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Isla al Sur

Nosotros, los del 280

CIENCIA CONTEMPORÁNEA

CIENCIA CONTEMPORÁNEA

A disposición de los estudiantes de la Universidad de La Habana, investigaciones sobre los desafíos del hombre moderno.

MARÍA CARIDAD GUINDO GUTIÉRREZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Al servicio de los estudiantes universitarios y con el propósito de fortalecer sus conocimientos, el fondo antropológico  de la Biblioteca de Filosofía, Historia y Sociología de la Universidad de La Habana reabrió sus puertas desde el mes de noviembre.

Los archivos antropológicos se localizan en el fondo especializado  ubicado en la institución, el cual cuenta con 1 400 ejemplares. Las obras fundamentales son Lo ideal y lo material, de Maurice Godelier, Modernidad y Sociedad, de Dariel Bell, Materialismo cultural, de Marien Harris, y La modernidad, un proyecto inconcluso, de Jugen Habermas, entre otros documentos exclusivos de reconocidos investigadores, afirmó Ramón Ramos García, director de la biblioteca.

Estos textos son consultados por estudiantes y profesores de diversas facultades en la preparación de tesis, maestrías, doctorados y otros trabajos de investigación. Los ejemplares abordan temas de economía politlca, religión, vigencia del marxismo, cultura y principales desafíos del hombre en la época contemporánea.

Ramos García destacó la relevancia de los documentos para  el análisis de los procesos sociales del mundo actual: "El fondo se enriquece cada año con los donativos de organismos e instituciones que, de esa forma, contribuyen al desarrollo científico de las nuevas generaciones".

El fondo surgió a partir del  convenio firmado en el año 1992 entre la Universidad de La Habana y el Centro de Investigación y  Documentación de Ciencias Sociales para América Latina y el Caribe de la Universidad de Suiza, con el propósito de promover la investigación, la docencia y el intercambio de materiales bibliográficos sobre temas antropológicos y etnológicos, a partir de creadas las bases para el estudio de esas disciplinas en la mayor de las Antillas.

FICHA   TÉCNICA:

Tipo de Título: Genérico

Tipo de Lead: Sumario de Cómo

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional

Valores-noticia: interés colectivo, proximidad, originalidad, novedad.

DE CONTADOR DE CUENTAS A CONTADOR DE CUENTOS

DE CONTADOR DE CUENTAS A CONTADOR DE CUENTOS

Dialogar con el profesor Eduardo Cairo Valcárcel, de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, es como hacerlo con un amigo de toda la vida.

DAINERYS MACHADO VENTO,

estudiante de cuarto año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Foto: REYNIER DEL CALVO MATO

"Nací en Ciudad de La Habana, 1941, en el reparto Villa Elena, Guanabacoa, y lo que más recuerdo de mi niñez es la escuela primaria. Se llamaba Lancha, y estaba en la calle Rafael de Cárdenas, entre Amenidad y Desamparados.

"El día en que triunfó la Revolución estaba en mi casa, con la familia, y escuchamos el anuncio de que se había ido el presidente, el tirano Batista, y la noticia conmovió al barrio...y a toda Cuba. Fue un motivo de enorme satisfacción, y surgió la esperanza de que venía la transformación, de que venía la paz, la tranquilidad. Realmente guardo en la memoria ese día con una alegría enorme: todo el mundo salió para la calle, todo el mundo se felicitaba; la agitación que se había producido en aquel momento causaba alegría.

"En esos primeros años para la inmensa mayoría del pueblo no hubo ningún momento de incertidumbre, al contrario: creció la utopía de la libertad, del desarrollo, de la equidad. Fueron años de ensoñaciones  que todavía muchos conservamos, sobre todo por la fe que tenemos en el proyecto social".

Dialogar con el profesor Eduardo Cairo Valcárcel es como hacerlo con un amigo de toda la vida. Diáfano de palabras, su conversación recorre anécdotas pasadas, leyendas, cuentos simpáticos e historias presentes con la naturalidad de la que se apropian los que ejercen a diario el arte de la comunicación.

"Cuando terminé mis primeros estudios empecé Contabilidad en la Escuela de Comercio de Guanabacoa, y después seguí en la de la Víbora. Entré en la Facultad de Economía de la Universidad en el año 1963, ó 64, no recuerdo exactamente.

"Para entonces hubo un cambio en la política económica del país y se transformaron las organizaciones de las estructuras económicas: la Facultad de Economía se redujo enormemente. Muchos tuvimos que cambiarnos para otras carreras. Elegí Psicología para continuar estudios porque siempre me ha gustado investigar sobre el comportamiento del hombre, bueno, del hombre o de la mujer...de las personas; aunque también me gustan mucho las Matemáticas, por eso imparto Metodología de la Investigación, aunque practico la psicología, y dentro de ella la neuropsicología.

"A esa especialización llegué porque al graduarme en Cuba, en la orientación de psicología clínica, trabajé unos años en la Facultad y después fui a estudiar a la antigua Unión Soviética. En Moscú obtuve el título de Doctor en Ciencias Psicológicas, en la especialidad de Neuropsicología, eso fue en el año 1979".

Apoya sus palabras con el golpe continuo de su mano derecha sobre la mesa alrededor de la cual estamos sentados. Cuando el profesor Cairo habla, se desborda, a través de sus ojos, una inefable admiración por la profesión que practica.  

"Creo que la principal diferencia entre la Universidad de los años de la década del 60 del pasado siglo, en la que estudié, y la del presente es que, en aquel entonces, éramos muchas gente, y hoy es el pueblo entero. ¿Por qué el pueblo entero?, porque antes, cuando se hablaba en la Universidad, se decía que en ella estudiaban muchas personas, sobre todo muchos jóvenes, quienes pudieron hacer estudios superiores gracias al triunfo de la Revolución; pero hoy es un pueblo, porque hay una Universidad en cada uno de los 169 municipios.

"Yo participo directamente en los trabajos de esas sedes, y siento mucho regocijo por la labor que en ellas se realiza. Realmente estoy muy esperanzado, estoy convencido de que la de hoy es la Universidad que nos corresponde desarrollar, y es la que deberían desarrollar la inmensa mayoría de los pueblos. Es la alternativa, la única  factible para dar a la gente lo que requiere y vivir una vida más plena.

"Entre los jóvenes la diferencia que veo es que la amplitud y profundidad de los conocimientos que tienen en el presente no son los que, al menos yo, tenía cuando ingresé en la Universidad. ¡Ah!, ¿que algunas veces los profesores nos quejamos de que tienen deficiencias o insuficiencias?, es cierto. Yo digo: "¡qué bueno!", porque lo que nosotros queremos es alcanzar cada vez un mayor nivel. Los  que fueron alumnos míos el año pasado vienen y me preguntan: "Bueno, profesor, ¿qué le está pidiendo a los muchachos este curso?", y yo les digo: "Ni se lo imaginan: muchísimo más". Ahora les puede parecer mucho, pero cada año trato de darles más información, mejor información y con más experiencia, sacada de la propia y de la misma que me ofrecen los muchachos".

Preguntar por el profesor Cairo en la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana es tener la certeza de hallar rápido su paradero: no hay estudiante de pregrado, maestrante, docente o trabajador administrativo que no lo conozca. Y acaso en la admiración que le profesan por la excelencia de su trabajo, no encuentren ni la más mínima pista de que un día su camino parecía bien diferente al que vive hace más de 35 años.

"Siempre ha existido la opción de cambiar de una carrera universitaria a otra, siempre hubiera sido posible un cambio, y aunque tal vez no hubiese abandonado la Facultad de Economía, creo que mi interés por el comportamiento de las personas lo he materializado mucho más en esta carrera; pero mis amistades más cercanas, sobre todo mi familia, saben que sigo siendo contador...me encanta la economía, y para suerte mía, mi esposa, Miriam, es contadora-con ella estudié en la Escuela de Comercio hace más de 40 años-; uno de mis dos hijos también es contador. A veces les digo, en broma, que antes era contador de cuentas y ahora, como soy psicólogo, soy contador de cuentos. Entonces mi hijo me dice: "¿Cómo dices eso, papá?", y le digo: "Porque las personas dicen que los psicólogos siempre estamos dando consejos, conversando, pues yo parafraseo eso".

