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Entrevistas-Trabajos Docentes

UN MUNDO DE MAGIA

UN MUNDO DE MAGIA

 

Ileana Mulet, una mujer que ha demostrado en el tiempo su valía como diseñadora y artista de la plástica.

Texto y foto:
GRETTEL VALVERDE DELGADO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Ileana Mulet, pintora y poetisa (Holguín, 1952) pertenece a la generación de  artistas cubanos de los años 80. Graduada de la Escuela de Artes Plásticas de San Alejandro en las especialidades de Decoración y Diseño de Vestuario, se  ha dado a conocer por su peculiar paisajística lírica, renovadora de los cánones establecidos.
 
Su pintura narra, o convierte en versos las imágenes plásticas, donde la fábula y la visualidad se unen en un canto vital a la ternura. Quizás esto haya sido el propósito de Mulet, mujer que hace recurrente el tema histórico de la ciudad antigua o colonial.

La artista mezcla el entorno escenográfico para la representación del argumento dramático de su propia literatura, en la que sus protagonistas son niñas o muñecas que saltan, dentro y fuera del enmarcado soporte de los lienzos.

Entrar en la casa de Mulet es como acudir a un mundo imaginario, donde cada muestra de su trabajo y detalle colocado tiene un objetivo, percibiendo los olores propios de la ciudad que pinta.

Conversamos de sus primeros intereses por las artes plásticas y parte de su camino para poder llegar a ser una reconocida creadora: “Según cuenta mi familia, de niña yo era una soñadora. Dicen que me iba a un rincón, me aislaba y me ponía a pensar en cosas que quería hacer en la vida: ideas, imaginaciones. Quizá era un anteproyecto de lo que sería mi camino en el mundo de la cultura, del arte”.

Luego llegó a La Habana “como a los siete u ocho años. Recuerdo que me llevaban a todas las aulas, con tizas de colores dibujaba a mi manera paisajes y otras cosas para proyectos del colegio. Pasó el tiempo,  empecé a cursar mis estudios hasta que un buen día me escapé e hice las primeras pruebas en la escuela de San Alejandro que quedaba bastante lejos de donde vivía. Fui aprobada”.

-¿Y cómo era Mulet en

la escuela de arte?

Muy madura. Fue una etapa de aprendizaje en la que una se va impregnando de todos los maestros que tienen mucha experiencia. En estas instituciones se dan todas las asignaturas y el sistema es bastante riguroso. El conocimiento es bueno porque, cuando terminas, tienes muchos intereses por los que luchar.

-Generalmente su obra plástica

va acompañada de la poesía.

¿Es un sello distintivo o

constituye una necesidad?

Cuando un artista te dice en un momento determinado que “la inspiración surgió a partir de una meta trazada”, está mintiendo. La palabra “inspiración” es justamente una armonía entre el espíritu y el cuerpo, es fuerza interior que se nutre y se alimenta de las vivencias exteriores, del ser humano como tal y del mundo en que vive.     

Quizás desde niña hubiera en mí una tendencia a la ensoñación, a la espiritualidad, a quedarme extasiada por todos los elementos de la naturaleza. Como soy de origen campesino, nací en un monte y respiré aire de campo, recuerdo ríos, sus riveras, piedras… y quizás de ahí me vinieron todas esas experiencias que concreté más tarde cuando aprendí a leer y escribir. Dicen que, de pequeña, rasgaba los papeles y escribía lo que presuntamente pudiera haber sido en el futuro un lenguaje poético.

En la misma medida que me iban dando lápices y papeles en la escuela, mi familia me obsequiaba muñequitos impresos para dibujarlos, yo los sacaba del entorno y trasformaba; asimismo fui llevando de la mano el lenguaje de mi pintura y fusionaba una cosa con la otra, por tanto, creo que la pintura se alimentó de la poesía que llevaba dentro y creció con la experiencia de los años. Te puedo decir que la inspiración fue quien me impulsó a transitar por estas vías.

-Su lírica se manifiesta un tanto

sombría. ¿Se considera usted

una persona melancólica?

Algunos profesionales  dicen que el poeta es la persona que vive como tocado por una imagen de dolor profundo hacia el mundo circundante, con mucha sensibilidad a flor de piel, casi en ningún caso son personas desprovistas de ese halo de misterio, mágico. No estoy exenta de eso y te podría decir; mi poesía tiene en algunos momentos un aura de melancolía.

-Sé que regresó de una gira por

varias ciudades de España. 

¿Podría contar de esa experiencia?

Hace un mes tuve la oportunidad de hacer una gira por cinco ciudades españolas y tomé muchas fotografías para trabajarlas imaginariamente en el mundo del paisaje. Fui como quien va a la guerra sin preguntarse siquiera quién será el enemigo. Fue casi un deber llegar allí e imponer mi arte, decir: “Soy cubana, estoy aquí”.
 
Llevaba, entre otras cosas, después de haber pasado por la Feria Internacional de Arte de Marbella, parte de la muestra del Beso de la Salamandra, que había sido inaugurada en la Casa de la Poesía en La Habana Vieja, fusioné ese trabajo con Hacia la Tierra del Quijote, (otra de mis colecciones), manteniendo el nombre Beso de la Salamandra (poemas y pinturas).

Esto fue muy bueno e increíblemente tuvo acogidas excelentes en la sala de exposiciones Sant Doménech en la Seud´Urgell que pertenece a LLeida.  Mi obra fue, en parte, detallada por la TV en dos ocasiones y salió posteriormente en el noticiero uno de mis poemas en castellano. También di tres entrevistas para la radio. Una conferencista y psicóloga en España manifestó que no sabía qué yo hacía mejor, si la poesía o la pintura.

-Cuando la crítica que recibe

es negativa, ¿cómo reacciona?

Hasta el día de hoy he sido muy privilegiada. En casi todos los periódicos no hay prácticamente críticas negativas. Desde mis comienzos entré con el pie derecho para alcanzar el éxito. También sé que tengo detractores. Algunos, no son exactamente críticos, pero aluden que mi pintura, en un momento determinado, pudiera por el uso de los colores, tener cierta blandura o exquisitez. Han confundido esa alegría interna que caracteriza a la mayor parte de mis obras.

Alguien dijo un día que la pintura mía era como vestirse de domingo para salir a pasear. Otros creen ver más allá y en el mundo del paisaje no se detienen mirando por ejemplo las fachadas, los cielos, más claro o más oscuro…, a veces esos personajes que hago, los cuales son animales o animalejos porque tienden a ser perros, mitad gato, personajes muy impresionistas que se estiran y terminan en una gran mancha que sugiere a la imaginación del espectador muchísimas cosas. Cuando eso sucede, muchas personas sí creen ver un dramatismo en el nivel de mi obra.

-De las técnicas empleadas para crear,

¿con cuál se siente más cómoda?

Con el rodillo y la espátula. Cuando uso las texturas táctiles. Me gusta la pintura al óleo, aunque pienso que no tenemos mucho clima para aplicarlas porque es muy largo el proceso,  lleva muchos días de secado.

Soy muy “experimentadora”, me gusta eso. Trabajo con papel pegado, aserrín, arena, texturas de otros tipos (de la misma pintura), papeles manufacturados, hilo…, hay una muestra que expuse hace aproximadamente dos años, en el Hotel Cohiba, le titulé Puntadas, porque esas piezas tienen puntadas de verdad, o sea, dentro del quehacer mío hay una manufactura que fui trabajando para lograr el efecto final de la obra más avanzada del modernismo. He hecho esculturas y he pensado, en algún momento, hacer una serie completa.

-¿A quién admira más entre los

 pintores cubanos contemporáneos?   

Ellos me van a matar si lo digo, pero vamos a empezar por algunos que ya no están con nosotros, y le haremos una  plegaria unida a mi deseo de reconocer lo que aportaron. Uno de ellos es Carlos Enríquez, que no solo fue pintor, sino que dedicó muchos años a la literatura. Siento mucho placer por Abela, Víctor Manuel, Portocarrero, y para cerrar,  Wilfredo Lam.

-¿Cómo visualiza la corriente plástica

en Cuba en la próxima década?

