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Isla al Sur

GOLPES A LA TRANQUILIDAD

GOLPES A LA TRANQUILIDAD

GABRIELA SÁNCHEZ PÉREZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

¿Quién no se ha despertado a causa de una música estridente, los ruidos de una construcción, o la algarabía de algunos que, al parecer, desconocen otra forma de comunicarse que no sea mediante gritos? Si ninguna de estas situaciones le ha ocurrido, entonces, considérese afortunado de la vida en la capital cubana.

Cada vez más estos fenómenos sonoros sobrepasan los perímetros del vecindario, y se adueñan del silencio de las calles habaneras en diferentes momentos del día.

Ahora, una fusión de “bocinitas ambulantes” y móviles con potentes altavoces, en manos de los más jóvenes, proponen realizar una caminata al compás de “La dura” y “¡Hasta que se seque el Malecón!”. Mientras, otros que permanecen en casa, parecen obligar a los transeúntes a sus “fiestas públicas” con la instalación de reproductores de audio a la entrada de sus viviendas.

No faltan los retumbes en las paredes de los bafles y martillazos, que guardan toda su potencia durante el día para poner fin a la tranquilidad nocturna y convocar al insomnio de pequeños y adultos. Incluso, hay quienes encarnan el rol de intérpretes e imponen al vecindario el de espectadores en un karaoke que parece no resistir sus  propias “melodías”. 

¿Acaso la reproducción de las canciones a un mayor volumen aumenta su disfrute? ¿O es necesario extender los gustos musicales a todo el barrio?

Si bien es cierto que los sonidos constituyen componentes elementales en el decursar de la sociedad, la muestra de tal principio no precisa el estallido de una guerra sonora entre acordes y bullicios que logre perturbar las faenas de los oyentes.

La conservación de un nivel acústico adecuado en cualquier circunstancia constituye una cuestión de respeto y consideración a los que nos rodean. Sin embargo, para algunas personas las normas elementales de la convivencia y la educación parecen permanecer en el olvido cuando escuchamos “el cuéntame de tu vida” de quienes prefieren entablar una conversación desde la acera hasta el balcón de un edificio.

Asimismo, la falta de rigor de las autoridades y el desconocimiento de la población de regulaciones como la Ley 81 del Medio Ambiente y el Decreto Ley 141/1988 que penalizan esas indisciplinas, contribuyen a su incremento en la sociedad.

Además, muchos ignoran las afectaciones que puede ocasionar la exposición a estos fenómenos; de ahí que las reacciones ante las demandas de los vecinos pocas veces resultan favorables y terminan convirtiéndose en actos de incomprensión que no solo perjudican a sus colindantes, sino también a ellos mismos.

Según los estándares de la Organización Mundial de la Salud, la escala máxima admisible para el oído humano es 60 decibeles (dBA), lo que confirma el exceso acústico –más de 90dBA– en situaciones como fiestas, utilización de los claxon de los vehículos y reparaciones durante el horario nocturno.

No obstante, los ejemplos en los que el ruido supera las paredes de una instalación son múltiples, al igual que las consecuencias. Sus efectos van más allá de sensaciones auditivas desagradables, pues el insomnio, las alteraciones en las conductas, y el desgaste psicológico constituyen algunas de las principales secuelas.

Aun cuando nada impide alegrar las jornadas al ritmo de la música,  ni reparar las averías de un inmueble, los horarios en que se realizan y la magnitud de esas acciones sí resultan aspectos importantes para reflexionar, pues todos tenemos derecho al respeto a la tranquilidad.

LA MAGIA DE LAS MANOS

LA MAGIA DE LAS MANOS

Jorge Romero, artista de la plástica e impulsor de la obra pública,  refleja en  la escultura y la gráfica la realidad cubana.

MARÍA LAURA SÁNCHEZ SARDIÑAS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Foto: Cortesía de JORGE ROMERO.

El escultor y pintor Jorge Romero posee 30 años de experiencia en la plástica y ha incursionado en la obra pública, especialmente en la escultura. A esa línea, poco desarrollada en el país, tributa la mayor parte de su trabajo. Sin embargo, no abandona la vocación por la gráfica, los grabados y el dibujo y desde la sencillez de su obra, se nutre, cada día, de nuevas expresiones artísticas que conforman el arte cubano.

