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Isla al Sur

TEMAS POLÉMICOS DEL PERIODISMO

TEMAS POLÉMICOS DEL PERIODISMO

Tema 2: Objetividad, imparcialidad. Versus subjetividad, parcialidad. Honestidad profesional.

MARIA KARLA VILLAR MORA, LISBET PENÍN MATOS, RACHEL COWAN CANINO, CLAUDIA ALEMAÑY CASTILLA, DARÍO GABRIEL SÁNCHEZ GARCÍA,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana. 

Cumplir con la función de informar lo que acontece de manera veraz y mostrar la realidad tal cual es en función de un interés colectivo, es la principal tarea de los periodistas. Son muchos los trabajos e investigaciones sobre temas periodísticos y es recurrente la opinión de que esta labor informativa debe hacerse lo más objetiva, imparcial y veraz posible. Pero, ¿realmente son los periodistas objetivos e imparciales?, ¿pueden despojarse a la hora de redactar notas informativas u otros géneros de los procesos psicológicos y de razonamiento, opinión y selección que les son inherentes al ser humano?  

Para responder las anteriores cuestiones se impone partir de las definiciones semánticas de los vocablos objetividad, parcialidad y honestidad dadas en el  Manual de la Lengua Española, Tomo I, en los siguientes términos:

OBJETIVIDAD: Dícese de lo que existe realmente fuera del sujeto que lo conoce (Alvero Francés, octubre de 1976, pág.547).

PARCIALIDAD: Designio anticipado o prevención en favor o en contra de alguien o algo, que da como resultado la falta de neutralidad o insegura rectitud en el modo de juzgar o de proceder (Alvero Francés, octubre de 1976, pág.578).

HONESTIDAD: Cualidad de ser honesto, decente, decoroso, razonable, justo, honrado (Alvero Francés, octubre de 1976, pág.392).

Por su parte, la enciclopedia Encarta Student 2008 refiere como objetividad el desapasionamiento, neutralidad y  honestidad a la hora de informar.

En adición a las cuestiones de carácter semántico, en un Glosario de Términos Periodísticos publicado en mayo del 2009  se define la objetividad como la característica que se manifiesta cuando la información parte de un conocimiento exacto y cierto, de una reflexión consciente y de una rectitud intachable de intenciones, mientras que se conceptualiza como veraz aquello que aplicado a la noticia recoge la realidad tal y como ésta se ha producido.

Muchos periodistas de reconocido prestigio han realizado sus propias valoraciones sobre estos valores en el periodismo y lógicamente defienden sus propios criterios y puntos de vistas al respecto.

Según Juan Luis Martín, miembro de Mérito de la Academia de Ciencias de Cuba, la subjetividad consiste en el reflejo de la realidad objetiva en la conciencia de los sujetos, y el elemento que guía sus acciones sobre esa realidad. (Perera, 25 de septiembre del 2011).

Por otro lado la periodista Raquel Sierra, del periódico Tribuna de La Habana plantea: “Lo subjetivo es el prisma con que cada individuo aprecia o valora el entorno”, por lo tanto, en el periodismo se refleja una gran cantidad de impresiones y concepciones del mundo, propias  de quienes la redactan”. Eso hace, según la propia periodista que “no seamos objetivos ni imparciales”.

“El ser objetivo es imposible para los seres humanos, es una cualidad divina o propia de los robot”, afirmó  el periodista John Carlin durante la apertura del curso 2009 de la Escuela de Periodismo impulsada por la Universidad Autónoma de Madrid y el periódico EL PAÍS (Online).

En el artículo Coca-Cola NO refresca mejor, su autor, Víctor Ego Ducrot, hace un recorrido por conceptos y opiniones de varios autores, textos y manuales de estilos, en un estudio sobre la objetividad e imparcialidad, que resulta ilustrativo y de obligada referencia.

Formarse una opinión, por tanto, en esta materia, presupone la valoración de disímiles puntos de vistas. Si el periodismo responde incesante e inevitablemente a una intencionalidad, ¿logramos ser objetivos?

La materia prima de las informaciones periodísticas son los sucesos y acontecimientos del diario y como tal están en constante cambio y progreso. En las mismas ediciones de un periódico o emisiones de un noticiero las notas deben ser complementadas o corregidas. Muchas veces los propios filtros por los que deben pasar, dígase editor o jefe de redacción, realizan cambios en el texto original que redactó el periodista, en su carácter de testigo o actor de los hechos.

Un mismo suceso, observado por distintos periodistas, recibe versiones y tratamientos diferentes. Es imposible, que de una misma conferencia de prensa, dos reporteros redacten la misma noticia, aún cuando sea la misma fuente, en el mismo lugar y al mismo tiempo la que brinde información. Entran en juego aquí factores que inciden en la objetividad, por ejemplo, el perfil editorial del medio, su intencionalidad, ideología, así como el público meta.

A la hora de redactar la nota, el periodista deberá realizar todo un proceso de selección y jerarquización del material informativo, tanto para escribir la propia noticia, como en el momento de la publicación. En todas estas etapas se mantiene vivo el riesgo de que las posiciones subjetivas limiten la objetividad.

Aún cuando no aparecen textuales las opiniones o comentarios del periodista: ¿no es evidente la influencia del redactor en el resultado final de su nota, la cual constituye y determina la realidad que percibirá el lector, a partir de su propia comprensión de los hechos? 

"El propio hecho de la observación altera al observador y a lo observado”, (Online), dijo  Werner K. Heisemberg, físico alemán (1901-1976).

Sin lugar a duda, un periodista imprime mucho de su comprensión al suceso, haya sido influenciado o no por un promotor. A la hora de conformar un relato noticioso, prevalece  la opinión personal hasta en los más pequeños detalles, aunque es importante destacar que siempre de manera implícita. Cuando un redactor excluye o incluye datos y matices está reconstruyendo el hecho, la realidad a partir de su propia interpretación e imprimiéndole por tanto, subjetividad.

Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, podemos concluir que no es objetiva la prensa cuando presenta la noticia respondiendo a ciertos enfoques e ideologías que se corresponden con la del propio periodista, el medio o la sociedad, pero, ¿está siendo imparcial el redactor?

Miguel Catalán González, en su trabajo Acerca de las nociones de verdad y objetividad en la información, define la imparcialidad como “una actitud de honradez intelectual (la autopercepción de que uno no está deformando tendenciosamente el hecho) que permite separar lo que ha sucedido, de aquello que le hubiera gustado a uno que sucediera”. (Online)

Aún cuando la imparcialidad es la meta a alcanzar y un periodista  para hacerse creíble debe expresar puntos de vista que no denoten una asentada tendencia, es muy difícil escribir notas incuestionablemente imparciales.

Son muchos los factores que determinan el ser o no imparciales  cuando se redacta una noticia. Escribir respondiendo a interés o ideologías de un órgano de prensa o público determinado, seleccionar lo que creemos correcto o de interés, e incluso el no escribir sobre determinados temas por temor a la censura, son signos de parcialidad.

Al entrevistar sobre el tema al periodista y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Jesús Arencibia Lorenzo,  expresó que “el periodista quiera o no siempre tiene una ideología, cada palabra está marcada por esa ideología que defiende, cada palabra indica una búsqueda, una opción. Siempre se toma partido entre dos cosas, incluso el no tomar partido es tomar partido. El periodista nunca logrará ser lo que muchos teóricos pretenden: un espejo neutral que refleja la realidad. Podrá ser un reflejo, pero un reflejo construido desde su propio paradigma”. 

Otro de los trabajos que aborda esta problemática es el ya mencionado artículo  Coca-Cola NO refresca mejor, del periodista y director de la Agencia Periodística del MERCOSUR, Víctor Ego Ducrot.  En el explica acerca del  hecho periodístico, que  el mismo necesariamente será parcial, como lo es toda actividad humana desde el punto de vista cultural antropológico, y entendida esa parcialidad no como aceptación de una parte en detrimento del todo, sino como asunción de una posición propia del periodista y-o del medio, ante el complejo y multifacético entramado de hechos sobre los que trabaja la práctica periodística.

Lo que sí debe quedar claro es que, aunque la subjetividad y la parcialidad son propias e inherentes de todo ser humano, no significan una vía para que el periodista transforme concientemente la información.

Sobre este tema, comentó el periodista Jesús Hernández, de la agencia Prensa Latina: “Es inevitable que el periodista, independientemente del texto tomado de una fuente determinada, en el momento de rehacerlo le imprima su toque personal, lo que no quiere decir que tenga la licencia para desvirtuar lo que plantea la fuente originalmente”.

El respeto a la verdad debe ser la máxima del quehacer de un periodista. El Código de la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas, UNESCO, expone como primer principio de la ética periodística “el derecho del pueblo a una información verídica” y como segundo principio “la adhesión del periodista a la realidad” (Online).

El informador  debe ser veraz y objetivo en el único sentido posible en que puede serlo, en el sentido de que aún cuando lo que escriba está determinado por su subjetividad intrínseca de relación de conocimientos y descripción, debe decir aquello que haya confirmado y comprobado sea verdad

En su artículo La objetividad periodística: entre el mito y la utopía, Frank González García, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, plantea que los periodistas recurren a marcas de veracidad: “La referencia entrecomillada a declaraciones de testigos y protagonistas de los hechos, las fechas, horas, fuentes, cifras y detalles sobre su presencia en el lugar, forman parte del arsenal persuasivo del periodista acompañado por un lenguaje preciso, sin adjetivos, ni adverbios innecesarios” (Online).

Para garantizar la honestidad y profesionalidad de los periodistas cubanos, la Unión de Periodistas de Cuba, UPEC, ha creado también su propio Código de Ética, donde se establece que :

ARTÍCULO 2.  El periodista tiene el deber de informar y expresar sus criterios con veracidad, agilidad y precisión.

ARTÍCULO 15. El periodista debe acudir a más de una fuente con el fin de lograr una información veraz y lo más completa posible (Online)

En el criterio de la periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla: “El periodismo, digámoslo así, no puede ser ascéticamente objetivo en tanto lo realizan sujetos con el fin de que llegue a sujetos, y en esa vía retroalimentadora, la realidad será percibida de acuerdo con cada mirada. Sin embargo, la presentación de la realidad con apego a la verdad no queda a expensas solo del buen hacer. El periodista, más allá de su cultura, ideología, profesionalidad, espiritualidad y respeto al público, está obligado éticamente a un discurso honesto y debe atenerse, además, a los valores vigentes en su sociedad y no traicionarlos” (Calzadilla, publicado en 2005, pág.29). 
         
En el proyecto de Documento Base que actualmente estudian los militantes del Partido Comunista de Cuba, con vista a la celebración  de la Primera Conferencia Nacional que se realizará el próximo mes de enero (2012), los puntos del 65 al 67 que forman parte del acápite referido al trabajo político e ideológico, trazan pautas para el desempeño de los medios de comunicación y de manera particular el punto 67 argumenta sobre la necesidad de “desarrollar un periodismo objetivo y de investigación que permita desterrar la autocensura, la mediocridad, el lenguaje burocrático y edulcorado, el facilismo, la retórica, el triunfalismo y la banalidad” (8 de octubre de 2011, pág. 7).

Cabe interpretar, entonces, que el periodismo cubano no estará jamás ajeno a sus concepciones de clase, a la ideología que prevalece en la sociedad cubana, ni a la visión y convicciones que imponen los principios éticos y morales que se defienden, aunque ello signifique  la caracterización de este periodismo como subjetivo y parcial y, ante todo, la prevalencia de un periodismo ejercido con una alta y asumida honestidad profesional. 

BIBLIOGRAFÍA:

Almeida Alfonso, José. Artículo “El ojo del periodista o la imposible objetividad en los medios de comunicación”. En: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=50511

Alvero Francés, F. Diccionario Manual de la Lengua Española. Editorial Pueblo y educación. La  Habana, Cuba. 1976.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La nota. Pablo de la Torriente Brau. La Habana, Cuba. 2005.

Catalán González, Miguel. Artículo “Acerca de las nociones de verdad y objetividad en la información”. En: http://www.comunicacionymedios.com/comunicacion/

Código de ética de la UPEC.

Ego Ducrot, Víctor. Artículo “Coca-cola no refresca mejor”. En: http://www.bahiapsicosocial.com.ar/en_sayo_nunca_desnudos/

González García, Frank. Artículo “La objetividad periodística: entre el mito y a utopía”. En: http://www.saladeprensa.org/art790.htm

Perera Robbio, Alina y Martín González, Mariela. La fuerza invisible que moldea al mundo. Periódico Juventud Rebelde. 25 de septiembre del 2011.

Proyecto Documento Base Primera Conferencia Nacional Partido Comunista de Cuba. Editorial Política. La Habana, Cuba. 2011.

R.G.G. Artículo "La objetividad es un cuento chino. El periodista debe ser honesto". En: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/objetividad/cuento/chino/

PERIODISTAS ENTREVISTADOS:

Raquel Sierra. Tribuna de la Habana.

Jesús Hernández, Agencia Prensa Latina.

Jesús Arencibia, Juventud Rebelde.

EL ARTE DE INFORMAR

EL ARTE DE INFORMAR

Tema 3: Importancia de la nota informativa en el periodismo.

JORGE AGUIRRE, PHU DOAN MINH, ALEJANDRA GARCÍA ELIZALDE, MARIATERESA HERNÁNDEZ MARTÍNEZ Y DARIANNA REINOSO RODRÍGUEZ,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Nota y su historia

Desde tiempos inmemoriales, la necesidad de estar informado sobre lo que ocurre en el mundo  ha llevado a los seres humanos a buscar maneras de difundir los hechos más trascendentales de su tiempo. Así surgieron los primeros cronistas griegos y romanos (Heródoto, Tucídides, Homero, Cicerón, Julio César y Virgilio), quienes relataron lo que en su época aún no era historia, sino actualidad. A pesar de su antigüedad, las diferentes formas de transmitir una información han evolucionado a la par con las tecnologías descubiertas y con las cambiantes necesidades de la sociedad en cada momento histórico (Online).                                                                                 

En un principio, la información se basaba en contar lo que ya había sucedido, a hacer un simple registro de los acontecimientos que tenían lugar en la sociedad, sin dar explicación alguna de por qué habían ocurrido o de las consecuencias que traerían. Con el tiempo, para dar a conocer sobre un suceso, se empezaron a incluir los antecedentes y su repercusión. Ese es el objetivo que el periodismo persigue a través de una noticia novedosa.