Excepcionalmente movida. A veces esperanzadora en algunos jóvenes, mal interpretada por otros; y pensando en la teoría que dice,  cuando la literatura y el arte comienzan a deteriorarse es que la humanidad esta pasando por un tránsito lamentable, el preámbulo a una guerra, nosotros no escapamos a este fenómeno. Igual está sucediendo con la literatura, con la poesía, donde se ve el intento de buscar un lirismo y no se encuentra. Además, el concepto de estética se ha perdido un poco con respecto a otros tiempos.

-¿En qué proyecto se encuentra

trabajando para el futuro cercano?

Estoy trabajando en una serie oscura. Un galerista de Estados Unidos me pidió para exponer colectivamente, una obra en blanco y negro,  me fui al estudio y empecé a trabajar. Siempre he estado en contra de hacer  paisajes así, pero forma parte de mis nuevos retos.
Elaboro también otra exposición llamada Cuerpos, donde se incluyen muñecos de tela. No voy a describir exactamente lo que quiero hacer, pero sí creo que tiene muchísima intención.

-¿Qué significó para usted

haber recibido el segundo

Premio Caracol?

Recién acabo de ganar mi segundo premio Caracol por el diseño de vestuario del acto de las brujas, de la puesta en escena Cuadros de una exposición, del anterior Festival de Ballet, con coreografía a cargo de Alicia Alonso, donde ella, a través de un representante, invitó a once pintores cubanos a trabajar en la muestra, puesto que la exposición es justamente una danza vinculada a la pintura. Este reconocimiento, puedo decir, que me ha puesto felicísima.

-¿Que tan realizada se siente Ileana

Mulet como mujer y  artista?

Siempre estoy llena de acontecimientos que me son muy favorables, incluso a veces los busco y les caigo atrás. Creo que hay que pasar y dejar una huella. No solo hay que soñar, sino trabajar mucho. Hay que pensar en ser buena madre, buena hija…,  ”buena” porque hay que mantener el esfuerzo cotidianamente para reafirmarse y al final la satisfacción es grande.

Desde el punto de vista profesional, siento mucha recompensa. Yo le aconsejo a cualquier joven que tenga aspiraciones relacionadas con el mundo del arte, que nunca se forje una carrera donde la competencia desleal sea la fuente de sus éxitos.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Adentrarse en el mundo de la artista plástica     Ileana Mulet (tanto su obra como su vida). Premios, reconocimientos y perspectivas.

Objetivos colaterales: Conocer su pasado y lo que es en la actualidad, su poder de crear como diseñadora, poetisa y pintora.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: individual.
Por su forma: de preguntas y respuestas.
Por su contenido: de personalidad.
Por el canal que se obtuvo: encuentro directo (cara a cara).

Tipo de título: genérico.
Tipo de entrada: directa o de presentación.
Tipo de cuerpo: de preguntas y respuestas.
Tipo de conclusión: de comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Biblioteca Nacional “José Martí”. Sala de Arte.
Internet: Momarandu. Entrevista a Ileana Mulet. En www.momarandu.com. Editado desde Argentina. Hab.

SCULL SIGUE EMPUJANDO CARRERAS

SCULL SIGUE EMPUJANDO CARRERAS

El estelar atleta capitalino relata pasajes de su vida deportiva y comenta sobre béisbol, nuestro deporte nacional.

Texto y foto:
YOSEL MARTÍNEZ CASTELLANOS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

San Miguel del Padrón es un municipio eminentemente beisbolero, hacer una lista de sus mejores atletas sería interminable, pero nunca se omitiría a Antonio Scull Hernández, cuarto bate de los equipos Metropolitanos e Industriales. Apodado por varios comentaristas como “el látigo sanmiguelino” o “el ídolo de La Cuevita”, este pelotero capitalino alcanzó los títulos de doble campeón olímpico en Atlanta 1996 y Atenas 2004, además de Mundial en Taipei 2001 con la selección cubana.

-¿Cómo llega Scull a practicar el béisbol?

A los 11 años,  en el estadio La Curva del municipio San Miguel. Julio Castanedo fue mi primer entrenador y por mi buena actuación, pasé a entrenar en la Academia Provincial de Béisbol. En el año 1985 integré por primera vez el equipo Metropolitanos, en el cual obtuve 325 de average, condición que me propició ser seleccionado Novato del Año. Por los resultados que obtuve durante esa temporada fui escogido entre los atletas que integraron la selección de Ciudad de La Habana para participar en la Serie Selectiva.

-¿Qué hace en estos momentos (2007)?

Ahora me encuentro como entrenador de bateo en la academia provincial de la ciudad. Trabajo con muchachos jóvenes que poseen buenas condiciones para en un futuro cercano integrar las preselecciones capitalinas con vistas a participar en la Serie Nacional de Béisbol.

-Usted jugó muchas temporadas en el

equipo Metropolitanos. En 1999 pasó

a integrar las filas de los Industriales,

junto a los mejores peloteros de su team

en ese momento. ¿Qué opinión tiene

acerca de concebir al conjunto rojo como

cantera de los leones de la capital?

Ninguno de los que en ese año fuimos trasladados hacia el equipo Industriales quería abandonar a los Metros, porque ya era un colectivo que llevaba nueve años jugando junto. Existía una compenetración entre los miembros, a lo que en términos beisboleros se le llama teamwork, o sea, trabajo de equipo. Esa temporada la selección azul sufrió un debilitamiento en sus filas y el gobierno de la capital habló con nosotros para que nos incorporáramos en la siguiente temporada a Industriales, por ser el equipo principal de la ciudad y tener la mayor cantidad de aficionados.

Metropolitanos se merece tener una nómina y un estadio propios, para que puedan defender los colores de su bandera y sus jugadores logren jugar 10, 15 ó 20 años en el mismo conjunto, de modo que recupere a esa afición que los seguía en los años 80. Yo mismo me considero metropolitanista.

-¿Qué significa jugar en

el equipo Industriales?

Jugar en Industriales son palabras mayores, es el equipo a derrotar en la pelota cubana; es el que tiene más fanáticos y detractores. Creo que Industriales tiene un lugar especial dentro de la capital, tiene un sello, una identidad que lo diferencia del resto de los conjuntos del país.

-¿Qué representa para usted

el estadio Latinoamericano?  

Estar en el Latinoamericano es como tener una reunión con el Comandante en Jefe Fidel Castro en el Consejo de Estado. Cuando ese estadio se llena es lo más grande que te puede pasar en el mundo, crea una sensación imposible de describir. No es lo mismo estar en las gradas que pisar el césped, es totalmente distinto.

-Muchos aficionados opinan que los

jugadores actuales no muestran 

combatividad dentro del terreno,

al contrario de lo que ocurría años

atrás. ¿Qué criterio

tiene sobre el tema?    

Yo era muy combativo, me sentía bien de esa manera, si no estaba en buenas condiciones le decía al manager: “Me siento mal, así no puedo salir al terreno”. Ahora los atletas no son tan aguerridos, son más pasivos. La pelota es un deporte que hay que jugarlo con agresividad, aunque con mucha disciplina y entrega, eso se ha perdido en el terreno.

En épocas pasadas los peloteros iban con amor a la grama y no tenían las condiciones de alojamiento y entrenamiento con que cuentan los deportistas hoy día. En una ocasión, el ómnibus que debía transportarnos hacia Campechuela, para jugar con Granma, se rompió al faltar 10 kilómetros hasta el estadio y nos montamos en un camión cañero que nos llevó hasta allí. Ese partido se desarrolló con gran entusiasmo, ningún pelotero de nuestro equipo se predispuso por lo ocurrido.

-Sus estadísticas dicen que usted

fue uno de los mejores impulsadores

del país en los últimos años.

¿Cuál era el secreto para

alcanzar esa forma deportiva?

Trabajé mucho con bates de menor peso para desarrollar la velocidad y el tacto. Cuando tenía que batear con hombres en posición anotadora, venía con la mentalidad de hacer contacto con la bola, muchas veces daba jonrón, “el home run sale, no se da”,  siempre a la hora de impulsar carreras las cosas me salían bien, por eso fui el mejor empujador de la pelota cubana en los últimos 10 años.

-Usted le bateaba de forma

fácil al picheo de Norge Luis

Vera. ¿Cómo lo lograba?
 

Tuve que hacer un análisis de sus lanzamientos porque los dos primeros años que nos enfrentamos me sacó muchos outs. En casa, mi esposa grabó algunos juegos de él y de esa forma pude estudiar sus envíos; qué me tiraba, en qué conteo y hacia qué esquina. De esa manera  pude conectarle con más facilidad.

