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Isla al Sur

UN FUERTE EN RUINAS

UN FUERTE EN RUINAS

Restaurarán especialistas del Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de La Habana el primer sistema militar defensivo cubano.

GABRIELA FERNÁNDEZ ORIHUELA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Fotos: Cortesía de YOSER MARTÍNEZ HERNÁNDEZ.

¨El que desentierra una ciudad merece más aplausos que el que la devasta¨, guiados por este premisa martiana un grupo de conservadores, restauradores y arqueólogos restaurarán en el 2018 el Fuerte San Dionisio, primer sistema militar defensivo cubano, ubicado en el municipio mayabequense Santa Cruz del Norte.

En 1984 fue la última ocasión en que se le brindó mantenimiento a la obra por una empresa petrolera de la localidad y no es hasta el año 2013 que la directora  de la Unidad de Apoyo y Actividades Culturales de Mayabeque, Linaida Lobaina Mendoza, presentó el plan Parque temático arqueológico Boca de Jaruco, en el cual insistía sobre la necesidad de restaurar la ciudadela.

La falta de recursos destinados a la comunidad, unido a la existencia de otras instituciones dentro del plan económico con mayor prioridad, como la casa de la cultura y dos bibliotecas, hicieron que se acordara una fecha lejana para la reparación.

El interés de la reforma está concentrado en la casa de guarnición, término dado desde sus inicios porque servía como refugio ante los ataques de la marina de guerra, debido a que planean los reconstructores convertir la morada en una sala de exposición y un centro de archivo, idea propuesta por el proyecto del Patrimonio Provincial de Cultura de La Habana, Parque temático, en el 2007.

La influencia del clima, el tiempo que la construcción ha existido y la falta de interés en cuidar el patrimonio histórico por parte de los habitantes de la zona, quienes llegaron a utilizar la fortaleza como vivienda por un período de trece años, son los factores que posibilitaron la destrucción del fuerte.

¨En la actualidad, San Dionisio funciona como museo, acoge a quienes desean interactuar con la historia, como los jóvenes del Proyecto ¨A+ Espacios para Adolescentes¨, de la Oficina del Historiador de La Habana. Además, promueve peñas culturales, talleres, conferencias y es la sede del círculo de interés Amigos del museo, al cual pertenecen los estudiantes de las primarias y secundarias aledañas al territorio¨, expresó Linaida Lobaina Mendoza.

El arqueólogo Yoser Martínez Hernández afirma que la construcción data del gobierno de Procopio Bassecourt, conde de Santa Clara. El 31 de agosto de 1794, con un costo total de 2 769 pesos y bajo las órdenes del ¨maestro arquitectáceo¨, Dionisio Beitía, concluyó la alzadura del sistema militar.

Pie de fotos: 1-La mayoría de las estructuras del fuerte se mantienen intactas; 2-Jóvenes pertenecientes al Proyecto ¨A+ Espacios para Adolescentes¨ realizan acampadas en San Dionisio.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Especial Sentencioso.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Directas (Linaida Lobaina Mendoza, directora de la Unidad de Apoyo y Actividades Culturales de Mayabeque; Yoser Martínez Hernández, Licenciado en Gestión del Patrimonio).

Valor noticia primario: Actualidad.

Otros dos valores noticias: Interés colectivo. Proximidad.

UN VELERO EN LA TORMENTA

UN VELERO EN LA TORMENTA

Ángel Alfredo Jiménez Garrido fue uno de los mejores atletas de la vela deportiva en Cuba y sufrió en carne propia las consecuencias del bloqueo impuesto por Los Estados Unidos a la Isla. 

PEDRO PABLO CHAVIANO HERNÁNDEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Foto: Cortesía del entrevistado.

“La panacea de los valientes, de los intrépidos, un mundo lleno de peligros, misterios y bellezas por igual, donde solo los que se adentran son capaces de darse cuenta de su grandeza”, así se presenta el mar para Ángel Alfredo Jiménez Garrido, uno de los mejores atletas en la historia de la modalidad 4.70 de la vela deportiva en Cuba, quien cuenta en su haber con medallas de oro en Juegos Centroamericanos, Panamericanos y con la participación en dos olimpiadas.

“Nací el 31 de mayo de 1961, en el municipio Playa, La Habana. Desde pequeño sufrí de asma, por lo que mi madre prefería que no practicara ningún deporte. A pesar de esto, siempre fui un niño hiperactivo y a la edad de 10 años me apunté en la Base Náutica Patricio Lumumba, de la Casa Central de las FAR, escondido de mi mamá, quién nunca pudo alejarme de allí, pues había encontrado lo que a partir de ese momento se convertiría en mi razón de ser.

“En 1977, con solo 16 años, entré a formar parte del equipo nacional, con sede en el Cerro Pelado. Esa misma temporada viajé a Europa y participé en regatas en Finlandia, Alemania y Polonia. También en 1979 asistí a los Juegos Panamericanos, en Ponce, Puerto Rico.

“En 1980 clasifiqué para los Juegos Olímpicos de Moscú en los que me ubiqué en uno de los últimos lugares, todavía era muy joven, no estaba completamente preparado para un clima tan diferente al nuestro, pero me quedaban más torneos de este tipo por delante, o al menos eso creía.

