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Isla al Sur

GENERACIÓN DE TESIS DIGITALES

GENERACIÓN DE TESIS DIGITALES

Alumnos y profesores opinan sobre decisión ministerial de entregar en soporte digital y no impresos los trabajos de diplomas, como era habitual.

Texto y foto:
LAURA PRADA ARIAS,
Estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El pasado mes de febrero (2009), el Ministerio de Educación Superior (MES), aprobó que a partir del presente curso escolar, las tesis que elaboran los estudiantes como de conclusión de sus estudios de nivel superior sean entregadas en soporte digital y no impresos como era habitual.

Los trabajos de diploma se entregarán solo en ese formato, mientras, en el postgrado, se acepta un ejemplar impreso de las tesis de maestrías con no más de 80 páginas, y cuatro ejemplares con 120 cuartillas y tres copias digitales en el caso de los doctorados.

La decisión es consecuencia de un estudio realizado para determinar la posibilidad de financiar centralmente la reproducción de las tesis, ante el reclamo de los estudiantes y sus familiares por los gastos personales  en que es necesario incurrir y el desvío de recursos estatales que implica.

Para tener una idea de lo que esto significa, en un escenario de crisis económica y de universalización de la enseñanza como el cubano, es necesario conocer que solo en el curso pasado, el número de tesis elaboradas en las universidades cubanas fue de alrededor de 36 mil, descontando a los estudiantes de las carreras que se gradúan con examen estatal.

Si cada una de esas tesis tiene un promedio de 60 páginas, se está hablando de decenas de toneladas de papel, sin contar tinta, carpetas, equipos de cómputo e impresión, energía y tiempo humano, todo lo cual implica altos costos.

Estos elementos son argumentos que justifican la decisión. Sin embargo, la medida es poco aceptada y no vista de igual manera por alumnos y profesores.

Para los estudiantes universitarios es una ventaja, pues ya no tienen que preocuparse por la impresión final del trabajo y pueden dedicar más tiempo a su escritura y preparación para la defensa. Por otro lado, la familia no se ve obligada ahora a incurrir en gastos adicionales ni participar de actividades que afectan la economía.

Jorge González Arocha, estudiante de quinto año de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana, quien en estos momentos redacta su trabajo de diploma, piensa que desde el punto de vista económico, la decisión es buena, pero crea presión sobre algunos estudiantes, pues antes se entregaban las tesis escritas, algo a lo que la FEU se ha referido en sus congresos.

Otra de las preocupaciones de Jorge se refiere al futuro acceso a estos resultados de investigación. Hoy se pueden consultar  las mejores tesis en las bibliotecas de las facultades, pero con la nueva decisión, será difícil. Tendría que crearse una plataforma tecnológica, para la cual se necesitarían más computadoras y poner medidas de protección, para proteger esos trabajos del plagio, algo que es muy sencillo con las nuevas tecnologías informáticas.

En los profesores la perspectiva es diferente. Mercedes Zenea Montejo, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Agraria de La Habana (UNAH), opina que  la medida es una necesidad económica,  pero su implementación no se ajusta a las condiciones reales de disponibilidad de medios informáticos en todas las universidades. Por otro lado, los profesores, además de revisar las tesis, tienen otras actividades en ese periodo, y usualmente, dedicaban a la revisión las noches y fines de semana.  

“No todos los profesores tienen computadoras para uso personal en los departamentos docentes ni en sus casas”, afirma Mercedes, que para revisar una tesis hay que estar muchas horas concentrado delante de una computadora, mientras que con la impresa puede hacerse en cualquier lugar o momento.

Como norma, un profesor revisa en un curso 20 tesis, bien sea como tutor, oponente o miembro del tribunal. Todas hay que leerlas con profundidad para dar un criterio valorativo de su pertinencia, calidad y contribución a la solución de problemas prácticos, teóricos o metodológicos.

Otra de las cuestiones sobre las que no se ha pensado y preocupan a Zenea, es el tiempo de antelación con que deberían entregarse  las tesis para su defensa y el apoyo institucional que se pudiera dar a los estudiantes para culminar sus estudios.

Ernesto Hernández  Calderín, profesor de la Facultad de Ingeniería Industrial, en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, conoció de la decisión por la prensa y objeta la ausencia de análisis del Ministerio con los claustros universitarios sobre el tema.

