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Isla al Sur

UNA PLEGARIA AL INTERIOR DE LA NOCHE

UNA PLEGARIA AL INTERIOR DE LA NOCHE

Con una prosa fluida y absorbente, Plegarias nocturnas cautiva al lector desde la inmortalidad del amor en una realidad políticamente compleja.

Texto y foto:

LISDANYS ALFONSO RIVAS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

La novelística colombiana subsiste como espejo de la contemporaneidad. Su connotación deviene la existencia de males sociales imperantes en políticas de corrupción, paramilitarismo y narcotráfico. La literatura latinoamericana no solo muestra el semblante oscuro del contexto social preponderante, también adhiere a historias de vida la realidad involucrada para su desarrollo o retroceso.

Temáticas de esta índole podemos encontrarlas en Plegarias nocturnas, la más reciente novela publicada de Santiago Gamboa Samper (Bogotá 1965), quien constituye -según el crítico y ensayista español Manuel Vázquez Montalbán- “el autor colombiano más importante junto a Gabriel García Márquez”.

La obra gira en torno a circunstancias como las mencionadas anteriormente, y siendo una de las últimas producciones literarias de quien escribiera, además, Páginas de vuelta, El síndrome de Ulises (finalista del premio Rómulo Gallegos 2007), Perder es cuestión de método y Necrópolis; Plegarias nocturnas figura como una excelente muestra narrativa en la que el drama y la tragedia actúan como protagonistas de una historia puramente amorosa.

Entretejida de hechos y datos de una objetividad social envuelta en la sordidez, la trama sucede mediante la mezcla de ficción y crónica, la cual borra con naturalidad cualquier frontera existente entre ellas, sin dejar de acentuar la sensación verosímil de lo narrado.

Cuenta la novela que a Manuel Manrique, estudiante de Filosofía, lo arrestan en una cárcel de Bangkok bajo la acusación de narcotráfico. A pesar de que puede enfrentarse a la pena de muerte si no se declara culpable, para él lo más importante es la necesidad de encontrar a su hermana Juana, desaparecida en Colombia años antes.

La historia de Manuel conmueve al cónsul colombiano en Nueva Delhi, que a partir de ese momento se embarcará en una búsqueda con el objetivo de reunir a los dos hermanos.

Con síntomas de intolerancia y prosa transparente en la que se vislumbra melancolía, Plegarias nocturnas es el relato de una familia inmersa en una sociedad violenta bajo la sombra del paramilitarismo y los desaparecidos. Lo que algunos críticos llamarían, como es el caso de Mario Mendoza Zambrano, “una corriente ininterrumpida de voces que hablan, piensan y nos cuentan qué fue lo que sucedió. Una melodía multiplicada en el amor de dos hermanos”.

No obstante, chocamos una y otra vez con el mismo evento víctima del cliché: el reflejo de una realidad arremetida por la “estética de la violencia”, tendencia manifestada desde los escritores del boom, pero que ha tomado mayor auge en los autores contemporáneos. A medida que avanzamos en la lectura de la obra, descubrimos el sentido compromiso de un cónsul encandilado con la esperanza de alterar la dirección curva de dos destinos.

La novela conmueve al lector tras alterar lo predeciblemente supuesto del desenlace terminante, y preferir la tragedia antes del clásico final feliz. Plegarias nocturnas burla nuestra expectativa con la sorpresa insospechada, lo que constituye, quizás, el valor fundamental de la historia.

Pie de foto: Plegarias nocturnas constituye una de las novelas más notables de Santiago Gamboa, publicada en 2012 por la Editorial española Mandadori.

SIMPLEMENTE RENÉ

SIMPLEMENTE RENÉ

“Yo me siento martiano. Estoy consciente de que la propia Revolución en la que hemos participado es resultado de la obra de José Martí”, manifiesta René González Sehwerert, quien desempeña labores en la Sociedad Cultural dedicada al Apóstol.

Texto y foto:

MELISSA BORGES ORTEGA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

—¡Hola, soy René!—. Dijo humildemente, como si en realidad necesitara una presentación. Un tanto nerviosa, le tomo la mano y contesto a su saludo con una sonrisa.

Es cierto, tengo frente a mí a René González Sehwerert, uno de los Cinco Héroes; el antiterrorista, el de la televisión, el de la gran campaña de las cintas amarillas; mas basta solo escuchar sus primeras palabras para percatarme que detrás del Héroe se encuentra un hombre de carácter fuerte y nobles sentimientos, de quien aún falta mucho por conocer.

