estar estrechamente vinculadas y en constante colaboración. (escuela y familia)

Y EL VIAJE CONTINUÓ EN YOLA

KATIA MADRUGA MÁRQUEZ,

estudiante de sexto año de Comunicación Social,

Sede Universitaria Municipal de 10 de Octubre.

Que pronto abandonarían el país lo supe una mañana en la parada de ómnibus mientras esperaba una 174 en Mayía Rodríguez y Carmen.  Era la primera vez que los veía y hablaban con una conocida que los miraba boquiabierta. Después supe que se llamaban Milagros y Julio, que estaban casados, tenían una niña de 7 años y que dentro de pocos días se marcharían definitivamente para República Dominicana, y solo regresarían, "si acaso, de paseo".
 

La guagua se demoró, cundió el desespero en la parada, y minutos después ellos dos, su interlocutora y yo nos apretujábamos en el asiento trasero de un Chevrolet del 54 dedicado al trasporte de pasajes. La misma conversación, pero si antes le puse atención por curiosidad, ahora el espacio reducido que compartíamos no daba el más mínimo margen a no escuchar.
 

Explicaban que abandonaban el país porque querían tener más, vivir mejor, hacer negocios. Ya no soportaban los ómnibus llenos, los apagones y sus mil justificaciones, las casas despintadas, los huecos en las calles, la libreta de abastecimiento midiendo onzas y libritas a cuenta gotas, y "todo lo otro", dijeron en un etcétera largo y cargado de quién sabe cuántas quejas más.
 

"Bueno, que se vayan", pensé decidida a creerme que nunca los había escuchado. Pero el subconsciente me engañó.
 

-Disculpen que intervenga en la conversación, pero tengo buenos amigos en ese país y me cuentan que los apagones allá son peores que los nuestros, que en sus calles hay tantos o más huecos que aquí y que la pobreza llega al cuello- les dije y, en realidad, no se molestaron con mi entrometimiento en su conversación. 

Me aclararon, entonces, que su familia les mandaría a ese país los mismos 500 dólares mensuales que les enviaban a Cuba, más una suma extra para que pudieran poner un negocio.

Me bajé en G y 23 y no les llegué a decir que quien vivía en República Dominicana era mi papá, y yo estaba muy bien informada de todo lo que sucedía en ese país, tanto por lo que yo misma buscaba en Internet cada vez que tenía la posibilidad de conectarme, como por los correos del Viejo.

La gran sorpresa me llegó tres meses después, en unas fotos que éste me mandó de la celebración de su cumpleaños: entre quienes aparecían en ellas estaba la pareja con la que una mañana compartí un almendrón de 10 pesos.

Tampoco le dije a mi papá que los conocía, pero le pregunté qué quiénes eran y me los identificó como una familia de cubanos que recientemente se habían mudado para el mismo edificio donde él vivía en Santiago de los Caballeros. Después, sus nombres y sus rostros continuaron apareciendo en correos y en otras instantáneas digitales de excursiones y fiestas familiares que continuaron llegándome.

Pero un día me di cuenta que ya no estaban en la correspondencia y de nuevo indagué por ellos y esta fue textualmente la respuesta recibida en un correo:

... Sobre Milagro y Julio te diré que compraron un camión para trasladar y comercializar plátanos en la frontera con Haití, pero este negocio fracasó, y entonces vendieron el vehículo para adquirir un colmado (especie de bodega de barriada). Cuando estaban en esa gestión, los pobres se pusieron tan fatal que enfermaron con una combinación de hepatitis y dengue y tuvieron que ingresar 9 días en una cínica de esta ciudad y así gastaron parte del dinero que tenían para comprar el establecimiento...

...Como la plata que le prestó la familia para que se establecieran aquí decrecía velozmente, antes que se le agotara decidieron pagarle 6 000 dólares a un traficante de indocumentados e hicieron algo que nunca, ni en sus momentos de mayor desespero, hicieron en Cuba: lanzarse al mar con una  hija de  siete años y atravesar el peligroso Canal de la Mona y entrar ilegalmente en Puerto Rico... Pero ya son famosos...Hija, aquí te adjunto una información aparecida en el Periódico El Nuevo Día que habla de ellos...

