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Isla al Sur

VOCABULARIO SOLO PARA CUBANOS

VOCABULARIO SOLO PARA CUBANOS

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

Difícil es para un extranjero -y hasta para nosotros mismos- comprender a plenitud cualquier diálogo sobre asuntos cotidianos en Cuba. Si habla español, la comprensión puede ser más viable porque todavía "recordamos" algunos sinónimos de nuestro bellísimo y vasto idioma y, también, porque siempre nos queda el recurso de la mímica, lenguaje universal.

Pero, se han puesto a pensar en un británico, un francés o un asiático al que se le traduzca:

Se venden corrales para niños cuadrados;

La aspirina no hace cola;

O que en un lugar determinado se construye el médico de la familia, aludiendo a las casas de los galenos.

En cierta calle habanera, una trabajadora por cuenta propia puso un escueto cartel a la entrada de su apartamento: Peluquera Virgen; nada, que a veces los nombres juegan un chiste a las personas.

Los cubanos a la hora de comunicarnos inventamos en un dos por tres y el poder de síntesis le está ganando terreno a nuestra otrora elocuente manera de expresión, quizás sea, aunque parezca contradictorio, porque somos pródigos en modismos e ingenio criollos. Ello no es necesariamente un mal, pues del lenguaje popular se han nutrido los idiomas. En particular para los cubanos, el aporte de la picaresca española y las locuciones africanas, forman parte de nuestra manera de decir, reforzada por la propia idiosincrasia "innovadora".

Pero no siempre nos va bien. Veamos algunos ejemplos.

En un cine, en la ventanilla para comprar las entradas se leía: Hay aire para los usuarios.

Julio es un barbero que vive en la primera planta de un edificio de microbrigada, y Sonia una peluquera radicada en la segunda. La solución para ahorrar anuncios les pareció fácil: Se pela arriba y abajo.

En materia de productos alimenticios las anécdotas no tienen fin. ¿Quién, al no ser nosotros, podría entender que el pollo piloto vence el viernes o que llegó la carne de población o la carne de niños? ¡Qué decir del... Fricandel! Hay otros: perro de pollo o perro sin tripa. ¡Le zumba!, los pobres canes convertidos en aves o transitando por las calles sin tan elemental parte del cuerpo. Baste ya con el tradicional perro caliente.

En cuanto a las frutas, pareciera que hemos adelantado muchísimo científicamente en buscar variedades exóticas cuando hablamos de barras de dulce guayaba de naranja.

Este trabajo no es una tesis, sino asomo sencillo a una arista del problema. Habría, en otros, que profundizar en el uso de extranjerismos o en la brevedad cada vez más frecuente con que muchos logran entenderse:

-"¿Qué hay?"

-"Ahí".

-"¿Estás bien?"

-"Más o menos".

Y se cierra el diálogo.

Otras son las expresiones gastadas por el uso y las más de las veces descontextualizadas: “problemas puntuales”, “directivos de empresas”, “esto sirve de referente a”, “es un asunto despejado”, “las piezas de tractores no tienen respuestas”, entre otras que todos, en algún momento, hemos compartido.

Recordando frases sueltas asimiladas por el cubano como léxico natural -en lo cual debemos reflexionar por el empobrecimiento del lenguaje de forma acelerada-, hay una que, para mí, continúa como la decana y queda de leyenda. Por demás, mi preferida por su recurrencia clásica: “A bailar y a gozar con la Sinfónica Nacional”.

 

LA GEOGRAFÍA HUMANA DEL PROFESOR BOSQUE

LA GEOGRAFÍA HUMANA DEL PROFESOR BOSQUE

“Maestro ayer, hoy y siempre. Ha sido parte de la esencia de mi vida”, sentencia el profesor Rafael Bosque Suárez.

Texto y foto:
CARLOS MANUEL ÁLVAREZ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Preludio

La historia comenzó al azar. Un simple papel en mis manos decía su nombre: Rafael Bosque. Así empecé a conocer tempranamente el rigor del deber en el periodismo: el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV) cumple 45 años de creado en el 2009, y debía entrevistar a un profesor que no había elegido y ni siquiera conocía.

Solo supe que era Doctor en Ciencias Pedagógicas desde el 2002, Profesor Titular e impulsor del Proyecto Gestión para la Educación Ambiental (GEA), con sede en el Centro de Estudios Educacionales del propio Instituto. Así comenzaba la historia.

El encuentro

Antes de aquella mañana, jamás había visto el rostro del profesor Bosque. Un viaje a Venezuela hizo imposible algún intercambio previo, y la entrevista se concertó (para su casa) por correo electrónico, al estilo de dos caballeros que a distancia asumen un reto. Solo guardaba como garantía la lectura de su currículo, el cual decía mucho de la labor profesional, pero poco del ser humano que existe detrás. Mostrar la persona que ostentaba tantos títulos y condecoraciones era mi fin.

La barba blanquinegra daba la imagen de un hombre con muchas historias que contar. Su rostro se debatía entre las arrugas de la vejez y la sonrisa de la juventud. Me invitó a sentarme. Parecía acostumbrado a aquel tipo de interrogatorio, aunque confesó no soportar la grabadora. Sentado en su sillón se anticipó a todas mis preguntas.

“Ingresé en la bella empresa del magisterio por un llamado de la Revolución, pero desde el preuniversitario incursioné como brigadista y fue muy motivante. Cuando enfrenté el aula por primera vez supe que era uno de los momentos más importantes en la carrera de un maestro. Estaba muy seguro y dispuesto a enseñar.”

Aprovechando el destello de confianza, inquiero sobre el por qué la geografía.

“El vínculo que de niño sostuve con la naturaleza, cuando visitaba a mis abuelos en los viajes de campo, fue un estímulo para estudiar la Geografía con mayor profundidad. Después comprendí que es ciencia de las relaciones, y que posibilita acceder a una cultura general e integral del mundo donde vivimos”.

Mientras se balancea, recuerda los sucesos que marcaron su juventud: la graduación universitaria en 1981, los largos “diálogos” con el machete en los meses que marchó a la zafra y las más de mil horas extras de trabajo, acumuladas en varios años; pero sobre todo, fija su atención en las vivencias que resurgen de Angola.

“Cumplí misión internacionalista en Huambo, donde impartí clases de Matemática. Allí crecí enormemente como ser humano y aprecié mucho más a mi país y a la Revolución. Lo que nuestro pueblo realizó en tierras africanas no tiene paralelo en la historia”.

De 1988 a 1990 formó parte de las microbrigadas de viviendas y obras sociales, donde aprendió el oficio de albañilería: “Siempre trato de cumplir una máxima martiana sobre nuestro deber de prepararnos para la vida, y la microbrigada fue un intento más. Dirigí a varios reclusos. El contacto con ellos me hizo un mejor ser humano. Para ellos también fungí como un maestro. Hoy, casi todos están integrados en la sociedad y en cuanto me ven, siempre saludan con una frase totalmente sincera por su sencillez: y qué profe, cómo está.

Pide permiso para beber agua. Debe tener seca la garganta, pero no tanto como en los tiempos crudos del Período Especial, cuando pedaleaba 25 kilómetros diarios para llegar a clases y formar a los alumnos, o cuando regresaba a su casa con la estrechez normal de aquellos años y el apremio del estómago vacío.

“El gran mérito de la educación en esa etapa fue mantenerse a toda costa, -expresa entre sorbos de agua- lo más genuino de la nacionalidad cubana siempre ha encontrado sus cimientos en las escuelas, y la década del 90 no fue la excepción”.

-¿Y el Varona qué significa en su vida?

Imagínate tú. Laboro en esta institución desde el año 1986. Es, sin dudas, mi segunda casa. Ahí conocí a profesores que contribuyeron y fueron luz en la formación del ser humano que soy hoy.

Comencé en la Facultad de Pedagogía de la Educación Primaria. Posteriormente pasé a dirigir una disciplina, y al curso siguiente, el Departamento de Estudio y Programas. Ya en 1995 se inició el proyecto GEA, al cual le he dedicado, durante todos estos años, gran parte de mi trabajo.

-¿En qué consiste el proyecto?

Reorientamos el encargo de la educación ambiental hacia la creación de un conjunto de instalaciones, para facilitar la preparación, en estos temas, de los estudiantes y docentes del ISP  y de Ciudad Escolar Libertad, llevando, así, el proyecto a todos los niveles de enseñanza. Además, buscamos otros públicos-metas como líderes ambientales, comunicadores, directivos, personal de salud y no docente.

De esta manera, se creó el Gabinete de Educación Ambiental y el Museo Escolar de Historia Natural Antonio Núñez Jiménez, paralelo a estos, los programas de reciclaje de residuos sólidos domésticos y de agricultura urbana que, armónicamente, han convertido lo que originalmente fue un proyecto en la principal aportación de GEA: la creación de un Centro de Gestión para la Educación Ambiental.

-¿Las experiencias de GEA se limitan al

ámbito nacional, o el aporte es mayor?

Intercambios profesionales y eventos científicos en varios países latinoamericanos (Venezuela, Trinidad y Tobago, Perú, Ecuador) me han dado la posibilidad de difundir, en representación de Cuba, las experiencias de GEA. La firma de importantes acuerdos con otras naciones muestra cuánto puede enseñar nuestro país en materia de educación ambiental. El proyecto tiene mucho que enseñar fuera de nuestras fronteras.

-¿Los numerosos premios con qué

cuenta el proyecto son el principal

incentivo de sus integrantes?

Para nada. Incluso, los principales reconocimientos llegaron en los últimos años.  En el 2007 estuvimos nominados al Premio Nacional de Medio Ambiente y obtuvimos un reconocimiento provincial. Un año antes nos habían otorgado el Premio Anual Colectivo al trabajo geográfico más relevante de la Sociedad Cubana de Geografía  Pero siempre, desde los primeros años, los móviles de nuestro equipo radican en el sacrificio diario, no estamos pensando en diplomas ni halagos, aunque reconozco que un aliento nunca está de más.

-¿Y en el ámbito personal?

Tampoco. El mérito de un ser humano no puede medirse por esos eufemismos. He recibido diversas condecoraciones y sigo siendo el muchacho de hace 25 años, con la misma humildad de antaño.

-Dentro de las reformas educacionales

de los últimos años, usted brindó un mayor

aporte a la creación de Universidad para Todos.

¿Han formado estos cursos una sociedad

más comprometida con el medio ambiente?

La cultura de nuestro pueblo, en ese sentido, se enriquece con el paso del tiempo. Universidad para Todos representa una excelente opción que no limita su papel a la educación ambiental, porque crea una concepción más integradora de nuestra ciudadanía, haciendo mayor énfasis en la formación de los jóvenes, quienes son los pilares de una nueva filosofía del convivir.

-Es conocido que usted dirige excursiones

educativas mientras  imparte cursos de

pregrado y postgrado, ¿qué papel le otorga

a la práctica en la formación de

profesionales vinculados con la naturaleza?

La práctica, como enunciara Lenin, es el criterio valorativo de la verdad. A la naturaleza hay que conocerla en los lugares donde se desarrollan los objetos y los fenómenos, por esa razón, la excursión docente es una forma de organización del proceso enseñanza-aprendizaje, tan importante para las ciencias naturales. Varias de mis investigaciones han versado sobre este tema.