-¿Cuál era el lanzador al que le

resultaba más difícil conectarle?

Desy Lomba, pitcher de Cienfuegos que me dominaba muy fácil. Otro serpentinero incómodo de conectar fue el zurdo Faustino Corrales, de Pinar del Río, por su gran curva.

-Los duelos Industriales-Santiago,

¿cómo los vivía Scull? 

Con mucho ardor, eran duelos rompecorazones. Después que se acababa un juego la polémica sobre cuál es el mejor equipo pasaba a los aficionados. Nosotros cada vez que salíamos hacia la grama tratábamos de ganar para que quedara un buen sabor dentro del público de la capital.

-Usted era un jugador de carácter fuerte.

¿Puede comentar alguna discusión

con jugadores contrarios o árbitros?

Al propio Vera, aquí en el Latino, le bateé de 3-3, con dos jonrones. Cuando fuimos a Santiago me dio dos pelotazos y discutimos, pero todo quedó en el juego. En cuanto a árbitros, Francisco de Paula me cantó un lanzamiento que para mí era malo y protesté por ese conteo, le pedí tiempo y él mandó al pitcher a lanzar; yo me puse delante del catcher y él me expulsó del partido. Eso me costó una sanción que consistió en no poder asistir al Juego de las Estrellas.

-¿Cómo acogía las críticas

de los aficionados?

En general me llevaban bastante bien, me criticaron cuando cambié de Metropolitanos para Industriales porque al principio las cosas no me salían bien, algo que me dolió mucho. A la siguiente temporada todo marchó mejor y no me reprocharon. Actualmente llego al Latinoamericano y los industrialistas me dan muestras de apoyo y respeto.

-¿Considera que se fue

injusto con usted a la hora de

conformar el equipo Cuba?

Sí, porque un atleta que asistió como yo a tres olimpiadas, no pudo intervenir en otros eventos como las Copas Intercontinentales  o los Campeonatos Panamericanos. Rendimiento tuve para formar parte del equipo Cuba, pero los entrenadores son quienes hacen las selecciones y no me escogieron.

-En la Olimpiada de Sydney 2000,

Cuba perdió la final frente a los Estados

Unidos. Ben Sheets maniató la artillería

cubana. ¿Cómo se sintió esa

derrota en las filas cubanas? 

Nos dolió mucho porque nuestro equipo estaba bien. A Ben Sheets no lo habíamos visto lanzar y vino en tremenda forma; soltaba bajito la bola  y con control, no se le pudo batear pese a que contábamos con varios de los mejores beisbolistas cubanos, dígase Linares, Pacheco, Kindelán, entre otros. Así es el deporte: unas veces se gana, otras se pierde. Pero en el Mundial del 2001, en Taipei de China, vencimos en la final a Estados Unidos y de alguna forma nos quitamos la espinita de la garganta.

-Durante más de 20 años pasó

la mitad de ellos fuera de su casa.

¿Cuán importante es el apoyo

de la familia para un pelotero?

Es fundamental para un atleta: sin la familia no somos nadie.  Nos ayuda en los momentos difíciles, da aliento, nos dice qué está saliendo mal, te graba los videos de los juegos para que corrijas tus errores. Le estoy muy agradecido por el apoyo que me brindaron todos.

-En su última Serie Nacional no pudo

rendir al máximo. ¿Lo afectó el querer

superar el récord de 221 jonrones en

poder de Pedro Medina, como jugador

capitalino con más cuadrangulares?

No, para nada. Mi rendimiento se vio afectado porque tenía tendinitis en las muñecas y me ocasionaba  molestias a la hora de batear. Las manos se me inflamaron y no pude dar lo mejor de mí.
 
-¿Qué opina acerca del dopaje actual en las

Grandes Ligas? ¿Cuánto ayuda el doping

a mejorar el rendimiento de un jugador?

El doping es una sustancia que mantiene fresco, no se siente el cansancio dentro del juego. Todos los récords que se puedan lograr no es debido a tu fuerza, a tu voluntad, es simplemente producto de lo que se está ingiriendo o tomando. El dopaje no debe permitirse en ningún deporte en el mundo. Hasta ahora no hay casos donde se encuentre a un pelotero nuestro.      

-San Miguel del Padrón es un municipio

eminentemente beisbolero, sin embargo,

cuenta con un estadio en malas condiciones,

desde hace años no se efectúa allí un

partido del Campeonato Provincial de

Béisbol de Ciudad de La Habana.

¿Qué factores provocaron tal descuido?

El año pasado los jugadores sanmiguelinos nos reunimos con el gobierno municipal para tratar el asunto. Ellos dijeron que nos iban a apoyar y darían el presupuesto para reparar la instalación. Hasta ahora, estamos esperando una respuesta. Es una lástima que ese terreno cada día empeore más, cuando está considerado uno de los mejores estadios de la capital, incluso, lleva el nombre de Bobby Salamanca, eso hay que respetarlo.

Yo mismo no trabajo con las categorías infantiles en el territorio por no tener una grama con las condiciones mínimas de entrenamiento. Ojalá el problema se solucione porque San Miguel del Padrón está considerado como uno de los municipios que más beisbolistas  aporta a los dos conjuntos capitalinos.

-Si usted fuera director de béisbol, ¿a

quiénes elegiría para integrar su equipo?

Yo conformaría una selección con jugadores ya retirados de la década de los 80 y principios de los 90, para hacer una novena de lujo.

-¿A usted “lo retiraron” como a muchos

o decidió retirarse? ¿Espera volver a

integrar alguna vez uno

de los equipos capitalinos?

No, yo decidí retirarme, las lesiones en las muñecas me impidieron estar en óptima forma. Quisiera haber abandonado el béisbol en plenitud de facultades. A mí este año me invitaron a jugar la Copa Antillana de Acero y no acepté porque no iba a dar lo mejor de mí. 

-¿Por qué Ciudad de La Habana

tiene tantas glorias que ya

abandonaron el béisbol y

no se les hace un retiro oficial?

Si hay atletas de otras provincias a quienes les hacen un reconocimiento con más o menos calidad porque se lo ganaron, nosotros los deportistas capitalinos también lo deberíamos tener. A mí me gustaría retirarme junto a otros reconocidos porque le  hemos dado glorias a Cuba y al béisbol capitalino y merecemos una despedida digna y decorosa.

-¿Qué le aconsejaría a

los jóvenes peloteros?

Que sean disciplinados. Si van a formar parte de alguno de los dos equipos de la capital, que lo tomen con seriedad porque es lo máximo para un atleta poder representar a su provincia y al país. Les recomiendo también no abandonar los estudios.

-¿Cómo quisiera Antonio Scull

que lo recordara el pueblo?              

Como un pelotero, primero de Metropolitanos y después de Industriales, donde me entregué por completo en el terreno, en aras de obtener la victoria para la afición capitalina. 

Ficha técnica:

Objetivo Central: Reflejar aspectos de la vida deportiva de Antonio Scull y su desempeño tras el retiro del deporte activo.  

Objetivos colaterales: Buscar opiniones sobre la situación actual del béisbol en Cuba y el mundo.

Tipo de entrevista:
Por su forma: Clásica.
Por su contenido: Biográfica (de personalidad).
Por el canal que se obtuvo: Entrevista Directa.

Tipo de título: De referencia al tema o entrevistado.
Tipo de entrada: Directa (o de presentación).
Tipo de cuerpo: Preguntas y respuestas.
Tipo de conclusión: De comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Antonio Scull Hernández (activa, no documental y directa).
Michel Ortega, estudiante de Periodismo (activa, no documental y directa).                                 
Guía Cubana de Béisbol, año 2006 (documental, complementaria).

“LO QUE SE HACE CON DESEO, PREVALECE”

“LO QUE SE HACE CON DESEO, PREVALECE”

Hace varios años, un grupo de alumnos se unió para lograr una mejor convivencia en las becas universitarias, así nacieron los Consejos de Residencias. 

Texto y foto:
MARÍA DEL CARMEN COMPANIONI MONTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Los Consejos de Residencias (C.R) se crearon en el año 2006  en cada una de las becas de la Universidad de La Habana con el objetivo principal de reforzar y organizar el trabajo de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), brindar a los estudiantes una mayor representación en las reuniones de la Universidad y así lograr más atención por parte de los dirigentes  de la FEU”.

