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Teoría-Trabajos docentes

UNA ESTRATEGIA PARA EL CAMBIO

UNA ESTRATEGIA PARA EL CAMBIO

Tema: El mexicano Raymundo Riva Palacios, periodista y analista político, manifiesta que la prensa impresa debe incorporar de manera brutal el contexto a sus textos periodísticos y el significado de las cosas, pues en el espacio de la prensa escrita el periodismo interpretativo es lo que conviene. Sostiene, además, que no hay ninguna otra opción para competir en términos de complementariedad con la radio, la televisión e Internet.

IRELYS SERRANO ACOSTA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de la Habana.

La desmesurada presencia de las herramientas digitales está cambiando la práctica de la profesión periodística, pero está la posibilidad de fortalecerla a partir del conocimiento de los fundamentos de la labor interpretativa.

¿Qué, Quién, Dónde y Cuándo? ¡No! es tiempo del Cómo y  el  Por qué. En medio de una evolución constante de los medios noticiosos y la fácil obtención de información, el público exige, más allá de los típicos patrones, un género que abarque la razón de los hechos, el contexto en que se desarrollan y sus perspectivas de avance, es necesario un periodismo interpretativo.

El mexicano Raymundo Riva Palacios, periodista y analista político, manifiesta que la prensa impresa debe incorporar de manera brutal el contexto a sus textos periodísticos y el significado de las cosas, pues en el espacio de la prensa escrita el periodismo interpretativo es lo que conviene. Sostiene, además, que no hay ninguna otra opción  para competir en términos de complementariedad con la radio, la televisión e Internet.

La interpretación propicia que el receptor pueda llegar a conclusiones propias con el hilo conductor del emisor, quien muestra los hechos en todas sus dimensiones y planos para motivarlo a asumir el protagonismo de la comprensión de los sucesos (Calzadilla, 2007).

El profesor cubano Julio García Luis, Premio Nacional de Periodismo, sostiene que el estilo interpretativo en la prensa es un factor clave para integrar la visión de conjunto de la vida económica y social a escala nacional o territorial. Además, es útil para salir de las referencias de prensa fragmentarias, inconexas y anecdóticas que a lo máximo solo consiguen crear impresiones (2013:193).

La interpretación se roba el show

Los tiempos requieren de una prensa capaz de mostrar al público  evidencias fundamentadas por una profunda investigación que responda a las cuestiones que propiciaron el suceso.

El periodista, desde su percepción de los hechos, basado en una contrastación de fuentes, debe construir la noticia de manera tal que el lector  aprecie la información y saque sus propias conclusiones.

Para la catedrática española Concha Fagoaga, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, el periodismo interpretativo  es el mensaje con el nombre y apellido con lo que el periodista debe apreciar y hacer sentir su influencia, pues es su interpretación propia de los acontecimientos lo que hace público los hechos aislados que resultan herméticos en muchas ocasiones, y en consecuencia deben ser analizados, valorados y explicados. Es un periodismo que busca explicar tan bien como informar (1983).

El profesor chileno Abraham Santibáñez, presenta una visión similar al expresar su opinión sobre este estilo: "Interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector (o auditor) no especializado” (1995:22).

De acuerdo con Santibáñez, "el Periodismo Interpretativo se sitúa, de alguna manera, en un punto intermedio entre la opinión pura y la información aséptica y objetiva. Esto permite dudar muchas veces de su objetividad y hace posible un cierto contrabando ideológico, deliberado o no. Pero eso -hay que subrayarlo— no es un problema del género en sí mismo, sino de quienes lo han instrumentalizado o, simplemente, mal utilizado" (1995:22).

“La materia prima de la prensa, más que las noticias y la información a secas o fijar una orientación editorial, es el intercambio libre de puntos de vista diversos que (…) buscan entre sí la armonía de pareceres contrapuestos y complementarios, en lo que se refiere a los problemas que forman parte del bien común de la sociedad”, expresó el periodista y teórico colombiano José María Baldoví Giraldo (2012: Web).

La competencia

La televisión muestra secuencias de imágenes y palabras, la radio cobra vida en la voz de los periodistas, y la prensa impresa tiene que acudir, irremediablemente, a la explicación detallada. “Si lo que ofrecemos en las noticias principales es apenas un poco más de lo que dio la pantalla chica, entonces nuestra competidora ganó porque es más fácil ver la televisión que leer” (Copple, 1968: 42).

Para lograr la total atención del lector influye, en gran medida, la preparación del periodista: “Tenemos problemas con geografía, historia, civismo, y olvidamos que cuando uno se pone a escribir un texto, en realidad no está llevando al papel, o a la pantalla de la computadora, solamente los datos más recientes, sino que trae todo un bagaje cultural, lo cual permite dar un buen contexto, utilizar el antecedente adecuado, desarrollar la mejor jerarquía y el orden de importancia de las cosas” (Riva Palacio, 2000: Web).

Lo que usted no vio

Yaylín Orta Rivera, subdirectora del periódico Juventud Rebelde y profesora de la Facultad de Comunicación de La Universidad de La Habana, afirma que la interpretación debe ser uno de los modelos más abundantes en la prensa impresa, para establecer un contrapeso que la mantenga al nivel del resto de los medios” (EP,2014).

José Luis López Sado, periodista de la sección deportiva de ese mismo medio, plantea que “resulta imprescindible rescatar nuestra prensa escrita y la interpretación es la vía correcta para ello, por ejemplo, cuál sería la labor de nosotros después de la proyección en vivo del último juego de la serie Nacional de Béisbol, pues queda en nuestras manos ofrecer al lector otras visiones acerca del partido sin imponer un criterio ni una opinión” (EP, 2014).

Oscar Álvarez, jefe de información del periódico Tribuna de La Habana, manifestó que “en vista de que la Internet como nuevo medio se roba el show, a la prensa impresa no le queda otra que ingeniárselas para atraer a la sociedad, para ello nosotros debemos integrar a nuestros escritos lo que usted no vio, brindar a través de una investigación profunda datos que le permitan al lector deducir y valorar los acontecimientos (EP, 2014).

Julio Batista Rodríguez, periodista del semanario Trabajadores, señala que la interpretación es la vía para suplantar la desventaja existente con respecto a los demás medios, pues dota a la prensa de perdurabilidad, “siempre existirá el lector ocupado que no tiene tiempo para leer todos los diarios y, por lo tanto, agradecerá la visión de conjunto colocada en el contexto general de la información y que en ocasiones hasta adelante lo que vendrá a continuación” (EP, 2014).

La prensa impresa está inmersa en una lucha constante frente a los demás medios, el hecho de no contar con la inmediatez en sus notas la deja un poco rezagada ante la televisión y la radio y para qué mencionar a la Internet, la madre de la pereza, donde el público se encuentra a un clic de distancia de la realidad que nos construyen del mundo, pero estos no son obstáculos imposibles de rebasar, para ello tenemos nuestra arma secreta, aquella que responde al bien social: contamos con la interpretación.

Bibliografía:

Baldoví Giraldo, José María. Periodismo Interpretativo. URL: baldovi555.blogspot.com. Consultado: 20 de abril de 2014.

Calzadilla, Iraida: Conferencia en Diplomado Internacional en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, La Habana, 2007.

Copple, Neale: Un nuevo concepto del periodismo. Reportajes interpretativos. México DF: Pax- México.1968. pág. 42.

Fagoaga, Concha. Periodismo interpretativo. El análisis de la noticia. Editorial Mitre. Barcelona, 1982.

García Luis, Julio. Revolución, Socialismo, Periodismo. La prensa y los periodistas cubanos ante el siglo XXI. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba, 2013.

Riva Palacio, Raymundo: Ser periodista en el nuevo milenio. En: http://www.cimac.org.mx. Consultado: 20 de abril de 2014.

Santibáñez, Abraham. Periodismo Interpretativo. Editorial Andrés Bello, Chile, 1995.

Periodistas consultados:

José Luis López Sado, periodista de la sección deportiva de Juventud Rebelde.

Oscar Álvarez, jefe de Información del semanario Tribuna de La Habana.

Profesores consultados:

Yaylín Orta Rivera, subdirectora del periódico Juventud Rebelde y profesora de la Facultad de Comunicación.

Julio Batista Rodríguez, periodista del semanario Trabajadores y profesor de la Facultad de Comunicación.

LA REALIDAD DETRÁS DE LAS PAREDES

LA REALIDAD DETRÁS DE LAS PAREDES

Tema: Adam Schaff, filósofo marxista polaco y miembro de la Academia de Ciencias de Polonia, considera que “la simplicidad de los hechos es una noción eminentemente subjetiva. Deriva de nuestra manera particular de informarlos, en función de los intereses inmediatos que en ese momento dominen nuestro esfuerzo cognoscitivo. Tan pronto comenzamos a profundizar en la investigación nos percatamos de la riqueza de las relaciones que ese hecho, presuntamente  simple, tiene y en la complejidad de su significación cuando se escarba un poco más”.

 

LISANDRA AGUILAR WONG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.


 
La simplicidad es el logro final.
Después de que uno haya jugado
con una cantidad grande de notas,
es la simplicidad que emerge
como una recompensa del arte.
Frédéric Chopin 
(compositor y pianista polaco)

 

Adam Schaff (10 de marzo de 1913, Leópolis-12 de noviembre de 2006, Varsovia), filósofo marxista polaco y miembro de la Academia de Ciencias de Polonia, consideró que “la simplicidad de los hechos es una noción eminentemente subjetiva. Deriva de nuestra manera particular de informarlos, en función de los intereses inmediatos que en ese momento dominen nuestro esfuerzo cognoscitivo. Tan pronto comenzamos a profundizar en la investigación nos percatamos de la riqueza de las relaciones que ese hecho, presuntamente  simple, tiene y en la complejidad de su significación cuando se escarba un poco más”.