"Pero me sigo sintiendo contador en cualquier lugar que vaya, y también porque me honra mucho haber tenido la experiencia de participar en el trabajo de las primeras empresas revolucionarias, de los años iniciales del proceso.

"Aunque siempre tuve una aspiración: el trabajo de la docencia. Pero la docencia como la practicamos en Cuba, porque se da la posibilidad al profesor, y además se le exige, que imparta clases como parte obligatoria de su trabajo, y también debe investigar y prepararse para brindar servicios acordes con su especialidad. Eso me fascina, y gracias a ello me sigo sintiendo estudiante.

"Desearía tener más energía para estudiar más, es imprescindible. No es una valoración subjetiva aquella que dice que el desarrollo de la ciencia avanza vertiginosamente: se pueden solucionar algunos problemas con los conocimientos adquiridos, pero cada vez son más los problemas nuevos que surgen para los cuales no se está totalmente preparado. El peligro del analfabetismo funcional existe, no es que surja un completo analfabeto, pero sí un discapacitado para enfrentar las nuevas tareas, y el ejemplo más claro está en la constante actualización de las nuevas tecnologías.

"Que exista una gran cantidad de conocimientos sobre diversos temas, impide que un hombre solo pueda hacerlo todo, el trabajo en equipo determina el progreso. ¡Ah!, y, por supuesto, la persistencia y la insistencia que cada persona debe tener, como cuenta la historia en la que le preguntan a un destacadísimo inventor: "¿Usted va a insistir en resolver ese problema, si ya ha hecho mil intentos y no lo ha logrado?", y él contestó: "Pero ya sé mil formas distintas de cómo no se hace".

"Por la necesidad de mantener esa dialéctica soy de los que piensan que es imprescindible que nuestra profesión sea constantemente renovada por nuevas graduaciones. Solo el conocimiento no es suficiente para llevar a cabo cualquier obra, hace falta también la emoción. Estoy a favor de que cada vez sean más los jóvenes que se incorporen al claustro, para que se vaya produciendo un cambio paulatino, para que se combinen la experiencia, de los mayores, y la energía propia de la juventud. Esa es otra de las razones por la que me siento tan contento con la educación a distancia, porque creo que desempeña un papel trascendental en la formación de la juventud.

"Como la creación de sedes universitarias no había visto una transformación tan grande en el campo de la educación desde la primera y más importante, que fue el proceso de alfabetización.

"A veces escuchas que alguien dice: "Pero es que hay profesores que son demasiado jóvenes para enfrentar la tarea universitaria", y tenemos que contestarle: "¿Y cuando tenías 14 años y te fuiste a alfabetizar?". O cuando alguno de nosotros fuimos miembros de la dirección de la escuela y no éramos egresados todavía: yo fui subdirector de beca de esta institución, y era estudiante. Entonces, cuál es la dificultad, si hoy el nivel cultural es mucho más alto, ¡¿qué hay insuficiencias?!, ¡qué bueno!, son las que avalan la necesidad imperiosa de seguir trabajando por alcanzar nuevos estadíos.

Cuando necesita "hacer cosas" se "esconde" en el Laboratorio de Neuropsicología, donde el silencio es absoluto y una inmensa puerta cerrada frena el paso de las visitas ante la posibilidad de que un toque indiscreto interrumpa un trabajo importante. Un pequeño cerebro, en un gran frasco de formol, delata la materia prima de su especialidad; mientras las paredes y meseta, recubiertas de losas blancas, no muy viejas, ni muy nuevas, narran en silencio la historia del hombre que las vive. 

"En la familia el cariño es muy importante, tanto como el apoyo que se den sus miembro: no tuve unos padres lo suficientemente letrados como para que me dieran la ayuda, digamos profesional, que pudiera haber requerido, pero mi mamá me decía: "Vamos a hacer la tarea, ¿cuál es el problema?...revísala bien", había una disposición de compartir ese momento conmigo y eso me causó una grata experiencia.

"Es lo que trato también de continuar, sobre todo ahora con los nietos, que soy más maduro. A veces traen planteamientos con los que me deslumbro, sobre todo con uno de los nietos que viene y me dice: "Abuelo, pero tengo que entregar la tarea, tienes que ver esto y aquello", y yo le pregunto: "¿Pero quién tiene la tarea, yo o tú?", y después le digo: "Bueno, vamos a hacerla, vamos a trabajar en eso". Así se fortalece la relación, el afecto, los sentimientos mutuos.

"Hasta ahora soy el único psicólogo de la familia, y me dicen en broma que conmigo es suficiente.

"¿Qué cuál ha sido hasta ahora el mayor reconocimiento profesional que he recibido? Realmente me sorprendió muchísimo que me otorgaran, en diciembre de 2007, el Premio "280 Aniversario de La Universidad de La Habana". A mi juicio, en esta Facultad hay muchísimos profesores que tienen más méritos que yo en la labor que realizan. He aprendido de muchos de ellos y he tomado ejemplos de algunos que son contemporáneos; sin embargo, siento que he sido depositario de un premio importantísimo: de todos los reconocimientos que he recibido, es el que más trascendencia tiene para mi, porque me fue otorgado solamente según el criterio de los estudiantes de la Facultad.

"Creo que el más enriquecedor de todos los trabajos es el que se hace con los estudiantes, aunque nunca he estado desligado del ejercicio profesional. En la Facultad de Psicología llevo casi 40 años...40 años viniendo al mismo lugar, haciendo todos los días lo mismo; pero siempre con una emoción distinta, porque las cosas cambian. Porque cuando los alumnos cambian todo se renueva.

"En el trabajo, como profesor, la distancia y el respeto no son incongruentes, porque el respeto se gana con el actuar y no con la distancia que se imponga al estudiante. La relación es importante cuando se quieren lograr avances en cualquier sentido, y tiene que ser congruente con el contexto donde se encuentren las personas".

Se percibe el fin de la entrevista. Solo entonces toma con una mano la agenda negra, repleta de papeles, en la que el uso diario ha impreso el desgaste que impide leer el año al que pertenece. "Gracias, profe". Stop. La conversación continúa más allá de lo que recoge la cinta del microcasete de la grabadora. En espera: una reunión con los maestrantes, un almuerzo, una actividad en el Aula Magna. "Gracias a ustedes". La última anécdota provoca sonrisas.

"Nunca he ido al psicólogo, adonde sí me llevaron muchas veces fue a la Dirección cuando estudiaba en la Primaria, ¡era intranquilooooo!, menos mal que en sexto grado me apacigüé un poco".

En sus ojos se perciben otras mil historias por contar.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

¿ALMA MATER?... ¡ES LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA!

¿ALMA MATER?... ¡ES LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA!

La Doctora en Ciencias del Arte, María de los Ángeles Pereira, conversa sobre varios aspectos referentes a su profesión, y el dominio que demuestra la legitima como Profesora Integral de la casa de altos estudios.  

LUISA MARÍA GONZÁLEZ GARCÍA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

foto: MARÍA DE LOS ÁNGELES GARCÍA MONTERO

“El arte es una parte muy importante de mi vida. Desde niña sentí esa inclinación, y ya en el preuniversitario sabía que lo quería estudiar. También he tenido siempre afinidad por la docencia, tanta, que mis profesoras querían que entrara al Pedagógico. Pero como allí no se estudiaba Arte, no consideré la posibilidad. Y te digo algo: incluso si se hubiese estudiado, yo no habría aceptado, porque también quería entrar a la Universidad de La Habana. Esas tres cosas son imprescindibles para mí: el Arte, la Docencia, y la Universidad de La Habana.”

