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Reportajes-Trabajos docentes

UN FUTURO CON MENOS NIÑOS Y MÁS DESAFÍOS

UN FUTURO CON MENOS NIÑOS Y MÁS DESAFÍOS

Las cubanas disminuyen el número de hijos deseados, mientras la población del país tiende irreversiblemente a envejecer.

JAVIER ORTIZ HABER,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A Liannis Meriño le sobran motivos para evitar un embarazo. Aunque quiere tener hijos, muchos impedimentos frustran sus ansias de maternidad: “Un niño pequeño reclama demasiadas atenciones y no me siento económicamente preparada. Sería una irresponsabilidad parir sin pensar en el bienestar del bebé. Primero tengo que resolver mis problemas de vivienda, buscar un trabajo con mejor salario y, luego, si hay menos piedras en el camino, seré madre.”

La reacción de Liannis no resulta una manifestación extraña hoy en día. Es una de las tantas cubanas que quieren ser madres, pero encuentran muchos conflictos a su alrededor como para asumir la responsabilidad de un embarazo. Y es que, desde hace algo más de veinte años, las encuestas realizadas por especialistas en población reflejan que las mujeres de esta isla desean concebir más hijos que los que realmente están teniendo.

Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), el nivel de fecundidad ideal (descendencia deseada), detectado en 1987 por la última Encuesta Nacional de Fecundidad, es de 2,63 hijos por mujer; sin embargo, durante el 2008 la tasa de fecundidad global (descendencia real) fue de 1,59.

“La fertilidad ideal siempre se hallará por encima de la real en esta época”, explica la doctora Grisell Rodríguez Gómez, especialista del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana, quien ha estudiado ampliamente el descenso de la natalidad. “Actualmente, muchas mujeres postergan demasiado tiempo su segundo embarazo, por razones profesionales, y otras, simplemente, no quieren tener hijos.”

Una investigación realizada por el Ministerio de Salud Pública en el año 2006, indica que solo un 30% de las cubanas en edad fértil prefiriere no tener hijos por haber alcanzado el tamaño de familia deseado, mientras un 13% expresó problemas de viviendas y un 20% señaló como dificultad la edad que tenían en ese momento. Otro 13% consideró que la maternidad interrumpía su desarrollo personal, en tanto un 7% indicó como motivo la falta de una pareja adecuada. Únicamente un 15% manifestó otras causas.

Las estadísticas anteriores evidencian la repercusión de los cambios socioeconómicos ocurridos en los últimos años sobre la expectativa familiar de los cubanos, así como la mejora de las condiciones de las féminas en cuanto al acceso a la instrucción general, los servicios de salud y el rol que han adquirido en la actividad laboral.

“No me parece justo que las mujeres tengamos que elegir entre el desarrollo profesional y las tareas de cuidado familiar, entre una maestría y un niño. Los hombres no se enfrentan a ese dilema”, opina Gladys Montano, una informática habanera de 22 años que todavía no tiene hijos porque “es demasiado pronto. Un embarazo es lo último que quiero en este momento.”

Además, de acuerdo con datos publicados por la Escuela Nacional de Salud Pública, se ha registrado un creciente aumento de las regulaciones menstruales.

"Las regulaciones aumentan y la mayoría de las mujeres que las solicitan tienen entre 15 y 25 años", comentó una estudiante de Medicina que pasa sus prácticas laborales en un policlínico del municipio capitalino Cerro, y que prefirió mantener su nombre en el anonimato. Agregó que ha conocido muchachas que prefieren este procedimiento al uso del condón: “Algunas, cuando quedan embarazadas, dicen que van a hacerse una regulación, como si fuera lo más normal del mundo. No parece preocuparles quedar estériles si algo sale mal."

Ya sea por dificultades económicas, los avances sociales o los beneficios de la salud pública, la realidad que golpea nuestra puerta es bastante clara: en el futuro habrá menos gente viviendo en esta isla.

Las estadísticas recogidas por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) indican que, desde 1978 hasta nuestros días, las cubanas con dos o más hijos son una minoría. Además, la cantidad de mujeres entre los 20 y 34 años, las edades más "fecundables", ha decrecido en los últimos quince años.

El número de nacimientos ocurridos no garantiza suficientemente el reemplazo poblacional,  y ya el país es el de más baja natalidad de América Latina. También se espera que dentro de unas décadas la tasa de crecimiento anual se reduzca hasta cero.

De mantenerse esta tendencia, Cuba no solo se convertirá en el país más envejecido de Latinoamérica, como han advertido los demógrafos de la ONE, sino también, sufrirá una grave contracción poblacional que menguará la cantidad de individuos económicamente activos y pondrá la economía nacional en una situación muy delicada.

La licenciada Adays Roges García, del Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE), quien ha estudiado el lado económico de este problema, afirma que “la productividad pudiera verse afectada, al contar el país con una población potencialmente envejecida.”

La onda expansiva de

la bomba demográfica

En diciembre del 2008, el Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó una nueva Ley de Seguridad Social, la número 105, como respuesta a los cambios que afectarán al país en las próximas décadas, producto del envejecimiento poblacional. El aspecto más importante de la nueva legislación, vigente desde el 22 de enero del presente año (2009), es el aumento de la edad de jubilación de los trabajadores.

La bomba demográfica ya estalló y el país se enfrenta a un envejecimiento irreversible que cambiará la edad promedio de la población económicamente activa: se han empezado a sentir las primeras consecuencias de la disminución de la natalidad.

En un artículo publicado en Internet por la Escuela Nacional de Salud Pública, se advierten los cambios que deberán afrontar los servicios de salud para atender a un número creciente de ancianos: “El incremento de la población de la tercera edad en Cuba ha impuesto un nuevo reto. Habrá que incrementar considerablemente los servicios de geriatría, tanto en lo relativo a la oferta de consultas externas, como en el del número de camas, y valorar las particularidades de cada provincia, pues el envejecimiento no se manifiesta igual en todas las regiones del país.”

La licenciada Adays Roges García asegura que “se esperan efectos socioeconómicos desfavorables. Como las personas de mayor edad suelen poseer menores índices de laboriosidad, esto provocará una reducción en las tasas de actividad general.”

Sandra Blanco, ama de casa residente en el Vedado habanero, opina que "la culpa de todo este embrollo es la pobre educación sexual que reciben las jóvenes, que se interrumpen miles de embarazos al año.”

Aida, una joven de 20 años que abortó hace unos meses, no cree que sea un problema de educación: “Lo hice porque estoy muy jovencita todavía. Yo quiero trabajar, progresar en la vida, superarme, tener mi propia casa. Parir solo me serviría para estancarme.”

“El principal incidente en la fecundidad cubana no es el aborto, sino la anticoncepción”, asegura la doctora Grisell Rodríguez Gómez, y agrega que “las cubanas no perciben este tipo de interrupción del embarazo como un riesgo y recurren abusivamente a él. Es un derecho, un logro social de la mujer que no se puede perder, pero creo que se debe trabajar más en la divulgación de la anticoncepción. Al final, una mujer que se haga muchos abortos, puede quedar estéril.”

La solución no va a nacer sola

Una investigación hecha por el CEPDE afirma que, históricamente, Cuba nunca fue un país de una fecundidad elevada. Hace cien años, mientras en otros países de Latinoamérica, las mujeres tenían como promedio entre 8 y 10, las cubanas nunca concebían más de 4.

En las primeras décadas del siglo pasado, dado el auge de la industria azucarera, un considerable volumen de inmigrantes haitianos y españoles llegaron a la isla, y su presencia ayudó a apaliar un poco el problema del escaso crecimiento poblacional. Esa fue la solución para aquel tiempo. ¿Cuál es la respuesta para el presente?

Algunas provincias, como Cienfuegos, registraron durante el 2008 un 6,7% de aumento en el  número de nacimientos, lo que para algunos es una mejoría que no tardará en extenderse por el resto del país. Pero, ¿se debe dejar que la natalidad fluctué al azar, en la incertidumbre, como un barco sin timonel? ¿No viene siendo hora de tomar medidas acordes con los conflictos y la realidad propia de Cuba, para darle un empujón definitivo?

La licenciada Adays Roges aclara que “no se trata simplemente de decirles a las mujeres que conciban más hijos, sino buscar la forma para que se sientan estimuladas a tenerlos.” Agrega que el incremento de la fecundidad cubana implicaría beneficios de gran importancia para la economía, aunque su efecto demoraría entre 15 ó 17 años en notarse: “Habría una mayor disponibilidad de fuerza laboral y un mejor respaldo para las personas que comienzan a jubilarse. La economía contaría con lo que escasea en estos momentos: jóvenes trabajando. ”

En tanto, David, al igual que Liannis Meriño, quiere tener hijos, pero no encuentra las condiciones a favor de sus deseos: “Mi mujer se hizo una interrupción porque estaba estudiando y trabajando al mismo tiempo. Desde entonces no se ha vuelto a embarazar. Yo, realmente, deseo tener un hijo con ella, pero por una razón o por otra, el momento indicado nunca llega.”

Refiriéndose al carácter irreversible del descenso demográfico en Cuba, la doctora Grisell Rodríguez Gómez señaló que “los estudios indican que cuando la fecundidad baja, no vuelve a ascender. Cuando uno se fija en las estadísticas de otras naciones que sufren este problema, los niveles de reemplazo caen para no recuperarse.

“Ni en países que han aplicado políticas pro natalidad, como Francia o Alemania, se han visto cambios sustanciales. Eso no significa que incentivar a las mujeres a tener su segundo hijo no ayudaría, pero ya los cubanos piensan en formar una familia pequeña y yo veo muy difícil que eso cambie.” 

RECUADRO

La teoría del costo de los hijos

Hay muchas razones que explican y justifican el descenso de la natalidad, pero la mayoría de los cubanos tienden a apuntar al bolsillo como el principal motivo. “Es absurdo que tanto una familia como un país agregue más miembros que aquellos que pueda sustentar y desarrollar exitosamente”, comentó una persona que se identificó como Enrique.

Pero la doctora Grisell Rodríguez Gómez no cree que la economía deba cargar con toda la culpa. “Yo pienso y defiendo que el origen del problema es multicausal. Es una situación que no se puede mirar linealmente. Para comprender qué pasa hoy, hay que buscar en la historia. Dentro del contexto latinoamericano, Cuba siempre ha tenido un comportamiento demográfico diferente; nunca hemos sido un país con mucha fertilidad.

“La cubana de principios del siglo pasado tenía un promedio de cuatro hijos, mientras en el resto de los países iberoamericanos la media era el doble o más. Al triunfar la revolución, todo un cambio radical envolvió a la mujer y le dio un papel más protagónico en nuestra sociedad. Además, se legalizó al aborto y se produjo un acceso generalizado a la anticoncepción.

“Al llegar el período especial, la pareja cubana siente la presión de la crisis económica y redujo más su fecundidad. Fue en esa época en que la fertilidad llegó a un punto más bajo: 1,44 hijos por mujer, en 1996.

“Es innegable que el factor económico incide, pero también se deben contar otros elementos. En comparación con el pasado, hoy existe una mujer con mayor nivel educacional, que tiene otros intereses, piensa en planificar su familia y busca cierta estabilidad antes de embarazarse”.

-Hace algún tiempo se hizo hincapié

en que la natalidad era perjudicada

por la baja nupcialidad y la alta

proporción de divorcios, ¿es cierto?

Para nada. La mujer cubana, en general, quiere estar acompañada en el momento del nacimiento de su hijo, pero a las personas no les importa contraer matrimonio para tenerlos o no. Entre 1990 y 2004, solo el 33% de las mujeres que concibieron estaban casadas. La mayoría están unidas a su pareja mediante una unión consensual. En el caso de nuestro país, la nupcialidad y los divorcios nunca han sido un determinante fuerte.

-La última Encuesta Nacional de Fecundidad

data de 1987. ¿No es necesaria una nueva

para contar con información más reciente?

Una nueva encuesta permitiría tener conocimientos reales de que está pasando en Cuba. Hace falta una imagen nacional más detallada y entender cómo se comporta la fecundidad según la zona residencial, el nivel educacional, la situación conyugal, etcétera.

Ficha técnica:

Tema: El descenso de la natalidad en Cuba.

Propósito: Informar, analizar y recoger opiniones sobre por qué y cómo ha descendido la natalidad cubana, y qué efectos tendrá sobre la sociedad el fenómeno.

Objetivos colaterales: Incluir criterios de ciudadanos y especialistas, desmitificar criterios existentes sobre la incidencia del aborto, la nupcialidad y el factor económico en la reducción de la fecundidad cubana.

Estrategia de fuentes:

FUENTES DOCUMENTALES
Anuario Demográfico Nacional 2007. Edición 2008. Oficina Nacional de Estadísticas.
http://bvs.sld.cu/revistas/spu/vol29_2_03/spu08203.pdf - Consultado el 10 de abril del 2009.
http://bvs.sld.cu/revistas/spu/vol32_1_06/spu02106.pdf - Consultado el 5 de mayo del 2009.
http://ebj-prof.net/ESTUDIAR/collesMaiJuin/PoblacionCubana.pdf- Consultado el 11 de abril del 2009.
http://medicinacubana.blogspot.com/2006/11/disminucin-acelerada-de-la-natalidad.html - Consultado el 10 de abril del 2009.
http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/dne/nro2_fecundidad.pdf - Consultado el 5 de mayo del 2009.
http://www.sld.cu/sitios/pdvedado/temas.php?idv=10569 – Consultado el 5 de mayo del 2009.
Resumen del Balance Demográfico del Año 2008. En http://www.one.cu Consultado el 7 de mayo del 2009.
Rodríguez Gómez, Grisell: La fecundidad cubana a partir de 1990: las perspectivas sociales e individuales. Ciudad de La Habana. Editorial Universitaria, 2008.

FUENTES NO DOCUMENTALES
Doctora Grisell Rodríguez Gómez, del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana (CEDEM).
Licenciada Adays Roges García, del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Oficina Nacional de Estadísticas (CEPDE).
Liannis Meriño, residente en Las Tunas.
Gladys Montano, residente en Ciudad de La Habana.
Sandra Blanco, residente en Ciudad de La Habana.
Aida, residente en Ciudad de La Habana.
David, residente en Ciudad de La Habana.
Un ciudadano que solo quiso dar su primer nombre (Enrique) y una estudiante de primer año de Medicina que eligió mantener su nombre en el anonimato.

Soportes a emplear:

Hecho: La natalidad cubana ha descendido en las últimas décadas y se están manifestando en estos momentos las primeras consecuencias negativas de este retroceso.

Contexto: En Cuba la población tiene un conocimiento insuficiente sobre este fenómeno demográfico, y se suele culpar y exaltar a la economía y a los abortos como únicos culpables.

Antecedentes: Cuba nunca ha sido un país de fecundidad elevada. Esta situación se ha acentuado peligrosamente en los últimos años.

Proyecciones: Según los demógrafos, la reducción de la fecundidad y el envejecimiento poblacional son procesos irreversibles. El país tendrá que prepararse para un profundo cambio socioeconómico en las próximas décadas.

Fuentes: Se mencionan todas en las estrategias de fuentes

Textos complementarios: Una entrevista a la doctora Grisell Rodríguez Gómez, titulada “El teoría del costo de los hijos”.