La nota informativa es el relato o exposición de un hecho noticioso, redactado en forma impersonal. La caracteriza el interés general que tiene y la actualidad del hecho expuesto. Constituyen la materia prima de la que se nutre un periódico o espacio noticioso de cualquier medio de prensa, y de ella parten casi todos los géneros [Calzadilla, Iraida. 2005, p-34].

“El género periodístico más trascendente, primario de todos lo que conforman el cuerpo del periodismo es la nota informativa. Es el elemento fundamental, la célula, o por lo menos, el embrión de lo que después va a convertirse en otro tipo de discurso o de narración periodística”, explicó Rosa Miriam Elizalde, editora del sitio web Cubadebate.

Es necesario utilizar para el acopio de datos, métodos directos de observación   o de interrogatorio mínimo. Este tipo de trabajo es el prototipo del periodismo objetivo, o sea, el traslado de información, evitando incluir explícitamente opinión que pudiera influir en el criterio del juicio del lector.           

Esta técnica de persecución de la información  ha sido seriamente recusada, pues más bien facilita la manipulación y la distorsión. Pero también es comprobable que este manejo interesado de la noticia se practica mayormente en las mesas de edición, por los encargados de seleccionar el material periodístico a publicar [Gargurevich, Juan, 2006, p-3].

‘‘La nota no se debe regir solo a responder las seis preguntas clásicas (quién, qué, cómo, cuándo, dónde y por qué), sino también  dar a conocer determinado suceso y su entorno, de la manera más amena posible con un toque de creatividad, emoción, sin dejar de perder el hilo conductor que representa la objetividad”, expresó la periodista del Caimán Barbudo, Paquita de Armas. 

Importancia de la Nota Informativa

Entre las distintas necesidades de su existencia, en efecto, el hombre tiene ahora la de estar informado de lo que ocurre en el mundo como forma de sentirse vinculado a la sociedad en que vive.

Según la profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla, la nota es una institución de carácter social porque un acontecimiento por sí mismo no es nada, no tiene existencia salvo para sus protagonistas directos e indirectos, y solo cuando son seleccionados y elaborados por los medios de comunicación de acuerdo con normas y valores socialmente determinados, los hechos pasarán a formar parte de la realidad social.

Agrega que ésta representa la columna vertebral del periodismo, la génesis de la que parte el resto de los géneros, la materia prima sin la cual el profesional de la información no podrá construir sus mensajes, ni llevarlos a los lenguajes que en sus diversas intencionalidades  buscan informar, opinar o interpretar la realidad que los circundan, situarlos en su contexto y aventurarse en pronósticos que el receptor recibirá con su particular razonamiento, lejos de las actitudes estáticas con que alguna vez quisieron presentárnoslo. 

“La nota da cuenta de lo que está pasando o acaba de suceder. Es el hecho en actualidad absoluta, es el primer acercamiento a una problemática que acabará en una presentación de breves líneas o dará paso al análisis y reflexión del suceso que se nos presenta, ahí radica su importancia.

“Si bien la noticia es, por regla general, un producto fugaz que se apega al breve tiempo de una edición a otra de un informativo, hay que tener también en cuenta otra cualidad aparentemente contradictoria, pero cierta: lo que es noticia hoy, en este instante, puede ser historia en el futuro. De hecho, lo es si asumimos que construir noticias es construir la historia, por tanto, la información es la médula del periodismo”, sostiene Calzadilla.

Para Rosa Miriam Elizalde, “la nota informativa, el fundamento de la profesión, es el género por excelencia que atiende el derecho de la sociedad de recibir la información del modo más directo y veraz. Si la colocáramos en una pirámide, estaría en la base porque es la que sostiene  a los demás géneros, de ella parte cualquier trabajo periodístico”.

No se hacen los mejores editoriales ni los más acertados comentarios, ciertamente, de cuestiones abstractas, sino de hechos diarios que en tiempo más o menos reciente fueron noticias. No se podrán hacer con éxito una crítica de arte, si antes, en el mismo periódico no apareció la noticia sobre la obra artística en cuestión.   [Benítez, José, 2006, p-33]

La nota es el género más utilizado entre los periodistas. Téngase en cuenta que solo en la radio cubana su aparición es del 85 por ciento, según monitoreos recientes, y la radio transmite 24 horas en casi la generalidad de las emisoras del país [online]. 

“Constituye el primer anuncio de la noticia, después viene su reflexión y análisis. Va dirigido a todos portando una información de interés colectivo”, declaró Esteban Ramírez, director de Agencia de Información Nacional.

“El género información le brinda al lector la posibilidad de conocer desde el inicio lo esencial de la noticia. También si fuera necesario eliminar el resto de la información, los elementos fundamentales están abordados desde el lead”, planteó Miriam Prieto, periodista de la Agencia de Información Nacional.

El periodista

La noticia constituye la primera forma de hacer periodismo y la manera más breve e interesante de comunicar un hecho o acontecimiento, es el primer aviso de la noticia. Supone actualidad, búsqueda, entrenamiento y olfato. El periodista de valor sabe encontrar siempre dónde está la noticia, dijo Esteban Ramírez.                               

“Los reporteros y corresponsales son los encargados de buscar, encontrar y proveer noticias periodísticas. Deben poseer un olfato  especial para conseguirlas. No basta el temperamento fogoso e indagador de una personalidad carismática. Es imprescindible aprender a orientarse en el entorno para distinguir con prontitud y  seleccionar los acontecimientos. Este cazador de hechos noticiables necesita adquirir las habilidades del oficio para desplazarse en el terreno con el propósito de acceder a sitios, instituciones, entidades y personalidades que constituyan fuentes de noticias. Debe estudiar técnicas de investigación y comunicación interpersonal y se habituará a manipular herramientas indispensables: manuales  de estilo y procedimiento, normas de redacción, diccionarios, grabadoras, bases de datos, computadoras, códigos  y programas de comunicación digital, micrófonos o un simple sistema abreviado para tomar notas manuscritas, además, de entrenar la memoria y trazar tácticas que le permitan anticiparse a los hechos, redactar y ganar el precioso tiempo que necesitaba el comunicador periodístico para competir exitosamente entre otros colegas que aspiran a lo mismo: informar primero, completamente, con pertinencia y preferentemente con exclusividad” (Pérez Betancourt, Roberto, 2003, p-8).  

Eventismo en la prensa cubana

“Hace algunos años que el periodismo informativo cubano se está caracterizando por ofrecer una visión eventista o programacionista de la realidad, fundamentalmente con el auge de los diversos mecanismos de comunicación que han articulado las instituciones  para mantener informado a los medios de comunicación sobre los diversos temas o acontecimientos que ocurrirán en un breve período de tiempo y que a ellas les interesa que sean cubiertos por los medios”, asegura Jorge Luis Rodríguez, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

El también periodista del diario Juventud Rebelde, agrega que estos planes de actividades de las instituciones recogen fundamentalmente eventos, coloquios, encuentros teóricos, debates, conferencias de prensa. La determinación de los temas y acontecimientos que se cubren en el periodismo se basa fundamentalmente en los mecanismos que articulan las instituciones para mantener informados a los medios, ya sea a través de correo electrónico, o con planes impresos de actividades.

“Luego se supone que los medios hagan sus propios planes de trabajo de acuerdo con sus intereses, pero no siempre sucede así.  Incluso, a veces las instituciones les imponen a los medios cuál es la noticia, quiénes son las fuentes que en el terreno de los acontecimientos representan las más indicadas para ofrecer información a los periodistas”.
                 
-¿Daña el eventismo al género información?

“El eventismo ha traído consigo una distorsión de los criterios de noticiabilidad e interés en la medida que los periodistas, al tener que cubrir los eventos, no buscan las aristas realmente periodísticas, interesantes para las audiencia, por lo que en ocasiones el mensaje se convierte en un producto de reproducción interna de las instituciones; es decir, la pantalla se convierte en un espacio más de esa institución que ofrece un mensaje de poco alcance humano, un mensaje que va dirigido exclusivamente a los integrantes de esas instituciones, a los especialistas, o las mismas personas responsables directamente de la planificación de los eventos.

“La noticia pierde su esencia humana, su trascendencia, porque no tiene en cuenta los intereses del público al que va dirigida. Los periodistas somos constructores de la realidad socialmente trascendente para un público amplio y heterogéneo. No somos publicistas ni relacionistas públicos de instituciones.

“En ocasiones, los periodistas cuando van a cubrir este tipo de eventos no ofrecen más que las principales coordenadas informativas de los mismos, como el dónde, el cómo, la cantidad de invitados o participantes, y su programación; y olvidan que esos son precisamente detalles informativos que no se pueden obviar, pero que tampoco se pueden convertir en la esencia del producto comunicativo.

“Lo importante de los eventos es lo que dentro de ellos sucede, y la posibilidad que brinda de reactualizar temas y traer a la agenda pública la discusión de los mismos. También, la posibilidad de buscar noticias y de reunir en un mismo espacio a una gran pluralidad de fuentes casi imposible de encontrar en otras circunstancias”, sostiene Jorge Luis Rodríguez.

La Nota en concursos periodísticos de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC)

Según Zenaida Ferrer, miembro de la Presidencia de la UPEC, realmente hay pobre participación de informaciones en los concursos  periodísticos de la organización gremial: “¿Por qué?, a mi entender, sin haber hecho ningún estudio al respecto, por la falta de motivación de los colegas o la subvaloración del género, ya que prefieren concursar con trabajos más elaborados, comentarios, reportajes, entrevistas, crónicas… De ahí que a los jurados les resulte difícil elegir, porque  se presentan pocas notas informativas, y no las mejores.

“Esa pobre perspectiva sobre el género para nada demerita el valor real que tiene en el periodismo, pues la información es la base para luego poder redactar un buen reportaje, una buena entrevista. Saber elegir qué decir, cómo decirlo, cómo sintetizar ideas en el lenguaje claro y directo, en pocos párrafos, que den una información noticiosa o no, pero completa, es bastante difícil.

“Además, este es un género que se escribe de manera impersonal, y hay periodistas que prefieren inmiscuirse en lo que están redactando. No obstante, los verdaderos redactores de noticias crean su sello personalizado en la manera de concebir una nota informativa”, aseguró Ferrer.

Las notas en la prensa escrita de nuestro país se caracterizan por ser muy directas y frías. Se ha recrudecido el método de elaborar la información de forma tal que los lead se conciben tan solo para dar respuesta a las típicas preguntas clásicas del qué, quién, cómo cuándo, dónde y por qué. Esto hace que el lector pierda interés en lo que lee. La noticia es conocida como la Cenicienta del periodismo cubano.
                        
-¿Nota Informativa… en crisis?

“El género no está en crisis, porque no hay buen periodismo sin informaciones, y eso es por igual para la prensa escrita, la radio y la televisión, e incluso, para el periodismo digital. Ahora, tal vez lo que no abunda sean las buenas notas informativas que digan, expresen o informen”,  opinó Ferrer.

BIBLIOGRAFÍA:

Benítez, José A. La noticia integral. Editorial Pablo de la Torriente Brau. La Habana, Cuba, 2006.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La Nota. Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, Cuba, 2005.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2011-2012. Facultad de comunicación, Universidad de La Habana. Cuba.

Obregón,  Bárbara. La información, tratamiento en la redacción.  En: http://www.ecotunero.cu.  Consultado: 15 de octubre del 2011. Online.
Online: La actualidad, Historia de la prensa, La era de Gutenberg.  En: http://recursos.cnice.mec.es/

media/prensa/bloque5/pag4.htm.

Pérez Betancourt, Roberto. Dinámica de la noticia. Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, Cuba, 2003.

Periodistas consultados:

Esteban Ramírez, director de la Agencia de Información Nacional.

Jorge Luis Rodríguez, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y periodista de Juventud Rebelde.

José Hernández, periodista del periódico Tribuna de La Habana.

Miriam Prieto, periodista de la Agencia de Información Nacional.

Paquita de Armas, periodista de El caimán barbudo y La Jiribilla.

Rosa Miriam Elizalde Zorrilla, editora del sitio digital Cuba Debate.

Zenaida Ferrer, miembro de la Presidencia de la UPEC.             

ANEXOS

UNA OBRA DE ARTE LLAMADA NOTA INFORMATIVA

Sábado, 16 de Abril de 2011 10:59 

Por JOSÉ ARMANDO FERNÁNDEZ SALAZAR

Aunque la crítica de arte la obvia escudándose en su carácter práctico y su extrema sencillez, bien vale un tratado de estética. La nota informativa, esencia y existencia del Periodismo, es una obra de arte

El reportero sabe que en su concepción hay que esculpir las oraciones palabra a palabra, y algunos, después de agotadoras horas frente a la PC, cuando al fin llega el punto final, la miran como invitándola a hablar, igual que hizo el gran Miguel Ángel con su Moisés de mármol.

Veo este movimiento artístico contemporáneo llamado arte efímero y me parece que la nota se incluye en él. Si el tiempo fuera un elástico quizás yo pudiera vestirla con mejores trajes y metáforas, pero apremia el cierre y es como un castillo de arena, que desaparece con cada cambio de marea.

Y mientras los escritores se inventan una ficción que sueña ser realidad, tú eres la realidad misma. Con héroes anónimos de carne y hueso que no siempre vencen y amores sin finales felices.

