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Isla al Sur

LLEGARON LOS EXTRANJEROS NUEVOS

LLEGARON LOS EXTRANJEROS NUEVOS

El edificio ubicado en F y 3ra. es una de las residencias estudiantiles más grandes de la Universidad de La Habana.

Texto y fotos:
HANG DO THI THU,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación, 
Universidad de La Habana.

Los estudiantes cubanos comenzaron desde hace un mes el curso 2014-2015, mientras que en los primeros días de octubre, entre el 8 y el 10, en la beca F y 3ra, llegaron once nuevos extranjeros, más que el año pasado.

“Aunque ellos son estudiantes del exterior, no tienen más preferencia que los cubanos, siempre cumplen con los reglamentos disciplinarios de la beca y también de la Universidad. Además, tienen dificultades para adaptarse por la lejanía de sus familias, por lo tanto, los compañeros de cuarto les ayudan mucho en el estudio y en la vida”, comentó José Urbano Pérez Gene, director de la residencia.
Según el director, ahora conviven 343 cubanos y 30 extranjeros en el edificio, quienes estudian las carreras de Periodismo, Comunicación Social, Artes y Letras, Química y Ciencias de Información.

Especialmente, llegaron también dos chinos de Facultad de Extranjeros No Hispanohablantes (FENHI), de Tarará. En cursos pasados la residencia nunca tuvo alumnos procedentes de esa nación, lo que significa que la regulación de recibir extranjeros se está ampliando.

“Los extranjeros están haciendo un gran esfuerzo, ya que viven lejos de sus familias. Vienen a un país donde la cultura es diferente, incluyendo la alimentación. Se relacionan bien con los demás estudiantes cubanos y de otras nacionalidades”, afirmó Dinorah Docal Celis, técnica educativa.

Después de dos o tres días, cuando estabilizan la situación, el director organiza una reunión con los estudiantes nuevos, también con los extranjeros para socializar el calendario del comedor, el agua y las reglas de la beca, de manera que conozcan cómo tienen que preservar los recursos y el medio ambiente del edificio.

Pie de fotos: 1-Edificio de F y 3ra, donde viven los estudiantes de otras provincias y países. 2-Los vietnamitas fueron a sus cuartos después de terminar la matrícula.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Quién.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida.
Tipo de noticia: Blanda, simple, tradicional.
Tipo de fuentes: No documentales, directas.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros valores noticia: Proximidad o cercanía, Interés colectivo.

ELLA ES BLANCA Y ÉL ES NEGRO

ELLA ES BLANCA Y ÉL ES NEGRO

CINTHYA GARCÍA CASAÑAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Liana, joven blanca, empezó a salir con Alfredo, un muchacho "de color". Según cuentan, lo que más les afectó fue la reacción de los amigos y la familia, en particular la madre de Liana, quien suplicó que pusieran fin al noviazgo. Al no complacerla, enfermó de los nervios y su úlcera comenzó a empeorar. Esa relación también hizo que la familia de la muchacha fuese fuente de las murmuraciones de parientes y del vecindario. Una tía de la joven la catalogó como la vergüenza de la familia.

Escenas como la anterior ocurren muy a menudo en nuestra sociedad, debido a que las parejas interraciales han poblado a Cuba a lo largo de los siglos. El mestizaje se convierte  en uno de los aspectos más explícitos de las relaciones entre razas. Sin embargo, para algunos no es tan fácil asumir las parejas y a sus hijos mulatos como algo común.

En los últimos años, las publicaciones sobre esta temática en la Isla han aumentado. Se analizan las continuas desigualdades y las manifestaciones de discriminación racial en muchas esferas de la vida cubana, tales como la cultura, la familia y la política. Varios artistas y músicos también se suman a la denuncia contra la manipulación de la racialidad y la cultura afrocubana.

La familia es uno de los espacios donde se transmite el racismo y los estereotipos raciales a las futuras generaciones. En su seno se articulan discursos de género sobre pertenencia y lealtad. Con independencia de que se rechace o acepte a estas parejas, lo cierto es que todas las respuestas están arraigadas en tendencias históricas de integración  y mezcla.

