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SEIS DÉCADAS TRAS LAS SOMBRAS

SEIS DÉCADAS TRAS LAS SOMBRAS

El reloj centenario del Edificio Felipe Poey, ubicado en la Universidad de La Habana, fue descubierto en las acciones de restauración del Observatorio Astronómico de esa casa de altos estudios.

Texto y fotos:
ROSALIA CARMONA LEDESMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Detrás de una esfera borrosa por la humedad del tiempo, incrustado en la pared y oculto durante seis décadas tras la sombra del follaje que cubre gran parte de la superficie del edificio Felipe Poey, ubicado en la Facultad de Física de la Universidad de La Habana (UH), reaparece el reloj centenario de tal institución.

Este objeto, de autor desconocido, fue descubierto recientemente en el proceso de restauración del Observatorio Astronómico de la UH. Osmel Cruzata, especialista encargado de su reparación, informó que la reliquia alberga un valioso patrimonio científico y cultural, pues conserva después de un siglo sus piezas originales y aún lleva impreso en su maquinaria el año de creación, 1913.

“Datos históricos revelan que José M. Sarrabertigas, comerciante europeo, trajo el reloj a Cuba a principios del siglo XX y no es hasta la década del cuarenta que ocupa su ubicación actual. Aún se desconoce el lugar exacto donde permaneció durante ese tiempo”, explicó Cruzata.

El Doctor en Ciencias e Investigador Titular José Atlshuler, declaró que las campanadas del objeto determinaban en 1945 el horario de clases en la Universidad, cuando él era estudiante; sin embargo, “el estado de deterioro que se percibe en él, demuestra que no ha sido restaurado en muchos años”.

A su vez, Cruzata indicó que mediante un estudio realizado a la época se confirmó que el reloj dejó de funcionar en 1955, “desde entonces, los responsables del mantenimiento, de conjunto con las ramas del árbol situado al frente de la edificación, poco a poco enterraron en el olvido a esta joya de la cultura cubana durante casi seis décadas”. 

“Al principio resultó difícil acceder al reloj debido a las pésimas condiciones que exhibía el Observatorio, así que la restauración de las vías de acceso al cuarto que protege la pieza fue uno de los objetivos fundamentales a cumplir”, manifestó Mónica de la Guardia Durán, especialista a cargo del proyecto.

El arreglo no sobrepasó los tres meses desde que los trabajadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales, entidad que financió las acciones de reparación, lograron acceder al objeto.
No fue necesaria la sustitución de ninguna de las piezas originales por su alta calidad, bastó con efectuarles el ajuste mecánico y la limpieza. Sí fue preciso renovar la carpintería, albañilería y pintura del cuarto donde radica la reliquia, agregó Cruzata.  

“No solo se debe reconstruir la historia arqueológica de este objeto, sino también hondar en la parte humana que hay detrás de él, en la maestría y las razones que impulsaron a su autor a crear un reloj tan magistral. No puede quedarse como una simple colección, pues la cultura también es ciencia”, añadió el profesor Atlshuler.

Restauraron además otros péndulos antiguos de maquinarias alemanas, los cuales registran el periodo de una hora con exactitud y son exclusivos para observatorios astronómicos y de círculos meridianos.

Pie de foto: Reloj centenario del edificio Felipe Poey, ubicado en la Facultad de Física de la Universidad de La Habana.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de Lead: Especial de Ambiente.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Originalidad.
Tipo de fuentes declaradas: No tradicional, Primarias.
Tipo de noticia: Directa.

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