Tipos de juicios
Analíticos: Todos los criterios usados en el reportaje.
Sintéticos: Las opiniones dadas por la licenciada Adays Roges.

DOCE DÍAS EN EL PARAÍSO

DOCE DÍAS EN EL PARAÍSO

 

 

Desde octubre, el campamento güinero recibió mensualmente 150 estudiantes de la Universidad de La Habana comprometidos con la recuperación agrícola de la provincia habanera.

Texto y foto:
LAURA PRADA ARIAS
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En la temporada ciclónica de 2008 el país sufrió grandes estragos a consecuencia del azote de tres huracanes. Gustaf,  Ike y Paloma dejaron a su paso una estela de destrucción y de viejas, agravadas y nuevas necesidades. El impacto más inmediato del desastre se sintió en la alimentación de las familias. Miles de caballerías de cultivos fueron arrasadas en toda la Isla. Almacenes con reservas de alimentos se mojaron. Por la ausencia de electricidad, los productos conservados en frigoríficos se echaron a perder. La situación era crítica.

A lo largo de toda la nación, las acciones de solidaridad y las iniciativas de ayuda no se hicieron esperar. Esa es la cultura y los hábitos enseñados por la revolución a lo largo de 50 años de historia. Uno de los primeros ofrecimientos provino de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de la Universidad de La Habana (UH), la cual estaba dispuesta a ir a trabajar y reconstruir, aunque hubiera que dormir debajo de un puente.

Julio Martínez, presidente de la FEU de la Facultad de Contabilidad y Finanzas, cuenta de aquel momento: “Cuando pasaron los huracanes, el Consejo de la FEU de la UH se reunió y acordó ayudar en las tareas de recuperación. Enviamos una carta a la dirección del país, en la que planteamos nuestra disposición para ayudar en lo que hiciera falta. Muchos, estudiantes al fin, estábamos dispuestos a irnos a ayudar en la recuperación, y con espíritu aventurero enfrentar cualquier situación adversa.”

Unos días después, el vicepresidente José Ramón Machado Ventura les envió felicitaciones por la actitud asumida, pues habían sido los primeros en ofrecer su apoyo en todo el país, y les comunicó que lo más importante en ese (y en este) momento era producir alimentos.

“Rápidamente, se buscó y habilitó el campamento El Paraíso, en el municipio habanero de Güines, y en el mes de octubre (2008) la Facultad de Economía comenzó a preparar los cortes de papa, boniato y otros tubérculos para su posterior siembra y recogida”, rememora Julito.

Una movilización diferente

A todos los estudiantes se les explicó en qué consistía la tarea. De eso se encargaron los líderes de la FEU y la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). Se habló claro del por qué iban al campo, para que supieran y valoraran bien la decisión que tomarían.

En las facultades de Contabilidad, de Farmacia y Alimentos y de Comunicación, se trabajó con varios cursos. Para poder decidirse por uno, había que revisar los planes de estudio de cada año, las características de estos, y lo más importante quizás: el efecto que tendría el campo en los estudiantes, especialmente los de primero, que, además, fueron lo que respondieron de forma masiva ante la iniciativa. Igualmente, era el de mayor matrícula en los tres casos.

Sin embargo, cada uno tenía una idea clara: a Paraíso se había ido a trabajar, y cada joven tenía una motivación distinta por la cual ir. Unos porque sentían que era importante y deseaban conocer a estudiantes de otras carreras y hacer nuevas amistades. Otros, por cuestiones personales y hasta un tanto temerosas de la influencia posterior si no se incorporaban. Algunos, por la idea de que sería a un campismo.

Contabilidad y Finanzas tenía que convocar a 60 estudiantes y hubo 80 que se comprometieron, de una matrícula de 115 en el primer año. En el caso de la Facultad de Comunicación, pasó lo mismo: fueron más de 60, pues solo en primer año de la carrera de Periodismo hay 82. Algo similar ocurrió en la Facultad de Farmacia y Alimentos.

Por eso se decidió dividir la etapa a la mitad, es decir, dos quincenas, para que así pudieran participar todos los estudiantes comprometidos. El último grupo solo estuvo 12 días en El Paraíso, porque ya no había la papa que recolectar. Además, en ese momento el transporte comenzó a fallar por la falta de combustible. No fueron pocas las jornadas de trabajo a las que se fue caminando, por la guardarraya. Sin estar plenamente consciente de ello los jóvenes, estaban mordiendo ya los primeros azotes de la crisis económica internacional.

Los frutos del trabajo

No obstante todas las dificultades, gracias a este despliegue estudiantil, se dio un impulso significativo a la producción agrícola de la provincia La Habana. Basta un dato para demostrarlo: por las manos de los universitarios capitalinos pasó el 83 por ciento de la cosecha del tubérculo en Güines.

Para ser más productivas, las brigadas se organizaron por tríos: una hembra y dos varones.  La norma de trabajo era cosechar 12 sacos cada uno, 36 sacos en total. “El primer día que fuimos a trabajar, se hizo por surcos. En cada uno se podían recolectar de 20 a 35 sacos. Entonces había quienes trabajaban más y otros menos. Hubo que corregir el tiro”, explicó Alberto Hernández, de IFAL, quien, además, era jefe de una de las brigadas.

“Durante los primeros 15 días, aquí sí se recogió mucha papa,” añade Julito, el jefe de campamento y presidente de la FEU de Contabilidad, “después nos cambiaron la tarea y empezamos a recoger frijoles.”

“¿¡Frijoles!?” Esa fue la exclamación –mezcla de incredulidad y desánimo- de los últimos recién llegados, a los cuales alguien había pretendido asustar cuando se bajaban del transporte que los condujo hasta aquel Edén, rodeado de sembradíos. Para María del Carmen Companioni, de la Facultad de Comunicación, comenzaron jornadas duras, en las que “había bastante sol, y hubo días en los que de verdad fue difícil el trabajo, como cuando se desyerbó zanahoria”.

“Cuando llegamos al campo, recuerda, nos quedamos con las bocas abiertas, porque aquello no eran surcos de zanahoria, sino de hierba con zanahoria. Había unos matojos enormes, que tenían un metro de alto y, en algunos casos, un poco más. En tales situaciones la limpieza se hace con instrumentos, pero nosotros lo tuvimos que hacer con las manos. Óyeme, esa ‘pincha’ estaba dura, dura. Aquí hubo gente que largó el pellejo de los dedos”, cuenta hoy Julito el jefe.

Para algunos aquello fue algo muy complejo, incluso para los que habían recogido papa, pues no tenían experiencia de escarde manual. Ellos creían que no había nada peor que recoger papa, que “había que mandarlo a hacer”. Sin embargo, desyerbar zanahoria resultó mucho más difícil.

Por suerte, en el trabajo siempre había tiempo para algún que otro chiste. Un día, en medio del surco de plátano, Diana Ferreiro, la periodista, se levantó y muy seria comenzó a declamar como poesía un reggaetón del dúo ‘Gente D’ Zona’ que coronó con gestos exagerados: “Cada cual tiene un don,/ Que le dan, cuando nacen,/ Unos nacen para estrella y otros,/ Para estrellarse./ Al que le tocó,/ le tocó,/ Le tocó.”

De esa risueña manera fue que se pudieron hacer cargo de un trabajo y una producción diferentes a la comprometida, de modo que hubo papas, frijoles, zanahorias, hierbas y mucho más, como para que a las familias habaneras no les faltara el potaje y a nosotros el entusiasmo y los recuerdos.

Cuentas claras…

Visto en retrospectiva, hoy nadie niega que el trabajo realizado dejó satisfacción, y pudo dejar mucha más si en Güines no se hubiera producido cierto atraso en la carga del cierre de la cosecha. Las razones fueron dos: la producción superó lo planificado y los destinos previstos estaban cubiertos. Cuando quedaron satisfechas las necesidades de Pinar del Río y la Isla de la Juventud, que habían sido los territorios más perjudicados por los huracanes, comenzó a enviarse papa para la capital y los frigoríficos. También algo alcanzó a las provincias orientales.

Pero llegó un momento en que los sacos llenos comenzaron a dormir en el campo por falta de camiones. Esto se produjo por una rotación del transporte que no fue la más adecuada y, sobre todo, porque al final de los siete meses de esfuerzos se produjeron lamentables momentos de ocio que pudieron haber generado indisciplinas y otras insatisfacciones. Por suerte, la sangre no llegó al río. En cualquier caso, la movilización fue un aprendizaje.

Otras lecciones

Para quienes se enfrentaron por primera vez a esta experiencia, hubo otros aprendizajes que pasaron por los campanazos del amanecer, el despertar entre bostezos y las ganas de seguir en la cama, hasta llegar a un estridente reggaetón que finalmente nos desperezaba. A las siete de la mañana estaba el matutino presto a saber quiénes habían sido los vanguardias del día anterior y cuál sería la nueva tarea a acometer. Con ese ímpetu se partía hacia los surcos. 

Hubo también la lección de lo importante que resulta preservar los medios y recursos para el trabajo. El Paraíso había sido cuartel general de la UJC en las movilizaciones agrícolas de los años 90, pero a estas alturas había llegado en estado de deterioro y suciedad.

Antes que el primer grupo de estudiantes abriera sus puertas, el pasado 15 de octubre (2008), el campamento fue remozado. “Los antiguos colchones se sustituyeron por unos de espuma de goma, mientras las duchas y las llaves de agua se repararon”, explicó Roisbel Díaz López, miembro del Buró de la UJC de Güines, quien atiende la esfera de jóvenes trabajadores y combatientes en ese municipio.

“También se pusieron dos teléfonos públicos y televisores, y se hicieron gestiones para que la Dirección de Cultura del municipio organizara actividades para los muchachos”, argumentó Lázaro Gálvez Vasallo, miembro del Comité Provincial de la UJC en La Habana, quien adeuda esa última aspiración para una nueva etapa agrícola y reconoce, a la vez, que la iniciativa Caribe tuvo un gran impacto en el territorio.

“Lo único que no pudimos resolver fue desterrar a las ranas que se habían apoderado de las duchas, cada mañana cuando entraba lo único que hacía era mirar para todos los lados. Si había una, ni entraba. Era todo un ritual”, afirma Diana Ferreiro.

Si algo que no podía faltar en El Paraíso, eran las visitas de los familiares. Puntuales cada domingo, ahí estaban, cargados de dulces y comida casera para así aliviar malestares y oír los cuentos de lo último que había acontecido en el trabajo.

La última legión

En su última visita al campamento, para el cierre de las jornadas, el entonces Rector, Rubén Zardoya, trasmitió su orgullo al decir que la Universidad estaba integrada por profesores y estudiantes dispuestos a cumplir cualquier tarea con responsabilidad. “Estos jóvenes, señaló el Rector, saben que se les pide un esfuerzo mayor; que se les exige sacrificio. Ellos cumplen su misión porque consideran que la Revolución ha hecho mucho por ellos, y esta es una forma de contribuir con ella”. 

De ahí que cuando se vuelva a hablar de la huella de los ciclones del 2008 por Güines, habrá que acordarse de ese lugar de cuyo nombre quisiera acordarme siempre: un campamento llamado El Paraíso, que no es precisamente el lugar donde se conocieron Adán y Eva, que fue hogar de estudiantes y profesores de la Universidad de La Habana, donde durante siete meses ondeó la bandera marrón con las iniciales de la FEU, y donde con trabajo y alegría los jóvenes nos unimos más con los destinos de nuestra tierra y nuestro pueblo. El objetivo de todos los que estamos aquí es ese: ayudar a los otros

Recuadro

Mes                                                                   Facultad  
 
octubre–noviembre                                                Economía
noviembre–diciembre                        Filosofía e Historia y Sociología
diciembre–enero                                Derecho y Lenguas Extranjeras
enero–febrero                                                         Geografía y Física
febrero–marzo                                          Matemática y Computación
marzo–abril       Contabilidad, Farmacia y Alimentes y Comunicación


Ficha técnica:

Tipo de reportaje: Tradicional. Informativo.

Tema: La ayuda brindada por la FEU después del azote de tres huracanes

Propósito: Mostrar cómo se movilizó a las fuerzas estudiantiles, cómo de trabajó, de qué forma vivían los estudiantes dentro y fuera del surco

Objetivos colaterales: Demostrar que la ayuda no fue en vano, y el compromiso de esos mismo estudiantes a participar en la próxima etapa al campo

Estrategia de fuentes:

Directas:
Julio Martínez, presidente de la FEU de la Facultad de Contabilidad y Finanzas.
Alberto Hernández, de IFAL.
María del Carmen Companioni, de la Facultad de Comunicación.
Diana Ferreiro, la periodista.
Roisbel Díaz López, miembro del Buró de la UJC de Güines.
Lázaro Gálvez Vasallo, miembro del Comité Provincial de la UJC en La Habana.

Documentales:
Ivette Fernández Sosa. Universitarios en El Paraíso. El Habanero Digital 18-11-08 (11-5-09).
Odalis Riquenes Cutiño y Luis Raúl Vázquez Muñoz. Jóvenes universitarios se entregan este sábado al trabajo productivo. Juventud Rebelde 20-12-08 (11-5-09).
Yailin Orta Rivero y Alberto Yoan Arrego Pulido. Vivir en "El Paraíso". Juventud Rebelde. 4-12-08 (11-5-09).

CON EL CORAZÓN DE VACACIONES

CON EL CORAZÓN DE VACACIONES

 

La tendencia de la juventud cubana a optar por relaciones de pareja libres de formalidades y compromisos tiene implicaciones emocionales, físicas y sociales. ¿Supone este hecho una evolución o un retroceso a la primitiva promiscuidad indiscriminada?

 

LIDIA HERNÁNDEZ TAPIA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

«Yo tengo corazón, pero está de vacaciones», es una frase célebre para no pocos jóvenes de estos días. En Cuba, el culto a las parejas efímeras y la pelota discuten el título de Deporte Nacional. Sin embargo, aún sobreviven quienes insisten, como lo hiciera el Principito de Antoine de Saint-Exupéry, en la idea de que «si uno ama una flor de la cual no existe otro ejemplar en millones y millones de estrellas, es suficiente para ser feliz, solo mirarla.»

Mientras exclusividad y fidelidad hasta que la muerte los separe conservan incuestionable vigencia para estos últimos, el placer de lo fugaz en las populares «descargas» -relaciones ocasionales sin compromisos de eternidad-, sustituye formalismos tradicionales de antaño.

¿Inmadurez propia de edades tempranas de la vida?... ¿Crisis de la familia?... ¿Hippies de nueva generación?... ¿Avance o retroceso de la humanidad?

Los más osados aseguran: Yo solo busco diversión; los miedosos: No sé sobrevivir sin compañía; los desenfadados: De cuando en cuando uno se distrae, ¡y es suficiente!; los que van a la raíz: ¿Se le llama amor a cualquier cosa?

Imposible de ignorar resulta la tendencia de la juventud a cuestionar y no imitar los  patrones heredados de sus padres y abuelos respecto al modo de interactuar con sus parejas. ¿Es posible en estas circunstancias una relación estable y duradera? ¿Es acaso necesario experimentar mientras se busca la mítica «alma gemela»? Y si aparece… ¿entonces qué?