Atacan tu sobriedad y tu vocación utilitaria, como si las primeras obras de arte no hubieran sido piedras, palos y ánforas. Como si a Hemingway no le hubieran dado un Nobel de Literatura por la novedad de su perfecta técnica.

Es cierto que la rutina rasga tus costuras y quienes te subestiman emplean los colores más hoscos pero qué incompleta sería esta vida y este oficio si no existiera el milagro de la nota, el arte cotidiano de comunicar y unir a los hombres y mujeres.

En:  http://www.ecotunero.cu

CONVIRTIENDO A LA CENICIENTA EN PRINCESA

CONVIRTIENDO A LA CENICIENTA EN PRINCESA

Tema 4: La situación actual de la nota informativa en Cuba.

ELIZABETH ALMEIDA LÓPEZ, ALEJANDRO MADORRÁN DURÁN, ENIO ECHEZÁBAL ACOSTA Y HITCHMAN POWELL ESCALONA,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“La prensa no es aprobación bondadosa ni ira insultante;
es proposición, estudio y consejo”, José Martí.

La nota informativa es el relato o exposición de un hecho noticioso redactado de forma impersonal, de interés general y actual. Constituye la materia prima de la que se nutre un periódico o espacio noticioso de cualquier medio de prensa, y de ella parten casi todos los géneros. Su estilo es sobrio, escueto, trata de mantener una objetividad a partir del apego a la verdad y las opiniones del redactor no son explícitas, sino que se infieren en la construcción interna que de a la redacción, en la priorización y jerarquización de los datos, recalca en sus clases Iraida Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

En nuestra prensa, encontramos una serie de características y valores positivos reflejados directamente en las informaciones que se escriben. Ellos responden a una política informativa establecida para todos los medios, la cual dicta a nivel macro la intención general de los trabajos.

Sin embargo, ¿goza o no de buena salud la nota informativa en la prensa cubana? Según el reportero Reinaldo Santana, “la información periodística es un género que nos acompaña desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, pero todavía hoy no se materializa con la seriedad que pide el lector, y los periodistas la vemos como un género menor al que no le damos toda la importancia cuando la redactamos”.

Ana Margarita González Martínez, periodista del semanario Trabajadores, expresó: “Todos subestiman la nota informativa. Lo que hacemos como noticia no es noticia en Cuba, porque los periodistas repiten lo que se dice y la información no se explota debidamente. En fin, es la última rueda de los carros”.

A continuación, brindamos los elementos que a nuestro juicio limitan la calidad, influencia, el alcance y el impacto del manejo informativo en determinado momento:

--En la prensa cubana se convierten en noticias elementos de la cotidianidad  que no lo merecen, en detrimento de otros que sí lo constituyen, pero que no son prioridad para los periodistas ni los medios como institución.

--La autocensura, asumida por el propio periodista quien autodefine como no importante determinados asuntos, y los perfiles editoriales, que omiten de sus agendas temas de repercusión nacional.

--El campo periodístico es en un buen por ciento empírico, caracterizado por los haceres que aprenden muchos colegas de forma mimética, y no son pocos los que reproducen malas ejecutorias de redacción. Además, abunda el intrusismo profesional, porque muchos reporteros no estudiaron Periodismo ni tienen una información base periodística, y eso influye en la falta de calidad.

--Los periodistas no siempre se apoyan en los valores-notica, lo que provoca que las informaciones parezcan informes institucionales y carezcan de atractivo. Nuestro periodismo se ha olvidado de entretener, llamar la atención, diversificarse tanto en forma como en contenido. Son muy poco abordados en la información elementos como la notoriedad, curiosidad, novedad, el carácter humano del acontecimiento, el humorismo, dramatismo, impacto, suspenso y conflicto.

--La profundidad constituye uno de los elementos principales para hacer una nota integral. La prensa cubana agoniza en ese aspecto, las informaciones no suelen brindar al lector todas las aristas del tema expuesto.

--El seguimiento es otra cuestión carente en nuestros medios. Falta dar una sistemática continuidad a determinados acontecimientos y su desarrollo en el tiempo.

--Las notas informativas son esquemáticas, pues presentan la misma estructura de Lead más Pirámide invertida. Los periodistas, muchas veces por la dinámica de la prensa, no acuden a leads especiales para hacer más eficiente e interesante la información, ni utilizan los datos adicionales para enriquecerla.

--Incorrecta jerarquización de los datos, error cometido en la redacción de muchas noticias, mayormente en el lead. Con la presencia de…, así comienza el lead de muchas notas informativas, donde el autor da mayor importancia a la personalidad pública, aun cuando ésta no participa activamente en el hecho, que a los protagonistas primarios. Un error recurrente, demuestra descortesía y desvía la esencia, lo importante de la noticia, para exponer un dato que brinda significación a la nota, pero no constituye lo principal.

Un ejemplo: Con la presencia de José Ramón Fernández, presidente del Comité Olímpico Cubano, fue realizada anoche, en el CVD Ponce Carrasco, la cuarta jornada del Campeonato Nacional de Levantamiento de Pesas, donde  Julio Echenique quebró la marca mundial de biatlón en 75 kilos, al totalizar 380 kilogramos (Tomado del libro Periodismo y deporte).

José Ramón Fernández da peso a la noticia, pero no es lo más importante, el récord de Echenique es la esencia de la información, por tanto, debe ser lo que encabece el lead.

Correcto: Julio Echenique rompió anoche la marca mundial de biatlón en los 75 kilos, al totalizar 380 kilogramos en la cuarta jornada del Campeonato Nacional de Levantamiento de Pesas, efectuada en el CVD Ponce Carrasco, y que contó con la presencia de José Ramón Fernández, presidente del Comité Olímpico Cubano (Tomado del libro Periodismo y deporte).

--La prensa cubana adolece de un periodismo declarativo, en el cual los reporteros no buscan los hechos, ni indagan, observan o constatan, sino esperan a que se lo cuenten, por razones de carácter profesional, económico y de la posibilidad de estar, de hacer un trabajo concreto.

“Eso trae como consecuencia que la probabilidad de generar -a partir de la información- procesos interpretativos diversos, típicos del texto abierto, sea casi nula, debido que para hacerlo, hay que saber crear una nota de prensa interpretativa desde el punto de vista de la organización de los argumentos, en la cual se pueda guiar al lector, televidente y al radioyente en la comprensión que se quiere tener, sin cerrarlo. También, hay que estar dispuesto a publicar una nota como esa (abierta), que generalmente el público la acepta más, porque en los textos cerrados se le impone un juicio y un modo de comprender, dejándolo sin alternativas”, expresó Rudens Tembras, periodista del semanario Trabajadores.

--Otro elemento que atenta contra la buena realización de las redacciones son las fuentes no documentales. Según María de las Nieves Galá, jefa de Redacción Nacional de Trabajadores, “las fuentes se adueñan de la información, por lo que su acceso es complejo. En ocasiones, cuando un periodista la consigue, es como si hubiese ganado una competencia deportiva”.

--En la cobertura periodística existen varias vías para informarse de un hecho. René Tamayo León, periodista del diario Juventud Rebelde, en su ponencia en el IV Festival de la Prensa Escrita, enuncia cuatro formas: orientación del editor, notificación a la redacción por fuentes institucionales, no institucionales o anónimas, sistematicidad en el trabajo con las fuentes y hallazgo del periodista. A la última le concede mayor valor, pues revela la constante búsqueda del periodista.

Nuestro periodismo se basa esencialmente en fuentes directas, hay escasa disposición al trabajo con fuentes documentales. “Muchas veces, los periodistas dicen no tener información porque desconocen dónde encontrarla. En ocasiones es pública, está en las revistas de los ministerios, en las bibliotecas, en la Organización Nacional de Estadística, y piensan que no hay otra variante de acceder a ella. Sin embargo, obvian la gran ventaja que tiene esa fuente documental: no puede retractarse, pero no significa que no se pueda contrastar, porque toda fuente debe triangularse y corroborarse con otra. Periodistas especializados casi nunca acuden a ella para rescatar información, y no lo hacen porque no se exige en la prensa por los directivos”, puntualizó Rudens Tembras.

--Otro factor que afronta este género es la continua repetición de las noticias en todos los medios de información, o sea, se da a conocer en la radio o la televisión, hasta llegar a la prensa impresa apenas sin diferenciación en los matices.

¿Y cómo resolvemos hoy ese problema? Rompiendo esquemas clásicos de todo tipo. Se impone la práctica no solo de la buena nota informativa, sino también de la nota interpretativa, al igual que del comentario y las informaciones con juicios de valor integrados al género. Se impone quitar a la nota informativa el mote de “Cenicienta del periodismo.

En nuestra opinión, es necesario analizar aspectos a regular y autorregular en la buena redacción de la nota informativa.
  
Para profundizar en este tema, nuestro equipo se basó en las opiniones de varios lectores quienes día a día, se enfrentan a las notas informativas que aparecen en la prensa nacional.

Hemos seleccionado dos de estos criterios como base y el resto los incluimos como anexo del trabajo, considerando que resumen los principales problemas que enfrenta la prensa impresa actual.

“Las informaciones que leemos hoy día no son originales en su mayoría. Sobre todo los títulos se repiten y no tienen ningún elemento atractivo o de enganche”, Delia Sánchez, ama de casa.

“Últimamente las noticias sobrecargan de información y aburren, sin embargo, no están bien explicadas, Tahimí Rodríguez, trabajadora social.

A partir de lo anteriormente expuesto, podemos inferir siete aspectos que un periodista debe tener en cuenta a la hora de redactar la nota informativa: Creatividad, Independencia al escribir, Amenidad, Capacidad de síntesis, Evitar el periodismo de declaraciones, Intentar rescatar las fuentes documentales y Autocensura.

--CREATIVIDAD: La falta de creatividad es uno de los problemas que padece la prensa nacional. El periodismo no posee una fórmula fija, lo que nos permite salir del esquema de lead clásico y pirámide invertida para enriquecer nuestro trabajo y hacerlo más atractivo al lector. El empleo de los leads especiales y de los datos adicionales son algunas formas de embellecer la redacción, en dependencia del tipo de información que vayamos a tratar y la intención que tengamos con la misma.

--INDEPENDENCIA AL ESCRIBIR: En ocasiones, nos encontramos frente a notas forzadas, con palabras rebuscadas o que no son las correctas para determinado contexto, debido principalmente a la falta de independencia al escribir. Cuando se escribe bajo la presión de editores inflexibles en la apertura de estilos individuales, esto se refleja en el resultado final del trabajo y se puede convertir un tema importante o curioso en una nota aburrida si no se le da la relevancia requerida y el sello personal de quien la redacta.

--AMENIDAD: Escribir una información amena no implica realizar un chiste de un hecho que no lo admite ni mucho menos emplear términos que le resten calidad a nuestro trabajo para acercarnos a todo tipo de público. Nuestro principal deber con el lector radica en explicar, en enseñar, en guiar a través de las páginas de los periódicos, pero no podemos olvidar por esto la variedad temática, el estilo ágil y correcto para que un trabajo sea leído con gusto. 

--CAPACIDAD DE SÍNTESIS: Otro de los problemas que enfrenta el periodismo actual es la capacidad de síntesis. En ocasiones encontramos notas informativas donde el autor divaga de un tema a otro dejando al lector perdido sin enterarse a derechas del objetivo perseguido y de la intención del periodista. También encontramos la otra cara de la moneda, notas tan escuetas que dejan las informaciones a medias o mal explicadas y que son igual de distantes para el público. La necesidad que se impone es encontrar el equilibrio justo para convertir nuestro esfuerzo en un trabajo de calidad.
 
--EVITAR EL PERIODISMO DE DECLARACIONES: Lo más importante de una nota informativa radica precisamente en los valores noticia que esta destaque y trabaje. El periodismo de declaraciones subordina el hecho noticioso a las opiniones personales o a la presencia de las fuentes. Con esto no queremos decir que las fuentes carezcan de relevancia en nuestro trabajo,  todo lo contrario, ellas validan los hechos expuestos y aportan credibilidad a la información; de lo que se trata es de adecuarlas al tema y no a la inversa.

--INTENTAR RESCATAR LAS FUENTES DOCUMENTALES: Las fuentes documentales han sido dejadas a un lado y, como explicamos en el tema anterior, existe una fuerte tendencia a trabajar el periodismo de declaraciones. Las consultas a libros, revistas y otros documentos también constituyen fuentes confiables y en ocasiones imprescindibles para dar una adecuada argumentación al hecho noticioso. El empleo de estos recursos le aporta credibilidad a la obra en cuestión y enriquece la información.
 
--AUTOCENSURA: Los periodistas debemos tener presente que trabajamos para el público, no para una institución, y asumimos la misión de corresponder a la necesidad informativa de éste sobre el mundo y la sociedad en que se inserta. Por lo tanto, al poseer datos no podemos suprimir noticias por la polémica que podrían traer, ¿si no para que estamos? Todo eso sin transgredir valores esenciales de nuestro pueblo y cultura.

Nuestra obligación como futuros periodistas es ver en la superación constante uno de los más adecuados caminos para lograr la buena redacción.

Por otra parte, existen ciertas barreras que aparecen en la labor diaria y atentan contra un trabajo eficiente. Entre ellas se encuentran las distintas posturas de las instituciones, las cuales están en el deber de servir como fuentes indispensables para el trabajo, pero aún así constituyen a veces un freno en la labor de investigación y guardan la información que necesitamos para confeccionar una noticia completa. Ocurre, entonces, que el periodista se ve ante un callejón sin salida, que no es más que una consecuencia de la misma censura.

ANEXOS

OPINIONES DE LOS LECTORES:

--“Necesitamos más variedad de titulares entre los medios de prensa nacionales”, Nancy Fontes (mensajera).

--“Me gustaría  que trataran otros temas, además de la política, que también son importantes e interesantes”, Raúl Almeida López  (estudiante de secundaria básica).