-¿Cuáles, por ejemplo?

En el evento Pedagogía 95, recibí el Gran Premio por un trabajo de esa índole. Dos años después, dirigí un proyecto para proponer las clases prácticas como método de enseñanza de las Ciencias Naturales, y en el 2002, otro proyecto, este sobre la importancia de la excursión docente en la Educación Primaria.

-¿Encuentra en la labor metodológica y

científica un apoyo para la docencia,

o le resta tiempo a la hora

de conformar sus clases?

En el aula utilizo variados métodos de enseñanza. Intento vincular la teoría y la práctica, promover el debate, la búsqueda, y creo que para lograrlo debo ser un continuo investigador. Es necesario conocer tanto el contenido como la forma de impartirlo.

Al recibir esta respuesta, percibí en aquellas palabras un matiz diferente. Llevábamos tres horas conversando y yo apenas lo notaba. La sobriedad de su rostro dejó escapar una leve sonrisa que lo delató. Verdaderamente ama el magisterio -pensé-. Entonces, decidí complacerlo. Lancé la pregunta que desde el principio esperaba.

-¿Maestro antes que todo, o con el tiempo

lo ha relegado a un segundo plano?

Maestro ayer, hoy y siempre. No me concibo en otra labor. Ha sido parte de la esencia de mi vida.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Conocer cuánto ha aportado el profesor Rafael Bosque al magisterio y al Instituto Enrique José Varona y mostrar cómo este centro y la profesión de maestro son la esencia del pensar y el sentir de su persona. 

Objetivos colaterales: Papel que juegan las reformas educacionales del país en la conformación de una mejor sociedad. Conocer el diseño y los objetivos del proyecto GEA. Brindar una idea de la labor que hace Cuba para la preservación del medio ambiente.
 
Tipo de entrevista:

Por los participantes: individual
Por su forma: mixta
Por su contenido: de personalidad
Por el canal que se obtuvo: directa

Tipo de título: de referencia al entrevistado
Tipo de entrada: de incidencia o peripecia
Tipo de cuerpo: mixto 
Preguntas declaradas: 1) informativa; 2) directa; 3) informativa; 4) informativa, cerrada; 5) opinión, cerrada; 6) opinión, abierta; 7) informativa; 8) directa, cerrada; 9) directa.
7) Tipo de conclusión: de opinión o comentario del entrevistado

Fuentes consultadas: directa (declaraciones del entrevistado)

 

NI PRÍNCIPES NI MENDIGOS… SOLO DEAMBULANTES

NI PRÍNCIPES NI MENDIGOS… SOLO DEAMBULANTES

 

 

En Ciudad de La Habana existen 536 personas con este tipo de trastorno de la conducta, provocada en la mayoría de los casos -más del 40 por ciento-, por el abuso del alcohol.

 

Texto y foto:
LINET PERERA NEGRIN
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Descalzos, ropas gastadas, mirada triste y vacía, caminando sin rumbo, sin lugar a donde regresar, con delirios de otra realidad, rechazados, insultados en ocasiones y olvidados en algunos casos por aquellos que son su familia, así se identifica al deambulante, persona que pese a cualquier trastorno o actitud, requiere respeto y comprensión y a quien debemos tratar como ser humano.

El Centro de Evaluación y Clasificación de Deambulantes de Ciudad de La Habana, al cierre del año 2008, reportó la  existencia de 536 personas, en la capital, con esa conducta; de ellas, el 13 por ciento mujeres.

“Los deambulantes son miembros de la sociedad que no comparten con los demás sus normas, modelos ni símbolos establecidos y andan por las calles a la deriva; sin duda, necesitan de la rehabilitación psicosocial”, expresó Ernesto Sierra, director de la institución.

El especialista agregó que este es un problema de salud, pero en Cuba se convierte en una cuestión social y aunque estadísticamente no resultan significativos, para una sociedad como la nuestra, que se precia de sus altos valores humanos, resulta insoslayable garantizar el nivel de atención adecuada.

Deambulantes

En el lenguaje popular se identifican como deambulantes no solo a personas que recorren las calles sin rumbo fijo, sino también a  mendigos, vagabundos y alcohólicos, sin tener en cuenta que estos sustantivos denominan a otros segmentos de la población.

Según Ernesto Sierra, los deambulantes son individuos sin albergue permanente y pueden mantenerse en las calles, en un resguardo, edificio abandonado o en otros lugares, considerando que no tienen casa.

Su origen es multicausal, depende de muchos factores que entrelazados desencadenan este tipo de reacción o respuesta. Entre ellos se distinguen incapacidad mental y física, la edad avanzada, la viudez, ausencia de hijos, dependencia del alcohol y trastornos psiquiátricos.

Con frecuencia, son pacientes psiquiátricos de larga evaluación o personas con retraso mental sin vinculación  con la red preventiva asistencial, carencia de tratamiento psicofarmacológico y desarraigo familiar.

En la mayoría de los casos de conducta deambulante, coinciden rasgos característicos. Si un individuo es enfermo mental, no necesariamente tiene que ser deambulante, pero si  sumamos que vive en el seno de una familia disfuncional, no se atiende por el equipo de salud y no se incorpora a la rehabilitación, entonces el enfermo pasa a estar en la calle, detalló en La conducta deambulante en la capital, el fallecido doctor Bernabé Ordaz, primer director del Psiquiátrico de La Habana.  

A propósito del fenómeno conductual, Milagros Rodríguez, trabajadora de servicios gastronómicos de la cafetería del Hospital Calixto García comentó que “algunos vagabundos tienen muy mal aspecto, sus ropas están sucias y descuidadas, incluso a veces son groseros y deberían buscarles un lugar para atenderlos”.

De acuerdo con el criterio de Odalis Rodríguez, doctora en Psiquiatría del Hospital Psiquiátrico: “Toda persona que presenta desarraigo familiar y social, con pérdida  de sus hábitos de aseo personal, conducta migratoria, pernoctación en áreas públicas, conflictos habitacionales, toxicomanías asociadas y conductas que van en contra de las normas sociales del país, podría ser catalogada como deambulante”.

La otra cara de la moneda

Las disoluciones de lazos familiares y personales son algunas de las razones por las cuales esas personas deciden desandar por las calles. Los deambulantes no tienen una relación habitual, no mantienen ningún contacto con su familia directa e indirecta, situación provocada por la muerte de uno o varios miembros, distancias que los separan, peleas familiares, adicción, enfermedad, trastorno físico o mental.

En ocasiones, la ruptura del vínculo laboral con ausencia de ingresos estables es la causa. No poseen empleo fijo, aunque probablemente lo tuvieron, en especial, el 10 por ciento de las personas tienen estudios universitarios, según investigaciones realizadas en la década de los 90 por el Departamento de Asistencia Social de Ciudad de La Habana.

En otros casos, el rompimiento de las relaciones con pérdida de amigos y conflictos institucionales, aunque es un proceso gradual, influye directamente en su conducta.

“Todas las rupturas son denominadas en Psicología, sucesos vitales estresantes, y se caracterizan por ser encadenadas, traumáticas y bruscas. Cada elemento condiciona al otro”, explicó Carlos Pérez, psicólogo del Policlínico de Bejucal.

El especialista argumentó que son traumáticas porque provocan un alto sufrimiento a la persona al no encontrar motivación y debilitarse su voluntad; y bruscas, por los grandes traumas que puede haber experimentado durante su vida y eligen ir a las calles para alejarse del dolor.

El alcoholismo es otra de las causas fundamentales, más del 40 por ciento de los deambulantes padecen de esa enfermedad, porque al acumularse experiencias negativas para esposas, hijos y hermanos, muchos son rechazados por los familiares, el centro de trabajo y la sociedad, debido a las conductas inadecuadas que asumen durante el consumo de la sustancia.

Luchar contra molinos de viento

“La mayoría de los individuos que andan por la calle no son agresivos, pero algunos se convierten en un problema porque reaccionan descontroladamente, entonces es cuando las autoridades deben hacerse cargo para evitar ese tipo de comportamiento”, explicó José Manuel, vecino de la calle San Lázaro, en la capital.

El estado ayuda y promueve un tratamiento exitoso con el desarrollo de un plan individualizado en la atención y cuidado de las personas necesitadas, que les permite satisfacer sus necesidades básicas y médicas.

“El Sistema Nacional de Salud (SNS) implantó a partir de los años 90, década cuando resurgió este problema, programas con el objetivo de proteger a los ciudadanos más vulnerables socialmente”, comentó Ernesto Sierra.

En mayo de 1995, por decisión del gobierno y con apoyo del Sistema Nacional de Salud, se creó el Centro de Evaluación y Clasificación de Deambulantes con 16 capacidades. Su objetivo era evaluar integralmente cada caso por un equipo interdisciplinario de salud. El período de estudio, inicialmente, estaba previsto en un término de 24 a 72 horas, pero luego se elevó hasta siete días.

“El equipo después de obtener todos los elementos necesarios mediante la investigación social, la identificación policial del sujeto, los resultados de las pruebas psicométricas y el diagnóstico clínico psiquiátrico, manifestaba su criterio y los evaluados eran ingresados en el Hospital Psiquiátrico, hogar de ancianos e impedidos físicos y, por supuesto, en el propio Centro”, manifestó la psiquiatra Odalis Rodríguez.

La problemática se resolvió momentáneamente; pero, como en la mayoría predominan las personalidades psicópatas, comenzaron a presentarse otros tipos de problemas, algunos asociados a la dependencia del alcohol, que afectaron la convivencia y ocasionaron graves trastornos a la dinámica funcional de los centros de salud recepcionadores.

Con el aumento de la demanda de ingresos en el transcurso del tiempo, la posibilidad de aceptar a los necesitados y enfermos se hizo cada vez más crítica por falta de capacidades debido, en primer lugar, a la desactivación progresiva de las camas, y en segundo lugar, al deterioro constructivo y estructural de las instalaciones por sus características y su situación.

A principios del año 2002, la Comisión Provincial Intersectorial, que acudía periódicamente al centro, identificó no válidas sus funciones por la insolubilidad de los casos al no poder ofrecer albergue, vivienda, ni tan siquiera ingresos rápidos en instituciones sociales.

El Paraíso

A mediados del año 2002, ante la necesidad de dar solución definitiva a la atención del deambulante, se creó  una institución  de nuevo tipo con características especiales y el  objetivo principal de rehabilitar para reinsertar al medio social y laboral a estas personas. El sitio escogido para ubicarlo fue “La Colonia”, instalación  localizada en la avenida de Rancho Boyeros, a tan solo 1,5 kilómetros del Hospital Psiquiátrico.

“Las funciones primordiales son el aseguramiento de la custodia de los enfermos garantizando su disciplina y permanencia, la evaluación y clasificación de los deambulantes recogidos en la capital, brindar albergue durante el tiempo necesario, deshabituar a los pacientes con toxicomanías asociadas, entrenarlos y habilitarlos para su inserción laboral, comunitaria y familiar con seguimiento”, aseguró  Ernesto Sierra.

Pasaje a lo desconocido

El Centro de los Deambulantes comparte criterios para recibir a los pacientes con dicha conducta, y un primer momento es la evaluación de cada uno por parte del personal de enfermería.

