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Isla al Sur

Reportajes-Trabajos docentes

POESÍA… ERES TÚ

POESÍA… ERES TÚ

ANAYS ALMENARES ÁVILA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿Enamoran algunos jóvenes cubanos con poemas? La magia de buscar la metáfora perfecta, de soñar la frase conquistadora y fascinante, de traducir lo que el corazón grita, de refugiarse en la palabra hechizada de otros o de uno mismo, de enloquecer con el encanto de la poesía, ¿se ha perdido?

Lo que aparentan ser preguntas inofensivas se convierte en un tema que roza a muchos, con el que la realidad nos golpea para demostrarnos que todavía existen los poemas, siguen naciendo de las mentes aladas. Sabemos que están ahí, pero ya no nos acercamos a ellos con frecuencia ni con tanta intensidad.

Quizás sea porque la juventud avanza hoy a una velocidad abismal. En un medio rodeado de música estridente, aire contaminado, estrés, se hace cada vez más difícil encontrar unos minutos para escapar de ese ambiente y dedicarle un espacio al espíritu. Ese que es capaz de crear y fortalecer a las parejas y al amor.

¿Extintos los Románticos?

Todavía/ un amor de «lo amo»/ de «usted», de «bien quisiera/  pero es imposible»...De «no podemos, / no, piénselo usted mejor».../ Es un amor así, / es un amor de abismo en primavera,/ cortés, cordial, feliz, fatal. (Fragmento de “Un poema de amor”, de Nicolás Guillén).

A Carlos Moya, estudiante de Gastronomía, no “le nace” andar regalando poemas ni flores y le “da igual” que se los den a él. «Esas cosas no me interesan, al contrario, me aburren», asegura. Y al parecer su concepción le ha funcionado, lleva más de dos años con Jenny y no planea separarse por ahora: «Ella sabe que la quiero, no necesito darle nada para demostrárselo. Eso es anticuado, no se usa».

Cinthia Rodríguez, ya resignada por lo que le ha probado su corta experiencia, dice que últimamente se han perdido los detalles, sobre todo en los hombres: «Cada día son menos románticos. Una se adapta y pocas veces nos quejamos, pero la mayoría estamos locas porque nos dediquen algún verso».

El romance ha cambiado la atractiva lentitud que apasionaba a los amantes, y según cuenta Daimara Sánchez, estudiante de Facultad de Biología de la Universidad de La Habana, hoy la juventud es más rápida, ya nadie quiere regalar una poesía, no hay tiempo para enamorarse. «Ahora solo piensan en el sexo y lo demás queda a un lado. Claro, todavía existen excepciones», expresa con un deje de incredulidad.

Desde esas escasas virtudes llega Danilo Varona. Mientras pasa el Servicio Militar ocupa su tiempo libre leyendo y escribiendo poemas, algunos para su novia Alejandra, quien lo espera cada fin de semana luego de seis meses juntos.

«Me gustan los clásicos y mis favoritos son Quevedo y Sor Juana Inés de la Cruz. En ellos he encontrado muchas de las palabras que quisiera susurrarle a mi pareja, a veces pienso que saben justamente lo que siento», confiesa.

Para la Doctora Aurora Vázquez, profesora de Sociología de la Universidad de La Habana, todo depende de lo que busca cada quien en una relación: «Si lo que quiere es un acercamiento temporal, una pareja sin enraizamiento de sentimientos ni proyectos compartidos, podemos encontrarnos una forma más superficial de conexión o menos romántica. Sin embargo, puede ser profunda, delicada y refinada si lo que se desea es un basamento sólido en el vínculo amoroso».

«Si la “chiquita” me gusta mucho, sí le digo poemas o hasta le hablo en chino si  ella quiere, pero si no me “cuadra” tanto, no me preocupo por esas cosas», comenta Dayron Suárez, estudiante de Mecánica,  con una mirada de complicidad hacia sus compañeros.

Continúa siendo poca la supervivencia del romanticismo en los días actuales, lo común ahora es ser directos y rápidos, quemando etapas, sueños y hasta posibilidades de una relación más duradera.

Con la experiencia de quien se enfrenta a este fenómeno todos los días, Roxana Matos cree que todavía quedan uno o dos  locos por ahí, pero habría que buscarlos bien. «Están casi extintos los románticos de ese tipo, encontrarse con uno así es un milagro», asegura.

Otros tiempos

Los amorosos callan. /El amor es el silencio más fino,/ el más tembloroso, el más insoportable./ Los amorosos buscan,/ los amorosos son los que abandonan,/ son los que cambian, los que olvidan. (Fragmento de “Los amorosos”, de Jaime Sabines).

«El otro día en el P-6 estaban dos muchachos conversando; él le pidió el teléfono a ella, que le dijo no tenía; entonces él  quería darle el suyo y ella no tenía donde anotarlo. Siguió insistiendo para que lo memorizara. Al final, cuando la muchacha se fue a bajar, él le gritó “¡Oye, no te vas a despedir!” y cuando se acercó le espantó un beso en la boca… así, como si nada, ¿todo muy “poético”, no?».

La anécdota la cuenta Alejandro Mut, un estudiante de Matemática que resalta entre sus amigos por su carácter jovial, y que ante la negativa de uno de sus compañeros, al parecer mejor espectador de los sucesos, se brindó a describir la extraña conquista.

Las técnicas de seducción se han modificado con los años. Lo que antes se consideraba una locura o una falta de respeto es hoy parte de la rutina en la vida de los jóvenes. Para los mayores los días actuales son descabellados, no suelen comprenderlos ni aceptarlos.

«Pretender que el mismo modo de conquistarse sea factible en distintas dimensiones espacio-tiempo no tiene mucho sentido, porque esas dos variables van marcando maneras diferentes de hacer y de manifestarse, incluyendo la expresión amorosa», afirma la socióloga Aurora Vázquez.

Los métodos de atracción los heredamos todos los animales. Mas, en el caso específico de los seres humanos, adquieren un simbolismo diferente, una significación que no toman los demás organismos.

Según el profesor de Psicología, Roberto Corral, en comparación a cincuenta años atrás sí han ocurrido transformaciones en los símbolos, pero no en las intenciones, esas siguen siendo las mismas. «Es como la moda, que cambia, pero la  gente se sigue vistiendo. Creo que no debemos sobrevalorar las características de una generación sobre otra, porque no son tan diferentes. Los propósitos siguen siendo iguales», dice.

Los nuevos estilos varían según los gustos y el nivel cultural de cada quien, o como dijera Tony, un muchacho hippie con un concepto muy flexible del enamoramiento: «Hay mucha gente que se “tira” para los poemitas, Sabina, las saliditas al teatro, “la muela”…, existe de todo».

También las mismas estructuras poéticas se han renovado, se han convertido en formas más experimentales e innovadoras. Los menos viejos están reaccionando ante el panorama actual, como hicieron otros en su momento.

Isbel Díaz Torres, Premio de Poesía AlaDécima 2009, asevera que hoy los versos son mucho más desenfadados, transgresores, y que, incluso cuando tratan temas como el amor, se percibe cierta ruptura y hasta violencia en su forma: «Esto no quiere decir que sea mejor o peor, simplemente es la tendencia de ahora. Por esto una generación no puede esperar que las otras respondan a lo mismo, que se sensibilicen con lo que ellos lo hicieron en sus tiempos».

La raíz del asunto

«La sociedad cubana se volcó hacia la supervivencia durante el “período especial”, por lo que algunas expresiones de espiritualidad fueron desplazadas a un segundo plano. De la misma manera tuvo bastante deterioro toda la estructura de la educación cubana, a partir de los noventa se vio afectada la calidad, aunque se logró mantener la cobertura y eso ya es un logro», comenta la Doctora Aurora Vázquez al referirse a una de las causa del alejamiento de los jóvenes a la poesía.

«Pero era imposible pasar aquella crisis, llegar hasta hoy y suponer que, además de la masividad, se iba a poder mantener la eficacia. Es por esto que los poemas se fueron descalificando como elemento de la cotidianidad en las relaciones sentimentales en la misma medida en que se deterioró como término de estudio», agrega. 

«Yo no leo poesía casi nunca, me parece demasiado enredada. Y no le dedico ninguna a nadie porque puede pensar que soy un ridículo. Prefiero hablar frente a frente, directo, y no andar con papelitos ni versitos», confiesa Miguel Morales, estudiante de la Escuela Formadora de Maestros Lázaro Peña.

Loisi Saínz, filóloga y profesora de la Facultad de Artes y Letras de La Universidad de La Habana, cree que hay un cambio en el propio interés de ir a buscar la poesía.

«La mayoría de los estudiantes universitarios de ahora leen poco y como parte de eso leen poca poesía. Además, se identifican más con otros géneros como el cuento y la novela. Por lo tanto, la poesía ha dejado de ser la vía para comunicar los sentimientos, que siguen siendo los mismos, solo que se expresan de otra manera», añade.

«A mí no me gusta leer poemas, me di cuenta de que eso no era lo mío. Lo que me encanta es la prosa. Sin embargo, sí me “cuadran” las letras de las canciones», admite Michel Valdés, estudiante de la Facultad de Matemática y Computación.

¿Quién dijo que todo está perdido?

Señalar fines a la poesía, por elevados que éstos sean, es no comprender que el poeta ha de vivir dentro de ella como dentro de algo que lo excede y no que él maneja a su gusto, de modo que se puede decir que la poesía vive menos dentro de él que él dentro de la poesía. (Fragmento del ensayo “Hablar de poesía”, Fina García-Marrúz)

«No he enamorado con poemas exactamente, pero sí con canciones, algunas hasta las he escrito yo mismo. Otras veces lo que hago con temas como “Serenata telefónica”, de David Torrens, es cambiar el nombre de la muchacha por el de la que me gusta y se la dedico», cuenta Wilfredo Pomares, estudiante de la Facultad de Historia y Filosofía.

La era en que vivimos nos invita a buscar alternativas con las que nos identifiquemos más, sin embargo, esto no significa que sean menos válidas o profundas.

El psicólogo Roberto Corral cree que los jóvenes se alejan de formas históricas de la poesía, pero están encontrando otras: «Un baile de casino puede tener tanta poesía como el mejor poema del mundo, todo depende de quién y cómo lo interpreten, y ese es un código actual».

-¿Pierde por esto cualidades la juventud?

«No pienso que la juventud esté perdiendo valores, solo los están reconcibiendo porque la vida cambia; una generación no es mejor que la otra, cada una se adecua y asume su momento», explica el doctor Corral.

«Creo absolutamente que sigue habiendo poesía en el amor en estos tiempos», asegura el poeta Isbel Díaz Torres. «En días de presión y violencia social no la dejamos de buscar, pero no como el acto sublime y puro, sino como el compromiso con nuestro tiempo y la necesidad de comprendernos a sí mismos. Y cuando buscamos alternativas, otras fuentes para llenar los vacíos que genera la sociedad, estamos frente a una idea muy poética.

«Las sensaciones que vivimos con la pasión son de catarsis, de riesgos, de incertidumbre de cuál será el próximo paso. No estamos viviendo  con la poesía dentro, sino dentro de ella y nuestros actos son maravillosos y poéticos. Como lo fue el asalto al Moncada por la Generación del Centenario, y nadie piensa que eso tuvo que ver con la poesía», agrega.

Quizás la juventud esté avanzando hoy a una velocidad abismal, rodeada de música estridente, aire contaminado, estrés. Tal vez  no recurran a los poemas en su forma tradicional, no vayan a ellos de modo regular.

De preguntar si los jóvenes cubanos se enamoran con poesía, la respuesta será que sí, lo hacen utilizando sus propios conceptos y símbolos. La interpretación de este término depende de cada quien. Bécquer nos regaló su concepto, ¿y quién podría decirle que estaba equivocado?

“«¿Qué es poesía?», dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué  es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía… eres tú.”

CAMBIO CLIMÁTICO, ¿PROBLEMA DE TODOS?

CAMBIO CLIMÁTICO, ¿PROBLEMA DE TODOS?

Los terremotos, sismos y  ciclones tropicales constituyen realidades que amenazan la tranquilidad del planeta y se convierten en una  problemática de interés global. Cuba no está exenta de estas variaciones

YAMILET PÉREZ PEÑA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Nada es tan desolador como la destrucción y el daño que se observan después de un huracán. Miles de horas de trabajo se pierden en breve tiempo cuando fuertes corrientes de aire baten directamente contra centros económicos y sociales. Los ríos se desbordan, barren cuanto encuentran a su paso e inundan extensas zonas. Escuelas, policlínicos, viviendas, techos, fábricas, almacenes, carreteras y puentes son sacudidos por los vientos y las aguas.

Es preocupante ver fenómenos como estos perjudicar al mundo en gran escala. Cuba ha sufrido durante siglos los azotes de disímiles huracanes y tormentas tropicales que trajeron consigo daños  irreparables e, incluso,  pérdida de vidas humanas.

El año 2008 fue un ejemplo del incremento de estos meteoros, pues en menos de diez días acecharon el territorio nacional dos ciclones de altas categorías. Gustav e Ike cambiaron drásticamente el clima cubano. ¿Será éste un efecto del cambio climático? ¿Estará el archipiélago cubano exento de las variaciones del clima?

2008, ¿realidad o hipótesis?  

Para muchos, el año 2008 fue la prueba que permite afirmar la incidencia de las variaciones climáticas en la Isla. Adelfa Pérez, pinareña del municipio de Los Palacios, damnificada por el impacto de Gustav e Ike,  opina que el paso de fenómenos de este tipo en el territorio cubano durante la temporada del 1ro. de junio al 30 de noviembre de una forma más continua e intensa, puede ser un efecto de las variaciones del clima.

Sin embargo, para los especialistas en el tema, asegurar que  los ciclones tropicales del año pasado son un problema del cambio climático pudiera ser una aseveración muy precipitada: “Se necesitan bases más sólidas, las suposiciones no bastan para aseverar una dificultad de tanta envergadura”, expone Luis Paz, científico del Centro del Clima del Instituto de Meteorología (INSMET).

Para este experto, es normal la incidencia de fenómenos en el país durante los meses típicos de la temporada ciclónica: “Pueden pasar un número X de huracanes con categorías altas o bajas y no  necesariamente son un efecto de las variaciones del clima, aunque vale destacar que se rompieron varios récords registrados por décadas”.