Con respecto a este tema, varios teóricos han mostrado sus posturas en diferentes momentos. Rafael Barrett, escritor y periodista español, considera que “el periodismo es la síntesis y el comercio de la curiosidad. Pero mientras la curiosidad del pensamiento y del bien es rara, la curiosidad del hecho es general porque es instintiva. Lo indispensable es el hecho” (1909:88).

“Del hecho parten el sabio y el moralista que desprecian la prensa, y con el hecho se contenta la enorme mayoría cuya sola cultura es la prensa. Cargado de tesoros incesantemente renovados, su misión es repartirlos ilesos entre nosotros, y su ideal se reduce a la rapidez y a la exactitud. El periodista es el buzo de los hechos” (1909:88).

El esclarecimiento del asunto en cuestión es una tarea relativamente fácil para quienes llenan este oficio de estrategias exitosas. La argentina Amel Rame, Máster en Derecho Económico y Relaciones Internacionales, apunta que “con un estilo que trasciende el simple hecho de transmitir una noticia y se esmera en proveer al lector  un contexto amplio y claro, vivir en un mundo con múltiples e infinitas conexiones, impide hablar hoy de hechos aislados sin citar antecedentes, reacciones y consecuencias” (2013:1).
 
La interpretación inserta los hechos en un contexto y revela su significado. José Luis Martínez Albertos, Catedrático Emérito en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, agrega que “hoy nadie discute la validez del periodismo interpretativo. Todos coinciden en afirmar la importancia de dar los antecedentes de los hechos, de mostrarlos en su contexto de modo que la exposición sea lo más completa posible en orden a garantizar una mayor comprensión de los acontecimientos” (1968:343).

Los hechos son producto de una interpretación selectiva de la realidad, la cual debe ser comunicada. Para  Miguel Rodrigo Alsina, Doctor en Ciencias de la Información de la Universidad Autónoma de Barcelona,  “la comunicabilidad del hecho es condición necesaria (…) un acontecimiento social no puede ser considerado como tal por la percepción de los sujetos individuales, sino por su conocimiento público (…). Consecuentemente, un acontecimiento no comunicable o secreto no sería en ningún caso un acontecimiento periodístico” (1989:100).

Según el español Manuel Martín Serrano, Doctor en Ciencias y Letras Humanas, “las grandes funciones de la comunicación pública se centran en reproducir el sistema social vigente o transformarlo, e introducir los nuevos valores y comportamientos acordes con la evolución de la humanidad. La comunicación pública provee a los miembros de la comunidad de relatos (orales, escritos, mediante imágenes) en los que se les propone una interpretación del entorno (material, social, ideal) y de lo que en él acontece” (2004).

La realidad de un hecho

Existen varios criterios de verdad a la hora de aproximarse a un hecho, según de complicado este tenga. “Consta la verdad fáctica, que se supone, es apegada a la realidad, pero también hay verdades emotivas que dependen de la visión de las personas”, aclaró Ramón Crespo Hernández, periodista de Tele Pinar. El periodista debe establecer un balance entre todas ellas, sin manipular la complejidad de los sucesos. “Todo esto permite la existencia de diferentes opiniones y posturas ante lo que acontece”, añadió (EP, 2014).

Sin embargo, la española Patricia Andrade del Cid, licenciada en Ciencias de la Comunicación, afirma que “si luego de haber establecido contacto con  la realidad, logramos prescindir de ella y sustituirla por una representación, entonces podemos hacerla nuestra. Esta representación de la realidad es una reconstrucción o una representación de nuestra relación con la misma” (1999:1).

Según el español Manuel Martín Serrano, “interpretar la realidad no es solo hacerse un reflejo de esta, sino que es una relación en la que se construye la realidad (conformada por los objetos sociales) y a la vez se modifica el sujeto que a partir de esta relación va conformando su identidad cultural” (2004:1).

Edmundo Alemany Gutiérrez, reportero del semanario Guerrillero, de Pinar del Río afirmó que ante cualquier hecho, el periodista, por mucho que quiera ser totalmente objetivo, le pondrá una dosis de subjetividad, de criterio propio, de percepción suya o de otros (EP, 2014).

“En este sentido, considero que hay desinformación de diverso tipo, porque están –entre las más significativas- la que se hace a conciencia para ocultar o tratar de variar el hecho; la que se presenta cuando el periodista no contrasta fuentes y se va con lo primero que le dicen (o con lo único que le dicen); y la que tiene la cuota de subjetividad propia, o sea la imposición (o exposición) del punto de vista del periodista, aunque haya consultado diversas fuentes”, agregó Alemany Gutiérrez.
 
Norberto González, profesor de Ética y Deontología Periodística de la Universidad de La Laguna, aseguró que “en este contexto se entiende que el informador debe presentar, diferenciados, los hechos por una parte y sus valoraciones subjetivas por otra. Esta "cláusula de estilo ético" tiene un doble fundamento implícito: El primero consiste en la imparcialidad del narrador en aquello que no logra explicar por falta de conocimientos suficientes: lo que sólo es probable no puede presentarse como acontecido” (1989:1).

“El segundo fundamento es la aceptación de las premisas aquí expuestas: el relato informativo, para ser verdadero, debe ser neutro, no valorativo; las opiniones no tienen validez objetiva, por lo que conviene separarlas de los juicios fácticos. Los problemas surgen cuando se buscan criterios más concretos para establecer la verdad informativa” (González 1989: 1).

En el periodismo, ningún hecho es simple, cuando profundizamos en él, encontramos un camino cada vez más complejo, donde nuestra subjetividad media en todo momento. Es necesario situar al hecho en su contexto histórico, en el antecedente que lo condicionó, lo cual le permitirá al receptor en un futuro, cuando existan otros valores, entenderlo en la base de una perspectiva adecuada, y no verlo desde el aislamiento.

Bibliografía:
 
Alsina, Miguel Rodrigo. Los medios de comunicación ante el terrorismo. Icaria, Barcelona. p.100. 1989.

Andrade del Cid, Patricia. Perspectivas para la investigación en comunicación política. Revista Razón y Palabra. No. 12, Año 3. Octubre 1998–Enero 1999.

Barrett, Rafael. Psicología del Periodismo. Publicado en La Razón, Montevideo. Recogido en Obras Completas, RP-ICI, Asunción.

Gómez-Martínez, José Luis. Edición digital para Proyecto Ensayo Hispánico de Francisco Corral Sánchez-Cabezudo, Instituto Cervantes. http://www.ensayistas.org/antologia/: p. 88. 31 de julio de 1909. Consultado el 20 de abril de 2014.

González, Norberto. Hechos y valores en la narración periodística informativa (Vol. VOLUMEN II Nº2). 1989.
http://aquideomnibusdubitandum.wordpress.com/, 16 de julio de 2013. Consultado el 20 de abril de 2014.
https://www.unav.es/fcom/comunicacionysociedad/es/index.php.

Martín Serrano, Manuel La producción social de comunicación. Alianza Editorial. Madrid. 2004.

Martínez Albertos, José Luis. Un nuevo concepto del Periodismo. Reportajes interpretativos, México, Pax-México, J.L. Curso General..., cit., p. 343. 1968.

Rame, Amel. Periodismo contextual: ejemplos de estrategias exitosas.

Periodistas Consultados:

Ramón Crespo Hernández, periodista de Tele Pinar, Pinar del Río.

Edmundo Alemany Gutiérrez, periodista del semanario Guerrillero, de Pinar del Río.


 

FUENTES CONTROLADAS

FUENTES CONTROLADAS

Tema: Roger Ricardo Luis, periodista y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, plantea: “La práctica del periodismo interpretativo tiene como una de sus “reglas de oro” el uso múltiple y variado de las fuentes. En tal sentido, se hace imprescindible que el periodista emplee con habilidad las fuentes oficiales (tan predominantemente determinantes en nuestro ejercicio periodístico y cada vez más difíciles de acceder a ellas), así como también las de carácter oficiosas y no oficiales. Es preciso destacar que el periodismo que más se practica en nuestros medios queda en la orilla de las fuentes oficiales y muy pocas veces nada hacia las profundidades de otras voces autorizadas como pueden ser las fuentes de la base”.

WENDY GARCÍA MARQUETTI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El Doctor en Ciencias de la Comunicación Roger Ricardo Luis, periodista y Profesor Titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, plantea: “La práctica del periodismo interpretativo tiene como una de sus “reglas de oro” el uso múltiple y variado de las fuentes. En tal sentido, se hace imprescindible que el periodista emplee con habilidad las fuentes oficiales (tan predominantemente determinantes en nuestro ejercicio periodístico y cada vez más difíciles de acceder a ellas), así como también las de carácter oficiosas y no oficiales. Es preciso destacar que el periodismo que más se practica en nuestros medios queda en la orilla de las fuentes oficiales y muy pocas veces nada hacia las profundidades de otras voces autorizadas como pueden ser las fuentes de la base”.

Una presentación de este docente requiere destacar que su desempeño como profesor lo ha desarrollado en paralelo con la actividad periodística, fundamentalmente en el diario Granma, y como colaborador de diversos medios nacionales y de otros países. En su hoja de trabajo como reportero se encuentra la cobertura de conflictos bélicos en Centroamérica y África y en dos ocasiones mereció el Premio Latinoamericano de Periodismo José Martí. También, ha publicado libros desde la perspectiva periodística. Respecto a su actuar académico, ha impartido clases y conferencias en universidades de Estados Unidos, México, Panamá, Nicaragua, República Dominicana, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Colombia.

