Blogia

Isla al Sur

LLAMÓ MARTÍN-BARBERO A ENTENDER DINÁMICAS ESTUDIANTILES

LLAMÓ MARTÍN-BARBERO A ENTENDER DINÁMICAS ESTUDIANTILES

DAYÁN GARCÍA LA O,
Periodista de la Agencia de Información Nacional,
Cortesía para Isla al Sur.

Jesús Martín Barbero, destacado semiólogo colombiano, llamó en el XIII Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social, a convertir las universidades en un laboratorio que traduzca  los métodos de vida de las nuevas generaciones. Los jóvenes poseen otros nuevos modos de memoria, y es un deber del profesional docente aprehender de ellos en un mundo donde las competencias mentales ganan un espacio cada vez mayor, expresó en conferencia magistral el también antropólogo y filósofo.

Martín-Barbero se refirió, además, a los nuevos retos de la relación entre los centros docentes y la nueva sociedad del conocimiento, fenómeno este último que alcanza en la actualidad dimensiones de fragmentación, y apego a los intereses de mecanismos de control capitalistas.

En este ámbito excluyente –señaló- la identidad del profesional sufre profundas transformaciones, ya que se pide un comunicador con iniciativa, innovador y flexible en la medida en que estos aspectos se traduzcan en rentabilidad.

El investigador colombiano destacó la situación actual latinoamericana en el campo de la comunicación, donde el primer mundo controlan los flujos informativos y se afianza el desconocimiento en Latinoamérica de lo que pasa en África, Asia e incluso en las naciones de su misma zona geográfica.

Hoy la información es conocimiento incorporado a los productos, a los procesos de producción a través de la relación entre inversión, circulación, aplicación y simulación, manifestó.

La sociedad del conocimiento, modelo que surge ligado al desarrollo tecnológico, plantea una crisis de incertidumbre en relación con lo que  viven los pueblos latinoamericanos, dijo.

Martín-Barbero convocó a la realización de agendas particulares en cada una de las naciones para  llegar a dialogar entre los Estados, porque “no puede ser que lo único que circule entre ellos sean telenovelas”,  apuntó.

La política volvió al primer plano en América Latina, con la irrupción de países que viven nuevas experiencias de renovación, y ahí tenemos a Venezuela, Ecuador y Bolivia, y eso es destacable también en el ámbito de la comunicación, sentenció.

El XIII Encuentro, organizado por la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social, contó con la participación de más de un millar de delegados de alrededor de 21 países y sesionó en el Palacio de las Convenciones de La Habana.

INSTAN EN CUBA A ESTRECHAR COMUNICACIÓN UNIVERSIDAD-SOCIEDAD

INSTAN EN CUBA A ESTRECHAR COMUNICACIÓN UNIVERSIDAD-SOCIEDAD

DIONIS SANABRIA,
Periodista de Prensa Latina,
Cortesía para Isla al Sur.

El principal desafío de la sociedad del conocimiento de hoy es poner a comunicar la universidad con su entorno de incertidumbres y certezas, señaló aquí el prestigioso investigador Jesús Martín Barbero.

Al dictar una conferencia magistral en el XIII Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social, el semiólogo, antropólogo y filósofo indicó que el sistema educativo actual vive una crisis de desubicación profunda.

Apuntó que esa posición dista mucho de las necesidades de las sociedades, las cuales poseen una amplia riqueza de saberes, conocimientos locales, experiencias de sus grupos y expresiones de la gente.

Comunicación hoy no es medios solamente, resulta la esquizofrenia entre universidad y sociedad, subrayó Barbero, aplaudido varias veces por el auditorio reunido en el capitalino Palacio de Convenciones.

Puntualizó que ese estado esquizofrénico es funcional al sistema capitalista, en el cual la mayoría de los productos duran cada vez menos, y para romperlo se hace necesario ayudar a construir “agendas de país”.

Esa idea, abundó, significa asomarnos a cada nación sin anteojeras, mirar a los vecinos, y aprender de las mejores experiencias de los otros.

En dicha dirección deben jugar un papel fundamental los comunicadores, “que nos saquen del claustro y nos metan en el torbellino social”, aseveró Barbero, quien aborda dicho tema en un texto sobre El Salvador, Colombia, Brasil y Argentina.

Exhortó también a los profesores a acercarse más a los estudiantes, pues “tenemos que ponernos a la escucha del país que nos llega a través de nuestros jóvenes”, y romper con los modelos actuales de enseñanza.

Muchas veces aquello que le gusta investigar a las universidades, a los educadores no constituye las prioridades del país, sostuvo el reconocido profesor.

A este evento, cuya anterior reunión ocurrió en Colombia tres años atrás, asistieron más de mil delegados de 21 países.

ASÍ RECUERDO A GISELA

ASÍ RECUERDO A GISELA

Dedicado a la periodista Gisela Bell Heredia que acaba de fallecer en La Habana.

ZENAIDA FERRER MARTÍNEZ,
Miembro de la Presidencia de la UPEC.

Nunca le pregunté cuál era su canción preferida, ni siquiera qué música le gustaba escuchar más; tampoco sé si le gustaban las orquídeas o las rosas, u otra flor; ni cuál su perfume.

Solo recuerdo que desde que la conocí, hace ya 35 años, la tuve como paradigma de periodista mujer: siempre elegante, siempre disciplinada, siempre puntual, siempre precisa en sus informaciones, sin alardes, sin pregonar que sabía de todo, porque acopiaba en su cerebro la mayor cantidad de conocimientos posible, estando ahí, siempre, siempre, aunque a veces tratara de pasar inadvertida.

Era, -es todavía en mi corazón-, una mujer de ébano, que podía sobresalir entre nórdicas e inglesas, entre cualquier tipo de gente, por sus maneras reposadas, sus manos de uñas arregladas, su decir lento y circunspecto, pero su decir, que no acostumbraba quedarse callada cuando algo quería y tenía el deber de decir.

Siempre en broma, le espetaba: “yo soy blanca y rubia y me la paso sudando como un obrero agrícola, y tú, aunque estemos bajo un sol inclemente, estás igual de perfumada, igual de limpia, igual de impecable”. Y es que su cuerpo reproducía su interior limpio y hermoso.

Gisela era amiga de sus amigos, compañera de todos, imprescindible en su amada Radio Rebelde. Durante sus largos años en la profesión, reportó eventos disímiles, entrevistó a miles de personas desde presidentes y primeros ministros de muchos países, hasta el obrero más destacado de una obra en construcción, o el soldado más valiente en una acción militar, cuando estuvo de corresponsal de guerra.

Su sensibilidad, profesionalidad a toda prueba, su don de gentes y sentimientos solidarios, su honestidad e integridad revolucionaria, le ganó un lugar en el gremio periodístico, aunque se nos vaya sin haberle concedido los más altos galardones que confiere la UPEC a sus periodistas.

(Cubaperiodistas)

RETRATO DE UNA ÉPOCA

RETRATO DE UNA ÉPOCA

Desde la peluquería, Caridad Vidal Sánchez evoca hechos inolvidables como la quema de “El Encanto”, las persecuciones contra jóvenes universitarios durante la dictadura batistiana, el triunfo de la Revolución…

Texto y foto:
YULIANELA RODRÍGUEZ VALLINA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cary descubrió desde muy pequeña su vocación: ser peluquera. Cuando tenía ocho años se escondió con una amiguita debajo de la cama para cortarle el cabello. Los crespos de la pequeña, que le llegaban a la cintura, en escasos minutos cubrieron el suelo. Las familias de las niñas  por poco no vuelven a dirigirse la palabra, pero así, Caridad Vidal Sánchez encontró una pasión que la acompaña todavía. Nació en Matanzas el 15 de noviembre de 1935,  y  a los 15 años se mudó para La Habana por razones económicas.