Las pugnas con los hijos que tienen amores interraciales pueden abarcar desde peleas verbales hasta castigos o “toques de queda”, para intentar convencerlos de que pongan fin a la relación.

Contrario a lo que se piensa, las familias negras también pueden oponerse a este tipo de uniones. Liana y Alfredo debieron hacer frente, además, a la desaprobación de sus amores por parte de la madre de él. Liana sentía que la señora nunca la trataba bien, pues insistía en que la familia de la muchacha siempre humillaría a su hijo, por lo tanto, quería que encontrara a alguien de su mismo color. A los tíos y amistades más allegadas les molestaba la pareja blanca, o creían que el joven la anteponía a los suyos y se sentían traicionados.

Más allá de la objeción por parte de las familias, en la joven pareja existía preocupación por el futuro de los hijos. La ansiedad y el objeto de los comentarios se centraban en el color de la posible descendencia. Para la familia blanca,  los nietos no solo serían otra generación, sino que estarían marcados al ser "de color". Por el contrario, para el muchacho representaría “adelantar”, con ello, la raza.

A pesar de que abrazamos el concepto del mestizaje como eje de cubanía, las parejas interraciales tropiezan con no pocos obstáculos como la jerarquía racial y la valoración de la blancura.

No se trata de saber si, después de los esfuerzos realizados por el gobierno cubano para eliminar el racismo, este ha vuelto, o en qué momento lo ha hecho, sino más bien de la forma en que sigue permeando la vida cotidiana, al darlo por sentado. Este modo de pensar y actuar se reproduce, a pesar de la postura de igualdad social adoptada por la Revolución. La raza sigue estrechamente imbricada en el discurso diario.

NADA IMPIDIÓ EL BUEN GESTO

NADA IMPIDIÓ EL BUEN GESTO

ROGMARY GARCÍA SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Al salir de la Facultad, me sorprendió la oscuridad de la noche. Amenazada por las dos horas que separan en guagua a Bohemia de Bejucal y, aprovechando el “gran” estipendio estudiantil que había cobrado, 50 pesos, decidí optar por un taxi para poder llegar lo más rápido posible a mi casa.

¡Qué gran diferencia con los tradicionales P! Enseguida que comencé a hacer señales al coche, un grupo de ellos disputó la posible clienta, encendieron y apagaron continuamente las luces, presionaron el claxon de manera constante y realizaron gestos con las manos que luego supe el significado: “¿Vas para Boyeros o la Víbora?”

Entre el agua del hueco de la calle donde se estacionó el carro, el hundimiento del asiento y el desgaste de la puerta que no cerró al principio, me irritó aquel: “¡Oye, mija, tírala duro, duro! ¿Tú no has comido?” ¡Qué pregunta en ese momento!

Después del alboroto, cuando creí poder estar más relajada porque solo en 45 minutos volvería a mi hogar, de pronto, “¡Ustedes son unas canchanfletas, aquí hay una pila de chivichanas, aquí hay una pila de patinetas!” Empezó la música. Era la voz de un tal “Yonqui”, ese que califican de “cantante” de reaggeton.

Dos señoras, sentadas a mi lado, conversaron sin percatarse del tormentoso ruido. El conductor no paró de repetir la inolvidable frase de una canción: “Lo paró con una mano, lo paró que yo la vi. Cho, cho, cho, chofe para el taxi”. Imaginé, sin caer en otras interpretaciones, que estaba recordando a alguna anterior pasajera.

Ante semáforos pasados con luz roja, líneas amarillas en el pavimento no respetadas y señalizaciones de “ceda el paso” violadas, me torné un poco cobarde.

Alguien que se bajaba, justo en el puente de la calle 100, pagó y una llamativa cantidad de dinero comenzó a ser minuciosamente examinada por el chofer en busca del vuelto. De manera increíble, me puso a sacar cuentas -que extrañaba desde la fuerte Matemática en la Vocacional.

