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Isla al Sur

CUANDO EL PERIODISMO SE APROPIA DE LAS TÉCNICAS LITERARIAS

CUANDO EL PERIODISMO SE APROPIA DE LAS TÉCNICAS LITERARIAS

CRUZ RAMÓN LUCES SEQUEA,
Profesor de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Monagas.

El más antiguo de los géneros periodísticos, la crónica, entronca con la novela, por una parte, y con la historia, por otra. Es hoy el género por antonomasia del periodismo literario. Adopta la superestructura del relato, a la vez que incorpora la técnica del punto de vista, y al periodista mismo como narrador, en todas sus posibles variantes

Cuando el periodismo se apropia de las técnicas literarias para hablar de la realidad, el resultado es doble. La información se presenta como la expresión de una realidad vivida. Y el lector es invitado a abrir las puertas de su imaginación para recrear con ella un mundo y sus protagonistas.

Pero el periodismo literario no modifica la realidad, sino que se aparta de las convenciones informativas. El periodista deja de ser un intermediario pretendidamente invisible y neutral, para convertirse en el instrumento humano de que el lector mismo se servirá para estar presente en la noticia, para vivirla.

Muchas han sido las críticas que se han realizado a esta corriente. Pero se puede establecer que el periodismo literario es una nueva forma de hacer periodismo que surgió no  como una hija bastarda de la literatura como lo quisieron hacer ver los detractores, como lo plantea  Vivaldi (1986) cuando dice: “En gran medida, sería impreciso hablar de que el periodismo pueda aparecer como el hermano menor de la literatura, porque el periodismo es también literatura. Este nuevo género nacido de las crónicas, reportajes, artículos, entrevistas, semblanzas, etcétera, tiene matices especiales: todo escrito puede estar presentado con calidad y si es posible con belleza, ya que "el periodista escritor o el escritor periodista, presta dignidad literaria a cuanto informe toca con su pluma".

Para la prensa escrita el periodismo literario es  una nueva forma de atrapar al lector ante un mundo donde la rapidez con se maneja y se socializa la información es abrumadora, donde los medios impresos pierden fuerza, se hace necesario desplegar las destrezas de los mejores narradores para cautivar al lector. En tal sentido, dice Tomás Eloy Martínez, “el dato nos asombra, pero no nos conmueve. Si leyéramos, en cambio, la tragedia de una mujer que se ha quedado sola en el mundo después del maremoto y siguiéramos paso a paso la historia de sus pérdidas, sabríamos todo lo que hay que saber sobre ese maremoto y todo lo que hay que saber sobre el azar y sobre las desgracias repentinas”.

No cabe dudas que el periodismo literario está vigente donde los medios de comunicación prestan interés por el contenido de la narraciones que se transmiten convirtiendo así el hecho noticioso en un acto que engancha al lector con la información tratada  por el periodista, llevando en su discurso los mínimos detalles que reflejan la esencia del ser humano protagonista de la noticia que en muchos casos el periodismo tradicional deja de tratar por considerarlo subjetivo y poco llamativo para el consumidor habido de noticias.

Como lo explica  Saad (2008): “La vigencia del Periodismo Literario está exenta de toda duda en tanto que es cada vez más visible el interés de los medios de comunicación escritos por mostrar trabajos con un alto contenido en su narración. La preocupación estética respecto al desarrollo de las historias es cada vez más creciente, y de allí la proliferación de revistas especializadas donde son visibles el esfuerzo y la puesta en escena del ingrediente literario”.

La esencia del  periodismo es informar la realidad del hecho noticioso de una forma clara y veraz asumiendo la profesión con toda responsabilidad. A diferencia de las narraciones netamente periodístico-informativas de actualidad coyuntural, inmediata y fugaz, los relatos periodísticos literarios adquieren una manifiesta permanencia histórica. Empiezan contando un acontecimiento concreto en un tiempo y un espacio, debido a la profundidad de la mirada y de la excepcional descripción lograda por el narrador, trasponen la dimensión particular y se convierten en paradigmas de la condición humana.

En conclusión, la literatura y el periodismo escrito tienen en común el uso de la lengua impresa para comunicar, expresar, transmitir ideas, acontecimientos, relatos. Las fronteras entre ambas se vuelven difusas si se las aprecia desde la mirada de la sensibilidad literaria; y en este sentido se hace necesario analizar sus puntos de encuentro y desencuentro: mientras la literatura emplea la imaginación, la ficción, como elemento básico de su construcción discursiva, el periodismo lo hace con la realidad, la no-ficción de los hechos, a través de un relato polémicamente “objetivo”. Es aquí donde el periodismo literario explica esta relación, éste no ficciona los hechos, sino que los comunica como experiencia, pues los presenta como realidad vivida y no referida.

Fuentes Consultadas:

Alberto Salcedo Ramos, Periodismo Literario: Las dos habitaciones de la casa.

Anuar Saad Saad y Jaime De la Hoz Simanca, El periodismo literario, http://www.saladeprensa.org/art289.htm

http://www.observatoriofucatel.cl/

periodismo-literario-las-dos-habitaciones-de-la-casa/

Martín Vivaldi, Gonzalo (1986). Géneros Periodísticos, Madrid, Paraninfo, segunda edición.

 

LA PALABRA Y LA SOCIALIDAD DE LA LENGUA EN CONSONANCIA CON EL LENGUAJE Y LA PARTICIPACIÓN DEL SER

LA  PALABRA  Y  LA  SOCIALIDAD  DE  LA  LENGUA  EN  CONSONANCIA  CON  EL  LENGUAJE  Y  LA PARTICIPACIÓN  DEL  SER

George Gusdorf, filósofo y epistemólogo francés, plantea que llegar al  mundo es  tomar la palabra, transfigurar la experiencia en un  universo del discurso y  concluye  en que la palabra,  al ser parte del  ser, refleja al ser de quien la pronuncia.

ALDRIN SOLANO Y FERNANDO SIFONTES,
Profesores de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Monagas.

La  diferencia  entre  la  palabra  acertada  y 
la  palabra   casi  acertada  es  la  que  hay 
entre  la  luz  de  un  rayo  y  una  luciérnaga.
MARK  TWAIN


Etimológicamente, la palabra comunicación se refiere a común-acción.  En este sentido, proponemos entender la comunicación como la coordinación de acciones. Así, la comunicación será más que el intercambio de información,  por  lo  tanto,  la  Comunicación es el eje central en la vida del ser humano. Las personas jamás han podido vivir aisladas, necesitan comunicarse, relacionarse unas con otras. Somos seres que necesitamos intercambiar constantemente nuestras ideas, puntos de vistas, alegrías, inquietudes, deseos, preocupaciones. La Comunicación es un proceso dinámico en el que las personas cumplen las funciones de emisores y receptores en forma alterna. Este constante intercambio de ideas es lo que nos permite hacernos entender, y entender a los demás.

Según Warren Weaver, en Matemáticas de la Comunicación, La Comunicación Humana, (pág. 61), plantea: “Un sistema inmenso de señales, movimientos, íconos, signos y símbolos se conjuntan y permiten al ser humano interpretar la realidad, orientar su existencia e interactuar con los demás”.

En el  caso  específico  de  los  seres  humanos, se  comunican entre sí mediante uno de los códigos  más elementales usados  por  éstos  y  no es otro que la palabra,  en  tal  sentido,  las  relaciones  existentes  entre las palabras son,  a  la  vez,  un  espejo y modelo de nuestras  propias relaciones con el universo.

Por  lo  tanto, al llegar al mundo los seres humanos no tienen otra  opción que emitir sonidos en función de hacerse sentir, dejarse oír, y  en general ponerse en contacto con los demás seres que lo rodean, la  palabra es lo que identifica al hombre como ser pensante y de  facultades especiales que  lo diferencian de otros seres vivientes.