“No quería venir a vivir aquí porque adoro mi tierra natal. Ya había terminado la secundaria y dejé los estudios, a mí lo que me gustaba era la peluquería. Recibí cursos importantes de masaje, limpieza de cutis, maquillaje, es decir, dominaba todo lo relacionado con la belleza femenina”.

En la peluquería Vogue, ubicada en  27 entre N y E, empezó a trabajar por primera vez como peluquera. Allí, aunque tenía un buen salario y una excelente clientela, principalmente las artistas de Radio Centro, vivió momentos muy difíciles por la situación política del país.

“Los alrededores de Vogue eran, en su mayoría, casas de huéspedes.  En ellas se quedaban muchos jóvenes que estudiaban en la Universidad. La policía mantenía una persecución continua en busca de aquellos muchachos, nos sacaban a diario de la peluquería para registrarla. Nunca hablamos, aunque sabíamos de todos los que venían buscando, porque llegaban con las listas en la mano”.

Como los interrogatorios aumentaban y la violencia en ellos también, la familia no le permitió a Cary seguir  trabajando en esa peluquería, así que se trasladó a Fin de Siglo en mayo de 1957.

“Esa tienda estaba muy custodiada, allí no podía entrar nadie vinculado al proceso revolucionario. Existía una disciplina muy recia, desde el primer momento te leían la cartilla, como se dice. Imponían hasta los temas de conversación que debías emplear, las modas, las líneas de corte de cabello...”.

Pionera en muchos aspectos, Fin de Siglo fue la primera de las grandes tiendas que instaló el aire acondicionado, la primera en extender facilidades de crédito para las personas de modestos recursos, en colocar sistemas mecánicos y electrónicos en su contabilidad. Poco a poco se agrandó hacia Galiano y amplió a la vez sus cinco pisos por Águila y San José.      

Entre los acontecimientos que vivió Cary en ese lugar, estuvieron las visitas de Marta Fernández, la esposa del presidente de la República en aquel entonces, Fulgencio Batista.

“Los periódicos Información, El Diario de La Marina y otros, anunciaban la visita de la esposa de Batista a las tiendas, “en contacto con todo el pueblo”. ¿Qué pueblo? Si al centro solo entraban los miembros de su escolta, vestidos de civil tanto mujeres como hombres. Los trabajadores no podían ni moverse mientras ella recorría el lugar, miraba las telas… Los diarios sacaban las fotos con la tienda llena de personas, pero nosotros sabíamos que era mentira. Las máquinas bloqueaban las calles y no dejaban pasar a nadie”.

Cuando triunfó la Revolución, el primero de enero de 1959, Cary se encontraba en su casa  y una vecina  le avisó que Batista había escapado del país.

“Lo más lindo que recuerdo de ese día fue salir corriendo para avisarle a mi hermana, a pesar de los regaños de mi madre. Mi cuñado se vistió, le pusimos una bandera cubana al carro y nos paseamos por todo el Vedado. Yo me emociono al acordarme de la gente, los gritos: aquello fue algo maravilloso”, contó, luchando contra las lágrimas en un rostro que no renuncia a la coquetería de lucir siempre bien arreglado.

“Otro momento muy especial de aquellos primeros años es cuando se firmó la Ley de Reforma Agraria. Todo el comercio de La Habana se vistió de blanco, con sombrero de yarey y la bandera cubana, en honor al campesinado cubano”.

Entre los principales cambios en las tiendas después de 1959 estuvieron la creación de guarderías, idea impulsada por la compañera Fe del Valle, para que las madres trabajadoras no perdieran el empleo. También, el establecimiento de salarios fijos, ya que anteriormente en este sector se cobraba al porciento.

“Había personas que no estaban de acuerdo con la medida, pero existían grandes injusticias con el otro sistema de pago. En el caso de nosotros, los peluqueros, que teníamos una clientela bastante estable, no nos veíamos tan perjudicados. Aunque, por ejemplo, los vendedores de las tiendas, cuando disminuían las ventas, ganaban una miseria, y les exigían vestir bien, perfumados y arreglados. Considero que esa decisión fue muy justa, ya que igualó las posibilidades y los derechos de los trabajadores”.

Una de las páginas más tristes de la historia de la Revolución en sus inicios fueron los ataques terroristas que enfrentó el país. Entre ellos, estuvo la quema de la tienda El Encanto, el 13 de abril de 1961, suceso del cual Cary fue testigo.

“Recuerdo que fue un día normal, tal vez hasta sin mucho movimiento. Incluso comenté con una de las muchachas que trabajaba allá sobre cómo habían tenido ellos la clientela. Antes del hecho, los anónimos con amenazas los habíamos recibido nosotros, por eso me sorprendí de que el ataque no fuera contra Fin de Siglo.

“Después comprendí que no había sido por gusto, sino que El Encanto tenía un  tipo de construcción americana, toda de madera y revestida con un material parecido a la mampostería. Además, las cajas estaban en la planta superior y el dinero se enviaba hacia ellas a través de un túnel y por ahí mismo regresaba el vuelto y el comprobante. En ese conducto metieron el fósforo vivo, todo se quemó en minutos”.

A Fe del Valle, le tocó la guardia de Milicia en el quinto piso de la tienda. Alrededor de las 19:00 hora local se desató el incendio intencional de grandes proporciones y Lula, como le llamaban cariñosamente sus compañeros, se entregó de lleno a salvar los bienes del pueblo. Al percatarse los trabajadores de que ella no aparecía, la buscaron infructuosamente. Además sufrieron lesiones y quemaduras otros 18 empleados de la mayor tienda de Cuba.

“Ese día nos quedamos de guardia, durante 72 horas, y vimos como apagaron el fuego, recogieron las cenizas y los escombros. También, presenciamos la búsqueda de los restos de Fe, fueron momentos muy tristes. Ella era una mujer muy buena, una dirigente sindical esforzada. Todos la admirábamos y la queríamos porque siempre se preocupó por los trabajadores, por sus problemas y necesidades. Las mismas circunstancias de su muerte demuestran la clase de gente que era, capaz de dar la vida por cumplir con su labor, por no defraudar a quienes confiaban en ella”.

Después de tan lamentable hecho, los peligros no cesaron, los anónimos y las llamadas intimidantes eran frecuentes. Todo con el propósito de crear un mal ambiente en los centros de trabajo y para que las personas abandonaran sus puestos.

“A partir de ese momento comenzamos a hacer guardias diarias en la tienda. Encontramos bombas en el departamento de caballeros, en el de niños, que no explotaron por hallarse a tiempo. Las amenazas duraron alrededor de dos años”.

Cuando tuvo a sus dos hijos, no pudo continuar  trabajando en Fin de Siglo por lo lejos que quedaba de su hogar, y decidió abrir una peluquería en el garaje de su casa.

“Actualmente no sigo trabando, ya el cuerpo no me responde, es tiempo de descansar. Esa fue mi vida, cortar el cabello, y por hacer lo que más amaba fue tan linda y tuve tantas amistades. Ahora lo que me queda es dar un consejo cuando me permiten darlo y recordar. Yo me siento feliz y si tuviera que pedir algo, fuera salud para seguir adelante”.

Ficha técnica:


Objetivo central: Obtener el testimonio de Caridad Vidal Sánchez, una mujer sencilla, pero con anécdotas y vivencias interesantes y de valor histórico. Además, resaltar el ejemplo laboral de la entrevistada y sus compañeros de trabajo. 

Objetivos colaterales: Buscar datos inéditos de hechos históricos relevantes, antes y después del triunfo de la Revolución en 1959. También, obtener la visión personal de la entrevistada como testigo y protagonista de muchos de ellos.

