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Isla al Sur

LAS OBRAS DE SHAKESPEARE EN PUNTILLAS

LAS OBRAS DE SHAKESPEARE EN PUNTILLAS

El 24 Festival Internacional de Ballet de La Habana se desarrollará del 28 de octubre al 7 de noviembre (2014).

DANIELA HERNÁNDEZ GARI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La fiesta de la danza clásica en Cuba reunirá en La Habana, esta vez, a bailarines de más de 25 países que compartirán escenario con la compañía cubana de ballet, bajo la dirección de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso.

Los teatros Mella, Karl Marx y Nacional acogerán cuatro estrenos mundiales, 26 nacionales y engalanarán las presentaciones de prestigiosas compañías como American Ballet Theatre, Ballet Estable del Teatro Colón, Ballet Nacional de China y Ballet de la Ópera de Niza.

En esta oportunidad, el festival tiene como tema ¨Por Shakespeare, la danza, en homenaje al poeta y dramaturgo inglés William Shakespeare en los 450 años de su natalicio. Obras cumbres del escritor como Romeo y Julieta, Otelo y La Tempestad, subirán a escena, interpretadas con el lenguaje de la danza.

En cada una de las presentaciones la música estará a cargo de la Orquesta Sinfónica Nacional y la Orquesta Sinfónica del Gran Teatro de La Habana, ambas bajo la dirección de Giovanni Duarte.

Coreógrafos de diversos países como Bélgica, Perú, Venezuela y Estados Unidos, participarán en esta ocasión. Cuba estará representada por Alicia Alonso, Iván Tenorio y Eduardo Blanco.

El 24 Festival Internacional de Ballet de La Habana abre sus puertas a nuevos talentos como Mailyn Hernández, nueva integrante oficial del Ballet Nacional de Cuba, quien compartió sus grandes expectativas acerca de las compañías invitadas y expresó que este evento es una oportunidad única en el ámbito profesional.

La fiesta de la danza se extenderá más allá de los teatros mediante otras actividades como exposiciones en galerías, venta de libros, conferencias, cancelaciones rememorativas de sellos y un curso  especial en la Escuela Nacional de Ballet, impartido por bailarines profesionales, afirmó Diana Menéndez, alumna de la prestigiosa academia.

Pie de foto: La capital cubana acoge uno de los más antiguos y prestigiosos festivales de ballet del mundo.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida.
Tipo de información: Ligera, blanda, afirmativa, previsible, simple, oficial, noticia en desarrollo, hecho futuro, las que dan paso a una serie.
Tipo de fuentes: Documental y no documental, tradicional, permanente, primarias y secundarias, directas e indirectas.
Fuentes directas: Mailyn Hernández, miembro del cuerpo de baile del Ballet Nacional de Cuba y debutante profesional durante el festival; Diana Menéndez, alumna la Escuela Nacional de Ballet, actualmente cursa el 8vo año; Departamento de Periodismo del Ballet Nacional de Cuba.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros dos valores noticia: Prominencia de los protagonistas. Cercanía.

ESTUDIANTES EXTRANJEROS, TRABAJO NO FÁCIL

ESTUDIANTES EXTRANJEROS, TRABAJO NO FÁCIL

La oficina de Atención a Estudiantes Extranjeros de la Universidad de La Habana encamina los asuntos de quienes cursan carreras universitarias en Cuba.

Texto y foto:
HANG DO THI THU,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Aunque está en un contexto difícil, como resultado del bloqueo de los Estados Unidos por más de 50 años y los problemas de la economía, Cuba todavía es uno de los países que tienen una educación muy buena, por lo tanto, muchos extranjeros quieran estudiar en este país.

Desde 1961 hasta ahora, ha graduado de diferentes enseñanzas a más de 50 mil estudiantes de 129 países, de todos los contenientes; de ellos, más de 26 mil de nivel superior. Actualmente, estudian en Cuba más de 30 mil jóvenes provenientes de 121 países y de varios territorios de ultramar, la inmensa mayoría de los cuales cursan estudios de nivel superior.

Para conocer sobre la atención a los estudiantes extranjeros, Maritza Yip Aramillo, especialista de la Universidad de La Habana que tiene 20 años de experiencia, accedió a responder algunas interrogantes.

-¿En esta oficina solo se atiende a los extranjeros que tienen la beca de estudio por la vía del Gobierno o también a todos los extranjeros autofinanciados?

Aquí existe una oficina de estudio académico intencional que ellos son lo que ofertan y cobran las tarifas y la promoción de todos los estudiantes autofinanciados. Luego de que los estudiantes ingresan a la Universidad de La Habana en todas las carreras son atendidos por esta oficina (estudiantes autofinanciados y los que tienen beca del gobierno).

-¿Solo atienden el tema de sus estudios?

A estos estudiantes no solo se les atiende sus estudios, sino también en cuanto a cómo está su promoción y su situación migratoria, también sus problemas de disciplina y su salud, la vida en la beca…, entre otros muchos aspectos.

-¿En la actualidad, cuántos estudiantes extranjeros se atienden en la oficina?

Hay 88 alumnos becados de 28 nacionalidades y un aproximado de 100 estudiantes autofinanciados. Además, también hay más de 20 alumnos que cursan el Español en esta casa de altos estudios.

-¿Tienen algunas dificultades en cuanto a la atención de los extranjeros?

Existen muchas dificultades en cuanto a recursos, dificultades financieras, en las realizaciones de actividades recreativas en las vacaciones y en las semanas de receso. Con el nuevo modelo económico financiero algunas gratuidades han sido eliminadas. También existe un problema para el traslado de estudiantes becados.

-¿Cómo recolectan todas las notas de las carreras que tienen los estudiantes extranjeros?

