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Isla al Sur

ENTRE LITERATURA Y PERIODISMO

ENTRE LITERATURA Y PERIODISMO

Tema: Acerca de la tradicional disyuntiva entre la literatura y el periodismo, Bernardino Martínez Hernando, sacerdote, periodista poeta, ensayista y escritor español, expresa: "Empieza por no haber géneros y termina por desaparecer el periodismo para dejar paso, así por las buenas, a textos pagados a tanto la línea a favor del mejor pagador".

YOHANDRA MARÍA PORTELLES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de la Habana.

En la mayoría de los casos, la literatura puede acercarse al periodismo o alejarse en un doble movimiento para marcar distancias o aprovechar coincidencias. La función de la una es distinta a la del otro, pero el lector puede ser el mismo, incluso el autor, por lo que cabe afirmar que ambos se presentan como aliados inseparables.

Acerca de la tradicional disyuntiva entre la literatura y el periodismo, Bernardino Martínez Hernando, sacerdote, periodista poeta, ensayista y escritor español, expresa: "Empieza por no haber géneros y termina por desaparecer el periodismo para dejar paso, así por las buenas, a textos pagados a tanto la línea a favor del mejor pagador".

Pero aún el más profundo y revelador periodismo tiene que someterse a la realidad con la mayor honradez y honestidad profesional. "La literatura, la creación literaria, es un lujo, el periodismo es una necesidad", refirió Gonzalo Martín Vivaldi (1986).

Luis Sexto, Premio Nacional de Periodismo y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, afirmó: “Ninguno de cuantos se han apoyado en la literatura para escribir un reportaje -entiéndase José Martí, García Márquez, John Reed, Elena Poniatowska, Norman Mailer y otros- han pretendido abolir los géneros, sino han enriquecido otros, en particular los narrativos, o los que tienen algún punto de tangencia  con la lírica, o la crónica” (EP, 2014).

Durante mucho tiempo se había marginado el estudio de lo literario en la actividad periodística. “Hasta fechas muy recientes, ha sido más estático, combinando lo que se podría calificar como géneros de funcionamiento rutinario, con géneros de códigos fijados, construido en cierta medida por oposición al de la literatura”, refirió Vivian Bustamante, periodista del semanario Trabajadores (EP, 2014).

“La tradición occidental se asienta sobre determinados presupuestos epistemológicos; entre ellos, la separación de hechos y opiniones y la búsqueda de la “objetividad”, que levantan un muro entre el relato y el comentario, entre el periodismo y la literatura”, explicó el periodista y fotógrafo del semanario Trabajadores, Yuris Nórido (EP, 2014).

Sin embargo, en el libro “Literatura y Periodismo: una tradición de relaciones promiscuas” (Chillón, 1985: 14), se ve como una profesión intelectual, ejercida por auténticos escritores que no han de quedar constreñidos en sus posibilidades expresivas por las limitaciones impuestas por una falsa e imposible objetividad.

“No se  trata de hacer periodismo o literatura. Sino quizás, en lo que respecta al periodismo, de auxiliarse de la literatura donde y cuando le sea pertinente; se trata de enriquecer ciertos géneros del periodismo con las técnicas de la literatura, y en particular de la narrativa”, añadió el profesor Luis Sexto.

Un reportaje literario no implica la abolición del periodismo, sino multiplicar su capacidad de influir y atraer mediante el interés formal.  A veces  tanto se degrada a los géneros periodísticos, que una nota informativa ampliada la llamamos reportaje. Preguntémosle a Martí si con El terremoto en Charleston abolió el género reportaje y  desnaturalizó al periodismo, o  a Pablo de la Torriente si con Realengo 18, empobreció o enriqueció el periodismo de su época.

A los géneros los maltratan la distorsión y la simplificación, en particular cuando combaten la mezcla creativa de periodismo y literatura. Esa mezcla, realizada con efectividad, le ha quitado al periodismo el estigma de criado de la “frase bonita”, que no es ni periodismo ni literatura.

La Doctora Miriam Rodríguez Betancourt, profesora de la Facultad de Comunicación y Premio Nacional de Periodismo, afirmó: “Creo que la eliminación de los géneros como modelos puede conducir a ese peligro al que alude Martínez Hernando, y que supone de hecho, y bajo el pretexto de la democratización del uso comunicativo, la irrupción en el espacio digital especialmente, de cualquier texto, de cualquier ´escribidor´, ya que en definitiva todos podemos ser periodistas en el ancho, infinito mundo de la comunicación electrónica” (EP, 2014).

Habitualmente, una especial elaboración del lenguaje es síntoma de que nos encontramos ante un fenómeno literario. Dicha elaboración puede estar puesta a conciencia por el autor al servicio de una intención en origen literaria a tono con las reglas de un género determinado o puede haber surgido de modo espontáneo como calidad de escritura no prevista.

Martín Vivaldi (1973: 74) señaló: “Es difícil, aún hoy, encontrar la línea de demarcación definida entre lo que llamamos literatura y lo que denominamos periodismo”; apuesta porque el futuro pertenecerá “a los periódicos hechos por periodistas-escritores”, por “periódicos bien escritos, en los que cada línea haya sido pensada, y en los que cada frase, a más de su elegancia, esté cargada de sentido. El futuro, en suma, pertenece a los periódicos hechos por periodistas escritores”.