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: individual
Por su forma: de citas
Por su contenido: de opinión con elementos de entrevista de personalidad.
Por el canal que se obtuvo: encuentro directo (cara-cara)

Tipo de título: de alusión al tema
Tipo de entrada: de anécdota
Tipo de cuerpo: de citas
Tipo de conclusión: opinión del entrevistado

Fuentes consultadas:

Fuente no documental: la entrevistada

Fuentes documentales:

Bianchi Ross, Ciro: “Anuncios”, http://www.juventudrebelde.cu.

Consultado  el 4 de julio.

Rubén Aloma, Félix: “Fe del Valle: una heroína de estos tiempos”, http://www.radio@metropolitana.icrt.cu.

Consultado el 4 de julio.

Rabanal Ojeda,  Yucelyn: “Muere Fe del Valle Ramos”, http://www.cultstgo.cult.cu.

Consultado el 25 de junio.

Suárez Ramos, Felipa: “Una vida segada por el terrorismo”, http://www.trabajadores.cu.

Consultado el 25 de junio.

COMPROMISO PERIODÍSTICO: EL PODER DE LA PALABRA

COMPROMISO PERIODÍSTICO: EL PODER DE LA PALABRA

JAVIER MACÍAS ORTIZ, IRAMSY PERAZA FORTE, SUSANA GÓMEZ BUGALLO Y YUNIEL LABACENA ROMERO,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El periodismo nace como producto de una sociedad que se desarrolla y necesita información, y se consolida en la misma medida en que florecen el comercio y las ciudades. Adelantos científicos como la imprenta y el telégrafo facilitan el rápido flujo de noticias y el desarrollo de esta profesión que luego se enriquecería aún más con la radio, la televisión e Internet.

El periodismo está encaminado a informar a la sociedad. Su objetivo es no perder la curiosidad y el ojo crítico para descubrir aquellos asuntos más controversiales e interesantes que deben ser llevados al conocimiento y análisis social. En su pluma va la responsabilidad ante su público, por esta razón no puede olvidar sus principios éticos. La profesión se mueve entre los ejes de la objetividad-subjetividad, imparcialidad-parcialidad; todas estas posiciones dominadas por la intencionalidad que se persigue con cada línea. Así lo definió Martí: “La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante; es proposición, estudio, examen y consejo”.

Somos objetivos en el sentido de no despegarnos de la realidad, pero no dejamos de ser subjetivos porque aportamos a cada trabajo, aún desde un aparente enfoque en tercera persona, nuestra cultura, religión, ideología… Además, cada palabra lleva una intención que hará que junto a la subjetividad del periodista vaya de la mano la intencionalidad, siempre aclarando que lo principal es la ética y la honestidad profesional que nos hacen remitirnos a la verdad.

Según Iraida Calzadilla en su libro La Nota: “Al hablar de objetividad en el periodismo prefiero otorgar mayor relevancia a la honestidad profesional, término en mi opinión más aclaratorio y preciso.”

En términos generales, la objetividad no logra una definición rotunda. La objetividad informativa ha reinado como tópico o exigencia y ha condicionado la sustancia del acto informativo. La ilusión objetivista puede ser eficaz en las ciencias físicas o experimentales, pero en las ciencias sociales y humanas y, concretamente en las Ciencias de la Información y de la Comunicación no deja de ser eso: una ilusión.  Al periodista se le exige que sea objetivo como sinónimo de veraz o neutral.

La doctora Carmen Herrero Aguado, profesora de la Universidad de Sevilla, expresa: “Para Nietzsche, el hombre objetivo es un ser desinteresado, una especie de espejo habituado a subordinarse a todo lo que reclama ser conocido, sin más deseo que el de reflejar. La objetividad se entendería, así, como lo contrario del interés y pocos conceptos hay tan fundamentales en el periodismo como éste del interés. Evidentemente, el periodista no puede ser un hombre desinteresado, o no debe exigírsele que permanezca neutral, aunque sí es deseable que se muestre independiente e imparcial y que, desde luego, trabaje con rigor y precisión. Este sería un enfoque acertado acerca de la objetividad; ser objetivo es interpretar la realidad con rigor y con responsabilidad. Interpretar supone hacer saber, hacer comprender; supone aclarar, proclamar, esclarecer, traducir o desenmascarar.”

Con respecto a la parcialidad e imparcialidad periodísticas, el periodista no sacrifica la realidad al tomar parte y ser parcial, se trata solo de asumir nuestros puntos de vista y las del medio que representamos y la sociedad. Debemos tomar parte sin imponer un criterio único, contrastando fuentes y dejando al lector que elija, una vez que les ofrezcamos hilos conductores.

Acudiendo nuevamente a la Doctora Herrero: “La imparcialidad hace referencia a la ausencia de predisposición para manifestarse a favor o en contra de algo o de alguien. La manera más simple de imparcialidad consiste en no ser o no tomar parte de lo juzgado, narrado o descrito; pero ser literalmente imparcial no basta para conseguir ser objetivo. Es un punto de partida fundamental pero no garantiza la objetividad porque además se requieren otros valores y actitudes, como una capacidad de raciocinio, equilibrio y contención.”

Hay un hecho actual donde polos opuestos se vieron las caras: el golpe de Estado en Honduras. En la entrevista que Félix López realizó a Andrés Izarra, quien preside el canal Telesur, al preguntarle cuáles habían sido las principales diferencias éticas, ideológicas y profesionales entre la cobertura de Telesur y la CNN, Izarra respondió: ”La cobertura nuestra ha sido muy opuesta a la de la CNN, sobre todo desde el punto de vista ético: recordemos que mientras en Honduras agonizaba la democracia, en la CNN le daban cobertura permanente a la muerte del Rey del Pop. Mientras Telesur y el resto de la comunidad internacional calificó de golpe de Estado en Honduras, para la CNN había una “Sucesión Forzada”. Para la CNN Micheletti es un presidente. Para Telesur es un presidente de facto, un golpista, sin legitimidad alguna. Pudiera decir muchas cosas más sobre la cobertura de la CNN, pero creo que el calificativo de ‘vergonzosa’ lo resume todo”.
Dijo Alejo Carpentier con respecto al compromiso del escritor (que lleva en sí responsabilidad al ser leído como el periodista, este aún más  por publicar con  frecuencia y llegar a todo tipo de público):

“¿Qué gran escritor, consciente de las condiciones de vida en su época no ha sido comprometido? El Infierno, de Dante, es un verdadero panfleto político. Quevedo ha escrito párrafos terribles contra la nobleza de su tiempo. Moliere fustigó los falsos devotos, en una época en que el partido de los devotos era todopoderoso en Francia. Todos los grandes escritores rusos del siglo XIX parecen esperar la Revolución de Octubre. Víctor Hugo, desterrado durante diecinueve años…; José Martí consagrando sus mejores energías a la causa de la independencia de Cuba… Galdós, también comprometido. Todos los escritores resultan igualmente comprometidos por ocultar o callar. Y hay hasta quien se compromete, a pesar suyo: Marcel Proust sin proponérselo, cantó el réquiem –réquiem cruel- de toda una burguesía que él, sin embargo, adoraba.”

La imparcialidad y objetividad son criterios del periodismo ya trascendidos. Hoy es un hecho el carácter subjetivo y parcial del periodismo, siempre sin dejar a un lado la ética y la honestidad que caracteriza a la profesión.

Bibliografía:

Berenguer, Carmen. Fowler, Víctor. Diccionario de conceptos de Alejo Carpentier. Letras

Cubanas. La Habana, Cuba. 2004. Página 96.