Con él indagamos interrogantes del periodismo cubano actual.

-¿Cuáles son las “reglas

de oro” del periodismo?

Como conoces, el periodismo tiene por base hechos actuales, verdaderos y de interés social que según los criterios de noticiabilidad, los valores noticias y la línea editorial del órgano de prensa, sirven como materia prima para construir la realidad socialmente relevante que tienen los medios informativos como encargo social.

Para ello, se debe acudir a las fuentes de información en aras de brindar la noticia lo más cercana a la realidad, a la verdad que, en definitiva, es el objetivo del periodista.  Hay que partir del principio, al menos es el mío, de que la verdad existe y debemos apreciarla a partir de los argumentos capaces de sostenerla

Cuando hablo de objetividad, lo hago desde la perspectiva de la objetividad periodística; es decir, el compromiso ético que tiene el reportero de buscar la mayor cantidad de fuentes informativas que le permitan brindar la más amplia información al receptor quien, por demás, es un receptor activo cuya cosmovisión del mundo lo hace reaccionar favorablemente o no ante la propuesta informativa que le brinda el periodista y el medio que le publica la noticia mediante el género periodístico seleccionado para ello.

Lamentablemente, por determinadas razones, es allí donde reside el mayor problema inicial. Tanto en Cuba como en el resto del mundo, ha comenzado a generalizarse la misma situación: no consultar una amplia gama de fuentes, no contrastar la información que es una de las reglas de oro y a la vez elementales del ejercicio periodístico.

-¿A qué se debe

esta problemática?

El trabajo del periodista se ve condicionado por una serie de elementos que van desde los subjetivos, digamos, habilidades y experticia profesional, hasta los objetivos, entre los que se encuentra el de la línea editorial del medio de comunicación para el cual labora.

Debemos partir de que sin fuentes de información no hay periodismo, por razones obvias: el reportero no siempre pueden estar presente en el momento en que se producen los acontecimientos, salvo en los previsibles y en los casos en que el periodista es protagonista u observador directo del hecho, y aún así, el reportero tiene la responsabilidad de contrastar, contextualizar, lo que vivió y observó desde un palco preferencial

Los más graves problemas que enfrenta el periodismo en los últimos años están relacionados con un deficiente manejo de las fuentes informativas. En esa dirección la premisa básica, no pocas veces incumplida, del periodismo radica que la sociedad tiene derecho a saber la verdad completa, verificable, de manera oportuna, sin intereses ni prejuicios personales.

Se trata entonces de exponer los hechos con exactitud, sin falsear, omitir, ni distorsionarlos, sustentar datos verídicos para fortalecer la confianza de nuestros lectores.

De ahí  que la obtención de fuentes de información variadas, fiables y de calidad sea un objetivo meta tanto de  periodistas y medios. En tal sentido no se puede pasar por alto el criterio de visibilidad mediática, pues fuente que usted emplee le otorgará esa condición de voz privilegiada.

En el caso del periodismo cubano, una de sus falencias respecto al empleo de las fuentes es su vocación cuasi religiosa por la fuentes oficiales y, peor aún, que lo que éstas dicen se toma como “santa palabra” y por lo general se le da la condición de “solista”, sin tener en cuenta que pueden consultarse otras voces en el entorno del acontecimiento que se reporta.

Hay otro elemento que conspira contra la variedad de fuentes en el mundo de hoy y es el llamado concepto de “tiempo real”, fenómeno asociado  a las posibilidades que ofrecen las actuales tecnologías de la información y la comunicación.

A lo antes expuesto habría que apuntar que la formación de los consorcios multimediáticos ha conllevado a la tendencia de la precarización del trabajo periodístico, pues un mismo reportero debe trabajar para los diferentes soportes comunicativos de la empresa bajo normas de entregas cada vez mayores en cuanto a número. En estos casos, el factor tiempo es decisivo y muchas veces el principio de la contrastación de fuentes se va a bolina en detrimento de la objetividad y la calidad del mensaje.

El caso cubano no es, como regla, el referido; en cambio, sí existen otros problemas asociados con la precariedad de las condiciones de trabajo, los bajos salarios y el mismo contexto de la vida cotidiana de la población que debe enfrentar el periodista en su día a día.

-¿Esta situación siempre fue así?

Mauro Wolf plantea que cada día

es más frecuente que las instituciones

propongan lo que debe informarse y

no sean los periodistas los que busquen

el hecho noticioso, ¿se vive

esa situación en Cuba?

Se dice que antes el periodista iba en busca de la noticia y que ahora se ha vuelta al revés. En ello influye la existencia de los gabinetes de comunicación, los buroes de información que entregan la noticia hecha y debidamente maquillada a favor de la institución que la emite. En Cuba, en cierta medida, pasa lo mismo con sus peculiaridades nacionales. Por ejemplo: aquí existe lo que los propios periodistas denominamos “pastoreo”. Dada la escasez de transporte en los medios, una  entidad “X” invita a los periodistas del sector a un recorrido por lugares que le interesan a esa institución mostrar, allí todo es bueno y le garantizan al periodista el transporte. Así se crea un compromiso y al final el periodismo se trastoca en propaganda burda.

-El trato con las instituciones no es fácil,

¿qué ocurre con las fuentes oficiales?

Con las fuentes oficiales lo que existe es una contracción en la entrega de información. En primer lugar, se han tomado el derecho de custodiar a toda costa la información cuando en realidad, una institución pública, un funcionario público tienen el deber y la responsabilidad de brindarla con transparencia y de manera oportuna. Ese es su deber, pero aquí, como regla, no se cumple, se desconoce por parte de los funcionarios en unos casos por ignorancia y en otros se hace deliberadamente, tal es el poder de la burocracia. Hay que tener siempre presente que para la burocracia, la información certera es su peor enemigo.

Hay muchos criterios al respecto que tratan de justificar lo injustificable. La respuesta más socorrida es la del “Síndrome del misterio” que es cuando la institución no da la información porque no se puede, porque no está autorizada, no se debe difundir, pues puede servirle al enemigo, etcétera. Bajo esta cobija se justifican verdades, pero también se escondan muchas insuficiencias que no están relacionadas con el bloqueo que es  la matriz de origen de la frase de marras.

Esta realidad no es ajena al mundo de la prensa, la prensa es la principal víctima. Es un asunto denunciado, estudiado y gritado a voces, pero el asunto no se resuelve. Tengo la percepción de que cada vez se complica pese a las múltiples resoluciones, reglamentaciones y llamados que desde 1979 viene haciendo el Partido Comunista de Cuba desde sus más altas instancias. Es decir, la voluntad política va por un lado y quienes deben cumplir como regla no la toman en cuenta. En ello el periodista y las direcciones de los medios tienen parte de culpa, pues rara vez aparece denunciado el que no da información, por citar un ejemplo de tan complejo asunto.

-¿Cómo comportarse ante la

negación de una información?

Lo que exigen las circunstancias es seguir luchando, denunciando, derribando muros. En ello llevamos unos cuantos años. Llueve sobre mojado. De lo que sí hay que estar claro es que los problemas que hoy padece el periodismo cubano se resolverán en la misma medida que los periodistas, los directivos de los medios y sus instituciones asuman un papel más activo y combativo para luchar por ellos. Todo apunta a que el problema de la prensa en Cuba es estructural, pues cada sistema político se da también su sistema de prensa y si hoy hablamos de cambios, pues ineludiblemente el sistema de prensa hasta ahora predominante requiere de cambios, de lo contrario no es capaz de acompañar y ayudar a transformar lo que necesita ser cambiado. Pensar en curitas y medias tintas en esa dirección no resuelve nada y, por el contrario, va contra de un escenario para los medios donde ya no cuentan con el monopolio absoluto de la información.

La imposibilidad de acceder a las fuentes públicas de información, la actitud de esas fuentes en violación de un principio clave del ejercicio democrático, es ni más ni menos que una forma de censura y muy grave. Si la Revolución proclama el principio de la democracia participativa de los ciudadanos en la construcción del socialismo, resulta vital que los ciudadanos tengan acceso a la información  brindada de manera transparente y oportuna por los servidores públicos que ella elige. Sin esa información el pueblo no puede gobernar de manera real y efectiva. De ahí el papel de los medios y de los periodistas ya no solo de la perspectiva del hecho noticioso en sí,  sino desde las dimensión de la interpretación, la explicación de los hechos y de la investigación para debelar lo ocultado, como también la de opinar con argumentos irrebatibles.

El problema del acceso a las fuentes de información puede también verse como una forma de censura y todo proceso de censura continuada tributa, más temprano que tarde, a la formación de la autocensura. Y si la censura es mala, peor aún es la autocensura, porque  cercena el pensamiento crítico, pone límites a la creatividad, fomenta posturas conformistas, propende a la doble moral.

En esta lucha cotidiana por la búsqueda de información, y por tanto el acceso a las fuentes, tiene que ver mucho la profesionalidad del periodista y el apoyo que reciba de la dirección editorial del medio En el caso de no obtener los datos por la vida oficial, siempre, haciendo uso de nuestro conocimiento, es posible validar la noticia por otra vía, y eso es lo que hay que buscar, las otras vías. Válido para ello es no subestimar ninguna fuente, toda la información que te brinden es importante y hay que tenerlas en cuenta, pues muchas veces, para llegar a las principales hay que acercarse primero a las secundarias, ya sean vivas o documentales. Siempre pienso que un periodista bien preparado, con dominio de su tema puede llegar lejos, puede derribar muchas puertas. Claro, no se puede olvidar el contexto…

-¿En cuánto se enriquecería el

periodismo interpretativo del

uso variado de las fuentes?