Por eso no resulta extraña su afirmación: “Parece que los moldes expresivos van perdiendo puntos. El formalismo se doblega ante la personalidad del periodista-escritor. Personalidad que se va imponiendo cada vez más, a expensas de unas estructuras estilísticas cuya inamovilidad está por demostrar. En un periódico interesa sobremanera una buena ´pluma, con nervio, con ´garra´, con estilo propio, mejor que un redactor estandarizado, por no decir adocenado, contrahecho, a fuerza de seguir una pauta impuesta por circunstancias profesionales meramente históricas” (Vivaldi, 1973: 57).

En el año 1985, con la publicación por parte de Bernal y Chillón, de la Universidad Autónoma de Barcelona, del libro Periodismo informativo de creación, se inicia una reacción contra el paradigma dominante y un sistema de géneros que no dejaba espacio para el periodismo más creativo.

“El asentamiento de la disciplina, la influencia estadounidense y la incorporación de nuevos estudiosos han hecho que a inicios de la década de los 80 el periodismo literario empiece a valorarse en los departamentos de Periodismo. Ya no hay temor al contagio, no se le ve como un elemento contaminante, sino como una riqueza”, comentó la Doctora Hilda Saladrigas, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Cuando Lázaro Carreter -fallecido filólogo español, director de la Real Academia Española-, y posteriormente Eugen Coseriu -una de las máximas figuras de la filología del siglo XX-, plantearon que no cabía un periodismo que fuera literatura, “estaban pensando en el periodismo como discurso narrativo y referencial” (Gutiérrez, 2007: 42).

El Periodismo literario ampara “escritos que son Periodismo porque en ellos manda la actualidad, el interés y la comunicabilidad, y porque están escritos con el triple propósito de informar, orientar o distraer”, apunta el Doctor Rafael Yanes, profesor de la Universidad Complutense de Madrid.

Gabriel García Márquez expresó al respecto, en entrevista concedida al periodista Diserdy de León, que este último publicó en su Blog: “El periodismo no tiene que conciliar, con nada ni con nadie. Su misión es en eso idéntica a la del artista: revelar los abismos y las luces más secretos del hombre, agitar las aguas, estimular la imaginación, provocar el cambio, luchar sin sosiego para que las perezas y los conformismos que adormecen la inteligencia sean derribados”.

Bibliografía:

BERNAL y CHILLÓN. Periodismo informativo de creación. Barcelona. Mitre (1985).

CHILLÓN. Literatura y Periodismo: una tradición de relaciones promiscuas. Bellaterra: Universidad Autónoma de Barcelona. 1999. “Las escrituras facticias y su influjo en el periodismo moderno”, Trípodos, nº 19, pp. 9-23 (2006).

COSERIU, Eugen. “Información y literatura”, Comunicación y Sociedad, vol. 3, nº 1 y 2, pp. 185-200 (1990).

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ. Entrevista realizada y publicada por DISERDY DE LEON el lunes, 19 de abril de 2010, bajo el título: Reportaje El Periodismo Literario.

GUTIÉRREZ CARBAJO Y MARTÍN NOGALES, en el estudio introductorio de su antología de artículos literarios en prensa, publicado en 2007, dedican la mitad del epígrafe titulado Literatura y Periodismo al debate iniciado por el Nuevo Periodismo, y aluden en él a las relaciones entre “documentación y ficción”, publicado por EFE (2007, 42).

MARTÍN VIVALDI, GONZALO. Géneros Periodísticos, Madrid, Paraninfo, 2º edición (1986).

MARTÍN VIVALDI, GONZALO. Géneros periodísticos: Reportaje, crónica, artículo (Análisis diferencial). Madrid. Paraninfo (1973).

YANES MESA, RAFAEL: Géneros periodísticos y géneros anexos: una propuesta metodológica para el estudio de los textos publicados en prensa. Madrid. Fragua (2004).

Profesores consultados:

Doctora Miriam Rodríguez Betancourt, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y Premio Nacional de Periodismo, el 23 de abril de 2014.

Luis Sexto, Premio Nacional de Periodismo, periodista y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, el 24 de abril de 2014.

Doctora Hilda Saladrigas Medina, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, el 30 de abril de 2014.

Periodistas consultados:

Vivian Bustamante, periodista del semanario Trabajadores, el 28 de abril de 2014.

Yuris Nórido, fotógrafo y periodista colaborador del semanario Trabajadores, el 28 de abril de 2014.

 

BOGOTÁ MI UTOPÍA

BOGOTÁ MI UTOPÍA

ANGIE VELANDIA,
estudiante de quinto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

Al hablar de Bogotá como visitante radicada en tierra ajena, no puedo hacer más que dar una pequeña luz de lo que la rutina me permite observar. En breves y enredadas palabras explicar ese intangible que a mis ojos hace de Bogotá más allá de una ciudad, de un lugar determinado, de la capital del país: una ciudad rica en historias, en hibridación cultural, en sentido aunque pobre en identidad ciudadana.