Diccionario del pensamiento martiano (concepto de periodismo)

Herrero, Carmen. La ideología como valor en el periodismo político.

López, Félix. Periódico Granma. Página 3. Catorce de septiembre del 2009.

Valdés, Ramiro. Diccionario de Pensamiento Martiano. Ciencias Sociales. Ciudad de La Habana.2001. Página 515.

ZERTUCHA, ACUSADO POR LA INFAMIA

ZERTUCHA, ACUSADO POR LA INFAMIA

El médico y ayudante personal de Antonio Maceo tuvo que soportar toda su vida la delación de ser el responsable de la muerte del Titán de Bronce. Ochenta años después del combate de San Pedro, la verdad comenzó a abrirse paso.

EMILIO LÁZARO HERRERA VILLA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Máximo Zertucha y Ojeda lo había perdido todo: el machete, los grados de Coronel, la gloria y los anhelos. Atrás quedaban las mañanas de duros combates, las ganas de pelear, la compañía del caudillo, la amistad del General… Sus esperanzas fueron abatidas por un disparo. Allí terminaba una vida.

En la mente de Zertucha divagaban los últimos recuerdos del fatídico 7 de diciembre de 1896: “¡Se acabó la guerra! ¡Vea este cuadro! ¡Muerto!, ¡Muerto!”, le gritaba desmoralizado al Coronel mambí Alberto Nodarse. Nada resucitaría al Lugarteniente Antonio Maceo. Era imposible aceptar esa muerte.

Un Titán es invencible. Quizás la traición, pensaron algunos de los más allegados, había sido la causante de tamaña pérdida. Zertucha, un mambí de Melena del Sur, parecía ser el hombre. La profunda depresión y las injustas ofensas recibidas en el campamento lo impulsaron a desertar de las filas libertadoras, presentándose en San Felipe, actual provincia La Habana, al coronel español Guillermo Tort.

Dos años después, sin más puntal que la dignidad, compareció ante el Ejército Libertador suplicando la conformación de un Consejo de Guerra. Esta vez no huyó. Juró por su honor decir la verdad al tribunal presidido por el General de División Alejandro Rodríguez.

El ex Coronel Máximo Zertucha y Ojeda, Doctor en Medicina y Cirugía, ex jefe del Cuarto Cuerpo de Sanidad del Ejército Libertador, desmintió el 20 de abril de 1898 ante un Tribunal de Honor haber planeado el asesinato del Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales, de quien era ayudante y médico personal.

Cuatro días más tarde, el Consejo de Gobierno convocó a un perdón colectivo de acuerdo con la investigación realizada. El galeno quedaba exonerado de toda culpa y salvada su dignidad como cubano. Pero, a  113 años de la caída del Titán de Bronce, aún muchas personas formulan las siguientes interrogantes: ¿Era Zertucha un traidor? ¿Realmente se investigó a fondo el hecho, pese a la guerra imperante en la Isla? ¿Si fue revindicado, por qué siguieron los ataques de mambises, emigrados y periodistas? ¿Qué sucedió ciertamente el 7 de diciembre de 1896 en San Pedro?

La madre de las dudas

“En San Pedro se produjo un combate sin ninguna importancia militar. La única relevancia recayó en la muerte de Maceo. Fue un hecho dudoso, del cual existen 47 versiones entre cubanos y españoles”, explicó el Profesor Auxiliar del Departamento de Historia de Cuba de la Universidad de La Habana, Antonio Álvarez Pitaluga.

En una acción militar el sistema nervioso pasa por un proceso natural de excitación. Las ideas a veces no son claras y muchos detalles son inadvertidos. Los soldados ven un mismo hecho desde diferentes perspectivas, pese a ocurrir de una sola forma.

El profesor Álvarez Pitaluga afirmó: “Mientras el mito crece, la gente quiere robarse el protagonismo del deceso del Titán y acompañarlo a la eternidad. Maceo tenía una gran repercusión en el ejército. Muchos cubanos creían en su inexpugnabilidad, así lo atestiguan sus 26 heridas en el cuerpo. Los que estaban a su lado lo vieron caer y abandonaron el cadáver, aunque posteriormente querían ser héroes. Fue un impacto psicológico muy grande. Zertucha, como tantos, nunca se recuperó del hecho y así lo certifica: ‘La muerte del general produjo en mí, un estado de aplanamiento y confusión que trastornó por completo mi cerebro (…)’.

El peso de la mentira

El Lugarteniente había muerto. ¿Acaso era esto posible? ¿Cómo si los mejores batallones españoles fueron incapaces  de derrotarlo en un gran combate, ahora muere en una pequeña escaramuza? ¡Traición! ¡El doctor Zertucha lo  vendió por dinero! Esa era la única explicación posible.

La grave decisión de acogerse al indulto enemigo días después del luctuoso suceso, vino como anillo al dedo para la prensa sensacionalista norteamericana. Podían explicar el deceso del gran guerrero y a la vez crear contradicciones entre los patriotas cubanos; además de sensibilizar al pueblo norteño para lograr una intervención armada en la Isla.

Publicaron noticias de descrédito contra el galeno mambí, afirmando la participación de éste en el supuesto envenenamiento de una comida para el caudillo.

Su figura emergió con titulares sombríos en los periódicos estadounidenses New York Herald, The World y The Mail and Express. El  20 de diciembre de 1896 se publicó una caricatura suya en New York Journal  donde aparecía con una figurilla de Maceo en la mano derecha y en la izquierda una bolsa de 50.000 dólares. Los brazos los tenía extendidos y del pecho a los pies había insertados tres óvalos con los rostros de Judas, del Duque de Malborough y de Benedict  Arnold. Al pie del grabado estaban las siguientes palabras: “Cuatro traidores. Judas Iscariote traicionó a Jesús por 30 monedas de plata. Juan Churchill, duque de Malborough, traicionó a Jacobo II por un título de nobleza. Benedict  Arnold traicionó a Whashigton  por 6.000 libras esterlinas y el grado de general. Zertucha Zertucha traicionó a Maceo por 50.000 dólares."

En la edición del 17 de diciembre de 1896, el diario parisino La Republique Cubaine publicó un artículo con las siguientes palabras: “(…) El cobarde y miserable Weyler ,(…), compró un hombre, el doctor Máximo Zertucha, para que le entregara al General Antonio Maceo, y este infame aprovechando su puesto junto al general , ha podido llegar al logro de traición tan negra.”

También se especuló sobre si el médico había asesinado al héroe de Baraguá cumpliendo órdenes del Coronel español Guillermo Tort y Manuel de la Barrera, entonces Jefe de Policía de La Habana y agregado al Estado Mayor de Weyler.

Las acusaciones no pararon allí, personajes como el General José Miró Argenter y el Mayor Antonio Serrano, lo juzgaron de la muerte del Titán y la divulgación de la noticia al enemigo.

En Tampa, el 30 de diciembre de 1896, el "Club Profesional Federico de la Torre",  efectuó una reunión para discutir la forma de vengar el "asesinato" de Antonio Maceo.

El delegado Tomás Estrada Palma tomó la palabra: “(...) Hoy, aunque sabemos que éste murió en combate, abrigamos aún la sospecha que el doctor Zertucha, médico de confianza del último, haya tenido algo que ver con respecto al encuentro de las tropas españolas y el General Maceo. El doctor Zertucha, inmediatamente después de la caída del General, se presentó al enemigo, quien le ha dejado en libertad, tratándole con toda consideración (…)”.

Dos años más tarde, 30 galenos adscriptos  al cuerpo de Sanidad Militar del Ejército Libertador, suscribieron una carta donde aseguraban la no inclusión de Zertucha al Cuerpo Médico desde su deserción en 1896. En la misiva  figuraban las firmas de  los generales doctores Eugenio Molinet Amorós y Daniel Gispert.

