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Isla al Sur

LEZAMA SEGÚN SU CASA

LEZAMA SEGÚN SU CASA

RAFAEL G. ESCALONA Y NELSON G. BREIJO,
estudiantes de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hay lugares que parecen haber escapado al paso del tiempo, que se aferran al pasado con una fidelidad exquisita, como si permanecieran inmóviles en una dimensión paralela hasta el instante de su descubrimiento. Algo así nos sucedió después de explorar por más de una hora el pequeño apartamento de Trocadero 162, lugar donde José Lezama Lima encontró el espacio para hacerse y vivir como escritor.

Construirse una imagen del autor de Paradiso desligada de esta casa, es imposible. Llegó a ella en 1929 con unos veinte años, y no la abandonó jamás. Tras su muerte creció  el mito que por años lo había acompañado, alimentado tanto por enemigos como por verdaderos y aparentes amigos.

Desde el año 1984 el inmueble funcionó como extensión de la Biblioteca Municipal. Cinco años más tarde se inauguró la Casa Museo José Lezama Lima, institución creada no solo para dar a conocer su obra, sino también para difundir valores culturales en el barrio Colón.

El caos lezamiano

La entrada original de la casa ha sido clausurada, ahora se accede a ella por Trocadero 160. Tras atravesar una galería transitoria, llegamos a la sala, centro de creación en los últimos años de la vida del autor. Destaca un retrato realizado por Jorge Arche en el año 1938 que muestra las manos de Lezama sobredimensionadas, como si el artista hubiera intuido desde entonces que se asentaría en el Olimpo literario cubano. Otro elemento significativo es una gran fotografía de su padre, el coronel José María Lezama, vestido de militar, donde se trasluce el carácter con que este señor dirigía la casa. 

Al adentrarnos en el apartamento distinguimos una suerte de  continuidad de su cosmovisión barroca; cuadros de diferentes tendencias, ediciones príncipes junto a publicaciones recientes, jarrones chinos, bustos griegos y detalles japoneses; todos superpuestos en un abigarrado estilo, como si la necesidad de llenar con imágenes, tan característica de su escritura, fuera trasladada hacia el espacio físico.

Cuadros de destacados pintores con los que el escritor mantuvo una estrecha relación inundan la sala. De hecho, su colección privada se considera una de las más completas y representativas de la vanguardia plástica cubana de su generación.

Lezama fue un coleccionista compulsivo, no solo pinturas: libros, jarrones, miniaturas…, todo lo que a su juicio tuviera algún tipo de valor tenía sitio entre sus paredes. En más de una ocasión se vio apretado económicamente por las compras que realizara en sus frecuentes andanzas por la calle Obispo. Muchos de estas piezas ahora reposan sobre los anaqueles del apartamento.

En vida del escritor, libros y libreros parecían reproducirse por arte de magia, algo que los investigadores de la casa-museo han dado en llamar jocosamente “el reguero lezamiano”. No obstante, quienes lo conocieron afirman que en ese caos era capaz de encontrar infaliblemente cualquier texto buscado.

El imperio de Rosa

Desde uno de los cuartos, muchos Lezamas observan al visitante. La habitación, ahora convertida en una sala de exposición, intenta describir la vida del poeta a través de fotografías, desde momentos familiares hasta los encuentros del mítico grupo Orígenes. Las imágenes también revelan a la sucesión de mujeres que rodeó a este ser tan afectivamente dependiente: su madre Rosa, sus hermanas, la criada Baldomera y su esposa Luisa. En las últimas instantáneas se nota la mirada de un hombre agobiado por el asma y el exceso de peso.

Antes de llegar al estudio,  pasamos por una pequeña estancia que evoca su niñez. En el despacho llama la atención un inmenso escritorio en el que vio la luz más de una idea del genial escritor. Un ejemplar  de la edición príncipe de Paradiso, La República de Platón y otros textos esparcidos sobre el escritorio dan la sensación de que el poeta aparecerá en cualquier momento para proseguir su labor.

Según el propio Lezama, escogió aquella habitación como estudio porque así se encontraba más cerca de la cocina, el imperio de su madre y el corazón de la casa mientras ella vivió. Al morir Rosa lo encontró demasiado lúgubre y se trasladó a la sala, donde escribió y recibió a sus visitas hasta el fin de sus días.

El comedor, de una cubana sencillez, recuerda banquetes y días de penurias. Allí el autor de Paradiso disfrutó los placeres de la comida criolla, a la que dedicara uno de los más inspirados pasajes de dicha novela. Pero también allí tuvo que ajustarse el cinturón para no formar parte de los rejuegos políticos de la época republicana.

Si es un joven poeta, déjalo pasar

Quizás, el patio sea el lugar de la casa que más ha cambiado. El muro que antes separaba a las dos viviendas que ahora conforman la Casa Museo ya no existe. Cuesta trabajo imaginar en la mitad de ese espacio al montón de visitantes que acudía a venerar a este desdeñoso ermitaño.

Hoy no es menos activa la vida en Trocadero 162. Exposiciones de artistas plásticos, talleres de arte con niños del barrio, conciertos de música y poesía, actividades organizadas dentro de un programa cultural que prioriza el vínculo con la comunidad. En definitiva, la casa nunca estuvo cerrada para quien quisiera conocerlo. 

Cuentan que en una ocasión tocaron a la puerta mientras Lezama sufría un fuerte ataque de asma. Maria Luisa explicó al visitante la situación, dejando claro por qué no podía atenderlo. El escritor, que oyó la conversación desde su cama, dijo a la esposa una frase que bien define el espíritu que siempre reinó y reina en la casa: “María Luisa, si es un joven poeta, déjalo pasar”.


 

UN NUEVO TIPO DE UNIVERSIDAD REQUIERE UN NUEVO ESTUDIANTE

UN NUEVO TIPO DE UNIVERSIDAD REQUIERE UN NUEVO ESTUDIANTE

DIANA BÁRZAGA BERRIEL,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Habana.- El modelo pedagógico de las Sedes Universitarias Municipales (SUM) propone “La Nueva Universidad” cubana en donde desaparece el antagonismo entre masividad y calidad; sin embargo, opiniones de profesores muestran que su método de estudio no armoniza con los actuales estudiantes.   

Las SUM son extensiones de las universidades tradicionales cubanas, creadas por el estado cubano y su Ministerio de Educación Superior (MES) para facilitar, desde los territorios o municipios, el acceso del pueblo a estudios más complejos.

Según Manuel Cabrera, profesor adjunto de diversas SUM capitalinas y de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, el método de las sedes municipales funciona con una concepción de estudiante idóneo, incompatible con el real.

“La mayoría de nuestros alumnos, explica Cabrera, son jóvenes que interrumpieron el ciclo de estudio o no pudieron rebasarlo por disímiles problemas. Generalmente carecen de la independencia cognoscitiva que el modelo requiere, tienen pobres hábitos de estudio y prefieren acomodarse en un rol pasivo, que perpetua el patrón educativo tradicional del profesor imponiendo qué aprender”.

El modelo pedagógico de las SUM se basa en principios de autoeducación y la potenciación del alumno como principal gestor del conocimiento, el profesor se convierte en un tutor, acompañante durante el proceso de aprendizaje, expone el programa de las SUM.

Incluso, la mayoría del claustro docente de las sedes municipales no proviene de carreras pedagógicas, sino de la producción, las ciencias o los servicios, e imparten clases en su tiempo libre, corroboran documentos oficiales del MES. 

“Los educandos deben vencer asignaturas y no años de estudio, la asistencia no es obligatoria, cada asignatura se estructura en encuentros y consultas de guías metodológicas, videoconferencias y libros de texto”, explicó Manuel Cabrera.

Para ello es indispensable que el alumno posea cierta responsabilidad y avidez de saberes y supere la posición de simple receptor de la información que un conferencista le brinda. 

Al respecto de la oposición entre el actual universitario de las sedes municipales y el que concibe su modelo pedagógico, Dimas Hernández Gutiérrez, director de Universalización del MES, comentó que “como todo modelo de estudio, las sedes tienen mucho que perfeccionar aunque la vida será quien demuestre la valía profesional de sus egresados, el próximo julio (2008) se gradúan 4 mil 500 estudiantes a nivel nacional”. 

“Tenemos la certeza de que sus miembros poseen admirables valores humanos y de revolucionarios, estudian en condiciones difíciles y paralelamente trabajan en los programas y misiones de la Revolución”.

