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Isla al Sur

UNA ESTRATEGIA PARA EL CAMBIO

UNA ESTRATEGIA PARA EL CAMBIO

Tema: El mexicano Raymundo Riva Palacios, periodista y analista político, manifiesta que la prensa impresa debe incorporar de manera brutal el contexto a sus textos periodísticos y el significado de las cosas, pues en el espacio de la prensa escrita el periodismo interpretativo es lo que conviene. Sostiene, además, que no hay ninguna otra opción para competir en términos de complementariedad con la radio, la televisión e Internet.

IRELYS SERRANO ACOSTA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de la Habana.

La desmesurada presencia de las herramientas digitales está cambiando la práctica de la profesión periodística, pero está la posibilidad de fortalecerla a partir del conocimiento de los fundamentos de la labor interpretativa.

¿Qué, Quién, Dónde y Cuándo? ¡No! es tiempo del Cómo y  el  Por qué. En medio de una evolución constante de los medios noticiosos y la fácil obtención de información, el público exige, más allá de los típicos patrones, un género que abarque la razón de los hechos, el contexto en que se desarrollan y sus perspectivas de avance, es necesario un periodismo interpretativo.

El mexicano Raymundo Riva Palacios, periodista y analista político, manifiesta que la prensa impresa debe incorporar de manera brutal el contexto a sus textos periodísticos y el significado de las cosas, pues en el espacio de la prensa escrita el periodismo interpretativo es lo que conviene. Sostiene, además, que no hay ninguna otra opción  para competir en términos de complementariedad con la radio, la televisión e Internet.

La interpretación propicia que el receptor pueda llegar a conclusiones propias con el hilo conductor del emisor, quien muestra los hechos en todas sus dimensiones y planos para motivarlo a asumir el protagonismo de la comprensión de los sucesos (Calzadilla, 2007).

El profesor cubano Julio García Luis, Premio Nacional de Periodismo, sostiene que el estilo interpretativo en la prensa es un factor clave para integrar la visión de conjunto de la vida económica y social a escala nacional o territorial. Además, es útil para salir de las referencias de prensa fragmentarias, inconexas y anecdóticas que a lo máximo solo consiguen crear impresiones (2013:193).

La interpretación se roba el show

Los tiempos requieren de una prensa capaz de mostrar al público  evidencias fundamentadas por una profunda investigación que responda a las cuestiones que propiciaron el suceso.

El periodista, desde su percepción de los hechos, basado en una contrastación de fuentes, debe construir la noticia de manera tal que el lector  aprecie la información y saque sus propias conclusiones.

Para la catedrática española Concha Fagoaga, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, el periodismo interpretativo  es el mensaje con el nombre y apellido con lo que el periodista debe apreciar y hacer sentir su influencia, pues es su interpretación propia de los acontecimientos lo que hace público los hechos aislados que resultan herméticos en muchas ocasiones, y en consecuencia deben ser analizados, valorados y explicados. Es un periodismo que busca explicar tan bien como informar (1983).

El profesor chileno Abraham Santibáñez, presenta una visión similar al expresar su opinión sobre este estilo: "Interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector (o auditor) no especializado” (1995:22).

De acuerdo con Santibáñez, "el Periodismo Interpretativo se sitúa, de alguna manera, en un punto intermedio entre la opinión pura y la información aséptica y objetiva. Esto permite dudar muchas veces de su objetividad y hace posible un cierto contrabando ideológico, deliberado o no. Pero eso -hay que subrayarlo— no es un problema del género en sí mismo, sino de quienes lo han instrumentalizado o, simplemente, mal utilizado" (1995:22).

“La materia prima de la prensa, más que las noticias y la información a secas o fijar una orientación editorial, es el intercambio libre de puntos de vista diversos que (…) buscan entre sí la armonía de pareceres contrapuestos y complementarios, en lo que se refiere a los problemas que forman parte del bien común de la sociedad”, expresó el periodista y teórico colombiano José María Baldoví Giraldo (2012: Web).

La competencia

La televisión muestra secuencias de imágenes y palabras, la radio cobra vida en la voz de los periodistas, y la prensa impresa tiene que acudir, irremediablemente, a la explicación detallada. “Si lo que ofrecemos en las noticias principales es apenas un poco más de lo que dio la pantalla chica, entonces nuestra competidora ganó porque es más fácil ver la televisión que leer” (Copple, 1968: 42).

Para lograr la total atención del lector influye, en gran medida, la preparación del periodista: “Tenemos problemas con geografía, historia, civismo, y olvidamos que cuando uno se pone a escribir un texto, en realidad no está llevando al papel, o a la pantalla de la computadora, solamente los datos más recientes, sino que trae todo un bagaje cultural, lo cual permite dar un buen contexto, utilizar el antecedente adecuado, desarrollar la mejor jerarquía y el orden de importancia de las cosas” (Riva Palacio, 2000: Web).

Lo que usted no vio

Yaylín Orta Rivera, subdirectora del periódico Juventud Rebelde y profesora de la Facultad de Comunicación de La Universidad de La Habana, afirma que la interpretación debe ser uno de los modelos más abundantes en la prensa impresa, para establecer un contrapeso que la mantenga al nivel del resto de los medios” (EP,2014).

José Luis López Sado, periodista de la sección deportiva de ese mismo medio, plantea que “resulta imprescindible rescatar nuestra prensa escrita y la interpretación es la vía correcta para ello, por ejemplo, cuál sería la labor de nosotros después de la proyección en vivo del último juego de la serie Nacional de Béisbol, pues queda en nuestras manos ofrecer al lector otras visiones acerca del partido sin imponer un criterio ni una opinión” (EP, 2014).

Oscar Álvarez, jefe de información del periódico Tribuna de La Habana, manifestó que “en vista de que la Internet como nuevo medio se roba el show, a la prensa impresa no le queda otra que ingeniárselas para atraer a la sociedad, para ello nosotros debemos integrar a nuestros escritos lo que usted no vio, brindar a través de una investigación profunda datos que le permitan al lector deducir y valorar los acontecimientos (EP, 2014).

Julio Batista Rodríguez, periodista del semanario Trabajadores, señala que la interpretación es la vía para suplantar la desventaja existente con respecto a los demás medios, pues dota a la prensa de perdurabilidad, “siempre existirá el lector ocupado que no tiene tiempo para leer todos los diarios y, por lo tanto, agradecerá la visión de conjunto colocada en el contexto general de la información y que en ocasiones hasta adelante lo que vendrá a continuación” (EP, 2014).

La prensa impresa está inmersa en una lucha constante frente a los demás medios, el hecho de no contar con la inmediatez en sus notas la deja un poco rezagada ante la televisión y la radio y para qué mencionar a la Internet, la madre de la pereza, donde el público se encuentra a un clic de distancia de la realidad que nos construyen del mundo, pero estos no son obstáculos imposibles de rebasar, para ello tenemos nuestra arma secreta, aquella que responde al bien social: contamos con la interpretación.

Bibliografía:

Baldoví Giraldo, José María. Periodismo Interpretativo. URL: baldovi555.blogspot.com. Consultado: 20 de abril de 2014.

Calzadilla, Iraida: Conferencia en Diplomado Internacional en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, La Habana, 2007.

Copple, Neale: Un nuevo concepto del periodismo. Reportajes interpretativos. México DF: Pax- México.1968. pág. 42.

Fagoaga, Concha. Periodismo interpretativo. El análisis de la noticia. Editorial Mitre. Barcelona, 1982.