Desconocido para muchos y erróneamente concebido, el arte público es asociado a todo elemento emplazado en un espacio con fines monumentales o ambientales. Hoy, en el mundo del arte la concepción está más relacionada a aquella relación vital que se establece con la zona que la escultura va a ocupar. Ese nexo, para Romero, resulta interesante. Va más a la esencia del arte, y de alguna manera sirve para movilizar y llamar la atención sobre determinadas cuestiones sociales.

-¿Cómo aprecia el arte público en Cuba?

¨Hay que arriesgarse y ser más atrevido a la hora de confeccionar este tipo de arte. Es imprescindible para la sociedad que exprese honestamente la problemática y la vida del cubano y que se comprometa con nuestra realidad. Si bien ha aumentado la elaboración de proyectos e ideas, el resultado en la práctica aún deja mucho que desear.

¨La poca habilidad y experiencia hace que lo que inicia como una obra pública, finalice en una escultura decorativa. El mayor problema es que no se tiene en cuenta el sentido de la obra con el lugar a ocupar, esa relación vital es inexistente. Entonces, se cae en el concepto errado de que arte público es todo lo que está a la vista de la sociedad, cuando es un capítulo tan complejo, para el que todavía queda mucho trabajo.¨

Su formación como artista tiene antecedentes en la niñez. Con ocho años integró el taller de libre creación fundado por Eliberto Manero, donde descubrió el interés por el arte público. La idea era crear una conciencia en las personas y tener la posibilidad de aprovechar los espacios a través del arte. Discípulo de  la Academia San Alejandro, permaneció allí durante el período de 1985-1990. ¨La necesidad de no ceñirme a una forma de vida convencional y los deseos por tratar de transformar la realidad en que uno vive, por hacer y aportar, sustentaron mi interés¨, asevera. Todavía conserva esa filosofía de trabajo con cada escultura que realiza.

El apoyo de importantes escultores, a los que considera referentes, sirvió para fomentar el ideal de arte y el anhelo de expresar las cuestiones sociales con su obra. Las primeras influencias aparecieron en la academia, con el escultor y profesor de San Alejandro, Tomás Oliva, y el profesor del Instituto Superior de Arte, René Negrín. Luego, el trabajo en el taller junto al escultor español, Enrique Moret, constituyó una etapa de aprendizaje en la que recibió preparación y nuevos conocimientos en la materia.

¨Todos somos deudores. Al final, uno le debe a mucha gente, desde las personas que conozco y forman parte de mi vida personal y profesional, hasta la escultura misma¨, reflexiona.

Las oportunidades para dar a conocer su arte, a nivel nacional e internacional, han sido frecuentes en los simposios de escultura celebrados en el país. Es partidario  de no firmar, ni titular ninguna de sus obras y, menos aún, las de carácter público, pues considera que una vez terminada, el resultado no le pertenece. En el Museo Nacional de Bellas Artes perdura una de sus más codiciadas obras y Santiago de Cuba acoge su último ejemplar, cerca del hotel Versalles. Para honrar la memoria de Enrique Moret, quien le sirvió de guía, realizó en la ciudad de Sueca, España, un monumento.

El fenómeno de dejar las ideas en solo proyectos, se ha evidenciado en el movimiento escultórico cubano con frecuencia. Ganador de varios premios, Romero,  ha diseñado esculturas públicas que nunca fueron confeccionadas. Vivió la experiencia en dos ocasiones, en las que sus obras solo sirvieron para obtener un reconocimiento y su objetivo fundamental de crear para la sociedad, no fue cumplido. 

¨Gané el Concurso Provincial convocado por la CTC Nacional, en el  año 1989, Monumento a Lázaro Peña. Un equipo de escultores obtuvimos el primer lugar. En el mismo año, diseñé  una fuente para el Salón de Tropicana, en Santiago de Cuba. En ambos certámenes, las obras nunca fueron llevadas a la práctica. En el Simposio de Escultura Pública, celebrado en Soria, España, logré el primer lugar al diseñar una obra en homenaje a Antonio Machado.

¨Llevo años exhortando a algunas instituciones del área de la escultura, sobre todo monumentaria y ambiental, a que se haga una exposición de los proyectos premiados y que no han sido ejecutados. Seguramente, la calidad es extraordinaria y muestra un camino transitado muy prolífero e interesante.¨

Uno de los retos que ha establecido actualmente en su vida de artista es centrarse más en la gráfica y las exposiciones colectivas.  Asegura que el arte, como profesión, es complejo, aunque para muchos es una forma de vida: ¨Hay que sentir lo que se hace y provocar una reacción en los demás.¨

-Desde su experiencia como pintor, ¿qué opina de la relación artista-galería?