Si la noticia es la simiente del periodismo, la interpretación es la columna vertebral del ejercicio periodístico. El periodismo interpretativo, de explicación, va al cómo y el por qué de los acontecimientos complejos que socializa, comparte el periodismo como entidad formadora de opinión pública. Se trata de brindar al receptor una visión holística del hecho noticioso, de exponer la noticia desde los diferentes planos temáticos en que se expresa en el presente la información periodística. Ello no es posible sin  el empleo de múltiples fuentes y sin la estructura de una estrategia correspondiente. No por gusto cuando se habla de esta dimensión del periodismo se habla de la noticia total, es la mejor expresión de la objetividad periodística.

A mi juicio, el periodismo interpretativo en Cuba sigue siendo una asignatura pendiente en el registro del periodismo nacional. No se trata de falta de formación en los egresados, al menos en las últimas cinco o seis graduaciones, pues el programa de estudios es muy completo en esa dirección y sus profesores en el disciplina de Periodismo Impreso están altamente calificados, donde se incluye una tesis doctoral por parte de la Profesora Titular Iraida Calzadilla en la que indaga en esa problemática en la Isla.

El asunto se convierte en un problema cuando los egresados van a sus puestos de trabajo y se ven muchas veces imposibilitados de aplicar los conocimientos adquiridos en las aulas universitarias cuando enfrentan incomprensión en la aplicación de este tipo de periodismo, dado en unos casos por la falta de espacio, por la desprofesionalización imperante en no pocas redacciones, el facilismo, el acomodamiento y porque el ejercicio del periodismo interpretativo se ve frenado por el acceso a las fuentes, pone al descubierto aristas y realidades no muy cómodas a quienes se ven implicados en la explicación de un suceso

No obstante, me sumo al  grupo de los optimistas. Todo cuanto hemos hablado es mucho más complejo, apenas nos hemos quedado en la epidermis del asunto. Lo que sí estoy seguro es que el periodismo que se hace desde algún tiempo en Cuba inexorablemente tendrá que cambiar, de lo contrario no sería dialéctico. Todas las generaciones de periodistas cubanos a lo largo de media centuria, de una manera u otra han hecho sus modestas contribuciones al cambio, hoy existen muchas mejores condiciones para lograr ese salto. Te puedo asegurar que el último congreso de la Unión de Periodista de Cuba es una muestra de que sí es posible.

Por demás, el hecho de que tú y yo, personas de muy diferentes generaciones, estemos hablando de una de las aristas del problema con tanta franqueza es un ejemplo de que cambiamos y que luchamos por el cambio.

FUEGO CRUZADO DE FUENTES

FUEGO CRUZADO DE FUENTES

  

Tema: Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, señala: “No acudir a la pluralidad de las fuentes es negar profundidad a cualquier producto periodístico que intente un acercamiento lo más veraz y comprobable posible, lo más integrador y complejo para su entendimiento de una realidad dada”.

 

JOSÉ MANUEL PÉREZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hablar del uso de fuentes plurales en el periodismo es, o debe ser, sin duda, referir una de las rutinas básicas en el quehacer de cualquier profesional del gremio. Al menos eso dicen casi todos, pero no pocos son los que acompañan esta aseveración con una anécdota en la que recuerdan un momento de su carrera en el que no lo hicieron.

A decir de la Doctora Iraida Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, se entiende por fuente “a todo lo que propicie, contenga, facilite y transmita información” (2005: 53).

Según Matheus Nascimento, profesor de la Universidad de Montemorelos, México, las fuentes pueden estar en dos grandes grupos: las vivas, que comprenden a funcionarios, voceros oficiales o de asociaciones privadas, de la sociedad civil, personas de la comunidad y personajes relevantes en todos los órdenes; y las documentales, entendidas como documentos judiciales (sentencias, decisiones) encuestas, informes de organismos e instituciones, comunicados de prensa, notas de prensa (2010: Web).

Algunos advierten diferencias en el uso de las fuentes en los distintos géneros del periodismo, como el profesor Carlos Prado, de la Universidad de Salamanca, España, quien asegura que “para el periodista de investigación las fuentes no tienen los mismos atributos que para el periodista de información habitual. En el periodismo rutinario muchas informaciones llegan directamente al medio de las fuentes institucionales, a través de las dependencias de prensa y relaciones públicas. En otros casos, el periodista es convocado a reuniones de prensa para recibir directamente declaraciones oficiales, pudiendo interrogar y cuestionar”.

“En el trabajo del Periodismo de Investigación las fuentes institucionales carecen de interés. La fuente perfecta sería una fuente pública, con información privilegiada, pasiva pero abierta, que se deja identificar, que colabora con el periodista y que nos aporta documentos secretos, que sea confidencial y que trabaje sólo con nosotros” (Pardo, 2006: Web).

Puede que algunas de estas definiciones que sobre las fuentes en la investigación ofrece el profesor Prado, obedezcan a una visión un tanto edulcorada del periodismo más aventurero y con fines comerciales. Pero, básicamente, se han de buscar fuentes que den una perspectiva nueva, aterrizada y verídica de la realidad.

Los lectores no se conforman con que se les dé respuesta a las preguntas básicas  (qué, quién, dónde y cuándo), están ávidos de conocer el por qué, el cómo y el para qué. El lector necesita una explicación de los hechos sin sentir que se le impone la verdad que posee quien redacta. Por ello, es imprescindible que se le muestren la mayor cantidad de percepciones del acontecimiento mediante el contraste de fuentes.

Para Matheus Nascimento, “las fuentes son las que van guiando en el camino para conocer todas las dimensiones y complejidades del tema. Buscar un abanico de opiniones, evitando el sólo “reproducir” declaraciones de una determinada persona en una conferencia de prensa es algo totalmente vital. No debe quedar ninguna pregunta por responder, eso dejaría insatisfecho a los lectores y habla mucho de la preparación del periodista. Si los medios han perdido credibilidad es porque muchos se encasillan en una sola declaración, no la comprueban y la dan como una verdad absoluta”.

Con respecto a esto, la Doctora Iraida Calzadilla señala: “No acudir a la pluralidad de las fuentes es negar profundidad a cualquier producto periodístico que intente un acercamiento lo más veraz y comprobable posible, lo más integrador y complejo para su entendimiento de una realidad dada”.

El editor de la Agencia Prensa Latina y profesor de la carrera de Periodismo, de la Universidad de La Habana, Pedro García Hernández,  asegura que contrastar fuentes es una rutina de trabajo de primer orden y debe partirse del hecho de que en las agencias existe una línea editorial y una intencionalidad política determinada y sobre esa base, se comparan las fuentes para dar una interpretación del hecho. Esto enriquece la visión y permite ganar en credibilidad (EP, 2014).

Continuando por esta línea, Juana Carrasco Martín, periodista de Juventud Rebelde y Premio Nacional de Periodismo, afirma que es algo básico en el oficio, pues el buen periodista no debe quedarse con la primera impresión porque, en muchas ocasionas, las fuentes buscan manipular la información para satisfacer sus propios fines (EP, 2014).

A decir de Ricardo Ronquillo Bello, subdirector Editorial del periódico Juventud Rebelde, “en nuestro país vemos con ingenuidad a las fuentes oficiales porque pensamos que son funcionarios de la Revolución y que por eso no mienten, pero lo cierto es que tenemos una clase burocrática muy asentada y en ocasiones no le conviene que las cosas salgan a la luz pública, por eso hay que ir a la base para saber si lo dicho arriba es lo que sucede abajo” (EP, 2014).

Los profesores Emiliano Albertini y Adela Ruiz, de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina, afirman que “cuanto mayor sea la cantidad, la calidad y la diversidad de las informaciones que comunica el periodista, tanto mayor será su credibilidad y, por lo tanto, su influencia. Es por eso que para los medios conquistar y mantener el acceso a las fuentes que le brindan este recurso es una de las tareas centrales en el desempeño de su quehacer cotidiano”. (2006: Web)

El incremento en los medios de la mediación institucionalizada de la información es algo que alarma a muchos. La profesora Iraida Calzadilla alerta sobre el tema: “Se habla de “esto”, de lo que quiere hoy comunicar la fuente, y no de lo que interesa al periodista, al medio, a la sociedad. En consecuencia, al leer, escuchar o ver la noticia en cualquiera de los soportes mediáticos, esta nos llega igual, como gota de agua, como alma gemela a la que casi ni estamos intentando dar un comienzo singular y la presentamos en todas partes en su rígida concepción de pirámide invertida, sin aliento creativo, sin personalizar, fría y distante”.

“No estoy en desacuerdo con los departamentos de divulgación tanto en su carácter de fuentes institucionales de responsabilidad indiscutida como también en su posición de representantes de las fuentes que deben dar información. Con lo que estoy en contra es de esa no-noticia que tratan de imponer (…), con la barrera que imponen para que no acudamos a los fuentes primeras” (Calzadilla, 2014: Web).

Dos puntos saltan a la vista: el primero, la mediación institucionalizada de la información y el segundo, la credibilidad de los medios y la postura que ante este fenómeno deben asumir. Ronquillo Bello, afirma que un medio no debe y no puede negarse a publicar una nota oficial de ningún organismo, pero si puede y debe dar seguimiento al tema.

Agrega que el uso de las notas oficiales no es diabólico en sí mismo, pero en la mayoría de los casos estas muestran más la postura del organismo emisor que la información como tal y queda un vacío que al lector ávido le parecerá imperdonable. Entonces, es deber del medio dar seguimiento al tema, apartando la vista de la oficialidad, buscando opiniones diversas desde disímiles puntos, para dar así la magnitud real del hecho y anotarse un punto en el juego vital de la credibilidad (EP, 2014).