“Por el tiempo frente a las computadoras, se agudizarán los problemas oftalmológicos, ello pondrá en primer plano la necesidad de facilitar la atención especializada requerida por los educadores, sobre todo, los de más edad, que por tener generalmente mayor categoría docente participan en un mayor número de actos de culminación de estudios de pre y postgrado.”

Para Hernández Calderín, el tema tiene esencialmente un enfoque asociado a la higiene del trabajo: puestos de computadoras adecuados, iluminación suficiente, muebles ergonómicos, atención a problemas de salud de los profesores y regulación del tiempo de máquina.

Sobre las consecuencias a más largo plazo, reflexionó la profesora Magda Arias Rivera, de la Facultad de Contabilidad y Finanzas de la Universidad de La Habana. A ella le preocupa el futuro del desarrollo científico y la innovación tecnológica en el país y la consolidación de habilidades investigativas en los profesionales desde la etapa de estudiantes.

“Las tesis digitales son hijas de una situación económica compleja y representan una solución que surge a partir del desarrollo informático en Cuba. No dejan de ser una decisión polémica y quizá no lo hubieran sido tanto si fueran el resultado de un proceso de discusión colectivo.

Como todo cambio, genera reacciones encontradas porque desafían paradigmas tecnológicos y culturales establecidos y chocan contra carencias y necesidades individuales y colectivas”, sostiene la Doctora Arias.

Los primeros resultados se verán cuando concluya el curso. Sin duda, entonces deberá propiciarse un espacio de análisis en las universidades, con los estudiantes y profesores sobre la experiencia vivida.  La práctica y la participación como criterio de la verdad permitirán perfeccionar una decisión impuesta por la necesidad.

Ficha Técnica:

Tema: Nueva forma de entrega de las tesis.

Propósito: Mostrar cómo profesores y estudiantes tienen ciertos puntos en común a la hora de plantear el problema que se derivó de la resolución ministerial.

Objetivos colaterales: Que se sepa que no se discutió el problema con los afectados, que se puedan observar los distintos puntos de vista y problemáticas que surgen con esta decisión.

Estrategia de fuentes:
Batista, P. Cambios en la presentación de tesis benefician a universitarios, en: Periódico Granma.  La Habana, 1 de febrero de 2009.
González, Raquel. Los peligros de las pantallas de ordenador, Madrid, en: http://www.dsalud.com/reportajes.htm
Martínez, J. El ejemplo de las tesis, en: Periódico Juventud Rebelde, La Habana, 9 de marzo de 2009.
Oficina Nacional de Estadísticas. Anuario de estadísticas, año 2007.
Oficina Nacional de Estadísticas. Balance preliminar de economía y sociedad de Cuba, año 2008

Entrevistas:
Arias, M. Profesora de la Universidad de La Habana, Facultad de Contabilidad y Finanzas.
González, J. Estudiante de quinto año de Filosofía e Historia.
Hernández, E. Profesor del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, Facultad de Ingeniería Industrial.
Zenea, Mercedes. Profesora de la Universidad Agraria de La Habana, Facultad de Ciencias Económicas.

Soportes a usar: Son juicios de valor, analíticos, disyuntivos y sintéticos, los que aparecen en todo el texto.

Tipo de título: De referencia la tema.
Tipo de entrada: Sumario.
Tipo de cuerpo: De escenas o casos.

GRACIAS POR LA TIZA DE ORO Y EL PREMIO ALMA MATER

GRACIAS POR LA TIZA DE ORO Y EL PREMIO ALMA MATER

Queridos míos, el profesor Roger, que no deja de ser periodista nunca, me envío a modo de nota cablegráfica la noticia del reconocimiento que ustedes me han dado de Tiza de Oro y Premio Alma Mater. No puedo ocultarlo, pues cada uno me conoce: llevo llorando un montón de tiempo, y me pregunto qué hice para recibir ese inmenso regalo que es la gratitud de los alumnos.

Ya les dije, ustedes para mi no son una lista de nombres, no son un conglomerado sin espíritu. Cada uno es un alma, un ser humano con sus cumbres y declives, a quienes estoy dada de por vida, aún cuando ya profesionales dignos, tengan hechos sus propios caminos. Yo me creo realmente lo que nos legó Luz: el magisterio ha de ser un sacerdocio, un evangelio vivo.

