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Isla al Sur

Artículos-Trabajos docentes

VÁNDALOS EN CUBA

VÁNDALOS EN CUBA

MARIANA BAFFIL LEÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una actitud tan antigua como el vandalismo, cuyos orígenes se remontan a los siglos III y VIII, en los que el pueblo germano, conocido como vándalo, atacaba salvajemente al Imperio Romano, pareciera resurgir en la actualidad, cuando el único imperio afectado es la propia sociedad.

Durante las últimas dos décadas se ha evidenciado en nuestro país un ascenso en el número de actos de vandalismo, cuyos orígenes más detonantes están relacionados con el Período Especial y la pérdida de valores que este trajo consigo.
A diferencia de cómo piensan algunos, este fenómeno no es culpa de un sector determinado de la sociedad, sino de todos, pues es un mal que inquieta a la población en general y necesita soluciones que no perezcan en el intento.

Muchos relacionan este tipo de actitudes con robos en viviendas particulares, en centros laborales o violencia contra las personas, pero el concepto de vandalismo encierra toda conducta destructiva y falta de civilidad, pues, además de incluir los mencionados actos, también abarca la destrucción de monumentos, contenedores de basura, maltratos al transporte público e, incluso, la música estridente hasta altas horas de la madrugada. 

Uno de los factores más importantes que influyen en este tipo de práctica es la familia y su papel en la formación del individuo. ¿Acaso puede mediar el nivel económico que tengan los padres en los valores transmitidos a sus hijos? Por supuesto que no, si esas enseñanzas morales y espirituales vienen arraigadas desde edades tempranas, no pueden ser obviadas por aspectos tan circunstanciales.

Sin embargo, lo que vemos hoy en nuestra sociedad difiere un poco de ese planteamiento, pues muchos padres con una pésima situación monetaria, priorizan el interés de sus hijos por determinadas profesiones que quizás no sean las deseadas por ellos o a fin a sus cualidades, pero cumplen el requisito fundamental: aportan ingresos al hogar. Esto trae consigo un sentimiento de frustración que desemboca en manifestaciones de rebeldía, tanto en la casa como en la calle.

Un problema frecuente en las familias es que ven la escuela como la única encargada de formar al niño y, por tanto, la responsable de sus comportamientos. Esto no es correcto, pues si bien la escuela es la herramienta idónea para erigir el edificio indestructible de la buena educación, el hogar es el lugar perfecto para construir el mejor de los cimientos.

Según expresa la psicóloga española Verónica Villalba, en el sitio web Psicóloga Marbella y Málaga, “habitualmente, los actos vandálicos suelen realizarse en grupo, en el cual los integrantes acostumbran compartir un gran descontento por la ciudad en la que viven, por las leyes o el reglamento que se intenta implantar, por la insatisfacción que sienten con ellos mismos, o incluso pueden desempeñar actos delictivos como forma de celebración de un evento, con lo cual desarrollan un estilo de vida fuera de las normas sociales”.

El incurrir en este tipo de actividades también puede ser condicionado por maltratos hacia el individuo en la casa o fuera de ella, propiciando la falta de afectividad y el desequilibrio emocional, lo cual lo incita a protagonizar actos que demuestren su capacidad de liderazgo.

Viajar con vándalos

Aun cuando nuestro país ha hecho grandes inversiones para la compra de ómnibus, con el objetivo de mejorar el transporte urbano, ha tenido que erogar otros miles de dólares para repararlos, pues estos han sido blanco de disímiles actos vandálicos.

Y es que últimamente es preferible trasladarse a pie de un lugar a otro que montarse en una guagua, donde bien se pueden encontrar desperdicios en cada esquina, ralladuras en los laterales y asientos, cristales sucios, por los cuales casi es imposible mirar, o con actos de violencia que van desde palabras obscenas hasta, en el peor de los casos, peleas que ponen en peligro a los pasajeros.

Los daños causados por este tipo de indisciplinas sociales muestran falta de conciencia y cuidado hacia los logros alcanzados por el gobierno con el objetivo de beneficiar y mejorar la calidad de vida de la población.

El periodista Ricardo Ronquillo Bello, de Juventud Rebelde, valora este fenómeno como una problemática representativa de una sociedad que se agrede a sí misma, una expresión de la crisis que ha vivido la sociedad cubana en los últimos años, lo cual ha desembocado en una falta de valores morales, espirituales y éticos.

Destrucción en la ciudad

Pero los vándalos no afectan solamente las guaguas, sino que pueden encontrarse en cualquier esquina de la ciudad.

El robo de esculturas de valor histórico, así como la profanación de estas, es una representación de hasta qué punto llega la gravedad del asunto, pues ¿cuál podría ser el objetivo de una persona al apropiarse de una estatua o mancillarla con pinturas y colores, cuando su principal motivación es conservar la historia y ser disfrutada por los propios ciudadanos. Esto denota gran falta de cultura social o simplemente un acto innombrable.

Asimismo, la destrucción de la telefonía pública es un fenómeno que ya se ha hecho frecuente en las calles, donde se rompen, rallan y desactivan parcial o totalmente la red de servicios. Igual ocurre con parques y paradas, los cuales también son víctimas de estos actos, pues en ocasiones son confundidos con baños públicos y en otras, con el lugar perfecto para apropiarse de materiales como bancos, techos y de los propios aparatos infantiles.

Soluciones que no pueden demorar

Es evidente que con respecto al vandalismo existe una notable impunidad, pues las autoridades están actuando pasivamente para contrarrestarlo y el resto de la sociedad se limita a mirar, criticar, pero casi nunca a denunciar.

Sobre esta cuestión, la Doctora Aurora Vázquez Panela, profesora de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana, sugiere que es importante la utilización de los medios jurídicos, potenciar todos los mecanismos de desarrollo económico-social que podamos y llevar a cabo los proyectos comunitarios con presencia institucional y de asociación.

Mientras, el periodista Randy Alonso en uno de los espacios de la Mesa Redonda relacionado con este tema, manifestó que "lejos estamos de la epidemia de vandalismo y violencia que afecta a las sociedades capitalistas basadas en la filosofía del consumo, pero una sociedad que aspira a ser más humana y más culta no puede dar lugar al más mínimo espacio a la indisciplina y las ilegalidades".

La población debe comenzar por respetar y cuidar su entorno social y no esperar que sean solamente las autoridades quienes se encarguen de mantener la tranquilidad ciudadana, pues  si bien es cierto que estas tienen las herramientas necesarias para sancionar lo mal hecho, tampoco debemos olvidar que si la familia, la escuela y toda la sociedad contribuye en la formación desde edades tempranas y a lo largo de toda la vida, no corremos el riesgo de enfrentarlos, ni de convertirnos en el nuevo pueblo vándalo.