García Luis, Julio. Revolución, Socialismo, Periodismo. La prensa y los periodistas cubanos ante el siglo XXI. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba, 2013.

Riva Palacio, Raymundo: Ser periodista en el nuevo milenio. En: http://www.cimac.org.mx. Consultado: 20 de abril de 2014.

Santibáñez, Abraham. Periodismo Interpretativo. Editorial Andrés Bello, Chile, 1995.

Periodistas consultados:

José Luis López Sado, periodista de la sección deportiva de Juventud Rebelde.

Oscar Álvarez, jefe de Información del semanario Tribuna de La Habana.

Profesores consultados:

Yaylín Orta Rivera, subdirectora del periódico Juventud Rebelde y profesora de la Facultad de Comunicación.

Julio Batista Rodríguez, periodista del semanario Trabajadores y profesor de la Facultad de Comunicación.

BARRAS BRAVAS

BARRAS BRAVAS

DAVID FERNÁNDEZ HERNÁN,
estudiante de cuarto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

Barras bravas se denomina a los grupos de personas que siguen a un club deportivo o a los más conocidos equipos de fútbol. Este nombre de barras bravas o barras fuertes se dio a mediados de 1958 en Argentina, cuando se conoció la noticia de la muerte del joven Mario Linker, en el partido Veles Sarsfield contra River Plate.

Y de ese momento en adelante poco a poco, pero con pasos muy fuertes, empiezó a subir el concepto de los barristas por todo el cono sur de Latinoamérica y llegó a Brasil donde la prensa y los mismos integrantes de estos grupos les dan el nombre de las torcidas organizadas.

Pero esto no solo empieza acá en América latina, también viene de Europa con los famosos llamados hooligans o ultras, agrupaciones que combaten por ideologías culturales, barrios, equipos de fútbol, por la cantidad y la calidad de gente que los acompaña, entre otros pensamientos.

Cuando hablamos de las barras en Colombia abarcamos muchos campos como la economía de un club, las política, las ideologías por un color o por un equipo de fútbol.

Da inicio en Colombia estos grupos en el año 1970 con la barra del equipo independiente Santa Fe, y de ahí en adelante crecen los contrincantes como lo fue la barra de Millonarios llamada Blue Rain, Comandos Azules de este mismo equipo, el Barón Rojo de América de Cali, los del sur de Atlético Nacional, la decadencia de once caldas, entre otros, que con el pasar del tiempo cada equipos iba incrementando sus hinchadas en los estadios y afuera de ellos, porque cuando jugaba todo mundo se ponía la camiseta del equipo que le llamaba la atención.

Pero después, el pensamiento de algunos de estos jóvenes cambió y empezó a dejarse llevar por las drogas, las influencias de la mafia y muchos factores más, con ello comenzó el vandalismo como se realiza actualmente.

Por donde, al caminar cualquier parte de la ciudad encontramos un grafiti o un escrito en las paredes de un equipo diferente, podríamos decir que las aficiones marcan territorio y así el contrario no puede acercarse allí, porque cuando lo hace empiezan los enfrentamientos donde lastimosamente muchas personas que no tienen nada que ver con estos grupos si no tan solo por tener una camiseta de su equipo, pueden salir afectados; al tener ropa que identifica a este equipo por ejemplo, las marcas de ropa como lo es Nike, Puma, Adidas, Umbro, Lotto y muchas más que hacen que sean signos o iconos para llegar a acabar con la vida de otro.

Un pensamiento lógico e inteligente es poder saber que nosotros necesitamos del otro en todos los sentidos y en todos los campos, es decir con esto que si los hinchas de Millonarios, de Santa Fe, Nacional y las demás barras de los equipos tuvieran ese respeto hacia el rival nunca tendrían con quien pelear. Por conclusión, estos grupos se darán cuenta con el tiempo que tienen que vivir con sus rivales más cerca de lo que piensan.


 

EL PUNDONOR DE CUBA

EL PUNDONOR DE CUBA

El patriota José Dolores Poyo es una figura poco visibilizada en las luchas independentistas cubanas, a pesar de su accionar revolucionario al lado de José Martí.

Este trabajo obtuvo Premio Relevante en el Forum de Historia de la Universidad de La Habana, 2014.

JOSÉ ANTONIO RIGUAL DÍAZ,
estudiante de primer año de Periodismo,  
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.        

Del periodista, escritor y líder destacado de la emigración cubana en Estados Unidos, José Dolores Poyo y Estenoz, se cumplió este 24 de marzo 177 años de su natalicio (2014); sin embargo, su figura continúa vista referencialmente solo en la amistad con José Martí y la creación del Partido Revolucionario Cubano.

Yoel Cordoví, vicepresidente del Instituto Nacional de Historia de Cuba, argumentó que Poyo fue una de las más destacadas figuras de la emigración durante la guerra del 95 y que mantuvo estrechos lazos con el Apóstol, fe de ello dan las cuarenta cartas oficiales que este le enviara.

También refirió que en los libros que aluden a Poyo se ha tendido solo a mencionarlo o a estudiarlo en la faceta de fundador del Partido y amigo de Martí y que  “es importante recordar su accionar, sobre todo en el exterior, pues fungió durante el período de guerra como presidente del Consejo Revolucionario de Cayo Hueso, luego de trabajar como cónsul en Perú por las gestiones del amigo de Cuba, Leoncio Prado, hijo del mandatario suramericano”.

Poyo era respetado y querido por los líderes de la guerra. De él dijo el patriota Fernando Figueredo Socarrás: “Demostraba sus estudios y vastos conocimientos de asuntos generales y de América Latina… y su don de gentes así como su cariño y sólida educación. Era orador concienzudo y de grandes y elevadas dotes.”

En un retrato dedicado a este hombre, quien emigró a los Estados Unidos luego de ser perseguido en Cuba por sus ideas revolucionarias, escribió José Martí: “El pundonor de Cuba se hizo hombre y se llamó José Dolores Poyo: a su virtud, a su talento, a su elocuencia, a su corazón dedico este tributo”.

A pesar de su labor, el patriota es muy poco divulgado y estudiado en la Isla. En un sondeo a 87 estudiantes de tres secundarias básica de Pinar del Río, las Carlos Ulloa, Julio Antonio Mella y Tamara Bunke, ninguno conocía acerca del héroe.

Situación similar ocurrió en las secundarias  Eduardo García Delgado y Antonio Maceo de los capitalinos municipios de Playa y Cerro, respectivamente. En estas, los 43 pioneros encuestados manifestaron su desconocimiento acerca del luchador cubano.

Uno de los entrevistados, que prefirió el anonimato, dijo que no cree necesario añadir más personajes a la historia, porque ya tiene mucho contenido y hay que aprenderse demasiadas cosas.

En cambio, Roberto González, profesor de Historia de Cuba, de la Vocacional Federico Engels, considera que los alumnos ven la asignatura aburrida si el maestro no es capaz de impartirla suscitando curiosidad y que es posible introducir el estudio de figuras como Poyo siempre y cuando al mencionarlas se despierte el interés hacia ellas con datos curiosos, frases o relaciones.

Según un artículo de la periodista e historiadora de Cubaperiodistas, Marta Denis Valle, desde 1869 Poyo estuvo exiliado en Cayo Hueso, donde fue fundador del Partido Revolucionario Cubano, del cual discutió las Bases y Estatutos junto a Martí y otros líderes. Además de desempeñarse como lector de tabaquería y estar profundamente comprometido con la lucha independentista cubana de1892 a 1898,  dirigió el periódico El Yara durante 20 años.

