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Isla al Sur

LA DESTREZA DE EDUCAR

LA DESTREZA DE EDUCAR

Eloide Díaz Osoria nunca imaginó que su historia cambiaría cuando llegó a La Habana; él es de esos hombres que el trabajo diario lo ha hecho imprescindible en su labor.

YAINIER SÁNCHEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con solo 17 años se despidió por primera vez de Holguín. Llegó a La Habana y fue a rendir tributo al líder estudiantil Julio Antonio Mella, el mismo día que erigieron su estatua frente a la bicentenaria universidad, el 9 de enero de 1964. Despertaba en él un espíritu de curiosidad por enfrentarse a las nuevas circunstancias. La vida le demostró que las grandes obras requieren de enormes sacrificios. 

Después de tantos años de vinculación al magisterio y de ofrecer su aporte en las distintas ramas desde los diferentes cargos de dirección, sigue contribuyendo con el proceso educacional cubano.

Actualmente trabaja en la dirección de asistencia del Instituto Científico Educacional (ICE). Y desde ese espacio contribuye a que el desarrollo educacional que ha adquirido Cuba se proyecte con la mayor validez posible, hacia los demás países que soliciten su participación en los distintos planes y proyectos por perfeccionar la educación.

Él vive con el orgullo de ser maestro de varias generaciones. Llevó a la práctica la máxima de nuestro Héroe Nacional: “Hombres recogerá quien siembre escuelas”.

-La Campaña de Alfabetización constituyó

un prototipo en la educación cubana,

debido a la inexperiencia de los estrenados

maestros y por las condiciones en que trabajaron.

¿En qué momento y bajo cuáles

circunstancias usted cumplió la tarea?

Participé desde mayo hasta diciembre de 1961. Alfabeticé cinco campesinos en la Sierra de Nipe, gente muy humilde. Durante el día les ayudaba a trabajar en una parcela, preparando el terreno para la siembra y después, durante la noche, les impartía clases.

Cumplí la misión con octavo grado. Cuando Cuba fue Territorio Libre de Analfabetismo ocurrió la conversión de las escuelas primarias superiores a la secundaria básica y me incorporé a la secundaria. Terminada ésta, abrió el Pedagógico en 1964.

-El matricular en el Instituto Superior Pedagógico

Enrique José Varona, ¿considera que lo estimuló

su vocación o la influencia de su familia?

En octubre de 1963 yo estudiaba Contabilidad, porque mi padre en ese entonces tenía negocios de bodegas. Pero con el ciclón Flora la escuela se desintegró y fue cuando salió la convocatoria para integrar el Pedagógico. Como siempre sentí vocación por la Matemática, me incorporé. Este hecho sucedió por una coyuntura social que ocurrió en aquella época, mi familia no influyó para nada.

El Instituto Varona convocó a los estudiantes para entrar en enero de 1964. Llegué el 9 de ese mes, porque soy holguinero del municipio Mayarí, y a los guajiros nos gusta ser puntuales. Fui de los fundadores como estudiante y recibimos las primeras clases en la Universidad de La Habana, hasta que en noviembre trasladaron  el Instituto para las áreas de lo que había sido el cuartel general Columbia. En el primer semestre del segundo año de la carrera fui seleccionado alumno ayudante de Matemática y comencé a impartir clases en el Politécnico Héroes de Yaguajay.

-El surgimiento del Destacamento Pedagógico

Manuel Ascunce Domenech significó un hito

en el desarrollo de la educación pedagógica en Cuba.

¿Cómo lo valora desde el punto de vista profesional?

Los mejores años de mi vida. Desde el punto de vista humano, social y profesional. Por lo que ahí se logró, la dedicación con que trabajamos con los jóvenes, la entrega y disposición a luchar por el bien de la educación en Cuba.

Si al principio existía un Pedagógico, ahora hay uno en cada municipio del país, es una muestra del desarrollo educacional tan amplio que fuimos capaces de alcanzar. Si nos remontamos antes del triunfo de la Revolución, existían solo tres universidades, la de Oriente, Las Villas y la de La Habana. La educación dio saltos cualitativos y cuantitativos espectaculares debido al empeño de nuestros educadores de convertir cada rincón en escuela.

-El Destacamento Internacionalista Ernesto

Che Guevara extendió  la solidaridad en materia

educacional de la Revolución a otras naciones,

y con ella, las primeras experiencias.

¿Cuál fue su participación?

Cuando se creó este destacamento en el año 1977, yo era director de la filial pedagógica que existía en Güira de Melena. En el momento que emergió la convocatoria, por la dirección del Instituto Varona, el rector que estaba en ese momento, Ramón Rodríguez, me designó director de la organización y preparación de los compañeros que irían a formar parte del contingente.

Salí de la filial a dirigir las escuelas en la zona de Güines y San Nicolás de Bari, para preparar a los muchachos que fueron para Angola. Terminada la preparación, que se inició desde fines de octubre hasta los primeros días de febrero, salí con el destacamento como profesor guía, me ubicaron en Luanda al frente del grupo mayor, con 291 educadores. Estuve allí aproximadamente hasta abril o mayo del año 1979.

-Algunos países de nuestra región se pronuncian

por esta fecha libres de analfabetismo.

¿Ha sido necesaria la presencia de

Cuba para construir esas realidades?

Indiscutiblemente la presencia de Cuba en otras naciones es debido al atraso educacional imperante en esas regiones. Los profesionales cubanos constituyen un bloque importante en la elevación del nivel educativo y, en particular, para suprimir las secuelas del neoliberalismo. Contribuimos al perfeccionamiento de los planes para el mejoramiento de la educación en países como Venezuela, Bolivia, y otros del sur y centroamérica, mediante los distintos convenios existentes.

-El Instituto, junto a su claustro, ha formado

varias generaciones, tanto en el aspecto

profesional como humano.

¿Considera que el Pedagógico Varona

es referente relevante en su vida?

El Varona fue y es, aunque laboralmente no estoy vinculado ahora, mi segunda casa. Mis compañeros caminaron de la mano de los hermanos ausentes y durante el tiempo que estuve como becado, puedo decir que no hubo diferencias en el afecto entre mi familia y el Instituto.

-¿Cómo evalúa el desarrollo alcanzado

por la educación en  Cuba?

Ha estado sometida a un proceso de perfeccionamiento continuo, no solo en los métodos, sino en la organización. En cada momento y a cada generación le correspondieron en ese perfeccionamiento tareas diferentes. Puedo afirmar que hoy la educación y los métodos cubanos se van acrecentando  por el camino indicado a través de diferentes transformaciones.

-¿En ese camino de las transformaciones

el surgimiento y desarrollo de los

Profesores Generales Integrales (PGI)

es la estrategia correcta?

Los PGI constituyen un salto en la educación. Cada época tuvo sus vías para resolver de la manera más acertada los problemas relativos a la necesidad de maestros. Categóricamente la puesta en escena de los PGI es la solución ideal, para el déficit que enfrenta la escuela cubana.

El objetivo es que el profesor conozca la vida y los problemas de cada estudiante y llegue a familiarizarse, esto influye decisivamente en el desarrollo del docente y lo puede orientar de la forma más adecuada posible. Para ello fue indispensable la solución adoptada.

-¿Opina usted que el Varona,

por el trabajo realizado y la fuente

inagotable de conocimientos e ideas,

constituye hoy centro rector de la

educación pedagógica en nuestro país?

Sin chovinismo por ser fundador, el papel rector de la actividad educacional en nuestro país la desarrolla el Pedagógico Varona. No podemos dejar de reconocer el mérito extraordinario de otros centros como los de Camagüey, Santiago de Cuba y Villa Clara. Indiscutiblemente el cómo se organizó, la labor realizada en él, su admirable equipo de profesores y los sacrificados cuadros de dirección, permiten que nuestro Pedagógico sea la estrella de la formación educativa que viene desarrollando nuestra nación.