Gracias por ese amor. No hay para mi medalla más alta que la que me han dado ayer, Día del Educador. En casa, pende un solo reconocimiento de los que he recibido: el de Tiza de Oro que me otorgó el curso que hoy ya va concluyendo la carrera. Sepan que, cuando regrese, a su lado estará el que ustedes me regalaron hoy.

García Márquez dijo una vez que el periodismo era el mejor oficio del mundo. Yo he sido un ser humano privilegiado: fui por más de 30 años periodista en activo, periodista de fila, periodista sin pausas. Hoy, formo a periodistas y me enorgullezco de esta, la mejor profesión del mundo: forjar hombres y mujeres desde la voluntad del maestro de ser un creador. 

Correo de mis alumnos:

Hay profesores que son invaluables en nuestra formación, y que aunque nos den muchos 3, y lleguemos a pensar que no quieren que pasemos el año, todo es parte de una genial estrategia para crear mejores profesionales, que no se conformen con lo fácil y lo común. Muchas gracias profesora, por su gran ayuda durante todo este semestre. Reciba esta "postal" de nuestra parte, y recuerde que la queremos y la extrañamos.
Alumnos del Grupo 1, Curso académico 2011-2012

Correo del profesor Roger:

Día del Educador

PREMIAN A DESTACA PROFESORA

Otorgan  estudiantes de  Periodismo importantes lauros a Iraida Calzadilla

La Habana, jueves 22 de diciembre (rogerpress).- La profesora Iraida Calzadilla Rodríguez mereció los premios  Profesor Tiza de Oro y Profesor Alma Mater, por el voto unánime de sus alumnos del primer año de Periodismo, en atención a la calidad y ejemplaridad de su magisterio, según trascendió en el acto por el Día del Educador celebrado por los alumnos de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, en su sede de Bohemia, en la tarde de hoy.

La destacada docente, máster y cuasi doctora y abuela, quien ya había recibido en anterior oportunidad el lauro Tiza de Oro, recibe el Alma Mater que se entrega por primera vez por la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

Los diplomas acreditativos fueron entregados al esposo de la profesora, pues ella se encuentra cumpliendo una embarazada misión internacionalista en la casa de su hija Patricia, también profesora, en la hermana Colombia, en espera de la llegada de Ignacio.

Felicitaciones a Tinta Roja, apelativo con el que califican y recuerdan sus alumnos a la docente, y en tal sentido, "¡Vive Dios!" sus estudiantes de primer año hacen fervientes votos porque ese color no quede estampado con tanta vehemencia en su trabajo final de la entrevista.

EN BUSCA DE UN HOMBRE CULTO

EN BUSCA DE UN HOMBRE CULTO

A propósito de hoy 22 de diciembre, Día del Educador cubano.
  
IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

¿Cómo hacer de nuestros jóvenes personas sensibles, creativas, cultas, integralmente preparadas en una sociedad que cada vez más se preocupa por dar a sus ciudadanos herramientas que los lleven a la plenitud de las capacidades intelectuales, en condiciones de iguales posibilidades?

La pregunta no es un simple enunciado ni intención fortuita ante los desafíos que impone a los docentes cada curso escolar, analizando la problemática desde la visión de la escuela, así de grande y amplia en su concepción, así de integradora de todos los niveles educacionales. Así, desde esa perspectiva en la que andamos miles de cubanos hoy día, empeñados en que el aula y la escuela sean útiles y sabrosas como las pensó Martí.

A mi juicio, desde el conocimiento y el ímpetu, desde los saberes establecidos, el compromiso ético y la responsabilidad social, compete a cada maestro, a cada profesor, dar prioridad en las aulas a la pasión que supone en toda persona que colaboramos a formar la comprensión profunda acerca de la identidad nacional, las tradiciones y el patrimonio, como partes indisolublemente ligadas a la educación estética y ética: saber qué somos y de dónde venimos es una fortaleza del ser humano que debe echar sus raíces desde la infancia, y en ese empeño trabajar para que perdure a lo largo de la vida.