En la nota que recibí en formato de página web y bajo el titulo de Siguen llegando inmigrantes que huyen de Castro, se reseñaba que en la madrugada del viernes 27 de octubre siete cubanos y 12 dominicanos arribaron a la isla Mona en una embarcación casera de doble motor procedente de República Dominicana, la cual logró regresar, y se aclaraba que solo los anticastristas serían procesados para quedarse en virtud de la Ley de Ajuste Cubano. Los quisqueyanos serían regresados lo antes posible a su país de procedencia.

Debajo del texto, el comentario de un lector  de Santo Domingo:

Si a los dominicanos se les dieran todos los estímulos y reconocimientos que reciben los cubanos al llegar a Estados Unidos o Puerto Rico, ya nuestro país estuviera casi vacío, o mejor dicho lleno de haitianos.

Aún sin recibir automáticamente la residencia y ayuda del Gobierno con solo pisar tierra norteamericana, desde 1962 han emigrado a la nación del norte más dominicanos -proporcionalmente a su población-que cubanos. De acuerdo con el gastado estribillo propagandístico (sólo efectivo entre ciegos por conveniencias y analfabetos políticos), los cubanos se lanzan al mar buscando libertad, democracia y huyendo de Castro y el comunismo pero...entonces ¿De que huyen los miles de dominicanos que se juegan la vida y mueren en el mar cada año, si aquí tienen democracia, libertad, propiedad privada y todas esas maravillas que el capitalismo ofrece a los pueblo?

En fin, este es el viaje que para mi comenzó en un viejo Chevrolet del 54 dedicado al transporte de pasajero, y para sus protagonistas principales continuo en una nave de Cubana de Aviación y terminó peligrosamente en una yola made in dominicana.

 

NO DEJES PARA MAÑANA…

IVÓN TOMÉ FLIS,

estudiante de sexto año de Comunicación Social,

Sede Universitaria Municipal del Cerro.

 

 "¡Por largo tiempo parecía para mí que la vida estaba a punto de comenzar, la Vida de Verdad!, pero siempre había algún obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda por pagar. Entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta que esos obstáculos eran mi vida"...

Citando a Alfred D. Souza comienzo mi reflexión, precisamente hablando de la vida, de la vida amiga, de la gran compañera, de la que no se cansa de darnos sorpresas maravillosas, de regalarnos los mejores momentos, y los peores, por qué no, aunque de esos no pretendo hablar ahora. La vida, como todo, es imperfecta, pero creo que el mayor defecto de la vida es que es demasiado corta.

Hace algunas noches conversando con mi almohada llegué a la conclusión de que no podemos seguir esperando que pasen determinados eventos para tomar una decisión, para entonces decidir ser felices.

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después que terminemos la carrera, que formemos una familia, que nuestros hijos crezcan. Luego pensamos que será superior cuando tengamos un trabajo mejor, cuando ganemos mayor salario, una mejor casa. Vamos por ahí pensando que todavía hay tiempo, que la vida puede seguir esperando por nosotros mientras creemos que aún no es el momento. Pensamos que al fin nuestra vida sí estará completa cuando esos hijos maduren, sean independientes, tengan su propia familia. ¿Acaso no nos damos cuenta que la vida siempre estará llena de retos y  que son precisamente estos los que nos llevan a vivirla a plenitud?

Aún cuando nuestra salud nos pide a gritos que hagamos un stop con hábitos dañinos como el de fumar, o el consumo de bebidas alcohólicas u otros tóxicos que atentan contra nuestra existencia, nos damos el lujo de vacilar, de hacer falsas promesas, de simplemente dejarlo para mañana; como si el mañana no fuera demasiado incierto, como si mañana no pudiera ser demasiado tarde.

Tantas y tantas veces hemos visto en carteles, revistas, en la propia televisión, la importancia del uso del condón, la utilidad de este para preservar nuestras vidas y, sin embargo, todavía nos damos el lujo de evitarlo, olvidarlo y hasta  despreciarlo por falsos juicios de que dificulta el acto sexual, de que lo hace menos placentero, menos satisfactorio.

Estos solo son algunos ejemplos de casos de  esas personas que vemos por ahí malgastando el tiempo, desafiando la vida, evitando gozos y posponiendo la dicha.  Estas personas siguen esperando a mañana para hacer realidad sus sueños, para cumplir sus fantasías, para tal vez mañana vivir. Porque para ellos hoy es demasiado pronto, mañana será mejor.

La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que ahora.