Por otra parte, Yoanna López, estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, considera la agudización de estos meteoros en la Isla como un problema del cambio climático y  supone que se producen de una forma más sistemática debido a la acción desconsiderada del hombre sobre los recursos naturales.

A su vez, José Rubiera, director del Centro de Pronósticos de INSMET, destaca a Ike como el sexto huracán intenso (categoría 3 o superior de la escala Saffir–Simpson) que daña a Cuba desde el año 2001: “No existen registros de que tal número de fenómenos naturales hayan perjudicado al país en un período de ocho años, e incluso diez años, desde 1791 hasta el presente.”

Encuestas y estudios realizados por el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), demuestran que la gran mayoría de los afectados por los huracanes coinciden con la perspectiva de que el clima en nuestro archipiélago variará con facilidad y ven al 2008  como el comienzo de una nueva era donde  la naturaleza le quitará a la especie humana todo lo que ésta le  robó con su accionar ilimitado.

Retos y desafíos

Mientras algunos de los expertos centran su atención en determinar si  estos hechos climatológicos del pasado año son consecuencia o no del cambio climático, otros como Andrés Plana, Presidente de la Junta Directiva de la Asociación Meteorológica de Cuba, aseguran que lo ocurrido provocó daños en el archipiélago.

“En el municipio Los Palacios, en la provincia de Pinar del Río, se obtenía una de las mayores cosechas de arroz del país, el 40 por ciento anual de este cereal en la Isla. Pero hoy  día se reduce casi a la mitad  la  siembra del cultivo debido a la salinización del suelo. “
 
Para Andrés Planas, el paso de Gustav por el territorio pinareño ocasionó, además de severos trastornos en  la flora y  la fauna del lugar, dificultades que aceleraron la degradación del manto freático.

”El problema ya se venía produciendo, pues se notaban las diferencias en los resultados de las cosechas, al comparar las siembras pasadas de 600 hectáreas con las actuales de alrededor de 350, se aprecia la disminución de las tierras cultivables. La mayor parte de los cambios de la naturaleza se presentan en forma de crisis, y no paulatinamente, de ahí que la incidencia de los huracanes acrecentó la improductividad del suelo.”

Pero este problema de las variaciones en el clima no solo se concentra en una zona determinada, pues se manifiesta a lo largo de todo el país de diferentes formas y envergaduras. Durante los últimos seis meses, después de los récords de bajas temperaturas ocurridas durante una de las etapas invernales más largas de nuestra historia, se origina un inconveniente aún mayor: la sequía.

Abel Centella, director Científico del INSMET, refiere que debido a las variaciones en las temperaturas se está produciendo una temporada seca con pésimos resultados para la agricultura.

”En mayo llovió un solo día -el primero- y el agua no fue suficiente para la recuperación de los suelos. Por esta seca prolongada se pierden diariamente entre el 40 y el 20 por ciento de las cosechas de cereales, cítricos, vegetales, y a ello se suma la proliferación de incendios forestales de mayor o menor magnitud en muchas regiones del país.”

Según Regino Peña, campesino del municipio de Guanabacoa, la recogida de las cosechas resulta decepcionante: ”Es muy triste ver cómo después de tantos sacrificios no se obtienen buenos resultados, cada vez los frutos son peores y los productos no tienen la calidad necesaria. Unos años atrás podía cultivar 40 cordeles de plátano, por mencionar un ejemplo. Hoy, escasamente llegamos a los 25 cordeles en una finca promedio.”

Por su parte, Gisela Alonso, especialista de la Agencia de Medio Ambiente (AMA), expresa: “La sequía  se convierte poco a poco en el principal problema de las variaciones  en el  clima de nuestro país y si se sigue agravando puede cambiar, incluso, muchas de sus características generales, como es, por ejemplo, la humedad. Datos históricos del AMA permiten afirmar que la temperatura del suelo cubano ha aumentado en un 8 por ciento en general, siendo la región oriental la más afectada en este sentido con un incremento  de 3 ºC con respecto a las demás regiones del país.”

Más allá del presente…

Según los expertos, las transformaciones del clima en Cuba no son un problema actual, en determinados estudios realizados por los científicos del INSMET se comprobó que este cambia de forma paulatina, pero en los últimos tiempos se  acrecentó.

“Mediante series de observación se analizaron los estados climáticos consecutivos de treinta años de duración, los resultados fueron comparados con cifras anteriores que evidencian una diferencia entre las mismas de 10 ºC. En esta información se describe la sucesión de ciclos cálidos alternados de períodos fríos. Durante las dos primeras décadas del siglo XX, no se apreciaron oscilaciones marcadas, hasta el inicio de una etapa cálida en los cuarenta”, explica Herminia Serrano, especialista de AMA.

Para el doctor José Rubiera solo podemos hablar de cambios climáticos cuando se alteran las variables máximas y mínimas, la cuales consisten en la  aparición de una serie de efectos debidos a la sucesión de tipos de tiempo: vegetación, posición de los centros de acción y el  movimiento de la atmósfera. Esto, naturalmente, sin perjuicio de que la misma tolerancia implique períodos más o menos  fríos o cálidos.”

De manera general, el planeta se ve asechado por los efectos de la naturaleza, aunque en disímiles regiones del mundo los sismos, los terremotos y los tsunamis se vuelven una realidad palpable cada vez más frecuente, de interés no solo de los habitantes del lugar, sino de todos los que convivimos en el Planeta Azul. Pero el mayor problema en cuanto al cambio climático consiste en sus drásticas consecuencias.

La ley de la selva

“El agravamiento de las variaciones del clima en períodos más cortos de tiempo es una problemática de nuestros días. La acción desconsiderada de la mano del hombre provoca  daños irreparables a la naturaleza y la más afectada será  la especie humana”, alertaba la Organización Oxfam Internacional en el año 2002, en su informe El derecho de sobrevivir.

Resulta que en los últimos años el clima ha variado con mayor frecuencia en un menor tiempo y ha desestabilizado la tranquilidad de muchas personas para convertirse en una “verdad incómoda e insegura”. El ex candidato demócrata, Al Gore, así lo refleja en su película–documental, donde pronostica que los mayores daños a escala mundial serán en los países pobres debido al despilfarro de energía y recursos por parte de los ricos.

Al parecer, no se encontraba errado de lo que pasaría años más tarde, pues ya se sufre el cambio del clima en América Latina, incidiendo de manera directa en la pérdida de numerosas especies y para mediados de este siglo se asegura la desaparición de algunas de las selvas tropicales, como la Cuenca del Amazonas.

Cuba no está exenta de los pronósticos: podría perder el 3 por ciento de los bosques de manglares con una subida de un metro del nivel del mar, así lo afirma la Organización de Naciones Unidas (ONU).  

El incremento de la temperatura ambiental en unos pocos grados es otra de las preocupaciones recurrentes, “pues no solo tendría efecto inmediato en los humanos y especialmente en la población anciana de las zonas urbanas de Cuba, por su avanzada edad, sino también modificaría la composición química de la atmósfera y esto a su vez puede influir en la contaminación atmosférica, principalmente del ozono en la troposfera”, asegura Luis Paz, especialista del Centro del Clima.

Por otra parte, la ONU asegura que el número de personas dañadas en el mundo a causa de desastres relacionados con el clima podría crecer en un 50 por ciento para el 2015, hasta alcanzar unos 575 millones de damnificados. Solo entre 1998 y 2007, el 98 por ciento de las personas perjudicadas por sequías, inundaciones, terremotos y ciclones tropicales, entre otros fenómenos naturales,  fueron víctima de la proliferación de diferentes enfermedades como la fiebre amarilla, la tuberculosis, parásitos intestinales y externos, enfermedades respiratorias agudas y otras.

Sin embargo, los países desarrollados siguen desechando tóxicos a la atmósfera e incrementando el CO2, contaminando el aire con gases de efecto invernadero y creando nuevos fertilizantes para la agricultura; de ahí el incremento de la existencia de las Nubes Marrones, mayormente conocidas como ABC, partículas tóxicas creadas por el hombre que contribuyen a la propagación de padecimientos.

Sobre estos temas, el Comandante en Jefe Fidel Castro expresó en una de sus Reflexiones: “Entre países se establecen diferencias a veces abismales entre las que se califican como naciones ricas o pobres. Los que tienen mejor clima, más tierra cultivable, más agua, más recursos naturales en el espacio en que les tocó vivir cuando no existen más territorios que conquistar, los que dominan las tecnologías, los que poseen más desarrollo y manejan infinitos recursos mediáticos, y los que, por el contrario, no disfrutan ninguna de estas prerrogativas.  Esa  simplemente es la ley de la selva”.

Después de la tempestad, ¿llegará la calma?

Lo que pueda suceder con el clima de Cuba y del mundo es un enigma aún. Los científicos, por su parte, siguen estudiándolo y pronosticando variaciones. Cuando muchos lo ven ajeno a nuestro acontecer, la nación se prepara cautelosamente para luchar contra un enemigo con fuerzas inexplicables: el cambio climático.

En estos últimos tiempos las transformaciones del mismo ha llevado a los especialistas en el tema a conformar un plan de medidas para contrarrestar sus efectos, sobre todo en relación a las temperaturas y las consecuencias directas de los fenómenos naturales que nos acechan cada año.

Abel Centella, director Científico del INSMET, en correspondencia con otros expertos, considera que se deberá, en primer lugar, estar informados ante cada pronóstico, acatar las principales normas para el cuidado y la responsabilidad de todos en el entorno que nos rodea, y emplear racionalmente los recursos naturales con que contamos.

Mantener la confianza en las medidas adoptadas y orientadas en cada momento por la Defensa Civil y los órganos relacionados con la protección física y espiritual de los cubanos es otra de las responsabilidades ciudadanas a la hora de enfrentar fenómenos de este tipo.

Destupir tragantes y alcantarillas, no salir a las calles durante el azote  de un huracán, pues se corre el riesgo de perder la vida por los tendidos eléctricos caídos en las vías, no cruzar ríos ni presas crecidos, y tener listas las condiciones indispensables ante cualquier llamado de evacuación, son algunas de las precauciones a tomar para enfrentar fenómenos naturales y, de este modo, no sufrir las peores consecuencias.

El año 2008 resonará en el pensamiento y el sentir de muchos que, afectados o no directamente por el impacto inevitable de dos huracanes, variaciones de temperaturas, altas mareas, fuertes vientos, sequías y otros  efectos climatológicos, trazarán el camino a la reflexión y el análisis sobre el futuro que debemos y tenemos la obligación de cuidar.

Como en septiembre del 2008, podrán venir en esta próxima temporada ciclónica días en que el sol se niegue a asomar por entre las nubes, mañanas de sombras y brisas atormentadas que removerán árboles, flores, casas y sueños. Pero ante tanta destrucción, tendrá entonces que erguirse un pueblo y emplear todo esfuerzo en la recuperación y contribuir a forjar un planeta mejor y más perdurable. Habrá que encontrar la calma después de cada tempestad y seguir viendo al  cambio climático como un problema de todos.

FICHA TÉCNICA:

Tema: Influencia del cambio climático en Cuba.

Propósito: Demostrar que en la Isla se producen cambios en el clima y que los ciclones tropicales del año 2008 influyeron en estas variaciones.

Objetivos colaterales: Exponer la polémica entre los especialistas y parte de la población cubana sobre la incidencia de los huracanes del año 2008 como un efecto directo del cambio climático. Argumentar con opiniones especializadas la repercusión de  las     variaciones del clima en Cuba. Explicar que las variaciones climáticas en la Isla no son un problema actual sino que se venían produciendo paulatinamente décadas atrás. Plantear las drásticas consecuencias del cambio climático para los países pobres en primer lugar. Exponer el Plan de Acción realizado por los científicos para contrarrestar los efectos de las variaciones climáticas en el archipiélago cubano.

Estrategia de fuentes: Para la realización de este reportaje utilicé fuentes documentales como:
Informes de la Organización Oxfam Internacional sobre el  cambio climático.
Película–documental de Al Gore, ex candidato a demócrata de los      EE UU, titulada “Una verdad incómoda.”
Informes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre las variaciones del clima en América Latina.
Paz, Luis.”Consecuencias Generales del Cambio climático”. Editorial Científico Técnica. La Habana, 2007

No Documentales:
Adelfa Pérez, residente de Los Palacios, municipio de Pinar del Río, damnificada por el impacto de los ciclones tropicales del pasado año.
Yoanna López, estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana.
Luis Paz, científico del Centro del Clima del Instituto de Meteorología.                           
José Rubiera, director del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología.
Abel Centella, director Científico del Instituto de Meteorología.
Andrés Planas, Presidente de la junta Directiva de la Asociación    Meteorológica de Cuba.
Regino Peña, campesino del municipio de Guanabacoa.
Gisela Alonso, especialista de la Agencia de Medio Ambiente.
Herminia Serrano, especialista de la Agencia de Medio Ambiente.

Soportes a emplear:
Hecho: Después de los huracanes del año 2008 se incrementaron los efectos del cambio climático en Cuba.

Contexto: A raíz de los ciclones tropicales del año 2008 se han venido   produciendo serias transformaciones en el clima de la Isla.

Antecedentes: Desde el siglo XX se comenzaron a apreciar variaciones climáticas en Cuba y mediante una serie de observación se analizaron los estados climáticos de treinta años atrás.

Proyecciones: Teniendo en cuenta las medidas aplicadas por la Defensa Civil y el Instituto de Meteorología se pueden contrarrestar los efectos directos de las variaciones climáticas en el archipiélago cubano.

Fuentes: Enunciadas en la estrategia de fuentes.

Tipos de juicios:
Analíticos: Este tipo de juicio aparece en todo el trabajo.

Sintéticos: Las medidas que se tomarán ante fenómenos naturales tienen un matiz sintético aunque los científicos no pueden dar pronósticos futuristas de lo que pasará con las variaciones del clima.