DURO CONTRA LA HOMOFOBIA

DURO CONTRA LA HOMOFOBIA

ADRIANA BEATRIZ ROSA-PERALTA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Treinta años atrás, o un poco menos, ser homosexual, bisexual o transgénero era cometer el pecado original. Hoy, las artes escénicas y audiovisuales en nuestro país han comenzado a abrir, y de par en par, las puertas de los clósets.

Por estos tiempos, es común encontrarse en la pantalla o deslizándose tras bambalinas a un Diego que disfrute el helado de fresa de Coopelia. Desafiar los cánones de una sociedad de “guajiros serios y heterosexuales” ya no provoca que estos sean tachados de raros, vistos como un sector apartado y diferente.

Hombres que se acarician sin tapujos, mujeres besándose, párpados maquillados y mal combinados con brazos musculosos y espalda ancha, e incluso, cuerpos saciados de éxtasis por un amor femenino o masculino, abonan las producciones de los creadores contemporáneos.

Sin embargo, la cuestión es que este tema se ha tratado desde la tolerancia y la compasión, en lugar de la aceptación. ¿Cuándo disfrutaremos la historia de un gay que no sufra por ser tolerado y respetado amén de su preferencia sexual? Este tópico se va superando con creces en nuestra sociedad bastante machista. Es por tal razón, que poner un personaje homosexual o bisexual en cada telenovela y película no es la solución a la homofobia.

Para el psicólogo Manuel Calviño, conductor del programa televisivo Vale la pena, el tema de la homosexualidad simboliza “la manzana de la discordia” a la hora de definir qué se debe y puede llevar a la pantalla chica, que es un medio tan masivo.
Tampoco se puede retroceder a los 80 y hablar de la diversidad sexual como si fuese un problema: “Todo no puede ser la homosexualidad, la drogadicción, la delincuencia…”, según Danilo Sirio, presidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), en declaraciones a la prensa.

Tablas al desnudo

El teatro siempre ha sido un espacio crítico. Conjuntos como Teatro El Público, Mefisto Teatro y El ciervo encantado destacan entre los más controversiales y revolucionarios con respecto al auto-reconocimiento corporal. Sus presentaciones son verdaderas odas al erotismo humano, sin reparar en sexo  ni en identidad de género, rompiendo con los usuales esquemas de lo típicamente femenino o masculino.

Los antecedentes de la representación contemporánea de la diversidad erótica en las tablas cubanas se remontan a los años 50 del siglo pasado, cuando el movimiento teatral, fundamentalmente habanero, comenzó a escenificar piezas de dramaturgos estadounidenses como Arthur Miller y Tennessee Williams, las que ponían al descubierto el erotismo de los personajes.

En consecuencia, el teatrólogo Norge Espinosa, ubica que el inicio de la representación del homoerotismo lo marcó el estreno de la trilogía estadounidense dirigida por Carlos Díaz al mando de Teatro El Público, Un tranvía llamado deseo y Zoo de Cristal, de Tennessee Williams, y Té y simpatía, de Robert Anderson.

Al respecto, Díaz afirmó: "Creo en la diversidad y me gusta que el público entienda la libertad del cuerpo, de sus opciones y no de sus angustias y problemas".

Aparece un ángel cuando dos mujeres se besan

La gran pantalla está reservada para la homosexualidad masculina. En la televisión se les ha otorgado un mayor espacio a las lesbianas que en el séptimo arte cubano.

Tal es el caso de la precursora telenovela La cara oculta de la Luna (2002) que contiene como subtrama la historia de una pintora (Jaqueline Arenal) quien, luego de mantener una relación heterosexual, encontró la plena satisfacción a sus exigencias espirituales en los brazos de otra mujer.

Más cercana resulta la serie Bajo el mismo sol, en la que la homosexualidad femenina deja de ser una diégesis de ambiente o episódica, para cobrar vida en la piel de una de sus protagonistas: una joven que lucha por su aceptación social como exconvicta, no como homosexual.

Las relaciones lesbianas han sido tratadas poéticamente en la pequeña pantalla. Sin embargo, de acuerdo con Paquita de Armas, periodista especializada en temas culturales, la subtrama lésbica de Aquí estamos, adolece de dicha estetización, donde también se frisa el tópico bisexual, concentrándose el enfoque en diversas gradaciones de los códigos de valores de las mujeres homosexuales: las extremistas autosegregadas, complejistas a la larga, en contraposición a las naturalmente asumidas.

El tratamiento del lesbianismo no se queda solo en las novelas. El videoclip Ser de Sol del Dúo Buena Fe y el músico Descemer Bueno, que muestra un beso entre dos mujeres por “alguna razón”, estuvo censurado en la televisión cubana, y sin embargo, es el primer video que sin ser estrenado se había colocado entre los más populares, así lo muestra el quinto lugar en los hits de Premios Lucas, asegura Israel Rojas Fiel, director de la agrupación.

De Diego a Fátima

Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, renombrados directores de cine, le quitaron el manto de la invisibilidad al tratamiento de la diversidad sexual en este medio. El filme cubano más premiado, único merecedor de una nominación al Oscar como Mejor filme extranjero de no habla inglesa, Fresa y Chocolate, ubicó a Diego (Jorge Perugorría) como primer personaje homosexual que apareciera en la cinematografía cubana luego del triunfo revolucionario y fue la primera crítica a gran escala a la homofobia latente de la Cuba de los 70.

Otra pieza que desenmascara la homosexualidad masculina es Chamaco, dirigida por Juan Carlos Cremata, a partir del texto teatral homónimo de Abel González Melo.

Para Cremata, la aparición de esta cinematografía “es importante porque en la medida que las cosas se hablen y se discutan, existen. Cuando se ocultan y se niegan, aparecen los traumas y los problemas que vemos en Chamaco”.

No pueden faltar películas como Casa Vieja (Lester Hamlet, 2010) que indaga analíticamente en los prejuicios homofóbicos erigidos por la propia familia; ni Fábula, del mismo realizador, esta de excelente factura.

Si bien Fresa y Chocolate resulta una excelsa y bien fundada lucha contra la homofobia, Verde Verde (2011), del afamado cineasta Enrique Pineda Barnet, aborda las disyuntivas engendradas por la autorrepresión y la frustración, lasciva y crudamente, de forma tal que en lugar de combatir la homofobia, la provoca.

Fátima o el Parque de la Fraternidad (Jorge Perugorría) será el primer largometraje de ficción basado en la identidad transgénero. “Fátima, hoy, es el personaje perfecto, como lo fue Diego”, dice Carlos Enrique Almirante, quien da vida al personaje protagónico.