-A usted le correspondió la Vicerrectoría Económica

del Varona en los años más cruciales del Periodo

Especial. ¿Considera que tomó medidas correctas?

Fui vicerrector económico desde mediados de 1993 hasta 1998. El Periodo Especial fue una prueba fuerte para el pueblo en general y para quienes ocupábamos cargos de dirección. La labor que realicé estaba dirigida a dar destino óptimo a los recursos que disponíamos. Todo se controlaba meticulosamente, el uso racional de las finanzas, del transporte. Definitivamente ello repercutió para un mayor beneficio en la labor docente que se ejecutaba.

-¿Se siente orgulloso y responsable de que hoy

Cuba le agradezca a usted el aporte de un

hombre que ha consagrado  su vida a la educación?

Con modestia me consagré a la educación desde que tenía 17 años. Ya tengo 62 “abriles” y sigo trabajando porque física e intelectualmente me siento con posibilidades de continuar aportando. Pienso en el día que no esté vinculado a la  educación dejaré de ser yo mismo; por tanto, sigo en la trinchera hasta que mis capacidades me lo permitan.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo Central: Dar a conocer a través de esta entrevista la trayectoria de Eloide Díaz Osoria, como profesional y como ser humano. Destacar su participación en momentos trascendentales de la educación.

Objetivos colaterales: Conocer cómo se inició en el magisterio. Cómo y dónde desarrolló su labor. A qué se dedica actualmente. Algunas opiniones acerca del proceso educacional cubano.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.
Por su forma: Clásica.
Por su contenido: De personalidad y opinión.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Evocativa o retrospectiva.
Tipo de cuerpo: Clásico (preguntas directas, informativas, abiertas y cerradas)
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas: Entrevistado. No documental.


 

¿¡CHE VENDE?!

¿¡CHE VENDE?!

El comercio de su imagen relega internacionalmente la obra del ilustre revolucionario. Es necesaria la asunción plena de sus ideas.
 
JESÚS ADONIS MARTÍNEZ Y ARIEL MONTENEGRO,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una mirada especial. Cabellos y barba, bendecidos por el viento. La expresión del conjunto se antoja dividida: de un lado, la pujanza y el brillo juvenil del hombre nuevo, del otro, el luto de un hombre consciente de las circunstancias; la sombra proclama la fatalidad del destino humano sobre la tierra, mientras la luz proclama los ideales nacidos de su frente clara. Una estrella lo corona.
 
No es un rostro común, es un rostro-alma. Algo inusual invade la conciencia de todo el que lo observa, no importa el credo ni la geografía. Es una faz universal. Lleva el grito del cambio dibujado en sí y el espíritu mundial de todos los que luchan por una idea justa.
 
Millones de personas alrededor del mundo han quedado impactados frente a esta imagen: la antológica instantánea de Ernesto Guevara, capturada por Korda en el sepelio de las víctimas de la voladura del vapor La Coubre. Pero el símbolo del Che es mucho más que una fotografía.
 
La figura de un hombre animado de ideas revolucionarias y de una gran dimensión humanística, donde se fusionan el inmenso calibre intelectual con la lucha hasta las últimas consecuencias, no podía dejar de convertirse en una referencia para todo aquel que se siente un genuino revolucionario y para todos aquellos que, de cualquier modo, disienten del status quo mundial.
 
El Che como símbolo, atendiendo principalmente al cúmulo de preceptos universales que integran su ideario, posee innumerables puntos de contacto con diversos movimientos y corrientes progresistas en general, que lo asumen como propio en todos los continentes. Esto es positivo, aunque siendo estrictos, con toda la profundidad que conceptualmente amerita el asunto, más bien debería ser solo un emblema del comunismo y de la Revolución Cubana, proyecto socialista al que contribuyó enormemente.
 
Sin embargo, ¿qué sucede cuando se comienza a vaciar el símbolo de todo basamento teórico, de su esencia? ¿Qué pasa cuando no se rebasa lo meramente visual y apenas se alcanza un nivel superficial en la penetración del significado del icono? La figura del Guerrillero, en un mundo donde el marketing y la publicidad constituyen verdaderos dictadores de la conciencia colectiva, se ha convertido en un producto o, a veces, en una simple herramienta para el mercadeo.

Leyenda viva

El periodista Guillermo Cabrera Álvarez, en su libro Camilo Cienfuegos, el hombre de las mil anécdotas, reseña como en una ocasión, en las cercanías de Yaguajay, y ante la congregación de los lugareños por la presencia del guerrillero argentino, Camilo bromeó con este: “Ya sé a lo que me voy a dedicar cuando triunfemos: Te voy a meter en una jaula y recorrer el país cobrando cinco kilos la entrada para verte. ¡Me hago rico!”

Aleida Guevara, hija del Che, en entrevista concedida en Suecia para el sitio web Liberación, contaba: “Nosotros habitábamos en un barrio donde al principio de la Revolución vivían muchos jóvenes becarios llegados de toda Cuba. Como los estudiantes sabían que mi papá vivía ahí, cada vez que pasaban frente a la casa cantaban: ’Cuchillos, cucharas / que viva el Che Guevara’. Y mi padre que algunas veces pudo escucharles comentaba riéndose: ¡Qué barbaridad… qué barbaridad! Pero lo tomaba como una cosa de muchachos, porque era el hombre más alejado del culto de la personalidad que pudo haber. El más ajeno a todo eso. Pero era él, al mismo tiempo, consciente de que, a veces, los revolucionarios aunque no estén de acuerdo con ello, los liderazgos los aceptan si son útiles a su pueblo.”

Sin dudas, una buena parte del mito se remonta, incluso, a la época en que Guevara vivía. Cuando era el jefe militar osado, el dirigente ejemplar y el diplomático sagaz. Cuando era esa gente llana y difícil a la que Guillén evocara.

Una “golosina visual”

A escala planetaria con el advenimiento de las tecnologías de la informatización se privilegia lo visualmente atractivo y se banalizan las cargas significantes, por ser aquello más fácil de consumir. Constituye un fenómeno estandarizado, en el panorama absolutamente globalizado de hoy, el que las personas prefieran la televisión, el cine o INTERNET antes que leer un libro.

Debido a esto, según investigaciones del Centro de Estudios Che Guevara, existe una adopción de la imagen por personas que solo ven en ella un atractivo fatuo e incluso sex appeal. Por supuesto, la toman descontextualizada y, apenas, como un marcador de rebeldía fetichista.

El Che se encuentra despolitizado en muchos países desarrollados, sobre todo en Europa. Se habla de él, pero no se le vincula con el comunista que en realidad fue. Aunque, al menos, en algunos círculos se le ve como un símbolo cultural.
 
Esto también es efecto del uso comercial de su imagen por parte de grandes empresas, las cuales no están a favor de la divulgación de su pensamiento, pues este se opone totalmente a la esencia del sistema capitalista.  

¿De nuevo en motocicleta?

En América Latina, sin embargo, el ejemplo del Guerrillero Heroico se tiene como un estandarte de lucha. Acompaña y atraviesa a todos los movimientos sociales de corte radical, surgidos como oposición al neoliberalismo, aunque en realidad el Che sea más: sea anticapitalista por definición y, por consiguiente, socialista.

Asociado a los movimientos sociales también se comercializa la imagen del Che. En los foros sociales se encuentran muchos oportunistas que aprovechan la circunstancial presencia de gente de izquierda para hacer mucho dinero. Por otro lado, gran número de las organizaciones reunidas utilizan la ocasión para recaudar fondos y que otros afluyentes no encuentran otra alternativa de autofinanciación para su viaje que el comercio de artesanías y otros productos, con frecuencia alegóricos al Che Guevara.

En estos últimos casos sería prudente preguntarse: ¿esas personas están distorsionando el pensamiento del Che? ¿Existen motivos y causas justas que justifiquen la comercialización? ¿Hay lucro o hay subsistencia?