¨Es un proceso muy primitivo, a pesar de que se desarrolla desde hace casi 30 años. El origen de las instituciones y las galerías del estado, en un principio, no fue favorecer el arte elitista, ni de estrellas, pero en las últimas décadas ha adquirido ese carácter. Trabajan con un grupo muy pequeño de artistas, como pasaría en cualquier lugar del mundo, que son de su gusto y tienen resultados aceptables en el mercado. Un grupo muy selecto, con características propias de las instituciones. No hay una política clara en la proyección de esa relación y no existe un objetivo establecido.¨

Le gusta experimentar, superarse y desarrollar el arte. Sin descuidar su faceta de pintor, hacer más por la obra pública es una meta que se ha propuesto en su carrera como escultor. No tiene límites y crece a diario a través del estudio y la investigación. Busca responder a las necesidades de la sociedad, más allá de los esquemas, prediseños y sin imponer un estilo: ¨Uno siempre tiene proyectos. Tener en cuenta  lo que me ofrece el lugar me obliga a usar mi creatividad en mayor medida.¨

-¿Cómo considera el estado actual del arte cubano?

¨El arte cubano, al igual que en cualquier parte del mundo, es bueno. En Cuba se ha invertido muchísimo en la cultura y en las artes plásticas. Por el carácter de isla que poseemos, estamos abiertos al intercambio, propio del tránsito al que nos exponemos. Asumimos el conocimiento, no de forma pasiva, sino que experimentamos. Hay mucha gente trabajando en serio, pero también hay otras que coquetean con el mercado y devuelven un arte mediocre y sin sentido. A pesar de eso, y de ser un país pequeño, poseemos un movimiento artístico grande, variado, que incluye al país completo. Un fenómeno extraño, protagonizado, sobre todo, por los jóvenes y sus ideas renovadoras.¨

Pie de foto: Jorge Romero ha participado activamente en el desarrollo de la obra pública cubana. Sus obras están emplazadas en importantes lugares del país como el Museo Nacional de Bellas Artes y la Ciudad de Santiago de Cuba.

Ficha técnica:

Objetivo central: Abordar la característica y el estado actual del arte público cubano.

Objetivo Colateral: Exponer aspectos de la trayectoria artística de Jorge Romero.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su contenido: De personalidad.

Por su estructura: Mixta.

Por el canal que se obtuvo: Vía directa.

Tipo de título: Genérico.

Tipo de entrada: Directa o de presentación.

Tipo de cuerpo: Mixto.

Tipo de preguntas: 1-¿Qué opina de la relación artista-galería? (Opinión); 2-¿Cómo aprecia el arte público en Cuba? (Directa, Abierta, Opinión); 3-¿Cómo considera el estado actual del arte cubano? (Opinión, Polémica).

Tipo de cierre: De opinión del entrevistado.

EL ÁRBOL DE LA FRATERNIDAD AMERICANA

EL ÁRBOL DE LA FRATERNIDAD AMERICANA

Con tierra traída de sitios históricos de las veintiuna repúblicas de América Latina, abonaron la Ceiba del Parque de la Fraternidad Americana, representación del símbolo de la hermandad entre las naciones del continente en Cuba.

Texto y foto:

ANH THU NGUYEN,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El Árbol de la Fraternidad es el único en su tipo en Cuba que representa el símbolo de la hermandad entre las repúblicas americanas. Fue abonado el 24 de febrero de 1928, con tierras procedentes de diferentes lugares históricos de veintiún países del continente, los cuales asistieron a la Sexta Conferencia Panamericana, celebrada ese año.

En el libro “A la VI Conferencia Internacional Americana. El Consejo y Gobierno Provincial Habana, República de Cuba 1928”, los representantes de las veintiuna naciones que participaron en la Conferencia aportaron tierras de los territorios sagrados de su patria para que vivificara, fortaleciera y nutriera, en una ideal transfusión de energías del “Árbol símbolo”: la Ceiba de América”.  

Ailín Robaina Cabrera, historiadora de la Dirección de Patrimonio Cultural y la Oficina del Historiador de La Habana, informó que se mezcló tierra de la casa natal de Bolívar, en Venezuela, con la del sitio panameño donde el Libertador convocó el Primer Congreso Panamericano en la capital de Panamá, con la de la Villa Imperial del Potosí, en Bolivia; de  Estados Unidos fue la tierra de la casa natal del gran Jorge Washington; Argentina aportó la de la Plaza de Mayo; Chile, de los campos de Maipú.