De valor: En el reportaje utilicé mayormente juicios de valor porque tanto la población como los especialistas, cuando exponen su opinión con respecto al cambio climático, permiten contrastar criterios. Ambas fuentes tienen una gran carga subjetiva en sus opiniones.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: Bloque temático.
Tipo de transiciones: Utilicé moderadamente transiciones como: sin embargo, por su parte, para seguir el hilo conductor del tema y para unir dos aspectos diferentes de un mismo tema. Con este mismo fin recurrí a palabras claves y sinónimos a lo largo de los párrafos.
Tipo de cierre: Instancia a la acción.


 

¿A DÓNDE VAMOS?

¿A DÓNDE VAMOS?

Muchos jóvenes cubanos opinan que no hay suficientes opciones culturales para distraerse y que las existentes no responden a todas las preferencias.

LAURENT GUEVARA SANTANA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¡No hay dónde ir!, escuchamos decir a los jóvenes, al referirse a la escasa diversidad de espacios recreativos que están a su alcance. Pero, ¿en realidad son tan reducidas las ofertas? Existen muchos sitios destinados al esparcimiento de ese exigente sector de la sociedad. Sin embargo, el verdadero problema consiste en brindar opciones para todos los gustos.

Unos solo reconocen como posibilidades de diversión, bailar en centros nocturnos; mientras que otros, también asumen las visitas a teatros, museos y galerías, como lugares de entretenimiento. El mayor reto es cambiar el concepto de recreación y el empleo del tiempo libre de la juventud.

Los jóvenes escuchan distintos tipos de música y se reúnen según sus aficiones. Todos los grupos no “siguen” a los mismos cantantes ni quieren compartir iguales espacios, pero existe muy poca variedad en las actividades culturales y recreativas que se realizan.

María Carla Guevara, estudiante de la especialidad de Teatro en la Escuela de Instructores de Arte, comparte su opinión: “Muchos fines de semana, paso horas pensando dónde puedo ir. Me encanta el teatro, pero cuando veo todas las obras se reducen las posibilidades de salida. La mayoría de las opciones son parecidas porque las instituciones organizan programaciones culturales  muy limitadas, como si todos tuviéramos estándares de gustos establecidos.”

Karen Pérez, especialista de la Dirección de Programas Culturales del Ministerio de Cultura, expone que es uno de los objetivos priorizados de la política cultural de este ministerio el trabajo con niños y jóvenes, “el tratamiento más puntual a los grupos y la programación de estrategias son tareas esenciales. Con ese fin, los centros vinculados al patrimonio, las artes escénicas y la música trazan sus planes de acción para llegar a un público especial y exigente que abarca desde los 18 hasta los 35 años de edad.

“Con el objetivo de lograr mayor variedad y una promoción más atractiva, las instituciones realizan diagnósticos para conocer las preferencias culturales de los distintos grupos que existen dentro de la juventud”, agrega.

Ana Rosa García, otra especialista de la misma Dirección,  explica que actualmente trabajan sobre las estrategias para incidir en el tratamiento de niños y jóvenes: “En las encuestas efectuadas para conocer los deseos de ese sector y definir la gama de gustos y aficiones, se evidencia que la mayoría está interesada en las opciones brindadas por los centros que cobran sus servicios en CUC, como discotecas, clubes nocturnos, etcétera”.
Historias y opiniones

“La vida en el Vedado muere muy temprano. Si a las nueve de la noche todavía hay helado en Cooppelia, la cola es enorme. El Malecón se llena de gente, los parques están mal iluminados. La mejor opción es reunirnos en casa de alguien del grupo para compartir y disfrutar sin muchos gastos, jugar dominó, oír música, bailar y conversar”, declara María Carla Guevara.

Claudia Santana, estudiante de la escuela de música Amadeo Roldán, cuenta que ir al Parque Lenin, a Expocuba o a la Isla del Coco es muy costoso, pues “cada aparato de los que pueden disfrutar los adultos cuesta seis pesos en moneda nacional; luego, las colas son inmensas.”

Ana Núñez, ingeniera informática, expresa que los campismos están en mal estado, “en algunos casos, como el Mirador, las cabañas carecen de baños y el agua de la piscina está sucia y verde. Es preciso mantener las condiciones higiénicas, sobre todo, en la etapa del verano cuando se propagan tantas enfermedades”.

Amarilys Peña, gestora de venta comercial de la Oficina de Reservación de Campismos ubicada en Calzada y C, en el Vedado, informa que todos los campismos fueron liberados y las reservaciones están al alcance de los jóvenes cuando ellos gusten.

“Brindamos ofertas en bases de primera a quinta categoría y los precios del alquiler de las cabañas oscilan entre cinco y 36 pesos c.u.p por cada noche, en dependencia de la capacidad de los cuartos. En el mes de junio (2009) la empresa pasará al Ministerio del Turismo y pensamos que mejoren las condiciones, pues ya comenzaron las reparaciones”, comenta la gestora de reservaciones de campismos.

Marcos Pruna, estudiante de Ciencias de la Computación de la Universidad de La Habana, cree que “en realidad sí existen  espacios culturales para divertirnos, porque podemos ir al ballet, al teatro, a conciertos, pero las opciones no abarcan todos los gustos. Los muchachos de mi grupo y yo, preferimos recorrer la Isla.

“En las vacaciones preparamos excursiones para conocer el país. Lo hacemos prácticamente sin dinero y nos gusta, pero es difícil porque dormimos en el piso, pasamos trabajo con el transporte. Sería bueno que habilitaran hoteles modestos o casas de alquileres baratos para esta clase de expediciones”, cuenta.

Otras oopciones

Los Cafés Literarios constituyen una buena opción en moneda nacional. Son lugares interesantes, con decoraciones muy agradables, donde siempre se puede  encontrar algún conocido, pasar un rato placentero, escuchar música o descubrir un buen libro.

Odelquis Yero Pino, jefa del Departamento Ideológico del Comité Provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), explica que el objeto social de la UJC es la atención a todos los jóvenes, sean militantes o no. En el último congreso de la UJC, Fidel habló sobre la importancia de fomentar el talento artístico, la recreación sana y la preocupación de saber en qué emplean los muchachos su tiempo libre.

“Existen proyectos encaminados a alcanzar esa meta como los Cafés Literarios, que están destinados a fomentar la cubanía. Llevan el color azul que identifica a la ciudad, están ambientados con música cubana y muestran la historia de esta infusión. En ellos es posible disfrutar de una lectura amena gracias al Club de Amigos del Libro”, agrega la dirigente.
Ofertas en moneda nacional

Los estudiantes universitarios tienen la oportunidad de pagar bajos precios por ir a discotecas como Le Select o El Duville, pero una vez dentro las bebidas son excesivamente caras. Las cervezas y los refrescos nacionales se encuentran por encima de su costo habitual y no están al alcance de la media de los alumnos.

Los especialistas del Centro de Estudios sobre la Juventud plantean que es necesario fortalecer y diversificar el concepto de recreación sana, el cual se encuentra restringido al baile y a la música. Por tanto, urge ampliar el abanico de posibilidades de entretenimiento. Así que, en colaboración con la Dirección Nacional de la UJC, se proponen diseñar proyectos recreativos más próximos a los gustos y preferencias de este sector de la sociedad.

“La ciudad ha creado una serie de espacios para los jóvenes. Algunas de estas ofertas son el Salón Rosado de la Tropical que funciona de martes a domingo con variedades de música y orquestas de primer nivel. El Maxin Rock es otra buena opción para quienes gustan de este género. Los Jardines de la Tropical, en coordinación con el Parque Metropolitano, brindan una propuesta de música fusión. Las galerías de arte exhiben todos los meses obras de artistas importantes”, declara Teresita Domínguez, subdirectora de la Dirección Provincial de Cultura de Ciudad de La Habana.

Por su parte, Ana piensa que las opciones son pocas y caras porque “en La Tropical, en Los Jardines y en los conciertos cobran  20 pesos c.u.p solo por tener acceso al lugar. Sin embargo, en el Balneario Universitario, situado en Primera y 42, cobran dos o cuatro pesos en moneda nacional por la entrada, pero las ofertas gastronómicas son equivalentes al importe en c.u.c.”

“Los precios de las entradas son altos porque responden a los impuestos por el costo de los grupos y en relación a las ofertas gastronómicas, los precios vienen establecidos así por el Ministerio de Comercio Interior”, explica la subdirectora de la Dirección Provincial de Cultura.

“Hay lugares buenos que no se conocen por falta de promoción.  Muchas veces me entero de la programación de las propuestas culturales por correo electrónico o gracias a los sueltos que reparten en la calle, pues en la televisión anuncian las carteleras muy tarde en la noche o el mismo día en que se realizan las actividades. Entonces, no da tiempo a ir”, aclara Ana.

Sobre este planteamiento, Teresita Domínguez explica que la divulgación es otro problema, no siempre los medios promueven la información que se les envía y resulta un proceso complicado por la cantidad de instituciones existentes en la capital y las prioridades del momento.

“El programa Donde va La Habana y el sitio web Kewelta Habana, pudieran ser televisados en canales de mayor audiencia o publicados en la prensa, respectivamente, porque son trabajos concebidos para difundir las carteleras culturales de la capital”,  propone la ingeniera informática. 

Comenta Ana Rosa, la especialista de la Dirección de Programas Culturales, que existen espacios de calidad con propuestas sólidas. En las salas de teatro Adolfo Llauradó, Bertolt Bretch y Mella se muestran obras en los horarios inhabituales de nueve a once de la noche.

“En cuanto a la música, a partir de las doce de la noche, en los cines Acapulco y Riviera se ofrecen conciertos con grupos de pequeño formato. También presentamos peñas de varios trovadores en  el jardín de la Pérgola. Estas actividades están dirigidas a un público heterogéneo, diverso y se planifican  de acuerdo con las expectativas de cada grupo”, precisa la especialista.

Viernes, sábado y domingo

“Renecito de la Cruz ideó este espacio para recitar, hacer cuentos y disfrutar de los trovadores porque los domingos a las siete de la noche, no hay muchos lugares a donde ir. En un tiempo tuvo calidad, pero ahora, asisten personas con quienes resulta difícil compartir, pues no están atraídas por esta clase de actividades. La organización del proyecto se nos ha ido de las manos y se ha convertido en un punto de encuentro para pasar un rato, sin ningún interés cultural”, cuenta Alina Molina, actriz de la compañía Mefistos Teatro y fundadora del proyecto de la Casona de Línea.

El Maxin Rock es una nueva propuesta para quienes gustan del Rock & Roll. La entrada es en cinco pesos moneda nacional. Los conciertos de grupos de moda y las comodidades del local son una excelente combinación para brindar a quienes disfrutan de este tipo de música.

“En el Maxin Rock se esmeraron. Es amplio, tiene buen audio, aire acondicionado, mezclan bien a los grupos tradicionales y de nueva creación, presentan distintas vertientes dentro del mismo género, han invitado a músicos uruguayos, españoles, mexicanos, pero carece de promoción. Allí también radica la Agencia Cubana de Rock, que debería hacer compilaciones en discos para darle publicidad en la radio”, considera Carlos Tejera, técnico medio en Telecomunicaciones.

La Sala Atril es un proyecto joven, donde se presentan en un espacio fijo a trovadores como Frank Delgado, Polito Ibañez, Raúl Paz, David Torrens y Kelvis Ochoa. 

“La entrada a la Atril cuesta 25 pesos en moneda nacional los jueves y viernes, pero dentro del local los precios son muy altos. El agua, el refresco y la cerveza valen 1.65 c.u.c, aunque otras discotecas tengan iguales precios, no significa que estén bien puestos”, analiza Josué Labaut, estudiante de 24 años de la carrera de Ciencias de la Computación, de la Universidad de La Habana.

Araceli Fernández, directora económica del teatro Karl Marx, explica: “Sabemos que el público está inconforme con los precios de las ofertas  gastronómicas, pero éstos son equivalentes a los de otros centros nocturnos. Además, actualmente no ganamos nada por la actuación de los artistas, solo recaudamos 800 pesos c.u.p por cada función. No es posible poner el cover en moneda nacional y, al mismo tiempo, bajar el costo de las bebidas. Debemos probar poco a poco, para encontrar soluciones viables porque el pago del equipamiento y de su mantenimiento es caro”.

¿Mirarlos con lupa?

Para ayudar a los jóvenes hay que comprenderlos. Es necesario saber  hacia dónde se mueven sus intereses personales, los problemas que enfrentan, qué piensan y a qué lugares prefieren ir. Los investigadores del Centro de Estudios sobre la Juventud realizan indagaciones para encontrar respuestas a estas interrogantes.

“Los estudios realizados en esta institución están encaminados a saber hacia dónde se mueven los jóvenes. Luego, son presentados a la Dirección Nacional de la UJC y analizados en programas de radio y televisión,  en espacios de debate juvenil o de intercambios científicos”, informa Natividad Guerrero, directora del Centro de Estudios sobre la Juventud.

Cuba tiene limitantes económicas, pero también existen  autolimitantes de las personas. Es importante educar los gustos e inclinaciones  de los niños, para que cuando maduren sean capaces de divertirse en disímiles ambientes y disfruten de toda clase de recreación.

Durante el transcurso del año se celebran variadas actividades culturales que cuentan con la aprobación del público, como los Festivales internacionales de Cine, la Bienal de La Habana, las Romerías de Mayo, los carnavales. Sin embargo, aún no se satisfacen todas las demandas. Los jóvenes reconocen que existen  espacios de diversión, solo piden ampliar la variedad y que las ofertas estén acordes a sus niveles adquisitivos, pero siempre será imprescindible conocerlos para complacerlos.

DESHOJAR EL CALENDARIO

DESHOJAR EL CALENDARIO

El deseo y la curiosidad suelen ser las principales motivaciones para la iniciación sexual a edades tempranas. La orientación y comprensión de la familia y la escuela contribuye a no “quemar etapas”.

LILIANA MOLINA Y ROSANA BERJAGA,
estudiantes de tercer año de Periodismo, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana.

“Pensé que ese día tenía que suceder.  Viví la ilusión de una noche y después él no volvió a mirarme. Cumplir quince años me hizo sentir una mujer. Lo conocí el día de mi fiesta y supuse que era el momento indicado para tener mi primera relación sexual. Realmente no sentí nada. Él se fue y me quedé allí, debajo de la escalera, sin saber qué hacer. Luego cometí un intento suicida… estaba desorientada.”