Norge Espinosa  alerta sobre los silencios mediáticos en el cine, pues muchas producciones no han disfrutado de la promoción que merecen: "Se quedan en un terreno clandestino, subterráneo y pareciera existir una producción prácticamente invisible, la que muestra historias y personajes que son parte de nuestra realidad”. 

SE NOS MUERE EL AMOR

SE NOS MUERE EL AMOR

MARÍA DEL ROCÍO RAMOS SUÁREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con evidente cinismo dijo Bécquer que “una oda siempre es mejor cuando viene al dorso de una libreta de banco”, y creo que si el poeta romántico viviera en estos tiempos no se le hubiese ocurrido una frase tan oportuna.

Estamos inmersos en la era de Internet y las nuevas tecnologías, de las crisis y las abundancias y más que nunca de la frialdad y el desamor. Se priorizan las cuestiones económicas, los adelantos técnicos, los modelos más recientes de móviles, el último programa para el chat y la exclusiva página para relaciones extramatrimoniales divulgada por el portavoz europeo, Christoph Kraemer. Sin embargo, para el romanticismo y los detalles “hechos a mano”, se ha dejado la columna humilde de alguna que otra revista que aún se atreve a tratar el tema.

Los últimos datos de un estudio realizado por Cyber Psychology and behaviour Journal, arrojaron que en el mundo se producen millones de rupturas por la asidua visita a aplicaciones como WhatsApp o Facebook, que lejos de incentivar los sentimientos y favorecer al romance, son una puerta abierta a relaciones virtuales y a la publicación de la vida privada, marchitando los encantos de una primera cita o las declaraciones furtivas mirándose a los ojos.

Aunque pueda parecer un tema irrelevante al que pocos dedicarían algo más que una mueca de desprecio, resulta alarmante la pérdida de lo romántico. Cada día las personas se vuelven más robóticas, frías y digitalizadas como cualquiera de esos artefactos modernos que llegan a convertirse en sus verdaderos cónyuges.

Es inusual por estas épocas, ver a una pareja que camina tomada de la mano  y se sienta a conversar en un parque. Lo cotidiano es encontrarse a un joven con gafas negras que lleva audífonos para alejarse del mundo, e incluso, de la muchacha que minutos antes caminaba a su lado y ahora se ha detenido frente a las frivolidades que exhibe una vidriera.

Quedan inertes en un rincón los intentos de componer un bolero, o regalar amaneceres con serenatas y las tan fantásticas velas no se sabe si ya se apagaron o es que nunca fueron encendidas.

Está claro que escribir una carta o memorizar un poema ya no son cosas de hoy. Se prefiere oler a lujos y a Channel que mantener una conversación interesante.

Tal vez el giro que ha dado la música sea uno de los ejemplos más evidentes de toda esta depauperación. Ahora las canciones van enfocadas a los temas que más interesan: el alcohol, las fiestas, el sexo y, sin embargo, son las preferidas para conquistas y bailes.

Donde todo empieza

Sería oportuno encontrar el momento exacto donde todo comenzó a cambiar, cuando se le empezó a dar mayor significado al bolsillo que al corazón y se fueron quedando rezagadas “esas cosas de antes”,  tal vez las culpables de que la mayoría de los matrimonios que aún continúan a salvo sean los de aquella época.

Un escrito publicado por el colectivo de autores del sitio web Chilango, declara que todo comenzó después de la gran revolución sexual, cuando hubo un gran descontrol y hacer el amor dejó de ser un acto único e íntimo, donde media el corazón, convirtiéndose en el más universal de todos los deportes, para el cual pocos son incapacitados, pues desde edades demasiado tempranas ya se optiman  condiciones.

Hay otros que se lavan las manos y culpan de todo a la falta de recursos, yo continúo pensando que los grandes detalles se hacen de las cosas más pequeñas y que para ser romántico no se precisan de épocas de abonanzas.

En una sociedad que parece derrumbarse, donde la sensibilidad apenas sobrevive, en una de sus canciones el cantautor español Ramón Melendi habla sobre “un cheque falso al portamor vencido”, y aclara que “un euro no vale más que un detalle”. Quizás mirando el mismo cristal, el guatemalteco Ricardo Arjona advierte que “del otro lado del sol hay un mundo en decadencia”.  

Una solución

En tiempos tan convulsos como estos es evidente que la década del 70 no fue prodigiosa solo por sus canciones. Hay mucho de entonces que ha naufragado y lo peor es que no se avizoran intentos para salvarlo.

Muy pocos son los indicios que auguran un cambio. Todo indica que por ahora queda sujetarse a frases como la pronunciada por el actor estadounidense Ben Afleck en el filme Armagedón: “Ojalá haya alguien más en este mundo que crea en el amor, si no ¿qué estamos salvando?”

La solución no se sabe cuál será, ni siquiera hay certeza de que exista. Ojalá el día que aparezca no sea demasiado tarde y ya todo haya naufragado.

Entre tanto, la estación continúa atiborrada de transeúntes que esperan la llegada del tren para continuar su viaje. Los jóvenes permanecen sentados en el andén, aunque ya no se enamoran como antes. Ahora se lanzan guiños y piropos marginales que evidencian que un sentimiento está agonizando, ¿acaso el amor?

¿NADA ES NATURAL, TODO ES RETOCADO?

¿NADA ES NATURAL, TODO ES RETOCADO?

CINTHYA GARCÍA CASAÑAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¡Eso se arregla luego en Photoshop!, cuántas veces no hemos escuchado esa frase para hacer referencia a los arreglos que se le hacen a las imágenes con el fin de eliminar pequeñas imperfecciones, ya sea en programas de edición profesionales como el antes mencionado, Photoshop, o  Lightroom, y también en editores sencillos como Photo Instrument.

Lo importante es que mientras los retoques se hagan a las fotografías sociales que se toman a diario en paseos, bodas y momentos especiales en nuestras vidas, no hay problema. Estas son aceptadas, y reconocidas como un buen trabajo por todos, cuando arreglamos el paisaje, le damos color al cielo y hasta quitamos algunas imperfecciones del rostro de nuestros amigos.

Por lo cual surge la duda, si los programas para arreglar y mejorar las fotografías  existen, ¿por qué no usarlos? Y no hay problemas en ello, la contradicción surge al hacer referencia a las fotografías de prensa, las que ilustran a diario los acontecimientos que aparecen en nuestros medios, ¿éstas también se pueden “retocar”?

Al proceso de aplicar técnicas de edición de imágenes a la fotografías de prensa, con el fin de crear contrastes o simplemente corregir, se conoce como manipulación fotográfica.

Esta ha existido desde los comienzos de la fotografía, pero en la actualidad con la tecnología digital utilizada por los medios de comunicación, es  aún más difícil percibir la diferencia entre realidad y ficción. Las imágenes que aparecen en los periódicos siempre han gozado de un alto grado de credibilidad. Se tiende a pensar que corresponden exactamente a la realidad, que son testigo fiel de ella.