--“Me interesaría que se profundizara más en los temas de avances científicos en otros espacios aparte del de Juventud Rebelde”, Ricardo Serrano Castro (dependiente de laboratorios farmacéuticos AICA).

--“Notas más amenas es lo que necesita nuestra prensa urgentemente”, Aldo Rojas Méndez (jefe de ATM Laboratorios AICA).

CONSEJO:

--“Los estudiantes de Periodismo deben vincularse a un medio informativo para ejercitarse. La práctica proporciona conocimiento de diferentes esferas, pero el oficio se lo da uno mismo”, Karina Durán (periodista del semanario Trabajadores).

Bibliografía:

Benítez, José Antonio. La noticia integral. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba, 2006.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La nota. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba, 2005.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2012-2012. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Gargurievich, Juan. Géneros Periodísticos. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba, 2006.

Ortega Izquierdo, Víctor Joaquín. Para cantar mejor al músculo (Técnica periodística aplicada al deporte).Formato digital.

Periodistas consultados:

Abdul Nasser Thabet, periodista de la redacción deportiva de Juventud Rebelde.

Ana Margarita Martínez, periodista de Trabajadores.

Enrique Valdés, jefe de Información de Tribuna de La Habana.

Karina Durán, periodista de Trabajadores. 

María de la Nieves Galas León, jefa de la Redacción Nacional en Trabajadores.

Rudens Tembrás, periodista de Trabajadores.

Víctor Joaquín Ortega Izquierdo, subdirector de Tribuna de La Habana.

LA INCUESTIONABLE PRESENCIA DE UN MAESTRO

LA INCUESTIONABLE PRESENCIA DE UN MAESTRO

Tema 5: Actualidad de José Antonio Benítez y su información integral.

YAÍMA GUILARTE HERNÁNDEZ, AMALIA RAMOS IVISATE, MELISSA RODRÍGUEZ, OSMERYS RAMOS Y YUNIOR SMITH RODRÍGUEZ,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Es una carrera contra el tiempo indagar a corto plazo sobre la personalidad y la obra de José Antonio Benítez, periodista sumido en la vorágine de su tiempo. Su amplia contribución al periodismo revolucionario en nuestro país y su constante indagación profesional lo convierten en figura cimera del gremio, tanto es así que fue laureado con el Premio Nacional de Periodismo José Martí, en 1999, por la obra de toda la vida.

Benítez inició sus estudios de Periodismo en la Universidad de Columbia, Estados Unidos. Trabajó durante muchos años en la revista Norte, de Nueva York, y en el Departamento Latinoamericano de la United Press Internacional (UPI), una de las agencias noticiosas de la época de mayor penetración mundial, hasta que a mediados de 1959, regresó a Cuba.

En 1960 se incorporó a la redacción del periódico Revolución para construir una labor nueva, diferente, de utilidad social, al servicio de su pueblo  y de una causa justa. Escribió desde y para la Revolución, porque la sentía suya. Nunca se quedaba en la primera noticia: le daba seguimiento, buscaba la raíz, la causa, la consecuencia. Se pronunciaba por un periodismo de opinión.

Juan Marrero González, vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), quien coincidió con José Antonio Benítez en la redacción del diario Granma -cuando fusionaron los periódicos Hoy y Revolución-, expresó: “Era un profesional brillante. Fue uno de los grandes de la prensa cubana en el pasado siglo. Tenía mucho oficio, cultura y técnica. Se puede decir que ‘paría’ la noticia. Era un hombre sencillo, modesto; no pensaba en los reconocimientos, su objetivo era plasmar un buen trabajo”.

Benítez hace aportes al periodismo poniendo su fuerza vital dentro del colectivo de trabajadores. En el periódico Granma, ocupó los cargos de Jefe del Departamento Internacional, Subjefe del Departamento Ideológico y Jefe de Redacción Nacional. También fue reportero en Camagüey.

Referente a su labor como maestro, Víctor Joaquín Ortega, Premio Nacional de Periodismo Deportivo 2008 y subdirector del semanario Tribuna de La Habana, opinó: “Benítez se entregó a nosotros en la escuela de Periodismo. Nos enseñó a ser honestos, a amar la verdad, a no crear falsas expectativas, y a no confundir nuestros sueños y deseos con la realidad.

“Aquel hombre fue uno de los grandes promotores de entregar el periódico El Mundo a los estudiantes. Durante 11 meses se publicó, salió a la calle y se vendió. En cada trabajo nos asesoraba con su mesura característica. Para nosotros, estudiantes entonces de Periodismo, fue una experiencia muy provechosa”, destacó Ortega.

Benítez legó una obra didáctica. En ella se destacan Técnica periodística, guía de estudio en las facultades cubanas, texto que contiene una información conceptual y ejemplificada; La noticia integral, donde se brinda una nueva concepción para lograr una integralidad en la información; Los orígenes de periodismo en nuestra América, libro, según Ernesto Vera, dirigido a afianzar la autenticidad de los periodistas y el periodismo latinoamericano mediante la revalorización de sus genuinos orígenes y contribuir a empinarlos en la defensa de los valores que juntan a la patria grande en los países de nuestra América. Escribió, además, “David y Goliat”, ensayo que delinea el transcurso de las relaciones Estados Unidos–Cuba (Premio Casa de Las Américas).  

La noticia integral

A continuación, exponemos un extracto de la conceptualización de Benítez acerca la noticia integral:

--Por información o noticia integral debemos de entender aquella que destaca lo verdaderamente significativo de los hechos, -la que aclara la visión correcta de las cosas que ocurren, la que pone al individuo al alcance del proceso revolucionario de nuestros tiempos, la que propicia el contacto con las nuevas funciones y valores sociales, la que proyecta los acontecimientos calves de la historia, la que transmite a los trabajadores elementos de cultura y educación- y lo que es significativo no solamente en el momento en que se produce el hecho, sino lo que trasciende la actualidad y es importante para una perspectiva futura del desarrollo histórico de la sociedad (2001, pág 36).

--La noticia integral no es un nuevo género periodístico, sino la información de actualidad -la noticia- a la cual el periodista debe añadir breves elementos que ayuden al entendimiento de lo acaecido y a la educación y a la cultura del sujeto receptor: antecedentes, referencias políticas e ideológicas, detalles geográficos e históricos, etc.

--La integralidad de la información, por supuesto, no significa que debemos desarrollar exhaustivamente cada aspecto de los hechos que se informan. Integralidad quiere decir que tenemos que incorporar elementos que permitan comprender en toda su importancia y trascendencia los hechos que se narran, que contribuyen a la educación general del lector, o que sirven para corregir errores y deficiencias”, apunta Benítez en ese texto (2001, pág 39).

--La noticia integral es la respuesta a una creciente necesidad- casi una reivindicación- del hombre contemporáneo. Es el resultado de una transmutación de la noticia, que de necesidad personal se ha convertido en necesidad social. El hombre exige hoy -especialmente en una sociedad socialista- una mejor documentación sobre los hechos cotidianos, sobre los fenómenos que desencadena el proceso revolucionario actual, que en una u otra forma repercuten en su vida y en el desarrollo de la sociedad en que vive (1971, pág 57).

--A la “noticia integral”, lógicamente, corresponde un “periodista integral” sobre el que recae la tarea de observar, de analizar los hechos, de interpretarlos, de seleccionarlos y de determinar sus valores y su significación. La vieja tesis de que para ser periodista bastaba tener talento y saber escribir, se ha vuelto indefendible y caduca. El juicio, válido quizá en tiempo de los “novelanti” y los “gazzettanti”, dejó de tener vigencia desde el momento en que la información se convirtió en una ciencia y el periodismo informativo en “una técnica social que, como la medicina o la educación, requiere una armoniosa síntesis entre el talento y la ciencia y la técnica” (1971, pág 57).

En ocasiones y en algunos medios de prensa se encuentran noticias con el carácter de integralidad que Benítez propugnaba, y que no es otra cosa que elaborar la información con la calidad requerida, con sus antecedentes y contextualización.

A la noticia en Cuba le falta documentación contrastante y le sobra, intencionalidad editorial, demasiado impuesta en ocasiones. Las nuevas generaciones de periodistas pueden contribuir a formar o mantener la integralidad de la noticia preparándose, estudiando, pensando, actuando, luchando. No hay de otra.

Benítez, el teórico

José Antonio Benítez fue un excelente teórico del periodismo. Su legado tiene vigencia, aún cuando el periodismo está inserto en una época de cambios acelerados, especialmente en el contexto de la era digital. Pero en todo lo que se refiere a la integralidad de la noticia y a la exigencia de preparación profesional para cumplir con las funciones de este oficio –si no el mejor del mundo como lo calificó García Márquez, sí uno de los más difíciles y responsables- , lo que pensó y escribió el profesor Benítez nos es de mucha utilidad.

Para mantener presente la teoría de Benítez hay que leer sus textos con sentido crítico, adaptando sus opiniones al momento actual, rescatando sus recomendaciones acerca de la técnica periodística y del buen ejercicio de la redacción; estudiando mucho, considerando al periodismo como lo que es: una profesión de alto nivel cultural y no solo como un trabajo del pan ganar. Yo creo que es la mejor lección del magisterio ejercido por este intelectual, asegura Miriam Rodríguez Betancourt, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

El periodismo no puede verse estático, se mueve según las circunstancias, los intereses y los tiempos. Hay reglas generales que deben aplicarse, pero no en forma mecánica. Los medios modernos ofrecen hoy la posibilidad de ver cuántas variantes se utilizan para no decir, o decir, lo que le interesa a quienes controlan los medios.

Los que han tenido la posibilidad de hacer periodismo antes del triunfo revolucionario saben el precio que debía pagar el órgano que incumpliera los dictados de los patronos o fuera contra los intereses económicos de estos. Cercano tenemos el ejemplo de las campañas mediáticas y cómo la supuesta “gran prensa” capitalista calla e ignora los acontecimientos que lesionan sus intereses y pueden afectar el sistema. Decía el profesor Benítez que eran “verdaderos artistas en eso de crear estados de opinión favorables a sus intereses”.

Juan Marrero, comenta: “Conocí al profesor José Antonio Benítez, fui su compañero y subalterno; sé cómo pensaba de estas cosas. Él me decía que había meditado sobre un libro que perdurara de generación en generación. También decía que la integralidad no estaba en la belleza o alardes literarios, si no en dotar a los periodistas de un arma que les ayudara a criticar, a pensar, a reflexionar, a hacer el periodismo que a cada sociedad interesa. Criticar es amar, pero lejos del hipercriticismo; hay que profundizar en los errores, ayudar a erradicarlos, le decía a sus compañeros cuando era jefe de Información de Granma.

“El periodismo cubano de hoy debe contribuir a que se vaya a la raíz de los problemas, ofreciendo sugerencias y posibles soluciones. Por eso el periodista está obligado a superarse diariamente y ocupar los espacios que poco a poco nuestra prensa  dedica al análisis. Falta  mucho por andar, pero hay talento humano y voluntad política de pasar a una etapa superior”.

A su vez, Juan Varela Pérez, periodista del diario Granma, manifiesta: “La obra del profesor Benítez será siempre, como la obra de otros colegas, un material de consulta permanente. ‘El día que un periodista piense que se la sabe toda, habrá iniciado su  retroceso profesional’; esta es una frase de Benítez que también tiene vigencia”.

En el proceso  de exploración de información acerca de este teórico excepcional, hemos concientizado el valor de la obra de Benítez y la necesidad de comprometernos, como nuevas generaciones de periodistas, con la búsqueda de la integralidad de la noticia.  El caudal de conocimientos dejado como herencia por un maestro de todos los tiempos, es inmortal e imperecedero y debe ser el estandarte enarbolado por quienes pretendan ser profesionales del calibre de este cubano.

Bibliografía:

Benítez, José Antonio. La noticia integral. Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba.2001.

Benítez, José Antonio. Técnica periodística. Imprenta Universitaria de Oriente. La Habana, Cuba. 1971.

Ortega Izquierdo, Víctor Joaquín. Para cantar mejor al músculo. (Trabajo investigativo no publicado)

Periodistas consultados:

Juan Marrero González, vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

Juan Varela Pérez, periódico Granma.

Miriam Rodríguez Betancourt, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Víctor Joaquín Ortega, semanario Tribuna de La Habana.

NUEVA TÉCNICA FACILITA EL TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES ARTICULARES

NUEVA TÉCNICA FACILITA EL TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES ARTICULARES

El Fosfato crómico de P32, desarrollado en Cuba, sustituye a un producto norteamericano de difícil adquisición como consecuencia del bloqueo.

HEIDI GARCÍA CAÑIZARES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Las personas con enfermedades crónicas articulares, como la artritis reumatoide y algunas artrosis asociadas a sinovitis, al igual que las que padecen de hemofilia, se podrían evitar dolorosas operaciones con la aplicación en Cuba, por primera vez, de una nueva técnica de tratamiento llamada radiosinoviortesis.

El procedimiento consiste en inyectar un radiofármaco a las articulaciones que presentan inflamación crónica sinovial con el objetivo de provocar fibrosis y remodelación de la membrana sinovial que las recubre, para disminuir la inflamación, y así reducir el dolor y mejorar la función articular, informó el doctor Enrique García Rodríguez, jefe del Departamento de Medicina Nuclear del Hospital General Docente "Enrique Cabrera".

Debido al bloqueo económico comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra la Isla, es imposible importar el producto norteamericano llamado Fosfocol que se emplea en este tratamiento, por lo que actualmente estos casos son sometidos a complejas operaciones que requieren largo tiempo de recuperación y limitaciones posoperatorias, comentó el especialista.

El Centro de Isótopos (CENTIS), del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, desarrolló un fármaco cubano, similar al norteamericano, de nombre químico Fosfato crómico de P32, que posibilitará la aplicación del procedimiento médico.