Desear no es estar listos

La adolescencia es una etapa de desarrollo en la que se consolida la autoconciencia y la identidad personal. Es un “período de tránsito” durante el cual no se es niño pero tampoco adulto, por lo que generalmente presenta características de uno y otro de manera inestable. Los cambios físicos en la pubertad atraen la atención del adolescente hacia sí mismo y conllevan a que experimente una necesidad creciente de independencia y autoconocimiento.

Elsa Gutiérrez Baró, Profesora Titular de psiquiatría infanto-juvenil, asegura que un adolescente puede estar apto biológicamente para la reproducción, pero no se encuentra maduro en lo físico, social y emocional para enfrentar este paso.

“El cuerpo se desarrolla, el adolescente se siente grande, pero no tiene madurez ni experiencia para hacer frente a las posibles repercusiones de una relación sexual a edades tempranas. Tienen que hacer primero lo que corresponde a su edad, pues cada etapa de la vida tiene sus tareas y compromisos.

“Es cierto que las personas nacen y mueren sexuadas, pero hay que tener un control propio de la sexualidad. Los adolescentes pueden, a pesar del llamado de su conciencia, obrar contra ella conscientes de los peligros y riesgos de su aventura. No existe una ley que diga a qué edad debe empezarse, no es una cuestión de leyes, se trata de preocuparse por la prevención y promoción de la salud, por darles a los niños una información fidedigna, comprensible, que les resulte útil para prevenir enfermedades y actitudes imprudentes e irresponsables”, explica la doctora.

Afirma, además, que la edad recomendable para iniciar las relaciones sexuales es después de los 16, aunque se está comenzando sobre los 14 y 15 años, a veces en lugares que no son los más propicios: “Desde el punto de vista psicológico, esto podría provocar frustraciones, porque en muchos casos los adolescentes no tienen la madurez ni el conocimiento necesarios para iniciar su vida sexual.”

El deseo y la curiosidad suelen ser las principales motivaciones para la iniciación sexual en los adolescentes, “¿pero qué es sexo sin ternura, sin cariño, sin amor?”.

¿Cosas de niños?

Nelly Ghiotto, estudiante de Medicina, afirma que “con 12, 14 años, no se tiene suficiente madurez para comenzar a tener una relación sexual. Es un período muy conflictivo. Si el adolescente no se entiende a sí mismo, ¿cómo es que va a entender a su pareja? Creo que hay que esperar para saber ciertamente lo que se quiere y no dejarse llevar por la curiosidad, lo que dicen los amigos o imitar las conductas de otros.”

Para Camilo Valdés, de 38 años, “el problema” no está en la edad de inicio de las relaciones sexuales, sino en saber cuidarse de las enfermedades y los embarazos, “porque entonces la carga es para los padres de él o ella.”

Sin embargo, Paulina Echenique, quien trabaja en el estanquillo frente a Maternidad de Línea, considera que “eso hay que combatirlo porque no es normal. Es un crimen ver tantas niñas saliendo del hospital. Uno está preparado para empezar sexualmente después de los 20 años si no está estudiando, de lo contrario, habría que pensarlo. Hoy día las cosas son muy musicales, debería esperarse al matrimonio, pero en la actualidad  eso casi nunca pasa.”

Hay jóvenes que como Sissy Alcántara, estudiante de Diseño Industrial, no aprueban las relaciones sexuales antes de los 15 años, pero en muchos casos aseveran que “esta edad es una buena para comenzar”. 

Isabel, bibliotecaria del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), considera que no es necesario intentar prevenir el inicio de las relaciones sexuales a edades tempranas “porque hay impulsos que no pueden controlarse.” También piensa que en esto influyen algunas películas, videos clips y series televisivas que despiertan el interés por lo erótico. “Es difícil contrarrestar este tipo de propuestas cargadas de sensualidad.”

La estudiante de 19 años, Lenia Manso, opina que “no es cuestión de quién empieza primero o después, sino de sentirse preparado y confiar en la pareja; no importa si eres hombre o mujer. Hay muchachas y muchachos que son precoces y comienzan antes por curiosidad. No obstante, los adolescentes deben esperar a tener la suficiente madurez psicológica y física para comenzar las relaciones sexuales.” 

Una explosión de hormonas

En la adolescencia resulta de particular importancia el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios como el vello pubiano, las mamas en la mujer y los cambios en los órganos genitales de ambos.

Entre lo más significativo de esas transformaciones está la aparición en los varones de la eyaculación y en las niñas, de la primera menstruación, denominada también menarquia, que marca una etapa importante en la madurez biológica durante la pubertad.

El ginecobstetra Juan Castell Moreno, Profesor Titular del Instituto Superior de Ciencias Médicas, refiere que durante los primeros años de la adolescencia, los órganos de las niñas no están completamente formados ni preparados para procrear. No obstante, existe la posibilidad de un embarazo sin haber visto la primera menstruación, porque la niña puede estar ovulando, aunque no se haya completado el ciclo menstrual.
 

“El útero y las trompas se encuentran poco desarrollados, por lo tanto, la evolución del embarazo implica mayores riesgos, ya que los músculos pelvianos van desarrollándose a medida que la muchacha madura. Muchas niñas de 12 ó 13 años que salen embarazadas no desarrollan las mamas, están más propensas a la anemia, el parto prematuro y a las enfermedades durante el embarazo.”

 
Según explicó el doctor Castell, durante la adolescencia se recurre más al aborto. En el Hospital Docente Ginecobstétrico "América Arias", el número de interrupciones sólo entre 2003 y 2009 asciende a más de 189 en niñas menores de 15 años, mientras que de 15 a 20 años, se cuentan cerca de 2 900.

“Hay madres que llegan a la consulta y juran que sus hijas no han tenido relaciones sexuales con el novio, pero desconocen que los juegos sexuales también pueden provocar embarazos, pues el espermatozoide tiene la vitalidad suficiente para trasladarse por la zona vaginal hasta el útero. Es por eso que a veces se ve la niña con la muñeca en la mano y ya están embarazadas sin siquiera imaginarlo. El bebé se convierte en un juguete de otras niñas.

“Los varones son más precoces que las hembras. Adolescentes de 10 ó 12 años han dejado embarazada a una muchacha, pero suelen ser menos juzgados que las niñas porque no sufren riesgos, al no ser los de contraer enfermedades de transmisión sexual”, asevera el doctor.

En los últimos años, la edad de la primera menstruación ha disminuido, pero el ginecobstetra asegura que no es el principal factor que determina la iniciación sexual a edades tempranas, pues si la niña está bien informada y tiene una buena comunicación con la familia, puede ser capaz de determinar el momento en que desea comenzar su vida sexual.

Con la manzana en la cabeza

La mayoría de los estudios acerca de la iniciación sexual en los adolescentes muestra que la práctica y la abstención mantienen una relación directa con la educación familiar.

La información brindada al adolescente por la comunidad y la familia constituye un factor que puede contribuir a prevenir conductas riesgosas, pero se requiere de congruencia en el actuar y el decir de los adultos, pues ellos son responsables, en gran medida, de las decisiones y conductas asumidas por el niño al llegar a la etapa adolescente.

A Yanet todos la juzgaron cuando tuvo relaciones sexuales con 14 años, pero señala que su familia reaccionó “mejor” cuando descubrieron que estaba embarazada: “Fue simplemente un desliz, nunca creí que podría pasarme. Quiero mucho a mi hijo, pero con 15 años una no piensa en la responsabilidad que implica la crianza de un niño. Perdí muchas cosas y he tenido que posponer sueños. Con mi madre nunca tuve una conversación fluida sobre sexualidad y con mi padre, menos…Nadie entendió después que había fallado la comunicación”.

“En mi casa nunca me hablaron sobre sexualidad, nunca tuve confianza para contarle nada a  mis padres”, cuenta Yoan, de 23 años, quien asegura que lo dejaron “estrellarse” contra los problemas y hacer las cosas como las imaginó, “por eso cometí muchos errores. Cuando uno comienza a tener relaciones sexuales no hay que independizarse de los padres, se debe contar con ellos.”
 
 
La economista Olga Ferrer comenta que mientras más temprano se les comience a hablar a los niños sobre sexualidad, es mejor. También afirma que hay que decirles cómo son las cosas sin evasiones ni tabúes, “porque después la realidad les resulta chocante. Los muchachos de 10, 12 años ya comienzan a pensar en las discotecas, en las fiestas, y allí es donde con más frecuencia ocurren estos encuentros que a veces pueden pesar toda la vida. Siempre oriento a mis hijas y les digo que se protejan.” 

Francisco Díaz  es abuelo de seis nietos y manifiesta que les ha brindado confianza para hablar sobre sexualidad: “Ellos concuerdan conmigo en que primero hay que estudiar y después habrá tiempo para formar una familia.”

No obstante, todavía hay adultos que temen atravesar la frontera de los prejuicios e incluso desaprueban que se traten temas sobre sexualidad en las escuelas, porque eso “despierta el deseo” en los adolescentes.

Del dicho al hecho…

La escuela, dentro del sistema educativo, debe reafirmar el aprendizaje obtenido en el hogar, proporcionar información y consolidar valores mediante la convivencia de los maestros y alumnos. Más allá de lo académico, debe tomar como referencia los problemas reales de la vida cotidiana para conocerla, reflexionar y enriquecerla.

En el Politécnico Antonio Guiteras, del Vedado, una profesora del centro afirma que allí se conversa mucho sobre sexualidad: “Los promotores de salud están vinculados con la escuela y frecuentemente vienen, imparten conferencias y sostienen encuentros con los alumnos.”

Sin embargo, Juan Carlos Trujillo, presidente de la FEEM en el politécnico, plantea que “en ocasiones se tratan esos temas en los turnos de debate y reflexión, pero no es algo sistemático. No existe ningún tipo de coordinación con algún promotor, pero conocemos al almacenero del Centro de Prevención contra las ITS/VIH/SIDA, quien nos facilita los plegables, revistas y afiches que repartimos por las aulas.”

La profesora Dulce Valera reconoce que “el papel de la escuela es importante, porque contribuye a que los alumnos tengan una mejor educación sexual. La familia también es fundamental, aunque existen algunas que consideran a la escuela como la encargada de decirlo y hacerlo todo, y están en un error. Debe existir un apoyo mutuo, sin delegar responsabilidades.”
 

“Empecé a tener sexo bastante temprano y tuve que orientarme solo. Por lo general, en las escuelas lo único que dicen es cómo se pone el condón, y a mí no me gusta usarlo”, opina Andy, estudiante de Contabilidad. El joven agrega que “en las aulas podríamos proponer temas, pero es que nadie se atreve a hablar. Todo es importante en el sexo y deberían referirse, por ejemplo, a la higiene. He aprendido en la práctica, como todo el mundo. La teoría no enseña nada.”

Un grupo de estudiantes de la secundaria básica Guido Fuentes sostiene que en el aula no les hablan sobre el aborto o el inicio de las relaciones sexuales, pero sobre el uso del condón, sí. Algunos grupos tienen círculos de interés sobre sexualidad, por lo que tienen que esperar las exposiciones de los trabajos para informarse, dicen.

Letty Rodríguez, Profesora General integral (PGI) de octavo grado de la secundaria, explica que no hay un turno específico para hablar sobre sexualidad: “No es como la ortografía, que la puedo trabajar en todas las asignaturas. Un espacio bueno para tratar el tema sería la teleclase de Biología o el repaso que les corresponde a  los alumnos una vez a la semana.

“En el centro no se han dado casos de embarazos, por lo que se supone, ellos tengan conocimiento. El turno de debate nos lo planifican, y si este mes lo que toca es política, eso es lo que voy a debatir.”

Yalicia Sánchez, PGI y jefa de noveno grado, señala que “dentro de la escuela debería haber alguien especializado que les hable a los estudiantes acerca de las relaciones sexuales. Ellos pueden acercase a nosotros, pero no estamos capacitados para hablarles sobre sexo. Se corre el riesgo de que interpreten mal lo que decimos y los padres se quejen.”

En cuestiones como esta, no es preciso sentar culpables en el banquillo de los acusados, pero que las relaciones sexuales comienzan a edades cada vez más tempranas es una realidad difícil de ignorar. Que “la juventud está perdida” es, en muchos casos, la justificación para evadir responsabilidades y para hacer recaer la “culpa” sobre los adolescentes. Estos pueden fallar, pero los adultos  también se equivocan y aprenden.

DIME QUÉ ESCUCHAS Y TE DIRÉ QUE ERES

DIME QUÉ ESCUCHAS Y TE DIRÉ QUE ERES

 

En las calles de La Habana conviven diversos personajes que conforman un “abanico estereotipado”, dividido en grupos y subgrupos de jóvenes. La música, la moda y hasta el mínimo detalle, tienen el poder de unir o disgregar.

 

ROSA FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los relojes marcan la una de la madrugada, gran parte de la ciudad reposa junto a Morfeo, pero en el parque de G, nadie piensa en dormir. Un grupo tararea desde el suelo varias canciones de rock, el sonido de un celular viene a mitigar el estribillo y dos bancos más allá alguien habla de suicidio.

Cada viernes, sábado o domingo la escena se repite. Llegan de todos lados, y de todas las formas, solo de observarlos un momento se puede definir quienes son: su vestimenta, la música que escuchan o lo que hablan, los delatan.

¿Indios en la ciudad?

El concepto de tribus urbanas fue creado en 1990, por un sociólogo francés llamado Michel  Maffesoli, a pesar de estar en desuso  en el mundo entero, se ha retomado en Cuba para explicar las tendencias de los jóvenes a formar grupos y subculturas, con las que se sienten identificados, explicó Fabián García, sociólogo del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS).

Lo de tribu es porque el concepto encierra en sí un regreso a lo arcaico, a lo bárbaro, planteándose como tesis fundamental que las relaciones interpersonales están dadas por la presencia de sentimientos y cualidades afines que giran en su mayoría alrededor de la estética. Lo de urbano, proviene de que todas estas culturas juveniles se asientan principalmente dentro de las ciudades, donde encuentran su espacio, sostiene García.