“La enfermera, como miembro del equipo de salud, debe conocer las características que tienen estas personas para ser o no aceptadas en el Centro, y una vez recibidos, atender sus necesidades fisiológicas, de protección y seguridad, de amor, de estima y autorrealización”, explicó  la enfermera Diana*.

La mayoría de los deambulantes son acogidos, solo una minoría se traslada  para lugares especializados, siempre en coordinación con las autoridades pertinentes.

La respuesta de Carlos Estupiñan, trabajador de servicios públicos, puede resumir la percepción que tiene la comunidad sobre el conflicto, basado en un muestreo realizado en la capital: “Los familiares resultan los más afectados cuando dentro del núcleo  existe un sujeto con trastorno de la conducta, para ellos resulta difícil observar cómo un ser querido va perdiendo todas sus facultades”.

En el largo proceso de rehabilitación e incorporación a la sociedad interviene un equipo multifactorial integrado por psiquiatras, psicólogos, clínicos y terapeutas ocupacionales. La dinámica funcional está basada en actividades vinculadas con la mejoría de la calidad de vida de los deambulantes y a su adaptación a las normas sociales.

Entre las manifestaciones de la dinámica encontramos la comunidad terapéutica, donde se analiza la disciplina del grupo, el sentir, las aspiraciones, las relaciones interpersonales, los deberes y derechos y todos aquellos aspectos que intervienen en el desarrollo de las normas de convivencia y la disciplina social.

“Otra es la terapia ocupacional que incluye actividades laborales, de autoservicio, utilización del tiempo libre, actividades recreativas, deportivas, culturales y dinámicas con familiares”, precisó Ernesto Sierra.

La mayor ayuda que pueden recibir los pacientes con trastornos de conducta proviene de su internamiento en el Centro de Deambulantes, sin descartar el papel de la comunidad, que es significativo, dentro de todo el proceso de rehabilitación e incorporación a la sociedad.

“El médico de asistencia de la localidad y trabajadores sociales, el área de atención y la fiscalía son los encargados del seguimiento continuo de los pacientes”, afirmó la doctora Odalis Rodríguez.

Si bien las terapias ocupacionales y la comunidad influyen directamente en la rehabilitación de los reambulantes, no se puede restar importancia al papel de la familia, aunque existan algunas que niegan la ayuda.

No todas las familias se desentienden del problema, aunque a veces resulta extremadamente difícil enfrentarlo. Carmen*, cuya madre presenta conducta deambulante, comentó: “Le presto la mayor atención a mi madre y controlo su tratamiento, pero al menor descuido se escapa, entonces me pongo nerviosa por lo que pueda pasarle. Ella es conocida y no es violenta, siempre hay alguien que la ayuda o me avisa de su paradero”.

Manuel*, vecino de la localidad de Santiago de Las Vegas, explicó que “vivir cerca de una persona con este problema, por lo general,  resulta preocupante por lo impredecible de su actuar, más aún cuando son violentos. Soy vecino de un caso aunque, por suerte, es tranquilo”.

Atendiendo a que la sociedad cubana privilegia la condición del ser humano, uno de los criterios más consecuentes sobre la problemática lo expresó Miguel Martín, trabajador de la Terminal de Ómnibus de Santiago de Las Vegas: “Algunos no son enfermos mentales y no están deambulando, sino que presentan problemas seniles propios de la edad y están perdidos. La actitud de las personas hacia los deambulantes debe estar, sobre todo, basada en el respeto, porque son seres humanos al igual que nosotros y debemos brindarles orientación y ayuda”.

*Los nombres han sido cambiados respetando la privacidad.

Recuadro:

Dios, rey o emperador

Dios, rey o emperador, así se autotitulaba José María Lledín, el Caballero de París, personaje que durante la década del veinte del pasado siglo apareció deambulando por Ciudad de La Habana, llegando a ser una persona popular y querida por su poder de comunicación y cultura. Fue el primer deambulante atendido en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, donde pasó los últimos ocho años de su vida. Falleció en 1985.

Ficha técnica:

Tema: Los deambulantes en Ciudad de La Habana.

Propósito: Brindar información acerca de la situación de los deambulantes en la capital.

Objetivos colaterales: Conocer las características de estas personas. Lograr que las personas identifiquen a los deambulantes. Sensibilizar a la población con la situación de los deambulantes.

Estrategia de fuentes:

Ernesto Sierra, director del Centro de Evaluación y Clasificación de Deambulantes de Ciudad de La Habana.

Odalis Rodríguez, doctora en Psiquiatría del Hospital Psiquiátrico de La Habana.

Carlos Pérez, psicólogo del Policlínico de Bejucal.

Diana*, enfermera del Centro de Deambulantes.

Personas entrevistadas en la calle.

Soportes a emplear:

Hecho: La presencia de deambulantes en Ciudad de La  Habana.

Contexto: La situación de los deambulantes de Ciudad de La Habana, la atención que reciben y la voluntad del país en no abandonar a ninguno de los miembros de la sociedad.

Antecedentes: El aumento que se observa del número de deambulantes en la capital.

Proyecciones: La comprensión y el respeto que deben tener la personas al tratar con los deambulantes.

Fuentes:

Ernesto Sierra, director del Centro de Evaluación y Clasificación de Deambulantes de Ciudad de La Habana.

Odalis Rodríguez, doctora en Psiquiatría del Hospital Psiquiátrico de La Habana.

Carlos Pérez, psicólogo del Policlínico de Bejucal.

Diana*, enfermera del Centro de Deambulantes.

Personas entrevistadas en la calle.

Testimonio de Luis Calzadilla, psiquiatra de El Caballero de París, recogido en su libro “Yo soy el Caballero de Paris”.

Estadísticas del Centro de Deambulantes de Ciudad de La Habana.

Documento “Conducta del deambulante en la capital”, del director del Hospital Psiquiátrico de La Habana, Comandante Doctor Eduardo Bernabé Ordaz.

Trabajo de curso de Ernesto Sierra, director del Centro de Deambulantes.

Textos complementarios: Recuadro.

Tipos de juicios:

Analíticos: se emplean para reflejar todas las aristas de un problema y se utilizan  opiniones de especialistas.

Valor: se explica el cómo  y el porque de la problemática a través de los diferentes criterios utilizados.

Tipo de título: llamativo

Tipo de entrada: descriptiva

Tipo de transiciones: En el reportaje se utilizan las muletillas para entrelazar los párrafos y unir ideas, por ejemplo, según y a propósito. También empleo subtítulos para introducir el tema y la repetición de una palabra determinada para recalcar el hecho.    

Tipo de cuerpo: de bloques temáticos.

Tipo de cierre: de conclusión o resumen, aportado por una fuente

LA NOTA INTERPRETATIVA EN HOLGUÍN

LA NOTA INTERPRETATIVA EN HOLGUÍN

 

Gracias a los colegas holguineros, quienes abrazaron con buena fe las nuevas propuestas de la nota interpretativa. Resultó para mí un curso sumamente interactivo… y de humor desempolvado.  

 

Queremos agradecer
la explicación tan fluida
que ha dado nuestra querida
profesora. ¡Qué placer!
¿Quién aquí no va a aprender
lo de la interpretación?
Sentimos la inspiración
de una mujer tan pepilla
como Iraida Calzadilla
que instruye por vocación.

Vargas.

 

Gracias, profesora. Sus alumnos de Holguín la besamos.

AFECTO DEL HOGAR VS SOLEDAD Y TRISTEZA

AFECTO DEL HOGAR VS SOLEDAD Y TRISTEZA

La burbuja de la ternura  y el apoyo  en ocasiones se disuelve, debido a las consecuencias de la dipsomanía en la familia.

CLAUDIA TURCAS GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Inestabilidad, violencia, tensión y pérdida del amor son trastornos ocasionados por la dependencia del alcohol en las relaciones familiares;  en nuestro país, la cifra de destrucción del núcleo hogareño se encuentra entre el 10  y 15 por ciento debido a  esta situación.

La pérdida del puesto de trabajo, los problemas financieros y los conflictos conyugales o divorcios son tan solo unos de los inconvenientes sociales causados por el alcoholismo, pues los  estudios demuestran que la  enfermedad  no solo perturba a los consumidores, sino también perjudica profundamente a cualquier persona de su comunidad familiar.

“El alcoholismo o dipsomanía altera la dinámica familiar, provoca daños materiales y esencialmente económicos, causa un desequilibrio debido a los malos tratos o la violencia contra algunos de sus integrantes”, explica Jesús Amador Montejo, director del Centro de Tratamientos Especializados del Hospital Psiquiátrico de La Habana.

Frecuentemente en los centros de ayuda a alcohólicos son reportados  casos similares al de Eliezer M*. Él pasaba los días embriagado, llegaba a la casa y maltrataba a la esposa e hija, y no quería reconocer que el alcohol era su gran problema.

“Lo perdí todo, la familia me dejó, se llevaron a mi niñita y mis padres y hermanos no me hablaban”, reconoce Eliezer, “pero ahora estoy bien, recuperé todo lo perdido gracias a la Asociación de Alcohólicos Anónimos (A.A), en la cual comprendí todo lo que desaprovechaba por andar  con una botella debajo del brazo”.

A su vez, Indira E*, señala: “Mi padre fue alcohólico,  yo lo adoraba, pero no soportaba pararme a su lado y sentir ese olor tan repugnante. No dormía, tenía miedo de verlo llegar y golpear a mamá. Solo deseaba que estuviera en la calle, no lo quería tener cerca. Mi mayor deseo era observarlo llegar limpio y recuperado”.

“El alcoholismo afecta a la familia y a la sociedad en que vive. La familia es la primera en percibir los desajustes en el bebedor, empieza un cambio en el seno familiar, desacuerdo matrimonial sin motivo aparente, malos tratos a los hijos y a la pareja, lo cual ocasiona que el bebedor  poco a poco se margine e insista en que posee la misma capacidad de trabajo y de enfrentar los problemas familiares, cuando en realidad no es así”, apuntan las doctoras Miriam Bolet  Astoviza y María Matilde Socarrás Suárez, en su Trabajo de Revisión del Hospital Universitario “General Calixto García”, en el cual realizan un análisis de diversos pacientes afectados por el alcoholismo.

Como grupo social, los dipsómanos tienen uno de los porcentajes más altos de separación matrimonial y de divorcio. No obstante, estudios y encuestas realizadas en el país revelan que alrededor de la mitad de las personas enfermas por alcoholismo logran mantener vínculo marital por mucho tiempo.

“A mi esposo le gusta tomar, lo hace todos los días. Yo no pierdo mi tiempo reprochándole nada, pues tengo un niño de solo un año y medio. Él necesita de un padre y no se lo negaré por solo unos momentos de maltrato”, afirmó Evelyn L*, ama de casa.

La dinámica familiar en el hogar de procedencia del alcohólico es objeto de muchas investigaciones y todas señalan su coincidencia con la llamada “crisis familiares no transitorias”, o sea, la hostilidad excesiva, la violencia doméstica, el descuido de los hijos, las situaciones judiciales, los actos deshonrosos, las malas relaciones interpersonales, entre otras. Estas situaciones condicionan un trastorno del aprendizaje en una población específica de menores que se han denominado “niños con incapacidad para aprender”.