Arribando a Santiago de las Vegas, el taxista me preguntó si seguía con él para Bejucal. Pensé antes de responder, porque el sonido era insoportable, no obstante, le dije que sí, pues temí caminar sola para coger otro vehículo.

Así, iniciamos una corta conversación. Grande fue mi asombro al confesarme el muchacho que era graduado de Ingeniería Automática en el Centro Universitario José Antonio Echeverría (CUJAE).

Finalmente, me llevó hasta mi casa sin problemas y sin cobrar más a la cuenta inicial. Ni la mala situación del automóvil, su preferencia musical, forma de hablar e imprudencias en la vía, impidieron el buen gesto. Moraleja: No juzgar antes de tiempo.

AQUELLAS MUJERCITAS

AQUELLAS MUJERCITAS

De la escritora estadounidense Louisa May Alcote, esta es una historia familiar que fomenta valores desde el mis o entorno familiar.

Texto y foto:
KARLA CASTILLO MORÉ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“El amor embellece lo que toca”, frase que es el hilo conductor del libro Aquellas mujercitas. Guiadas por esas palabras, las protagonistas Meg, Jo, Amy y Beth intentarán pasar obstáculos y situaciones para encontrar el amor verdadero y alcanzar sus metas.

De la mano de la autora se conocerá la vida de cada uno de los personajes, principalmente sus sueños, frustraciones, éxitos y fracasos. También el poder de los valores familiares que les ayudarán a salir adelante y la armonía en ellos es el regalo vital de la lectura.

La escritora estadounidense Louisa May Alcott (Germantown, Pensilvania, 29 de noviembre de 1832–Boston, 6 de marzo de 1888) cuenta con una trayectoria significativa en el mundo literario. Mujercitas (1867-1868) es el libro que la llevó al reconocimiento mundial y Aquellas mujercitas (1869) da continuidad a la primera y consolida el relato sobre la vida de este grupo de mujeres.

Ambas novelas fueron editadas como un único volumen, pero el lector puede acceder de forma independiente a cada una de ellas. La edición presentada, terminada en septiembre del año 2001 la ofrece la editorial argentina Lumen.

En Aquellas mujercitas, se encuentra al grupo de personajes en un período posterior a la Guerra Civil o de Secesión norteamericana. La familia vive en un pacífico entorno a la vez que las jóvenes buscan el lugar a ocupar en la sociedad de entonces, según sus aspiraciones y limitaciones.

No por sencillas, estas historias dejan de ser enriquecedoras. La búsqueda de la realización personal en medio de ese momento histórico tiene lecciones y mensajes alentadores. Cada una de ellas aporta amor y compasión. La sociedad y sus prejuicios moldeaban, sobre todo, la existencia de las mujeres.

Este libro posee carácter semiautobiográfico y refiere a etapas que vivió la autora junto a sus hermanas en Concord, Massachusetts. Alcott compartió la pobreza y los ideales de su familia, este tipo de educación se refleja en las obras escritas, que constituyen una guía de conducta para las señoritas de la época y enseñan a las jóvenes de hoy.

Aquellas mujercitas es una invitación a la lectura sana. Varios son los libros que siguieron la línea de Mujercitas y continúan la vida de los personajes iniciales. La capacidad creadora de la autora sorprende. La frescura de la prosa, la atracción hacia los valores tradicionales y el carácter moralizador salpicado con humor, caracterizan el relato e invitan a explorar la obra literaria de Louisa May Alcott.

EL ARCO IRIS DE MI VIDA

EL ARCO IRIS DE MI VIDA

OANH DINH VAN (OANY),
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La vida de los alumnos siempre es muy interesante y nunca se olvida. Durante dieciocho años viviendo en Vietnam, tenía las memorias más preciosas que el oro. Ahora, cuando ya soy una estudiante universitaria, a veces las recuerdo y siento que soy muy dichosa.