«No es bueno que el hombre

esté solo» —dijo Dios

Aunque la necesidad del amor aparece como una constante en la vida humana, el modo de enfrentar la soledad ha resultado polémico desde los inicios de la civilización.

En la Grecia antigua, por ejemplo, las personas podían abandonarse al puro principio del placer. Su mitología es un reflejo de esa realidad. Sin embargo, en la Edad Media, la Iglesia Católica —institución rectora de la conducta ciudadana de su época—, estableció una separación muy radical entre lo espiritual y los asuntos de la carne. El matrimonio, concebido como un contrato, muy poco tenía que ver con la moderna concepción del amor.

Hace algunos años, cuando el casamiento era la opción validada por la sociedad como más correcta, según tradiciones o cánones, permanecer soltero parecía una especie de desgracia. Y si el ciudadano sin compromiso era una mujer, pasaba a tragedia.

Los motivos invocados para lamentar el hecho variaban, según el sexo: a las solteronas se les atribuía una suerte de indefensión ante la vida. Además, «se creía que tenían algún tipo de resentimiento hacia lo masculino. A menudo, se sospechaba que eran lesbianas», asegura la periodista estadounidense Anne Kingston, en su libro Esposa, no esposada.

Por su parte, Marianne Wilkinson, señala en La plenitud del amor: «Las relaciones entre los jóvenes hombres y mujeres de hoy son poco comprometedoras y están rodeadas de cierta solidaridad. Sus estructuras varían cada vez a mayor velocidad y de manera más libre e imaginativa».

¿Qué ha pasado con ese

espacio antaño «sagrado»,

llamado pareja de novios?

«Últimamente, a mis relaciones ni siquiera me gusta llamarles noviazgo. No, no. Salimos. Si todo marcha bien, nos volvemos a ver. Eso puede durar un día, una semana, cinco o seis meses», afirma Mariela, de 24 años de edad y graduada de Informática en la CUJAE.

De igual modo, Carlos, de 25 años, mientras devora un cigarrillo en el céntrico Café G, del Vedado, confiesa con aires de quien posee toda la verdad: «En realidad, yo nunca busco tener novia. Es muy costoso mantener una relación estable, pues todo el mundo quiere salir a los lugares más caros y bonitos, y eso solo se puede una vez al mes».

La posición de Carlos, preocupantemente vista de manera natural en la actualidad,  habría encontrado fuertes detractores antes de 1918, cuando se realizó el primer divorcio en Cuba. Al menos una batalla legal ganaban los solitarios estigmatizados de entonces, en defensa de su derecho de elegir la respuesta correcta al dilema, tal vez eterno, de compañía contra independencia.

Surge en este punto una pregunta… ¿Tener pareja implica exclusividad? «Como mismo existen muchos hombres promiscuos, las mujeres somos iguales. No todas las relaciones se pueden llevar más allá de una descarga, y serle fiel a una persona es no tener necesidad de buscar en otra algo que esa no te da», opina Inés, estudiante de Telecomunicaciones.

El pasado es un prólogo

En la mayor de las Antillas, con un índice de divorcios de 33,7 por cada mil habitantes, según cifras oficiales, diversas investigaciones corroboran el hecho de que la familia clásica de papá, mamá y sus hijos, existe en una proporción menor a lo antes habitual.

La psicóloga Lourdes Fernández, en su texto Personalidad y relaciones de pareja, señala que nunca antes se había profetizado con tanta vehemencia acerca del fin de la pareja humana, como en las últimas décadas. Muestra de ello es la revolución sexual de los años sesenta del pasado siglo, cuando reaparece el sexo en grupos, el intercambio de pareja, la convivencia en comunidades, la apertura hacia el homosexualismo y el matrimonio a prueba.

Rolando, estudiante de Ingeniería Automática en la CUJAE, considera: «Ese hasta que la muerte nos separe de antes, era un engaño. Se casaban, compartían anillos y después se pegaban los tarros en cualquier burdel. Somos herederos de diez mil esquemas para ser felices, pero evolucionamos, y es hora de desprendernos de todos los tabúes del año de la corneta».

Si bien existe un consenso al considerar al presente un momento de ruptura de pautas tradicionales de comportamiento, Yoanka Valdés Jiménez, especialista en temas de la Familia, del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), considera que no se proponen con claridad modelos alternativos para sustituir los que van quedando atrás. Aún así, explica: «En mis investigaciones, jóvenes y adolescentes cubanos plantean, como un ideal, tener una familia algún día. Ello no sucede en otras regiones, donde hay más tendencia a la vida en solitario».

Respecto al tema de cómo viven las parejas de hoy, Ernesto, un joven cristiano de 23 años, dice: «No porque un hecho sea generalizado o común, es normal. El comienzo del fracaso de esas relaciones es estar sustentadas bajo la condición de mientras les vaya bien, mientras funcione. Siempre se presentarán dificultades y crisis, y es entonces cuando desempeña su papel el compromiso de salir adelante, por la familia, por el amor que un día se prometieron.

«Si al primer obstáculo ya se considera la posibilidad de separarse, el camino más fácil, es la escapatoria, y si les falta el sentido del compromiso y de la fidelidad, están condenados al fracaso».

Quizás, la única respuesta definitiva es que no existe ninguna. Rolando asegura que todo está en el acuerdo y la sinceridad de las partes implicadas. «Quizás quieres a los seres libres, y en esa libertad, puede haber más de dos», dice mientras se rasca una ceja.

Asimismo, Fernanda, compañera de Rolando, considera: «No veo por qué la infidelidad debe ser enemiga de la relación. Muchas veces, complementa y ayuda a valorar cuánto podemos amar al otro».

Causas e implicaciones 

«El amor es la respuesta; pero mientras tanto, el sexo propone unas cuantas preguntas», piensa el guionista, actor y director estadounidense, Woody Allen, con su sarcasmo acostumbrado, sin considerar las implicaciones suicidas de una sexualidad irresponsable en la actualidad.

Se estima que cada día en el mundo se infectan de VIH/SIDA 6 000 personas, entre 15 y 24 años —una cada 14 segundos—. Además, de la cantidad de abortos en malas condiciones realizados anualmente, alrededor de 20 millones causan unas 78 000 defunciones, en su mayoría jóvenes de 15 a 19 años.

Sin embargo, muchos jóvenes encuentran justificaciones para evitar colocarle un sello de «garantía de eternidad» a sus relaciones. «En este contexto donde el divorcio aparece como una de las principales alternativas para resolver conflictos, unido a condiciones económicas difíciles y la tendencia en el mundo al individualismo, una pareja estable, ¿para qué?... ¿dónde?», cuestiona Yolanda, investigadora del CIPS.

Por su parte, Carlos encuentra otra explicación: «Ahora las mujeres exigen también ser infieles, como ello es natural de los hombres… La sociedad pretende que la mujer mire solo a su pareja, y a su hermano seguro le dice: Tú acaba, que vas a ser muy hombre ».

-Carlos, ¿has sido infiel alguna vez?

«Claro. Yo me aburro muy rápido. Al principio todo es muy bonito, pero cuando se entra en la rutina, y comienza a salir la parte negativa de ambos, hay que renovar el ciclo, ¿eh? Brinco.»

Carlos confiesa que se divierte a su modo, y analiza el fenómeno «como una cosa más, de tantas locas que se ven en la actualidad». Si es bueno o malo, si es avance o retroceso de la sociedad, no ve motivos para preocuparse por eso.

Por el contrario, Enrique comenta que en su época de adolescente conquistaba muchachas como trofeos, y de ello solo obtuvo «vacíos emocionales enormes». Desde hace aproximadamente cuatro años, se ha propuesto hacer amigas, e ir en busca de la persona adecuada para la relación profunda que ha soñado, que «lo colme de verdadera felicidad».

Según su experiencia, considera que quienes optan por la vía de lo desechable y lo volátil en materia afectiva es, fundamentalmente, «porque no han descubierto otros horizontes».

«¿En qué empleamos el poquísimo tiempo de existencia? — cuestiona—. Cuando contemplo el devenir del universo y lo comparo con los 75 años que nos corresponden, con suerte, y que se van en fatiga inútil, no entiendo cómo otros pueden hacer cosas sin saber para qué, como movidos por la inercia.»

Por su parte, la psicóloga Yoanka Valdés Jiménez opina que «desde el punto de vista de la libertad de elección de las personas, es positivo. Lo cuestionable es qué sigue cuando se convierte en hábito, en estilo de vida, y si están preparadas las familias cubanas para este modo de actuar de sus hijos.

«En hogares donde conviven varias generaciones, los más jóvenes pueden ser muy presionados. Tal vez les imponen prohibiciones, y eso es peor, pues de ahí resultan rebeldías  o sentimientos de culpa. Yo apuesto por la satisfacción de las personas, la plenitud y, sobre todo, la responsabilidad.

«Pudiera considerarlo una involución, si las personas no son satisfechas al máximo, y lo hacen como deporte  o por contagio. Si lo viven como «esto es lo que quiero», para mí está bien», concluye Valdés Jiménez. 

La última palabra sobre lo que es bueno o malo, no es una sola, y cada persona actúa según sus experiencias y convicciones. Todo es relativo, quizás esto sea lo absolutamente cierto.

Pareja estable: debate

entre utopía y necesidad

¿Es el amor un arte?... ¿O una sensación placentera, cuya experiencia es cuestión de azar, algo con lo que se tropieza si se tiene un poco de suerte?  «No es solo un sentimiento, sino también una decisión», considera Enrique.

Pueden existir los más disímiles motivos para esquivar compromisos y formalidades en este siglo XXI, cuando muchos creen que amar es sencillo, y lo difícil es encontrar alguien para enamorarse.

«La práctica de las descargas no puede clasificarse como buena o mala. Si se asume por contagio, acríticamente, sería lamentable que un día la persona se diera cuenta de que fue utilizada para satisfacer a alguien, como un objeto. En mi opinión, la decisión individual, por encima de las discrepancias, debe ser respetada», considera la psicóloga Yoanka Valdés.

No todos los seres humanos anhelan un compañero inseparable para compartir su existencia. Otros, suponen que se comprometerán e incluso se casarán. ¿Cuándo? «Yo vivo en el presente», asegura Carlos. Otros, como Rolando, planean tener en el banco 80 pesos guardados para el divorcio.

¿Soy feliz? Resulta, en estas circunstancias, una pregunta de primer orden. Más allá de las delimitaciones de correcto o erróneo queda la satisfacción personal. A cargo de cada quien está, entonces, optar o no por un corazón de vacaciones.

Nota: Los nombres de algunas fuentes fueron cambiados, respetando la privacidad.

FICHA TÉCNICA:

Tema: Relaciones de pareja de los jóvenes cubanos.

Propósito: Conocer las razones y causas por las que los jóvenes optan por relaciones sin formalidades ni compromisos.

Objetivos colaterales: Analizar las posibles implicaciones o consecuencias físicas, emocionales o sociales de su conducta.

Estrategia de fuentes:
Entrevistas a jóvenes.
Yoanka Valdés Jiménez, especialista en temas de la Familia, del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS).
Fuentes documentales.

Soportes a emplear:

Hecho: La tendencia de la juventud cubana a optar por relaciones de pareja libres de formalidades y compromisos, tiene implicaciones emocionales, físicas y sociales.

Contexto: la Cuba actual, donde resulta imposible de ignorar la tendencia de la juventud a cuestionar y no imitar los patrones heredados de sus padres y abuelos respecto al modo de interactuar con sus parejas.

Antecedentes: los siglos de tabúes y cánones impuestos por el hombre a sí mismo para combatir la soledad.

Proyecciones: podría incluso desaparecer la familia, pero los especialistas lo consideran un hecho lejano.

Fuentes documentales:
Esposa, no esposada, de Anne Kingston.
La plenitud del amor, de Marianne Williamson.
Personalidad y relaciones de pareja, de Lourdes Fernández.
Psicología de Familia: una aproximación a su estudio, de Patricia Arés Muzio.
El Principito, de Antoine de Saint-Exupery.

Tipos de juicios: Analíticos. Sintéticos. Hipotéticos. Disyuntivos. De valor.
Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Panorámica.
Tipo de cuerpo: Estructura en bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Sin embargo, Por su parte, De igual modo, entre otras.
Tipo de cierre: De conclusión o resumen.

EL DOLOR HISTÓRICO

EL DOLOR HISTÓRICO

Después de más de30 años de la destrucción de Viet Nam a causa de la guerra, este país ofrece una imagen de desarrollo ante el mundo; sin embargo, millones de personas sufren las consecuencias bélicas.

HOA LY HONG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Tengo miedo de morir antes que mis hijos”, dice Huyen Nguyen Thi, una señora de 70 años, madre de dos pequeños.

Después de largo tiempo de espera por la independencia del país, parecía que el momento más feliz en su vida llegaría con el embarazo, pero el destino puso una carga en los hombros de esta mujer: los niños nacieron malformados por el efecto del Agente Naranja. Ellos, Nam y Binh, no pueden cuidar de sí mismos. Son incapacitados tanto física como mentalmente. Pero en las estadísticas sólo son dos, de los tres millones de las víctimas de la dioxina en Vietnam.

La Dioxina o el Agente Naranja -como popularmente se le conoce por la franja naranja pintada en los barriles en que se transportaba- es una mezcla de los herbicidas hormonales derivados de las sustancias químicas Dichlorophenoxy y Trichlorophenoxy aceticacid. Se fabricó en Estados Unidos por más de tres decenas de sociedades y sus filiales, entre ellas, Dow Chemical y Monsanto, las cuales figuraban como los principales acusados por vender ese producto al ejército estadounidense.

Durante el período 1961-1972, se vertió aproximadamente 70 millones de litros del componente químico sobre un quinto de la superficie del sur de Viet Nam, con la finalidad de devastar los bosques tropicales, y así impedir a los militares asiáticos ocultarse en la vegetación selvática.
 
Un estudio de la doctora Jeanne Mager Stellman, de la Universidad de Columbia, Nueva York, confirmó que la disolución de un litro de Dioxina en un pequeño territorio causa a largo plazo efectos mortales en más de una decena de millones de habitantes.

Por otra parte, su secuela en la fauna y flora fue la pérdida de 3,3 millones de hectáreas de bosques y arrozales, con la consiguiente destrucción de varios ecosistemas. La tierra quedó erosionada gravemente, y en las zonas contaminadas se transformó la información genética de los árboles. En la actualidad, existen áreas en las que ninguna planta puede crecer.

No obstante, el tiempo ha sido testigo de que las consecuencias de este químico en el medio ambiente es algo trivial en comparación con los daños al ser humano. No sólo en los soldados veteranos, los hombres que viven en los territorios contaminados aún están expuestos directa o indirectamente a las secuelas del líquido, ya sea por el agua o las tierras de cultivo. 


 
¿Mala pasada del destino?

Según el sargento Hoan Tran Van del Batallón D, “los soldados vietnamitas sacrificaron todo por su nación: la juventud, la felicidad, la vida... El dolor físico y mental no los hizo retractarse; por el contrario, siguieron luchando por la independencia del país.