El 16 de diciembre de 1896, el periódico Patria, órgano independentista fundado por José Martí, en su número 310, abrió la portada con informaciones sobre el fallecimiento de Maceo. Sospechaba sobre una traición en las filas insurrectas: “El guerrero vencedor de cien batallas no se ha despeñado en el fragor del combate, como águila caudal fue fulminada por el rayo. Lo acechaba la muerte y le ha sorprendido, con la máscara de la traición infame”.

Camino a la verdad

Zertucha se defendió ante las injurias. Para luchar contra ese vendaval de insinuaciones envió cartas al New York Herald y New York World, con el propósito de aclarar los hechos y  negar la pérfida acusación.

Planteó que el abandono de las filas libertadoras no significó el supuesto deseo de la muerte del caudillo. El Titán simbolizaba la victoria y, su deceso, el fracaso de la Revolución.

En una entrevista ante un corresponsal del Diario de la Marina, expresó: "Maceo encarnaba indudablemente el espíritu intransigente y tenaz del separatismo. Era el único hombre que hubiera resistido hasta los últimos momentos mientras le hubiesen quedado fuerzas y vida. Creo que su muerte facilitará muchísimo la pacificación de la Isla".

Aunque la situación era delicada, Zertucha nunca  estuvo solo en esta contienda. El General de Brigada Enrique Loynaz del Castillo constituyó un fuerte bastión en la redención del médico cuando expresó: “(…) vio colmada su propia desventura con el trato de sus compañeros, ya no tenía al general que lo estimaba, que le ofrecía el halago de su confianza y la seguridad de su agradecimiento. La Revolución parecía cerrarle los caminos. Derrumbado moralmente, emprendió la triste ruta de regreso al hogar".

El General Juan Eligio Duccase, un patriota de mucho prestigio en el Ejército Libertador, escribió una carta a Zertucha, la cual enaltecía las cualidades patrióticas del galeno, y su participación en 50 combates: “Escribo a usted para que, en medio de sus contrariedades, experimente la satisfacción de que existe un  hombre que se enaltece al tenerlo por amigo y compañero. Creo que los cubanos le deben a usted respeto.”

También otros oficiales mambises como los Coroneles Manuel Piedra Martel, Orestes Ferrara Marino y el hijo del Generalísimo, Urbano Gómez Toro, desecharon la posibilidad del asesinato del Héroe de Baraguá a manos de su ayudante. El General José María (Mayía) Rodríguez en una ocasión dijo sobre Zertucha: “Su puesto está al lado de los hombres probos y buenos cubanos”.

Ciento trece años después de la caída del Titán, el Doctor Gregorio Delgado García, historiador del Ministerio de Salud Pública explicó la cuestionable actitud del galeno mambí: “Siempre estuvo vinculado a la revolución. Cometió un  grave error, como cualquier ser humano. Su falta de visión ideológica provocó una acusación falsa sobre un supuesto homicidio al Lugarteniente. Un hombre de esa altura era incapaz de atentar contra la vida del caudillo, de quien no fue sólo su médico, sino también su compañero.

“Pero como dijera mi padre, el historiador Gregorio Delgado Fernández: ‘El doctor Zertucha era, como la mayoría de quienes lo rodeaban en su Estado Mayor, un verdadero idólatra del General Antonio”.

La lealtad de un hombre

“Zertucha era extremadamente locuaz con las personas allegadas a él, a la vez que retraído y cortés con el resto. Ser de los favoritos de Maceo le trajo muchos problemas en el campamento. La proximidad al héroe desagradaba a los generales Miró Argenter y Pedro Díaz, quienes deseaban estar cerca del Titán”, aseguró Paula Rita Brito, historiadora del municipio de Melena del Sur.

“El Lugarteniente disfrutaba la compañía de personas cultas.  Conversaba largas horas con el galeno. A esto se une la probada valentía del médico en los combates, sus dotes de excelente tirador y buen jinete, creando así una afinidad entre ambas personalidades”, agregó el Doctor Gregorio Delgado García.

Zertucha conoció a Maceo en 1892, cuando era médico de una compañía española de barcos trasatlánticos. De esas relaciones surgió una gran amistad entre ambos. Desde la incorporación el 4 febrero de 1896 a las tropas libertadoras hasta el fatídico 7 de diciembre, aquel hombre permaneció al lado de su jefe.

“Fermín Valdez Domínguez decía que el Titán de Bronce confiaba todo a la gloria de su propia espada. La caída se produjo debido al carácter enérgico y el ímpetu combativo de Maceo. Desarrolló un combate formal en condiciones  adversas desde el punto de vista militar. Las balas del médico no lo asesinaron”, explicó el profesor  Álvarez Pitaluga.

“Ante el impacto psicológico del deceso del líder, mambises de probado valor como el doctor Zertucha, abandonaron el cadáver al encontrarse  heridos o presentar  ataques de pánico. Decidieron salvar sus vidas”, declaró José M. Sansón, profesor del Departamento de Historia de Cuba de la Universidad de La Habana.

Un día después de la muerte del Titán, se destapó un huracán de insinuaciones contra el galeno. El cocinero del campamento, Benito Hechavarría, le impidió comer en la cocina. Fue amenazado de muerte por Miró Argenter, quien lo detestaba por celos de cuartel, y maltratado de palabras por Pedro Díaz. Ya no existía Maceo para defenderlo. Todo esto junto al rumor de la miseria de su familia, lo llevó a  acogerse al indulto español.

No marchó a España como decían, continuó colaborando con la causa independentista desde el puesto de médico en Melena del Sur hasta su reencuentro con los mambises el 1 de mayo de 1898.

“El galeno no comunicó al gobierno español la muerte del Lugarteniente. La voz popular regó la noticia. A esto se une las  investigaciones del Comandante Cirujeda sobre la posible caída en combate del mulato, pues poseía pruebas: un pañuelo con las iniciales A M (Antonio Maceo) y la declaración del práctico que remató a Panchito Gómez Toro. Zertucha corroboró el hecho, nunca lo informó como dijo Miró Argenter”, explicó el historiador Pitaluga.

“Pero, si fue Zertucha quien mató a Maceo, ¿qué hicieron los que lo sabían durante los tres días que él tardó en presentarse al Coronel Tort? ¿Por qué no fue fusilado Zertucha inmediatamente? La contestación es obvia. Si los cubanos, que adoraban a Antonio Maceo, no cumplieron su deber como devotos compañeros y como militantes que creían ser, fue porque entendieron que no había razones para ello”, afirmó Leonardo Griñán Peralta, biógrafo del Titán de Bronce, en ¿Zertucha dio muerte a Maceo?

¿Realmente fue traicionado Antonio Maceo?

En la tormentosa noche del 4 al 5 de diciembre de 1896, el Mayor General Antonio Maceo cruzó en bote la Trocha de Mariel a Majana,  junto a  oficiales de confianza de su Estado Mayor, entre ellos el doctor Zertucha.

Aunque el gobierno colonial obviaba la llegada del caudillo a tierras habaneras no significaba la ignorancia del  inminente ingreso del Titán a la provincia. El  Comandante Francisco Cirujeda, jefe del Batallón San Quitín Peninsular No. 7, en carta dirigida al general Federico Alonso Gasco exponía con seguridad la futura llegada del jefe mambí a sus tierras, aunque desconocía la fecha, pues existía un agente español infiltrado en un campamento insurrecto del territorio.