Esta técnica, además de evitar los gastos y las limitaciones que conlleva la intervención quirúrgica, disminuye el uso de medicamentos, posibilitaría el tratamiento de pacientes inoperables, no necesita de rehabilitación posterior a su aplicación y permite la mejoría de la movilidad de las articulaciones tratadas, logrando así la preservación de la función de estas.

En Cuba existen actualmente un aproximado de 115 000 personas que padecen de artritis reumatoide, enfermedad autoinmune que afecta principalmente a las mujeres a partir de los 30 años, mientras que las artrosis asociadas a sinovitis, aparece en personas de la tercera edad. La hemofilia, con unos 359 casos, es una enfermedad genética de transmisión hereditaria, consistente en la incapacidad de coagulación de la sangre.

La Radiosinoviortesis es aplicada principalmente en países desarrollados de Europa, Norteamérica y en Japón, mientras que en América Latina solo se utiliza en Argentina, México y Colombia.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.

Tipo de lead: Especial Interpretativo.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide normal o desarrollo cronológico + Dato Adicional.

Tipo de fuente: No documental, primaria, directa, complementaria.

Tipo de noticia: Pesada, compleja, hecho futuro.

Valores noticia: Actualidad. Interés colectivo. Novedad. Proximidad.
 

TIEMPO DE INTERPRETACIONES

TIEMPO DE INTERPRETACIONES

La nota, tan subestimada por concepciones obsoletas aún empotradas en nuestra práctica, es un género que, además de informar rápidamente sobre un hecho, puede trascender mucho más con el análisis del acontecer noticioso.

ANAYS ALMENARES ÁVILA, MAX BARBOSA MIRANDA, CLAUDIA MARÍA LUGO TORRES, SAILY PÉREZ GORDILLO Y AILEEN INFANTE VIGIL-ESCALERA,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A lo largo de la historia, los avances tecnológicos y su aplicación en el desarrollo del periodismo, han determinado un creciente  flujo de datos e informaciones. En esta carrera, los medios impresos han quedado en desventaja con la radio y la televisión, que al ser más instantáneos, han acaparado la inmediatez de la noticia, y a la prensa plana no le ha quedado más remedio que optar por un nuevo esquema de producir la noticia, en el que lo importante no es ser el primero en darla a conocer: dar el palo periodístico se define ahora en ser el primero en explicar los hechos y buscar su trascendencia y la significación para los públicos.

Las noticias que privilegien el cómo y el por qué o para qué, que indague en sus antecedentes, contextos y proyecciones, brindan al lector aristas más amplias sobre determinados asuntos, en comparación a aquellas cuyo resultado se limite a ser la simple reproducción del qué, quién, cuándo y dónde ocurrió  el suceso.

La Máster Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, explica que “estamos ante un nuevo escenario para la información: el de la interpretación, sin que con ello estemos abogando por la muerte de lo puramente informativo, honestamente ‘impersonal y objetivo’ en la medida que se reconstruye la realidad a partir de símbolos. Ningún estilo suplanta a otro, sino que pueden ambos crecer y convivir de forma armónica en tanto se empleen en su justa dimensión”.

Aunque otros estudiosos concuerdan en esta postura, en la práctica de nuestros medios continúa muy empotrada la tendencia a preferir la estructura básica y rígida de la nota informativa antes que el análisis detallado y profundo de los sucesos que brinda la información.

Ha pasado más de medio siglo desde que el estilo interpretativo dio sus primeros pasos; sin embargo, en nuestra prensa sigue siendo desconocido para la mayoría de los profesionales, que en el mejor de los casos, defienden esta práctica, pero desde el reportaje, y no desde la nota, género al que se sigue encasillando en sus concepciones más tradicionales. Según la profesora de Periodismo Iraida Calzadilla, la mayoría de los trabajos que se hacen hoy bajo ese espíritu, reciben tantas denominaciones como creativos sean los colectivos donde se producen, y el término de nota interpretativa aún no es estricto.

Ante la interrogante de si los periodistas realizan notas interpretativas, varios profesionales coinciden en que aún existe una tendencia excluyente del género, lo que propicia la ignorancia de la mayoría en torno a la denominación, y que sea poca su representación en nuestros diarios y demás medios.

Calzadilla considera que desde el punto de vista teórico, “los periodistas cubanos no suelen dominar el término de “nota interpretativa”; son quizás las hornadas de reporteros más jóvenes, egresados de los programas actuales de la carrera, los que tratan de introducir con mayor coherencia la definición del concepto. En las redacciones se habla de notas comentadas, de notas cronicadas, que son segmentaciones de la interpretación, pero no ella en su integralidad. Lo que más se produce desde el estilo interpretativo es el reportaje, y no en todos los medios. La nota sufre de ausencias”.

Evelio Terrería Alfaro, periodista del semanario Trabajadores, considera que no siempre los periodistas realizan estas notas debido quizás a la celeridad que exigen los medios de prensa y a la imposibilidad de algunas noticias para ofrecer elementos de antecedentes tan necesarios en la interpretación. Sin embargo, Trabajadores es un semanario, por lo que pudiera incursionar con fuerza en la interpretación.

Entendemos que la representación casi nula de la nota interpretativa en nuestros medios se debe en gran medida a la pérdida de la habilidad de investigación  en los reporteros debido, en parte, a las reservas impuestas por las instituciones a determinadas informaciones.

Y es que, como base, este género exige un profundo trabajo con las fuentes y soportes documentales por parte del periodista, para impedir que queden cabos sueltos y aristas no abordadas del tema en cuestión.

Sobre este trabajo, Calzadilla afirma: “Las fuentes, en el periodismo todo, son fundamentales, pues ellas dan base y credibilidad a los productos comunicativos. En la nota interpretativa adquieren esplendor, toda vez que en ellas, tanto las activas como documentales, está la sustentación de la tesis que se va a demostrar. Las fuentes en la nota interpretativa deben ser tantas como sean necesarias y con discursividades heterogéneas, si se quiere ofrecer el asunto en toda su complejidad y dimensión”. 

El análisis también le sirve a la nota

En su artículo “El análisis, un género periodístico”, Antonio López Hidalgo  no define a los mensajes interpretativos como géneros periodísticos autónomos, sino que los denomina “técnicas periodísticas que sirven de apoyo y complemento a otros géneros periodísticos, piezas imprescindibles en sus estructuras para no mostrar los hechos aislados, sino explicados en su propio contexto”.

En esta misma línea cita a la española Concha Fagoaga, para quien los mensajes interpretativos no son más que mensajes informativos “dotados de cuantos elementos explicativos sean indispensables para aportar al receptor una valoración sobre hechos de actualidad” (López 2002, pp 212).

Desde la perspectiva del catedrático español, las técnicas de interpretación se aplican a todos los géneros periodísticos, tanto informativos como de opinión. En el caso de los primeros, dice, “se les aplica solo el análisis; en el segundo análisis y valoración”.

Lo relevante de esta posición, a nuestro juicio, es que se reconoce que el análisis puede estar presente al menos en textos que no sean opinativos. Este también es un filón sobre el que ha habido mucho debate, fundamentalmente porque se mantienen vigentes defensas a ultranza de que el análisis solo puede estar presente en los artículos, comentarios, y editoriales.

Así, entendemos que el análisis es un ingrediente necesario para una nota que pretenda, más que dar a conocer un hecho, indagar en sus raíces, contexto, significados, repercusiones y pronósticos.

Según Calzadilla, “el análisis como método en la interpretación es imprescindible para abordar todas las posibles cuestiones que convergen ante una situación dada, y en él, el periodista debe cuidar que su voz no esté explícitamente presente en la construcción del mensaje sino en la trama, en la arquitectura, en la hibridación lógica de hechos, antecedentes, contextos, causas y posibles consecuencias de un acontecimiento”. 

Muchos teóricos como Concha Fagoaga reconocen que para poder redactar una noticia interpretativa, el análisis debe estar respaldado por el contexto y los antecedentes, a lo que denomina background.

López Hidalgo explica que “los hechos desnudos no explican nada. El background en los mensajes interpretativos es la infraestructura, el fundamento que sirve de referente para analizar y estimar resultados. En definitiva, poner en situación el pasado con el presente es lo que va a servir de eje del trabajo (López. 2002, pp. 210).

A nuestro juicio, el análisis en la nota interpretativa se logra con la presentación de las causas, los hechos anteriores que determinan al suceso que abordamos en el texto, el contexto, así como con la presentación de los juicios brindados por las fuentes, desde sus diversas aristas y tipos de relación con el acontecimiento.

Otro rasgo característico de la nota interpretativa, y en el que descansa su capacidad analítica, es la presencia de juicios lógicos: analíticos, sintéticos, hipotéticos y disyuntivos, y/o de valor, para “matizar” la información.

Es en los juicios emitidos por las fuentes donde descansa el mayor peso interpretativo de la nota, ya que ellos nos permiten describir determinadas realidades, plantear alternativas con opciones opuestas así como llamar la atención sobre algunos asuntos que impliquen al lector en esa preocupación.

La primera vez en Cuba

Indagar sobre los antecedentes del periodismo interpretativo en Cuba, es casi tan difícil como llegar a una conceptualización del estilo desde la mirada de los profesionales cubanos. Sobre el origen de esta práctica, las posturas son disímiles: algunas viajan a tiempos tan lejanos como el siglo XIX, otros apuntan la mirada hacia la década del setenta del XX, con una asignatura que se impartía hace muchos años en las academias de Periodismo.

En este sentido, Iraida Calzadilla, estudiosa del tema, explica: “Mientras para unos los orígenes se remontan a la tradición ensayística cubana de comienzos del siglo XIX, con Francisco de Arango y Parreño y su Discurso sobre el estado de la agricultura en La Habana y los modos de fomentarla, otros afirman que está en Félix Varela, con El Habanero, y varios coinciden en que fue José Martí el primigenio, con su periodismo apegado a una realidad vivida en profundidad humana”.

Caridad Laffita, periodista del semanario Trabajadores, considera que José Martí es el paradigma de la interpretación periodística en el siglo XIX. “Él tiene muchos trabajos excepcionales en este sentido, uno de ellos es la serie sobre la Conferencia Monetaria Internacional, donde confronta los problemas financieros con un admirable dominio de la economía, la sociedad y las relaciones internacionales”, comenta.

Tellería Alfaro afirma que el antecedente más inmediato que conoce del estilo interpretativo en Cuba es la noticia integral conceptualizada por el profesor cubano José Antonio Benítez, y que recibió en sus años de estudios de la carrera. “Te enseñaban a incluir los antecedentes del hecho a la hora de redactar la noticia.  Ahora ese estilo adopta otro nombre: “nota interpretativa”, pero a mi modo de ver es lo mismo, pero mejor facturada”, comenta.

Desde su posición como académica, Calzadilla también valida el concepto de Benítez, como un referente contemporáneo. No obstante, apunta que aunque la noticia integral es lo que a su juicio se acercó más a la nota interpretativa, “Benítez no logró deslindarse totalmente de la escuela norteamericana en la cual se formó y continuó aferrado a calificaciones del estilo informativo”.

Un bálsamo tan necesario

En medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas y un contexto mediático tan complejo, se hace cada vez más imprescindible una fórmula que rescate el verdadero sentido de los hechos, que explique a los públicos la rica y confusa realidad en la que se insertan.

José Alejandro Rodríguez, periodista de Juventud Rebelde, opina que en medio del exorbitante volumen de información de esta época, caracterizado por el predominio de la inmediatez y la simultaneidad en los medios, la asistencia al tiempo de la noticia se ha convertido en todo un Big Brother informativo para el cual la nota interpretativa viene a ser un elemento de contextualización de esta información, con el objetivo de revelar las tendencias que hay detrás de lo factual y hechológico. 

Asimismo, Calzadilla apunta que el lector incrementa cada vez más sus exigencias en el consumo informativo, por lo que ya no se conforma con las seis preguntas básicas: “Ahora quiere el entramado profundo del cómo, del por qué y el para qué de los hechos. Necesita visiones holistas, sistémicas, del contexto que le toca vivir. Quiere y necesita entender el mundo, pero siendo parte de esa construcción del conocimiento, sabiéndose reconocido en el texto: desea que su voz esté presente en las otras voces que hablan por él desde el espacio mediático”.

Y esa receta la tiene el periodismo interpretativo.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2008-2009. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Construcción de la nota interpretativa: de lo factual a los significados. Conferencia en el IX Festival de la Prensa Escrita, Ciego de Ávila, 2009. En: http://islalsur.blogia.com

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Interpretar los sabores y olores de la vida misma. En: http://islalsur.blogia.com/2007/092504-

interpretar-los-sabores-y-olores-de-la-vida-misma.php

Díaz Noci, Javier: Las raíces de los géneros periodísticos interpretativos:
precedentes históricos formales del reportaje y la entrevista. En:
González Consuegra, Osmaira: La interpretación: mirada contemporánea a los géneros. Documento digital
http://www.ucm.es/info/emp/Numer_06/6-4-Inve/6-4-02.htm.

López Hidalgo, Antonio: El análisis: ¿un género periodístico? Sevilla. 2002.

Núñez Ladevéze, Luis: Los géneros periodísticos y la opinión. Documento digital.

Santibáñez, Abraham. En: http://fcom.altavoz.net/prontus_fcom/

site/artic/20041215/pags/20041215222907.html

Santibáñez, Abraham: Periodismo interpretativo. A la sombra de Henry Luce. En: http://www.icei.uchile.cl

ANEXOS

EL SIGLO XXI PIDE UNA RECONFORMACIÓN DE LOS MENSAJES

Máster en Ciencias de la Comunicación Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de la carrera de Periodismo de la Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. Posee 30 años de experiencia como periodista. Ha recibido varios premios. Trabajó en órganos nacionales cubanos como el periódico Granma.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Desde el punto de vista teórico, los periodistas cubanos no suelen dominar el término de “nota interpretativa”; son quizás las hornadas de reporteros más jóvenes, egresados de los programas más actuales de la carrera, los que tratan de introducir con mayor coherencia la definición del concepto. En las redacciones se habla de notas comentadas, de notas cronicadas, que son segmentaciones de la interpretación, pero no ella en su integralidad. Yo, particularmente, me inclino por denominarlas informaciones mixtas, pues también en la información se percibe la hibridez de los géneros.