Todos los semestres las facultades tienen que enviar las notas en un modelo denominado RI3, luego se hace un resumen y se envía a las embajadas a través del Ministerio de Educación Superior. Esto es en cuanto a las notas finales, pero cuando algún extranjero no asiste a clase o saca bajas calificaciones, entonces se conversa con el estudiante para saber los motivos.

-¿Después de terminar un semestre o un año, cómo se resume esa trayectoria?

En los modelos que se piden está la evaluación en beca de ese semestre, la situación docente, si promovió con arrastre o limpio, si tuvo algún problema disciplinario de envergadura, los méritos obtenidos y luego se envía este resultado a la embajada.

-¿Cómo ustedes solucionan los problemas de los alumnos que no tienen buena calidad de estudio?

Estos problemas los soluciona la facultad en los consejos de dirección que realizan mensualmente, analizan la repitencia y las bajas, y luego envían este análisis a la oficina de atención a estudiantes extranjeros, porque los problemas académicos solo los atiende cada facultad.

-¿Cómo es la relación con las embajadas?      

Existen embajadas con las que hay más relación por la cercaría y entonces nos hablamos por teléfono como ese caso de la Embajada de Vietnam. Hay embajadas que vienen periódicamente todos los semestres para comunicar la situación de cada estudiante.

-¿Díganos su parecer sobre los extranjeros que están estudiando en la Universidad de La Habana?

Creo que los estudiantes deberían de tener una mayor motivación en cuanto a las actividades que se realizan para ellos; también, que cada vez debe hacerse un mayor esfuerzo y estudiar un poco más, pues existe falta de estudio. Deberían participan en las actividades, sobre todo las de solidaridad. Estos alumnos extranjeros la mayoría son muy respetuosos, tienen el deseo de salir adelante, porque cada estudiante quiere regresar a su país después de graduado para revertir los conocimientos adquiridos en provecho de su pueblo.

Pie de foto: Maritza Yip Aramillo, especialista de Atención a Estudiantes Extranjeros con 20 años de experiencia.

PROYECTO DE DESARROLLO HUMANO LOCAL

PROYECTO DE DESARROLLO HUMANO LOCAL

La iniciativa pretende impulsar la economía a partir del incremento de la mini industria, en el territorio sancristobalense.

Texto y fotos:
LÁZARA THALÍA FUENTES PUEBLA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con el objetivo de incrementar la mini industria, promover la siembra de flores para la venta a la población y embellecer locales,  comenzará a funcionar a principios del año 2015, el Proyecto de Desarrollo Humano Local (PDHL), en el municipio artemiseño de San Cristóbal.

La iniciativa también aspira a incentivar la producción de biogás a partir de la materia prima que genera la cría de cerdos, dirigida al consumo energético de la zona y la contribución a la economía del país.

Mantener una comunidad limpia y sana, proteger el medio ambiente con el apoyo de la población y asumir el paquete de agrotecnología en conjunto con Salud Pública y Comunales, es la finalidad de la iniciativa, informó Paula Santoyo Almenteros, directora del proyecto.

Además, comentó que San Cristóbal es un municipio amplio, de economía variada que se extiende desde la agricultura hasta los servicios, pero los cuadros decisores del territorio no siempre cuentan con la capacitación necesaria para estimular el avance en las diversas ramas de la sociedad.

Por tal motivo, las capacitaciones durarán tres meses y comenzarán a impartirse en el mes de octubre (2014) todos los lunes, jueves y viernes.  Este plan es financiado por el Centro de Estudios de Desarrollo Local, en la ciudad de La Habana, agregó Santoyo.

El Proyecto de Desarrollo transita en estos momentos por la preparación de los dirigentes que trabajarán en la atención al personal interesado en integrarse a él y se dispone de información actualizada acerca de las posibilidades para propiciar el avance de la localidad.

El alcance de la iniciativa está dirigido a toda la población y tendrá una duración de dos años. Alberto Vázquez Machado, integrante del proyecto, comenta que aspira, una vez transcurrido este tiempo, a que  el municipio cuente con profesores adiestrados y academias de diferentes oficios donde puedan ingresar jóvenes con potencialidades.

Pie de foto: San Cristóbal es un municipio extenso que abarca en su economía desde la agricultura hasta los servicios.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Para Qué.
Cuerpo de la noticia: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de fuentes: Directas, no documentales.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros valores noticia: Progreso. Proximidad o cercanía. 
Tipo de noticia: Ligera, simple, da paso a una serie.

LA DOCTORA

LA DOCTORA

Ilustre desconocida de mi país, Tania Salvador es especialista en Dermatología y ha dedicado su trabajo al servicio de la sociedad. El mejor regalo ha sido la gratitud de los pacientes.

Texto y foto:
IRIS DE LA CRUZ SABORIT,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Me recibió en su casa, cómodamente vestida y con un trapito en la mano derecha, que llamó poderosamente mi atención. Entré en su departamento y preparé el móvil para grabar el diálogo que sostendríamos. Mientras ella sacaba brillo a la mesa del comedor, se dispuso a contestar mis preguntas, que tal vez, si no son las más originales, pudieron al menos sacar de su memoria las más diversas historias de una vida como médico, porque ella, la doctora hoy jubilada Tania Salvador Cubas, es una de tantas mujeres que han dedicado su existencia a ser útil a la sociedad.

Nació en 1944, en Guanabacoa y creció en Camajuaní, Villa Clara, entre ambos lugares ha transcurrido su vida. Es la mayor de tres hermanas, con las que compartió dudas infantiles y junto a las que tuvo el primer contacto con la Medicina, cuando las tres jugaban con un set de doctores regalo de una tía; tendría entonces unos nueve años.