Cada día que pasa es uno menos en nuestras vidas, y si no aprendemos a vivirla intensamente corremos el riesgo de no conquistar la verdadera felicidad. Las oportunidades que nos da la vida debemos aprovecharlas de inmediato, sin vacilar. El tiempo no espera por nadie, la decisión es ahora o ahora.

Así que dejemos de esperar  ver correr la interminable cadena de sucesos que conforman la vida para decidir que no hay mejor momento que este para ser feliz.

 

LA RADIO ES TODA MI VIDA PROFESIONAL

LA RADIO ES TODA MI VIDA PROFESIONAL

YUDEIMIS ACOSTA SILVA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

 

 

Muchas son las figuras que hacen brillar con su actividad creativa el amanecer de cada día, más aún si se trata de despertar con la estimulante voz y la palabra viva de Carlos Luis Molina, quien con su cordial saludo e información actualizada, hace vibrar el corazón de cada oyente que sintoniza la emisora Radio Güines en el sitio de la CMBU en los 14.50 de amplitud modulada y los 95.9 de la FM.

Periodista cuya obra es indispensable a la hora de recorrer varias décadas del quehacer radiofónico en Cuba, recibió en el 2006 disímiles galardones como el Premio Anual de Periodismo Económico, Premio Nacional de Periodismo Cultural Luis Suardiaz y el muy preciado Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez, que otorga la Unión de Periodistas de Cuba.

-¿Cómo llegó el periodismo a usted?

Llegó por necesidad. Aún antes de saber qué era ciertamente el periodismo. Quizás sea por la necesidad de comunicarme, de ir mirando las cosas como si las descubriera y fueran solo mías, eso me impulsó a solicitar la carrera al término de mis estudios preuniversitarios y ahí empezó todo. Ahora, después de 20 años de ejercicio profesional, comprendo que aquello era una energía y así entiendo el periodismo, como una fuerza mayor que me arrastra, casi me consume, pero no me agota el asombro.

-¿Por qué escogió la radio para desempeñar su profesión?

La radio llegó por casualidad. Confieso que no la busqué, que hasta la rechazaba, pero de los amores difíciles nacen las mejores uniones y así ha sido. Toda mi vida profesional ha transcurrido en este medio que aprendí a descubrir paso a paso, que me sedujo con su misterios, sus encantos, sus recodos, y que estimo permite al periodista ejercitarse a fondo en todos los géneros, adquirir una técnica depurada, crear imágenes con los sonidos, y  gozar de la proximidad del oyente de una manera reconfortante, tanto como la que quizás no procure ningún otro medio. Ahora no logro desprenderme de ella por más que me ronden tentaciones, aunque me siguen atrayendo otros medios como la prensa escrita; la radio sigue en mí, pienso que ya definitivamente.

-¿Qué género periodístico considera más difícil para trabajar en el medio radial?

Todos los géneros son igualmente seductores, y a la vez, difíciles. Todos te tienden sus trampas y esperan a ver cómo sortearlas. Es necesario domarlos, trabajar incansablemente para hacerlos tuyos, aprender sus técnicas, sus secretos, destrezas, después te puedes reír del mundo. Pero esta risa cuesta "lágrimas". Llega cuando el tiempo ha pasado y hay detrás un camino de aprendizaje, en la radio como en cualquier medio nunca se termina de aprender, es un ejercicio vital, perenne, donde no hay descanso, el día en que te pares, todo termina. Y el periodismo es siempre búsqueda, es comienzo, por eso entiendo que cada género hay que aprender a quererlo, hay que desmitificarlo y conocer sus resortes más íntimos. Pero si tu pregunta siguiera precisándome, te diría entonces que considero especialmente difícil la entrevista, que es como un puente entre dos, una cuerda tensa por la que debe pasar sin caerse el equilibrista, es también un duelo donde no hay vencedores. De ambos lados debe haber victoria. Por eso es particularmente compleja.

-¿Qué diferencia la entrevista radial de la escrita?

Hay puntos de contacto y también diferencias. En la radio todo debe ser conciso, decir mucho en poco tiempo. Buscar las palabras precisas para dar la imagen del entrevistado que la cámara no capta para el periódico y que debemos presentir. Todo eso convierte el diálogo radial en una centella, algo que sucede en el tiempo, pero que tiene un espacio que debemos trasmitir al oyente. La entrevista radial tiene la voz del entrevistado y del entrevistador, si se hace en vivo no hay tiempo para muchas revisiones, se debe ser ágil, sagaz, avizorar lo que vendrá, escrutar hasta en los más mínimos detalles el momento del intercambio y llevarlo a la audiencia con la frescura y la creatividad que exige el medio. En la radio las palabras suenan, no se leen; se escuchan, no se ven; por eso tienen que ser como campanas.