Un elemento primerísimo tendrá que ver con los valores, una palabra que, por repetida a diestra y siniestra, sin contextualizaciones ni intenciones, a veces nos parece que pierde sentido cuando debiera erigirse monumentalmente como guía personal. Los valores, de ellos nos habló Martí sin mencionarlos explícitamente siempre, están en cada acto de nuestras vidas. Y no podrá apuntalarse en ellos quienes no los llevan como brújula respetada. 

Para alcanzar estos primigenios empeños que han de ser columnas en la voluntad de cada maestro, en la perseverancia por llevarlos al aula y hacerlos germinar con sabrosura entre los estudiantes, es imprescindible la preparación de ellos mismos, el gusto de ellos mismos, las fortalezas de ellos mismos, pues nada prospera sin el aliento de lo útil y bueno si no está precedido por la sinceridad y honestidad de quien impulsa el proyecto. 

Para que nuestros alumnos crean en nuestro verbo, hemos de vestirnos de sinceridad y pasión. De firme convicción por lo que hacemos. De creer que los sueños son posibles y que las metas no son palabras artificiosas para llenar oralidades sin sentido. Es crear, entonces, espacios y propósitos favorables que propendan a fomentar, promover y exaltar lo mejor de cada individuo.

Para un maestro, cada alumno no es un número abstracto en el listado de asistencia, no es una nota que se registra al término del examen. Cada alumno es un ser humano al que debemos abrazar en toda su espiritualidad, sensibilidad, creatividad y manera de relacionarse, entre los más disímiles comportamientos humanos que los hacen únicos e irrepetibles.

Vayamos a ellos sin campañas. Busquemos su inserción natural y deseada, su voluntad entusiasta para incorporarse a movimientos culturales del aula, de la escuela, de la comunidad. Forjemos en ellos la pasión por el aprendizaje creativo, colaborador, participativo. Que sientan que el espacio del aula trasciende sus paredes y las sillas y pupitres, el olor a la tiza y la voz del maestro los llevan a todas partes como una etapa divina y exclusiva de sus vidas: como un período de crecimiento personal y colectivo que imprimirá su huella para siempre. 

Un hombre culto no es el que más libros leyó ni el que más obras de arte distingue ni el que con más prosopopeya destelle su lenguaje. Forjemos a un hombre culto porque conoce el mundo y lo contextualiza sin artificios, porque ama a sus semejantes, porque asume posturas flexibles ante la vida, porque la bondad lo viste, porque el conocimiento profundo que tiene de la universalidad que vive, lo hace ser sencillo, equilibrado, modesto, sincero. Un hombre culto es un hombre sabio y honrado. Ese es el ser humano que debiera ser cada maestro para, desde el ejemplo, colaborar a que la especie humana sea mejor. 

 

SIETE VIDAS, ¿SOLO LOS GATOS?

SIETE VIDAS, ¿SOLO LOS GATOS?

Rafael Jomarrón ha vencido los pronósticos de vida y sigue en pie, tras superar algunos retos increíbles para su organismo.

Texto y foto:
ENIO ECHEZÁBAL ACOSTA,
Estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Bicho malo nunca muere, y de eso da prueba fehaciente Rafael Jomarrón Pérez, quien con el implante de un marcapasos el pasado 16 de septiembre (2011) en el hospital capitalino Julio Trigo, celebró su cumpleaños número 70.

“Lo del marcapasos es para mí solo otra prueba más”, expresó el hombre, quien sobrevivió también a un accidente de tránsito en diciembre de 1999, un infarto en 2002 y vive con artritis gotosa aguda, hipertensión arterial e insuficiencia renal crónica desde hace casi diez años.

Aunque son varias las ocasiones en las que se debatió entre la vida y la muerte, como cuando se vio afectado por una leptospirosis anictérica en 1997, él asegura que “la fe nunca me abandonó y las ganas de vivir no me dejaron perder la batalla”. 

Teniente Coronel retirado de las Fuerza Armadas Revolucionarias,  Tato, como cariñosamente le llaman sus vecinos, es atendido por el especialista en segundo grado y profesor auxiliar de Medicina Interna José Francisco González Jacomino, y mantiene una estricta dieta recomendada por su doctor: “Es un gran dilema, pero cumplo al pie de la letra con ella por el bien de mi salud”.