En el sitio web Liberación, Aleida Guevara afirma: “Nosotros estamos en contra de la explotación indiscriminada de la imagen de mi papá. Y no aceptamos que la foto del Che esté en ninguna botella de vino o en ropa interior. Nos parece una falta de respeto todo eso. Pero que haya camisetas de jóvenes o banderas que se usan para el combate cotidiano, no podemos estar molestos por eso. Lo que sí quisiéramos es que siempre los beneficios económicos de todo esto fueran a parar a la gente que realmente lo necesitan. En todo caso, todo depende del contexto en el uso de su imagen.”

Predicar con el ejemplo

Comparativamente con el resto del mundo, la situación en Cuba es bien distinta. En la Isla existe un conocimiento general de la obra de Ernesto Guevara, lo que significa que el símbolo plasmado en un pulóver o la tradicional boina no acusan la misma carencia conceptual que en otro contexto. Por otra parte, la comercialización no llega a extremos degradantes como en otros países, donde se puede encontrar el rostro del Che plasmado en ropa interior. Cuantitativamente el comercio del símbolo es inferior al volumen internacional.

Pero…

-¿Por qué tienes puesto ese pulóver con la cara del Che?

Por ponérmelo, por usar uno más, porque se usa. No lo hago por la imagen ni por la rebeldía que representa. (Raúl, estudiante de Pedagógico)

Por su internacionalismo. Todo el que viene a Cuba intenta llevarse una camiseta suya. (Adán, joven angolano)

Porque es un símbolo de rebeldía. Nosotros defendemos una tendencia musical alternativa, el Che también es un símbolo de cambio. (Ricardo, joven rockero)

-¿Qué opinas acerca de los precios de los artículos con la imagen del Che?

No estoy de acuerdo con la comercialización de la imagen de nadie, mucho menos la del Che. No obstante, si se vende debe ser a un precio módico, o mejor que los regalen en determinados eventos. Se debe tomar en cuenta que muchos de los interesados son solo estudiantes. (Raúl, estudiante de Pedagógico)

Si realmente se quiere promover el ejemplo, ¿por qué no dan estas prendas en los actos político-culturales? Un pulóver del Che está al alcance de todas las manos, pero no de todos los bolsillos. (Arley, estudiante de Matemática en la Universidad de La Habana)

Estos precios están dados porque van dirigidos a los extranjeros. Los turistas compran mucho. A los jóvenes cubanos también les gustan, pero compran el de más baja calidad porque es el más barato. (Tendera de la tienda ubicada en 27 y L, Vedado)

El fenómeno comercial dado alrededor del Che como icono, en el caso cubano, responde al proceso de integración a una economía mundial de mercado, experimentado por el país en las dos últimas décadas. El que la imagen del comandante guerrillero se haya convertido en un éxito de ventas en todo el orbe no es obra de Cuba, sino de las maquinarias publicitarias del capitalismo mundial.

Que un cantante haga una versión de “Hasta siempre, Comandante”, no implica que en ese momento esté asumiendo cabalmente las ideas del héroe: esta es una de las canciones que más piden los turistas, expresó un profesor universitario.

El Che es ya un paradigma identitario de la nacionalidad cubana y parte de la multiculturalidad latinoamericana, pero considero válido un espacio determinado para la comercialización, esto contribuye a la conformación del símbolo, afirma Dasniel Olivera, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Es prácticamente innegable, sin denostar por completo la comercialización, que la carestía de los artículos alusivos a la figura del Che niega la posibilidad de portar la imagen a los sectores más identificados y consecuentes con el legado guevarista: los jóvenes y las personas de menos ingresos en general.

Luchar por el rescate de la obra intelectual y el ejemplo del Che, debe convertirse en una prioridad. Si aspiramos al hombre nuevo, revolucionador de su realidad y constructor de una alternativa justa para el futuro, es necesario horadar en la savia que alimentó la leyenda en un principio.
    
Ficha Técnica:

Tema: Comercialización de la imagen del Che Guevara y sus implicaciones.

Tesis: El comercio de su imagen relega internacionalmente la obra del ilustre revolucionario. Es necesaria la asunción plena de sus ideas.

Tipo de reportaje: Tradicional.
Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: De retrato.
Tipo de cuerpo: Por bloques temáticos.
Tipo de cierre: De instancia a la acción.

Estrategia de fuentes (activas):

Dasniel Olivera, profesor de Comunicación Social de la Universidad de La Habana.

Jóvenes encuestados.

Fuentes pasivas:

Declaraciones de Aleida Guevara para el sitio web Liberación (INTERNET).

Camilo Cienfuegos, el hombre de las mil anécdotas, del periodista Guillermo Cabrera Álvarez.

 

 

 

DE MANO CON LA HISTORIA

DE MANO CON LA HISTORIA

“Yo siempre me he sentido muy identificado con la Universidad. Hace 54 años que estoy aquí, primero como estudiante y  después impartiendo clases. Para mí es una suerte pertenecer a ella”, afirmó el doctor Alejandro García Álvarez.

ALEJANDRO RUIZ CHANG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Foto: PAULA COMPANIONI REYES

Alejandro García Álvarez es graduado del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona desde 1967, y de la Universidad de La Habana en 1969. Se desarrolla como profesor de las disciplinas Historia de Cuba, Metodología de la Investigación Histórica y Patrimonio Histórico-Cultural en la Facultad de Filosofía e Historia. Doctor en Ciencias Históricas desde 1986 y reconocido Profesor de Mérito de la casa de altos estudios en el 2002.

Ha publicado varios libros basados en la historia socio-económica de Cuba y particularmente  la actividad empresarial, entre ellos, La United Fruit. Un caso del dominio imperialista en Cuba, Caminos para el azúcar y La gran burguesía comercial en Cuba.

También ha publicado varias decenas de artículos en revistas y obras colectivas dentro y fuera de Cuba. Recibió la Distinción Por la Cultura Cubana, es miembro del Tribunal Nacional de Grados Científicos y de las asociaciones de Historiadores del Caribe, de Cuba, de la América Latina y el Caribe y de la Unión de Artistas y Escritores de Cuba. Fue integrante del Consejo Científico Superior de la Academia de Ciencias durante quince años.

-¿Cómo comenzó su vida en la

Universidad de La Habana?

Ingresé en la Escuela de Ciencias Comerciales de la Universidad de La Habana en 1953. Entonces no había examen de ingreso, así que una vez que terminé el nivel precedente, pude matricularme. Las clases de esa carrera eran nocturnas y las prácticas los sábados.

-¿Cuáles fueron las asignaturas que

comenzó a impartir como profesor?

La primera vez que impartí una asignatura fue en la escuela de cuadros sindicales del Sindicato de la Medicina. Se trataba de Economía Política. Mi experiencia en el nivel de preuniversitario también comenzó  con Economía Política e Historia Económica de Cuba. En la Universidad me inicié por Metodología de la Investigación Histórica al terminar la carrera de licenciatura en Historia.

-¿Cómo percibe la enseñanza universitaria actual

desde el punto de vista de su especialidad?
 

Creo que se cumplen los objetivos propuestos para la carrera, solo que hubo que hacer ajustes en el plan de estudios y sacrificar una parte de los ejercicios prácticos, sobre todo en tercero, cuarto y quinto años, como por ejemplo, trabajos de diploma.

Tuvimos que adecuarnos a una situación nueva, pues no disponíamos del número suficiente de profesores para enfrentar todos los trabajos y nuestro departamento en sus inicios sí se adecuaba mucho a la demanda de la Facultad, pero algunos de los docentes se han retirado, otros son mayores de edad o cumplen otras labores como profesores consultantes, por lo que se ha reducido el número de quienes poseen mayor experiencia y han aumentado los jóvenes egresados que imparten clases, pero no tienen el mismo aval. Creo que tal situación es producto del relevo generacional no atendido en el momento que debió hacerse y llegó hasta la crisis.

El resto del plan de estudios se mantiene, así que el único cambio importante fue reducir el tiempo y cambiar la forma de terminar el ejercicio final de la carrera, pues ahora es con menos requerimientos, sobre todo, pensando que como ya existen varias maestrías, los estudiantes cuando terminan el grado de licenciatura pueden acceder a ellas y hacer ejercicios de más rigor. 

