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Isla al Sur

Reportajes-Trabajos docentes

S.O.S. PARA EL ARIGUANABO

S.O.S. PARA EL ARIGUANABO

MAIVY CRUZ GONZÁLEZ.
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Es muy antiguo. Su historia se pierde en la noche de los tiempos. Él mismo no podría decir la edad que tiene. Nació de un desgarramiento telúrico y es hijo de una falla geológica de puro abolengo tectónico. Serpentea por un cauce intramontano que trazó una senda irrenunciable.                    

Dueño y señor de un pluvial encanto, el Río Ariguanabo es símbolo por excelencia de San Antonio de los Baños, por la estrecha vinculación con el desarrollo demográfico, económico y sociocultural de esta Villa.

Nace de sus propios manantiales, hasta el número 21, entre ellos Ojo de agua de Guerrero, Ojo de agua de Nico, La Vieja Regla, La Catalana y La Macagua. Se desplaza de Norte a Sur, atraviesa la población y toma curso subterráneo al sumergirse en la Cueva del Sumidero, para después salir a la luz de la distante playa de Cajío, en Güira de Melena. La principal fuente de alimentación proviene de las lluvias ocurridas en el área de la Cuenca. Tiene un ancho promedio de 23 metros y la profundidad de 3 metros. La fauna se constituye por aves canoras, biajacas, jutías, carpas y truchas, entre otras.

Haciendo historia…

La nostalgia aviva recuerdos de antaño. El Doctor en Pedagogía Félix Romero de la Osa, con sus 79 años de vivencias junto al río, es un apasionado defensor del mismo y amplio conocedor de su historia, de la que cuenta que la demanda de madera para la construcción de barcos de guerra en los astilleros de La Habana, debido al conflicto entre Inglaterra y España en 1761, motivó que además de los hacheros asentados en la zona, intervinieran en este trabajo presidiarios mexicanos para quienes se construyeron barracones en las márgenes del Ariguanabo. La buena productividad de las tierras, la cercanía del río y del bosque existente fueron las causas que propiciaron esta situación, que se considera como posible asentamiento y origen de la Villa.

“En el año 1775 se instaló a orillas del río una taberna, la del Tío Cabrera, para la venta de aguardiente y víveres, que constituía un punto de tránsito de leñadores y arrieros que venían de Vuelta Abajo hacia La Habana. Los primeros vecinos de la Villa la bautizaron con el nombre de San Antonio Abad - en honor al santo con ese nombre - y construyeron sus viviendas cerca de la taberna, próximas al río, sin regularidad ni ordenamiento en las mismas.

“La calidad del agua, la belleza del paisaje y la existencia de áreas apropiadas para el baño, dieron fama al lugar y propiciaron la afluencia de veraneantes, creándose casas de alquiler para todos los que visitaban la localidad. De ahí el nombre de San Antonio de los Baños que es el actual del pueblo.

“El crecimiento económico y de la población continuó durante los siglos XlX y XX. Al no existir regulaciones para la disposición de residuales tanto sólidos como líquidos, los mismos fueron a parar a las aguas del río, llevándolo a la agónica situación que hoy presenta.”

Con este criterio coincide el máster en Ciencias Adalberto Crespo, especialista integral del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en San Antonio, quien plantea que se incrementó la carga contaminante y el volumen de contaminación debido a que no se tuvo en cuenta un verdadero ordenamiento territorial del municipio. Esto surge desde su propia fundación. La población originaria de la Villa se asentó junto al río y los residuales fueron a parar hasta él. 

Poco a poco, ese pasado de gloria y esplendor se fue enturbiando con los años, hasta concluir en un problema ambiental que inquieta a todos los ariguanabenses, al Gobierno y al CITMA.

El problema

Teniendo en consideración el impacto que ha provocado sobre el Medio Ambiente la aplicación de modelos de desarrollo que no tuvieron en cuenta la protección de los recursos naturales, se realizan anualmente Diagnósticos Ambientales de los ecosistemas estratégicos llevados a cabo por especialistas del CITMA, encabezados por Adalberto Crespo, quien representa a esa entidad en San Antonio de los Baños.

Sobre esta situación, el especialista expresó que en el año 2005 se identificaron los principales problemas ambientales presentes en el municipio. Se determinó que estos eran el deterioro del saneamiento y condiciones ambientales en los asentamientos humanos, la deforestación, la contaminación de las aguas terrestres y la degradación de los suelos.

Sin embargo, esta situación no surge de forma aislada, puesto que se enmarca dentro de un proceso histórico, económico y social por el que ha transitado el país. En la década de los 90 del siglo XX se vio seriamente afectada por las limitaciones de recursos, lo que ha conllevado a un grupo de acciones en el ámbito municipal.

La Cuenca Hidrográfica Ariguanabo, ubicada en la porción centro oeste de la provincia de la Habana y con una extensión de 192 kilómetros cuadrados, abarca los municipios de San Antonio de los Baños, Bejucal, Bauta y Caimito. En ella se asientan importantes centros industriales como la antigua Textilera Ariguanabo y la planta de pienso líquido Quebrada del Yuro, que hoy no funcionan por lo que no son fuentes contaminantes, además de la fábrica de Carburo y Acetileno, la pasteurizadora Balkán Habana, centros de investigación científica y la Escuela Internacional de Cine y Televisión.

Todos esos organismos incidieron de forma negativa en la contaminación de la Cuenca, la que está determinada principalmente por el vertimiento de aguas residuales con altas  concentraciones de materia orgánica, nitrógeno y bacterias del Grupo Coliforme  fecal.

En ella también existían zonas críticas de erosión en los suelos, signos de sobreexplotación de los recursos hídricos subterráneos, mal estado de las estaciones de bombeo de agua potable, incremento del número de vertederos y microvertederos, y la deforestación, hasta un total de 42 fuentes contaminantes.

El mayor peso dentro de las agresiones y el deterioro del medio ambiente, en particular del río, lo tiene la mano del hombre, lo cual se evidencia en la tala incontrolada de los bosques, la faenas de lavado de ropa en sus aguas, bombas de succión clandestinas con sus vertimientos de grasa y combustible, la obstrucción parcial de la Cueva del Sumidero y las aguas albañales que irrumpen en su recorrido urbano.

Se considera como principal fuente contaminante del río al propio poblado.      Crespo enfatiza al respecto que en algunos repartos, el destino final de sus residuales líquidos lo constituye el Ariguanabo. Otros, como la Comunidad Tabaco, los descargan al subsuelo, donde se mezclan con las aguas subterráneas afectando el manto freático. En el casco urbano hay serios problemas de contaminación desde la planta de hielo hasta la cueva del Sumidero.

Otro criterio que respalda lo anterior fue expresado por Lázaro Monestina, de 66 años, técnico de Seguridad y Protección Física, quien plantea que en la parte céntrica del pueblo donde se realizan actividades recreativas y bailables, las personas arrojan botellas, platos y otros desechos sólidos al río, lo que constituye un factor más de contaminación.

La situación higiénico-sanitaria de San Antonio es precaria. Presenta la deficiencia de que su red de abasto está por debajo de la red de albañales o alcantarillado, provocando contaminación en la primera por roturas en ambas conductoras.

¿Inocencia o descuido?

La situación del Ariguanabo, donde se incluyen los focos contaminantes que no tienen tratamiento, o los casos donde este es insuficiente, incide sobre las enfermedades diarreicas agudas, Hepatitis A y Leptospirosis en el municipio.

A pesar de que la infestación de roedores ha disminuido gradualmente en relación a años anteriores, debido a la aplicación de rodenticida en áreas con focos de Leptospirosis, la población descuida estos aspectos y utiliza las aguas del Ariguanabo como distracción en época de verano. La mayor parte de los jóvenes no comprende el dañino efecto para la salud que provocan los baños en aguas contaminadas.

Abdel García de 32 años, tabaquero, manifiesta que a veces no hay medio para ir a la playa, y aún sabiendo que el río está contaminado, los jóvenes se bañan en él para refrescar.

También Rebeca Sanjuán, 40 años, económica, comenta: “Hay que exhortar a los padres a extremar las precauciones y no permitirles a sus hijos los baños en el río hasta que no se elimine la contaminación, para evitar posibles enfermedades.”

La realidad es dura. Hay quienes aún no toman conciencia de esta situación y continúan agravándola.

Lo que el viento nos trajo
  
Con vistas a elevar la calidad de vida de su población se obtuvieron importantes logros en el año 2005 para la localidad ariguanabense: mejoramiento y conservación del suelo y de la calidad de las aguas, reducción de la carga contaminante en un 27,4% con respecto al 2004, incremento de la superficie boscosa en un 6,3% de área protegida del Bosque de Galería del Río Ariguanabo, en el cual no se han producido incendios forestales en los últimos ocho años, reconstrucción de la compuerta El Muñiz para regular las aguas del río y la limpieza y saneamiento ambiental de 7 Km. del mismo, financiada por el Fondo Nacional del Medio Ambiente, entre otros.

Según Adalberto Crespo, existe una plena comprensión del problema por los organismos que poseen una política ambiental y agrega que se destaca la Empresa Tabacalera Lázaro Peña, donde hay mayor empleo de productos biológicos y los campesinos acuden a la agricultura orgánica:  “Aunque hay dificultades con la recogida de basura en San Antonio, se ha reducido el número de microvertederos.”