El trabajo es parte fundamental del estado físico que mantiene Jomarrón, vinculado a la Cooperativa de Crédito y Servicio  Fortalecida Raúl Nieves. “Muchos médicos no creen que con todos esos padecimientos él sea capaz de pasarse la vida bajo el sol, lo mismo revisando la siembra que guataqueando”, expresó su esposa, Miriam Guillén Turruelle.  

Tato, cuya amplia historia clínica cuenta con valoraciones de especialidades como cardiología, nefrología, reumatología, urología y ortopedia, se confiesa admirador de los deportes y dice que siguió de punta a cabo los pasados Juegos Panamericanos Guadalajara 2011: “Ahora que se acabaron se siente un vacío tremendo, pues fueron unos días muy entretenidos”.        

Ficha técnica:

Tipo de Título: Llamativo.
Tipo de Lead: Especial Sentencioso.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otro dos valores noticia: Progreso e interés humano. Actualidad.
Tipo de fuentes declaradas: Primarias, secundarias, directas.

 

FINALMENTE LLOVIÓ EN LA HABANA

FINALMENTE LLOVIÓ EN LA HABANA

Texto y fotos:
DAVID VÁZQUEZ ABELLA,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Lo voy a contar rápido y simple, sin muchas metáforas o revuelos poéticos. Ayer llovió en La Habana. Finalmente la amenaza se cumplió y por más de una hora vi caer agua en mi casa. Sin pensarlo dos veces agarré la cámara y tomé las primeras fotos. Una gota aquí, otra allí, otra en mi cabeza. “Si se moja la cámara, Rosa me mata”, pensé mientras corría a buscar una toalla para protegerla. Seguí en busca de las gotas, en una hoja, en el piso rojo, en el techo de la casa de al lado, no, esas no, el zoom del lente no llega.

Mi mamá estaba corriendo con las macetas de un lado a otro y ni me preguntó qué hacía con una cámara envuelta en toalla debajo del agua, descalzo y sin pullover. Por un momento temí que resbalara en el suelo mojado, pero no se lo dije, no puedo distraerla, no sabemos cuánto durará el aguacero.

Tal y como estaba salí en busca de otros ángulos y otras gotas, siempre primeros planos, me gustan más y solo así logro que se vea bien la lluvia. Cada gota de agua es una historia. La próxima vez que esté en un aguacero, si ya se mojó, si ya llega tarde a su destino y si recuerda este trabajo fíjese en una partícula de agua, en solo una, cualquiera, y notará que después de caer se mueve o se queda estática en espera de otra gota que la mueva.

En ocasiones las gotas se unen y forman un chorrito o un charco. Ahora imagine lo que sucede con cada una que cae a su alrededor. Eso intenté, por supuesto, no pude ni ver o fotografiar casi nada, son demasiadas, pobre de mí.

Finalmente salió el sol y no lo digo como algo redundante u obvio, eran más de las 7 de la tarde y, sin embargo, el sol se reflejó en cada una de las miles de pequeñas partículas de agua. Ahora solo espero que llueva nuevamente, no para tomar fotos, sino para bañarme sin preocupaciones.

 

TRASLADARÁ SEDE EL TALLER DE CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DE DOCUMENTOS

TRASLADARÁ SEDE EL TALLER DE CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DE DOCUMENTOS

El laboratorio encargado de almacenar y recuperar  escritos de valor histórico, a partir de enero del 2010 radicará en el Colegio San Gerónimo de La Habana.

JENIFFER RODRÍGUEZ MARTINTO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un local más amplio y equipos de última tecnología serán los beneficios recibidos por el Taller de Conservación y Restauración de Documentos a partir de enero del próximo año (2010) cuando traslade su sede al Colegio San Gerónimo de La Habana.

Anixa Quesada, responsable del centro, planteó que estas mejoras serán posibles gracias a un proyecto de la Oficina del Historiador con la Institución Italiana de Ayuda Latinoamericana (IILA), la cual se propone financiar las obra debido a la importante faena del centro de atesorar y rehabilitar libros, mapas, planos y manuscritos poseedores de valor histórico.