En El Yara fue publicada, además de otros escritos de Antonio Maceo, la célebre frase que El Titán le enviara en una carta a Poyo: “Quien intente apropiarse de Cuba, recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”.

Cuando concluyó la guerra de independencia, el patriota regresó a La Habana y trabajó como Jefe del Archivo Nacional de la Isla. El 24 de febrero de 1905, con el general Máximo Gómez y el presidente de la República, Tomás Estrada Palma, develó la estatua de José Martí en el Parque Central, y leyó un discurso en homenaje al Maestro. En 1911, murió en esta capital el héroe de la emigración.

Cien años después, en el 2011, el único homenaje con el que contaba era una bóveda en ruinas y a punto de ser arrasada por el tiempo en la Necrópolis de Colón. Gracias a la labor de la logia masónica Cuba, que el propio Poyo fundó junto a otros emigrados, el sepulcro fue restaurado de conjunto con las autoridades del cementerio.

Cayetano Toledo Cabrera, miembro de la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos, comentó en el blog de la institución, que luego de rescatar la tumba fue colocada una tarja con los hechos más relevantes de la vida del luchador, con una bandera cubana grabada en la misma. Esto, como parte del rescate de figuras independentistas que han sido olvidadas y que muchas de ellas fueron de la masonería.

Para el doctor Ángel Pérez Herrero, Profesor Titular de la Facultad de Historia de la Universidad de La Habana, es muy necesario traer a remembranza a estas personalidades que desempeñaron un papel decisivo, aún en realidades complejas, en la formación de nuestra nación y en la emancipación de nuestro país; pero que para ello será preciso incentivar el estudio de la historia desde la comunidad, que cada pueblo enseñe a sus hijos quiénes son sus héroes y de esta manera salvar su memoria del olvido.

Pie de foto: Poyo discutió junto a Martí y otros patriotas las Bases y Estatutos del PRC y es considerado uno de los líderes más activos de la emigración cubana en Estados Unidos.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial de Contraste.
Tipo de nota interpretativa: Explicativa.

Tema: José Dolores Poyo y Estenoz, periodista y escritor amigo de Martí, también fundador del Partido Revolucionario Cubano (PRC).

Situación problémica: A 177 años de su natalicio, el periodista, escritor y patriota José Dolores Poyo es una figura poco visibilizada en la historia de Cuba o solamente vista desde la amistad con Martí y la fundación del PRC.

Objetivos colaterales: 1-Resaltar la labor de Poyo entre los emigrados cubanos en Estados Unidos. 2-Aludir a su trabajo como periodista y escritor en su diario El Yara. 3-Incursionar en posibles causas de por qué no se estudia su figura y qué se podría hacer para rescatarla. 4-¿Qué se ha hecho en función del rescate de su memoria histórica?

Estrategia de fuentes 

Documentales:

José Dolores Poyo, fiel amigo y colaborador de Martí, de Marta Denis Valle, www.cubaperiodistas.cu, abril 2011.

José Dolores Poyo y Estenoz. El centenario de su muerte, de Cayetano Toledo, www.desdecuba.com, noviembre 2011.

Carta de José Martí a Poyo, www.damisela.com.

Activas:

Yoel Cordoví, vicepresidente del Instituto Nacional de Historia de Cuba. Fuente oficial. Juicios lógicos y de valor.

Estudiante anónimo de la secundaria Julio Antonio Mella. Implicado. Juicio opinático y disyuntivo con profesor de Historia.

Profesor Roberto González. Implicado. Juicio opinático y disyuntivo con estudiante de secundaria.

Doctor Ángel Pérez Herrero, profesor de la Facultad de Historia de la Universidad de La Habana. Fuente oficial. Juicio de valor y sintético o de pronóstico.

Soportes:

Hecho: Poca visualización de la figura de José Dolores Poyo.

Contexto: 177 aniversario de su natalicio este 24 de marzo de 2014.

Antecedentes: El estudio de la obra de Poyo como extensión de la obra de Martí. No está incluido en los planes de estudio de Historia de Cuba.

Hechos colaterales: Los libros solo lo referencian y no profundizan en su obra. Fue un prominente líder de la emigración cubana en Estados Unidos.

CORREA EN GUATEMALA O LA PRAXIS DE LO POSIBLE

CORREA EN GUATEMALA O LA PRAXIS DE LO POSIBLE

RANDY SABORIT MORA*,
Corresponsal de Prensa Latina en Guatemala,
Cortesía para Isla al Sur.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, conmovió a más de mil 500 personas en Guatemala cuando habló en el lenguaje que demuestra los resultados concretos del modelo de desarrollo social y económico aplicado en su país.

A simple vista, le sobraron ovaciones y risas cómplices al impartir su conferencia El ser humano por encima de las utilidades: una visión económica diferente para el desarrollo. Tampoco le faltaron los gritos de "¡bravo!", "¡así se gobierna!" y  "¡gracias Presidente por traernos esperanza a Guatemala!"

Una académica guatemalteca me confesó que durante la intervención de una hora y 45 minutos, más otros 18 minutos de respuesta al público, le parecía que estaba en un sueño.

Para la investigadora era increíble estar escuchando en Guatemala -nación conservadora y donde casi todo gira a la derecha- tanta crítica al neoliberalismo y neocolonialismo, mientras Correa apostaba por un socialismo moderno.

Medio en broma y medio en serio, me decía la amiga que cuando Correa terminara su mandato en Ecuador debería venir a Guatemala a postularse como mandatario.

La sabia Historia demuestra que las copias siempre se las lleva el viento, aunque siempre es provechoso tomar nota respecto a cómo se logra triplicar la economía en una década al tomar en cuenta al mercado, pero sin ser esclavo del mismo, como propone Correa.

"¿Cómo un partido de derecha puede avanzar hacia una propuesta económica como la suya?", preguntó uno de los asistentes que siguió la intervención. Ante esta interrogante, el gobernante del país andino fue categórico: "No puede". Tal respuesta fue sellada con un maratón de aplausos, incluso alguien entre la multitud lanzó un "¡bravo!"

"Con todo respeto, con las recetas neoliberales se piensa que el mercado lo va a resolver todo y que esa situación del mercado es la más eficiente y la más justa porque todo se hace por intercambios voluntarios en busca de estar mejor", manifestó.

En ese sentido, aclaró que el error del neoliberalismo es creer que todo lo resuelve el individuo y el error del socialismo tradicional fue pensar que todo lo resolvía el Estado, pero -sostuvo- la realidad es una mezcla.

"La persona es muy importante para el desarrollo, pero la sociedad también lo es. Demasiado individualismo destruye la sociedad y demasiado estatismo destruye al individuo. Y ambos son necesarios para el desarrollo, ese es el socialismo moderno, pero se requiere una acción colectiva, eso es claro", explicó quien ha ganado las elecciones de 2006, 2009 y 2013 en Ecuador.

A su juicio, se trata de la vieja paradoja en Economía de que lo bueno para la parte no lo es para el todo.

"El neoliberalismo fracasó estruendosamente en América Latina. Quiere regresar con la complicidad de los medios de comunicación, ojalá nuestros pueblos no se dejen engañar. Yo sinceramente creo que para una región tan desigual como América Latina no hay mejor alternativa que el socialismo", expuso.

Subrayó que solo el crecimiento económico no es suficiente para lograr desarrollo social y se refirió a gratuidades y cambios en la educación para encontrar cada vez más talentos que ejerzan en el área de las ciencias exactas, biológicas y en las artes.