Los indicadores de Comunicación Social para la toma de conciencia ambiental de la población, contribuyen a su vez con programas diarios en la emisora local Radio Ariguanabo, numerosas publicaciones en el periódico el habanero, eventos teóricos y concursos.

La esperanza    

A pesar del empeño con que se trabaja para recuperar el río, existen factores que conllevan a un retraso de las acciones. Las medidas que usualmente se cumplen son aquellas que no contemplan un monto significativo de inversiones, quedando pendientes las que se refieren a la proyección y construcción de los sistemas de tratamiento de residuales, que en algunos casos no existen, y en otros, no funcionan adecuadamente por falta de mantenimiento y reparaciones.

No obstante, los estudios y diagnósticos realizados demuestran que con un adecuado programa de manejo, la aplicación de medidas y el establecimiento de un sistema de inspección, es posible mejorar de forma sostenible las condiciones actuales del río Ariguanabo, teniendo como primer propósito la elevación continua de la calidad de vida de su población.

A estos efectos, Crespo recalcó que se continuará trabajando hasta disminuir los impactos ambientales negativos, se aumentará el número de fincas forestales y se trabajará la Comunidad Ecológica Río Ariguanabo. Solo faltan 3 kilómetros de río por convertir en navegables y es necesario eliminar la obstrucción en el cauce.

“El financiamiento se obtiene a través de proyectos que son facilitados por el Fondo Nacional de Medio Ambiente. Entre ellos se encuentran el Proyecto de Extensionismo agrario para aumentar el trabajo agroecológico del municipio, el de la Finca Forestal de Ojo de agua del Novillo, ya aprobado, y el proyecto de Monitoreo.

“Debemos educar a la población hacia una cultura ambiental del problema y a una mayor toma de conciencia.”

Para alcanzar esta meta se requiere no sólo de esfuerzos organizativos y de gestión del hombre, sino también de la realización de inversiones con estos fines, de forma coordinada con el Gobierno municipal y su Consejo de Cuenca, y con una activa participación ciudadana.

Una muerte evitable

Todavía existen los que no pierden la esperanza. Adalberto Crespo es uno de ellos: “Los problemas ambientales de hoy, no en el municipio, no en Cuba, sino a nivel global, pueden ser resueltos con cautela. Una mala decisión podría crear un nuevo impacto ambiental.”

La situación ya no es irreversible. El Ariguanabo, aún enfermo, tiene grandes posibilidades de salvarse. Su cura depende del pueblo que lo atesora. La sociedad busca nuevas alternativas, mas no son suficientes. Un río no deja de existir si nosotros podemos evitarlo.
  
ABRIL, 2006.  

Ficha Técnica:

Tema: Río Ariguanabo.

Problema: La contaminación del río Ariguanabo es un factor que atenta contra la salud de los pobladores y la belleza de San Antonio de los Baños.

Tipo de entrada: De suspenso. Se enuncian una serie de cualidades del río y posteriormente se identifica.

Tipo de cuerpo: Por Bloques temáticos. En cada bloque hay un subtema que se reconoce fácilmente y que tiene avance, desarrollo y descenso. Se agrupan elementos relacionados entre sí y con el reportaje en general, y se facilita la unión con el uso de trancisiones.

Tipo de cierre: De Moraleja o instancia a la acción. En él se incita al lector de forma indirecta a realizar alguna acción o se da una moraleja del reportaje.

Trancisiones: De igual forma, no obstante, también, sin embargo.

Antecedentes: Causas principales que produjeron la contaminación del río, la historia y sus orígenes hasta que se contaminó, por qué ocurrió este problema.

Proyecciones: Posibilidades de desarrollo, consecuencias negativas que traerá el problema si no se soluciona cuanto antes y todo lo que puede provocar en la sociedad.

EL CAMELLO: UN SÍMBOLO DE TODOS LOS HABANEROS

EL CAMELLO: UN SÍMBOLO DE TODOS LOS HABANEROS

En los últimos años nuestra economía ha mostrado síntomas de recuperación. A pesar de esto, la empresa Metrobus, una de las principales proveedoras de transporte en la capital, enfrenta un notable deterioro en la calidad de su servicio fundamentalmente por inestabilidad en el financiamiento.

JOSÉ GABRIEL MARTÍNEZ RODRÍGUEZ
Y RODOLFO ROMERO REYES,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Corre 1994, uno de los años más crudos del  período especial. El transporte se encuentra en una profunda crisis. Las personas esperan largas horas en las paradas para ir al trabajo o regresar a casa. Dos o tres guaguas fantasmas atraviesan las vías con pasajeros colgados de las puertas y ventanillas.

El escenario es preocupante. Se hace urgente tomar medidas que alivien la precaria situación. La idea de construir un metro subterráneo no puede llevarse cabo, el país no cuenta con fondos suficientes para hacer la inversión inicial. Se impone transportar un mayor número de pasajeros usando la menor cantidad de recursos posibles. ¿Qué hacer?

Su propia historia

Como una solución para enfrentar esta situación surge, en noviembre de ese propio año, la línea de transporte MetroBus, una especie de metro de superficie. Comienzan así su andar por las calles de la Habana los “camellos”, palabra empleada por el pueblo, imaginativo hasta en los momentos más difíciles, para designar esa combinación de cabina y tráiler de dos elevaciones en el techo, muy similar a las jorobas del famoso animal de los desiertos.

Poco a poco, siete rutas: Desde el M1 hasta el M7, vinieron a sustituir los itinerarios del transporte más importantes en aquel momento. Al principio 182 camellos cubrían los recorridos con buena calidad, pero la misma disminuyó gradualmente con el paso del tiempo.

“En un inicio era el Ministerio del Transporte (MITRANS) quien financiaba esta empresa”, asegura Néstor Alonso Rodríguez, director de la calidad del servicio de la empresa MetroBus y fundador de la misma. “Al ir mermando los ingresos y viajes de la Flota mercante, principal proveedora de fondos del MITRANS, no pudo continuar nuestro financiamiento. Por ello buscamos otras alternativas.”

Así fue como se creó la Transmetro-división-carga, unidad que brindaba servicios de paquetería a diversas instituciones. Del dinero recaudado por la división se obtenía el capital necesario para la reparación de vehículos y la obtención de piezas de repuesto, garantizando de esta forma el autofinanciamiento de la empresa.

Pero, debido a la precaria situación económica reinante en toda la década de los noventa, el Estado decidió entregar un presupuesto cada cierto tiempo para el mantenimiento, reparación y compra de carros de la empresa, lo cual perjudicó notablemente la calidad de su servicio.

Una realidad difícil de aceptar

“Hoy, cuando nuestra economía muestra un notable crecimiento de un 11,8 por ciento, MetroBus brinda menos viajes de los que ofrecía en los momentos más crudos de la década de los 90”, comenta Yuri González Vereda, director de esta empresa y agrega: “Las causas esenciales de esta situación se expresan en la inestabilidad del financiamiento y las restricciones económicas impuestas por el bloqueo”.

Es increíble el tiempo que desperdiciamos en una parada esperando el camello. Sin embargo, algunas rutas demoran más que otras. No es el mismo tiempo el que invertimos esperando un M5 que un M7, afirma Pedro Moya, asiduo pasajero de la ruta M5.

Como soluciones a esa problemática, en la actualidad es común ver carros del M2 o el M6 cruzando el túnel de la Bahía (prestando los servicios del M1). Esto forma parte de una política de la empresa para reforzar las rutas de peor servicio.

Los camellos, por su gran tamaño, pueden destruir rápidamente las vías públicas. Si a ello sumamos que construir uno en la actualidad cuesta 80 mil dólares, mucho más que en 1994 (40 mil) y sobre todo ahora que Metrobus no se autofinancia, vale preguntarnos: ¿A dónde irá a parar esta empresa?

En los dos últimos años, con la ayuda del Estado la entidad ha adquirido alrededor de 38 ómnibus articulados, algunos nuevos, aunque la mayoría son donaciones y tienen 17 años de explotación en países europeos.

Con el dinero que se invierte en armar hoy un camello se pueden comprar tres ómnibus articulados de segunda mano, por lo que parece ser una buena alternativa. Sin embargo, estos primeros años no han sido benévolos con los nuevos ómnibus.

“Nueve de los 11 que pusimos a disposición de la línea M5 se encuentran en pésimo estado técnico, producto del maltrato que reciben por parte de la población, la mala calidad de las calles por donde transitan, el gran número de pasajeros que transportan y la falta de financiamiento para repararlos y darles mantenimiento. No son una solución permanente, el objetivo es que rindan de 5 a 7 años”, declaró Alonso.

¿Por qué, con la situación actual del transporte, pasan guaguas estatales vacías e ignoran las paradas  repletas? La ayuda se niega sin explicación, expresó Milagros Fernández, con dos horas en espera del M4 en el Parque de la Fraternidad y: “Ojalá los responsables reflexionen al respecto”. 

MetroBus no escapa de la indisciplina

Existen otros problemas que atentan contra el correcto funcionamiento de estos servicios.

