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Isla al Sur

LA ESPERANZA VESTIDA DE BLANCO

LA ESPERANZA VESTIDA DE BLANCO

El doctor Roger Ferrera Calunga fue uno de los médicos cubanos que participó en la lucha contra el ébola en Liberia, como miembro de la brigada “Henry Reeve”.

Texto y foto:

SHEILA NODA ALONSO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El doctor Roger Ferrera Calunga no podía imaginar que aquel 24 de septiembre del 2014 le cambiaría la vida, pues tendría que elegir entre el cumplimiento del deber moral y el bienestar personal. Nada hay que prepare para una situación extrema, solo experimentarla posibilita la respuesta que define a los hombres en su condición humana.

“Estaba tratando de decidir en un par de segundos, los más duros de mi vida, cuando me repiten la propuesta: «Sabes que se trata de una enfermedad mortal, que todo el que se muere allí lo creman y sus restos no regresan a Cuba hasta dentro de cinco años», tuve que tragar en seco y la respuesta me salió afirmativa.

“Hubiera preferido irme a una guerra, por lo menos tendría armas con que defenderme y localizar al enemigo; el ébola es una enfermedad infecciosa de la que poco se conoce y las posibilidades de contagio son muy amplias.”

Ferrera Calunga, especialista en Medicina General Integral y en Cirugía General del Hospital Militar Central “Doctor Luis Días Soto”, del municipio Habana del Este, tiene el alto honor de haber integrado la brigada “Henry Reeve” que combatió el virus en Liberia.

Para tener una idea de la magnitud de la epidemia podemos decir que es la más devastadora de los últimos 45 años y debido a su elevado ritmo de propagación amenazó con terminar con gran parte de la humanidad y superó a la influenza A-H1N1, la gripe aviar y el cólera.

Fue causada por un brote en África Occidental, originado en diciembre de 2013 en Guinea Conakry y extendido después a Liberia y Sierra Leona, fundamentalmente. En dos años ocasionó más de 28 000 contagios y cerca de 11 000 muertos.

El médico afirma que la primera reacción de la familia fue de espanto, “es una condena a muerte”, luego se adaptaron a la idea que era posible ir, mantenerse vivo, cumplir con la misión encomendada y regresar : “Me apoyaron en todo momento”.

“Días después de aceptada la propuesta, nos llevaron a la unidad central de colaboración, donde nos prepararon y dábamos ánimo mutuamente sin dejar de sentir miedo. Nunca un médico cubano se había enfrentado a una enfermedad de tal magnitud, la última vez que había ocurrido un brote tuvo una mortalidad de más de un 90 por ciento, incluyendo a los pacientes y todo el personal médico que los atendía, el presentimiento era que muchos de nosotros no íbamos a regresar”.

El grupo que integraba el doctor salió rumbo a Liberia el 21 de octubre de 2014 “con caras de susto, de quienes tienen los días contados” y regresó seis meses después, el 21 de abril de 2015, antes de lo que se esperaba, con el deber cumplido y sin contagios.

“El primer día en la zona roja, que es como se llamaba el lugar donde residían los pacientes, estábamos muy nerviosos, además, el traje nos hacía sudar tres o cuatro veces lo que normalmente sucede en un país tropical. A eso se suma que la visibilidad era limitada, no se podía ni caminar, se perdían muchos reflejos, es muy difícil al no estar acostumbrados a ese tipo de manejos. Con el paso de los días nos fuimos acostumbrando.

“Una semana después extrapolamos el trabajo que hacíamos en Cuba, disipamos el miedo sin perder la cordura. Comenzamos a tomarnos el problema como nuestro, a sufrir las muertes de los niños y las familias enteras y alegrarnos por los pacientes que sobrevivían, empezamos las relaciones médico-pacientes al estilo cubano, hasta donde las circunstancias lo permitían.

“En ocasiones, los niños ingresaban caminando y paulatinamente se iban depauperando, hasta fallecer. La mirada de un pequeño que agoniza fue lo más desgarrador, y lo peor, no contar con los recursos para hacer todo lo que quisiéramos. Con varios casos la opresión en el pecho era tan grande que no podíamos reprimir las lágrimas porque nos recordaban a nuestros hijos. Solo las máscaras fueron capaces de contener el dolor que esto me provocaba.

“Cuando supimos de la existencia de las vacunas nos alegramos mucho, porque era un sueño muy difícil de lograr. El hecho de que se hicieran grandes estudios, se emplearan fuerzas, recursos humanos y económicos para esto, vale más que sacar al mercado un fármaco, que normalmente demora años en comenzar a utilizarse. Nunca pensamos que llegaría tan rápido, por lo que la premisa siempre fue protegerse y saber que el control de la epidemia no iba a ser por la vacunación, sino por los cuidados”.

En el Ministerio de Defensa 1, donde radicaba el doctor Ferrera, ya en ese momento jefe del grupo básico de trabajo, la mortalidad se redujo de alrededor de un 50 por ciento hasta aproximadamente un 22 por ciento, por debajo de lo que se esperaba.

Hoy, el médico recuerda que la acogida de los liberianos al principio fue escéptica, muchos no sabían ni siquiera dónde o qué es Cuba: “A veces  preguntaban si pertenecía a los Estados Unidos, no tenían ni idea de qué parte del mundo venía la mano amiga, pero sí estaban seguros que era ayuda”.

Los cubanos llegaron cuando el ébola estaba en el momento de mayor prevalencia y este comenzó a disminuir casi enseguida: “Era una casualidad y al ser tan  supersticiosos lo vieron como una señal de que entonces, iba a finalizar. El agradecimiento del pueblo fue muy grande.

“Resultó determinante la colaboración no solo por la labor desempeñada, sino por la influencia lograda en los médicos de los demás países. La epidemia demostró que sí se puede aunar esfuerzos con un objetivo común sin importar las creencias religiosas y las diferencias políticas. Cubanos y norteamericanos lograron trabajar unidos en circunstancias en las que aún no era una realidad el restablecimiento de relaciones.

“La epidemia del ébola me cambió la vida, ahora la miro de un modo diferente. Como profesional estoy aún más comprometido, pues vi el sufrimiento de los pacientes y sus familias al tener la muerte pisándoles los talones y eso te hace más sensible, más dedicado. La experiencia fue inolvidable, me considero mejor médico y persona después de eso”.

-¿Considera que Cuba estaba apta para responder al llamado de la Organización Mundial de la Salud?

Nuestro país ha brindado su ayuda solidaria en la esfera de la salud desde el año 1960, cuando el terremoto en Chile, y ha estado presente en circunstancias difíciles ya sea por desastres naturales, guerras o pobreza extrema. La epidemia de ébola representó una situación más, que requería de toda la cooperación posible y Cuba no sería la excepción. Constituyó un reto para los médicos cubanos, pero los buenos resultados que obtuvimos junto a otras organizaciones, demostraron que sí estábamos preparados.