De todo esto sale una conclusión general: es deber del periodista y solo del periodista dar una mirada amplia de los hechos, pasando, si es preciso, sobre cualquier nota oficial, recurriendo siempre como matera primaria de la profesión a una gama amplia de fuentes. Solo así el lector se sentirá identificado, solo así lo medios bajarán de la estratosfera para caminar codo con codo con los lectores, algo que, al fin y al cabo, es la razón de ser de la prensa.

Bibliografía:

Albertini, Emiliano y Ruiz, Adela, Fuentes de información: concepto, clasificación y modos de atribución, 2006, (Consultado el 27/5/2014), www.perio.unlp.edu.ar/ grafica1/htmls/.../apunte-fuentes2007.doc

Calzadilla Rodríguez, Iraida, La Nota, Editorial Pablo de la Torriente, La Habana, 2005

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Alánimo, ¿la fuente se rompió? Blog Isla al Sur. 2014.

Nascimento, Matheus, Las fuentes periodísticas, 2010,  (Consultado el 28/3/2014),  www.slideshare.net/mtcezare/ fuentes-periodísticas

Prado, Carlos, Fuentes de información del periodismo de investigación, 2006, (Consultado el 28/3/2014) www.borrones.net/investigacion/fuentespi.pdf

Periodistas consultados:

Juana Carrasco Martín, periodista de Juventud Rebelde y Premio Nacional de Periodismo.

Ricardo Ronquillo Bello, Subdirector Editorial del periódico Juventud Rebelde.

Profesor consultado:

Pedro García Hernández, editor de la Agencia Prensa Latina, jefe de la Redacción Asia y profesor de la carrera de Periodismo de la Universidad de La Habana.

LA NOTA INTERPRETATIVA

LA NOTA INTERPRETATIVA

 

Tema: Erwin Canham, director del Chistian Science Monitor, plantea: “La noticia interpretada puede, de hecho, ser más reveladora que el acontecimiento mismo, nada hay más engañoso que el hecho aislado, justamente porque es un hecho que atiza la imaginación. Los detalles y pormenores de los hechos, las circunstancias complementarias, los sucesos anteriores, los motivos, todo eso forma parte de la noticia propiamente dicha”.

LEANNY VISTEL PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El periodista Eduardo Ulibarri plantea que “el periodismo es un ejercicio de mediación en el cual los periodistas son los intermediarios en busca de trascendencia. La función básica de los mismos está dada por la necesidad de que exista un vínculo entre la realidad y el público; entre la multiplicidad de situaciones, procesos, hechos, personajes, lugares, objetos y relaciones, y el conjunto de personas que, deseosas o necesitadas de conocerlos, no pueden informarse directamente de su acontecer y desarrollo, aunque también ellas forman parte de una porción de la realidad. Por eso, en gran medida, somos representantes o agentes del público” (1994: 5).

Desde el momento en que comenzamos a formarnos como periodistas, nos convertimos en transmisores y mediadores de información, como destaca Iraida Calzadilla, profesora de la Universidad de La Habana: “De nosotros depende que las personas entiendan las noticias de manera correcta. Debemos ser explícitos y objetivos, entendiéndose esa objetividad como un ejercicio de acercamiento a la realidad desde la honestidad profesional. La objetividad pura no existe, siempre la mediación, el punto de vista, la postura que defendemos, están presentes” (2014).

La nota informativa y la nota interpretativa

Explica Mitchel Charnley en su libro Periodismo Informativo, que la información oportuna de hechos u opiniones de interés o importancia, o ambas cosas a la vez, para un número considerable de personas necesita ser además exacta, equilibrada, leal y objetiva, clara, concisa y actual (1971: 45-46).

En la nota informativa y en la nota interpretativa, el ejercicio de informar, interpretar y opinar no queda ajeno a ninguna de las dos construcciones, como no quedan fuera de ninguna otra. Solo que van en medida, de manera que en unos y otros casos, el mensaje logre un propósito en relación con el destinatario, hay en cada propuesta una voluntad de credibilidad, casi un episodio de pedagogía en su responsabilidad ciudadana. Si algo es consustancial al periodismo es su no linealidad, su no partición de fronteras a ultranza, explica la profesora Calzadilla en el artículo El análisis y la interpretación para entender el mundo.

Agrega la Doctora que al igual que la nota informativa, la interpretativa informa sobre un hecho que pueda ser considerado noticiable, pero la interpretativa va más allá de lo efectivo, busca trascender en el tiempo. Su contenido deja de aludir solo al hecho informativo, y suma elementos, antecedentes y opiniones de fuentes vinculadas al acontecimiento (Calzadilla, Web).

¿Qué es la nota interpretativa?

Ana María Domínguez, periodista de Juventud Rebelde, la define como “un trabajo que media entre la nota informativa y el género de opinión, sin llegar a ser muy profundo, un hecho y todos los elementos que se relacionan con respecto a él. Se brindan los elementos colaterales como los antecedentes, de manera que el lector pueda llegar a realizar un análisis y tomar una posición  con todos los datos y enfoques que el periodista propone. Lleva implícita –no explícita- la opinión del periodista. Hay incluidos diversos tipos de juicios y criterios, con los cuales se va a identificar el medio de prensa que lo emita” (EP, 2014).

Erwin Canham, director del Chistian Science Monitor, plantea: “La noticia interpretada puede, de hecho, ser más reveladora que el acontecimiento mismo, nada hay más engañoso que el hecho aislado, justamente porque es un hecho que atiza la imaginación. Los detalles y pormenores de los hechos, las circunstancias complementarias, los sucesos anteriores, los motivos, todo eso forma parte de la noticia propiamente dicha”.

Para el catedrático Abraham Santibáñez: “Interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector no especializado. Esta interpretación debe tratar de prescindir de opiniones personales, debe basarse en hechos concretos y opiniones responsables que sean pertinentes y debe ser presentada en forma amena y atractiva’’ (1974).

En este sentido, el Periodismo Interpretativo tiene mucho que ver porque “la materia prima de la prensa, más que las noticias y la información a secas o fijar una orientación editorial, es el intercambio libre de puntos de vista diversos que buscan entre sí la armonía de pareceres contrapuestos y complementarios, en lo que se refiere a los problemas que forman parte del bien común de la sociedad”, expresa el periodista colombiano José María Baldoví Giraldo (2014).

Es una realidad que la prensa escrita ha perdido inmediatez, pero ante este problema, lo esencial es auxiliarse no solo de las seis preguntas clásicas (Qué, Quién, Cuándo, Dónde, Cómo y Por qué-Para qué), sino profundizar en el cómo, el por qué y para qué, ir al fondo de la noticia, detallar el suceso desde una posición analítica, que vaya más allá de las informaciones tradicionales y que destaque posibles consecuencias, aseguró Fernando Martínez Verdecia, periodista del periódico Mayabeque (EP, 2014).

Para Iraida Calzadilla Rodríguez, “la interpretación está urgida de nuevos enfoques comunicativos, renovadas formas de hacer un mensaje más integral y acabado, donde confluyan fuentes implicadas y no implicadas y donde prevalezca la argumentación del suceso” (Cuadernos desde el aula No. 5, Curso académico 2008-2009).

La interpretación en nuestra prensa

La nota interpretativa es hoy un  género prácticamente desconocido, en nuestro país. Algunos profesionales no la reconocen como género, otros la mal emplean al introducir en sus trabajos algunas de sus características, pero el desconocimiento teórico les impide desarrollar el género correctamente.

A mi juicio, la interpretación en nuestros medios periodísticos necesita una regeneración y una mayor utilización. Ya desde la Academia se enseña el género-estilo como debe ser, pensando en un mejor futuro para la prensa escrita. Tenemos que enfrentar los temores de hacer algo novedoso y original, y de una buena vez, comenzar a ver el quehacer cotidiano desde lo minucioso de una nota o un reportaje de este tipo.

“Si seguimos parados viendo cada día cómo la tecnología mejora, y nos toma la delantera y no logramos readecuar nuestros intereses, jamás explotaremos realmente las potencialidades de los géneros y mucho menos materializaremos con orgullo el ejercicio de la profesión más hermosa del mundo: el periodismo”, plantea Luis Sexto,  profesor de la Universidad de La Habana y Premio Nacional de Periodismo (Web). 

Bibliografía consultada:

Baldoví Giraldo, José María. Periodismo Interpretativo. URL: baldovi555.blogspot.com. Consultado: 3 de mayo  del 2014.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Cuadernos desde el aula. Notas interpretativas (Cuaderno 5). Curso académico 2008-2009. Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. Cuba.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. El análisis y la interpretación para entender el mundo. En: http://mesadetrabajo.blogia.com

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La Nota. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, 2005.

Charnley, Mitchell V. Periodismo Informativo. Ediciones Troquel, Buenos Aires. Argentina, 1971.

Santibáñez, Abraham, Periodismo Interpretativo, los secretos de la Fórmula Time.  Santiago de Chile. Chile. 1974.

Sexto, Luis,  profesor de Periodismo de la Universidad de La Habana. En: http://mesadetrabajo.blogia.com

Ulibarri, Eduardo. Idea y Vida del Reportaje. Editorial Trillas, México, 1994.

Periodistas consultados:

Fernando Martínez Verdecia, periodista del periódico Mayabeque.

Ana María Domínguez, periodista de Juventud Rebelde.

LA MAJA DEL PERIODISMO

LA MAJA DEL PERIODISMO

Tema: Bertrand de Jouvenel, politólogo y economista francés y uno de los iniciadores de la Economía ecológica, sostiene que la noticia desnuda no significa nada para el lector y considera que un acontecimiento siempre requiere de una explicación, de un reordenamiento de los hechos más relevantes.

