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Teoría-Trabajos docentes

GÉNESIS A DEBATE

GÉNESIS A DEBATE

Tema: Ingrid Bachmann Cáceres, periodista y profesora de la Pontificia Universidad Católica de Chile, expresa que la fuente informativa constituye uno de los elementos fundamentales en todo proceso periodístico. De ella extrae el periodista la materia prima con la cual procesa el producto informativo que se servirá, posteriormente, a las audiencias. Esto tiene un resultado importante para el periodismo: para el reportero la mayoría de las noticias no son lo que ha pasado, sino lo que alguien dice que ha pasado, y es crucial en ese sentido la elección de esas fuentes y su continua ampliación.

ANIA TERRERO TRINQUETE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Las fuentes de información son imprescindibles en el periodismo en cualquiera de sus formas –radio, televisión, prensa escrita- para tratar disímiles temas”, afirmó Fabiola López, corresponsal del canal TeleSUR en Cuba. Realmente, sin ellas es imposible construir una noticia” (EP, 2014).

A tono con este juicio, Ingrid Bachmann Cáceres, periodista y profesora de la Pontificia Universidad Católica de Chile, expresa que la fuente informativa constituye uno de los elementos fundamentales en todo proceso periodístico. De ella extrae el periodista la materia prima con la cual procesa el producto informativo que se servirá, posteriormente, a las audiencias. Esto tiene un resultado importante en el periodismo: para el reportero la mayoría de las noticias no son lo que ha pasado, sino lo que alguien dice que ha pasado, y es crucial en ese sentido la elección de esas fuentes y su continua ampliación.

En definitiva, volvemos al punto primero, es a partir de las fuentes que se construye la noticia. Las fuentes informativas determinan la valía y la trascendencia de un texto periodístico. Ellas facilitan la información en cualquiera de sus formas (documental o viva, histórica o actual) desde diversos ángulos o perspectivas. El periodista, solo con la observación, no puede medir la complejidad de los sucesos. En ellos confluyen inevitablemente varias voces que pueden llegar a ser, incluso, contradictorias.

Pero empecemos por el principio. ¿Qué es una fuente informativa? Según Herbert Gans, Profesor Emérito en Sociología de la Universidad de Columbia, Estados Unidos, son “todas las personas que el periodista observa o entrevista (...) y las que proporcionan únicamente las informaciones de base o los apuntes para una noticia” (1979).

Para Gloria Carrizo Sainero, Profesora Titular de la Universidad Carlos III, de Madrid, “se consideran fuentes de información a los materiales o productos, originales o elaborados, que aportan noticias o testimonios a través de los cuales se accede al conocimiento, cualquiera que este sea” (1994).

Mientras tanto, Arturo Martín Vega, Profesor Titular de la misma universidad, afirma que “se entiende por fuente todo vestigio o fenómeno que suministre una noticia, información o dato” (1995).

En resumen, una fuente de información es toda persona o documento que conciba, domine, provea o traslade información. A partir de este análisis podemos completar que asociados a las mismas hay dos elementos muy importantes: el vocero o portador (quién lo dice) y el mensaje en sí (qué se dice).

Analizando el asunto desde un punto de vista más cercano al periodismo, las fuentes son las encargadas de facilitar diferentes puntos de vista en torno a un suceso o fenómeno en aras de lograr, si no objetividad absoluta, por lo menos honestidad profesional.

En ese sentido, Mayra García Cardentey, corresponsal del diario Juventud Rebelde en Pinar del Río, aseguró que “es necesario trabajar a partir de estrategias de fuentes bien pensadas y a veces, los periodistas cubanos no lo hacemos. Proyectamos un trabajo y pensamos en una o en otra persona específica, pero no organizamos realmente una estrategia. No hacemos un estudio de factibilidad, variedad y calidad informativa (EP, 2014).

“En una buena parte de los casos, acudimos a las fuentes más jerárquicas –ministros, especialistas, jefes de grupos empresariales-  y estas son muy importantes, pero también hay que tener en cuenta a aquellas fuentes aparentemente "menos importantes" como las secretarias, los obreros, los jefes de producción, que brindan otros elementos. Eso le ofrece al trabajo multiplicidad de miradas y mayor apego a la realidad”.

Al respecto, Fabiola López agregó que “en TeleSUR, según la carta de estilo, las notas de dos minutos han de tener como mínimo entre dos o tres fuentes. Evidentemente, es importante que haya varios entrevistados y que provengan de diferentes sectores.

“Así debe ser con el periodismo en general. El periodista tiene que cultivar las fuentes con la responsabilidad y la ética necesarias para hacer un buen periodismo y que no haya conflictos a la hora de ejercer la crítica” (EP, 2014).

Retomando a Bachmann Cáceres, esta asegura que la noticia se expresa como un relato reformulado, recreado y reconstruido a partir de los dichos y escritos de otros –claramente las fuentes-. Y señala que estos pueden sufrir una serie de transformaciones retóricas y lingüísticas –intencionales o no- a la hora de redactar la información (2013).

Naturalmente, entran en escena ahora otros conceptos. Entre ellos, la ética periodística, pues el límite entre la transformación y la manipulación de la información es –en determinados contextos-casi invisible.

Un periodismo responsable tiene que, en primer lugar, “ceñirse a esa gran sombrilla que es la ideología de la sociedad a la que se pertenece”, asegura la Doctora Iraida Calzadilla, Profesora Titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. En función de esto, debe adaptarse a la política editorial del medio en que trabaje y ser, ante todo, ético a la hora de redactar la noticia, el reportaje o cualquier otro trabajo (2014).

Pepe Rodríguez, profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Barcelona, afirma que el uso dado a las fuentes marca la diferencia entre un trabajo informativo y uno interpretativo o investigativo. En los primeros, el periodista básicamente se limita a reproducir de manera literal, mecánica, la información brindada por las fuentes. Pero en los segundos somete los datos que recoge a un proceso de análisis, que incluye contrastar o cruzar la información de fuentes diversas sobre un mismo tema.

Refiriéndose a la importancia de contrastar las fuentes, Andrés Machado Conde, periodista de la emisora Radio Rebelde, señaló que “obtener la mayor cantidad de criterios con respecto a determinado asunto y hacerlos converger es muy necesario a la hora de llegar a conclusiones. Y esto hay que verlo, por ejemplo, en la historia. Un periodismo que nos está faltando por estos días. Se repite mucho que a inicios de 1878, fines de la Guerra de los Diez Años,  las tropas cubanas estaban completamente desmoralizadas. Sin embargo, basta con echarle un vistazo a las estadísticas de la época –una importantísima fuente documental- para darse cuenta que en esos meses los españoles tuvieron la misma cantidad de bajas que en los nueve años anteriores juntos.

“Entonces, ¿quién provocó tantas bajas si los cubanos estaban todos desmoralizados? Evidentemente, hay un conflicto ahí que no se hubiera descubierto sin el contraste de fuentes. Así tiene que suceder con cualquier análisis periodístico que se haga tanto de la actualidad, como del pasado” (EP, 2014).

En resumen, las fuentes son casi la génesis del periodismo. Sin ellas es prácticamente imposible generar productos periodísticos. Por tanto, es fundamental tratarlas con cuidado y respeto en aras de mantener una postura éticamente correcta. En definitiva, el trato dado a una fuente define el tipo de periodista que se es y también, el tipo de persona.

Bibliografía:

Documentales:

Bachmann Cáceres, Ingrid. Estudio en la prensa económica: La contaminación del discurso periodístico. Página Web de la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile. 2013. En:

 http://comunicaciones.uc.cl/

prontus_fcom/site/artic/20051219/pags/20051219120722.html)

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clase. Curso académico 2013- 2014. Facultad de Comunicación. Universidad de La Habana.