Nuestra palabra es la capacidad de nombrar correctamente la realidad de estructuras. A partir de la palabra compartimos lo que somos, nos decimos a nosotros mismos y tendemos un puente con el otro con el que aquel puede acceder a la verdad de nuestro ser, de nuestro pensar, de nuestro sentir.

Según Ivonne Bordelois, “La Palabra Amenazada” (Pág. 4, 2004), “entre  el  uso de la palabra y la  escucha de la palabra media una distancia semejante a la que separa el amor de la prostitución,  piénsese  en  la  ridícula  paradoja  que  encierra  la común  expresión, “dominar una lengua”; las lenguas son ellas mismas dominios  inmensos de tradiciones, vastos léxicos que se nos escapan, reglas  gramaticales subterráneas de las que apenas alcanzamos a atisbar  los mecanismos.”

En  este  sentido,  es  necesario  recordar  a  Martí: “La  lengua  no  es  el caballo  del  pensamiento,  sino su  jinete”. No es una coincidencia  el hecho de que Martí fuera poeta,  ya que son los poetas y los niños los que primero advierten las posibilidades más abiertas y secretas  del  lenguaje y  juegan o se dejan jugar con ellas.

También  podemos decir que las Lenguas no sólo se emplean, no son sólo valores  de  comunicación,  expresión  personal  o  uso  colectivo:  contienen la experiencia  de  los  pueblos  y  nos la transmiten, pero  sólo en la medida en que estamos dispuestos a reconocer su  capacidad de poder hablarnos. La expresión común que decimos a  diario, “usar la lengua”,  reduce la lengua a un instrumento, cuando  en  realidad  la  lengua  es  un  proceso  que nos  trasciende. Como lo  dice Guillermo  Boido: “La  poesía  es  el  intento  de preguntarle  a  las  palabras  qué  somos”, entonces vale afirmar  que si  la  palabra sabe  más de nosotros que nosotros mismos es porque viene de una  tradición de experiencia humana que nos supera en el tiempo y el  espacio.

Siguiendo con el criterio de  Bordelois. “las  palabras que hoy día  pronunciamos son sobrevivientes de catástrofes históricas donde el  latín pereció, pero  éstas  palabras  nos  preceden, nos  presencian y  se prolongarán mucho más allá de nosotros en el  tiempo (...)”.

La palabra la pone el hombre en uso como elemento de comunicación  para dar a entender su mundo interior y construir con sus congéneres  el mundo exterior en una relación de contexto y de comprensión  social de la realidad compartida. Para Bacon, según Graciela  Reyes en “La Pragmática Lingüística” (Pág. 13, 1994): “Los  hombres  conversan por medio del lenguaje, pero las palabras se forman a  voluntad de las mayorías”, ya que las relaciones de entendimiento se  dan por una convencionalidad del lenguaje donde las palabras forman  vínculos de igualdad de convivencia entre los seres. 

Citando al  Diccionario de Lingüística Moderna: “Hoy, sin embargo, la palabra sigue siendo una unidad  básica de la lingüística; la unidad  limite (o  al  menos,  zona  de  transición)  entre  sintaxis  y  morfología con entidad suficiente para construir sobre su estructura  una  teoría”, e imprescindible  para llevar a cabo  un compás  armónico  por  medio  de la formación sintáctica, que es lo que permite hacer  la historia, la  autobiografía entre otras teorías indispensables para la subsistencia  en grupo  como fortaleza social.

En los  encuentros sociales  del hombre se encuentran fenómenos  trascendentales como es la transfiguración, en líneas anteriores  expresamos que el hombre modifica o transforma al mundo exterior.  Tal planteamiento resulta muy humilde y sencillo para lo  indescriptible que suele ser una metáfora tan significativa y tan relevante como es la  de hacer mundo con las palabras. Aunado a  esta visión, tenemos que  reconocer que los grupos humanos al hacer uso de la palabra  también usan la lengua y el lenguaje por el cual construyen y  pronuncian un discurso cargado de subjetividad y relevancia,  pertinente en el compartir de los encuentros y,  por ende, el hombre  requiere de patrones específicos de la comunidad y  darle, de  este  modo,  sentido de pertenencia a sus condiciones de ser humano.

La  lengua es un sistema de signos que el hombre por naturaleza  adquiere y desarrolla, haciendo uso de un sistema  orgánico (aparato fonador), que le permite articular  sonidos, valga la construcción del  sistema para conocerse, comprenderse y  comprender a los demás. 

Para Ferdinand Saussre, “Curso de Lingüística General” (Pág. 50. 1945): “No se  puede, pues, reducir la lengua al sonido, ni superar el  sonido de la articulación bucal”,  porque sin ella no fluirían las  palabras como prendas del poder mágico con que se enseña y con  que se persuade.  Para Saussre (Pág. 58): “La lengua es la parte  social del lenguaje exterior al  individuo, que por sí solo no puede ni  crearla ni modificarla; no  existe más que en virtud en  na especie de control establecido entre los miembros  e  la  comunidad”. 

En  este  sentido, el  hombre  hace  gala  de  sus conocimientos para  estar en consonancia existencial. La lengua encierra un mundo de  saberes, que para Saussre, citándolo nuevamente, es un  sistema de  signos que expresan ideas,  y por eso comparables a la  escritura, al  alfabeto de los sordomudos, a  los ritos simbólicos, a  las formas de  cortesía, a las señales militares, etc. Sólo que es el más importante  de todos esos sistemas”. Un sistema que está en el primer orden  dentro de la grandeza de las facultades. Tomemos en cuenta cuando  Saussre se refiere a que la lengua tiene como funcionamiento las  ideas y  los  sonidos. 

Saussre se refiere a que: “La lengua es también comparable a una  hoja de papel: el pensamiento es el anverso y el sonido es el reverso:  no se puede cortar uno sin cortar el otro; así como tampoco, la  lengua  se podría aislar del sonido y del pensamiento: porque con este es que  se identifican las ideas que se  constituyen a través de  las palabras.

En  otro  sentido,  por medio de la lengua el hombre se hace un  ser  de mundo  y  de  participación colectiva; por  consiguiente, podemos  hablar o  referirnos al lenguaje.  El lenguaje como elemento para la  expresión, para la libertad,  del  habla  y  de  los  fundamentos sociales   es  la  comunicación  humana,  tomando  en  cuanta  a  Graciela  Reyes (Pág. 18.  1994):  “El  significado  que  se  produce  al  usar  el  lenguaje  es  mucho  más  que  el  contenido  de las  proposiciones  enunciadas. Abordando este planteamiento se puede incluir, también,  que el lenguaje es mucho más que los gestos, los sonios de voces,  articulaciones de voces; el lenguaje es un enramado de  complejidades del habla del ser humano.

Según  el  autor  George Gusdorf, “la  palabra  al  ser  parte  del  ser, refleja al ser de quien  la pronuncia”, analizando este planteamiento  y  reforzando lo expuesto por los autores antes citados, la palabra es el  reflejo de quien la pronuncia, es decir, como seres humanos que establecemos unos códigos lingüísticos, para desarrollar el acto de la  comunicación, nos encontramos que la palabra le da vista al  discurso,  es decir, le da realce a lo planteado, como sujeto social estamos en  capacidad  de  desarrollar la  palabra con elegancia y  distinción. En  otro orden de ideas, dar nuestra palabra simboliza comunicar, es expresar. Dar nuestra palabra es darnos en una dimensión de nuestro ser.

Desde  el  punto de  vista  periodístico,  nos  encontramos en medio  de la comunicación radial, donde la palabra es un  don y un poder  de  convencimiento,  ya  que es por éste medio por donde nuestros  radioescuchas se  enteran de los acontecimientos,  y por supuesto,  somos nosotros los que pronunciamos la palabra para un colectivo y tenemos el deber de brillar en el discurso, porque nuestra palabra  será trasmitida en vivo y  será escuchada por toda  una  masa.