Desde el punto de vista de la psicóloga Daibel Panellas, profesora de Psicología de la Universidad de La Habana, este concepto guarda muchos puntos de relación con el de identidades juveniles, puesto que vendría siendo una versión desde una óptica sociológica de los fenómenos identitarios que tienen lugar principalmente en  edades tempranas.

Quién eres o qué eres

El sol anda por la Rampa. Frente a la feria de 23 caminan dos muchachos. El pelo se les  atraviesa en un ojo formando un peinado que algunos llaman bistec, la ropa negra desafía el calor y una hebillita rosada aporta la información que faltaba. No cabe dudas, son un par de emos.

La palabra emo es el diminutivo de emotional (emocional), característica que los diferencia ya que son individuos en su mayoría adolescentes con problemas de autoestima y muy depresivos.

Deslie, de 15 años, refiere pertenecer a este grupo por problemas personales. Su definición de emo discrepa un poco de la de quienes creen que son aquellos que se visten de negro y rosadito e intentan suicidarse.

“Un emo  se debe llevar en la sangre, no en la apariencia. Los emos no se deprimen por cualquier cosa sino por motivos que aunque sean pequeños, ellos los engrandecen. En mi caso, el desaliento se debe a que mis padres no están en Cuba y mi abuela que es la que vive conmigo no me comprende. Tengo tendencias bisexuales y creo que la gente me recrimina por eso. A veces camino creyendo que todos lo saben y  eso me hace sentir mal.”

Ramón, de la misma edad, se considera, a pesar de pertenecer a este movimiento, una persona feliz. Hace unos años fue freaky  y según comenta, los emos tienen mucho que ver con este grupo ya que la música que escuchan nació del punk corn, género muy similar al rock.

“Escucho cualquier cosa mientras no sea reggaetón, tengo bastantes amigos y me gusta la vida, no me deprimo por todo aunque a veces me siento triste. Me gusta esta pinta, pero no la forma de pensar de quienes la llevan, nunca he pensado en suicidarme, y no creo que llegue a ese punto.”

La doctora Daibel Panellas caracterizó a este grupo como un foco de preocupación para la sociedad, dadas sus tendencias de autoagresión que pueden llegar al suicidio, aunque en una investigación realizada por la especialista explica  que los emos de la Isla, no se distinguen por llegar a tal punto.

“Los emos son los más rechazados por la sociedad y en especial por otros grupos. Presentan una posición económica alta y se visten con ropa negra y rosada con detalles infantiles. Se maquillan, aún siendo varones, sus zapatos son Vans o Converses. Su peinado característico es el bistec (mechón de pelo en la parte superior del rostro que cubre un ojo), y utilizan disímiles accesorios con toques góticos”, agregó.

Identidad, ¿dónde estás?

Para la doctora María Isabel Domínguez, psicóloga del CIPS, la identidad no es más que el fenómeno psicológico, al margen de los procesos estructurales de base, que se ven afectados por los cambios en los contextos, económicos, políticos y sociales, reflejados a su vez en las interacciones entre los propios grupos.

La juventud es una etapa muy controversial, afirmó la psicóloga Idania Rego, especialista del CIPS: “Si bien en la infancia el referente a seguir era la familia, en este período, el grupo de amistades se torna un patrón indispensable a la hora de forjar la identidad.

“La aceptación del grupo es un factor que acarrea consigo la creación de una imagen de sí mismos que claramente debe de estar en sintonía con los elementos afines de los demás integrantes. La música es considerada por muchos como el elemento que no pude faltar, sin embargo, creo que ésta no pude ir desligada de otros como el espacio, la vestimenta, la forma de actuar y el lenguaje”.

Basándose en su  investigación, realizada en el parque de G, Daibel, comenta que desde su experiencia con esos muchachos no considera que sus lazos de identidad estén estrechamente relacionados con las características ideológicas de estos, sino más bien por los lazos estéticos que los unen.

“La música no es lo que  junta a los jóvenes de la sociedad actual. A pesar de que mucho de los nombres de esos grupos devienen de géneros musicales, es importante recalcar que más allá de un sentimiento común basándose en las maneras de pensar o de actuar estas identidades se están levantando desde un punto de vista estético, construido más allá de una ideología, sino desde la apariencia.”

Si de identidades se trata, no se puede cerrar el tema sin mencionar que una persona en su formación recurre no solo a la creación de una identidad, sino también a la formación de distintos aspectos que pueden  girar  o no alrededor de los contextos en que se enmarca su identidad principal.

“Estos muchachos, más allá de su condición de mickis, freakis o repas, llevan consigo otras identidades desde donde también se les puede explorar como personas. Pueden ser padres, hijos, amigos, amantes, trabajadores y a la vez pertenecer a estos grupos”, acota Daibel

Mezclando salsa con reggaetón

Otrora quienes escuchaban salsa eran conocidos como repas, apocope de repartero, palabra vinculada con los pobladores de los barrios marginales. Este grupo se identifica de los otros por la utilización de accesorios extravagantes, de dientes y cadenas de oro, gorras y ropas  de colores fosforescentes.

Hoy, quienes escuchan reggaetón, (género musical introducido en Cuba en la segunda mitad de los 90, proveniente de Puerto Rico), son conocidos también como repas, puesto que adoptan el modo de vestir y la forma de quienes en un principio se consideraban así.

“Cuando estaba en la secundaria fui repartero, pero ahora ya no estoy pa’ eso, qué va, los repas son muy conflictivos, llevan a las fiestas punzones y machetes y a la mínima cosa saltan a fajarse, yo estoy pa’ andar tranquilo y fuera de las broncas, cuando uno es chamaquito no analiza bien las cosas y después vienen los problemas. Todavía me gusta el reggaetón y bailo casino pero no me considero un repa,” apuntó Manuel, de 23 años.

Alfonso, de 25, opina que este movimiento surgió en el país como respuesta a las situaciones económicas y de vivienda, luego del comienzo del periodo especial: “La  ley del más fuerte se interpuso y la chusmería y la guapería aparecieron. Aquí lo que más hay son repas porque eso viene con el cubano y no se le puede quitar. Nosotros no  tenemos un modo determinado de vestirnos porque nos ponemos lo que hay, lo mismo andamos con un pullover ancho y una gorra, que con un jeans y un pinguerito apretao.”

José, en sus inicios como músico, hacia hip hop, y ahora es uno de los más conocidos cantantes de reggaetón. El cambio repentino –asegura- se debe a que al cubano lo que le gusta es moverse: “Este género latino es muy contagioso. Al público hay que darle lo que le gusta y a los cubanos lo que le gusta es esto.”

Esto es pa´ los mickis…

Los mickis en sus inicios eran conocidos también como discotequeros, son similares a los pijos españoles, los pitucos peruanos o los fresitas mexicanos.

“Para los mickis la estética juega un papel primordial en sus vidas, combinan sus ropas y  hacen hincapié en la importancia de estar arreglados, usan perfumes caros y se distingue por su alto poder adquisitivo, puesto a que provienen de familias adineradas”, agrega Daibel.

Darío, con solo 12 años, se considera micki: “Me gusta la música house, vestirme con ropas de marcas originales que me queden bien y andar siempre con una buena perfuma. A veces oigo reggaetón cuando voy a una fiesta  y lo bailo y eso, pero prefiero la música tecno. No me considero un repartero.”

“A mí siempre me ha agradado andar bien vestida y frecuentar lugares caros, aunque la gente me dice que soy micki, yo no me veo así. Mi solvencia económica no es mala y por eso prefiero pagar por un buen lugar antes de ir a uno mediocre, tengo amigos de todos los modos, repas y freakis y no creo que pertenecer a un grupo determinado sea capaz de definir algo”, comenta Yusimí.

Claudia Cancio Bello, estudiante de Psicología de primer año, piensa en este grupo como un estilo de vida y no como una subcultura: “Los mickis son bastante plásticos y superficiales, se creen superiores a los demás solo por tener buena posición económica y eso no lo es todo, hay cosas más importante que van más allá de un celular o de las marcas.”

Desembarcando en los freakis

El término freaky proviene de su significado en inglés: extraño o raro. Los jóvenes que pertenecen a este mundo son tildados así por su modo de vestir y su manera de actuar para con la sociedad. Son distinguidos por usar ropas negras, con accesorios de metal y hasta botas, escuchan música rock, tienen tendencias a la drogadicción y poco poder monetario, así los denomina María Soledad Sonora, experta en Investigaciones Jurídicas, en un estudio realizado sobre este grupo.

Alejandro ya tiene 23 años. Escucha música rock desde los 14, y aunque en un principio todos creían que se le pasaría con el tiempo sentirse freaky, hoy por hoy sigue considerándose tan rockero como siempre.

“Recuerdo cuando estaba en la secundaria, me gustaban los grupos más radicales, ahora me he abierto un poco a todo y hasta escucho reggaetón. Me gusta el rock, la pinta y la filosofía de quienes son como yo, pero no soy tan cerrado como muchos que andan por ahí que no quieren saber de otra cosa que no tenga que ver con su mundo. Mi mejor amigo es repa y a mí no me importa que lo sea.”

“Eso de andar por ahí con el pelo requete largo y vestido de negro a mí no me gusta, yo escucho mis cositas y tengo mi pinta un poquito freaky, pero no ando gritando por un poco de atención”, señaló Frank.

Lourdes estudia música en la escuela Amadeo Roldan y  expresa a través de ella sus ideas y parecer. Desde pequeña le gusta el rock y aunque en la escuela no le enseñan ese género, es lo que prefiere tocar.

“Antes yo me cerraba y no escuchaba nada que no fuese esto, recuerdo que siempre andaba vestida de negro aunque hubiese tremendo calor, y llena de pulsos de pinchos. Cuando uno crece va dejando a un lado esas cosas y empieza a pensar diferente, ahora lo mismo puedo andar vestida muy radical hoy que ponerme unos tacones y un vestido para ir a un teatro. No tiene nada que ver.”

Ernes toca en una banda de rock, según su criterio, los medios han ido desplazando a esta cultura juvenil, “antes por lo menos teníamos Cuerda Viva, un programa dedicado solo para nosotros, ahora poco a poco nos han ido quitando todos los espacios y ahorita hasta nos quedamos sin G.”

Según agrega Daibel, de los rockeros devienen muchas subculturas como los punks que escuchan géneros similares. Los integrantes de estos grupos tienen una mayor tendencia a mantener su identidad basándose en tales ideales hasta traspasar el límite de la adolescencia y, a diferencia de los otros grupos, se afianzan más a un ideal musical compartiendo gustos basados en ese patrón.

¡Éramos tan jóvenes!…

“Antiguamente no existía nada de lo de ahora, de freaky, micki o repa. Estaban los hippies, los que escuchaban a los Boni M, y los demás eran los pepillos. Nosotros, los dinosaurios, a diferencia del ligerito Mp3 o Mp4, salíamos con el radio BF arriba del hombro, pero eso sí, éramos felices”, dice entre sonrisas Baudilio Espinosa, locutor del programa la Neurona Intranquila.

Para Enfraín, sus tiempos de hippie fueron los mejores,  “andaba a mi aire, con el drum, sin bañarme, con el cuarto pintado de negro y  una juventud que ya no vuelve. Después, me casé y tuvo un niño y todo ese mundo se desvaneció.”

Las cosas no han cambiado tanto desde esos tiempos, las diferencias entre jóvenes siguen siendo visibles. Como dirían los muchachos del dúo guantanamero Buena fe: ”Para bien o para mal nos continúan”.

“Cuando mi época las cosas eran diferentes a como son hoy, la gente no andaba por ahí volviéndolo todo un estereotipo y la música tenía otra connotación,” expone Orestes, de 51 años.

Para encontrarse a sí mismo no hay que recurrir a las banalidades, ni a la superficialidad. A veces, intentando ser originales, se reproduce un estereotipo y se convierte la persona en lo que más temía: en alguien que por querer ser diferente, es igual a los demás.

Nota: Los nombres de varios entrevistados fueron cambiados, respetando la privacidad de las fuentes.

SE NOS MUERE EL DANZÓN

SE NOS MUERE EL DANZÓN

Un grupo de amantes del danzón en el municipio de Madruga, aúna esfuerzos para incentivar en los jóvenes el amor por nuestro baile nacional.

YESIKA QUESADA PANTOJA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A finales del siglo XVIII se produjo un acontecimiento trascendental en el proceso de evolución de la música en Cuba, este fue la revolución de Haití, de la que huían de la insurrección haitianos, franceses y esclavos negros, unos por fidelidad a los amos, otros porque eran traídos como esclavos domésticos. Fueron estos los abuelos de los negros que todavía llaman “Franceses” en Santiago y que conservan cierto número de cantos y bailes, elaborados en Santo Domingo.

Los franceses que se asentaron en Santiago de Cuba trajeron consigo numerosos bailes, entre ellos la danza francesa, hecho de capital importancia para la música cubana, pues fue adoptada con sorprendente rapidez, permaneciendo en la Isla y transformándose en una contradanza cubana.

En la segunda mitad del siglo XIX, época convulsa y de crisis económicas, políticas y sociales, y de gran significación para los cubanos, pues marca el inicio de las luchas por la independencia, tiene lugar en el plano danzonero, como reflejo de la situación del país, el surgimiento de una nueva forma danzaría en la que están presentes los caracteres definitorios de nuestra nacionalidad.

Nacimiento de una tradición

El historiador de la localidad habanera de Madruga, Miguel Sardiñas, en un encuentro con estudiantes de la secundaria “Octavio Hernández” afirmó que el danzón es el resultado de un proceso de evolución de la música cubana que se remonta a finales del siglo XVIII y a la influencia de los elementos franco-haitianos en la música de la Isla.

Sardiñas agregó que desde finales del XVIII se escuchaban en Cuba contradanzas francesas que tras un largo período van adoptando matiz criollo hasta convertirse en una expresión musical del entorno, que tiene en Manuel Saumell e Ignacio Cervantes los más representativos compositores.

Raúl Marrero, vicedirector vitalicio del movimiento danzonero en la localidad, expresó que este baile se caracteriza por ser más lento que la danza y la contradanza, ofrece a la pareja la oportunidad de descansar, alternando partes bailadas con otras para el descanso, que se ajustan a su forma musical, lo cual permite, además de un pequeño receso, la posibilidad de conversar e intercambiar impresiones de manera íntima. Afirmó que los bailadores utilizan movimientos suaves, fluidos y cadenciosos; pasos cortos y deslizamientos, paseos, pequeños giros a derecha a izquierda y la vuelta del tornillo.