A la Organización de Estados Americanos (OEA), la calificó como una de las más glamorosas muestras del neocolonialismo.

"¿Por qué tenemos que discutir nuestros problemas en Washington?", se preguntó el político de 51 años, quien abogó por generar "nuestros propios espacios de procesamiento de conflictos regionales", y en ese sentido afirmó que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe es una gran oportunidad y esperanza.

Guatemala, nación donde la pobreza alcanza a más de la mitad de sus 19 millones de habitantes,  mucho camino hay por recorrer para lograr que el crecimiento económico se traduzca en desarrollo social.

*Máster en Ciencias de la Comunicación y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

LA REALIDAD DETRÁS DE LAS PAREDES

LA REALIDAD DETRÁS DE LAS PAREDES

Tema: Adam Schaff, filósofo marxista polaco y miembro de la Academia de Ciencias de Polonia, considera que “la simplicidad de los hechos es una noción eminentemente subjetiva. Deriva de nuestra manera particular de informarlos, en función de los intereses inmediatos que en ese momento dominen nuestro esfuerzo cognoscitivo. Tan pronto comenzamos a profundizar en la investigación nos percatamos de la riqueza de las relaciones que ese hecho, presuntamente  simple, tiene y en la complejidad de su significación cuando se escarba un poco más”.

 

LISANDRA AGUILAR WONG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.


 
La simplicidad es el logro final.
Después de que uno haya jugado
con una cantidad grande de notas,
es la simplicidad que emerge
como una recompensa del arte.
Frédéric Chopin 
(compositor y pianista polaco)

 

Adam Schaff (10 de marzo de 1913, Leópolis-12 de noviembre de 2006, Varsovia), filósofo marxista polaco y miembro de la Academia de Ciencias de Polonia, consideró que “la simplicidad de los hechos es una noción eminentemente subjetiva. Deriva de nuestra manera particular de informarlos, en función de los intereses inmediatos que en ese momento dominen nuestro esfuerzo cognoscitivo. Tan pronto comenzamos a profundizar en la investigación nos percatamos de la riqueza de las relaciones que ese hecho, presuntamente  simple, tiene y en la complejidad de su significación cuando se escarba un poco más”.

Con respecto a este tema, varios teóricos han mostrado sus posturas en diferentes momentos. Rafael Barrett, escritor y periodista español, considera que “el periodismo es la síntesis y el comercio de la curiosidad. Pero mientras la curiosidad del pensamiento y del bien es rara, la curiosidad del hecho es general porque es instintiva. Lo indispensable es el hecho” (1909:88).

“Del hecho parten el sabio y el moralista que desprecian la prensa, y con el hecho se contenta la enorme mayoría cuya sola cultura es la prensa. Cargado de tesoros incesantemente renovados, su misión es repartirlos ilesos entre nosotros, y su ideal se reduce a la rapidez y a la exactitud. El periodista es el buzo de los hechos” (1909:88).

El esclarecimiento del asunto en cuestión es una tarea relativamente fácil para quienes llenan este oficio de estrategias exitosas. La argentina Amel Rame, Máster en Derecho Económico y Relaciones Internacionales, apunta que “con un estilo que trasciende el simple hecho de transmitir una noticia y se esmera en proveer al lector  un contexto amplio y claro, vivir en un mundo con múltiples e infinitas conexiones, impide hablar hoy de hechos aislados sin citar antecedentes, reacciones y consecuencias” (2013:1).
 
La interpretación inserta los hechos en un contexto y revela su significado. José Luis Martínez Albertos, Catedrático Emérito en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, agrega que “hoy nadie discute la validez del periodismo interpretativo. Todos coinciden en afirmar la importancia de dar los antecedentes de los hechos, de mostrarlos en su contexto de modo que la exposición sea lo más completa posible en orden a garantizar una mayor comprensión de los acontecimientos” (1968:343).

Los hechos son producto de una interpretación selectiva de la realidad, la cual debe ser comunicada. Para  Miguel Rodrigo Alsina, Doctor en Ciencias de la Información de la Universidad Autónoma de Barcelona,  “la comunicabilidad del hecho es condición necesaria (…) un acontecimiento social no puede ser considerado como tal por la percepción de los sujetos individuales, sino por su conocimiento público (…). Consecuentemente, un acontecimiento no comunicable o secreto no sería en ningún caso un acontecimiento periodístico” (1989:100).

Según el español Manuel Martín Serrano, Doctor en Ciencias y Letras Humanas, “las grandes funciones de la comunicación pública se centran en reproducir el sistema social vigente o transformarlo, e introducir los nuevos valores y comportamientos acordes con la evolución de la humanidad. La comunicación pública provee a los miembros de la comunidad de relatos (orales, escritos, mediante imágenes) en los que se les propone una interpretación del entorno (material, social, ideal) y de lo que en él acontece” (2004).

La realidad de un hecho

Existen varios criterios de verdad a la hora de aproximarse a un hecho, según de complicado este tenga. “Consta la verdad fáctica, que se supone, es apegada a la realidad, pero también hay verdades emotivas que dependen de la visión de las personas”, aclaró Ramón Crespo Hernández, periodista de Tele Pinar. El periodista debe establecer un balance entre todas ellas, sin manipular la complejidad de los sucesos. “Todo esto permite la existencia de diferentes opiniones y posturas ante lo que acontece”, añadió (EP, 2014).

Sin embargo, la española Patricia Andrade del Cid, licenciada en Ciencias de la Comunicación, afirma que “si luego de haber establecido contacto con  la realidad, logramos prescindir de ella y sustituirla por una representación, entonces podemos hacerla nuestra. Esta representación de la realidad es una reconstrucción o una representación de nuestra relación con la misma” (1999:1).

Según el español Manuel Martín Serrano, “interpretar la realidad no es solo hacerse un reflejo de esta, sino que es una relación en la que se construye la realidad (conformada por los objetos sociales) y a la vez se modifica el sujeto que a partir de esta relación va conformando su identidad cultural” (2004:1).

Edmundo Alemany Gutiérrez, reportero del semanario Guerrillero, de Pinar del Río afirmó que ante cualquier hecho, el periodista, por mucho que quiera ser totalmente objetivo, le pondrá una dosis de subjetividad, de criterio propio, de percepción suya o de otros (EP, 2014).

“En este sentido, considero que hay desinformación de diverso tipo, porque están –entre las más significativas- la que se hace a conciencia para ocultar o tratar de variar el hecho; la que se presenta cuando el periodista no contrasta fuentes y se va con lo primero que le dicen (o con lo único que le dicen); y la que tiene la cuota de subjetividad propia, o sea la imposición (o exposición) del punto de vista del periodista, aunque haya consultado diversas fuentes”, agregó Alemany Gutiérrez.
 
Norberto González, profesor de Ética y Deontología Periodística de la Universidad de La Laguna, aseguró que “en este contexto se entiende que el informador debe presentar, diferenciados, los hechos por una parte y sus valoraciones subjetivas por otra. Esta "cláusula de estilo ético" tiene un doble fundamento implícito: El primero consiste en la imparcialidad del narrador en aquello que no logra explicar por falta de conocimientos suficientes: lo que sólo es probable no puede presentarse como acontecido” (1989:1).

“El segundo fundamento es la aceptación de las premisas aquí expuestas: el relato informativo, para ser verdadero, debe ser neutro, no valorativo; las opiniones no tienen validez objetiva, por lo que conviene separarlas de los juicios fácticos. Los problemas surgen cuando se buscan criterios más concretos para establecer la verdad informativa” (González 1989: 1).