“Los hijos de los dipsómanos son los más perjudicados. En la mayoría de los casos gran parte de los problemas del enfermo terminan repercutiendo en la personalidad del descendiente. La posibilidad de problemas conductuales como el abandono de la escuela y también la ingestión de alcohol en ellos, está por encima de un 60 por ciento en la mayoría de las familias perturbadas por este inconveniente”, expresa la psicóloga Niuris Hernández.

No existe una causa definida para el alcoholismo, pero hay factores que pueden desempeñar un papel en su desarrollo. Los estudiosos del  tema afirman la probabilidad tan alta de desencadenamiento de esta enfermedad principalmente en personas con un familiar alcohólico. Exactamente no se conoce la razón, pero puede encontrarse la respuesta  en anomalías genéticas, bioquímicas o psicológicas.

“Mi hijo no se afectará, ¿quién dijo eso? Yo tomo para divertirme y no me emborracho. Al final, mi papá también lo hacía y yo soy un hombre sano”, aseguró Emilio H*.

“Los dipsómanos que dicen “yo tengo tremendo aguante”, no se endrogan porque tienen un síndrome de intolerancia. Aunque no llegan a embriagarse son dependientes del alcohol. Ellos son los primeros en necesitar de terapia grupal y consultas técnicas encaminadas a la rehabilitación. No reconocen su dipsomanía, pierden valores y  nunca se sienten culpables de los problemas  psicológicos tan grandes que pueden presentar sus hijos”, explicó la doctora María Nela Heredia Leyva, especialista de primer grado de Psiquiatría y responsable de la consulta de alcoholismo del Centro de Tratamientos Especializados del Hospital  Psiquiátrico de La Habana.

Los programas educativos sobre el alcohol dirigido a los niños, adolescentes y a sus familiares pueden ser de gran utilidad, pues los  hábitos correctos son fundamentales para la prevención del abuso de esta sustancia.

* Los nombres de las personas que ofrecieron sus declaraciones fueron sustituidos por seudónimos con el fin de respetar su privacidad.

RECUADRO  1

Tipos de familia en los pacientes alcohólicos

Tipos de familia         No.     %
Antagónica                 24       40,0
Colaboradora            14        23,4
Indiferente                  14        23,4
Resignada                   6        10,0
Castigadora                2           3,2
Total                           60       100,0

Fuente: Encuesta.

(La clasificación que acepta diferentes tipos de familia en el alcohólico, está basada en la forma en que sus miembros son capaces de admitir y manejar a uno de sus integrantes enfermos. El recuadro 1 muestra que 40% de las familias fueron antagónicas y sólo 23% colaboradoras.)

RECUADRO 2

Repercusiones familiares y sociales en los alcohólicos estudiados

Repercusiones familiares            No.          %
Tensiones y dificultades               20          33,3
Hurtos hogareños                         13           21,6
Violencia con la esposa              12           20,0
Rechazo familiar                           11          18,3
Afectación económica                    8          13,3
Violencia con los hijos                    6          10,0
Ninguna                                          11          18,3

Repercusiones sociales   
Riñas                                               26         43,3
Hurtos                                             15          25,0
Escándalo público                        14          23,3
Arresto policial                              11          18,3
Daño a la propiedad social         10          16,6
Ninguna                                            8          13,3

Fuente: Encuesta.

(Las repercusiones familiares y sociales que tuvieron los alcohólicos sobre sus familias se detallan en el recuadro 2; entre las primeras sobresalieron las tensiones y dificultades (33,3%), los hurtos hogareños (21,6%) y la violencia con las esposas (20,0%); mientras que en el orden social se destacaron las riñas (43,3%), los hurtos (25,0%) y los escándalos públicos (23,3%))

Nota: Tablas concebidas en el “Trabajo de Caracterización Sociofamiliar  en un grupo de pacientes alcohólicos”, de Rodolfo García Roldán, Ana Zoila Garcés Rodríguez, Marta López Martínez y Eva de la Fe López.

FICHA TÉCNICA:

Tema: El alcoholismo.

Propósito: El alcoholismo en la familia.

Objetivos colaterales: Problemas psicológicos en los miembros de la familia que rodean al alcohólico. Consecuencias del alcoholismo de un progenitor en sus descendientes. Dejar a la interpretación del lector las consecuencias que puede traer el alcoholismo para el núcleo familiar. Reflejar de cierta forma, aunque reducida, las consecuencias del alcoholismo en general y las repercusiones que este puede traer.

Fuentes: 

Jesús Amador Montejo, Director del Centro de Tratamientos Especializados del Hospital Psiquiátrico de la Habana.

Doctora María Nela Heredia Leyva, Especialista de primer grado de Psiquiatría y responsable de la consulta de alcoholismo del Centro de Tratamientos Especializados del Hospital Psiquiátrico de la Habana.

Doctoras Miriam Bolet Astoviza y María Matilde Socarrás Suárez  en su Trabajo de Revisión del Hospital Universitario “General Calixto García”

“Trabajo de Caracterización Sociofamiliar en un grupo de pacientes alcohólicos” de Rodolfo García Roldán, Ana Zoila Garcés Rodríguez, Marta López Martínez y  Eva de la Fe López.

Psicóloga retirada Niuris Hernández.

El nombre de las personas alcohólicas y afectadas no se mostrará, con el fin de respetar su privacidad.

Trabajo de Revisión del Hospital Militar “Carlos J. Finlay”, de la My. Eulalia García Gutiérrez, Lic. Gilda Lima Mompó, My. Laura Aldana Vilas, Dr. Pedro Casanova Carrillo y Dr. Vladimir Feliciano Álvarez.

Sociedad de Alcohólicos Anónimos (A.A) de Cuba, “Grupo Habana”. Dirección: San Lázaro No.805 e/ Marqués González y Oquendo, Ciudad Habana.

Sociedad de Alcohólicos Anónimos (A.A) de Cuba, “Grupo Unidad”. Dirección: Iglesia del Carmen, Infanta e/Neptuno y Concordia, C entro Habana (sesiones de familiares).

Tipos de juicios:

Se utilizaron juicios analíticos para demostrar el problema, comprender la extensión de este y señalar que es necesario combatirlo.

Se emplearon juicios de valor, pues las fuentes consultadas ofrecieron opiniones sólidas respecto al tema a tratar.

Se emplearon juicios también disyuntivos porque se presentan situaciones contrapuestas y comparaciones. Por ejemplo, cuando Emilio H* se refiere a su situación y antes y después de su declaración se hace un análisis de los problemas que él presenta y no reconoce.

Ej.: “Mi hijo no se afectará, ¿quién dijo eso? Yo tomo para divertirme y no me emborracho. Al final, mi papá también lo hacía y yo soy un hombre sano”, aseguró Emilio H*.

Y: “Los dipsómanos que dicen “yo tengo tremendo aguante”, no se endrogan porque tiene un síndrome de intolerancia. Aunque no llegan a embriagarse son dependientes del alcohol. Ellos son los primeros en necesitar de terapia grupal y consultas técnicas encaminadas a la rehabilitación. No  reconocen su dipsomanía, pierden valores y  nunca se sienten culpables de los problemas  psicológicos tan grandes que pueden presentar sus hijos”

Tipo de Título: Llamativo

Tipo de Lead: De resumen

Soportes a emplear:

Hecho: El alcoholismo y la familia.

Objetivos colaterales: Hacer un análisis un poco más profundo del alcoholismo en todas sus aristas y llegar a influir al lector con las declaraciones ofrecidas por los dipsómanos y los afectados por ellos. De igual forma hacer una presentación de las consecuencias que provoca la dipsomanía en la comunidad familiar del enfermo.

Contexto: Señalización de los problemas que puede ocasionar el alcoholismo en la familia.

Antecedentes: Causas y consecuencias que presentan las personas que se encuentran alrededor de los enfermos producto de la dipsomanía.

Textos Complementarios: Dos tablas para apoyar el desarrollo del tema tratado en la nota interpretativa.

 

CONTENIDOS PRÁCTICOS DE LA LENGUA ESPAÑOLA PARA EL TRABAJO COTIDIANO DE REDACTORES, LOCUTORES Y PERIODISTAS (VIII-Final)

CONTENIDOS PRÁCTICOS DE LA LENGUA ESPAÑOLA PARA EL TRABAJO COTIDIANO DE REDACTORES, LOCUTORES Y PERIODISTAS (VIII-Final)

Palabras que se escriben de varias formas. Frases latinas. Vocablos en otros idiomas. Normas para textos que leen los locutores. Proverbios, máximas y sentencias. Matices en las palabras. Bibliografía.

OCTAVIO PÉREZ VALLADARES,
Periodista de Radio Ciudad del Mar.
Cortesía para Isla al Sur.

ALGUNAS PALABRAS QUE PODEMOS ESCRIBIR DE DOS O MÁS FORMAS,  Y FRASES LATINAS.

Estará bien la escritura de:

Acuoso-aguoso                                             
Armario-almario                                             
Cantoría-canturía
Celsius-Celsio
Confesionario-confesonario
Desapego-despego                                  
Empercudido-percudido                                
Framboyán-flamboyán
Gordinflón-gordiflón
Kerosén-kerosina-kerosene                              
Kiosko-kiosco-quiosko-quiosco                      
Luz brillante-brillantina                                
Polícroma-policroma                                       
Presidiario-presidario
Restaurante-restaurant-restorán                                                     
Transmisión-trasmisión

Las frases latinas que dan belleza a nuestros textos:

A fuer de: a fuerza de                                      
A posteriori: después
A priori: por anticipado                                     
Accésit: recompensa inferior
Ad hoc: al momento                                         
Ad líbitum: sin ajustarse a texto                       
Alma Máter: madre nutricia                              
Bone fide: buen final
Consummátum est: todo se acabó
Currículum vitae: recorrido vital                       
De facto: de hecho
Desiderátum: lo deseado                                
Et cetera: etcétera, lo que faIta (etc)                
Ex abrupto: bruscamente                                
Ex profeso: con toda intención                         
Fíat ego: hágase la luz                                     
Grosso modo: lo hizo más o menos              
In fraganti: cogido en falta                               
In Memoriam: para recuerdo
In situ: en el lugar                                             
In vitro: en el vidrio
Inter nos: entre nosotros
Intra muros: dentro de los muros
Ipso facto: al instante                                       
Lapsus cálami: error escrito
Mare mágnum: desorden
Modus vivendi: modo de vivir                          
Non grata: persona no grata
Non plus ultra: destacado                               
Per cápita: por cabeza
Per se: por sí mismo
Pódium: pequeño estrado
Quorum: número para validez
Sine qua non: no hay éxito sin esfuerzo          
Statu quo: volver a como estaba
Sui géneris: de su género o Estado a otro. Muy exclusivo
Sui géneris: único, especial                              
Ultimátum: última proposición de un                
Vade in pace: ve en paz
Verbi gratia: por ejemplo
Vox pópuli: voz popular

CORRECTA ESCRITURA DE VOCABLOS DE OTROS IDIOMAS QUE TENEMOS PRESTADOS PARA EL LENGUAJE RADIAL (Inglés-Francés-Italiano)

AD LÍBITUM: Que da libertad al locutor para improvisar.
BACK-GROUND: Sonido grabado aparte de la voz del intérprete.
BAFFLE: Aditamento que se une a la bocina altoparlante.
COLLAGE: Relación de respuestas cortas de varios entrevistados.
FADE IN: Aumento progresivo del volumen o intensidad de un sonido.
FADE OUT: Disminución gradual del volumen o intensidad de un sonido.
FEED BACK: Sonido silbante por realimentación de la señal.
FLASH: Noticia de última hora.
HITCH HICKER: Anuncio comercial corto dentro de programa.
HUM: Ruido extraño.
IN: Señal para que un actor, en el texto, se monte sobre el otro
JACK: Orificios donde se conectan los plugs.
JINGLE: Anuncio o pie de programa.
KEY: Chucho o llave.
MIKE: Micrófono.
ON THE AIR: En el aire.
PICK-UP: Brazo y aguja del tocadiscos.
RATING: Niveles de escucha que se conocen a través de encuestas.
SLOGAN: Frase breve que caracteriza a la propaganda sobre un producto o firma comercial.
SOTTO VOCE: Para que el actor lo diga en susurro, en voz baja.
SPOT: Mención breve, que también suele llamarse “cuña”.
STAND-BY: Atenuar antes de salir del aire.
SURVEY: Sinónimo de encuesta.
TALK BACK: Intercomunicador entre el director y el locutor.