La alteración electrónica de imágenes perjudica al fotoperiodismo honesto y es deber denunciar las manipulaciones que puedan hacer quienes incurren en estos delitos.

De ladrón de almas para los indígenas, el fotógrafo puede clasificarse como el cristalizador de un instante visual, donde la fotografía es un signo importante, porque es también un modo de expresión.

"En el trabajo periodístico, el periodista de las imágenes tiene la misma, o casi la misma, consideración que el periodista que escribe. Es un reportero de primera línea, porque el arte de la fotografía permite a menudo ver las cosas y los acontecimientos con mayor efectividad de la que le es posible al periodista que escribe. Ojalá se aplicase siempre a sus fines más elevados", plantea el investigador Lorenzo Vilches, en Teoría de la imagen periodística.

Si bien es cierto que en algunos casos las condiciones en las que se  trabaja no son las más idóneas: hay poca luz o es de mala calidad, se deben tomar muy deprisa buscando el momento justo, o simplemente el entrevistado que se tiene delante es algo tímido, no justifica que luego se manipule y cambie algunos detalles de ellas.

En el primer Encuentro Internacional de Fotoperiodismo, celebrado en julio de 1997, en la Ciudad de Gijón, España, quedó plasmado por los profesionales allí reunidos que la fotografía de prensa debe proporcionar a acceso a la realidad: “La integridad personal del fotógrafo permite a los lectores conocer imágenes observadas desde un punto de vista personal y responsable sin ninguna alteración. Nuestra obligación como fotoperiodistas es mantener nuestra credibilidad a fin de continuar siendo testigos de la realidad”.

Ejemplos de estos suceso en la historia de la fotografía se cuentan por miles, desde la época de Hitler, donde se borraba a aquellos que no interesaban en las fotos oficiales del régimen. Estas técnicas de "retoque" fueron empleadas con profusión por las autoridades del régimen soviético. Es el caso del "fotoestalinismo", cuando Stalin quiso borrar el rastro y los rostros de sus enemigos reflejados en las imágenes, mediante trucos fotográficos y tijeras, o cargas de tintes, se hicieron todo tipo de fotomontajes para glorificar su figura y ensombrecer la de los otros.

Entre los casos recientes, “El abrazo de Ahmadinejad”. Una imagen de un abrazo de consuelo para la madre de un colega -y amigo- en su funeral. Un acto natural y propio del ser humano que le costó caro al ex presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad.

“En marzo de 2013, durante el funeral del ex presidente venezolano Hugo Chávez, el entonces líder iraní se acercó a la madre de Chávez, Elena Frías, para darle el pésame en un gesto donde los rostros del ex mandatario iraní y la madre de Chávez se rozan y sus manos se entrelazan en lo que parece un momento de dolor compartido”, circuló la noticia por todos los medios de prensa.

Sin embargo, los entendidos en religión saben que los hombres que profesan la religión musulmana tienen prohibido tocar a mujeres que no son miembros directos de su familia, por lo cual se deriva que el abrazo no fue real.

Varias agencias publicaron la foto, pero el gobierno iraní se apresuró a desmentir su existencia, asegurando que estaba manipulada mediante el uso de Photoshop. Al mismo tiempo, comenzó a circular por Internet una versión de la foto que mostraba a Ahmadinejad en la misma pose con un hombre mayor.

Un escándalo constituyó en el año 2010 la descalificación del fotógrafo Stepan Rudik, en el 3º premio en la categoría “Noticias deportivas", por manipulación en el certamen internacional más importante del fotoperiodismo World Press Photo.

El jurado pidió al concursante los RAW de la cámara (formato de imagen que no puede ser modificado directamente) para ser comparados con la imagen final. Tras un exhaustivo análisis,  comprobaron que la imagen había sido manipulada y decidieron descalificarlo.

La guerra en Irak también ha sido blanco del retoque y la manipulación, aunque en esta ocasión con tintes políticos. El  fotógrafo Brian Walski del diario Los Angeles Times, tomó dos fotos en las afueras de Basora (Irak) donde se veía a un soldado británico custodiando a un grupo de personas, ambas imágenes fueron unidas para crear la negativa escena de un soldado impidiendo que un hombre con su hijo en brazos continuará su camino. Brian fue despedido del diario. 

Después de esta, y tantas otras muestras de fotos manipuladas, se hace necesario un llamado a la ética ante la manipulación de la fotografía de prensa.

El colectivo profesional de fotoperiodistas está llamado a tomar conciencia de la existencia real del problema y de la necesidad de luchar con ahínco por consolidar un periodismo riguroso, de calidad, como se plasma en los Manifiestos de ética fotoperiodística de los diferentes medios.

Los medios de comunicación contemporáneos, reclaman nuevos valores que respondan a la masificación de la información y a los riesgos que representan para las sociedades. Ante las nuevas tecnologías es imprescindible la discusión de los factores que intervienen en la producción y lectura de la imagen: ética, verdad, realidad, conciencia individual e ideología son algunos temas que es necesario abordar y discutir. Estamos ante un nuevo reto del foto-documentalismo. Las cosas están cambiando. No podemos evitarlo.

EL ÚLTIMO HEREDERO DEL BOOM

EL ÚLTIMO HEREDERO DEL BOOM

MARIO LUIS REYES BETANCOURT,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Las letras latinoamericanas han tenido a lo largo de su historia grandes exponentes como José Martí, Sor Juana Inés de la Cruz, Rubén Darío y José María Heredia, entre otros, pero nunca, hasta la década del sesenta, nuestras grandes figuras estuvieron nucleadas. Tras el éxito en las ventas, sobre todo en los Estados Unidos, surgió el fenómeno editorial llamado “Boom de la literatura latinoamericana”, entre cuyas figuras sobresalientes se encontraron Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Juan Carlos Onetti y Julio Cortázar.

En los siguientes veinte o treinta años seguía pesando mucho la sombra del Boom sobre nuestro continente y ningún otro autor lograba ubicarse a la altura, hasta que en España apareció el chileno Roberto Bolaño. Tras algunos destellos de maestría en novelas como La literatura nazi en América y Estrella distante, aparece su obra más importante, Los detectives salvajes, que llevándose el “Premio Herralde” en Europa y el  “Rómulo Gallego” en Latinoamérica, irrumpe abruptamente en el panorama literario internacional.

Si puso fin  o continuó con el fenómeno del Boom es controvertido. Desde el punto de vista editorial y de mercado lo prolongó, pero no del campo estilístico, en el cual a pesar de ser admirador de aquellos escritores, muestra en sus textos una nueva voluntad política y generacional, abriendo espacios inéditos a las letras de nuestro continente.