Dimas Hernández niega que existan diferencias cualitativas en la preparación profesional de los estudiantes de la universalización respecto al resto de los universitarios. “El nivel de exámenes es el mismo”, dice.
“Se realizan evaluaciones institucionales y exámenes integradores, precisamente para certificar la igualdad”, expresó.

El proyecto de las SUM surgió en el 2003 dentro de la Batalla de Ideas por iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro y como parte de los esfuerzos por elevar la igualdad de oportunidades para el pueblo. De ahí que el ingreso no sea selectivo sino inclusivo, al servicio de la población y de la Revolución”, afirma el director de Universalización.

Las Sedes Municipales brindaron la oportunidad de retomar estudios a gran cantidad de jóvenes desvinculados cuando los cursos universitarios ya existentes solo favorecían a trabajadores y a personas con un favorable ambiente familiar y económico, comentó José Luis Almuiñez, especialista del Centro de Estudios para el Perfeccionamiento de la Educación Superior de la Universidad de La Habana (CEPES).

Algunos de estos cursos son el regular diurno, que exige tiempo completo y título de bachiller; el de trabajadores, con frecuencias flexibles, pero demandante de una estabilidad laboral; y la educación a distancia, con pocas ofertas de especialidades.

En este contexto se inserta el modelo de continuidad de estudio para jóvenes provenientes de los programas de la revolución y del curso de superación integral: las SUM, relató el especialista del CEPES. 

“Aquellos jóvenes con presiones de núcleos familiares extensos, muy bajos salarios, dificultades de vivienda, abandono familiar, entre otras problemáticas, son apoyados por el gobierno que crea formas de ayuda, surgen así los trabajadores sociales, los maestros emergentes de la enseñanza primaria y se implementan cursos de superación integral”.

“La Universalización de la Universidad”, como también se califica este proyecto que contiene a las Sedes Municipales, en sus inicios formó solo a trabajadores de los programas emergentes de la Revolución, luego incluyó a todos los jóvenes dispuestos a elevar su calificación profesional.

En la actualidad, a pesar de que las vías de ingreso a la educación superior se perfeccionan, más del 60 por ciento de la población nacional entre 18 y 24 años estudia una carrera universitaria en las sedes municipales, lo que vendría a ser más de 360 mil cubanos, reportan estadísticas del MES.

Un muestreo con profesores de diversas sedes municipales de Ciudad de La Habana evidenció que aunque la mayoría corrobora la inadecuada preparación de los estudiantes como una dificultad actual para el pleno provecho de este modelo pedagógico, insisten en que quién debe corregirse es el estudiante.

“Esa también es nuestra responsabilidad, comenta Michel Rodríguez, profesor de Historia de la Filosofía de la SUM del municipio Centro Habana, buscar las maneras idóneas para reintegrar al alumno a la dinámica de aprendizaje universitario.” 

La universalización de la enseñanza es parte de la política gubernamental del estado revolucionario cubano: primero fue la educación primaria iniciada con la Campaña de Alfabetización en 1960; luego la masificación de la enseñanza media al establecer el noveno grado escolar como obligatorio; y la tercera revolución, extensiva hasta la actualidad, universaliza la educación superior en el intento de garantizar un nivel cultural a toda la población.

RECUADRO

CRONOLOGÍA

UNIVERSIDAD-CUBA

El Estado revolucionario cubano, desde su instauración en 1959, se propuso crear infraestructuras educacionales que permitieran el acceso de toda la población a los diversos niveles de enseñanza. Actualmente aspira a la estructuración de “La Nueva Universidad” para la masificación de la educación superior.

A continuación, tres etapas o momentos fundamentales que condujeron al proceso de la Universalización de la educación en Cuba revolucionaria:

1959 a 1976: En la etapa se ejecutan las primeras acciones para universalizar la educación para toda la población:

Campaña de Alfabetización en 1961, determina que Cuba pueda declararse como país libre de analfabetismo.

El Gobierno implementa un plan para masificar la educación primaria, secundaria y preuniversitaria con la construcción de escuelas de todo tipo y la conversión de cuarteles del antiguo ejército en centros escolares.

En 1972 se crean Sedes Universitarias en varias ciudades, incluidas Pinar del Río, dado que hasta el momento nacionalmente solo  existían tres Universidades y un Centro Universitario –joven-, en Camaguey.

En 1976 se crea el Ministerio de Educación Superior.

1976 a 1999: En los primeros quince años de esta etapa continuó la ampliación gradual de la red de Centros de Educación Superior.

Surge la Educación a Distancia como forma de estudio en las universidades nacionales, que permite cierta independencia para el acceso a las carreras implementadas para esta modalidad.

Se ampliaron las ofertas de carreras en todos los centros de enseñanza superior, en las que se desarrolló también en la investigación científica y la educación post-graduada con la organización de la superación profesional y la formación académica.

En 1990 el derrumbe del campo socialista generó la disminución del presupuesto asignado por el Estado revolucionario a la Educación Superior. A raíz de lo cual se afectaron algunos de los programas, llegando incluso a limitarse la matrícula universitaria y su plan de becas.

1999 a la actualidad: Comienzan a aplicarse, con la recuperación de la economía del país, nuevos modelos pedagógicos y trazarse nuevas exigencias, entre las cuales se pueden mencionar:

La masificación de la Educación Superior como primera exigencia, lo cual se va rápidamente logrando a través de la Sedes Universitarias Municipales.

Resolver la falta de continuidad entre los estudios universitarios y los precedentes, desde el contenido mismo de las disciplinas de estudio.

Mejorar las tasas de graduación. Lograr niveles de eficiencia superiores, reduciendo la brecha actual entre los egresados de la Universidad y el número de estudiantes que ingresan.

A fines de 1999 y principios del 2000, dentro de la gestión del Gobierno a través de la Batalla de Ideas se comienza a perfilar el paradigma de lo que sería una Educación Superior para todos y para toda la vida.

En el 2000 surge “Universidad para todos”, programa de estudios universitarios vinculado con la televisión.

En junio de 2001, especialistas del Ministerio de Educación Superior se reúnen a nivel nacional para analizar la necesidad de implementar programas más inclusivos para el estudio de carreras.

En enero del 2002, Fidel Castro Ruz, presidente entonces de la República de Cuba, en el II Taller Nacional “La Universidad en la Batalla de Ideas”, señala aspectos para lo que debería ser la municipalización de los estudios superiores y cómo elevaría este proyecto la vida del ciudadano cubano. 

En el curso 2002-2003 se fundan la primera Sede Universitaria Municipal en la localidad habanera de Guanabacoa.

Se otorgaron miles de becas gratuitas a jóvenes de varias docenas de países de América, Asia y África, incluidos representantes de grupos sociales pobres de los Estados Unidos.

Se crea la Escuela Latinoamericana de Medicina donde los jóvenes cursan los primeros años de la carrera para después dirigirse por todas las Facultades de Medicina del país en estrecha vinculación con la familia cubana.

En el curso 2007-2008 existen 65 universidades y 3 150 Sedes Universitarias Municipales, estas últimas con diversidad de carreras: Psicología, Comunicación Social, Historia, Sociología, Bibliotecología y Ciencia de la Información, Ingeniería Informática e Ingeniería Industrial, solo para la continuidad de estudios, y Derecho, Contabilidad y Finanzas, Estudios Socioculturales.

Ficha técnica:

Estrategia de fuentes:

Directivos y especialistas del Ministerio de Educación Superior (MES): Dimas Hernández, director de la Universalización.

Doctor Pedro Horrutiner, jefe de la Dirección de Formación de Profesionales.

Otros directivos que prefirieron el anonimato, sus informaciones fueron utilizadas para la investigación.

Profesores de Sedes Universitarias Municipales visitadas:

SUM de Plaza de la Revolución, residente en la Escuela Felipe Poey.

SUM de Centro Habana, residente en la Escuela Sergio González.

SUM de Habana Vieja, residente en la Escuela FORMATUR.

SUM de Boyeros, residente en la ESBU Raúl Suárez Martínez.
 
SUM de Arroyo Naranjo, residente en la ESBU Rafael Carini.

Profesores de la Universidad de La Habana:

De las facultades de Psicología, Economía, Derecho, y Filosofía e Historia.