“Sucedió que en 1984 tuvieron lugar las olimpiadas en Los Ángeles, donde no asistieron los países socialistas y, por supuesto, Cuba no se sumó a estas. En 1988 ocurrió exactamente lo mismo en Seúl, Corea del Sur, y para Barcelona ´92 nuestra delegación decidió no participar en las velas por falta de recursos. Por lo tanto, habían transcurrido 12 años en los que perdí tres ciclos olímpicos.

“Durante ese período intervine en los Juegos Centroamericanos de La Habana´82, República Dominicana´86 y México´90 donde alcancé 3ro, 2do y 1er lugar, respectivamente, así como en los Juegos Panamericanos de Caracas´83 y La Habana´91 en los que obtuve el 4to lugar.

“Mi sueño en el deporte siempre fue convertirme en campeón panamericano y olímpico, pero hasta ese momento no había conquistado ninguna de las dos medallas anheladas, por tanto, debía superarme, y así lo hice. En los Panamericanos de Mar del Plata, Argentina´95, obtuve mi primer metal dorado en este tipo de competición. Solo faltaban las olimpiadas, que serían al año siguiente.

“Al haberme convertido en el campeón de América, al país le interesaba mi participación en los Juegos Olímpicos de Atlanta´96, pues perfilaba como una posible medalla en los pronósticos. El único problema consistía en que tendría lugar en Estados Unidos. Sin embargo, y para asombro de mi parte, todo fluía normalmente. El INDER solo exigía la garantía de un barco para nuestra participación. En este tipo de evento, la nación sede asegura las  embarcaciones a los atletas, pues resulta más rentable alquilar una en el lugar de la competición, a trasladarla en avión.

“Recuerdo como cada dos o tres semanas nos poníamos en contacto con James Apple, quién en ese momento era el director de la USA Sealing S.A., asociación encargada de organizar la competencia, y nos confirmaba que todo estaba completamente arreglado, no habría ningún problema para participar.

“Llegué a la ciudad de Atlanta dispuesto y ansioso por competir, por pasar a formar parte de la gloria olímpica, era el único título que me faltaba. Pero al bajarnos del avión comenzó todo, después de tantas conversaciones, después de tantas “seguridades”, no habría barcos para los cubanos.

“Mi indignación fue total, discutimos, protestamos, incluso me presenté con el mismo James Apple, ¡tendría que rendirme cuenta! Pero solo nos dijo que había recibido una llamada de un jefe que estaba por encima de él y le prohibía alquilarnos cualquier tipo de embarcación, al parecer violaba algún estatuto del bloqueo. También, en Mar del Plata, habíamos vencido al norteamericano, y no querían que esto volviera a suceder. Lo que más me molestó fue que teníamos el dinero en la mano, no pedíamos nada prestado o regalado, íbamos a pagarlo, pero ni aun así.

“A partir de ese momento, iniciamos una carrera contra reloj para ver dónde podíamos encontrar algún barco. Empezamos a buscar con todos los competidores que conocíamos. Acudimos a los rusos y aceptaron de buena voluntad prestarnos uno. Ahí intercedieron los jueces norteamericanos señalando que la embarcación, aunque cumplieran con los estándares, no estaba certificada, por tanto, no podía entrar en la competencia. Lo mismo ocurrió cuando los alemanes trataron de ayudarnos.

“En ningún momento nos rendimos, no podíamos hacerle eso a nuestro país, ir a una olimpiada a observar solamente. Al final, acudimos a la ya campeona olímpica en Barcelona´92, Theresa Zabell, quien era una muy buena amiga nuestra y una de las pocas que tenía una base de preparación allí mismo en Atlanta. Nos prestó un Nautivela italiano, utilizado por ella para entrenar y que estaba en perfecto estado.

“Theresa fue criticada, incluso, por su propia Federación, pero se plantó con fuerza, y enfrente de mí les dijo: -¡Ese es mi barco y hago con él lo que yo entienda!- De verdad, se portó muy bien con nosotros, incluso no nos cobró nada.

“Ahí no acabó todo, los árbitros, “casualmente” norteamericanos, a la hora de hacer las pruebas a la embarcación fueron estrictos hasta lo irracional. Detectaron que la vela excedía los límites de ancho por solo medio centímetro. ¡Aquello era absurdo! El barco había participado en competencias de nivel mundial, y nunca se le detectó ese problema porque era algo insignificante. Además, el costo de cambiar una vela era elevadísimo, y recortarla no era factible, pues venía de fábrica, y hacerle algún cambio podía afectar su rendimiento. Al final, nos vimos obligados a llamar a la empresa fabricante para que ellos mismos hicieran el ajuste, lo cual no fue nada barato.

“Durante todo ese tiempo, como no teníamos embarcación, no pudimos practicar ni un solo día y no conocíamos la pista de regatas, lo cual es muy importante debido a que el mar no se comporta igual en todos los lugares. Por lo tanto, durante la ceremonia de inauguración, cuando todo el mundo estaba de fiesta, fue el único día que tuvimos para entrenar, lo mismo hicieron nuestros amigos rusos, que eran los vigentes campeones de Europa. Entonces aprovechamos esa oportunidad y topamos  con ellos. ¡Les sacamos una ventaja inmensa! Su barco era mejor, pero nosotros teníamos más habilidades en las maniobras. ¡Si le podíamos ganar de esa manera a los campeones de Europa, entonces estábamos muy cerca de la medalla olímpica!