Una palabra clave es comprenderla en su plena expresión. Nos ayudará a entender el proceso de la comunicación. Cuando las personas interactúan, cada una se coloca en el lugar de la otra. Ambas tratan de percibir el mundo de la misma forma. La interacción implica asumir recíprocamente un rol y emplear una mutua empatía. Es decir, la proyección de cada quién, en el estado interior o en la personalidad de los demás. La Comunicación es el eje central en la vida del ser humano. Las personas jamás han podido vivir aisladas, necesitan comunicarse, relacionarse unas con otras. Somos seres que necesitamos intercambiar constantemente nuestras ideas, puntos de vistas, alegrías, inquietudes, deseos, preocupaciones.

BIBLIOGRÁFIA:

Alcaraz, Enrique; (2004).  Diccionario de  Lingüística  Moderna. Barcelona. Editorial Ariel S.A.  Segunda  edición.

Bordelois, Ivonne: (2004).  La Palabra Amenazada. Caracas. Editorial Monte Ávila Editores Latinoamericana S.A.

http://www.google.com.ve/

http://www.monagrafías.com/

Reyes,  Graciela: (1994). La  Pragmática Lingüística. Barcelona: Editorial Montesinos Editor. Segunda edición.

Saussure, Ferdinand: (1945). Curso  de  Lingüística  General.  Buenos Aires: Editorial Losada S.A.

Weaver Warren,  Matemáticas  de la Comunicación", La Comunicación Humana.


 

DEL LENGUAJE

DEL LENGUAJE

MILADIS RIVAS,
Profesora de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Monagas.

La finalidad esencial de este trabajo es aproximarnos a una explicación sobre los fenómenos del lenguaje, sus orígenes e importancia, sin dejar de mencionar su función social, vinculación con el papel que juegan los medios de información y comunicación en la actualidad, el cual a sido objeto de estudio por parte de psicólogos dada la estrecha relación entre los fenómenos lingüísticos y los psicológicos.

Origen del lenguaje

El origen del lenguaje es  uno de los enigmas que difícilmente resolveremos en un futuro cercano. Como pasa con la mayoría de los “orígenes de las cosas”, hay muchas teorías, pero ninguna comprobada.

La primera división en las hipótesis, está marcada por la creencia en teorías divinas o evolucionistas. La hipótesis divina del origen del lenguaje nos dice que Dios le otorgó al hombre la capacidad de dar nombre a todos los seres de este mundo (libro del Génesis).

En cuanto a las evolucionistas, todas las hipótesis, pese a sutiles diferencias, concuerdan en que el habla apareció por la necesidad de comunicarse. Los impulsores de estas teorías dicen que es muy posible que el lenguaje haya aparecido en la era de Neandertal, y que con el Homo sapiens se haya desarrollado más vertiginosamente. Las diferencias entre los evolucionistas:

-La teoría onomatopéyica afirma que el hombre comenzó a hablar imitando los sonidos de su alrededor, como los que producían los animales o los distintos elementos que estaban a su alcance.

-Para los filósofos griegos, el origen residía en que las palabras o sonidos asignados, eran similares a lo que se quería representar, y entonces era algo “natural”.

-La teoría de la repetición sugiere que el habla pudo haber estado en un principio estrechamente vinculada al esfuerzo físico. Es al día de hoy que cualquier actividad corporal que implica el uso de mucha energía nos hace emitir sonidos involuntariamente. Entonces, cuando se requería repetir tal esfuerzo físico, se cree que se comunicaban imitando el sonido que espontáneamente salía al hacerlo.

Asimismo, existe el pensamiento de que hubo primero una única lengua y que todas las demás son sus derivados. Esta teoría la propuso el filósofo alemán Gottfried Wilhelm Leibniz en el siglo XVIII, y se conoce como “monogénesis”. Mientras tanto, “poligénesis” es el nombre que recibe la teoría contraria a la de Leibniz. Tampoco hay respuesta aún a esta pregunta.

Definición de lenguaje

Según algunos autores, definir "Lenguaje" no es tarea sencilla. El lenguaje es un sistema de signos que cumple una función cognoscitiva y de comunicación entre los seres humanos y el resto de los seres. Surgió en algún momento de la era antropozoica y ha evolucionado con el transcurrir del tiempo. Sin él es impensable cualquier actividad humana, aún la del pensar.

Diccionario español:

1-"Facultad de expresarse".

2-"Conjunto sistemático de signos que permiten la comunicación".

Podríamos llenar miles de páginas exponiendo sobre la historia del Lenguaje, desde las épocas del hombre primitivo e incipientemente social, hasta nuestros tiempos. Lo único que podemos alegar como juicio, o como un imperativo que rige universalmente para todos, es que el Lenguaje acompaña y ha acompañado al hombre durante toda su evolución histórica y antropológica. Gracias a él, el hombre conoce, función esencialmente vital para su desarrollo y especialización y es un elemento clave para la vida intelectual y cultural, pues cualquier tipo de conocimiento se encuentra coexistiendo en él.

Mediante esta afirmación, cabe preguntarse: ¿si el hombre conoce a través de él, qué es lo que tiene el Lenguaje que le permite esto? Esta pregunta ha estado en los estudios de los autores dedicados puramente a lo lingüístico. Cuando hablamos de lo lingüístico nos referimos a la ciencia que se encarga del estudio del Lenguaje.

Aquí solamente haremos referencia a algunos autores del Siglo XX, todos ellos discutiendo y tratando de resolver qué es el Lenguaje.

Noam Chomsky, es un conjunto finito o infinito de oraciones, cada una de las cuales posee una extensión finita y construida a partir de un conjunto finito de elementos (Noam Chomsky, 1957.

Ferdinanaud Saussure: El lenguaje es una capacidad o facultad extremadamente desarrollada en el ser humano; un sistema de comunicación más especializado que los de otras especies animales, a la vez fisiológico y psíquico, que pertenece tanto al dominio individual como al social y que nos capacita para abstraer, conceptualizar y comunicar. El lenguaje se compone de lengua y habla.

Martin Heidegger, considera que el lenguaje propiamente dicho es sólo privativo del hombre. Es famosa su tesis según la cual el lenguaje es la casa del ser (Haus des Seins) y la morada de la esencia del hombre

Sapir define el término como «un método exclusivamente humano, y no instintivo, de comunicar ideas, emociones y deseos por medio de un sistema de símbolos producidos de manera deliberada. Estos símbolos son ante todo auditivos, y son producidos por los llamados “órganos del habla”». La aparición del vocablo «método» denota que el lenguaje es un medio, un instrumento para alcanzar fines, la importancia del mismo alcanza su cumbre cuando de interacciones entre iguales hablamos, cuando nos aproximamos a otra persona para interactuar, siempre utilizamos el lenguaje, no siempre con la misma manifestación del mismo (puede ser corporal, hablado, escrito,...), pero en esencia haciendo uso de el función social del leguaje la primera y la más importante la comunicación de las ideas.

Tipos de lenguajes

Existe una variedad que pueden ser muy diferentes: el escrito, el hablado y el visual.

El hablado: Utiliza la capacidad de articular sonidos.

El escrito: Se sustituye por la ortografía, este se alcanza cuando el sujeto expresa sus pensamientos de manera consecuente y ordinaria.

El visual: Está constituido por imágenes y pueden estar constituidas, en su nivel más elemental, por color, forma y movimiento.

Importancia del lenguaje y su función social

Si el lenguaje es la materia del pensamiento, también es el elemento propio de la comunicación social. Una sociedad sin lenguaje no existe como tampoco puede existir sin comunicación. Todo lo que se produce en relación con el lenguaje sucede para ser comunicado en el intercambio social. La clásica pregunta: «¿Cuál es la primera función del lenguaje: producir un pensamiento o comunicarlo?»