Su oficina en la Sociedad Cultural José Martí está llena de Cuba: el Apóstol, Fidel, la bandera, las fotos con sus hermanos de lucha, el Pico Turquino. Parece que nunca se hubiera ido de aquí; sin embargo, nació en el mismo país que lo mantuvo preso por casi quince años: “Llegué a Cuba siendo un niño, sin conciencia de nacionalidad alguna; a una tierra en constante cambio, donde los malos eran, justamente, los del lugar donde nací.

“Sin duda, esto era un conflicto. Yo era americano, pero poco a poco comprendí que el problema de Cuba no era con el pueblo de los Estados Unidos sino contra la política agresiva del imperialismo norteamericano. Desde entonces comencé a sentirme más cubano y fui sintiendo que la defensa de la Revolución era lo mío”.

Como todo revolucionario de estos tiempos, uno de sus mayores desafíos es demostrar la viabilidad del socialismo: “Es un reto fuerte, que además, ha caído sobre un país muy pequeño, sin recursos, que tiene que desafiar fuerzas inmensas. Se han hecho muchos intentos por construir el socialismo, yo creo que es normal, los intentos se hacen, se aprende de los fracasos y se continúa, así siempre ha evolucionado la historia. Nosotros estamos en la etapa en la que demostrar esa viabilidad es esencial para que la humanidad pase a un estadío superior”.

Cuando me detengo a observar su sencillez y optimismo, llega a mi memoria el 9 de mayo de 2013, día en el que renuncia a su ciudadanía estadounidense a cambio de su libertad definitiva, cuando anuncia que desde entonces se dedicaría a la lucha por la liberación de Gerardo, Ramón, Fernando y Antonio, sin los cuales no podría llegar a sentirse libre.

Mientras la conversación fluye en un ambiente amistoso, como si estuviese conversando con una de sus hijas Irmita o Ivette, yo me detengo a observar. En el salón se respira espíritu martiano. Libros, revistas y pinturas lo acompañan en su quehacer diario.

Hace una pausa, observa su alrededor como si quisiera que me percatara de algo. Me mira, y como si ya supiera lo que le iba a preguntar, dice con tono de satisfacción: “Yo me siento martiano. Estoy consciente de que la propia Revolución en la que hemos participado es resultado de la obra de José Martí. Él nos dejó una impronta. Y creo que mi deber es multiplicar su obra para que su pensamiento se profundice e impacte en la sociedad cubana”.

Este hombre de ojos claros y sonrisa constante inspira una gran admiración. A él me atan muchas casualidades: nací el mismo día, del mismo mes, y del mismo año, en el que René fue capturado. Pero, en cuanto a coincidencias del destino, este hombre atesora otras mucho más importantes: su llegada al mundo, un 13 de agosto, dejó en él un gran vínculo con Fidel: “Yo siento que ese siempre va a ser el día de Fidel, yo me las arreglé para celebrar mi cumpleaños desde el aspecto más modesto posible y creo que para siempre en la historia de Cuba esa fecha ha de quedar como suya, y prefiero que sea así”.

-¿Cómo prefiere ser recordado? “Aspiro a dejar una huella en mi familia, en mis hijas. Y prefiero ser recordado así, como una persona que fue consecuente con lo que debía hacer y que trató de hacer lo mejor que pudo”, concluye.

Mientras, yo quedo convencida de que conocí no solo al héroe, al martiano, al revolucionario, al fidelista, sino, simplemente, a René.

Pie de foto: La impronta de José Martí está presente en el accionar de este revolucionario.

 

GESPROY, ALTERNATIVA PARA LA INFORMÁTICA EN CUBA

GESPROY, ALTERNATIVA PARA LA INFORMÁTICA EN CUBA

Sistema de Gestión de Documentación de Proyectos permite al país el ahorro de alrededor de 350 000 dólares por sustitución de importaciones cada vez que se aplica en obras de ingeniería.

CLAUDIA DOMÍNGUEZ VÁZQUEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

“El nuevo software de gestión de documentación de proyectos que desarrollamos ahorra al país unos 350 000 dólares por concepto de sustitución de  importaciones cada vez que se aplica”, informó Mario Bravo Vaillant, director del Departamento Investigativo de Tecnomática, grupo encargado de la creación del programa en La Habana.