La doctora en Ciencias del Arte María de los Ángeles Pereira ha logrado sus tres deseos, hoy es Profesora Auxiliar del Departamento de Historia del Arte de la Facultad de Artes y Letras. Con la impresionante elocuencia que la caracteriza confiesa: “Impartir clases me llena de satisfacción, y es una inmensa tarea formar estudiosos del Arte con la preparación requerida. Saber que los gustos estéticos y las capacidades de apreciación y valoración de mis alumnos dependen de lo que yo digo en el aula, en las conversaciones de pasillo, o en el estudio de televisión del programa Universidad para todos, es un gran reto. Mi esfuerzo se encamina a lograrlo de la mejor forma posible.”

-Tradicionalmente se piensa que el arte es una manifestación para la elite de la sociedad. ¿Coincide usted con ese criterio?

No, para nada. No creo que el arte sea sólo para la elite de la sociedad, porque pienso que forma parte de las personas y convive con ellas. Todos tenemos una vis artística, lo que hace falta es despertarla. Claro, algunas manifestaciones atraen más a las multitudes que otras. Por ejemplo, la mayor parte de la gente va más al cine que al Museo Nacional de Bellas Artes, pero eso no significa que esté apartado de la vida de la sociedad en general. Tal vez esa fuente que está en el parque, cerca de tu casa, la que ves desde niña cuando ibas al círculo infantil o a la escuela, y en la que ahora te sientas a conversar con el enamorado, deje en ti una huella más profunda que la película efímera que viste un día en el cine.

Te puedo hacer una anécdota: una magnífica profesora mía fue a ver al Guernica de Pablo Picasso, cuando todavía estaba en un museo de Nueva York. Entre tantas personas que lo admiraban, ella vio a una señora que lloraba frente al cuadro y la identificó como hispanohablante. Se le acercó y le preguntó si se sentía mal o le pasaba algo, y la mujer le respondió: “Mire, yo no sé casi nada de arte y no tengo mucha cultura. Tampoco entiendo lo que dice el guía, pero aunque no conozco nada de esta pintura, no sé por qué me impresiona tanto. Hay algo muy fuerte, muy duro en ella que me emociona, y no lo sé explicar”. El arte, y sobre todo el buen arte, es capaz de llegar a todas las personas que conforman la sociedad.

-¿Y no cree que mientras más preparación intelectual tenga una persona, mejor comprenderá y valorará una obra de arte?

Sí, eso es totalmente cierto. Mientras más profundo sea el conocimiento artístico y cultural, más herramientas se tendrán para realizar el proceso de decodificación de una determinada obra. Conocer los diferentes estilos y movimientos desarrollados a lo largo de la historia, dominar las mejores creaciones y los mejores creadores, saber los códigos del arte y de los artistas, son instrumentos que indudablemente desempeñan un papel fundamental para entenderlo y apreciarlo.

Vuelvo a Picasso y te cuento otra anécdota. En una ocasión, una señora se paró frente a una de sus pinturas y aseveró: “Yo no sé por qué este pintor es tan famoso, si sus pinturas no dicen nada”. Picasso la había escuchado y se le acercó para comentarle: “Esa pintura dice mucho, es usted quien no sabe verlo”. Entonces le mostró un libro en francés y continuó: “Yo no sé francés, por eso no puedo leer este libro, pero eso no me da derecho a decir que ahí no dice nada, soy yo quien no lo sabe ver”.

Sin embargo, aunque una persona no tenga preparación, puede llegar a sentir el valor de una pintura o una escultura. El hecho de que a veces no sepamos todos los códigos implícitos en una obra, no significa que no podamos apreciarla. Tal vez, de aquí a unos cien años, un niño vaya al Museo Nacional de Bellas Artes, y sin conocer sobre el tema, se detenga impactado frente a una pintura de Wilfredo Lam, porque la textura, los colores y las formas, le transmiten que está ante una gran obra.             

La profesora Mary Pereira, como todos la conocen, es autora de varios artículos publicados en revistas y antologías. También ha compartido su labor docente con otras tares como la jefatura del Departamento de Historia del Arte, vice-decana de la Facultad de Artes y Letras, y actualmente es la presidenta de la Comisión Nacional de la carrera Historia del Arte.

“La Comisión es un órgano de trabajo encargado de diseñar y perfeccionar los programas de estudio de la especialidad en el país. A nosotros nos corresponde supervisar el correcto cumplimiento de los mismos, y a la vez, depurarlos. Cada cierto tiempo, unos ocho o diez años, confeccionamos un nuevo plan de estudio que no es borrón y cuenta nueva, es decir, valoramos los elementos positivos del anterior para mantenerlos, y evaluamos aquellos aspectos que no funcionaron bien para corregirlos. Sobre esa base trabajamos para que la carrera se imparta cada vez con mayor calidad.”

-¿En qué universidades del país se estudia la carrera?

Historia del Arte se estudia sólo en nuestra Universidad y en la de Oriente. Por supuesto, aquí es mucho más antigua. En estos momentos no tenemos planes inmediatos de abrirla en otra provincia. La especialidad es muy costosa; por ejemplo, los libros que requiere son de altísima calidad en las reproducciones de imágenes y fotografías. No obstante, ahora con las computadoras podemos obtener los materiales necesarios más fácilmente. Esto sería un adelanto que posibilitaría su apertura en otro centro del país, pero de inmediato, no hay nada en concreto.

-¿Qué opinión le merece la producción actual de arte en nuestro país?

Yo no soy de los que opinan que el arte en Cuba está en crisis, pero es cierto que este no es nuestro mejor momento. En la década de los años 80 del pasado siglo, hubo una explosión artística; fue una etapa de rupturas, transgresiones y toda una serie de tendencias que ensalzaron la plástica cubana. Sin embargo, en la actualidad no es así. Y no se debe a falta de talento, o de trabajo, no, para nada; tenemos muy buenos artistas, pero pienso que no están creadas las condiciones para desarrollar el arte a plenitud, no están funcionando los circuitos institucionales necesarios.

Te puedo poner el ejemplo de los recursos materiales. Tenemos varias instituciones culturales cuyos inmuebles se encuentran en estado de deterioro y, en muchos casos, pendientes de una remodelación capital. Pero incluso, aquellos inmuebles que no están en esa situación tan grave, tienen problemas materiales serios para cumplir con las exigencias del montaje de una exposición. Ahí se incluyen las condiciones de iluminación, de pintura, etc. Pero, además, en el arte actual hay muchísimas obras cuya producción presupone una intervención en el espacio, y después, es necesario que en esa pared, en ese muro, en ese piso de la galería, se reponga lo que se vio afectado.
 
Eso sin contar con los medios digitales y las nuevas tecnologías. Si asistes a una exposición una semana después de la inauguración, es posible que te pierdas todo lo que es video-proyección, que tiene un peso importantísimo. ¿Por qué razón? Porque no cuentan con el equipamiento: los Data Shows, el cañón de proyección, las computadoras o las laptops, los monitores…

Pienso que estamos enfrentando una crisis institucional, pero tampoco podemos perder de vista la necesidad de una mirada trans-territorial. Mucho arte cubano se está produciendo fuera del país. No hablo de los artistas que viven con carácter definitivo o temporal en el exterior, sino de los que residen aquí, y en numerosas ocasiones tienen la oportunidad, a partir de becas, financiamientos o patrocinios, de hacer una buena obra, pero hacerla fuera. Y por supuesto, cuando regresan, casi siempre la obra queda en manos de la institución, la fundación o el museo que les otorgó aquella beca. Una buena parte del arte cubano se está produciendo fuera de Cuba. No todo, no digo que aquí no haya buen arte, o talento, o actividad expositiva, pero ciertamente no estamos en un buen momento.

-Algunos criterios apuntan que en nuestros días se hace arte comercial, es decir, que las prioridades del mercado determinan la producción de arte. ¿Qué piensa al respecto?