Recuerdo un día catorce años antes: la primera vez que fui a la escuela. A mí -una niñita de seis años- en ese momento todo lo que veía y escuchaba era nuevo. Estaba muy impaciente de saber las cosas. Empecé a conocer las asignaturas, saber escribir las letras, y descubrí que mi asignatura preferida era Matemática.

Durante los cinco años de primaria, estudié muy bien. Nunca tenía que aplicarme mucho, pero alcancé los resultados lindos que esperan los padres. Siempre fui la mejor en la clase, la estrella más clara. Fueron años felices, sin preocuparme por nada.

El tiempo pasó muy rápido y estuve en la secundaria. Todavía estudié bien, pero decaí un poco. Ya no siempre poseí el primer lugar en todos. Mis padres también estaban muy ocupados con los trabajos y no pudieron atenderme mucho. Salí más con amigos, la mayor parte de mi tiempo fue para Internet y las relaciones nuevas.

No me di cuenta que ya estaba mayor y todavía continué sin estudiar duro. Aunque aún estaba en quinto, sexto lugar de la clase, solo abrí los libros cuando las pruebas estuvieron muy cerca. Muchas veces me prometí que la próxima vez iría a estudiar, pero nada cambió.

Después, los días de preuniversitarios se hicieron las pesadillas, como el castigo. Mis resultados fueron muy malos, vino con las críticas de los maestros. Recuerdo una comparación de mi profesor tutor, que mis notas de clase se parecían a los números de celular, porque en Vietnam ellos empiezan con “012…”

Cuando tenía diecisiete años, ya fui bastante consciente y tenía que hacer una selección, iría a estudiar en la Universidad, o trabajaría y tendría un futuro oscuro. Me pregunté por qué si tenía buena capacidad, aún estaba tan floja, ¿bien valió la pena, no? Claro que tuve mi propia respuesta. Un año antes del examen para entrar la Universidad, estudié más duro que nunca. Y como esperé, cogí la nota del décimo lugar, encima de dos mil personas. Para mí, si tengo determinación, nada será imposible.

Ahora en la Universidad, a veces mi mal hábito se aparece y una vez tuve problemas con la profesora de la asignatura Periodismo Impreso por mi pereza, pero me levanté inmediatamente y continúo adelante, intentando no repetir esta culpa nunca. Ya sé que solo si trabajo muy duro puedo alcanzar los resultados buenos, como el arco iris solo aparece después de la lluvia.

NIÑOS DE AYER Y MAÑANA

NIÑOS DE AYER Y MAÑANA

Llena de frescura e inocencia llega la historia de Hombrecitos, boleto a la época más feliz de nuestras vidas.

Texto y foto:
IRIS DE LA CRUZ SABORIT,
estudiante primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hombrecitos, novela escrita en 1871 por Louise May Alcott y publicada por la Editorial Gente Nueva en 2013, narra el desarrollo de la vida en Plumfield, lugar destinado para albergar las travesuras de niños de todos los tiempos, aunque la novela refleje solo el siglo XIX.

El libro se presenta lleno de humor, frescura, realismo, pero sobre todo, de romanticismo ligado a la naturaleza, a los valores tradicionales y del hogar, capaz de remontar a quien lo lea hacia años felices donde todo era posible, en los que fantasía, imaginación e inocencia colmaban mentes y corazones.

Las divertidas aventuras de Rob, Teddy, Nat, Daysi, Demy y Nan son contadas en veintiún capítulos, en cada uno se vivirá una situación distinta que lo hará reflexionar.  Estos pequeños lucharán por lograr la perfección moral y afianzar las buenas costumbres, para así convertirse en hombres y mujeres de bien.

Vale destacar que esta obra es semiautobiográfica, porque refleja la vida de los sobrinos de la autora, quienes crecieron durante el período de la reconstrucción (1865-1877), momento posterior al fin de la Guerra Civil Estadounidense.

De este libro surgió la serie animada japonesa Wakakusa monogatari: nan to jō sensei y titulada Los chicos de Jo en España y Latinoamérica.