-Después de tantos años impartiendo

clases en la  Universidad de La Habana,

¿qué siente al haber formado a

un sinnúmero profesionales?

Solo pienso en ello cuando recibo noticias de ellos o me encuentro con alguno de nuestros graduados, especialmente si éstos continúan trabajando de algún modo en el campo de la historia o la cultura. En tales ocasiones, me siento muy gratificado e inclinado a continuar apoyándoles profesionalmente si se presenta la ocasión.

-¿Entregó todo su conocimiento a los estudiantes?

No. Toda persona acumula durante las distintas etapas de su vida y en sus estudios un conocimiento imposible de medir. Aunque se pretenda trasmitirlo en su totalidad a los hijos, no se logra. Si se  propone hacerlo con los estudiantes, el tiempo disponible no alcanza para ello.

-¿Qué aportes ha hecho al

país con sus investigaciones?

Creo que, hasta el momento, las más importantes investigaciones fueron las realizadas mediante colectivos de profesores y estudiantes de Historia. Me refiero particularmente a las que dieron lugar a libros como La United Fruit en Cuba y Caminos para el azúcar. Las mismas fueron experiencias irrepetibles, tanto en el orden investigativo como en el pedagógico.

Ese mismo tipo de trabajo colectivo dio lugar a un texto docente titulado Metodología de la investigación histórica, el cual, a pesar de que ha envejecido, todavía algunos compañeros lo utilizan. También pienso que La gran burguesía comercial en Cuba resultó ser un texto  novedoso en su tiempo y abrió un camino donde otros colegas han profundizado posteriormente.

-Con sus libros, basados principalmente

en la historia socioeconómica de Cuba,

ha contribuidoa la actividad investigativa.

¿Por qué  escogió este campo del saber?

Es la esfera en la que inicialmente creí estar mejor preparado, sobre todo a causa de mis estudios de bachillerato en Comercio, los años cursados en la Escuela de Ciencias Comerciales y mi  experiencia laboral durante diez años. Por otra parte, siempre me he sentido inclinado a realizar lecturas sobre esos temas.

-¿Cuál es la trascendencia que tiene para usted

como cubano y como profesor que la Universidad

de La Habana arribe a sus 280 años?

Yo siempre me he sentido muy identificado con la Universidad, hace ya 54 años que estoy en ella, primero como estudiante y después impartiendo clases, estoy muy vinculado, sobre todo, con su historia, hasta su historia colonial; creo que es una Universidad que tiene un patrimonio cultural e histórico, es la universidad primada del país y realmente me he dedicado a ella, la docencia aquí ha sido parte de mi vida, la mitad prácticamente. Para mí es una suerte pertenecer a ella.

-Es un profesor muy querido por sus compañeros

de trabajo, ¿cómo los calificaría usted a ellos?

Mis compañeros de trabajo son muy fraternales y tolerantes con quienes hace tiempo hemos entrado en la llamada “tercera edad”.  Aprecio mucho en ellos su entrega y sentido de la responsabilidad, no solo entre los profesores, sino también en el personal administrativo y de servicios.  

-Usted fue educador de muchos de los profesores

que imparten clases hoy en su Facultad. ¿Cómo se

siente después de transcurrido tanto tiempo?

El hecho de estar constantemente cerca de ellos y poder apreciar sus éxitos como profesores, es reconfortante. Si, además, uno se atreve a pensar que participó de algún modo en la formación de ciertos compañeros del claustro, lo lógico es que  sienta satisfacción por el desempeño  de sus anteriores años de labor pedagógica.

-¿Qué papel desempeñó como miembro del

Consejo Científico Superior de la Academia de

Ciencias de Cuba durante quince años (1989-2005)?

Participé durante todos esos años en el Consejo Científico Superior de Ciencias Sociales en la Academia de Ciencias de Cuba. Creo que casi desde su fundación. Fue un trabajo interesante, de gran responsabilidad  y a veces muy intenso. Siempre he creído que la plantilla de dicho consejo debía rejuvenecerse, pero si en algún momento la Universidad de La Habana decide proponerme nuevamente a la Academia para formar parte de dicho equipo, no declinaría tal honor.  

-Realiza una importante labor en la

conformación del plan de estudio en el Colegio

Universitario San Jerónimo de La Habana…

Pienso que con la creación del Colegio Universitario San Jerónimo de La Habana, que se encuentra en el lugar físico donde radicó la antigua Universidad y aunque es para una sola carrera, la de Gestión y Preservación de Patrimonio, ha sido un acierto ubicarla en ese lugar para rescatar el patrimonio mismo de la Universidad; aquella es parte de esta, la parte más antigua, y me complace mucho vincularme al proyecto. Me desempeño como coordinador de una disciplina en la que se van a impartir nuevas asignatura, así contribuyo no solo a la universalización, sino al rescate de lo más antiguo de la Universidad. Yo veo a la Universidad como un todo, para mí es un orgullo haber sido parte de ella durante tantos años.

-Ha recibido varios reconocimientos,

entre ellos, la Distinción Por la Cultura Cubana

y el Premio Nacional de la Crítica, ¿qué sintió?

Los premios y distinciones casi nunca se esperan, aunque siempre son bienvenidos y deben agradecerse tales decisiones a quienes han tenido la gentileza de tomarlas. Para mí lo difícil siempre ha estado en el momento de recibirlos, a causa del protagonismo que se debe asumir, aunque sea por unos minutos.

-¿Cuál ha sido su colaboración en otros países?

Compartir conocimientos en otros países es siempre muy útil desde el punto de vista del trabajo que personalmente se realiza. Tanto la posibilidad de entrar en contacto con estudiantes de diversas universidades como con profesores e investigadores de experiencia, y a la vez, confrontar conocimientos específicos de la ciencia que se practica, constituyen fórmulas para el entrenamiento de cualquier profesional. Esta también es una manera de confrontar  el nivel científico-pedagógico externo con respecto a lo que hacemos internamente en nuestra educación superior.

-¿Cómo valora a los futuros profesionales

que egresan de su carrera? ¿Alguna

diferencia con los de décadas  anteriores?

Quizás pueda haber diferencias en el nivel de preparación de los graduados de cada época. Todo depende de lo que el tiempo y las circunstancias permitan hacer para su formación. Los actuales graduados reciben un  menor entrenamiento en  investigación y eso se aprecia en los proyectos o estudios de orientación que deben presentar al final de la carrera. Sin embargo, la existencia de maestrías permite a los graduados la erradicación de este problema a posteriori, solo que a costa de una nueva inversión de tiempo por parte de ellos y también de los profesores. 

-¿Qué piensa de las transformaciones educacionales

que están sucediendo en la  enseñanza universitaria?
 

Anteriormente hubo una diversificación, una ampliación de la Universidad mediante las facultades de Educación a Distancia, que existen todavía. Hoy se realizan otros cambios, recuerdo un verso de Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido), en una oda que hizo al río Yumurí, un río ancho, pero de poca profundidad, y decía en uno de sus versos: “Mientras más tu cauce ensanchas, más cercana está tu muerte”. Ese ensanchamiento de la educación siempre tiene riesgos desde el punto de vista de la profundización, aunque esto no es compartido por muchos, es una realidad, pero pienso que es muy difícil lograr hacer ambas cosas a la vez y como todo lo nuevo tiene su riesgo también.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo Central: Profundizar en la labor profesional del entrevistado a lo largo de su carrera como profesor de la Universidad de La Habana.

Objetivos Colaterales: Conocer sus inicios como educador; Obtener su criterio respecto a las transformaciones realizadas en la Universidad actualmente; Su opinión respecto a los estudiantes que cursan estudios en la institución; Acercarnos a sus tareas recientes dentro del programa universitario; Indagar en sus proyectos y en la labor que realiza en la actualidad.