“A la mañana siguiente todo parecía calmado, como si nos hubiésemos librado de los problemas definitivamente. Pero no fue así. El arbitraje seguía siendo completamente norteamericano, y durante las 12 regatas en las que se dividía la competencia, se hicieron sentir. Nos descalificaron en dos ocasiones y de esa manera nos dejaron matemáticamente fuera de la competencia. Nunca nos enteramos cuál fue nuestra falta, nunca nos la notificaron, y no podían porque no habíamos cometido ninguna, pero ya la decisión era inapelable. Lo único que nos quedaba por hacer era seguir compitiendo con la frente en alto hasta el final. Terminamos en la posición 22 de 46 participantes en total, que con dos descalificaciones fue toda una hazaña, pero ya no tenía el mismo sabor después de tantas injusticias.

“Mi gran alegría fue cuando observé cómo el norteamericano se quedaba fuera de medallas, a la vez que Theresa Zabell, que tanto había hecho por nosotros, ganaba su metal dorado, como si fuera una recompensa. Pero me preguntaba, ¿por qué el bloqueo se hacía presente incluso en una olimpiada?

“Al poco tiempo me retiré. Fui profesor de vela en Guatemala durante varios años y hoy trabajo en la Marina Hemingway como capitán de barcos. En algunas ocasiones participo en las regatas internacionales que tienen lugar allí, e incluso he ganado algunas.

“Con el tiempo me di cuenta que la vela es un deporte casi exclusivamente para ricos, por lo caro que cuestan los buenos implementos y las buenas embarcaciones, sin las cuales es muy difícil ganar. Los cubanos siempre hemos estado en desventaja con otros competidores de países desarrollados, incluso a veces se burlaban de nuestros barcos, pero yo encontré un modo de afrontar este fenómeno, de acortar esas distancias tecnológicas que nos separaban, ¡entrenando más que todo el mundo! Una vez recuerdo la cara de unos brasileños cuando les dije que yo practicaba todos los días, me miraron asombrados, pues ellos solo lo hacían los fines de semana.

“El secreto definitivo de un atleta, sea cual sea el deporte, la política o el dinero, es ese, entrenar, porque el talento no sale a flote si no se cultiva a fuerza de sacrificio y tenacidad. Además, cuando uno ama lo que hace, no representa ningún sacrificio, al contrario, se disfruta.”

Pie de foto: Alfredo compitió en más de 22 países  durante los casi 20 años que integró el equipo nacional de vela.

Ficha técnica

Objetivo Central: Conocer las condiciones que enfrentaron los atletas de la vela deportiva en los Juegos Olímpicos de Atlanta´96.

Objetivos Colaterales: Indagar en los logros deportivos obtenidos por Ángel Alfredo Jiménez Garrido.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Monólogo.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Cara a cara. Directamente.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: De cita del entrevistado.
Tipo de cuerpo: Monólogo.
Tipo de conclusiones: De opinión del entrevistado.

LA BODA DEL ISMAELILLO

LA BODA DEL ISMAELILLO

Este año se conmemora un siglo del casamiento de José Francisco Martí con María Teresa Bances, en la Parroquia de Línea.

ANA LAURA FERNÁNDEZ DE LARA LÓPEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

La Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en el Vedado capitalino, guarda el acta matrimonial de José Francisco Martí, más conocido entre los cubanos como el Ismaelillo e hijo del Héroe Nacional, y de María Teresa Bances, de quienes se cumple este año el centenario de su casamiento en la institución religiosa.

Lester Zayas Díaz, actual sacerdote de la parroquia, expresó que el sacramento se efectuó el 21 de febrero de 1916, y quedó plasmado en el folio 173 con el número 279 dentro de los archivos parroquiales.

En dicho certificado consta que los testigos de la boda fueron Ignacio Larreinaga, amigo de profesión rentista, y el presidente de la República, Mario García Menocal, compañero de José Francisco durante la Guerra de Independencia. También recoge que doña Carmen Zayas Bazán y don Marcelino Bances, tío de la novia, asumieron la posición de padrinos; mientras que a cargo de la ceremonia estuvo el sacerdote Isidro Ruiz.

En el Diario de la Marina del 23 de febrero de 1916 se publicó que al casamiento asistieron figuras representativas del mundo de la política y cronistas sociales que hicieron de la noticia un acontecimiento de gran importancia.

Paula María Luzón Pi en su libro ¨Vida de Ismaelillo¨, expone que José Francisco Martí Zayas Bazán se enamoró en 1915 de María Teresa Bances, segunda hija del banquero español Victoriano Bances y Cuervo Arango con María Teresa Fernández Criado y Stanton, habanera de nacimiento. Se conocieron en París, cuando Teté, como le llamaban, viajó junto a su padre y se hospedó en el mismo hotel que José. Meses más tarde, al volver a Cuba, este pidió su mano en matrimonio.

