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EL VAGABUNDO INMORTAL

EL VAGABUNDO INMORTAL

Entre los sitios de obligada visita en la Habana Vieja se encuentra el lugar de descanso del Caballero de París, en la Basílica Menor de San Francisco de Asís.

Texto y foto:
PHU DOAN MINH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los restos de José María López Lledín, más conocido como el Caballero de París, descansan actualmente en un osario en la cripta de la Basílica Menor de San Francisco de Asís, en la capital habanera, y reciben anualmente más de dos mil visitantes.

El cadáver del histórico personaje habanero se encuentra en esta institución cultural, también sala de conciertos, desde hace poco más de una década, acompañando a la escultura de bronce hecha por José Villa Soberón del Caballero, y que es también uno de los elementos más atrayentes del Centro Histórico de la Habana Vieja.

Su cuerpo, inicialmente enterrado en el cementerio de Santiago de las Vegas, en La Habana, fue trasladado a la Basílica por mediación de Eusebio Leal y la Oficina del Historiador de la Ciudad, dada su condición de símbolo citadino, respetado y querido por muchos.

Emilio Alejandro Sarandeset, museólogo de la institución, afirma que diariamente reciben decenas de visitantes interesados en conocer sobre la historia del Caballero y rendir tributo a su cuerpo yaciente en la cripta.

Asevera Sarandeset que la mayoría de las personas manifiesta sentir una gran admiración por el respeto con que cuidan los cubanos los restos de un personaje tan peculiar, quien a pesar de no haber desempeñado un papel determinante en la historia de Cuba, es una parte importante en las crónicas sociales de la Habana neocolonial.

José María López Lledín nació en Lugo, España, en 1899 y fue el vagabundo más famoso que ha tenido La Habana. La historia del Caballero ocurrió en su mayor parte en la década de los años 50 del pasado siglo. Era de mediana estatura, tenía el pelo desaliñado, castaño oscuro, con algunas canas y lucía barba. Sus uñas eran largas y retorcidas por no haberlas cortado en muchos años.

Siempre se vestía de negro, con una capa de igual color, incluso en el calor del verano. Cargaba un cartapacio de papeles y una bolsa donde llevaba sus pertenencias y los sencillos regalos que obsequiaba a los transeúntes. Solía dormir en la esquina de Infanta y San Lázaro, antes de ser trasladado al Hospital Psiquiátrico Mazorra.

El diagnóstico de su psiquiatra, el Doctor Calzadilla, es que padecía de parafrenia, considerado por algunos como una forma de esquizofrenia.

Ficha Técnica:

Tipo de Título: Llamativo.
Tipo de Lead: Sumario de Qué.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Tipo de fuentes declaradas: No documentales, documentales, tradicionales, primarias, directas.

 

NI DE PIRATAS, NI DE ASESINATOS: DE LA JUVENTUD

NI DE PIRATAS, NI DE ASESINATOS: DE LA JUVENTUD

Los procesos de transculturación, colonizaje y revolución, así como su situación geográfica, hicieron del municipio insular cubano, el territorio con más nombres recibidos en el país.

Texto y foto:
JAVIER DIEZ MINIET,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

NUEVA GERONA.- En el entorno del aniversario 520 de ser descubierta, Isla de la Juventud reafirma ser el territorio con más nombres recibidos en el país, tal y como reflejan investigaciones en el Museo Municipal del Centro Histórico de la capital local

“Antonio Núñez Jiménez, científico y geógrafo cubano, recogió en el libro Isla de Pinos. Piratas, Colonizadores, Rebeldes, la historia de la región insular de Cuba. Los estudios comparativos a partir de los datos ofrecidos por el texto demuestran el hecho, pues recogen todos los nombres puestos al terruño pinero desde la llegada de Cristóbal Colón, hasta nuestros días”, precisó Melbis Guerra Alarcón, técnica en investigaciones museológicas.

El Almirante tocó las “costas del viejo continente” el 13 de junio de 1494 y, a lo que en realidad era la pequeña isla al sur de Juana -como llamaron a Cuba en su “hallazgo”-, la nombró La Evangelista.