El lenguaje es todo eso a la vez y no puede tener una de las dos funciones sin tener la otra también. Todos los testimonios que la arqueología nos brinda acerca de la praxis lingüística se enmarcan en unos sistemas sociales y participan, por consiguiente, de una comunicación. «El hombre habla» y «el hombre es un animal social» son dos proposiciones tautológicas en sí y sinónimas. Insistir, por lo tanto, sobre el carácter social del lenguaje no significa que se otorgue una mayor importancia a su función de comunicación. Por el contrario, tras haber sido utilizado en contra de las concepciones espiritualistas del lenguaje, si la teoría de la comunicación tomara una postura dominante en el acercamiento al lenguaje, correría el riesgo de ocultar cualquier problemática relacionada con la formación y la producción del sujeto hablante y de la significación comunicada que, para esta teoría de la comunicación, son unas constantes no analizables.

Cómo se vincula el lenguaje al papel de los medios

de información y comunicación en la actualidad

“El padre Pedro Freites expresó que no ha recibido una respuesta concreta de la Mesa de la Unidad sobre su candidatura para la Asamblea Nacional. Recordó que "el tiempo de Dios es perfecto y ellos tomarán la decisión cuando sea conveniente, ese día decidiré cuál será mi destino", enfatizó.

"Yo invito a la sociedad a un cambio profundo, a un encender de las conciencias, porque en Venezuela tenemos 11 años de calvario y necesitamos luchar por nuestra democracia y nuestros derechos". La Prensa. Locales, 04/04/2010. María Teresa Chourio.

Como periodista tenemos que escribir noticias que tengan significados para la sociedad que vivimos, que construyan, no que destruyan, donde se fortalezcan los valores y exista un lenguaje sin agresión y descalificación y en donde las personas estén debidamente informadas.

Podemos observar cómo este cura utiliza un lenguaje detractor e insultante con una intención sesgada para descalificar la imagen del presidente. Valiéndose de su embestidura de sacerdote utiliza este medio de comunicación escrito para expresar lo que piensa, transmitiendo un mensaje de instigación al odio.

Como conclusión, después de haber analizado las fuentes que tratan el estudio del lenguaje y la relación con los medios de comunicación y el papel que juegan como manifestación del pensamiento, el cual influye en nuestra concepción e interpretación del mundo objetivo, permitiendo que se pueda analizar y vincular todos estos aspectos a los medios de comunicación y las matrices de opinión que se generan, determinando estos la evolución de la sociedad.

Son los medios soportes donde se debe dar un lenguaje claro, preciso y sencillo, entendible por la audiencia, ya que el periodismo es algo que crece y evoluciona con el transitar de los tiempos.

Bibliografía:

http://lengua.laguia2000.com/general/el-lenguaje-concepto-y-definicion

http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Mazzucchelli/Metafora.htm

http://html.rincondelvago.com/lenguaje-y-pensamiento.html

http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n19/19_vhernandez.html

http://knol.google.com/k/fernando-antonio-ruano-faxas/

la-ling%C3%BC%C3%ADstica-panorama-general-de-la/19j6x763f3uf8/56#

http://www.monografias.com/trabajos35/

concepto-de-lenguaje/concepto-de-lenguaje.shtml

http://ofdp_rd.tripod.com/conferencia/bartolog.html

 

 

LA EMOCIÓN DEL PERIODISMO

LA EMOCIÓN DEL PERIODISMO

FERNANDO CASTILLO Y RAFAEL RINCÓN,
Profesores de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Monagas.

Ryzard  Kapuscinski, uno de los más brillantes periodistas del siglo XX, sostiene que hay una falsa interpretación de la tradición anglosajona de la objetividad, y que esta teoría produce textos fríos, muertos, que no convencen a nadie. El polaco es partidario de servir con pasión de manera que el periodista transmita que está verdaderamente metido en el asunto del cual escribe. Para él, la emoción da fuerza al  texto.

Kapuscinski  plantea aquí tres aspectos que consideramos de suma importancia para la discusión:

1.-La critica a la “objetividad”.

2.-La critica a quienes desde esa  “la objetividad” producen “textos fríos, muertos que no convencen a nadie”.

3.-La pasión como base del periodismo comprometido.

En lo que respecta al primer punto, definitivamente debemos entender que los seres humanos al hacer nuestra representación del mundo tenemos limitantes neurológicas, sociales e individuales  que funcionan como filtros a la hora de interpretar hechos, si como ha demostrado la física cuántica el objeto observado es modificado por el simple hecho de la observación que hace el observador. No podemos hablar entonces de datos objetivos, limpios, libres de toda visión humana. Un comunicador social, por ejemplo, no ve el mundo ni elabora una comunicación, información o noticia, al margen de sus intereses, creencias o postura política.

De allí que el periodista al tratar de operar desde la “objetividad malentendida” trata y cree disociarse actuando desde una especie de fría neutralidad, con la que muy difícilmente pueda generar convencimiento.

En su corto pero profundo libro “Los cinco sentidos del periodista”, Kapuscinski nos dice: “El periodismo, en mi opinión, se encuentra  entre las profesiones mas gregarias que existen, porque sin los otros no podemos hacer nada” (…) “la condición fundamental de este oficio es el entendimiento con el otro”.

Así va profundizando, reivindicando la necesidad de establecer la amistad, de generar empatía, la sensibilidad junto a la humildad y la búsqueda  constante del conocimiento.                                            

Tomas Eloy Martínez nos ayuda a visualizar más este aspecto cuando nos dice: “El periodismo no es una camisa que uno se pone encima a la hora de ir al trabajo, es algo que duerme con nosotros, que respira y ama con nuestras mismas vísceras y nuestros mismos sentimientos”.
 
Nuestro vivir se da en la convivencia con el otro, en lo social,  y esa relación  se construyen desde el lenguaje y la comunicación, desde el “entendimiento con el otro” en la conversación;  por otra parte, los seres humanos nos movemos en tres dominios fundamentales, inextricablemente unidos, lenguaje, cuerpo y emociones que define nuestra dinámica interna y actuamos siempre en un medio o  contexto determinado, que define nuestra dinámica relacional.

Diría el autor de “Los cinco sentidos del periodista”: ”El texto periodístico funciona en su pleno valor en determinada ubicación y en determinado momento”. Por ello la importancia de la comunicación en los diferentes espacios que nos movemos, familia, comunidad, entre otros, así cuando el periodista va en busca de una noticia o un  reportaje su relación con el otro, surge desde una conversación, en el lenguaje desde una emocionalidad, sentimientos, creencias y disposición corporal determinada, reforzado  por el contexto. Cuando entendemos esto y nos hacemos cargo de ello, surge la pasión y con ello la coherencia que nos hace  convincentes.  

CAPITALISMO SALVAJE

El capitalismo, cual rey Midas, todo lo que toca lo convierte en mercancía y la comunicación y la información no escapan a ello.  La manipulación, la implantación de una realidad virtual por encima de los hechos y la historia es, en palabras de Kapuscinski, “un problema que seguiremos sufriendo mientras las noticias muevan tanto dinero, estén influidas por el capital y compitan como producto de los dueños de los medios”.  

En el periodismo dependiente del capital la función integradora es precisamente Comercial. El periodismo se desembaraza de ella sólo cuando deja de ser una de las esferas de la empresa privada.

Cuando los medios están al servicio de la ganancia y el interés económico las decisiones las toman los dueños de los medios, sufre una baja la  pasión periodística que solo puede ser reivindicada por la ética,  el periodismo militante y los medios alternativos.

ETICA Y PERIODISMO

La ETICA pasa a ser en el siglo XXI una base fundamental para el desarrollo de las diversas actividades para la vida de los seres humanos y la naturaleza, sobre todo por el avance tecnológico y el poder concentrado cada vez más en una minoría imperialista que en función de sus intereses y sus ganancias, manipula, miente,  crea realidades y opinión pública para justificar sus políticas y  garantizar su hegemonía.