Especialistas del Centro de Estudios para el Perfeccionamiento de la Educación Superior de la Universidad de La Habana.

Información bibliográfica:

Artículos de los órganos de prensa nacionales Juventud Rebelde, Granma y Radio Rebelde.

Soportes a emplear:

Entrevistas, Fuentes, breves Colaterales, Preguntas básicas del Periodismo, Antecedentes y Contextos.

Juicios a emplear: Juicio analítico.
 
Niveles de interpretación: Explicación

Tipo de relato: Explicativo.

Texto complementario: Cronología.

 

LA DICHA DE LLEGAR A VIEJOS

LA DICHA DE LLEGAR A VIEJOS

YOHANA LEZCANO LAVANDERA,
estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.  

La vejez se identifica casi siempre con la imagen de algo decadente, doloroso, inservible. Incluso, uno de los más clásicos temores de los hombres es el estar o sentirse viejo. Yo aún vivo mi primera edad, sin embargo, agradezco a este estado humano la sonrisa que acompaña el recuerdo de una travesura infantil, el constante regaño por aquello que estás convencida no has hecho mal, la compañía cuando no tiene sentido la vida si has perdido a un ser que forma parte de ti misma. En fin, bendigo a la vejez por permitir mi existencia toda.

Y es que la dicha de llegar a viejos me ha regalado a mis abuelos, responsables de miedos y ensueños, de mis talentos y muchas veces también de mis torpezas.

De niña, mi pasatiempo favorito era seguir con el dedo las largas filas que componen las arrugas de abuela, pues ella me decía que cada uno de esos pliegues era la huella de una historia. Todavía repaso con mi mano esos trozos de vida, pero ahora las historias son más enrevesadas, y lo que antes parecía un conjunto de anécdotas fascinantes dispuestas en un perfecto orden, se ha convertido en las memorias de algo ilógico, entremezclado, sin dejar por eso de ser bello. Hoy no veo las arrugas como palitos firmes en la cara de abuela, sino como finas líneas zigzagueadas que en su inestabilidad se unen a otros trillos de carne también inconstantes.

Abuelo es un hombre de la Revolución: luchó en la clandestinidad contra Batista y hasta tomó un cuartel por allá por Artemisa, donde vivía en aquel entonces. Todos los días me parece escucharlo mientras vuelve a contar sus peripecias como mensajero del Movimiento 26 de Julio. Esos relatos se convierten en instantes de plena satisfacción para mí, pues en medio de tantos hechos heroicos encuentro su pelo negro y sus ojos verdes que ya casi no me pueden ver, pero que reconocen todos mis detalles.

De él conservo como estandarte la espectacular habilidad para componer décimas instantáneas; de ella, el desenfado para cantar y bailar sin música cuando todos están mirando; de ambos, los innumerables mimos, la compañía hacia la escuela, las eternas canciones y las memorias de juegos inventados para entretenerme cuando se iba la luz.

Con mis abuelos descubrí la verdadera esencia de las cosas y los hombres; aprendí a amar, a reír, a llorar, a vivir. A estos viejos, a mis viejos, les debo lo que sé, lo que creo y lo que soy.

Es por eso que hoy temo al tiempo que anuncia esa condición inevitable que culmina el círculo vital, pero a la vez me regocija el haber disfrutado tantos momentos imperecederos. Este gozo se transfigura en admiración por los sacrificios, por los triunfos como padres, como profesionales, como cubanos.

Mis abuelos me enseñan a diario que el mejor estado por el cual transcurre el hombre es la vejez, pues al llegar a esta cumbre puedes mirar en retrospectiva y ver materializada la propia historia que construiste, con tus seres queridos como personajes protagónicos de tantos sueños reales.  

 

EL PROGRAMA DEL MONCADA SE CUMPLIÓ CON CRECES

EL PROGRAMA DEL MONCADA SE CUMPLIÓ CON CRECES

En una carta larga y bella, Lidia Turner,  Presidenta de Honor de la Asociación de Pedagogos de Cuba, recuerda los días que sucedieron al 26 de Julio, y evoca sus primeras impresiones sobre La Historia me Absolverá.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ                   

Motivos familiares retienen a Lidia Turner lejos de La Habana y de la Asociación de Pedagogos de Cuba donde se le siente presente aún en la distancia, porque no hay labor que ella no siga liderando desde su puesto de mando con correo electrónico.

Hace un tiempo le escribí una carta en la que hacía referencia al 26 de Julio y la inevitable lectura de La Historia me Absolverá. Esta pedagoga, santiaguera de pura cepa que tiene “el privilegio de haberme sentido compañera y hermana de tantos jóvenes valiosos como Machadito, Carbó y José Antonio”, contestó rápida la misiva, porque estos son días en que la memoria se le aviva con creces.

“En 1951 nos mudamos para La Habana en busca de trabajo y poder estudiar en la Universidad. Éramos una familia de muy bajos recursos económicos y vivimos desde no tener con qué pagar la humilde casa donde vivíamos, y recibir en varias oportunidades la denuncia de los dueños para el desahucio, hacer una sola comida al día (...), hasta no tener con qué comprar libros para estudiar, entre otras penalidades”.

Imagino a Lidia frente a la computadora hilvanando recuerdos con esa emoción interna que siempre imprime a cualquier anécdota de su vida: “...cuando leí por primera vez La Historia me Absolverá lo entendí todo tan claro porque yo lo había vivido y continuaba viviendo con el gravamen de ser mujer y negra (...). Sentí dos sentimientos muy especiales y quizás estuvo dado porque ya yo era una ferviente martiana, y la declaración de que Martí era el autor intelectual del asalto me dio una gran seguridad en el triunfo futuro; y el otro era como si un pintor me hubiera dibujado magistralmente la Cuba que yo estaba viviendo, y era que cada una de las situaciones que se describen mi familia las había vivido con su horrible cara, el tiempo muerto, la pobreza, la discriminación, la carencia de trabajo, las diferencias sociales”.

Maestra desde los 15 años de edad, evoca su etapa de contratada en el Instituto Martí, de Santiago de Cuba, la escuela primaria fundada por el padre de Frank País. Es un punto indeleble en su espíritu, por eso, cuando leyó La Historia... “me impactó en gran manera la forma en que Fidel habló de la escuelita pública y de sus abnegados maestros, esos que nos enseñaron a cantar cada mañana el Himno Nacional, y a saludar nuestra bandera. Ese maestro que después de graduarse con muchos sacrificios tenía que esperar diariamente en la Junta de Educación de su localidad para cubrir una suplencia, aunque fuera por pocos días, al no conseguir plaza fija”.

Me cuenta, inspirada de tiempo, vivencias y recuerdos de seres cercanos y amados, que el 26 de Julio de 1953 y los días siguientes, cuando ella y sus compañeros de aula veían las fotos que publicaban los periódicos “pensábamos que podríamos haber sido uno de aquellos jóvenes mártires. Por eso pienso que constituyó un motor impulsor de todo lo que sucedió después”.

Y también anota que “cuando Fidel salió de la cárcel tuve la oportunidad de ver su rostro personalmente, aunque no de cerca, en el apartamento de los Santamaría. Había mucha gente que quería verlo, y yo no olvidé ni sus ojos ni su sonrisa, llenos de fe en el futuro”.

Ha sido una carta larga y bella que estoy segura gustó de escribir, y que le sorprenderá leerla reproducida. Ya casi al final me apunta una estrofa del Canto a Fidel que escribió el Che, en México, unos días antes de salir con el Comandante, en el yate Granma: “Cuando tu voz declare hacia los cuatro vientos/ Reforma Agraria, justicia, pan, libertad/ allí, a tu lado, con idénticos acentos,/ nos tendrás...”. Y Lidia termina con un significativo comentario: “¿No fue esto una versión poética de la lectura de La Historia me Absolverá?.

“Yo creo que el Programa del Moncada se cumplió con creces, y aún cuestiones que allí no estaban y que ni siquiera se habían soñado se han hecho realidad. No sé qué habría sido de mi vida si la Revolución no hubiera triunfado el Primero de Enero. Estoy segura que me hubiera seguido sintiendo “cosa”, como me sentía, pero no persona. Como educadora tuve la primera plaza fija al triunfo revolucionario, oportunidad de superarme, de desarrollar al máximo mis potencialidades y de sentirme como me siento hoy, una persona útil y feliz”.