-¿Y qué riesgo asumió la familia?                 

El riesgo que asumió mi familia era convivir sabiendo que existía la posibilidad de no vernos más, aunque todos los que participan en una misión lo tienen. El peligro de infectarlos con el ébola u otra enfermedad no tenía cabida, porque a nivel internacional se hace un riguroso control epidemiológico al salir de África y al llegar a Cuba, esto evita transportar el virus.

-¿Volvería a repetir la experiencia?

Sí, claro que sí, pero es mejor que no se repita, por el bien de todos.

Pie de foto: El doctor Roger Ferrera Calunga es un ejemplo de la heroica labor de los médicos cubanos en la lucha contra el ébola

Ficha técnica:

Objetivo central: Ofrecer un acercamiento a las experiencias del entrevistado en la lucha por erradicar el ébola en Liberia.

Objetivo colateral: Destacar la labor de los médicos cubanos en situaciones extremas.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su estructura: Mixta.

Por su contenido: Retrospectiva.

Por el canal que se obtuvo: Vía directa (cara a cara).

Tipo de título: Genérico. 

Tipo de entrada: Evocativa o retrospectiva.

Tipo de cuerpo: Mixto (Citas y de preguntas y respuestas).

Tipo de preguntas declaradas:

1-¿Considera que Cuba estaba apta para responder al llamado de la Organización Mundial de la Salud? (abierta, de opinión, polémica).

 2-¿Y qué riesgo asumió la familia? (abierta).

3-¿Volvería a repetir la experiencia? (cerrada).

Tipo de conclusión: De frase que evidencia el final de la entrevista.

Tipo de fuentes: Directas, no documentales y documentales (Mendizula, W. (23 de noviembre de 2015). Epidemia de ébola, ¿Cerca del final? Granma, pág. 5; Infomed, Biblioteca Médica Nacional, artículo ¿Dónde brinda Cuba colaboración médica? del 9 de diciembre del 2015).

 

26 RAZONES PARA CANTAR

26 RAZONES PARA CANTAR

Gilberto Aldaná Gutiérrez fue uno de los cantantes que participó en la primera grabación del Himno del 26 de Julio, en 1957, y de ese momento histórico cuenta sus impresiones.   

Texto y foto:

KARINA RODRÍGUEZ MARTÍNEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Muchos no los recuerdan, la década del 50 ya se vuelve una imagen demasiado lejana sobre todo para los más jóvenes. Ellos quedaron en el olvido, a pesar de que complementaron la programación musical de la naciente pantalla chica, actuaron en los más estelares programas de la televisión de la época y fueron durante todo el año 1956 los artistas protagónicos de las actuaciones en el cabaret Tropicana. Los Faxas son una suerte de patrimonio no recatado. 

Gilberto Aldaná Gutiérrez es uno de los integrantes de ese cuarteto masculino. Hoy, a la vuelta de casi 60 años, puede mostrar con satisfacción ser hijo ilustre de Habana del Este, poseedor de La Giraldilla de la Habana y de la Réplica del Machete de Máximo Gómez, entre otros reconocimientos. Disfruta de la jubilación en su peña que pronto cumplirá 30 años.

Para él, los numerosos premios no tienen ninguna valía comparados con el gran honor de encontrarse entre los artistas que realizaron la primera grabación del Himno del 26 de Julio.

La oportunidad de brindar su voz para la marcha revolucionaria llegó a su vida de manera insospechada. Cómo iba a imaginar que Faustino Pérez, entonces al frente del Movimiento 26 de Julio en la capital, pensaría en Carlos Faxas, director del cuarteto, y en él, para organizar ese importante momento de la historia patria.

“Faustino me preguntó en una ocasión en que visité su casa, si era el artista de televisión y el cantante del cuarteto Faxas. El improvisado interrogatorio continuó, quería saber cómo pensaban los artistas, si estaban en contra de Batista y otras cosas del medio. ¡Cómo le daban importancia al sector de la cultura!

“A los pocos días de aquella entrevista viene a verme Miguel Merillo, también del M-26-7 y pidió que le preguntara a Faxas, colega y amigo, qué íbamos a hacer los artistas por el causa. Faxas y yo fuimos los primeros en saber la intenciones del movimiento de grabar el himno”.

-¿Cuán complicado resultó encontrar un lugar para grabar la melodía?

En una dictadura no era fácil hacer nada de este tipo. Al ser atrapado ni siquiera el nombre preguntan, ametralladora que conoces, te llevan para la necrópolis y dejan que te pudras ahí. Había que hacerlo tan cuidadosamente que después del triunfo del revolucionario fue cuando mi familia se enteró de que yo participé en la grabación.

No se podía hacer en cualquier parte, fue un proceso de 15 largos y complicados días, buscando el lugar apropiado. Amaury Pérez, padre, reconocido productor, fue de los primeros en ofrecerse brindando un local, pero la CMQ no era un lugar seguro porque había programas de Batista y muchas personas a todas horas. Encontramos una estación pequeña, Radio Cadena Habana, en Centro Habana, la cual era más segura.

-¿Qué composición tenía el grupo?

El comando era reducido, contábamos con dos técnicos y el operario de la planta, cuatro cantantes, un trombón, un bombo, un piano y dos trompetas. Resultaba imposible llevar un grupo muy grande, pues tenía que ser del conocimiento de muchas personas y eso era peligroso. Nos pusimos de acuerdo para llegar a diferentes horas con el objetivo de no llamar la atención, la situación era muy complicada.

Los que alguna vez han escuchado la grabación original y no conocen la historia, piensan que era una banda enorme. No se imaginan que solo eran cuatro gatos los que le pusimos todo el corazón.

-¿Cómo llegó ese día a la emisora?

Yo tenía un carro y bien tempranito me dirigí hacia la estación para asegurar un lugar esa noche en el parqueo que se encontraba enfrente. En ese momento que estaba negociando con el encargado de cuidar los autos, veo a los esbirros de la tiranía golpear salvajemente a un hombre. La primera idea que cruzó por mi mente fue que la acción había fracasado y el hombre apaleado era Carlos.

-¿Cuál fue su reacción en ese momento?

Me monté en el carro y, sin mentir, en cinco minutos estaba en la Virgen del Camino, imaginándome que de seguro ya me estaban persiguiendo. El miedo recorrió mi cuerpo desde la punta del dedo gordo del pie hasta el último pelo de la cabeza. Detuve el auto por un momento y miré para todos lados, nadie me seguía. Entonces decidí volver para ver si habían asesinado al resto de los compañeros. Mi sorpresa fue grande, casi quedé de piedra cuando uno de los integrantes del plan me hizo señas para que entrara rápido, en aquel momento entendí que no habíamos sido delatados.