Con el gran número de pasajeros que se transportan diariamente  es fácil para un conductor cumplir la norma establecida, incluso la sobrecumplen en unos cuantos pesos y algunos se embolsan todo el dinero sobrante de la recaudación. En el negocio también toman partido los choferes que están al tanto de todo. La tajada más grande se la llevan los primeros, pues son los que portan el dinero encima y ante cualquier registro ellos son los perjudicados, reveló una fuente que prefirió mantenerse en el anonimato.

También han surgido nuevas artimañas que aumentan el número de implicados. Una pregunta lógica sería si la demora entre un camello y otro perjudica o no a los conductores. La respuesta llega de boca de un empleado del paradero de San Agustín, quien tampoco dio su nombre: “Algunos, como no tienen una norma de viajes que cumplir, entran en complot con el expedidor de la terminal y si los viajes son cada 20 minutos, lo retrasan con el objetivo de encontrar mayor número de pasajeros en las paradas y poder incrementar sus ganancias particulares”.

Las primeras paradas y los carnés de empleados causan indignación en la población, comenta un grupo de estudiantes universitarios que esperan por el M5 frente al hospital Hermanos Ameijeiras.  Con sólo unos pesos puede cualquiera subir por detrás como si fuese un pasajero y pasar el viaje cómodamente sentado, comenta Alexis. Lo anterior fue tan criticado que se encontró una “solución”: en las primeras paradas poner inspectores para exigir a los conductores y choferes que los sentados sean verdaderos empleados.

Pero poco a poco se contagiaron los inspectores y, cuando reparten los tickets para los asientos guardan unos cuantos que luego venden a cinco pesos, quitándoles de esta forma el negocio a los conductores. Quizás la solución esté en manos de los trabajadores sociales.   

¿Se extinguirán los camellos?

Siempre existió el comentario entre la población de que los camellos van a desaparecer; sin embargo, esto nunca sucedió. Algunos relacionan el camello con malestar e incomodidad, otros con un eterno baño de vapor, y hay quienes lo miran con miedo mientras revisan si su cartera aún está en el bolsillo.

“A pesar de esta mala fama hay un hecho innegable, y es que gracias a ellos, el transporte capitalino no colapsó en el período especial. Han venido a aliviar el viejo problema del transporte”, destacó Javier González, quien dice ser un especialista en el tema por los años que lleva “cogiendo guaguas”.

“Puede que en futuro nuestro país cuente con los recursos necesarios para solucionar la problemática del transporte y los camellos no sean necesarios o se sustituyan completamente por ómnibus articulados, pero sin duda alguna a estas rutas las seguiremos llamando camellos”, agrega Yuri González.

A pesar de todo, se han convertido en un elemento más de nuestras vidas, casi todos lo mencionamos diariamente para bien o para mal. Su nombre se ha incluido en los rasgos más profundos de nuestra sabiduría popular: “Esto está más lleno que un camello” y muchos se echan a reír. Basta su presencia en una foto para que se reconozca en ella a la capital de todos los cubanos. Muchos vienen de visita a nuestra Patria y comparten lo que un día dijo el Cabo Pantera: “Siempre tomando medidas/ a pesar del atropello/ quien no monta en un camello/ no sabe lo que es la vida.”

Y al final, cuando se escriba en un libro sobre la etapa que nos tocó vivir, igual que al paso del tiempo quedó el Morro para perpetuar la época de ingleses y españoles, podría quedar la imagen del camello para recordar los momentos tan difíciles que enfrentamos hoy y que algún día serán historia.

Abril, 2006.

Análisis Integral del Reportaje:

Tema: El transporte urbano.

Tesis: A pesar del crecimiento de nuestra economía en los últimos años, la empresa Metrobus, una de las principales proveedoras de transporte en la capital, enfrenta un notable deterioro en la calidad de su servicio.

Identifique la estructura:

Tipo de entrada: Descriptiva porque hemos pintado un escenario relacionado con el tema principal del reportaje. Hemos dado cuenta de situaciones, mostramos personas objetos, paisajes para formar un ambiente.

Tipo de cuerpo: Por bloques temáticos porque en cada bloque hay un subtema. Cada bloque tiene un arranque, una culminación y un descenso. Los bloques están determinados por subtítulos.

Transiciones. Las transiciones o nexos que empleamos son muy variadas. La transición que enlaza la entrada con el primer bloque temático del cuerpo es una pregunta o catáfora (¿Qué hacer?), respondida de manera implícita en el primer párrafo del cuerpo.

La segunda transición es el subtítulo Una realidad difícil de aceptar, que se complementa con una cita del director de Metrobus.

Después de describir la mala situación económica y financiera de la empresa aparece el subtítulo Metrobus no escapa de la corrupción, el cual nos adelanta que para colmo en esa empresa también se cometen delitos.

La última transición es la pregunta ¿Se extinguirán los camellos?, la cual abre paso al cierre del reportaje y suaviza un poco la tensión creada por lo tratado en el último bloque temático.

Tipo de cierre. Identificar y explicar: Cierre anticlimático porque con él aminoramos o suavizamos la tensión del reportaje. Ofrecimos algunos detalles significativos y curiosos relacionados con el tema.

 

JOAQUÍN SABINA: UN MOTIVO MÁS PARA NO CORTARSE DE UN TAJO LAS VENAS

JOAQUÍN SABINA: UN MOTIVO MÁS PARA NO CORTARSE DE UN TAJO LAS VENAS

Este trabajo mereció premio en el Forum Científico de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en el 2006 y se republica en Isla al Sur con el propósito de mostrar a los estudiantes de Periodismo un excelente reportaje a personalidad, no frecuente en nuestros medios.

KALOIAN SANTOS CABRERA,
estudiante de quinto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Degenerado y mujeriego/

con cierto aire de faquir, /

anda arrastrando su esqueleto/

por las entrañas de Madrid.

Después de algunos años de silencio Joaquín Sabina publicó en el 2005 el álbum Alivio de Luto. Algunos creyeron, y hasta especularon tras el mutismo público del cantautor español, que quedaban atrás los tiempos en que se dejaban leer en muchas de las tapas de los principales diarios del mundo cintillos como “se agotan en 6 horas las entradas para los cuatro conciertos de Sabina en Buenos Aires”, “Sabina colapsó la FNAC de Barcelona en su firma de discos” o “el CD más reciente de Joaquín Sabina lleva ya más de 230.000 copias vendidas en solo cuatro meses”.

Lo cierto es que los medios vuelven a hacerse eco del apoteósico regreso de Sabina a los escenarios. Tras haber transitado -desde que salió su primer CD titulado Inventario- por 17 discos en 28 años, el autor de temas antológicos como Medias negras o Calle melancolía sigue sorprendiendo.

Precisamente Joaquín Sabina hizo un alto en las fechas de su presente gira ultramarina para asistir a la XV Feria Internacional del Libro en Cuba. En esta ocasión vino en calidad de poeta para presentar su cuaderno de sonetos. Ciento volando de catorce, que es como se titula el libro, ha sido publicado en la colección Lira de Arte y Literatura gracias a que la editorial Visor de España y su autor han donado los derechos a este sello cubano. Aunque Sabina acota que en este caso ha “donado los izquierdos”.

Esos sonetos se pasean en estos precisos instantes por cada región de la Isla a donde llega la fiesta mayor de la lectura cubana. Ciento volando de catorce es sin dudas uno de los títulos más perseguidos de esta Feria. Por ello no podía dejar de compartir el sui géneris diálogo de Joaquín Sabina con los asistentes a la presentación de su libro en La Habana, como parte del espacio Encuentro con…, conducido por la periodista Magda Resik.

Pongamos que hablo de Joaquín (1)

Aunque andaluz de fin de siglo, /

universal, quiero decir, /

no sé qué tiene de rabino/

cuando lo miro de perfil.

Dentro de la Sala Nicolás Guillén en la Fortaleza La Cabaña los asistentes sobrepasaban los miles. Tenía unas cuantas interrogantes que hacerle pero… una entrevista resultaba ser muy difícil, así que empecé por buscar buenos ángulos para tomarle fotos a Joaquinito, como lo llama Chavela Vargas. 

Luego de una larga espera apareció un personaje con chaqueta de cuero, pantalón de mezclilla, bufanda y pulóver negro…era Joaquín Martínez Sabina.

El público coreó feliz cumpleaños y llegó un gran cake acompañado de un trío. Era 12 de febrero y el flaco nacido en Ubeda, Ciudad Patrimonio de la Humanidad y ubicada en la provincia española de Jaén, cumplía 57 años. Más adelante el homenajeado retribuyó las atenciones declarando estar conciente de que el mundo está “lleno de gente que canta mejor que yo, escribe mejor que yo, e incluso, que es más guapa que yo. Sin embargo, nadie ha elegido mejor que yo con quién celebrar mi cumpleaños.”

Este personaje cuando muchacho cursó la escuela primaria en el colegio de las monjas Carmelitas y el bachillerato en el de los Salesianos. Más tarde tuvo que exiliarse en Londres en los años 60 y allá fue mozo y cantó por los bares (y hasta se encontró en uno de ellos al ex Beatles George Harrison y le cantó ‘happy birthday to you’, y éste lo premió con un billete de 5 libras que Sabina guarda como amuleto).