Así respondió Pedro Lenier Acosta Álvarez, presidente del Consejo de Residencias de la U.H., ante la interrogante de cuál había sido el motivo principal que impulsó la creación de esta organización universitaria que a finales de diciembre del 2008 cumplirá dos años de fundada.

“Un poco de historia nos ayudaría a comprender: antes del surgimiento del CR existía en cada una de nuestras becas un grupo de estudiantes que se encargaba de unir a los demás becados. Trataban de ayudarlos a resolver sus problemas.

“Sin embargo, no tenían una gran representación en las asambleas de la FEU. Era un tema que se tenía en los últimos puntos de análisis y afectaba a gran cantidad de estudiantes por lo que se hacía necesario una estructura como esta.

“El Consejo tiene una representación activa en cada una de las becas. Los Secretariados de Residencias están compuestos por un presidente, un vicepresidente y tres miembros que se encargan de atender otras esferas como son la alimentación, transportación y recreación de los estudiantes. Es importante aclarar que, como cada residencia tiene sus particularidades, este secretariado no está estructurado de igual forma en todas.

-¿De qué forma se inserta el

Consejo en la FEU de la Universidad?

El CR es  una estructura de la FEU. En nuestra Universidad el presidente del Consejo forma parte del Secretariado de la FEU, participa en todas sus reuniones y tiene libertad para expresar sus ideas, aunque no sean del tema que él representa, pues estas pueden ser inquietudes de los mismos estudiantes becados. Cualquier miembro del Secretariado de Residencias puede llegar a ser presidente del CR, este fue un acuerdo que se tomó en una de las reuniones semanales que realizamos.

-¿Cómo interactúan los

estudiantes becados y el CR?

El CR no se puede representar en una persona, pues está conformado por  todos los presidentes de los secretariados que se encuentran en cada una de nuestras becas. En todo caso, los estudiantes colaboran con el secretariado de su residencia. El mero hecho de que ellos participen en las reuniones y actividades que programan,  es ya una forma de colaborar con el Consejo.

Nuestra organización, por su parte, se encarga de representar a los estudiantes becados en el Consejo de la FEU, darle prioridad a sus problemas, responder  a sus inquietudes y colaborar con ellos en lo que más podamos.

Otro eslabón significativo en el buen funcionamiento del CR es la relación con la institución, esta tiene una estructura que la representa en cada una de las becas: el personal de servicio y el de trabajo educativo, que a la vez están subordinados a la dirección.

-¿Qué vínculo se desarolla

entre el CR  y la institución?

Es un vínculo de gran importancia para el beneficio de los estudiantes. El presidente del secretariado de la beca forma parte del Consejo de Dirección de esta, lo que proporciona un mayor acercamiento entre los dirigentes estudiantiles y administrativos. En las reuniones que son convocadas por la institución, participan los integrantes del personal trabajador y, también los integrantes del CR.

No somos una excepción, realmente existen dificultades; esta relación debe estar basada en una gran comunicación por parte de ambos. En ocasiones, los dirigentes administrativos no están preparados para trabajar con estudiantes universitarios. Lo más significativo es que exista una compensación entre los deberes a cumplir por cada uno.

-¿Hasta qué punto el trabajo

de la administración repercute

en los estudiantes?

Realmente el trabajo administrativo no es fácil, en ocasiones, ingrato. El desempeño de ellos afecta a los becados, pues cualquier problema repercute en el la efectividad de las tareas de los secretariados y de la FEU. Muchas veces, los dirigentes estudiantiles han tenido que adoptar el cumplimiento de tareas administrativas, y esto causa que se descuiden otras actividades de igual o mayor valor.

En estas cuestiones, nuestra organización  cumple su función, pues el objetivo principal es ayudar a los estudiantes. La estrecha relación entre el CR, la FEU y la institución han logrado que se erradiquen con mayor rapidez las dificultades.

-La UH tiene seis residencias estudiantiles,

existen dos ubicadas en el Vedado (F y 3ra

y 12 y Malecón), una en La Coronela, y tres

en la zona Este de  la capital (Bahía, Alamar 6

y Micro 10). ¿Influye el entorno en que se

encuentran situadas las residencias

en el trabajo del CR?

Por supuesto, el Consejo para programar las actividades de nuestras becas debe tener en cuenta la situación de estas. Las residencias del Vedado poseen una mayor vida sociocultural por lo que se hace difícil convocar a todos los estudiantes; además, hay que competir con las variadas propuestas que brindan los diferentes centros culturales que se encuentran en la zona.

Por el contrario, en las becas del Este y la de La Coronela, los becados están más tiempo en la residencia y, como estas regiones se encuentran alejadas de la ciudad es más fácil convocarlos y brindar las opciones que son programadas y la participación de estudiantes  es mayor.

-¿De qué forma se relacionan el CR,

los estudiantes becados y la comunidad

donde está situada la residencia?

Hay que reconocer que nuestra institución siempre ha estado de acuerdo con la vinculación entre las residencias  y la comunidad. La  experiencia ha demostrado que las personas, no pocas veces, ven a la beca como algo aparte, lo que podemos señalar como una deficiencia para nosotros mismos.

En ocasiones la comunidad no se ha sensibilizado con algunas de las actividades que se han realizado para los alumnos. Podemos mencionar el ejemplo de las recreativas que se les brinda a los estudiantes semanalmente. Los vecinos se han quejado por la música, pero esta es una de las acciones de mayor interés para nuestros becados.

Aún así, existen ejemplos de residencias que se han integrado al consejo de vecinos y asistido a tareas de saneamiento como campañas contra el mosquito, trabajos voluntarios, incluso en las actividades del censo de población y vivienda. Otras, han colaborado en diversos programas de salud, impartiendo charlas educativas y videos conferencias como parte de la lucha contra las enfermedades de transmisión sexual y el VIH. Ante la amenaza de huracanes nuestras becas han funcionado como puestos de mando de la Zona de Defensa, incluso servido de centros de evacuación para damnificados.

Otras residencias se han integrado en proyectos comunitarios de orientación vocacional a jóvenes que aspiran a ingresar en la Universidad; en  ocasiones los estudiantes que cursan carreras de las que se insertan en las pruebas de ingreso, ayudan a los jóvenes que viven cerca.

-¿Qué otras actividades programa

el CR para ocupar el tiempo

libre de los becados?

Como parte de la recreación sana que brinda nuestro consejo a los estudiantes están los encuentros deportivos en la beca y también entre ellas, las peñas de poesías, los talleres literarios para los que les gusta la redacción, los encuentros de estudiantes aficionados, proyección de películas y  debates, entre otras.

-¿Se sienten los estudiantes

identificados con el CR?

Ellos se identifican, principalmente, con la FEU de su residencia y después con nuestra organización, aunque, en los últimos tiempos, se ha ganado en conciencia y, los estudiantes reconocen el trabajo del CR, ven los cambios y se dan cuenta  de que sí existe un grupo de estudiantes, becados como ellos y afectados también por los problemas existentes en las becas, además están dispuestos a ayudarlos al máximo de sus posibilidades.

-¿Qué cree falte?

Le falta más vida, las reuniones del CR deben ser un espacio verdadero de discusión sobre los problemas de los estudiantes; cada quien tiene que opinar, criticar y proponer sus soluciones sin paternalismos. También necesitamos más exigencia por parte de los diferentes secretariados, que se implique más a los becados en las tareas a realizar en la organización. 

-¿Se han evidenciado cambios a partir

de la creación del CR hasta hoy?

Sí, se ha ganado en la conciencia de que solo con la unidad de los seis secretariados de cada una de las residencias se pueden lograr mejores resultados y atacar con más fuerza los problemas. Hemos ganado que sea mayor el reconocimiento al trabajo de la FEU en nuestras becas, el cual en un momento estuvo muy descuidado.  También se han estrechado los vínculos con la comunidad, la administración, la institución educativa, y los estudiantes, que es lo más importante.

Sin lugar a dudas, siempre hay que confiar en la buena fe de los estudiantes y en que, a pesar de que exista apatía, el buen juicio y lo que se hace con deseo, prevalece.

Ficha técnica:

Objetivo central: conocer el funcionamiento del Consejo de Residencias (CR); su relación con los estudiantes y sus resultados hasta este momento.