Paula María Luzón también expresa que los recién casados pasaron su luna de miel en la residencia Villa María, en Arroyo Naranjo, perteneciente al doctor Eliseo Giberga. Días después se trasladaron al domicilio donde residía María Teresa, ubicado en la calle Calzada 103 (actualmente 807), esquina a 4, del Vedado, y donde vivirían juntos 29 años, hasta el fallecimiento de José Francisco el 22 de octubre de 1945.

«En la casa de la pareja radica desde el 3 de febrero de 1982 la sede del Centro de Estudios Martianos. En 1997 se trasladan aquí, además, la Oficina del Programa Martiano y la Sociedad Cultural José Martí, todos dedicados a atesorar la información inédita y las investigaciones sobre la vida y obra del Héroe Nacional», expresó Amalia Taquechel Barreto, jefa de Despacho del Centro.

Dentro de la Parroquia del Sagrado Corazón de Línea también se conserva un vitral donado por María Teresa Bances años después de su casamiento, en honor a su padre fallecido. La obra refleja a una virgen inclinada sobre un pequeño ángel, y en la parte inferior tiene escrito: «En memoria de mi padre. María Teresa Bances».

Pie de fotos: 1-La celebración se realizó el 21 de febrero de 1916, y asistieron importantes representantes políticos de la época; 2-La pareja permaneció unida hasta el fallecimiento de José Francisco, el 22 de octubre de 1945 (Fotos: Tomadas del libro ¨Vida de Ismaelillo¨, de Paula María Luzón Pi).

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo          

Tipo de lead: Sumario de Dónde.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Datos adicionales.

Tipo de fuentes: Primarias (Lester Zayas Díaz, párroco de la Iglesia de Sagrado Corazón de Jesús, y Amalia Taquechel Barreto, jefa de despacho del Centro de Estudios Martianos); Documentales (Acta Matrimonial de José Francisco Martí y María Teresa Bances, libro ¨Vida de Ismaelillo¨, de Paula María Luzón Pi, Diario de la Marina del 23 de febrero de 1916).

Primer valor-noticia: Prominencia de los protagonistas.

Otros valores-noticia: Singularidad. Proximidad o cercanía.

MUERTE A LA DESMEMORIA

MUERTE A LA DESMEMORIA

El Centro de Neurociencias de Cuba y el Centro Nacional de Investigaciones Científicas desarrollan un proyecto para obtener fármacos que puedan curar el Alzheimer, enfermedad que afecta a 48 millones de personas en el mundo y no tiene en este momento una solución efectiva, ni forma alguna de prevención.

Texto y foto:

MARCOS PAZ SABLÓN,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Científicos del Centro de Neurociencias de Cuba (CNEURO) y del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CENIC) trabajan para sintetizar un medicamento que pueda no solo detectar sino también curar el Alzheimer, afirmó Marquiza Sablón Carrazana, Doctora en Ciencias y líder del grupo de trabajo.

Este futuro fármaco serviría para descubrir síntomas en estadios tempranos de la enfermedad, permitiendo atajar su crecimiento y teniendo un efecto paliativo, ya que reforzaría las placas beta-amiloide del cerebro y destruiría las estructuras neurodegenerativas que provocan el mal.

Los químicos a cargo de la investigación constituyen un núcleo central de 11 personas, auxiliado por grupos de diversas entidades. También han contado con colaboraciones internacionales, trabajando en conjunto con científicos de México, España y Uruguay, estableciendo además relaciones de trabajo con investigadores de China, Rusia y Estados Unidos.

Iniciado en el 2007 por el interés de ayudar con la problemática del Alzheimer en Cuba, el proyecto se encuentra ahora en una fase de prueba en animales, luego pasará a controles de seguridad en humanos, lo cual llevaría su posible fecha de comercialización al 2020.

En el 2015, el grupo de trabajo a cargo del proyecto fue galardonado con el premio de la Academia de Ciencias de Cuba, otorgado por los resultados hasta el momento alcanzados, resumido en el número de publicaciones y tesis de doctorado y maestría presentadas, así como las diversas presentaciones en eventos nacionales e internacionales.

De alto interés para el centro, cuentan ahora con tres patentes comerciales y más de 100 compuestos hallados. Estos descubrimientos han tenido una gran impacto en la comunidad, porque suponen una novedad (nunca habían sido descritos) como por sus utilidades (la mayoría de ellos poseen efecto terapéuticos).

En Cuba hay 230 000 personas afectadas de alguna demencia, de ellas el 50% sufren Alzheimer. Para el 2030 se calcula que esta cifra se duplicará en el país, dado que para ese año se espera que la población de adultos mayores alcance entre un 20-25% de los cubanos. El Alzheimer representa un riesgo grave para la población mayor de 60 años que se deberá solucionar con rapidez si se tiene en cuenta que dentro de dos décadas Cuba será el país más envejecido de Latinoamérica.

En la actualidad, el Estado cubano proporciona una ayuda insuficiente a las familias con miembros que padezcan algún tipo de demencia, comentó Suchitil Rivera Marrero, Máster en Ciencias Económicas, miembro del grupo de trabajo. Esto se ve agravado por la poca asistencia que les provee la seguridad social, limitada por factores económicos.