Al recordar Bogotá, a mi mente no solo vienen imágenes del Bronx, la calle de los hijos olvidados del consumo, ni las imágenes producidas por agencias turísticas de los lugares históricos que bien pueden tener un valor significativo inmenso, pero no son para mí la caracterización de Bogotá. A mi mente vienen todas aquellas personas que habitan la ciudad y que aún enajenados y sin sentido de pertenencia alguna, forman parte de lo que es ella, crean su espacio sobre el espacio, le dan a Bogotá un aire de cajón de mesa de noche, en donde en medio del caos y el desorden, si se cuenta con el tiempo y la perspectiva adecuada se puede encontrar el cúmulo de diversidad, de cosas  pequeñas, pero que significan.

Esta ciudad agoniza culturalmente, es cierto. Es un tejido de varios conocimientos, costumbres, criterios, es el lugar de paso de sus habitantes y de visitantes, pero para un comunicador social, aunque errada es una utopía, es el lugar soñado, ¿Por qué? ¿Que sería de un médico si no tiene pacientes que atender? O ¿un zapatero sin zapatos que arreglar?, ¿un astrónomo sin estrellas que observar? En fin, me extendí.

Es la agrupación de ese intangible tan soñado para mí como comunicadora, ya que aquí en estas calles ahuecadas y no tan cuidadas de esta fría, distante y ruidosa ciudad,  encuentro que desde mi profesión tengo mucho que hacer, y en cada calle, cada esquina cada ocasión encuentro un sinnúmero de elementos que me sirven para mi formación.

Bogotá es una utopía en un universo paralelo, tal vez no posea unos códigos de comportamiento asertivos como se desea de las ciudades utópicas, pero más allá de la rutina, de los rostros desconfiados, de los pasos ligeros, el afán y la gastritis, hay un universo de significaciones  atravesando cada espacio de Bogotá, cada persona significa una historia que a la vez recopila más historias, que poseen experiencias positivas o negativas.

De cualquier forma enriquecen el conocimiento; es esa combinación de experiencias de culturas la que aporta el alma moribunda de la ciudad, tal vez todos lleguen aquí ya sea en busca a un sueño, a la fuerza, en busca de oportunidades, o porque no había donde más; tal vez tengan sueños diferentes, comprar un carro, casa, estudiar, ropa de marca, o simplemente sobrevivir y comer. De pronto, nadie sienta que posee algo en común con la ciudad que bien o mal le presta abrigo. Tal vez nadie sueñe con fortalecerla o crear unas normas de convivencia e integración que vayan más allá de mirar a otro lado.

Quizás pocos quieran la ciudad. Tal vez Bogotá se convirtió en la mujer vieja y fea que todos desprecian; pero al compartir un espacio y combinar una serie de experiencias de sueños y culturas, nos identificamos con el sueño capitalino, que cada quien lo lleva según su perspectiva y sus ideales.
En esa cansada y extenuante rutina, esa enajenación, en ese conjunto de mundos individuales en el que estamos constantemente sumergidos, creamos y fortalecemos el alma de Bogotá, así esta sea la niña malcriada y revoltosa que algún día tendremos que hacer madurar.

 

DOMINGO EN UNA HABANA INQUIETA

DOMINGO EN UNA HABANA INQUIETA

ANIA TERRERO TRINQUETE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Para saber de La Habana, más allá del centro histórico y el concurrido Vedado, hay que recorrer ciertas calles de barrio un domingo en la mañana. A mí las caminatas semanales hacia los repasos de Matemática me enseñaron, como mínimo, una ciudad diferente llena de insólitos contrastes.

En un garaje hay una iglesia desmontable. Y digo desmontable porque solo es iglesia los domingos a la hora de la liturgia. Allí comparten vecinos que creen en Dios y en la Biblia y si pasas cerca de las diez, los sorprenderás recitando un salmo introductorio. Curiosamente, justo al frente, en el portal de una casa ensaya con una persistencia admirable un grupo de ópera. Los caminantes que como yo atraviesan la calle a esa hora quedan atrapados entre dos fuegos donde el canto de una soprano experta se mezcla con el tono apagado de las plegarias.

Más adelante me topo con un mercado agropecuario en plena actividad. Al fin y al cabo es domingo y las mujeres que trabajan toda la semana aprovechan para reabastecer los vianderos, sobre todo si corren los primeros días del mes, en los últimos el salario escasea. Estoy pensando que si una feminista más extrema que yo lee la oración anterior, quizás termine insultada: ¿qué es eso de que las mujeres salen a comprar? Pero señores, por mucho que nos duela, Cuba arrastra rasgos machistas todavía bien arraigados… Pero eso merece otra crónica.

En la cuadra siguiente unos niños montan chivichana (tengo que preguntarle a mi mamá si las chivichanas se inventaron en el período especial o existían desde antes). Rápidamente me identifico con la única niña que se divierte con las carriolas de madera, a lo mejor ya la consideran la “marimacho” del barrio. Mi hermana y yo éramos así. Jugábamos igual con una muñeca que con un trompo y no nos arrepentimos: tuvimos tremenda infancia.