Hecha la aclaración, modestamente pienso que lo que más se produce desde el estilo interpretativo es el reportaje, y no en todos los medios. La nota sufre de ausencias. Hay una tendencia marcada hacia lo informativo, y aún en ese estilo, se aprecian penurias de datos básicos y abundancia de declaraciones con poca densidad informativa. Pero la interpretación, con su mirada integradora de los conflictos, requiere de espacio y de investigación. El primero, un asunto complejo y atávico en cualquier medio. La segunda, una habilidad un tanto perdida en los reporteros, tras las insuperables reservas impuestas por las instituciones a informaciones que debieran ser de interés y dominio públicos.  

-En relación con este tema, cómo deben manejarse: a) Referencia de fuentes y soportes documentales.   b) El análisis.   c) Los juicios de fuentes.

Las fuentes en el periodismo todo son fundamentales, pues ellas dan base y credibilidad a los productos comunicativos. En la nota interpretativa adquieren esplendor, toda vez que en ellas, tanto las activas como documentales, está la sustentación de la tesis que se va a demostrar. Las fuentes en la nota interpretativa deben ser tantas como sean necesarias y con discursividades heterogéneas, si se quiere ofrecer el asunto en toda su complejidad y dimensión. 

El análisis como método en la interpretación, y particularmente en la nota, es imprescindible para abordar todas las posibles cuestiones que convergen ante una situación dada. En la nota, el periodista debe cuidar que su voz no esté explícitamente, pues sabemos que implícitamente siempre estará en el proceso de construcción del mensaje, cual acto subjetivo y humano imposible de negar. El análisis, entonces, será entendido como una acción cognoscitiva propia a esta manera de concertar el mensaje periodístico. El análisis del periodista ahora estará en la trama, en la arquitectura, en la hibridación lógica de hechos, antecedentes, contextos, causas y posibles consecuencias de un acontecimiento.

Los juicios lógicos y de valor que adquieran voz y rostro estarán ofrecidos por las fuentes en la nota interpretativa. Ellas dan, parafraseando a Martí, ala y color al hecho que se despieza en el análisis para luego volver a reconstruirlo y sintetizarlo desde la interpretación. Las fuentes son el soporte que hace creíble un antecedente, un contexto, un pronóstico en la nota interpretativa.

-¿Considera que este estilo periodístico se encuentra a tono con las necesidades informativas de los inicios del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Desde el siglo XX la prensa impresa perdió la supremacía de la inmediatez. En el XXI pide a gritos una reconformación de sus mensajes, aún cuando ningún estilo suplanta o hace sucumbir a otro, pues siempre serán necesarias las informaciones que den cuenta de un hecho puntual; hablo del ineludible equilibrio. Se trata solo de reajustar los espacios y los modos de ofrecerlos desde el papel, tener capacidad de respuestas para olfatear cuándo puede ser conformado desde lo informativo, y cuándo requiere tratamiento interpretativo. 

Cada vez más el lector incrementa sus exigencias en el consumo de informaciones. Ya no se conforma con las seis preguntas básicas; ahora quiere el entramado profundo del cómo, del por qué y el para qué de los hechos. Necesita visiones holistas, sistémicas, del contexto que le toca vivir. Quiere y necesita entender el mundo, pero siendo parte de esa construcción del conocimiento, sabiéndose reconocido en el texto: desea que su voz esté presente en las otras voces que hablan por él desde el espacio mediático. 

-Particularmente en Cuba, ¿cuál considera el antecedente más antiguo de la interpretación periodística?

Este es uno de los aspectos que más opiniones diversas provoca entre los expertos cubanos. Unos plantean que los orígenes se remontan a la tradición ensayística cubana de comienzos del siglo XIX, con Francisco de Arango y Parreño y su Discurso sobre el estado de la agricultura en La Habana y los modos de fomentarla. Otros, que está en Félix Varela, en El Habanero. Y varios coinciden en que fue José Martí el primigenio, con su periodismo apegado a una realidad vivida en profundidad humana.

Más en nuestro tiempo y, sobre todo, tratando de acercarme a definiciones explicitadas, me apego a señalar como antecedente contemporáneo la noticia integral que conceptualizó José Antonio Benítez, uno de los primeros teóricos cubanos en el campo del periodismo y reconocida su capacidad por grandes estudiosos en el área iberoamericana. Sin embargo, aún cuando es lo que a mi juicio más se acerca a la nota interpretativa, Benítez no logró deslindarse totalmente de la escuela norteamericana en la cual se formó y continuó aferrado a calificaciones del estilo informativo. Fue un hombre de su tiempo pero, indudablemente, un gran maestro.

LA NOTA INTERPRETATIVA VIENE A CONTEXTUALIZAR, A REVELAR, LAS TENDENCIAS QUE HAY DETRÁS DE LO FACTUAL Y HECHOLÓGICO 

Licenciado en Periodismo José Alejandro Rodríguez. Periodista de Juventud Rebelde. Acumula más de 30 años de experiencia y ha recibido múltiples premios otorgados por el gremio.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

A mi consideración, sí.

-En relación con este tema, cómo deben manejarse: a) Referencia de fuentes y soportes documentales. b) El análisis. c) Los juicios de fuentes.

Fuentes vivas, ya institucionales o no, y fuentes documentales, enriquecen los contextos, escenarios y condicionamientos y tendencias sociales que condicionan el hecho informado.

El análisis no es explícito, más bien el periodista ofrece los elementos para que el lector interprete y capte lo que trasuntan los hechos.

Los juicios son elementos que matizan.

-¿Considera que este estilo periodí¬stico se encuentra a tono con las necesidades informativas de los inicios del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Claro que sí. El por qué lo estás casi que esbozando en la misma pregunta: volumen de información exorbitante y sesgado en esta época, predominio de los medios de la inmediatez y de la simultaneidad.  Ya se asiste al tiempo de la noticia, se le observa. El bagaje audiovisual es tal que afianza el sentido de la noticia como show o espectáculo: un Big Brother informativo. Por lo tanto, la nota interpretativa viene a contextualizar, a revelar las tendencias que hay detrás de lo factual y hechológico. 

SI FUÉRAMOS UN POQUITO MÁS AGRESIVOS, MÁS PROFESIONALES, HUBIERA MÁS NOTAS INTERPRETATIVAS EN LA PRENSA CUBANA

Licenciada en Periodismo Vivian Bustamante. Periodista del semanario Trabajadores. Acumula más de 20 años de experiencia profesional.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Sí, se hace. A veces uno coge el periódico, o ve la televisión, el noticiero, oye la radio, los titulares y dice: ¿pero en este país no pasa nada? ¿Pero no hay información? En ese aspecto influye lo preparado que tú estés, la intención del periodista, el comportamiento de las fuentes, etc. Hay quienes hablan de la crisis de la información. Debo aclarar que no es lo mismo información que noticia, porque puede no haber noticia, pero siempre habrá una información, lo que tienes que buscarla.

No sé, yo hablo por mí. Yo trato que las informaciones que redacto hacerlas lo más completas posible, que sean de temas que le interesen a la gente. No solo el consejo editorial decide.

Me parece también que hay un poco de facilismo. A veces le queremos echar la culpa al otro, porque es más fácil decir: “No me dan la información”. No se buscan alternativas de entrevistar a terceros, meterse en Internet, buscarse dolores de cabeza. Me parece que si fuéramos un poquito más agresivos, más profesionales, hubiera más notas interpretativas en la prensa cubana. Todo no son los reportajes, ni las entrevistas. A veces es menos complicada desde el punto de vista del espacio, que falta en la prensa escrita. Tú puedes cumplir con una buena nota interpretativa. Pero bueno eso se entremezcla: el interés del periodista o el del órgano de prensa.

A veces, el periodista prefiere hacer una página de entrevista o un reportaje, y a lo mejor con una nota de 60 líneas dice hasta más de lo que se puede decir en ese reportaje. Además, la gente para leerse una página tiene que leerse UNA PÁGINA. No es lo mismo con 50 ó 60 líneas. Sí se hacen, pero se pudieran hacer muchísimas más.

-¿En la realización de la nota interpretativa cómo debe manejarse la referencia de fuentes y soportes documentales?

Hay varios tipos de fuentes. Algunas que te dan la información y no quieren aparecer. Está el método que utilizan  las agencias de noticias que es válido para los órganos de información y medios de prensa. Estas entidades emplean una fuente especializada o institucional para revelar  o explicar los hechos significativos. También se debe tomar en cuenta  la notabilidad de la persona que te da la información. No es lo mismo enterarte con la señora de limpieza, que puede darte datos para tú poder iniciar una investigación. Por ejemplo, te puede decir: entraron unas personas sospechosas en la dirección y tú indagas, pero a la hora de publicar el hecho te apoyas en las fuentes con credibilidad. No es lo mismo que Fidel haga una reflexión a que la haga yo, aunque hablemos de ese tema o tengamos ideas comunes, porque él es una personalidad. El periodista debe decantar.

-¿En la realización de la nota interpretativa cómo debe manejarse el análisis?

El periodista no puede ser un simple repetidor. No es poner la grabadora y transcribir. También se debe interpretar los datos que te dan.  Por ejemplo: un ministro te dice que su organismo marcha muy bien y después, como resultado se tu investigación, descubres todo lo contrario. Ahí debes aplicar tu preparación como periodista sobre el tema. Si no lo haces y te pones a inventar la información o a dar tu valoración sin conocimiento, estás siendo muy poco profesional.

-¿En la realización de la nota interpretativa cómo deben manejarse los juicios del periodista y los de las fuentes?

El periodista coge de lo que le revela una fuente, lo más importante para él poder redactar su noticia. No todos los criterios tienen que coincidir. Por ejemplo, un evento de científicos norteamericanos y cubanos sobre el cambio climático. Los cubanos explican las causas del fenómeno y lo vinculan con el daño que le ha causado el hombre al planeta con las armas y guerras. Los norteamericanos no, porque a las transnacionales no les conviene. Cada cual tiene su ideología, según la tuya redactas una nota con el punto de partida que le quieras dar.

-¿Considera que este estilo informativo se encuentra a tono con las necesidades informativas del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

No es que Cuba esté por un lado y el mundo esté por el otro, pero aquí la inmediatez está en las páginas web. Y no todas, porque hay quien actualiza las páginas una vez por semana. La inmediatez depende también de los intereses. Si ahora me llama una fuente autorizada y me da una información, pero no está bien comprobada, no se publica esa noticia. Hay tantas cosas en la prensa cubana que te impiden la inmediatez. A pesar de los avances que hay, nos faltan medios.

EN LA NOTA INTERPRETATIVA NO DEBEMOS PERDER DE VISTA LA INTENCIONALIDAD

Licenciado en Periodismo Evelio Terrería Alfaro. Se desempeña como periodista del semanario Trabajadores. Posee más de 30 años de experiencia como reportero.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Yo creo que no siempre se hacen, quizás por la celeridad con la que hay que trabajar, según las características del medio de prensa: si se es diario, una agencia noticiosa, radio o televisión.  Quizás ese elemento de premura conspira y atenta  para que el periodista  pueda dar esos elementos de antecedente, contexto, etc. No siempre se pude, a no ser que la agencia sea interpretativa. Hay otras veces que sí.

También hay informaciones que se prestan más para eso, como cuando ocurre un huracán, sequía, terremoto, o alguna réplica de estas catástrofes.  Te hablo en el ámbito nacional, el cual yo manejo. Los otros tienen ciertas características. 

En el deporte, los comentaristas, si se produce algún juego relevante, deben dar antecedentes o datos de otros partidos. Yo creo que se pudieran hacer más notas de ese tipo, en aras de darle información y cultura a los lectores. Las agencias internacionales de alguna manera lo hacen y bien.

En este capítulo de la nota interpretativa no debemos perder de vista la intencionalidad, porque hay que saber cómo dejar caer la piedra en el asunto. Eso lo saben hacer las agencias extranjeras, y no las estoy magnificando, pero es la realidad. Hay que tratar de redactar reuniendo todos estos elementos para informar correctamente a la población.

-¿Considera que este estilo informativo se encuentra a tono con las necesidades informativas del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Yo creo que está a tono. Ahora,  no hay que perder de vista la premura y la rapidez, quizás hasta el mismo estrés con que se vive.  El internauta lee muy rápido por la dinámica en que se desenvuelve. Pero yo creo que sí debemos utilizarlo sin cansar y abordar muchos datos. Tratar de proveer los necesarios. Valorar qué es lo que damos y qué es lo que debemos dar.

-Antecedente en Cuba de la interpretación periodística.

El antecedente más inmediato que yo conozco de ese estilo es lo que yo daba en la escuela llamado información integral. Consistía en incluir los antecedentes del hecho de la información a redactar. Cuando lo haces te refieres a épocas históricas y todos los elementos que puedas dar para enriquecer la nota. 

Recuerdo cuando cubrí la graduación de la escuela de Economía y me limité a escribir del hecho en sí. Al entregarla me preguntaron por qué no había puesto más elementos de ese lugar y eso me disgustó. Pero al pasar el tiempo me di cuenta de que lo que me habían señalado era razonable. Esta era una manera de ofrecerle al lector más elementos para que conociera de ese lugar. Siempre que yo pueda, lo hago. 

Ahora  ese estilo adopta otra forma de llamarse que es nota interpretativa, pero a mi modo de ver es la misma materia que  yo di en la escuela, pero de una forma mejor facturada.