Entre los panelistas en la mesa de presentación estuvo también el poeta José Luis Serrano, quien declaró sentirse como un intruso pues “compartir con Sabina es estar al lado de Francisco de Quevedo. Sabina maneja en sus sonetos la sátira y la ironía con tal agudeza que perfectamente sus versos se pueden emparentar, con los de este corte, hechos por el escritor y poeta español del siglo XVII. No hay dudas de que Sabina es un Quevedo de estos tiempos”. El cantor se ruborizó con semejante comparación mientras tapaba su cara con la bufanda.


 
Medio profeta, medio quinqui, /

el lumpen es su pedigrí. /

Un tinto y una buena titile/

bastan para resistir.

 

Antes de contar sobre el libro, Sabina saluda: “¡Buenas noches… Tardes! Yo siempre digo buenas noches a la hora que sea”. De seguro la nostalgia por sus días al revés todavía lo acechan: “(…) me tiraba la noche en los bares –rememora en una entrevista- solo para poder contarlo, como dice García Márquez. Los poetas y los cantantes que yo admiraba eran de la vieja bohemia de Baudelaire, Rimbaud, César Vallejo, el "Polaco" Goyeneche y Enrique Santos Discépolo, entre tantos otros. Vivieron y escribieron en los bares. El niño romántico de provincias que yo fui quería ser ese tipo de artista: bohemio, noctámbulo, canalla. Lo conseguí, pero ahora estoy retirado.”

Al parecer tiene razón. Se le ve bien, “más hueso que carne” como comenta él mismo; pero excelente físicamente. Aunque en honor a la verdad siempre fue delgado, “con una mala salud de hierro”. Ha sido magnífico el restablecimiento de aquella recaída de hace unos años cuando los diarios conmocionaron a muchos con la noticia del ingreso del cantautor en una clínica madrileña a consecuencia de una isquemia cerebral sencilla por sus muchos excesos. 

Solo fue, afortunadamente, el “ay, mi madre”. No cabe dudas: “pero sin prisas, que a las misas/ de réquiem nunca fui aficionado, / que el traje de madera que estrenaré/ no está siquiera plantado/ que el cura que ha de darme la extremaunción/ no es todavía monaguillo.... “. Y además, por si fuera poco, dice con vanidad que “a mis 40 y 17 me veo más joven y ya me he quita’o de todo. Ahora paso un examen y no doy positivo ni con viagra”.

No creo que Sabina sea alguna de esas personalidades que se lanzan a ser “músicos, poetas y locos” y experimentan en múltiples esferas artísticas pensando que son auténticas vedette. Entonces caen en el más siniestro de los ridículos. La parte que lo atañe como escritor se la ha tomado bien en serio y según voces autorizadas en el tema, sus poemas gozan de valía intelectual.

Sobre sus dotes de poeta comenta que “jamás soñé con cantar porque conocía mi voz en la ducha...siempre soñé con escribir, pero luego las cosas vinieron de otro modo. Opino que los poetas españoles de mi juventud estaban incumpliendo el reto de su tiempo que era llegar a la “inmensa” minoría, a la gente. Y ser poetas cantables, recitables. Ser poetas que sirvieran para enamorar a alguien y que brindaran el hombro donde poder llorar.

“En ese momento este terreno lo ocupaban desmesuradamente la música pop. Así que yo, que he sido siempre un impostor y me ha gustado meterme en lugares donde no me han invitado, decidí que el modo para que mis palabras cumplieran esa función era secuestrando y seduciendo a dos músicos: Pancho Varona y Antonio García de Diego (presentes en la sala) para juntos hacer el truco de volver a los orígenes de la poesía que surgió para ser cantada.”

 

Amigo de causas perdidas/

desde aquel mayo de París, /

no tiene más filosofía/

que el "vive a tope hasta morir”.
 

La creación de su lira en todas sus formas es indivisible. No existe disparidad entre sus canciones y sus sonetos: “Los temas siguen siendo los mismos –cuenta-. Pero no solo los míos sino los de la poesía de siempre”. Y resume: “Mirar la vida con gafas sutiles y tratar de sacar el subsuelo para elevarlo al cielo”. En fin, que no es de extrañar encontrar por estos versos: (…) escribo en technicolor la canción de las noches perdidas/ para vengarme de tantas tardes de lluvias en blanco y negro/ de tantos hombres de trajes grises/ de tantas rubias de botes…

Para Sabina, sus sonetos requieren solo de “un poquitico más de atención”. Aspecto que no le preocupa en lo absoluto porque se siente orgulloso de tener “a un público que oye las cosas dos o tres veces en tiempos donde no hay tiempo ni para oírlas media vez.” Aunque aclara que no es igual escribir para cantar que escribir sin saber si lo vas a cantar.

“Escogí el soneto –confiesa- por un cierto afán pedagógico y eso en Cuba se entiende mejor que en cualquier parte. En los periódicos occidentales hablan de lo necesario de la educación y la sanidad pero...y siempre ponen los peros. También estamos los que pensamos en occidente que la principal revolución que nos va a salvar a todos es la de la cultura. ¡Dios salve, César! Algunos me decían que escribiera en lugar de cantar...claro, lo decían después de escucharme cantar. Así que me dije: voy a escribir pero no lo que todos esperáis. Voy a escribir sonetos, con palabras contemporáneas; pero con formas clásicas que educan al oído, la sensibilidad, la rítmica, la métrica.”

Precisamente de esa forma publicó por vez primera en el 2001 Ciento volando de catorce, ingenioso título que amalgama el nombre que se da a las series de catorce endecasílabos con un refrán popular que, a decir del propio Sabina, “vale más pájaro en mano..., pero los cubanos y yo preferimos ciento (quizás poemas) volando.”

Al parecer, en tiempos de celulares e Internet él aboga por mirar atrás. Dice que tiene “un par de libros en prensa. Uno de ellos es Cartas cruzadas en verso. No amables. Es decir, secretos a voces. Es un género epistolar caduco y trasnochado”.

A mí Cuba como dice el bolero: si me dice ven lo dejo todo

Tirando a zurdo en sus ideas/

por donde Escora Bakunín/

dice que abajo las banderas/

y arriba la lluvia de abril.

Muchos pensaron su divorcio con la Mayor de Las Antillas al publicarse –y al parecer tergiversadas- unas declaraciones de Sabina en algunos diarios y sitios web de España y Latinoamérica. Un puntillazo para la duda también pudo ser la canción Como te digo una co te digo la o que en coautoría con A. Oliver salió en el disco 19 días y 5 000 noches, en el año 1999.

Quizás tal desacierto se deba a que muchas personas interpretaron en blanco y negro algunas opiniones sobre la Isla hechas por parte del cantautor español.

Joaquín Sabina, como en sus canciones, siempre ha tratado de estar apegado a la realidad de lo que siente. Y su cariño incondicional a Cuba, su cultura y sistema social, no han sido nunca un secreto. Así, en un día de octubre de 1996, en vísperas de un concierto de Pablo Milanés en Perú, apareció un escrito en el Diario Expreso de la ciudad de Lima firmado por el mismo Joaquín donde, entre otras cosas, declaraba:

“Yo he conocido Cuba tarde y mal. Si la hubiese conocido antes mi vida hubiera cambiado. Cuba es una isla pequeñísima y una potencia en cosas que me importan muchísimo (…). Es una isla donde no hay rock and roll, puesto que no lo necesitan para nada. Ellos han colonizado a Estados Unidos y no al revés. Están colonizando al mundo entero con el son y la salsa. Entonces, cada vez que voy a Cuba procuro aprender de lo que oigo y de lo que veo”.

Ahora, en el 2006, el día de sus 40 y 17 febreros apunta: “Hay intelectuales y artistas en el mundo que fueron novios de la Revolución y ahora tienen con ella un aburrido matrimonio. Yo, por el contrario, sigo sintiéndome amante, por eso, de cuando en cuando, he tenido con ella fuertes y apasionadas discusiones.

“Los periódicos del mundo que hablan poco y mal de Cuba deberían saber que en un día de tan mal tiempo aquí se hacen avalanchas por oír sonetos y comprar libros. (…) A mí Cuba, como dice el bolero: si me dice ven lo dejo todo.”

¿Entonces la canción Como te digo una co te digo la o? Para despejar dudas: en un aparte improvisado con la prensa antes de comenzar a firmar los libros comentó que estaba esperando que le hicieran esa pregunta porque “entendieron mal la canción. Ahí la que habla es Maruja.” Aclara que la plática es por lo que dicen algunos turistas españoles a su regreso de vacacionar por playas cubanas y “la prueba de que ese no soy yo es que estoy aquí”, afirma con voz clara como para que se le entienda de una vez y por todas.

En menos de un año estoy de vuelta

El perdedor es su universo/

aunque pretende ser feliz. /

Y aún hay quien dice que está cuerdo. /

Pongamos que hablo de Joaquín.

La sala Guillén se tornó literalmente ínfima. Joaquín Sabina luego de leer algunos sonetos y recibir regalos del público propuso salir de la sala y dijo para calmar a la muchedumbre que lo solicitaba constantemente: “Despreocúpense, que voy a firmar todos los libros.” 

Ya afuera hasta el mismísimo Abel Prieto, ministro de Cultura, habló con los congregados para que mantuvieran la calma.

Rodeado estaba el poeta de una cuerda humana para guardar distancia de sus “fans” que en masa compacta se aferraban indisciplinados sobre las escaleras para firmar sus libros. Logré filtrarme para tomar fotos. Estaba a menos de un metro, dentro del círculo de seguridad. Esta es la oportunidad de entablar una conversación, pensé. Entre foto y foto probé comentar con él algunos aspectos y… me contestó a la par que iba autografiando los libros.