“La guerra ya pasó en esta tierra. Todos los fuegos y las bombas se quedaron en el pasado,  como también se secaron las lágrimas por la separación de los seres queridos. Pero el crimen de la guerra existe por siempre. Las consecuencias del Agente Naranja maltratan cada minuto, cada momento a los veteranos. Ahora, no sólo ellos sufren las secuelas, también sus hijos, esos inocentes que no viven, solo existen, porque toda su felicidad se pierde con el dolor. Cada día de mi vida es testigo de la mala pasada que me jugó el destino”.

En la memoria de Huyen Nguyen Thi, hay una palabra nítida que traza su destino inmerecido. “Cuando salí embarazada no pensé que mis bebés nacieran dañados por el Agente Naranja. Yo era tan fuerte, saludable y joven que ni siquiera me pasó por la cabeza”, comentó.

“Además, mi esposo regresó sano y con éxito del campo de batalla. Pero la suerte, una vez más, me dio la espalda. Tuvo parálisis del  cerebro, después de un corto tiempo del nacimiento de los niños. Desde entonces, tengo bajo mi responsabilidad los quehaceres de la casa, mis hijos y mi esposo”.

Hace muchos años que en su hogar no hay una sonrisa, tampoco recibe el ánimo de los suyos. Al regresar del trabajo, solo la esperan miradas extrañas y duras. “Pierde algo y obtendrás otra cosa a cambio”, reza un viejo proverbio vietnamita; Huyen, quien ha perdido su vida, es una excepción.

Impacto en Quang Tri y Dong Nai

La provincia Quang Tri fue uno de los territorios más perjudicados durante el período bélico. Luego de 30 años, su población aún sufre las consecuencias de la utopía “alto al fuego y a la sangre”.

Nguyen Quang, doctor del hospital  provincial, expresó: “He atendido a muchos dolientes de la guerra. Algunas muchachas que engendran por primera vez, sus hijos nacen malformados a consecuencia del Agente Naranja. Aquí cerca hay niños que tienen cuatro brazos y piernas, otros no tienen caja de cerebro o no poseen la capacidad de mirar y escuchar... y así con el tiempo se han incrementado los daños y los dañados. El crimen de guerra no deja a estos pequeños inocentes vivir como los demás”.

Los trabajadores de los Centros Provinciales de Investigación y Desarrollo de Vietnam detectaron que dentro de la fuente de agua de los municipio Cam Thanh y Cam Nghia, de Quang Tri, todavía existe el herbicida. Asimismo, afirmaron que en las regiones contaminadas los casos de malformaciones se han duplicado.

Según investigaciones recientes, 150 mil niños de todo el país  nacieron con anomalías irregulares, de los cuales cinco mil pertenecen a la provincia Quang Tri y hasta el pasado año fallecieron más de 10 mil infantes a consecuencia de la dioxina.

“La vida de los habitantes aquí es muy difícil. Ellos deben luchar contra la pobreza, y soportar  las enfermedades que traen en los genes. Hay familias que se ven obligadas a vender todos sus bienes para comprar las medicinas, y así garantizar la salud de sus hijos”, manifestó Thi Tran Thi, presidenta de la Asociación de las Víctimas de Quang Tri.

La mayoría de los perjudicados son descendientes de los vietnamitas que estuvieron en el campo de batalla donde el ejército estadounidense lanzó la dioxina, el resto proviene de familias que viven en zonas contaminadas por otras vías, ejemplo de ello, el agua.

“En los años 60, tomé agua de un pozo contaminado. Comencé a sentirme muy mal y a desmayarme con frecuencia, sentí escozor en todo el cuerpo. Algunos años más tarde, mi primera hija nació malformada”, comentó Thuong Nguyen Thi, madre de una joven de  30 años. “Pero ella parece que solo tiene ocho años, pues no tiene capacidad de raciocinio”, agregó.

Los hombres del territorio Dong Nai, no están ajenos al drama. Las víctimas de este campo representan una alta proporción en relación con el número del país, a tal punto que hay familias que tiene de dos a cinco miembros afectados por el tóxico.

Las consecuencias del Agente Naranja dañaron seriamente a la humanidad. Los científicos afirman que la dioxina causa cáncer del pulmón y de la próstata, ceguera, diabetes, malformaciones congénitas y parálisis.

Hong Nguyen Thi, testigo de los efectos de la dioxina, presentó junto a un grupo de la Asociación de las Víctimas del Agente Naranja de Vietnam (VAVA) en el 2004, en Estados Unidos, la petición al Tribunal de ese país para que se sometieran a juicio todas las compañías productoras de la dioxina.

Nguyen Thi, durante el tiempo de la guerra en el campo de batalla D, fue rociada directamente con el Agente Naranja. Vivió con diversas enfermedades causadas por el tóxico: cáncer, úlcera, problemas renales y cardiacos… Mientras sufrió el dolor, continuó luchando por los derechos de las víctimas. Falleció durante el proceso judicial sin ver concluida su misión.

Minh Doan Duc, un fotógrafo que ha recorrido todos los rincones del país para tomar fotos de los perjudicados por la dioxina, dijo: “En cada momento que creo arte esos rostros dejan en mi mente una sensación de sufrimiento, dolor y de un destino desafortunado. Pero también se encuentra en ellos una esperanza del mañana.

“Hice mi colección de fotos en blanco y negro porque quise expresar el destino de esas personas y su sentimiento interno; así el receptor puede entrar en contacto con la realidad de los dolientes y experimentar su propia emoción. Tengo fe en que cuando los testigos históricos no se encuentren más en esta vida, mi colección brinde a la sociedad sus vivencias, en un modo artístico”. 

Vinh Nguyen Xuan, estudiante de la Universidad de La Habana, comentó: “Soy uno de los jóvenes que tuvo la suerte de nacer en la paz. Nosotros sabemos y entendemos los dolores de las anteriores generaciones, ellas ofrecieron toda su vida para defender la nación. No es justo que ahora continúan recibiendo dolor, sufrimiento, y un destino desafortunado para sus descendientes”.

William Jacshaw, uno de los miembros estadounidense de VAVA en la provincia Da Nang, refirió: “Al ver las fotos y escuchar sobre la historia de la vida de las víctimas del Agente Naranja no puedo dejar de sentir el dolor; especialmente cuando se trata de niños, ellos tienen derechos de vivir como los otros, de jugar como los demás, de sentir el amor y de tener la sonrisa pura”.

Con el fin de movilizar recursos tanto interiores como exteriores, y conseguir aportaciones de organizaciones e individuos para ayudar a los afectados, la Cruz Roja vietnamita creó la VAVA el 24 de julio de 1998. Desde su fundación, esta asociación ha realizado varios proyectos para mejorar las condiciones de los habitantes, además  de contribuir a aligerar su dolor mental.

La lucha por las víctimas...

Con la esperanza de justicia, la VAVA presentó una demanda al Tribunal neoyorquino de Estados Unidos por primera vez en 2004. El propósito estuvo dirigido a lograr derechos para las víctimas y requerir a las compañías estadounidenses que fabricaron el Agente Naranja una indemnización. Pero los norteamericanos niegan la existencia de una relación directa entre esas enfermedades y la utilización de la dioxina. “No existen bases legales que justifiquen las demandas de los millones de víctimas del Agente Naranja”, declaró el juez Jack Weinstein.

Sin embargo, Weinstein fue quien llevó el caso de los veteranos de guerra estadounidenses afectados que demandaron a las compañías suministradoras de Agente Naranja y lograron un acuerdo de indemnización de 180 millones de dólares por daños a la salud. Estas empresas fueron las mismas acusadas por los vietnamitas.

Por otro lado, muchos datos han mostrado que antes de vender al gobierno de Estados Unidos, esas compañías sabían que el Agente Naranja podía perjudicar la salud humana, especialmente, causar varios tipos de cáncer.

Luu Hai, periodista de la Agencia de la Revista Vietnamita, comentó: “Todo  el mundo sabe lo que Estados Unidos está haciendo. La realidad es demasiado amarga, mientras que los veteranos estadounidenses fueron los que lanzaron el Agente Naranja a millones de humanos, lograron sin embargo la indemnización de las compañías; en cambio, los solados vietnamitas, y muchas víctimas más, están siendo rechazados por los responsables”.

Aunque el foro neoyorquino y el federal de Estados Unidos se negaron, la VAVA siguió luchando por los derechos legales de las víctimas. Pero el pasado 2 de marzo, otra vez, borraron la justicia con la negación del Tribunal Supremo de ese país. La razón que aluden es que no existe la base de ley internacional. Las compañías que fabricaron el Agente Naranja sólo produjeron el tóxico según el encargo del gobierno estadounidense, pero, ¡este gobierno ha asumido derecho de no procesarse!

El doctor Nhan Trong Nguyen, vicepresidente de la VAVA, acentuó: “Durante tres años, con el apoyo y la ayuda de varios amigos extranjeros, las víctimas trascienden su dolor e infortunio, siguen construyendo su vida cada día, y así mismo, luchando por la justicia en el proceso de demanda contra las compañías biológicas estadounidenses”. 

Muchos soldados norteamericanos coinciden con la VAVA. Aunque 30 años atrás aquellos veteranos eran enemigos de los vietnamitas, ahora, ellos están luchando en el mismo campo por la indemnización. David Clainer, miembro de la Organización de Veteranos por la Paz, motivó a muchos a apoyar a las víctimas en esta batalla.

En una conferencia en Venezuela, Man Tieu Van, presidente de la VAVA, refirió: “Nosotros seguimos luchando potencialmente, acusando su crimen y demandando los derechos legales a las compañías estadounidenses que produjeron la dioxina en el tiempo de la guerra. Demostramos al mundo el sufrimiento por los daños causados, pidiendo justicia por el derecho de vivir”.

En ese tiempo de motivación al público para colectar firmas a favor de los vietnamitas perjudicados, el presidente de la asociación de Hanoi movilizó a casi 3 000 personas.

A su vez en la lucha por defender los derechos de los dañados, VAVA ha sido un apoyo seguro para ellos, con la cooperación solidaria de organizaciones como la Cruz Roja Internacional, la Media Luna Roja, la Cruz Roja de Noruega, Alemania, USA, Dinamarca, Suecia y España, así como el Lion’s Club, de Japón.

Hang Ngo Thi Thanh, vicepresidente del Comité Urbano de Hanoi, afirmó que durante estos 10 años (1998-2008),  mediante el Fondo de Apoyo a las víctimas de la dioxina, ayudó a 11 651 personas con más de 400 000 USD. Hasta el momento, el número de los que pueden obtener el beneficio del gobierno trasciende las dos mil personas.

Sin embargo, la ayuda de la comunidad no es suficiente para cubrir sus necesidades. La mayoría de las familias viven con extremas dificultades económicas. Muchos veteranos que sufren graves heridas y sus mujeres, también enfermas, continúan haciendo enormes sacrificios para ganarse la vida y cuidar de sus hijos, enfrentados a graves malformaciones.

El sufrimiento es demasiado, el tiempo puede pasar, pero en la menta de estas personas y muchas generaciones vietnamitas, nunca se borrará este dolor histórico. No sabemos cuándo la justicia puede brillar y hacerse la verdad  para que las víctimas vietnamitas del Agente Naranja obtengan sus derechos legales, tampoco el momento en que Huyen Nguyen Thi pueda tener una sonrisa en su rostro. La respuesta depende de los que hacen la justicia, y también de nosotros, los que les rodeamos, luchando por ganar cada demanda.

Ficha técnica:

Tema: El Agente Naranja, un tipo del herbicida que el ejército estadounidense lanzó en Viet Nam durante la guerra.

Propósito: Mostrar el lector el sufrimiento y el dolor de las víctimas vietnamitas.

Objetivos colaterales: Brindar al receptor una imagen del dolor física y mental de las víctimas de la guerra. Acusar el crimen de guerra y sus consecuencias en la humanidad y en el medio ambiente. Mencionar la injusticia a través de “la respuesta” de los foros estadounidenses a la demanda de la Asociación de las Víctimas Vietnamitas (VAVA), contra las compañías que fabricaron la dioxina. La lucha de la sociedad y las organizaciones nacionales e internacionales por derechos de los perjudicados.

Estrategia de Fuentes:

Huyen Nguyen Thi, víctima del Agente Naranja (indirecta y documental).

Thuong Nguyen Thi, víctima del agente naranja (indirecta y documental)

Thi Tran Thi, presidenta de la Asociación de las Víctimas de Quang Tri (documental e indirecta)

Man Tieu Van, presidente de la VAVA.

Nhan Trong Nguyen, vicepresidente de la VAVA.

Hang Ngo Thi Thanh, vicepresidente del Comité Urbano de Hanoi

Luu Hai, periodista de la Agencia de Revista Vietnamita (directa)

Hoan Tran Van, sargento del Batallón D (indirecta, documental).

William Jacshaw, miembro de la Asociación de las Víctimas Vietnamitas de Da Nang (indirecta, documental).

Minh Doan Duc, fotógrafo (directa)

Nguyen Quang, doctor del hospital de la provincia Quang Tri (indirecta, documental).

Vinh Nguyen Xuan, estudiante de la Universidad de La Habana (directa).

Soportes a emplear:

Hecho: Las consecuencias que el Agente Naranja dejó en la humanidad, especialmente en los vietnamitas.

Contexto: La demanda de la VAVA al Tribunal de Estados Unidos, con el fin de lograr derechos para los perjudicados vietnamitas.

Antecedentes: Durante el período 1961- 1972, el ejército estadounidense vertió aproximadamente 70 millones de litros de la dioxina sobre un quinto de la superficie del Sur de Viet Nam.

Proyecciones: los perjudicados lograrán sus derechos.

Fuentes: Las mencionadas en la estrategia.

Tipos de juicios:

Analíticos: presente en todo el reportaje, en opiniones e historias de las fuentes, y por la estructura, jerarquización y solución del periodista.

Sintéticos: Aparece al final del reportaje, se está interesados que el gobierno estadounidenses y las compañías que produjeron el Agente Naranja realizar sus responsabilidades y algunas formas para hacer mejor la vida de las víctimas.

Hipotéticos: Lo que reclaman casi todas las Fuentes, menos Thuong Nguyen Thi, víctima y Hang Ngo Thi Thanh, vicepresidente del Comité Urbano de Hanoi.

Disyuntivos: Al reclamar todo el mundo y todas las fuentes en el reportaje sobre el crimen del a guerra del gobierno estadounidense y las compañías norteamericanas, el juez William Jacshaw niega la demanda la VAVA a través de su negación de la relación entre diversas enfermedades de las víctimas con la Dioxina.

De valor: Lo que informan Man Tieu Van, presidente de la VAVA; Nhan Trong Nguyen, vicepresidente de la VAVA; Hang Ngo Thi Thanh, vicepresidente del Comité Urbano de Hanoi; y Thi Tran Thi, presidenta de la Asociación de las Víctimas de Quang Tri.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: De cita textual.
Tipo de cuerpo: Clásico.
Tipo de transiciones: Empleo de subtítulos (diferencias un bloqueo a otros), y repetición de elementos clave.
Tipo de cierre: De llamada a la acción.

 

 

¿¡CHE VENDE?!

¿¡CHE VENDE?!