-Algunos agoreros predicen el fin de la radio ante el auge de las nuevas técnicas. ¿Qué reflexiones puede hacer sobre esto?

Creo que se equivocan los que anuncian el fin de la radio aplastada ante el avance de la tecnología. Alejo Carpentier estuvo entre ellos. Él predijo el fin de la radio, pero se equivocó. Los grandes también yerran. Son prisioneros de su época. Lo cierto es que la radio demuestra cada vez más su vigor, sutilidad diminuta y austera. Es un medio que  venció la era de la televisión y ahora está en Internet. Tiene un alcance desmedido, llega a donde otros medios no pueden; acompaña al solitario y da energía cuando las grandes cadenas cesan, o las tiradas de la prensa escrita aún no han salido. Quizás en su sencillez esté su grandeza y esto la hace eterna.

-Algunos periodistas consideran la radio una escuela; a su juicio, ¿en qué medida este medio aporta al ejercicio de la profesión?

Creo que efectivamente es una escuela. La sencillez en la expresión oral debe prevalecer en el mensaje por su irreversibilidad, hace que economicemos muchas palabras, empleemos las necesarias, rechacemos las inútiles y depuremos el habla. La sintaxis lineal no saturada es ejercicio muy útil para aprender a escribir bien, sin encaracolamientos ni oscuridades que intervienen en la efectividad del mensaje. La radio pule el estilo, lo hace dúctil, austero, fuerte. Esto, sin duda, entrena al principiante y permite al periodista ganar en altura cada vez más, hasta hacerse de su propia huella.

-¿Cuál de sus trabajos periodísticos considera la obra cumbre de su vida profesional?

No creo en las obras cumbres, cada obra es una cumbre que hay que alcanzar; en esa subida lo entregas todo o pierdes. La obra cumbre siempre está por hacerse, es la meta, el horizonte, la montaña lejana que hay que domar.

-¿A quiénes podría definir como sus maestros?

Leo mucho a Martí, me gusta su estilo único, que esconde siempre un misterio, una parábola. Leo también la prosa fértil de Pablo de la Torriente Brau. Me seducen algunas páginas de otros tantos que sería largo mencionar. La radio es toda mi vida profesional. Todo lo que sé de periodismo lo aprendí en este medio en el que no hay fatiga para la creación. El periodismo puede lograr alturas creativas en la radio, que es dúctil cuando se la sabe asir con pasión. La radio se deja moldear y se abre al arte con una pureza rara que encanta.

Ficha técnica:

Tipo de entrevista por su contenido: De opinión

Tipo de entrevista por su forma: Clásica de preguntas y respuestas

Tipo de título: De cita textual

Tipo de entrada: Directa o de presentación

Tipo de conclusión: De resumen del entrevistado

EN BUSCA DE APOYO Y COMPRENSIÓN

MARTHA ISABEL ANDRÉS ROMÁN,

estudiante de primer año de Periodismo

de la Facultad de Comunicación

de la Universidad de La Habana.

Ficha técnica:
Tipo de Entrevista: De opinión
Tipo de Entrada: Anecdótica
Tipo de Cuerpo: Clásico de preguntas y respuestas
Tipo de Cierre: Opinión del entrevistado

Se ha esfumado la niña cariñosa que cada tarde al llegar de la escuela premiaba a mamá con un beso, y en las noches se acurrucaba en sus brazos en busca de un cuento. En su lugar hay una joven rebelde y conflictiva, que con solo 17 años pretende una independencia más allá de su edad y cuyo único deseo es la satisfacción de sus gustos personales. Las tardes de antes no tienen ahora besos, sino discusiones; las noches no son de cuentos de hadas, sino de desvelos en espera de que llegue a casa después de una desenfrenada fiesta hasta las tres de la mañana.

La semana pasada, ante la negativa de comprarle un costoso equipo de música, arremetió a gritos y ofensas, y dijo que abandonaría la escuela. Ayer, disgustada por una disputa con su novio, amenazó con quitarse la vida. Su madre, desesperada, busca la ayuda de un especialista.