El Sistema de Gestión de Documentación de Proyectos (GESPROY) es un programa automatizado que permite la planificación, organización, dirección y control de proyectos de ingeniería durante todas sus fases. Está desplegado sobre Microsoft Office SharePoint Server 2007, plataforma web que proporciona fácil administración y búsqueda personalizada de contenidos.

La Unión Cuba Petróleo (CUPET) encargó al Departamento Investigativo de Tecnomática la creación de un medio propio que constituyera una opción a los altos costos que tienen las licencias informáticas en el mercado internacional. La vía reportará, además, ganancias al país por su venta a clientes extranjeros.

“GESPROY está conformado por un portal de colaboración bajo el cual están hospedados los sitios de los diferentes proyectos de ingeniería. La flexibilidad del sistema permite que un nuevo plan pueda ser elaborado en cualquier momento, así como consultar información de los ya existentes”, refleja el Documento de Especificaciones Comerciales del Sistema.

Bravo Vaillant, agregó que esta alternativa brinda a los clientes seguridad del flujo de información en los diferentes ciclos de revisión y aprobación de documentos, así como garantiza la emisión de alertas a los revisores sobre tareas atrasadas o vencidas. También ofrece un servicio constante de bibliotecas, donde se encuentran estadísticas, contratos y bancos de imágenes importantes para la obra.

Los expertos de este departamento son los principales responsables del logro. Al respecto, el ingeniero Raidel Expósito Suárez, especialista comercial, expresó que debido a las facilidades que tiene GESPROY, planean expandirlo a otras entidades del país como a la Empresa Comercializadora de Combustibles de Matanzas. A nivel internacional, agregó, el programa está a la venta y trabajan actualmente en una propaganda para insertarlo en el mercado.

Pie de foto: El programa facilita el procesamiento de información en proyectos de ingeniería (Foto: Tomada del Documento de Especificaciones Comerciales del Sistema).

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.

Tipo de lead: Especial de Cita directa.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.

Tipo de fuentes: Dos fuentes directas y una documental.

Primer valor-noticia: Actualidad.

Otros dos valores-noticia: Repercusión o consecuencia. Interés colectivo.

YA SEA PERRO, GATO O CABALLO

YA SEA PERRO, GATO O CABALLO

EDILMARYS AJETE NARANJO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Un estruendo rompe la tranquilidad de la tarde. Los vecinos se asoman para ver qué ocurrió, en pocos segundos la calle está llena de gente. Hubo un accidente, un Lada chocó con un camión y este se impactó con la parada, en el medio quedó atrapado un carretón de caballo.

Todos tratan de ayudar, llaman a la Policía y asisten a los heridos. Hacen evaluación de los daños y comienzan a hacer suposiciones sobre quién es el culpable. Nadie se acuerda del caballo.

En Cuba desde pequeños se educan los niños inculcándoles amor y cuidado a los animales. Existen leyes que velan por el bienestar de los mismos, pero aún así, el trabajo no es suficiente.

La agencia de noticias IPS en el trabajo Grupo promueve ley de      protección animal, publicado en enero de 2015, hace referencia al artículo 27 de la Constitución de la República de Cuba que expresa: “El Estado protege el medio ambiente y los recursos naturales del país, corresponde a los órganos competentes aplicar esta política y es deber de los ciudadanos contribuir a la protección del agua, la atmósfera, la conservación del suelo, la flora, la fauna y todo el rico potencial de la naturaleza”.

Aunque el Estado cubano se preocupa por la protección y preservación de la fauna, a diario observamos perros callejeros, caballos arrastrando una gran carga en malas condiciones de salud, peleas caninas y de gallos.

¿Quién protege a estos animales? ¿Tienen derecho sus dueños a explotarlos para beneficiarse? Las regulaciones en cuanto a las condiciones de vida y trabajo de estos seres carecen de divulgación entre la población cubana.

El desconocimiento de lo establecido trae consigo problemas en la conducta social. Es frecuente encontrar una pelea entre vecinos porque el perro estuvo ladrando hasta las dos de la mañana o porque el desagradable olor a excremento de gato está impregnado en la escalera del edificio.