Es cierto que hoy día se observa un auge de la producción comercial, las llamadas obras de feria o de aeropuerto; y hay muchos artistas con talento que se ajustan a las prioridades del mercado. Pero no es una generalidad.

Y añado: no debemos mirar al mercado como un fenómeno negativo, ni afirmar que limita la creación; si se utiliza como es debido, constituye una herramienta valiosa para el arte, porque  le permite una mayor difusión. Los circuitos internacionales del arte funcionan estrechamente vinculados al comercio, aunque esto no significa que no haya exposiciones con carácter netamente promocional. La comercialización de una obra no le resta su valor cultural; la oportunidad de acceder al mercado y que el mercado te propicie la venta, el pago justo por lo creado, para nada va en detrimento de sus valores. Claro, siempre que no sea una obra que se prostituye en virtud de las concesiones al mal gusto o a la oferta fácil, sino que sencillamente se coloca dentro de los mecanismos internacionalmente establecidos.

Por eso considero que es perfectamente legítimo, y para beneficio de todos: del artista, del crítico, del promotor y de la institución que lo representa. Aclaro, yo no trato de santificar a los mecanismos de la llamada industria cultural, que es un monopolio, a veces tan agresivo e invasivo como el de cualquier otro sector de la producción. Yo solo trato de ver que el mercado de arte, por sí solo, no es negativo y sencillamente hay que convivir con él, y sacarle el mejor partido.
 
-En la actualidad es difícil, casi imposible, definir tendencias de creación artística. ¿La aplicación de las nuevas tecnologías tiene algo que ver con ese fenómeno?

Sí, eso está muy relacionado. Ahora precisamente, por la democratización de los medios como Internet, la web, el llamado ciberespacio, existen altos niveles de circulación e interconexión entre los artistas, los curadores, las instituciones de cualquier parte del mundo; y para cualquier crítico, profesor, o estudioso, resulta muy difícil decir: Bueno, estos son los 150 mejores artistas, o los que están liderando el movimiento. No, no. Quizás estos son los que tienen un mayor nivel de visibilidad, pero hay otros muchos. Cada día es más difícil hacer definiciones. Incluso la vocación  de la época y el espíritu post-modernos, nos hace más reacios a encasillar las producciones, porque en realidad los préstamos, los intercambios entre las expresiones artísticas son cada vez más amplios, y es riesgoso pretender una clasificación.

-¿Qué opina sobre la influencia de la globalización en el arte?

La globalización está muy presente en la producción artística, y eso es una amenaza para la preservación de los valores autóctonos de cada región. Aquí debemos prestar mucha atención. Los intelectuales, los artistas, los escritores, los periodistas, y todas las personas vinculadas al arte tenemos que trabajar por mantener vigentes nuestras raíces culturales y para no perder la identidad.

-¿Y no cree que más que globalización, es occidentalización?

Completamente de acuerdo. Lo que pasa que ellos mismos le ponen el nombre y no pueden auto-culparse.

-¿Cómo calificaría, en una frase, al Coliseo romano?

Paradoja entre civilización y barbarie.

-¿Catedral de Notre Damme?

Máxima espiritualidad.

-¿Leonardo da Vinci?

El hombre del Renacimiento.

-¿La Piedad, de Miguelángel?

Lo que menos se parece a Miguelángel.

-¿Noche de Ronda, de Rembrandt?

Tan maravillosa que te puedes meter en ella.

-¿Capilla Sixtina?

¡Oh!, extraordinaria. Una se pregunta, ¿cómo pudo ser?

-¿La balsa de la medusa, de Eugene Delacroix?

Espíritu, pasión.

-¿Petit danseuse, de Edgar Degas?

Expresión de lo lindo.

-¿Impresión del sol naciente, de Claude Monet?

¡Oh!, el inicio de una nueva era pictórica.

-¿Andy Warhol?

Un excéntrico.

-¿El Martí de la Plaza de la Revolución, de Juan José Sicre?

Cautivante.

-¿Alma Mater, de la Universidad de La Habana?

¡Es la Universidad de la Habana!

-¿Qué le parece la arquitectura de la Universidad?

La arquitectura de nuestra Universidad es, sencillamente, cubana. ¿Qué somos los cubanos sino una gran mezcla? Bueno, pues asimismo es nuestra Universidad: un compendio de muchos estilos y formas, no te digo todas, pero sí una gran parte. Es un gran resumen, algo magnífico y muy original. Y esos nuevos recintos añadidos al azar, como la casona ecléctica de la Facultad de Comunicación, o el edificio de la Facultad de Biología, aportan más diversidad y contraste a la magnífica arquitectura.

-¿Cómo se siente al ser reconocida con el título de Profesora Integral de la Universidad, justo en el aniversario 280 de la institución?

Bueno, ¡qué te puedo decir! Es un orgullo enorme, una satisfacción inmensa haber obtenido este título, y más cuando me ha tocado en un aniversario cerrado. Me siento realizada y a la vez comprometida, porque ahora el reconocimiento me impulsa a ser cada día mejor profesora y dar lo mejor de mí a mis alumnos. No obstante, y sin pecar de falsa modestia, te aseguro que hay muchos profesores merecedores también del título, profesores que desempeñaron y realizan tareas difíciles, y que de verdad lo valen. Pero, aunque el azar me favoreció, considero que soy una representación de todos los profesores integrales que, día a día, lo dan todo por la Universidad de La Habana.   

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo Central: Indagar sobre la labor de María de los Ángeles Pereira  en la Universidad de La Habana.

Objetivos colaterales:

Conocer lo que significa para ella ser seleccionada como Profesora Integral de la Universidad.
Obtener sus opiniones sobre algunos aspectos del arte y su producción en la actualidad.
Conocer su valoración sobre determinadas obras y personalidades relevantes de la historia del arte.
  
Tipo de entrevista:

Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De opinión autorizada.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de título: De Cita Textual.

Tipo de entrada: De Cita Textual.

Tipo de cuerpo: Mixto.

Tipo de conclusión: De Opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Entrevistada: María de los Ángeles Pereira. Tipo: No documental. Primaria. Directa.


Pereira, María de los Ángeles. Dos Artistas en Centenario. La Jiribilla, [en línea] Consulta: 1ro de diciembre de 2007. http/www.lajiribilla.com Tipo: Documental, Secundaria, Indirecta.


Pereira, María de los Ángeles. Escultura y escultores cubanos. Arte Cubano Ediciones, 2005. Tipo: Documental, Secundaria, Indirecta.


Pereira, María de los Ángeles. El tiempo y la representación artística. Arteamérica [en línea]. Consulta: 1ro de diciembre de 2007. http/www.arteamerica.com Tipo: Documental, Secundaria, Indirecta.


Pereira, María de los Ángeles. Escultura transeúnte. La Jiribilla, [en línea] Consulta: 1ro de diciembre de 2007.  http/www.lajiribilla.com Tipo: Documental, Secundaria, Indirecta.


 

ESTUDIANTES, ¡A SUS AULAS!

ESTUDIANTES, ¡A SUS AULAS!

El ingeniero principal de la reparación acometida desde el pasado año en la Facultad de Contabilidad y Finanzas, anunció para febrero la posible fecha de terminación de la misma.

Texto y foto: YENY ARMAS MÉNDEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Según los pronósticos constructivos, los estudiantes de la Facultad de Contabilidad y Finanzas de la Universidad de La Habana tienen probabilidades de incorporarse a su recinto académico el próximo mes de febrero, informó el ingeniero al frente de la reparación, Alfredo Sánchez Puerto.

La incorporación podrá realizarse tras un proceso de eliminación de riesgos por peligro de derrumbe, acometido desde hace varios meses mediante la colocación de una escalera contra incendios, un nuevo sistema de redes eléctricas, conductores de clima, falso techos y toda la carpintería exterior.

"El claustro de profesores realiza una labor extensa y difícil, pero la tarea aún no termina, comenzamos los preparativos para después de eliminado el peligro recibir a los futuros profesionales de las ciencias contables y financieras, e iniciar la reparación capital", expresó la decana de la Facultad, Mirna Hernández Ricard.