De pronto: “…vendo perchero, jarro de aluminio, palitos de tendera, escoba, haragán, recogedor, toallitas pa’ secarse el sudor, cloro, desincrustante, cazuelas, sartén, flores plásticas, agua bendita, aromatizante…”  ¡De verdad que en esta Habana se vende de todo! Pero, ¿cómo pueden hablar tanto sin detenerse a respirar?

Y es que si de pregones se trata, nuestro país tiene tremenda historia. Y cómo nos gusta musicalizarlos: desde el clásico Manicero, de Rita Montaner, hasta el reguetonizado ¡…se compra cualquier pedacito de oro!

Continúo el recorrido y veo un par de latones de basura llenos, rebosantes. ¿Será que los domingos Comunales no trabaja? La dueña de la casa de la esquina protesta más que yo. Le dice a su vecina que siempre es lo mismo: la peste inunda la sala. “Así no hay quien viva, mijita”, es uno de sus reclamos subidos de tono.

Entonces, ¿alguien duda que La Habana esconda sorpresas? Para conocerla a profundidad hay que buscar más allá de la imagen turística, detenerse en los detalles más insignificantes. Solo así se puede descubrir uno de sus tantos secretos: gentes de todas partes que se entremezclan y conviven, ajiaco de Fernando Ortiz por medio, en una ciudad tan inquieta que no duerme los domingos.

PARA VIVIR HACEN FALTA CUENTOS

PARA VIVIR HACEN FALTA CUENTOS

DARÍO ALEJANDRO ALEMÁN CAÑIZARES,
estudiante de primer año de Periodismo  
de la Facultad de Comunicación,
Universidad de la Habana.

No es extraño ver en las noches de lunes a las personas en sus casas, todas alrededor de un televisor para ver otra aventura -o desventura, quizás- de Pánfilo y Chequera. Vivir del Cuento es, sin duda, el espacio televisivo más visto de la pequeña pantalla cubana actualmente, lo cual ha sido reconocido en las recientes encuestas de popularidad del programa Entre tú y yo.

Esta serie humorística ha venido a romper lo que ya se hacía tradición en su género en Cuba: el mal gusto y la sátira absurda. Podríamos citar como ejemplos a Los amigos de Pepito o el fracasado Sala O, que se fue tan rápido como llegó por la falta de audiencia y las fuertes críticas que se le hicieron.

Vale decir que Vivir del cuento padeció de lo mismo en sus inicios,  pues, antes que Ignacio Hernández y Jaime Fort tomaran las riendas de la dirección y guión del espacio, respectivamente, gozaba  de muy mala calidad. La idea original (que le dio el título que  mantiene) fue la de un programa de participación, quizás con el objetivo de enmendar la decepción que causó Los amigos de Pepito.

Esta vez, en la conducción de la emisión televisiva, siguió Mario  Sardiñas (quien se había ganado el desagrado de buena parte de la  población por su tosquedad y falta de simpatía) a quien se le sumó el hasta entonces poco conocido Luis Silva, con su personaje de Pánfilo. El estilo de programa de participación no gustó mucho, por lo que se decidió convertirlo en una serie humorística.

Vivir del cuento es un espacio televisivo muy bien ubicado en cuanto a horario se refiere, dado que es después del Noticiero  Nacional de Televisión que la familia, normalmente, se reúne a  cenar. Posee una escenografía sencilla (una vieja casa y algún que otro exterior) y un elenco pequeño, lo que crea cierto apego e identificación con los personajes).

La trama gira alrededor de dos ancianos: Pánfilo (Luis Silva) y Chequera (Mario Sardiñas, quien se reivindicó con esta versión del  espacio televisivo). Existen otros personajes que matizan la historia y que poseen características muy propias. Tal es el caso del  especulador Chacón (Wilber Gutiérrez), las negociantes Cachita (Irela Bravo) y Evarista (Aris Terrera), el invisible, pero siempre mencionado gerente y los personajes (antagónicos por demás) de  Aguaje y Facundo, ambos interpretados con maestría por el joven actor Andy García.

Pánfilo y Chequera se han convertido en algo más que el arquetipo  de la población de la tercera edad cubana. Ambos intentan salir  adelante económicamente, para lo que planifican mil y un proyectos  que, entre enredos y equivocaciones, terminan fracasando. Pero nada les detiene. En la próxima entrega llegan con ideas nuevas que vuelven a frustrarse y, entre programa y programa, sale  disparada a ráfagas la crítica social.

La calidad del guión es excelente y apuesta por un público inteligente y de mentalidad abierta. Cada palabra es precisa, cada comentario fugaz tiene un enorme peso a la hora de hacer reír al  espectador.

Estos dos ancianos son inseparables, uno complementa al otro. El  conservadurismo de Pánfilo se enfrenta al optimismo y el pensamiento moderno de Chequera, quien busca convencer a su  amigo de montar algún que otro “negocio” para sobrevivir. Es  cuando la crítica mordaz nace espontánea, con su pizca de inocencia. Vivir del cuento promete ser de esos programas que siempre son recordados con beneplácito, pero esa es otra historia…

¿INTERPRETACIÓN O INFORMACIÓN?