Tipo de Entrevista:

Por su forma: Clásica, de preguntas y respuestas.
Por su contenido: De personalidad
Por el canal: Encuentro directo

Tipo de Título: Genérico
Tipo de Entrada: Biográfica
Tipo de Cuerpo: De preguntas y respuestas
Tipo de Conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Currículum del entrevistado. Fuente documental.

José Carlos Vázquez, decano de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología. Fuente no documental. 

 

HISTORIA SOBRE RIELES

HISTORIA SOBRE RIELES

El Museo del Ferrocarril exhibe piezas únicas para que los visitantes aprecien la historia cubana desde un inusual punto de vista.

CHELSEA DEL SOL OSORIO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Tres locomotoras de importante valor patrimonial constituyen el mayor tesoro del Museo del Ferrocarril de Cuba, ubicado en Cuatro Caminos, en el municipio Centro Habana. El director de esta institución, Hernán González, con el objetivo de ampliar la cultura del pueblo organiza recorridos por el inmueble con el especialista ferroviario, quien satisface las dudas de los visitantes.

“La Junta” es la locomotora más antigua de Cuba con 166 años y casi todas sus piezas originales. Posee el título, junto con el yate Granma, de Monumento Nacional, y es la mejor conservada en nuestros días.

En 1873 se encontraron hierros esparcidos en distintas direcciones de La Habana y se hizo un trabajo para rescatar el “rompecabezas”, que resultó ser una de las primeras locomotoras importadas de Inglaterra. Esta pieza es la segunda más antigua del museo y tiene la peculiaridad de que, al extinguirse todos los ejemplares de su tipo en el Reino Unido, es única en el mundo.

La tercera locomotora más importante de la institución es la “Insignia”, responsable de que cada 29 de enero se celebre en Cuba el día del Trabajador Ferroviario debido a que en esa misma fecha, pero del año 1975, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz la manejó por primera vez.

Cuba fue el primer país de Iberoamérica y el sexto a nivel mundial en poseer ferrocarriles. Estos partían de la estación Villanueva, ubicada en el siglo XIX donde ahora se alza el Capitolio. El primer tramo del recorrido salía de La Habana con destino a Bejucal.

El Museo del Ferrocarril está  en un proceso de reparación, luego de los azotes del huracán Ike. “Esperamos finalizar las restauraciones el 19 de noviembre (2009), fecha importante para nosotros, porque sale a la venta el libro Trocha 14-35 que recoge gran parte de la historia del ferrocarril”, afirmó Hernán González.

Pie de foto: "La Junta" es la locomotora más antigua de Cuba.
          
Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de noticia: Ligera.
Tipo de fuente: No documental.
Valores noticia: Curiosidad, Proximidad.

PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA NOTICIA

PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA NOTICIA

Tema: Miguel Ángel Vázquez Bermúdez, periodista y profesor de la Universidad de Sevilla, plantea: “El acontecimiento es la materia prima, el sustrato que  permite construir la noticia después de un complejo proceso productivo que culmina con la recepción por parte de la audiencia de la realidad transmitida y reinterpretada desde los medios de comunicación”.       

JENIFFER RODRÍGUEZ MARTINTO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.   

Diariamente ocurren disímiles acontecimientos en los cuales podemos ser sujetos activos o pasivos, pero ellos por sí solos no representan una noticia, porque para poder alcanzar esta categoría deberán poseer trascendencia social, política, económica y, además, ser seleccionados por un periodista.

“Los hechos no tienen existencia, salvo para sus protagonistas directos e indirectos y solo cuando son seleccionados y elaborados por los medios de comunicación de acuerdo con normas y valores socialmente determinados, pasan a formar parte de la realidad social (…). La noticia no es el hecho mismo, sino la percepción que del suceso tuvo el reportero”, señaló en su libro La Nota, la periodista y profesora Iraida Calzadilla.

La subjetividad del periodista a la hora de escoger el suceso es un factor determinante, pues “¿Quiénes escriben? Seres humanos. Por tanto, todo cuanto digan pasará por su interpretación, visión y actitud ante la vida, cultura, ideología, espiritualidad, percepción y talento, por citar apenas unos cuantos atributos.” (Calzadilla, 2005: pp. 21-30).
 
Luego de la selección, el periodista  debe asistir a todas las fuentes confiables relacionadas al suceso y, posteriormente, construir un texto informativo escogiendo lo más importante, y jerarquizando los datos que le permita al receptor conocer lo más brevemente posible todos los detalles del acontecimiento.

Yamilé Castro Ibarra, periodista de la Agencia de Información Nacional, comenta: “El proceso de construcción de la noticia es un trabajo muy complejo, porque por una parte se encuentran los intereses de los medios de comunicación y por otra está la subjetividad del periodista. Para poder redactar una noticia se debe recurrir a la claridad y veracidad. En resumen, construir una noticia es un arte.”

Después de ser escrita es llevada a la sala de redacción, en la cual los decisores del medio de comunicación realizarán un análisis del tema, regido por la intencionalidad, para mantener su línea editorial.

“Cada medio tiene su perfil y siempre prioriza los temas que respondan a sus intereses. Por ejemplo, el periódico Juventud Rebelde brinda mayor atención a los asuntos juveniles”, opina la ex -periodista de este órgano de prensa, Clara Mayo Bru.

Finalmente, la noticia es brindada al público, el cual acogerá el acontecimiento no como hecho en sí puro –nada más lejos que la teoría del espejo reflejando la realidad tal cual-, sino el resultado de la subjetividad del periodista y de los intereses del medio de comunicación que este represente.

Recuadro:

Fragmento de  “Los medios toman partido”


Ámbitos. Nº 15-año 2006 (pp. 257-267)

MIGUEL ÁNGEL VÁZQUEZ BERMÚDEZ

Lo medios construyen una realidad que transmiten a sus audiencias como consecuencia  de una serie de decisiones en cada una de las fases de producción de la actualidad. Se opta por unos escenarios orillando a otros, unas fuentes reciben más atención que otras, unos detalles preponderan sobre otros, un enfoque desplaza a otros posibles, se escoge unas palabras en lugar de otras. En fin, la fabricación de la noticia conlleva una serie de determinaciones subjetivas que moldean el producto informativo desde la visión de los medios de comunicación.

La noticia así construida no es una reproducción literal de la realidad, sino el resultado de la interpretación subjetiva de esta. Los medios de comunicación no son ni marco ni espejo de la realidad. En la recepción y elaboración de la información hay un proceso interpretativo (Van Dijk, 1990). Esta idea del periodista como hermeneuta de la realidad ya está presente en la obra de Ortega y Gasset (1969), al referirse en El espectador a que ésta “no puede ser mirada sino desde el punto de vista que cada cual ocupa, fatalmente, en el universo”. El lenguaje es siempre subjetivo porque proviene de un sujeto que articula un mensaje de acuerdo con su propia concepción del mundo, desde su particular percepción del entorno social o cultural, con la inevitable influencia de determinadas creencias e ideologías.


              ………………………………………………………

El medio confecciona su producto informativo en función de sus propias necesidades y carencias. La organización de la redacción, las rutinas productivas, las fuentes, la ideología del medio y los intereses de éste como empresa repercuten sobre la confección del temario.

La noticia queda condicionada, en primer lugar, por su estructura de funcionamiento, dispuesta en una disposición piramidal fuertemente jerarquizada que repercute en el producto final, añadiendo una mayor subjetividad al ejercicio profesional.

Bibliografía:

Calzadilla Rodríguez, Iraida: La Nota. Editora Pablo de la Torriente, de la Unión de Periodistas de Cuba, La Habana. 2005.
 
Galindo, Carmen; Magdalena Galindo; Armando Torres-Michúa: Manual de redacción e investigación. Editora Pablo de la Torriente, La Habana. pp. 57-58.

Tellería Toca, Evelio: Diccionario periodístico. Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1986.

Vázquez Bermúdez, Miguel Ángel. Los medios toman partido. Revista Ámbitos. Nº 15 .pp. 257-267, 2006.