A su vez, Sánchez Puerto afirmó que en esta segunda etapa de reparaciones internas se colocará una escalera contra incendios y serán sustituidos los elevadores y canales de tuberías sanitarias e hidráulicas.

Expresó, además, que a pesar de la demora por la falta de recursos económicos, luego de concluida la segunda etapa de reparación capital en el período de un año, los estudiantes contarán con una facultad modernizada y de una alta calidad constructiva.

El Cuerpo General de Bomberos clausuró el edificio el 11 de diciembre del 2006 ante el peligro que corrían estudiantes y profesores del mismo.

Con la creación del Ministerio de Educación Superior en 1976, este centro de estudios pasa a denominarse Facultad de Contabilidad y Finanzas, constituyendo actualmente la institución docente de su tipo de más alto nivel en Cuba, además de ser el centro rector en el país para la enseñanza de esta rama del conocimiento. En el año 1950 le otorgaron el Premio Nacional de Arquitectura.

Ficha Técnica:

Tipo de Título: Llamativo

Tipo de Lead: Cita indirecta

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional

Valores noticia: Proximidad o Cercanía, Repercusión o Consecuencia, Interés Social.

ENTRE QUIJOTES Y SANCHOS

ENTRE QUIJOTES Y SANCHOS

Nilda Blanco Padilla, quien ha brindado su sabiduría a varias generaciones de estudiantes, confiesa haber aprendido también de ellos. Hoy solo reclama voz y fuerzas para no apartarse del magisterio. 

YOHANA LEZCANO LAVANDERA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

-Mamá, ¿Don Quijote existe?

-¡Claro!, ¿tú no me escuchas siempre hablando de él?

-Sí. Pero, ¿por qué yo no lo puedo ver?

-Él no es como nosotros, en vez de ser de carne y hueso y tener un cuerpo como el tuyo, está formado por letras y palabras que a su vez configuran oraciones y establecen una comunicación.

-¿Entonces el Quijote es como mi osito imaginario?

-Pues sí, tu muñeco no es como tú. Aunque no lo veas, puedes creer que sea de felpa, de terciopelo o de goma, pero eso no es lo más importante. Tú lo quieres porque es tu amigo, te gusta hablar con él y que siempre te acompañe. Eso mismo es lo que significa el Quijote para mí, el amigo que siempre me acompaña.

Nilda Blanco Padilla tuvo que establecer este diálogo dos veces en su vida. A pesar de que sus dos hijos se llevan diez años de diferencia, ambos le hicieron preguntas semejantes cuando solo contaban con cinco años de edad. Quizá esto fue así porque ellos crecieron rodeados de las peripecias de Sancho, de la locura cuerda del Quijote, o de sus fantasías con Dulcinea.

Cuqui, como le gusta que le llamen, es una profesora que ha dedicado gran parte de su vida a la Universidad de La Habana (UH), así como  al estudio y la enseñanza de la obra El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes y Saavedra.

“A mí me encanta mi profesión porque siempre hay necesidad de ejercerla en cualquier lugar. Mientras tenga voz y fuerza me va a ser muy difícil desvincularme del magisterio”.

Esta mujer, doble de grande por su sencillez y espontaneidad más que por su pequeño tamaño, es Profesora Titular. Ahora, jubilada, sigue impartiendo clases de postgrados en la Universidad.

“Estoy aparentemente retirada, pero desde el punto de vista espiritual continúo siendo de la Facultad de Artes y Letras porque de allí provengo y a sus aulas seguiré perteneciendo aunque no esté físicamente”.

Desde el inicio del presente curso escolar Cuqui cumple la función de vicedecana del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, facultad adscripta a la UH, en sustitución de Leonor Amaro, quien laborará en Angola hasta el mes de febrero.

Y aunque afirma que no sirve para mandar, sino para dar clases, ha asumido esta nueva tarea con entusiasmo. Fiel a su gran pasión, desde principios de 2008 impartirá Renacimiento Barroco a los alumnos de la carrera de Gestión y Conservación del Patrimonio Histórico-Cultural. Además, trabajará con la vicedecana en lo referido a cultura general en el ciclo básico -el primero de la carrera- y atenderá a los profesores de las asignaturas de Literatura y Cultura, hasta que en la Facultad se creen los departamentos docentes.

“A mí me trajo a San Gerónimo la doctora Carmen Barce el año pasado, durante todo el período de preparación, para ayudar en la confección del plan de estudio de la licenciatura. Fue un trabajo muy duro y de mucha responsabilidad.

“Me ha gustado ver nacer la Facultad, formar parte de este proyecto,  trabajar desaforadamente. Me encantó la iniciativa desde el principio, es un plan ambicioso, digno del Centro Histórico de La Habana y del doctor Eusebio Leal”.

A esta graduada de la Facultad de Artes y Letras no le fue fácil llegar a ser licenciada en Filología. Su historia es muestra de que cuando se persigue una meta con decisión, perseverancia y mucho amor, es posible alcanzarla, no importan los contratiempos que ello implique.

“Yo comencé a trabajar en el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográfico (ICAIC) con 18 años, pues al principio de la Revolución la Universidad estuvo cerrada por un tiempo.

“Simultáneamente matriculé en la Escuela de Letras (actual Facultad de Artes y Letras), pero quedé embarazada. De mi centro laboral partía para la Facultad, donde debía estar a las dos de la tarde y permanecer durante seis horas. No podía almorzar y llegaba a mi casa a las 8:30 de la noche. Así me era muy difícil continuar la carrera, lo que me obligó a abandonarla estando en primer año.

“Cuando nació mi hijo me reincorporé a estudiar, pero como tenía que atenderlo necesitaba matricular en una carrera que se cursara por la noche, y me fui al Pedagógico, que entonces estaba en la Colina, pues no existían los institutos como los conocemos hoy. Allí terminé preparatoria, primero y segundo años. Salía de mi trabajo a  las 2:00 de la tarde, iba para la casa y atendía a mi bebé; luego, a las 8:00, cuando lo dejaba dormido y al cuidado de mi mamá, me iba para la Universidad. Así me mantuve durante mucho tiempo.

“Al concluir segundo año, como ya mi hijo estaba más grandecito, decidí volver a la carrera de Filología, que era en realidad mi sueño.  Hasta que pude finalizarla.

“Mientras recibía el último año, yo le daba clases a los de cuarto, porque muchos profesores se habían ido del país, no había un claustro fortalecido y me escogieron entre un grupo de alumnos ayudantes. Se le pidió al ICAIC que me diera en prestación de servicios y así comencé a trabajar en la Facultad de Artes y Letras    de los 30 años de edad, hasta los 58, apenas hace seis años.”

-¿El cambio de los planes de estudio en las asignaturas que  tradicionalmente impartió ha traído ventajas o desventajas?

Antes se impartían la Literatura Española y el Seminario de Cervantes. Pero ambas asignaturas fueron desapareciendo con el perfeccionamiento de los programas.

Todas las cosas en la vida tienen sus ventajas y desventajas. Las ventajas son obvias: el programa de Literatura Española se nutrió mucho más de la literatura cubana, se privilegió de nuestra propia cultura.

Pero, lamentablemente, con la desaparición del Seminario de Cervantes se priva al estudiante de poder entender a plenitud el desarrollo de la novela propiamente dicha. Quien no se ha leído El Quijote, no puede comprender la novela como género. Es una pena que un estudiante termine la carrera de Filología sin haber conocido íntegramente la obra cumbre de la literatura española.

-¿Qué le han aportado Cervantes y el Quijote?

La primera alegría que me dieron fue acercarme de forma personal a la doctora Mirta Aguirre, una experta en literatura española. Yo tuve la suerte de que ella fuera, además de mi profesora, mi maestra, quien me preparó desde los inicios en las materias de mi especialidad.