 

CUBRIR EVENTOS: RETOS PARA COMUNICAR

CUBRIR EVENTOS: RETOS PARA COMUNICAR

Tema: El eventismo es la tendencia de convertir eventos de diversa índole -culturales, académicos, reuniones, etc.- en noticia.

MAX BARBOSA, AILEEN INFANTE, ANAYS ALMENARES Y OLIVIA RODRÍGUEZ,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El eventismo está presente desde la prensa burguesa -que en muchas ocasiones convierte en noticia eventos que solo responden al principio del placer: por ejemplo, las grandes coberturas a premiaciones artísticas como los MTV Awards, EMI, Premios Juventud y otros, enfocando estos solo desde el punto de lo que allí sucede, sin más trascendencia para el receptor que el verse reflejado en el ideal construido por esos medios-, hasta los medios más serios que, respondiendo al principio de la realidad, muchas veces pasan por alto en sus coberturas la importancia del hecho para la cotidianidad del receptor.

La periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla Rodríguez, plantea en su artículo inédito Alánimo, la fuente se rompió, que «este fenómeno de las notas oficiales es mundial. La profesión cada vez parece despeñarse más hacia el arrecife de las notas que llegan mediante las redes establecidas y todo lo que se genera fuera de ellas pierde inevitablemente valores noticiables o, al menos, disminuyen de forma considerable. Es decir, se asiste a una burocratización de las redacciones, a un no actuar, no decidir, no publicar, en tanto las informaciones no vengan con el salvoconducto de lo oficial.»

Por su lado, criterios como los de la periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, Lourdes Stusser, refieren que «el eventismo no es más que uno de los vicios del periodismo cubano actual. No se comporta de igual manera en otros países, más bien es un problema creado en Cuba: está determinado por la configuración del sistema de comunicación del país, resultado del proceso de tránsito socialista que sufrió la prensa cubana.

«El fenómeno es consecuencia del diseño de nuestra prensa, la cual responde a una estrategia del Estado, por lo tanto, defiende los intereses de éste. Al responder a esos intereses -los del Estado y sus instituciones-, cae en la divulgación de los  eventos que a estos les importan, y que se hallan mediados por coyunturas políticas. Además, se le impone como agenda de prioridad un grupo de sucesos que se convierten en noticias, obviando otros que pueden ser de verdadero interés del público»

Estos criterios ven el fenómeno desde ópticas diferentes en cuanto al surgimiento del mismo, pero no discrepan en la esencia: los centros de poder que controlan los medios son los que deciden el qué publicar, mediante una agenda que no suele dar muchas libertades al periodista para indagar en otras cuestiones que pueden ser también de interés público.

Causas y conflictos

A veces se pasa por alto a la hora de cubrir un evento que él en sí no es la noticia, y sí lo es la repercusión que pueda tener lo que allí se exponga. El evento, digamos, es el espacio físico donde suceden los acontecimientos, las noticias.

Más allá de los detalles que no deben pasarse por alto -como argumenta el peruano Juan Gargurevich en su libro Géneros periodísticos (el nombre de las personalidades implicadas, un breve currículo para sustentar la validez de sus declaraciones, objetivos, ambiente, y duración del evento)-, lo esencial en la cobertura son las intervenciones de los participantes y cómo lo que allí se discuta o promueva va a estar presente en la vida del ciudadano común, no solo de la comunidad relacionada con el tema.

Por ejemplo: en la presentación de un nuevo medicamento, durante tal o más cual evento, al público no le interesa -más que para validar la efectividad con el respaldo de una personalidad experta en el tema-, quién presenta el fármaco, sino la opinión de cómo va a aliviar este sus dolencias, siendo de gran apoyo que esa información se conozca a través de una fuente fidedigna y calificada para certificar el criterio.

«El talento del periodista radica en encontrar dentro de estas situaciones, hechos o sucesos que se puedan explotar como noticia, los cuales subyacen casi siempre bajo cualquier acontecimiento», tal como lo plantea la periodista Lourdes Stusser.

En cuanto a eventos culturales, forum y otras reuniones habituales, muchas veces con carácter cíclico, sería bueno preguntarse qué es lo que vale la pena cubrir de estos, o si realmente su contenido tiene un valor noticiable y cómo este se interconecta con el público que recibe la información.

Valor añadido: fuentes y actitudes

Tomando en cuenta los valores noticia, debemos analizar si estos eventos -su contenido-, así como el de otros que se suceden una y otra vez con características similares, responden a algunos valores-noticia que resultan imprescindibles, como la actualidad, inmediatez, veracidad, interés colectivo y humano, repercusión y consecuencia, novedad y proximidad con el receptor, y el hacer que este último se sienta identificado o reflejado en los temas que se tratan.

Pero muchas veces el qué cubrir ya nos viene encomendado por la misma fuente, mediante distintas vías, trayendo esto implícito en ocasiones la valoración institucional previa de nuestra cobertura, las personalidades para entrevistar -por segunda, tercera o enésima vez- y hasta los matices a destacar  en nuestra nota o reportaje. Esto, influido además por una agenda que responde a los intereses de un medio, a la cual a veces este debe realizarle cambios como consecuencia de un consenso con las instituciones “productoras de noticias”, y el aspecto tecnológico y de soporte -proporcionado frecuentemente por el organizador del evento-, deja al periodista como un simple mediador pasivo entre el suceso y lo que tiene que entregar a la redacción del diario, y limita el relato a tan solo una parte del suceso: lo que los factores externos al reportero quieren mostrar, que soslayan su rol como parte activa y eslabón principal en la construcción de la realidad.

El periodista como relator o, -citando a la profesora Iraida Calzadilla- contador de historias, forma parte del qué decir y por tanto es a él a quien corresponde definir lo más relevante de la cobertura. El cómo hacerlo es un elemento fundamental para lograr un buen producto comunicativo.

A tono con este criterio, la profesora plantea: «Se habla (…) de lo que quiere hoy comunicar la fuente, y no de lo que interesa al periodista, al medio, a la sociedad. En consecuencia, al leer, escuchar o ver la noticia en cualquiera de los soportes mediáticos, ésta nos llega igual, como idéntica gota de agua, como alma gemela a la que ya casi ni estamos intentando dar un comienzo singular y la presentamos en todas partes en su rígida concepción de pirámide invertida, sin aliento creativo, sin personalizar, fría y distante.»

Y es que en varias ocasiones, esquematizados por las normas de una redacción funcional donde respondamos a las seis preguntas esenciales -qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué-, o por simple comodidad, apelamos a formas de hacer que no recogen la esencia del contenido de un evento y tocamos solo fragmentos de aquello que es verdaderamente interesante para el que recibe nuestro producto final; o sin percatarnos lo obviamos, ya sea por el apego a las formas academicistas más tradicionales o el miedo a implementar construcciones que conlleven a un mayor trabajo de redacción y edición.

Resumiendo

Los eventos en sí mismos, a pesar de representar una gran oportunidad para desarrollar buenas historias, debido a las posibilidades que estos brindan  -acercamiento a personalidades de gran importancia, a las que a veces se nos haría muy engorroso llegar, y las declaraciones de estas sobre un tema específico-, no son la noticia, pues se repiten periódica o esporádicamente, como afirma el periodista de Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Jorge Luis Rodríguez: «La verdadera noticia está en lo novedoso y único de ellos, a veces escondida dentro del propio desarrollo del evento, incluso de manera extraoficial en los corredores de la instalación donde se llevan a cabo.

«El público solo se siente atraído por los temas polémicos que se deriven del evento que cubrimos, que generen un debate, contengan un interés humano o los acerque a una realidad desconocida.

«Las presentaciones, actuaciones culturales, simposios, ferias, premiaciones, debates, etc., deben ser la excusa para propiciar la existencia de temas trascendentales; ellos en sí no lo son.

«Para erradicar el eventismo -un mal que plaga al periodismo cubano de estos tiempos-, el periodista debe saber descubrir la noticia, seleccionar los temas a tratar y ver lo verdaderamente interesante para el público».

Pero ojo, porque esta visión eventista no cambiará hasta tanto no cambien los intereses actuales de nuestra prensa, que a pesar de ser una de las más éticas del mundo, necesita transformaciones en cuanto a sus contenidos y modos de enfocarlos, y de una mayor autonomía comunicativa referida a estos.