-Su curso inauguró la escuela Victoria

de Girón y por aquella época el

Comandante en Jefe visitaba el centro

asiduamente, ¿cómo vivió esos momentos?

«La inauguración fue el 7 de octubre de 1962, día único, nos reunimos muchos alumnos que nunca nos habíamos visto en el patio de Girón, y el acto lo presidió el Comandante en Jefe Fidel Castro. Durante el curso, el Comandante en varias ocasiones asistió a nuestro centro, unas veces para saber cómo nos iba en los estudios y cómo eran las condiciones de alojamiento, y otras hasta estudiaba con nosotros porque teníamos una asignatura, Bioquímica, que era la que más nos golpeaba a todos, y él iba, repasaba con nosotros y nos daba la seguridad de que íbamos a poder vencerla».

-¿Qué tan difícil fue estar becada?

¿Tuvo algún percance que

la alejara de los estudios?

«En nuestro caso, lo único difícil era que estábamos alejados de la familia, pero en Victoria de Girón las hembras estuvimos albergadas en las casas de alrededor del centro, que tenían todas las comodidades, y los varones en el mismo edificio donde radicaba la parte docente. En segundo año nos trasladaron hacia El Vedado, los varones en el edificio de G y 25 y las muchachas en el de Línea e I, en los bajos de cada uno había cocina y comedor, además, contábamos con lugar de enfermería. Y si bien no es lo mismo que estar en la casa de uno, tampoco eran tan difíciles las condiciones.

»Cursando el cuarto año de la carrera, tuve que ser intervenida quirúrgicamente de urgencia por la ruptura de un quiste ovárico. Eso me produjo gran pérdida de sangre y quedé con anemia marcada, por lo cual los médicos que me operaron le recomendaron a mi padre que no continuara los estudios ese año, yo vivía en Las Villas y tenía que venir para La Habana. Entonces me incorporé en el siguiente curso».

-¿Siempre tuvo decidido que su

especialidad a estudiar era Dermatología?

«Cuando yo estaba cursando cuarto año de la carrera, estudié la asignatura Dermatología y tuve la suerte de hacerla en el hospital “Fajardo” con el profesor Castanedo Parra, que era uno de los dermatólogos más brillantes con los que hemos contado siempre. Las clases eran tan motivadas, tan bonitas, que desde entonces sentí que esa sería la especialidad que yo quería realizar cuando terminara la carrera».

-¿Al terminar  la especialidad

dónde empezó a trabajar?

«La especialidad yo la hice en el hospital provincial de Santa Clara, en el servicio de Dermatología, y al finalizarla tenía que realizar el posgraduado. En esos momentos, el Hospital Militar necesitaba dermatólogos, se hizo un llamado al cual yo respondí y desde entonces me incorporé a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Eso fue en 1971».

-Estando en las FAR, ¿cuál fue su

primera misión internacionalista?

«Tuve la oportunidad en el año 1989 de que me llamaran para si estaba dispuesta a cumplir misión internacionalista y, por supuesto, dije que sí. Fui enviada a Mozambique y en aquel entonces no sabíamos cuál iba a ser la situación de nosotros en aquel país, porque a pesar de que ya Mozambique había obtenido la libertad, existía la guerra del Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO) con la Resistencia Nacional Mozambicana (RENAMO) y la situación era muy inestable, nos asignaron para trabajar en el Hospital Militar de Maputo. La misión duró 26 meses.

»Al llegar vimos un gran contraste. Maputo es una ciudad muy bonita, muy moderna, fundada por los portugueses, podríamos compararla con Miramar; pero había una gran pobreza, situación a la que no estábamos acostumbrados: muchos niños en la calle pidiendo limosna, no limosna en dinero sino comida, ellos siempre nos caían atrás: “Tía una polacha”, es decir, una galleta, y eso nos hacía sentir mal porque en nuestro país no veíamos a los niños en tales condiciones».

-¿Cómo era el estado sanitario

del pueblo mozambicano?

«Allá la atención médica no era buena porque es un país pobre, estaba incluido, en ese entonces, entre los 15 más pobres del mundo y la gran mayoría de la población no tenía acceso a los servicios médicos, aunque en esa época que yo fui había brigadas de otros lugares, en el Hospital Militar laboraba una brigada búlgara y en los distintos hospitales civiles encontrabas personal de la Organización Mundial de la Salud (OMS) también trabajando.

»Mozambique tenía un alto índice de desnutrición y en cuanto a dermatología, donde se atiende piel y las infecciones de transmisión sexual, en ese país el índice de SIDA y de otras enfermedades venéreas era elevadísimo, por ejemplo, yo nunca había visto un Linfogranuloma venéreo porque eso en Cuba no existía hacía muchos años, antes de estudiar no se veía y allá se ve con relativa frecuencia. Para mí fueron un poco difíciles esos casos porque no los conocía, aparecían en los libros de lectura, pero no los había tratado, después que se ven es menos probable que se te confundan».

-¿Cómo fue el trato de

los mozambicanos?

«Ellos atendían muy bien a los cubanos y como las costumbres de los africanos no son tan diferentes a las nuestras, el tiempo de estancia allí no fue muy duro que digamos».

-¿En algún momento enfrentó

diferencias culturales grandes

en alguna otra misión?

«Años más tarde, en el 97, fui de colaboración médica a Yemen, y allí sí, la diferencia de culturas, de costumbres… son muy diferentes a las de nosotros los occidentales. Allá la mujer está muy limitada, no disfruta la libertad que tenemos nosotras, ellas no pueden realizar muchas actividades; aunque ya estudian, van a la Universidad (un número reducido), el hombre es el que tiene todos los derechos y las damas, subordinadas a lo que ellos decidan.