LAMENTABLEMENTE, LAS NOTAS INTERPRETATIVAS NO SON MUY COMUNES

Licenciada en Periodismo Caridad Laffita. Acumula casi 40 años como periodista. Se desempeña en el semanario Trabajadores. Ha recibido varios premios otorgados por el gremio.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Lamentablemente, las notas interpretativas no son muy comunes porque tienen la particularidad, el compromiso, de desmenuzar el tema y verter opinión. Para algunos, es más fácil decir los mandamientos de la nota informativa que entrar en estas apreciaciones.

Según conozco, la nota de interpretación tiene una estructura peculiar, basada en los antecedentes, el análisis y las valoraciones. El objetivo es interpretar los hechos, de ahí que el titular sea siempre interpretativo.

-En la realización de la nota interpretativa, cómo deben manejarse: a) Referencia de fuentes y soportes documentales. b) El análisis. c) Los juicios del periodista. d) Los juicios de la fuente.
 
Es necesario referirse a las fuentes y a los soportes documentales, es algo que debe ser fidedigno, pues influye en la credibilidad y seriedad del planteamiento básico. Las fuentes aportan información y sustentan la explicación al lector. Un buen análisis proporciona un sólido puente para llegar a la interpretación de la noticia.
     
Según un autor, la noticia interpretativa analiza los hechos desde la primera línea, y la estructura del cuerpo informativo se constituye alternando antecedentes, elementos de análisis y valoraciones que apoyen la interpretación inicial que ha quedado plasmada en el titular y en el lead de la noticia.
     
Como se enuncia anteriormente, se alternan los diversos aspectos estructurales, por lo que resulta vital exponer las estimaciones de la fuente.

-¿Considera que este estilo periodístico se encuentra a tono con las necesidades informativas de los inicios del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Sustento cuatro criterios que expresa la profesora Calzadilla:

“-Que la interpretación es el derrotero más joven del periodismo, y antecedido por los estilos informativos y opináticos, éstos cuentan con un arraigo muy sólido.

“-A pesar de contar con más de medio siglo de nacido, el estilo interpretativo continúa siendo el gran desconocido en Cuba. Tan es así, que lo que se hace hoy bajo ese espíritu, recibe tantas denominaciones como creativos sean los colectivos donde se producen.

“-La balanza tiende a inclinarse hacia la idea de concebir la información solo desde la obsoleta posición de objetividad e imparcialidad, ya suficientemente desmontada por los teóricos, pero que en la práctica continúa prevaleciendo en los modos simbólicos de pensar.

“-Y lo peor: la desestimación desde las prácticas profesionales a quienes, conocedores de las actualizaciones teóricas a partir de estudios académicos, tratan de introducirlo como necesaria rutina productiva”.

-Particularmente en Cuba, ¿cuál considera el antecedente más antiguo de interpretación periodística?

En el siglo XIX, el paradigma de interpretación periodística para mí, es José Martí. Tiene muchos trabajos excepcionales en este sentido y uno de los que me gusta más es su serie sobre la Conferencia Monetaria Internacional, cuando confronta los problemas financieros con un admirable dominio de la economía, la sociedad y las relaciones internacionales –y eso que no poseía computadora— que permiten al lector sacar sus conclusiones: Estados Unidos devora la economía de cualquier país, incluyendo la propia.

Y en este siglo XXI, quién mejor que Fidel. Sus Reflexiones no dejan dudas.

 

PARA INTERPRETAR LA REALIDAD

PARA INTERPRETAR LA REALIDAD

El desconocimiento del periodismo interpretativo y la poca cooperación de las fuentes atentan contra el desarrollo de esta práctica en los medios cubanos.

PATRICIA GONZÁLEZ LÓPEZ, DAMIÁN FERNÁNDEZ MONTESINOS, ANAMARYS CABALLEA CIGALES, ERNESTO GÓMEZ FIGUEREDO Y TAYNA CAMILA MARTÍNEZ AJURIA,

estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El periodismo interpretativo surge como consecuencia de la evolución del periodismo informativo, que tiene su gran momento en el período comprendido entre ambas guerras mundiales, y como una necesidad competitiva de la prensa escrita frente al periodismo radiofónico y televisivo. “El periodismo interpretativo surge ante la necesidad de superar la información de los hechos para llevar a los públicos la explicación de los mismos a partir de la multiplicidad de voces que conforman la realidad”, acota la profesora de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla.

Debido a este  auge de los medios de comunicación, la prensa escrita se insertó en el complejo sistema mediático dominado por los medios audiovisuales. Hubo incluso quienes vaticinaron el fin de la prensa impresa, pero esta sobrevivió gracias a nuevas concepciones que le permitieron reconquistar y consolidar su espacio entre sus lectores.

Ante la imposibilidad de competir con medios tan inmediatos —a los que se sumó Internet en las dos últimas décadas—, la prensa plana se enfocó en la práctica de un periodismo en profundidad. Según la nueva visión, ya no era necesario brindar solamente la noticia, sino que se debía acudir a los contextos, los antecedentes, los significados y la trascendencia de los acontecimientos.

De esta forma surge a escala mundial,  en los años posteriores a la II Guerra Mundial, el periodismo de explicación, o también periodismo interpretativo o en profundidad y se mantiene vigente en la actualidad, en sus líneas generales.

El periodista Mitchell Charnley entiende por interpretación “el material subyacente, circunstancial o gravitante en el suceso que origina la noticia, presentado objetivamente y sólo con el propósito de ayudar al público, destinatario a situar el acontecimiento en el debido contexto”.

Para Abraham Santibáñez, "interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector (o auditor) no especializado”.

La profesora española Concha Fagoaga, señala: "Los periodistas no sólo reproducen lo que ven y oyen, ejercen también una investigación sobre lo acontecido porque los hechos no se producen descontextualizados de una situación económica, social y política concreta. Los hechos no surgen aislados de una realidad más amplia, se insertan en ella...".

Estas definiciones, y otras más modernas, aluden a las concepciones de Henry Luce y Briton Hadden, quienes en los años veinte del siglo pasado, decidieron hacer un semanario de actualidad (inicialmente bautizado como Facts) con sólo noticias, escuetas y bien redactadas, y con una visión global del mundo y de la vida. La nueva publicación organizaba, clasificaba y explicaba las noticias de la semana.

“Lo que hemos llamado ‘la fórmula Time’ es la respuesta dada por Henry Luce a la necesidad de dar un servicio ‘al hombre ocupado’, que no tiene tiempo para leer todos los diarios todos los días y requiere de la ‘asesoría’ profesional de un periodista que le explica (‘interpreta’) los acontecimientos más importantes o con más repercusiones para el futuro”, explica Santibañez.

El venezolano Enrique Castejón señala que, en su esencia, la labor interpretativa se basa en los principios generales de la noticia como concepto periodístico básico. Incluso, el trabajo resultante es, estrictamente hablando, información, aún cuando sea más amplia, más densa y con un nivel mayor de participación del intelecto del reportero. Y termina abogando por considerar la interpretación como objetivo de los medios de comunicación y relacionarla estrechamente con la información. (1)

Según Jorge Antonio Rodríguez Vilar, jefe de la página de Deportes del periódico Tribuna de La Habana, lo que diferencia al periodismo interpretativo del informativo es la búsqueda de los antecedentes del hecho, el tratar de abundar en los cabos sueltos que se dejaron de determinada información y apoyarse en todo momento en las fuentes, como portavoces de la información que estamos ampliando.

Al respecto, la periodista Ileana Hautrive, del semanario Trabajadores,  plantea: “A diferencia de la informativa que va al hecho concreto, a la información pura, la nota interpretativa brinda información más amplia y aporta el valor humano del tema que profundiza”.

Clara Luz Domínguez, periodista y jefa de Corrección del periódico Tribuna de La Habana, plantea:”La interpretación converge con la información en que ambas  se apoyan en las fuentes y pretenden dar a conocer hechos, procesos o acontecimientos de interés. Se diferencian en que en la interpretación se va a lo profundo, no basta con responder las seis W del periodismo norteamericano, sino que se profundiza en los aspectos que pudieron obviarse”.

Requisito indispensable

Según la Máster Iraida Calzadilla Rodríguez, “el periodismo interpretativo debe concebir una fórmula ‘explosiva’ en la que el periodista proporcione, a partir de la puesta en escena de todo cuanto investigó, argumentos suficientes que emergen desde fuentes decisorias, implicadas, expertas, testigos, documentales..., cual calidoscopio que permita evaluar el significado de los hechos presentados de manera tal que, sin explicitar su opinión, solo dejándola implícita en los juicios aportados, el periodista deje al lector el protagonismo de llegar a su particular conclusión”.

Especialmente importante en la nota interpretativa es el empleo de las múltiples fuentes, con el propósito de que expresen juicios que profundicen en el hecho noticioso, ofrezcan varias miradas al receptor y se adentren en la percepción del problema.

Para Jorge Antonio Rodríguez Vilar, la importancia de las fuentes en la interpretación  radica en que son ellas quienes “aportan la credibilidad y la validez de la información en la que estamos profundizando”.

Ileana Hautrive también coincide con esta postura: “Las fuentes fundamentan la información y con sus juicios exponen todas las aristas del hecho, convirtiendo al periodista en un mediador por excelencia entre la realidad y los públicos”.

Calzadilla considera que en la nota interpretativa la fuente deja de ser una –con su consiguiente absoluta parcialización del acontecimiento, siempre arrimando las futuras conclusiones del lector a su punto de vista, lo cual hace absolutamente subjetivo el mensaje-, para convertirse en múltiple, y esa diversidad confiere una mayor credibilidad a la entrega.

Clara Luz Domínguez opina: “Las fuentes son enriquecedoras por excelencia de la información, aportan credibilidad a lo que plantea el periodista y sin ellas nuestra labor no tendría ni pies, ni cabeza”.

Pero ¿se le atribuye en el periodismo interpretativo igual importancia a las fuentes no institucionales que a las institucionales?

Los verdaderos protagonistas de los hechos siempre van a ser los que nos revelen todas sus aristas y matices sin reservas. Por ello, sin restar valor y el prestigio que representan las fuentes institucionales, podemos asegurar que en el periodismo interpretativo, las fuentes no institucionales son muy valoradas.

A juicio de Hautrive, las fuentes no institucionales le permiten al periodista contrastar la información y, mediante su variedad, enriquecer los argumentos dados por las instituciones.

“Respetando siempre el criterio de las fuentes institucionales, considero que el periodista debe tratar de emplear los criterios de las no institucionales,  para llegar más al lector, sobre todo en el periodismo interpretativo que busca despertar el interés humano”, considera Jorge Antonio Rodríguez Vilar.

El análisis en la nota

El profesor español Antonio López Hidalgo explica que hace algunos años los medios de comunicación impresos han generalizado “la modalidad de presentar textos de análisis desgajados de los elementos previos que debieran figurar en un texto informativo- interpretativo completo o en un texto interpretativo opinativo”.

“En cualquier caso, el análisis, ya forme parte del cuerpo informativo de otro género periodístico, o ya se presente de manera aislada, como si fuese un texto autónomo, debe hundir sus raíces en la interpretación, en la posibilidad de ofrecer una lectura contextualizada y explicada de los hechos a los que hace referencia” (López 2002, pp. 210).

Hasta el momento, pocos autores y profesionales reconocen la validez del análisis en un género como la nota, condenada por la mayoría a una vida efímera.  Muchos consideran que el análisis es exclusivo de los géneros de opinión, pues esta función debe ser asumida por el periodista de manera explícita.

La diferencia, según Luisa Santamaría, está dada propiamente en que en los géneros de opinión  “el análisis se basa en razones probatorias de carácter persuasivo para sustentar una tesis” (López Hidalgo 2002, pp. 216). Sin embargo, en la nota, el análisis no recae en los juicios y las valoraciones personales del periodista, sino en los juicios brindados por la gran diversidad de fuentes a la que acudimos para explicar un hecho, ya sean especializadas, institucionales, documentales, testigos o directamente implicadas.

En los géneros de opinión se personaliza el autor en su análisis, con la emisión de sus valoraciones, pero en la nota, el análisis se logra a través de la estructura y jerarquización de los datos y juicios emitidos por las fuentes que manejamos en nuestro trabajo.

Según Iraida Calzadilla, mientras los textos informativos narran un acontecimiento de forma “objetiva” e “imparcial” y se asientan en contenidos factuales, los interpretativos proponen valoraciones y análisis que el receptor toma o excluye, es decir, hay en ellos una voluntad de trascender. La profesora acuña que no hay texto objetivo ni imparcial, sea cual fuere en el periodismo, transversalizado de mediaciones.

“El análisis es fundamental en la nota interpretativa ya que con este partimos de los datos de antecedentes y estructuramos la información,  según el orden y la lógica que suscita el ya haberlos examinado”, subraya Jorge Antonio Rodríguez Vilar.

“El análisis trazado en los mensajes interpretativos se basa en la ilustración de los hechos y ahí se mantiene su condición esencial, se demuestra su importancia”, plantea Clara Luz Domínguez.

Una mirada hacia nuestras prácticas

El desarrollo del periodismo  interpretativo en Cuba es aún lento. Muchos profesionales lo practican y ni siquiera conocen el género; otros, no logran trascender el estilo informativo, y están muy arraigados a las viejas concepciones que establecen fronteras bien delimitadas entre la información y la opinión. 

La creencia de que el análisis es exclusivo de la opinión afecta a la cosmovisión de muchos periodistas que, atrincherados en esa postura errónea, consideran que con la interpretación el periodista brinda su punto de vista de una manera mucho más sutil.