Vida e influencias

Bolaño, nacido en Chile en el año 1953, fue con sus padres de niño a vivir a México, país donde dio sus primeros pasos en el mundo literario y aprendió lo básico del oficio de escritor, sus experiencias en los circuitos intelectuales mexicanos marcaron el resto de su escritura. En el año 1973 regresa a su patria seducido por el gobierno de Allende, pero con el golpe de estado, poco tiempo después de su llegada, va a parar a la cárcel, donde permanece unos días hasta que logra salir y se marcha rápidamente a París, y luego, definitivamente, a España, donde muere a los cincuenta años aquejado por una enfermedad hepática.

Esta vida nómada marca en gran medida sus textos, en los cuales una de las características más sobresalientes es la polifonía. Encontramos en Bolaño una perfecta adecuación del habla de sus personajes. Él trasciende en su escritura las identidades de un país a otro. Su obra es completamente latinoamericana, por no decir universal.

Fue un escritor de ideas izquierdistas, que creyó en la libertad y la revolución. Siempre fiel al pensamiento bolivariano de una Latinoamérica unida, lo que se evidencia en sus escritos, en los que narra de forma dolorosa la historia que afectó trágicamente a su país y a todo el continente sudamericano, en el que fracasó la utopía izquierdista a mano de la dictadura militar.

Este autor plasmó en sus trabajos las articulaciones sociales ya sean de ideas políticas, de clase social, de orientación sexual, que se encuentran en la realidad latinoamericana. Son tratados estos temas con tal fidelidad que es una de las razones por las cuales es leído en diversos países y por públicos de diferentes edades.

El escritor chileno Jorge Edwards, sobre su compatriota expresó: “Creo que las mejores páginas de Roberto Bolaño van a quedar como expresiones de una fantasía abierta, destacada y a la vez controlada que lo ponía todo en tela de juicio, pero que nunca daba ni pretendía dar un mensaje concreto, interpretable o traducible a otros lenguajes. La vida del escritor se pareció mucho, en definitiva, a su historia.”
Detalles de su obra

En Los detectives salvajes se narra la vida de los jóvenes escritores de nuestro continente, sus deseos, frustraciones, necesidades y aspiraciones. Por lo general, la literatura y los escritores son protagonistas en sus novelas, en las que además, se evidencian numerosos rasgos autobiográficos. También en sus textos podemos encontrar innumerables referencias a los libros que leyó y crea su propio universo poético.

Bolaño, sin oponerse completamente a los cánones de la escritura existente, presenta en sus textos una nueva forma de concebir esta ya que en sus libros se mezclan elementos de ficción con otros de su propia vida. La inclusión de detalles autobiográficos dotan a su obra de un sello distintivo, la cual está impregnada de referencias de la criminalidad en México, las atrocidades de la política chilena y la condición de los emigrantes latinoamericanos en Europa.

Bolaño polémico, valiente, atrevido…

Sus amigos lo identificaban como un escritor infatigable sobre lo cual, Rodrigo Fresán, reconocido escritor argentino expresó: “La obra de Bolaño es una de las que más y mejor obliga a una casi irrefrenable necesidad de leer y de escribir, y de entender el oficio como un combate postrero, un viaje definitivo, una aventura de la que no hay regreso, porque solo se consigue cuando se exhala el último aliento y se escribe la última palabra.”

Otra de las grandes marcas suyas  fue la gran cantidad de polémica que generaba a su paso, en parte por los desafíos que lanzaba a determinadas élites intelectuales. Sus amigos lo recuerdan como un apasionado conversador, un hombre que tenía siempre reservas, que discrepaba con todo, nunca aceptaba a la primera.

Criticó sin tapujos a todos los escritores que consideró mediocres, hablando con la impunidad de quien se ha jugado la vida por este oficio y no tiene nada que perder. Un claro ejemplo fue cuando dijo de Isabel Allende: “Me parece una mala escritora, simple y llanamente, y llamarla escritora sería darle cancha. Ni siquiera creo que Isabel Allende sea una escritora, es una escribidora.”

Opiniones acerca sus textos

El reconocido crítico literario Ignacio Echevarría al referirse a su obra declaró: “El autor de Los detectives salvajes tenía un talento extraordinario, que mostró tanto en el relato corto como en la narrativa de largo aliento. Forzó los límites de la literatura con novelas en las que desarrollaba y mezclaba con igual acierto historias paralelas, autobiografías, biografías inventadas; no desechó el género negro y amó ante todo la poesía, en sus mundos de perdedores –el mismo decía que había perdido todas las revoluciones– de seres destrozados, de destinos erráticos, no faltó nunca el humor, las bromas privadas. Su influencia se ha hecho notar a ambos lados del Atlántico”.

Hoy en día es el autor más influyente de la actual generación y posiblemente lo sea también en las próximas. Actualmente se han desatado una gran cantidad de trabajos teóricos e investigativos convirtiéndolo en un fenómeno de nuestras letras.

Su legado

Es innegable que se convirtió en el autor más importante de nuestra lengua posterior al “Boom”. Las traducciones de sus libros han tenido resultados sorprendentes en todo el mundo y en los Estados Unidos se convirtió en un fenómeno de ventas. En nuestra lengua sus influencias son inmensas, tanto en los jóvenes escritores como en sus lectores.

Bolaño fue un escritor polémico, odiado por muchos y amado por otros tantos, pero lo único que no se le pudo reprochar fue su compromiso a muerte con el arte de escribir. Su literatura abrió caminos, nuevos espacios dentro del ámbito latinoamericano.

ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL: ¿RIESGO O BENEFICIO?

ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL: ¿RIESGO O BENEFICIO?

ALIANET BELTRÁN ÁLVAREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Nuestro país, desde el 2010, ocupa el segundo puesto en la lista de naciones con mayor índice de envejecimiento poblacional en el mundo, antecedido únicamente por Canadá, según informó el periódico Juventud Rebelde en el año 2012.

Luego del último Censo de Población y Vivienda realizado en 2013, se comprobó que en la Isla viven 2,4 millones de personas con más de 60 años, lo que equivale al 18,3 por ciento de los habitantes. Como consta en informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la cantidad de adultos mayores en el 2050 ascenderá notablemente en este territorio.

¿Por qué ocurre?

La tasa global de fecundidad, que es la cantidad de hijos por mujer, disminuyó de 3,70 a 1,77 entre los años 1970 y 2011, otro aspecto que alerta es la tasa de reproducción, la que aportan las hijas hembras de cada fémina, se rebajó de 1,80 a 0,86 en el mismo período de tiempo.