«Eso por un lado, por otro, las costumbres propias, diarias, digamos que no se visten como nosotras. En Yemen son más radicales que en otros países árabes, las mujeres están completamente cubiertas, dependen de los hijos o del esposo para que las acompañen a cualquier lugar, a una consulta al médico van con los hijos varones, no pueden ir solas por la calle, la gran mayoría, por supuesto, siempre hay la excepción de que algunas familias no sean tan retrógradas y las féminas puedan efectuar alguna otra actividad.

»El primer día que me invitaron a una casa a almorzar para mí fue una sorpresa. Ellos comen sentados en el suelo, todos con una sola fuente circular donde sirven la comida y todo el mundo come de allí con la mano y a mí eso, vaya, me sorprendió, no estaba habituada, no queda más remedio para uno que va a un país y lo invitan a una casa que tratar de hacer lo que ellos hacen para no ofenderlos o que se sientan mal».

-¿Y alguna vez fueron víctimas

de las diferencias culturales

en el pueblo yemenita?

«Cuando llegamos nos dijeron que las mujeres teníamos que vestirnos con ropa larga y taparnos el cuello para no llamar la atención, puesto que los hombres allá no están acostumbrados a ver a las mujeres descubiertas completamente, por supuesto, no era que nosotras nos cubriéramos enteras, pero sí dentro de lo posible usábamos vestidos más largos, con mangas, sin escote, y siempre se lo decíamos a las que iban llegando nuevas.

»En una ocasión, casi al terminar la misión, llegó una pareja y ella, que era una muchacha alta, esbelta, le gustaba mucho ponerse pitusas. Nosotros le decíamos que si se ponía el pitusa debía ser con un pulóver largo que le llegara a medio muslo, para no llamar la atención, pero ella dijo que era cubana, que no era yemenita, que se vestiría como se hace aquí. Y salió a la calle, entonces un grupo de jóvenes le lanzó algunas piedras, aunque se disgustó mucho, no sufrió grandes daños, nosotros se lo habíamos advertido. Cuando tú vas a un país extranjero no hay que hacer todo lo que ellos hacen, pero sí tratar de no quebrantar sus leyes, sus costumbres».

-¿Cuándo terminó sus

servicios para las FAR?

«Cuando regresé en 1999, no tenía mi plaza en las FAR por una reestructuración que estaban haciendo, entonces me incorporé al Ministerio de Salud Pública. Preferí que fuera en un policlínico, por eso trabajé en el “Luis Galván Soca”, de Centro Habana, hasta que decidí jubilarme en 2008».

-Sin contar los casos atendidos en

Mozambique, ¿cuál considera

el más complicado?

«El caso más difícil que tuvimos fue cuando regresé de Mozambique. Era un muchachito con acné conglobata fulminante que estuvo muy mal, con peligro para su vida. Tanto la cara, como el tronco y los brazos, estaban llenos de  lesiones que se infestaban secundariamente, se rompían y dejaban cicatrices enormes, deformantes y a pesar de los esfuerzos por aliviarlas seguían saliéndole; se trajo el medicamento ideal del extranjero solo para él y logró vencer la enfermedad, aunque quedó con secuelas, unos queloides que no se le pudieron eliminar totalmente».

-¿Y su familia?

«Me casé. Tuve dos hijos, una hembra y un varón, a los que les dije siempre que podían estudiar lo que quisieran, no importaba qué, solo que estudiaran. Él estudió Física en Hungría, y ella, Medicina. Tengo tres nietos, dos hembras de 13 años y un varón de 15. Buenos alumnos los tres y no, ninguno se ha inclinado por estudiar Medicina».

-Entre los muchos reconocimientos que

ha recibido destacan las medallas

conmemorativas 40 y 50 Aniversario

de las FAR, la medalla “Piti Fajardo” y la

de combatiente internacionalista, pero

de toda su vida como médico, ¿qué

es lo que más le ha emocionado?

«Por todo eso me siento agradecida a nuestra sociedad, por haberme dado la oportunidad de servirle en lo que he podido. Muchas veces las enfermedades de la piel no son tan malas como la gente imagina, solo que el daño psíquico suele ser mayor, por eso lo mejor es cuando el paciente se siente agradecido por el bien que uno le ha hecho».

Pie de foto: «Me siento agradecida de nuestra sociedad, por haberme dado la oportunidad de servirle en lo que he podido», dijo emocionada la doctora Tania.

¡95 AÑOS DE HISTORIA!

¡95 AÑOS DE HISTORIA!

La Masía L´Ampurdá, actual escuela primaria Andrés González Lines, tiene larga trayectoria desde su creación en 1919: fue casa familiar, estudio de cine e instituto de segunda enseñanza.

Texto y fotos:
KARLA CASTILLO MORÉ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Este año cumplió 95 años (2014) de creada la Masía L´Ampurdá, única de su tipo en el municipio 10 de Octubre. Construida en 1919, posee valor patrimonial con carácter nacional.

La actual escuela Andrés González Lines está situada en la calle Gertrudis No.152 esquina Revolución, en el reparto Sevillano, La Víbora. Tiene características de una masía (construcción rural, frecuente en la región de Cataluña). Realizada en estilo Art Nouveau, que desarrolla conceptos arquitectónicos basados en la naturaleza. Los materiales utilizados fueron importados, entre ellos, la reja de la entrada, los azulejos y los coloridos vitrales.

La casa mantiene la antigua estructura. Tiene dos pérgolas recubiertas con mosaicos, los bancos exteriores son semejantes en belleza y decoración a los del Parque Güell, en Barcelona, España, y los azulejos del suelo tienen geometría lineal, utilizando el símbolo de swástica, como motivo agrícola por la semejanza con las astas de un molino de viento.