El historiador Francisco Pérez Guzmán, uno de los principales estudiosos sobre el combate de San Pedro, recogió en el libro La guerra en La Habana, las circunstancias y hechos en torno a la muerte del emblemático militar: “El 4 de diciembre el Batallón San Quitín junto a la guerrilla de Peral entró en batalla con fuerzas cubanas concentradas en la localidad de Montes de Oca obligando a Cirujeda a cambiar la dirección de los reconocimientos de su compañía hacia la costa norte rumbo al Mariel, con el objetivo de eliminar los pequeños grupos  revolucionarios existentes”.

El Comandante español constató la fidelidad del informante días después, mediante el incremento de las fuerzas mambisas en la zona. Esa concentración inusual influyó en los planes de reconocer el terreno y modificar la dirección de la marcha.

El 7 de diciembre tomó rumbo hacia Cangrejeras y en un lugar conocido como Fournier sintió fuego de fusilería. Las detonaciones hicieron que el Comandante detuviera la marcha y como buen militar cambiara el rumbo hacia el lugar donde oyó los disparos. Las descargas procedían del fuerte Zugasti, en Bauta. Precisamente allí obtuvo información de la presencia manigüera en San Pedro y determinó practicar un reconocimiento sin pensar. Este hecho, obra de la casualidad para muchos, prefijó horas más tardes la muerte del Lugarteniente Antonio Maceo Grajales.

“No era novedad las incursiones sorpresivas españolas en campamentos mambises. La mayoría de estos imprevistos fueron sin trascendencia histórica porque ningún jefe insurrecto había perecido en ellos. La negligencia cometida por el servicio de exploración cubano y el incumplimiento de esa importante misión no solo frustraron el ataque previsto para ese lunes a Marianao, sino que despojaron al movimiento independentista de uno de los principales líderes militares y de mayor visión política de la época,” afirmó Oscar  Loyola, Doctor en Ciencias Históricas y Profesor  de la Universidad de La Habana.

Si las investigaciones hubieran aparecido días después de la muerte del Titán, la deserción de Zertucha habría pasado inadvertida y su figura quedaría limpia ante los sucesos pero, desgraciadamente, para alcanzar todos los detalles se tardaron casi 80 años. Un tiempo que la prensa sensacionalista, emigrados y mambises no estarían dispuestos a esperar. Antonio Maceo, el hombre inexpugnable, había muerto. Sin encontrar explicación alguna sobre un hecho tan poco probable, alguien debía pagar. Allí estaba Zertucha, una persona cuyo único delito fue idolatrar la figura de su jefe y amigo.

Hoy, a 111 años de probada su inocencia por un Tribunal Militar, la imagen del galeno ha sido borrada, incluso en Melena del Sur, el pueblo al que le entregó lágrimas, esfuerzos y cenizas. Un lugar cuyos hijos desconocen su vida y ninguna calle, escuela o centro social tiene una placa con su nombre.

Su alma soportó el dolor enorme del oprobio y el desprecio de miles de cubanos. Juzgado por las calumnias fue recluso de los sucesos y prisionero de las dudas. La vida de los hombres nobles tarde o temprano siempre queda purificada por la verdad. Y es precisamente ésta la encargada de subsanar aquellos errores cometidos por la inmadurez de sus actos.

Ficha Técnica:

Tema: Las contradicciones existentes alrededor de la figura de Máximo Zertucha y Ojeda, quien fuera médico y ayudante personal de Antonio Maceo.

Propósito: Demostrar la fidelidad del doctor Zertucha al Lugarteniente General Antonio Maceo, a través de hechos históricos y opiniones especializadas de reconocidos historiadores cubanos.

Objetivos colaterales: Probar la inocencia del galeno mambí en su implicación sobre un supuesto plan de asesinato del Mayor General Antonio Maceo. Buscar las causas de esa pérfida acusación. Las opiniones contrarias y favorables de los medios de prensa de la época, mambises e historiadores. Explicar con hechos concretos por qué el doctor Zertucha se acogió al indulto español. Probar que el combate de San Pedro no fue producto de una traición del galeno sino de las condiciones imperantes días antes en esa zona habanera. También, retomar la vida del polémico médico, ya que ha quedado un poco al olvido, incluso en su natal municipio  Melena del Sur.

Estrategia de fuentes:

Directas:

Antonio Álvarez Pitaluga, Profesor Auxiliar del Departamento de Historia de Cuba de la Universidad de la Habana.

Doctor Gregorio Delgado García, historiador del Ministerio de Salud Pública desde 1972.

Paula Rita Brito, Historiadora del Municipio Melena del Sur.

José M. Sansón, Profesor del Departamento de Historia de Cuba de la Universidad de La Habana.

Oscar  Loyola, Doctor en Ciencias Históricas y Profesor Auxiliar de la Universidad de la Habana.

Documentales:

Dr. Máximo Zertucha, médico del Lugarteniente General Antonio Maceo. Autor: Gregorio Delgado Fernández y Rafael Soto Paz

Maceo: Análisis caracterológico. Autor: Leonardo Griñán Peralta.

La guerra en La Habana. Autor: Francisco Pérez.

Antonio Maceo: Apuntes para una historia de su vida (Tomo III). Autor José Luciano Franco

Máximo Zertucha y Ojeda: el último médico de Maceo. Autor: Luis F. Leroy Gálvez.

Declaración del Doctor Máximo Zertucha ante el consejo de guerra celebrado el 20 de abril de 1898.

Artículos de Internet:

Las controversias del doctor Máximo Zertucha, médico del Lugarteniente General. Autor: Dr. Ricardo Hodelín Tablada.

Detrás de la noticia, las intenciones. Autores: Yimel Díaz Malmierca y Francisco Rodríguez Cruz.

¿Zertucha dio muerte a Maceo? Autor: Leonardo Griñán Peralta.

Soportes a emplear:

Hecho: La inexplicable muerte del Lugarteniente General Antonio Maceo provocó sospechas sobre una traición, que recayó sobre la figura de Máximo Zertucha.

Contexto: Las indignas acusaciones a las que fue sometido el doctor Zertucha a partir de su entrega a las fuerzas españolas. La difícil situación en el campamento producto a su buena relación con el Titán. Explicación a los hechos previos a la muerte de Maceo, así como se produjo el deceso del ilustre general cubano en el combate de San Pedro.

Antecedentes: La deserción de Zertucha de las filas del Ejército Libertador provocó que se le acusara de la muerte de Antonio Maceo.

Proyecciones: Durante más de 80 años la figura del doctor Zertucha estuvo entre las sombras producto a las injustas acusaciones que le imputaban. Por ello su vida ha quedado en la sombra y casi no es recordada, incluso en su municipio natal de Melena del Sur.

Fuentes: Enunciadas en la estrategia de fuentes.

Tipos de juicios:

Analíticos: Los planteamientos del historiador Oscar Loyola sobre los errores del servicio de exploración insurrecto al descuidar la protección del lugar donde acampaban las fuerzas cubanas, pues estas negligencias produjeron el deceso del héroe de Baraguá. La explicación del profesor Pitaluga sobre la inocencia de Zertucha en la divulgación de la noticia de la muerte de Maceo.

Sintéticos: El historiador Gregorio Delgado García explicó que el único grave error cometido por el galeno, junto a su falta de visión ideológica fueron los causantes de provocar las acusaciones respecto a su fidelidad al Titán.

Hipotéticos: Las explicaciones del Profesor Álvarez Pitaluga sobre las polémicas en torno a la muerte del Titán, que derivan en 47 versiones sobre un mismo suceso. Haciendo hincapié en el falso protagonismo de los mambises respecto a la muerte del Lugarteniente.

Disyuntivos: Las palabras de Leonardo Griñán Peralta, biógrafo del Titán de Bronce, al juzgar la actitud de los mambises que ante la disyuntiva sobre la implicación del galeno en la muerte de Maceo nunca lo ajusticiaron, pues no existían razones para ello.