Para reforzar las tareas del Taller, en la planta baja del Colegio San Gerónimo de La Habana también se ubicarán laboratorios de conservación de polectemias y cerámicas, así como departamentos de Biología, Química y Arquiometría.

Según la especialista, entre las restauraciones más importantes que el cambio les permitirá realizar, están los libros de Actas Capitulares, en los cuales constan actas de las reuniones del Cabildo de La Habana en el siglo XVI, y todos los temas relacionados con el funcionamiento de la ciudad en la época.

Otra ventaja que propiciará el cambio será la posibilidad de continuar la colaboración del departamento con el Instituto Superior de Arte (ISA), la cual consiste en brindarles un espacio a los miembros de la escuela en la especialidad afín, de realizar prácticas laborales en el taller, lo que contribuye a la formación de obreros mejores calificados.
 
Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de fuente: No documental, tradicional, primaria.
Tipo de noticia: Simple, directa.
Valores noticia: Repercusión. Interés colectivo. Progreso.

TELECOMUNICACIONES DESDE EL PASADO

TELECOMUNICACIONES DESDE EL PASADO

Después de 130 años de telefonía en Cuba, el único museo interactivo del país muestra la historia de este medio.

RACHEL PEREDA PUÑALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El museo de las Telecomunicaciones, ubicado en el capitalino municipio de Centro Habana, es considerado, según la Oficina del Historiador, el único museo que funciona de manera interactiva en el país.

Este centro, fundado en el 2004, ofrece a sus visitantes la posibilidad de conocer el desarrollo tecnológico de Cuba desde finales del siglo XIX hasta el triunfo de la Revolución, y comprobar, también, que todos los equipos aún funcionan.

"Recibimos alrededor de 2 000 visitas al año, en su mayoría dirigidas, pues el museo apenas arribó este 2009 a su quinto aniversario, y el público en muchas ocasiones desconoce su existencia", manifestó Ian Chaviano, director del centro.

La institución tiene como propósito para años venideros, la ampliación de sus salas expositivas y cumplir con el proyecto inicial que abarcaba la primera planta, ocupada en estos momentos por una oficina comercial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA).

Para lograr un mayor acercamiento con la población, el próximo 27 de octubre se realizará en el centro una conferencia dedicada al aniversario 490 de la fundación de la villa de San Cristóbal de La Habana, afirmó, el director del museo.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Quién.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: No documental, directa, permanente, Ian Chaviano,  director del museo.
Primer valor noticia: Interés social.
Tipo de noticia: Ligera.

 

LÁGRIMAS POR LA VICTORIA

LÁGRIMAS POR LA VICTORIA

A la caída en combate de Antonio Maceo, el dolor de su esposa María Cabrales, y de su amigo Máximo Gómez, los mantiene unidos por una bella razón: la independencia de Cuba.

Dr. ANTONIO ÁLVAREZ PITALUGA,
Profesor de la Universidad de La Habana.
Cortesía para Isla al Sur.

16 de diciembre de 1896, campamento mambí de Santa Teresa, Las Villas.- Un hombre llora en la intimidad de la manigua. La emoción le impide hablar, respira con dificultad y no deja de rememorar lo que un oficial del Ejército Libertador le ha narrado minutos atrás.

Una vez más, recapitula. La Habana, campos de San Pedro, tarde grisácea después de una mañana invernal y tal vez lluviosa del 7 de diciembre de ese año; cerca de las tres de la tarde. La lluvia horizontal de disparos entrecruza los proyectiles que defienden, desde bandos opuestos, la independencia añorada y el ocaso de una dominación.

La sorpresa, las dificultades de movimiento en el campo de batalla y el rápido trepidar de los fusiles han convertido un pequeño encuentro entre fuerzas cubanas y españolas en la acción militar más sentida de toda la guerra, aún sin haber esta concluido. Allí, el Lugarteniente del Ejército Libertador de la Revolución del 95, Antonio Maceo Grajales, ha caído en combate tal como vivió: frente al adversario.

El silbido de un proyectil hizo brotar el torrente sanguíneo del hombre de la Protesta de Baraguá, 18 años atrás. Su cuerpo inmóvil fue custodiado por un joven cuya desmesurada imitación al padre le hizo decidir morir junto al Titán de Bronce, el teniente ayudante Francisco Gómez. Los cuerpos inertes fueron rescatados, y después de una noche lóbrega y penosa, la tierra suave y fría del amanecer habanero los acogió en sus entrañas, que en pacto de silencio juró cuidarlos de toda profanación, no sin antes contemplar cómo el brazo izquierdo del Mayor General servía de almohada al hijo del Generalísimo.