ROGMARY GARCÍA SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La noticia es el género periodístico por excelencia. Representa la semilla de la cual nacen la mayoría de los restantes estilos.

En relación con ella, Bertrand de Jouvenel, politólogo y economista francés y uno de los iniciadores de la Economía ecológica, sostiene que la noticia desnuda no significa nada para el lector y considera que un acontecimiento siempre requiere de una explicación, de un reordenamiento de los hechos más relevantes.

Entiéndase por noticia desnuda, “una pobre elaboración y presentación de un hecho cualquiera, trazada en términos de objetividad e impersonalidad a ultranza”, según la profesora cubana Miriam Rodríguez Betancourt, Doctora en Ciencias de la Comunicación (EP, 2014).

El Máster Salvador Salazar Navarro, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, señala que “una noticia desnuda, simplemente no es noticia, porque precisamente la explicación es lo que aporta los valores que convierten a un hecho en sí, en un hecho noticioso” (EP, 2014); mientras Juana Carrasco, Premio Nacional de Periodismo José Martí y periodista del diario Juventud Rebelde, opina que obviar datos y causales, hace superficial la información (EP, 2014).

Coincidiendo en esa línea, Heriberto Cardoso Milanés, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social, asevera que “(…) la noticia no es el hecho o el acontecimiento, sino el relato, la comunicación, la exposición o la explicación del hecho. El hecho, por su parte, es lo primario: la base de la noticia. Éste se refiere a algo que acontece, que ha ocurrido o que sucederá, es el qué del relato; todo lo demás gira en torno a la respuesta que demos a esta pregunta” (1989:6).

Entre los elementos de la noticia, muchos autores incluyen el contexto y los antecedentes. Es el caso del profesor universitario mexicano Mauricio Martínez Rebollo, quien argumenta que “se trata de una serie de párrafos que en el periodismo anglosajón se denominan background (…)” (2012: 171).

Algunos estudiosos del tema distinguen entre los antecedentes (hechos anteriores) y el contexto (hechos actuales), pero siempre aclaran que no llevan consigo análisis ni valoraciones, sólo son el móvil  para la comprensión del hecho.

En este sentido, el teórico cubano José Antonio Benítez, quien fue periodista del diario Granma, habla de noticia integral, entendiendo que “se debe incorporar los elementos, antecedentes, relaciones, repercusiones, referencias geográficas e históricas, ambientes político y psicológico que permitan comprender en toda su importancia y trascendencia los hechos que se narran” (1933, citado por  Cardoso, 1989: 13).

A ese suceso noticioso, enriquecido con una visión integradora, muchos autores lo denominan, interpretación.

La reacción profesional para superar la asfixia creativa a que conduce la distinción entre “hechos” y “juicios de valor” se tradujo en la “aparición” de un nuevo género, el interpretativo, expresó el profesor titular de Ética y Deontología Periodística, de la Universidad de La Laguna, España, Norberto González (1989).

El periodista chileno, Abraham Santibáñez, define: “Interpretar desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector no especializado” (1985: 62).

Federico Álvarez, profesor venezolano que introdujo la interpretación en la Universidad Central de Venezuela, plantea que “la interpretación enfatiza en el por qué y en la búsqueda de explicaciones” (1980: 97).

Entre la información, que carece de criterio explícito del autor, y la opinión, la cual se sustenta en la subjetividad del periodista, se encuentra la interpretación.

Sobre ese punto intermedio, la periodista y catedrática española, Concha Fagoaga, reflexiona que “es un camino abierto entre dos prácticas bien definidas y consolidadas: el periodismo descriptivo y el periodismo de opinión, es decir, el tratamiento informativo de la reproducción de los acontecimientos como hechos aislados y el tratamiento ideológico interesado en esos hechos” (Citado por González y Brizuela, 2006: 53).

LA MAJA DESNUDA

Todos los juicios abordados anteriormente atribuyen mayor importancia a la presentación de un hecho acompañado de su  explicación. Sin embargo, algunos teóricos y periodistas de agencias informativas, piensan lo contrario.

“La noticia desnuda, al menos, le da la posibilidad al lector de acercarse a un hecho de forma oficial, (…) después, si es necesario, se amplía, lo que tiene mucha relación con el medio para el que se trabaje. En las agencias de noticias, donde sobresale la inmediatez, dar la información tal cual es imprescindible. Además, esa es la verdadera noticia”, estima Yudaisis Moreno, periodista de la Agencia de Información Nacional (AIN) (EP, 2014).

Los cubanos Rafael Lechuga Otero, Vicente Guasch Pascual y Carlos Mora Herman, en su libro Las agencias internacionales de noticias (1991: 29), comentan que la noticia de agencia es, por lo regular, concreta, y puntualizan que algunas veces, esta trata las causas del hecho si son muy conocidas.

Sin embargo, el español José Manuel Rivas Troitiño, Doctor en Ciencias de la Información y Jefe de Sección de la Redacción Internacional de la Agencia EFE, especifica que “aunque las agencias transmiten fundamentalmente información, la tendencia es general en todas las grandes a aumentar el porcentaje de informaciones con firma, lo que implica un nivel más profundo de información, en cuanto a crónicas o análisis. Se trata del periodismo interpretativo o de explicación” (1999. En González Borges y González Lemes, 2009: 284).

EL ASTIL DE LA BALANZA

Para mayor precisión y esclarecimiento de si la noticia debe darse con o sin explicación, Juan Gargurevich, teórico peruano, establece dos tipos de noticias: “Las simples son aquellas que contienen noticias directas, pero que, sobre todo, no requieren mayormente de conocimiento de antecedentes por parte del periodista. Mientras que las complejas, necesitan de mayor explicación, de conocimiento especializado del redactor” (2006: 10).

Teniendo en cuenta todo lo anterior, La maja del periodismo, la noticia, vestida o desnuda, con contexto y antecedentes explícitos o no, desempeña un papel fundamental en el ejercicio del mejor oficio del mundo.

La interpretación nace como la nueva plataforma de la información, y eso no significa que suplante al hecho puro, sino que tanto información como interpretación pueden coexistir, de forma lógica, tomadas de la mano, cada una construyéndola el periodista de acuerdo con las necesidades de su público y de las necesidades propias del medio donde trabaje, expresó la profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Doctora Iraida Calzadilla Rodríguez (2014).

La docente sostiene que, no obstante, hoy los medios impresos están abocados a una reconsideración del tratamiento informativo, pues ya perdida la primacía en dar la noticia, ahora el receptor espera encontrar en ellos la explicación, la sustentación de ella, de forma que le permita comprender en toda su magnitud los acontecimientos.

Hoy, cuando las nuevas tecnologías brindan un mayor acceso a la información, la prensa escrita necesita profundizar el hecho y tejer sus hilos conductores, para que el lector razone e interprete lo más veraz posible.

Tener gran volumen de información, no quiere decir que se esté informado, por lo que el periodismo, en su misión de agente canalizador, debe colaborar en formar una sociedad cada vez más culta.

Bibliografía:

Álvarez, Federico: La información contemporánea. Caracas. Contexto editores.1980.

Benítez, José Antonio: Técnica periodística. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, Cuba. 1933. Citado por: Cardoso Milanés, Heriberto: Como redactar la noticia. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba. 1989.

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Notas de clases. Curso académico 2013-2014. Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana.

Cardoso Milanés, Heriberto: Como redactar la noticia. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba. 1989.

Fagoaga, Concha. Citado por: González, Ivet y Luis Brizuela: Trabajo de Diploma. ¿Estilos sin fronteras? Tendencias en los estilos de las agencias de información internacionales. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. 2006.

Gargurevich, Juan: Géneros Periodísticos. Editorial Félix Varela. La Habana, Cuba. 2006.

González, Norberto: Hechos y valores en la narración periodística informativa. Comunicación y Sociedad. Volumen II, No.2. 1989.

Lechuga Otero, Rafael; Guasch Pascual, Vicente; Mora Herman, Carlos: Las agencias internacionales de noticias. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba. 1991.

Martínez Rebollo, Mauricio: Teoría del Periodismo. Red Tercer Milenio. México.2012.

Rivas Troitiño, José Manuel: Géneros periodísticos en las agencias de prensa. 1999. En: González Borges, María de los Ángeles y González Lemes, Ivet: Más allá de las fronteras. Selección de lecturas sobre agencias de noticias. La Habana, Cuba. 2009.

Santibáñez, Abraham: Periodismo Interpretativo o Periodismo de Opinión: Un intento de clarificación. Comunicación y Medios. No.5. Diciembre 1985.

Profesores consultados:

Rodríguez Betancourt, Miriam. Doctora en Ciencias de la Comunicación. Profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana.

Salazar Navarro, Salvador. Máster en Ciencias de la Comunicación. Profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana.

Periodistas consultados:

Carrasco, Juana. Premio Nacional de Periodismo José Martí y periodista del diario Juventud Rebelde.

Moreno Benítez, Yudaisis. Periodista de la Agencia de Información Nacional (AIN).

INICIATIVA Y RUTINA, ¿ALIANZA-ENEMISTAD?

INICIATIVA Y RUTINA, ¿ALIANZA-ENEMISTAD?

Tema: Shepard Stone, periodista norteamericano, afirma en ¿Cumple la Prensa? Su misión, que “la rutina diaria, objeto de veneración para nuestros directores, no es siempre un mecanismo sólido con el cual relacionar los procesos significativos de nuestro tiempo”.