Carrizo Sainero, Gloria. Manual de fuentes de información, CEGAL, Madrid, 1994.

Gans, Herbert. Deciding what New is. A Study of CBS Evening News, NBC Nightly News, Newsweek and Time Pantheon, Books, New York, 1979.

Martín Vega, Arturo. Fuentes de información general, Trea, Gijón, 1995, p. 32.

Web de Pepe Rodríguez. El proceso de búsqueda de fuentes (http://www.pepe-rodriguez.com).

Profesora consultada:

Mayra García Cardentey, profesora y corresponsal del diario Juventud Rebelde en Pinar del Río.

Periodistas consultados:

Andrés Machado Conte, periodista de la emisora Radio Rebelde.

Fabiola López, periodista del canal TeleSur.

RIVAS PONE LOS DIARIOS ARRIBA

RIVAS PONE LOS DIARIOS ARRIBA

Tema: Fernando Rivas Inostroza, profesor y académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, acuña que los diarios son una fuente importante, pues suelen reunir en poco espacio y en forma casi compendiada mucho de lo sucedido a través del tiempo o, mejor dicho, la forma en que sus redactores vieron pasar la marcha de los acontecimientos. Sin embargo, son frágiles y están expuestos no solo al error, sino que invariablemente al filtro con que sus redactores no solo ven o vieron, sino que muchas veces también desean o desearon transformar la realidad.

JOSÉ ANTONIO RIGUAL DÍAZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El gran periodista cubano José Martí escribió que el sol, aunque tanto alumbra, tiene manchas, y que los agradecidos hablan de su luz, mientras los desagradecidos, no hablan más que de las manchas.

Los diarios, los buenos diarios, pudieran ser soles no exentos de la crítica de sus detractores, pero lo cierto es que también existen personas dispuestas a defenderlos por su utilidad. Una de ellas es Fernando Rivas Inostroza, director del Departamento de Periodismo de la Universidad Católica de Valparaíso, en Chile.

Este teórico y profesor plantea que pese a que están expuestos al error y al filtro de la subjetividad de los redactores, los periódicos poseen entre otras virtudes la capacidad de reunir en poco espacio mucho de lo sucedido a través del tiempo.

Rivas no solo es un teórico, sino que refleja esa buena vocación de servicio que debe acompañar a cada periodista. Sin conocerme, accedió a responder, vía correo electrónico, cuestiones del periodismo impreso, su status actual y un juicio acerca de su posible futuro.

-Profesor Rivas, usted plantea la premisa de que

“los diarios son una fuente importante, pues suelen

reunir en poco espacio y en forma casi compendiada

mucho de lo sucedido a través del tiempo o, mejor

dicho, la forma en que sus redactores vieron pasar

la marcha de los acontecimientos. Sin embargo, son

frágiles y están expuestos no solo al error, sino que

invariablemente al filtro con que sus redactores no solo

ven o vieron, sino que muchas veces también desean o

desearon transformar la realidad.”¿Podría decir en

qué ideas se basa para considerar a los diarios

entre las principales fuentes de información?

Los diarios son y han sido importantes porque contienen una información razonada, precisada con el rigor propio que exige la permanencia del texto escrito, posible de ser revisado y sometido a evaluación permanentemente o al menos durante el período de vigencia de la noticia.

Los diarios han sido por excelencia el espacio no solo de la información cotidiana sino también de la reflexión y de la propuesta de mundos posibles, para tomar el concepto de Miguel Rodrigo Alsina. En este sentido, los diarios han sido fuente y nutriente de visiones ideológicas acerca de cómo debe y puede constituirse una sociedad. En este sentido, son plenamente reflexivos, opinantes y modeladores de buena parte de la opinión pública.

Además, ellos suelen marcar la pauta de la agenda noticiosa, dirigiendo indirectamente la cobertura y enfoques de otros medios, particularmente de la televisión, donde los reporteros suelen revisar tempranamente la prensa escrita para imponerse de sus noticias y es habitual que de allí saquen ideas o subtemas de lo publicado.

-¿Qué inconvenientes identifica en

la penetración de la subjetividad del

redactor al escribir la noticia?

Primeramente, estimo que toda cobertura periodística es subjetiva y que en definitiva ésta depende del marco valórico, ético e ideológico del periodista, fundado principalmente en su biografía y en sus experiencias de vida. En este contexto no temo a la subjetividad. Al contrario, creo que es un hecho que se debe reconocer.

Derivado de esto, entonces, lo que sí creo fundamental es que el periodista informe sobre la base de su verdad, esa verdad que él ha construido y que la sociedad le valida cada día. Desde este punto de vista, el tema tiene finalmente un fundamento ético.

Es decir, el periodista debe ser responsable de lo que publica, debe defenderlo y respaldarlo. Como se dice, "meter las manos al fuego" por lo que publica. No creo en la objetividad. Para mi ese es un constructo ideológico que pretende ocultar esto que te digo y sustentar la existencia de una única verdad, la del medio, incuestionable, porque se trataría de un espejo de la realidad.

Esto no es más que un artilugio, que no se funda en los hechos, y que tiende a instalar un sistema de dominación cultural, mental o simbólico respecto de una realidad que es diversa, heterogénea, inasible y multifacética.

Ahora, en la construcción de esta verdad, el periodista puede ciertamente recurrir a virtudes cardinales como la prudencia y al ejercicio de un equilibrio de fuentes, en el sentido de hacer hablar a varios protagonistas en relación a un hecho y mostrar una versión ponderada de los mismos. Pero estos son mecanismos de ejercicio profesional que tienden a asegurar cierta imparcialidad ante los hechos, que obviamente no es plena y menos absoluta.

Es un proceder deseable y sugerible. Pero este depende en definitiva del periodista y reitero de su marco ético. Por último, al menos, en el sistema que impera en Chile, cabe suponer que hay también un control por parte de los otros periodistas y de los medios, al existir varias posibilidades distintas de información. De modo que la validación y control de la subjetividad puede tener como mecanismo de regulación al propio gremio y las preferencias y juicios de la opinión pública.

-¿Potencialidades que ve en los diarios para

cambiar la realidad que explican o denuncian?

¿Cómo cree que pueden lograrlo?

Me remito en esto a la primera pregunta. Tienen posibilidades de influir en la opinión pública. ¿Cuánto y de qué modo? No lo sé. Creo que es a largo plazo y sobre la base de la constitución de un prestigio y ascendiente que se logra en el tiempo.
Me remito en esto a Kapucinsky, reconocido como el mejor reportero del siglo XX, quien estima que sí influyen los medios, pero sin saber su cuantía y a través de qué mecanismos.

Es indudable que TheTimes ha influido en la formación del ciudadano inglés; que lo mismo sucede con otros grandes diarios europeos y por ejemplo con The New York Times, en Estados Unidos, con El Mercurio y La Tercera, en Chile; Clarín y La Nación en Argentina o El Comercio en la República de Perú.

Sin duda y ese ha sido su rol, formar y definir parte de la opinión pública. Ellos, obviamente, tratan y han tratado de dirigir la intención de voto de la ciudadanía en las elecciones. Tienen sus favoritos, aunque traten de esconderlo. Ahora, de que efectivamente logren movilizar determinada cantidad de votos, eso es materia de estudios.

-Ante la aparición de la prensa digital,

¿considera que desaparecerá la prensa escrita?

No, creo que pueden convivir. La prensa de papel debiera tornarse exclusiva y de pensamiento de alto vuelo en los fines de semana particularmente. Como tal se ha ido desplazando hacia el mundo digital y el papel actual son las pantallas de computadores. Es lo natural. Estamos en un proceso de ajuste y ha sido el gran tema de la década. La subsistencia de los diarios en papel.