Periodistas consultados:

Yamilé Castro Ibarra, Agencia de Información Nacional.

Clara Mayo Bru (jubilada), Juventud Rebelde.

 

¡ABORÍGENES EN SAN CRISTÓBAL!

¡ABORÍGENES EN SAN CRISTÓBAL!

Exposición de piezas de los primeros pobladores cubanos, encontradas por especialistas pinareños.

HEIDY HERNANDEZ  PIÑERA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La primera exposición de arqueología aborigen en Pinar del Río fue inaugurada en el Museo Municipal de San Cristóbal por antropólogos vueltabajeros.

La colección exhibe piezas pertenecientes a las comunidades prehispánicas, como lajas, percutores, herramientas de sìlex, lanzaderas y moledores, confeccionadas con piedra tallada y cuchillos de palo.

Los visitantes pueden conocer sobre la existencia de un foso cavado por los nativos, encontrado en la cueva La Jarra, ubicada al oeste del municipio, en el que guardaban alimentos, instrumentos de trabajo y objetos mágico-religiosos.

“De esta manera rescatamos el legado cultural, los rasgos identitarios y la historia de las poblaciones que nos antecedieron”, expresó Felina González Hernández, directora de la institución.

Luis Formigo Espinosa, técnico museólogo del territorio, explicó que la muestra es el resultado de investigaciones realizadas por el grupo espeleológico Sierra del Rosario, con el propósito de conservar el patrimonio aborigen del pueblo vueltabajero

El Museo Municipal de San Cristóbal se fundó en 1983 y entre sus colecciones se destacan exponentes de las artes decorativas y plásticas de la escultora cubana Gilma Madera, así como documentos, armas y piezas numismáticas de personalidades de la localidad que participaron en las guerras de independencia nacional.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead  + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: No documental, tradicional, primaria, directa.
Tipo de noticia: Ligera, blanda, directa.
Valores noticiosos: Actualidad. Originalidad, rareza, novedad. Interés colectivo.


 

VICENTE VÉREZ ARRANCANDO SECRETOS A LA NATURALEZA

VICENTE VÉREZ ARRANCANDO SECRETOS A LA NATURALEZA

Para este investigador, “un cubano responde por su medio, su realidad, que le otorgan un grupo de valores, y es imposible ser un ciudadano cubano y un científico en general, eso no existe como entidades separadas”.

MARIELA MORALES SUÁREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Te contaré una historia que a mí en lo personal me tocó muchísimo. Fue durante la última prueba clínica de la vacuna cubana para combatir la hemophilius influensae. Llegamos a Jimaguayú, un pueblo en las afueras de Camagüey,  donde no se había hecho un buen trabajo de captación por parte de los médicos, al punto de que treinta niños tenían que ser inmunizados y la lista no llegaba a diez. Nos sentamos con los médicos y concluimos en que los acompañaríamos casa por casa para ayudarlos en el trabajo.

“A mí me tocó ir a la casa de unos padres muy humildes que estaban totalmente negados a vacunar a su niño. Estuvimos un rato conversando sobre el asunto, exponiéndoles pormenores del proceso para reducir al mínimo los riesgos a los que estaban sometiendo a los pequeños, y el por qué necesitábamos su ayuda, pues sin ese último ensayo el inmunizante no se iba a poder utilizar.

“Recuerdo que me dijeron: ‘Bueno, vamos a pensarlo’.  No imaginas la satisfacción que sentí cuando al rato llegó la mamá con su niño en brazos y el papá a su lado. Son esos momentos los que te llegan al corazón, pues en Cuba el científico vive realidades que lo hacen privilegiado”, así recuerda el doctor Vicente Vérez Bencomo aquel momento y aún en los ojos se le ve la emoción...

-Usted es un reconocido científico y, 

sin embargo, lo conocen más como

profesor, ¿a qué se debe esto?

Creo que se lo tendrías que preguntar a mis colegas del Laboratorio de Antígenos Sintéticos de la Universidad porque realmente me cuesta trabajo y será más natural lo que ellos digan, pero supongo que son los muchos años tratando de entregar a las personas el conocimiento que poseo, que se logra mediante la experiencia acumulada.

-Cuando se graduó en 1977, en

el Instituto Lomonosov, de Moscú,

¿pensaba dedicarse al estudio

de antígenos sintéticos?

Desde la carrera trabajaba en síntesis de carbohidratos, eso fue lo que siempre me gustó. Cuando regresé a Cuba  llegué con la idea de aplicar ese conocimiento de síntesis de carbohidratos en algo útil a la sociedad vinculada al Laboratorio de Antígenos Sintéticos.

Comencé entonces a formar un pequeño grupo e iniciamos algunos trabajos buscando siempre dónde se podrían aplicar los conocimientos que teníamos para no dejarlos solo en algo académico.

Evidentemente tuvimos suerte,  pues el campo de los antígenos sintéticos se empezó a desarrollar en los años 90. Es decir, nosotros asistimos al nacimiento y al establecimiento de esa novedad científica. Fue ahí donde nos vinculamos a este estudio con las respuestas de reconocimiento al sistema inmune y todos los procesos que tienen que ver con ello.

-¿Cuál fue la concepción de la investigación?

De hecho, nosotros conocemos un antígeno sintético, lo hacemos en el laboratorio con los métodos de la química orgánica, es lo mismo que componer una molécula que está en la bacteria, y de sea manera estamos reproduciendo lo existente en la naturaleza. Ese es el reto de un químico que hace estas cosas, pues es capaz de sintetizar moléculas muy complejas en un laboratorio y reproducirla exactamente como existen en la naturaleza.

Nosotros sintetizamos el antígeno B del grupo sanguíneo humano, y a partir de él hicimos anticuerpos monoclonales, y esos mismos anticuerpos son los que se utilizan en todos los bancos de sangre de Cuba.

También logramos sintetizar el antígeno de la lepra para así ver personas con anticuerpos de la lepra y detectar las personas infectadas. En el caso de esta enfermedad, la persona puede estar siete u ocho años encubando la infección e infestando a otros sin tener ningún síntoma. Gracias al estudio fue desapareciendo la lepra en el país, al punto de que podemos afirmar que ya no es endémica de Cuba esa enfermedad.

Y esa es nuestra concepción de la investigación, pues no solo es hacer algo científicamente importante, sino llegar al lugar donde realmente el científico busca el camino para dar una aplicación social.

-¿Cuántas fases recorrió la vacuna

antes de ser integrada en el plan nacional?

Se prueba en todas las fases de ensayo de la vacuna, pues no estamos hablando de una molécula que se sintetiza en un laboratorio y se acabó; se necesitan hacer un grupo de tentativas para que se convierta en un prototipo. Luego, para que ese prototipo de vacuna avance y se convierta en fiable, hay que tener otro grupo de experiencias, antes de los ensayos clínicos, que es cuando se prueban en las personas.

Hicimos ocho ensayos clínicos; primeros con adultos, luego en  niños mayores de cinco años; y por último, en lactantes de dos meses. Todos ellos atravesaron  por varias pruebas, lo cual es muy peligroso porque estamos hablando de un bebé sano, además de ser lo más preciado que tiene la familia. Es decir, teníamos que estar muy seguros de que lo que le estábamos inyectando a ese niño no le haría daño. Para ello estuvimos más de dos años probándola en ensayos clínicos.       

-¿Qué opinión le merece la colaboración

de los estudiantes de la Facultad de

Química cuando se ofrecieron como

voluntarios para el primer ensayo?

Para nosotros fue una tremenda escuela buscar voluntarios para los ensayos. Los primeros fuimos nosotros, y luego no solo conseguir voluntarios, sino el propio acto de convencer a la gente requiere de un convencimiento propio muy grande, además de una fuerte creencia en el trabajo que se está haciendo.

Pienso que las personas participantes en el proyecto salieron muy satisfechas por los aportes que realizaron. Pienso, también, que hubo un sentimiento de orgullo para con la Universidad de La Habana.