Sonreía, lanzaba piropos… y se asombraba de los nombres de la cubanas con Y. Le sigue sorprendiendo esta Isla. Por diversas razones: “Ni en sueños imaginé -me dice mientras pide más libros para firmar- que el público cubano me recibiera tan afectivamente.” Y pide a Jimena (quizás la Rosa de Lima, prima lejana, / lengua de gato, bicarbonato de porcelana, /dolor de muelas, pan de centeno / hasta las suelas de mi zapatos te echan de menos) que le cuente a su amigo, al actor cubano Luis Alberto García, parado cerca de allí, lo que vieron en la televisión.

Opta por narrarlo él también: “Es sorprendente. Cuando el ciclón último vimos por la tele a una chica en el malecón y cuando le preguntaban qué hacía allí sentada respondió: “Aquí…esperando al ciclón”. Se ríen todos y me brinda una mirada -quizás para la foto- que no dejo escapar. Entonces es cuando se levanta y va hasta cerca de la multitud y les rectifica que va a firmar hasta el último libro que le traigan.

Caía la noche, cerca de las ocho cuando me fui estaba todavía sentado, firmando libros sobre la mesa de plástico. Cerca de tres horas estuvo Joaquín Sabina cumpliendo lo prometido.

Dijo estar de vuelta en menos de un año para hacer un concierto como el de sus giras. Por lo pronto, su espíritu musical y literario no se detiene. Ya está en la preparación de un nuevo disco del cual solo adelantó que no es tan melancólico como Alivio de luto. Además del libro epistolar, amenaza con escribir unas memorias “para ver si al final me quedo sin un solo amigo”, bromea.

Una amiga, luego de despertar del mundo de Sabina, me escribió diciendo que ahora solo quedan los buenos recuerdos de lo increíblemente emocionante que fue verlo tan cerca, de sentirlo tan espontáneo, tan irónico, tan de juerga, tan poeta, tan... tan Sabina.

(1) (Pongamos que hablo de Joaquín”, Luis Eduardo Aute)

S.O.S: ECOSISTEMA EN ESTADO DE COMA

S.O.S: ECOSISTEMA EN ESTADO DE COMA

La contaminación de las aguas interiores y marinas es uno de los cinco problemas ambientales de nuestro país, en las playas del este de la capital es el que más afecta.

ALEJANDRO RUIZ CHANG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana. 

Comienza una etapa más de verano en la Isla. Las temperaturas empiezan a elevarse y cada vez son más fuertes las ansias de los cubanos de darse un chapuzón en sus refrescantes playas.

Uno de los destinos preferidos de los capitalinos son las Playas del Este, las que en los meses de julio y agosto son el lugar de más concentración de personas en busca de una piel dorada por el sol o de un picnic con amigos.

¿Quién no recuerda los paseos con toda la familia por esas arenas? ¿Qué capitalino no se ha mojado en sus aguas? Sin lugar a dudas cuando el calor arrecia no hay otro destino para refrescarse que Santa María del Mar, el Mégano, Bacuranao, Boca Ciega y Guanabo.

Este último es un paraíso terrenal para los que van en busca de un «verano a lo cubano», pero no se percatan de que detrás de todo lo maravilloso, allí hay un Patrimonio Natural en decadencia por los efectos causados por la acción del hombre.

LA HISTORIA CON FIN

Guanabo es el territorio de la capital más dañado medioambientalmente a lo largo de la historia. En la década del 40 del pasado siglo los dueños de las fincas comenzaron la construcción de sus casas; junto con estas fabricaban la fosa para evacuar los residuos sólidos. Esto se extendió hasta la línea de la costa, afectando en gran medida y viabilizando su retroceso, según mediciones realizadas por el Instituto de Oceanología.

En esa época faltó la construcción de un sistema de drenaje pluvial, y en consecuencia, el agua corría directamente al mar. Desde entonces los sistemas de fosas se afectaron y las aguas albañales actualmente inundan las calles.

«Hoy existen varios vertimientos críticos, como los de las calles 476 y 480 y el de la Villa Azucarera, cita en 3ra entre 492 y 494 que descargan directamente al mar, lo que afecta en gran medida el ecosistema marino y afea visualmente la playa», comenta Ivón Cayarga Morales, licenciada en Biología y museóloga que atiende el patrimonio natural  en el municipio.

Otro aspecto que preocupa a los especialistas de la zona son las dunas, pequeñas montañas de arena cubiertas de vegetación costera, cuya presencia y fortalecimiento constituye un elemento fundamental para la conformación y durabilidad de las características geomorfológicas de estos paisajes.

«Con toda esta urbanización que tomó fuerza al transcurrir los años y se agudizó aún más con el desarrollo del turismo en la zona -afirma la licenciada-  se realizaron disímiles construcciones sobres las dunas de arena sin tener presente que esto rompe el ciclo natural de la playa, ocasiona el retroceso de la línea de costa y produce pérdidas considerables de volúmenes de arena, vegetación natural del lugar y afloramientos de rocas».

En la franja de playa también se prohíbe  la acumulación de desechos sólidos o cualquier otro residuo, pues esto causa problemas higiénicos sanitarios y desvaloriza la imagen turística del lugar.

Las autoridades encargadas de contribuir con la limpieza y cuidado de la zona han ubicado cestos de basura en casi toda el área, pero los bañistas no toman consciencia y arrojan los desperdicios sobre la arena o simplemente destruyen los cestos.
Los pobladores de la localidad abogan por que se tomen medidas contra los irresponsables que incumplen las reglas de protección al Medio Ambiente. María Esther Delgado, vecina de una zona cercana a la playa expresa «si no cuidamos lo que nos ofrece la naturaleza dentro de unos pocos años no vamos a poder gozar de sus beneficios. Los visitantes en los meses de verano ensucian toda la playa con botellas, pomos, latas y otros desperdicios; se puede disfrutar, pero hay que tener consciencia».

¿DAÑARNOS ES EL CICLO?

La contaminación de las aguas interiores y marinas es uno de los cinco problemas ambientales de nuestro país, en las playas del este de la capital es el que más afecta.

En la localidad de Guanabo se encuentra un río de igual nombre, cuya cuenca es de 72 kilómetros cuadrados, la mayor del municipio La Habana del Este.

Con una extensión de 13 kilómetros, este tiene 10 fuentes contaminantes: los residuales de Campo Florido, Caserío de Guanabo, Peñas Altas, Veneciana, la Empresa Industrial Guanabo, la terminal de ómnibus y diversas instalaciones pecuarias existentes en la cuenca.

La licenciada Cayarga precisa que «los principales contaminantes del río Guanabo son: las aguas residuales, los agentes infecciosos, así como los nutrientes vegetales que pueden estimular el crecimiento de las plantas acuáticas, las que a su vez, interfieren en el posterior uso del agua y al descomponerse agotan el oxígeno disuelto y producen olores desagradables. También productos químicos, incluyendo pesticidas y detergentes.

«Este río, añadió, desemboca directamente en la playa y el vertimiento de residuales líquidos ha ocasionado la contaminación bacteriológica de las zonas de baño. De prolongarse esta situación se contaminará el manto freático».

Es importante resaltar la necesidad de revertir con urgencia la situación actual de esta cuenca, pues tributa sobre uno de los principales balnearios de la ciudad y de la salud ambiental de este río depende también la salud de los seres humanos que hacen uso de estas playas.

Con el vertimiento de aguas albañales y productos químicos se va perdiendo la biodiversidad, han desaparecido especies de peces y crustáceos.

Reyna Herrera, graduada en Geofísica y residente en el lugar, recuerda cómo el río hace 30 años no mostraba esas condiciones: «Fue después de la fabricación de la comunidad Peñas Altas, Campo Florido y La Coca que se comenzó a verter los desecho directamente a este, sin medir las consecuencias y los efectos negativos que podría traer para la salud del hombre y del ecosistema en general.

«Hemos notado la pérdida de la biodiversidad de la zona, son muy molestos los fuertes olores que contaminan el aire y las aguas, y lo peor de todo es que esta última se vierte directamente en nuestras playas.

«Nuestra propia irresponsabilidad y la falta de acciones sobre el problema nos hace cómplices y a la vez víctimas de la situación ecológica que afecta a las presentes y futuras generaciones. Sería muy útil la construcción de una laguna de oxidación en la zona, pues evitaría la agudización de los problemas ambientales para el futuro.

«Queremos hacer un llamado a la consciencia de todas las entidades y al Gobierno de nuestro país -afirmó-, para que accionen y se tomen medidas encaminadas a la protección y conservación del ecosistema. Es una responsabilidad de los hombres velar desde hoy por la salud del medio ambiente».

NUESTRO GRANITO DE ARENA

Ivón Cayarga, quien también es integrante del Grupo Sibarimar de Pro-naturaleza, refirió que «somos administradores de dos áreas protegidas de la zonas con alta significación local, los Paisajes Naturales Protegidos Rincón de Guanabo y Laguna Cobre-Itabo, donde trabajamos en coordinación con el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) en la conservación y protección de todos los ecosistemas de la zona como la barrera coralina, las playas y los manglares».