La segunda satisfacción que me dejaron fue descubrir la propia riqueza de la novela. La he leído más de 30 veces, he pasado casi 35 años explicando su contenido. Hoy ya no la releo, sino busco algo que me hace falta, que me nutre, y a veces aún hasta encuentro cosas que me sorprenden.

Otra de las grandes felicidades que llevo conmigo es haberle contado la obra a mi nieto. Él venía todos los fines de semana a mi casa y me decía: Abuela, te quedaste en tal episodio.

Los niños son muy inteligentes, más de lo que los adultos creemos. Ellos tienen su código, en una película saben quién muere: el actor, no el personaje. Cuando se sabe tratar a los niños a su nivel, resultan muy imaginativos, así fue con mi nieto, que ya tiene 18 años. Su padre le regaló El Quijote a los 13 y aún no se lo ha leído porque dice que cuando yo se lo contaba le gustaba más, era más entretenido.

-¿Cree usted que a las nuevas generaciones les es difícil identificarse con El Quijote?

El lector contemporáneo tiene una desventaja al leer esta novela: no está acostumbrado a ver plecas ni especificaciones, no está familiarizado con esa sintaxis primera del párrafo que posee la obra. La nueva generación lee un libro y todavía en la tercera página no saber quién es el que habla. Por eso resulta un poco engorroso entender la forma en que El Quijote está escrito, pero una vez que les gusta, ya no lo quieren dejar. Lo que sí es una realidad es que hay que prepararles el camino.

-Se acerca el aniversario 480 de la Universidad de La Habana ¿Qué opina sobre los universitarios de ahora?

Yo creo, en lo particular, y basándome fundamentalmente en los alumnos de Letras, que siguen existiendo estudiantes muy bien preparados, porque tienen un contexto familiar que los ayuda, o porque son aficionados al cine, a la lectura, a la música.

Los programas actuales de la enseñanza media en los que la literatura se integra a la lengua, no están tan bien fundamentados como antes. En el mundo, no solo en Cuba, a las Ciencias Sociales no se les da toda la importancia y la atención que requieren, aún siendo fundamentales, porque vivimos en sociedad, porque somos seres humanos.

Los profesores de las enseñanzas anteriores a la Universidad casi no tienen tiempo para superarse, y eso es fundamental para un profesor. Quizás un maestro de primaria no tenga que realizar grandes investigaciones, pero sí superarse en pedagogía, en dominio del medio, en vocabulario, en ortografía.

Nosotros tenemos una gran revolución cultural, somos uno de los países más preparados en el mundo, los universitarios cubanos están más calificados que muchos otros, pero podemos dar todavía más.

Si el profesor está mejor capacitado en primaria, secundaria y preuniversitario, el alumno llegará mejor preparado a la universidad. Es un trabajo a largo plazo, es sembrar para el futuro.

La primaria es fundamental, es como su nombre lo indica, lo primero, ahí está la base, sin ese escalón no se puede subir ningún otro. Por lo tanto, los maestros de primaria deberían ser los mejores del país. Un buen maestro de primaria es casi un sacerdote. Es una persona que tiene que dedicarse ciento por ciento, utilizar mucho la imaginación, la inventiva. Por supuesto, esto tiene que nacer con la persona, lo debe llevar por dentro.
La influencia de un maestro de primaria en un niño no tiene comparación. Es necesario reforzar a los profesionales de esta enseñanza porque si no, a la larga, perdemos lo que ya está ganado.

-¿Algún recuerdo especial guarda de sus alumnos?

Los niños y los estudiantes enseñan mucho. Tengo gratísimas experiencias con mis alumnos. Una pregunta inteligente de un estudiante vale más que una respuesta aceptada, porque significa que ha reflexionado.

Me han hecho excelentes trabajos, ya no solo de Cervantes, sino de obras literarias contemporáneas utilizando aquello que yo les expliqué del Quijote en años anteriores, y eso me ha dado muchísima gratificación.

Algo que se ha aprendido bien no solo se asimila, sino que se integra a la experiencia. Ellos lo han demostrado, lo han incorporado a su vida personal. Si una cosa no la puedes afianzar a tu vida cotidiana, pues no la aprendiste realmente.

Yo he visto el proceso de cambio en mis estudiantes a partir del estudio de la literatura en general, pero del Quijote en particular. El Quijote es un libro con el que te ríes y con el que lloras. Tiene una enseñanza básica. Va de lo particular a lo general. Mientras más individual, más universal, mientras más se va a la esencia o a la profundización de algo, eso se vuelve aplicable para todo.

El Quijote es muy particular, pues es un personaje español del siglo XVII, pero también lo somos todos nosotros. Somos todos Quijotes y Sanchos al mismo tiempo, y unas veces formamos parte de un bando y otras de otro, porque en eso consisten los avatares de la existencia humana.

Para Cuqui, su vida depende de la Universidad. Al abrigo de esas paredes sigue siendo la misma de siempre: la del espíritu alegre, la de la mirada vivaz, la de la sonrisa bondadosa, la del alma transparente, la profesora de corazón. La eterna dama enamorada del refinado caballero que conquistó su vida.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

Ficha técnica:

Objetivo central: Indagar sobre la vida personal y profesional de Nilda Blanco Padilla, profesora de la Universidad de La Habana, haciendo énfasis en sus estudios de la novela El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, y su autor, Miguel de Cervantes y Saavedra.

Objetivos colaterales:

Reflejar el reto al que se enfrentó para poder estudiar.                 

Mostrar algunas de las opiniones de la entrevistada sobre temas de actualidad relacionados con la Universidad.

Tipo de entrevista:

Por su forma: Mixta
Por su contenido: De Personalidad
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo

Tipo de título: Llamativo
Tipo de entrada: Dialogística
Tipo de cuerpo: Mixto
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistador

Fuentes consultadas:
Nilda Blanco Padilla (Entrevistada), fuente directa y no documental.
Blanco, Nilda: Visión cubana de Cervantes. En www.lajiribilla.co.cu Consultado: 2-12-07,   fuente documental

           

VIENTO EN POPA Y A TODA VELA

VIENTO EN POPA Y A TODA VELA

Profesores de la Universidad de La Habana ponen sus conocimientos al  servicio de sus homólogos venezolanos. También varios centros educativos cubanos brindan ayuda.

YOSEL MARTÍNEZ CASTELLANOS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana   (FCOM), a petición del Ministerio de Educación Superior de Cuba (MES), ofrece un importante apoyo a la Misión Sucre como parte del fortalecimiento del programa de municipalización de la educación superior en Venezuela.

El programa de colaboración que FCOM desarrolla en la nación bolivariana es en las materias de Periodismo, Comunicación Social y Bibliotecología y Ciencias de la Información, mediante cursos de capacitación actualizada sobre las carreras que imparten los profesores venezolanos, informó la profesora de Comunicación Social, doctora Irene Trelles Rodríguez.
 
Los objetivos de esta ayuda consisten en ofrecer un diplomado por un año en las carreras que se estudian en FCOM, para posteriormente iniciar la maestría  de las mismas especialidades, así como hacer un análisis del plan de estudio del diseño curricular que presenta la Misión Sucre y la situación de las bibliografías en las universidades de Venezuela, todo lo cual permita respaldar los mencionados programas.

La Facultad  brinda asistencia en otras líneas como son los diagnósticos sobre Comunicación e Imagen de entidades venezolanas, en coordinación con la Universidad de Ciencias Informáticas de Cuba (UCI) y cursos de especialización para luchadores sociales del frente Francisco de Miranda.

Parte del claustro de pedagogos de FCOM asesora, en colaboración con la Escuela de Trabajadores Sociales de Cojímar, el Proyecto Esperanza Social, que se desarrolla en varias universidades de Cuba para educadores venezolanos.

El Ministerio de Educación Superior también estudia la posibilidad de que la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana realice el mismo tipo de colaboración educacional con países latinoamericanos como Bolivia, Ecuador y Nicaragua. 