Kapuscinski  define el espacio ético como “el respeto a la  integridad y la imagen del otro”, y Humberto Maturana  el “respeto al otro como legitimo otro en la convivencia” y por su puesto el respeto a la naturaleza. Nos identificamos y creemos en este criterio solo que, como diría Paulo Freire, asumiendo como un deber “por cuestión de amor, de reaccionar con violencia  a los que pretenden imponernos silencio. A los que en nombre de la libertad, matan en sí y en él, la propia libertad”. 

La pasión por el periodismo, es la pasión por el cambio, por la transformación por hacer,  como cantaba  Alí Primera,  más humana la humanidad, destacando el factor humano detrás de cada noticia. 

Tomando a José Martí hablando de la misión de la prensa, apunta: “La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante; es proposición, estudio, examen y consejo (…). No es su oficio informar ligera y frívolamente sobre los hechos que acaecen, o censurarlos con mayor suma de afecto o de adhesión, sino encaminar, explicar, enseñar, guiar, dirigir.

Y tomando desde nuestro compromiso con la revolución Bolivariana la opinión de Eloy Martínez  al señalar que el  periodismo: “No es un circo para exhibirse sino un instrumento para pensar, para crear, para ayudar al hombre en su eterno combate para una vida más digna y menos injusta”. Reivindicamos el periodismo comprometido  y militante.

Bibliografía:

Bandler, R & Grinder, J. 2005. La estructura de la magia, editorial los cuatro vientos, Santiago de Chile.

Freire, Paulo 1974. La Educación como práctica de la Libertad. Siglo XXI, Argentina editores.

Hernández, Daniel 2006. Información y Formación semiótica de la conciencia.

Hudec, Vladimir 1980. El periodismo: Esencia, funciones sociales, desarrollo. Editorial Oriente. Santiago de Cuba.

Kapuscinki, Rezart Los cinco sentidos del periodista.

Martínez, Tomás 1997. Periodismo y  Narración: Desafíos para el siglo XXI Conferencia pronunciada ante la asamblea de la SIP el 26 de octubre de 1997, en Guadalajara, México.

Maturana, H & Varela, F 1994. El árbol del conocimiento (Las bases biológicas del entendimiento Humano). Editorial Universitaria Santiago de Chile.

Maturana, Humberto 1997. Emociones y Lenguaje en educación y política. Dolmen Ediciones. Chile.

Vitier, Cintio 2006. Vida y obra del Apóstol José Martí. Fondo cultural del ALBA. La Habana Cuba.

 

PERIODISMO NARRATIVO

PERIODISMO NARRATIVO

YELIBETH RÍOS,
Profesora de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Monagas.

A la pregunta de que si el periodismo narrativo es aplicable a todas las informaciones, Tomás Eloy Martínez, periodista argentino, afirmaba que el asunto tenía que ver más con el caudal de información: “Si no, se transforma es una cosa impresionista, barata y fácil”.  

Hoy en día, según diversos autores del periodismo narrativo, el recurso de la narración es imprescindible para documentar las escenas del hecho, ya que el lector crítico y activo requiere de precisiones, de detalles más ágiles, de caracterizaciones que lo lleven a sentirse involucrado y más interesado en el tema del cual se nutre de conocimiento.

Es así como Víctor Fabián La Torre, en un ensayo titulado Realidad basada en la ficción, y en el que recuerda al precursor del periodismo narrativo, Tom Wolfe, señala que sigue siendo defensor de la no ficción. Sigue creyendo que las mejores historias están por contarse, porque la naturaleza humana es capaz de desarrollar las más complejas e inimaginables ecuaciones. Lamentablemente, el periodismo de historias ha ido perdiendo fuerza, porque existe la idea que no sobrevivirá a la premura de Internet. Pero también es claro que muchos periodistas de este género dejaron de buscar las mejores historias y se abocaron a las más extrañas, insípidas y "vendedoras".

Víctor Fabián Latorre también destaca a Rodolfo Walsh, quien dice que el género asumió el compromiso político-social de intentar desenmascarar aquello que la historia oficial pretendía ocultar, basado en la premisa de que la realidad tiene tantas verdades como testigo ofrezca.

Y se remonta a sus inicios, dados en la década de los años 60 en América Latina y Estados Unidos, cuando comenzaron a publicarse relatos apegados fielmente a la realidad, pero narrados al estilo de una novela o de un cuento con autores como Walsh, con Operación Masacre (1957), y el estadounidense Truman Capote, con A Sangre Fría (1965). Surgió la corriente narrativa conocida como Nuevo Periodismo, basado en la descripción de episodios. Sin embargo, rompe con los esquemas periodísticos clásicos al aplicar técnicas narrativas propias de la imaginación. Se apoya en la manera de contar que caracteriza a la literatura de ficción para ‘humanizar’ el relato de una historia. Busca transmitir al lector una fuerza emotiva muchas veces ausente en la crónica noticiosa tradicional.

Esta técnica –acota Latorre- aunque rica en sus prácticas, puede tender a confundir al lector y llevarlo a pensar en dudar de la credibilidad de sus relatos, por lo que habrá que trasladarlo a los acontecimientos que demuestren la noción básica del periodismo, que es la veracidad en todo lo que transmite.

“La construcción de personajes. El uso de un narrador omnisciente capaz de estar en varios sitios a la vez, dotado además de la capacidad de mostrar lo que piensa o siente un personaje. El empleo de monólogos interiores. La pluralidad de puntos de vista. El apoyo en técnicas de suspenso. El uso de metáforas. La manipulación del orden temporal, con saltos del presente al pasado o al futuro y viceversa. Se trata en todos los casos de técnicas inherentes a la novela de ficción. Sin embargo, también se las apropia el Periodismo Narrativo, un género que más que contar busca mostrar. Recrea la acción de algo que sucedió. Recupera situaciones, diálogos y sensaciones”.

La Torre reafirma cómo todos los recursos que utiliza la novela ficción son de gran utilidad para mostrar los hechos tal cual acontecieron y hacer sentir al lector parte de ellos.

Tanto Tom Wolfe, Norman Mailer, Truman Capote o Hunter Thompson, buscaban modelar la contracultura de una sociedad que experimentaba grandes cambios, buscaban retratar su imaginario sociológico. Aunque estando claro que aunque presente en los diarios y revistas, el Periodismo Narrativo es un género más plausible de encontrar en forma de libro, porque suele ser fruto de un meticuloso trabajo de investigación de meses o años que da lugar a decenas o cientos de páginas. No obstante, la pregunta que cabe hacerse es: ¿cómo logra el autor dotar de verosimilitud a esa historia real que narra en clave de ficción? ¿Cómo cumple el pacto de fidelidad con el lector, si se ha comprometido a contar cosas verdaderas, pero apela a un narrador que puede penetrar en la mente de los personajes o es capaz de describir situaciones de las que no ha sido testigo?

A estas preguntas que La Torre expone se hace imprescindible considerar que ese Periodismo es autorreferencial, de la propia elaboración del autor, con el objetivo de aclarar las dudas sobre la veracidad de la historia, de cómo tuvo acceso a las pruebas y los detalles que ofrece. Por lo tanto, debe asumir como próximo paso conseguir a través del relato que eso que es real y que está contando, también parezca real frente a la crítica del lector. 

 

Wolfe, manifiesta la existencia de una serie de procedimientos estilísticos comunes en la mayoría de las obras del género. Postula que esos procedimientos son los que otorgan verosimilitud a todo relato de no-ficción. Los identifica como: 1) el punto de vista en tercera persona; 2) la construcción escena por escena; 3) el diálogo realista y 4) la descripción significativa.

En conclusión, de La Torre refiere que “como testigo, investigador y/o protagonista, el periodista se sumerge en la verdad de los hechos para luego reconstruir la historia con técnicas de narrativización que le permiten al lector transportarse a los lugares que describe el relato, revivir la acción de las escenas, sentirse en la piel de los personajes y convencerse de que todo lo que allí se muestra es fiel a lo que ocurrió”.