Pie de foto: El CENIC, centro pionero del Polo científico.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Sumario de Quiénes.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Directas: Marquiza Sablón Carrazana, Doctora en Ciencias; Suchitil Rivera Marrero, Máster en Ciencias; Documental (2014-2015 Alzheimer Disease Progress Report: Advancingtowars a cure).

Primer valor-noticia: Repercusión o consecuencia.

Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Progreso.

“LA HISTORIA VERDADERA ES ESTA”

“LA HISTORIA VERDADERA ES ESTA”

Bárbara, la hija de Juan Román Borges, abre la puertas de su casa para contar, por primera vez, la historia del veterano de la  Guerra del 95.

Foto y texto:

THALÍA ROSA ALFONSO GÓMEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.             

Llegué temprano. Es una casita de campo muy común. Supuse que la encontraría sentada y mirando por la ventana. Me abre la nieta con una sonrisa, mientras que una voz que viene del fondo de la casa grita: “¿Es la periodista? Pasa, mi vida, sin pena.”

De repente, me vi en un patio muy bien cuidado y, en el fondo, divisé una viejecita menuda. A sus 84 años no ha dejado de atender sus animales  y mucho menos de velar porque el jardín sea el más limpio del Aromal, el barrio cienfueguero donde vive: “Esto me mantiene fuerte. Pipo estuvo trabajando el campo hasta las últimas y no le pasó ná. Yo me voy a morir como él, de vieja.”

Juan Román Borges nació en Yaguaramas, Cienfuegos, el 24 de junio de 1875, y se vinculó a la contienda de 1895 cuando ésta recién empezaba. “Tenía sangre de hormiga brava, su padre había muerto en la guerra grande y mi abuela se fue para la manigua a curar heridos. Ella era de armas tomar y le decía a sus hijos que no quería ralladillos en su familia, así que él se fue con mis tíos para el monte y luchó bajo las  órdenes del General Serafín Sánchez Valdivia”, evoca.

-Hay rumores de que recibió algún tipo de protección religiosa. ¿Cierto o falso?

“Cuando ellos se fueron para la guerra a él no lo querían llevar, pero Tá Faustino, un viejo haitiano que vivía por los alrededores del arroyo Turbina,  les dijo que lo único que él quería era que, ya finalizada la contienda, le hicieran un alumbrado a Oggún. Eso es lo que yo sé, si le hicieron brujería o no, estoy ajena, pues el viejo no tocaba esos temas: él lo respetaba todo, pero no creía en nada.”

Era el explorador de la tropa. Una de las estrategias más usadas por los mambises era guiar al enemigo a un campo de caña o pantano, donde los estaban esperando. El joven Román era el cebo y, no pocas veces, estuvo a punto de perder la vida: “Su recuerdo más fiel de esos trotes fue la inmovilidad de los últimos tres dedos del pie derecho.”

Tuvo el honor de pelear con Máximo Gómez y Antonio Maceo, de hecho, una de sus anécdotas favoritas era con este último. “Me contaba que cierta vez se disponían a tomar un fuerte de la región oriental, durante la invasión a Occidente, el Titán dijo que necesitaba 50 voluntarios y el viejo se ofreció. ¡Muchacha, los tiró páʼ arriba del  fuerte! Al final, lo cogieron, pero no fue nada agradable”, rememora.

-¿Recuerda alguna anécdota en especial?

“Sí, la de por las noches. Me contaba cómo  Antonio Maceo se ganó el sobrenombre de El Gañán del Potrero, por la rudeza que mostró al vengar  la muerte de su comadre Margarita. Contaba papi que esa  señora murió en un ingenio de la región oriental,  azotada en el tronco por un mayoral. El mulato, que era enemigo de las injusticias,  levanto su machete y juró que ese hecho no quedaría impune. Cuatro años más tarde, allá por 1876, entraría con su tropa por los potreros del ingenio y, al grito de “Margarita, ya es hora”, arrasó con  todo; le dieron candela al sembrado de caña y liberaron a los esclavos.”

Llegó hasta Coliseo, Matanzas, como parte de la Campaña de Occidente y allí operó hasta el final de la lucha. Entonces, le dieron la medalla de los veteranos, una paga de 75 pesos, un gallo, seis gallinas y unos cuantos  metros de tierra en la barriada Rosalía, del poblado Constancia, en su Cienfuegos natal.

“Nunca estuvo de acuerdo con los gobiernos posteriores y menos con la Enmienda Platt. Era una traición a todo por lo que había luchado, a los próceres de la independencia. Soñó con algún levantamiento o protesta, tenía el machete listo siempre, pero al ver la tranquilidad colectiva se decepcionó mucho. Empezó a rechazar hasta los escritos de política y se dedicó al trabajo en el campo.”

-Y como padre, ¿era cariñoso?

“Imagínese usted. Yo era su niña linda. Me quedé sola con él a los 11 años, pues mi mama murió durante el parto de mi hermano menor, y tuve que dejar de estudiar para hacerme cargo de mis cuatro hermanos y de mi papá. El pobre, trabajaba mucho para darnos de comer. Sembraba cañas, viandas y, además, criaba gallinas y puercos.  A veces comíamos harina o boniato. Pasamos mucho trabajo, pero no hambre”.