Considero que estos deben ir hacia nichos específicos de la población. Por lo menos en Chile, la información deportiva ya casi no tiene sentido en papel, excepto para análisis complejos. Esta veta la sirven mejor la televisión, el Internet y particularmente YouTube.

*Esta entrevista fue realizada vía correo electrónico el 22 de abril de 2014.

Pie de foto: Fernando Rivas Inostroza, teórico y jefe del Departamento de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile.

 

¿PREMURA O MALOS HÁBITOS?

¿PREMURA O MALOS HÁBITOS?

Tema: Para el periodista cubano Luis Machado Ordetx, del periódico villaclareño Vanguardia, “casi todos nuestros reportajes no rebasan los límites de lo puramente informativo, porque se atina más a una respuesta puntual de las seis preguntas clásicas del lead, con vagos asomos –diría- de ciertos ingredientes literarios, alejados de una coherente estructura en la organización del texto”.

DAHOMY DARROMAN SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“La prisa y la restricción del espacio han minimizado el reportaje, que siempre tuvimos como género estrella”, expresó el recientemente fallecido y enorme literato colombiano, Gabriel García Márquez. En otra ocasión, el filólogo alemán Friedrich Nietzsche comentó que el tacto del buen prosista consiste en aproximarse a la poesía hasta rozarla, pero sin franquear jamás el límite que la separa.

Aquí, desde la trinchera cubana y además santaclareña del periódico Vanguardia, el periodista, escritor e investigador Luis Machado Ordetx defiende también, desde hace tres apasionadas décadas, su criterio de encontrar, mediante el buen uso de los instrumentales teóricos del periodismo los que, en su opinión, “bien manejados, contribuyen a contextualizar hechos, costumbres y culturas”; el punto donde convergen historia, literatura y noticia.

Sus libros de ensayo, testimonio y entrevistas también están inmersos en dicho quehacer: Coterráneos (1997), Ballagas en sombra (2010) y Kilates del Testigo (2006). Este último muestra el premio Fundación de la Ciudad de Santa Clara en el género de testimonio y da vida al blog  CubanosDeKilates, creado por Ordetx en 2006 y hoy referencia obligatoria para internautas o lectores virtuales que deseen encontrar una mirada diferente desde la interpretación a la opinión plural.

-Usted expresó: “Casi todos nuestros reportajes

no rebasan los límites de lo puramente informativo,

porque se atina más a una respuesta puntual de las

seis preguntas clásicas del lead, con vagos asomos de

ciertos ingredientes literarios, alejados de una

coherente estructura en la organización del texto”.

¿En qué elementos se basa para afirmar tal planteamiento?

Las estructuras de los reportajes casi siempre son iguales, uniformes, sin dar parte a los receptores a sacar conclusiones o elaborar puntos de vista propios e inferencias. No hay análisis ni profundidad en los enfoques, lo cual representa un eslabón primordial del periodismo interpretativo; como también dejarle al receptor una elección, un juicio frente al hecho noticioso que se expone, destacando el cómo y el por qué, más allá de los clásicos qué, quién y cuándo.

No es solo lo que sucedió, sino el modo y la causa del fenómeno. Esa es la razón de ser de la interpretación. Lo que me interesa es saber y transmitir al otro el impacto de un acontecimiento, y que saque sus propias conclusiones.

-¿Por qué cree que existe tal abandono del género

interpretativo y se realizan mayoritariamente

trabajos puramente informativos?

Por la urgencia de la escritura, por los enfoques (des)acertados que hacemos de la realidad, por la vaguedad de quien escribe, y también del que dirige, y porque es más fácil no contrastar las fuentes y casarnos con una sola, si es que existe, que lleva el discurso “cantante o saliente” de una institución específica.

-¿En su opinión, cómo debería ser un buen reportaje,

considerado el género más completo del periodismo

moderno por dar libertad al periodista de crear y mezclar

estilos, en cuanto a su estructura y contenido?

El reportaje es el rey de los géneros periodísticos. Hay muchos ejemplos clásicos. Mezcla todos los géneros, y si quieres apreciarlos con mayor dimensión, busca un libro como Gente de Pueblo (1962), de Onelio Jorge Cardoso, que recopila textos publicados en Bohemia o Carteles, y en medio de la censura del gobierno de Batista, ese cuentista enmascara las historias y acusa la depauperación existente en los campos cubanos.

El periodismo, a partir del reportaje, debe tener una pureza exquisita en el léxico, en el discurso y en sus entradas, para atrapar al lector o receptor. Debe valorar las diferentes transiciones a partir de subtítulos llamativos, y la apoyatura de pie de fotos ilustrativas, que más allá de reseñar o punzar en lo informativo, sean síntesis de la historia que se cuenta.

Antes de intentar ejercerlo, quien escribe debe tener en los ojos una memoria fotográfica para recordar qué apreció, y cómo decirlo de una manera elegante para trasformar aquella realidad tangible o no, en palabras que lleven contundencia. El reportaje es un flashazo y, como el cuento, tiene que estar imbricado en todos sus componentes para lograr una total efectividad.

A veces, hasta los más avezados periodistas malogran sus partos, pero la maña y la recurrencia a la intertextualidad los salva en la combinación de géneros, en los cuales, la pureza del reportaje sobresale por encima de los ojos.

Lo importante es buscar en los intersticios de la historia, y contrastar las fuentes documentales aún cuando falten las orales. Es que hoy el género, por todo lo que he dicho antes, es muy maltratado, no solamente por los que escriben, sino también por los que dirigen, quienes a veces no saben a ciencia cierta qué ofrece un terreno a la hora de efectuar un género específico o no. La clave del éxito está en ir contra el marasmo en todos los problemas que mencioné, pero sobre todo, en el contraste de fuentes, y en saber buscar, como dije antes.

-¿Se desperdician las amplias posibilidades

de este género en la prensa cubana?

Claro, las posibilidades que ofrece el género se maltratan por la insuficiencia del papel, porque la música incidental afecta o tiene mayor protagonismo que lo expuesto por las fuentes, por la premura del imperio editorial y hasta por los recursos estilísticos o literarios que se empleen.

En ocasiones los decisores, desde una oficina, solicitan un reportaje, y cuando llegamos al lugar la fuente o el hecho noticioso que debe enriquecer la realidad son demasiado parcos; y se quiere “inflar” el texto, sin economía de palabras, lo cual lastra la comunicación al igual que el trabajo engavetado: las realizaciones creativas deben escribirse “en caliente”.

El periodismo cubano tiene que ir contra signos de mediocridad y uniformidad de redacciones, a veces impuestos en los discursos comunicativos. Esto dará claridad para imponer sentidos críticos y objetividades propias de la credibilidad que demandan los tiempos. En esas transformaciones y cambios, a los que el país se abre en perspectiva, debemos desempeñar el papel debido y ocupar el lugar  certero que tienen los medios de comunicación.

Lo puramente informativo, aunque pre-exista, quedará en desventaja, sobre todo en aquellos medios de prensa impresa que son semanarios, o incluso en determinados programas televisivos o radiales en los cuales tendrá que prevalecer el sentimiento interpretativo de la realidad objetiva o subjetiva que nos envuelve.

De lo que se trata es de rescatar la interpretación, que ofrece una visión más completa de los hechos al lector, además de proveerle información. Su espíritu, que incluso puede apreciarse en una sencilla nota informativa, es un privilegio para el receptor. No hay otra alternativa que hacerlo partícipe de las propias prácticas o hechos de nuestra escritura, porque la intención es trasladar una opinión al otro, quien puede o no concordar con nuestros puntos de vista, pero lo dejamos a su elección. Eso es interpretar o contribuir a interpretar una realidad cada día más requerida de humanizarse.