Las columnas interiores están hechas con mármol jaspeado y, al igual que el techo, tienen decoración floral. Los azulejos de las paredes poseen adornos en relieve y  pinturas creadas a mano. Los vitrales se encuentran en buen estado.

“Existió una capilla, en el final de la casa, pero al realizar la transformación en escuela dejó de cumplir su función, lo mismo sucedió con el pozo”, explicó Marilyn Ortega, especialista del Museo Municipal de 10 de Octubre.

A su vez, Otilia González Lines, maestra, fundadora de la escuela y hermana del mártir que la nombra, contó que “en el exterior había una estatua de bronce de un caballo y hoy no existe porque fue robada en la época de la Campaña de Alfabetización. También se contaban historias sobre fantasmas que habitaban el sótano, pero descubrimos que cuando se trabajaba allí se creaba un eco que eran los supuestos gritos de los espectros”.

Sus diseñadores y primeros dueños, un catalán y una alemana, la construyeron a gusto para asentar su hogar, dándole el título de Masía L´Ampurdá. Con la muerte del esposo, la casa cambió de dueño. Después sirvió de sede a uno de los primeros estudios cinematográficos del país, el Golden Sun Pictures, fundado y dirigido por Ramón Peón, importante realizador en los tiempos del cine silente y quien fue el primero en filmar La Habana desde un aeroplano.

“Luego de un corto periodo inhabitada, en el que perteneció a los dueños de la tienda La Época, fue adquirida por mi hermano Fernando, en el año 1949. Ahí se asentó la Escuela de Comercio de la Institución Lines, que otorgaba títulos de contador, tenedor de libros y corresponsal. Toda la familia formaba parte del claustro”, recordó Otilia. 

En 1960, antes de aplicarse la Ley de las Nacionalizaciones, la familia Lines donó la institución al estado cubano, y se convirtió en escuela primaria. Fue nombrada Andrés Gonzáles Lines, después de morir, en 1961, este fundador de la Marina Revolucionaria. 

Pie de foto: Actual escuela Andrés González Lines. Derecha: Bancos de la escuela semejantes a los de Parque Güell, en España, típicos del estilo Art Nouveau.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico
Tipo de lead: Sumario de Cuándo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida.
Tipo de información: Ligera. Simple.
Tipo de fuentes: Fuentes directas. Fuentes documentales y no documentales. Fuentes tradicionales.
Primer valor noticia: Singularidad.
Otros dos valores noticia: Proximidad o cercanía. Actualidad.

RETRATO DE UNA SOCIEDAD

RETRATO DE UNA SOCIEDAD

Papa Goriot, novela de Honore de Balzac, critica de forma directa la Francia de la primera mitad del siglo XIX.

ARLET CASTILLO GONZÁLEZ, 
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“¡Ah! Si fuera rico, si hubiera guardado mi fortuna, si no se la hubiera dado, las dos estarían aquí y me comerían a besos. ¡Pero no tengo nada! Con dinero se tiene todo, hasta hijas…”, estas palabras del protagonista, recogen  la esencia de la novela Papa Goriot, escrita en 1835 por el francés Honore de Balzac (1799-1850).

Constituye una de las obras más traducidas del escritor y está incluida dentro de las 137 novelas que integran La comedia humana. En Cuba fue publicada por Ediciones Huracán, en 1976. 

A través de 319 páginas, el autor retrata la sociedad francesa de su tiempo, un mundo hipócrita y exiguo de valores, donde la ambición desmedida es el móvil principal de los hombres. Individuos materialistas y superficiales son los protagonistas por excelencia de la obra, sus metas convergen en un mismo punto: el dinero.

La novela se desarrolla en la Pensión de la señora Vauquer. Papa Goriot, anciano de 66 años, constituye el pilar de la obra y el personaje encargado de brindar las más grandes lecciones. Él se erige como símbolo de la angustia y decepción que sufre el ser humano cuando pierde todo y es despreciado por las personas que lo rodean. 

Como figura portadora de buenos valores se encuentra Eugene de Rastignac, un joven estudiante de Derecho. Sus acciones están dirigidas a ascender a la alta sociedad y convertirse en un hombre adinerado. A  pesar de la ambición, nunca pierde su esencia como ser humano.

Un personaje secundario, pero que hace reflexionar con las intervenciones que realiza, es Vautrin, astuto estafador que ve la honestidad y la bondad como defectos y la degradación del hombre como único modo de abrirse camino en aquella  sociedad.

Esta creación tiene una extraordinaria capacidad de sorprender y seducir al lector, por su profundidad en contenido y sentido crítico. Refleja que el dinero no es lo que define al hombre ni el medio fundamental para alcanzar fama y posición. Además, repudia la ostentosidad e inculca la necesidad de la unión familiar. El mensaje de la novela  traspasa las fronteras de su tiempo y sirve de paradigma en nuestros días.

Honore de Balzac es conocido por el carácter social que presenta en las obras. La familia, el matrimonio, la estratificación y la corrupción constituyen su punto de partida, bien se pueden apreciar en otros clásicos del escritor como La piel de zapa, Eugenia Grandet y Las ilusiones perdidas.

Papa Goriot es una opción ideal  para reflexionar y cultivar el intelecto. Muestra, una vez más, la grandeza literaria de Balzac, quien por su vasta obra se convierte en la figura cimera del realismo crítico. Víctor Hugo, notable escritor francés, acerca del autor expresó: “Era uno de los primeros entre los más grandes y uno de los más altos entre los mejores”.

Pie de foto: Una obra que coloca el dinero como eje central en la vida de sus personajes.