-¿Cómo se siente con el hecho de

que su esposa ha estado a su lado

no solo como apoyo, sino también como

especialista en estos  descubrimientos?

Violeta, mi esposa, indiscutiblemente que trabajar juntos en este proyecto ha sido un apoyo importantísimo, algo que también llega a la familia, porque pagan los hijos que a veces lo entienden, a veces no lo entienden, y aunque lo entiendan nunca están satisfechos con la falta de tiempo para ellos que significa este trabajo por muchas razones.

No obstante, el apoyarnos uno a otro, y estando juntos en la investigación ha sido muy importante. Violeta es un gran apoyo, una persona capaz de entregarse mucho más que yo al proyecto, de entenderlo, capaz de hacer cualquier sacrificio. Entonces esto  me compromete aún más.

-Desde un Premio Nacional de Química,

pasando por el de la Sociedad Económica

de Amigos del País, hasta dos premios del

Museo Tecnológico de San José, California.

¿Cómo valora esos lauros?

De los premios puedo decir que tienen el mérito de reconocer el esfuerzo tan grande que hacen las personas.

El saber que hay en Cuba más de 300 niños vivos por la vacuna que hicimos, es el único premio que nos reconocemos. Ese es el único que cuenta, y me emociono al decirlo porque fueron muchos años de esfuerzos.

Agradezco todos los premios recibidos, pero en lo personal, si lo que buscamos fuera reconocimiento, no hubiésemos creado la vacuna. El esfuerzo no ha sido por los premios y es que todos los premios de la tierra no valen la felicidad que sentimos al saber que se ha salvado una vida.

-¿Es Vicente Vérez un hombre reconocido en su país?

A mi más que hablar si me reconocen o no, me gusta hablar de lo que le reconozco a mi país, pues realmente soy una persona orgullosa de su Patria, y lo reconozco con las dificultades que tenemos, con las desigualdades que tenemos. Por eso cuando digo este país no hablo de uno ideal, sino de este en el que vives tú, en el que vivo yo. Me siento orgulloso de Cuba a pesar de todas esas cosas, porque también se ha hecho mucho bueno.

Soy hijo de obrero y ama de casa y, en primer lugar, no habría podido estudiar en Rusia con otro sistema social en mi país. Estoy totalmente seguro de eso porque estudié la primaria en el capitalismo y si logré seguir avanzando fue gracias a lo que hemos hecho en la Revolución. Los principios por los cuales nos regimos en esta sociedad son los principios de este centro de investigación.

-El gobierno de los Estados Unidos le negó la visa

para ir a recoger uno de los premios y dar una

conferencia; aún así, recibió correos de

disculpas y apoyo de parte de la comunidad

científica de ese país. ¿Cómo se sintió?

Muchos de los científicos norteamericanos son personas muy decentes que no tienen nada que ver con las decisiones que toma su gobierno, y fue reconfortante recibir sus muestras de simpatía.

Por mi parte, pienso que fue un gran error moral del gobierno de Estados Unidos negarme la visa: ¿cómo puede ser calificado de terrorista una persona que obtiene un premio precisamente por salvar vidas? Todo demuestra una gran ignorancia y el grado en que nos subestiman. Lo más importante en cambio fue la repercusión que tuvo en la prensa norteamericana, lo que constituyó una verdadera victoria para nuestro país.

-¿Enfrenta muchas dificultades

en el desempeño de su labor?

Muchísimas, todos los días; y el hecho de que nos dediquemos a este campo lo hace más complicado aún. En épocas del período especial más crudo, este se sintió en el centro como en todas partes, o tal vez como en ningún otro lugar.

-¿Proyectos?

Muchos. Ahora estamos en tres vacunas. Una contra el neumococo y dos contra el cáncer. Son proyectos amplios, algunos más grandes que el de la vacuna de antígeno sintético, y no siempre a partir del antígeno sintético, porque en ocasiones nos sensibilizamos con otros problemas.

En el caso del neumococo, esa vacuna puede resolver el 90% de los caso de esa enfermedad, lo cual es un tremendo reto, pero uno se siente muy bien, porque hay cosas por las que luchar.

-Cuando abandona los laboratorios

y las reuniones, ¿qué lo distrae?

Me dedico al cultivo de orquídeas, soy un apasionado. He logrado hacer un jardín con más de 140 tipos diferentes que me salvó en los momentos más difíciles de la vacuna. Estuve una semana en el Orquidiario de Soroa y descubrí que era lo que necesitaba como hobbie, porque es complicado y difícil. Fue lo que en un momento determinado me dio las fuerzas para terminar y no enfermarme.

-En pocas palabras, ¿qué es

para usted ser científico?

Te podría decir qué es ser científico cubano, porque para mi son dos cosas diferentes ya que hay disparidades entre un ciudadano cubano y un ciudadano de otro país. Un cubano responde por su medio, su realidad, que le otorgan un grupo de valores. Y es imposible ser un ciudadano cubano y un científico en general, eso no existe como entidades separadas. No es como la ropa que te la puedes quitar y cambiar.

Hay científicos en otros países que trabajan investigando ciertos parásitos nocivos para la humanidad, y a su alrededor se mueren miles de personas por esa enfermedad y a ellos lo que le interesa conocer es el parásito, cómo funciona, cuáles son los mecanismos que utiliza y tú le dices, bien vamos a utilizar eso para encontrar una cura para las personas que están muriendo, y te responden: “No, a mí no me interesa, lo que me preocupa es conocer el parásito”.

Un científico cubano no puede ser así porque sería inconsecuente con los principios y valores que tenemos y hemos defendido. Porque eso es ser científico: conocer, buscar, pero no solo por el placer profesional de hacerlo. Uno no puede ser científico si no siente la satisfacción de arrancarle algún secreto a la naturaleza por el bien colectivo.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.


 

“SIEMPRE ME SENTIRÉ PROFESORA DEL VARONA”

“SIEMPRE ME SENTIRÉ PROFESORA DEL VARONA”

La educación constituye uno de los pilares más importantes de la sociedad cubana y hay personas que se entregan cada día a esta hermosa labor. Sylvia Lima es ejemplo.

Texto y foto:
MARÍA DEL CARMEN COMPANIONI MONTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Quien no la conozca puede verla como una persona común, pero Sylvia Lima Montenegro es diferente. No todos los días se tiene la oportunidad de conversar con alguien como ella: tan simpática, con la virtud de recibir a las personas con una sonrisa y dispuesta a emprender charlas amenas, en las que cada recuerdo se vuelve interesante y las palabras fluyen por sí solas.

Cuando tenía solo quince años integró el Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce. A partir de ese momento su interés por el magisterio creció, y cuenta hoy con más de tres décadas de trabajo en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV), centro que en este 2009 cumple su aniversario 45 de fundado.

Esta profesora Titular y Doctora en Ciencias Matemáticas se siente muy comprometida con su trabajo y confiesa que aún le falta mucho por hacer. Conversamos sobre su infancia -cuenta que nació en Santiago de Cuba por error-, sobre cómo llegó el magisterio a su vida y de su primera clase.

Con 12 años ofreció su primera clase a un grupo de la escuela. Recuerda que ese día estuvo muy nerviosa, pues fue el primer encuentro con los estudiantes. Prefiere a los alumnos dedicados, extrovertidos y respetuosos.

Cuando impartía clases e la secundaria tuvo una profesora de Matemáticas que siempre la ayudó mucho. “Se convirtió en un ejemplo para mí”, comenta evocándola. Así se inició su amor hacia esta ciencia y aún cree que el mundo de los números, los cálculos y las variables es fascinante.

-¿Siempre quiso ser profesora?

Realmente durante toda mi infancia lo que sí tenía claro era que me gustaban las ciencias. Tenía facilidades para explicar, pero esa no era mi primera opción a escoger.