“Se sabe de la existencia en las tierras cubanas de los aborígenes, quienes ya habían dado el nombre de Camarcó o Camaraco a la Isla, así como Siguanea y Guanaja; aunque algunos son especulaciones de antiguos historiadores”, asevera Darly Padilla Sánchez, museóloga de la institución.

Los procesos de transculturación, la colonización y luego el triunfo revolucionario hacen de la Isla un lugar de exquisitez histórica, por eso, cientos de escritores, entre ellos Pablo de la Torriente Brau, quien la nombró “la Isla de los 500 asesinatos”; hacen alusión al municipio especial con otros nombres no oficiales.

Por la presencia del mal llamado Presidio Modelo, hizo que recibiera el nombre de Isla Carcelaria, por los abundantes saqueos de corsarios y bucaneros, se le conoció como Isla del Tesoro o Isla de los Piratas.

Isla de los Desterrados, se les sumó, pues las autoridades coloniales en Cuba deportaban hacia ese punto remoto tanto a delincuentes como a luchadores por la independencia, es el caso de José Martí, quien a los 17 años, en la finca El Abra, asumió los terribles padecimientos del confinamiento, señala en Muchos nombres para una Isla, el periodista Roger Ricardo Luis.

De manera oficial, fueron reconocidas Reina Amalia, como el nombre de la villa en la colonización española, después Santiago; y al ser confundida con otras islas del Pacífico llegó a llamarse Isla de Pinos (por el que se conserva el gentilicio), debido también a los espesos bosques de coníferas que tuvo.

Para 1978, Cuba era sede del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, precedida de los desastres del ciclón Alma en 1966 y la fundación en 1971 de la primera secundaria básica en el campo; en ello, los jóvenes tuvieron notable participación, por tanto, a partir de la década de los 70, el municipio tomó el nombre actual.

A 35 años de la proclamación de Isla de la Juventud, el escritor pinero Omar Cerit hace homenaje en su poemario A los Nombres, al primero puesto por los aborígenes: “Este nombre es el bautizo / desde el fuego en la serpiente (...) / ¿Quién ingeniaría el nombre? / ¡Algún nativo amoroso! /  Que detenido ante el gozo de sentimiento del hombre...”.

Pie de foto: El Museo Municipal del Centro histórico local muestra en un mural parte de los distintos nombres recibidos por la Isla.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Cuándo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Datos Adicional.
Tipos de fuentes: No documentales (Melbis Guerra Alarcón y Darly Padilla Sánchez); Documentales (Antonio Núñez Jiménez: Isla de Pinos. Piratas, Colonizadores, Rebeldes y Kirill Núñez Téllez: El segundo viaje de Cristóbal Colón en Historias y Humanidades- Internet-;  Muchos nombres para una Isla, de Roger Ricardo Luis).
Primer valor noticia: Novedad.
Otros valores: Actualidad e Interés colectivo.
Tipo de noticia: Ligera, blanda.

HACE 90 AÑOS COMENZÓ RECONSTRUCCIÓN HISTÓRICA DE HOGAR MARTIANO

HACE 90 AÑOS COMENZÓ RECONSTRUCCIÓN HISTÓRICA DE HOGAR MARTIANO

El inmueble natal del Apóstol es el museo más antiguo de La Habana y fue fundado por el periodista Arturo Carricarte.

DANIEL CHANIVECKY KOKUIN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una reconstrucción histórica de la casa natal de José Martí para rescatarla de su crítico estado y cumplir el deseo del pueblo cubano de mantener viva la memoria de su Apóstol mediante la restauración del lugar donde él había nacido, empezó en La Habana hace 90 años, el 5 de octubre de 1922.

Ese día, el escritor y periodista Arturo de Carricarte se dirigió ante el notario de La Habana, Emeterio Santovenia, con el propósito de que observara una inspección, la cual realizaría el arquitecto Emilio Vasconcelos. La pesquisa mostró el completo deterioro del viejo inmueble, tanto en sus paredes y techos como en escaleras y puertas.