Belkis Menoya Martínez, jefa del Grupo Provincial de Psiquiatría Infantil  de la provincia Pinar del Río, comenta que casos como este no son aislados, pues a menudo recibe a jóvenes y familiares preocupados por los trastornos de diversa índole que de manera reiterada se presentan en esta complicada etapa que es la adolescencia.

Usted se describe la etapa como complicada, y constantemente observamos que también otros especialistas, y en sentido general la mayoría de la población, la definen como compleja. ¿Por qué el empleo de estos calificativos?

En el adolescente siempre ocurren cambios biológicos perceptibles para él y quienes lo rodean, relacionados fundamentalmente con el desarrollo sexual y el crecimiento, pero paralelamente a estos cambios se producen otros de carácter psicológico que afectan el comportamiento y las conductas sociales.

Desde el punto de vista intelectual comienza a realizar abstracciones y generalizaciones, por lo que pasa a una fase superior del pensamiento que lo acerca al razonamiento adulto. Comienza además a sentir una mayor necesidad de independencia, e inicia una búsqueda de su identidad. En la parte afectiva aparece el sentimiento del amor y del impulso sexual.

Pero en contraposición con esto, en este período también realiza juegos y expresiones infantiles que demuestran que aún existen conductas de la niñez.

Por todos estos motivos entra en contradicción en las manifestaciones de su conducta y en constante fluctuación de su estado anímico. Necesita ser aceptado con esos cambios, pero él mismo no comprende qué está sucediendo, y el diálogo con los padres se vuelve más complejo, e incluso se llegan a iniciar relaciones conflictivas con estos que oscilan entre la dependencia y la necesidad de separación de los mismos. Todos esos factores son los que pueden provocar que en esta etapa se manifiesten más contradicciones que en otros momentos del desarrollo humano.

En los últimos años se ha manifestado un incremento del número de adolescentes que asisten a las consultas de Psiquiatría. ¿A qué causas considera usted que se deba?

El hecho de que esté ocurriendo este aumento no se debe a un acrecentamiento de la incidencia de los trastornos conductuales o de otra naturaleza. Considero que la causa que más ha influido es la toma de conciencia de la población, la adquisición de una mayor cultura de la salud y el conocimiento sobre los lugares a los que se puede asistir para atender este tipo de problemas.

¿Cuáles de esos problemas son los que conducen con más frecuencia a buscar ayuda especializada?

Generalmente los adolescentes que asisten a consulta son llevados por los padres, pues ellos no reconocen estar enfermos. Entre los problemas por los que los traen están la depresión, los trastornos adaptativos, la ansiedad, trastornos del sueño, problemas de aprendizaje y trastornos de conducta y de personalidad.

¿Las causas de esos trastornos están relacionadas mayoritariamente con factores patológicos o sociales?

Aunque muchos de los trastornos pueden producirse como consecuencia de estados patológicos, los cuales pueden interferir en la capacidad de asimilación y de aprendizaje social, y por tanto colaborar con el proceso de desestabilización, los factores sociales son los que determinan de manera más significativa los problemas que se presentan en esta edad.

Entre ellos, los más significativos son los que afectan la dinámica familiar, relacionados con una estructura familiar disfuncional, conflictos familiares y falta de relaciones positivas dentro de esta, la desconfianza, la incomunicación entre padres e hijos.

También afectan las desventajas económicas, la falta de comprensión de la escuela y la comunidad, la poca orientación y la escasez de opciones recreativas muy necesarias en esa edad, así como las conductas imitadoras, el embarazo en la adolescencia, la deserción escolar, el uso de drogas, la baja autoestima, la inseguridad y las dificultades en las relaciones interpersonales.

Significa entonces que el entorno afecta el comportamiento de los adolescentes. ¿Son influenciados con más facilidad que otros grupos sociales?

El entorno, no solo para el adolescente, sino para cualquier ser humano, es fundamental. En este caso lo es aún más, pues todas las contradicciones de la etapa motivan que sea más afectado por las cosas que le rodean. Es por eso que la familia, la escuela y la comunidad deben desempeñar un papel rector en la orientación y la preparación.

Si el adolescente no es bien orientado y comprendido puede buscar el afecto en grupos que no tienen bien definidos sus roles. Entonces los intereses no son los adecuados, se desvirtúan las relaciones interpersonales y se presentan cambios negativos en el comportamiento.