ADIEL GUEVARA RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Las jerarquizaciones y valoración de las noticias en distintas etapas productivas son núcleos vitales de las rutinas periodísticas. Debido al poco tiempo disponible en un medio de comunicación para informar, es necesario tener una buena estructura para coordinarse y poder conseguir la información.

Como señala el teórico y profesor de la Universidad de Ámsterdam, Denis McQuail (2000: 287), la producción de las noticias es el resultado de la organización de recursos humanos y técnicos en los medios para crear mensajes. 

Actualmente, para esto se emplean los principios de la “agenda setting”, una teoría que ve en la prensa algo más que un simple proveedor de información y opinión. Su principal postulado es que la agenda mediática influye en la agenda pública. ¿Pero qué ocurre cuando las rutinas, lejos de agilizar, obstaculizan la inmediatez de la noticia frente a la existencia de una omnipresente Internet?

Tal inquietud impulsó Shepard Stone, periodista norteamericano, a afirmar en ¿Cumple la Prensa? Su misión, que “la rutina diaria, objeto de veneración para nuestros directores, no es siempre un mecanismo sólido con el cual relacionar los procesos significativos de nuestro tiempo”.

Aceptando lo anterior, considero beneficiosa la existencia de pautas elaboradas con antelación, que apoyen la celeridad del proceso de edición en cualquier medio. Solo la encuentro reprensible cuando su comportamiento es inflexible, burocrático o establece relaciones de verticalismo y no de construcción conjunta.

Los mensajes emitidos en esta moderna “sociedad de la información”, ya no pueden concebirse de modo unidireccional. La gente pide ser escuchada. Por ejemplo, el periódico en línea, resultado de la interactividad, permite al lector recibir y escoger lo que leerá. “Es un producto más individualizado, simula una opción de servicio a la carta, donde el receptor sólo tendrá lo que le interesa y como le interesa”, afirma Lizy Navarro Zamora, Doctora en Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid (2002: 98).

En respuesta al tema, Ricardo Ronquillo Bello, subdirector editorial del diario cubano Juventud Rebelde, considera que hay rutinas temporales y otras de inviolable permanencia. Un ejemplo de esta última, es la sucesión de cadenas útiles establecidas entre los departamentos especializados en determinada tarea dentro de la redacción, como los fotógrafos, los editores y los diseñadores. La calidad y acabado final de todo diario depende de su estricto cumplimiento.

Sumado a la aseveración de Shepard Stone, Ronquillo percibe que no siempre las rutinas son una garantía para satisfacer las exigencias de una redacción. Sobre esta base, argumentó que los modos productivos actuales, herederos del periodismo impreso, no responden a las plataformas de las nuevas tecnologías. “En estos casos, se impone una cultura de trabajo orientada a considerarlas como un aliado más de la prensa tradicional”, aseguró. 

Pedro García Hernández, editor general de la agencia Prensa Latina y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana, explica que cada medio tiene un perfil editorial y, dependiendo de él, toma forma su ritmo de vida. Por otro lado, apunta que las herramientas informáticas facilitan la mayor parte del trabajo en la detección y corrección de errores, agilizando un proceso que antes era muy tortuoso.

Señala que “en el caso de la Redacción Internacional de la agencia, cuya función es atender distintas zonas geográficas del mundo, el periodista suele revisar lo que se ha escrito en las últimas 24 horas sobre la región que le compete. A su labor se inserta también la de comparar lo publicado por la competencia, en función de agregar datos faltantes o rebatir los incorrectos”.

García Hernández, reconoce que la Redacción Nacional tiene otro grado de complejidad, pues “supone un trabajo de campo donde la integración entre el reportero y su redactor es imprescindible”. Además, señala que “en el momento de selección y publicación pueden darse imprevistos con la emergencia de un suceso que no estaba contemplado en el cambiante flujo informacional. En tales casos, el profesional de la comunicación debe saber qué decisiones tomar y asumir una postura acorde con la política que representa”.

La directora de la Editorial de la Mujer, Isabel Moya Richard, asegura que “dentro de la rutina productiva hay que crear espacios para romper la propia rutina productiva”. En su caso, el desenvolvimiento de la agenda del medio se condiciona por los intereses de la FMC, la individualidad del periodista y los encuentros con las lectoras. Estos últimos se efectúan en centros de trabajo o en comunidades y forman parte del necesario proceso de contactar con el público, recoger su opinión y las posibles sugerencias que puedan aportar.

Según aprecia Moya, “no puede concebirse la planificación como una camisa de fuerza, sino como un lugar de unificación de criterios y perfectible, en la medida que todos tengan participación”.

En mi modesta opinión, la noticia siempre existe y no se puede esperar que nos manden a buscarla cual autómatas. Eso sería, como bien sintetiza Ronquillo, el equivalente a “rutinizar la rutina” y disuadir al periodista de su razón de ser: la búsqueda constante de la verdad para ser contada. Así, llegaríamos a ser verdaderas herramientas que transcriben lo que se les dicta, sin motivaciones e iniciativas propias.

En muchos lugares del orbe es el dinero un factor más grande que el político y determina las dinámicas en casi toda plataforma mediática. Abundan los diarios que son verdaderas fábricas de noticias e informaciones, con el claro objetivo de vender la mayor cantidad posible. De tal forma, se orienta superficialmente al público, sin gran profundidad, y excluyen grandes géneros como el reportaje o el artículo, con mayores valores orientadores, esclarecedores y didácticos.

A los profesionales de la prensa de hoy se les pide cambiar al ritmo de los adelantos tecnológicos a causa de la unión entre periódicos e Internet. “Los periodistas están igualmente sometidos a la espiral de convergencia y acumulan nuevas labores: redacción, edición, documentación, fotografía, grabación, que antes eran coto privado de especialistas en esas disciplinas”, afirman José A. García y Ramón Salaverría, catedráticos españoles de las Universidades Miguel Hernández y de Navarra, respectivamente (2008: 3). 

Los usuarios también han variado. Nuevas opciones, como la posibilidad del lector de comentar cualquier noticia, estrechan la distancia entre prensa y sociedad. En tanto, los medios, para seguir satisfaciendo a la audiencia con calidad, acierto, rentabilidad, deben reflexionar sobre sus productos, formatos, lenguajes, plataformas de publicación y los métodos de trabajo. Más allá de una visión, han de desarrollar una estrategia y ponerla en marcha, si quieren seguir siendo un actor de peso en un mundo cada vez más competitivo y en el contexto de la era digital (IFRA, 2007).      

Las “mentes fósiles” impiden que “no todos reciban con los brazos abiertos la convergencia. Algunos directivos continúan pensando que la integración es irrelevante para ellos, pero están cometiendo un gran error, muy pronto las audiencias irán a cualquier otro lugar para obtener lo que necesitan”, según advierte Dietmar Schantir, director de la asociación para la prensa Ifra Newsplex (Luft, 2006).

La capacidad de aceptación y adaptabilidad definirán si los medios impresos cambian, asimilando las nuevas rutinas productivas que exigen sus lectores, o desaparecen e igualmente renacen como el ave fénix, con renovada vitalidad y a la altura de las expectativas de un mundo que reclama su actualización con más fuerza que nunca.  

Bibliografía:

García Avilés y Ramón Salaverría: La convergencia tecnológica en los medios de comunicación: retos para el periodismo. En Trípodos, número 23. Barcelona, 2008.

IFRA.: “Seminario convergencia de redacciones, del sueño a la realidad”. Disponible en Internet, url: http://www.ifra.com/website/IFRAEvent.nsf/wuisp/. Artículo publicado en 2007. Consultado el 23 de abril de 2014.                                                     

LUFT, Oliver: “Beyond the integrated newsroom”. Disponible en Internet, en la url: http://www.journalism.co.uk/5/articles/513011.php. Artículo publicado en 2006. Consultado el 23 de abril de 2014.

McQuail, Denis: Introducción a la teoría de la comunicación de masas. Barcelona, Paidós, 2000.

Navarro Zamora, Lizy: Los Periódicos on line: sus Características, sus Periodistas y sus Lectores. Año III. Vol.2. Agosto 2002.

Periodistas consultados:

Ricardo Ronquillo Bello, subdirector editorial del diario Juventud Rebelde.

Isabel Moya Richard, directora de la Editorial de la Mujer.

Profesor consultado:

Pedro García Hernández, editor general de Prensa Latina y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

 

LOS ANTECEDENTES EN LA INTERPRETACIÓN

LOS ANTECEDENTES EN LA INTERPRETACIÓN

Tema: El profesor venezolano Federico Álvarez, Premio Nacional de Periodismo, afirma que lo que postula la interpretación es “convocar a los antecedentes y al contexto para la explicación cabal del presente. Superar la visión inmediatista, esclava del hecho aislado y del presentismo a ultranza, que rige el trabajo del periodismo objetivo”.

ALIANET BELTRÁN ÁLVAREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El periodismo interpretativo se inicia en 1923 con la formula Time y toma mayor auge, al punto de que algunos teóricos afirman que se radicaliza, en 1945. A partir de ese momento también lo asume, en mayor o menor escala, la radio, la televisión y los periódicos. El periodismo se renueva, no solo contará lo que acontece sino que también va a intentar explicar/interpretar esos hechos/sucesos periodísticos. Con ello se pretende lograr que el lector conozca de un modo mucho más completo la actualidad que le rodea.

Es válido aclarar que, 'La fórmula Time' es la respuesta dada a la necesidad de ofrecer un servicio 'al hombre ocupado', que no tiene tiempo para leer los diarios todos los días y requiere de la 'asesoría' profesional de un periodista que le explica ('interpreta') los acontecimientos más importantes o con más repercusiones para el futuro (dentalex1, 2007).