Ante la necesidad de la Revolución, la falta de educadores y la explosión demográfica que hubo, un grupo de jóvenes nos sensibilizamos y accedimos al llamado que hizo Fidel en el año 1971 para nuestra incorporación al Primer Contingente del      Destacamento  Manuel Ascunce Domenech.

-¿Se integró de forma voluntaria

o se sintió comprometida?

Lógicamente cuando realizamos alguna acción como esta, siempre conlleva mucho compromiso. A ninguno nos obligaron, por lo que también fue voluntario. Era un momento de compulsión política en el país. La Unión de Jóvenes Comunistas y las demás organizaciones trabajaban con la concepción de que el revolucionario se debe a las necesidades de la patria y no a los intereses propios. Actuábamos de acuerdo al momento histórico que vivíamos.

-¿Qué significación tuvo formar

parte del Contingente?

Teníamos el orgullo de ser atendidos directamente por Fidel, éramos la vanguardia de aquel momento. En esa etapa empezamos a formar un currículum, las aspiraciones en cuanto a la universidad, y así encaminamos nuestra trayectoria. Muchos de sus integrantes actualmente son dirigentes a diferentes niveles; algunos ocupan responsabilidades políticas.

Participó en el IV Encuentro-Taller Internacional sobre la Enseñanza de la Matemática y la Computación donde presentó, junto a otros compañeros, el trabajo Siempre serán necesarios los profesores de Matemática.

Cree que los profesores de Matemática, como los de cualquier otra disciplina, son de gran importancia: “Esta ciencia permite el desarrollo de asignaturas como Física y Química. La formación de profesionales en dicha carrera es imprescindible pues, como todas, tiene sus peculiaridades, y en ocasiones se hace difícil su entendimiento por el grado de abstracción, las leyes que la rigen, la visión espacial y lógica de sus procesos”.

-¿Sobre qué tema realizó su tesis de Doctorado?

Estuve cinco años en la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URRS), acompañando a mi esposo. Allí presenté el currículum y me aprobaron como especialista para desempeñarme en un área científica. Así empecé a laborar en el Instituto Unificado de Investigaciones Nucleares (IUIN), donde trabajé en el campo de de la Matemática Numérica; esta parte se relaciona mucho con los programas computacionales.

La Tesis la basé en la Modelación por computadoras de algunos problemas físicos no lineales, en ella trabajé la aproximación de polinomios y funciones inversas. Los doctorados de esta disciplina siempre son significativos, pues demuestran teoremas, incorporan variables, o determinan algunas propiedades topológicas desconocidas, logrando así importantes aportes a la ciencia.

-¿Cuánta responsabilidad asume el

profesional de la educación en Cuba?

El maestro constituye un eslabón importante en la formación de cualquier sociedad porque su misión es instruir, enseñar en un sentido amplio: en los valores, en lo cognitivo.

En La historia me absolverá, nuestro Comandante expresó que la educación debía ser uno de los pilares de más importancia para el país y eso se ha tratado de hacer desde el triunfo de la Revolución hasta hoy: fortalecer y mejorar nuestra enseñanza.

-Vanguardia Nacional por cuatro años consecutivos,

Distinción por la Educación Cubana,

Medalla Rafael María de Mendive

y otros reconocimientos.

¿Cuánta satisfacción suponen?

A mi juicio, uno nunca se merece lo que le otorgan porque realmente todos trabajamos y cometemos errores. Estos reconocimientos los obtuve en momentos significativos de la vida, en los cuales puse  mucha dedicación a mi labor, desempeñaba responsabilidades importantes en organizaciones políticas y de masas.

Obtener reconocimientos también compromete más con los compañeros, con una misma, crea un status. Todos tienen una imagen tuya y entonces corresponde ser consecuente, responder a esas personas que creen en ti.

-Durante su trayectoria en el Varona se

desempeñó ocho años como secretaria

general del Sindicato en el centro.

¿Cómo es el trabajo sindical?

Es un compromiso muy fuerte, pero siempre me ha gustado estar unida a las organizaciones de masas, casi toda mi trayectoria la he desempeñado así. Son responsabilidades más abiertas, también tengo un carácter extrovertido y puedo desarrollarme como soy, tengo mayores posibilidades de apoyar a los compañeros y colaborar con ideas propias. Uno debe lograr el apoyo de los trabajadores, la tarea en sí es un reto.

-¿Qué valoración le concede a la

cooperación de profesionales cubanos

de la educación en otros países?

Es algo muy positivo. La solidaridad y la ética que logramos como profesionales nos crean una imagen en el mundo entero. Los cubanos llegamos a un lugar y enseguida nos sensibilizamos con los problemas y hacemos nuestro mayor esfuerzo por resolverlos. Cuba constituye un ejemplo de colaboración y entrega.

Eso también nos distingue e, indiscutiblemente, somos reconocidos como personas capaces, humanas, solidarias; estas son virtudes que caracterizan a cualquier cubano.

-¿Qué recuerda de manera especial?

Acabo de regresar de Venezuela y fue una bonita experiencia. Tuve la oportunidad de estar previo a las elecciones y pude observar al pueblo humilde logrando una importante participación en sus decisiones, la forma en que quieren a su Presidente, cómo se les está dando atención a personas sin posibilidades; ver todo eso es muy impresionante.

-Usted ha sido partícipe de gran parte

del proceso por el que ha transitado la

educación cubana. ¿Cómo lo calificaría?

En el sentido macro, es muy positivo, pues de una forma gratuita e incluyendo a toda la sociedad, se ha podido mantener frente a muchas de las dificultades enfrentadas por nuestro país como el período especial, donde no quedó ningún niño sin escuela ni profesor desempleado. Es cierto, tenemos deficiencias, pero también logros. Poseemos un modelo que debemos perfeccionar.

Se debe trabajar aún más en la estimulación al maestro. Existe la opinión de que el papel social, la ética, el prestigio y el lugar en la sociedad que deben tener los profesores, influye en el logro de una enseñanza de más calidad.

-El Varona desempeña un rol esencial en

la formación de profesores en el país.

¿Qué piensa al respecto?

Este centro es referente en la pedagogía cubana, de aquí han salido prestigiosos maestros y aún trabajan en él muchas personas que se tienen en cuenta cuando se habla de educación en Cuba.

Actualmente, Sylvia trabaja en el Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño (IPLAC), dirigiendo el Departamento de Informática y Educación a Distancia. Este centro atiende académicamente la colaboración de postgrado, programas de alfabetización, capacitación, y calidad educativa en países de Sur América.

Pertenece al Comité Académico Nacional de las Maestrías de Amplio Acceso, donde es profesora principal de asignaturas de tecnología educativa y en los postgrados imparte Estadística, vinculada a la investigación.

Declara que en su tiempo libre prefiere ir a la playa, pues es fiel amante del mar. Opta por una buena literatura policíaca y le atraen mucho los programas sobre adelantos científicos. Para ella es imprescindible llevar de una forma equilibrada su familia y el trabajo, no se puede descuidar porque la primera sustenta al segundo

-¿Cuánto le aportó a su vida el Pedagógico?

Trabajé allí desde los 15 años. Al Instituto le debo mi formación desde el punto de vista profesional y humano; en él reencuentro mis compañeros y amistades. Independientemente de que ahora esté en el IPLAC, siempre me sentiré profesora del Varona.
    
Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

Ficha técnica:

Objetivo central: Dar a conocer la labor de Sylvia Lima Montenegro, vinculándola al Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona.

Objetivos colaterales: Conocer su opinión acerca de temas como la educación cubana, la colaboración internacionalista y otros. Saber qué significación tuvo para ella formar parte del 1er. Destacamento Pedagógico Manuel  Ascunce Domenech.

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Vía directa.

Tipo de título: De cita textual.
Tipo de entrada: Biográfica.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas declaradas: 1-Directa; 2-Informativa; 3-De opinión; 4-Informativa; 5-De opinión; 6-Directa; 7-Informativa; 8-De opinión; 9-De opinión; 10-Informativa; 11-De opinión; 12-Informativa.
 
Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas: Directa: Sylvia Lima Montenegro.