Durante los dos años posteriores, el edificio biplanta fue reparado completamente con la ayuda de numerosos aportes monetarios de las logias del país, los cuales logró el propio Carricarte a partir de publicar un texto a finales del mismo 1922 en el periódico El Heraldo de Cuba, explicó Dioelys Delgado, directora del centro.

Carricarte, jefe de las labores reconstructivas, modificó la edificación y fundó el hoy conocido como Museo Casa Natal de José Martí, el 28 de enero de 1925, convirtiéndose así en el más antiguo de La Habana. La reapertura de la residencia fue posible también gracias al aporte de un grupo de jóvenes miembros de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), recién creada en 1922.

Luego de triunfar la Revolución, el inmueble (ya declarado en 1949 Monumento Nacional) aumentó su colección histórica y nuevamente fue reparado; en 1994 se integró a la Oficina del Historiador de la Ciudad y se volvió a restaurar por tercera vez.

En los momentos actuales, el prestigioso lugar de carácter patrimonial cuenta con siete salas de exposiciones, un patio, biblioteca con aproximadamente 1 500 libros y local de lectura. La institución es conocida incluso fuera del país y recibe cada año un promedio de 60 mil visitantes.

Pero, ¿quién fue el periodista Arturo Carricarte, contribuyente al rescate de la obra martiana? Cursó sus primeros estudios en La Habana. Cuando trataron de despojar a Leonor Pérez de los derechos de ocupar la residencia donde naciera su hijo, la defendió de modo ferviente. Luego, en 1908 ganó el Premio de la Crítica y posteriormente en 1913 el Gran Premio de Literatura.

Durante los siguientes años escribió numerosos textos sobre José Martí, ensayos, narraciones y trabajos. En 1932, después de convertir la casa natal en museo, colaboró con el escritor Jorge Mañach cuando éste publicó la biografía Martí, el Apóstol. A lo largo de su vida ocupó importantes cargos en la Asociación de Periodistas y Escritores y en la logia Estrada Palma.

Mientras aún trabajaba como reportero, falleció el 8 de noviembre de 1948 en Marianao, con 68 años cumplidos dos días antes de su deceso, detalló Ramón Guerra, historiador del museo.

El Museo Casa Natal de José Martí está abierto de martes a sábado de 9:00 a 4:00 de la tarde. Ofrece recorridos y visitas con guías. También, los primeros jueves de cada mes se imparte un taller sobre aspectos curiosos de la vida del Héroe Nacional de Cuba.

Pie de foto: Foto antigua de la fachada de la Casa Natal de José Martí.

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Interés colectivo.
Otros dos valores noticia: Oportunidad, Proximidad.
Tipo de noticia: Ligera, blanda, simple, directa.
Fuentes: Ramón Guerra (no documental, tradicional, primaria, permanente, directa), Dioelys Delgado (no documental, tradicional, primaria, permanente, directa).

 

¿UN CRISTO SENTADO EN LA HABANA?

¿UN CRISTO SENTADO EN LA HABANA?

La imagen del Señor de la Humildad y Paciencia custodia la Sala Parroquial del Palacio de los Capitanes Generales.

Texto y foto:
ROSALIA CARMONA LEDESMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con ojos de vidrio, corona de bronce, torso desnudo, brazos cruzando las manos sobre los muslos, sentado con la mirada hacia abajo y sangrante el cuerpo, sobre una base de madera negra de tiradores a ambos lados, se encuentra envuelto de misterios en la Sala Parroquial del Museo de la Ciudad, El Cristo de la Humildad y Paciencia, único de su estatura en Cuba.

Esta escultura del siglo XVIII, de autor desconocido y talladura de madera policromada, perteneció al Convento de San Juan de Beltrán, actual Colegio de San Gerónimo. Fue hecha en Sevilla, España y sus asas confirman que fue utilizado en procesión, afirmó Ángela Pedroso Sánchez, técnica en museología.