Alcott  (EUA, 1832-1888) vivió inmersa en los avatares de la Guerra de Secesión, trabajando como enfermera en el Hospital de la Unión de Georgetown, D.C., durante seis semanas entre 1862 y 1863, como parte del servicio voluntario. Trabajó esporádicamente como maestra, costurera, institutriz y escritora. Durante su adolescencia y principios de la edad adulta, compartió la pobreza y los ideales trascendentalistas de su familia.

Su primer libro fue Flower Fables (1855), cuentos originalmente escritos para Ellen Emerson, hija de Ralph Waldo Emerson (escritor, filósofo y poeta estadounidense, líder del movimiento del trascendentalismo a principios del siglo XIX).

Su obra se basó en relatos para niños y jóvenes, aunque bajo el seudónimo A. M. Barnard publicó novelas a las que se referiría en Mujercitas como «peligrosas para pequeñas mentes» por lo fogosas y apasionadas que eran. Además de la obra mencionada, escribió también Las mujercitas se casan, Los muchachos de Jo y Hombrecitos (libro que hoy nos ocupa), todos juntos constituyen la saga de la familia March.

Hombrecitos es hoy un clásico de la literatura universal y libro de cabecera tanto para muchos pequeños, como para aquellos que ya no lo son, alrededor del mundo.

Pie de foto: Hombrecitos es una historia que se desarrolla en los Estados Unidos del siglo XIX.

ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL: ¿RIESGO O BENEFICIO?

ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL: ¿RIESGO O BENEFICIO?

ALIANET BELTRÁN ÁLVAREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Nuestro país, desde el 2010, ocupa el segundo puesto en la lista de naciones con mayor índice de envejecimiento poblacional en el mundo, antecedido únicamente por Canadá, según informó el periódico Juventud Rebelde en el año 2012.

Luego del último Censo de Población y Vivienda realizado en 2013, se comprobó que en la Isla viven 2,4 millones de personas con más de 60 años, lo que equivale al 18,3 por ciento de los habitantes. Como consta en informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la cantidad de adultos mayores en el 2050 ascenderá notablemente en este territorio.

¿Por qué ocurre?

La tasa global de fecundidad, que es la cantidad de hijos por mujer, disminuyó de 3,70 a 1,77 entre los años 1970 y 2011, otro aspecto que alerta es la tasa de reproducción, la que aportan las hijas hembras de cada fémina, se rebajó de 1,80 a 0,86 en el mismo período de tiempo.

El doctor Alberto Fernández Seco, jefe del Departamento Nacional del Adulto Mayor, de Asistencia Social y Salud Mental del Ministerio de Salud Pública, afirmó en entrevista exclusiva para Cuba Ahora, que “mientras que las poblaciones de más de 60 y 75 años aumentan en el país, la de los menores de 15 decrece y, por ello, en 2010 hubo un punto de contacto entre estos dos grupo etarios, a partir del cual cada sector adoptó comportamientos gráficos contrarios.

El envejecimiento sucede por la prolongación de la edad del individuo, gracias al desarrollo económico y social. En Cuba, el primero aunque enfrenta dificultades ha dado pequeños pasos de avance, el segundo sí ha permitido logros educacionales, sanitarios y culturales.

¿Constituye el envejecimiento un problema?

Muchas de las grandes figuras de la historia como Mahatma Ghandi, quien es reconocido como el padre de la independencia de la India, Ho Chi Minh, primer Presidente de la República de Vietnam, Máximo Gómez, héroe de  nuestras gestas independentistas, o Cervantes, el reconocido dramaturgo español, hicieron en su ancianidad grandes aportes a la historia.

A las personas que llegan a la vejez no se les debe considerar impedidos físicos, pueden, en menor medida realizar sus actividades diarias. Limitarlos solo lograría deprimirlos y angustiarlos. Además, un adulto mayor, en muchas ocasiones, goza de más salud que alguien menor que haya descuidado su estilo de vida.

"El envejecimiento poblacional es un fenómeno ya en curso y hacerle frente es una necesidad del país, de ahí que se implementen estrategias de inmediato, a fin de garantizar una infraestructura suficiente y mayor calidad de vida a los ancianos", comentó Alberto Fernández, jefe del Departamento de Adulto Mayor del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).