Objetivos colaterales: que el entrevistado explique cómo son los vínculos con la administración de cada una de las becas y con la Universidad. Saber la estructura que tiene el CR y cómo se relaciona con la Federación Estudiantil Universitaria y con la comunidad en la que se encuentra. Conocer que actividades realiza y organiza el CR para ocupar el tiempo libre de los becados.

Tipo de entrevista:
Por su forma: clásica.
Por sus participantes: individual.
Por su contenido: de opinión autorizada.
Por el canal que se obtuvo: vía directa.

Tipo de título: de cita textual.
Tipo de entrada: de cita textual o declarativa.
Tipo de cuerpo: clásico.
Tipo de preguntas: 1-directa; 2-directa; 3-directa; 4-directa; 5-informativa; 6-informativa; 7-informativa; 8-de criterio; 9-de criterio; 10-informativa. 
Tipo de conclusión: comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Fuentes directas:
Daykel Moreno: expresidente del CR.
Andy Ginarte: integrante de un Secretariado de Residencias (beca de Bahía).
Pedro Lenier Acosta Álvarez, actual presidente del CR.

OTRO “GUANTAZO” DE JAVIER

OTRO “GUANTAZO” DE JAVIER

De pelotero a miembro de la Comisión Provincial de Béisbol, el estelar capitalino continúa en forma.

MICHEL ORTEGA DE ARMAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Mi primera visita al estadio Latinoamericano fue una noche del año 1999. Entré con mi padrastro por el lado derecho y desde que mis ojos chocaron con la grama quedé enamorado del mundo del béisbol. A partir de ese momento no perdí ni pie ni pisada al equipo azul de la capital; pero del derroche de entrega de todos los jugadores, me sorprendió uno en particular: el jardinero izquierdo del equipo Industriales abanicaba la pelota con absoluta confianza, así fue como conocí a Javier Méndez González.

-¿Qué hace Javier en

estos momentos (2007)?

Me preparo para asumir la responsabilidad de la Comisión Provincial de Béisbol.

-El año pasado la prensa informó

que un grupo de atletas retirados,

en el que estabas, pasaba un curso

de comentarismo deportivo,  ¿qué

puede decir sobre esa experiencia?

Siempre me ha gustado mucho el comentarismo y también el periodismo, por eso accedí.

-Le escuché narrando un partido por

la C.O.C.O, la emisora de la capital.

Sí, Andy y William (narradores de béisbol) me dieron la oportunidad y yo la aproveché.

-¿Terminó el curso?

No pude, fui llamado por la Comisión Nacional para cumplir una misión en Italia.

-¿Y ahora?
          

El trabajo como comisionado no deja tiempo.

-Candidato a diputado de la Asamblea

Nacional por el Cerro, de ser elegido,

¿cómo piensa llevar esas dos

grandes responsabilidades?

Ser elegido candidato a la Asamblea Nacional es un compromiso muy grande con el país, daré todo de mí para poder cumplir con la afición beisbolera y con el pueblo al que represento.

-¿Ha pensado dirigir?

No, nunca me ha gustado la idea.

-Como jugador pasaba prácticamente

la mitad del año fuera de casa, ¿cómo

asumió la separación de la familia?

Imagínate, cuando uno es joven tiene mucho entusiasmo y se llega a acostumbrar, pero a medida que pasan los años se te hace cada vez más difícil salir de la casa, y más en un equipo como Industriales que exige mucho;  soy una persona muy familiar.

-Las personas se preguntan, ¿por qué

un jugador de la calidad de Javier Méndez

faltaba casi siempre en el equipo Cuba?

Muchas veces por lesiones, pero la mayoría, simplemente no me llamaban al equipo.

-En sus inicios jugó en el equipo

Metropolitanos, ¿qué opina de la

extracción de jugadores de ese

equipo para Industriales?

Pienso que es una injusticia que no dejen desarrollar a Metropolitanos, que a pesar de perder sus mejores jugadores por año, siempre muestra garra en el terreno y no pierde a sus seguidores.

-¿Cree que se ha perdido la

combatividad de otros tiempos?

Antes las condiciones eran más difíciles, nos hospedaban en albergues, el transporte no era fácil, pero cuando salíamos a jugar lo entregábamos todo en el terreno, había que salir a “comerse” la pelota. Ahora los atletas son alojados en los hoteles, con las mejores condiciones, y no tienen el mismo entusiasmo.

-¿Cuál era su estadio

preferido para jugar?

El Latinoamericano.

-¿Por qué?

El enorme respaldo de la afición.

-¿Qué lanzador se

le hacía más difícil?

Faustino Corrales.

-¿Cómo le dominaba?

Era un pitcher con un excelente repertorio, tenía una gran curva que combinaba  muy bien con su recta.

-¿Qué piensa del actual

equipo Industriales?

Considero que el equipo está lleno de talentos muy jóvenes, que deben crecer en experiencia y madurez; falta un líder que pueda cargar con los muchachos, pero es indudable que Industriales tiene el futuro asegurado.

En su vida activa como deportista, el público lo vitoreaba cuando abanicaba la bola; ahora, al llevar las riendas del béisbol en la capital, este cargo será, una vez más, ¡un guantazo de Javier!

Ficha Técnica:

Objetivo Central: Reflejar aspectos de la vida de Javier Méndez como jugador activo; su ocupación actual.

Objetivo Colateral: Buscar su opinión sobre diversos temas.

Tipo de entrevista:
Por su forma: Clásica.
Por su contenido: Informativa-opinática.
Por el canal que se obtuvo: Entrevista directa.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Retrospectiva.
Tipo de cuerpo: Clásico.
Tipo de conclusión: De comentario del entrevistador.

Fuentes consultadas:
Javier Méndez González.
Guía Oficial de Béisbol, Editorial Deportes, año 2006, La Habana, Cuba.
Periódico Granma, martes 4 de diciembre de 2007, Pág. 3 y 4.

EL REGALO DE LA VIDA

EL REGALO DE LA VIDA

Orlando Naranjo, alamareño de corazón, agradece cada día haber aprendido el idioma Inglés.

Texto y foto:
LIZ XAMIRA ABAD JAREL,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Tan grande es su sonrisa que aviva la alegría de quienes lo rodean. Los años pasan, pero no se marchitan ni los ojos ni el alma. Cuando conversa, las historias fluyen como manantial que no encuentra jamás desembocadura. Sociable, jaranero y magnífico cuentero son las cualidades más apreciables de este hombre, que con una prodigiosa memoria trae a través del tiempo sus vivencias.

Orlando Naranjo Aguilar, con más de siete décadas y ya jubilado, inicia su  historia con fuertes vientos huracanados y terribles lluvias, pues nació en medio de una tormenta tropical, en 1933, en Jovellanos. Este hombre, que ha sido gastronómico, traductor, electricista y constructor, entre las cosas que más aprecia de la vida, se encuentra el idioma Inglés.

-¿Qué despierta en usted 

el interés por el inglés?

Mi vida laboral comienza en el restaurante El Cerro Moderno. Un vecino me propuso trabajar allí, cubriéndolo cuando él faltara. Empecé en la cocina pelando papas, y escuché el inglés por primera vez porque dos cocineros jamaicanos se comunicaban entre ellos, en su lengua materna. Mientras pelaba las papas, los escuchaba hablar,  y así fue como me ‘entró el bichito’́.

Mis estudios solo llegaban al tercer grado. Aprendí de memoria todo lo que decían y les preguntaba cuando no entendía algo. A los dos o tres meses ya hablaba inglés con ellos.

Después mejoré el idioma con el hijo de uno de los cocineros, que trabajaba en un importante periódico de la época. Las lecciones también las memorizaba, pero cuando me hablaba de la gramática nuestra, y mencionaba los adjetivos, artículos o verbos, se daba cuenta de que yo no sabía nada. Un día me dijo: ”Tú tienes una memoria de elefante, pero debes instruirte en el español”.

Comencé a estudiar Matemática, Español, Inglés y otras asignaturas, en la escuela Santa María, a media cuadra de donde trabajaba. A la vez, recibía clases en el hotel Sevilla, porque pertenecía al Sindicato de Hoteles y Restaurantes de la provincia de La Habana. Todo lo hice escondido, ya que si los dueños se enteraban, me expulsaban de El Cerro Moderno. Gran parte de lo que aprendí fue gracias a esas escuelas, lo demás, lo adquirí en la práctica.