Ficha Técnica:

Tipo de Titulo: Genérico
Tipo de Lead: Sumario de Quién
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional

Valores noticias: Interés colectivo, humano y emoción. Proximidad o Cercanía. Progreso.

“SI EXISTIESE OTRA VIDA VOLVERÍA A SER MAESTRA”

“SI EXISTIESE OTRA VIDA VOLVERÍA A SER MAESTRA”

La doctora Sonia Lilian Almazán del Olmo encontró en los estudiantes la fuente de la juventud eterna y no puede vivir sin beber de ella.

NADIA HERRADA HIDALGO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

¡De Biología a Filología! ¡Gran trecho del dicho al hecho! Sonia Lilian Almazán del Olmo, doctora en Filología y profesora Titular  de La Universidad  de La Habana, no comenzó precisamente sus estudios dentro de las ciencias humanísticas. Apasionante es la historia de esta mujer que hace más de 42 años se encuentra vinculada a la casa de altos estudios y para quien la institución es más que su hogar.

Nuestra conversación fluyó como nunca lo hubiese imaginado, pasamos más de tres horas juntas, hasta que la oscuridad de la noche nos sorprendió y su preocupación  maternal impidió que me quedara más tiempo.

Me recibió como a una amiga  y permitió que irrumpiera, cual curiosa novata, hasta en los recuerdos de su infancia.

-¿Cómo fue su niñez allá en Cienfuegos?

Yo tuve una infancia muy feliz. Me crié con mi abuela, a quien adoraba, hasta los doce años que ella murió; luego viví con mis padres, una pareja de 50 años de matrimonio. O sea, crecí en un hogar feliz y tranquilo, la que no era tranquila era yo.

-¿Y qué inquietaba a Sonia a tan temprana edad?

Yo era una niña muy traviesa. Me eduqué en Las Dominicas Americanas, un colegio de monjas norteamericano y era muy indisciplinada. Constantemente me regañaban, e incluso, de espaldas, si hacían algún ruido me culpaban. Aunque no supieran realmente quien lo había hecho, ellas suponían que cualquier indisciplina era responsabilidad mía.

Sus ojos reflejan picardía de niña cuando recuerda que fue campeona de yaquis en la escuela: "Me expulsaban a menudo del aula, como estaba gran parte del tiempo en el pasillo tenía muy buena práctica; siempre los traía en el bolsillo, así podía entretenerme cuando cumplía mis sanciones.

"Al terminar la escuela a la hija de mi primo la quisieron matricular en el mismo colegio, pero las monjas no se lo permitieron. La directora había dicho: "Con Sonia nos bastó, nadie más después de ella", así que te puedes imaginar cómo fue mi infancia".

La intranquilidad de pequeña no solo le sirvió para ser campeona de yaquis, sus estudios comenzaron muy temprano "cuando terminé la primaria mi mamá decidió que debía hacer séptimo y octavo grados, que en aquel tiempo no eran obligatorios. A mi no me gustaba la idea, pero llegamos a un acuerdo: estudiaba bachillerato por la mañana y  séptimo y octavo por la tarde, después haría la Escuela Normal de Maestros".

-¿Y desde esa edad quería ser maestra?

Tenía la influencia de mi madre, pero siempre fue algo que me apasionó. Para mí esa es la profesión más noble que existe.

-¿Le alcanzaba el tiempo para practicar deportes y estudiar a la vez enseñanzas diferentes?

Me levantaba a las cinco de la mañana, entrenaba campo y pista hasta las 8 y luego iba para el Instituto. Por la tarde volvía a mi casa, almorzaba, me cambiaba el uniforme y seguía para la Normal, después jugaba básquet hasta las 8:30 de la noche. Llegaba a casa y me ponía a estudiar todo lo que tenía del bachillerato y de la Normal y fui el primer expediente en ambos. No lo veía como un sacrificio, sino como un placer, me gustaba ser así.

-¿Cuándo se enfrentó por primera vez a un aula?

A los 16 años ya era maestra de una escuela rural de grado múltiple en Cienfuegos; atendía sola a niños desde primero hasta sexto grados al mismo tiempo; a unos los enseñaba a leer y a otros las tablas de multiplicación. Fue una experiencia maravillosa.

-Era todavía una adolescente...

Mi familia pensó que me había vuelto loca. Nunca imaginaron que me iría a trabajar al campo por 60 pesos.  En realidad, yo no tenía necesidad de hacer eso, pero  me gusta enseñar. Si existiese otra vida volvería a ser maestra.

Allá comencé como sustituta, pero me presenté a las pruebas de oposición y obtuve el primer expediente en la provincia. Decidí entonces ser profesora de primaria superior, ahora secundaria básica, en la especialidad de Biología.

-¿Biología?

Sí, en el bachillerato era muy buena en esa asignatura, fui alumna ayudante de Anatomía en segundo año, después de Biología Animal y Vegetal y lo que tenía en mi cabeza era eso. Nunca me  imaginé tan lejos de esta ciencia.

-Pero fue de un extremo a otro. ¿Qué la motivó a hacer tan larga travesía?

Comencé Biología cuando mi esposo estaba en primer año de Letras. Lo escuchaba hablar de literatura universal, gramática, y sentí que aquello me era más afín; entonces me presenté a los exámenes de ingreso y me aceptaron, inicié la carrera con 24 años.

En esa época Sonia estudiaba y trabajaba, además, como traductora e intérprete de ruso en la Presidencia de la Academia de Ciencias de Cuba, todavía no existía el curso para trabajadores.

Hacemos una pausa en la conversación, tiene muchas cosas por contar y está tan entusiasmada, que ha pasado por alto su experiencia, con solo 19 años, como responsable de una zona de alfabetización en El Escambray, y ahora tiene en mente otros recuerdos como cuando leyó por primera vez el gran clásico de la literatura española Don Quijote de la Mancha.

"La primera vez que lo tuve en mis manos fue una versión infantil. Quedé impresionada, imaginaba la lucha del Quijote contra los molinos de viento y el afán de  justicia de aquel hombre, pero nunca imaginé que la complejidad de la obra me llevaría a estudiarla todo un año", confiesa sonriente.

Ahora le aqueja una dolencia en un pie, pero se enorgullece de haber practicado muchos deportes cuando era pequeña: "Llegué a ser  campeona nacional de salto con obstáculo, integré el equipo de baloncesto, sabía nadar y montar a caballo, como una disciplina, sabía galopar, ir al paso y saltar".

Por más de veinte años Sonia es profesora de Cultura Cubana, pero le avergüenza hacer la anécdota de por qué su madre la sacó del colegio de monjas: "Ella repasaba a sus alumnos en casa, un día estaba hablando sobre la madre de los Maceo, la interrumpí y exclamé: "¡Ah, pero los Maceo eran varios!", me miró como si hubiese querido destruirme y respondió: "Sí, como no, y todos fueron a la guerra". En ese momento mi cultura histórica era mínima, y en el verano, como castigo, estuve estudiando Historia de Cuba todas las vacaciones porque antes de empezar el curso me examinaría. Ella  era de carácter muy fuerte, y no contenta con el resultado, me sacó del colegio y me matriculó en una escuela pública".

-Usted lleva más de 42 años vinculada de una u otra forma a la Universidad de La Habana. ¿Cómo llega a ser profesora de esta institución?

En el año 1968 el Ministerio del Interior y el de las Fuerzas Armadas convocaron a un curso para oficiales, la mayoría bachilleres, yo pertenecía al grupo de alumnos ayudantes y me seleccionaron para impartir Literatura Cubana por dos años, esos fueron  mis inicios.

Desde entonces la Universidad representa para ella más que su casa: "Es mi familia, mi todo; cualquier cosa que le suceda me duele. A pesar de haber sido rectora y vicerrectora del Instituto Superior de Arte (ISA), durante seis años, nunca me desvinculé".