Convivencia con los ancianos

Todo el que vive con un adulto mayor o lo atiende como parte de su trabajo, debe aprender la mejor manera de cuidarlo. Incluso, muchas familias desconocen cómo hacerlo y cometen errores por su inexperiencia, es por ello que el MINSAP tiene como objetivo habilitar escuelas para los cuidadores de estas personas.

Para el geriatra Raúl González Hernández es necesario preparar a la sociedad, al personal de salud y a los propios adultos mayores. Hoy uno de los problemas que tenemos es la automedicación en los mayores de 60 años. Los fármacos en este grupo poblacional actúan de forma muy diferente, pues los órganos fundamentales que se ven comprometidos en el metabolismo de los medicamentos se ven afectados por un desgaste fisiológico.

En muchas partes del mundo, el maltrato a las personas mayores es un hecho fehaciente, no son pocos los que a diario son asaltados en las calles, o los que dentro de su seno familiar son discriminados por su incapacidad para algunas labores.

Afortunadamente, la mayoría de la población cubana cuida de manera adecuada a los ancianos, muchos son ya los hijos que ante una enfermedad grave dan lo mejor de sí para el mejoramiento de sus padres. Otros los alientan a apuntarse en Taichi o peñas campesinas. Cada día, se va logrando una mejor compenetración de este sector con la sociedad.

Medidas para enfrentar el envejecimiento

En reunión con el Consejo de Ministros en el año 2013, el presidente Raúl Castro Ruz, señaló que "hay que profundizar en esto y hacer los experimentos que correspondan. Es un problema muy serio junto con la tasa de natalidad y hay que buscarle solución".

La atención al adulto mayor es prioridad del MINSAP, debido a los cambios demográficos de los últimos tiempos por la disminución de la natalidad y de la mortalidad y prolongación de la expectativa de vida al nacer.

En Cuba existen más de 450 policlínicos y 11 486 consultorios médicos, en los que se realiza la evaluación biológica, psicológica, social y funcional para medir la discapacidad del adulto mayor. Hay, además, 123 clínicas estomatológicas, 156 hogares de ancianos y 161 hospitales, con sus 34 servicios de Geriatría, entre otras instalaciones que están al servicio de los adultos mayores del país.

Ahora se está priorizando la reparación de las casas de abuelos -que se incrementarán a 140 en 2015- y la implementación de casas para discapacitados, de acuerdo a cómo se comporte el envejecimiento en cada territorio de la Isla. Se está trabajando en la recuperación de camas desactivadas para llevar al máximo la capacidad de ingreso.

El Programa Nacional de Atención Integral al Adulto Mayor incluye un examen de salud anual y la campaña de vacunación, en todos los policlínicos del país se encuentran 45 equipos multidisciplinarios de atención gerontológica, con los cuales se buscan soluciones para contribuir a la calidad de vida del anciano.

Las 229 casas de abuelos, a las que acuden 6 300 adultos mayores, los más de 12 mil círculos de abuelos, en los que más que el ejercicio físico es importante la socialización del anciano, el Movimiento de Jubilados y de la CTC, el Programa Nacional de Educación para el Adulto Mayor, la conformación del Club de los 120 años y los Geroclub de Computación, son otros de los proyectos de los que puede disfrutar nuestra población envejecida.

“En estos momentos, se cuenta con 281 especialistas en Geriatría en el país y 52 más en formación, que pueden cubrir las necesidades de atención médica, pero depende de todos, en el sistema de salud y fuera de él, asumir de manera adecuada el envejecimiento de la población cubana”, aseguró Fernández Seco.

Los ancianos en Cuba tienen opciones de disfrute, estudio y atenciones. De vital importancia para ellos son las Cátedras Universitarias del Adulto Mayor, que han beneficiado a más de 85 000 personas. En exclusiva a la AIN, Teresa Orosa, Master en Gerontología Social y fundadora del programa, expresó que existen 562 universidades de mayores. “Mediante la educación se facilita un proceso de reinserción social de las personas mayores, de fomentar un sentido de transmisión de sus experiencias en la comunidad”, recalcó.