Pie de foto: “El periodismo cubano tiene que ir contra signos de mediocridad y uniformidad de redacciones, a veces impuestos en los discursos comunicativos”, afirma el periodista villaclareño Luis Machado Ordetx.

LA INTERPRETACIÓN PERIODÍSTICA: UNA DEMANDA DEL PÚBLICO

LA INTERPRETACIÓN PERIODÍSTICA: UNA DEMANDA DEL PÚBLICO

Tema: El periodista y profesor del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, Joel García, considera que no muchos periodistas cubanos en la práctica construyan sus productos comunicativos con el conocimiento real de que están haciendo periodismo interpretativo: “Todavía hay quienes siguen priorizando  el periodismo informativo bajo la idea de que lo más importante de esta profesión es informar y no explicar; interpretar y analizar esos propios hechos informativos que otros medios (radiales, digitales y televisivos) abordaron con más inmediatez.”

Texto y foto:
DAVID RODRÍGUEZ SÁNCHEZ-GALARRAGA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Muchos expertos y teóricos del periodismo aseguran que en no pocas ocasiones esta profesión llega a su límite cuando solamente se remite a informar un hecho, siempre desde un punto de vista, una realidad y una “objetividad” determinadas.

Aunque en el periodismo todo trabajo parta de una información, la tarea primordial de la profesión no es solo la de informar, también son de su responsabilidad  la guía y la educación de las masas.

¿Entonces, solo debe el periodismo actual ajustarse a ese techo desgastado de la información común y corriente? La respuesta a esta pregunta evoluciona tal y como lo hace la propia profesión, desde su mirada más cercana, a partir del siglo XVII.

Un hecho determinado, con cierta inmediatez y actualidad, se convierte en noticia cuando pasa al dominio público. Sin embargo,  la información cotidiana no profundiza en los incidentes colaterales del acontecimiento, ni busca opiniones diversas de personas involucradas  con el fin de que el receptor obtenga  las herramientas necesarias para una mejor interpretación del asunto.

Precisamente, la Interpretación Periodística o Estilo Interpretativo, tiene como característica fundamental  la opción de que el receptor escoja el punto de vista más estrechamente vinculado con su pensamiento. Puede considerarse que este estilo es la relación de información de diferentes fuentes, y media entre la información tradicional y la opinática.

Un trabajo periodístico es interpretativo cuando están presentes varias fuentes con diferentes valoraciones del acontecimiento, situadas desde diversas posturas. Estas explican las consecuencias colaterales de la noticia y también profundizan en ella dándole continuidad al hecho.

El periodista del semanario Trabajadores y profesor del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, Joel García, considera que no muchos periodistas cubanos en la práctica construyan sus productos comunicativos con el conocimiento real de que están haciendo periodismo interpretativo: “Todavía hay quienes siguen priorizando el periodismo informativo bajo la idea de que lo más importante de esta profesión es informar y no explicar; interpretar y analizar esos propios hechos informativos que otros medios (radiales, digitales y televisivos) abordaron con más inmediatez”, declaró en la tesis de Doctorado de la Profesora Iraida Calzadilla Rodríguez.

Para  una mayor profundización del tema, este reportero del órgano de prensa de la Central de Trabajadores de Cuba,  amplía en una breve entrevista sobre la importancia que tiene el estilo interpretativo en el periodismo y su poco empleo en los medios de prensa cubanos.
“El fundamento del oficio de nuestra profesión es el de informar, sin embargo, el periodista, tomando el lugar del público al que se dirige la noticia, debe profundizar en ella, debe relatar la cadencia del acontecimiento según los criterios de diversas fuentes y explicarlos con profundidad y lógica”.

-¿Por qué hoy es imprescindible retomar

el periodismo interpretativo en

los medios de prensa escrita?

En la actualidad, la inmediatez de la tecnología virtual hace posible que un acontecimiento recorra el mundo entero en apenas minutos, y esto provoca que la prensa impresa se suscriba a medios más directos como la televisión, la radio y el internet. No obstante, estos medios digitales y de ondas, no compiten en la profundización  de dicho acontecimiento porque están sometidos a una rutina comercial y entonces ceden el espacio para que los medios gráficos pormenoricen en la noticia antes emitida.

Hoy, un periódico no debe tener como prioridad la publicación esquemática de la noticia, porque como dije anteriormente, ya el público ha conocido el suceso a través de otros medios más inmediatos. Esto ha provocado que a medida que continúan desarrollándose las tecnologías digitales, los órganos de prensa escrita perfeccionan su rutina productiva, profundizando al día siguiente el hecho, aportando elementos de contextualización, contrastando fuentes, retomando ideas que en un primer momento fueron pasadas por alto, etc.

-¿Qué medio de prensa escrita en

nuestro país utiliza más este

estilo periodístico?

No puedo dar una respuesta absoluta. No creo que en los medios de prensa cubanos exista la intención directa de brindar al receptor un trabajo  que lo ayude a interpretar por sí mismo. Las pequeñas pinceladas de periodismo interpretativo de nuestra prensa salen espontáneamente. Esto sucede porque en la política editorial de los medios no es prioridad el estilo. De todas formas, pienso en el semanario Trabajadores y en la revista Bohemia como publicaciones que más dirigen sus trabajos hacia la interpretación.

-¿Cómo pude convertirse la interpretación

en un objetivo a seguir dentro de la política

editorial de nuestros medios de prensa?

Los profesores de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, lo introdujeron como asignatura oficial en la carrera de Periodismo, así, desde la Academia, los estudiantes lo conocen.  Los trabajos que realizan los futuros colegas de gremio, poco a poco están llamando la atención de los directivos, fundamentalmente de los periódicos, incluso, hemos podido percatarnos que al realizar sus primeras prácticas llegan ya con ideas concebidas para emplear en un reportaje o en una nota la interpretación periodística.  La importancia del género hará que se le vuelva a tener presente en la prensa cubana.

-¿Qué importancia tienen las fuentes

dentro del estilo interpretativo?

Se puede considerar que en la elección correcta de las fuentes, está el éxito del trabajo. Las fuentes no se consultan porque sí. Mejor interpretación no puede hacer el público porque escuche o lea más diversas opiniones. Los receptores logran una interpretación propia cuando el hecho noticioso les llega desde diferentes aristas,  todas con un conocimiento profundo del tema y en las cuales prevalezca  la honestidad profesional.

Un error muy recurrente en la interpretación es que en el afán de brindar más información, se pasan por alto las fuentes que verdaderamente tienen la potestad y el conocimiento para convencer a las personas. Con esto no quiero decir que todas las fuentes deben ser profesionales, especializadas o académicas para lograr un buen trabajo. Aunque las opiniones sean de diferentes sectores o niveles socioculturales, siempre y cuando cumplan los requisitos del género, tales como son la coherencia y  el vínculo con el suceso,  pueden ofrecer una información inteligente.

-Entonces, ¿cómo definiría al periodismo

que busca la interpretación?

El periodismo interpretativo es la respuesta a la demanda del público de que la noticia sea dada con mayor información y donde generalmente, cada quien encuentra una versión muy parecida a sus conclusiones.


 

LOS CAMINOS QUE CONDUCEN AL ¿CUARTO PODER?

LOS CAMINOS QUE CONDUCEN AL ¿CUARTO PODER?

 

Tema: Tomás Eloy Martínez asume que el periodismo es ante todo un acto de servicio, un servicio al lector: “Con el periodismo tú le sirves a un lector; le presentas una realidad con la mayor honestidad posible, con los mejores recursos narrativos y verbales de que dispones. Pero en todo momento tienes que dejar bien claro que esa es la realidad que tú has visto, en cuya veracidad confías”.