El comercio de su imagen relega internacionalmente la obra del ilustre revolucionario. Es necesaria la asunción plena de sus ideas.
 
JESÚS ADONIS MARTÍNEZ Y ARIEL MONTENEGRO,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una mirada especial. Cabellos y barba, bendecidos por el viento. La expresión del conjunto se antoja dividida: de un lado, la pujanza y el brillo juvenil del hombre nuevo, del otro, el luto de un hombre consciente de las circunstancias; la sombra proclama la fatalidad del destino humano sobre la tierra, mientras la luz proclama los ideales nacidos de su frente clara. Una estrella lo corona.
 
No es un rostro común, es un rostro-alma. Algo inusual invade la conciencia de todo el que lo observa, no importa el credo ni la geografía. Es una faz universal. Lleva el grito del cambio dibujado en sí y el espíritu mundial de todos los que luchan por una idea justa.
 
Millones de personas alrededor del mundo han quedado impactados frente a esta imagen: la antológica instantánea de Ernesto Guevara, capturada por Korda en el sepelio de las víctimas de la voladura del vapor La Coubre. Pero el símbolo del Che es mucho más que una fotografía.
 
La figura de un hombre animado de ideas revolucionarias y de una gran dimensión humanística, donde se fusionan el inmenso calibre intelectual con la lucha hasta las últimas consecuencias, no podía dejar de convertirse en una referencia para todo aquel que se siente un genuino revolucionario y para todos aquellos que, de cualquier modo, disienten del status quo mundial.
 
El Che como símbolo, atendiendo principalmente al cúmulo de preceptos universales que integran su ideario, posee innumerables puntos de contacto con diversos movimientos y corrientes progresistas en general, que lo asumen como propio en todos los continentes. Esto es positivo, aunque siendo estrictos, con toda la profundidad que conceptualmente amerita el asunto, más bien debería ser solo un emblema del comunismo y de la Revolución Cubana, proyecto socialista al que contribuyó enormemente.
 
Sin embargo, ¿qué sucede cuando se comienza a vaciar el símbolo de todo basamento teórico, de su esencia? ¿Qué pasa cuando no se rebasa lo meramente visual y apenas se alcanza un nivel superficial en la penetración del significado del icono? La figura del Guerrillero, en un mundo donde el marketing y la publicidad constituyen verdaderos dictadores de la conciencia colectiva, se ha convertido en un producto o, a veces, en una simple herramienta para el mercadeo.

Leyenda viva

El periodista Guillermo Cabrera Álvarez, en su libro Camilo Cienfuegos, el hombre de las mil anécdotas, reseña como en una ocasión, en las cercanías de Yaguajay, y ante la congregación de los lugareños por la presencia del guerrillero argentino, Camilo bromeó con este: “Ya sé a lo que me voy a dedicar cuando triunfemos: Te voy a meter en una jaula y recorrer el país cobrando cinco kilos la entrada para verte. ¡Me hago rico!”

Aleida Guevara, hija del Che, en entrevista concedida en Suecia para el sitio web Liberación, contaba: “Nosotros habitábamos en un barrio donde al principio de la Revolución vivían muchos jóvenes becarios llegados de toda Cuba. Como los estudiantes sabían que mi papá vivía ahí, cada vez que pasaban frente a la casa cantaban: ’Cuchillos, cucharas / que viva el Che Guevara’. Y mi padre que algunas veces pudo escucharles comentaba riéndose: ¡Qué barbaridad… qué barbaridad! Pero lo tomaba como una cosa de muchachos, porque era el hombre más alejado del culto de la personalidad que pudo haber. El más ajeno a todo eso. Pero era él, al mismo tiempo, consciente de que, a veces, los revolucionarios aunque no estén de acuerdo con ello, los liderazgos los aceptan si son útiles a su pueblo.”

Sin dudas, una buena parte del mito se remonta, incluso, a la época en que Guevara vivía. Cuando era el jefe militar osado, el dirigente ejemplar y el diplomático sagaz. Cuando era esa gente llana y difícil a la que Guillén evocara.

Una “golosina visual”

A escala planetaria con el advenimiento de las tecnologías de la informatización se privilegia lo visualmente atractivo y se banalizan las cargas significantes, por ser aquello más fácil de consumir. Constituye un fenómeno estandarizado, en el panorama absolutamente globalizado de hoy, el que las personas prefieran la televisión, el cine o INTERNET antes que leer un libro.

Debido a esto, según investigaciones del Centro de Estudios Che Guevara, existe una adopción de la imagen por personas que solo ven en ella un atractivo fatuo e incluso sex appeal. Por supuesto, la toman descontextualizada y, apenas, como un marcador de rebeldía fetichista.

El Che se encuentra despolitizado en muchos países desarrollados, sobre todo en Europa. Se habla de él, pero no se le vincula con el comunista que en realidad fue. Aunque, al menos, en algunos círculos se le ve como un símbolo cultural.
 
Esto también es efecto del uso comercial de su imagen por parte de grandes empresas, las cuales no están a favor de la divulgación de su pensamiento, pues este se opone totalmente a la esencia del sistema capitalista.  

¿De nuevo en motocicleta?

En América Latina, sin embargo, el ejemplo del Guerrillero Heroico se tiene como un estandarte de lucha. Acompaña y atraviesa a todos los movimientos sociales de corte radical, surgidos como oposición al neoliberalismo, aunque en realidad el Che sea más: sea anticapitalista por definición y, por consiguiente, socialista.

Asociado a los movimientos sociales también se comercializa la imagen del Che. En los foros sociales se encuentran muchos oportunistas que aprovechan la circunstancial presencia de gente de izquierda para hacer mucho dinero. Por otro lado, gran número de las organizaciones reunidas utilizan la ocasión para recaudar fondos y que otros afluyentes no encuentran otra alternativa de autofinanciación para su viaje que el comercio de artesanías y otros productos, con frecuencia alegóricos al Che Guevara.

En estos últimos casos sería prudente preguntarse: ¿esas personas están distorsionando el pensamiento del Che? ¿Existen motivos y causas justas que justifiquen la comercialización? ¿Hay lucro o hay subsistencia?

En el sitio web Liberación, Aleida Guevara afirma: “Nosotros estamos en contra de la explotación indiscriminada de la imagen de mi papá. Y no aceptamos que la foto del Che esté en ninguna botella de vino o en ropa interior. Nos parece una falta de respeto todo eso. Pero que haya camisetas de jóvenes o banderas que se usan para el combate cotidiano, no podemos estar molestos por eso. Lo que sí quisiéramos es que siempre los beneficios económicos de todo esto fueran a parar a la gente que realmente lo necesitan. En todo caso, todo depende del contexto en el uso de su imagen.”

Predicar con el ejemplo

Comparativamente con el resto del mundo, la situación en Cuba es bien distinta. En la Isla existe un conocimiento general de la obra de Ernesto Guevara, lo que significa que el símbolo plasmado en un pulóver o la tradicional boina no acusan la misma carencia conceptual que en otro contexto. Por otra parte, la comercialización no llega a extremos degradantes como en otros países, donde se puede encontrar el rostro del Che plasmado en ropa interior. Cuantitativamente el comercio del símbolo es inferior al volumen internacional.

Pero…

-¿Por qué tienes puesto ese pulóver con la cara del Che?

Por ponérmelo, por usar uno más, porque se usa. No lo hago por la imagen ni por la rebeldía que representa. (Raúl, estudiante de Pedagógico)

Por su internacionalismo. Todo el que viene a Cuba intenta llevarse una camiseta suya. (Adán, joven angolano)

Porque es un símbolo de rebeldía. Nosotros defendemos una tendencia musical alternativa, el Che también es un símbolo de cambio. (Ricardo, joven rockero)

-¿Qué opinas acerca de los precios de los artículos con la imagen del Che?

No estoy de acuerdo con la comercialización de la imagen de nadie, mucho menos la del Che. No obstante, si se vende debe ser a un precio módico, o mejor que los regalen en determinados eventos. Se debe tomar en cuenta que muchos de los interesados son solo estudiantes. (Raúl, estudiante de Pedagógico)

Si realmente se quiere promover el ejemplo, ¿por qué no dan estas prendas en los actos político-culturales? Un pulóver del Che está al alcance de todas las manos, pero no de todos los bolsillos. (Arley, estudiante de Matemática en la Universidad de La Habana)

Estos precios están dados porque van dirigidos a los extranjeros. Los turistas compran mucho. A los jóvenes cubanos también les gustan, pero compran el de más baja calidad porque es el más barato. (Tendera de la tienda ubicada en 27 y L, Vedado)

El fenómeno comercial dado alrededor del Che como icono, en el caso cubano, responde al proceso de integración a una economía mundial de mercado, experimentado por el país en las dos últimas décadas. El que la imagen del comandante guerrillero se haya convertido en un éxito de ventas en todo el orbe no es obra de Cuba, sino de las maquinarias publicitarias del capitalismo mundial.

Que un cantante haga una versión de “Hasta siempre, Comandante”, no implica que en ese momento esté asumiendo cabalmente las ideas del héroe: esta es una de las canciones que más piden los turistas, expresó un profesor universitario.

El Che es ya un paradigma identitario de la nacionalidad cubana y parte de la multiculturalidad latinoamericana, pero considero válido un espacio determinado para la comercialización, esto contribuye a la conformación del símbolo, afirma Dasniel Olivera, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Es prácticamente innegable, sin denostar por completo la comercialización, que la carestía de los artículos alusivos a la figura del Che niega la posibilidad de portar la imagen a los sectores más identificados y consecuentes con el legado guevarista: los jóvenes y las personas de menos ingresos en general.

Luchar por el rescate de la obra intelectual y el ejemplo del Che, debe convertirse en una prioridad. Si aspiramos al hombre nuevo, revolucionador de su realidad y constructor de una alternativa justa para el futuro, es necesario horadar en la savia que alimentó la leyenda en un principio.
    
Ficha Técnica:

Tema: Comercialización de la imagen del Che Guevara y sus implicaciones.

Tesis: El comercio de su imagen relega internacionalmente la obra del ilustre revolucionario. Es necesaria la asunción plena de sus ideas.

Tipo de reportaje: Tradicional.
Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: De retrato.
Tipo de cuerpo: Por bloques temáticos.
Tipo de cierre: De instancia a la acción.

Estrategia de fuentes (activas):

Dasniel Olivera, profesor de Comunicación Social de la Universidad de La Habana.

Jóvenes encuestados.

Fuentes pasivas:

Declaraciones de Aleida Guevara para el sitio web Liberación (INTERNET).

Camilo Cienfuegos, el hombre de las mil anécdotas, del periodista Guillermo Cabrera Álvarez.

 

 

 

¿Y SI YAYABO YA SE VA?

¿Y SI YAYABO YA SE VA?

Las extremas condiciones de contaminación amenazan la existencia del emblemático río de Sancti Spíritus y aviva la preocupación de los habitantes de la villa.

DIANA FERREIRO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los residuales sólidos y líquidos están esparcidos por doquier. El baño no autorizado de animales y la extracción ilegal de arena a orillas del río, completan un cuadro de contaminación y destrucción vigente desde tiempos inmemoriales. Quienes transitan a diario por el puente sobre el Río Yayabo solamente se detienen a observar desconcertados la situación imperante en este accidente geográfico,  otrora el símbolo más admirado y preciado de la ciudad de Sancti Spíritus, cuarta villa fundada por los españoles y la única que aún conserva su nombre en latín.

Las precarias condiciones de la mayor arteria fluvial que atraviesa la ciudad hacen que muchos de los habitantes del Espíritu Santo lleguen a preguntarse si realmente son dignos de tomar como propio el nombre de su río, y  quienes se percatan de la gravedad de la situación sienten que están perdiendo a su Yayabo. ¿Cómo ocurrió la transfiguración del que fuera, junto a su inseparable puente y otras joyas arquitectónicas de la ciudad, la insignia preponderante de la villa fundada por Diego Velázquez en 1514?

Un poco de historia

El actual símbolo natural de la localidad espirituana surte de agua, hace más de cinco siglos, a los pobladores del municipio espirituano, quienes adoptan el gentilicio de yayaberos.

A partir de que se efectuara el traslado de la villa, asentada inicialmente a orillas del río Tuinucú, hasta las riberas del Yayabo en 1522 -por una supuesta plaga de hormigas llamadas carniceras- el río ha devenido en el fenómeno natural más importante de la ciudad.

Los habitantes de la incipiente comarca del Espíritu Santo sufrían las consecuencias de las crecidas de su río y varias veces al año el poblado quedaba incomunicado con las haciendas más prósperas de la región, con los embarcaderos tradicionales de Tunas de Zaza,  Tayabacoa y con el puerto de Casilda, salida marítima oficial de Sancti Spíritus desde 1764.

A finales del siglo XVII la noticia de la construcción de un puente que uniría las dos riberas del Yayabo pareció mitigar el sufrimiento de los moradores de la región.

A base de ladrillos, cal, arena de la zona y, según leyendas populares, leche de vaca usada para humedecer la mezcla, se comenzó la edificación del viaducto en 1817 y duró más de diez años. 

La mano de obra utilizada está en duda. Algunos historiadores aseguran que se emplearon decenas de esclavos, pero investigaciones recientes sostienen que la construcción la asumieron los presidiarios de la región.

¿Resultado? Un magnífico puente de  arcos abovedados, único de su tipo en Cuba, proclamado Monumento Nacional en 1995 y uno de los más antiguos de la Isla, que toma su nombre del accidente geográfico sin el cual nunca hubiese existido.

No se sabe a ciencia cierta cuándo el Yayabo se convirtió en el blanco de las indisciplinas sociales, o cuándo los vecinos de la ciudad decidieron conectar los registros de desechos a su cauce. La situación, con menor o mayor gravedad, impera desde tiempos remotos y aparentemente no se está haciendo lo suficiente para revertirla.

Las raíces del asunto

“Una de las cuestiones más graves hasta el momento es el hecho de que la planta potabilizadora de agua del municipio de Sancti Spíritus está ubicada río abajo, después de los vertimientos de residuales de comunidades como Camino de las Cañas, Camino de La Habana y la CPA Ángel Montejo”, apuntó Osmany Ceballo, especialista del Grupo de Gestión Ambiental del Centro de Investigación de la Tecnología y el Medio Ambiente (CITMA).

“Una solución sería trasladar la toma de agua río arriba, con el fin de utilizar el líquido puro, pues desde su nacimiento hasta los límites de la ciudad, no existen vertimientos que contaminen el cauce del Yayabo, o la creación de varias lagunas de oxidación, pero se necesitan cuantiosos recursos para llevar a cabo operaciones de tal envergadura”, comentó Ceballo.

Otros de los problemas abordados por el especialista fueron la pérdida de cobertura vegetal a causa de la extracción ilegal de arena, la llegada al río de grandes cantidades de azolves (sedimentos), la tala indiscriminada de árboles, los incendios dentro de la franja hidrorreguladora de su cauce y la aparición de cárcavas en las márgenes del mismo.

El profesor José Neira, licenciado en Sociología del Centro Universitario José Martí, de Sancti Spíritus, mediante un proyecto llamado Grupo Gestor Amigos del Yayabo, llevó a cabo un diagnóstico del corredor del río hasta los límites de la Presa Zaza.