REGLAS PARA ENTREGAR TEXTOS QUE LEERÁN LOCUTORES.

Los periodistas que laboramos en la radio, escribimos la mayoría de los textos para ser leídos por locutores. Por tal razón, existen reglas y deben estar redactados nuestros reportajes, comentarios, informaciones, crónicas, etc, a dos espacios, debiendo tener cada línea 15 cm de largo (60 golpes de máquina de escribir), para así facilitar la función del “campo de captación visual” y usándose una sola cara del papel.

Entre una línea y otra nunca dividir en sílabas alguna palabra y siempre concluir el párrafo con punto y aparte, más guión corto. Son imperdonables los borrones, tachaduras y malas acentuaciones. De usar palabras en mayúscula para destacar, no olvidar jamás el acento, pues ello confunde al locutor.

Tenemos la obligación profesional de proteger la lectura de nuestros locutores, hasta cuando vayan a decir frases que, al oído, se interpretarán en sentido contrario, como es el caso de ASAMBLEA DE MÉRITOS Y DEMÉRITOS LABORALES. Lo correcto será colocar un artículo por delante para que el mensaje llegue como queremos: ASAMBLEA DE LOS MÉRITOS Y DEMÉRITOS LABORALES. En la redacción hay que estar alertas para resolver disyuntivas como la del ejemplo anterior.

De manera general la lectura, para ser natural y efectiva, debe ir más allá de la común observancia que nos exige la Gramática, pues hay pausas, pausitas, recalcos y énfasis que no llegarán a ser indicados por los signos ortográficos (Ver Normas de Redacción Subdirección Informativa).

LOS PROVERBIOS Y MÁXIMAS O SENTENCIAS. EL GRAN USO QUE PODEMOS HACER DE ESTE RECURSO.

Los proverbios, adagios o “dichos” populares, así como las máximas o sentencias,  pertenecen a la llamada conciencia común. Poseen la sabiduría que emana de la práctica diaria, aunque los enunciados no estén pasados por el fino tamiz de la ciencia. Pueden servir de base a cualquiera de los cinco géneros periodísticos conocidos. Aquí les dejo algunos ejemplos:

Amigo es quien lo demuestra con hechos...
El amor es una fiera que cada día necesita alimento nuevo...
El dinero no lo resuelve todo, pero calma los nervios...
El hombre debe tener tres virtudes: HABLAR POCO, HACER MUCHO y SER RESERVADO EN LA VIDA...
El necio dice todo lo que piensa, el sabio piensa todo lo que dice...
El que pudiendo hacer la obra, no la hace, comete pecado...
Es más fácil descubrir la felicidad que la bondad...
Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad...
Es mejor ver una vez que te cuenten cien...
Estudia como si fueras a vivir siempre; vive como si fueras a morir mañana...
La pobreza pasa, pero la dignidad -cuando se pierde- no se recupera jamás...
La puerta más segura es la que se puede dejar abierta...
Lo más bello que existe después de la mujer es la madre...
Los hombres buenos no tienen secretos...
Los perros ladran, pero la caravana pasa...
No llores porque se oculta el sol, porque las lágrimas no te dejarán ver las estrellas...
No por mucho madrugar se amanece más temprano...
No se puede chiflar y sacar la lengua al mismo tiempo...
Nunca emplees un fusil para matar una mariposa...
Presta oídos a todos y a pocos la voz...
Quien siempre dice la verdad se pasea con su propia mortaja...
Si del cielo te cae un dátil, no dejes de abrir la boca...
Somos dueños de lo que ocultamos y esclavos de lo que decimos...
Soy un hombre realizado, nada me ha sido fácil...
Una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones...

¡OJO! CON LOS MATICES EN LAS PALABRAS.

Guerra, combate y batalla son sinónimos, pero no significan lo mismo.

GUERRA: La que se desarrolla entre dos países o dentro de una nación.

COMBATE: La guerra de gente armada entre dos o más unidades contendientes.

BATALLA: La guerra cuerpo a cuerpo entre dos o más unidades contendientes.

En Mal Tiempo no hubo un combate, sino una batalla cuerpo a cuerpo, cara a cara, que duró entre 15 ó 20 minutos.

También aparecen como sinónimos elegir y designar, y no es lo mismo.

ELEGIR: Asumir alguien una responsabilidad, pero con la aprobación de determinado número de personas. Nombrar por elección.

DESIGNAR: Señalar, destinar. Otorgar por orden o decreto una responsabilidad.

Al delegado de una circunscripción no lo designan, lo eligen.

Algo parecido a los casos anteriores ocurre con los vocablos sitio y rincón.

SITIO: Lugar.

RINCÓN: Sitio apartado, escondrijo, recoveco, relegado. Lo peyorativo de sitio.

Por lo anterior se debe decir o escribir sitio o sitial martiano, y no rincón martiano como se decía antes.

No es lo mismo ser bandolero que bandido, aunque las palabras aparezcan como sinónimos.

BANDOLERO: Ladrón y salteador de caminos.

BANDIDO: Ladrón, salteador de caminos, perverso, asesino.

El bandolero asalta o exige dinero, pero no necesariamente le quita la vida a alguien. El bandido hace esto mismo, pero además mata casi por placer.

Y he aquí otro ejemplo de los matices en las palabras:

Escalas para ofrecer las gradaciones del miedo.

Temor: Cierta alarma, aprensión.

Miedo: Sentimiento de temor en mayor grado por un peligro real o imaginario.

Pánico: Miedo súbito. Se relaciona con el dios Pan de la Mitología griega.

Terror: El miedo acercándose al espanto.

Espanto: Temblor incontrolable del cuerpo.

Horror: Ponerse pálido de miedo, el pelo erizado y los ojos fuera de las órbitas.

Un último ejemplo acerca de los matices en las palabras.

DESASTRE: Desgracia grande, calamidad.

CATÁSTROFE: Acontecimiento imprevisto y funesto.

APOCALIPSIS: El momento, según la Biblia, en que no quedará  piedra sobre piedra. Habrá una destrucción total.

DESOLACIÓN: Gran destrucción, devastación.

Alguien escribió que, después del paso del huracán “Lili”, las escenas en la ciudad de Cienfuegos, eran apocalípticas. Muy correcto, y sin exagerar, hubiera sido: “las escenas en la ciudad de Cienfuegos eran de desolación...”

BIBLIOGRAFÍA:

Acerca de la Redacción, editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 1990, de Elio Delgado Legón.

Boletines de la Comisión del Idioma de la UPEC.

Diccionarios: Sainz de Robles de Sinónimos y Antónimos, El habla popular cubana actual, de Argelio Santiesteban; ARISTOS y LAROUSSE.                                

El habla popular cubana de hoy, editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1982, de Argelio Santiesteban.

EL INGENIO, Manuel Moreno Fraginals, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1978, Tomo III, Glosario.

El sistema de acentuación gráfica de la lengua española, editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 1989, de los autores Oscar Walker, María Luisa Márquez y Graciela Espinosa.

Elementos gramaticales de uso práctico, Unión de Periodistas de Cuba.

Estudio monográfico de la partícula QUE, editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1983, de Guadalupe Hechevarría.

Evitemos gazapos y gazapitos, editorial Letras Cubanas, Ciudad de La Habana, Cuba, 1985, de José Z. Tallet.

Gramática Española, tercer libro, editorial Progreso S.A., 1956, de Emilio Marín.

Lo esencial en la Ortografía, editorial ORBE, Ciudad de La Habana, 1982, de Francisco Alvero Francés.

Redacción y Composición, Escuela de Periodismo, Universidad de La Habana, 1972.

Saber puntuar es saber escribir, editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 1987, de Livio Delgado de la Torre.

 

TODO LO QUE SABEMOS LO SABEMOS ENTRE TODOS

TODO LO QUE SABEMOS LO SABEMOS ENTRE TODOS

En la tarde de ese “otoño” habanero del 22 de octubre pasado, el investigador colombiano Jesús Martín-Barbero sostenía en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí un encuentro con periodistas, estudiantes, profesores y cuantos al aviso de su presencia se congregaron allí. El XIII Encuentro de FELAFACS ofrecía la oportunidad. Lo próximo y lo lejano confirmaron ese cambio de sensibilidad que hoy nos trastorna… y nos impone desafíos.

Una mutación de percepción, de lenguajes y de escrituras

Hace como dos años y medio tuve una conversación toda una mañana con el equipo de periodistas de El Comercio de Lima, y aquella experiencia me dejó muy tocado. Fue muy linda porque había tres generaciones y la conversación larga con diseñadores, con periodistas internacionales, caricaturistas, con gente del periodismo deportivo y político, me dejó realmente una marca: Hoy día en el mundo es indudable que el periodismo escrito, de papel y en buena parte el radial y televisivo, está sufriendo una crisis de públicos, que los que hacen el periodismo se la atribuyen a esas maldades que son las malas hadas tecnológicas, que han venido a robarles el público al viejo y sabio periodismo.

Me pasé un buen rato diciéndoles que no, que la crisis del periodismo no se resuelve metiéndole nuevas tecnologías, que es una crisis del lenguaje, de los modos de comunicación, del periodismo con sus públicos, porque hay otros públicos, hay otros lenguajes, otras escrituras y el asunto no es tecnológico.

No nos engañemos. Contamos hoy con lo que uno de los grandes teóricos del marxismo, Walter Benjamín (este alemán que murió en la frontera de Francia con España intentando escapar de los nazis, y que emprendió una reflexión que en su época, primeros años del siglo XX,  ilumina lo que estamos viviendo) llamó –y utilizó una palabra griega– un cambio de sensorium, un cambio de la sensibilidad colectiva, de los modos de percibir el espacio, el tiempo, lo próximo, lo lejano; lo viejo, lo nuevo, que yo relaciono mucho con la idea que tuvo Gramsci de la crisis. Éste entendía una crisis como un momento en el que algo clave, decisivo, estaba muriendo y lo nuevo no acababa de nacer, no tenía forma todavía. Creo que es una espléndida caracterización de la crisis. Algo está claramente perdiendo su vigencia, sus valores, su autoridad, pero lo nuevo no está claro, no sabemos, no tiene figura, como tenía lo viejo

En ese sentido yo planteo lo que este cambio de sensibilidad ha encontrado en la tecnología, algo visto por Walter Benjamín. Él encuentra que la nueva sensibilidad era entonces la aparición de unas masas urbanas para las cuales ya no había barreras. O sea, la historia era una historia de unas minorías que habían sido dueñas de todo, y ahora esas nuevas masas urbanas que se hacían visibles en las grandes avenidas de París en el siglo XIX se sentían con derecho a todo lo que había sido cooptado por unas minorías a lo largo de la historia.