¿INTERPRETACIÓN O INFORMACIÓN?

Tema: La catedrática española Concha Fagoaga explicita: “Cabe volver a la propuesta inicial de considerar a los mensajes interpretativos simplemente como mensajes informativos dotados de cuantos elementos explicativos sean indispensables para aportar al receptor una valoración sobre hechos de actualidad”.

OANH DINH VAN (OANY),
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando empecé la carrera de Periodismo me sentí muy contenta por la oportunidad de aprender cosas nuevas. Las clases, junto con mis compañeros, supusieron una nueva enseñanza cada día. Sin embargo, una de las cuestiones que más me sorprendió no fue la gente o las asignaturas, sino cómo el mundo puede cambiar bajo los medios de comunicación y las palabras de los periodistas.

A la hora de informar y ayudar a este nuevo orden social, en el cual las personas no tienen tiempo para ponerse a analizar lo que leen, el periodismo interpretativo es la mejor manera de llegar a los lectores, pero: ¿en qué consiste?

La catedrática española Concha Fagoaga plantea: “Cabe volver a la propuesta inicial de considerar a los mensajes interpretativos simplemente como mensajes informativos dotados de cuantos elementos explicativos sean indispensables para aportar al receptor una valoración sobre hechos de actualidad”.

Cuando me siento a lee las noticias, me doy cuenta de que los periodistas cuando informan, lo hacen diciendo solo lo elemental, y a veces el que lo oye o lo lee, se queda sin conocer alguna información que lo ayude a formarse un juicio.

La profesora  Leydis García Chico, de la Facultad de Comunicación de Universidad de La Habana, señala como desde el inicio de la Carrera de Periodismo se enseña a salir a la calle, buscar diferentes puntos de vista, un background y antecedentes, lo que esto no siempre es suficiente y menos en la actualidad, cuando el auge de las nuevas tecnologías hacen que los valores noticias que nos enseñan en la Academia se pierdan demasiado rápido.

“Una foto de un usuario que muestra cómo un avión cayó a tierra, tiene mayor importancia que un periodista diciendo esta misma noticia en una redacción. Sin embargo, existe un segundo momento, en el cual, el reportero analiza ese evento desde todas las aristas posibles y logra captar al público  más allá que la foto en sí misma”, asevera García Chico.

“El Periodismo Interpretativo-Explicativo, se inicia en 1945 cuando el Periodismo pone su acento/atención en una nueva circunstancia, la profundidad. A partir de este momento nacen la radio y la televisión. El periodismo se renueva, no solo contará la actualidad sino que también va a intentar explicar/interpretar esos hechos/acontecimientos periodísticos. Con ello se pretende lograr que el lector conozca de un modo mucho más profundo esa actualidad que le rodea. Esta etapa utiliza equilibradamente los dos géneros periodísticos”, se explica en Comment & Story, el comentario y el relato (2014: Web).

Este estilo periodístico fue el último en aparecer, precedido del opinático y el informativo. Para Abraham Santibañez, periodista titulado de la Universidad de Chile, "interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector (o auditor) no especializado” (2014: Web).

Ya he reiterado en varias ocasiones que vivimos en un mundo convulso donde la prisa es el principal ingrediente de cada día. Aunque las personas tienen a su alcance las redes sociales para saber qué pasa a cada segundo,  sus agitadas vidas no le dan tiempo para ponerse a revisar y analizar la información y ahí entra el corresponsal con su mirada especializada y encuentra el término medio.

La periodista y profesora de la Facultad de Comunicación, Iraida Calzadilla (2007), plantea algo que llama mucho la atención y  ayuda a  pensar en el tipo de información que necesita el comunicador el siglo XXI. La docente sostiene que este es un periodismo que requiere de vasta información, de antecedentes, contexto, background, valoraciones y pronósticos. Un rastreo verdadero de los conflictos, un desentenderse de nada, una posición inquisidora. Es decir, una fórmula explosiva en la que el periodista proporciona, a partir de la puesta en escena de todo cuanto ha investigado, argumentos suficientes que emergen desde fuentes decisorias, implicadas, expertas, testigos, documentales, cual calidoscopio que permita evaluar el significado de los hechos presentados de manera tal que, sin explicitar su opinión, solo dejándola implícita en los juicios aportados, el periodista deje al lector el protagonismo de llegar a su particular conclusión.

Por otro lado, el periodista y también profesor de la Facultad de Comunicación, Emilio Barreto, cree que no debería existir una diferencia entre el periodismo interpretativo y el informativo, ya que ambos pueden coexistir en un ambiente de cordialidad, pues sus funciones no son las mismas. “No creo que todos los temas merezcan un amplio recuento, hay veces en que conocer los hechos es suficiente sin tener que ahondar en otras cuestiones”, plantea Barreto.

Ahora, creo que es prudente aclarar el hecho de que aunque en el Periodismo Interpretativo se trata de ayudar a la población a crearse un criterio, el reportero no debe emitir juicios directos, debe permitir que el lector saque sus propias conclusiones.  La objetividad debe ser la meta a alcanzar a partir de la multiplicidad y cantidad de fuentes que proponga en el construcción de su mensaje.