Las revelaciones de esas pesquisas fueron desgarradoras. Además de las cuestiones planteadas por el especialista Osmany Ceballo, Neira descubrió que las conexiones de las tuberías que se encuentran por debajo de las aguas yayaberas no están en las mejores condiciones y, además, no existe un mapa de los conductos, por lo cual resulta muy difícil intentar una reparación de los mismos.

“Uno de los factores incidentes en la gravedad de la situación es, sin duda, la cantidad de viviendas situadas en las márgenes del río que dirigen sus registros de residuales líquidos directamente a él. En otro de los casos, tales canales están conectados a los colectores pluviales de las calles, que igualmente envían su contenido a la corriente del Yayabo”, explicó Ceballo.

Y añadió: “Se han realizado varias inspecciones sanitarias para detectar ilegalidades de ese tipo, pero la población sigue incurriendo en errores que luego la perjudican directamente”, añadió.

Cuantiosas empresas y organismos también vierten los desechos de su producción directamente en aguas del símbolo espirituano. La mayoría por no tener realmente las condiciones adecuadas para establecer un sistema de alcantarillado que recepcione los residuales.

A muchos de estos centros se les han brindado alternativas para que eviten la contaminación del medio ambiente, pero otros, como una calera, extractora de arena y piedra, situada prácticamente a orillas del Yayabo, continúan incidiendo peligrosamente sobre la contaminación del mismo.

¿De brazos cruzados?

A pesar de los malos manejos hidrosanitarios a lo largo de los años, de las violaciones e indisciplinas sociales, sí hay quienes sufren a diario al contemplar la degradación a la que ha sido sometida la joya espirituana. Algunos de ellos intentan hacer algo para aliviar las heridas del Yayabo.

A partir del año 2004, el profesor José Neira llevó a cabo un proyecto que pretendía lograr cierto desarrollo económico-local con alcance medioambiental y, además, darle a la franja ecológica del río la referencia que merece dentro de Sancti Spíritus.

Con su Grupo Gestor Amigos del Yayabo, integrado a la comunidad, Neira organizó diversas actividades en función de actuar sobre la conciencia de los vecinos de la región y de incentivarlos al cuidado y protección de la zona.

Una limpieza de ambas riberas del río realizada por estudiantes de las secundarias básicas Pedro Fermín Armas Reina y Ernesto Valdés Muñoz, los radio-debates sobre el tema medioambiental, talleres de capacitación en el ámbito del desarrollo humano local y la ejecución de algunas acciones demostrativas sobre cómo proceder correctamente, fueron varias de las actividades programadas por el ambicioso proyecto, abandonado en el 2008 por "dejar de ser considerado una prioridad", afirmó el profesor Neira.

Bárbaro Carbonell Rubio, vicepresidente del Consejo de Administración de la Asamblea Municipal del Poder Popular, asegura que se está haciendo mucho por rescatar y solucionar el problema del río Yayabo.

“Se creó una comisión con tres grupos de trabajo: el primero, de supervisión y control encargado de establecer decretos leyes y multas a los infractores; el segundo, de construcción e inversiones, y un tercero de información y divulgación. Este último es el más importante, pues es el comprometido de cambiar la conciencia de las personas y de representar la necesidad humana de preservar el medio en que vivimos.

“Cada viernes se realiza una reunión en la cual participan los miembros de estos grupos para valorar propuestas y resultados hasta el momento”.

Además, se da protagonismo a los CDR por constituir estos la base de las actividades que se desarrollan en una comunidad: “Con el Festival del Río, que funcionó gracias al apoyo de decenas de artistas aficionados, y otros proyectos de Desarrollo Humano Local, se ha tratado de incentivar a las personas a que actúen correctamente y a que tomen una mayor conciencia ecológica”.

A todas luces, la salud del río no da señales de cambio. Los residuales continúan señoreando en el lugar y los conductos de los desechos caseros mueren en las apacibles aguas del Yayabo, que resiste callado ante tanto maltrato.

Desde la semilla

“Si logramos que los espirituanos actúen como es debido, habremos obtenido un 70 por ciento  del trabajo que tenemos que hacer por el río”, dijo el Vicepresidente del Consejo de Administración de la Asamblea Municipal del Poder Popular de la provincia.

¿Realmente están los habitantes de la más central de las provincias de brazos cruzados? ¿No aprecian a la naturaleza que los rodea,  ya no admiran al símbolo que los representa? ¿Cuán involucrada está la población en la misión de recuperación y reconquista de los “servicios prestados” por su río hace más de 500 años?

Isaura Guerra Gómez vive junto a sus padres en el Centro Histórico de la villa, a solo una cuadra de la ribera del Yayabo. Ella afirma que el pueblo sí tiene interés en arreglar la situación existente en el río, pero no hay apoyo ni unidad: “Se han realizado varios trabajos voluntarios convocados por los CDR y la FMC, pero no están las condiciones creadas para resolver inmediatamente el problema.

“Hay que buscar alternativas para conservar uno de los elementos más representativos de Sancti Spíritus. Existen miles de cosas que se pueden realizar, pero ese es el punto: hay que hacerlas”.

Su mamá, Disney Gómez, reflexionó acerca de la responsabilidad de los ciudadanos ante el panorama imperante en la zona: “La culpa no es solo de las empresas que vierten sus residuos al río, sino también de las personas que prefieren arrojar la basura en este por comodidad o bañar a sus animales en la orilla”.

Los planes de la calle, las reuniones invitando a la toma de conciencia y las limpiezas colectivas de las márgenes del Yayabo, no parecen convencer a los espirituanos de la magnitud de una situación que muchos ayudan a agravar, a veces, inconscientemente.

¿Qué hacer, entonces, para conmover a los yayaberos e incitarlos al cuidado de esa obra de la naturaleza al que le deben el gentilicio?

“El problema fundamental está en lograr la unidad de los pobladores de la villa, buscar la cooperación, la integración y el respeto de todos para hacer del río un lugar de recreación sana, con espacios para los niños y también para los adultos; convertirlo en una zona agradable y digna de verdadera admiración”, apuntó Bárbaro Carbonell.

Saber elegir

A la hora de rendir cuentas con la naturaleza, muchos se preguntarán si realmente es posible obtener indulgencia luego de haber ocasionado tanto daño, mientras que para otros resultará más fácil inventar una excusa y cruzarse de brazos.

Al parecer, una de las mejores opciones que poseen los habitantes de la más central de las provincias de la Isla, es tomar conciencia del daño que han ocasionado a su entrañable río e intentar unirse para remediarlo.

Claro está, esa opción no debe quedar a libre albedrío. Está en manos del pueblo, las autoridades y rectores del Medio Ambiente la decisión de  volver a disfrutar de un paisaje henchido de armonía y sanidad del cual, hoy, solo queda un recuerdo.

Lo cierto es que mientras algunos se debaten entre “contaminar o no contaminar”, el río clama salud y acciones para que, de esta manera, no se cumplan los vaticinios de la canción que los representa: Ah, ah, ah, Yayabo ya se va…

FICHA TÉCNICA:

Tema: Situación actual de contaminación que presenta el río Yayabo de la ciudad de Sancti Spíritus.

Propósito: Demostrar la gravedad de la situación del Yayabo, así como las alternativas y las medidas tomadas hasta el momento para mitigar esta situación

Objetivos colaterales: Valorar la importancia del río para los habitantes de la ciudad. Verificar las estrategias empleadas hasta el momento para salvar este símbolo espirituano.

Estrategia de fuentes:

Directas:

José Neira, Licenciado en Sociología del Centro Universitario José Martí, de Sancti Spíritus, jefe de un proyecto para salvar al río.

Osmany Ceballo Melendres, Especialista del Grupo de Gestión Ambiental del CITMA.

Bárbaro Carbonel Rubio, Vicepresidente del Consejo de Administración de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Sancti Spíritus.

Isaura Guerra Gómez, Disney Gómez, vecinas de la ciudad.

Lázaro Guerra, delegado de la circunscripción 127, zona 131, cercana al río. 

Documentales:

Yolanda Brito Águila. El puente Yayabo, en: http://www.fenix.co.cu/villa/Vsyayabo.htm

Mary Luz Borrego. Ejecutan proyecto para proteger el río Yayabo. En: http://wwww.escambray.cu

Jesús Risquet Bueno. Sancti Spíritus, la linda ciudad del Yayabo. En: edigital@trabaja.cip.cu

Orestes Ramos Lorenzo. Estudian automatizar comportamiento de la cuenca del Zaza

José A. Camellón. El Teatro Principal y el Puente Yayabo, dos joyas coloniales de Sancti Spíritus.

Soportes a emplear:

Hecho: Contaminación del Río Yayabo.

Contexto: El tema se analiza desde las perspectivas de especialistas en el asunto, buscando las opiniones del pueblo y la autoridad de la provincia.

Antecedentes: Proceso de transformación del río hasta llegar a los niveles de contaminación que posee actualmente.

Proyecciones: Incentivar a los habitantes de la región al cuidado y conservación del río Yayabo y del medio ecológico en general.

Tipos de juicios:

Analíticos: Utilizados en todo el trabajo para revelar la situación del río Yayabo.

Sintéticos: Empleados en todo el reportaje para expresar: Las causas y antecedentes de la contaminación en el río, por el especialista del CITMA Osmany Ceballo. Las tendencias actuales del hecho en cuestión.

De valor: En voz del especialista del CITMA a la hora de declarar el estado del río

Tipo de título: De relación con tema del reportaje.

Tipo de entrada: Descriptiva.

Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.

Tipo de transiciones: Las transiciones están dadas por los subtítulos empleados a lo largo del trabajo y por repeticiones de palabras clave en el texto.

Tipo de cierre: Moraleja o instancia a la acción.

 

¿DIVERTIRSE CUESTA MUCHO?

¿DIVERTIRSE CUESTA MUCHO?

 

Practicar deportes y disfrutar en un centro recreativo son opciones imprescindibles para el desarrollo del ser humano que hoy se ven imposibilitadas en la localidad de Cuatro Caminos, La Habana.

 

 

Texto y fotos:
LISANDRA DÍAZ PADRÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con gran alboroto y alegría llegó Alejandro a su casa en la comunidad de Cuatro Caminos, municipio de Bejucal, La Habana. Al  despedirse de sus compañeros en el ómnibus escolar dejó atrás una semana de estudio y trabajo.

Se cambió de ropa y corrió hacia la calle con un balón de fútbol prácticamente sin aire. Buscó a Carlos con el resto de la pandilla, muchachos entre 18 y 20 años de edad que la mayoría no están becados. Cuando Ale mostró el balón, la avenida pareció un estadio de fútbol en pleno mundial, Brasil contra Alemania. El grupo se encaminó hacia el Círculo Social, que hace función de todo menos para lo que se creó. Comenzó el partido. Lo mismo pies descalzos que con tenis, pateaban la pelota ¡y miren que resistió! Los choques contra la pared y el piso llovían, pero la pasaban bien.

Todo se mantuvo así hasta que el instrumento deportivo salió disparado y le pasó un camión por encima. El poco oxígeno que tenía, escapó. Alejandro buscó el balón y enseguida se oyó una algarabía: “¡Caballero, se acabó el juego!”

Con el pensamiento puesto en qué otra cosa iban a inventar para distraerse, marcharon en varias direcciones. A pesar de extrañar la casa y el barrio, Alejandro prefirió estar en su escuela en ese momento.

Historias como estas suceden a diario en la comunidad de Cuatro Caminos. La recreación sana allí está en declive. Esta es una realidad que consume a sus pobladores en la rutina y la monotonía. Pese a que existen personas interesadas en el problema y trabajan para solucionarlo, muchos de sus habitantes se sienten olvidados y desatendidos.
    
La localidad es un Consejo Popular que está a unos tres kilómetros del municipio habanero de Bejucal. Surgió en 1920. Aunque muchos de sus habitantes desconocen este dato, los fundadores que aún viven recuerdan las primeros cinco casas, la bodega y la empaquetadora de productos agrícolas que era la principal fuente económica y de empleo.

En nuestros días, la zona rebasa el número de senderos que lleva su nombre. El caserío y renglón económico, crecieron. La población excede los 3 000 habitantes, destacándose un gran porcentaje de jóvenes y niños. Allí son hospitalarios, alegres y, sobre todo, muy curiosos; cubanos en fin.
 

El problema

Hoy la comunidad presenta numerosas dificultades que no permiten llevar un adecuado nivel de vida. La recreación sana es una de ellas y tema de conversación constante.

Según los especialistas, la recreación es un proceso de acción participativa y dinámica que facilita entender la vida como una vivencia de disfrute, creaciones y libertad, en el pleno desarrollo de las potencialidades del ser humano para su realización y mejoramiento de la calidad de vida individual y social, mediante la práctica de actividades físicas, intelectuales o de esparcimiento.

Para fomentarla, el territorio cuenta con un círculo social, un parque infantil, dos estadios deportivos y una piscina, instituciones que no están funcionando.       

El  círculo social es un área destinada para todo tipo de actividad en la zona. Hace cuestión de varios años sufrió la pérdida del techo por el paso de un ciclón. Desde entonces, el pueblo vive con la esperanza de volver a recuperarlo. En el verano del 2003 esta instalación brindó sus últimos servicios, cuando un grupo de personas tuvo la iniciativa de hacer una discoteca. Se llamó Disco Estrella, por ser al aire libre. El proyecto no llegó al fin de las vacaciones, limitando las opciones de los jóvenes que concurrían. No existió el apoyo necesario por parte de las organizaciones para que continuara.

En la actualidad son muchos los planteamientos con relación a esto. El delegado de la circunscripción número 20 y presidente del consejo popular ha abordado el problema, pero las respuestas son las mismas: “No hay presupuesto”.

“El local es un factor fundamental dentro de la comunidad. Se puede utilizar para actividades infantiles y juveniles. Podemos convertirlo en sala de video porque aquí hay muchas personas que no tienen televisor. Además, los círculos de ancianos que no están activados también pueden acceder a él”, explicó Heraldo Hernández, delegado y presidente del consejo popular.
  
La vicepresidenta del Poder Popular en Bejucal, Teresa Pérez Morales, declaró que no tienen la solución en estos momentos. Están tratando de buscarla porque saben que es necesario, pero no se halla al alcance de ellos. El municipio no cuenta con los recursos necesarios para la reparación.
 
“Aquí nadie se imagina lo imposible que es nuestro trabajo porque no hay condiciones. Nos pasamos la vida entera organizando cualquier tipo de actividad, pero siempre es algo distinto. Unas veces no hay audio ni local. Otras porque no tenemos con qué estimular a los artistas que podemos conseguir por nuestros medios”, expresó Roberto Juan Parra, promotor cultural de la zona.

Actualmente la localidad, en conjunto con la Dirección Municipal de Deporte, trabaja en la construcción de dos terrenos deportivos. Existe mucha motivación por parte de la población, puesto que las ansias de contar con un lugar que reúna las condiciones necesarias para desarrollar la recreación sana son elevadas. ¡No es fácil tener que practicar deportes en la calle, gasolinera o lo que queda del círculo social! 