Este crecimiento del sentido de lo igual en el mundo que habla Walter Benjamín, encuentra ahora una pequeña figura en esta riqueza, que hace posible Internet; pero es una figura, no es la tecnología. Es la posibilidad de que lo mejor que ha producido el ser humano en todos los ámbitos deje de ser de unos pocos, deje de ser de los que saben escribir, deje de ser de los que saben pintar…para ser un derecho de todos. Evidentemente es una revolución, es una mutación de sensibilidad y es una mutación de percepción, y por tanto de lenguajes y de escrituras. Entonces, de alguna manera lo que yo les planteé a mis amigos peruanos, y debatimos seriamente, es que donde está el cambio es en la sensibilidad de la gente, es en la sociedad, no es en la tecnología. Walter Benjamín dijo no, la tecnología salió al camino de lo que estaba solicitando la gente. El cine es la otra cara del paseante de la gran avenida.

La nueva sensibilidad es lo que le pasa al caminante en la nueva gran avenida

Cómo es ese cambio, me peguntaban esta mañana. Walter Benjamín lo explicó así: el viejo arte era el arte de lo uno, un solo tema, un solo punto de vista, la famosa perspectiva renacentista; ni siquiera era la imagen de quien tiene dos ojos, ni siquiera de quien tiene uno; era el arte de la unificación y de la contemplación. Este arte se veía en museos que eran como templos: el aura del arte. Entonces uno miraba y cerraba los ojos y era cuando cerraba los ojos cuando comprendía el sentido de aquella obra. Benjamín decía que estaban en el mundo platónico todavía donde había que cerrarlos ojos para ver la verdad, porque habitaban otro que no era el terrenal, el topos urano, donde habitaban las ideas, las formas perfectas de las cosas. Frente a eso, Benjamín describe que la clave de la nueva sensibilidad es lo que le pasa al caminante en la nueva gran avenida, que es que no puede cerrar los ojos, que si sale así pisaría a todo el mundo y todo el mundo le pisaría a él.

Entonces si uno está en una gran muchedumbre lo que le quedan son montones de imágenes, de fragmentos de imágenes. El primer dispositivo del arte que es la unidad se rompe ahora en una pluralidad de imágenes. La otra cara de este dispositivo es el cine, es el montaje, la nueva manera de expresar lo que siente el ciudadano en la avenida grande de una ciudad donde es un ser que está solo en medio de la muchedumbre. Benjamin dice que antes para estar solo había que huir de la ciudad, a los montes, los ermitaños se escondían en las cuevas. Ahora no; uno se encuentra solo en medio de la ciudad. Esto es ser moderno, asumir que ahora hay un modo de estar solo que no es estar lejos de la gente, sino en medio de la muchedumbre. Esta es la nueva experiencia, y esto es lo que el cine fue capaz realmente de convertir en un lenguaje para expresar la nueva sensibilidad de aquella época.

Planteo es que si las nuevas tecnologías importan no es en términos instrumentales, es en términos de esta nueva sensibilidad que inventa sus propios lenguajes. Necesita sus propios lenguajes. Margaret Mead, la más importante de los antropólogos de Estados Unidos, escribió ya teniendo más de 70 años, que la experiencia de las nuevas generaciones no cabe en la experiencia lineal de la palabra impresa. ¡Una antropóloga, no una sicóloga! La experiencia de los jóvenes necesita otro tipo de lenguajes: el hipertexto, donde culturas sonoras, culturas visuales, culturas gestuales, tonos, ritmos, acentos, cuentan tanto como la gramática y la sintaxis. Y esto es muy duro para los de nuestra generación.

Las nuevas tecnologías nos permiten pensar en lo que instauran en la relación social

Yo contaba el otro día, que unos de los grandes filósofos que ha entendido lo que está pasando, el vasco Javier Echevarría, ha dicho que las nuevas tecnologías nos permiten pensar, no lo que ellas hacen, no en términos de lo que producen las nuevas tecnologías en sí, sino de lo que instauran en la relación social, ese tipo de sensorium. Yo estuve en París en un gran encuentro en el que los franceses, presididos por Chiraq, hace 7 ú 8 años, intentaron aglutinar a los filósofos de habla francesa, portuguesa, española, e italiana, para pelear contra este imperialismo inglés. Yo lo dije con toda sencillez. La orientación que tenían los franceses me pareció bastante simplista y no responde a la complejidad de lo que significa el inglés hoy. Pero de hecho, allí por ejemplo escuche a Javier decir: miren no se engañen, el futuro de nuestro idioma está en manos de los ingenieros, los informáticos y los poetas

Lo que viene es oralidad escrita

El futuro de ninguna manera está en manos de las academias de la lengua. Lo que viene es algo que es oralidad escrita, ya lo tenemos, en el chat y sobre todo en los mensajes de teléfonos celulares. Claramente es una oralidad escrita, y esto para los que vivimos de la escritura es una herejía terrible, esto que me pongan “que” simplemente con una “k”. Es una blasfemia. Si fuera en la Edad Media los quemarían en una hoguera por profanar la sagrada regla de la gramática, escritura y de la fonética. Estamos en una época en la que no pocos desearían reinventar las hogueras, pero ¡son tantos los herejes! Pero como dije, también de la mano de Walter Benjamín, yo soy uno de los seres humanos que no oculta que cuando investiga, investiga lo que le da esperanza. Yo no investigo para masturbarme y menos para suicidarme. Yo investigo para buscar que es lo que me da energías para seguir creyendo que este mundo es cambiable, porque si no me pego un tiro.

La esperanza solo se nos da a través de los desesperados

Entonces yo sigo a este maestro mío que es Walter Benjamin, que siendo un judío ateo nos dejó esta preciosa lección: necesitamos la esperanza, pero la esperanza solo se nos da a través de los desesperados. Mi modesta mi opinión es que hoy hay más desesperados que nunca en el mundo, por tanto mi experiencia tiene que ser más grande. Conversemos.

Preguntas de la audiencia

-¿Puede no existir una teoría de la comunicación en estos tiempos que usted está hablando? Los cubanos, que no le conocíamos pero que le habíamos leído -y agradecemos que esté en Cuba-, vemos que como muchos otros grandes pensadores usted se ha radicalizado. Esa es mi impresión, y ¿usted piensa que se ha radicalizado? Si es así qué respuesta tendría y si es urgente una teoría de la comunicación para estos tiempos dispersos y cambios que estamos viviendo.

-Ante la situación que usted comentaba y planteaba, qué opinión le merece este movimiento de medios comunitarios o pensando lo comunitario como lo opuesto a lo vertical, lo centralizado, dirigido, controlado, y también pensando lo comunitario no solamente lo regional sino también como comunidades geográficamente virtuales, el periodismo podría transformarse en esa dirección comunitaria amplia, escapando de esa dirección verticalmente centralizada, ¿habría camino en esa dirección?

-¿En el campo de las nuevas tecnologías, usted pude ver si ese cambio de sensorium es liberador? Es decir, en la correlación entre lo viejo y lo nuevo, en esa dinámica paradójica, usted observa la correlación de lo presente y la liberación hacia lo nuevo y cómo observa esto usted en América Latina; o sea, qué perspectiva esperanzadora podría tener una América Latina posneoliberal en el ambiente de esos cambios tecnológicos.

-Yo creo que proponer un golpe tan dramático como quitarle ocho letras al idioma español que suena como una locura, facilitaría mucho la comunicación, no solamente para estas generaciones y las que vienen. No estoy hablando de gramática.

-Estamos de acuerdo con usted que es la nueva sensibilidad, y no las nuevas tecnologías, es lo que está definiendo la época. Sin embargo, esas nuevas tecnologías son muy especiales, no solo están borrando la noción de espacio, sino también la noción de tiempo, y por tanto una inversión que antes demoraba un siglo ahora se logra en unos días, ¿qué nuevo sensorium se pudiera prever para esto?

-Efectivamente yo creo que se está dando una nueva sensibilidad, pero también en este mundo hay mucha insensibilidad. Hay una crisis civilizatoria, hay una locura consumista y ese Internet que se ensambla en esa nueva sensibilidad puede contribuir a mejorar al ser humano, pero también puede echarlo a perder. Nosotros tenemos que defender en el orden familiar, local, nacional, que son sistemas éticos que le permiten a uno discernir, filtrar de alguna manera, ese enorme caudal de información, que también es abierto, y tiene que existir en algún lugar una  responsabilidad humana por lo que no es bueno; o sea, ese mundo mejor que hay que perseguir implica una responsabilidad en la reproducción de lo que no debe ser. Sobre eso yo quisiera también una reflexión suya.

-Volviendo a la preocupación relacionada con el tiempo de estos tiempos, y recordando al propio Walter Benjamin, quien dijo aquello de que con la chispa del pasado hay que encender la esperanza del presente, ¿pudiera opinar acerca de como lograrlo en presente que se muestra como un paciente amnésico?

-Usted se refería ayer en FELAFACS a agenda de país y a socializar esa agenda de país en América Latina; pero usted fue muy cuidadoso en señalar que no quería una agenda de país, sino agendas de país. Eso me hace pensar si una visión ilimitada de agendas más allá del bien y del mal no nos llevaría a caer en el relativismo postmoderno de ver la verdad como una quimera.

Comunicación no es trasmitir información. Es comulgar, es compartir

MARTÍN BARBERO: A ver: teoría de la comunicación. Tenemos un problema histórico. Hubo un gringo, un ingeniero de teléfonos, señor Shanon, que con esa ingenuidad hermosa pero tramposa a veces de los gringos, llamó teoría general de la comunicación a una cosa que era una transmisión telefónica, y los problemas que tenía eran la redundancia y el ruido. Era una teoría de señales y de economía de cómo buscar el menor gasto de energía para trasmitir el máximo de información. Llamar Teoría General de la Comunicación a eso es de una ingenuidad loca que solo se le puede permitir a un ingeniero.

Después vinieron un alemán exiliado y un psicólogo social y lo convirtieron realmente en una teoría de la comunicación. O sea: un destinador, un receptor, un emisor, un destinatario, un canal. Eso es una teoría de la transmisión, ingenieril, mecánica. Y yo que venía de la filosofía, de la antropología, cuando me metí en Colombia en el campo de la Comunicación, escribí un montón de panfletos en contra de este panfleto de Shanon, y dije: miren, para mí la comunicación es lo que pasa en los barrios cuando hay fiesta, en las iglesias, en los estadios, en los music hall donde baila la gente. ¿Y cuando baila una pareja ¿no hay comunicación? ¿Y dónde está el canal, el destinador, el destinatario y toda esa joda? Comunicación no es trasmitir información. De alguna manera, como decían los viejos, es comulgar, es compartir...