A mediados del siglo XIX se realizaban en toda Cuba festividades propias de la clase media y de los sectores humildes o “barrios bajos” de la sociedad, asevera Sardiñas y sostiene que estos últimos eran las  más variadas, pues desde entonces se venía operando en ellos un proceso de inclusión de ritmos de diversos géneros dentro de las piezas que se ejecutaban.

En este proceso de intercambio surgieron nuevas expresiones musicales que dentro de sí llevaban el sello del sector negro de la sociedad que tal y como se observa en la obra Cecilia Valdés, de  Cirilo Villaverde, argumenta el investigador, se había logrado un ascenso en las distintas manifestaciones del arte, en las principales ciudades del territorio.

A lo que se llama actualmente danzón, antes era un baile de salón o de figuras que se ejecutaba con arcos y cestas de flores, afirma Víctor Martínez, director de la orquesta danzonera de Madruga. En junio de 1877 el músico matancero Miguel Failde compuso cuatro danzones titulados El Delirio, La Ingratitud, Los Huecos y Las Alturas de Simpson. Estos son los más conocidos, continúa explicando el músico.

En 1879 la sociedad de Matanzas dio, en una fiesta en los salones del Liceo, su aceptación oficial al baile que el pueblo conocía de sobra. Fue precisamente Failde, a quien se atribuye la creación del danzón, el que introdujo un notable cambio en el ritmo.

Es a partir de ese momento que el nombre de este músico se torna conocido, comentó y añadió que el suceso está marcado por el individualismo de la época, otorgándosele condecoraciones e incluso se le designa hijo predilecto de su pueblo.

Argeliers León, uno de los escritores que más a abordado el tema, plantea en su libro Del canto y el tiempo, que lo que  ocurrió fue que Failde concretó en su obra una expresión cuyos elementos estaban presentes desde antes.

También explica que los adversarios de toda influencia negra en la música cubana han declarado  varias veces que con el danzón se creó un género nacional, ajeno a toda influencia africana, pero  que en verdad el danzón, como se tocó a partir de 1880, es una nueva ampliación de la contradanza.

En el texto se afirma que no hubo acontecimiento durante 40 años que no fuese glosado o festejado por medio de un danzón. Argeliers León plantea: “Hubo danzones para saludar el advenimiento de la república, políticos  como El Triunfo de la Conjunción o Zayas no fue; patrióticos como El Salao de la Clave y Martí no debió de morir; danzones de la guerra europea y de zarzuelas famosas”. 

En 1910, José Urfé González, músico de la orquesta de Enrique Peña, introduce en el género los elementos del son montuno oriental para de esta forma revolucionarlo, lo que trajo consigo una nueva estructura, con la cual se identifica hoy día y la que introdujo además cambios en la coreografía del género.

Puede decirse que todo elemento musical aprovechable pasaba al danzón, boleros de modas, pregones, cuplés españoles y hasta melodías chinas como la que abría el antaño famoso Bombín de Barreto, de José Urfé, tocado por primera vez en las fiestas populares de Güira de Melena, en 1910, expresó Yohandy López Suarez, director de Cultura del  municipio.

Dijo, además, que el danzón representó el triunfo de los elementos cubanos sobre las formas danzarías europeas. Las polémicas que se centraron a su alrededor tenían un profundo contenido político ya que nuestro baile nacional tiene la gracia y la suave e intencionada cadencia que marcan como sello inconfundible todas nuestras danzas.

Historias danzoneras

“Por aquellos tiempos en Matanzas se bailaba un baile de cuadro que llevaba el nombre de danzón. Este lo formaban hasta 20 parejas provista de arcos y ramos de flores. Era realmente un baile de figuras y sus movimientos se ajustaban al compás de La Habanera, que es el compás verdadero que debe darse al danzón”, reconoce Sardiñas.

“Fue inspirado por los bailes de cuadros, y representa diferentes estilos de interpretación en el territorio ya que puede ser ejecutado con la melodía o con el ritmo, es decir, a tiempo o a contra tiempo, siendo esta última la forma más usual”, afirmó Víctor Martínez, director de la orquesta danzonera José Urfé del municipio Madruga.  

Desde 1878 se tocaban danzones que debieron bailarse, para esa fecha, en forma de parejas enlazadas o sueltas, conservándose por algún tiempo las formas de cuadro o sea, los grupos sirviéndose de arcos decorados en las manos, declaró Carlos Sardiñas.

Las alturas de Simpson, nombre de una barriada de Matanzas, fue el primer danzón y significó el punto de concreción y convergencia de elementos de estilo. Quedó así situado el punto predominante de un período que comienza con la introducción de la contradanza y otros bailes de cortes, declaró le historiador de la localidad.

Argeliers León en su libro Del canto y el tiempo, escribió: “Se hace notar en la música un proceso de transformación del estilo, que va de la contradanza al danzón. A través de este camino convergen en el danzón una serie de factores tópicos de nuestro folklore musical, mientras que otros se pierden en el trayecto para aparecer luego, por las vías que conducen a otros géneros.”

“Después de completar su forma y estilo y convertirse en un género que elevó todo un ciclo de nuestra música, con su formalidad social, el danzón comenzó un curso de decadencia, cuyo primer símbolo fue el danzonete, que muestra factores tópicos incidentales como la alteración de la forma, el período de estribillo, a manera de montuno y la admisión de un texto cantado”, señala.

Sardiñas comentó que el danzón cantado se desarrolló a partir del danzonete y se cultivó hasta los años de la década del 40. Por esa época se verificó un nuevo cambio en el danzón, pues se vuelve a la interpretación solamente instrumental, y que alrededor de 1938 asimila otras combinaciones rítmicas, produciéndose lo que el músico popular llamó: danzón de nuevo ritmo, el cual llevó al mambo. Con el paso del tiempo, la concepción melódica se fue haciendo de ritmo regular y constante.

Señaló que entre los compositores que ofrecieron un notable aporte en el acompañamiento, se pueden mencionar a Coralia, Israel y Orestes López y Enrique Jorrín y que el canto intervenía de nuevo, pero ahora a cargo de los propios instrumentistas de las orquestas que cantaban al unísono.

Con el nuevo género se incorpora una temática presente en el arte del pueblo: el comentario satírico y la alusión indirecta a personajes y situaciones, concluyó el representante de la Comisión de Patrimonio Cultural del municipio.

La revolución y el danzón

“Después del triunfo de la revolución, la música cubana hay que situarla a partir del proceso educacional masivo, que se asegura con la Campaña de Alfabetización, de 1961, y el Congreso de Cultura y Educación de 1971, que significó la configuración de los intereses del pueblo, en el terreno de la cultura”, aclara Carpentier en el libro La música en Cuba.

“En la secundarias y primarias hoy existen grupos de danzones, preparados por los instructores de arte, al igual que los coros y las ruedas de casino. Además, los instructores también tienen un grupo de bailadores de casino”, expresó Yohandy López Suarez, director de Cultura del municipio.

Una orquesta para una fiesta

La orquesta José Urfé, dirigida por Víctor Martínez Mateo, está conformada por diez músicos y dos utileros: dos trompetas, dos saxofones, piano, bajo, tumbadora, güiro, timbal y un vocalista. Los metales hacen los coros.

En el año 1991 se volvió a reunir la orquesta con alumnos de Urfé y graduados, en homenaje al maestro. En el 2006 se profesionalizó la agrupación gracias a los esfuerzos de los propios músicos.

“Todas las puertas se nos cerraban, no sabíamos qué hacer y los ánimos se iban agotando. Al final, nos incluyeron, por persistencia,   en este proyecto”, comentó Víctor Martínez, el director.    

Entre sus principales logros se pueden citar la participación en el quinto y sexto Festival Internacional de Danzón Habana 2008 y 2009, respectivamente, donde una de las sedes fue Madruga.

La orquesta alternó con los mejores exponentes del género en la Isla, entre ellos, las agrupaciones Estrellas de Cuba, la Siglo XX, la del maestro Barbarito Diez, la Charanga de Oro de José Loyola y la Nuevos Aires del Danzón, de México.

Omar Silva Zamora, asiduo bailador, de 70 años y miembro del Club Amigos del Danzón, expresó: “Aquí en Madruga se dan varias actividades al año, también se realizan en San José, Melena del Sur, Guara, San Nicolás, Aguacate, Pipián, Nueva Paz, Jaruco, San Antonio del Río Blanco y Santa Cruz. Allí asisten jóvenes, sobre todo últimamente, lo mismo muchachas que muchachos de entre 18 y 35 años”.

“En Güines hay dos orquestas Melodías Danzoneras y Hermanos Rojas. Casi siempre en los danzones toca una sola que hace dos tandas, la primera de 9:30 hasta alrededor de las 12:00 de la noche. Luego descansan y comienzan a las 12:30 hasta las 2:00 de la madrugada, comentó Raúl Marrero, presidente de club danzonero de Madruga.

La necesidad de que los jóvenes hagan suyo un baile y demuestren la madurez de los valores nacionales, es eminente. Los esfuerzo que se realizan son todavía insuficientes pero  lo que no puede ocurrir es que se pierda el baile nacional.

Algo sí está claro: a los criollos se nos muere el danzón y para salvarlo solo existe una forma y es la de incentivar la pasión, el deseo y el amor por él en las nuevas generaciones.

Ficha Técnica:

Tema: El danzón como tradición, su vigencia actual y en los jóvenes.

Propósito: Demostrar que el danzón es parte de nuestra cultura y tradiciones y que es necesario retomarlo, como rescate de las más genuinas raíces del pueblo cubano.

Objetivos colaterales: Lamar a una nueva edición de los levantamientos del movimiento danzonero nacional.

Estrategia de fuentes:
Directas y Documentales y Sitio Web: http://www.madruga.cult.cu Visitado 17 y 29 de abril del 2009.

Soportes a emplear:

Hecho: VI edición del Festival Internacional de Danzón Habana 2009.

Contexto: Todo el movimiento acerca del rescate del danzón en el municipio habanero de Madruga.

Antecedentes: Festivales de danzón realizados en los municipios.

Proyecciones: Celebración de otro encuentro nacional de los danzoneros.

Fuentes:

Directas:
Ada Alejo, miembro de la Comisión de Patrimonio local.
Yohandy López Suarez, director de Cultura del  municipio.
Carlos Miguel Sardiñas, historiador de la localidad.
Hipólito Raúl Marrero, vicedirector vitalicio del movimiento danzonero nacional.
Omar Silva Zamora, miembro del Club Amigos del Danzón.
Jorge Armando Gutiérrez Sánchez, presidente del Poder Popular de Madruga. 

Documentales:
La música en Cuba, de Alejo Carpentier.
Historia de la Danza en Cuba. (Unidad 3: La danza en Cuba en el siglo XIX), de María del Carmen Hernández.
Contradanzas, de Manuel Samuell.
Ignacio Cervantes y la danza en Cuba, de Salomón Gadles Mikowsky.
Danzas populares tradicionales cubanas, de Caridad Santos Gracia y Nieves Armas Rigel.
Del canto y el  tiempo, de Argelies León.
El ciclo del danzón, de Argelies León.
El danzón, iconografía, Creadores e Interpretes (1967).

Sitio Web:
http://www.madruga.cult.cu Visitado 17 y 29 de abril del 2009.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Cronológica.
Tipo de cuerpo: Por bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Por otro lado, sin embargo, no obstante, además, aunque, y otras que permiten al lector seguir el hilo del reportaje.
Tipo de cierre: De conclusión del periodista.

LA ¿DULCE? VIDA

LA ¿DULCE? VIDA

En nuestro país se registran de 1 a 1,5 diabéticos por cada 1 000 habitantes.

LAURA PRADA ARIAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana

La Diabetes Mellitus (DM) es la octava causa de muerte en Cuba. Por esta enfermedad han fallecido 14 227 personas por cada 100 mil habitantes desde el año 2000 hasta la fecha, según el Anuario Estadístico de Cuba. Ello significa que en ese lapso murieron al menos más de millón y medio de cubanos. Tal auge ha sido motivado por factores que van desde los hábitos alimentarios y de vida, hasta factores genéticos presentes en nuestra población.

Esta realidad condujo a que el país se trazara un programa para controlar la evolución de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de los pacientes diabéticos. El plan, llevado a cabo con disciplina, constancia y prescripción adecuada, reporta satisfactorios resultados, si se considera el entorno de dificultades económicas y de bloqueo que Cuba ha debido sortear en el último decenio.

Su principal propósito es disminuir los efectos de la diabetes sobre la población; en específico, incidir sobre la morbilidad, la mortalidad prematura, la frecuencia y severidad de las complicaciones agudas y crónicas, e influir en las condiciones en que desenvuelven su vida y erradicar los problemas las personas diabéticas, según sustentan documentos del Ministerio de Salud Pública publicados en el 2000, año en que realizó la última pesquisa.

Para enfrentar la tarea, las autoridades del sector y la comunidad científica, así como otros actores sociales y políticos han debido elevar el conocimiento del problema DM en Cuba, su magnitud, y desarrollar metodologías educativas apropiadas para las personas con diabetes, sus familiares, la población y los promotores de salud, así como apoyar investigaciones destinadas a la prevención y control del padecimiento.
Maldita dulzura

La enfermedad es una alteración metabólica, ocasionada por múltiples causas. Se caracteriza por la hiperglicemia crónica –más azúcar en sangre- acompañada de trastornos en la asimilación de los carbohidratos, grasas y proteínas, producidos por un funcionamiento deficiente del páncreas al secretar insulina.

“Se presenta con síntomas como sed, secreción y excreción de gran cantidad de orina, pérdida de peso o visión borrosa, que puede evolucionar a cetoacidosis (déficit grave de insulina en pacientes diabéticos insulinodependientes no diagnosticados), estupor, coma y muerte, si no se trata efectivamente. Sin embargo, la hiperglicemia puede evolucionar por años, originando complicaciones tardías antes que el diagnóstico de DM sea hecho”, explicó la doctora Rosa Albis Leonard, endocrinóloga del hospital capitalino Hermanos Freyre de Andrade.