-¿Entonces, pudieron grabar el día señalado?

Sí, pero no fue tan fácil, los contratiempos estaban a la orden del día. Al llegar al estudio, encontré al dueño de la planta, quien se había presentado porque como el cuarteto era muy famoso y habíamos pedido, supuestamente, la estación para grabar nuevas canciones.

Él quiso oír las melodías de la agrupación, pues nos habíamos comprometido a dejarle una copia para que la rodara en la emisora. Carlos, Lázaro y yo conocíamos del plan, pero el otro integrante no, por eso no asistió. Cantamos mil cosas para entretenerlo, pero la intención del dueño era escuchar a los Faxas de forma íntegra, eso era una gran locura, tanta música tocamos que se aburrió y se fue

Intentamos comenzar a grabar, pero percibimos que en los altos de la estación de radio había un mitin político de la mujer de Batista. Podíamos escuchar perfectamente todos los discursos que allí se daban; por lo tanto, corríamos el riego de que ellos también consiguieran oírnos. Esa era la razón por la cual el hombre que yo vi por la mañana había sido golpeado brutalmente.

Solamente nos quedaban dos opciones: dejar la acción para otro día o esperar a que la primera dama concluyera su mitin. Todos pensábamos que la primera no era ni siquiera una posibilidad, ese día había que cumplir con la misión encomendada. La grabación se desarrolló de manera brillante, al amor que le imprimimos era único y verdadero.

-¿Qué ocurrió con los discos que grabaron en placas de acetato?

Muchos se vendieron a cinco pesos para recaudar dinero para la causa revolucionaria, pero cuando estábamos en la vorágine de comerciar los discos, Carlos fue detenido y exiliado a los Estados Unidos.

La tiranía en esos momentos desató una brutal ola represiva. El pánico se apoderó de la población. Quienes poseían discos con la grabación del himno lo destruyeron, pero yo me quedé con mis dos ejemplares, si irrumpían en mi casa y los encontraba me iban a matar, pero con ellos debajo del brazo. 

En Cuba resultaba imposible hacer algo con ellos, por medio de una amiga se lo mando a Carlos para Miami, pensando que él les podría dar un mejor uso. Las placas de acetato son enviadas a Venezuela y de allí hacia la Sierra Maestra.

La mayor suerte fue que cuando llegaron los discos ya existía Radio Rebelde, estación clandestina, que en sus inicios el tema de la planta era el Himno Invasor. Ernesto Che Guevara al oír la melodía decidió poner en la emisora la nueva marcha. Entonces Cuba y todo el mundo empezó a conocer el Himno del 26 de Julio.

-¿En esos momentos volvió a temer por su vida?

Los peligros fueron mayores cuando se empezó a escuchar por la radio. Al salir a la calle las personas decían: “Anoche te oí”, “¡Qué calladito te lo tenías!”. Realmente pensé que no iba a ver el triunfo de la Revolución. El doctor Héctor Aces, comandante del ejército invasor, coincidió conmigo en una ocasión después de 1959 y me dijo muy sorprendido: “¡Aldaná, pero tú estas vivo, yo pensé que no llegabas, como tú siempre estabas metido en todo!”

Pie de foto: Gilberto Aldaná, Hijo Ilustre de Habana de Este y antiguo integrante del cuarteto Faxas.

Ficha técnica:

Objetivo central: Conocer la historia de la grabación de la música del Himno del 26 de Julio.

Objetivos colaterales: Ahondar en anécdotas relacionadas con las circunstancias del hecho, el riesgo que significó y cómo se dio a conocer al pueblo cubano.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su estructura: De preguntas y respuestas.

Por su contenido: Retrospectiva de opinión.

Por el canal que se obtuvo: Cara a cara.

Tipo de título: Genérico.

Tipo de entrada: Presentación del entrevistado.

Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.

Tipo de preguntas declaradas:

1-¿Cuán complicado resultó encontrar un lugar para grabar la melodía? (Abierta y de Información).

2-¿Qué composición tenía el grupo? (Abierta y de Información).

3-¿Cómo llegó ese día a la emisora? (De Información).

4-¿Cuál fue su reacción en ese momento? (Abierta).

5-¿Entonces, pudieron grabar el día señalado? (Cerrada).

6¿Qué ocurrió con los discos que grabaron en placas de acetato? (Abierta).

7-¿En esos momentos volvió a temer por su vida? (Cerrada)

Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Tipo de fuentes: El entrevistado (directa).

“LE DI LA PATADA A LA LATA”

“LE DI LA PATADA A LA LATA”

Eduardo del Llano Rodríguez, graduado de Historia del Arte, es autor de varias obras literarias y audiovisuales. El personaje principal de su creación, Nicanor, representa al cubano de a pie, que se enfrenta a situaciones insólitas y las resuelve como puede.

Texto y foto

ERNESTO LAHENS SOTO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Eduardo del Llano Rodríguez nació en Moscú en 1962 pocos días antes del estallido de la Crisis de Octubre. Su padre estudiaba Economía Política en esa ciudad. Sus primeras semanas de vida se caracterizaron por la tensión del apocalipsis nuclear, se creía que Cuba sería borrada del mapa.

“Crecí en un mundo donde la brújula del desarrollo marcaba hacia el Este, los países del campo socialista. La conquista del Cosmos marcaba la Guerra Fría. Los crímenes de Stalin se mantenían ocultos, no así los de Estados Unidos en Vietnam y el resto de países invadidos. La muerte de Salvador Allende me conmovió. Desde entonces me considero un hombre de izquierda, aunque hay que ver en qué aspectos estoy de acuerdo con la revolución y en cuáles no. La lectura siempre me ha gustado, de niño lo que más leía eran libros de aventuras y ciencia ficción de Julio Verne y Emilio Salgari.

-¿Por qué estudió la carrera de Historia del Arte?

Estaba en doce grado, necesitaba estudiar algo que me sirviera de base para ser escritor. Escribía desde los ocho y esa carrera me ayudaría a desarrollar mis conocimientos de las épocas históricas y de la evolución de los estilos artísticos, de los cuales hasta entonces no tenía ni la más mínima idea.

Los escritores que más han influido en mi vida son Mark Twain, Antón Chéjov, quien tiene cuentos humorísticos que obviamente se desarrollan en la Rusia zarista, pero se pueden extrapolar a la actualidad, y un tercero sería el argentino Roberto Fontanarrosa. La semana pasada estuve en Buenos Aires, por primera vez en mi vida, y con el poco dinero que llevé compré tres de los cuatro libros de Fontanarrosa que me faltaban.

Existe el criterio de que el humor es menos literatura que otros géneros, algo que para mí es un disparate. Las narraciones mordaces  requieren de una gran maestría en el desarrollo de la trama y la relación entre los personajes para que sea una historia coherente.