Bibliografía:
 
Benítez, José A. Técnica Periodística. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, Cuba. 1983.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Alánimo, la fuente se rompió. Artículo inédito. Sesión científica. Departamento de Periodismo. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. 2007.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La Nota. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba. 2005.

Calzadilla Rodríguez, Iraida: La información que hacemos y la que debemos. En: www.islalsur.blogia.com 

Gargurevich, Juan. Géneros Periodísticos. Editorial Félix Varela. La Habana, Cuba. 2006.

Periodistas entrevistados:

Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de Periodismo, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana.

Jorge Luis Rodríguez, profesor de Periodismo, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana, y periodista de Juventud Rebelde.

Lourdes Stusser, periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

ME ROBARON EL TECHO

ME ROBARON EL TECHO

KARLIENYS CALZADILLA PADILLA,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Llevaba meses preparando mi fiesta de cumpleaños. Dieciocho años se cumplen una sola vez en la vida. Agosto me inspiraba nuevas alegrías, mas cuando en septiembre iría a la Universidad. Pero en un minuto pueden cambiar los planes, eso lo comprendí cuando sentí el alboroto entre mis vecinos. Hablaban de un huracán que se aproximaba, y un gran torbellino pasaba por mi mente.

A solo un día de los añorados festejos, mi casa se convirtió de pronto en el refugio de mis amigos del barrio. Las paredes cambiaron sus colores. Todo se oscureció de pronto, y mi abuelo, como por arte de magia, se transformó en carpintero. La varita del hada madrina no me trajo una carroza para remolcar los palos de eucalipto que cargamos mamá y yo para sostener las ventanas. Mi abuela aseguró las provisiones, porque como siempre sucede, pronto quitarían el fluido eléctrico. Era el treinta de agosto del 2008.

Había tristeza entre los míos. Olía a lluvia y a viento. Las tres de la tarde parecían las diez de la noche. Ya no pensaba en mi onomástico. Ahora me preocupaban mi tío y su familia. Al parecer, el ciclón azotaría su pueblo, y a ellos solo los protegían unas viejas paredes de tabla y un escandaloso zinc. Por suerte, estaban bajo un techo seguro, pero qué quedaría después para ellos, me preguntaba constantemente.

Miraba a mi alrededor y el alma se me hacía pedazos. Ya comenzaban a volar los canelones, los trozos de madera. Un pequeño televisor con batería y un radio de magneto nos mantenían al tanto de la evolución de aquel fenómeno. El patio de mi casa se cubrió de árboles caídos. Yo pensaba en mi tío, en mi primito de tres años.

Llegada la medianoche, el agua comenzó a penetrar por la puerta del fondo. Mis tobillos estaban mojados, y mis ojos empapados. Ya tenía 18 años, pero por primera vez quería que se detuviera el almanaque. Todos me felicitaban, y el palo de trapear fue el regalo más inmediato. Yo seguía pensando: pensaba en la familia que estaba lejos.

Recordaba que de niña me gustaban los ciclones, para tener mucha gente en casa, y sentarnos quince personas a comer en la misma mesa, y jugar dominó bajo el humo de los faroles, y mojarme con la lluvia. Pero nunca había visto tanto desastre en mi vida.

A las dos de la mañana pude conciliar el sueño. Pero los mayores no dormían. Ráfagas de viento arrastraban todo cuanto se encontraban en su camino.

Amaneció, y el patio de mi casa estaba totalmente cubierto de ramas. Cercano al garaje habían tiradas unas planchas de zinc que volaron más de cien metros: se habían desprendido de la casa de un primo que pasó el huracán bajo nuestra protección.

Los cables de la electricidad dormían en el suelo, y ello nos mantuvo tres semanas sin disfrutar de los privilegios de la luz artificial. Todo era ruina y desesperación. Yo pensaba en mi tío, en su hijo. Por una llamada telefónica supimos que estaban bien, pero aún no se habían podido arrimar a su terreno porque las calles estaban intransitables.

Inspeccioné los alrededores, les ofrecí mis condolencias a los más de veinte vecinos que quedaron sin cobija. No se perdieron vidas humanas, pero a muchos se les fue la vida con aquel fenómeno.

Mientras mi mamá limpiaba y organizaba la casa, yo recogía los escombros. En la tarde, mis abuelos visitaron a mi tío. Según comentaron horas más tarde, demoraron mucho para que el auto en que viajaban pudiera llegar hasta allí. Ahora llovía a cántaros en el interior de aquella casita de tablas, alumbrada, durante más de un mes, por la luna y las estrellas.

Las anécdotas del viaje realizado retumbaban en mis oídos una y otra vez. ¿En qué más se podía pensar luego de conocer el sufrimiento de mi primito de tres años? “Abuelito, me robaron el techo, se me mojó el colchón. ¿Dónde está mi ropa?”

No ha habido desde esa fecha otro fenómeno similar, aunque vivo con el temor de que la historia se repita nuevamente. Muchos no se han recuperado de aquellas pérdidas, y yo no he olvidados las palabras del pequeño que el día de mi cumpleaños me hizo pedazos el alma. Hoy no logro memorizar el nombre de aquel ciclón, y prefiero no hacerlo.

GENIOS DE LA INFORMÁTICA

GENIOS DE LA INFORMÁTICA

 

Cuba estuvo representada por tercera ocasión consecutiva en la gran final del Concurso Internacional Universitario de Programación de la Asociación de Máquinas Computadoras (AMC-ICPC), conocido como el Mundial de Fútbol de la Informática

 

YUNIEL LABACENA ROMERO,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Esta vez no fue el Barça contra el Real Madrid en busca de la victoria, ni Messi ni Cristiano tratando de marcar goles en una gran final del deporte de las multitudes. Pero sí hubo mucho colorido, fuerza y deseos de ganar como en un gran partido de balompié.

El fútbol es pasión, emoción; pero también conocimiento y concentración. Cuba y su Universidad de La Habana vivieron momentos fantásticos al participar en la gran final del Concurso Internacional Universitario de Programación de la Asociación de Máquinas Computadoras (AMC-ICPC), conocido como el Mundial de Fútbol de la Informática.

Al evento se asiste en representación de una universidad y en equipos de tres estudiantes, al que ha de guiar un profesor. En este sentido, Alfonso Alfonso, Leandro Castillo y Ramón Alejandro Reyes, estudiantes de Ciencias de la Computación y Alfredo Somoza, profesor de la Facultad de Matemática y Computación, participaron en mayo (2012) en Varsovia, Polonia, a la más grande competencia de Computación a nivel mundial que existe en la Educación Superior.

Los resultados de Varsovia

Durante AMC-ICPC se realizan dos competencias: la principal, que es un todos contra todos, y una colateral. Nuestro equipo alcanzó el cuarto lugar en esta última.

Según explicó el Doctor Luis Ramiro Piñeiro, decano de la Facultad de Matemática y Computación de la Universidad de La Habana, se trata de un juego en el que los participantes programan una estrategia de victoria que se pondrá a prueba en un enfrentamiento con otro equipo que también programa la suya. Aquel que pierda sale de la competencia y el otro sigue.

“El equipo nuestro avanzó hasta discutir el pase a la final en un muy reñido choque, en el que la victoria pudo corresponder a cualquiera de los dos contendientes”.

La competencia principal del certamen, considerada por los especialistas como sumamente fuerte, consistía en resolver en cinco horas 11 problemas, todos en idioma inglés y de variada complejidad, y que la programación que se realizara de cada uno fuera satisfactoria.

Piñeiro informó que el equipo cubano, lamentablemente, no estuvo bien en este certamen. Entre los factores que llevaron al fatal resultado estuvieron la presión de la competencia, el nerviosismo y una estrategia fallida para enfrentar los problemas.

“Fue muy grande el estrés que provocó la preparación del viaje, ya que no estaba en plan y solo se resolvió 72 horas antes. Por esta razón, los muchachos llegaron tarde a la acreditación, no tuvieron tiempo de adaptarse al cambio de hora, tuvieron que permanecer un día adicional en Varsovia y el viaje fue muy largo y agotador”.

Es difícil ganar un puesto en eventos de esta naturaleza. Bien lo saben los campeones cubanos. Para llegar a Varsovia, los estudiantes y el «profe» formaron parte de los cerca de 25 000 concursantes que, agrupados en más de 8 000 equipos, representaron a más de 2 200 universidades, de unos 80 países. Así lo hicieron para obtener uno de los 110 cupos en disputa, en una lid que dejó fuera a centros tan reconocidos como Cambridge y Oxford.