Los materiales empleados en la construcción fueron madera, cristal y bronce. Las medidas de alto y ancho son de 134 y 77 centímetros, respectivamente. Tiene barba, bigote, su conservación aparente es buena. Desde abril de 1989 se le incorporó la mano tallada que le faltaba.

“Su pelo es natural porque las monjas de la época se dejaban crecer el cabello para diseñarle pelucas a los santuarios de la iglesia”, comentó Marlene Lescaijlle Hamilton, museóloga.

La imagen de este Cristo, si bien no comparte las altas calidades estéticas de otras hechuras cristíferas, sí es sumamente devota y representativa de la piedad popular. De tamaño menor al natural, presenta certeros efectos naturalistas en su policromía, que alcanza efectos de intenso realismo en las llagas y contusiones de la espalda flageada, se consigna en el texto “Las Cofradías de Sevilla en la Modernidad”.

El tema iconográfico al que responde este simulacro es poco conocido, procede del norte de Europa y se difunde por zonas meridionales a partir del siglo XV: “Jesús, abatido, aparece sedente sobre un risco esperando el momento de la Crucifixión y medita melancólico sobre los tormentos recibidos”, según datos recogidos en Internet. 

“Hoy se conoce popular y devotamente como El Humilde, pero también se le podría llamar El Paciente porque soportó la adversidad y los sufrimientos con fortaleza y resignación. Además, por su actitud serena frente a la humillación y el dolor, el corazón fiel y esperanzado”, precisó Ángela Pedroso.

Yilian Armas Concepción, subdirectora del Palacio, manifestó la satisfacción de poseer en el museo esta pieza, aún cuando existen dos similares en Cuba, uno en Trinidad y otro en Sancti Spíritus, pero de menor tamaño.

“Su espera paciente por vincularse a quienes en siglos pasados le regalaron sus oraciones, súplicas y alabanzas, padecieron con su pasión y lo veneraran como a un Dios humanado, lo hace más que inédito, inigualable”, añadió.

El Museo de la Ciudad cuenta con otros tesoros históricos y artísticos como los libros de Actas y las mazas de plata del Cabildo Habanero, además del monumento más antiguo de cuantos existen en Cuba, La Lápida funeraria de Doña María Cepero.

Pie de foto: Cristo de la Humildad y Paciencia, único de su estatura en Cuba.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial de Retrato.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Singularidad. 
Otros dos valores noticias: Interés colectivo. Proximidad o cercanía.
Tipo de fuentes declaradas: Documental, No documental, No tradicional, Complementarias, Primarias.
Tipo de noticia: Ligera, Principio de placer.

 

EL MÁS CUBANO DE TODOS LOS SUIZOS

EL MÁS CUBANO DE TODOS LOS SUIZOS

Estudios demostraron que Alejo Carpentier, autor de “El Siglo de las Luces”, nació en Europa.

VERÓNICA ALONSO CORO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Aunque Alejo Carpentier siempre aseguró haber nacido en la calle Maloja, en la Habana Vieja, investigadores de la fundación cubana que lleva su nombre, descubrieron el certificado que declara a Suiza como su país natal.

Alejo Carpentier Valmont fue inscrito al nacer, el 26 de diciembre de 1904, con el nombre de Alexis en la ciudad suiza de Lausana. El documento probatorio estuvo oculto por muchos años y salió a la luz en el libro Epistolario Carpentier-Fernández de Castro, una compilación de Sergio Chaple, publicado por la Editorial Unión en el año 2009.

La evidencia documental de la nacionalidad suiza del escritor data de 1921, año en el que la presentó para matricular en la carrera de Arquitectura en la Universidad de La Habana. Después de su muerte en 1980 algunos investigadores de su vida como Guillermo Cabrera Infante, comenzaron a recopilar datos que pudieran probarlo, especialmente testimonios. 

“Puesto que aún existe cierta incertidumbre acerca de algunos aspectos biográficos, no se puede saber con seguridad, pero se cree que Carpentier vivió en Suiza hasta los seis o siete años, cuando sus padres vinieron a probar fortuna en Cuba”, comenta Yuri Rodríguez, investigador de la Fundación.