CLAUDIA GONZÁLEZ CORRALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“El periodista es, ante todo, un testigo: acucioso,
tenaz, incorruptible, apasionado
por la verdad, pero sólo un testigo”.
Tomás Eloy Martínez (1930-2010)

Algunos autores ubican en el Periodismo ese “cuarto poder” al que tanto se refirieren las grandes democracias occidentales. Esta denominación, que lo sitúa “al mismo nivel” de los dominios  ejecutivo, legislativo y judicial, se debe a que “el mejor oficio del mundo” –de acuerdo con Gabriel García Márquez- constituye una plataforma de soporte informativo capaz de influir en los receptores.

Es así como queda esclarecida la histórica misión del periodista: ser forjador de valores. Para cumplir su cometido, el “cronista de su tiempo” –según Alejo Carpentier- está obligado a asumir una responsabilidad ética en el desarrollo de su función y en el pacto del compromiso trazado con la sociedad.  

Pero, ¿cómo arribar a esa meta luego de transitar el tan exigente camino que, en ocasiones, representa la práctica del Periodismo?

EN BUSCA DE UNA DEFINICIÓN

Resulta complejo analizar el concepto de Periodismo en toda su dimensión una vez que los grandes “señores de la palabra” han cimentado su teoría en el ejercicio de la profesión. En general, los teóricos concuerdan en que es una forma de comunicación de masa cuyo objetivo es dar a conocer hechos acerca de sucesos socialmente relevantes, y que permite la interrelación entre los individuos y los diversos grupos que conforman la sociedad (Calzadilla, 2005: 15).

Evelio Tellería Alfaro, periodista del semanario Trabajadores, considera que hacer periodismo no es más que “transmitir al lector una realidad con la misma exactitud con que se presenta una fotografía, con sus perfecciones e imperfecciones”, algo que, de acuerdo con la inexistencia de la tan controversial objetividad, es prácticamente imposible. “A lo sumo, esa fotografía respondería a la representación que del acontecimiento se hace el periodista, a la realidad que él asume como verdad, pues en su pacto de honestidad profesional y con sus públicos, cree en la certeza de lo que reporta”, plantea la profesora Iraida Calzadilla, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. A su vez, María de las Nieves Galá, jefa de Redacción de Nacionales del mismo medio, sostiene que “el periodismo es como un sacerdocio, cuyo mayor placer es cumplir con las expectativas que tiene el lector”.

Existen quienes le atribuyen a la profesión el carácter de  establecer una especie de pacto con el receptor. Así lo confirman el escritor español Fernando Savater cuando dijo que "el periodista es un espía al servicio del ciudadano” (citado en Muchnik, 2013, online) y el ensayista argentino Tomás Eloy Martínez una vez que advirtió: "El periodismo no es un circo para exhibirse, ni un tribunal para juzgar (…). Es una herramienta para pensar, para crear, para ayudar al hombre en su eterno combate por una vida más digna y menos injusta" (citado en Muchnik, 2013, online).

UNA CONCEPCIÓN DE SERVICIO

En las anteriores definiciones surge como común denominador la alusión a que hacer periodismo, en cada una de sus variantes, es cumplir las necesidades informativas y satisfacer las expectativas de los receptores; es remarcar la estrecha relación que tiene que existir entre el público y la realidad.
Como dijera Eduardo Ulibarri (1994), los periodistas son “representantes o agentes del público”, pues le ofrecen a sus receptores una visión del mundo, de la que dependerá la noción que estos tengan de su entorno y el cómo reaccionen ante él.

Esta concepción partirá de “la multiplicidad de situaciones, procesos, hechos, personajes, lugares, objetos, ambientes y relaciones” (Ulibarri, 1994: 5) que el reportero será capaz –puede que no-  de colocar en manos de un lector (oyente o escucha).

Sundred Suzarte, periodista de Trabajadores, asegura que el compromiso contraído con el lector se corresponde con que el reportero “pretende crear un estado de opinión favorable a los intereses de la sociedad. El periodismo es un ejercicio de compromiso con la nación y debe contar con la verdad para realmente estar al servicio de la mayoría”. 

En sus clases, Calzadilla no restringe la función del periodismo al hecho de informar, sino que expande la misión en la profundidad de orientar, educar, interpretar, promover el ejercicio del pensamiento responsable toda vez que esta ha de ser una profesión que respete la inteligencia de su destinatario y no lo asume como ente acrítico.

SABER CONTAR LA REALIDAD…

Históricamente los pueblos han sentido la imperiosa necesidad de saber cuanto acontece en su realidad, si no fuera por eso, ¿de qué otra manera se conocería el pasado? En esta profesión, el acercamiento a lo “cotidiano” no viene determinado por la capacidad creativa del autor ni por lo que aspira en lo personal de una cuestión dada. El periodismo no constituye un espacio para dar rienda suelta a la fantasía, pues todo debe partir del principio de la honestidad, ser fiel a los acontecimientos: solo así encontrará la credibilidad de la audiencia.  

En este sentido se pronuncia el reportero argentino Christian Sanz cuando afirma que  el periodismo no debe ser objetivo sino honesto y acercarse a los hechos sin sesgarlos con su propia subjetividad. “El periodista no trata de quedar bien con nadie, sino de contar la verdad aproximada de las cosas”, criterio un tanto idílico, pues la intencionalidad, la visión del autor y su contexto siempre estarán presentes en un trabajo periodístico. El reportero no es autónomo: responde a un medio y a una ideología. En todo caso, “la verdad aproximada de las cosas” en un sentido honesto vendría nuevamente por el criterio de ser fiel a lo que uno cree.

El periodista establece con el lector un pacto de fidelidades: fidelidad a la propia conciencia y fidelidad a la verdad. De acuerdo con Tomás Eloy Martínez, a la “avidez de conocimiento del lector no se la sacia con el escándalo sino con la investigación honesta; no se lo distrae con fuegos de artificio o con denuncias estrepitosas que se desvanecen al día siguiente, sino que se lo respeta con la información precisa. Cada vez que un periodista arroja leña en el fuego fatuo del escándalo está apagando con cenizas el fuego genuino de la información”.

Por esa línea de pensamiento también se articula el cronista boliviano Constantino Rojas, quien afirma que mantenerse fiel a los hechos es no abultar las cifras ni exagerar los datos; no tergiversar los hechos ni asumir actitudes propagandísticas: “El periodista relata lo que ocurre con el corazón caliente y la cabeza fría”.

Existen variadas técnicas que pueden ser utilizadas para transmitir un producto comunicativo. Tellería Alfaro considera que, más allá del modo, lo fundamental es decir el mensaje de una manera verosímil.  Para Martínez (2005: 93) no hay investigación válida, por más asombrosa que parezca, si se pierde en los laberintos de un lenguaje insuficiente.

A la hora de construir un fragmento de la realidad, lo  principal es la selección de la información. Constantemente se discriminan y jerarquizan datos, determinando cuál tiene mayor o menor importancia. El resultado, según Ulibarri, serán “las diversas versiones que ofrecemos del mundo” (1994: 8).

Joel García, redactor de Trabajadores, señala que “uno puede hacer el mejor trabajo desde el punto de vista literario, puede apelar a la narración en espiral, en tercera persona, cronológicamente…, pero eso no quita que siempre vas a dejar claro que esa es tu visión, eres quien pudo estar en contacto con ese hálito de la humanidad”.  Y es que en el mismo instante en que uno establece el orden de sus argumentaciones y el uso de las fuentes, instala una verdad -subjetividad objetivada como la denomina Calzadilla-, la que resulta, para el periodista, más creíble.