Con solo dos años de nacida, Laurent Guevara comenzó a sufrir desmayos: “Nos asustamos mucho y enseguida fuimos al médico. Después de realizarle varios análisis y glucemias provocadas, le diagnosticaron pre-diabetes, es decir, intolerancia a los azucares y carbohidratos”, cuenta Norma Santana, la madre.

La paciente asistía cada seis meses al especialista en Endocrinología, con el propósito de controlar su desarrollo y prevenir cualquier problema de tiroides. Parte del tratamiento consistía en visitar las consultas de psiquiatría, para ayudarla a conocer y controlar la enfermedad.

“Ahora tengo 20 años, pero atravesar la niñez sin poder comer dulces o retozar como otros niños fue muy difícil, por lo que resultó importante el vínculo constante con los médicos. Con el tiempo, comencé a conocer mi organismo y así puedo evitar las crisis”, comenta hoy Laurent.

Estudios a escala mundial demuestran que la diabetes es una enfermedad hereditaria. Por ello, es común ver en una misma familia varios casos.

“Cuando mi segunda hija mostró los mismos síntomas, fue diferente, pues enseguida supimos de qué se trataba. Además, otros familiares presentan la enfermedad”, agregó Norma.

La mortalidad por Diabetes Mellitus varía de acuerdo con la prevalencia de la enfermedad, la calidad de la atención médica y las características étnicas. Según el Atlas Mundial de la Diabetes (2007), el Medio Oriente tiene la mayor (17, 3 por ciento), seguido por Europa (14, 4), Norteamérica (14, 2), América Latina y el Caribe (13, 8), Asia (12, 5), el Pacífico (11, 9) y África (11, 8).

Proliferación de un problema

En el año 2000, la cifra mundial de personas con diabetes era de 165 millones. Se pronostican 239 millones para el 2010 y 300 millones para el 2025. El aumento de diabéticos se debe a la mala nutrición, al estrés y a los hábitos de vida sedentaria a los que se somete la sociedad. Todas esas causas ocasionan trastornos metabólicos en el organismo y tipifican modos de vivir propios de sociedades desarrolladas.

“La enfermedad se convierte en un problema de salud cuando trae consigo un deterioro de otras partes del cuerpo como los ojos, el corazón o la aparición de lesiones en las extremidades inferiores –que resultan los órganos más vulnerables-; además de algunas complicaciones reproductivas tanto en mujeres como en los hombres”, comenta Rolando Fernández, especialista en Medicina Interna del hospital Hermanos Ameijeiras.

Y agregó: “Uno de los trastornos más comunes es el llamado “pie diabético”, cuya evolución negativa conduce casi siempre a la amputación del miembro por infección o gangrena.

Cristobalina Herrera, padece de diabetes hace 27 años. En 1993 fue necesario amputarle un pie por causa de un pequeño golpe con una silla, pues se le infectó. Desde entonces es insulino-dependiente. “Cada tres meses voy al endocrino y me revisan la vista y los riñones, además de ver el estado de los pies”, cuenta.

La incidencia de nuevos casos por año de diabéticos registrados es de alrededor de 1 a 1, 5 por cada mil habitantes. En nuestro país, la tasa de incidencia de diabetes del tipo 1 en menores de 15 años se mantiene entre 2 a 4 casos por año cada cien mil  habitantes.

Independientemente de la densidad poblacional, las provincias que muestran mayor número de casos son, por orden de incidencia, La Habana, Ciudad de La Habana, Sancti Spíritus y Camagüey; mientras que las de menor incidencia son Las Tunas, Ciego de Ávila, Cienfuegos y Santiago de Cuba.

Según la doctora Rosa Albis, la DM tipo 1, que convierte a sus víctimas en seres insulino-dependientes (DMID), es denominada también diabetes juvenil, pues afecta a niños y adolescentes: “Se cree que es producida por un mecanismo autoinmune del cuerpo humano. Constituye de un 10 a un 15 por ciento de los casos, y es de evolución rápida.

“La tipo 2, o no-insulino-dependiente (DMNID), también conocida como diabetes del adulto, suele aparecer en personas mayores de 40 años y es de evolución lenta. Muchas veces no produce síntomas y el diagnóstico se realiza por la elevación de los niveles de glucosa en un análisis de sangre u orina”.

Un camino amargo ¿puede ser dulce?

Como toda estrategia de salud a largo plazo, la lucha contra la diabetes en Cuba parte del momento en que se concibe una nueva vida, y su seguimiento forma parte del programa nacional de atención a la embarazada y al recién nacido.

De acuerdo con estudios sistemáticos del Instituto Nacional de Endocrinología (INEN), el 4 por ciento de todas las embarazadas son diabéticas. Entre los hijos de éstas se registra un 1, 7 por ciento de mortalidad perinatal, cifra que contrasta con el 0, 9 por ciento representado por la población no diabética.

Las pacientes diabéticas embarazadas con un control deficiente de su enfermedad tienen mayor riesgo de abortos y anomalías congénitas en el feto.

En el caso de Elena María Álvarez, le diagnosticaron la enfermedad desde pequeña: “Los médicos me recomendaron no tener hijos, pues el embarazo podría acabar mi vida. Adopté dos niños y ahora tomo las precauciones necesarias para no salir en estado y evitar sustos”.

La Diabetes Gestacional se detecta durante el embarazo, aunque después de transcurrido éste, la persona continúe con la intolerancia a la glucosa o no. En esos casos resulta necesario reclasificarla a las seis semanas después del parto.

La paciente Tamara Sordía, quien a los tres meses de gestación debutó como diabética, recuerda: “Fue un tiempo muy difícil porque tenía que seguir una dieta muy rigurosa. Por suerte, gracias a los cuidados de los médicos y de la familia, hoy ni mi hijo Sebastián ni yo padecemos la enfermedad”.

El sexo femenino es más propenso que el masculino a padecer DM, pues es la mujer quien gesta y pare y generalmente se queda haciendo una vida sedentaria en el hogar. A ello se suma que, como regla, las féminas cubanas, si bien son presumidas, no cuidan adecuadamente el peso corporal, ni suelen practicar ejercicios de forma sistemática.

En el estudio El problema de la diabetes en Cuba, realizado en el año 2008 y presentado por el doctor Oscar Díaz, jefe del Grupo Nacional de Endocrinología, se demostró que, por cada mil habitantes, las mujeres representan el 41, 5 por ciento de los enfermos, mientras los hombres son solo el 25 por ciento.

El doctor Díaz, Director del Instituto Nacional de Endocrinología, explicó: “En general, la Diabetes Mellitus presenta tasas de prevalencia mayores en los grupos de edades más avanzadas.”

Entre las principales complicaciones de la Diabetes Mellitus se encuentran las calificadas como agudas, entre las cuales están el coma diabético, el hipoglicémico y las infecciones. Otras de las afectaciones que pueden derivarse de la enfermedad son las neuropatías, que crean riesgos de úlceras y amputaciones, la macroangiopatía –accidentes vasculares- y la microangiopatía –insuficiencia renal,  pérdida de visión.

Lo principal para ganarle a la diabetes

Grandes son los esfuerzos de Cuba para enfrentar este desafío por la salud del pueblo. La preparación de especialistas capaces de satisfacer las necesidades de los pacientes de diabéticos y la producción autónoma de insulina son otros componentes del programa nacional de atención al diabético.

Con respecto a los primeros, un papel principal corresponde a los médicos de la familia, base del sistema, que deben estar preparados para orientar al paciente en la evolución de cada estadio de la enfermedad, seguidos por los especialistas a nivel de policlínico y hospital, sujetos a cursos y entrenamientos, así como ocupados de evaluar periódicamente las estadísticas. Les siguen los especialistas de los hospitales, concentrados en atender dolencias específicas asociadas a la diabetes, para los cuales el sistema nacional de salud dispone cursos, entrenamientos y talleres, incluidos eventos nacionales e internacionales.

En cuanto a la producción de medicamentos, la industria farmacéutica cubana realiza desde hace años ingentes esfuerzos por asimilar un amplio grupo de genéricos que cubren el más amplio espectro de necesidades del diabético nacional. Además, se trabaja en paralelo en un programa para la producción de insulina y otro para el desarrollo del Heberprot ©, producto desarrollado por la industria biotecnológica del país para curar el pie diabético.

Casos como los de Laurent, Tamara, Cristobalina y Elena, deben ser inspiración que ayude a concientizar  a la sociedad cubana sobre la necesidad de establecer un sistema efectivo de control sobre la diabetes.

“Para evitar la proliferación de esta enfermedad, la atención primaria realiza múltiples acciones profilácticas con todos los miembros de la comunidad. La educación diabetológica se basa en el autocontrol, los chequeos periódicos, el cumplimiento de los tratamientos específicos indicados, la eliminación de los factores de riesgo y las complicaciones que pueden producirse en la población enferma o con predisposición a padecer DM”, opina el especialista en MGI Héctor González, quien se desempeña en el área de salud atendida por el Policlínico Héroes de Girón, en el municipio Cerro.

Raisa Martínez, enfermera del Consultorio 22, quien atiende dicha área desde el inicio del Programa del Médico de la Familia, asegura: “Hay que trabajar sobre todo con la población sana e insistir en la necesidad de realizar ejercicios físicos de forma sistemática, así como tener una nutrición adecuada a las necesidades individuales. En todo caso, lo más importante es conocer y establecer una permanente y comprensiva relación de comunicación con los pacientes.”

Recuadro:

Prevalencia de diabetes en Cuba según dispensarización. Se registra por edad y sexo por 1 000 habitantes (Fuente: Dirección Nacional de Estadísticas, MINSAP, 2006).

Grupos de edades                Masculino    Femenino    TOTAL
< 15                                      0.2               0.2                  0.2
15-24                                      5.0               7.5                  6.5
25-59                                    20.9             33.1                27.0
60-24                                  112.8           178.8              150.9
65 +                                    77.8           132.4              106.6
TOTAL                                    25.0             41.5                33.3  

 

Ficha técnica:

Tema: Aumento de muertes por diabetes en Cuba.

Propósito: Indagar sobre las causas del aumento de la Diabetes Mellitus en el país.

Objetivos colaterales: Explicación de la enfermedad, causas de muerte y programas de salud que lleva a cabo el país.

Estrategia de fuentes:

Directas:

Consulta a personas aquejadas por la enfermedad, así como a especialistas que expliquen los daños que causa a la población.

Norma Santana, madre de Laurent.

Laurent Guevara, prediabética.

Cristobalina Herrera, diabética insulina dependiente.

Elena María Álvarez, diabética que no puede tener hijos.

Tamara Sordía, padeció diabetes Gestacional.

Rolando Fernández, especialista en Medicina Interna del hospital Hermanos Ameijeiras.

Rosa Albis Leonard, endocrinóloga del hospital capitalino Hermanos Freyre de Andrade.

Héctor González, doctor del Policlínico Héroes de Girón, en el municipio Cerro.

Raisa Martínez, enfermera del Consultorio 22

Documentales:

Estadísticas para sustentar los propósitos del reportaje, bibliografía especializada sobre el tema para tener un background sobre el tema analizado.

Estudio: El problema de la diabetes, del doctor Oscar Díaz, jefe del Grupo Nacional de Endocrinología.

Programa Nacional de Atención al Diabético.

Datos de la Oficina Nacional de Estadísticas.

Soporte a emplear:

Hecho: La diabetes en Cuba.

Contexto: Las muertes y consecuencias que trae.

Antecedentes: Cifras y datos de años anteriores.

Proyecciones: Futuras soluciones del problema.

Textos complementarios: Un recuadro.

Tipos de juicios:
Analíticos: Presentes en todo el trabajo al exteriorizar los datos que sustentan el conflicto a investigar.
Sintéticos: Para buscar las causas del aumento de la diabetes en Cuba.
De valor: Las opiniones de los especialistas.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo entrada: De sumario.
Tipo de cuerpo: Bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Dadas por los subtítulos y repeticiones de palabras que se han venido usando a lo largo del trabajo.
Tipo de cierre: De conclusión.

LÁSTIMA Y CONSIDERACIÓN NO SON SINÓNIMOS

LÁSTIMA Y CONSIDERACIÓN NO SON SINÓNIMOS

Existen hoy en Cuba 1 433 niños y adolescentes diagnosticados con cáncer.

ANALEIDA PUERTO IGLESIAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un enfermero sale de la Sala de Oncología del Hospital Pediátrico Provincial de Pinar del Río Pepe Portilla. Sin darse cuenta, deja la puerta entreabierta. Queda así, libre el camino a la curiosidad de los que esperan afuera, quienes no pueden soportar la tentación de echar una ojeada.

Cerca de la puerta se puede ver la silueta de un chico alto y bien parecido de escasos 15 años. A simple vista, lo que resulta más llamativo de la fisonomía casi perfecta de Han*, es la ausencia de pelo en la cabeza, cejas y pestañas, lo cual, unido a su respiración lenta y entrecortada, delata una salud frágil. Padece desde hace cinco meses de un tumor maligno.

Han, quien sueña con ser periodista, es uno de los 300 adolescentes cubanos diagnosticados cada año con algún tipo de cáncer. Actualmente viven 1 433 niños y jóvenes con esa enfermedad en nuestro país.

“Comenzó como una gripe, con sus síntomas normales. Pero duró más de lo  usual. Mis padres me llevaron al médico de inmediato y los doctores comenzaron a hacer exámenes. Cuando diagnosticaron la enfermedad, fui  remitido al especialista adecuado, e inicié el tratamiento correspondiente”, contó.

El cáncer es el resultado de dos procesos sucesivos: la proliferación no controlada de algunas células y la posterior capacidad invasiva de las mismas, que les permite migrar y colonizar otros tejidos. Es por ello que todas las personas tienen estructuras de este tipo en el cuerpo, pero no se aprecian en los chequeos regulares hasta haberse multiplicado a unos billones.

Estudios realizados por varios expertos indican que el cáncer es considerado la segunda causa de muerte para todos los grupos de edades en países desarrollados. En menores de un año, el principal motivo de deceso son las malformaciones congénitas; en niños y jóvenes de uno a 18, los accidentes de cualquier tipo; y los de 18 en adelante, las enfermedades cardiovasculares.