PARQUE CÓRDOBA: VÍCTIMA DE LA IRRESPONSABILIDAD

PARQUE CÓRDOBA: VÍCTIMA DE LA IRRESPONSABILIDAD

El cuidado de esta área de esparcimiento, ubicada en la entrada del reparto Sevillano, parece no estar dentro de las prioridades del vecindario.

Texto y fotos:
RITA MARÍA CAMBARA CASTILLO,
estudiante de primer año de  Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En el Parque Córdoba, del reparto Sevillano, los niños  aprenden a montar bicicleta, los abuelos hacen taichí en las mañanas, y los estudiantes de la secundaria practican deportes. El pasado año se reparó, sin embargo, el 80 por ciento de su área mobiliaria está destruida.

Irresponsabilidad y poco sentido de pertenencia de los vecinos, conllevan a la destrucción del lugar que rinde homenaje a Emilia de Córdoba, primera mujer cubana en trabajar en una oficina pública.

Edelma Apesteguía, presidenta del CDR #11, aledaño al parque, declaró que “se colocaron 12 faroles, nuevos bancos y se arreglaron las aceras. Primero robaron los bombillos del alumbrado, les quitaron los cristales, retiraron la estructura metálica y  después el tubo”.

Agregó que al romperse parte de la mobiliaria, nadie viene a repararla y no es responsabilidad de los CDR. “La policía debe apoyar más. En el parque se comenten horrores y puede que hasta negocios ilícitos que requieren del control de la autoridad”, añadió la presidenta.

No existe el respeto al espacio público, creen los más conscientes, como el vecino Héctor Landa. Pero jóvenes de 16 años, que visitan regularmente el parque, comentaron acerca de su permanencia en la zona infantil, y dijeron estar ahí porque a esa hora no hay ningún niño y no hay nada que hacer: “Estamos para matar el tiempo”, declaró uno de ellos.

El arreglo y mantenimiento regular del área recae sobre la Base de Apoyo de Diez de Octubre. Alberto Iznaga González, segundo jefe del departamento encargado, refirió que “tenemos hecho un pedido de lámparas a la provincia de Comunales. Las cercas no se pueden reparar porque no hay electrodos para soldar. Tenemos pésimas condiciones”.

No es solo compromiso de los pobladores, sino del órgano oficial encomendado para atender la estructura del parque. Iznaga expuso que “los custodios renunciaron, no hay sostén para guardias, ni trabajadores dispuestos. El arreglo depende de la provincia”.

Los organismos no se ponen de acuerdo, unos solicitan la ayuda de los otros y nadie se hace responsable, comentó Caridad Santiuste, delegada de la circunscripción #75. También manifestó que quienes visitan el parque, pueden apreciar que de 20 bancos, solo hay 11  disponibles, los 4 reflectores están rotos, los faroles inexistentes, cercas del área de diversión, columpios y aparatos en el suelo, “y lo más triste, el majestuoso monumento de Emilia de Córdoba, rayado con grafitis”. 

Pie de foto: Los bancos, lámparas, aparatos del área de diversiones y  la estatua de Emilia de Córdoba destruidos luego de un año de reparados.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de Ambiente.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide normal.
Tipo de información: Blanda, de las que afirma.
Tipo de fuentes: No documentales, permanentes, primarias, directas.
Primer valor-noticia: Interés colectivo.
Otros dos valores-noticia: Actualidad. Consecuencia.

 

EL HOMBRE DEL MARTÍ DIFERENTE

EL HOMBRE DEL MARTÍ DIFERENTE

Arturo Ramón de Carricarte es prácticamente desconocido para los estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana y mínimamente mencionado entre los investigadores del legado martiano.

ALEJANDRA ANGULO ALONSO, 
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Desdeñado tanto ayer como hoy, Arturo Ramón de Carricarte, investigador que intentó legar a los cubanos un Martí más tangible, fuera del pedestal de mármol, resulta prácticamente desconocido para los estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana (UH) y vagamente mencionado entre los investigadores del legado martiano.

Carricarte dedicó su vida al hombre de la Rosa Blanca, sin embargo, su obra pasó inadvertida y la historia caprichosa se encargó de invisibilizarlo. Actualmente no existen planes para publicar sus trabajos inéditos o acercarlos a la sociedad contemporánea.

Nacido en La Habana el 6 de noviembre de 1880, ejerció como pedagogo, diplomático, periodista e historiador. Sin desvincularse de disímiles instituciones culturales, nunca abandonó la labor de preservar el patrimonio martiano.

La pluma de Arturo Ramón de Carricarte

Carricarte se distinguió como periodista dentro y fuera de Cuba. En 1894 y 1902 viajó a Veracruz, México, donde trabajó en la redacción de las revistas El Dictamen, Revista Crítica y El Mundo Artístico.

De regreso a la capital en 1904, fungió como jefe de redacción de The Havana Daily Post, único periódico habanero en inglés. Además, colaboró en publicaciones como Bohemia, La Época y La América.

Pero es en 1921 cuando emprende uno de sus proyectos periodísticos más importantes: la Revista Martiniana, publicación mensual íntegramente consagrada a José Martí, donde se divulgaron valiosas piezas inéditas de la documentación martiana, entre ellas, la Carta inconclusa a Manuel Mercado.

“Con la Martiniana, Carricarte aspiraba brindar un homenaje perenne y colectivo al Apóstol. En ella podía escribir cualquier persona capaz de enriquecer el legado martiano”, comentó Dioelis Delgado, directora del Museo Casa Natal José Martí, quien tiene a término una investigación sobre esta figura. 

Desde esa trinchera periodística, Carricarte hizo ingentes esfuerzos para rescatar la Casa Natal, en aquellos momentos en muy mal estado y habitada por una numerosa familia desde 1903.