Sus últimos años fueron tranquilos. Se sentaba durante horas frente a la  ventana de la casa,  en compañía  de su perrito Willy, a ver la vida pasar. De vez en cuando lo visitaban los veteranos que aún estaban vivos: “Venían Severino Fornaris, el mayor Flores y el capitán Nicolás, de Abreus; ellos lo armaban todo. Hacían una caldosa al final del patio y se daban unos tragos, ahí estaban desde por la mañana hasta por la noche hablando de lo mismo, de cómo mandaron las armas de un tipo y las municiones de otro durante la Guerra Chiquita, de las incidencias de la vida en campaña y, por mucho que sumaban o restaban, siempre la cuenta daba traición; entonces se indignaban otra vez.”

Su quehacer preferido era limpiar el machete, hasta que este desapareció: “Aquí  vino una compañera con aire patriótico y le hizo un cuento sobre una exposición en un museo. La mujer se  llevó el sable y luego se fue del país; no pudimos recuperarlo. El sombrero se lo di a mi hermano que se encaprichó. Su carné de veterano lo doné al museo de Abreus, por lo menos allí la gente lo ve. Solo me quedé con una guayabera, de hecho, ahora me hubiese gustado llevarla a Sancti Spíritus, pero como la situación luego se puso mala, me hice una camisita.”

-Siempre dijo que no quería que lo vieran morir, ¿es eso cierto?

“¡Hombre!, y lo cumplió. A él lo atacó una úlcera en el estómago y no estuvo ingresado ni 15 días, murió el 17 de febrero del 1970, el día del cumpleaños de Silvino, su primer hijo. Recuerdo que ese día yo estaba enferma, con el vira-vira, un catarro malo que al que le caía, se moría, y Candelario estaba con él en el hospital. No queríamos dejarle solo un segundo porque ya tenía 95 años. Papi abrió los ojos y le dijo al Nene: “Mijo, vete un rato al pasillo para que cojas aire que llevas aquí mucho tiempo”, a pesar de que Cande le dijo que no, él insistió, entonces mi hermano aprovechó para buscar agua en el pasillo y, cuando regresó, ya el viejo estaba muerto. Lo velamos en la casa, recuerdo que Nicolás vino al velorio.”

-¿La Historia de Cuba que se enseña ahora es como usted la recuerda?

“Me está metiendo en la pata de los caballos -sonríe-. ¿Ha leído usted la historia de Maceo? Creo que no, pues hace mucho que no veo ese libro, no sé si estará en alguna biblioteca.”

Se puso en pie y, para mi sorpresa, recitó de memoria el párrafo inicial: “Descúbrete, oh reverente patriota cubano que abres este libro, ante el nombre glorioso del Titán de Bronce. Seremos imitadores, pero nunca superado el patriotismo. Maceo será admirado en el panteón de la patria donde reposan hombres inmortales como Céspedes, Martí y Flor Crombet”.

“Ahora se  dice que fueron patriotas, que pelearon, pero la juventud no lo siente igual. El sentido de pertenencia ha desaparecido por completo. Yo, de niña, leía los libros de Historia y eran muy distintos a los de ahora..., la historia verdadera, es esta.”

Pie de foto: “Esto me mantiene fuerte. Pipo estuvo trabajando el campo hasta las últimas y no le pasó ná. Yo me voy a morir de vieja", afirma Bárbara.

Ficha técnica:

Objetivo general: Conocer sobre la vida del veterano Juan Román Borges.

Objetivo colateral: Recopilar nuevas anécdotas de la Guerra de Independencia.

Por los participantes: Individual.

Por su estructura: Mixta.

Por su contenido: De retrato o personalidad, biográfica.

Por el canal que se obtuvo: Directa (cara a cara).

Tipo de título: De cita textual.

Tipo de entrada: Anecdótica.

Tipo de cuerpo: Mixto

Tipos de preguntas declaradas: 1-¿Hay rumores de que recibió algún tipo de protección religiosa. ¿Cierto o falso? Cerrada; 2-¿Recuerda alguna anécdota en especial? Abierta; 3-Y como padre, ¿era cariñoso? Abierta; 4-Siempre dijo que no quería que lo vieran morir, ¿es eso cierto? Cerrada; 5-¿La Historia de Cuba que se enseña ahora es como usted la recuerda? Cerrada.

Tipo de cierre: De opinión del entrevistado.

HISTORIAS EN PUNTILLAS DE PIE

HISTORIAS EN PUNTILLAS DE PIE

Sadaise Arencibia comenzó su carrera en el ballet clásico en 1991. Hoy cuenta con el mayor rango dentro de la academia: primera bailarina.

GABRIELA SABINA BRAVO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Sadaise Arencibia es una de las figuras más representativas del ballet en la Isla, a pesar de contar solo con 25 años. Ahí me encontraba yo, en medio de un agitado ensayo, en el teatro Nacional de Cuba. Teníamos poco tiempo, pues al terminar debía almorzar y prepararse para la sección de la tarde.

“Es aquí donde paso la mayoría de mis días, practico una y otra vez las mismas escenas. Esta es como mi segunda casa”, admite, mientras desenvuelve ese pequeño pan con infinidades de verduras. Sonríe y exclama: “Mi dieta”.