Los estudiantes quieren dar su aporte al cuidado del medio ambiente en su localidad, situación que cobra vida en la secundaria básica Amador López Mosquera, donde se realizan talleres y círculos de interés sobre educación ambiental y se les orienta a los pioneros cómo contribuir a la protección de los paisajes naturales y la limpieza de las playas.

De igual manera, en la comunidad de Campo Florido existe el Círculo de Interés Mi escuela verde con alumnos de cuarto grado de la primaria Vitalio Acuña, cuyo objetivo fundamental según cuenta su instructora Reyna Herrera es «despertar desde edades tempranas el cuidado, protección y valoración de los recursos naturales de nuestra comunidad».

Existen otros organismos que trabajan en la conservación de estos ecosistemas como el Departamento de Geoecología y Paisajes, perteneciente a la Facultad de Geografía de la Universidad de La Habana y la Universidad de Málaga.

De igual manera el Departamento de Protección Costera del Instituto de Oceanología lleva a cabo el proyecto «Análisis actual de los procesos de erosión en las Playas del Este de Ciudad de La Habana. Acciones a ejecutar para la rehabilitación del paisaje costero» y el Instituto de Geografía Tropical, con un programa dirigido por la doctora Odil Durán.

Reyna Herrera nunca olvida un pensamiento de José Martí que expresa: ¡Somos jóvenes, y si no hacemos cuanto la Naturaleza espera de nosotros, seremos traidores!

«Para el Apóstol la Madre Natura era nuestra segunda madre, si nos ofrece a diario todo lo que con millones de años ha construido, ¿por qué arruinarlo con una acción irresponsable?. No permitamos que se destruya un ecosistema tan preciado como las Playas del Este, es deber de todo cubano velar por la protección y mantenimiento de sus patrimonios naturales. Más que hablar tenemos que actuar, hay que convertir las ideas en acciones».

 

CLUB BOXER DE CUBA

CLUB BOXER DE CUBA

LIVHY BARCELÓ VÁZQUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“No comparto el criterio de muchas personas que piensan que tener perros de raza es un lujo. Cuando obtuve mi primer ejemplar canino, yo ni siquiera tenía televisor. Mas, compré el animal porque para mi era una necesidad afectiva. La alegría que nos proporcionan es imposible cuantificarla en metálico”, expresó  Flor Vera Díaz, presidenta del Club de Boxer de Cuba.

“Al morir mi madre, explica, compré un boxer para tratar de animar a mis hijas que aún eran pequeñas. Desde ese momento, surgió mi interés por desentrañar el origen de esa raza. Empecé a indagar y relacionarme con otras personas que tuvieran ejemplares de ese tipo, y  en 1984, con un conocimiento más sólido sobre las características de la raza, y aún sin respaldo legal,  realizamos el primer levantamiento de boxer del país.

“El 27 de diciembre de 1985, con la reorganización de la Ley de Asociaciones, se legitimizan diferentes organizaciones con fines sociales, lo que dio paso para que el 17 de febrero de 1988 se fundara el Club de Boxer de Cuba.”

Según Vera, muchos son los clubes especializados que brindan información a quienes deseen conocer sobre sus perros, pues es necesario fomentar una cultura encaminada al cuidado y desarrollo de la raza canina.

No son pocos los padres que, para satisfacer un capricho de los hijos o premiarlos por las excelentes notas, les regalan una mascota, que en su mayoría son perros. El niño lo ve como juguete nuevo adherido a su colección, con la diferencia que este camina, se mueve y trasmite emociones mediante ladridos, sin necesidad de mando electrónico que ejecute acciones preconcebidas.

Pero esa no es solamente la visión del infante. Los padres, desconociendo las características fenotípicas y genotípicas del animal, lo adquieren pensando que este va a ser un buen amigo para sus hijos. No obstante, si el niño es mordido por el perro o ese manifiesta una actitud agresiva, deciden deshacerse de él sin tratar de entender por qué el cachorro se comporta así.

Llegan los Boxer a Cuba

Según el primer boletín emitido por el Club en el año 1995, esta especie surge en Alemania cuando un grupo de cinólogos intenta, mediante el cruce entre el Bullenbesisser y el Bulldog, obtener una nueva raza que tuviese movimientos perfectos, fuerza, sustancia refinada, en esencia, un animal corajudo, equilibrado, inteligente, y poseedor de un potencial ideal para la defensa.

También trabajaron en la línea genética de los progenitores del Boxer, y  en función de obtener un perro de vigilancia, eliminaron el exceso de blanco del Bullenbesisser y disminuyeron la pesadez  del Bulldog, pues ese color no interesaba a los cinólogos por un problema de identificación. Así, quedó como máximo en la norma actual, un tercio del cuerpo del animal.

El Boxer es enérgico, de tamaño medio, de estructura corta y complexión cuadrada con sólidos huesos. Sus músculos son delgados, posee movimientos ágiles y llenos de fuerza. Tiene el pelo corto, brillante y bien pegado a la piel,  y su peso oscila entre 30 kilogramos para un macho de 60 centímetros, y 25 para una hembra de 56. En cuanto a su carácter, se manifiesta como un animal dócil, leal a su amo, inofensivo y un excelente guardián, poseedor de un temperamento alegre y amigable.

Esta raza no es autóctona de nuestro país, por eso la especialista Flor Vera explica: “Concluida la segunda guerra mundial, Estados Unidos compra el primer boxer a Alemania, y en los años 55 y 56, del pasado siglo, familias aristócratas habaneros viajaron a tierras norteamericanas para conseguir ejemplares. A partir de entonces  comienza la expansión de la raza en nuestro país.

“Después del triunfo de la Revolución muchas personas adineradas abandonaron Cuba, unos se llevaron a sus perros y otros los dejaron a merced de los criados, quienes no tenían la preparación adecuada para cuidar a estos animales. Poco a poco se perdieron los conocimientos cinológicos que habían incorporado algunos hombres a su cultura canina. Digo algunas, porque en aquellos tiempos criar perros de raza no era un hobby para pobres”.

El Club cubano

La también fundadora del Club, considera importante que las personas se acerquen al centro antes de adquirir el animal, a fin de conocer sus orígenes, gustos, y padecimientos más frecuentes.

Esa institución no gubernamental se dedica, en primera instancia, al mejoramiento y perfeccionamiento del estándar de la raza mediante el cruzamiento selectivo, valorando las características fenotípicas y genotípicas del animal y utilizando los procedimientos establecidos, a saber, pruebas estadísticas, pruebas de confirmación (estructura–morfología) y pruebas de caracterología, entre otras.

El Club posee una vasta bibliografía a disposición de sus afiliados, además imparte conferencias y propicia reuniones con especialistas de la salud y prevención de las enfermedades en los animales. La institución cuenta con un área de entrenamiento, la cual realiza sus actividades todos los domingos a las 9 de la mañana en el Parque Metropolitano. Allí se preparan los atletas caninos que participarán tanto en competencias nacionales como internacionales. De esos entrenamientos han salido campeones mundiales de la talla de Wovankan Wilow, monarca internacional, y de la titular nacional Fama Arquis De Futuro.

Flor alerta a todas aquellas personas que en ocasiones compran cachorros a vendedores eventuales, e incluso pagan grandes sumas de dinero por perros  que carecen del pedigree, que legitimen su raza, por lo cual pueden no tener en la casa a un auténtico Gran Daneses o un Cocker Spaniels. 

Otro de los miembros del Club con más años de experiencia es Evelio A. Mendoza Sánchez, quien nos cuenta lo que ha significado para su vida estos 20 años de trabajo, primero como asociado y después como vicepresidente: “El Club me ha brindado mucha cultura canina. He tenido la oportunidad de trasmitir mis conocimientos a otras personas y eso es lo mejor de todo.”

El que ama de verdad a un animal no puede quedarse a la sombra del conocimiento. Debe batallar por alcanzarlo, para hacer  más placentera la vida. Se dice que el perro es el mejor amigo del hombre, entonces, por qué no luchar por él.

Clasificación: Reportaje estándar.

HUELLAS EN LA MEMORIA

HUELLAS EN LA MEMORIA

Como consecuencia de la tenencia irresponsable de perros peligrosos, varios habaneros cuentan hoy dolorosos pasajes de sus vidas.

ANEL REGUERA PUENTE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una tarde, el pequeño Bryan baja de su casa en la calle San Miguel. Mueve una jabita de pan como haría con un rehilete. Todo es juego a sus nueve años. Abajo, un joven sostiene a su perro mediante la correa. Al pasar por su lado el animal se lanza al brazo del niño. A pesar de la evasiva, el pequeño no puede evitar la mordida. A la voz de “Niña, suelta” de su dueño, la Staffordshire se aleja. Pero ya es tarde.

“Llegamos al Pediátrico de Centro Habana, el niño chorreaba mucha sangre”, recuerda su madre. En curaciones le suturaron la herida con la poca piel que sobraba en su brazo derecho. Al día siguiente tuvimos que volver. La herida olía muy mal, estaba infestada”.

Según supimos, Bryan necesitó los servicios de la terapia intermedia hasta que rebasó el peligro para su vida. “Ahora le tenemos pánico a los perros, cuando los veo pasar a mi lado me quedo paralizada”, dice la abuelita y agrega: “A Bryan no le quedó ese temor, hasta quería traer uno de los cachorros de la propia Niña para el apartamento”.