Otra cuestión acerca de este estilo que me llamó la atención, pero de igual manera me alarmó, fue el hecho de que en los medios de Cuba no se pueden encontrar con frecuencia este tipo de informaciones. Lo que se lee en los periódicos es más bien noticias y reportajes y a veces alguna crónica o comentario, pero de lo que tanto hablan en la Academia se queda en el aire, como una materia y nada más.

La periodista Narmys Cándano, de Radio Habana Cuba, explica que aunque en la carrera de Periodismo se enseña a analizar la noticia, no dejar las circunstancias en el aire y contextualizar, la realidad en los medios es otra: “Muchas veces hay que terminar las informaciones demasiado rápido y el trabajo profundo que se necesita no se lleva a cabo”.

Entonces, si la interpretación de la noticia es el futuro del Periodismo y en la Academia se enseña este género, ¿por qué no utilizarlo más? ¿Por qué no promover un juicio coherente y así perpetuar una profesión que tiene cientos de años?

Creo  que el deber de esta nueva generación es crear una conciencia no entre el pueblo sino entre los propios profesionales de la palabra, ya que la vida útil de los medios y de los periodistas solo está en nuestras manos.

Bibliografía:

Fuentes documentales: 

Calzadilla, Iraida: “Interpretar los sabores y olores de la vida misma”. UPEC. La Habana, Cuba.

Góngora, Alex. En: alexrgongora.wordpress.com URL:http://alexrgongora.wordpress.com/

2014/02/02/definicion-de-periodismo-interpretativo/ Consultado: 2-2-2014

Campos, Sergio: Periodismo interpretativo. En: slideshare.net URL:http://www.slideshare.net/

mariuximontiel/periodismointerpretativo-1 Consultado: 14-5-2012.
En: comunicaciones.uc.cl URL:http://comunicaciones.uc.cl/

prontus_fcom/site/artic/20041213/pags/20041213161106.html

Periodista consultada:

Narmys Cándano, periodista de la emisora Radio Habana Cuba.

Profesores consultados:

Emilio Barreto, periodista y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Leydis García Chico, periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

 

GRAFFITI: ARTE Y CULTURA AL ALCANCE DE TODOS

GRAFFITI: ARTE Y CULTURA AL ALCANCE DE TODOS

MARÍA FERNANDA ZORRILLA,
estudiante de quinto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

Una de las más grandes galerías de arte de la cuidad está situada  en la calle 26, entre la carrera 7 y 30, en este lugar se encuentran exhibidas más de 30 obras de graffiti, bien visto por no pocos  ciudadanos como adorno a la capital del país.

Desde hace algunos años el graffiti se ha desarrollado como una expresión cultural muy latente entre los jóvenes, quienes buscan reflejar realidades sociales por medio de pinturas, haciendo que las personas tengan su propio concepto de lo que ven.

Este tramo es un recorrido espectacular, ya que en él se encuentra una diversidad de opiniones plasmadas en las paredes, uno de los más conocidos es el graffiti más grande de Bogotá y el segundo de Colombia, el beso invisible. En esta obra trabajaron cinco artistas de Vértigo Grafiti y fue inspirado en un apasionado beso de dos habitantes de la calle del Bronx, la cual demuestra que el amor traspasa todas las barreras y clases sociales.

Este espacio fue avalado por la Alcaldía de Bogotá, para ser aprovechado por más de 10 compañías de graffitis y demostrar  a los bogotanos cuál es el verdadero sentido de esta expresión cultural, ya que a veces se confunde con los rayones que se ven por toda la cuidad, haciendo que se vea fea.

El graffitti nace casi con la historia del hombre, esta manifestación cultural se asocia con las pictografías de la Edad de Piedra, ya desde ese tiempo se usaban las paredes para comunicar algo.

Ahora, un exponente de los más conocidos es Ceroker, un estudiante de Diseño Gráfico de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, quien a los 14 años se enamoró de los pinceles, enfocado en la creación de tipografías y en la conceptualización e intervención de espacios públicos.

Sus obras son muy conocidas y emblemáticas. Él antepone su nombre Cero y luego otra palabra para crear un protesta sobre las cosas que pasan en la cuidad, una de las más reconocidas es la que se encuentra en la calle 32 con Caracas que dice “CERO POBREZA”.

LIBROS: ¿BÁSICOS? ¿OBSOLETOS?

LIBROS: ¿BÁSICOS? ¿OBSOLETOS?

Estudiantes de las carreras de ciencias  exactas  de la Universidad de La Habana muestran preocupación ante la desactualización de la bibliografía impresa disponible.

Texto y foto:
ADRIANA B. ROSA PERALTA,
estudiante de primer año de  Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Encuestas realizadas en el actual curso académico (2013-2014) por las Comisiones Nacionales de Carreras en la Universidad de La Habana, evidencian la insatisfacción de los estudiantes de  Matemática, Ciencias de la Computación, Física y Química ante la desactualización de los textos básicos y de consulta de sus especialidades.