Asimismo sucede cuando se trata de las prohibiciones en zonas rurales y urbanas. Es un abuso tener varias mascotas en un apartamento pequeño o querer criar cerdos en zonas céntricas de la ciudad. Las leyes registran medidas para cada caso teniendo en cuenta las condiciones higiénico-sanitarias que deben existir y proscriben estas prácticas.

Para evitar la propagación de enfermedades se recogen los animales del entorno ciudadano y se supone que son llevados a lugares donde serán cuidados, pero ¿es ese su verdadero destino?

El sacrificio de estos seres es justificado en la medida en que representen un peligro para el hombre. Las medidas para la protección de animales, además de responder al cuidado de estos, deben lograr un equilibrio en la relación comunitaria.

No todas las personas quieren tener mascotas o criar un cerdito para fin de año. No siempre cuentan con las condiciones necesarias para hacerlo. Tener animales en lugares céntricos afecta la salud de los vecinos y de la propia familia, uno debe adecuarse a su ambiente.

Para el cuidado y protección de animales en Cuba toman la iniciativa Aniplant y Protección de Animales en la Ciudad (PAC) que entre sus proyectos buscan la aprobación de una ley que refleje el objetivo de su trabajo.

Los animales forman una parte importante del entorno afectivo de los cubanos, por eso debe incrementarse el trabajo de divulgación que propenda a crear en el pueblo cubano una cultura medioambiental que tenga en cuenta el cuidado de los animales. Entonces dolería más el carretón de caballo atrapado.

RETRATOS MOJADOS

RETRATOS MOJADOS

Daniel Pérez Hernández ejerce como instructor de buceo en las costas de Punta Perdiz, en la Península de Zapata y ha participado en más de 100 competencias nacionales en las distintas categorías de fotos submarinas.

MARÍA CLAUDIA BALIÑO PUPO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana,

Fotos: Cortesía del entrevistado.

“La fotografía subacuática es un arte difícil, sobre todo, cuando se  empieza, pero no hay que desanimarse. La clave está en el estudio  y mucha, mucha práctica. Siempre con el corazón por delante enamorándose de lo realizado; y resulta gratificante cuando las personas que no tienen la fortuna y posibilidad de estar en lugares tan diversos bajo el agua, pueden disfrutar de nuestra labor”, expresó Daniel Pérez Hernández, fotógrafo submarino, instructor de buceo y fotógrafo  en las costas de Punta Perdiz, en la Península de Zapata.

-¿Qué lo motivó a las fotografías subacuáticas, llamadas fotos sub?

Simplemente la belleza del mar.

-¿Desde cuándo se dedica a las fotos submarinas?

Siempre me gustó la idea, pero lo empecé a ejercer desde el año 2007. Quería reflejar lo que estaba viendo debajo del mar y que no se quedara solo en mi memoria. Necesitaba más, por eso la fotografía fue la opción. Entonces, combiné hacer fotos con bucear y adoro el resultado.

-¿En qué categoría se siente más cómodo?

Me gusta la categoría ambiente con modelo porque en este estilo de fotografía intervienen muchos factores, haciéndola sumamente dinámica: es una captura submarina en la que está la presencia del hombre en correspondencia con la naturaleza; y las  preferidas son las fotos de peces por el movimiento, además de hacer muy entretenido el buceo. Constituyen un reto para mí.

-Usted es graduado de Licenciatura en Educación en la especialidad de Matemáticas. ¿Cómo llega a ser instructor de buceo y fotógrafo?

Me fascinan las  matemáticas y cursé el Pedagógico, pero en el año 1991 tomé un curso de instructor de buceo que me cambió la vida, y  por el 2008 me gradué del taller de técnicas fotográficas, impartidas por la  Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en Matanzas, llevado a cabo por fotógrafos de todo el país.

-¿Nunca ha sentido miedo a los calambres o a la escasez de oxígeno?

El mar es mi casa, sus profundidades me transmiten seguridad, amo los misterios que escode, allí no hay ruidos, y muchos menos conflictos. Aunque reconozco que siempre le guardaré respeto, se han perdido buzos de gran experiencia. ¡Ah!, y siempre reviso mis tanques de oxígeno antes de entrar en el agua, nunca se me olvida, no me gustan las negligencias.

-Las fotos sub en su vida qué significan.

Todo, ya no es un trabajo, ni mi hobby, ahora se convirtió en una pasión y le dedico mucho tiempo, porque siento el compromiso con las aguas. No lo hago más porque necesito el tiempo con mi familia.