En el periodismo, ningún hecho es simple, cuando profundizamos en él, encontramos un camino cada vez más complejo, donde nuestra subjetividad media en todo momento. Es necesario situar al hecho en su contexto histórico, en el antecedente que lo condicionó, lo cual le permitirá al receptor en un futuro, cuando existan otros valores, entenderlo en la base de una perspectiva adecuada, y no verlo desde el aislamiento.

Bibliografía:
 
Alsina, Miguel Rodrigo. Los medios de comunicación ante el terrorismo. Icaria, Barcelona. p.100. 1989.

Andrade del Cid, Patricia. Perspectivas para la investigación en comunicación política. Revista Razón y Palabra. No. 12, Año 3. Octubre 1998–Enero 1999.

Barrett, Rafael. Psicología del Periodismo. Publicado en La Razón, Montevideo. Recogido en Obras Completas, RP-ICI, Asunción.

Gómez-Martínez, José Luis. Edición digital para Proyecto Ensayo Hispánico de Francisco Corral Sánchez-Cabezudo, Instituto Cervantes. http://www.ensayistas.org/antologia/: p. 88. 31 de julio de 1909. Consultado el 20 de abril de 2014.

González, Norberto. Hechos y valores en la narración periodística informativa (Vol. VOLUMEN II Nº2). 1989.
http://aquideomnibusdubitandum.wordpress.com/, 16 de julio de 2013. Consultado el 20 de abril de 2014.
https://www.unav.es/fcom/comunicacionysociedad/es/index.php.

Martín Serrano, Manuel La producción social de comunicación. Alianza Editorial. Madrid. 2004.

Martínez Albertos, José Luis. Un nuevo concepto del Periodismo. Reportajes interpretativos, México, Pax-México, J.L. Curso General..., cit., p. 343. 1968.

Rame, Amel. Periodismo contextual: ejemplos de estrategias exitosas.

Periodistas Consultados:

Ramón Crespo Hernández, periodista de Tele Pinar, Pinar del Río.

Edmundo Alemany Gutiérrez, periodista del semanario Guerrillero, de Pinar del Río.


 

¡LLEGO LA ENANA!

¡LLEGO LA ENANA!

MARCELA VÁSQUEZ CORTES,
estudiante de quinto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá. 

El 14 de julio del 2004, después de las 2 de la tarde, nace la que por ocho meses esperé. Sin pensarlo, ese día mí vida tuvo un cambio “del cielo a la tierra”: nació mi hermana Sofi, “la enana”.

Para mí ese miércoles fue un día común y corriente, salí para el colegio, pero todo comenzó a  ser extraño desde que llegué, no estaba la que siempre me espera con tanto amor, mi abuela, lo cual se me hizo demasiado extraño. Yo no sabía nada, me sentí perdida en ese instante puesto que nadie me daba razón de lo que estaba sucediendo, ya que el nacimiento de “la enana” no estaba programado para tan pronto.

Minutos después, quedé sorprendida, pues me enteré de lo que estaba sucediendo: nació “la enana” y me di en llanto, el día más y al tiempo menos esperado llegó, mis sentimientos eran confusos, pensar en dejar de ser la niña mimada de toda la familia a ser la hermana mayor con ciertas responsabilidades, era algo demasiado inquietante.

Dos días después conocí a mi hermana, mi actitud no fue la mejor, los celos me carcomieron, no quería conocer a esa bebé que me quitaría “el puesto”; y sí fue así, pero no tan malo, “la enana” me trajo mucha alegría.

Sofía es el motor de mi vida, por quien lucho día a día sin pensarlo, esta niña saca lo mejor de mí, me hace feliz; por otro lado, su llegada hizo de mi alguien responsable, a los 11 años la muñeca con la que jugaba quedó reemplazada por una bebé de verdad, y cosas como hacer teteros, cambiar pañales, bañarla, vestirla, dejaron de ser juegos y  se convirtieron en algo cotidiano.

Hoy, después de nueve años, siento que “la enana” ha sido el mejor regalo que Dios mandó a mi vida, esta niña es, según muchos, una fotocopia mía: hace, dice, actúa, se peina, viste como yo, lo cual  hace que cada paso que doy sea el mejor porque sé que detrás de estos viene una personita determinada a seguirlos y a tomarlos como experiencia.

Pero esto no quiere decir que ella no tenga su personalidad, por el contrario, ya se ven sus destrezas: le encanta cocinar, quiere ser chef, le gusta la ópera, es demasiado aplicada, cosas que no aprendió de mí. Sigue mis pasos, pero no es igual a la hermana.

Actualmente está cursando tercero de primaria y es toda una señorita a la cual admiro y  me siento muy  orgullosa. Le doy gracias a Dios por entregarme tanta felicidad en una persona con quien sé que contaré por  el resto de mi vida.

EL PRODIGIO DE UNA DÉCADA

EL PRODIGIO DE UNA DÉCADA

Los años sesenta: cuando se sembraron los sueños del porvenir y comenzó una nueva época.

MARIO LUIS REYES BETANCOURT,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El Primero de Enero de 1959 triunfó la Revolución Cubana. Ello significó la toma del poder político que de inmediato fue acompañado de las más radicales medidas en todos los ámbitos: económico, social, cultural, espacio este último en el que se sentaron las bases del desarrollo posterior de la cultura en el país.

La Campaña de Alfabetización, la fundación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), la creación de la Imprenta Nacional de Cuba, de la Casa de las Américas, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba,  la apertura de escuelas de arte, con el Instituto Superior de Arte (ISA)  a la cabeza, son solo algunos de los hitos fundacionales que se registraron en esa década.

Sobre el ambiente que se vivió en aquellos años recordaba el escritor  Humberto Arenal: “Entonces los días no tenían veinticuatro horas (…) hablábamos mucho, planificamos el futuro, que parecía infinito. Todo era posible porque esta gran utopía que siempre ha sido la revolución todo lo propiciaba”.

El poeta holguinero Delfín Prats describía su encuentro con la Habana de entonces: “Se leía de todo. Se publicaba a los grandes decadentes: Proust, Kafka, todo eso. En las revistas campeaban los nombres de grandes revisionistas: Fischer, Garaudí, della Volpe… Se veía de todo, en cine, en pintura. La música no terminaba en Shostakovich.”

Fuertes contradicciones, grandes polémicas

Pero no todo se desarrollaba idílicamente. Los sesenta también fueron años de fuertes contradicciones y grandes polémicas, como era de suponer en una revolución que se proponía llegar hasta el final. La primera, y quizás la más definitoria, se produjo con la proyección del documental PM, que suscitó enconadas controversias entre algunos de los más representativos intelectuales del momento, unos defendiendo la libertad creativa y otros abogando por el  arte comprometido.

El diferendo en cuestión desembocó en una serie de reuniones entre los escritores y artistas y la máxima dirección de la Revolución, que tuvo como epílogo un definitorio discurso de Fidel Castro conocido como “Palabras a los intelectuales”, en el que zanjaba la antagónica discusión con una fórmula que en aquel momento resultó salvadora: “Dentro de la revolución, todo; contra la Revolución, nada.”

Al respecto, el profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana, Enrique Román, expresó en un reciente panel efectuado en esa institución, que esta frase, lejos de ser un llamado a la censura, se convirtió en un freno tanto  de los peligros del dogmatismo como de  los provocados por la tolerancia excesiva, en el contexto de una pugna existente entre grupos que, al interior de la Revolución, luchaban por alcanzar el poder cultural.