En Cuba, los índices de mortalidad infanto-juvenil a causa de tumores son iguales a los países desarrollados. Según datos registrados en el Programa Nacional de Control del Cáncer Pediátrico, las enfermedades malignas que aquejan a la población menor de 15 años de edad representan el 13,06 % de las muertes en este grupo etáreo.

“A pesar de las adversidades económicas del país, el Estado prioriza e invierte sumas millonarias en el tratamiento de la enfermedad porque la considera un problema de salud, al ser la segunda causa de muerte para todos los grupos de edades,” declaró la doctora Rosa M. Amador, especialista en Oncología y Coordinadora del Grupo Provincial de Oncología en la provincia de Pinar del Río.

Añadió la especialista que es el padecimiento por el que más años de vida potencial se pierden, además del impacto emocional que tiene la pérdida de un niño o joven para familiares, amigos y sociedad en general.

La sociedad

Suele suceder con frecuencia que la sociedad trate a los individuos con enfermedades malignas con lástima, pero, ¿se ha preguntado si es esa reacción la esperada por ellos?

“Cuando alguien actúa así me molesta muchísimo. Piensa que no soy capaz, como cualquier otro, de realizar determinada labor. Aunque estoy consciente de mi estado de salud y de la limitación para hacer ciertas cosas, no me gusta que me traten con lástima”, recordó Han.

Este decidido chico no se encuentra hoy entre sus seres queridos, pues falleció tras padecer de un Linfoma Hodking durante año y medio.

Relacionado con el impacto emocional de varios padecimientos malignos o crónicos, entre ellos el cáncer, el doctor L. Wittgenstein refiere en su libro Observaciones que ese es “innegable y está determinado esencialmente por la incertidumbre e impredictibilidad del curso de la enfermedad, el estrés afectivo generado y las afectaciones a la autonomía, controlabilidad.”

El doctor norteamericano agrega que los “tratamientos aversivos, mutilantes y prolongados en el tiempo, requerido por muchos de esos pacientes, así como el estigma social dado por las creencias, atribuciones y representaciones generales del cáncer en la población, hacen que la enfermedad se vea como sinónimo de muerte y sufrimiento, aún cuando los procesos médicos oncoespecíficos experimentan un notable desarrollo, lo cual posibilita, en la actualidad, más curaciones efectivas en casos de cáncer.”

Para un grupo de doctores españoles de los hospitales Virgen del Rocío y Ramón y Cajal, en Sevilla y Madrid, respectivamente, el cáncer incide en el niño y su entorno familiar y social de forma devastadora, siendo esta, de las experiencias vitales, la de mayor capacidad para alterar la vida del núcleo del hogar dañado.

Pequeño príncipe

La imagen que recordarán siempre familiares y amiguitos de Yoan Carlos* es la del pequeño de tres años capaz de hacer enloquecer a todos con sus travesuras, pero, a la misma vez y con asombrosa facilidad, hipnotizarlos con solo sonreír y con la expresión del rostro de quien se divierte sin maldad.

Padres y conocidos más cercanos al saber de la enfermedad del “Gordo”, como lo llamaban cariñosamente, volcaron toda su atención hacia él: “Era la luz de la casa. Cuando enfermó las cosas cambiaron, ya no solo lo veíamos como el más chiquito de la familia. Los cuidados aumentaron y tratamos de complacerlo en todo”, recordó la madre.

En el barrio la situación referida a esta familia, en cierta medida, también cambió. De vez en cuando había quienes le llevaban un flan o algún tipo de dulce como consuelo: “Aunque no éramos muy unidos, a pesar de vivir varios años cerca, nos solidarizamos mucho con ellos,” comentó Juana, vecina de los padres de Yoan Carlos.

Angélica* y Alberto*, al saber que su hijo podía morir, comentaron que el mundo se les venía encima. Pero no se amilanaron y enfrentaron la situación. Llevaron al pie de la letra todas las indicaciones de la oncóloga encargada de la atención del pequeño en el Hospital Pediátrico Pepe Portilla.

“El tratamiento tuvo consecuencias secundarias, Yoan perdió el pelo y las defensas de su organismo bajaron, haciéndolo más débil ante cualquier infección. Los padres, al ver al niño así, adoptaron, al igual que la mayoría de los progenitores cuando pasan por situaciones similares, una actitud complaciente ante todos sus deseos. La posición es justificada y al mismo tiempo cuestionable, pues se debe tener en cuenta la carga emocional presente,” explicó la doctora Bárbara Iglesias Castillo,  una de las especialistas en Oncología del Hospital Pediátrico de Pinar del Río.

Tíos, abuelos y familiares del Gordo lo malcriaban y complacían en todo, pero él, si no se sentía satisfecho, formaba una perreta. Sin embargo, los adultos se lo permitían, pues decían que “estaba enfermito y en cualquier momento podía morir.”

Según algunos psicólogos con experiencia en el tratamiento de niños y adolescentes con cáncer u otras enfermedades malignas, la conducta de Yoan no debía sorprender a los familiares, pues era consecuencia directa de la actitud asumida por ellos.

La doctora Soraya Caro, psicóloga del Hospital Pepe Portilla, plantea que es natural querer darle a los hijos lo que piden, sobre todo cuando están enfermos, pero los padres no se pueden “volver locos” por no hacer realidad sus deseos. Antes bien, deben tratar de complacerlos en aquello más cercano a las posibilidades: “En caso de no poder obtener lo deseado o esperar para ello, urge explicar los motivos del por qué no se puede y buscar algo que pueda sustituirlo.”

El chico de la casa de los tres uno

“Mi tío Alejandro* murió siendo adolescente a causa de un tumor maligno. Cuando era chiquito, alguien le preguntó dónde vivía y él contestó que en la casa de los tres uno. Desde entonces pasó a la historia familiar y del barrio como el niño de los tres uno”, comentó Eduardo*.

Hoy recuerda que su abuela Aleida*, la madre de Alejandro, le contó que desde chiquito su tío se enojaba si lo trataban con piedad y se paseaba por la casa diciendo que estaba “malo del cuerpo”, pero razonaba sin dificultad. 

La doctora Bárbara Iglesias explicó que la secuela más visible del tumor de Alejandro era que tenía los ojos de colores diferentes, pues debido a que su cornea derecha fue dañada, se le había puesto una prótesis.

En un inicio, el adolescente se deprimió, pero luego se percató de que lo realmente importante era aceptarse a uno mismo como es: “Con su actitud, quizá sin darse cuenta, dio ánimo a todos en la casa,” repasó Juan*, el padre.

El trauma tuvo un significado especial para Aleida, la madre, que exageró en el cumplimiento de las indicaciones médicas y no podía saber que alguien tenía ni el más mínimo dolor de cabeza porque enseguida quería llevarlo al policlínico.

La futura diseñadora de la casa  

Dagmar* es una talentosa adolescente que se siente realizada, pues terminó recientemente el preuniversitario con buenas calificaciones y el próximo curso realizará su sueño más añorado: estudiar Diseño.

Todos en la familia y en la escuela se sienten orgullosos de ella, pues la han visto afrontar problemas de forma muy madura para su edad: combatir con la enfermedad maligna que la aquejó por año y medio, y los traumas aparejados a esta; comenzar un nivel superior de enseñanza, luego de la desvinculación del estudio por cinco meses; y  ver morir a otros con padecimientos similares.

Dagmar comenta que sus padres siempre ante los problemas se presentan calmados. Dan la sensación de nunca alterarse, aún cuando la situación sea muy grave y aparente ser irremediable.

“Mantener la calma ante los problemas no se trata de no hacer nada, sino proceder en el momento adecuado. Con la enfermedad de nuestra hija menor no podíamos actuar sin orientación de los doctores,” dijo Teresa*, la madre.

También recuerda que hubo quien los criticó por no llorar, perder la calma o reaccionar de manera similar a otras familias en situaciones semejantes. Sin embargo, ellos hicieron caso omiso de dichos comentarios y continuaron con su actitud, aparentemente tranquila.

“¿Quién dice que no nos preocupan nuestras hijas y lo que se mueve alrededor de ellas? Actuamos así cuando Dagmar estuvo enferma con el fin de hacer menos traumática la experiencia que vivía en aquellos momentos. Con la cabeza bien puesta sobre lo hombros es más fácil encontrar posibles soluciones a los problemas, aún cuando la única sea esperar, como en el caso de un padecimiento maligno”, recordó Teresa.   

Mientras que en el ambiente familiar todo trataba de mantenerse igual, a excepción del aumento del rigor de las medidas higiénico-sanitarias, de alimentación y reposo, en la escuela y en el barrio no ocurrió lo mismo. Comenzaron a verla diferente, además de la simpatía había algo más en el mirar de sus vecinos y conocidos: “Todos se volvieron extremadamente amables y poco agresivos a la hora de defender criterios opuestos a los míos. Eso me hacía sentir incómoda y diferente, y no en el sentido más positivo de la palabra.”

Sociedad  y cáncer

Los tumores en infantes en el contexto socio-cultural cubano, como en otros, causan un gran impacto emocional. Durante mucho tiempo se vieron como padecimientos que progresaban inevitablemente a la muerte, como sinónimo de algo malo, fatal, incurable y sin vuelta atrás.

El rechazo y el temor hacia esa enfermedad llegó a tal punto que no se empleaba el término, sino sustituciones nominales: “Lo agarró el cangrejo”, aludiendo al signo zodiacal, o “víctima de una larga y penosa enfermedad”.

El Doctor en Ciencias Psicológicas y Profesor Titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, Miguel Rocas, apunta que “el estigma social en cuanto al cáncer ha variado, pero aún así hay que tener en cuenta que no hablamos de un catarro.”

En los niños y adolescentes tiene la enfermedad mayor efecto emocional, pues el razonamiento lógico de la vida indica que los menores verán morir a sus mayores, no estos últimos a los primeros. Es por ello que los pequeños, generalmente, prueban fuerzas con los adultos.

Rocas recuerda que el hacerse los enfermitos, poner caritas, son mecanismos naturales: “Actitud explicable, pues el padecimiento potencia dichas estrategias. Por tanto, es inevitable que los pequeños hagan cosas para lograr lo que quieren y los adultos, sobre todo bajo esta condición, complazcan al niño. La actitud asumida por los padres no está del todo mal mientras se mantenga en los límites, cuestión que resulta muy difícil.

Siempre existe la posibilidad de que el niño se aproveche de la situación e incluso se comience a invalidar él mismo, pero, ¿qué hacer? ¿Evitar la sobreprotección de los adultos?

Referido a esto, el doctor Rocas comenta que “esa actitud, por constituir una estrategia humana, es inevitable; pero lo más importante debe ser el hecho de que el pequeño pueda funcionar como ente social integrado, en tanto sus posibilidades se lo permitan, es decir, se trata de saber cuáles son las limitantes del niño.” 

Recuadro

Tipos de tumores

La doctora Bárbara Iglesias Castillo explica que existen diferentes tipos de tumores, entre los que destacan tres subgrupos principales: sarcomas, carcinomas y leucemias y linfomas.

“Los sarcomas se originan en tejido conjuntivo, que está presente en huesos, cartílagos, nervios, vasos sanguíneos, músculos. Mientras que los carcinomas se encuentran en el epitelial, es decir, en la piel o en glándulas mamarias y de la próstata o en la mucosa de cavidades y órganos corporales como el sistema respiratorio y digestivo.”

También expuso que los cánceres cuyos tejidos formadores son las células sanguíneas se denominan leucemias y linfomas.

*Los nombres han sido cambiados a petición de las fuentes.

 

FICHA TÉCNICA:

Tema: El impacto psicológico  y social del cáncer en niños y adolescentes.

Propósito: Demostrar la necesidad de tratar a los pacientes enfermos con cáncer, específicamente, niños y adolescentes, con consideración y no con lástima.

Objetivos colaterales: Mostrar cómo se deben tratar a esos niños y adolescentes enfermos con cáncer. Dar a conocer la posición del gobierno cubano ante la enfermedad. Conocer sobre la situación epidemiológica actual de la enfermedad en Cuba.

Estrategia de fuentes: Entrevistas a doctores especialistas en el tratamiento con pacientes con cáncer (Dra. Bárbara Iglesias, Dra. Rosa M. Amador, ambas especialistas en Oncología. Dra. Soraya Caro, especialista en Psicóloga y  el Dr. Miguel Rocas, especialista en Psicología, Doctor en Ciencias Psicológicas y Profesor Titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana.

Consulta de fuentes documentales como Programa Nacional de Control del Cáncer Pediátrico, el libro del doctor norteamericano L. Wittgenstein, Observaciones. 

Soportes a emplear:

Hecho: En Cuba viven hoy 1 433 niños y adolescentes diagnosticados con cáncer.

Contexto: El impacto, a todos los niveles sociales, que causa saber el diagnóstico de cáncer en niños y adolescentes.

Antecedentes: Esta enfermedad era sinónimo de muerte y de padecimiento sin vuelta atrás.

Proyecciones: El mejoramiento de las terapias oncológicas ha aumentado la esperanza y calidad de vida de los que la padecen, por tanto, será vista esa enfermedad con menos temor.

Fuentes: Han sido mencionadas en la estrategia de fuentes.

Textos complementarios: Recuadro sobre los tipos de tumores.

Tipos de juicios:
Analíticos: Presentes en todo el reportaje a través del análisis del tema.

Sintéticos: Son dados, algunos, por los doctores Rocas y Wittgenstein.

Hipotéticos: Dado por el doctor Rocas, cuando dice que el avance de los tratamientos oncológicos propiciará que la enfermedad sea enfrentada con menos temor.

Disyuntivos: Presentes cuando algunos familiares creen que es correcto complacer a los pequeños, mientras otros opinan lo contrario.

De valor: Dados por las diferentes fuentes especializadas.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Narrativa.
Tipo de cuerpo: Por casos.
Tipo de transiciones: Uso de muletillas, en algunos casos, reiteración de un elemento o idea fundamentales en el texto y el empleo de los subtítulos.
Tipo de cierre: De conclusión o resumen.