Al respecto, Youmé Rodríguez Delis, asesora del Departamento de Aseguramiento Bibliográfico del Ministerio de Educación Superior (MES), explica que se orienta a los profesores a hacer gestión de la información y ofrecer  a los alumnos los contenidos renovados.

“El reajuste de la base material de estudio es responsabilidad de las Comisiones Nacionales por Carreras de las universidades rectoras, las que deben enviar a la Vicerrectoría Docente de cada centro los planes bibliográficos por año y a partir de estos las facultades solicitan los libros necesarios”, agrega.

Según María Teresa Castro Callejo, vicepresidenta de la Comisión Nacional de la Carrera de Química, la licenciatura se sometió a un cambio de plan de estudio hace nueve años y los títulos existentes quedaron obsoletos, por tanto, comenzaron a publicarse textos de autores cubanos, entre ellos profesores de la propia Facultad.

Otras de las variantes que ha permitido suplir el déficit de títulos  actualizados es facilitar  materiales digitales a los alumnos, pero no todos tienen facilidad de acceso a ordenadores.

“Recibimos Álgebra Lineal, materia  sobre la cual no tenemos libros impresos, por lo que utilizamos uno digital. Esto nos afecta, pues hay quienes no poseen una computadora y la mayoría de las veces los laboratorios están llenos”, comenta Erbio Díaz Pico, estudiante de segundo año de la Facultad de Química.

A su vez, el profesor de Lenguaje de Programación, de la Facultad de Matemática y Ciencias de la Computación, Alejandro Tamayo Castillo, asegura que los estudiantes no necesitan buscar más para estudiar la carrera. Existe un sitio web local en el cual está la planificación de las asignaturas. Sin embargo, reconoce  que en el caso de la investigación a partir de cuarto año, sí es necesario el acceso a Internet.

“El problema fundamental es que la cuenta de Internet asignada no es suficiente. Además, buena parte de la bibliografía es en inglés, una dificultad para algunos, aunque a largo plazo les ayude a dominar el idioma”, refiere José Armando Vivero, estudiante de cuarto año de Matemática.

Asimismo, Eleany Borges Hernández, estudiante de primer año de la Facultad de Química, comenta que frecuentemente los datos de los libros, muchos de ellos editados hace más de 20 años, difieren de las más recientes normas de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAQ).

La principal dificultad en Cuba en el proceso de edición e impresión de materiales para las universidades, radica en que una editorial cubre toda la demanda: “Solo en la nuestra se editan los textos de las 77 carreras, por esto el proceso puede demorar de dos a tres años”, precisa Maricela Pico García, directora de la Editorial Félix Varela.

Por otra parte, en la Facultad de Física “los profesores han adaptado los contenidos a lo que tienen y no a lo que se necesita, sin restringir los contenidos básicos, porque estos se complementan con materiales digitales, lo que influye en la formación profesional de los estudiantes”, aseveró Leo Diago Cisneros, Profesor Titular  de la Facultad, en reparación hace ocho años, razón por la cual dispone de un mínimo de los textos que posee.

En contraste,  la vicedecana Docente, Aimeé Pelayo, asegura no tener problemas con el plan bibliográfico de la carrera: “Solo cuatro títulos básicos necesitan ser actualizados y ya están en plan de publicación”.

Además, José A. Godoy, estudiante de cuarto año de Física, asegura que los profesores no les orientan consultar bibliografía digital que ellos mismos no puedan llevar al aula.

Los materiales clásicos, aunque daten del siglo pasado, serán referentes ineludibles, pero no suficientes. Lucina García Hernández, profesora fundadora de la carrera de Computación (1967), afirma que en la medida de las posibilidades económicas y tecnológicas, una mejor conectividad y acceso a Internet puede ser una solución. 

Si se tiene en cuenta el desarrollo vertiginoso del mundo científico, sería casi una quimera editar libros al ritmo de esa vorágine. Por esto y debido a la insatisfacción de los estudiantes, Norma Barrios, vicerrectora Docente del centro de altos estudios, considera que la realidad de las carreras de ciencias exactas de la Universidad de La Habana muestra que la desactualización bibliográfica impresa no es tan alarmante, pues en respuesta se ha implementado un Sistema Integrado de medios que no solo cubre esta, sino también, la digital y materiales audiovisuales.

Pie de foto: Una mejor conectividad y acceso a Internet puede ser una solución. Laboratorio No. 2 de la Facultad de Química.

Ficha técnica:

Tipo de nota interpretativa: Proyectiva.
Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tema: Educación Superior.

Situación problémica: Desactualización de la bibliografía impresa de las carreras de ciencias exactas en la Universidad de La Habana.

Soporte: Encuestas realizadas en el actual curso académico por las Comisiones Nacionales de Carreras en la Universidad de La Habana.

Causa: Desarrollo vertiginoso del mundo científico.

Proyecciones: Mejor conectividad a Internet. Mejorar el equipamiento tecnológico en los laboratorios de computación.