Por otra parte, en el texto La narración: el arte de contar la historia, por Anuar Saad Saad, se puntualiza que “la evolución del periodismo moderno señala un nuevo derrotero. Si bien los géneros están demarcados con fronteras cada vez más difusas, lo que hoy en realidad es importante, tanto para el lector como para el medio, es que “la historia” sea bien narrada. Para ello, debe tener ingredientes diversos que van desde los hechos en sí, los detalles de los mismos, los personajes que lo protagonizan, el tiempo–espacio y, por supuesto, la estética. Sin este último ingrediente que antes parecía un camino reservado a los literatos, el periodismo de hoy sería tan insípido que los lectores se alejarían aún más de los medios impresos”.

Este periodista habla de Romper el esquema, la nueva forma de enfocar los hechos, la búsqueda del ángulo nuevo, la creatividad en las entradas, el manejo de la estructura narrativa como en la literatura, la investigación y vincular hechos que los otros medios no trataron: que la narración es diferente.

Según Saad, la narración es el gran reto del periodista moderno y no solo en el estrecho campo de la prensa escrita: la televisión y la radio ponen en juego, cada una con sus armas, las técnicas narrativas apropiadas para ganar adeptos, llegar fácil al público, ejemplarizar, crear conciencia, ganar prestigio y credibilidad. En otras palabras, los medios están viviendo hoy una guerra sin cuartel promovida por lo masivo, lo instantáneo, por el cómo, cuándo y dónde transmitir el mensaje.

Hoy el periodista que quiere perdurar en la memoria colectiva, debe ser aquel que sepa enfrentar estos nuevos retos. Que al ser testigo de un hecho, o conocedor de alguna situación, piense si, efectivamente, esa situación puede ser contada de una manera distinta, dice Saad.

Aunque no se puede creer que todo puede ser narrado, ya que es también un riesgo y volvemos a la premisa de Martínez de que se puede transformar en una “cosa impresionista, barata y fácil”.  

Bibliografía:

Anuar Saad Saad es comunicador social-periodista colombiano, especialista en comunicación para el desarrollo. Coautor de la “Biblioteca Moderna de Periodismo. Es docente de las universidades Tecnológica de Bolívar y Jorge Tadeo Lozano, seccional Caribe. De: www.narrativa.com.ar 

Wolfe, Tom: El Nuevo Periodismo, Anagrama, Barcelona, 1976.

Capote, Truman: A sangre fría, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1991. Página 129.
http://www.sololiteratura.com/tom/tomartperiodismo.htm

Víctor Fabián Latorre.  Periodismo narrativo: cuando la realidad se apoya en la ficción http://www.saladeprensa.org/

www.mexicanadecomunicacion.com.mx/fmb/.../truman.htm

http://www.eluniverso.com/2009/02/01/0217/1103/

BA7FE425472D421DB1573815CB7A15B2.html

http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/02/adis-hemingway-de-leonardo-padura.html

http://www.mundolatino.org/cultura/garciamarquez/ggm3.htmj

UN NUEVO PARADIGMA EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN DIGITAL

UN NUEVO PARADIGMA EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN DIGITAL

 

Mark Briggs, subdirector asistente para noticias interactivas del periódico Tacoma News Tribune, en Washington, apunta: ”Necesitamos un pensamiento nuevo y diferente en las organizaciones periodísticas para sobrevivir y prosperar en este nuevo  panorama de medios”.

YELILYS SALAZAR, LILIAN GUEVARA Y RADA SABBACH,
Profesoras de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Monagas. 

Mark Briggs, escritor deportivo, descubrió en 1998 lo que Internet podía hacer por el periodismo. Actualmente es subdirector asistente de noticias interactivas del periódico Tacoma News en la ciudad de Washington, además es el autor del libro Periodismo 2.0. Una guía de alfabetización digital para prosperar y sobrevivir en la era de la información.

Este autor plantea que en la actualidad Internet ha removido todo lo concerniente a la comunicación y al periodismo, dando a la sociedad y a los periodistas en particular, nuevas posibilidades y formas de contar las historias. Además, Internet ha roto el paradigma  de la comunicación unidireccional, donde “nosotros hablamos y ustedes nos escuchan”

Partiendo de lo antes mencionado, se puede precisar que por medio de la incidencia de la tecnología digital, el hombre se ha visto en la necesidad de alfabetizarse tecnológicamente para ir avanzando y mantenerse al ritmo de este nuevo contexto que nos arropa día a día, y que no nos podemos negarnos a su acceso, ya que actualmente estamos viviendo en la era de la información digital. Como lo apunta Mark Briggs: “Tenemos que buscar formas diferentes para contar la actualidad”.

Para contar la actualidad como lo expresa el autor es de mucha importancia delimitar las dimensiones del lenguaje adecuado a los medios on line y a la sociedad en general, buscando nuevas formas de contar los sucesos y experiencias, además es necesario  contrarrestar la invasión de informaciones tanto positivas como negativas producto de otras fuentes informativas, es decir, no podemos ignorar la existencia de una tecnología que nos invade día a día. Lo que sí está claro es que toda esa gama de informaciones   no pueden  originarse  sin la intervención del ser humano que tiene las capacidades cognitivas para producirlas.

Así como lo expresa Eduardo Castañeda, docente de la UNIVA; Guadalajara –México, “hay una cuestión sustancial que no se debe olvidar en este camino, lo más preciado del periodismo: la calidad de los contenidos de la información y de la forma que se presenta al lector”. Es decir, que la calidad informativa debe estar enfocada en transmitirle a la comunidad lectora una educación  orientada hacia los principios objetivos y valores implícitos para lograr el desarrollo humano.

Nuevamente se hace referencia a Mark Briggs cuando expresa que “se debe tener un pensamiento nuevo”, pues se refiere a que los periodistas para poder sobrevivir en esta era de la información digital deben acceder de forma positiva al cambio, actualizarse tecnológicamente, buscar espacios y  formas diferentes para contar la realidad.

Con respecto a lo mencionado, el periodista debe reinventar el periodismo para acceder al cambio, por eso, es necesario dar la vuelta a la forma de pensar para mejorar la praxis  en este nuevo contexto lleno de una variedad de accesos que nos ofrece el Internet, esto se convierte en una otra manera de hacer periodismo como alternativa de cambio y a diferencia del medio impreso que nos ofrece una información limitada o concreta de interés social, la red amplía cualquier posibilidad explicativa.

De la misma manera, tal y como lo expresa Concha Edo, profesora de Periodismo, de la ciudad de México, “la red es un nuevo espacio social, una gran ciudad en permanente renovación”. Compartimos la ideología de la autora, porque la interacción Informativa con los lectores se materializa por medio de los correos electrónicos con sus respectivas opiniones, debates, foros, tertulias y chat.

Ahora está presente la posibilidad de tener una página web personalizada, la cual es mucho más atractiva, barata y fácil de utilizar: los weblogs, más conocidos como blogs, y que en castellano se llaman bitácoras. El blog periodístico constituye una posibilidad de contar con un espacio propio que se llena de opiniones de manera constante. Este medio alternativo ha generado un relevante  cambio en las tendencias comunicativas actuales.

Los periodistas blogueros exitosos han encontrado formas para hacer que el blog trabaje para ellos, economizando tiempo en lugar de simplemente convertirse en una carga de tiempo adicional. Pueden utilizar el blog como una libreta, recopilando notas e ideas sobre historias. Pueden ayudar a organizar sus pensamientos. Y si construyen una audiencia, las pistas y la realimentación que reciben cambiarán por siempre la forma en la que se aproximan a sus temas.