-¿Cómo entró al mundo de las artes escénicas?

Cuando estaba en el segundo año de la carrera fundamos el grupo Nos-Y-Otros. Éramos cuatro estudiantes: Aldo Busto, de Información Científico-Técnica y Bibliotecología,  José León, de Periodismo, Luis Felipe Calvo y yo, de Historia del Arte. Todos escribíamos humor, y eso nos fue definiendo como grupo.

Junto con Santiago Feliú, Carlos Varela, Gerardo Alfonso y Frank Delgado, en 1985 comenzamos a hacer, en el Teatro Guiñol, Encuentros con la Teatrova. Leíamos nuestros textos entre las canciones de los trovadores. Esto aún no era de carácter dramático, pero nos fue abriendo las puertas a actuar en público.

El cine fue mérito de Daniel Díaz Torres, leyó en una ocasión un cuento de Nos-Y-Otros en el Dedeté y nos llamó para hacer su tercer largometraje. Así salió Alicia en el Pueblo de Maravillas. Los demás miembros del grupo fueron dejándolo por lo complejo y lo largo que resultaba el proceso del  filme, de modo que al final me quedé solo con Daniel. En 2004 trabajé por primera vez como director en la grabación de mi primer corto.

-El nombre de Maravillas se repite en distintas ocasiones en su obra, ¿por qué?

Era la referencia obvia a Alicia en el País de las Maravillas, una chiquita flaca, rubia, que llega a un pueblo donde todo funciona al revés. A Daniel se le ocurrió que se llamara Maravillas de Noveras, que aunque no es un lugar que exista en Cuba, es un anagrama de Averno que es uno de los nombres del Infierno. Salió bien sin que lo teorizáramos demasiado y yo lo utilice luego en otras obras. La película causó una gran polémica, se atrevió a tocar temas que hasta entonces no se habían tratado. La crítica planteaba que la escena en que la protagonista saltaba charcos para huir del pueblo era una analogía con salir del país, algo que Eduardo afirma que no fue la intención.

-¿Por qué su obra es una crítica a la sociedad cubana?

Porque es en la que vivo. Durante el tiempo que residí en España satiricé la democracia capitalista en algunos cuentos de mi libro Sex Machine. Salvo que el artista viva en su torre de cristal, refleja lo que le rodea. Nuestro país, por un lado, te da muchos temas para historia, y por otro lado, es obviamente imperfecto.

Hombre, puedes escoger el camino de no meterte en candela. No es que me guste hacerlo, pero si ese es el precio de tener buenas historias y de que tu obra tenga un sentido social, hay que asumirlo.

-¿Por qué el nombre de Nicanor? ¿Tiene alguna relación con el nombre real de Julio Antonio Mella (Nicanor Mc Partland)?

No, para nada, es mucho más sencillo. Nuestro primer personaje fue el burócrata Armando Churrisco que le dimos al actor Octavio Rodríguez. Inventamos muchos nombres para el ciudadano corriente, pero siempre aparecía alguien que se llamaba así. Inventamos un nombre posible, pero improbable. Existe Nicanor, de raíz hebrea, efectivamente como Mella o Nicanor Parra, el poeta chileno, y O`Donnell, de origen escocés o irlandés. Acertamos y desde entonces nadie ha dicho que se llama Nicanor O`Donnell.

Nicanor es la representación del cubano ordinario que se enfrenta a situaciones insólitas y las resuelve como puede, no como un héroe o villano, sino como un hombre normal. No hubo una gran teorización sobre eso. Desde entonces han surgido preguntas como la que me acabas de hacer, pero en la realidad es algo más simple.

-Los Nicanor son cortos independientes, sin el financiamiento del ICAIC. ¿Cuál es el motivo?

No fue tanto una decisión, como que no quedó otra alternativa. Frank Delgado, que fue el de la idea, se había comprado una cámara pequeña en el año 2004. Me dijo que podíamos hacer un corto con algún cuento mío y yo había escrito recientemente Monte Rouge y nos pareció bien. Tenía algo de dinero propio, lo intenté y le di la patada a la lata.

Empezamos a buscar los actores, apareció Luis Alberto García y dijo que sí. Néstor Jiménez llegó vía Luis Alberto. Algunos especialistas del ICAIC se incorporaron, entre ellos Raúl Pérez Ureta como director de fotografía. Ese corto causó mucho revuelo. La mejor forma de lidiar con eso fue hacer un segundo y ya vamos por doce.

No ha existido dinero institucional, todo ha salido en gran medida de mi bolsillo, por tanto, casi no me queda. A partir del séptimo, el ICAIC comenzó a apoyarnos con locales y algunos equipos. La gran desventaja de trabajar con el Instituto es que si hubiéramos presentado el proyecto por financiamiento, todavía iríamos por un corto o dos.

Se acaricia el pelo, mira para su barriga y continúa: “Para echar más panza y acercarme a un infarto, me gasto el dinero en los cortos.”

-En su última novela: Bonsái, los personajes tienen cierta similitud con figuras de nuestra historia. Entre Ellos Sanabria y Rodríguez. ¿Quién los inspiró?

¿Ah, sí?, no lo sabía. Compadre, no tengo la más mínima idea. Rodríguez es el antihéroe opuesto a Nicanor, se necesitan el uno al otro como Sancho a Quijote y viceversa. Sanabria es un nombre soso, suena a tipo ridículo, cheo; las imágenes que te da no es el de un héroe de guerra ni un boxeador, sino de un director de televisión, un dirigente fracasado. Te juro que no tuve la intención de que reflejara a personajes reales, si te da esa impresión, no lo reniego, pero no fue la idea inicial.

Mira al reloj y me dice: “Oye, dale, que ya son las cinco y tengo que ir a pagar el teléfono.”

Pie de foto: El escritor, guionista y director Eduardo del Llano Rodríguez ha dado vida a personajes que reflejan al cubano de a pie.

Ficha técnica:

Objetivo central: Indagación sobre la obra de Eduardo del Llano Rodríguez.

Objetivos colaterales: -Cómo entró en el mundo de las artes escénicas Eduardo del Llano Rodríguez: -Acercamiento a la obra Bonsái.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Personal.

Por su estructura: De preguntas y respuestas.

Por su contenido: De personalidad.

Por el canal que se obtuvo: Entrevista cara a cara.

Tipo de título: Cita textual.

Tipo de entrada: Retrospectiva.

Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.

Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado.

 

UNA JUVENTUD… ¿APEGADA A MARTÍ?

UNA JUVENTUD… ¿APEGADA A MARTÍ?

La necesidad del salvaguardar la figura del Maestro como ejemplo en las nuevas generaciones es un hecho que se impone en la realidad cubana actual.