El doctor Alberto Fernández Seco, jefe del Departamento Nacional del Adulto Mayor, de Asistencia Social y Salud Mental del Ministerio de Salud Pública, afirmó en entrevista exclusiva para Cuba Ahora, que “mientras que las poblaciones de más de 60 y 75 años aumentan en el país, la de los menores de 15 decrece y, por ello, en 2010 hubo un punto de contacto entre estos dos grupo etarios, a partir del cual cada sector adoptó comportamientos gráficos contrarios.

El envejecimiento sucede por la prolongación de la edad del individuo, gracias al desarrollo económico y social. En Cuba, el primero aunque enfrenta dificultades ha dado pequeños pasos de avance, el segundo sí ha permitido logros educacionales, sanitarios y culturales.

¿Constituye el envejecimiento un problema?

Muchas de las grandes figuras de la historia como Mahatma Ghandi, quien es reconocido como el padre de la independencia de la India, Ho Chi Minh, primer Presidente de la República de Vietnam, Máximo Gómez, héroe de  nuestras gestas independentistas, o Cervantes, el reconocido dramaturgo español, hicieron en su ancianidad grandes aportes a la historia.

A las personas que llegan a la vejez no se les debe considerar impedidos físicos, pueden, en menor medida realizar sus actividades diarias. Limitarlos solo lograría deprimirlos y angustiarlos. Además, un adulto mayor, en muchas ocasiones, goza de más salud que alguien menor que haya descuidado su estilo de vida.

"El envejecimiento poblacional es un fenómeno ya en curso y hacerle frente es una necesidad del país, de ahí que se implementen estrategias de inmediato, a fin de garantizar una infraestructura suficiente y mayor calidad de vida a los ancianos", comentó Alberto Fernández, jefe del Departamento de Adulto Mayor del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).

Convivencia con los ancianos

Todo el que vive con un adulto mayor o lo atiende como parte de su trabajo, debe aprender la mejor manera de cuidarlo. Incluso, muchas familias desconocen cómo hacerlo y cometen errores por su inexperiencia, es por ello que el MINSAP tiene como objetivo habilitar escuelas para los cuidadores de estas personas.

Para el geriatra Raúl González Hernández es necesario preparar a la sociedad, al personal de salud y a los propios adultos mayores. Hoy uno de los problemas que tenemos es la automedicación en los mayores de 60 años. Los fármacos en este grupo poblacional actúan de forma muy diferente, pues los órganos fundamentales que se ven comprometidos en el metabolismo de los medicamentos se ven afectados por un desgaste fisiológico.

En muchas partes del mundo, el maltrato a las personas mayores es un hecho fehaciente, no son pocos los que a diario son asaltados en las calles, o los que dentro de su seno familiar son discriminados por su incapacidad para algunas labores.

Afortunadamente, la mayoría de la población cubana cuida de manera adecuada a los ancianos, muchos son ya los hijos que ante una enfermedad grave dan lo mejor de sí para el mejoramiento de sus padres. Otros los alientan a apuntarse en Taichi o peñas campesinas. Cada día, se va logrando una mejor compenetración de este sector con la sociedad.

Medidas para enfrentar el envejecimiento

En reunión con el Consejo de Ministros en el año 2013, el presidente Raúl Castro Ruz, señaló que "hay que profundizar en esto y hacer los experimentos que correspondan. Es un problema muy serio junto con la tasa de natalidad y hay que buscarle solución".

La atención al adulto mayor es prioridad del MINSAP, debido a los cambios demográficos de los últimos tiempos por la disminución de la natalidad y de la mortalidad y prolongación de la expectativa de vida al nacer.

En Cuba existen más de 450 policlínicos y 11 486 consultorios médicos, en los que se realiza la evaluación biológica, psicológica, social y funcional para medir la discapacidad del adulto mayor. Hay, además, 123 clínicas estomatológicas, 156 hogares de ancianos y 161 hospitales, con sus 34 servicios de Geriatría, entre otras instalaciones que están al servicio de los adultos mayores del país.

Ahora se está priorizando la reparación de las casas de abuelos -que se incrementarán a 140 en 2015- y la implementación de casas para discapacitados, de acuerdo a cómo se comporte el envejecimiento en cada territorio de la Isla. Se está trabajando en la recuperación de camas desactivadas para llevar al máximo la capacidad de ingreso.

El Programa Nacional de Atención Integral al Adulto Mayor incluye un examen de salud anual y la campaña de vacunación, en todos los policlínicos del país se encuentran 45 equipos multidisciplinarios de atención gerontológica, con los cuales se buscan soluciones para contribuir a la calidad de vida del anciano.

Las 229 casas de abuelos, a las que acuden 6 300 adultos mayores, los más de 12 mil círculos de abuelos, en los que más que el ejercicio físico es importante la socialización del anciano, el Movimiento de Jubilados y de la CTC, el Programa Nacional de Educación para el Adulto Mayor, la conformación del Club de los 120 años y los Geroclub de Computación, son otros de los proyectos de los que puede disfrutar nuestra población envejecida.

“En estos momentos, se cuenta con 281 especialistas en Geriatría en el país y 52 más en formación, que pueden cubrir las necesidades de atención médica, pero depende de todos, en el sistema de salud y fuera de él, asumir de manera adecuada el envejecimiento de la población cubana”, aseguró Fernández Seco.

Los ancianos en Cuba tienen opciones de disfrute, estudio y atenciones. De vital importancia para ellos son las Cátedras Universitarias del Adulto Mayor, que han beneficiado a más de 85 000 personas. En exclusiva a la AIN, Teresa Orosa, Master en Gerontología Social y fundadora del programa, expresó que existen 562 universidades de mayores. “Mediante la educación se facilita un proceso de reinserción social de las personas mayores, de fomentar un sentido de transmisión de sus experiencias en la comunidad”, recalcó.

Los que sobrepasan los cien años, en uso pleno de sus facultades, hasta 2010 sumaban 1 488, según arrojó el estudio «Centenarios en Cuba: los secretos de la longevidad», presentado durante el Congreso de Gerontología y Geriatría, celebrado en la capital en marzo del 2012.

“Nuestro sistema, que es accesible, integral y gratuito, con participación comunitaria e intersectorial, aunque no cuenta con los recursos de los que disponen los países desarrollados, ha implementado muchos proyectos para enfrentar este fenómeno, además de que el Lineamiento 144 de la Política Económica y Social del VI Congreso del PCC, 2011, involucra a todas las instituciones del país en este objetivo”, refirió Fernández Seco.

TÉ VIETNAMITA: ¿TOMAR O DISFRUTAR?

TÉ VIETNAMITA: ¿TOMAR O DISFRUTAR?