Hasta el momento, es la única esperanza vigente para esparcir el entretenimiento, pero aún no comienza la obra. No se realiza un trabajo con sistematicidad en los estadios y lo poco que ha avanzado se debe a los esfuerzos de la comunidad.
  
“El INDER vino y nos aprobó un terreno que cedió la cooperativa Romárico Cordero. Dieron las recomendaciones pertinentes. Lo demás queda por nosotros: sacar las piedras, arar, sembrar el césped y al final, ellos  marcarán el local. Tenemos que volvernos magos para conseguir los implementos con el fin de culminar la tarea, porque la dirección de deporte no los tiene”, apuntó Heraldo Hernández.
  
El deporte es una de las ramas que más ayuda a fomentar la recreación en el asentamiento, pero vale señalar que es  insuficiente. A pesar de que la dirección municipal de deportes planifica un número considerable de actividades, en ocasiones resulta extremadamente difícil llevarlas a cabo. Una vez más, aparece en el conflicto el círculo social. Si éste se encontrara en óptimas condiciones facilitaría la realización de las opciones deportivas. 
  
“Yo soy fanático al deporte, al igual que una pila de muchachos aquí. Es muy triste tener que jugar fútbol en el polígono, que su terreno está en candela, o tener un partido de pelota en medio de la calle. La otra variante es ir a Bejucal, pero el transporte está muy malo para eso,” dijo Luis Miguel Díaz, de 33 años.
  
Lo mismo sucede con los niños. Los padres se muestran preocupados por el peligro que entraña el juego en plena calle. Otros cuentan con buenas aptitudes para el deporte y no las pueden desarrollar porque tienen que trasladarse hacia el municipio por sus propios medios.
  
“Yo siento mucho que mi hijo quiera entrar en un equipo de pelota y no pueda porque no tengo la posibilidad de llevarlo a Bejucal. El INDER los capta por la escuela, pero no hace nada más. En primer lugar, tengo que comprarle con divisa lo que necesita y, en segundo, enfrentarme a la  odisea del transporte”, expresó Yudit Ferrer.
 
“Si no se toma una medida rápida con respecto a este problema, me pregunto adónde vamos a parar. Como profesora estoy observando constantemente el desarrollo cultural de los niños y considero que está en decadencia”, expresó Sarahí Pérez, jefa de ciclo de la escuela primaria del lugar.  
 
El director municipal del INDER afirma que hay creadas estrategias para el problema del asentamiento, además informa que no tienen las condiciones para atender a los niños aficionados en la propia zona.

“Queremos solucionar una serie de dificultades de años anteriores. Hemos indicado que el trabajo en las zonas rurales debe ser de un 70 por ciento, debido a las deficiencias que existen allí. El mayor vínculo está con la escuela, que ya tiene un profesor de ajedrez. Pienso que el empeño debe consistir en la organización y atención de nosotros mismos a la comunidad”, manifestó.

La piscina es otro local que antiguamente servía de esparcimiento. Con mucha frecuencia habría sus puertas a personas de todas las edades y se utilizaba para prácticas de natación. También ese era el sitio de encuentro del círculo de ancianos. Hoy nada de eso existe. El pozo de agua que la abastecía no funciona porque fue declarado contaminado. Por ese motivo retiraron los tubos y transformadores de la turbina. Según declaración de la vicepresidenta del Poder Popular, Teresa Pérez, se está estudiando alguna vía para resolver el problema, pero requiere de grandes inversiones.
  
En el verano del pasado año se logró con la ayuda de la asociación de combatientes reabrir sus puertas, pero fue una alternativa temporal. Cuatro Caminos es famoso por tener dificultades en el abastecimiento del agua. A decir de Teresa Pérez, éste es otro problema sin solución por el momento.
  
Por otra parte, el parque infantil se encuentra en muy malas condiciones. Ya casi ni lo frecuentan los niños. “Me dijeron que estaría listo para el 30 de marzo, pero no me informaron el año. La situación de ese lugar es penosa,” expresó Julia Gómez, delegada de la circunscripción número 33.
 
Teresa Pérez Morales afirma que existe el presupuesto para su reparación. Debe salir listo este año.    

¿Apatía o falta de condiciones?
 

Durante la década del 50, la juventud cuatrocaminense tomó como iniciativa la creación de un proyecto comunitario. La mayor participación la tuvieron las mujeres, quienes desarrollaron las artes manuales. El proyecto duró solo un año.
 
A partir del Triunfo de la Revolución el asentamiento creció. Según personas que vivieron el proceso, antes existía en la comunidad una carga positiva que se traducía en fiestas infantiles, noches de cabaret los fines de semanas y en fechas señaladas, juegos deportivos y hasta excursiones por los alrededores. La mayoría de estas actividades eran planificadas por los propios vecinos.
 
“Yo tengo muy buenos recuerdos de mi infancia. Vivíamos en un ambiente sano y sin maldad. Todos los días había algo nuevo que hacer. Mi padre era el primero que estaba dispuesto a llevarnos de excursión por el monte. Hacíamos fiestas en el barrio; con música y un poco de caldosa formábamos la parranda. ¡Ahora yo veo una monotonía en este pueblo!”, dijo Milín Palmero, de 30 años.
 
También Nancy Betancourt comenta que antes se divertían con cualquier cosa, aclarando que existían circunstancias favorables en el pueblo. “A veces me da ‘gracia’ ver en las condiciones en que ha caído Cuatro Caminos. Causa pena observar a los niños jugando en las calles a expensas de muchos peligros porque no tienen ni un terreno donde realizarse”, expresó. 

Desde hace años la vida en el la localidad transcurre con una marcada monotonía. A menudo, por no decir todos los días, un grupo de personas, desde jóvenes hasta adultos, frecuentan el Bar-Cafetería, donde usualmente ingieren bebidas alcohólicas sin otra cosa que hacer.
 
Otros se reúnen en el portal de Wacho, el barbero, a escuchar reggeton y hablar de todo un poco. Y en el mejor de los casos, están los que prefieren ver televisión en sus casas, leer algo y esperar a que venga el nuevo día.
 
De esta forma transcurre el tiempo y regresa el fin de semana. Los muchachos se preguntan para dónde van a salir: ¿Bejucal, Qivicán o La Salud? Todas las opciones para despejar el sábado o domingo quedan alejadas de los habitantes de Cuatro Caminos.
  
Después de escoger el sitio más adecuado, le sigue una odisea. El regreso a los hogares se convierte en una tarea en extremo difícil, por lo que muchos terminan recorriendo a pie grandes distancias o, sencillamente, pasan la noche en casa de algún conocido. Los que optan por la caminata se exponen a peligros ante la oscuridad y soledad de la carretera.
 
“La recreación de aquí anda por China. Todos los fines de semana tenemos que inventar para dónde vamos a salir. Luego ver en qué se regresa y el gasto de dinero es tremendo. Si el círculo social funcionara, la gente del barrio compartiríamos fuera de liga sin tener que viajar a otro municipio”, expresó Diasbelis Santiago.
 
Eddy Pérez Ramírez, de 19 años de edad, plantea que, debido a la falta de recreación, el nivel cultural del pueblo, y de los jóvenes, específicamente, ha descendido, pues no cuentan con la posibilidad de conocer diferentes maneras de entretenimiento y la lectura no es suficiente, se necesita compartir.   
 
Al igual Lisett Ramírez y Evelín Pujol, estudiantes del preuniversitario Bernardo O’Higgins, afirman que “regresar el sábado de pase a nuestras casas es lo máximo, pero a la vez se vuelve un tormento por el gran aburrimiento que hay.”
 
La promotora cultural Aimara Rodríguez pone todo su empeño para llevar a cabo las actividades que planifica. La mayoría se realizan por el propio sacrifico de un grupo de personas interesadas en esparcir un ambiente cultural en Cuatro Caminos. Dentro del programa está La peña de Severo, que invita a todo tipo de personas a disfrutar de la música campesina. Tiene lugar en la finca de un compañero que desinteresadamente la acondicionó para ese fin. Según Aimara, la asistencia es mínima.
 
Para los niños existe un pequeño grupo de titiriteros que muy pocas veces ofrece funciones por la falta de local. Dentro de la promoción cultural también entran las actividades relacionadas con la propaganda contra el alcoholismo, tabaquismo y las enfermedades de transmisión sexual, y una vecina llamada Josefina presta su casa con ese fin.

Para los jóvenes sólo hay música, pero es con muy poca frecuencia, debido a que la dirección de cultura cuenta con un solo audio para todo el municipio.
 
Las ideas y ganas de trabajar en pos de elevar el nivel cultural en el asentamiento son diversas. La polémica radica en tener las condiciones para ello. El joven universitario Manuel Cabrera Rojas habla del problema en todos los sitios donde puede. Su interés ha llegado al punto de que actualmente trabaja en una tesis de investigación y éste es el tema que traza.
 
“Yo me enfoco principalmente en el desarrollo cultural de la zona. Mediante la observación, entrevistas y encuestas tengo casi lograda una investigación que comencé en el 2003. A raíz de esto puedo percatarme que más que garantizar las condiciones materiales tiene que existir potencial humano que trabaje más profundo el problema de la recreación, característico en muchas comunidades rurales del país“, dijo Manuel.
   

Ancianos sin esparcimientos

El adulto mayor tampoco escapa de esta realidad. Antiguamente estaban activados los círculos de abuelos y estos tenían una forma de recreación sana mediante la práctica de ejercicios y planificación de excursiones. En la actualidad sólo quedan los recuerdos, porque la falta de un lugar para llevar a cabo esas acciones los han desaparecidos.

Los médicos de la familia Nelson A. Ramírez, Francisco Villatoros y Yohan Sánchez plantean la necesidad de que dichas actividades se retomen como parte del programa de salud de la comunidad; así la vida de estas personas resultará un tanto más animada y a la vez evitan los períodos de estrés.

”Yo tengo un grato recuerdo del círculo de ancianos al cual pertenecía. Cuando me encontraba allí con mis compañeros, ejercitando el cuerpo y la mente, llegaba hasta a olvidar los problemas que tenía en la casa“, expresó Olga Hernández, de 58 años.  

Según el especialista Dionisio F. Saldívar Pérez, el ocio y la recreación, en el adulto mayor, han de entenderse y apreciarse como algo más allá de lo simplemente personal. En cuanto al empleo del tiempo libre, ha de verse como una acción que proyectada desde lo social puede crear las condiciones que faciliten la elevación de la calidad de vida de estas personas, y contribuya al desarrollo de estilos de vida más saludables y autónomos a tal edad.
 
Con tantas dificultades existentes, los habitantes de esta pequeña comunidad continúan buscando alternativas al problema; otros, como pueden, encuentran la vía para alejar el aburrimiento. Así, mientras el tiempo pasa, los cuatrocaminenses siguen viviendo su  panorama con una esperanza de cambio que parece cada vez más lejana.
  
(2008)

FICHA TECNICA:

PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN: La recreación sana en el asentamiento de Cuatro Caminos y su repercusión en la población. ¿Desde cuando viene el problema? ¿Cuáles son sus causas? ¿Qué factores de la población ataca? ¿Qué dicen las instituciones del problema? ¿Cómo se comportó la recreación en años anteriores? ¿Qué hace la población? ¿Cuáles son los locales recreativos de la comunidad? ¿En qué condiciones están? ¿Qué actividades planifican los promotores culturales? ¿En qué condiciones las realizan?

OBJETIVO: Dar a conocer el problema. Destacar la importancia que tiene la recreación sana para el desarrollo de la sociedad. Sensibilizar a las personas.

FUNDAMENTACION: Este trabajo está basado en la realidad vigente en muchos lugares del país. Su contenido parte del problema existente en una comunidad rural que se siente desatendida. La investigación se inicia a partir de mi propia experiencia y observación de ese panorama. 

ESTRATEGIA DE FUENTES:

Niños, jóvenes, adultos y ancianos.
Antiguos delegados de la zona.
Presidente del Consejo Popular.
Delegado de la circunscripción número 20.
Delegada de la circunscripción número 33.
Médicos de la familia.
Maestra de la escuela primaria.
Promotores culturales de la zona.
Director Municipal del INDER.
Programador de la Dirección Municipal de Cultura.
Vicepresidenta del Poder Popular en Bejucal.

Fuentes documentales

Tesis de investigación del estudiante de Estudios Socioculturales, Manuel Cabrera Rojas: Programa de desarrollo cultural para la comunidad.
Investigación acerca de la historia de la localidad. Autor: Manuel Cabrera Rojas.
http//www.google.com/16-04-08
Metodología para incrementar la recreación sana en las comunidades.
La recreación sana en la tercera edad.

 

DEL HABLA DE LOS JÓVENES Y OTROS DEMONIOS

DEL HABLA DE LOS JÓVENES Y OTROS DEMONIOS

Según especialistas, no es necesario preocuparse demasiado por las expresiones juveniles pues, a fin de cuentas, la forma de expresarse de los diferentes grupos que integran la sociedad conforma su idioma.

LÁZARO JORGE CARRASCO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿Saben los jóvenes de hoy que el uso del idioma sirve para identificar nuestra identidad como pueblos? ¿Conocen que cada acto y palabra tiene consecuencias en ellos, en los demás, en cualquier espacio del entorno social? Los estilos de vida de la juventud actual, como la de todos los tiempos, son asunto polémico.  Mucho se habla de su forma de vestir, de peinarse, de caminar, de expresarse. Juicios y comentarios detractores y adeptos sobre el habla juvenil corren en bandada por las calles.

Conclusiones del Tercer Congreso Internacional de la Lengua Española, efectuado en Argentina en noviembre de 2004, revelan que el castellano cuenta con más de 80 mil vocablos, de los cuales hoy se emplean apenas mil.

Cavilación y lenguaje andan de la mano. En su poema Caída, Mahatma Ghandi expresa: “Cuida tus pensamientos, porque se volverán palabras”. Si los vocablos son pensamientos o los traducen, ¿la aterradora noticia revelada en el encuentro representa el estado de las ideas entre quienes usan esta lengua, incluyendo a los cubanos también?

En el material El habla de los jóvenes, del lingüista Max Figueroa Esteva, publicado en 1982, se enuncia que “solo en cierto sentido, más bien superficial, tienen razón quienes piensan que en Cuba, y particularmente entre nuestros muchachos, existe una insensibilidad o desinterés por el lenguaje, por el cultivo de la expresión lingüística.”

Para Figueroa, lo que ocurre es la existencia, en la adolescencia (y no solo en esta), de actitudes socialmente incorrectas que se reflejan también en determinadas formas de proceder, no menos erróneas, con respecto al uso de la lengua.

El joven es un ente social con grandes contradicciones propias de la edad. Trata de oponerse a lo normado, a los cánones irrefutablemente establecidos por la sociedad. Marlen Domínguez, Doctora en Filología y secretaria de la Academia Cubana de la Lengua, sostiene que “en la medida en que los adolescentes intentan romper con los convencionalismos de lo que podría llamarse «la sociedad oficial», practica un grupo de costumbres diferentes como vestirse de otra manera, peinarse de otra manera y, también, hablar de otra manera.”