Hoy la familia vive con el recuerdo y Bryan con una huella en su piel. Todos se preguntan una y mil veces por qué el joven no bajó a la calle su perro con bozal.

Gravedad de las heridas

La doctora Dinora Matienzo Dicviño, especialista que atendió a Bryan en terapia intermedia a su llegada al Hospital Pediátrico de Centro Habana, explica los riesgos a que estuvo expuesto el niño:

“Llegó con un gran desgarramiento del músculo de su brazo derecho. Pueden considerarse heridas graves porque hubo pérdida de tejido, lo cual provocó que fuera trabajoso suturarlas y unir la zona afectada ya que faltaba piel”, recalcó. Narró, además, que la herida se infestó y hubo que cambiar el antibiótico por uno de amplio espectro, incluso se manejó el criterio de amputar el miembro.

Según la pediatra, se le administraron altas dosis del medicamento intravenoso hasta que cesó el peligro para su vida: “Durante los cinco días que estuvo en terapia intermedia, su brazo mostró una marcada impotencia funcional. Posteriormente necesitó de los servicios de rehabilitación para estimular la movilidad de su brazo”.

Bryan estuvo un total de 14 días hospitalizado. Cuando conversamos con la doctora ya el niño estaba de alta, pero nos interesamos por su futuro.

“Existen varios riegos en este caso. Es preciso observar la evolución de las heridas, corren riesgo de infestarse, o no lograr una correcta cicatrización ante la pérdida de tejidos. También pueden quedarle cicatrices. Ahora lleva un tratamiento con fisioterapia”, manifestó.

Cicatrices en la memoria
 
“Me encontraba en la cocina cuando entró la perra, estaba suelta en el pasillo jugando con un vecino,” narra Emma. El ejemplar, también de la raza Staffordshire, fue directo a morderla.

Mi hija estaba cerca de mí, rememora mientras se le entrecorta la voz. Al oír los gritos, el hijo baja rápido de la barbacoa y ve cómo su madre es sacudida por el animal de anchas mandíbulas: “Fue mi hijo quien logró quitármela de la pierna, por poco le muerde los testículos. Luego vi como masticaba el pedazo de piel que me arrancó”.  

Emma ha relatado la historia en innumerables ocasiones y aún no deja de conmoverse, a pesar de haber transcurrido ya varios meses de los acontecimientos.

Sin perder tiempo, sus hijos y los dueños del animal la trasladaron al policlínico Joaquín Albarrán. “Recuerdo que me atendió el doctor Héctor y nos dijo que nunca había asistido otro caso como el mío. Los conocía por referencia de otros compañeros. Estuve 45 días sin trabajar en la casa”.

¿La irresponsabilidad queda impune?

“Existe una alta incidencia de mordeduras por estos perros, a causa de la imprudencia de sus dueños. Producto del descuido de los propietarios que no sacan a sus animales con bozal y correa a la calle, y no tener las condiciones idóneas para criarlos, han aumentado esos incidentes a cifras considerables en los últimos tres años en la capital”, comentó el médico veterinario Jesús Cairo, responsable provincial del programa de Zoonosis.
 
“Lamentablemente no hay ninguna ley para sancionar la aptitud irresponsable de los dueños”, precisó el especialista.

Sin embargo, en estos casos la ley sanciona, según el fiscal jefe municipal Lázaro Guzmán Díaz, en declaración para el periódico Guerrillero, de Pinar del Río. La mordedura de los perros podría ser un delito de lesiones. El Código Penal lo recoge en el Artículo 272 para las graves, y el Artículo 274 si no son graves, expuso el letrado.

El acto de los animales no se sanciona, añadió, sino la conducta que se condena es la de las personas. Por tanto, si se demuestra que el ciudadano no podía prever la posibilidad, no hay delito.

Pueden darse dos casos, explicó. El primero, cuando el dueño da la orden de ataque contra la persona. Ahí sí sucede un delito de lesiones intencionalmente. En el otro caso, que el animal muerda a alguien sin que el dueño tenga participación directa, pero responde a una negligencia porque lo tiene en la calle suelto y sin bozal.

En ese acápite, continuó el jurista, podría haber delitos de lesiones, pero por imprudencia, porque el dueño puede prever la posibilidad de que se produzca el incidente, según aparece en el Artículo 9.3 del Código Penal.

La sanción de los delitos mencionados sería de tres meses a un año de privación de libertad, o multas de 100 a 300 cuotas, o ambas, agregó.

Educar no solo a los perros... 

Según la doctora Miriam Cruz, responsable del programa nacional de Zoonosis,  “los Staffordshire son perros tranquilos que no agraden a las personas, pero sabemos que existen dueños que los entrenan desde pequeños para pelear y ahí es cuando cambian su actitud y se vuelven agresivos”.

El doctor Walfrido López, médico veterinario de la Clínica de Animales Afectivos de la Avenida Carlos III, explica las características del can: “El Staffordshire-Terrier americano es un perro degenerado de la raza Bull-terrier Inglés, que luego fue llevado a los Estados Unidos. Era utilizado para el arreo de ganado. Pero es un perro dócil, de naturaleza noble. Si desde cachorros son bien educados, puede ser el animal más tierno del mundo”.  

Valen estas opiniones de los especialistas y hagamos realidad modificada el viejo refrán legado de los abuelos: “El perro es uno de los mejores amigos del hombre”. El primer amigo ha de ser el hombre mismo.

Clasificación: Reportaje estándar.


 

¿QUÉ QUEDA DE LAS TRADICIONES?

¿QUÉ QUEDA DE LAS TRADICIONES?

El barrio de Pogolotti tiene sólidas raíces que a través de la historia sus habitantes han luchado por mantener, sin embargo, es triste el presente.

YUSLAIME PUIG RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 
El 24 de febrero es un día de gran significación para todos los cubanos y en especial para los habitantes del barrio de Pogolotti. En esa fecha, del año 1911, se hizo entrega de mil casas a obreros de diversos sectores, quedando establecido el primer barrio obrero de Cuba y América Latina. Al fundarse recibió el nombre de Remedios, pero sus habitantes siempre le llamaron Pogolotti, en homenaje a Dino F. Pogolotti, ingeniero constructor de la obra.  

Desde ese trascendental momento la fecha pasó a ser motivo de celebración. Cada año las cuadras eran adornadas de manera individual y en todas se iban desarrollando diversas actividades, los niños se reunían en la casa donde fue puesta la primera piedra y desfilaban por todo el barrio, se celebraba un pequeño concurso para seleccionar a la jovencita que se coronaría reina de la celebración, quienl, además de ser bella, debía ser buena en los quehaceres del hogar, cariñosa, educada, inteligente y, sobre todo, humana.

Los vecinos contribuían a conformar una canastilla que era entregada al primer niño que nacía este día. Además, salía una conga conformada por los propios obreros que recorría cuadra por cuadra. Años después, con el triunfo de la Revolución y la constitución de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), se desarrollaban ferias que ofertaban artículos para el hogar, comidas, pipas de refresco y cerveza, plan de la calle para los más pequeños y se seleccionaba la mejor cuadra engalanada. 

Perdiendo las tradiciones

La juventud de hoy conserva muy poco de este hermoso legado. Por no ser demasiado radical en aseverar con angustia, que nada queda.
Martha Rodríguez, hija de un fundador del barrio, comenta con tristeza y nostalgia que, en sus años de juventud, el mes de febrero era esperado con ansías y muchos preparativos. Todo lo contrario de hoy, que se ha resumido a crear un espacio para la venta de bebidas alcohólicas que, en gran medida, propende a que se facilite la ocurrencia de indisciplinas sociales.

El mismo criterio comparte Caridad Rodríguez, de 65 años, para quien las fiestas actuales no tienen nada de atractivo. Asegura que antiguamente los vecinos participaban activamente, la conga salía y detrás se podía ver a los habitantes de la comunidad con gran alegría y ánimos de festividad. Durante tres días las calles eran un hervidero de personas no solo del barrio, sino de  lugares remotos.

“Las fiestas no tienen originalidad, no existe nada que las diferencien de cualquier actividad de la capital. Internamente no se da la debida promoción y me refiero específicamente a que los jóvenes no conocemos la historia que se guarda detrás de esta fecha. Sin mencionar la pérdida de algunas tradiciones que solo conocemos por referencias de nuestros abuelos y padres”, afirmó Lesly Ramírez.

Kenia Argudín, 44 años, dice no sentirse parte de las fiestas, a pesar de haber vivido durante toda su vida en el lugar. “La razón por la cual se celebra ya muchos ni la conocen, además de que cada día aumenta el nivel de violencia e indisciplinas sociales de toda índole por parte de las personas de otros barrios que acuden a las actividades.”

La presidenta del Consejo Popular, Odalis Veranes, plantea no estar de acuerdo con continuar  realizando de esta manera las actividades, pues solo causan molestias a los vecinos de los alrededores y provocan indisciplinas en la localidad. Opina que el plan de actividades tiene que estar en función de los intereses de la comunidad y tratar de lograr una recreación sana y sin violencia.

Danaysi Ramos, de 19 años, considera que las fiestas son solo un espacio para la violencia: “Los jóvenes no conocemos la historia del barrio, ni tan siquiera, cuántos años se cumplen, solo conocemos que es el primer barrio obrero de Cuba.”