Mi libro no lo escribí para profesores de Comunicación, porque “De los medios a las mediaciones” es una mezcla de historia cultural, de historia política, de montones de filosofías. Yo lo escribí porque yo exigía que las ciencias sociales en América Latina, la sociología, la antropología, la ciencia política, la historia, se ocuparan de los procesos de comunicación y de los medios, pero sobre todo de las prácticas cotidianas, de lo que hace la gente con lo que oye, con lo que ve, con lo que lee. Esto es para mí una teoría de la comunicación, no las que nos liquide o reduzca a pura transmisión de información, sino la que se haga cargo de la complejidad de los modos de la relación social, interpersonal, masiva, de grupos, de parentescos, parentescos sanguíneos y parentescos intelectuales, e ideológicos y políticos, que los hay.

Tiene que ser una teoría realmente interdisciplinar, porque hay dimensiones sicológicas, dimensiones antropológicas, están las culturas de comunicación, incluidas las culturas políticas y en esto es un bastión América Latina. Hemos hablado mucho más de ideologías, que son de los partidos, y menos de las culturas políticas que son de la gente, de las regiones. Si ustedes quieren entender lo que hoy vive Colombia, esta situación tramposa de un 70% votando en las encuestas por Uribe no lo pueden entender sino es por lo que está pasando con la violencia y la manera como las diversas culturas políticas han digerido esta violencia.

El E3

Entonces sí necesitamos una teoría de la comunicación, pero no una teoría en términos de una disciplina, porque teoría de la comunicación no es un objeto simple, es un objeto complejo, y en esa medida son muchas las disciplinas que tienen que aportar porque son muchas dimensiones y sobre todo hoy, porque como ha escrito Javier Echevarría hoy la comunicación no es una cuestión de control de medios, es una cuestión de entornos, de ecosistemas comunicativos. Es el tercer entorno como le llama en un libro espléndido. El primer entorno es el entorno ecológico, verde, la naturaleza, los animales. El segundo es el entorno urbano, con todas las instituciones que se fueron creando a partir de la ciudad, de las polis, las instituciones de la política, de la familia, de la justicia. Y el entorno comunicativo hoy es el tecnocultural nuevo.

Una cosa es encender o apagar la radio o la televisión, y otra cosa es cuando una mamá lleva un bebé al kinder; las personas del kinder y la mamá están de acuerdo que cuanto más información les pase sobre el niño, sobre sus maneras de ser, sobre su salud o sus pequeñas o grandes enfermedades, mejor van a cuidar a su hijo, y entonces la mamá da esa información, y esa información entra en un computador y no se sabe a dónde irá a parar. Les cuento esto porque hace un año murió la única que quedaba de la famosa banda Baader Meinhof en la Alemania de la época de las Brigadas Rojas en Italia; y esta mujer después de 20 años de cárcel salió y antes de morir contó que en el juicio el fiscal del Estado alemán ¿saben qué llevó?, ¡los cuadernos de su maestra de la escuela primaria!, y según el análisis de su maestra, ya había apuntado que esta niña tenía señales de antisocial. Hoy a manos de quién va a parar cualquier información que damos porque lo creemos sensato para poder circular por el mundo, por la sociedad, por la ciudad. Este es un entorno.

La comunicación dejó de ser lo que apago y enciendo; es algo que empieza a configurarme como sujeto, como ciudadano, como consumidor, si puedo consumir más o menos de acuerdo a la tarjeta de crédito. Está ahí toda la información. A mí me vuelve loco Google, sabe más de mí que yo. Yo entro y pongo una palabra y él sabe que yo busco libros y ¡pum!, me saca de una vez todos los libros que hay sobre eso. O sea, que Google me ha estado siguiendo la pista desde que entré hace años. Esto es un entorno, esto es otra cosa. Estamos diciendo otra cosa. Esto no tiene nada que ver con la transmisión, tiene que ver con este entorno, con este ecosistema que está hecho por toda esa cantidad de información sobre nosotros y sobre los otros.

El concepto de red acabó con el concepto de transmisión

Bueno, yo sí estoy de acuerdo, pero evidentemente no es una disciplina aparte, es algo que hay que cocinar desde diversas disciplinas, pero a sabiendas de que tenemos un objeto, pero no es un objeto que se pueda encasillar en la sociología, en la antropología o la psicología como hicieron los gringos: psicología social más cibernética, y ya teníamos la disciplina de comunicación., pues seguían con una matriz de información, no de comunicación. Hoy día nos damos cuenta de que el concepto de red acabó con el concepto de transmisión. En la red, dónde está el emisor hoy día.

Mi hijo, que es matemático y artista, me dice: ¿tú no sabes que hay millones de artistas, no de los que ponen sus obras en la página web, sino que hacen arte en la web y con la web, que le quitan el 80% del peso a sus imágenes porque si no la mayoría no las podría abrir. Entonces es para que la gente pueda entrar en ellas, porque lo que quieren los artistas que trabajan en la red es que el que pase deje sus huellas en la red, actúe, porque es un juego. Se trata de que el que lee escribe. El artista renuncia a la calidad de imagen para que mucha gente pueda hacerlo con él. Cuando mi hijo me dijo esto, yo me quedé pensando en una frase, que yo no sé si ustedes conocen, que en mi vida ha sido clave: cuando Juan de Mairena (Antonio Machado leyendo en prosa) cuenta que un campesino andaluz, analfabeto, le dijo: “todo lo que sabemos lo sabemos entre todos”.

Esto es la comunicación hoy y esta inteligencia colectiva de que empezamos a hablar, que es verdad. Todo lo que sabemos lo sabemos entre todos. Aquí cambia, este es el sentido del ecosistema. O sea, yo con mi disciplina defiendo mi campo, mis autores, que es la tragedia de la universidad, los dueños de los temas, de los autores, de los objetos de estudio. Esto se acabó, señores. Estamos en el siglo XXI. Esto pertenece al siglo XVIII, hasta donde llegó la Edad Media, los feudos. Todo lo que sabemos lo sabemos entre todos. O sea, una teoría de la comunicación, pero una teoría compleja, donde realmente los modos y formas de la comunicación son diferentes, tienen componentes, más de unas cosas que de otras, según las situaciones, según los contextos. Pero ante todo esta idea de red en la que acabamos, además, con una concepción de la sociedad como una totalidad.

Pluralidad de agendas

Los que hemos sido educados, los que mamamos desde la casa, pasando por la escuela –no digamos por la iglesia–, nos marca esta visión binaria del mundo y determinista del mundo: lo bueno, lo malo, lo alto, lo bajo, el macho, la hembra… Toda esa visión dicotómica ha sido siempre la responsable de la exclusión, de la dominación. Uno de los dos domina al otro: adulto-niño, el adulto tiene derecho a dominar al niño; hombre-mujer, el hombre tiene derecho a dominar a la mujer; blanco-negro, el blando tiene derecho a dominar al negro… O sea, en una sociedad de clase toda diferencia se convierte en ocasión de dominio, porque no podemos pensar sino en términos dicotómicos, binarios. Cuando yo digo agendas, en plural, no estoy diciendo millones de agendas. No todas las que sean, no; estamos diciendo pluralidad, heterogeneidad, diversidad.

El Estado es monoteísta, uniformador, lo ha sido desde los griegos y lo será, pero la sociedad es diversa, es heterogénea y esta es la tragedia en buena medida de la política en América Latina. Hubo un gran antropólogo mexicano que lo dijo, Guillermo Bonfill, de los grandes de América Latina. ¿Saben lo que dijo?: “Lo único no mestizo en América Latina es la política”. Todo lo demás es mestizo; o sea, no cabe el binario, no cabe el bueno-malo, porque ahí se revolvieron muchas cosas, no dos, ni tres, ni ocho; porque Simón Bolívar, lo mismo que San Martín se creyeron que la política estaba en Europa, que la cultura política única era la de los ilustrados franceses y nos importaron la política de los ilustrados pensando que en las culturas indígenas de América Latina no había cultura política, solo había carne de cañón, y ritos, danzas, ceremonias, vestidos, y ya. Los libertadores miraron a los indígenas como exóticos, salvajes a ser civilizados por la razón europea. Así nos ha ido. La enorme trampa ha sido la política en América Latina, donde las mayorías no han podido nunca tener voz. No, no la han tenido porque de entrada se negó que las mayorías pudieran tener cultura política por todos los que habían sido capaces de incorporar el liberalismo inglés o el pragmatismo inglés o la ilustración francesa. Lo único que no es mestizo en América Latina es la política.

Cuando yo digo agenda no estoy relativizando nada. Estoy defendiendo la riqueza del ser humano que es su diversidad. Nadie me niega hoy que la riqueza de lo verde y de los animales es la diversidad, ¿por qué entonces en los seres humanos la diversidad no es riqueza, es amenaza a lo único claro, a lo uniforme. Cuando digo agenda no estoy relativizando nada. Estoy defendiendo la pluralidad de modos de agendas de país, porque no ve lo mismo de país, por tanto no lo puede agendar, un niño hoy de 10 años de clase obrera, que un viejo banquero; tiene su agenda de país, tiene todo el derecho a tenerla. Hay otras agendas, de mujeres, de indígenas, de negros, de homosexuales, de lesbianas… tienen su agenda de ofensas, y tienen su agenda de logros y de luchas. No confundir relativismo en el sentido ese de defender los valores, que no haya valores, porque hay otros tipos de valores, porque no se puede pretender que los valores de la Iglesia, los valores del Partido son los únicos valores del país. Hay multiplicidad de sistemas de valores. Y eso me lleva al tema clave que quiero tocar porque entra ahí directamente con qué hay de liberador, qué hay de emancipador y qué hay de destructor, de esclavizador en las nuevas tecnologías.

¿Homo videns?

Si hacemos caso a Gramsci, lo que tiene figura es todavía lo que estamos viviendo, no lo que está naciendo. Lo único que sabemos es en que todos los grandes cambios en la historia de la humanidad ha habido ganancias y ha habido pérdidas. No nos hagamos ilusiones en que hay algo que es pura ganancia. No caigamos en el pesimismo como han caído grandes intelectuales europeos, como Giovanni Sartori, del “Homo videns”, a quien Carmen Aristegui le ha hecho una entrevista en México y el tipo había escrito contra la televisión, y el “post pensiero”: ¡se acabó el pensamiento! Y Aristegui le peguntó “¿qué tipo de televisión ve usted?; ¿a qué hora ve televisión usted?” Y respondió: “¡¿Yo televisión?!”. Y le dice la Aristegui “¿cómo entonces escribe un libro de que se acabó la civilización occidental porque a la gente le gusta más ver que leer?” Esto es cinismo, ignorancia, nostalgia de los tiempos en que la letra era la única autoridad, y hoy hay otras autoridades. Porque en buena parte Angel Rama nos enseñó que la ciudad de entrada fue excluyente, radicalmente excluyente. Y yo vivo en un país donde, además, los gramáticos lo fueron más todavía.

Cuando América Latina comenzó a parir sus idiomas y a hacer con el castellano lo que les dio la gana, en Colombia para ser ciudadano había que tener dos propiedades: la propiedad de algún inmueble y la propiedad en hablar. Los pobres colombianos si no hablaban como madrileños no eran ciudadanos. Hoy no podemos decir todavía que sabemos que hay ganancia; yo podría decir que hay ciertas ganancias, pero hay pérdidas indudables.