“En la Biblioteca Municipal de La Habana, calle Zenea (antes Neptuno) número 225, todos los días a cualquier hora, de 9 am hasta las 10 de la noche se recogerán documentos y donativos”, escribió el 15 de diciembre de 1921 en el número tres, tomo uno, de la revista.

Pero la labor de Carricarte no se detuvo aquí. El 28 de enero de 1925,  con una tirada que superó los 60 mil ejemplares, la Revista Martiniana publicó la Iconografía de José Martí, la más completa de las aparecidas hasta ese momento.

La iconografía incluyó más de 32 fotografías acompañadas de un texto explicativo y algunas totalmente inéditas, como la única foto de perfil que se conoce del Apóstol y otra donde luce el anillo rectangular de hierro, fundido con los grilletes que le atormentaron durante los años de presidio político en las canteras de  San Lázaro.

Sin embargo, el reconocimiento público le fue muy esquivo a este consagrado martiano. Mario Cremata, profesor de la asignatura Historia de la Prensa, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, aseguró que la labor de Carricarte como periodista fue sistemática, pero no destacada: “Era uno más entre muchos escritores que ejercieron el periodismo”.

Carricarte y el Museo Casa Natal José Martí

No muchos cubanos conocen que fue Arturo Carricarte quien defendió a Leonor Pérez Cabrera, la madre de José Martí, para que no fuera despojada del inmueble No. 41, ubicado en la calle Paula.

Debido a su gestión personal y con el apoyo de la emigración, recuperó la casa donde había nacido el Apóstol y el 28 de enero de 1925, la convirtió en museo. Para su funcionamiento donó más de 500 libros, reliquias históricas y fotografías, lo cual le valió la dirección de la institución.

Desde ese puesto batalló con la desidia gubernamental en el salvamento de objetos y documentos. Además, apoyó a los maestros de las escuelas públicas en su espontánea y noble labor de rescatar a Martí e integrarlo al pueblo.

Cuando el museo cumplió  una década de funcionamiento, la comisión de historiadores comenzó a cuestionar el lugar del nacimiento del Apóstol y preparó un documento con todas las hipótesis posibles.

“Para la solución de este conflicto histórico, la información ofrecida por Carricarte desempeñó un importante y definitorio rol, pues gracias al testimonio directo que obtuvo de Rita Amelia Martí, única hermana viva del Apóstol en esa época, se confirmó que José Martí había nacido en el inmueble de la calle Paula”, afirmó la directora de la Casa Natal.

Martiano de convicción

Uno de los tormentos de Arturo R. de Carricarte era el pobre conocimiento que tenía el pueblo cubano de la obra martiana. Siendo director de la Biblioteca Municipal de La Habana realizó múltiples encuestas para demostrar que de 200 000 visitas recibidas en casi una década, menos de 300 personas leyeron a José Martí.

Con el propósito de difundir la obra del Apóstol, este escritor organizó en 1925 lecturas dominicales que suspendió por falta de oyentes. Iguales experiencias sucedieron en otras ciudades del país como Santiago de Cuba y Santa Clara, que conllevaron a clausurar las citas literarias.

“¿Conoce el cubano a Martí? Acabo de probar que no lo conoce nuestro país; que sus comentaristas no lo han estudiado, que tal parece que más de sus biógrafos han tenido empeño en desfigurar su verdadera personalidad”, escribió Carricarte en el prefacio inédito Nuevos papeles.

El Martí de Carricarte

La intensa admiración que Carricarte sentía por Martí, no le era óbice para tratar de combatir a los escritos que lo divinizaban, haciéndolo inalcanzable e insuperable.

A diferencia de la mayoría de los intelectuales de aquella etapa, su anhelo principal era difundir los distintos matices de un hombre excepcional, pero con sus defectos, dudas y ambiciones. “Carricarte desmitificó a Martí como el santo de América, por eso la figura de este intelectual resulta muy controvertida”, señaló Dioelis Delgado.
Para lograr esta empresa, el periodista intentó frenar el uso y abuso de las ideas martianas por los políticos que, desde fecha tan temprana, sacralizaron al mártir de Dos Ríos.

“Mientras sus ideas se puedan utilizar como un traje que viste bien las repetimos de plaza en plaza; pero cuando ellas nos imponen rectificación de conducta, las damos de lado sin la menor vacilación”, escribió en el prefacio Nuevos papeles.

En su folleto La cubanidad negativa del Apóstol Martí, Carricarte expresó que para justipreciar el mérito de José Martí, es necesario mostrarlo humano, único modo de que resalten, en todo su esplendor, las magníficas virtudes que atesoró: “Ocultarle defectos a quien los tuvo insuficientes es cosa pueril y solo puede explicarse que se haga por la incomprensión del héroe”.

Senda de Gloria

El 21 de abril de 1922 Carricarte, junto a la Comisión Histórica Nacional, salió de Santiago de Cuba a bordo del vapor Patria para fijar el punto donde desembarcara Martí, el 11 de abril de 1895 en Playitas de Cajobabo y  establecer,  por primera vez, la ruta del Apóstol hasta Dos Ríos.

La investigación y los conocimientos históricos de este periodista fueron definitorios para determinar el sitio exacto del desembarco y los 13 campamentos instaurados por Martí y Gómez. El proyecto, nombrado por  Carricarte “Senda de Gloria”, contó con la colaboración de Marcos del Rosario, único superviviente del desembarco en Playitas.

“La pasión de Carricarte por Martí lo condujo a enfrentar los lugares más inhóspitos de la zona oriental de Cuba, con el fin de establecer esta Senda de Gloria. Sin duda, abrió el diapasón respecto a la investigación martiana”, explicó Dioelis Delgado.