“Los países México, Venezuela, República Dominicana, Brasil, Perú, Honduras, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Guatemala, Costa Rica, Haití, el Salvador, Nicaragua, también aportaron sus tierras a ese evento conmemorativo”, agregó.

Subrayó la especialista que Cuba sumó al aporte una muestra de La Demajagua, donde Carlos Manuel de los Céspedes dio libertad a sus esclavos para comenzar la guerra por la definitiva independencia.

“El árbol, antes de la trasplantación para convertirse en la Ceiba de la Fraternidad Americana, había sido sembrado en el barrio del Cerro en el día de la instauración de la República, el 20 de mayo de 1902”, añadió.

El acto de plantar el árbol formaba parte del proyecto de un parque de recreo dirigido por el Ministro de Obras Públicas Carlos Manuel de Céspedes, y el urbanista francés Jane-Claude Nicolás Forestier. La celebración de la Sexta Conferencia Panamericana en el capital sirvió como pretexto para cambiar definitivamente el nombre antiguo de Campo de Marte, convirtiéndose en la Plaza de la Fraternidad Americana, precisó la historiadora. 

A su vez, Amelia Hernández Acosta, guía turística de la compañía Cubatur, detalló que “la Ceiba, ubicada en la parcela mayor del Parque de la Fraternidad, está rodeada por el símbolo de la paz, con una reja monumental para que permanezca destacado y aislado de todo contratiempo, la base de la  misma está conformada por  bloques de mármol procedentes de la Isla de la Juventud y en uno de ellos hay un nicho que guarda el cofre con el acta de la ceremonia”.

Ameama Gómez en su artículo publicado en el libro “A la VI Conferencia Internacional Americana…”, enfatizó sobre la importancia del simbolismo que da el árbol a aquel tiempo: “Nosotros consideramos que esta obra dice más que ninguna otra de cómo sabe apreciar Cuba la alta honra que le fue señalada al hacerla hogar de todos los veinte pueblos que con ella marchan tras la senda del supremo bien de humanidad en la paz y en el consorcio de las tres Américas”.

Pie de foto: La ceiba fue trasplantada al centro del Parque de la Fraternidad el 24 de febrero de 1928.  

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.

Tipo de fuentes: Directas: Ailín Robaina Cabrera, historiadora de la Dirección de Patrimonio Cultural y la Oficina del Historiador de La Habana, Amelia Hernández Acosta, guía turística de la compañía Cubatur; Documental: Libro “A la VI Conferencia Internacional Americana. El Consejo y Gobierno Provincial Habana, República de Cuba 1928”.

Primer valor-noticia: Singularidad.

Otros dos valores-noticias: Interés colectivo, Proximidad.                    

UNA MEJOR IGLESIA PARA EL CALVARIO

UNA MEJOR IGLESIA PARA EL CALVARIO

Después de veintidós años sin recibir labores de mantenimiento, los creyentes y no creyentes asisten al restaurado centro religioso de la comunidad.

Texto y foto:

OLIVIA RODRÍGUEZ MEDEL,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Una reparación capital que comprendió más de dos años -desde enero de 2013 hasta mayo de 2015-, hizo renacer a la centenaria iglesia del reparto El Calvario.El templo, ubicado en el municipio Arroyo Naranjo, contaba veintidós años sin reparación.

Paredes y techos renovados, un nuevo altar mayor, junto a la fachada completamente reconstruida, son los principales cambios que muestra a los habitantes del Calvario esta parroquia que roza los cuatro siglos de existencia.

Según explica el párroco del templete, padre Juanito Banogbanog, la colecta para la restauración partió fundamentalmente de los fieles y fue el principal impulso al trabajo de la brigada de constructores contratada por el Arzobispado de La Habana, que estuvo a cargo del proyecto.

Esta no es la única restauración que ha recibido la iglesia de El Calvario durante su larga vida. En 1993, el entonces Arzobispo de La Habana, hoy Cardenal Jaime Ortega Alamino, impulsó un proceso de reparación para el templo, según refiere el historiador Luis García Pérez-Rolo, especializado en el estudio de la comunidad.