John  Müller González, de la  Facultad de Comunicaciones de la  Universidad Católica de Chile, alerta sobre este problema: “El asunto afecta de lleno al Periodismo Interpretativo, debido a las creencias que —a nuestro juicio equivocadamente— se han tejido en torno a su práctica. Estas ideas dicen tener relación con un cierto contrabando ideológico que se efectúa a través del género, o sencillamente con la convicción que asiste a algunos periodistas de que éste les permite difundir —disfrazándolas de manera adecuada— sus propias opiniones o prejuicios”.

En nuestro país, donde el género va poco a poco dándose a conocer, son muchos los factores que atentan contra su desarrollo y completa aceptación por parte de los profesionales del periodismo.

En su ponencia Construcción de la nota interpretativa: de lo factual a los significados, la profesora Iraida Calzadilla explica que entre los principales problemas que enfrenta el estilo interpretativo al interior de los medios es el desconocimiento sobre esta nueva manera de construir la realidad, en un escenario en el que los estilos informativos y opináticos cuentan con un arraigo muy sólido.

“La balanza tiende a inclinarse hacia la idea de concebir la información solo desde la obsoleta posición de objetividad e imparcialidad, ya suficientemente desmontada por los teóricos, pero que en la práctica continúa prevaleciendo en los modos simbólicos de pensar” (Calzadilla, 2009).

Para Ileana Hautrive, “los medios tienen una influencia decisiva en el desarrollo del periodismo interpretativo en nuestro país, debido a que  la falta de recursos tecnológicos y el tiempo que demora en ocasionas que aprueben tu trabajo, definen la riqueza del mismo”.

Hautrive también le concede especial importancia a los compromisos institucionales y de las organizaciones a las que responde el medio, pues, asegura, “se debe seguir una determinada intencionalidad editorial. Hay que estar en la línea de lo permitido”.

Pero no solo las condiciones internas del medio marcan la calidad y desarrollo del periodismo interpretativo en el país. Para algunos profesionales, los factores externos pesan más, a la hora de afectar el trabajo periodístico.

Jorge Antonio Rodríguez Vilar explica que la principal cuestión externa que dificulta el trabajo es la no cooperación de las fuentes, las cuales se niegan a brindar la información necesaria para un trabajo periodístico  que busca ir a la profundidad de los hechos, y por tanto, atenta contra los argumentos válidos que deben afianzar este tipo de investigaciones.

Estas limitaciones atentan contra el periodismo interpretativo, en el que la riqueza de datos y fuentes es fundamental para explicar a las audiencias los hechos que impactan en sus vidas y el contorno en el que se desenvuelven. Por tanto, el éxito de esta práctica en Cuba no solo pasa por el conocimiento de nuestros periodistas sobre los postulados de este estilo, sino por la comprensión de los agentes externos, de la verdadera función de los medios de comunicación.

Bibliografía consultada:

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2008-2009. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Construcción de la nota interpretativa: de lo factual a los significados. [Documento  digital]. (1)

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Interpretar los sabores y olores de la vida misma. En: http://islalsur.blogia.com/2007/092504-

interpretar-los-sabores-y-olores-de-la-vida-misma.php. Consultado: 11-05-2011

Hidalgo López,  Antonio: El análisis: ¿un género periodístico? [Documento digital].

Ladevéze Núñez, Luis: Los géneros periodísticos y la opinión [Documento digital].

Müller González, John: Periodismo interpretativo: precisiones sobre un género. [Documento digital].

Müller González, John: Periodismo interpretativo: una explicación ideológica. [Documento  digital]

Entrevistas

LA NOTA INTERPRETATIVA BRINDA INFORMACIÓN MÁS

AMPLIA Y APORTA VALOR HUMANO AL TEMA QUE PROFUNDIZA

Ileana Hautrive. Licenciada en Periodismo. Reportera del Semanario Trabajadores. Posee 34 años de experiencia. Ha recibido varios premios periodísticos.

-¿Cuáles considera los puntos convergentes y divergentes entre la nota interpretativa y la nota informativa?

A diferencia de la informativa que va al hecho concreto, a la información pura, la nota interpretativa brinda información más amplia y aporta valor humano al tema que profundiza.

Las divergencias con el periodismo informativo son ciertamente la búsqueda de los antecedentes del hecho, el tratar de abundar en los cabos sueltos que se dejaron de determinada información y apoyarse en todo momento en las fuentes, como portavoces de la información que estamos ampliando. Como en la nota informativa, son de gran valor en la interpretación, porque fundamentan la información y con sus juicios exponen todas las aristas del hecho, convirtiendo al periodista en mediador por excelencia.

-En el caso de las fuentes no institucionales, ¿qué importancia les atribuye?

Las fuentes no institucionales son las que permiten al periodista contrastar la información y, mediante su variedad, enriquecer los argumentos dados por las instituciones, son verdaderamente importantes en nuestro trabajo.

-¿Es posible el análisis dentro de la nota interpretativa?

Sí, considero que no solo es posible, sino necesario. El análisis funciona como complemento de todos los trabajos periodísticos.

-¿Qué factores externos a los medios y cuáles propios de los medios influyen en su desarrollo en Cuba?

Considero que los medios tienen una influencia decisiva en el desarrollo del periodismo interpretativo en nuestro país, debido a que  la falta de recursos tecnológicos y el tiempo que demora en ocasionas que aprueben tu trabajo definen la riqueza del mismo. Es importante, además, concientizar los compromisos institucionales y las organizaciones a las que responde el medio, ya que se debe seguir una determinada intencionalidad editorial. Hay que estar en la línea de lo permitido.

LA INTERPRETACIÓN VA A LO PROFUNDO, NO BASTA CON RESPONDER LAS SEIS W DEL PERIODISMO NORTEAMERICANO

Licenciada en Periodismo Clara Luz Domínguez. Es periodista y jefa de Corrección del semanario Tribuna de La Habana. 

-¿Cuáles considera los puntos convergentes y divergentes entre la nota interpretativa y la nota informativa?

La interpretación converge con la información en que ambas se apoyan en las fuentes y pretenden dar a conocer hechos, procesos o acontecimientos de interés.  Se diferencian en que en la interpretación se va a lo profundo, no basta con responder las seis W del periodismo norteamericano, sino que se profundiza en los aspectos que pudieron obviarse.

-¿Qué lugar ocupan las fuentes dentro de la nota interpretativa?

Las fuentes son enriquecedoras por excelencia de la información,  aportan credibilidad a lo que plantea el periodista y sin ellas nuestra labor no tendría ni pies, ni cabeza.

-En el caso de las fuentes no institucionales, ¿qué importancia les atribuye?

Las fuentes no institucionales son tan importantes como las institucionales, porque enriquecen la información y aportan mayor credibilidad a lo planteado por el periodista.

-¿Es posible el análisis dentro de la nota interpretativa?

El análisis trazado en los mensajes interpretativos se basa en la ilustración de los hechos y ahí se mantiene su condición esencial, se demuestra su importancia.

-¿Qué factores externos a los medios y cuáles propios de los medios influyen en su desarrollo en Cuba?

Los medios marcan la calidad de la producción, son determinantes para conformar tu estrategia de trabajo y las condiciones técnicas poco desarrollados influyen grandemente en esto.

LAS FUENTES APORTAN LA CREDIBILIDAD

Y LA VALIDEZ DE LA INFORMACIÓN

 

Licenciado en Periodismo Jorge Antonio Rodríguez Vilar. Se desempeña como periodista y jefe de la página de Deportes del semanario Tribuna de La Habana.

-¿Cuáles considera los puntos convergentes y divergentes entre la nota interpretativa y la nota informativa?

Las divergencias con el periodismo informativo son ciertamente la búsqueda de los antecedentes del hecho, el tratar de abundar en los cabos sueltos que se dejaron de determinada información y apoyarse en todo momento en las fuentes, como portavoces de la información que estamos ampliando.

-¿Qué lugar ocupan las fuentes dentro de la nota interpretativa?

El lugar de las fuentes dentro de la interpretación es de suma importancia,  ya que aportan la credibilidad y la validez de la información en la que estamos profundizando.

-En el caso de las fuentes no institucionales, ¿qué importancia les atribuye?

Respetando siempre el criterio de las fuentes institucionales, considero que el periodista debe tratar de emplear los criterios de las no institucionales,  para llegar más al lector, sobre todo en el periodismo interpretativo que busca despertar el interés humano de los lectores.

-¿Es posible el análisis dentro de la nota interpretativa?

El análisis es fundamental en la nota interpretativa ya que con este partimos de los datos de antecedentes y estructuramos la información,  según el orden y la lógica que suscita el ya haberlos examinado.

-¿Qué factores externos a los medios y cuáles propios de ellos influyen en su desarrollo en Cuba?

Una dificultad, fuera de los medios y dentro de ellos, en determinadas circunstancias, es el poco acceso a la información, debido a la falta de argumentos válidos que afiancen las investigaciones. Esto ocurre cuando las fuentes institucionales y documentales, principalmente, se niegan a dar la  información necesaria.

 

EL ARTE ESPERA A LA ENTRADA DEL METRO

EL ARTE ESPERA A LA ENTRADA DEL METRO

LUISA MARÍA GONZÁLEZ GARCÍA,
Estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Si usted desea disfrutar de mucho de lo mejor que en materia de arte ha acumulado la civilización humana, vaya a París. Yo no he ido, pero me lo han contado. Me han hablado, por supuesto, de la Torre Eiffel y la he recibido como regalo en miniatura. He escuchado del Louvre, del recorrido ultra-panorámico de un día, del recorrido exhaustivo que dura semanas y de lo que no falta ni en uno ni en otro: la fila enorme para llegar frente a un pequeño cuadro en el cual una antigua señora parece preguntarse: ¿y todo esto es para verme a mí?

Sobre eso y más se dice bastante: de mil museos, de catedrales, de antigüedades y modernismos, de quesos y vinos. Y también me han advertido, muy importante, que hay que llevar preparado el bolsillo.

De lo que nadie me ha contado es de aquello que por gratis, o quizá solo barato, se vuelve imperceptible a ojos del extranjero. Ni del caudal del Sena, ni de esta calle o aquella, ni de un parque con flores. Tampoco me han hablado, por ejemplo, de los accesos a las estaciones del Metro de París, uno de los principales exponentes del Art Nouveau francés y sello emblemático de la ciudad.

Para la Exposición Universal de París de 1900, el arquitecto y diseñador Hector Guimard (1867- 1942), construyó entradas para varias de las estaciones del metro cuya notoriedad fue tal, que durante los años siguientes irrumpirían con fuerza inusitada las calles de la gran ciudad. Tan significativas fueron estas creaciones, que durante un tiempo al nuevo movimiento se le conoció popularmente como Style Métro. Actualmente se conservan 86 de ellas; una fue donada al Metro de Lisboa y otra al Metro de la Ciudad de México.

Como ejemplares del Art Nouveau, las entradas hacen gala del énfasis en la linealidad y el empleo de líneas curvas, creando un conjunto de ondulaciones que propicia un ambiente de armonía entre el exterior y el interior. No hay volumen sino líneas interminables. El inicio y el fin de las formas desaparecen en la totalidad del diseño para transmitir una agradable sensación de fluidez y continuidad.

Muy en consonancia con la época, el principal material utilizado en la construcción de las bocas de los metros fue el hierro fundido, con la misma técnica escultórica de rellenar moldes para hacer las estructuras. En algunas, Guimard también utilizó el vidrio para articular la techumbre. Tal es el caso de la de Abbesses, de Chatelet y de Porte Dauphine.

En un intento por contribuir al cambio y a la construcción de un nuevo mundo, el Art Nouveau, o Modernidad –término usado para designar el movimiento a nivel internacional puesto que recibió un nombre diferente en cada país–, rechazó cualquier vínculo con el pasado. Fue Francia una de las plazas en las que más se acentuó este aspecto, debido a que era probablemente donde más enraizada estaba la Academia. Es por ello que el nuevo movimiento concentró su fuente de inspiración en temas vinculados con la naturaleza.

Intentó imitarla y reproducirla. Trató de ser igual de vital, espontánea y renovadora.

Por ejemplo, en el acceso de Parc Monceau o en el de Palais Royal la fundición de las balaustradas y de los apoyos de las lámparas asemejan formas animales y vegetales. En la de Porte Dauphine, se encuentra una marquesina formada por verjas de hierro curvadas en forma de tallos que terminan en pétalos de vidrio. Incluso los sistemas de iluminación son extensiones de las mismas estructuras.

Lo singular de la ornamentación es que no aparece como mero objeto decorativo sino como parte de la misma estructura y en una adhesión totalmente funcional. De ahí se deriva una de las características esenciales del Art Nouveau: su intención de, a través de la decoración, dar un matiz más humano, agradable y natural al proceso creciente de industrialización de las ciudades. Por ello, Guimard convierte un sitio representante del pragmático desarrollo tecnológico en una obra artística, pero no lo hace acumulando adornos sobredimensionados y superficiales, sino haciendo del decorado la esencia y estructura del objeto.

Frente la industrialización del entorno citadino cotidiano, el Art Nouveau quiso convertir estos espacios en lugares especiales, con lo que la tarea del arte era hacerlos modernos, divertidos, festivos, elegantes. Todos los elementos decorativos persiguen el propósito de dar un nuevo sentido al hecho de vivir en una sociedad industrial, y esa intención llevó al movimiento a ocuparse lo mismo de grandes obras arquitectónicas, que de parques mueblería, vajilla, etcétera.

Así es que el Art Nouveau, aunque alcanzó su máxima expresión en la arquitectura y las artes decorativas, fue un movimiento heterogéneo que abarcó diversas maneras de expresión y creación. Su propia esencia lo definió como una vía de alcanzar y transformar cualquier ámbito de las sociedades modernas emergentes.

Entonces, volvamos a nuestro consejo: si va París, que de seguro lo hará algún día, no olvide que el patrimonio artístico de la ciudad trasciende los museos, galerías y espacios destinados a las artes. Recuerde que puede chocar con él mientras camina por la acera, o disfrutarlo si compra un ticket para tomar el metro.