Otra polémica importante fue la que sostuvieron a finales de 1963, Alfredo Guevara, presidente del ICAIC, y Blas Roca, director del entonces periódico Hoy en torno a las películas  Acatone y Rocco y sus hermanos, que en opinión de Roca no estaban de acuerdo con el momento histórico que se estaba viviendo y atentaban contra la política cultural de la Revolución.

Como apunta Carlos Velazco, jefe de redacción de la revista Unión y estudioso de la década de los sesenta, en el debate se reflejaba una contradicción permanente en la historia de la cultura cubana, la del “dogma vs. libertad creativa”. 

Órbita internacional. Espacio nacional

La dinámica de esos años en Cuba no puede separarse del contexto internacional en el que se vivieron probablemente los tiempos de mayor oposición a la hegemonía imperialista en el siglo XX, “un período histórico que, por la hondura y universalización de sus problemas, aún sigue suscitando reflexiones”, apunta Velazco.

Fueron los años de las multitudinarias protestas contra la guerra de Vietnam, y las de los sectores marginados, entre ellos los negros norteamericanos encabezados por Martin Luther King, Jr. y Malcom X; la rebelión de los estudiantes que culminaron en el llamado Mayo francés y en la matanza de Tlatelolco en México; la delirante euforia juvenil por los Beatles y los Rolling Stones, el boom de la literatura latinoamericana, y tantos otros acontecimientos.

De los sesenta cubanos, la destacada escritora Mirta Yáñez cree que  “lo más importante  (a pesar de las represiones de diverso tipo como a la música de los Beatles, la persecución de los homosexuales y la llamada “parametración” en el teatro), fue el espíritu de excepción que se generó entre los jóvenes. Sencillamente parecía que nos podíamos “comer el mundo” y ese modo de ver el futuro propició el estudio, la investigación, la creación”.

Así la recuerda también Minerva Salado, periodista cubana    radicada en México, quien al calificarla de inolvidable, dice: “Pudimos conocer a intelectuales que admirábamos. Me acuerdo de Nicanor Parra, de pie en el salón universitario donde cursábamos el segundo año de la carrera, y de Cortázar en la Casa de las Américas, y de García Márquez y David Viñas y Juan Gelman. Fue memorable la presencia de Pablo Neruda, leyendo Canción de gesta, en la tribuna de la Plaza de la Revolución”.

“Son tiempos a los que hay que agradecer el habernos puesto al alcance de la mano la obra y las personas de estos intelectuales. Empecé a acercarme a Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir, luego de su visita a La Habana y de la publicación de la crónica de Sartre sobre esa visita, Huracán sobre el azúcar. Es cierto que se extrañaban ausencias como las de Jorge Luis Borges, Octavio Paz  y, luego de la ruptura con Cuba, la de Mario Vargas Llosa, pero hasta hoy se agradece lo que tuvimos”, agregó la escritora, vía correo electrónico.

Coincide el escritor Leonardo Padura  respecto a  la animación  que en el ámbito literario se experimentó en esos momentos: “El ambiente en que se crea la literatura en la Cuba socialista a lo largo de la década de 1960 fue, en líneas generales, armónico y ascendente“,  y  a renglón seguido testimonia el ¨(…) mayoritario entusiasmo de escritores que abrazaban el proyecto social en el cual, por primera vez, se veían reconocidos como tales en un país donde apenas se les había reciprocado no ya su grandeza, sino ni siquiera su labor”.

La explosión creativa promovida por la Revolución desde entonces, totalmente inédita en la historia del país, se expresó igualmente en el acceso de la población a las manifestaciones artísticas del máximo nivel, dígase teatro, danza, cine, música, literatura, artes plásticas, con la participación regular, incluso, de afamados creadores extranjeros.

Mercedes Chacón, quien iniciaba sus estudios de Medicina en 1964, evoca con ilusión momentos que no vacila en considerar como de los más importantes de su vida: “Por primera vez vi bailar a Alicia Alonso, recuerdo las actuaciones de Raquel Revuelta en el teatro, los Noticieros ICAIC, las primeras películas cubanas, los conciertos de la Nueva Trova, oír a Silvio, a Pablo, casi todo gratuito; fue una época gloriosa, la verdad, y que sembró en nosotros los jóvenes, para siempre, el gusto por las expresiones culturales de calidad”.

Para la Doctora Isabel Moya, directora de la Editorial de la Mujer, los cambios que entonces comenzaron a gestarse en la situación de las cubanas, relegadas e invisibilizadas históricamente, se insertaron en  las transformaciones culturales registradas en los sesenta. Surge la Federación de Mujeres Cubanas, acceden en masa las féminas a las universidades, son protagonistas referenciales en grandes películas del cine cubano como  Lucia y Manuela, entre otros muchos sucesos que definirán, posteriormente, el papel decisivo de la mujer en la construcción del socialismo en Cuba.

Considera la experta en género, sin embargo, que en la literatura siguió predominando la obra de los escritores, evidencia de la secular discriminación que sufrieron las literatas, salvo honrosas excepciones.

Según  apreciación del periodista y escritor Luis Sexto, el cine fue la manifestación artística más influyente de la época, porque” posibilitó que el cubano, masivamente, se aficionara más a él y aprehendiera una imagen del país y la sociedad en que vivía”.

Más de 50 años después, cuando se debate en congresos y asambleas el futuro de la cultura cubana, es imprescindible recordar aquella etapa en que todo comenzó, acerca de la cual  el destacado  cineasta Julio García Espinosa, afirmó: “Fueron esos años sesenta, años en que nos transformamos transformando la vida. Yo, que nunca he tenido buena memoria, los recuerdo como los años en que empezamos a ser adultos”.

Pie de foto: Protagonistas de una década histórica, entre ellos, de izquierda a derecha Alfredo Guevara, Tomás Gutiérrez Alea y Fausto Canel.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Sumario.
Tipo de cuerpo: Cronológico.
Tipo de cierre: Conclusivo.
Tipo de reportaje: Retrospectivo.

Tema: Transformaciones operadas en la cultura cubana en la década del sesenta y su trascendencia en la actualidad

Objetivo principal: Resaltar la obra fundacional de la Revolución en la cultura.

Objetivos colaterales: Destacar la evocación de muchos intelectuales sobre esos años. Apreciar todo lo que se ha logrado y también los retrocesos que ha habido en algunas esferas.

Fuentes consultadas:

Documentales:

Colectivo de Autores: Cultura Cubana Siglo XX. Ediciones Félix Varela. La habana, 2006.

Otero, Lisandro: “Trazado”. Ediciones Unión. La Habana, 1976.

Padura, Leonardo: Un hombre en una isla. Ediciones Sed de Belleza, 2013.

Pogolloti, Graziela: “Dinosauria soy”. Ediciones Unión. La Habana, 2011.

No documentales:

Enrique Román. Profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana y Ensayista). Experto. 

Minerva Salado. Escritora y periodista cubana radicada en México. Testigo.

Mirta Yañez. Escritora. Especialista y testigo.

Carlos Velazco. Periodista y editor de la revista Unión. Especialista.

Luis Sexto. Periodista y poeta. Testigo.

Mercedes Chacón. Médico. Testigo.

Isabel Moya. Periodista y directora de la Editorial de la Mujer. Experta.

Tipos de juicios:

Lógico: Minerva Salado, Mercedes Chacón.