Texto y foto:

KIANAY PÉREZ-GONZÁLEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

“El conocimiento de la historia en general dentro de la sociedad está pasando su mayor crisis, producto de la incorrecta aplicación de los métodos de enseñanza. Circunscribiéndonos a nuestra realidad, la pérdida de interés por el Héroe Nacional constituye un problema que aqueja a las nuevas generaciones. Un joven cubano que no siga las ideas del Apóstol está sufriendo una contradicción biológica, porque no es posible que su formación se de, debidamente, sin la presencia martiana”, afirmó Yusuam Palacios, Presidente del Movimiento Juvenil Martiano (MJM).

Sobre cómo descubrir más que enseñar al Maestro en los pinos nuevos, este joven estudioso de la obra del Apóstol, también director del Museo Fragua Martiana, opina que “Martí no es para imponer, sería una barbaridad. Los caminos para acercarse a él son variados, disímiles y nunca hijos de la repetición y la desidia de las biografías anquilosadas”.

­─Desde su posición, ¿cuáles son las mayores insatisfacciones de la juventud respecto a cómo se enseña la figura martiana? ¿A qué se debe esta situación?

“Se exalta demasiado a la figura martiana, no se enseña como ser humano, con virtudes, defectos, no se pueden mencionar elementos negativos del mismo, que como humano tuvo, esas son las principales críticas de los jóvenes en este sentido.

“El no conocer a Martí se debe a muchas razones, no se debe culpar a nuestro sistema educacional que sí tiene en el programa de los diferentes niveles de enseñanza su estudio. Ahora, el cómo se enseña, qué métodos se utilizan, ahí están las faltas. La motivación es fundamental  en el aprendizaje, y eso es posible cuando se llega a la esencia del héroe y se conecta con la realidad actual, cuando se muestra a este mártir desde el tejido espiritual del alma de la patria”.

Según Palacios, no es un delito decir que nuestro Héroe Nacional fue un enamorado, de la vida, de la mujer, de la belleza, que padeció de muchas enfermedades, que tuvo contradicciones con sus contemporáneos, viajó por el mundo, sufrió por un proceso de madurez política  y, paralelo a todo esto, hizo una revolución mal vista a los ojos de la sociedad de entonces: “No sé por qué el empeño en decir que son visiones negativas, si, aunque lo veneremos, Martí es  un hombre terrenal.”

─¿Qué hace falta para que el joven cubano convierta a Martí en esa presencia viva?

“Hace falta acercar muchísimo más a los jóvenes el estudio del Maestro, no se deben desdeñar las técnicas tradicionales, sino lograr esa sinergia entre los viejos y nuevos métodos de instrucción. Debemos ser capaces de presentarlo en toda su dimensión como contemporáneo, donde no descuidemos su condición de revolucionario, de ser humano, de hombre cercano a nosotros desde  sus propias vivencias, padecimientos y amores.

“En el contexto actual, el joven se deja llevar por el uso de las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones, ese podría ser un nuevo método de acercamiento para aprovechar en función del conocimiento; por otra parte, está el desarrollo en el seno familiar y social como sistema integrado, donde se debe abogar por llevar al joven a las fuentes de la historia, dígase museos o cualquier otra institución de esta índole.

“No debemos obviar, la formación del joven maestro, pero fundamentalmente allí, en el aula, donde tenga conciencia de la importancia que entraña, para el mejoramiento de la sociedad, transmitir el pensamiento y el sentimiento de un hombre como José Martí, deje frutos muy reconfortantes, y cuyo impacto en el alma de los que lo reciben perdure por mucho tiempo.”

“Se debe mostrar a Martí, como quiso ser mostrado cuando dijo: ‘Sé desaparecer, pero no desaparecerá mi pensamiento’, como un hombre de su tiempo que supo comprender el deber que tenía, lo asume y se extrapola a este tiempo también, con ese legado trascendental que fue su pensar.

─En ocasión del aniversario 160 del natalicio del Apóstol, usted expresó que constituye un imperativo pensar y obrar martianamente. ¿En qué centra esa necesidad para la formación de las nuevas generaciones?

“El máximo valor de la formación del hombre nuevo es colocar a Martí como epicentro de la batalla cultural cubana. Él es fundamental en la hora actual de nuestro país, de nuestra América y de nuestro mundo para que los pinos nuevos se formen, ideológicamente, como buenos ciudadanos, mujeres y hombres justos, dignos, cultos desde las características del proyecto socialista en Cuba.

“Es que este ícono da las herramientas, da las armas, nos brinda esa posibilidad de ser consecuentes, de vencer la crisis humanística que tanto nos azota; nos hace ser más patriotas, pues el Apóstol constituye la síntesis del pensador al enseñarnos a comprender gran parte de la cultura humana, espiritual y creativa”.

─El Movimiento Juvenil Martiano es una organización con nueva vida, mucho más fresca y atractiva, pero hace falta visibilizar más su actividad. ¿Qué acciones desarrolla como principal encargada de difundir la obra del Héroe Nacional en los jóvenes?

“Siguiendo esta línea, nos encontramos en plena jornada martiana, donde se desarrollarán los correspondientes desfiles de las antorchas, continuaremos con los proyectos de rutas históricas “Martí por Cuba”, encuentros intergeneracionales y los Seminarios Juveniles de Estudios Martianos, entre otras actividades que cuentan con la colaboración de la Unión de Jóvenes Comunistas, la Organización de Pioneros José Martí y la Federación Estudiantil Universitaria.”

─Ante el contexto actual, con el restablecimiento de las relaciones Cuba-Estados Unidos, ¿qué desafíos tiene por delante la juventud martiana?

“El principal reto es el de salvar la revolución soñada por Martí, que es salvar a su vez la identidad cubana por encima de todo, aún con el peligro inminente de colonización cultural de Cuba por el gobierno norteamericano. Para evitar que nos confundan y convenzan se hace necesario un mayor conocimiento de la historia cubana y de esas escenas martianas que describen la realidad norteamericana, los peligros y riesgos que conlleva.

“Promover el pensamiento antiimperialista que Martí legó no quiere decir que no pueda haber relaciones, porque el sentimiento nuestro no es antiestadounidense, ni antinorteamérica; sino anti pretensión imperial, anti colonización cultural, anti imposición del capitalismo. Es un reto de la juventud martiana colocar al Apóstol en estos debates, discusiones y no volcarnos al anexionismo, ni acoquinarnos en una esquina o acomodarnos ante la farsa que nos puedan ofrecer.”

─Como estudioso de la obra martiana, si estuviese el Maestro presente, qué cree le diría a las nuevas generaciones. ¿Qué esperaría Martí de la juventud?

“Martí nos diría que estudiemos, que nos cultivemos desde el conocimiento, que no perdamos la oportunidad de probar la savia de la libertad, que seamos consecuentes con el momento histórico, nos invitaría a salir al camino y creer, a luchar por lo que tenemos, a amar, a disfrutar y a contemplar la belleza del mundo.