Asumir la profesión con seriedad, acatar las expectativas del receptor, dar a conocer informaciones verídicas y brindar una idea certera de la realidad, son algunas de las premisas que debe guiar el quehacer de nuestro tiempo, pues, como dijera Tomás Eloy Martínez: “Con el periodismo tú le sirves a un lector, le presentas una realidad con la mayor honestidad posible, con los mejores recursos narrativos y verbales de que dispones. Pero en todo momento tienes que dejar bien claro que esa es la realidad que tú has visto, en cuya veracidad confías".
 

Bibliografía:

Calzadilla Rodríguez, Iraida: La Nota. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, 2005.

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Notas de clases. Curso académico 2012-2013. Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. Cuba.

Martínez, Tomás Eloy: “Los hechos de la vida”, en ¿Hacia dónde va el periodismo? Responden los maestros. En <www.caf.com/publicaciones /www.fnpi.org.>  pp. 93 [Consulta: 13 de abril de 2013]
Muchnik, Daniel: El buen periodismo debe ser crítico. En: <http://www.lanacion.com.ar/1546318-el-buen-periodismo-debe-ser-critico> [Consulta: 13 de abril de 2013].

Rojas, Constantino: La honestidad periodística. En <http://www.lostiempos.com/

diario/opiniones/columnistas/20110625/

la-honestidad-periodistica_131160_265523.html> [Consulta: 13 de abril de 2013].

Sanz, Christian: El periodismo debe ser honesto. En <www.periodicotribuna.com.ar/

6711-el-periodismo-debe-ser-honesto.html> [Consulta: 13 de abril de 2013].

Ulibarri, Eduardo: Idea y vida del Reportaje. Editorial Trillas. México, 1994.

Vargas, Esther  (comp) (2010): Las lecciones de Tomás Eloy Martínez. En <http://www.clasesdeperiodismo.com/

2010/01/31/las-lecciones-de-tomas-eloy-martinez/> [Consulta: 13 de abril de 2013].

Periodistas entrevistados:

Evelio Tellería Alfaro, periodista del semanario Trabajadores.

Joel García, periodista de Trabajadores.

María de las Nieves Galá, jefa de Redacción de Nacionales de Trabajadores.

Sundred Suzarte, periodista de Trabajadores.

LAS FUNCIONES DEL BUEN PERIODISMO

LAS FUNCIONES DEL BUEN PERIODISMO

Tema: Carlos Luis Álvarez considera que los periodistas colaboran para que los ciudadanos lleven en la cabeza una imagen del mundo.

RAYMON DARIEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Carlos Luis Álvarez Álvarez, más conocido por su seudónimo Cándido, es un clásico del periodismo y la literatura española que murió en 2006.  Está considerado como una referencia del lenguaje por haber llevado felizmente la literatura al periodismo. Según él, la receta de un escrito bien hecho es empezar a escribir siempre lo más cerca posible del punto final.

En el transcurso de su vida recibió importantes reconocimientos como el Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes, el Premio Javier Bueno a la Mejor Labor Periodística, la Gran Cruz del Mérito Civil en afirmación a su trayectoria profesional; fue Periodista del Año en 1968 y Premio Europeo de Periodismo 1990 por su defensa de los valores que constituyen los pilares de la integración europea.

Con la excelencia de la obra de este indiscutible creador, Carlos Luis Álvarez Álvarez, presenciamos el milagro de que el mundo pueda ser encerrado en palabras, para así cumplir el objetivo del periodismo que consiste en informar a la población de una parte de lo noticioso que pasa a nuestro alrededor, ayudar a que el público, ya sea lector, televidente, radioyente o cibernauta, tenga una imagen en su cabeza del planeta y lo que sucede en él.

“El periodista es un profesional de la comunicación cuyo propósito es buscar, sintetizar, jerarquizar y difundir información vinculada con la actualidad. El trabajo del periodista está orientado hacia la búsqueda, sobre todo, de la verdad, comprometido con su sociedad y con la historia de su país, sea cual sea”, puntualizó José Luis Estrada, periodista encargado de la sección de Cultura en el diario Juventud Rebelde.

Responder a la ideología de la nación, reproducir valores, ser productores de sentidos y educar al público, se encuentran entre las funciones del periodismo. El trabajo periodístico difiere en muchas ocasiones, pues no todos vemos de la misma manera un hecho. Nos interesa la realidad socialmente relevante y la verdad, que no es más que lo que le queremos hacer llegar al público, añadió Estrada.

En cada entrevista, reportaje, nota interpretativa, comentario o crónica que publicamos, no importa el género, siempre estará reflejada nuestra intencionalidad y nuestra subjetividad. En la actualidad, informar es hacerle ver al público un acontecimiento, contar de la mejor manera un hecho determinado de la realidad, concluyó Estrada.

“La objetividad no es otra cosa que contar los sucesos tal como son, o como los ven los distintos actores de los mismos. Es difícil ser objetivo, especialmente porque, por lo general, mucha gente cree que no hay otra verdad que la propia. La subjetividad es inevitable, pero esto no implica que el periodista esté autorizado a la introducción de la arbitrariedad y el capricho individualista” (Álvarez: 1980, 97).

Sin embargo, el periodismo ha cambiado desde su surgimiento y seguirá cambiando, en función del desarrollo, tanto tecnológico como humano, aunque sigue manteniendo su función principal que es informar a los pueblos. Hoy los medios tienen un papel fundamental en cualquier sociedad porque la información es poder.

Al recibir el XII Premio de Periodismo “Francisco Cerecedo”, Carlos Luis Álvarez expresó en su discurso: “A cada uno de los periodistas que pertenezcan a la estirpe de quienes no son devorados por la actualidad, que no se dejan arrastrar por ella y que son capaces, mediante el instrumento de su subjetividad, de encontrar la verdad de cada día y la que se necesita, que la actualidad tantas veces oculta” (2013: Web).

Yuris Nórido, periodista de la revista digital Cubasí y el semanario Trabajadores, piensa que la nueva generación que tomará los diarios, las cadenas de radio, las televisoras y las agencias de prensa, posee el interés de luchar por un mejor periodismo, influenciada de algún modo por la maestría de las generaciones anteriores.

“Para esto se debe abogar por una buena preparación académica, responsabilidad de los universitarios, ya que de esta manera sabrán cómo realizar un periodismo profesionalmente más eficiente. Debemos contribuir a que los medios de comunicación cada vez más presten sus espacios a una información tan enriquecedora como es la información científica y que paulatinamente vayan reconociendo que, además de entretener e informar, a los periodistas nos compete la función de educar. Función que el periodismo científico cumple desde todos los puntos de vista”, añadió Nórido.

Según Iraida Calzadilla, periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de La Universidad de La Habana, “otra importante cuestión está relacionada con el aprendizaje continuo de las herramientas y la evolución de la profesión, pues un periodista no es un mero transmisor de información, sino una persona que al escribir, o comunicar en general, muestra su cultura y cosmovisión del mundo” (2013: Web).

Existen varios principios que guían la labor del periodista, el principal es el respeto por la verdad, el rigor en la búsqueda de la información verificable. En general, se considera buen periodista al que consigue información relevante, breve y exacta, y en el menor tiempo posible se la dé a conocer a su público.

Norman Mailer, escritor estadounidense considerado junto con Truman Capote, el gran innovador del periodismo literario, comparó a la prensa con un “leviatán intelectual obligado a comer cada día golosinas, cartílagos, grava, cubos de basura, neumáticos viejos, chuletas, cartón mojado, hojas secas, tarta de manzanas, botellas rotas, comida para perros, escamas y espinas de pescado, polvo de cucarachas, bolígrafos secos y zumo de pomelo. Toda la basura, todos los desperdicios, todas las heces y un poco de riqueza se meten cada día y cada noche en la barriga de esa vieja cabra americana que son nuestros periódicos” (1965:45).