-¿Qué papel desempeña su asistente y modelo?

La asistente y modelo en mis fotografías es mi esposa, se llama Neysi Hernández Ravelo, y ella es el punto esencial en los triunfos alcanzados. Nada sería posible sin su compañía. Juntos hacemos excelentes fotos; ella es creativa y original. Mis victorias se las debo al apoyo y comprensión brindado. Neysi, en particular, también ha recibido diversos reconocimientos por la excelente labor como modelo subacuática.

-¿Qué periodicidad tienen los eventos competitivos?

Hay distintos eventos en  varios lugares de Cuba, pero en los que participo tienen frecuencia anual, siempre estoy dispuesto a las posibilidades de asistir a alguna competencia como invitado, que  ya ha sucedido en varias ocasiones. Entre competencias nacionales e internaciones tengo más de 60 premios, el más importante fue el alcanzado en la competencia provincial de Varadero, en el año 2012.

-¿Cuáles son las profundidades permitidas en los torneos?

Varía mucho, consiste ente los 15 y 40 metros.

-¿Qué es lo que más le ha impresionado de los trabajos realizados en el mar?

No nos alcanzaría el tiempo, podría mencionar la primera vez que vi de cerca un tiburón, o  los corales retratados. Algo inusual y reciente, fue la boda subacuática fotografiada de una pareja de mi pueblo. Nunca pensé en esa posibilidad. Con la ayuda de buzos hasta logramos poner una maqueta de cake, solo faltó el sacerdote.

-¿Cuál ha sido el mejor momento?

En el año 2013, durante el XIV Campeonato Mundial de Fotografía Submarina celebrado en Cayo Largo, donde alcancé primer lugar en la categoría Macro, décimo en la nominación Peces y cuarto lugar general.

-¿Lugares donde ha competido?

En Pinar del Río, el centro se llama “María La Gorda”, considerado uno de los principales sitios de buceo del Caribe; el Colony, en la Isla de la Juventud, en Cayo Largo del Sur, en los Jardines del Rey, Varadero y, por supuesto, en la Ciénaga de Zapata. El participar en diversos festivales y competencias de fotografía submarina, constituye una buena forma de pasar agradables ratos y retos con amigos, el hacer nuevas amistades, de aprender más, como el de divertirse en conjunto toda la familia marítima, donde cada uno de los participantes ponemos nuestra mejor voluntad para dar a conocer las bellezas del mar y la necesidad de cuidarlo por lo importante que resulta para nuestro planeta.

-Las campañas realizadas a favor de la preservación del medio ambiente.

La vida  acuática es afectada por las variaciones del clima, pero el hombre cada día la destruye más. Hay lugares donde se vuelve imposible fotografiar porque en el fondo se encuentran latas de bebidas y jabas de nylon. El 22 de diciembre de 2015, participé en la exposición La última frontera, en la verja del castillo de La real Fuerza, con la inauguración de 40 gigantografías dedicadas a la conciencia que necesitamos crear para la preservación de nuestro medio ambiente.

-Los medios necesarios para hacer buenas fotos…

Nada que ver, solo tengo una cámara semi-profesional marca Olympus. Cuando asisto a los certámenes internacionales siempre es la peor de la competencia. Los otros competidores me felicitan porque alcanzo premios. Eso demuestra el dicho de que cuando se quiere se puede, el resto son excusas.

-¿En otra vida volvería a ser fotógrafo?

El buceo, los peces, el mar, la fotografía submarina, eso siempre será mi pasado, mi presente y mi futuro, pero creo que volvería a estudiar Matemática.

Pie de fotos: 1-En el año 2013, durante el XIV Campeonato Mundial de Fotografía Submarina celebrado en Cayo Largo, alcanzó Daniel Pérez el primer lugar en la categoría Macro; 2-“La boda celebrada en los fondos marinos fue algo inusual”, asegura el fotógrafo.

Ficha técnica:

Objetivo central: Conocer cómo Daniel Pérez Hernández realiza la función de instructor de buceo y fotógrafo submarino.

Objetivos colaterales: Tratar de acercar al lector sobre las categorías de fotos sub y los lugares fotografiados.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su forma: Clásica, de preguntas y respuestas.

Por su contenido: De personalidad.

Por el canal que se obtuvo: Cara a cara.

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de entrada: Cita directa.

Tipo de cuerpo: Clásica, de preguntas y respuestas.