En los años del machadato fue hecho prisionero por firmar el Manifiesto de Trabajadores, Intelectuales y Artistas, una declaración de principios adelantada para su época. Como no existía una causa concreta para condenarlos, se ordenó liberar bajo fianza de 2 000 pesos a los cubanos, mientras los extranjeros fueron deportados.

Por gestiones del historiador Emilio Roig, amigo de la familia y de su madre Lina Valmont, Alejo consiguió un certificado falso para cambiar su nacionalidad original y acreditarse como cubano, librándose así de la expulsión del país.

“Un dato gracioso de esta historia es que, según cuentan personas cercanas a la familia, la madre de Alejo, quien siempre cuidó de guardar el secreto de la nacionalidad, dejó escapar una vez, en conversación, que el día del nacimiento de su hijo estaba nevando”, expresó el investigador.

“Esta información se ha utilizado por personas fuera de la Isla, especialmente intelectuales, de forma malintencionada, pero el hecho de que Alejo Carpentier haya nacido fuera de Cuba no le impidió ser miembro del Partido Comunista y diplomático del país en el exterior y sentirse siempre cubano, según sus propias palabras”, dijo Rafael Rodríguez Beltrán, vicepresidente de la fundación. 

Otros intelectuales cubanos, al igual que Carpentier, no nacieron en la isla. Entre ellos se encuentran Cintio Vitier, Pablo de la Torriente Brau, Graciela Pogolotti y Fayad Jamís.

Pie de foto: Documentos que presentó Alejo Carpentier solicitando su ingreso a la Universidad de La Habana.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial de Contraste.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Prominencia del protagonista.
Otros dos valores noticia: Curiosidad. Interés colectivo.
Tipo de fuentes declaradas: Directas, documentales.
Tipo de noticia: Ligera, blanda, con principio de placer. 

UN PEREZOSO EN EL MUSEO DE HISTORIA NATURAL

UN PEREZOSO EN EL MUSEO DE HISTORIA NATURAL

El “Megalocnus Rodens” se encuentra a vista del público en el segundo piso del edificio, ubicado en la Plaza de Armas del Centro Histórico la Ciudad de La Habana.

Texto y foto:
CAMILO VILLA JUICA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un extinto animal se exhibe en el Museo de Historia Natural de La Habana, se trata del Megalocnus Rodens, tipo de perezoso autóctono de Cuba y desaparecido hace aproximadamente 4 200 años.

En el mundo existen solo dos ejemplares del animal, uno localizado en el Museo cubano, y el otro ubicado en el Museo de Historia Natural de Nueva York.

Ambos fósiles, descubiertos en el último decenio del siglo XIX por el investigador cubano Carlos de la Torre y Huerta, fueron restaurados en el museo estadounidense en 1910. Uno de ellos se presentó ante la Academia de Ciencias de La Habana en 1916.

Luego de esto, el Doctor Antonio Núñez Jiménez trajo el ejemplar al museo de la Universidad de La Habana “Felipe Poey”, para después ser trasladado al Museo de Historia Natural de La Habana, donde se exhibe  desde el 26 de mayo de 1964.

Según la directora del recinto, Yasmín Peraza, tener al extinto Perezoso es un privilegio para todo el pueblo cubano, ya que es uno de los dos únicos ejemplares existentes en el mundo. Agrega que la gente debiese valorar eso  y aprender sobre este perezoso que es genuino de la mayor de las Antillas.

Rodrigo Atabales, turista mexicano de recorrido por el museo con su familia, dijo estar maravillado con la pieza ósea y que es deber de cada ciudadano el cuidarla y conservarla para las nuevas generaciones, no solo cubanas, sino de todas partes del mundo, porque la historia de la naturaleza es algo que compete a todos.