La especialista añade que la situación no puede calificarse como positiva ni negativa, porque es temporal: “En la medida en que el joven crece, comienza a dirigirse de forma diferente y abandona muchas de las anteriores costumbres lingüísticas. No necesitamos preocuparnos demasiado por esta cuestión pues, a fin de cuentas, el modo de expresión de los distintos grupos que integran una sociedad conforma su habla.”

Celima Bernal, escritora y periodista con una larga trayectoria en el estudio de la lengua, afirma que en todas las épocas y países existe una diferencia entre la forma de expresarse de los adolescentes y la de los adultos: “Cuando yo era adolescente se nos criticaban palabras como «chévere», «bárbaro», que ahora se dicen sin causar alarma ni asombro. Con el transcurso de los años uno piensa que se ha agravado el problema.”

Múltiples son los comentarios que el habla juvenil genera en la sociedad. El fotógrafo Eduardo Rodríguez sostiene que el problema no se trata de irresponsabilidad: “Creo que el descuido ha sido de muchos de nosotros, de las generaciones mayores, por no mostrar un buen ejemplo a seguir.”

Mientras, la pediatra Ivón Carrera piensa que la culpa en este asunto es de los muchachos, pues “cada quien hace lo que su conciencia le dicta, y el fenómeno se produce por voluntad propia. Saben expresarse correctamente cuando quieren, porque eso sí, son muy inteligentes, y más aún para lo que les conviene.”

UN ASUNTO DE OCASIÓN

Los grupos sociales en que participan las personas exigen de ellas diferencias de conducta general y, por ende, de conducta lingüística: “Sin la existencia de estas normas no podría hablarse siquiera de vida social”, afirma Figueroa Esteva. “Cuida tus palabras porque se volverán actos”, enuncia el poema de Ghandi.

La especialista Domínguez asevera que el lenguaje depende de la situación comunicativa: “Por ejemplo, si jugamos a la pelota con los amigos, nunca usamos una palabra elegante, pues es impropio. Sin embargo, si estamos en el aula con el maestro, resulta imprescindible ceñirse al uso de una manera expresiva más formal.”

Al respecto, Figueroa sostiene que “cualquier muchacho de secundaria sabe que si intenta esforzarse por pronunciar las eses que normalmente se aspiran entre nosotros, o evitar las vulgaridades y recurrir a un vocabulario «literario» y «selecto», será objeto del rechazo y la burla del grupo en que se desarrolla”.

Claudia Hernández, estudiante de secundaria básica, reconoce que la forma de expresarse propia, así como la de la mayoría de sus compañeros, es incorrecta: “En mi escuela casi todos hablamos así, normal. Mucha gente mayor nos critica, pero cada quien habla como le da la gana.”

Más de 500 millones de personas usan el castellano en 135 países de los cinco continentes y el número de sus hablantes crece constantemente. Los estudiosos de la lengua coinciden en que esta no puede paralizarse, sino que debe mutar y evolucionar. Sin embargo, advierten los especialistas, también enferma o se degrada.

Estudios recientes revelaron que un hablante del español promedio no utiliza más de 1 000 palabras y sólo los muy cultos alcanzan los 5 000 vocablos. Algunos jóvenes emplean únicamente un arsenal de 240 palabras. Particularmente en Cuba los especialistas estiman que el promedio de palabras usadas por la juventud es de 700.

CASOS Y CAUSAS

La pobreza y el maltrato del lenguaje son, en muchos casos, síntomas y evidencias de irresponsabilidad. Atender a la forma de expresarse es dar prioridad a una herramienta esencial para el vínculo con el otro. Y el vínculo con el otro es parte esencial de la existencia. Vale citar nuevamente a Ghandi: “Cuida tus actos porque se volverán costumbres.”

Gretel Díaz, estudiante de Lenguas Extranjeras, alega que muchos de los jóvenes de hoy emplean un lenguaje incorrecto y en ocasiones vulgar, porque esto supone estar a la moda: “A nadie le gusta ser el que siempre pronuncia las palabras perfectamente, el correctico, el anticuado, el estúpido del aula.”

Agrega que ella y muchos de sus amigos suelen usar ciertos términos como «gao», para referirse a la casa, «pura», para representar a la madre, solo por citar algunos, con el fin de “caer bien” a sus coetáneos y estar a tono con la forma de expresarse de los otros: “No es mi caso, pero yo tengo amigas que jamás se fijarían en un muchacho con una forma de hablar y dirigirse demasiado correctas.”

Celima Bernal afirma que cuando se maltrata al lenguaje, cuando se le desprecia, eso mismo lo sufren los interlocutores: “Las frases soeces no solo lastiman, duelen tanto como una agresión física. Según los árabes, las heridas que abre la lengua no cicatrizan nunca.”

Al doctor Sergio Valdés, investigador del Instituto de Literatura y Lingüística, no le molestan esos términos: “«Asere» es una palabra de origen africano que significa compañero, amigo, y «gao» es un vocablo de raíz gitana, lengua más antigua que el español, el latín y el griego. «Qué volá» es una expresión del habla popular, no vulgar. Ahora bien, es necesario saber en qué contexto y ante quién usamos esta terminología,” asevera.
  
Sin embargo, la periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla, sostiene que: “El fenómeno trasciende el contexto ante el que se emplean determinadas palabras; radica en no apropiarse de los vocablos vulgares como modo común de expresión. Nuestra actitud es también la transmisión de lo que somos, nuestra cultura, nuestra formación educacional, nuestras percepciones y nuestra manera de ver la vida.”

En contraposición a estos criterios, Roxana Campos, estudiante de la enseñanza politécnica, confiesa: “A mí no me cuadran los chiquitos babosones. No sé, pero no me gustaría estar con uno de esos que siempre mete palabritas raras. Casi todos son medio comemie…”, mientras apoya sus palabras con algunos gestos despectivos.

La realidad de esta situación puede constatarse cuando se presta atención a las conversaciones que nos rodean o nos incluyen, en un restaurante, en la calle, en una tienda, en una cafetería, en el transporte público, en el intercambio cotidiano con los demás.

La especialista Marlen Domínguez expresa que el problema es de formación educacional: “Mientras más recursos cognoscitivos tengamos en nuestro poder, lograremos una comunicación más efectiva. Y alcanzaremos ese nivel si leemos más, si nos desarrollamos en diversos grupos sociales que nos aporten conocimientos desde el punto de vista cultural: en la medida en que podamos tener acceso a esto, a partir de nuestras necesidades comunicativas, nos hallaremos mejor instruidos, seremos más ricos educacionalmente y, por tanto, lingüísticamente.”

Filólogos, pedagogos y psicólogos aseguran que, quien escribe correctamente, muestra que ha disfrutado de una escolarización adecuada, ha leído libros y tiene ejercitada la mente. Gracias a esa gimnasia mental es posible acceder a estados de razonamiento y cultura más elevados.
  
A pesar de las indiscutibles muestras de irresponsabilidad lingüística y vulgarización del habla, Celima Bernal confiesa que tiene mucha fe en la juventud: “Cuando algunos se muestran preocupados por los errores de nuestros muchachos, trato de convencerlos de que «la sangre no va a llegar al río». Eso sí, sería bueno que pensáramos antes de hablar.”
                          

FALTAS PREOCUPANTES

El especialista Figueroa asegura que, sin dudas, a veces se exagera en el problema, pero de que este existe no cabe la menor duda: “Es preocupante la abundancia, al parecer incontrolable, de términos fuertemente vulgares, incluso obscenos, la pobreza de vocabulario y la proliferación de nuevos fraseologismos de mal gusto.”

Al respecto, Celima afirma que la familia y la escuela deben hacer más por erradicar males evitables como la gestualidad exagerada, las obscenidades, el hablar en voz alta, como para que las personas que los rodean se enteren de lo que dicen, las interrupciones constantes al interlocutor.
   
“Lo peor para mí no son los vocablos, sino el tono con que los pronuncian, y los sitios en que los usan. Con un metal de voz adecuado y en un ambiente íntimo no se verían tan mal, pero desgraciadamente hay un gran descuido -diría desparpajo, si no fuera tan duro el vocablo- en muchos casos.

Los jóvenes conocen el idioma y poseen un vocabulario bastante aceptable pero, al parecer, les avergüenza expresarse bien. Tal vez imaginan que el hacerlo así, de manera chabacana, los hace más simpáticos, más populares.”

La estudiante Roxana Campos afirma que al menos ella no usa la jerga popular y los fraseologismos de mal gusto para agradar a los demás, sino porque esa siempre ha sido su forma de expresión lingüística: “Yo he hablado así desde que tengo uso de razón. No veo motivos para cambiar ahora. Al que le guste, bien, y al que no, también.”

Para Daryl González, estudiante de Filología de la Facultad de Artes y Letras, lo más preocupante del habla juvenil no reside en los vocablos que usan, sino la forma en que los utilizan: “En la Academia siempre nos enseñan que en todas las épocas y países existe una diferencia entre la forma de expresarse de los jóvenes y la de los adultos. Nosotros debemos aprender pronto la necesidad de poner atención a las palabras que usamos y cómo las usamos.”

Se trata de saber elegir los términos e instrumentos (las frases, los textos) con los que nos comunicaremos. Un lenguaje consciente es también un lenguaje responsable, porque responsabilidad y conciencia van juntas.

DE LOS JÓVENES TAMBIÉN SE APRENDE

Muchos estudiosos de la lengua, la comunicación y la cultura, comienzan a mostrar signos de verdadero asombro ante las costumbres lingüísticas de una gran parte de los jóvenes, la cual no solo perjudica la comunicación verbal, sino también, y en gran medida, las formas que nos identifican culturalmente.

El doctor Sergio Valdés asegura que los adolescentes deben tener un buen modelo de dicción a seguir en la escuela, en el hogar, en cualquier ámbito de la sociedad: “Por ejemplo, la televisión no me parece un buen patrón a reproducir. En este medio casi todas las personas entrevistadas -y en muchos casos las entrevistadoras- no pronuncian las r: todo es «amol», «vivil».”

Figueroa Esteva sostiene que la solución a este problema no es fácil ni rápida, y demanda un abordaje científicamente fundado: “No se trata de suprimir, sino de sustituir y enriquecer. El muchacho debe percibir que, modificando su conducta lingüística en determinado sentido, no queda afectado, sino que adquiere nuevos medios de expresión y amplía su dominio del lenguaje y de la vida social.”

Los jóvenes tienen derecho a desarrollar sus propias normas lingüísticas, pues de ellas brotan innumerables impulsos de cambio, imprescindibles para el correcto avance de cualquier idioma: “No todo es enseñar y corregir en nuestra actitud respecto a nuestros muchachos. En sus costumbres, incluyendo la forma de expresarse, hay mucho que respetar y aprender”, agrega Figueroa.

¿El buen gusto en el habla de los jóvenes se ha convertido en una rareza de la cual solo gozan algunos elegidos? Los juicios de los especialistas no descansan sedentarios sobre el sofá de la espera y la pasividad. Algunos, como Celima Bernal, confiesan: “Sueño con el día en que los jóvenes se percaten de que hablar bien los hace parecer más elegantes que al usar una prenda de vestir cara, y no cuesta nada”.  
  
En su poema Caída, Mahatma Ghandi expresa la necesidad de cuidar nuestras costumbres. Y la observación vale también para los hábitos en el habla. La forma de expresarnos cuando dirigimos nuestros pensamientos a los demás merece ser protegida atentamente. A fin de cuentas, las costumbres lingüísticas ayudan a conformar el carácter, el carácter ayuda a conformar el destino y el destino forja la vida.

FICHA TÉCNICA:

Tema: El habla de los jóvenes.

Propósito: Investigar los principales problemas que existen en las costumbres lingüísticas de los jóvenes.

Objetivos colaterales: Investigar las principales causas de los problemas existentes en el habla juvenil, buscar la mejor solución para desarrollar una labor correctiva, indagar hasta qué punto el fenómeno puede ser perjudicial y mostrar que no todo es negativo en la forma de expresarse de los jóvenes. 

Estrategia de fuentes: Marlen Domínguez, secretaria de la Academia Cubana de la Lengua; Gretel Díaz, estudiante de Lenguas Extranjeras; Claudia Hernández, estudiante de secundaria básica; Roxana Campos, estudiante de la enseñanza politécnica; Eduardo Rodríguez, fotógrafo; Daryl González, estudiante de Letras; Celima Bernal, escritora y periodista; Iraida Calzadilla Rodríguez, periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana; Ivón Carrera, pediatra; y el doctor Sergio Valdés, investigador del Instituto de Literatura y Lingüística.

También se consultaron las siguientes fuentes en Internet:

Silva, Petra. En: http://www.nuestro idioma.org. Consultado: 16 de abril de 2009.

Colectivo de autores. Lenguaje, comunicación y familia. En: http://bvs.sld.cu. Consultado: 16 de abril de 2009.

Fuentes documentales: Material El habla de los jóvenes, del lingüista Max Figueroa Esteva.

Soportes a emplear

Hecho: El maltrato al lenguaje por parte de un amplio sector de la juventud.

Contexto: El problema se desarrolla en un contexto en el que los buenos ejemplos a imitar por parte de los jóvenes escasean, pues el fenómeno del maltrato al lenguaje no es privativo del sector juvenil. Además, es frecuente encontrar esta realidad en medios como la televisión. Todas las anteriores circunstancias influyen directamente en el agravamiento del fenómeno.

Antecedentes: Los antecedentes de este fenómeno radican en el hecho de que en todas las épocas la juventud tiene formas específicas de expresión lingüística. Hace algunos años los jóvenes no usaban la terminología que se emplea actualmente, pero existía, como ahora, cierto grado de vulgarización de la lengua. Este problema, por tanto, no es actual.

Proyecciones: En el fenómeno analizado se aprecia que el futuro de la lengua radica en el constante cambio o mutación. El habla de los jóvenes es, en gran medida, el futuro del idioma, pues de estas formas específicas de expresión brotarán transformaciones lingüísticas imprescindibles.

Tipos de juicios

Analíticos: Los juicios emitidos por Marlen Domínguez, secretaria de la Academia Cubana de la Lengua, Celima Bernal, escritora y periodista, Iraida Calzadilla, profesora y periodista, y el doctor Sergio Valdés, investigador del Instituto de Literatura y Lingüística.

Disyuntivos: Los emitidos por la periodista Iraida Calzadilla. También está presente este tipo de juicio cuando Celima Bernal alega que no se conoce la raíz del problema, a pesar de lo planteado por Marlen Domínguez y cuando la doctora Ivón Carrera afirma que el problema no es de la familia o la escuela, sino de los propios jóvenes.

De valor: Los juicios emitidos por Marlen Domínguez, secretaria de la Academia Cubana de la Lengua, Celima Bernal, escritora y periodista, y el doctor Sergio Valdés, al ser especialistas en el tema.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: De resumen, sintética o de panorámica.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Las transiciones usadas durante el reportaje fueron el uso de muletillas como mientras, al respecto, sin embargo. También se emplearon subtítulos a modo de capítulos, que sirvieron para enlazar las ideas de los diferentes bloques temáticos, regidos por un hecho común. Asimismo, el uso de elementos anafóricos o retrospectivos fue usado como transiciones.
Tipo de cierre: De moraleja o instancia a la acción.