Los que sobrepasan los cien años, en uso pleno de sus facultades, hasta 2010 sumaban 1 488, según arrojó el estudio «Centenarios en Cuba: los secretos de la longevidad», presentado durante el Congreso de Gerontología y Geriatría, celebrado en la capital en marzo del 2012.

“Nuestro sistema, que es accesible, integral y gratuito, con participación comunitaria e intersectorial, aunque no cuenta con los recursos de los que disponen los países desarrollados, ha implementado muchos proyectos para enfrentar este fenómeno, además de que el Lineamiento 144 de la Política Económica y Social del VI Congreso del PCC, 2011, involucra a todas las instituciones del país en este objetivo”, refirió Fernández Seco.

CUBA: MÁS DE 9 000 PERSONAS PRACTICAN TAI CHI

CUBA: MÁS DE 9 000 PERSONAS PRACTICAN TAI CHI

Por sus beneficios terapéuticos, la práctica de este deporte cobra auge desde su popularización en la Isla, hace 19 años.

Texto y foto:
ALEJANDRO BENÍTEZ GUERRA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En el parque, personas de la tercera edad parecen bailar. Su elegante movimiento semeja al bambú. Pero no es una danza lo que interpretan, es un combate: practican tai chi.

Más de 9 000 personas en Cuba se incorporan a la disciplina con escuelas en todas las provincias, las cuales agrupan desde niños de cinco años, hasta ancianos casi centenarios, afirmó Pedro Torres Lea, vicepresidente de la Escuela Cubana de Wushu, ubicada en el Barrio Chino de La Habana.

La escuela promueve cursos para maestros, que imparten la enseñanza de la especialidad a quienes deseen recibirla, por el módico precio de un peso en moneda nacional cada clase, y luego donan a la institución la mitad de lo recaudado, haciéndola autosustentable.

“El logro de una práctica tan masiva de este deporte se debe a los incontables beneficios que aporta a la salud y al mejoramiento de la calidad de vida”, expresó Inés María Bárcenas Gallardo, maestra de la disciplina.

Con el tai chi pueden contrarrestarse problemas circulatorios, cardiovasculares, óseos, musculares, de las articulaciones, entre otros; además, contribuye a ganar en flexibilidad y libera la mente del estrés.

Aplicando estos ejercicios se logra el restablecimiento de la salud en pacientes con determinadas patologías. Tributan a la salud mental, la socialización, y aumentan la calidad de vida del adulto mayor, refirió Yunier Hernández Alayo, psicólogo y Máster en Medicina Natural y Tradicional.

Muchos de quienes entran a la escuela lo hacen para aliviar algún padecimiento, y el resultado puede ser sorprendente: Clara Díaz Oviedo, de 85 años, estaba inválida, andaba con muletas y gracias a los ejercicios no camina perfecto, pero lo hace.

A Fernando Hernández, de 88 años, el tai chi no le ha curado las lesiones en la espalda, consecuencia del trabajo de estibador que realizó en su juventud, pero le ayuda, “y más que nada, me quita la tensión”, afirmó.

Como una rama del wushu, el tai chi-chuan surgió en China a finales del siglo XIV. Cuentan que el monje que lo creó, se inspiró en la lucha entre una grulla y una serpiente, ganada por la segunda, y se impresionó por sus movimientos veloces y relajados.

En 1995 el maestro Roberto Vargas Lee creó la Asociación Cubana de Wushu y su escuela, de la que es actualmente director.

Pie de foto: La práctica del tai chi tributa a la salud mental, la socialización y el aumento de la calidad de vida del adulto mayor.

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Especial de Ambiente.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Tipo de Información: Ligera, blanda, simple.
Tipo de Fuentes: Directas, no documentales.
Primer valor noticia: Interés colectivo.
Otros dos valores noticia: Actualidad; Repercusión.