Sintético: Carlos Velazco.

Analítico: Enrique Román, Isabel Moya.

De valor: Mirta Yañez, Luis Sexto.

Soportes:

Hecho: Por su importancia fundacional dentro de la cultura cubana repercute aún (Remitirse al Congreso de la UNEAC).

Antecedentes: Se han realizado numerosos estudios sobre el tema y actualmente se está desarrollando un ciclo de conferencias en varios espacios llamado “Pensar Cuba” en el que se profundiza la década de los sesenta.

Contexto: Debates culturales en el Congreso de la UNEAC, se cumple 50 años de esta década, promoción de conferencias sobre estos años en diversos espacios.

FUENTES CONTROLADAS

FUENTES CONTROLADAS

Tema: Roger Ricardo Luis, periodista y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, plantea: “La práctica del periodismo interpretativo tiene como una de sus “reglas de oro” el uso múltiple y variado de las fuentes. En tal sentido, se hace imprescindible que el periodista emplee con habilidad las fuentes oficiales (tan predominantemente determinantes en nuestro ejercicio periodístico y cada vez más difíciles de acceder a ellas), así como también las de carácter oficiosas y no oficiales. Es preciso destacar que el periodismo que más se practica en nuestros medios queda en la orilla de las fuentes oficiales y muy pocas veces nada hacia las profundidades de otras voces autorizadas como pueden ser las fuentes de la base”.

WENDY GARCÍA MARQUETTI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El Doctor en Ciencias de la Comunicación Roger Ricardo Luis, periodista y Profesor Titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, plantea: “La práctica del periodismo interpretativo tiene como una de sus “reglas de oro” el uso múltiple y variado de las fuentes. En tal sentido, se hace imprescindible que el periodista emplee con habilidad las fuentes oficiales (tan predominantemente determinantes en nuestro ejercicio periodístico y cada vez más difíciles de acceder a ellas), así como también las de carácter oficiosas y no oficiales. Es preciso destacar que el periodismo que más se practica en nuestros medios queda en la orilla de las fuentes oficiales y muy pocas veces nada hacia las profundidades de otras voces autorizadas como pueden ser las fuentes de la base”.

Una presentación de este docente requiere destacar que su desempeño como profesor lo ha desarrollado en paralelo con la actividad periodística, fundamentalmente en el diario Granma, y como colaborador de diversos medios nacionales y de otros países. En su hoja de trabajo como reportero se encuentra la cobertura de conflictos bélicos en Centroamérica y África y en dos ocasiones mereció el Premio Latinoamericano de Periodismo José Martí. También, ha publicado libros desde la perspectiva periodística. Respecto a su actuar académico, ha impartido clases y conferencias en universidades de Estados Unidos, México, Panamá, Nicaragua, República Dominicana, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Colombia.

Con él indagamos interrogantes del periodismo cubano actual.

-¿Cuáles son las “reglas

de oro” del periodismo?

Como conoces, el periodismo tiene por base hechos actuales, verdaderos y de interés social que según los criterios de noticiabilidad, los valores noticias y la línea editorial del órgano de prensa, sirven como materia prima para construir la realidad socialmente relevante que tienen los medios informativos como encargo social.

Para ello, se debe acudir a las fuentes de información en aras de brindar la noticia lo más cercana a la realidad, a la verdad que, en definitiva, es el objetivo del periodista.  Hay que partir del principio, al menos es el mío, de que la verdad existe y debemos apreciarla a partir de los argumentos capaces de sostenerla

Cuando hablo de objetividad, lo hago desde la perspectiva de la objetividad periodística; es decir, el compromiso ético que tiene el reportero de buscar la mayor cantidad de fuentes informativas que le permitan brindar la más amplia información al receptor quien, por demás, es un receptor activo cuya cosmovisión del mundo lo hace reaccionar favorablemente o no ante la propuesta informativa que le brinda el periodista y el medio que le publica la noticia mediante el género periodístico seleccionado para ello.

Lamentablemente, por determinadas razones, es allí donde reside el mayor problema inicial. Tanto en Cuba como en el resto del mundo, ha comenzado a generalizarse la misma situación: no consultar una amplia gama de fuentes, no contrastar la información que es una de las reglas de oro y a la vez elementales del ejercicio periodístico.

-¿A qué se debe

esta problemática?

El trabajo del periodista se ve condicionado por una serie de elementos que van desde los subjetivos, digamos, habilidades y experticia profesional, hasta los objetivos, entre los que se encuentra el de la línea editorial del medio de comunicación para el cual labora.

Debemos partir de que sin fuentes de información no hay periodismo, por razones obvias: el reportero no siempre pueden estar presente en el momento en que se producen los acontecimientos, salvo en los previsibles y en los casos en que el periodista es protagonista u observador directo del hecho, y aún así, el reportero tiene la responsabilidad de contrastar, contextualizar, lo que vivió y observó desde un palco preferencial

Los más graves problemas que enfrenta el periodismo en los últimos años están relacionados con un deficiente manejo de las fuentes informativas. En esa dirección la premisa básica, no pocas veces incumplida, del periodismo radica que la sociedad tiene derecho a saber la verdad completa, verificable, de manera oportuna, sin intereses ni prejuicios personales.

Se trata entonces de exponer los hechos con exactitud, sin falsear, omitir, ni distorsionarlos, sustentar datos verídicos para fortalecer la confianza de nuestros lectores.

De ahí  que la obtención de fuentes de información variadas, fiables y de calidad sea un objetivo meta tanto de  periodistas y medios. En tal sentido no se puede pasar por alto el criterio de visibilidad mediática, pues fuente que usted emplee le otorgará esa condición de voz privilegiada.

En el caso del periodismo cubano, una de sus falencias respecto al empleo de las fuentes es su vocación cuasi religiosa por la fuentes oficiales y, peor aún, que lo que éstas dicen se toma como “santa palabra” y por lo general se le da la condición de “solista”, sin tener en cuenta que pueden consultarse otras voces en el entorno del acontecimiento que se reporta.

Hay otro elemento que conspira contra la variedad de fuentes en el mundo de hoy y es el llamado concepto de “tiempo real”, fenómeno asociado  a las posibilidades que ofrecen las actuales tecnologías de la información y la comunicación.

A lo antes expuesto habría que apuntar que la formación de los consorcios multimediáticos ha conllevado a la tendencia de la precarización del trabajo periodístico, pues un mismo reportero debe trabajar para los diferentes soportes comunicativos de la empresa bajo normas de entregas cada vez mayores en cuanto a número. En estos casos, el factor tiempo es decisivo y muchas veces el principio de la contrastación de fuentes se va a bolina en detrimento de la objetividad y la calidad del mensaje.

El caso cubano no es, como regla, el referido; en cambio, sí existen otros problemas asociados con la precariedad de las condiciones de trabajo, los bajos salarios y el mismo contexto de la vida cotidiana de la población que debe enfrentar el periodista en su día a día.

-¿Esta situación siempre fue así?

Mauro Wolf plantea que cada día

es más frecuente que las instituciones

propongan lo que debe informarse y

no sean los periodistas los que busquen

el hecho noticioso, ¿se vive

esa situación en Cuba?