Tipo de conclusión: Comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas: El entrevistado. Directa.

Tipo de preguntas: 1-¿Qué lo motivó a las fotografías subacuáticas, llamadas fotos sub? Abierta, de exploración; 2-¿Desde cuándo se dedica a las fotos submarinas? Abierta; 3-¿En qué categoría se siente más cómodo? Abierta; 4-Usted es graduado de Licenciatura en Educación en la especialidad de Matemáticas. ¿Cómo llega a ser instructor de buceo y fotógrafo? Abierta; 5-¿Nunca ha sentido miedo a los calambres o a escasez de oxígeno? Directa; 6-Las fotos sub qué significan en su vida… Abierta; 7-¿Qué papel desempeña su asistente y modelo? Abierta; 8-¿Qué periodicidad tienen los eventos competitivos? Informativa; 9-¿Qué es lo que más le ha impresionado de los trabajos realizados en el mar? Abierta; 10-¿Cuáles son las profundidades permitidas en los torneos? De información; 11-¿Cuál ha sido el mejor momento? De opinión; 12-¿Lugares donde ha competido? De información; 13-Las campañas realizadas a favor de la preservación del medio ambiente. Abierta, De información; 14-Los medios necesarios para hacer buenas fotos.  Abierta, De información; 15-¿En otra vida volvería a ser fotógrafo? Abierta, Directa.

LAS HUELLAS DE UN “MILAGRO”

LAS HUELLAS DE UN “MILAGRO”

NAILEY VECINO PÉREZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Aún no perdió su magia la reacción ante la noticia más importante que pueda recibir una mujer: -¡Está embarazada!-. Con ella llegó Susana a su casa, invadiéndola al instante del entusiasmo que provoca la llegada de un pequeñín a la familia. Pero, como la vida navega en la cresta de una ola en constante movimiento, la alegría se agotó pronto.

A las veinte semanas de embarazo, Susana asistió a la habitual consulta para el ultrasonido. Traía una niña, todo con ella iba perfecto. La anomalía se detectó en el organismo de la madre. Una sucesión de exámenes intentaban confirmar la sospecha de los médicos. Pensar en un margen de error era su esperanza, mas nada impidió la respuesta positiva para un tumor en el rectus (recto).

Tener a la niña de ilusión se volvió un riesgo y una batalla constante entre el bando de batas blancas que abogaban por la salud de la madre contra aquel otro que defendía, ante todo, el derecho de nacer.

Susana supo entonces que la sensación de decidir entre una o la otra no era visto solo en películas. Ahora vivía la misma escena, en tiempo y espacio real. Debía encestar el balón a su favor o dejarle el tiro de gracia a la criatura que llevaba en su vientre. Ante la duda, prefirió tirar las cartas al aire y apostó, pero no fue por ella.

Tomada la decisión, quedaba esperar a que el feto se acercara al borde de los siete meses. Aún no estaba preparado, parecía imposible, pero impuso su presencia en un pedacito de este mundo.

Una bebé de dos libras al nacer ocupaba la sala de Neonatología del hospital materno “Ramón González Coro”, su primer hogar. No tenía nombre aún, como “la muñequita” fue bautizada por el personal médico que estuvo a su cargo durante los próximos cuatro meses.

Era el momento de mamá para curarse. Por fortuna, el tumor era pequeño, con sesiones de radio y quimioterapia desaparecería. Para ello debía alejarse de su hija algunas semanas; mas no estaba segura de sobrellevar al riesgo de enfrentar el dolor de la distancia. Pero debía correrlo, porque sabía que el calor de una incubadora no se comparaba con el regazo de una madre.

Había trascurrido siete meses cuando Milagro (al fin con nombre), se despedía de lo que fue su “familia prematura”. Partía al encuentro de unos brazos que también la necesitaban para convencerse de haber ganado la partida de naipes.

Ante un altar, Susana pidió hace tres años por el bienestar de ambas, por ver reencarnar en menudos pies las huellas de un milagro. Nunca imaginó aferrarse tan fuerte a la voluntad de un santo. Aún con fe, las manos de la medicina cubana impusieron su papel protagónico.

Hoy, la niña retoza incansable por los pasillos de la casa, abusando de las ternuras de la abuela hacia su “sietemesina”. Su “mami” recuerda  la historia, afligida, hasta contar el final y deja asomar una sonrisa. Ver crecer el retoño que alguna vez pensaron arrancarle, le enorgullece, aunque reconoce que el mérito no es del todo para ella.