Mucho antes, en 1955,  la gestión del párroco Manuel Garrido permitió que se restaurara una parte del santuario, pero aseguran documentos históricos de la iglesia que diez años más tarde, la otra zona se derrumbó por ausencia de mantenimiento. No fue hasta 1989 cuando, con la ayuda de algunos fieles, fue resuelto el problema.

Muchos de los habitantes de El Calvario estuvieron atentos al proceso, especialmente Nereida Alfonso Gómez, encargada del cuidado del templo, quien a pesar de sumar 78 años, siguió de cerca cada detalle y veló por la calidad de los servicios: “Era lo que esperábamos todos”.

Hoy, el santuario abre nuevamente sus puertas a creyentes y a quienes no lo son, pues desde el nacimiento de El Calvario, en 1635, su capilla ha constituido un símbolo de la comunidad y es considerada como patrimonio dentro de ella.

Pie de foto: El santuario de El Calvario, en el Municipio Arroyo Naranjo, muestra un panorama restituido.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.

Tipo de fuentes: Documentales, directas.

Primer valor-noticia: Interés colectivo.

Otros dos valores-noticia: Progreso. Proximidad o cercanía.

QUEBRAR SILENCIOS, CONSTRUIR CONCIENCIAS

QUEBRAR SILENCIOS, CONSTRUIR CONCIENCIAS

El Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) se suma a la jornada internacional por la No violencia contra las Mujeres y las Niñas con el estreno de una serie televisiva.

LAURA SERGUERA LIO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

“En Cuba la violencia en general se encuentra en alerta roja y no estamos haciendo prácticamente nada”, declaró Rolando Chiong, director de Rompiendo el Silencio, primera serie de ficción televisiva en la Isla que aborda la violencia hacia las mujeres y las niñas como tema principal.

Con la premisa de que todos los esfuerzos son importantes en la lucha contra ese flagelo, los realizadores Chiong y Legna Pérez dirigieron la creación, auspiciada por el Grupo de Dramatizados de la Casa Productora del Instituto Cubano de Radio y Televisión.

Para Chiong, también coguionista de la propuesta, el objetivo más importante del serial radica en mostrar los diversos tipos de maltrato, sus causas y consecuencias, a partir de historias de mujeres en diferentes etapas de la vida y circunstancias.

“Silencio”, “Aprensión”, “Secreto”, “Estrés”, “Amenaza”, “Confusión”, “Inocencia”, “Contagio” y “Oscuridad”, este último presentado en la premier, son los episodios de aproximadamente cuarenta minutos que serán transmitidos por el canal Cubavisión.

Previstos para emitirse en línea ascendente en cuanto a intensidad, los capítulos recorrerán desde la microviolencia psicológica hasta las más cruentas manifestaciones de abusos físicos.

De acuerdo con el también director de Santa María del Porvenir, “aún no se ha definido la fecha de salida al aire, pero el equipo de trabajo aspira a que esté cercana al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el 25 de noviembre” (2016).

El primer asistente de dirección de la obra, Danel Barreras, destacó el apoyo del Centro Oscar Arnulfo Romero, gestor de la campaña Eres más, cuyo asesoramiento fue fundamental para el tratamiento de los argumentos. Contribuyeron, además, los Doctores en Ciencias Isabel Moya, directora de la Editorial de la Mujer, y Julio César González Pagés, coordinador de la Red Iberoamericana de Masculinidades.

Lizette Vila, directora del proyecto Palomas, coincide con Chiong en que la violencia no puede ser un asunto privado y debe tratarse mediante la denuncia del dolor con dignidad.

“La prevención tiene que concebirse en las políticas públicas cubanas como un programa de información continua y sistemática, no como campañas”, añadió Vila, quien colaboró con los creadores.

Para el colectivo de realización, Rompiendo el silencio no solo denuncia, también se propone crear conciencia e invita a las mujeres violentadas a alzar su voz.

Pie de foto: El Centro Oscar Arnulfo Romero, gestor de la campaña Eres más, brindó asesoría a los creadores del serial (foto de Inter Press Service).

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Especial de Cita directa.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida.

Tipos de fuentes: Primarias, directas, no documentales: Rolando Chiong, director de la serie Rompiendo el silenci, Danel Barreras, primer asistente de dirección de la serie Rompiendo el silencio, Lizette Vila, realizadora de cine documental y creadora y actual directora del proyecto Palomas.

Primer valor-noticia: Actualidad.

Otros dos valores-noticia: Repercusión. Interés colectivo.

¿LEÑADORES DEL SEXO EN CUBA?