De valor: Todos son de valor por el contexto en que son utilizados, pues pertenecen a importantes historiadores que con sus intervenciones abordan aspectos de vital importancia para la trama central del reportaje.

Tipo de título: Llamativo
Tipo de entrada: Narrativa
Tipo de cuerpo: Bloque temático
Tipo de transiciones: Uso de sinónimos: A. Maceo, Lugarteniente General, Titán, etc. Máximo Zertucha, galeno, doctor, médico. Encabezar un párrafo con una frase que remita al anterior Ej: También.
Tipo de cierre: De opinión o comentario del autor.

SANGRE NUEVA EN LAS AULAS

SANGRE NUEVA EN LAS AULAS

Tras medio siglo de educación en Cuba, jóvenes como Michel Martínez Machín, continúan insertándose en el magisterio para proseguir esta gran obra de la Revolución.

Texto y foto:
ALIET ARZOLA LIMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La espera es corta y agradable en la biblioteca de la Facultad de Lenguas Extranjeras (FLEX) del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV). El murmullo de los jóvenes presentes no molesta y propicia un ambiente acogedor en el que se disfruta la efervescencia estudiantil.

Michel Martínez Machín, licenciado en Educación y profesor de Inglés y Francés, llega puntual a la cita y una bibliotecaria, risueña y jocosa, no tarda en elogiarlo.

Pasamos a una de las últimas mesas del salón y apenas comienza el diálogo, este joven profesor denota una natural madurez y relata su aún breve historia en la difícil profesión que es enseñar: “Yo no pensaba ser maestro. Tenía  muchas dudas, aunque sentía alguna preferencia, influido por mi mamá, que era profesora. Sin embargo, empecé a estudiar y me atrajo mucho la docencia”.

Sus primeras experiencias prácticas llegan en anécdotas de la etapa estudiantil, las que narra con satisfacción: “Impartí clases en secundaria durante segundo y tercer año de la carrera y en cuarto y quinto estuve trabajando en las sedes pedagógicas universitarias de Marianao.

“Tuve la oportunidad de ofrecer mucha docencia en esa etapa a jóvenes de Enfermería y Profesores Generales Integrales (PGI). De cada uno de esos niveles obtuve experiencias que me permitieron enriquecer mi personalidad y mejorar como profesional”.

Lamenta, sin embargo, no haber tenido la oportunidad de ejercer en la enseñanza primaria, aún cuando no esconde su preferencia por el nivel superior: “En la Universidad me siento más cómodo y libre en el intercambio con los alumnos. Dar clases en ella representa un gran esfuerzo y, además, exige una preparación mayor”.

Muchos docentes durante la carrera influyeron en su formación como pedagogo y recuerda agradecido a quienes le impartieron las asignaturas de Inglés y Francés: “Yo pudiera hablar de varios profesores; en cinco años ellos te ayudan y encaminan con gran dedicación. Por ejemplo, en tres años de estudio recibí clases de Inglés con Sergio Font, quien me aportó muchos conocimientos.

“No olvido tampoco a las profesoras Silvia Jadad y Enriqueta Jadad, pues ellas me motivaron para que estudiara Francés, y por eso, hoy les  estoy agradecido”.

Después de graduado experimentó un vertiginoso ascenso en su carrera al ser seleccionado como reserva especial pedagógica y jefe del colectivo de Francés de la FLEX perteneciente al Varona, experiencias que bien aprovechó: “Nunca pensé entrar en el grupo de reserva tan joven; en realidad, es todo un honor que tengan tanta confianza en mi.

“Además, desde el primer año de graduado soy responsable de la disciplina de Francés, lo cual me sorprendió mucho, pues iba a ser jefe de mis profesoras. Al principio fue un poco incómodo, pero ahora tenemos una relación muy familiar.”

Por otra parte, Michel, ganador de la Condición Alma Mater, otorgada a docentes con alto grado de incondicionalidad, entrega y apoyo hacia la Federación Estudiantil Universitaria, ha asumido con responsabilidad la atención del Proyecto del Francés a nivel de los Institutos Superiores Pedagógicos del país: “Comencé esa tarea hace dos años, cuando era algo realmente nuevo para mi.

“El proyecto ya tenía su camino formado desde el Varona hace casi una década  y fue difícil asumir la dirección en un inicio, aunque ya estoy adaptado y trabajo junto a otros compañeros para expandirlo por provincias como Sancti Spíritus y Santiago de Cuba. Aspiramos desarrollarlo en todos los Institutos del país”.

Posee la categoría de Profesor Instructor y ya trabaja en una investigación para el grado de Doctor: “Ahora puedo hacer el doctorado y terminarlo antes de cumplir los treinta años. El proyecto que desarrollo es bastante ambicioso, pues pretende reestructurar el programa de la disciplina de Francés en forma general.

“Para mí, obtener ese título académico representa un reto y lo enfrento con toda la responsabilidad. Además, considero que sería un premio y serviría de ejemplo a los más jóvenes para que se involucren en procesos de gran seriedad”.

Hoy, Michel trabaja por elevar su preparación profesional y sus esfuerzos, incluso, trascienden las fronteras de la Universidad: “Trato de adquirir experiencias todos los días y de todas las personas. Es muy importante disfrutar el trabajo y aprender de los estudiantes, porque ellos también enseñan.

“Por ejemplo, doy clases en el Curso para Trabajadores y ahí tengo alumnos de 50 y 60 años de edad que son dignos de admiración porque tienen mucho interés en aprender y graduarse”.

Como todo cubano conoce los caminos desandados por nuestros pedagogos con el propósito de exaltar cada vez más la educación en la Isla: “Luego del triunfo de la Revolución en 1959 la pedagogía en Cuba tuvo un auge muy grande. La Campaña de Alfabetización, los Destacamentos Manuel Ascunce y Ernesto Guevara, así como la tercera Revolución Educacional demuestran el desarrollo y el cambio constante que experimenta este sector en el país”.

Desde su posición, Michel opina sobre los nuevos programas que en la actualidad pone en práctica la dirección del país: “Yo pienso que el surgimiento de los PGI, la universalización de la enseñanza y las teleclases son programas productivos y formadores.

“Tienen una gran importancia en este momento histórico. Asimismo, ayudan a la formación de muchos jóvenes que dejaron sus estudios y ahora tienen la oportunidad de reincorporarse con grandes motivaciones.

“Por ejemplo, los Cursos de Superación Integrales agrupan estudiantes de diferentes medios que experimentan un cambio tremendo y se insertan en la sociedad con nuevos conocimientos y aspiraciones.”

También apoya los programas Yo sí puedo y Yo sí puedo seguir, aplicados en América Latina con la ayuda de colaboradores cubanos: “Estas ideas son muy fructíferas y poseen gran fortaleza. Además han obtenido altos reconocimientos que impulsan la creación de programas similares en países de habla inglesa y portuguesa.”

Michel tuvo la oportunidad de participar en el Encuentro Caribeño de Profesores de Francés, celebrado en Guadalupe en agosto del 2008, evento propicio para corroborar -en intercambios con pedagogos de otros países- la superioridad de la enseñanza cubana: “Los docentes de otras naciones se asombran del nivel de nuestra educación. Les cuesta creer que una isla tan pequeña logre un desarrollo educativo soñado por los países del llamado Primer Mundo”.

No obstante, reconoce que a pesar de los múltiples logros en el sistema pedagógico, en Cuba existe un rechazo a esta importante profesión: “Muchas personas pierden el interés por la docencia, pero creo que esta inclinación debe nacer con uno. A veces no se dan cuenta hasta que entran en la Universidad y comienzan a sentirse motivados y realizados.