Es una buena metáfora pero, no dice mucho sobre lo que sale por el otro lado. Lo que brota son muchas historias: sobre las piedras, sobre los vasos rotos, sobre el polvo de la calle, sobre la vida real o la imaginaria, pero historias al fin y al cabo, historias que colaboran para que los ciudadanos lleven en la cabeza una imagen del mundo.

Todo esto es, precisamente, lo que quería decir Carlos Luis Álvarez Álvarez al expresar que los periodistas colaboran para que los ciudadanos lleven en la cabeza una imagen del mundo, lo cual constituye más que nada su punto de vista de la función del periodismo en estos tiempos y la repercusión de la información que brinda la prensa en el público.

Bibliografía:

Álvarez Álvarez, Carlos Luis: Discurso en la entrega del XII Premio de Periodismo “Francisco Cerecedo. En: http://www.apeuropeos.org/

discurso-de-carlos-luis-alvarez-en-la-entrega-del-

xii-premio-de-periodismo-francisco-cerecedo/ Consultado: 12-6-2013.

Álvarez, Federico: La información contemporánea. Caracas: Contexto editores. 1980. pp 97.

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Interpretar los sabores y olores de la vida misma. En: http://islalsur.blogia.com/2007/092504- Consultado:12-6-2013.

Mailer, Norman: The presidential papers, Corgi, Londres. 1965. pp 45.

Periodistas consultados:

José Luis Estrada, periodista encargado de la sección de Cultura en el diario Juventud Rebelde.

Yuris Nórido, periodista de la revista digital Cubasí y el semanario Trabajadores.

EL LÍDER DEL PERIODISMO DEL SIGLO XXI

EL LÍDER DEL PERIODISMO DEL SIGLO XXI

Tema: Los profesores venezolanos María Carolina Alcalde Román y Rafael Jonquera manifiestan que el periodismo interpretativo es la nueva tendencia que marca pauta en el mundo de la información, debido a la necesidad que tienen tanto las masas como los periodistas por adentrarse en la profundidad del conocimiento y de esta manera lograr llegar a la verdad.

HUY VU QUANG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Sobre los orígenes del periodismo interpretativo, el profesor español José Luis Martínez Albertos asegura: “El periodismo de explicación, o también periodismo interpretativo o periodismo en profundidad, surge a escala mundial en los años posteriores a la II Guerra Mundial y se mantiene vigente en la actualidad, en sus líneas generales. Surge como consecuencia de la evolución interna del periodismo informativo, que tiene su gran momento en el período comprendido entre ambas guerras mundiales, y como una necesidad competitiva de la prensa escrita frente al periodismo radiofónico y televisivo” (Martínez, p.1).

Por otra parte, Abraham Santibáñez, periodista titulado de la Universidad de Chile, ofrece una definición de periodismo interpretativo: “Interpretar desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector no especializado. Por exigencia profesional, además, esta interpretación debe tratar de prescindir de opiniones personales, debe basarse en hechos concretos y en opiniones personales y que sean pertinentes y debe ser representado en forma amena y atractiva” (Santibáñez: 1983, 81).

La esencia de este estilo periodístico es analizar, explicar y profundizar en el hecho, además de fomentar un criterio individual en cada lector.

En correspondencia con los criterios de la periodista española y catedrática universitaria Concha Fagoaga, el periodismo interpretativo proviene de la propagación que hicieron las escuelas norteamericanas de periodismo, diferenciando un tipo de mensajes que ya no se codifica conforme el relato objetivo de los hechos, pero que a su vez se distancia de lo editorial. Al respecto señala: “Los periodistas no sólo reproducen lo que ven y oyen, ejercen también una investigación sobre lo acontecido porque los hechos no se producen descontextualizados de una situación económica, social y política concreta. Los hechos no surgen aislados de una realidad más amplia, se insertan en ella” (En González, p.4).

La misión de los periodistas actuales, según Abraham Santibáñez, consiste en “buscar el sentido a los hechos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector no especializado. Por exigencia profesional, además, esta interpretación debe tratar de prescindir de opiniones personales, debe basarse en hechos concretos y en opiniones personales y que sean pertinentes y debe ser representado en forma amena y atractiva” (1983, 81).

Según Harold Iglesias Manresa, periodista del diario Granma, “la interpretación requiere, ante todo, de mucha lectura y estudio para poder así tener base y argumentos a la hora de emitir opiniones o someterlas a juicio. El periodismo interpretativo es un armamento poderoso, pero hay que saber emplearlo adecuadamente”.

De ahí que la función del periodismo interpretativo sea explicar la noticia, ubicarla dentro de su contexto más amplio, profundizarla y analizarla. Ofrece la cantidad de elementos necesarios para que el ciudadano se forme su propio criterio y se incline hacia determinada corriente de opinión. No la ofrece directamente (González, p.4).

Debido a la necesidad del nuevo público que no solo requiere la rapidez y la abundancia de información, sino también demanda una explicación exhaustiva sobre cualquier hecho noticioso para que este mismo pueda valorar el acontecimiento con su propia opinión.

“Todavía hay quienes creen que al público se le pueda ofrecer gato por liebre y darle seudorreportajes bajo la brillante idea del periodismo interpretativo” (Santibáñez: 1995, 16-17).

La profesora Iraida Calzadilla, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, expuso en la Conferencia sobre Periodismo Interpretativo durante el IV Festival Imagen de la Naturaleza "Rosa Elena Simeón In Memoriam": “Lo sabemos: la prensa escrita ha perdido los dominios del qué, quién, cuándo y dónde que la hacían imprescindible a la sociedad informada. El receptor ya no está interesado en que le "anunciemos" mañana lo que conoció hoy. La prensa escrita, entonces, está abocada a sustentar el por qué, para qué y cómo de los acontecimientos, y definitivamente aceptar que ya no es la primigenia de los titulares voceados al amanecer o el atardecer” (Calzadilla, p.1).

La periodista del diario Granma, Sheila Delgado Guerra, afirma que si bien la interpretación tiene de opinión y de información, muchas veces se desconoce su potencial y esa puede ser una de las razones por las que en Cuba no se explota mucho: “Un verdadero periodista, uno que responda a su pueblo, debería alguna vez enfrentarse a este tipo de periodismo ya que permite una mayor comprensión de las situaciones actuales, así como de las metas  futuras”.

“Hoy, trabajos periodísticos que den cuenta no solo de lo que sucede, sino también que expliquen por qué ocurren los hechos, que sean profundos en sus contenidos, contextualicen, indaguen en las causas y pronostiquen su futuro desenvolvimiento, es una necesidad sentida tanto por los hacedores de la información -los periodistas-, como por los receptores. Y este es, justamente, la trama donde se desenvuelve el periodismo interpretativo” (Calzadilla, p.2).

El periodismo interpretativo trata de reflejar lo más exactamente posible el contexto de los acontecimientos y proporcionar todos los elementos de manera que el receptor pueda juzgar y encontrar el valor relativo de la información por sí mismo. Un periodismo que tiene un fondo predominantemente noticioso, pero detalla las causas y efectos de la noticia o de eventos noticiosos, así muestra la realidad desde una perspectiva objetiva.

Los profesores venezolanos María Carolina Alcalde Román y Rafael Jonquera manifiestan que el periodismo interpretativo es la nueva tendencia que marca pauta en el mundo de la información, debido a la necesidad que tienen tanto las masas como los periodistas por adentrarse en la profundidad del conocimiento y de esta manera lograr llegar a la verdad.