¿LEÑADORES DEL SEXO EN CUBA?

En tiempos de inmenso calor, los jóvenes cubanos están dispuestos a soportar las altas temperaturas por seguir un estilo: ser “barbudo”.

Texto y fotos:

ANDY JOSÉ RIVERA GÓMEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Aunque artículos especializados y revistas de modas califican la barba como antihigiénica, como el Daily Mail, al plantear que "el vello facial está repleto de bacterias que pueden causar la proliferación de gérmenes y muchas infecciones”, en Cuba, desde hace aproximadamente cinco años, cada vez es más frecuente toparse con algún “barbudo”. 

Varios de los “desaliñados practicantes” capitalinos, al ser interrogados sobre el porqué de su barba, respondieron que por vagancia o moda. De estos últimos, una considerable cifra desconocía que tributan a una tendencia originada en Europa y conocida mundialmente como “lumbersexualidad”.

El término lumbersexual no tiene traducción literal al español, pero los estudiosos del tema insisten en que la palabra tiene su origen en lumberjack o lumber (leñador o madera, respectivamente). La traducción más acertada sería entonces leñador del sexo, lo cual no va muy lejos de la realidad de sus seguidores, pues es complementado con camisas de cuadros, jeans ajustados y botas de piel o cuero, típico del trabajador de bosque en Estados Unidos.

La socióloga Eneisi Morejón Ramos, profesora de la Facultad de Sociología de la Universidad de La Habana, explicó: “Cuando piensas en una moda, la ves como una práctica que contribuye a unificar y solidificar rasgos de la identidad de los grupos sociales. Son también un reflejo, una tendencia, de la reacción de ese mismo grupo frente a determinadas posiciones hegemónicas que intentan hacer un estereotipo ideal. Esta actitud se manifiesta en el estilo, la manera de pensar la realidad y la manera de hacer la cotidianidad”.

“Las personas somos parte de disímiles grupos sociales. En la etapa de la adolescencia y la juventud, fundamentalmente, parte importante de nuestras vidas transcurre con el grupo de iguales”, planteó la Licenciada en Psicología Ana María Cabrera, profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana.

Para la socióloga Marcia Ríos Cabrera, trabajadora del semanario Tribuna de La Habana, la existencia de factores internos y externos “conllevan a que se produzca una modificación de la identidad cultural de los adolescentes y jóvenes; la propia transformación de la cultura es uno de ellos, por ende, en la medida que se transforma la cultura, se transforma la identidad”.

Juan Carlos Oliva Meneses, de 19 años, estudiante de Cultura Física, afirmó que se deja la barba “por comodidad. Soy un poco vago y no me gusta afeitarme tan a seguido. Además, es una moda y me siento a gusto con ella. En mi caso, intento seguir el estilo de James Harden (La Barba Negra), un basquetbolista de los Houston Rockets”.

El estudiante d Arquitectura Juan Carlos Pérez Ponce, de 25 años, aclara que su razón es “la influencia de las demás personas, principalmente de la Universidad. Empecé a ver cómo los muchachos se dejaban la barba, y sin darme cuenta comencé a afeitarme cada vez menos. Cuando me percaté, ya estaba pensando en cuál corte me haría lucir mejor”, aclara.

Asimismo, existen los que no siguen un patrón de moda y afirman que se dejan la barba porque les gusta, no existe una razón en específico como imitar una imagen o manifestarse de alguna manera ante las personas o son lumbersexual por decisión propia, o lo hacen por pura estética. Estos son los casos de Mario Jorge Toirac Marrero, de 19 años, y Daniel Álvarez de Toledo Monciego, de 26, estudiantes de Psicopedagogía y Diseño Gráfico, respectivamente.

El estilista Dorian Carbonell Hernández tiene un salón de belleza en el municipio Plaza de la Revolución conocido como Donde Dorian. Al ser entrevistado sobre la cantidad de hombres que acuden a su barbería con esta tendencia, afirmó: “La mayoría de mis clientes siguen esa «onda». Yo trato de adaptarla al clima. Visualmente, les da madurez y seriedad a los jóvenes, y considero que esto, combinado con que ahorran máquinas de afeitar y se protegen el cutis, son factores fundamentales en la permanencia de los vellos faciales como tendencia actual”.

Y agregó: “Creo que la lumbersexualidad, como se sigue en Cuba, no deja de lado la metrosexualidad, pues la barba, aunque luzca muy despreocupada, requiere su tratamiento, su estética. Lo veo como la perfección de esta tendencia”.