EL IDIOMA DE LAS OPORTUNIDADES

Cuenta, con sonrisa amplia, que el inglés lo ha ayudado en muchas ocasiones. La primera vez fue en la década del 40, cuando cambiaron los tranvías por ómnibus a los que les llamaban las enfermeras, porque eran blancos y tenían una raya azul. Con este suceso, los norteamericanos empezaron a venir con frecuencia a El Cerro Moderno, que poseía fama de vender un café con leche exquisito, pero como los dependientes no sabían el idioma, no los entendían.

“El encargado del local escuchaba cuando yo hablaba con los cocineros jamaicanos, por eso me preguntó si entendería a los norteamericanos y le respondí que sí.  Los atendí  e hice el pedido. Enseguida me  dijo: “Busca una camisa blanca y un lacito porque los vas a servir “́. Así pasé de la cocina al salón, como dependiente.

“Este idioma abrió muchas puertas en mi vida. En una ocasión el director de uno de los hoteles Hilton, de New York, de visita en El Cerro Moderno, me propuso trabajo por el dominio que tenía del inglés. No lo acepté porque jamás dejaría mi país.

“Las verdaderas oportunidades las tuve al triunfar la Revolución. Después de los acontecimientos del 1 de Enero de 1959, los dueños del restaurante se marcharon, y los trabajadores nos  hicimos cargo de él. Al ser nacionalizado, me convertí en el secretario del sindicato. Hacíamos guardia y todos nos volvimos milicianos, inspirados  por la idea de tener un país mejor.

“En 1961, con el ataque a Playa Girón, estuve movilizado en un pelotón de transporte. Escoltábamos los carros que llevaban petróleo para el combate. Luego, en 1966, me escogieron para participar como gastronómico en la Expo 67 que se celebraría en Canadá. Recibí durante meses una preparación en la Universidad de La Habana,  para perfeccionar el inglés, y ayudé como profesor al impartir clases a quienes tenían menos conocimientos del idioma. También colaboré en 12 zafras del pueblo y atendí a varias Brigadas Venceremos.

“El inglés fue un regalo de la vida: permitió que alcanzara nuevos horizontes. Gracias a él, tuve oportunidades que me hicieron crecer como hombre y trabajador. Hoy día trato de ayudar a todos los que quieran aprender, así agradezco el obsequio   que me hicieron”.

En 1975, cuando llevaba solamente unos meses en Alamar, le  informaron que sería traductor de un grupo de jóvenes jamaicanos, quienes estaban en Cuba para estudiar carreras técnicas y se hospedarían en su localidad.

“Esa fue mi graduación, porque yo sabía inglés, pero no era traductor. Desde el primer momento estuve día y noche con ellos. En cinco años atendí dos grupos de varones y tres de hembras. Con los muchachos tenía que hacer de todo. Organizaba sus actividades, me preocupaba por la comida, por llevarlos al médico y traducía hasta las clases que recibían. Con ellos aprendí muchísimo”.

-¿De ese período guarda

algún recuerdo especial?

Fidel, junto al presidente y ministros de Jamaica, visitaron en una ocasión la localidad, para observar el desarrollo del Plan Alamar y conocer también sobre los jóvenes de su país que estudiaban allí. Ese día  tuve la oportunidad de conversar con el Comandante… y hasta me puso su brazo en el hombro; es uno de los recuerdos más gratos de mi vida.

LA JOROBITA DEL PAÍS

Naranjo, quien lleva más de tres décadas viviendo en el municipio de Habana del Este, se siente un fiel alamareño y relata que su pedazo de tierra significa futuro, porque es donde crecerán los nuevos retoños familiares.

“Cuando llegué, todo el mundo miraba el plan Alamar con una visión de progreso. Las casas construidas resolvieron el problema de muchas personas, aquejadas de no tener viviendas. Con el paso del tiempo, algunas construcciones se han deteriorado y hay quienes se lamentan porque queda lejos del centro de la ciudad. Sin embargo, debemos recordar que es aquí  donde plantamos nuestras raíces.

“Las personas de aquí nos caracterizamos por ser alegres, entusiastas y dinámicas. Alamar es una especie de sanatorio: estamos rodeados de árboles y prácticamente vivimos dentro del mar, en la jorobita del país. Lugar más saludable no lo hay “.

Ficha técnica:

Objetivo central: Demostrar como el idioma inglés pudo influir y cambiar la vida de Orlando Naranjo.

Objetivos colaterales: Conocer por qué empieza el interés en ese idioma, lo que proporcionó a su vida y opinión de él sobre la localidad de Alamar.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: individual.
Por su forma: mixta.
Por su contenido: de personalidad.
Por el canal que se obtuvo: vía directa.

Tipo de título: genérico.
Tipo de entrada: de retrato.
Tipo de cuerpo: mixto.
Tipo de preguntas: 1-abierta; 2-abierta.
Tipo de conclusiones: de opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas: Orlando Naranjo Aguilar.

 

TODO INSTANTE ES EL NACIMIENTO DE UN NUEVO MUNDO

TODO INSTANTE ES EL NACIMIENTO DE UN NUEVO MUNDO

Graduado de la Academia de San Alejandro y del Instituto Superior de Arte, José Luis Fariñas se reconoce a sí mismo como un artífice de la creación.

EILEEN SOSIN MARTÍNEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Jose,  para los  vecinos, y Fariñas, en el mundo intelectual. Este muchacho es como un duende que, con timidez, intenta esconder su magia tras un par de espejuelos y unos rizos medievales.

Los viejos muros de su casa, santuario ideal para el arte, apenas se divisan a causa del pedacito de selva que tiene como jardín.

Al verlo o conversar con él, nadie imagina que es cómplice del silencio de El Diablo Ilustrado o que cuadros suyos se encuentran en galerías de Colorado y Pamplona o, incluso, en las colecciones personales de Silvio Rodríguez y Steven Spielberg.

Comenzó con la música. Y también, varios relatos y poemas suyos han sido editados en diferentes antologías, pero es su trabajo como pintor, dibujante e ilustrador el que más se conoce entre el público cubano.  

-¿Cuándo descubre su

vocación por la pintura?

Desde niño el mundo visual me impresionaba. Me deslumbraban las formas y las luces, más que los colores o los sonidos; pero, al mismo tiempo, la realidad sonora creaba en mí un espejo de revelaciones, que, a su vez, completaba el ámbito de lo visible. Fue poco después de abandonar mis estudios musicales (piano), cuando la urgencia de decir o rehacer el mundo desde mis propios reflejos se hizo más clara. Así concebí una serie de estudios y de imágenes que gradualmente fueron trasmutándose hasta obtener cierta singularidad, pero siempre desde la perspectiva inagotable del aprendizaje.

-¿Qué artistas fueron imprescindibles

en su formación?
 

Las enseñanzas más directas desde el inicio fueron las de mi madre, Juana García Abás, escritora y poetisa, quien me mostró las posibilidades primordiales del camino de la plástica. Mediante ella también llegó la obra de pintores cubanos como Fabelo, Pedro Pablo Oliva, Abela, Wifredo Lam, Carlos Enríquez y Servando Cabrera. Luego, la enseñanza adquirida de mi análisis apasionado de ciertos artistas europeos, iría completando este sendero de relecturas y hallazgos. Durero, Peter Bruegal, El Bosco, Goya, Rembrandt, Paul Klee, Doré, Miró, Hiroshigue, y otros como Leonardo da Vinci y el genial cineasta ruso Andrei Tarkovsky, me mostraron que el arte es una actitud y una visión totalizadora del ser y no el estéril abrevadero de un determinado oficio sin profundidad espiritual.
 

-¿Cuánto le ha ayudado ser

hijo de Juana García Abás? 

Muchos horizontes se volvieron próximos y reales de manos de mi madre, tanto en lo artístico como en lo personal. Ella es una poetisa del pensamiento y de la acción, y no ha pasado un solo día sin recibir de su voz alguna nueva lección o enseñanza esencial. Con humildad concibo mi obra en gran medida, como una ofrenda sencilla que le entrego sin fatiga.

-Usted ha dicho en otras entrevistas

que la obra de Fabelo lo marcó mucho...