“A pesar de no alcanzar la meta propuesta, nosotros tenemos la alegría, por segunda ocasión consecutiva, de que un equipo de nuestra Facultad nos representara en la gran cita. Para llegar allí ganaron, además, tres competencias previas y fueron el mejor equipo de Cuba y de todo el Caribe. Ninguno de estos eventos, especialmente el último, resultó fácil”, destacó el decano.

Mucho estudio y dedicación

Alfonso, quien el próximo septiembre cursará su cuarto año de la carrera, es un veterano en concursos de Informática: “Participé por vez primera en 2008, cuando estaba en el preuniversitario. Fue una gran enseñanza, y exigió de mí mucha preparación. En 2011 asistí al mundial universitario en los Estados Unidos, un evento de mayor complejidad; y ahora me gané participar en Varsovia.

“Para nosotros constituye un desafío confrontar los conocimientos con los de cientos de estudiantes talentosos de las mejores universidades del mundo. Gracias a mi experiencia, y a los profesores, me he preparado mejor”.

El mundial universitario en Estados Unidos, recordó, fue excelente. “Más que equipos que compiten unos contra otros, son muchachos que ponen a prueba sus saberes, intercambian ideas y se apasionan por la programación, en un ambiente muy sano”.

Afirma que participar en estos certámenes requiere de esfuerzo, pero eso no significa dejar de hacer cosas: “En mi caso, tengo una novia que es mi vida y junto a ella, la universidad y el concurso, pero se puede sobrellevar todo. En el futuro quisiera dedicarme a una investigación que adelante y ayude a mejorar la computación en nuestro país”.

Apostar por el futuro

Con su llegada a la enseñanza universitaria, Leandro se enroló en una competición mundial acorde con sus estudios actuales. Y, como Alfonso, se estrenó en un certamen cuando estaba en el preuniversitario: “Ahora las pruebas se ponen más fuertes. Los concursos adquieren mayor exigencia.

“Es un honor para mí formar parte del equipo que representa a Cuba y a la Universidad de La Habana en un mundial tan relevante. Y también es una meta cumplida muy tempranamente, porque es la aspiración de cualquier estudiante de la carrera”, expresó.

La cita de Varsovia fue el último escalón de un camino recorrido desde el evento local, nacional y regional: “Competimos como equipo. Hemos estudiando mucho, sobre todo Matemática, porque es esencial en la solución de los ejercicios.

“Como parte del entrenamiento realizamos exámenes que se publicaron en la Internet, los cuales hacen estudiantes de otras universidades del mundo. Eso nos permitió competir contra ellos y saber cuáles son los nombres de los equipos y sus integrantes”.

Cuenta Leandro que desde que se adentró en estas lides, su vida no significa dejar a un lado las cosas que prefieren los jóvenes: “Se trata de estudiar en el tiempo libre, y de saber hacerlo. Me gusta divertirme bastante y hacer todo igual que mi generación, pero veo en la computación una gran diversión”.

Enamorado de la computación

Ramón Alejandro, el tercero de los estudiantes, es un enamorado de la Computación. Iniciará este curso su tercer año de esa especialidad. Al indagar sobre el significado que tiene para él participar en estas olimpiadas, prefirió primero hablar de la calidad de sus compañeros.

“Me integré a un equipo de excelencia. Son estudiosos y están bien preparados. Nuestros estudios universitarios y el concurso nos exigen mucho. Debemos organizar bien el tiempo y combinar todas las actividades. Porque, contrario a lo que muchos puedan pensar, hacemos todo lo que cualquier joven de nuestra edad”.

Asegura que dio lo mejor de sí para salir bien, pero factores adversos no le permitieron un resultado superior: “Esperamos mejorar y a la vez ser una fuente de inspiración para que mis compañeros de aula se sumen a estos eventos que mucho nos aportan para nuestro futuro profesional. Mi sueño es programar por el resto de mi vida”.

Un aparte con el «profe»

“Participar constituyó ya un triunfo, pues estas citas convocan a verdaderos genios de la Informática. Representar a Cuba y a la Universidad ya ha sido un premio para nosotros a pesar de no haber ganado”, asevera Alfredo, profesor desde hace 15 años de la Facultad de Matemática y Computación.

Dijo que los muchachos entrenaron día y noche. Cuando digo esto no exagero, porque hay muchos ejercicios que se pusieron on line en las horas de la madrugada y ellos se levantaron para realizarlos. Discutieron los problemas siempre en equipo, uno de los principios más importantes para asumir el mundial de Varsovia.

“Estuvieron muy animados. No perdieron la fe, a pesar de los contratiempos que enfrentamos para viajar y las desventajas tecnológicas. Hemos luchado porque Cuba no sea ignorada en un evento de esta magnitud. Debemos ganar en conciencia y en sensibilidad sobre el alcance que tienen. El mundial se creó hace 30 años y nosotros solamente hemos asistido en tres ocasiones.

“No existe en las carreras de la Universidad un concurso equivalente —añadió Alfredo—. Ningún estudiante de otra especialidad tiene la posibilidad de participar en una competencia, midiendo sus conocimientos contra estudiantes de centros famosos como Harvard, Standford, Princeton…”, concluye el «Profe».

Recuadro 1:

Olimpiadas en el Caribe

Una treintena de equipos de 17 centros de enseñanza Superior de Cuba, República Dominicana, Jamaica y Costa Rica compitieron la Final Caribeña de este año en La Habana, en el que por vez primera el Caribe participó como región independiente en las eliminatorias.

Según Dovier Antonio Ripoll, director del concurso en la región y profesor de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), el Caribe es una de las cinco regiones de América Latina que participan en el concurso desde el 2011 en que logro este resultado gracias a la cantidad de equipo, instituciones y participantes.

“En el 2009 se desarrolló por vez primera en Cuba y en el área una final de AMC-ICPC en la que participamos por la región de México y Centroamérica. Desde entonces los tres concursos regionales clasificatorios para el mundial se han desarrollado en Cuba, con sede en la UCI.

“Los concursos comienzan en el Caribe por los locales en las universidades, después los nacionales en cada país y por último la final regional clasificatoria para el mundial. En las sedes del evento se concursa el mismo día, a la misma hora y con el mismo conjunto de problemas”.

El Caribe presentará la candidatura de Cuba para organizar una de las finales de ACM-ICPC entre los años 2015 a 2020. “Desde que manifestamos nuestro deseo el año pasado, los organizadores del concurso nos han brindado su apoyo. De lograrse, América Latina organizaría por vez primera un concurso de este tipo.

“Tener una sede en Cuba, pretende incrementar la participación de instituciones del Caribe en estos eventos y proveer prestigio y visibilidad mundial para nuestras universidades. Además, garantiza el intercambio de conocimientos, y sirve de aliento al desarrollo de habilidades de programación, el trabajo en equipo y la resolución de problemas”, agregó.

Recuadro 2:

Olimpiadas en Cuba

El ACM-ICPC ACM surgió en 1970 a partir de un concurso celebrado en la Universidad de Texas A&M, organizado por la sociedad honorífica Upsilon Pi Epsilon, y desde entonces ha tenido un crecimiento acelerado en las cantidades de equipos, instituciones y países participantes.

La conocida empresa IBM es desde 1997 -en que las finales se realizan de manera anual-, la principal patrocinadora de este certamen, en el que prevalece el trabajo en equipo, el análisis de problemas y el desarrollo rápido de software, y cuya final siguen por Internet cada año cinco millones de usuarios.

Hasta el año 2008 la participación cubana fue muy escasa, principalmente por lo costoso que resultaba enviar equipos completos (cuatro personas) a competir en los concursos regionales en Venezuela o México.

El Doctor Luis Ramiro Piñeiro, explicó que teniendo en cuenta esos elementos y los beneficios del evento, la UCI hizo una solicitud a los organizadores del concurso para realizar una eliminatoria regional de dicho evento, la cual fue aprobada.

«Pese a no poder contar con el patrocinio de IBM, por las restricciones que impone el bloqueo de Estados Unidos, hasta la fecha se han realizado tres concursos regionales (años 2009, 2010 y 2011), en los cuales han podido participar cientos de estudiantes y profesores universitarios de diversas naciones».