Sin embargo, todo no es “color rosa” en esta tendencia, pues también existen detractoras. Ellas consideran que los lumbers pasan mucho tiempo “puliendo su preciada joya” y dejan a un lado la característica de “puro macho”, marcada por una pronunciada barba.

Este es el caso de Alicia Fundora Martínez, quien con 20 años de edad explica: “Los muchachos se ven bien con la barba, pero no me gusta porque todos la usan y no se ven auténticos. Además, veo mal que un joven se preocupe tanto por su apariencia y por estar en la moda”.

Los defensores, entre ellos Lisset Méndez Rodríguez, de 19 años y estudiante de Diseño Gráfico, afirman que los muchachos lucen viriles, pues la barba es algo que caracteriza al hombre, y los diferencia de las mujeres, por tanto, se ven más serios y masculinos.

“Asumir esta manera de lucir no solo tiene que ver con la moda; puede ser también una manera de mostrar determinados atributos varoniles, de reforzar la identidad desde lo masculino, porque la barba puede ser sinónimo de virilidad, sabiondez, en tanto asemeja al leñador despreocupado, bien fuerte, salvaje”, concluyó María Cabrera.          

Pie de fotos: A pesar de lucir un estilo calificado de “despreocupado”, los lumbersexuales no dejan de perfeccionar su barba. Esta tendencia es seguida por grupos de todas las edades.

 

MIS PRIMERAS COBERTURAS

MIS PRIMERAS COBERTURAS

RACHEL RIVERO ACOSTA Y LAURA SERGUERA LIO,

estudiantes de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Un encuentro de socialización entre profesores, alumnos de primer año de Periodismo y directivos de Granma, Juventud Rebelde, Trabajadores y Tribuna de La Habana, medios donde realizaron sus primeras prácticas laborales, tuvo lugar en la Facultad de Comunicación, como parte de un acercamiento cada vez mayor entre la Academia y los órganos de prensa.

La jornada comenzó con la inauguración de la exposición Mis Primeras Coberturas en la se exhibieron los escritos publicados por los estudiantes, tanto en las ediciones impresas como en las digitales. Gabriela Fernández Orihuela, presidente de brigada, cortó la cinta simbólica con la que se abrió la muestra.

Una vez en el aula se inició el conversatorio cuando los estudiantes eligieron un representante por periódico para leer informes con las valoraciones positivas y las sugerencias de los grupos que acudieron a cada rotativo. El aprendizaje, la buena acogida y las posibilidades profesionales brindadas fueron destacados por todos los equipos, mientras la brevedad de las prácticas, que dejó trabajos pendientes y otros sin terminar, resultó el aspecto negativo más mencionado.

Yeilén Delgado Calvo, jefa de Corresponsales de Juventud Rebelde, destacó el entusiasmo y los deseos de trabajar de los muchachos y la disposición que siempre mostraron a la hora de realizar las coberturas, sin importar la categoría o rango del trabajo. “Revolucionaron la redacción”, afirmó la periodista.

“Ellos se caracterizaron por la responsabilidad, el compromiso y el sacrificio”, añadió Yoerkis Sánchez Cuellas, subdirector de este diario. Abogó por mantener y estrechar los lazos entre el periódico y la Academia.

Alina Martínez Triay, subdirectora de Trabajadores, manifestó que la redacción tiene las puertas abiertas para los universitarios durante el transcurso de sus estudios y que estarían agradecidos si escogiesen este medio para su desarrollo profesional.

A su vez, María de las Nieves Galá, también periodista del semanario, agradeció a los profesores de Periodismo Impreso (PI) por el encuentro que propició el intercambio de experiencias y expresó que durante las tres semanas compartidas con los alumnos de primer año “el periódico estuvo vestido de lujo, pues los estudiantes enriquecieron tanto la edición impresa como la digital”.

Propuso, además, la elaboración por parte del claustro de Periodismo Impreso,  de una guía-manual destinada a la orientación de los periodistas-tutores, la cual pudiera abordar las funciones y contenidos académicos fundamentales para la más óptima realización de las prácticas preprofesionales.

“Nos sentimos muy bien durante las prácticas, en las redacciones se respiraba un aire joven”, manifestó Iris Madera Iglesias, periodista del Tribuna, y añadió que los estudiantes se vincularon a todos los procesos de la publicación, incluido el cierre e incursionaron en géneros periodísticos como la crónica y el reportaje, aún no estudiados en el semestre de clase.