Fabelo está para mí entre los artistas cubanos que marcaron una parte esencial de mi manera de aproximarme al dibujo y al arte de las transparencias, como también lo fueron Servando Cabrera o Carlos Enríquez.

-Muchos dicen que la figura masculina

de El Diablo Ilustrado es un reflejo suyo,

o de El Quijote, de Jesucristo,

o incluso del autor del libro.

¿Cuánto hay de cierto de en eso?

La figura de El diablo Ilustrado es el otro yo del autor, es esa visión interior del que asume la existencia como una travesía de iniciación, por eso la apariencia insiste en un personaje o en una máscara de viajero-guerrero que se balancea, como una entidad necesaria y común al sueño y a la poesía, entre los que labramos para el Diablo. En esa imagen hay tanto del autor del libro como de El Quijote, del Pequeño Príncipe o del Rey Arturo y del Ulises de Homero, más un pequeño por ciento del afán renacentista por el autorretrato, visto como una anatomía de la voluntad.

-Cuénteme de la experiencia de

dibujar las paredes del G Café.

Los dibujos del G Café se deben a la gentil invitación del presidente del Instituto Cubano del Libro, Iroel Sánchez, para que realizara libremente algunas alegorías, concediéndome de manera generosa todo aquel espacio que hoy se ha convertido en centro de reunión y de descanso para muchos estudiantes, jóvenes y pueblo en general, sin olvidar la oferta del club de lectura y el café, que completan el encanto y al voz del lugar.

-Algunos de los productos de la colección

de ARTEX que se ofertan en Arte en la

Rampa llevan obras suyas impresas.

Hay quien piensa que esto contribuye

a una mayor difusión y conocimiento

del trabajo de los artistas.

¿Cuál es su opinión al respecto?

Las ideas de ARTEX sobre la divulgación de la plástica son de interés  y no deben abandonarse, pues es cierto que para muchas familias puede constituir la única vía de tener en el hogar reproducciones del arte nacional de primer nivel. Creo también que con el tiempo el acceso a ellas sea cada vez más cotidiano y más fácil. Sería muy útil la incorporación a estas ofertas de reproducciones del arte universal que permitan una percepción más completa y sedimentada del fenómeno plástico a gran escala, de modo que entonces, por contraste, el arte nacional adquiera más claramente su brillo y su color inconfundibles en medio del espectro visual mundial.

-¿Qué sueño le queda por

hacer realidad como artista?

Todo instante es el nacimiento de un nuevo mundo. Todo está siempre por hacerse y por soñarse también. El artista debe sentirse cada día en el mismo momento previo a la creación del Universo. 

ENTRE LA COMPULSIÓN Y LA FUENTE INFINITA DE ENTRETENIMIENTO

ENTRE LA COMPULSIÓN Y LA FUENTE INFINITA DE ENTRETENIMIENTO

El comediante y el músico se mezclan en la personalidad de Anael Granado, más conocido por el gordo Titi.

SERGIO ALEJANDRO GÓMEZ GALLO ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un niño corre a saludarlo: ¡Titi, Titi!, y se escucha un murmullo. “Mira, ese es el gordo de la televisión”, y aunque Anael Granado (el Titi) no se considera famoso, cuando sale a la calle, no le faltan muestras de aprecio. Hacer de la vida cotidiana su cantera para provocar risas le ha dado el reconocimiento de la gente. El que lo conoce mejor, sabe que Anael no termina en el humorista; a la sombra de sus éxitos como comediante vive un talentoso compositor musical.

-¿Cuándo te diste cuenta

que querías ser humorista?

Yo no me di cuenta en ningún momento. Es una compulsión y una necesidad que se trae consigo. Desde pequeño me gustaba pararme en medio de los lugares y que la gente me mirara y se riera. El destape final fue en la Universidad cuando yo decía las cosas y las personas por alguna razón se reían.

-Eres graduado de Ingeniería Eléctrica

en la CUJAE. ¿Cuándo se produce el

salto de ingeniero a humorista profesional?

Fue casi inmediatamente: yo terminé la CUJAE en julio de 1993 y comencé en un grupo humorista profesional en septiembre del mismo año. Pasó poco más de un mes.

-¿Para qué te ha servido estudiar

una carrera universitaria?

Esto es algo que escuché decirle a un profesor y me ha servido mucho: la Universidad  te enseña a enfrentar mejor la vida y a buscar alternativas.

-¿Cómo descubres que eres famoso?

¿Famoso…?

-Yo sé que no te defines así, pero...

Vamos a entrar en tu nomenclatura. Yo me doy cuenta de la fama cuando las cosas que antiguamente para mí eran cotidianas dejan de serlo, digamos, montar en una guagua o caminar por la calle. Mucha gente te conoce y da lo bueno que tiene, pero otra da lo malo.

-¿Tu fama te ha sacado

de algún problema?

La licencia de conducción. Me han parado entre cinco y siete veces y nunca me han puesto multas.

-¿Consideras que haces

un humor social?

Sí. El humor que nosotros hacemos es más de un 80 por ciento social. No hablamos de la vida tal y como es, transmitimos las cosas con códigos alterados para que sea humorístico.

-¿Es difícil hacer ese tipo de humor?

Es difícil. Lo que más nos perjudica es la autocensura, te limitas a la hora de decir algo por el qué dirán. A veces piensas: me parece que esto está muy duro, tengo que aflojar o, incluso, cuando dices algo y el público reacciona demasiado, te limitas. La censura también existe, nosotros hemos tenido que cambiar espectáculos en lugares porque al director del teatro le ha molestado o porque a alguien del público el día anterior le incomodó. Pero para mí la más importante es la autocensura.

-¿Cuál es la peor pesadilla

de un humorista?

El humorista tiene una cosa que lo diferencia a otras manifestaciones del arte. Cuando en otras tienes un día malo la forma en que lo expresas es más sutil. Los especialistas podrían notarlo, pero en el gran público puede pasar inadvertido. Nosotros estamos en una línea muy fina entre el ridículo y la euforia: por un cambio de acento o una pausa fuera de lugar, el chiste no funciona y pasas directamente al bando del ridículo y todo el mundo se da cuenta.

-Hay en ti dos facetas: El Titi

que sale en televisión y trabaja

en los clubes, y el Anael Granado

que hace música y sólo sale en los

créditos. ¿A qué le atribuyes que

el primero sea mucho más conocido?

El humor es como la pólvora, la música no. La propagación de la música es mucho más lenta. Aquí en Cuba hay una inclinación natural al humor, hay mucha necesidad de humor; además, es una de las manifestaciones artísticas más económicas. A un humorista lo paras en cualquier lado con un micrófono, o sin él, y se puede dar la función. Esto ha permitido que el humor llegue a muchos lugares y se propague más rápido.

-¿Qué es la música para ti?

La música es una fuente de entretenimiento infinita. La música en sí es infinita y como lo es, tienes la posibilidad de divertirte con algo que siempre va a cambiar. Me da también la posibilidad de la soledad que disfruto mucho.

-¿Cómo se mezclan tus dos facetas con

el Anaelito de su casa y sus amigos?

Ahora, como profesionalmente soy humorista, me administro y disfruto más escuchar que hablar. Muchas veces llego a encuentros entre amigos y lo que quiero es estar callado, no soporto estar en primera línea poniendo el tema y poniendo la gracia. La música..., bueno, la música... no puedo separarme: soy las dos cosas.

-El Titi no pasa inadvertido en ningún

lugar. ¿Crees que el físico te ha ayudado

a consolidar una identidad que

te diferencia de los demás?

El físico ha sido muy importante, cosa que lamento, estoy ahora en una dieta severa que pienso funcione y esa imagen va cambiar y cuando cambie, veremos qué sucede. Cuando yo empecé en el humor pesaba aproximadamente 150 libras menos de las que peso ahora y era cómico. La gente no decía: si él fuera gordo fuera más cómico.

El Titi como es un gordo es más propenso a ser un antihéroe, las personas se identifican con los antihéroes. Los gordos somos como los marginados de la sociedad y si te encuentras con un gordo que es triunfador y bromista, la gente se identifica. Con Otto, mi compañero de trabajo, pasa una cosa curiosa: la gente le dice que para él todo es fácil porque no es gordo y que el mérito es mío porque siendo gordo he salido adelante. Mi esperanza es que independientemente de mi peso siga siendo cómico.

-¿Estás conforme con

lo que has logrado?