“¿Qué esperamos de nosotros mismos? Seguir siendo jóvenes, vencer el enmudecimiento, ser capaces de sobreponernos a lo esquemático, seguir siendo dignos, revolucionarios, nuevos, cultos, promotores de las ideas socialistas en el mundo y la humanidad. Tenemos aún muchísimas reservas.”

Pie de foto: Yusuam Palacios, presidente del Movimiento Juvenil Martiano y director del Museo Fragua Martiana, asegura que el acercamiento de los jóvenes a la figura del Apóstol atraviesa una etapa difícil.

Ficha técnica:

Objetivo central: Debatir sobre el estado de interés de la juventud cubana de nuestros días respecto a la figura del Apóstol.

Objetivos colaterales: Concretar las causas y soluciones al problema.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su estructura: Clásica de preguntas y respuestas.

Por su contenido: De Opinión

Por el canal que se obtuvo: Cara a cara

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de entrada: De cita textual.

Tipo de cuerpo: Clásica de preguntas y respuestas.

Tipo de preguntas declaradas:

─Desde su posición, ¿cuáles son las mayores insatisfacciones de la juventud respecto a cómo se enseña la figura martiana? ¿A qué se debe esta situación? (Abierta, de opinión).

─¿Qué hace falta para que el joven cubano convierta a Martí en esa presencia viva? (Abierta, de opinión, polémica).

─En ocasión del aniversario 160 del natalicio del Apóstol, usted expresó que constituye un imperativo pensar y obrar martianamente. ¿En qué centra esa necesidad para la formación de las nuevas generaciones? (De opinión, abierta).

─El Movimiento Juvenil Martiano es una organización con nueva vida, mucho más fresca y atractiva, pero hace falta visibilizar más su actividad. ¿Qué acciones desarrolla como principal encargada de difundir la obra del Héroe Nacional en los jóvenes? (Abierta, informativa).

─Ante el contexto actual, con el restablecimiento de las relaciones Cuba-Estados Unidos, ¿qué desafíos tiene por delante la juventud martiana? (De opinión, polémica).

─Como estudioso de la obra martiana, si estuviese el Maestro presente, qué cree le diría a las nuevas generaciones. ¿Qué esperaría Martí de la juventud? (Abierta, de opinión).

Tipo de conclusión: De opinión o comentario (del entrevistado).

Tipo de fuentes: Directa: Yusuam Palacios, Presidente del Movimiento Juvenil Martiano; Documentales: Ponencia “José Martí y el proyecto emancipador cubano”, de Enrique Ubieta; Conferencia “El legado de José Martí en el diálogo de generaciones”, por Armando Hart Dávalos; Documento del Consejo Nacional del Movimiento Juvenil Martiano “Con Martí, para todos los tiempos, la juventud cubana”.

 

 

LAS DOS CARAS DEL FÚTBOL EN CUBA

LAS DOS CARAS DEL FÚTBOL EN CUBA

 

 

El narrador y comentarista de la emisora Radio Rebelde, Luis Alberto Izquierdo, afirma que el fútbol es uno de los pasatiempos más divulgados en el país y que rivaliza en popularidad con la pelota.

 

 

 

Texto y foto:

JUNIOR ALFREDO HERNÁNDEZ CASTRO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Los hinchas, en las gradas, parecen enloquecer de tanta euforia. Ya casi es la hora. ¡Comienza la fiesta! Son 22 jugadores quienes salen a darlo todo en el terreno de juego. Los entrenadores se abrazan, los capitanes intercambian un apretón de manos. El árbitro comprueba su reloj, se lleva el silbato a la boca, pita fuerte y… ¡comienzan 90 minutos del deporte más hermoso del mundo!

En Cuba, parques y esquinas de calles son ahora los campos de fútbol donde las jóvenes promesas practican regates, pases, centros y disparos. En los barrios, es cada vez más común escuchar acotaciones de madridistas y de culés, de seguidores de La Canarinha, La Albiceleste o La Mannschaft. Sobre la presencia del más universal en el país, expresa su criterio el destacado narrador y comentarista deportivo de Radio Rebelde, Luis Alberto Izquierdo.

Del anonimato al protagonismo

«En los años 60 y 70 del pasado siglo, el fútbol o balompié no tenía la divulgación que posee en la actualidad. Sin embargo, era un deporte bien recibido por el pueblo, a tal punto que los campeonatos nacionales llenaban completamente las instalaciones deportivas. La afición se sentía identificada con sus equipos.

Un factor fundamental en el aumento de la notoriedad futbolera ha sido la propagación televisiva. En la década de 1980, a la difusión de los certámenes mundiales se le unió la transmisión de las principales y más seguidas ligas y clubes del mundo. Desde entonces, se ha expandido como un fenómeno por todo el estado».

-Para nadie es un secreto que la competición más gustada es la Liga Española. ¿A qué se debe esta preferencia?

La inclinación hacia el fútbol ibérico se debe, en gran parte, al trabajo mediático: el Real Madrid y el FC Barcelona son clubes muy representativos a nivel mundial y sus partidos son siempre seductores y emocionantes. Incluso, antes de que en Cuba se trasmitiera la Primera División Hispana, esta tenía seguidores a través de la emisora Radio Exterior de España.

En la preferencia influyen, además, la cercanía histórico-cultural entre ambas naciones, y la trayectoria de varios atletas de la Mayor de Las Antillas en equipos de esta tierra europea, entre ellos, Jesús “Chus” Alonso, quien marcó 56 goles para el equipo madridista.

-A pesar de la gran aceptación por los aficionados cubanos de los torneos internacionales, ¿cuál es la causa de que no sea seguido el Campeonato Nacional?

Dos problemas elementales de nuestro campeonato son la baja calidad y el poco presupuesto destinado a la infraestructura, lo que provoca una nula estimulación del pueblo para asistir a los juegos. Otro impedimento es la escasa divulgación: el torneo de fútbol coincide con competiciones de béisbol, baloncesto, boxeo, y es muy difícil destinar capital para hacer una trasmisión independiente.

A todo aficionado le gusta corear el nombre de su equipo, sentir la pasión por los conjuntos, ver los uniformes con colores atrayentes y apreciar un terreno en buenas condiciones. Aquí no sucede de esta manera.

La realidad es que cuando un fanático visita cualquiera de nuestros estadios, encuentra poca motivación: el campo es prácticamente de tierra, las gradas carecen de techos para resguardarse, y están ausentes los escudos de los equipos participantes. Mientras no convirtamos los torneos en verdaderos espectáculos, la aceptación del público será mínima, y la asistencia a los partidos, pobre.