Objetivos colaterales: 1-Indagar hasta dónde se tiene conocimiento por parte de las autoridades del sector sobre dicho tema y qué se ha hecho por revertirlo. 2-Sacar a la luz las inquietudes y preocupaciones de los estudiantes universitarios respecto a las dificultades que están afrontando con los libros y demás materiales docentes. 3-Demostrar que una conexión a Internet con mejores posibilidades pudiera ser una solución.

Estrategia de fuentes: 

Oficiales, expertos e involucrados:

Norma Barrios, vicerrectora Docente de la Universidad de La Habana (Analítico y Valorativo).

Aimeé Pelayo, vicedecana Docente de la Facultad de Física. (Analítico).

Maricela Pico García, Editorial Félix Varela (Analítico).

María Teresa Castro Callejo, vicepresidenta de la Comisión Nacional de la Carrera de Química (Analítico).

Youmé Rodríguez Delis, asesora del Departamento de Aseguramiento Bibliográfico del Ministerio de Educación Superior (MES) (Explicativo).

Especialistas e involucrados:

Alejandro Tamayo Castillo, profesor de Lenguaje de Programación de la Facultad de  Matemática y Ciencias de la Computación (Disyuntivo y Valorativo).

Leo Diago Cisneros, Profesor Titular de la Facultad de Física (Analítico y Explicativo).

Lucina García Hernández, profesora fundadora de la carrera de Computación (1967) (Proyectivo y Valorativo).

Involucrados:

Eleany Borges Hernández, estudiante de primer año de la Facultad de Química (De opinión).

Erbio Díaz Pico, estudiante de segundo año de la Facultad de Química (De opinión).

José Armando Vivero, estudiante de cuarto año de Matemática (De opinión).

José A. Godoy, estudiante de cuarto año de Física (De opinión).

Documental:

Encuestas realizadas en el actual curso académico (2013-2014) por las Comisiones Nacionales de Carreras en la Universidad de La Habana.

LA NOVIA CADÁVER: INGENIOSO FILME ANIMADO

LA NOVIA CADÁVER: INGENIOSO FILME ANIMADO

LAYDIS SOLER MILANÉS,
estudiante de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una película ingeniosa, al estilo gótico, colores sombríos e historia sencilla, es La novia cadáver, animado del 2005 dirigido por el norteamericano Tim Burton, uno de los diez magníficos del cine contemporáneo.

El largometraje de 75 minutos, nominado al Óscar como mejor filme de animación, narra la trama del torpe e indeciso Víctor, un joven forzado por sus padres a casarse con Victoria. Sin embargo, mientras él ensaya los votos nupciales en el bosque, reavivará por accidente al cadáver de Emily, una muchacha asesinada hace años en ese lugar, que le exigirá matrimonio para cerrar una maldición. Este guión de John August, Caroline Thompson y Pamela Petter logra hacer una buena adaptación al cine de un cuento ruso-judío del siglo XXI con similar historia.

Burton utiliza la parada de imagen, técnica más conocida por stop motion, para dar vida al relato. Consiste en aparentar el movimiento de objetos estáticos, como muñecos de plastilina similares a marionetas, al usar una serie de fotografías sucesivas.

El director de cine creó, ayudado por el dibujante español Carlos Grangel y un equipo de diseñadores, más de 60 personajes con características diferentes. También se las ingenió para que mediante la expresión de sus rostros puedan comunicar al público sentimientos como tristeza, alegría y dolor.

Johnny Depp, Emily Watson y Helena Bonhan Carter, actores recurrentes en las obras del cineasta, fueron los encargados de dar voz a los protagonistas Víctor, Victoria y Emily, respectivamente, quienes son físicamente parecidos a ellos.

Otras películas del director, como Pesadilla antes de navidad, utilizan stop motion. Sin embargo, La novia cadáver se distingue por los contrastes de colores, porque irónicamente, convierte al mundo de los vivos en un pálido y triste escenario, donde abundan los negros y los grises, mientras dibuja el inframundo con pigmentos rojos y verdes, para presentarlo como un lugar alegre.

La escenografía, realizada en sets en miniatura. Está basada en la época victoriana del siglo XIX, al igual que el vestuario. Burton logra una ambientación e iluminación que llevan al espectador a sentir empatía por los personajes y sus vivencias mediante matices de oscuridad y luz.

Paisajes lúgubres, árboles torcidos y mariposas, elementos representativos de los filmes de Burton, están presentes en la obra. Además, Víctor es el clásico protagonista burtoniano de grandes ojeras, antisocial, tímido, alto, estilizado, de extremidades finas y alargadas. Estos detalles le aportan el sello del autor al largometraje.

Danny Elfman, compositor estadounidense, realizó la banda sonora. Las canciones, lejos de ser un adorno caprichoso, conforman una herramienta para narrar la historia. Destacan According to plan, tema inicial del filme, y The remains of the day, con ritmo de jazz.

La película animada no es recomendable para niños, pues aborda de forma directa a la muerte y presenta personajes terroríficos para los más pequeños. Es una producción realizada para el disfrute de adultos y adolescentes que prefieren una oferta fílmica novedosa en cuanto a buena música y animación inteligente. Constituye una propuesta entretenida con tonos de humor e ironía.