En el periodismo interpretativo se ve una nueva perspectiva mediante la cual el lector encuentra los juicios de valor situados justo al lado de la narración objetiva de los hechos. Incluso, en algunos casos, aparecen comentarios dentro de la propia narración o del relato de actualidad, aunque tipográficamente se encuentren bien definidos y separados (Müller González J, s/f: Web).

Los géneros en los que se expresa el periodismo de interpretación reciben también otros nombres: se habla de reportaje interpretativo o reportaje profundo (Copple, 1968), géneros complementarios (Núñez Ladevéze, 1995) y, sobre todo, la denominación más extendida es periodismo interpretativo (Álvarez, 1980; Mier y Carbonell, 1981; Fagoaga, 1982; Bernetti, 1998).

Para Abraham Santibáñez, "interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector (o auditor) no especializado" (s/f: 57).

Según el famoso periodista estadounidense Walter Lippman: "La antigua distinción entre hecho y opinión no se adapta a la realidad de las cosas por ser el mundo moderno tan complicado y difícil de entender, se ha vuelto necesario no sólo informar acerca de las noticias, sino también explicarlas e interpretarlas" .

En el criterio de la periodista española Concha Fagaoga, «los periodistas no sólo reproducen lo que ven y oyen, ejercen también una investigación sobre lo acontecido porque los hechos no se producen descontextualizados de una situación económica, social y política concreta. Los hechos no surgen aislados de una realidad más amplia, se insertan en ella...» (1982: 15).

El periodismo interpretativo, llamado también periodismo en profundidad y periodismo de análisis, está orientado a analizar y explicar el porqué de los hechos ocurridos, de las ideas o de los acontecimientos que se producen en la vida diaria. Responde a las preguntas ¿por qué? y ¿para qué?, según el criterio de Eudoro Terrones, periodista profesional colegiado y Doctor en Educación (2009).

En la elaboración del mensaje interpretativo, se busca el sentido a los acontecimientos noticiosos para situarlos en un contexto, de manera que sean entregados al receptor no especializado. De ahí que la función del periodismo interpretativo sea explicar la noticia, ubicarla dentro de su contexto más amplio, profundizarla y analizarla. Ofrece la cantidad de elementos necesarios para que el ciudadano se forme su propio criterio y se incline hacia determinada corriente de opinión. No la ofrece directamente (dentalex1, 2007).

Como el periodismo es subjetivo siempre, la opinión del periodista va a estar dada en la manera en que se relate el hecho y sus antecedentes, pero solo en algunas ocasiones, como en el reportaje, puede estar explicita puesto que “el objetivo no es que el lector conozca la posición del periodista de una manera tácita, sino que éste, a partir de la explicación amplia y cabal del hecho, al ofrecer las varias y disímiles visones acerca de un acontecimiento concreto, sea capaz de dar la posibilidad al receptor de sacar sus propias conclusiones. El periodismo interpretativo respeta la inteligencia del interlocutor”, manifiesta en sus clases Iraida Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Uno de los teóricos que más ha tratado el tema de la interpretación es Federico Álvarez Olivares, quien ocupó la Dirección de la Escuela de Periodismo en la Universidad Central de Venezuela entre 1975 y 1978. Escribía para los periódicos El Diario, de Carora; revista Signo, Caracas; Entretelones, Santiago de Chile. Revista de Cultura Universitaria y Arte Plural, y recibió varias distinciones como Premio Nacional de Periodismo, mención docencia, la Orden Andrés Bello y la Orden 27 de Junio.

Para él lo más importante del periodismo interpretativo son los antecedentes que permitieron la realización del hecho y afirma que lo que postula la interpretación es “convocar a los antecedentes y al contexto para la explicación cabal del presente. Superar la visión inmediatista, esclava del hecho aislado y del presentismo a ultranza, que rige el trabajo del periodismo objetivo”.

Y es que la interpretación equivale a  reflexión y critica, así lo expresa el periodista brasileño Luiz Beltrao (1976): “El periodismo interpretativo es ejercido sobre la base de la reflexión, cuyos temas y materias son seleccionados y las informaciones son trasmitidas del modo más completo posible y en profundidad, ya que se trata de establecer y exponer el problema creado por el hecho, elemento estructural básico del acontecimiento”

Según Evelio Tellería, periodista del semanario Trabajadores, interpretación no es más que volver en el tiempo para explicar el presente, buscar las causas de los problemas para poder darle al lector una mejor visión de los hechos, más completa. Tiene como requisitos la clarificación, la perspectiva, la significación y las consecuencias (EP, 2014).

Los cómo, por qué y para qué son indispensables en el estilo interpretativo. La noticia exigirá entonces ver los hechos desde perspectivas profundas y mayoritariamente analíticas. Ya el suceso no será “secamente” informado, sino tratado con mayor detenimiento, lo que se traduce en trabajos de prensa donde los problemas sean enfocados desde varios puntos de vista, haciendo énfasis en causas y consecuencias (Herrera, Fernández, Pérez, González, 2009: Web).

El periodismo interpretativo permite que el lector “pueda llegar a conclusiones propias con el hilo conductor del periodista, quien muestra los hechos en todas sus dimensiones y planos para motivar al receptor a asumir el protagonismo” (Calzadilla, 2007).

La finalidad del periodismo interpretativo, y esto debe quedar claro, es explicar. La materia prima siguen siendo los hechos. El periodismo interpretativo pretende convencer, enjuicia los hechos, busca generar opinión en el público. Son mensajes informativos dotados de cuantos elementos explicativos sean indispensables para que el receptor pueda tener todos los elementos de juicio posibles que le permitan valorar los hechos de actualidad (Rost, 2003).

Maricel González, periodista de Radio Mayabeque, considera de vital importancia el uso actualmente del estilo interpretativo, sobre ello recalcó: “Necesitamos rescatar ese periodismo para que nuestra sociedad tenga una idea más cabal del presente, sin nuestra historia no somos nada, necesitamos basarnos en la interpretación profunda de los hechos, desde sus raíces, para poder rescatarla” (EP, 2014).

Con todos estos conceptos y explicaciones, podemos concluir que entender a cabalidad el o los acontecimientos que se han convertido en noticia se vuelve hoy imprescindible. Se deben situar estos hechos o acontecimientos en su contexto y generar en el público un sentido crítico sobre esos acontecimientos convertidos en noticia, a través del análisis. El periodismo interpretativo necesita de los antecedentes y el contexto, el lector ya no se conforma con el hecho frío, requiere de la explicación detallada de por qué ocurrió.

Bibliografía consultada:

Andara I. Periodismo informativo vs periodismo interpretativo (Venezuela). 2012. Consultado el 3 de mayo de 2014. Disponible en: http://desdemiescritorioo.blogspot.com/

2012/12/periodismo-informativo-vs-periodismo_9.html

Álvarez, Federico (1980). La información contemporánea. Caracas: Contexto editores.

Beltrao, Luiz. Jornalísmo lnterpretativo, Sulina, Porto Alegre, 1976.

Bernetti, Jorge Luis (1998). "El Periodismo Argentino de Interpretación en los '60 y 70. El rol de Primera Plana y La Opinión". Ponencia presentada en el IV Congreso de ALAIC. Recife, septiembre de 1998.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Conferencia en Diplomado Internacional en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. La Habana. 2007.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2013-2014. Facultad de Comunicación. Universidad de La Habana. Cuba.

Copple, Neale (1968). Un nuevo concepto del periodismo. Reportajes interpretativos. México DF: Pax-México.

dentalex1. ¿Qué es el periodismo interpretativo o de investigación y cuál es su fundamento? Consultado el 4 de mayo de 2014. Disponible en:https://mx.answers.yahoo.com/

question/index?qid=20100304030629AAujGJn. 2007.

Fagoaga, Concha. Periodismo interpretativo: el análisis de la noticia. Barcelona: Mitre. 1982.

Herrera Villa, Emilio; Fernández Méndez, Gabriela; Pérez Peña, Yamilet; González Martínez, Eduardo (2009). Periodismo Interpretativo: Una alternativa a la inmediatez. Disponible en: http://islalsur.blogia.com/

2009/042702-periodismo-interpretativo-una-alternativa-a-la-inmediatez.php. Consultado el 3 de mayo de 2014.

Mier, Luis Javier y Dolores Carbonell (1981) Periodismo interpretativo. Entrevistas con ocho escritores mexicanos. México: Trillas.

Müller González J. s/f. Periodismo interpretativo precisiones sobre un género. Consultado el 5 de mayo de 2014. Disponible en: http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2963636

Núñez Ladevéze, Luis. Introducción al periodismo escrito. Barcelona: Ariel comunicación. 1995.
Rost, Alejandro. Periodismo de explicación. 2003.

Santibáñez, Abraham. (s/f). Periodismo interpretativo o periodismo de opinión: un intento de clarificación. Comunicación y medios. (PDF).

Sin autor. Periodismo interpretativo: el reportaje, la crónica y la entrevista. Consultado el 3 de mayo de 2014. Disponible en: http://blog.educastur.es/

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periodismo-interpretativo-el-reportaje-la-cronica-y-la-entrevista/  2007.

Sin autor. Periodismo interpretativo. Consultado el 5 de mayo de 2014. Disponible en:                    http://redaccionperiodist.blogspot.com/

2008/11/periodismo-interpretativo.html . 2008.

Terrones Negrete Eduordo. El periodismo interpretativo. Blog de Eudoro Terrones Negrete. Consultado el 3 de mayo de 2014. Disponible en: http://eudoroterrones.blogspot.com/

2009/03/el-periodismo-interpretativo.html . 2009.

Periodistas Consultados:

Evelio Tellería, semanario Trabajadores.

Maricel González, Radio Mayabeque.