Tan olvidado ayer como hoy

Un sondeo realizado a 100 estudiantes de Periodismo de la UH, reveló que solo siete conocen superficialmente a este investigador, entre ellos, Laura Alonso, de primer año: “Mi acercamiento a la personalidad de Carricarte ocurrió de forma casual, mientras realizaba un reportaje en la Casa Natal José Martí, durante las prácticas laborales”.

Para Ramón Fernández Cala, profesor de la asignatura Periodismo Martiano, en la Facultad de Comunicación, está en manos de jóvenes entusiastas sacar del olvido a intelectuales y periodistas como Carricarte, quien realizó una labor inmensa en aras de divulgar la vida y obra de José Martí.

Por su parte, María Grant, también profesora de esa asignatura y periodista de la revista Opus Habana, expresó que Carricarte no es una figura indispensable para el conocimiento de un alumno de Periodismo. “Hay otros tantos investigadores de igual o mayor valía que tampoco son estudiados, dígase Emilio Roig de Leuchsenring, Jorge Mañach y Félix Lizaso, por solo citar algunos”, comentó.

Aunque Carricarte consagró su vida profesional al rescate del legado martiano, la historia lo invisibilizó para siempre, incluso entre los estudiosos de la obra de José Martí.

Para Enrique López Mesa, investigador del Centro de Estudios Martianos, una de las razones del desconocimiento de la figura de Carricarte, radica en que muchos otros intelectuales cubanos lo superaron en estilo literario y calidad de investigación histórica: “Lo que quedó de su trabajo fue el esfuerzo y la intención de preservar la imagen de Martí, sin embargo, pienso que todo aquel que hizo algo para rescatar la obra del Apóstol debe ser enaltecido”.

A los 68 años de edad murió. La historia nunca le hizo justicia. En su honor, el reconocido periodista Ramón Vasconcelos le dedicó un panegírico, en el número 46 de la revista Bohemia: “Con un libro entre las manos, como quien dice, acaba de morir Arturo R. de Carricarte. La generación literaria y periodística actual apenas si lo conoce, ni siquiera ha oído hablar de él en los últimos quince años. Sumergido en Marianao siempre entre papeles históricos, se concretaba a observar la caída del agua en la clepsidra de los días iguales”.

Pie de foto: Arturo R. de Carricarte intentó legar a los cubanos un Martí más tangible, pero su obra pasó inadvertida y la historia lo invisibilizó.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo entrada: De Presentación.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Mención de palabras clave empleadas antes.
Tipo de cierre: Cierre de conclusión o resumen.

Tema: Figura del periodista e investigador de la obra martiana, Arturo R. de Carricarte.

Situación problémica: Su figura resulta prácticamente desconocida para los estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana y poco mencionada por los investigadores de la obra martiana.

Objetivos colaterales: Redescubrir la obra literaria y periodística de Arturo Carricarte, así como rescatar su labor investigativa relacionada con la figura del Apóstol e indagar en las causas de su desconocimiento.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

De Carricarte, Arturo Ramón: La cubanidad negativa del Apóstol José Martí. La Habana, Cuba, 1934.

De Carricarte, Arturo Ramón: Prefacio inédito Nuevos Papeles. La Habana, Cuba, 1935.

De Carricarte, Arturo Ramón: Revista Martiniana. La Habana, Cuba, diciembre de 1921.

Vasconcelos, Ramón: La afanosa vida de Arturo R. de Carricarte. Revista Bohemia, número 46. La Habana, Cuba, noviembre de 1948.

Directas o No documentales:

Dioelis Delgado, directora del Museo Casa Natal José Martí. Fuente oficial, especialista. Juicio analítico.

Mario Cremata, profesor de la asignatura Historia de la Prensa, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Fuente oficial, especialista. Juicio analítico.

Ramón Fernández Cala, profesor de la asignatura Periodismo Martiano, en la Facultad de Comunicación, UH. Fuente especialista. Juicio valorativo.

María Grant, profesora de la asignatura Periodismo Martiano y periodista de la revista Opus Habana. Fuente especialista. Juicio valorativo.

Enrique López Mesa, investigador del Centro de Estudios Martianos. Fuente oficial, especialista. Juicio analítico.

Sondeo realizado a 100 estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana.

Laura Alonso, estudiante de primer año de Periodismo. Fuente no implicada, secundaria. Juicio analítico.

Soportes:

Hecho: Arturo R. de Carricarte, quien fuera periodista e importante investigador de la obra del Apóstol, es mínimamente mencionado por los estudiosos martianos y prácticamente desconocido para los estudiantes de Periodismo.

Antecedentes: Existen pocos estudios con respecto a su figura. La mayoría de sus escritos aún permanecen inéditos.

Contexto: Desconocido entre los estudiantes de Periodismo y poco mencionado por los estudiosos de la obra de José Martí.

Situaciones colaterales que también pudieran influir: Actualmente no existen planes para publicar los trabajos inéditos de Arturo R. de Carricarte o acercarlos a la sociedad contemporánea.

Tipos de juicios:

Analíticos: Predominan en el trabajo, perciben un problema e implican al lector en esa preocupación. Están presentes en el análisis realizado por Dioelis Delgado, directora del Museo Casa Natal José Martí; Mario Cremata, profesor de la asignatura Historia de la Prensa, en  la Facultad de Comunicación; Enrique López Mesa, investigador del Centro de Estudios Martianos; y Laura Alonso, estudiante de primer año de Periodismo.

Valorativos: Están sustentados en los criterios emitidos por Ramón Fernández Cala, profesor de la asignatura Periodismo Martiano, en la Facultad de Comunicación, y María Grant, también profesora de esa asignatura y periodista de la revista Opus Habana.