Volver cada año al González Coro en la misma fecha en que la  muñequita llegó a sus salones es la forma de agradecimiento a esos médicos que le salvaron la vida.

SIGUE LA FALTA DE AGUA EN LA HABANA

SIGUE LA FALTA DE AGUA EN LA HABANA

La escasez del líquido vital es una situación seria que dificulta a los habaneros las necesidades cotidianas, y atenta contra la higiene de la ciudad

Texto y fotos:

HUE TRAN THI,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Aunque en el 2015 el Acueducto de Albear informó que se suprimieron más de 3 000 salideros de agua potable en La Habana, todavía habitan casi 100 000 ciudadanos con escasez perenne de este recurso. En la actualidad, la falta de agua es un grave problema, cada vez más severo en la capital cubana.

El Acueducto de Albear, reconocido por ser una obra maestra de la ingeniería de la Isla, brinda servicios a los 15 municipios habaneros. Sin embargo, el estado del agua no es favorable, existen algunos más afectados por la falta como Guanabacoa, Regla, Alamar y Cotorro, aseguró Jorge Alberto Arenas, trabajador del departamento de Comunicación Institucional de la Empresa Aguas de La Habana.

Precisamente, mientras Gerardo Raúl Jiménez, vecino del municipio Plaza de Revolución, tiene acceso al preciado líquido con frecuencia; en el Cotorro, el obrero Daniel Acosta López solo la recibe media hora en la tarde. Después de llegar cansado del trabajo, debe cargar muchos cubos para llenar una tina. “Así es como satisfago mis necesidades. Mi sueño, nada más, es tener agua común en casa las 24 horas”, manifestó.

“El problema no es con la cantidad -afirmó Abilio Guevara Morales, director del Acueducto-, sino con la gestión de distribución, en la que se desperdicia mucho. Ahora tenemos las estrategias para reducir el derrame innecesario y disminuir la pérdida por las roturas en la antigua infraestructura con la habilitación de constructoras. De esta manera, los salideros van a decrecer y en este año se pretende atender más de 5000”. 

A su vez, el Doctor Jorge Mario García Fernández, delegado del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), expresó que los organismos deben encargarse de proteger las cuencas, los cauces naturales, las obras e instalaciones hidráulicas contra peligros de contaminación y otras formas de degradación.

Pero en el presente, el caso de Acosta López solo es un ejemplo porque mucha gente también vive en la misma situación, en la que con menos de una tina, tiene que beber, cocinar, bañarse y lavar la ropa; si fuera constante el abastecimiento podría satisfacer a otras personas.

De acuerdo con el artículo “La sequía de La Habana”, del diario Juventud Rebelde (del mes de septiembre último), el año 2015 fue extremadamente seco, con el aumento de la temperatura media superficial del aire. Según los científicos, este año (2016) continuará siendo un período de sequía con el clima tan caluroso.

Además, alrededor del 50 por ciento del volumen de agua bombeado se pierde en el camino debido al mal estado de las conductoras, distribución y tuberías. También es grave el problema de los salideros en las redes exteriores y al interior de las viviendas, lo cual, no contribuye a la educación y conciencia del ahorro, apreciaron las autoridades del INRH.

Y es que satisface necesidades vitales del ser humano, por lo que cuando faltan las soluciones que le dan los hombres o existen otras que no son correctas, se convierte en un problema. Existen hechos como venta de agua embotellada en mal estado, incluso los refrescos gaseados, se paraliza la oferta en los centros gastronómicos y se vuelve una estrategia de negocio rentable.

En este sentido, Emerio Maquete, vecino de Centro Habana, expresó: “En mi cuadra hay varios salideros y tuberías que se rompen. Donde vivo el agua no puede llegar al piso más alto, es muy incómodo, en vez de poner la bomba abajo, tengo que alquilar pipas particulares por precios muy elevados”.

“La falta de este recurso natural y el proceso para transportarlo causan problemas en el saneamiento e higiene”, informó Juana Rosa López, profesora consultante de la Facultad Ciencias Médicas del Hospital Comandante Manuel Fajardo.

Según el libro Fundamentos de Salud Pública (La Habana, 2004), cuando no hay higiene aparecen enfermedades de la piel. Las escabiosas (sarna), pediculosis (piojos), hongos en las manos y en los pies, micosis y la diarrea pueden ocasionarse por tales problemas.