Equipos cubanos han clasificado para participar en las finales mundiales 2010 (un equipo de la Universidad Central de Las Villas), 2011 (un equipo de la Universidad de La Habana y otro de la Universidad de Ciencias Informáticas) y 2012 (un equipo de la Universidad de La Habana).

 

EVOLUCIÓN DEL PERIODISMO EN LA HISTORIA

EVOLUCIÓN DEL PERIODISMO EN LA HISTORIA

Tema I: Hitos que dejaron huella en el desarrollo de la profesión.

RANDY CABRERA, ANAMARYS CARBALLEA, DALILA CASTRO, HÉCTOR GARCÍA, CLAUDIA RODRÍGUEZ Y JAVIER TAMAYO,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“El periodista ha de saber, desde
la nube hasta el microbio”, José Martí

No existe entre los teóricos una opinión unificada sobre el origen histórico del periodismo. Según acotaciones de diferentes referencias, persisten tres criterios generales que encuadran su inicio:

--Algunos catedráticos lo comprenden como nacido en el mismo momento que el hombre empieza a vivir en comunidad.

--Leclercq y Heinze definen el comienzo en Roma, tomando el Acta Diurna Populi Urbana, creada por Julio César en el año 53 a.C, como uno de los primeros procedimientos para informar al público.

--También, hay quienes afirman que el surgimiento del periodismo está unido a avances y hallazgos técnicos que permitieron multiplicar masivamente el número de ejemplares y otras facilidades para la transmisión de noticias.

Los autores, en general, sitúan el nacimiento del periodismo moderno en los primeros años del siglo XIX, cuando la revolución industrial inglesa descubre la máquina de vapor, y se empiezan a aplicar a las máquinas de imprimir (Ángel Benítez, en http:/www.canalsociAL.net/ger/ficha GER).

De cualquier manera, es cierto que desde hace siglos venía desarrollándose la comunicación entre los hombres, la cual fue avanzando y tomando un lugar importante en las diferentes sociedades.

Es válido resaltar, en ese orden:

--La escritura cuneiforme en tablillas, la utilización de los pairos, los pergaminos, vitelas, entre otros.

--En el año 105  d.n.e. se encuentra en China el descubrimiento del papel de escribir.

--Gutenberg crea la imprenta de tipo móvil de plomo en 1450 y la primera impresión es la Biblia de las 42 líneas. Este hito permitió masificar la cantidad de ejemplares impresos en una menor cantidad de tiempo y fue sustituyendo los manuscritos.

--En 1457 sale el primer periódico impreso, Neuremberg Zeitung, noticiario de Nuremberg.

--Ya para el 1609, aparece el primer periódico con fecha de salida regular: Avisa Relation Order Xeitung, en Alemania, y en 1633 se instala en Cambidge la primera prensa de impresión de América.

--En 1631, Renaudot crea La Gazette en París, de tirada semanal. Voltaire apunta que la gaceta es "el relato de los asuntos públicos".

--Hacia 1702, aparece el primer diario, el Daily Courant, en Inglaterra.

--En 1704 se funda el primer diario en las colonias inglesas, el Boston Newsletter.

--Es en 1785 cuando aparece el Daily Universal Register, que tres años más tarde se convierte en el Times de Londres, aún existe y es el más leído en Inglaterra.

--Con la creación de la taquigrafía moderna, en 1794 se crea el telégrafo óptico, invento que dio origen a las agencias de noticias.

--En 1823 nace el Periódico The New York Mirror: el primero en utilizar la ilustración como complemento del texto.

--En 1825 surge en París la primera tira rotativa ”La presse”.

Agencias de Noticias

El origen de las agencias de información se remonta a la segunda mitad del siglo XIX con la expansión del capitalismo, y surgen como una necesidad social de conocer más los acontecimientos alrededor de todo el mundo, y los medios de comunicación eran incapaces de cubrir tantos sucesos en lugares tan distantes por causas económicas.

Por este motivo, resultaba necesaria la creación de entidades que recopilasen las noticias que ocurrían en su área más cercana.

La agencia Havas, creada en 1835, fue la primera agencia de noticias, antecedente de la actual Agence France-Presse, en Francia. Luego Reuters, en Gran Bretaña; Wolf -fundada por Bernhard Wolff-, en Alemania; Agenzia Stefani, en Italia, y Associated Press, en Estados Unidos.

Al principio se trataba de empresas familiares con pocos empleados y una actividad limitada, las cuales elaboraban la información a partir de noticias traducidas de los periódicos extranjeros. Pronto, debido a la imposibilidad de cubrir toda la información existente, se delimitaron en dos grupos: las que trabajaban a nivel nacional, y las más interesadas en el mercado extranjero.

El desarrollo tecnológico (fax, satélites, teléfonos, fibra óptica, ordenadores, Internet, etc.) ha contribuido a que el volumen de información que circula diariamente adquiera cotas jamás alcanzadas.

Otros avances como la máquina de escribir (1867), invención del teléfono (1876), el fotograbado (1893), el cinematógrafo (1894), tuvieron lugar hasta encontrarse un nuevo y definitivo medio de comunicación: la radio.
La Radio

La aparición de la radio no se produce de forma directa. Su invento, desde un punto de vista tecnológico, no se puede atribuir a una sola persona, sino que es consecuencia de varios aportes a lo largo del tiempo.

Podemos señalar dos antecedentes: el telégrafo, inventado por Morse, y el teléfono, por Antonio Meucci. Ambos iban por cableado. No va a ser hasta mayo de 1897 que Guillermo Marconi descubre la telegrafía sin hilos.

En la Nochebuena de 1906, utilizando el principio heterodino, Reginald Fessenden transmitió desde Brant Rock Station (Massachusetts) la primera radiodifusión de audio de la historia. Así, buques en el mar pudieron oír una radiodifusión que incluía a Fessenden tocando al violín la canción O Holy Night y leyendo un pasaje de la Biblia.

El nuevo medio empieza a ofrecer información regular en EEUU a partir de 1920, y en España cuatro años más tarde. Sus inicios tuvieron un marcado carácter comercial y publicitario.

Las primeras transmisiones para entretenimiento regulares, comenzaron en 1920, en Argentina. El día 27 de agosto, desde la azotea del Teatro Coliseo de Buenos Aires, la Sociedad Radio Argentina transmitió la ópera de Richard Wagner, Parsifal, comenzando así con la programación de la primera emisora de radiodifusión en el mundo.

La primera emisora de carácter regular e informativo es la estación 8MK (hoy día WWJ) de Detroit, Míchigan (Estados Unidos) perteneciente al diario The Detroit News que comenzó a operar el 20 de agosto de 1920 en la frecuencia de 1500 kHz., aunque muchos autores opinan que es la KDKA de Pittsburg que empezó a emitir en noviembre de 1920, porque obtuvo una licencia comercial antes que aquélla.

En 1922, en Inglaterra, la estación de Chelmsford, perteneciente a la Marconi Wireless, emitía dos programas diarios, uno sobre música y otro sobre información. El 4 de noviembre de 1922 se fundó en Londres la British Broadcasting Corporation (BBC) que monopolizó las ondas inglesas.

“Este invento tuvo gran impacto en la sociedad, porque además de incorporar música, información y publicidad, permitía transmitir la noticia en tiempo real, siendo la inmediatez su rasgo fundamental, diferente de la prensa escrita”, señaló Zenaida Costales, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y periodista de la emisora Radio Rebelde por largos años.

Es válido resaltar  que gran parte del auge en la audiencia estaba vinculado al contexto de analfabetismo que existía en esa época. El nuevo medio no imponía barreras de conocimiento y era una vía de entretenimiento para el público.

“Su época dorada se sitúa entre los años 30 y 50. Las emisoras se unen y empiezan a emitir en cadena, reduciendo costes y cubriendo territorios más amplios. La radio llega a imponerse como principal medio de difusión”, asevera Costales.

La Televisión

La televisión surge en el año 1925, y es sin duda el gran medio de comunicación del siglo XX que se abre un nuevo espacio, no ocupado antes ni por la radio, ni la prensa.

Las primeras experiencias tendrán lugar sobre el periodo de entreguerras, época de los años 20 y 30. Comienza en Estados Unidos, pero luego se expande a Europa y Japón, primeros países que implanten la televisión tras la II Guerra Mundial.