Es importante también enfatizar lo que afirma Víctor Heredia Lima, cantautor argentino: “El pensamiento implica una revolución en nuestra mente que incluye una nueva forma de ver, analizar, sintetizar, inferir, razonar, cuestionar, reflexionar, contemplar, intuir… siempre respetando las leyes y reglas del mundo digital.” Esto se refiere a que la revolución en nuestra mente  tiene que ver con la asimilación correcta de las nuevas tecnologías.  En cuanto a la asimilación de las nuevas tecnologías, podemos afirmar que todo periodista está subido en un tren en marcha, que va a toda velocidad y que no sabemos bien dónde va a parar.

El intelectual Mario Benedetti señala: “Todo esto representa un desafío en cuanto a la concepción de las nuevas tareas. Además, hace más de una década después de que se diagnosticara una crisis de identidad del periodista, la irrupción de las últimas tecnologías obliga a que el concepto y definición de qué es un periodista vuelva a plantear un nuevo debate sobre las cualidades y características del profesional de la información en la era digital”. En relación a esto es necesario que el periodista defina su rol nuevamente  para sobrevivir en el nuevo panorama de medios on line.

Sobre el tema es importante comentar algunas de las desventajas de los medios on line. Ocurre que muchas de las informaciones presentadas a través de la nueva  tecnología no son originales del autor, resulta a veces más fácil copiar y pegar y esto no es periodismo, también se copian cables de agencias noticiosas, notas de prensa o se agregan, es decir, se intercambian contenidos con otras páginas para llevar más información. La realidad es que el 90% de las publicaciones «online» son así. La crítica con respecto a este hecho se ha  extendido  a aquellos sitios que “venden rumores como noticias, sin haberlos contrastado”.

De acuerdo con lo visto hasta ahora, resulta evidente que la nueva era de la información digital plantea a los periodistas grandes retos a los que sólo podrán enfrentarse desde unos cimientos formativos sólidos. La clave del éxito está en el ejercicio de la sabiduría y la honestidad desde todo punto de vista, además de otras valiosas  reglas básicas, tan viejas que no forman parte de la era de la informática ni de la posmodernidad como la decencia, la honestidad, la modestia y el esfuerzo aplicado a la búsqueda de la imparcialidad y la verdad.

Estamos de acuerdo con lo anteriormente mencionado ya que muchos periodistas pueden asumir su tarea como un poder para distorsionar la información, siendo esta también una forma de distorsionar la tarea del periodismo.  En el ejercicio del periodismo existen dos opciones, “el bueno y el malo”, por eso es necesario accionar para que sea siempre el mejor, el periodismo de calidad. Algo muy interesante es que cuando el público deja de creer lo que estamos transmitiendo, nos deja de escuchar, nos deja de leer, nos deja de ver.

Para enfatizar la consideración anterior, Biasatti, periodista argentino, dice: “El periodismo es crítico, ésta es su esencia. Ser crítico significa señalar aquello que parece vulnerar el interés común y aplaudir cuando se toma una medida acertada para el interés del conjunto de la sociedad.” Esto es una gran realidad que debemos compartir: el periodista debe señalar lo que despierta el interés del público, es decir, del lector.

Es importante también mencionar la grandeza de la cita del periodista Tomas Eloy Martínez: “Un periodista que conoce a su lector jamás se exhibe. Establece con él desde el principio lo que yo llamaría un pacto de fidelidades: fidelidad a la propia conciencia y fidelidad a la verdad. A la avidez del conocimiento del lector no se la sacia con el escándalo sino con la investigación honesta, no se la aplaca con golpes de efecto sino con la narración de cada hecho dentro de su contexto y de sus antecedentes. Al lector no se le distrae con fuegos de artificio o con denuncias estrepitosas que se desvanecen al día siguiente, sino que se le respeta con la información precisa. Cada vez que un periodista arroja leña en el fuego fatuo del escándalo está apagando con cenizas el fuego genuino de la información. El periodismo no es un circo para exhibirse, sino un instrumento para pensar, para crear, para ayudar al hombre en su eterno combate por una vida más larga y menos injusta.”

Referencias bibliográficas:

BIASSATI, SANTOS; (2004); “El noticiero de santo”; http://www.facebook.com/people/Santos-Biasati/

BRIGGS, MARK; (2003); “documento2.0 alfabetización digital;” http://www.markbriggsfitness.com/

CASTAÑEDA EDUARDO; (2001);Hhttp://cheersalmighty.com/eduardo_casta_eda.html 

EDO, CONCHA; (2003), “tiempo y memoria”; http://en.scientificcommons.org/concha_edo

HEREDIA, VICTOR; (1991) http://www.learningreview.com/reviewers-demo/865-victor-here...  

MARTINEZ TOMAS ELOY; (1997) http://www.sololiteratura.com/tom/tomaseloy.htm

 

EL VALOR DESEADO DE LAS COSAS

EL VALOR DESEADO DE LAS COSAS

Los profesores checos Slavoj  Hascovec  y  Jaroslav  First, afirman  que la impersonalidad en la técnica de presentación  de las noticias, da al público la impresión del reporte real, sobrio e imparcial. Esto “garantiza” una imagen justa de la realidad y una adecuada reacción del público.

MAIQUEL JARAMILLO RODRÍGUEZ,
Profesora de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Monagas.

Esta frase es un comienzo para valorar la realidad en la cual nos desenvolvemos, una por medio de las noticias, y otra es la cultural de dominación y seducción que hoy día es transmitida por los medios publicitarios para así llegar a la “transculturización”. Aunado a esta verdad, el periodista siempre escribe o informa con la   intencionalidad de que la audiencia acepte y digiera cada noticia, y así fortalecer la credibilidad que debe existir en la misma.

Es por esta razón que los autores checos Slavoj Hascovec y  Jaroslav First afirman que la impersonalidad en la técnica de presentación de las noticias, da al público la impresión del reporte real, sobrio e imparcial. Esto ”garantiza” una imagen justa de la realidad y una adecuada reacción del público.

En realidad, los autores tratan así de manera irónica el problema en cuestión, pues lo cierto es que las noticias son transmitida desde el punto de vista subjetivo, ya que permiten expresar la actitud o disposición psicológica de lo que este profesional puede ver, sentir, apreciar y calificar de las personas, cosas, situaciones y acontecimientos.

Por eso, de acuerdo a los antecedentes citados y afirmación que  deriva el centro polémico objetividad-subjetividad, es importante resaltar ciertos autores.

Esta subjetividad, de acuerdo con la definición  de Olga Dragnic en el Diccionario de Comunicación Social: ”La objetividad es el carácter de la consideración que intenta ver el objeto tal como es, prescindiendo de la preferencias e intereses del que los considera y basándose solamente en procedimientos intersubjetivo de comprobación y control.”

Lo antes mencionado permite decir que el periodista es responsable de la objetividad con que debe llevar internamente a los medios de comunicación su reporte, además de la política existente en los mismos y parte de ella es la razón y la conciencia. Es decir, objetividad asumida en su carácter de honestidad profesional.

En Ética y crisis de credibilidad en la prensa, Julio García Luis (2007), hace una cita a Ignacio Ramonet: ”información ha devenido sobre todo, una mercancía. Ella no posee valor específico ligado, por ejemplo, a la veracidad o a la eficacia cívica. En tanto mercancía, ella está mayormente sometida a la ley del mercado, de la oferta y demanda, antes que someterse a otras reglas, notoriamente cívicas y éticas, que deberían no obstante ser las suyas”.

Claudio Eizirik, en Entre la objetividad, la subjetividad y la intersubjetividad, cita  a Goldberg  (1994). Ese autor describe como analista objetivo a aquel que es capaz de colocarse fuera de una determinada situación y hacer observaciones neutrales, sin descuidar un estrecho contacto con su contratransferencia. Se posiciona contrario a tal objetividad, pues considera que la mente del analista existe en un contexto, que su actividad involucra a conceptos previos, a su propia participación y a un inevitable cambio en sí mismo. Para Goldberg es necesario reconocer la participación de los estados subjetivos del analista, que van más allá de la contratransferencia e incluyen a su propio ser. Así, nunca se puede pretender que las interpretaciones tengan una única lectura, lo que lleva a concebir el intercambio entre paciente y analista como un proceso siempre abierto y continuo.”