Desde Cuba hacia el mundo…

“La presencia de jugadores cubanos en el exterior es indispensable para desarrollar nuevos talentos y explotar los que tenemos en la actualidad. Sería igualmente positivo poder traer a integrantes de otras ligas a jugar en la nacional, representaría un crecimiento en el nivel del fútbol patrio.

“Existen en el mundo islas más pequeñas que Cuba, con igualdad de recursos y con menor población, pero con un potencial futbolístico impresionante, puesto que sus deportistas se han insertado en competiciones de otras zonas geográficas.

“Nuestros atletas solo tienen la oportunidad de entrenar aquí, y cuando juegan contra equipos de otros países adquieren alguna experiencia o retroalimentación, pero no produce crecimiento profesional, puesto que se sienten demasiado presionados.

“En los últimos años, logramos resultados satisfactorios en los mundiales sub-17 y sub-20, ganamos la Copa del Caribe en 2012, y estuvimos a un paso de la Final en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz 2014. Tenemos una gran generación de futbolistas que no se desarrollarán de forma completa sus cualidades si solo se desempeñan a nivel regional.

“Recientemente, con la visita del Club Santos Laguna, las puertas han sido abiertas para que algunos cubanos puedan tener protagonismo en la Liga Mexicana.  En la región azteca mejorarían y aportarían mucho más a la selección nacional, para quizás así lograr el sueño de los hinchas: ver a “los leones del Caribe” disputando la Copa del Mundo”.

-¿En la actualidad, la popularidad del fútbol es superior a la del béisbol, deporte nacional?

No se puede dar un veredicto sin haber realizado antes un estudio a fondo. La pelota es nuestro juego nacional y seguirá siendo amada por todas las generaciones de cubanos, pero no hay dudas de que el fútbol ha alcanzado una gran notoriedad en los últimos tiempos, fundamentalmente en los jóvenes.

Son muchos los que ven al balompié como el enemigo público número uno del béisbol, lo cual es totalmente errado. No son para nada antagonistas, y uno no perjudica al otro, sino que ambos son una fuente saludable de entretenimiento y de formación cultural. La inclinación por el primero o el segundo es cuestión de las preferencias personales.

Ojalá pudiéramos hacer muchas más transmisiones, no solo del mejor fútbol mundial y del apasionante béisbol, también del emocionante baloncesto, del implacable boxeo y del sobresaliente voleibol. Que nuestra afición tenga a su alcance el mayor grupo posible de eventos de calidad es lo importante.

Pie de foto: Luis Alberto Izquierdo, narrador deportivo de Radio Rebelde, comparte su criterio respecto al fútbol en Cuba.

Ficha técnica:

Objetivo central: Profundizar en el tema de la creciente notoriedad del fútbol en Cuba.

Objetivos colaterales: Valorar el papel del fútbol cubano en la actualidad. Analizar el impacto que tendría la participación de jugadores cubanos en otras ligas. Comparar la popularidad del deporte rey con el juego nacional.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su estructura: Mixta.

Por su contenido: De Opinión.

Por el canal que se obtuvo: Conversación directa.

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de entrada: De Ambiente.

Tipo de cuerpo: Mixto.

Tipo de preguntas declaradas:

-Para nadie es un secreto que la competición más gustada es la Liga Española. ¿A qué se debe esta preferencia?  (Abierta. De opinión).

-A pesar de la gran aceptación por los aficionados cubanos de los torneos internacionales, ¿cuál es la causa de que no sea seguido el Campeonato Nacional? (Abierta. De opinión).

-¿En la actualidad, la popularidad del fútbol es superior a la del béisbol, deporte nacional? (Polémica).

Tipo de conclusión: De comentario del entrevistado.

Tipo de fuentes: Directas.

CONOCIENDO A UN CLANDESTINO

CONOCIENDO A UN CLANDESTINO

Reconocido internacionalmente por su notable desempeño actoral, Luis Alberto García, es una destacada figura en las artes escénicas cubanas.

ROCÍO ISELL FERIA GINARTE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Bienvenido a la República Independiente de mi casa”, expone un letrero rojo en la entrada. Toco a la puerta y es él quien abre. Descalzo, sereno, esbelto y con una enorme sonrisa responde a mi petición: “¿Una entrevista? Sí, sí, pasa”.

Amante de la buena literatura y la pintura, melómano empedernido y fanático desde la infancia al arte de la actuación. Este hombre, Luis Alberto García Novoa, ha dedicado las tres últimas décadas de su vida a llenar nuestras pantallas de talento.

Nació en La Habana el 10 de noviembre de 1961. La madre costurera y el padre actor, a quien acompañaba emocionado a cada una de las puestas y rodajes, el principal artífice de su inspiración e inclinación por el oficio. “Quise ser actor desde muy pequeño, entre los 8 y 10 años. Me atraía el mundo del teatro cuando mi papá me llevaba a los ensayos. Fue como descubrir los trucos de muchos magos y magas. Lo mismo sucedía cuando me llevaba a pasear a los sets de la televisión y el cine. A los niños les encanta descubrir que los grandes también juegan”, dice.

Egresa en 1984 de la Universidad de las Artes. “Critiqué mi escuela a todo motor para terminar reverenciándola en cuanto pude compararla con otras. Las escuelas de arte que tenemos en Cuba compensan la pobreza de medios con una opulencia de talentos puestos al servicio de entregar herramientas de primer mundo a los estudiantes”, comenta con cierta nostalgia en los ojos verdes, profundos y cautivadores.

Muestra su versatilidad y dotes histriónicas en cada una de las escenas que representa, porque disfruta tanto de los personajes protagónicos como de los antagónicos: “Villanos llenos de virtudes y héroes con muchos defectos. Seres humanos”.

Siente devoción hacia el trabajo, vive para actuar y  lo agradece: “Yo me considero un hombre afortunado porque hago lo que quiero. No hay muchas personas en el mundo que puedan estar toda una vida viviendo de lo que les gusta, y a mí lo que me gusta es actuar”, asevera mientras suspira satisfecho y se recuesta en el pecho a Vida, la más pequeña de sus tres hijas, que no deja de abrazarlo.

“De qué te vale tener 200 películas, si de esas solo se pueden salvar dos”, dice y ya sobrepasa esta cifra al contar las telenovelas, series, cortos y largometrajes en los que ha trabajado: Algo más que soñar, Un bolero para Eduardo, Clandestinos, Adorables Mentiras, Guantanamera, El año que viene, todos premiados en la nominación a la mejor actuación masculina en varios festivales y concursos cinematográficos celebrados en Cuba y el extranjero.

Los impactantes roles que ha protagonizado hacen de Luis Alberto uno de los artistas más admirados en nuestro país y fuera de este. Las representaciones en el cine cubano y el español le otorgaron la posibilidad de asistir a disímiles eventos culturales, realizados en naciones como Estados Unidos, Canadá, México, Panamá, Perú, Argentina, Brasil, Alemania, India y Angola.