Precisamente para satisfacer la necesidad de saber sobre el cómo, para qué y por qué que tiene el lector, este tipo de periodismo es el más viable para la prensa escrita moderna, muy golpeada en la inmediatez por la radio, la televisión y los medios digitales. Se puede afirmar que el Periodismo Interpretativo ofrece mayores posibilidades para el público y este estilo merece ser el líder de las tendencias del periodismo del siglo XXI.

Bibliografía:

Calzadilla Rodríguez, Iraida. INTERPRETAR LOS SABORES Y OLORES DE LA VIDA MISMA, Conferencia sobre Periodismo Interpretativo. IV Festival Imagen de la Naturaleza "Rosa Elena Simeón In Memoriam", evento anual auspiciado por el Museo Nacional de Historia Natural de Cuba, la Productora Mundo Latino y la Asociación Cubana de la Imagen y la Naturaleza.

José Luis Martínez Albertos, tomado en http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=9950&cat=medioinformacion.

Osmaira González Consuegra, “La interpretación: mirada contemporánea a los géneros”.

Santibáñez, Abraham, “Periodismo interpretativo y nuevo periodismo”.

Santibáñez, Abraham: “La interpretación como clave periodística”.

Periodistas consultados:

Harold Iglesias Manresa, periodista del diario Granma.

Sheila Delgado Guerra, periodista del diario Granma.

NOTA INTERPRETATIVA: UN ESTILO QUE EXPLICA LA REALIDAD

NOTA INTERPRETATIVA: UN ESTILO QUE EXPLICA LA REALIDAD

Tema: Al establecer los puntos convergentes y divergentes entre la nota informativa y la nota interpretativa, el periodista cubano Roger Ricardo Luis precisa que “ambas propuestas discursivas descansan en los consabidos criterios de noticiabilidad y valores-noticias, como también en la armazón corporal que determinan las preguntas clásicas del periodismo, pero que en el caso de la nota interpretativa se ve obligada a potenciar el por qué desde los planos espacio-temporales que le dan vida al suceso reportado”.

 

THU TRAN LE ANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El estudio del periodismo es muy amplio, pero lo básico que observamos a través de lo publicado en los periodicos, semanarios o mensuarios es la información en su concepto más difundido que es la noticia. En este tema, existen dos tipos importantes que son la nota informativa y la nota interpretativa. En este trabajo tratamos de mostrar una comparación de algunos puntos típicos para destacar las características de ellas, especialmente en el caso de la nota interpretativa como el género primero estudiado en el periodismo interpretativo.

Algunos puntos que podemos destacar como relevantes y comúnes entre ellas, es que dependen de los hechos actuales en que se construye una nota, donde se exponen las informaciones alrededor de ese evento.

Mientras en el caso de la nota informativa el hecho debe ser jerarquizado y ordenado de acuerdo con un orden de importancia que confiere el periodista, en la nota interpretativa continuan las caracteristicas necesarias, pero el hecho es investigado, reconstruido, explicado y valorado. Significa la interpretativa que adquiere su valor en la profundidad con que se explique.

La nota informativa puede ser la primera llave de los géneros periodisticos porque los periodistas pueden buscarla en una dirección de fácil acceso, más hacia una narración lineal del acontecimiento y está basada en las respuestas a las seis preguntas básicas: qué, quién, cuándo, dónde, cómo y por qué. Su estructura es el lead, el cuerpo, los datos adicionales, todo de una manera ordenada, lógica y con escasas fuentes por lo general.

Para una nota interpretativa hay que mantener el lead y el cuerpo y desarrollar los datos porque ya se aparta de la clásica estructura de la pirámide invertida. “Las seis preguntas básicas están contenidas en las diferentes variantes que facilitan los cuerpos informativos, de manera que se vaya explicitando cada dato. Además del hecho noticiable, que se mantiene desde la nota informativa, en la interpretativa son obligados los antecedentes, contextos y proyecciones. Es decir, esta variante abarca el problema del pasado, presente, futuro, da al mensaje una dimensión mayor y no se conforma con una discursividad lineal. En ella están presentes las fuentes desde diversos estamentos y pasan de ser declarantes a tener rostros implicados en el tema que se aborda. En la nota interpretativa están interrelacionados los datos, interconectados”, acota la profesora de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla.

Las fuentes empleadas en la nota interpretativa expresan los puntos de vista mucho más ampliamente porque no solo informan del suceso en sí, sino que añaden, comentan, comparten o critican juicios. Esto se observa a partir de los juicios lógicos y valorativos que emiten.
 
Ambas, nota informativa e interpretativa, utilizan la forma impersonal de la tercera persona para su redacción. En el libro “La Nota”, Iraida Calzadilla Rodríguez precisa:  “En la nota, los elementos básicos quedan expuestos en el lead o entrada, y en el cuerpo se explica el conjunto de circunstancias. Su estilo es sobrio, escueto, objetivo. Debe redactarse sin expresar opiniones. En la información no hay espacio para el “yo” del periodista, y cuando inevitablemente debe aparecer, será de manera indirecta y solo para afianzar lo que se dice, o de quien se dice. El reportero no debe revelarse como protagonista”.

Yimel Díaz Malmierca, periodista del semanario Trabajadores, expresó su opinión sobre ese tema: “La nota informativa responde a las preguntas del lead básico, tradicional, sin dejar mucho espacio a la subjetividad del periodista, mientras que la nota interpretativa responde también a esas preguntas, pero solo en una primera fase, pues luego se inicia el verdadero proceso de "construcción de la noticia" a partir de contrastar, comparar e interpretar esa información. Precisamente ese proceso de pensamiento se convierte en el "valor añadido"  de la nota interpretativa que, además de informar, interconecta los hechos”.

En el caso de la nota interpretativa podemos definir que es el grado superior de la nota informativa, pues en ella la información aparece explicada, detallada, inserta en un contexto.

En Construcción de la nota interpretativa: de lo factual a los significados, Iraida Calzadilla sostiene que en los medios cubanos un criterio muy difundido es que la nota interpretativa es, en suma, un reportaje informativo, razonamiento que no comparte en tanto que “no hay entrada, cuerpo o conclusión al estilo de los reportajes, más creativos, más flexibles. La nota interpretativa presenta desde el lead el tema a abordar en su problemática”, o sea, la nota interpretativa proveé de más detalles que la nota informativa.

Aliuska Brizuela Vega, periodista del Telecentro Telecubanacán, manifestó que la nota informativa informa hechos, la interpretativa induce a interpretar el hecho, por eso da más aristas y permite un lenguaje menos oficialista.

Al establecer los puntos convergentes y divergentes entre la nota informativa y la nota interpretativa, el periodista cubano Roger Ricardo Luis, director de Investigaciones del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, precisa que “ambas propuestas discursivas descansan en los consabidos criterios de noticiabilidad y valores-noticias, como también en la armazón corporal que determinan las preguntas clásicas del periodismo, pero que en el caso de la nota interpretativa se ve obligada a potenciar el por qué desde los planos espacio-temporales que le dan vida al suceso reportado”.

Bibliografía:

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Construcción de la nota interpretativa: de lo factual a los significados. Ciego de Ávila, Cuba, 2009.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Cuadernos desde el aula. Notas interpretativas (Cuaderno 3). Curso académico 2008-2009. Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. Cuba.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La Nota. Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, Cuba, 2005.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2012-2013. Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. Cuba.

Periodistas consultados:

Yimel Díaz Malmierca, periodista del semanario Trabajadores.

Aliuska Brizuela Vega, periodista del Telecentro Telecubanacán.