Se cree que el Megalocnus rodens llegó a Cuba proveniente desde el sur del continente americano hace aproximadamente 30 millones de años. En  un principio fueron pequeños animales que con el tiempo crecieron hasta convertirse en gigantes. Según investigaciones, el perezoso convivió al menos unos mil años con los aborígenes de la isla.

Según el libro del museo disponible para los visitantes, el mamífero, herbívoro, tenía un hocico corto, orejas pequeñas y una larga cola y extremidades para alcanzar los frutos de los árboles. Su pelaje era espeso y oscuro, y podía ser de color pardo o grisáceo. Como en todos los perezosos, sus sentidos eran muy limitados, no experimentaban amor, odio, miedo, ni valor, todo les era indiferente, excepto lo que se tratase de su alimentación.

El Megalocnus rodens puede ser visitado de lunes a domingo, exceptuando los martes, de 10:00 AM hasta las 18:00 horas. El abono de la entrada es de tres pesos en moneda nacional para ciudadanos cubanos y tres pesos convertibles para visitantes extranjeros.

Pie de foto: El restaurado esqueleto del perezoso.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide normal.
Tipo de fuentes: Directas, documentales.

 

NUESTRA SEÑORA DE PARÍS EN LA HABANA

NUESTRA SEÑORA DE PARÍS EN LA HABANA

Un bloque de la más importante catedral francesa se halla en la Casa Víctor Hugo, del Centro Histórico de la Ciudad.

Texto y foto:
LUAR LÓPEZ DE LA OSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.  

Una piedra de la Catedral de Nuestra Señora de París se encuentra desde hace seis años en la sala museo de la Casa Víctor Hugo, ubicada en el Centro Histórico de La Habana, y constituye un préstamo a largo plazo financiado por el senado francés.

El bloque fue trasladado a la Isla debido al valor simbólico que representa. Pertenece a la torre norte donde ocupaba la hilera 73, es de color blanco grisáceo y pesa 23 kilogramos.

La directora del centro cultural, Lismary del Prado Díaz, informó que su traslado fue coordinado por el Historiador de La Habana, Eusebio Leal Spengler, y la Asociación Cuba Cooperación Francia cuando se efectuaba la restauración de la catedral.

El vínculo de la pieza con Víctor Hugo recae en la defensa que asumió contra el peligro de demolición de las catedrales góticas, las cuales consideraba monumentos arquitectónicos. Esta posición del escritor se refleja en su obra Nuestra Señora de París (1831).

La Catedral Nuestra Señora de París adquirió gran valor porque su creación representaba un símbolo de la prosperidad urbana en el siglo XI. En la obra se ve la ascendente transformación política y económica de la ciudad parisina en esa época.

Ignacio González-Varas, investigador español, en el libro Conservación de bienes culturales. Teoría, historia, principios y normas (1999), afirma que Hugo volcó en los monumentos, especialmente en los medievales, diversos contenidos de tipo simbólico dotándolos de una carga semántica.

Este bloque constituye un punto de convergencia en la labor de Víctor Hugo y Eusebio Leal en la conservación del patrimonio cultural y de las naciones, según la directora del centro. 

La Casa-Museo atesora una caja con tierra de la casa natal del célebre escritor en Bensanzón y una reproducción de la mascarilla mortuoria de Hugo.

Además, figura el cuadro Árbol de la Libertad de la artista de la plástica Marie Hugo, tataranieta del literato, así como documentos, piezas de gran valor patrimonial, objetos asociados a la farmacia y la medicina francesa, encontrados por arqueólogos de la Oficina del Historiador. 

A cargo de Iraida Espada Costales, la biblioteca Cosette del centro posee el interés de divulgar la literatura francesa en Cuba. La bibliotecaria asegura la amplia colección bibliográfica guardada en los estantes y al alcance de los cubanos.

Ella es la coordinadora del Té de Couverture, espacio que en el patio propicia el intercambio mensual sobre curiosidades de la vida parisina. 