Este recorrido de la industrialización en las comunicaciones se asentó sobre tecnologías que se han ido perfeccionando gracias al enlace de tres descubrimientos: la foto-electricidad, los procedimientos de composición de la foto en puntos y la aplicación de las ondas hertzianas para el transporte de estos puntos.

La primera fase experimental de la televisión (1925-1935) es paralela a la radio, sólo que ella experimenta una rápida implantación.

Algunos ejemplos:

En París se emite en 1935 desde la Torre Eiffel la primera emisión.

La BBC en 1936 también comienza el primer servicio regular.

En Estados Unidos la industria televisiva comienza en 1933 y en 1938 la RCA inicia la distribución de televisores.

En 1940 la CBS comienza los primeros experimentos con color.

Será en 1945 cuando se retransmita a través del Atlántico la primera información desde la Confederación de San Francisco. Ya en 1848, en EE.UU. había unos 600 000 receptores y 48 estaciones de televisión.

Por lo tanto, serán los años 50 del pasado siglo, los años de la introducción de la televisión como medio de comunicación de masas dentro de los países industrializados.

Igualmente se desarrollan en este periodo algunos inventos, como el primer ordenador electrónico (1946). Surge en 1947 el primer periódico mundial por el sistema facsímile Fax: “The Philadelphia Inquirer “ y posteriormente el video (1957), hasta dar cabida a la red de redes.

Surgimiento de Internet

Para entender el origen de Internet hay que situarse en un marco histórico particular: la Guerra Fría.

ARPANET, antepasado de Internet (Mattelart, 2001) nació en 1969 y conectaba cuatro centros de computación universitarios que estaban involucrados en investigaciones relacionadas con cuestiones militares del departamento de Defensa de Estados Unidos.

Esta red continuó creciendo y dividiéndose en la medida que se iba enlazando con otras del ámbito universitario o gubernamental, pero en 1990 queda oficialmente disuelta (Moreno Muñoz, 2000), ya que había surgido una más rápida y eficiente, la NSFNET (National Science Foundation Network).

En la segunda mitad de los 80 del pasado siglo, diversas firmas comerciales y otros proveedores de red regionales empiezan a hacerse cargo del grueso del tráfico en la NSFNET, lo que precipita el final de la presencia gubernamental y la emergencia de Internet como un conjunto de redes para uso institucional, académico, y progresivamente comercial (Orihuela-Santos, 2000).

Finalmente, en 1995 aparece Internet Explorer, que desde ese entonces se comercializa con el sistema operativo Windows (de Microsoft), y debido a una agresiva y monopólica estrategia comercial se ha convertido en el navegador más utilizado por parte de los usuarios de todo el mundo (Orihuela-Santos, 2000).

Periodismo Hipermedia

Este marco toma vida con la creación de Internet. “Podríamos decir que la tecnología digital ha hecho evolucionar la escritura –no solo periodística, sino todo tipo de escritura- afectando a las tres fases iniciales del inventio, dispositio, y la elocutio de los discursos” (López García, 2003B: 397-400).

Las características fundamentales del lenguaje ciberperiodístico se destacan como la Hipertextualidad, Multimedialidad e Interactividad.

La primera se basa en la tecnología digital para conectar distintos textos entre sí (Salaverría, Ramón. Redacción periodística en Internet). La segunda es capaz de combinar en un solo mensaje al menos dos de los tres siguientes elementos: texto, imagen y sonido. La última le da la posibilidad al usuario de interaccionar con la información que le presenta el cibermedio.

Al respecto, Roberto Miguel Torres (Granma) explica que este nuevo medio tecnológico permite la difusión de las noticias en mayor proporción, ya que se transmite  a través de Internet.

Además, las páginas web de diferentes instituciones o medios de comunicación, permiten al público profundizar los conocimientos relacionados con las mismas.

El periodismo ciudadano

El periodismo ciudadano es aquel que consiste en que los ciudadanos, y no los tradicionales medios de comunicación, sean quienes recogen, analizan y difunden la información de forma independiente.

El término se comenzó a popularizar gracias a Internet a finales de los años 90 y principios de los 2000, y ha alcanzado un gran ascenso en el mundo entero.

Esta vía permite a cualquier persona publicar, así sea videos, fotos, textos, opiniones, a través de los blogs o de las diferentes redes sociales, como facebook, twitter, entre otras existentes en Internet.

El primer ejemplo de diario impreso hecho exclusivamente por ciudadanos es conocido como The Printed Blog. En la creación de este proyecto no hay ningún profesional. Un editor escoge las entradas más interesantes de ciertos blogs y se imprime de forma gratuita.

Este medio posibilita la rápida difusión de noticias, ya que cualquier persona puede captar el hecho y transmitirlo a través de Internet.

Pero también hay que tener cuidado con su utilización, ya que no todos los ciudadanos están preparados para argumentar o explicar ciertos hechos ocurridos.

¿Desaparecerá el Periodismo de Academia con este nuevo ingenio? Creemos que es imposible que el periodismo de Academia desaparezca. La rápida difusión de noticias no se basa solamente en captar un suceso. El periodista debe estar preparado profesionalmente para enfrentar cualquier situación y al mismo tiempo poder emitir un criterio verídico al respecto.

Es importante recordar que el principal código ético de un periodista es la veracidad. Tanto los medios, como sus comunicadores, representan una fuente segura de información que gana credibilidad ante el público.

Periodismo Revolucionario

En Cuba también evolucionó el periodismo a través de la historia.

Entre 1824 -1829, Félix Varela  publica el periódico El Habanero. Más tarde, en 1868, Carlos Manuel de Céspedes concibe El cubano libre. Pero la gran gama de sabores en el periodismo lo tiene el periódico Patria, fundado por José Martí en 1892. 

En su primer número la nota principal es la reproducción de las "Bases del Partido Revolucionario Cubano", partido fundado con el objetivo de alcanzar la independencia de Cuba y Puerto Rico. Casi un mes después del nacimiento de Patria, se proclama formalmente la constitución del Partido.

También en la página frontal hay un artículo de Martí titulado "Nuestras ideas", donde expresa que Patria nace "para juntar y amar, y para vivir en la pasión de la verdad", a la vez que ofrece sólidos argumentos sobre la imperiosa necesidad de alcanzar la independencia y la libertad mediante la guerra necesaria.

En la página tres de ese primer ejemplar, Martí razona en un artículo titulado "A nuestra prensa" sobre el papel que le corresponde en la batalla por la independencia y la libertad. Y, en tal sentido, escribe: "Nace este periódico, a la hora del peligro, para velar por la libertad, para contribuir a que sus fuerzas sean invencibles por la unión, y para evitar que el enemigo nos vuelva a vencer por nuestro desorden".

Dando un salto en el tiempo, otros hitos de la prensa cubana:

--En 1908 se crea la revista Bohemia, la más antigua en activo del continente.

--La radio revolucionaria tuvo sus primeros asomos a mediados de la década del 40 con la emisora Mil Diez, del Partido Socialista Popular, que en medio de la barahúnda comercial difundió un mensaje diferente al discurso mercantil de la etapa con una particular incidencia en el acontecer político, económico y social del país, como vocero de las clases oprimidas hasta que las ráfagas del macartismo llegadas a la Isla, la borraron del dial.

La otra voz rebelde vendría después, el 24 de febrero de 1958, de la radioemisora clandestina fundada por el Comandante Ernesto Guevara de la Serna, en la Sierra Maestra: Radio Rebelde.

“Si a una actividad de connotaciones sociales, políticas y culturales se le puede atribuir en Cuba momentos de esplendor, no hay dudas de que la radio responde de inmediato ¡presente!”, apunta Zenaida Costales.

Juan Marrero, Ernesto Vera y Roberto Pavón, señalan que el Primero de Enero de 1959 y a partir de entonces, conquistado el poder por las fuerzas revolucionarias, hubo que emprender un proceso de transformaciones que produjo un cambio de propiedad en los medios de comunicación.

En 1965 surgen los periódicos Granma (Órgano Oficial del Partido Comunista Cubano) y Juventud Rebelde (Diario de la Juventud cubana).

Esta etapa fue caracterizada como de “un mejor periodismo, más Revolución". Un mejor periodismo para defender a la nación, amenazada con el exterminio. Un periodismo dignificante, fiel a la verdad y a los intereses del pueblo cubano, sostiene Costales.

BIBLIOGRAFÍA

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