Decido comenzar por el principio de todo y pregunté, cuándo había nacido su pasión por la danza. Deja el almuerzo a un lado, como si el estómago estuviese conforme, y dice: “Desde pequeña bailaba en el portal de la casa, y veía las distintas escenas que ponían de Alicia Alonso por la televisión, siempre tuve claro lo que quería ser, lo tomaba como un juego de tanto que me gustaba”.

Su voz es pausada y de tono bajo. ¿Qué habrá sido para ella lograr el grado de primera bailarina?, ¿cuánto tuvo que trabajar para lograr esta meta? Su rostro se concentra, “no me gusta que me vean superior, de hecho, mis mejores amigos son del cuerpo de baile, solistas o principales. Me gusta ser yo, sin distinciones de ningún tipo. Sigo pensando que lograrlo fue por suerte, por voluntad y por personas que me han apoyado siempre; bueno, y un poco de talento también”. Enseguida vuelve a tomar el pan, con la delicadeza más extrema.

Carmen es un personaje que Sadaise nunca había interpretado, lo estrenó recién en el Teatro Nacional de Cuba. Noto un ligero cambio en su expresión, como si le motivara este baile en especial, y explica: “Para mí representó un sueño hecho realidad, por fin se ha revivido esta coreografía, pues desde Alicia no se bailaba. Lo tenemos en la Compañía como una de las grandes metas para las primeras bailarinas. Siempre me ha gustado muchísimo, es un mito”.

Entra en silencio Lissi Báez, de quien dice es “una compañera y una hermana”. La solista (Lissi) afirma: “Ahí tienes al mejor cisne, blanco y negro”. Aprovecho para preguntar por puestas tan significativas como Giselle y el Lago de los Cisnes. “Los he interpretado bastante, pero me gustaría retomarlos, sentirlos ahora como lo opuesto a Carmen. Es un trabajo interesante porque te desdoblas, implica casi un cambio radical de un día para otro, y eso enriquece mucho la carrera de un bailarín. Tampoco me gusta que me encasillen en un personaje, y hasta ahora creo que lo han hecho con Odette, en el Lago de los Cisnes”, piensa.

Una bailarina con tanto talento debe tener muchísimos planes para evolucionar en su profesión, quizás dirigir o crear una obra. Niega insistentemente con la cabeza: “Me gusta ser intérprete. No estoy de acuerdo con quienes dicen que el trabajo se reduce a seguir un esquema trazado por otro. Yo me suelto, le aporto a cada rol algo de mí, pero me gustaría ir más allá del ballet clásico, incursionar en el contemporáneo, creo que tendría la oportunidad de destacarme más, es ese mi plan”.

El silencio se rompe, entra al salón un desfile de finas y esbeltas muchachas. “A ensayar otra vez, el ballet es un acto muy físico, uno nunca termina adaptándose”, reclama Sadaise, mientras se abrocha la zapatilla izquierda, y tira a la basura, casi completo, su pan con verduras.

Pie de fotos: 1-Sadaise Arencibia ha sido fotografiada por fotógrafos de importantes medios de comunicación como BBC y CNN (Foto: Tomada del sitio oficial del Ballet Nacional de Cuba); 2-Esta bailarina, con solo 25 años, posee importantes reconocimientos como una medalla de oro en el Concurso Internacional Alicia Alonso y el premio Villanueve de la crítica (Foto: Gabriela Sabina).

 

UN NUEVO MUNDO CULTURAL

UN NUEVO MUNDO CULTURAL

GABRIELA TAMARIT GUERRERO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en diciembre del 2014 permitió un incremento del intercambio cultural entre ambos países. La normalización ha proporcionado que nuestra cultura sea más conocida en el mundo, pero su calidad también lo ha propiciado.

En 2015 arribaron a nuestra tierra grandes personalidades que poseen no solo premios, sino talento y prestigio; algunas lo hicieron con la idea de deleitar al público cubano, tal es el caso de la boricua Olga Tañón, Luis Enrique o Take 6; mientras que otros decidieron intercambiar experiencias y establecer nuevas vías de colaboración, como hizo el director de cine Francis Ford Coppola con la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños.

¿Acaso Cuba ha ganado de pronto el premio de la popularidad de otorgan los “Lucas”, pero a nivel internacional?

Según la revista cubana Temas, en su artículo “Corrientes académicas y culturales, Cuba-Estados Unidos”, el intercambio cultural se ha visto mediado por la política aplicada por la administración norteamericana en el poder, en ese momento.

La de Jimmy Carter, por ejemplo, auspició viajes de estudiantes cubanos a su país. Sin embargo, Bill Clinton y George Bush frenaron mucho más, con la Ley Helms-Burton, no solo el desarrollo económico de Cuba, sino que obstruyeron notablemente la reciprocidad de investigaciones conjuntas entre ambas naciones.

Estados Unidos amplió, sin duda, las posibilidades de nuestra representación artística. Pero si Cuba no contara con el bagaje cultural que la Revolución ha potenciado durante más de 50 años, ¿provocaría el mismo impacto en el mundo?