PHUONG VU LAN (OLIVIA),
estudiante primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En Vietnam, el cultivo y consumo del té es una arte. La manera de disfrutar esta bebida en ese país es sencilla, pero muy fina, a diferencia del Té Ceremonial de los japoneses, la cultura china o La Tarde del Té en Reino Unido, ha constituido una parte importante en la diversidad de la gastronomía del mundo.

Esta es una de las principales tradiciones de Vietnam y necesitamos preservarla para que no se pierda, pues forma parte la identidad de su país.

Según la artesana Hoang Anh Suong en el artículo El arte de té: uso y significado, disfrutar una taza de té al estilo vietnamita es un hecho que tiene muchos sentidos: el líquido verde condimentado con flores simboliza un país de naturaleza exuberante. Al tomar un sorbo de té, la dulzura que queda en la garganta se compara al alma de los vietnamitas cariñosos.

“El sabor acre nos recuerda el trabajo duro de las personas dedicadas a la confección de esta bebida tradicional por muchos años”, explicó ella. Por lo tanto, la bebida representa a un Vietnam rico y hermoso culturalmente.

El arte de tomar té refleja la conducta de ese pueblo. Para empezar un día nuevo los hombres disfrutan una infusión de hierbas y piensan en silencio armonizando con el entorno. En la familia convencional, los jóvenes o las mujeres tienen que hacer té para los mayores. La manera exquisita de preparar té se transmite de abuelos a nietos como forma de preservar la identidad nacional.

Ofrecer té

“En los primeros días de año nuevo, ofrecer té es una acción meticulosa y acogedora. Por eso, dar a los invitados una tetera fría en tazas manchadas del líquido viejos es considerado un agravio por los amantes de la infusión”, comentó la artesana en gastronomía vietnamita Anh Tuyet en el programa sobre las cocineras en el Canal VTV4 de Viet Nam.

Los huéspedes no pueden rehusar una tacita de té caliente con delicioso olor a loto cuando una anfitriona convida con las dos manos”, agregó la especialista.

De acuerdo con Wikipedia, té no es solo una bebida tradicional que tiene valor cultural, sino también ayuda a la circulación de la sangre, en la regulación de la presión sanguínea. Es diurético y previene el cáncer.

El arte en hacer

“Primero: agua; segundo: té; tercero: hacer; cuarto: tetera” es una frase muy familiar sobre los elementos para llegar a la excelencia de este arte.

El historiador vietnamita, Duong Trung Quoc, explicó que en los antiguos palacios imperiales la servidumbre tenía que atrapar cada gota de rocío en capullos de loto, antes de la salida del sol, para preparar la tisana con ese líquido. Hoy en día, los ancianos usan el agua de la lluvia para aumentar el sabor dulce del té.

Cada año, los artesanos y las personas con experiencia de la capital vietnamita, Hanói, trabajan esmeradamente para perfumar el té con loto. Ellos eligen las yemas nuevas, verdes; las limpian con agua y las cuecen al vapor en una olla de estofar. Después de dejarlas secar, ponen las hierbas en un tarro que se tapa con una capa de hoja de plátano y las guardan de tres a cuatro años para quitarles la amargura. Esta técnica hace que las hojas del té pierdan su textura esponjosa, pero el sabor se mantiene inalterable.

La artesana Anh Tuyet también enseñó: “El procedimiento  descrito es muy complejo, porque para producir un kilogramo de hierba se usan de mil a dos mil lotos para sacar la parte superior del estambre de la flor (anteras). Se necesitan las flores más grandes y aromáticas de El Lago Occidental, recolectadas con rapidez y delicadeza durante las mañanas”.

“Las hojas verdes se interponen entre las anteras y en la parte de arriba los artesanos ponen un papel grande. El tiempo de duración de este método normalmente está entre dieciocho y veinticuatro horas, pero esto depende también de la humedad de los pétalos. Al final, quitan los lotos, secan la mezcla y repiten estas acciones seis veces para crear té de calidad superior”, señaló Anh Tuyet.

Sin embargo, la revista Gastronomía vietnamita indicó que existe otra manera de perfumar té en Vietnam que es exclusiva de esa nación. Al atardecer, las jovencitas reman en barquillas de cuero y escogen los lotos que acaban de abrir sus pétalos, luego, ponen una pizca del té con ternura en los estambres. Al día siguiente, antes del amanecer, ellas recogen esas chispas de hierba y el rocío que se estanca en las hojas fragantes, para preparar una tetera.

El té del loto con su olor natural es la combinación perfecta del cielo y la tierra. Por lo tanto, también se considera como la  bebida de “la eternidad”. En la actualidad solo treinta familias en Hanói se dedican a la confección de este producto tan precioso.

Un juego de té incluye una tetera, un tazón para decantar y cuatro tacitas. El lugar perfecto para este noble arte es en una cama de madera, abajo de los aleros en el patio. Primero, hay que limpiar la tetera con agua caliente, luego se ponen las hierbas, se enjuagan con agua hervida dos veces y se desecha el líquido.

El último paso es verter agua, previamente hervida a cien grados Celsius, y esperar diez minutos para reposar el té. Durante ese tiempo, tradicionalmente los vietnamitas disfrutan de la luna, las flores y recitan una poesía. Al servir té, hay que organizar las tacitas para formar un círculo y echar en todos los recipientes la misma cantidad.

“No podemos tomar el té directamente, hay que oler primero y beber a sorbos con calma. Las acciones deben ser lentas y suaves, flexibles y hábiles. Este ritual marca la diferencia entre “tomar té” y “disfrutarlo”, agregó el especialista Nguyen Van Hoang, una persona que tiene muchas experiencias en este arte.

El arte de esta bebida es uno de los deleites más elegante en el estilo de vida de las personas que nacen y crecen en Hanói. No necesita ninguna rutina o fórmula para ello. El té se puede perfumar con varias flores como la gente en el campo del norte, beber con hielos como el sur o hacer otras bebidas a partir de él como las personas de la ciudad Hue.

La artesana Hoang An Suong expresó: “Otrora, disfrutar té era un placer de los mayores, pero ahora, muchos jóvenes quieren ir a mi casa para aprender sobre el arte en hacer y tomar esta bebida tradicional como una forma de descansarse después del trabajo o la escuela”.

Aunque diversos en  tipos y maneras de prepararse, una buena tetera de ese líquido es una especialidad espiritual de Vietnam, que se usa para mostrar y popularizar la cultura vietnamita al mundo.

¿LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE?

¿LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE?

ANIA TERRERO TRINQUETE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de comunicación,
Universidad de La Habana.

El Cementerio de Colón, con su arquitectura de ciudad en miniatura, refleja las tendencias, diferencias, avances, crisis y esperanzas de la urbe que lo acoge. Y reproduce, necesariamente, el comportamiento de las personas que lo visitan en vida y lo habitan tras la muerte. Sin embargo, a pesar de ser uno de sus valores más interesantes no ha sido lo suficientemente analizado y reconocido.