“Además, desde los hogares se debe incentivar esta labor. La educación es uno de los pilares más importantes de la Revolución y las personas deben valorarla como se merece”.  

 -¿Qué consejos daría a la juventud cubana?

Los jóvenes, ante todo, deben ser realistas. En el mundo hay pocas oportunidades para acceder a una universidad de forma gratuita. Esto es algo que se debe agradecer y la mejor forma de hacerlo es dedicándole la mayor cantidad de tiempo a los estudios.

Son las palabras de un profesor que, a pesar de las responsabilidades que tiene en el ámbito profesional, es capaz de desarrollar su vida como cualquier muchacho de 26 años: “Soy joven y me gusta salir a fiestas y compartir con mi familia y amigos, aunque siempre tengo presentes las obligaciones en la Facultad.

“Los jóvenes no deben dejar de divertirse, pero es importante proponerse una meta y cumplirla ya que, al fin y al cabo, el futuro está en juego”.

Tras casi una década vinculado por completo a la pedagogía, guarda eterno agradecimiento al ISPEJV: “El Varona es como mi segunda casa. Aquí desarrollé ideas y he logrado una formación profesional y como hombre. Además, conocí personas que influyeron mucho en mi vida. Ocho años después de graduado, me siento muy comprometido con el Instituto”.

Michel no tiene dudas. Hoy no cambia la satisfacción de impartir clases por desempeñarse como intérprete en congresos o eventos internacionales, y expresa con placer, su inclinación por la docencia: “Yo participé como traductor en el VII Encuentro Internacional de Educación Infantil y Preescolar del Centro de Referencia Latinoamericana y, sin dudas, fue una experiencia interesante y novedosa. Sin embargo, estar frente a un grupo de alumnos, enseñar y ejercer la profesión que me gusta es muy gratificante, por lo que no tengo intención alguna de abandonarla”.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Conocer el desempeño profesional del entrevistado Michel Martínez Machín y su papel como educador del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona.

Objetivos colaterales: Conocer sus criterios sobre la educación en Cuba. Obtener valoraciones acerca del desarrollo de la disciplina del Francés a nivel nacional. Indagar acerca del papel de la juventud en la pedagogía cubana

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual
Por su forma: Mixta
Por su contenido: De Personalidad
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo

Tipo de Título: De referencia al tema
Tipo de entrada: Narrativa
Tipo de cuerpo: Mixto
Pregunta declarada: ¿Qué consejos daría a la juventud cubana? (Abierta)
Tipo de conclusión: Opinión del entrevistado

Fuentes consultadas: Currículo del entrevistado.

¿SOMOS OBJETIVOS?

¿SOMOS OBJETIVOS?

LIEM SORIS BAÑOS, HEIDY HERNÁNDEZ PIÑERA, JESSICA CASTRO Y ROSA FERNÁNDEZ,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un trabajo periodístico lleva consigo juicios, opiniones, concepciones que pueden estar o no a favor, según la percepción de la heterogeneidad de los receptores. Los que coinciden con un planteamiento lo defienden porque lo protegen y luchan contra los que lo atacan o simplemente emiten un criterio equívoco, lo avalan porque le dan la garantía que requiere, lo sustentan porque lo mantiene como máxima convicción y lo justifican porque exponen pruebas que lo vuelven valido.

Por  el contrario, los que no estén de acuerdo con su juicio tratarán de poner en duda su validez, censurándole desfavorablemente, es aquí donde  radica la verdadera dimensión del trabajo periodístico: saber, con ojo crítico, valorar, excavar y encontrar la realidad, siendo siempre justo y equitativo a la hora de emitir un juicio o dar opinión sobre algo o alguien.

Victoria Camps en su reflexión sobre el asunto puntualiza: “Lo que el buen informador debe proponerse, no es tanto ser objetivo cuanto creíble. Habida cuenta que la credibilidad supone un esfuerzo sostenido: no se consigue confianza ni el prestigio, de un día para otro”. Esa construcción de la credibilidad resulta más exigente que el viejo imperativo de la objetividad porque demanda un esfuerzo sin pausa y obtener la verdad de los hechos al mismo tiempo que un control de las intencionalidades.

Para Gaye Tuchman la objetividad es una virtud que protege al periodista contra  juicios por libelo, porque trata por igual a todas las personas y opiniones. Algunos le agregan otra ventaja a la objetividad: “Exige solamente que los reporteros se hagan responsables de cómo informar, no de lo que están informando y que la tarea periodística debe limitarse a la trascripción rigurosa y exacta de los hechos y de las opiniones, tal y como se dieron en la realidad”. Son percepciones que a veces se contradicen y dejan intacta la pregunta: ¿Qué es la objetividad? 

“Cuando la información parte de un conocimiento exacto y cierto de una reflexión consciente y de una rectitud intachable de intenciones, en esto consiste la imparcialidad, o absoluta objetividad”, sentencia Luka Brajnovic, entonces, ¿es posible la objetividad?

Según investigaciones de Javier Darío Restrepo para la Revista Latinoamericana de Comunicación-Chasqui: “Los que tienen presentes sus estudios de filosofía, generalmente, invocan en su favor a Heráclito y a los filósofos escépticos. El conocidísimo texto de Heráclito sobre el hombre que no puede bañarse dos veces en el mismo río, porque sus aguas de movimiento constante hacen distintos ríos cada instante, es una comparación feliz para describir la tarea  del periodista. Los hechos de la historia diaria, que son la materia prima de la información periodística, son tan cambiantes como las aguas de un río. Pretender la objetividad es tanto como creer capturar y congelar el instante que huye. El mismo hecho, observado por distintos periodistas, recibe tratamientos y versiones diferentes y, además, ediciones de un periódico o en las emisiones de un noticiero, tiene que ser completado, corregido, aclarado o rectificado, hasta el punto que el periodista llega a contemplar las suyas como verdaderas provisionales”.

Victoria Camps formula reflexiones que seguramente han pasado ya por la cabeza de los periodistas sometidos a esa dualidad de sentirse obligados a ser objetivos y de decidir en cada uno de los  pasos de la elaboración de la noticia, entre su subjetividad y el mandato de la objetividad. Dice la teórica española: “Informar no es tan distinto de opinar, o por lo menos, interpretar. Decidir la forma -la extensión, la imagen- que debe tener la información, es manipular la realidad...no se informa solo por informar. El informador elige una información y elige, a su vez, el público al que la dirige. Nadie habla en el vacío.

El periodista actúa como un guía que, mediante la información, le permite a la sociedad identificar sus propósitos. Sus noticias cumplen una función, con todo lo que ello significa en términos de poder, de interacción de la sociedad o. como escribiera Martí: “No es el oficio de la prensa periódica informar ligera y frívolamente sobre los hechos que acaecen, o censurarlos con mayor suma de afecto o de adhesión. Toca a la prensa encaminar, explicar, enseñar, guiar, dirigir, tócale examinar los conflictos, no irritarlos con un juicio apasionado, no encarnizarlos con un alarde de adhesión tal vez extemporánea, tócale proponer soluciones, madurarlas y hacerlas fáciles, someterlas a consulta y reformarlas según ellas, tócale, en fin, establecer y fundamentar enseñanzas, si pretende que el país la respete, y que conforme a sus servicios y merecimientos, la proteja y la honre.¨

O, como afirma el periodista José Alejandro Rodríguez, de Juventud Rebelde: “Las sociedades también necesitan espejos para mirarse y detectar sus arrugas, las cuales a diferencia de las  que marcan los rostros humanos, sí  son reversibles…”

BIBLIOGRAFIA:

Restrepo, Javier Darío. La objetividad periodística: utopía o realidad. En: jrestrep@latino.net.co Consultado: 11 de septiembre de 2009.