Y citando a Renik, en sucesivos trabajos de 1993, 1995y 1996, “ha cuestionado la validez de conceptos como la objetividad, la neutralidad, la abstinencia y hasta la contratransferencia. Parte de la idea de que la subjetividad del analista es parte inherente e irreductible del proceso analítico, ejerciendo una continua influencia sobre el mismo y sobre todo lo que el analista piensa y hace, aún cuando crea que está siendo neutral. “

En este caso,  la objetividad-subjetiva del periodista,  no es más que aquella que surge, naturalmente, de la innegable fusión que existe entre “lo subjetivo” del ser humano que ejerce la actividad periodística y “lo objetivo” del método que éste emplea para llevar a cabo dicha actividad. No obstante, debemos recordar que un periodista es, ante todo, un ser humano, y como todo ser humano es también un ser subjetivo, que se vale de su perspectiva, que es diferente a la de cualquier otro ser.

Riszard Kapuscinski plantea: "Estamos viviendo en un mundo muy contradictorio, de muchas desigualdades e injusticias y por lo tanto no se puede ser una persona con objetividad. Los que relatan sin ninguna actitud son los que trabajan con eso que se llama objetividad. Por el otro lado, estamos tratando de cambiar algo, de mejorar la situación, de estar donde tenemos que estar. Queremos tratar de mostrar el mundo y de escribir sobre el mundo para que nuestros lectores u oyentes despierten su conciencia y tengan una actitud de cambio. Creo que hay una falsa interpretación de la tradición anglosajona de la objetividad".

Víctor Ego Ducrot apunta: “La definición de Objetividad que propone Martínez de Souza es decididamente paradójica y paralizante, negadora de sí misma e incapaz de la menor síntesis. Por un lado remite al concepto de realidad "sin aditamentos de opiniones personales", excluyendo la interacción dialéctica entre los hechos y los sujetos históricos protagonistas, transmisores e intérpretes, para después afirmar que se trata de una cualidad "imposible de conseguir", es decir, desconoce la existencia de la Objetividad”

Pastora Moreno Espinosa, docente de la Universidad de Sevilla, manifiesta que ”el periodismo se constituye como un proceso subjetivo, desde el momento en que es realizado por una persona en concreto que tiene su propia visión de la realidad”.

Y finalmente Gaye Tuchmann afirma que "las citas son la protección del reportero contra la calumnia y el libelo, y la ilusión retórica de fidelidad encuentra aquí su correlato social en la veracidad de la representación".

“En efecto, todos esos recursos al servicio de la objetividad, de hecho no crean objetividad sino una ilusión de objetividad, porque es posible aparentar impersonalidad, manejar fuentes, manipular cifras y porcentajes y convertir todas esas tácticas en simples coartadas.” 

En este caso se dice que el buen informador cuenta sus historias con la intención de hacerle sentir al lector que uno está de su lado, que trabaja para él y con él y que sólo él importa. Además, el periodista actúa como un guía que, a través de la información, le permite a la sociedad identificar sus propósitos, crece en importancia el deber de ofrecer una información veraz. Sus noticias cumplen una función política, con todo lo que ello significa en términos de poder, de interacción de la sociedad, de orientación de su historia.

 

COMUNICARNOS, LA ETERNA NECESIDAD

COMUNICARNOS, LA ETERNA NECESIDAD

OSCAR DAGOBERTO GUZMAN Y MARITZA RIVAS GONZÁLEZ,
Profesores de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Monagas.

 “Para comunicarnos es necesario usar

palabras indispensables, justas y significativas”.


Gonzalo Martín Vivaldi.
  


  
La Redacción Periodística la consideramos una ciencia que se ocupa del estudio de determinados signos – naturales – técnicos – ordenados en una unidad de pensamientos con el fin de transmitir datos e indicar el interés general a través del periódico o de cualquier otro medio de comunicación de masas.
 
En este enunciado aparece de forma explícita o implícita de los elementos integrantes de todo proceso comunicativo o comunicación
 
Pedro O Costa ha indicado con claridad las tres zonas principales en que se puede dividir el estudio de la comunicación. Tomando la imagen de un área, que ya instituyó el lingüista Charles Morris en fundamentos de la teoría de los signos, cabría sugerir -dice Pedro Costa- que el estudio de la comunicación humana debe ser dividido en áreas: sintáctica, semántica y otra a nivel pragmático.

La primera plantea la transmisión de información, la semántica estudiaría primordialmente los significados de los códigos y la pragmática trataría el efecto de los mensajes en la conducta de los individuos.

Al lenguaje debe dársele un uso adecuado para comunicar los problemas que pueden caer dentro de una disciplina nueva ampliadamente acogedora como el caso de la redacción periodística.
 
El acierto de Pedro o Costa estriba, a nuestro juicio, en la agudeza de este autor para trasladar a una discusión teórica de la década de los 70 el uso del lenguaje y el fenómeno de la comunicación de masa, -planteamiento formulado por vez primera 44 años antes para analizar cuestiones en las que todavía no se perfilaba la dimensión actual del problema.

Es decir, el aspecto masivo tecnológico de los fenómenos de la comunicación que sirve de Mass-media como es sobradamente conocida la teoría de Charles Morris acerca de los tres niveles que deben ser tenidos en cuenta para análisis del signo, análisis semiótico desarrollado con claridad desde 1938, año de aparición de sus conocidos Foundation of signs.

Este autor volvió a recordar la teoría de los tres niveles, sing, lenguaje and behavios. Los primeros planes de estudio que contemplara esta realidad fueron de las escuelas de periodismo, a mediados de la década de los 40. Pero esto se hizo en una forma autónoma, sin tomar en cuenta los estudios que se habían iniciado en Norteamérica y su repercusión en Francia, Italia y Alemania. Así, las teorías que se dictaban en las aulas hablaban de espirales informativas y términos por el estilo, sin ningún referente en realidad.

Puestas así las cosas, en 1971, y con motivo de la convención de Comunicación Humana celebrada en Barcelona, José Luis Bozal realiza una valiosa contribución. Dice Bozal que la realidad actual no habla de que la auténtica preocupación social hoy día está constituida por la comunicación adjetivada-objetiva, no objetiva.

Cabe destacar que toda comunicación lleva consigo, de forma clara o bien oculta, una cierta intencionalidad de captación de influencia sobre otros. No hay comunicación gratuita.  Con toda comunicación se busca siempre, en mayor o menor grado, influir a un sujeto o a varios. Esta información supone un cambio de actitud crítica a favor de la información recibida. 

En Venezuela, la mayoría de las informaciones que generan los periodistas de oposición persiguen influir negativamente sobre la conducta del venezolano, hecho que se consolida en algunos sectores porque utilizan un discurso claro, preciso y significativo a pesar de que está lleno de mentiras. Aquí se produce el palangre, periodista tarifado que busca imponer intenciones de ciertas políticas editoriales que conforma el imperio norteamericano y sectores políticos y empresariales venezolanos.

Es de tomar en cuenta la intencionalidad implícita y que todo texto informativo lleva  consigo una carga política en virtud de la cual la actividad social llamada periodismo se convierte en unos de los pilares básicos para el juego democrático de todos los países.

Retomando el tema de la comunicación, podemos afirmar que esta tiene por objeto el estudio del comportamiento humano y de las causas que influyen en la conducta. En tal sentido y enfocándonos en el periodismo, debemos utilizar un lenguaje armónico, claro, preciso, entendible para que los mensajes lleguen allí donde queremos y de la forma que precisamos.