Pie de foto: Todavía no se ha concertado el regreso de la piedra a París.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Originalidad.
Otros dos valores noticia: Interés colectivo y Proximidad o cercanía.
Fuentes declaradas: Directas: Lismary del Prado Díaz, directora del centro cultural Casa Víctor Hugo; Iraida Espada Costales, bibliotecaria del centro cultural Casa Víctor Hugo. Documentales: Artículo El destino fabuloso de una piedra, tomado de Opus Habana, Vol. XI, no. 1, julio-octubre 2007, pp. 46-53, por Rosa Barrera; Conservación de bienes culturales. Teoría, historia, principios y normas. Ediciones Cátedra, S.A., 1999. p. 34,  por Ignacio González-Varas; Nuestra Señora de París, «Agregado a la edición definitiva (1832)». Ed. Sopena Argentina, Buenos Aires, por Víctor Hugo.
Tipo de noticia: Ligera, blanda y simple.

LOZAS CENTENARIAS EN LA DIVINA PASTORA

LOZAS CENTENARIAS EN LA DIVINA PASTORA

Piezas de arcilla del siglo XIX conforman el piso del restaurante, ubicado en el Complejo de Museos Histórico Militares de San Carlos de la Cabaña.

Texto y foto:
DAIRON IVÁN MIRANDA QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Lozas de 114 años de edad conforman el piso del restaurante La Divina Pastora, en la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, un tesoro desconocido por muchos turistas que visitan el centro para disfrutar de sus ofertas gastronómicas.

«Las piezas fueron encontradas por el Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de la Ciudad, en un barco accidentado en 1898 que todavía se encuentra hundido a pocos metros de profundidad y al pie del faro habanero», precisó Amaury Mejías, museólogo principal del recinto.

Lázaro Menéndez, especialista en divulgación y comercio del establecimiento, planteó que el piso de una parte del local cuenta con más de 400 piezas bien conservadas, y se especula que es debido al proceso de elaboración propio de la provincia de Valencia, en España, uno de sus posibles orígenes, aunque todavía no comprobado por los arqueólogos.

«Las lozas tienen un color rojo opaco y fueron elaboradas con pasta porosa, compuesta por varias tierras como silíceo calcinado, característica que le atribuye propiedades al producto, como son la dureza, la resistencia y la impermeabilidad», agregó.

«La embarcación mercantil, al colisionar con otro navío de menor tamaño, lucía estas lozas en su piso, que luego de ser extraídas por los arqueólogos marinos fueron otorgadas a otros sitios históricos de similar estilo arquitectónico como el Castillo de San Salvador de la Punta y el de la Real Fuerza,  espacios donde se muestran a modo de exposición», puntualizó.

«El vapor Sánchez Barcasti era una pequeña embarcación mercantil de procedencia española que trasladaba productos de todo tipo dentro de Cuba; en una de sus salidas por la bahía habanera, una lluviosa tarde, intercambió señas con otro navío de menor tamaño y debido al mal tiempo no lograron entenderse, por lo que colisionaron», narró Amaury Mejías.

«El origen de las arcillas, antes de ser investigado el barco por los expertos, era vinculado de forma errónea con un buque pirata, a pesar de no poder existir evidencia de ello, pues la Fortaleza terminó de construirse en 1774, once años después de finalizada la Toma de La Habana por los Ingleses», aclaró.

«Las lozas le otorgan cada día mayor interés al restaurante La Divina Pastora, pues crece el número de visitantes que se acerca para conocer sobre la procedencia de dichas arcillas, de su relación con el restaurante y de otros lugares donde también puedan encontrarlas.»

Mejías comentó, además, que son falsos los comentarios acerca del restaurante El Bodegón, ubicado dentro del Complejo Militar; este lugar no posee lozas u otro resto del Barcasti, está diseñado como una taberna española y fue creado en la década del 80 del pasado siglo.

Pie de foto: Muestra de las lozas del siglo XIX en el restaurante La Divina Pastora.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de QUÉ.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros dos valores noticia: Interés colectivo y Proximidad o cercanía.
Tipo de fuentes declaradas: No documentales, tradicionales, transitorias, primarias y directas.
Tipo de noticia: Búsqueda personal.