“Las fiestas no deben desaparecer, ya que forman parte de nuestras tradiciones. Ahora pienso que la organización, en cuanto a la diversidad de las actividades, debe ser concebida de manera diferente, tratando de lograr vincular más a los jóvenes y a toda la comunidad para que se sientan parte de ella”, expresó Dayana Junco, estudiante de segundo año de Derecho.

Mercedes Abreu, socióloga del Taller Comunitario del Consejo, plantea  que las fiestas actuales han perdido calidad, no responden a los intereses de los habitantes del barrio, se destina muy poco presupuesto, lo que demuestra que se organizan por puro formalismo. Piensa que las actividades deberían hacerse extensivas a todas las cuadras con el propósito de rescatar juegos tradicionales, realizar concursos, premiar a la cuadra mejor galardonada y así hacer participe a los vecinos, quienes están molestos por la venta excesiva de bebidas alcohólicas y el aumento anual del nivel de violencia. Es importante mencionar que el proyecto de las actividades lo presenta el Municipio de Cultura y se discute con los dirigentes del  Consejo Popular.

El rescate de las tradiciones es un factor de vital importancia para el mantenimiento de la identidad de los pueblos. En la medida que los jóvenes conozcan su historia y sus raíces serán capaces de luchar y defender las conquistas alcanzadas por sus antepasados. A pesar de que en nuestro país continuamente se realizan acciones encaminadas a evitar la pérdida de las tradiciones, es un fenómeno que se ha ido enraizando en la sociedad.

Urge encontrar una solución. No puede ser que el olvido se convierta, precisamente, en una tradición. En una pésima tradición. Una antitradición.

Clasificación: Reportaje estándar.

RECUPERAR ES GANAR

RECUPERAR ES GANAR

El Almendares es mucho más que un río y un parque, es parte del oxígeno que respira la ciudad.

YENIA MATOS HENRÍQUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¿A quién no le gusta huir de vez en cuando de un agitado día citadino y sentarse a la sombra de los árboles y a la orilla de un río para disfrutar del fresco que brindan? Y si a esto se suman las aves con su trinar y la gran magnitud de colores que pone a nuestra disposición el paisaje, pues se completa el descanso que  habíamos ido a buscar allí, al Parque Almendares.

Mercedes Hernández, asidua visitante del lugar afirma que “es el lugar ideal para un momento de tranquilidad y de sosiego”.

“El fresco que brindan sus árboles es como para no abandonar nunca el parque, sobre todo en verano”, asegura Gerardo de la Cruz, otro de los habaneros que lo visita.

Sin embargo, estas favorables palabras no son las únicas opiniones acerca del lugar. Últimamente ya no es tan disfrutable. El río, que sirve de basurero para muchos de los ciudadanos que viven cerca y además al que va a parar buena parte de los desechos de los centros cercanos, se ha convertido en una canal  maloliente y sucio.

“Es una pena que el río y el parque estén tan sucios, el sitio es precioso y como centro recreativo es fabuloso”, comenta José Sánchez, visitante del parque.

Un poco de historia

El parque Almendares pertenece al conocido Gran Parque Metropolitano de La Habana y cuenta con una extensión de 700 hectáreas y una longitud que incluye los 9.5 km del río Almendares. El Gran Parque Metropolitano fue creado por iniciativa de Fidel Castro Ruz el 29 de septiembre de 1989 y compone el llamado cinturón verde de la ciudad junto al Jardín Botánico Nacional, el Zoológico Nacional, el Parque Lenin y el recinto ferial Expocuba.

Pertenecen al Gran Parque el antiguo Jardín Botánico Nacional, el Bosque de La Habana, los jardines de la Tropical, los jardines de la Polar y la Loma del Husilllo, considerados lugares simbólicos de nuestra identidad. Se caracteriza también por el asentamiento poblacional que cerca de él existe, casi 200 mil personas en los barrios de El Husillo, Pogolotti, La Guayaba, El Fanguito, Cantarrona y Puentes Grandes.

El Almendares es, además, área de recreación no solamente para niños, sino también para adultos. Como parte de las actividades que brinda se hallan los  conciertos, las charlas de educación ambiental, los servicios gastronómicos, entre otros.

¿Qué ocurrió?

Los ciudadanos comenzamos a perder uno de los lugares más hermosos y más importantes en cuanto al equilibrio ecológico de la ciudad. Las principales causas son los problemas en las instalaciones de los alcantarillados, que propician que los desechos de al menos 100 mil personas vayan a parar directamente a sus aguas, y la deforestación a la que se sometió el parque a consecuencia de la urbanización en épocas pasadas, que casi  acabó con la maravillosa vegetación que en el parque existía: ceibas, algarrobos, pinos, cedros, aves migratorias, especies exóticas introducidas, reptiles, anfibios e insectos.
 
Un estudio que se realizó a esa fuente acuática reveló unos 87 focos contaminantes que son, actualmente, la Industria de Materiales de la Construcción, o sea, la concretera Perdurit y el hospital Joaquín Albarrán, localizados justo en el centro del Gran Parque Metropolitano, donde antes estaba el antiguo Jardín Botánico de La Habana. Se podrían mencionar también los 230 centros de todo tipo: escuelas, cafeterías e industrias que atraviesan el Parque.

No escaparon de culpas las indisciplinas sociales. Muchos creían y todavía creen que el río es un basurero y todo lo que tienen a mano pasa a formar parte de sus aguas que se ensuciaban cada vez más.

Nunca es tarde si la dicha es buena

¿Qué concebir ante lo que podría ser un gran desastre? No quedaba otra que proponer medidas y, por supuesto, llevarlas a cabo de inmediato. Es por eso que especialistas, científicos, biólogos, químicos, ingenieros hidráulicos y ambientalistas han comenzado un proyecto que los reúne a todos en pos de una meta común: recuperar el parque Almendares.

El verano pasado se puso en marcha el plan. Este consiste en dragar el río para suprimir la suciedad, depurar las riberas y aumentar su caudal. Los trabajos serán financiados, principalmente,  por la cooperación de un proyecto internacional y tendrá por costo un valor superior a los 300 mil dólares, cantidad de dinero que, a juicio de muchos, nunca será  gasto grande si de salud se trata.

El dragado comenzará en La Puntilla, desembocadura del río, y se extenderá hasta el puente de la calle 23, una de las principales avenidas de la ciudad. Se utilizarán equipos especiales que actuarán en los márgenes, lo que evitará inundaciones por lluvias en El Fanguito, conocido barrio habanero.

Manos calificadas hacen falta para la realización de un trabajo de este tipo y ¿quiénes mejor que los especialistas en esta labor? Será entonces el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos el encargado de la instalación y rehabilitación de plantas de tratamientos de aguas residuales que utilizará tanto componentes de fabricación cubana como otros importados.

También se echó a andar una moderna, pero sin dudas efectiva, procesadora de residuales, localizada en el circuito de la autopista este-oeste, área conocida como María del Carmen. En planes está la construcción de otra planta de tratamiento de desechos en el barrio de Puentes Grandes, complemento muy necesario y por supuesto, eficaz también.

Pero de nada vale hacer si lo que destruye no desaparece. Es por eso que otras de las medidas que se adoptarán serán la restitución de la planta del hospital Joaquín Albarrán, uno de los principales centros que causan daños al río y la garantía de los alcantarillados por parte de la entidad de Recursos Hidráulicos.

No quedan fuera del proyecto unas 23 brigadas de saneamiento manual del río, las cuales eliminan algunas plantas perjudiciales de las orillas y de los afluentes. Se ha procedido también a la siembra de árboles maderables, frutales y el bambú, planta que paraliza la erosión de los suelos en las orillas del río. Esta tarea no corresponde a estos obreros solamente, la podríamos cumplir  todos, como parte fundamental de la ciudad y de quienes dependerá que el Almendares sea limpio y de nuevo seductor, atractivo, encantador.

¿Qué dicen los ciudadanos?

La población, jueza fundamental cuando se trata de la propia ciudad y sus problemas, opina a favor de todo este proceso de recuperación del Almendares y el parque de igual nombre. Ya se tenía ese lugar para diversión y disfrute, pero la limpieza es primordial para una diversión y disfrute más pleno.

Emma López Castellanos, capitalina y visitante del parque, opina que “es lo mejor que pudieron haber hecho, el parque siempre ha sido uno de los lugares más lindos de la ciudad. Su recuperación significa mucho para todos los habitantes de La Habana”.

Jackeline Hernández Viera, también capitalina y vecina del lugar, considera que “la recuperación del parque significa un lugar más de esparcimiento y recreación para los niños, el lugar también es fundamental para la producción de oxígeno en la ciudad, rodeada de muchos contaminantes”.

Igual opina Isabel Trueba Llampay, vecina del lugar: “Habíamos comenzado a perder el parque, ahora hay esperanza de recuperarlo y de tenerlo nuevamente para el descanso y disfrute de la población en general”.

Necesario es repetir que la limpieza del río y, por lo tanto, del parque depende, en mayor medida, de los habitantes de la ciudad. Respetar lo que se ha hecho es respetarnos nosotros mismos. Cuidemos la naturaleza y estaremos cuidando nuestro bienestar.

Clasificación: Reportaje estándar.