Las lágrimas de Máximo Gómez se emparentaron con igual dolor a las de María Cabrales y, en palabras únicas de padre dolido, le dice en una carta: “con la desaparición de ese hombre extraordinario, pierde usted el dulce compañero de su vida, pierdo yo el más ilustre y el más bravo de mis amigos y pierde en fin el Ejército Libertador a la figura más excelsa de la Revolución (...) a esta pena se me une (...) la pena cruelísima también de mi Pancho (...)”.

La emotividad de tales palabras atrae la atención de mis estudiantes en la querida Universidad de La Habana. Uno de ellos, con inquietud por el pasado y avidez de futuro, pregunta: —¿Cómo fue vista la muerte de Antonio Maceo por los combatientes de esa revolución, y qué lega el infausto acontecimiento a los cubanos del siglo XXI? Instantes después, convido a todos a pensar.

En el desarrollo de la Revolución del 68 el aún joven militar Antonio Maceo devino, junto a otros nombres, en una de las figuras más representativas de los sectores populares involucrados en la lucha, que asumieron gradualmente la vanguardia de su dirección.

Con la Protesta de Baraguá, el 15 de marzo de 1878, la radicalidad ideológica de quien devendría el más destacado de los mambises orientales, quedó fijada en tres puntos básicos: búsqueda permanente de la independencia absoluta; emancipación total del esclavo, conducente a nuevas relaciones humanas de amplios beneficios a este y otros grupos marginados; y la fuerte necesidad de abandonar aquella nefasta sociedad racista, cuyas contradicciones habían conducido a su propia eliminación mediante la revolución.

En los años de Tregua Fecunda ya era uno de los pocos hombres del 68 que gozaban del raro privilegio de ser una leyenda en vida; de esos que se añora tener su estima, una anécdota junto a él, conspirar bajo su mirada y hasta poseer un objeto de su pertenencia. Su liderazgo popular se consagró en la nueva contienda al incorporarse el primero de abril del 95, y el arribo fue un llamado de amplia incorporación de viejos y nuevos mambises. Para los hombres del 95, desde diferentes horizontes culturales e intelectuales, Maceo era uno de los símbolos de sus aspiraciones.

A los cubanos del siglo XXI nos legó una importante lección histórica: los grupos antirrevolucionarios -encabezados por la burguesía azucarera- vieron en él un símbolo de los sectores populares en la dirección del proceso que tenían que desplazar de toda dirigencia, incluso antes del 24 de febrero. Ese bloque antiindependentista desplegó una compleja estrategia cultural para metabolizar la radicalidad que Máximo Gómez y Antonio Maceo representaban.

Tal fenómeno es conocido por las Ciencias Sociales como racionalidad instrumental. Se trata de una desconstrucción de la revolución no solo por acciones visibles como una ley, decreto, etc., para prohibir o reprimir, sino de la profunda articulación de los “hilos invisibles” de la cultura artística y material para agenciarse la hegemonía.

La esencia del 95 radicó en el enfrentamiento: racionalidad instrumental contra radicalidad revolucionaria. Maceo fue bastión de la radicalidad. Su desaparición física exacerbó la apropiación burguesa de la revolución, reformulando su figura en la república desde ciertas vertientes de la historiografía, la poesía, la pintura y otras manifestaciones.

No obstante, su inacabable obsesión por la soberanía de Cuba y el ejemplo de su vida continúan siendo guías para la inagotable subversión del antes, durante y el después revolucionarios.

Un aliento de respiración me interrumpe y siento que el Viejo guerrero abandona la soledad del monte, lentamente regresa al campamento, su dolor jamás desaparecerá. Al llegar los subordinados del General en Jefe Máximo Gómez, notan las mejillas del guerrero mojadas de un llanto mezcla el dolor y de decisión por continuar hasta el final. Al igual que las de María Cabrales, los mambises y de los cubanos que abrazaron la independencia, son lágrimas por la victoria que persiguen.