Como consecuencia de la hegemonía cultural del país norteño, que según Gramsci pretende conseguir un estado de homogeneidad en el pensamiento de los pueblos, la cultura cubana se ha visto soslayada y aún cuando es reconocida, no ha tenido la misma oportunidad de acceso a la producción mundial en comparación con otros países. Ahora el panorama parece ser diferente.

Si existe un Lang Lang, Cuba tiene un Chucho Valdés y un Frank Fernández. Si dicen a Jackson Pollock, en pintura, decimos a Wilfredo Lam. En danza, quién duda de la labor de Alicia Alonso, incluso del joven bailarín Carlos Acosta.

Si hablamos del fotógrafo Peter Tunrley, que se convirtió en el primer estadounidense en exponer su obra en el Museo Nacional de Bellas Artes, digamos entonces que la Jazz Band de la Escuela Nacional de Arte fue la primera banda de estudiantes que visitó el “Lincoln Center” de New York, en abril de 2016.

Importantes agrupaciones como Los Van Van, Irakere, el Trío Matamoros y hasta Gente de Zona, han sabido escalar a la cima y defender, aunque en tiempos y épocas diferentes, el sello de cubanía. Así lo reflejó el Dj Diplo cuando dijo: “Cuba tiene un impacto cultural tan poderoso en todo el mundo que se convirtió, para mí, en un referente musical a partir del cual evolucionar”.

Resulta ineludible el fructífero intercambio de experiencias, oportunidades de superación a los más jóvenes y momentos de disfrute de ambos pueblos. En resumidas cuentas estamos hablando de cultura en su sentido más abarcador.

La cultura cubana, dada las nuevas circunstancias, debe asumir un rol más activo en la arena internacional, pero tendrá que definir con claridad su camino y saber defenderlo de estereotipos extranjeros que pueden, en cierto modo, corromper su verdadera identidad.

Como dijera José Martí, “la madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus males es, sobre todas las cosas, la propagación de la cultura”.  

UN ESCENARIO Y UN PUEBLO

UN ESCENARIO Y UN PUEBLO

Niños y jóvenes de distintas localidades capitalinas encontraron en Tropicana el espacio para defender la cultura cubana, guiados por profesionales del espectáculo y aficionados con experiencia.

Texto y fotos:

MARIO ERNESTO ALMEIDA BACALLAO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Doce proyectos comunitarios de la capital habanera y de Mayabeque, organizados por la Sociedad Cultural José Martí, desarrollaron un espectáculo polifacético el domingo 16 de octubre (2016), en Tropicana, para celebrar el Día de la Cultura nacional.

“Aquí logramos reunir a los más destacados grupos artísticos de los municipios y los barrios de la capital, además de nuestros clubes martianos. En cada uno de ellos los pequeños adquieren conocimientos teórico-prácticos generales de cultura. No solo es bailar o cantar, sino interpretar también lo que hacen, sus orígenes y sus fundamentos básicos”, afirmó Bárbara Oliva Villa, presidenta provincial de la Sociedad Cultural.

Niños y jóvenes encontraron el espacio para defender sobre el tabloncillo el casino, el mambo, el guaguancó, el son y el ballet, guiados por bailarines profesionales o por aficionados con experiencia.

El proyecto ``Sembrando Futuro´´, del municipio mayabequense Quivicán, asistió también a la cita y presentó seis números de danza con la participación de los padres y abuelos de los niños miembros del grupo.

“Tropicana hoy se ha convertido en el lugar perfecto para que el pueblo sea artista y espectador al mismo tiempo, con una sincronía y complicidad admirables. Nuestra labor con los pequeños del barrio aquí muestra sus frutos”, dijo Moraima Celestrín Cao, coordinadora de ``Sembrando Futuro´´.

“Vi bailar a mi nieta y a sus padres juntos sobre el escenario. La familia y la sociedad en general ganan con estas ideas que cultivan y unifican de manera desinteresada a los cubanos”, comentó la espectadora Ramona Capote Rodríguez.

Como invitado especial del encuentro estuvo el Héroe de la República de Cuba, René González Sehwerert, oportunidad que niños y padres aprovecharon para compartir con la personalidad.

Al culminar la actuación los directores de los proyectos se reunieron para valorar lo acontecido y Oliva les orientó impartir a los infantes las cartas de Martí a María Mantilla.

El evento sesionará los terceros domingos de cada mes, a las diez de la mañana, en el referido centro artístico, y los grupos se reunirán de forma individual semanalmente en sus respectivos municipios, donde prepararán entre dos y cuatro coreografías, números teatrales o de música.

Pie de fotos: 1-La Sociedad Cultural José Martí, de La Habana, orientó a todos los proyectos comunitarios de la capital el estudio de las cartas del Héroe Nacional a María Mantilla; 2-Los jefes de los grupos culturales se reunieron al final de la actuación para valorarla.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Datos adicionales.

Tipo de fuentes: Directa- Primaria- Permanente: Bárbara Oliva Villa, presidenta de la Sociedad Cultural José Martí, en La Habana; Directa- Primaria: Moraima Celestrín Cao, coordinadora del proyecto “Sembrando Futuro”; Directa- Secundaria: Ramona Capote Rodríguez, espectadora.

Primer valor-oticia: Actualidad.

Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Proximidad.