La oficialmente llamada Necrópolis de Cristóbal Colón fue inaugurada en octubre de 1871 y declarada Monumento Nacional en febrero de 1987. Por sus virtudes históricas y culturales, es considerada la tercera en orden de importancia mundial, solo superada por la de Génova, en Italia, y la de Barcelona, en España.

Funciona como un espejo de La Habana en que se integra y, por tanto, no escapa al morbo criollo, humor de gris y negro que inmortalizara Rubén Martínez Villena en su célebre Canción del Sainete Póstumo.

Así, los habaneros cuentan con gozo la nefasta pifia de los decisores de la señalética del tránsito, que colocaron en la monumental puerta del camposanto una indicación de “solo entrada”. O, cuando en octubre de 1991, la valla de la céntrica esquina de 23 y Zapata, colindante con los muros de la fosa común, ostentaba la alegre consigna de un congreso pioneril: ¡Somos felices aquí! Evidentemente, el cementerio genera incluso sentido de pertenencia.

Los vivos también van al cementerio…

Casi todos nos hemos detenido a pensar, al menos una vez, en el rollo del sueño eterno, del qué vendrá “después”. Pero eso no sólo pasa a los protagonistas de estos tiempos, el ser humano ha sentido siempre cierta preocupación y curiosidad por la muerte. Probablemente esa sea una de las causas de la existencia de tantos y tan diversos ritos fúnebres, y también del surgimiento de los cementerios.

Son varios los que afirman que las grandes respuestas a las incógnitas que genera la muerte son las distintas religiones que fueron, son o serán; evidentemente, tenemos una gran imaginación.  Aseveran que la inteligencia humana es inquieta e insaciable y que esa insatisfacción es la prueba de que estamos hechos para el infinito, pero también la causa de que hayamos creado a los omnipotentes dioses para explicarnos el principio y el fin del universo y de nosotros mismos.

El filósofo alemán Martín Heidegger (1889-1976) afirmaba que el hombre es un ser abocado a la muerte, acontecimiento que le angustia porque significa el ocaso de su ser y su disolución total en la nada. Proponía como solución asumir esa realidad, adelantarla en el pensamiento y de esta manera descubrir la autenticidad de la vida.

Esta afirmación explica, en parte, la costumbre arraigada en monjes, escritores, nobles y reyes de siglos anteriores de tenderse a meditar en sus futuros ataúdes. En los tiempos que corren las costumbres son menos drásticas, pero la inquietud por la “señora de la hoz” aún se manifiesta. A las necrópolis el hombre se remite una y otra vez, algunas veces físicamente y otras sólo en pensamiento.

Uno de los más polémicos y tergiversados fenómenos de los últimos tiempos es el surgimiento de diversas tribus urbanas. Para los sociólogos españoles Josep Picó y Enric Sanchis las definen como “modos de vidas, tradiciones y creencias de un grupo específico dentro de una sociedad que suponen una variante o una materialización concreta de las diversas posibilidades de la cultura global en que se inserta”.

En la actualidad, son muchas y muy diversas: góticos, punks, frikis, emos, skates…  La lista es larga, pero nos interesan los “oscuros”, los trágicos,  los que frecuentan el cementerio. El primer lugar en estas lides se lo disputan góticos y emos. Hay quien dice que practican cultos satánicos y el ocultismo, pero no se ha probado, valdría la pena investigarlo. Lo que está claro es que el cementerio también los llama.

Sin embargo, este es el caso extremo. Las personas se vinculan con las necrópolis de otras formas y no yendo todas las noches vestidas de negro. Las referencias a la muerte y los sepulcros en el arte, por ejemplo, son muchas. Destacan la lírica de los poetas malditos y la literatura de Edgar Allan Poe y de H. P. Lovecraft, caracterizados por el terror y el suspense.

El cementerio de Colón no escapa a las visitas de los vivos. Los jóvenes que se reúnen en la calle G a veces realizan expediciones nocturnas a los sepulcros y allí tocan guitarra, conversan y hasta estudian. Aunque, la presencia de los muchachos cubanos a la necrópolis es más el deseo de romper barreras y realizar un reto, que una evidencia de su caracterización como parte de una subcultura.

Y obras de arte también tiene, el cementerio de Colón es casi protagonista de una de las mejores películas del cine del período revolucionario: La muerte de un burócrata. Más cercano en el tiempo, también fue una de las locaciones donde se filmó Esther en alguna parte.

¿La ciudad de los muertos?

Un cementerio, más que el lugar de descanso de los muertos, es el sitio para que los vivos le rindan homenaje y personifiquen el dolor por su ausencia. Si se mira el asunto desde una perspectiva atea, cuando morimos dejamos de existir y objetivamente no nos enteramos de lo que nos sucede. El cuerpo sin vida deja de ser nuestro y pasa a ser de nuestra familia y amigos, que nos rendirán tributos de la forma más adecuada a sus personalidades.

Estudiosos e investigadores han llegado a la conclusión de que los cementerios suelen funcionar como espacios de representación social. Allí se hace visible la segregación y el establecimiento de categorías sociales que configuran espacios diferenciados. En el caso de la necrópolis de Colón hay toda una historia detrás.

El lema de su proyecto original, creado por el arquitecto español Calixto de Loira, rezaba que «La pálida muerte entra por igual en las cabañas de los pobres que en los palacios de los reyes». Sin embargo, con el paso de los años, Iglesia por medio, el plan arquitectónico fue variando.

Pese al poder nivelador de la muerte y a lo que proclamaba en su lema, Loira dividió el cementerio habanero en zonas muy bien definidas. Según el periodista Ciro Bianchi, trasladó a la necrópolis las diferencias clasistas de la acrópolis. Se construyó una fosa común para los pobres y el resto de los terrenos se vendieron o alquilaron. Las personas iban adquiriendo o construyendo sus sepulcros según su nivel de ganancias. Así surgieron los hermosos pabellones y mausoleos de las familias ricas, y cada tumba se fue personalizando.

En la actualidad, poseen tumbas los que heredaron de las familias que las poseían antes del triunfo revolucionario y los que las han comprado después de 1959. Por lo tanto, las diferencias sociales ya no se ven por quien tiene una tumba o no, sino por cuál está en mejor o peor estado. Los más acomodados han podido restaurar sus propiedades en la necrópolis, los otros no tanto.

El cementerio depende mucho de lo que sucede en vida. La capacidad que tiene de reflejar las diferencias sociales de una ciudad, la personificación de cada tumba de acuerdo a las características de sus dueños y las constantes visitas que recibe modifica su imagen y valores. Parece que después de todo no es la ciudad de los muertos, sino un reflejo de la de los vivos.