Varios críticos, periodistas, escritores, músicos, directores de cine y otros, lo llaman “amigo” y le otorgan merecidos galardones: Rufo Caballero, Ramón Fernández-Larrea, Leonardo Padura y Joaquín Sabina son algunos de los célebres que han dedicado varias líneas a “el Luiso”, como lo llamara entre sus camaradas el cantautor Carlos Varela.

Más de un talento se esconde ante toda la modestia del actor: excelente chef de cocina, jugador de dominó, profesor, coleccionista de música, escritor. Además, dice realizar otra obra artística: “Convertir en buenas, decentes y sensibles personas a mis hijitas. Arte entre las artes”, comenta plácidamente y ríe gustoso.

Pie de foto: Luis Alberto García tiene una de las carreras artísticas más exitosas de todos los tiempos en el cine y teatro de Cuba.

SERÁ LA HABANA CIUDAD METROPOLITANA DEL DISEÑO

SERÁ LA HABANA CIUDAD METROPOLITANA DEL DISEÑO

La nueva sede de la ONDI integrará las expresiones creativas destinadas a promover productos más competitivos para la exportación.

Texto y fotos:
YANDRY FERNÁNDEZ PERDOMO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con la apertura de la nueva sede de la Oficina Nacional de Diseño Industrial (ONDI), prevista en diciembre (2015), La Habana asumirá la categoría de ciudad metropolitana de esta actividad, con el objetivo de promover la creación de productos más competitivos en el exterior.

“Este concepto responde a una tendencia global, a la cual nuestro país se suma con el propósito de aglutinar toda la fuerza creativa en un mismo lugar”, comentó Miguel Torres Barbán, director de Imagen y Promoción de la ONDI.

El proyecto, ubicado en el capitalino municipio de Plaza de la Revolución, cuenta con una superficie de 9 187 metros cuadrados y contempla la realización de una oficina integradora con modernos locales como galerías, teatros, talleres de prototipo, espacios para el desarrollo de artículos esbozados en tercera dimensión (3D), entre otros.

Nelson Martín Somoza, director de administración interna del centro, declaró que la institución prevé formar parte de importantes actividades estatales como construcción, turismo y desarrollo de productos exportables.

Resultado de esta integración, la capital cubana será sede oficial de eventos nacionales e internacionales como la Primera Bienal de Diseño de La Habana, que se efectuará en mayo del próximo año (2016) con la presencia de académicos, trabajadores de la rama y empresarios de todo el mundo y, además, abordará temas relacionados con identidad cultural y social, industrias creativas e innovación.

La nueva concepción de este espacio responde a los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados en el VI Congreso del PCC, en su artículo 227 del Capítulo VIII, el cual menciona la necesidad de potenciar la organización de servicios profesionales de esta disciplina como parte importante de la producción.

La construcción del inmueble, situado en la antigua fábrica de zapatos Amador Blanco, se suma a un conjunto de celebraciones por los 35 años de creada la entidad.

Pie de fotos: El inmueble integrará diversos espacios dirigidos hacia la producción y los servicios.

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Sumario de Cómo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: Dos fuentes directas y una fuente documental.
Primer valor-noticia: Repercusión o consecuencia.
Otros dos valores-noticia: Progreso. Novedad.

 

CITA CON EL MAR

CITA CON EL MAR

Gerardo Sarmiento García, El Guajiro, no renuncia a la pesca nocturna en el malecón habanero, aún después de un reciente trasplante de riñón.

Texto y foto:
SEALYS GARDÓN PANTOJA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cae el sol sobre el malecón habanero. Una vez más, El Guajiro regresa a la cita con el mar. Voy a su encuentro, a lanzarle un anzuelo, a ver si pica. Gerardo Sarmiento García vive en el Vedado. Es un holguinero que desde los años 80 se entiende con los peces. “Una vez que coges el primero, el que se engancha es uno. Siento orgullo, aunque, para otros, sea algo insignificante”, dice. Albañil del hospital Hermanos Amejeiras, enfermero, artesano en los años críticos de los 90, pescador siempre.

“Me gusta pescar con el carrete para sentir la pita, el movimiento de lo que atrapo. Con la vara no es igual, pierde encanto”. Los ojos verdes apuntan al horizonte que no termina y percibo las arrugas de un rostro de 55 años. Entonces, cuenta que se jubiló en 2011 por una insuficiencia renal crónica. Requirió un trasplante de riñón y entró al salón en dos ocasiones hace solo cuatro meses. Eso provocó el récord de 90 días sin ir al muro, pero ahora, “mírame aquí”.

La mayor pasión de este hombre es la costa norte capitalina. “Aquí cogí un serrucho de 33 libras y una cubera de 25”, me cuenta con una sonrisa en el rostro que delata su placer. Caminamos unos metros. Él no deja de atender la carnada y le da vueltas al carrete una y otra vez.

“En los últimos veinte días me he llevado un gallego y como nueve parguetes, esta es su temporada”. Asegura que nunca pierde tiempo. Algunas noches se va con las manos vacías, pero el alma limpia de inquietudes. Sin embargo, otras tantas vuelve al hogar con un buen número de ejemplares. “Aunque sean dos chicharros, y comemos los cuatro de la familia”. Cuando salía del trabajo venía un rato y regresaba a la casa entre la una y las dos de la madrugada. Le gusta la noche porque es tranquila y “hace un fresquito tremendo”.

Advierte que el secreto del mar es estudiarlo. Para él, “es tan importante como la tierra o el aire que respiramos. No lo debemos maltratar porque nos da gustos. Hay que respetarlo”.

Como lo hiciera mi abuelo, me recomienda mantenerme a salvo si un día me atrevo a usar una pita: “Lo más importante es que protejas tu vida”. También se lo dice a su hija más pequeña y a su yerno. Ellos pescan juntos y él les da algunas clases, “solo de vez en vez porque ustedes los jóvenes son muy tercos y no quieren escuchar”.

Parece que algo pica. Empieza a traer la carnada a la orilla. Falsa alarma, son solo los globos que parecen haberse enredado. Cuando los implementos están en tierra firme, ayudo y los sostengo; mientras, él resuelve cuestiones técnicas  y se dispone a continuar plática y pesca.

“A mí me gusta cualquier pescado y como sea: frito, en salsa, asado, entero, en ruedas… Como si me das la cabeza pa’ hacer un sopón, buenísimo pa’ la gastritis”.

Nos detenemos, nunca de espaldas a las olas, una suerte de veneno sin antídoto para Gerardo. Entonces, “lanzo” una última pregunta:

-¿Qué representa el mar para usted?

Felicidad. Para mí el mar es felicidad.

Pie de foto: En el malecón de la capital cubana, Gerardo pescó un serrucho de 33 libras.