Por otra parte, Isabel González, delegada provincial de Salud Pública en la ciudad, propuso que debemos tomar una serie de medidas, sobre todo profilácticas, para que las personas entiendan la necesidad de ahorrarla manteniendo la higiene, el lavado de manos, el baño, la limpieza de los hogares. Además de no desperdiciar agua.

¿Cuántas problemáticas se desencadenan cuando un número importante de capitalinos todavía debe enfrentar esta inquietante situación? Según el estudio titulado “Cambio Climático y Disponibilidad de Agua Dulce”, publicado en la revista académica Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias, esta cifra aumentará a casi un millón para 2050.

Una nueva investigación demuestra que los salideros acrecientan la crisis. Todas las personas tienen que paliar la escasez de agua y controlar su derroche a la vez. Esta situación no solo es el trabajo de las direcciones, sino también depende de la educación y conciencia de la gente para ahorrar este recurso natural.

Pie de foto: Habaneros se abastecen de agua mediante una manguera.

DE UNA DESPEDIDA, MI RECUERDO

DE UNA DESPEDIDA, MI RECUERDO

GABRIELA TAMARIT GUERRERO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Su mirada me decía que algo pasaba, sus manos temblaban y la voz le tartamudeaba más que de costumbre. Las maletas estaban listas junto a la puerta de nuestro apartamento en Centro Habana y el carro, en la calle, no paraba de sonar el claxon.

En el viaje hacia el aeropuerto no dije una palabra, solo me bastaba con contemplar a la gente por la ventanilla, ver las guaguas y, sobre todo, miraba los árboles, que en aquel momento me entretenían aunque ahora me dan esa sensación de paz y libertad tan necesarias en ocasiones de infortunio.

Para todos los niños, y para mí con seis años, llegar a la terminal 2 del Aeropuerto Internacional José Martí era un paseo como lo es ir al parque; allí no existen fronteras para demostrarse el último afecto a pesar de esas cuerdas rojas que rodean. A lo mejor, era un paseo, pero no estaba acostumbrada.

Se escuchó el suave llamado de advertencia: “Estimados pasajeros...”, pero no comprendía el motivo de esa voz, ¿qué significa? Siento a mi mamá decir que ya es hora de despedirse de papi. Entonces, cada ficha del rompecabezas encaja con perfección.

Se iba la persona que me peinaba, que sabía ponerme el arete sin que mis orejas sufrieran, quien me preparaba el biberón con leche y chocolate antes de dormir. Partiría el chofer del asiento principal de la bicicleta; ese… era mi papá.

Si bien mi mente quería pensar que volvería a verlo rápido, mi corazón se estrujaba mientras más él se alejaba. La “pecera”, ese espacio donde ves a los tuyos marcharse y dejar su vida atrás, no era suficiente para que un “¡papi, no te vayas!” se escuchara. Entonces, él viraba, porque solo mi caricia era su consuelo por dejarme.

Fueron 365 días en los que aprendí a leer y a escribir. Pero solo pude sentir su orgullo por teléfono, cuando una foto de “te quiero papá”, uno de mis primeros garabatos, le llegó por correo.

Con esa edad me era difícil valorar la dimensión del tiempo y comprender su ausencia durante un año. Ahora me percato de que fue solo uno, ahora… que estoy más grande. Me quedaba de este lado del mundo, mientras que en el otro los molinos sin quijotes y el olor de los tulipanes disimulaban mi ausencia.

Mi vida cambió desde su partida, también mis gustos, cambié yo.

Recuerdo que a su llegada el 13 de septiembre del 2004, tras una larga y desesperada espera, se asomaba el lunar blanco de canas en su cabeza. Corrí mucho, mucho; lo abrazaba, pero no lo miraba. Mis manos recorrían cada parte de su cara, con tocarlo le demostraba la necesidad de un abrazo, de sus besos.

Su amor de nuevo era mío, pero no de la forma que creo me merecía. Aún con su retorno, se perdió, sin querer, parte de mis sueños, mi alegría y mis pesadillas.

Aunque pude comprender tiempo después que las madres generalmente asumen el papel protagónico en la crianza de los niños, nunca dudé de la capacidad de mi papá para ocupar ese rol; lamentablemente, él renunció a la oportunidad.