Son proclives a ser influenciados si no tienen la adecuada atención, si el entorno en el que se desenvuelven carece de comprensión y orientación, y si las conductas de los que están a su alrededor son socialmente recriminables.

¿Cuál debe ser el papel de la familia de un adolescente?

Cualquier familia que cuente con un adolescente en su seno debe tener como premisa  la comprensión, la búsqueda de una dinámica familiar funcional y la ausencia de autoritarismo. Pero sobre todo, debe ser abierta al diálogo.

La familia tiene el deber de asumir los cambios de esta etapa como algo normal, y responder a los estados de humor, los deseos de independencia, y la necesidad de asumir responsabilidades con amor y reflexión.

Cuando un adolescente comienza a asistir a consulta y es seguido con un tratamiento determinado, ¿se realiza paralelamente a esto algún tipo de terapia con la familia?

El paciente no es atendido aisladamente, sino que junto con su tratamiento también es tratada y estudiada su familia. Buscamos los conflictos que se han manifestado en el seno de esta y la relación con el problema que el adolescente presenta, y mientras lo atendemos, educamos a aquella. 

La solución de un problema no depende solo del tratamiento, sino de la erradicación total de sus raíces. Y si estas provienen del centro de la familia o del entorno social que rodea al joven, entonces el trabajo a realizar es más sistemático y necesario. 

¿Qué consejos daría a todas aquellas personas que constantemente se relacionan con adolescentes?

El único consejo que ofrezco es el de la comprensión. Es todo lo que ellos necesitan, comprensión, tolerancia y orientación. Si hacemos eso, nos percataremos de que más allá de esa etapa compleja de la que hemos hablado, existe un mundo de sueños, aspiraciones y bellísimos sentimientos. Propongo que siempre les demos la oportunidad de demostrar que son maravillosos.

ENCUENTRO CON EL CONOCIMIENTO EN MUSEO HABANERO

MARTHA ISABEL ANDRÉS ROMÁN,

estudiante de primer año de Periodismo

de la Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Ficha técnica:
Tipo  de título: Noticioso
Tipo de Lead: Lead de Para qué o Por qué
Tipo de construcción de cuerpo: Lead + pirámide invertida + datos adicionales

Con el propósito de formar un pueblo cada vez más culto e incentivar en distintos sectores de la población el interés por la historia y la museología, el Museo Casa de Juan Gualberto Gómez, ubicado en La Habana Vieja, realiza un sistemático trabajo comunitario.

Las Tertulias de las Tradiciones, los Talleres de Museología y las convocatorias para concursos y conferencias son algunas de las actividades que mensualmente se realizan, a pesar de las pequeñas dimensiones de la casa, en la que solamente laboran cinco trabajadores, informó Maribel Pérez, administradora de la institución.

Los niños cuentan con espacios permanentes de encuentro con la historia y el conocimiento, entre ellos los mencionados Talleres de Museología realizados cada jueves con 20 pioneros de escuelas primarias, en los cuales la especialista del lugar imparte clases sobre el mundo de pinacotecas y galerías.

También se realizan actividades destinadas a las personas de la tercera edad, como son las Tertulias de las Tradiciones celebradas todos los meses con la participación del trío Roca Azul y que permiten a los abuelos de la comunidad un acercamiento a la música y a las costumbres cubanas.

De igual forma el público sigue las conferencias que los segundos miércoles de cada mes ofrece el periodista Rolando Aniceto, en las que son invitados otros trabajadores de la prensa y personalidades de las letras cubanas a tratar temas fundamentalmente históricos y culturales, agregó la Administradora.

El museo realiza, además, la presentación de concursos, y actualmente brinda asesoramiento a todas las personas interesadas en participar en el certamen Hablando de Juan Gualberto, convocado por la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

La casa, inaugurada como museo cuatro años atrás, fue el lugar donde Juan Gualberto Gómez realizó la impresión de periódicos como La Fraternidad y La Igualdad, en los cuales defendía la democracia y los derechos de los negros. 

La idea original era crear en ella el sitio dedicado a tratar la historia del periodismo en Cuba, pero el tamaño del lugar no lo permitió y se instituyó como un espacio consagrado al héroe y periodista.

Maribel Pérez señaló que por ese motivo cuentan con diversos artículos que le pertenecieron, donados por familiares que aún viven, y resaltó cómo la  presencia de su nieto y biznieta en muchas de las actividades que realizan estimulan al público a acercarse a su figura y a una parte importante de la historia cubana.