Estoy conforme con el humorista, pero no con la parte de la música. Las fórmulas del humor están hechas y son bastante rígidas, no pienso que pueda lograr mucho más de lo que he logrado. Sin embargo, como la música es tan abstracta, tengo más caminos y más puertas que tocar. Quiero explorar más en la música.

Ficha técnica:

Tipo de entrevista: De personalidad.

Objetivo Central: Conocer las facetas de la vida profesional del entrevistado.

Objetivos secundarios: Ahondar en su personalidad. Conocer sobre su historia personal. Conocer sus planes profesionales.

“LA MEDICINA Y EL TEATRO VAN DE LA MANO”

“LA MEDICINA Y EL TEATRO VAN DE LA MANO”

Para la doctora Elizabeth Esquivel, ser anestesióloga le ha servido para escribir muchas de sus obras. Obtuvo el Premio Hispanoamericano de Teatro.

Texto y foto:
ANGÉLICA M. MENÉNDEZ HIDALGO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A Elizabeth Esquivel la conocen muchos como excelente residente en anestesia, como incansable médico que ha salvado innumerables vidas en diversas partes del mundo. Sus profesores no la imaginan en otra faena que no sea la medicina. Vestida de verde o de blanco parece casi imposible relacionarla con la dueña del Premio Hispanoamericano de Teatro que pende en un enorme cuadro de la sala de su casa.

Parafraseando el viejo dicho “insólito, pero cierto”, esta mujer definitivamente esconde encantos. En las noches, cuando casi termina el largo día de trabajo en cualquiera de los múltiples hospitales de Ciudad de La Habana donde brinda su servicio, se sienta a dar alas a su imaginación y, como ha hecho desde pequeña, escribe y escribe obras de teatro que han ido acumulándose con el paso el tiempo.

Con timidez y a petición de su hermana, decidió presentar una de sus obras más queridas en Los Juegos Florales Hispanoamericanos, uno de los concursos más antiguos del continente y, para su sorpresa, obtuvo el Premio de Teatro.

Esas son sus dos pasiones: la medicina y escribir, y parece que en ambas tiene un gran don. Así transcurre su vida, entre libretos, guiones y batas blancas.

“Desde pequeña me gustaban las dos cosas, pero llegó el momento de decidirme por una. Ese año comenzaron las pruebas de ingreso y una estaba en letras y otra en ciencias. Tenía que hacer cinco exámenes, eran muchos y preferí la Medicina porque valoré tendría más oportunidades.

“En mi etapa de estudiante, las carreras se veían de otra forma.  Se apreciaba más ser médico que una carrera de dramaturgia o teatro, no sé por qué, pero era así, y no puedo negar que influyó bastante.” 

La palabra arrepentimiento no ha tenido espacio en ella, pues adora ser médico. Como no tiene dos vidas para dedicar a ambas vocaciones el tiempo que se merecen, distribuye sus horarios para que en las noches pueda tomar la pluma y escribir.

“Nunca he podido abandonar el teatro, en la escuela de Medicina se hacían pequeñas obras con lo que yo escribía. En quinto año de la carrera recuerdo que me presenté al concurso Cuba Vive.

“Había que desarrollar el tema de los efectos del bloqueo en la salud, y como es algo tan manido, lo hice con una obra teatral, y parece haber gustado porque obtuve el primer lugar y me proporcionó ser delegada de honor al Festival Internacional de la Juventud y los Estudiantes.”

Ella para escribir necesita inspiración, pero no espera que llegué espontáneamente: “Mi familia es mi musa. Una vez estuve tres años en una misión internacionalista, lejos de todos, solo con mi esposo, y no produje nada de nada, y en cuanto los vi, que sentí que estaban cerca, regresé a las andadas.

“Aunque sería muy injusto hablar de familia y no destacar a una personita en específico, mi hermana, que es mi ángel guardián. No solo porque ha estado en todos los momentos necesarios, sino porque me brinda  gran parte de la teoría que necesito. Ella  es periodista e impartió cursos de dramaturgia, domina la técnica, pero no escribe, y al notar que tenía esta habilidad, me ayudó.”

-Volviendo al premio,

¿sentía que podría ganarlo?

Para mí era casi imposible, había personas consagradas por completo a este saber y sabía que eran mejores. Yo solo tardé una semana en escribir la obra que, por cierto, no pegaba mucho para un concurso internacional, pues reflejaba al mismísimo cubano.

Es una comedia basada en hechos reales. Trata de un señor ciego, está solo, viudo, sin hijos y vive en una mansión del Vedado. Allí aparecen varias personas para cuidarlo y luego quedarse con la casa. También tiene una familia en el Norte, interesada en la casa. En fin, la trama son esos personajes detrás de la casa y el viejo que es ciego, pero no bobo, hace también de las suyas. Se llama A la caza de una casa.

-La medicina y el teatro son campos

muy diferentes y complicados,

¿para usted tienen alguna relación?

En mi vida, la medicina y el teatro van de la mano. Una, aunque parezca que no, influye en la otra. Escribir me relaja cuando estoy estresada y la medicina, en especial la anestesiología, me ayuda a crear historias, me sirve de punto de partida.

Muchas de mis obras tratan casos muy dramáticos de niños enfermos. Por ejemplo, cuando estuve en Timor Leste vi el caso de una niña que nació con tuberculosis, una enfermad muy común allá y, para salvarla, los padres, con tuberculosis también y sin recursos para la medicación o la alimentación, se la dieron a un pastor extranjero, quien dijo que se ocuparía de la niña con la condición de que la familia no se acercara más a ella.

Cuando llegué a Cuba enseguida escribí esa historia y le puse Gabriela, el nombre puesto por aquel hombre a la niña.

-¿Dónde ha tenido mayor reconocimiento,

en la salud o en el teatro?

Si lo miro por el sacrificio y el esfuerzo, definitivamente he tenido mayor reconocimiento en el teatro, porque recuerdo que A la caza de una casa la escribí en una semana. Se perfeccionó después, pero el sacrificio como quiera que lo mire es mayor en la medicina, es donde de veras he dejado de dormir y le he puesto mayor empeño.

Hasta que fui Médico General Integral disfruté de mucho reconocimiento; cuando estuve en otros países también lo tuve, pero como anestesista soy casi invisible.

No lo puedo negar, a veces es un poco frustrante ver como algo, a lo que no le dedico ni una cuarta parte de mi tiempo, la gente lo gratifica y lo reconoce; y en lo otro, donde doy todo de mí, es prácticamente anónimo, pues el paciente aún no conoce la dimensión de nuestro trabajo.

-¿Por qué escogió esa especialidad?

Porque me gusta y, además, es una deuda. Cuando tenía 14 años estuve muy grave, en terapia intensiva, y al estar más recuperada vino la visita de todos los médicos para preguntarme cómo seguía, en eso llegó el anestesiólogo, me tocó y dijo: “¿Te acuerdas de mí? Y yo le respondí que no, que no sabía quien era, y ese hombre puso una cara que aún hoy la recuerdo.

Pero eso no fue todo, luego de graduarme, en Timor Leste, le salvamos la vida a una niña y vi cómo el anestesiólogo dio todo de sí para salvarla, y cuando fuimos a verla, ese hombre le hizo a aquella muchachita la misma pregunta que me habían hecho a mí, y ella igualmente dijo que no se acordaba.

-¿No ha escrito esta historia?

No, no lo he hecho aún, pero es una excelente idea, sería una historia preciosa.  ¡¿Cómo no se me ocurrió antes?! Prometo que será lo próximo a escribir, de seguro sale algo bien.

Ficha Técnica:
 
Objetivo central: Investigar sobre la aptitud de Elizabeth para escribir teatro, a pesar de dedicarse a una rama completamente diferente, que es la medicina.

Objetivos Colaterales: Indagar qué relación tiene la anestesiología con el teatro. Saber con cuál de las dos ha sido más reconocida y su opinión con respecto a esto.

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Directa.

Tipo de título: De cita textual.
Tipo de entrada: De presentación.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas: 1-directa, cerrada; 2-directa, abierta; 3-directa, abierta; 4-directa, abierta; 5-directa, cerrada.
Tipo de conclusión: Opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas: Agencia de Información Nacional: Obtiene cubana premio Hispanoamericano de Teatro. En: laventana.casa.cult.cu. Consultado el 15/07/09.