Se dice que antes el periodista iba en busca de la noticia y que ahora se ha vuelta al revés. En ello influye la existencia de los gabinetes de comunicación, los buroes de información que entregan la noticia hecha y debidamente maquillada a favor de la institución que la emite. En Cuba, en cierta medida, pasa lo mismo con sus peculiaridades nacionales. Por ejemplo: aquí existe lo que los propios periodistas denominamos “pastoreo”. Dada la escasez de transporte en los medios, una  entidad “X” invita a los periodistas del sector a un recorrido por lugares que le interesan a esa institución mostrar, allí todo es bueno y le garantizan al periodista el transporte. Así se crea un compromiso y al final el periodismo se trastoca en propaganda burda.

-El trato con las instituciones no es fácil,

¿qué ocurre con las fuentes oficiales?

Con las fuentes oficiales lo que existe es una contracción en la entrega de información. En primer lugar, se han tomado el derecho de custodiar a toda costa la información cuando en realidad, una institución pública, un funcionario público tienen el deber y la responsabilidad de brindarla con transparencia y de manera oportuna. Ese es su deber, pero aquí, como regla, no se cumple, se desconoce por parte de los funcionarios en unos casos por ignorancia y en otros se hace deliberadamente, tal es el poder de la burocracia. Hay que tener siempre presente que para la burocracia, la información certera es su peor enemigo.

Hay muchos criterios al respecto que tratan de justificar lo injustificable. La respuesta más socorrida es la del “Síndrome del misterio” que es cuando la institución no da la información porque no se puede, porque no está autorizada, no se debe difundir, pues puede servirle al enemigo, etcétera. Bajo esta cobija se justifican verdades, pero también se escondan muchas insuficiencias que no están relacionadas con el bloqueo que es  la matriz de origen de la frase de marras.

Esta realidad no es ajena al mundo de la prensa, la prensa es la principal víctima. Es un asunto denunciado, estudiado y gritado a voces, pero el asunto no se resuelve. Tengo la percepción de que cada vez se complica pese a las múltiples resoluciones, reglamentaciones y llamados que desde 1979 viene haciendo el Partido Comunista de Cuba desde sus más altas instancias. Es decir, la voluntad política va por un lado y quienes deben cumplir como regla no la toman en cuenta. En ello el periodista y las direcciones de los medios tienen parte de culpa, pues rara vez aparece denunciado el que no da información, por citar un ejemplo de tan complejo asunto.

-¿Cómo comportarse ante la

negación de una información?

Lo que exigen las circunstancias es seguir luchando, denunciando, derribando muros. En ello llevamos unos cuantos años. Llueve sobre mojado. De lo que sí hay que estar claro es que los problemas que hoy padece el periodismo cubano se resolverán en la misma medida que los periodistas, los directivos de los medios y sus instituciones asuman un papel más activo y combativo para luchar por ellos. Todo apunta a que el problema de la prensa en Cuba es estructural, pues cada sistema político se da también su sistema de prensa y si hoy hablamos de cambios, pues ineludiblemente el sistema de prensa hasta ahora predominante requiere de cambios, de lo contrario no es capaz de acompañar y ayudar a transformar lo que necesita ser cambiado. Pensar en curitas y medias tintas en esa dirección no resuelve nada y, por el contrario, va contra de un escenario para los medios donde ya no cuentan con el monopolio absoluto de la información.

La imposibilidad de acceder a las fuentes públicas de información, la actitud de esas fuentes en violación de un principio clave del ejercicio democrático, es ni más ni menos que una forma de censura y muy grave. Si la Revolución proclama el principio de la democracia participativa de los ciudadanos en la construcción del socialismo, resulta vital que los ciudadanos tengan acceso a la información  brindada de manera transparente y oportuna por los servidores públicos que ella elige. Sin esa información el pueblo no puede gobernar de manera real y efectiva. De ahí el papel de los medios y de los periodistas ya no solo de la perspectiva del hecho noticioso en sí,  sino desde las dimensión de la interpretación, la explicación de los hechos y de la investigación para debelar lo ocultado, como también la de opinar con argumentos irrebatibles.

El problema del acceso a las fuentes de información puede también verse como una forma de censura y todo proceso de censura continuada tributa, más temprano que tarde, a la formación de la autocensura. Y si la censura es mala, peor aún es la autocensura, porque  cercena el pensamiento crítico, pone límites a la creatividad, fomenta posturas conformistas, propende a la doble moral.

En esta lucha cotidiana por la búsqueda de información, y por tanto el acceso a las fuentes, tiene que ver mucho la profesionalidad del periodista y el apoyo que reciba de la dirección editorial del medio En el caso de no obtener los datos por la vida oficial, siempre, haciendo uso de nuestro conocimiento, es posible validar la noticia por otra vía, y eso es lo que hay que buscar, las otras vías. Válido para ello es no subestimar ninguna fuente, toda la información que te brinden es importante y hay que tenerlas en cuenta, pues muchas veces, para llegar a las principales hay que acercarse primero a las secundarias, ya sean vivas o documentales. Siempre pienso que un periodista bien preparado, con dominio de su tema puede llegar lejos, puede derribar muchas puertas. Claro, no se puede olvidar el contexto…

-¿En cuánto se enriquecería el

periodismo interpretativo del

uso variado de las fuentes?

Si la noticia es la simiente del periodismo, la interpretación es la columna vertebral del ejercicio periodístico. El periodismo interpretativo, de explicación, va al cómo y el por qué de los acontecimientos complejos que socializa, comparte el periodismo como entidad formadora de opinión pública. Se trata de brindar al receptor una visión holística del hecho noticioso, de exponer la noticia desde los diferentes planos temáticos en que se expresa en el presente la información periodística. Ello no es posible sin  el empleo de múltiples fuentes y sin la estructura de una estrategia correspondiente. No por gusto cuando se habla de esta dimensión del periodismo se habla de la noticia total, es la mejor expresión de la objetividad periodística.

A mi juicio, el periodismo interpretativo en Cuba sigue siendo una asignatura pendiente en el registro del periodismo nacional. No se trata de falta de formación en los egresados, al menos en las últimas cinco o seis graduaciones, pues el programa de estudios es muy completo en esa dirección y sus profesores en el disciplina de Periodismo Impreso están altamente calificados, donde se incluye una tesis doctoral por parte de la Profesora Titular Iraida Calzadilla en la que indaga en esa problemática en la Isla.

El asunto se convierte en un problema cuando los egresados van a sus puestos de trabajo y se ven muchas veces imposibilitados de aplicar los conocimientos adquiridos en las aulas universitarias cuando enfrentan incomprensión en la aplicación de este tipo de periodismo, dado en unos casos por la falta de espacio, por la desprofesionalización imperante en no pocas redacciones, el facilismo, el acomodamiento y porque el ejercicio del periodismo interpretativo se ve frenado por el acceso a las fuentes, pone al descubierto aristas y realidades no muy cómodas a quienes se ven implicados en la explicación de un suceso

No obstante, me sumo al  grupo de los optimistas. Todo cuanto hemos hablado es mucho más complejo, apenas nos hemos quedado en la epidermis del asunto. Lo que sí estoy seguro es que el periodismo que se hace desde algún tiempo en Cuba inexorablemente tendrá que cambiar, de lo contrario no sería dialéctico. Todas las generaciones de periodistas cubanos a lo largo de media centuria, de una manera u otra han hecho sus modestas contribuciones al cambio, hoy existen muchas mejores condiciones para lograr ese salto. Te puedo asegurar que el último congreso de la Unión de Periodista de Cuba es una muestra de que sí es posible.

Por demás, el hecho de que tú y yo, personas de muy diferentes generaciones, estemos hablando de una de las aristas del problema con tanta franqueza es un ejemplo de que cambiamos y que luchamos por el cambio.