El subdirector del periódico Granma, Oscar Sánchez, recordó publicaciones de los estudiantes con gran repercusión y propuso que los escritos realizados para la asignatura PI II tributen a los medios, de manera que los periódicos continúen nutriéndose de trabajos frescos en aras de renovar el panorama de la prensa cubana.

Para concluir, el Doctor Roger Ricardo Luis, profesor y jefe de la Disciplina de Periodismo Impreso y Agencias, destacó la importancia de la iniciativa que propende  a una relación cada vez más orgánica y multifacética entre la Academia y los medios de comunicación.

Participaron también en el encuentro los doctores Maribel Acosta (jefa de carrera), Miguel Ernesto Gómez (jefe del Departamento de Periodismo en FCOM), Iraida Calzadilla (coordinadora de la asignatura de Periodismo Impreso), y la licenciada Anays Almenares (profesora).

¿QUÉ PASÓ CON PIMPÓN?

¿QUÉ PASÓ CON PIMPÓN?

KARINA RODRÍGUEZ MARTÍNEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.   

Mi prima de cinco años no conoce a Pimpón. El guapo muñeco de cartón quedó atrás. Ahora los más pequeños cantan melodías sacadas de películas pertenecientes a Disney o entonan las letras de canciones para adultos.

La situación tiene como uno de los detonantes principales la poca cantidad de videos infantiles que los Estudios de Animación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) han producido en los últimos ocho años.

En el 2006, la institución exhibía unos de 65 clips animados de canciones infantiles entre los que figuraban Arroz con leche, Dame la mano y danzaremos, Estela, granito de canela y Suki, el perrito salchicha. Muchas de estas producciones fueron recogidas para disfrute de los pequeños en un DVD llamado Feliz, feliz, según datos de los Estudios de Animación del ICAIC.

La realidad no es la misma en el 2016. La creación de videos musicales destinados a los infantes ha entrado en un periodo de decadencia. La pasada gala de los Premios Lucas fue uno de los escenarios del suceso. Solo dos propuestas fueron presentadas en la categoría de mejor video música infantil; la causa, poca producción y calidad en los productos.

Espacios como Alánimo y el Festival Cantándole al Sol perdieron el protagonismo. Este último era una fiesta de la canción donde los compositores exponían sus obras y niños de toda Cuba podían compartir su talento.

Si bien la labor de los Estudios de Animación de ICAIC en el tema resulta ineficiente, la escuela y en particular la familia también han ayudado a que Pimpón no se vuelva a la lavar su carita con agua y jabón.

En la mayoría de las escuelas primarias, la música empleada durante las festividades no son las apropiadas. Los estudiantes ya no bailan con Maní, maní, de Haila María Mompié, o con Don Lagartijo de Lidis Lamorú, ahora prefieren entregarle sus movimientos a Hasta que se seque el malecón o La Dura, no por ser letras que recreen la infancia, sino porque están bombardeados por estas melodías.

Los instructores de arte son otros de los responsables. «La falta de educación musical en las escuelas y comunidades trae que pequeños se adapten a ritmos y melodías que no les pertenecen por su edad. Algunas de las letras tienen mensajes inadecuados y los niños se apropian de ese vocabulario incorrecto con facilidad», dijo Yamaly Acosta Hernández, licenciada en Filosofía de la Universidad de La Habana.

También las familias tienen una gran responsabilidad en el tema. Los padres deben educar a sus hijos con las canciones propias para su edad. Dormir a un bebé con La pájara pinta, cantar junto a tus hermanos Tin-tin, la lluvia cayó en un día nublado o imaginarte comiendo Chivirico rico son acciones del pasado, ahora la mayoría de los recién nacidos se acuestan con la Gozadera y algunos hermanos durante los aguaceros se Pelean un ratico.

Decir Teresita Fernández, Liuba María Hevia y Rita del Prado es mencionar figuras insignes de la canción infantil.  Resulta penoso que los niños no las reconozcan como tal, porque sus ídolos musicales son los de sus padres o aquellos de moda.

Espero que mi prima conozca a Pimpón. Él tiene grandes lecciones que enseñarle para su vida y ella debe consumir la música de su generación, tiene que Darle la vuelta al mundo montada en un burrito o ayudar al Espantapájaros que hace de guardián en las hortalizas del abuelo Juan.