Uno de sus lugares preferidos en la casa de altos estudios es la Plaza Cadenas, hoy Ignacio Agramonte. Rememora sus tiempos de estudiante aquí, pero no hace estancia, es una mujer del presente; para ella el sitio es, sin duda, el corazón de la Universidad: "Aquí late el alma joven".

A Sonia le enoja mucho escuchar que "la Universidad no es la misma de antes": "¿Te imaginas que fuera la real y pontificia Universidad de La Habana? Por supuesto que no es igual, los tiempos han cambiado igual que el país, las fuerzas políticas, todo es distinto. A nuestra generación le tocó un papel en la historia de la Universidad y a ustedes les toca otro. Quizás, cuando yo estudiaba, había más exigencia y teníamos determinado espíritu de sacrificio para ciertas cosas, porque en aquel momento la vida, el país, la revolución, las relaciones sociales, nos lo pedían. Pero, ¿por qué tienes tú que hacer lo mismo que me tocó hacer a mí?"

Cuando hablamos de este aspecto se siente molesta, no concibe que las personas aprueben una doctrina envejecida, sin embargo, reconoce que hoy en la Universidad debería haber más polémica, más espacios de discusión: "En este sentido la FEU ha retrocedido".

-Las nuevas tecnologías es uno de los factores que ha condicionado que la Universidad no sea la misma de antes...

Las nuevas tecnologías separan a las personas y obstaculizan la comunicación, si usted está delante de una máquina utilizando Internet, no compartirá el conocimiento adquirido. Antes, en la Biblioteca Central estudiábamos en cubículos, lo que propiciaba el intercambio y existía más relación entre nosotros. Pero no podemos involucionar, a tiempos nuevos le corresponden universidades nuevas y si la Universidad no obedece a estos cambios no va a satisfacer el encargo que la revolución le dio.

Ya entiendo por qué no me fue difícil conversar con Sonia, para ella es necesario lo nuevo y compartir con los jóvenes ocupa un lugar importante en sus actividades diarias: "Mis interlocutores ninguno tiene 65 años como yo, y es valioso escuchar cómo esa generación interpreta una obra o cuáles son los valores que prevalecían antes y por qué ahora prevalecen otros. Yo he encontrado en los estudiantes la fuente de la juventud y no puedo vivir sin beber de ella.

"Por eso no tolero que las personas digan que esta juventud está perdida; los que dicen eso no dedican ni un segundo a oír a un joven. Mis alumnos todos los días me enseñan, en ellos tengo a ese interlocutor eternamente fresco que me llevó a la fuente de la juventud y me hace pensar en lo que estoy diciendo, si es justo exactamente así, si es válido analizarlo o no de esa manera".

Las plantas le fascinan, su gran orgullo es la de orquídeas que está a la entrada de la casa: "Ves esa de ahí -la señala como quien muestra un tesoro-, el año pasado de ella brotaron 36 flores al unísono, fue algo realmente impresionante. Tal vez sea una reminiscencia de la Biología, pero lo cierto es que me encantan, para mí son, igual que la amistad, un regalo especial".

Sonia Lilian Almazán preside la Comisión Nacional para la carrera de Estudios Socioculturales, imparte conferencias de postgrado, maestría y doctorado en Cuba y en el exterior, además ha publicado varios ensayos, artículos y reseñas en revistas especializadas.

Gran parte de  sus años de trabajo transcurrieron en la Facultad de Artes y Letras, pero desde el curso pasado no está allí: "Era muy difícil para mí seguir, no podía dedicarle todo el tiempo que quería a la investigación. Ahora soy profesora en la Facultad de Lenguas Extranjeras, pues quería que en los últimos años la investigación ocupara más peso".

Actualmente investiga en el Centro de Estudios de Migraciones Internacionales (CEMI) la producción de los cubanos fuera de su entorno, especialmente en el cine y la literatura.

"Estoy trabajando la figura de Lourdes Casal  y tengo otro proyecto sobre las tendencias migratorias dentro del sector; investigo qué ha ocurrido en la política cultural y cuáles han sido los fenómenos nacionales que han incidido en la emigración de intelectuales".

-¿Por qué investiga a Lourdes Casal?

Su figura me es absolutamente imprescindible, era una poeta y narradora excepcional, expresión del biculturalismo porque fue, como ella misma dijera, "demasiado habanera para ser neoyorkina, demasiado neoyorkina para ser, (aun volver a ser) cualquier otra cosa". Además, abordó varios temas como el de tender puentes entre Cuba y la emigración.

Tenemos que entender que hay una identidad cultural que rebasa las fronteras, una cosa es identidad nacional y otra es identidad cultural, los artistas que emigran son también parte de la cultura cubana. Martí es cubano y vivió más tiempo en el exterior que aquí, igual que Heredia, Gertrudis Gómez de Avellaneda y otros; esta es una de las razones por la que concedo tanta importancia a la investigación que realizo.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Informar sobre la vida de una de las profesoras con más de experiencia en La Universidad de La Habana, Sonia  Lilian Almazán del Olmo, retratarla, poner al desnudo facetas de su vida que no son de conocimiento público.

Objetivos colaterales: Informar sobre las investigaciones que realiza en el CEMI y dónde radica la importancia de las mismas. Brindar al público opinión especializada sobre las nuevas tecnologías, la Universidad y la juventud actual.

Tipo de entrevista:

Por su forma: Mixta

Por su contenido: De personalidad

Por el canal que se obtuvo: Directo

Tipo de título: De cita textual

Tipo de entrada: Directa

Tipo de cuerpo: Mixto

Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado

Fuentes consultadas:

Sonia Lilian Almazán (entrevistada), www.ub.es Culturas latinas en Estados Unidos. Antonio Torres. Tipo: Directa en el caso de la entrevistada y documental en el de la página web.

¿CONOCES LOS DERECHOS DEL SERVICIO SOCIAL?

¿CONOCES LOS DERECHOS DEL SERVICIO SOCIAL?

Temas de interés para los estudiantes recién graduados se debatieron en el Seminario Ubicación del Graduado, promovido por la Universidad de La Habana.

DIANA VALIDO CERNUDA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Con el propósito de dar a conocer entre los estudiantes universitarios los derechos que tendrán en el centro laboral donde cumplan su Servicio Social, se efectuó recientemente el Seminario Ubicación del Graduado, en el Teatro Sanguily, de la Universidad de La Habana.

Según informó Teresa Tamayo, directora de la oficina de atención al tema en la casa de altos estudios, en el encuentro se discutió el Decreto 3771, Reglamento de la Ley de Servicio Social y la Resolución 9-07 que norma el Adiestramiento Laboral.

"En los últimos cinco años los jóvenes han presentado dificultades en el período de su Servicio Social y ello se debe en parte al desconocimiento de sus derechos", expresó la doctora.

Cada institución que acoja un graduado universitario del curso regular diurno debe tener en cuenta la evaluación del joven en su vida escolar y las sugerencias aportadas por su centro de estudio para ubicarlos donde mejor se desempeñen.

Otro aspecto fundamental, señaló Tamayo, es brindar atención por parte de los centros a las limitaciones físicas y familiares de carácter transitivo o permanente presentadas por los jóvenes.

Los recién graduados tendrán los mismos deberes y derechos que los trabajadores de su área laboral y sus sueldos serán de acuerdo con las disposiciones salariales vigentes.

La directora insistió en la necesidad de que los estudiantes universitarios conozcan la seriedad del proceso de ubicación y se interesen por profundizar en sus derechos con los documentos que se encuentran disponibles en todas las facultades.

A partir del presente curso estos seminarios serán una práctica habitual como parte del proceso de ubicación para los graduados de la Universidad de La Habana.

Mientras que Cuba asegura a todos sus graduados universitarios una ubicación laboral, en países desarrollados como Francia la tasa de desempleo se eleva a un 9,3%.

Ficha Técnica:

Tipo de Título: Llamativo

Tipo de Lead: Sumario de Por qué      

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional

Valores noticia: Cercanía geográfica, interés colectivo, repercusión.