Necesitamos la memoria y el arraigo

Es un hecho que desprovincializarnos, sacarnos ese culto a lo nuestro, a lo propio, lo cercano es una liberación; o sea, dejar de ser hijo de tu padre o nieto de tu abuelo es una liberación, ¡por Dios, no me digan que no! Pueblo chiquito, infierno grande. Pero necesitamos raíces, necesitamos memoria, necesitamos territorio, pero es dialéctico en el sentido más serio de la palabra, no es oponerlo. Los ingleses han inventado una expresión formidable moving root, son raíces que se mueven. El antropólogo catalán que murió hace dos años y me lo enseñó, Edward Delgado, que trabajó mucho por América Latina, lo traducía así: “sin raíces no se puede vivir, pero muchas raíces impiden caminar”. Hoy las identidades siguen necesitando arraigo, si no, no hay identidad. Pero las identidades necesitan tanto del arraigo como de los flujos, como de las redes que me alimentan de información, de complementación, de cooperación en el trabajo.

Evidentemente esto puede llevar al desarraigo, es así; y si uno se desarraiga no sabe dónde está parado. Es como la memoria. Walter Benjamin lo dijo: en el pasado está la memoria, y está lo que puede desestabilizar el presente, porque el presente hoy es autista y tiende a cerrarse sobre sí mismo. Entonces lo que desestabiliza el presente no es el futuro de la humanidad, para donde vamos. Es el pasado, es la memoria, es todo lo que de él no se realizó y está vivo. Yo siempre digo: una cosa es el pasado que pasó y otra cosa es el pasado de que estamos hecho. Estamos hechos de él. Ahí está la mezcla profunda.

El mapa nocturno de Saint-Exupéry revisitado

Trabajo con mi mapa nocturno (le robé esta idea a Saint-Exupéry). En la nueva edición de mi libro “De los medios a las mediaciones” que saldrá a principios del próximo año,  expongo mi último mapa nocturno. Cuento el primero del que nunca había contado, el primero de todos cuando yo me metí en el campo de la comunicación, y pongo el último. El último tiene como ejes: tiempo, espacio, migraciones y flujos. Ese es mi esquema hoy. Hay, no una pérdida del sentido del espacio, sino unos nuevos modos de relación con el espacio, unas nuevas experiencias de espacio. Por ejemplo, el concepto de red tiene que ver con esto. La red nos dice que es mucho más efectivo un montón de pequeños grupos bien conectados que un grupo grandísimo. Esta es la nueva teoría de la comunicación. Antes requeríamos grandes máquinas, grandes aparatos, ahora vamos aprendiendo con otras tecnologías.

El sentido nuevo de lo público

Esto nos enlaza con los medios ciudadanos, los medios comunitarios, que son el esbozo, el embrión del sentido nuevo, vivo, de lo público. Eso es fundamental. Hoy día en los países capitalistas no vamos a acabar con los medios privados, no les vamos a pedir a los comerciantes que no hagan comercio, pero sí podemos crear otros modos y otros medios. Han sido los latinoamericanos los únicos que han tenido que pelar con los franceses, sobre todo en el Foro Social Mundial de Porto Alegre, cuando se ha hecho en Asía o cuando se ha hecho en África.

Los latinoamericanos están diciendo ¿por qué no dejamos de maldecir a la CNN y somos capaces de poner un noticiero en el mundo que cuente nuestras visiones del mundo? Dejemos de creer en la magia y seamos capaces de crear un canal de noticias con gente de punta a punta del mundo, que nos cuente experiencias. Esto es lo que yo no he podido en Colombia. Recibo montones de videos de jóvenes de todo el país y no he podido lograr, peleando con los ministros de Comunicación y Cultura, para que haya dos horas de los jóvenes de todo el país en la televisión pública, que veamos el país que ven los jóvenes. Les tienen pánico. El poder le tiene pánico a esa diversificación de agendas, de miradas de los jóvenes.

¿Qué esta pasando en los medios en Colombia? Tenemos hoy unas redes de medios comunitarios que llamamos hoy medios ciudadanos. ¿Saben por qué? Porque ya no son solo los pequeños medios, no, son locales, pero están insertos en redes. Bajan programas, suben programas, y sobre todo están diciendo y están queriendo decir cosas al país, aunque sean locales y analicen la vida cotidiana, le quieren decir cosas al país. Como los indígenas de América Latina se cansaron de ser objetos de políticas y quieren ser sujetos de políticas. No han dejado de defender sus tierras, pero quieren hacer parte del Estado. Desde los mexicanos de Chiapas hasta los mapuches de Chile. Ustedes saben que el conflicto más serio, el único que no ha podido resolver la Bachelet es que tiene en la cárcel al gran jefe de los mapuches, porque Chile negó durante muchos años que existieran indígenas en su país. Y un día se le echaron encima de la mesa y dijeron ¿cómo que no hay? Yo fui a Chile en 1964 por primera vez y todas las empleadas domésticas en Santiago eran mapuches. Nadie, la palabra mapuche no existía. Era una manera de invisibilizar el conflicto. No existían y eran todas las empleadas domésticas.

Una  política mestiza en América Latina

Una concepción hoy de redes ciudadanas es realmente para mí el embrión de esa política mestiza que reclamaba Guillermo Bonfill. Una política en la que estén las diversas culturas políticas, que son regionales. En Colombia esto es clarísimo. La política no es nacional. Es una trampa. La política real se hace en las regiones. Y los paisas de Antioquia y Medellín son una cultura y los caribeños son otra, porque los andinos y los caribeños no se pueden ver. Son dos culturas, dos corporalidades, dos sensualidades completamente diferentes; pero seguimos creyendo que hay una sola cultura política, que es la que hacen los politiqueros que tenemos en el Congreso y que cada vez están más lejos de las culturas políticas de la gente.

Entonces yo sí creo que las redes de radio y televisión ciudadana son el embrión de una nueva concepción de lo público, de lo político, que les van a crear muchos problemas a los partidos, porque hoy está visto, debido a la experiencia de Colombia que uno no va a cambiar la perversión de la política desde arriba; se cambia desde los municipios, desde abajo, es con alcaldes mínimamente decentes, que escuchan; o sea, que cuando se aprobó la Constitución nueva con la elección de alcaldes, porque en Colombia  desde los gobernadores hasta los alcaldes los ponían desde arriba. Ahora se eligen todos. Claro, hay muchos problemas, porque resulta que llegan a la alcaldía gente que no sabe todas las trampas, toda la burocracia oscura de los politiqueros de toda la vida, y resulta que montones de alcaldes cívicos, alcaldes que vota la gente desde sus demandas, acaban en la cárcel. No quieran ustedes saber el trapicheo que conocían los políticos, pero está habiendo una renovación política de movimiento sociales, de alcaldes cívicos, de alcaldes ciudadanos de la que hablan muy poco los periódicos de Colombia; pero habría que hablar frente a todos los paramilitares que están en el Congreso, de todos estos alcaldes, desde Antanas Mockus, que transformó Bogotá, porque fue capaz de que sus habitantes se sintieran que ellos eran los únicos que podían dar forma al caos. Esta fue la campaña de un rector de universidad, hijo de lituanos, filósofo matemático.

¿Ustedes saben cómo se hizo famoso? ¿Han oído hablar de Antanas Mockus? Se hizo famoso porque siendo rector había un encuentro de facultades de arte en la Universidad Nacional de Bogotá, y había un grupúsculo como los hay siempre en las universidades públicas, que jodía y no dejaban hacer las conferencias de la gente que había venido de todo el país, y el rector -me contaron- llegó y sentó al lado de este grupo, se bajó los pantalones y les mostró el culo, y había una cámara allí. Con esta irreverencia, Antanas empezó, sin partido, y en tres años llega a la Alcaldía de Bogotá y rompe absolutamente no solo con la corrupción; hace visible la ciudad, los ciudadanos, y les dice: miren, no son los ingenieros ni los políticos solos los que vamos a organizar esto, son ustedes; yo voy a ayudarles a organizarse para transformar este caos, porque es con el saber de la experiencia de ustedes que yo tengo que contar; yo no puedo inventarme una fórmula matemática para solucionar esto.

Y tuvimos la suerte de que Antanas volviera otra vez después, y mucho de esto tuvo que ver con todos esos medios ciudadanos que habían ido tejiendo otra ciudad, y él se apoyó en todas las veedurías ciudadanas que había, porque los medios hacían de veedurías, que no solo serían para denunciar, serían para proponer -y yo insisto en eso: los medios comunitarios no se limitan a denunciar, proponen soluciones a los problemas del barrio–. Por ejemplo, Antanas inventó las casas de justicia barriales. Hay montones de conflictos que se pueden solucionar sin tener que entrar en toda la burocracia de la justicia, con un aprendiz de juez, con sentido común, que se sienta con la gente que tiene problemas y resuelven los conflictos.

Enseñó toda una forma de justicia local, en los barrios, incluso para la violencia doméstica. Las casas de justicia que se constituyeron en los barrios no fueron una idea de Antanas, esto estaba en las veedurías ciudadanas de los barrios, pero él las institucionalizó y dijo: miren, nos podemos ahorrar montones de plata y montones de peleas horrorosas si nosotros empezamos a funcionar como colectividades, como comunidades en la red. Entonces si hay un problema complejo, podemos llamar al juez del otro barrio que está más preparado y nos ayuda. Este es el nuevo sentido de lo comunitario en los medios. Es un esbozo, un embrión de cómo ejercer la política en términos ciudadanos.

Entonces digo: sí hay ganancias, sí hay pérdidas, pero ahora todavía estamos demasiado tempranos para enjuiciar, para calificar de una vez lo que se pierde y se gana. Les cuento una pequeña anécdota: después de los grandes asesinatos que Pablo Escobar hizo en Colombia, empezó a crearse un cierto pesimismo terrible –un poco lo que viven hoy los países de Centroamérica– en que  realmente la mafia se iba metiendo en el Estado; que llegaban a un juez y le decían: “Aquí tienes un millón, o cambias la sentencia o sabemos cuál es el colegio de tu hija y donde compra tu esposa”. Escoge, te ganas un millón de dólares o te matamos a tu familia.

Esto fue inoculando un pánico, una destrucción de las instituciones, una desconfianza radical que mata el lazo social básico. ¿Cómo se fue saliendo de esto? Fuimos saliendo justamente a través de retejer el tejido social. Y ahí les cito el caso de Antanas Mockus, en Bogotá, del alcalde Fajardo, en Medellín, que es hijo de un ex guerrillero del M-19 en Cali. Han ido logrando que las redes no sean solamente redes electrónicas, redes de Internet, sino que son de información que contrarrestan toda la desinformación que los medios hacen de lo que está viviendo el país.

O sea, no es solamente un problema de que las comunidades tengan voz para ellas mismas, sino de que esas voces empiecen a entretejer y empiecen a crear otro clima de país. Antanas logró en Bogotá otro clima de ciudad. De manera que sentimos que podemos hacer algo por la ciudad. En su segundo mandato, este alcalde logró que 72 000 declaraciones de renta de las casas, pagaran libremente el 10% más (como decía mi mamá: “obra son amores y no buenas razones”) y escogieran en qué invertirlo, si en salud, en educación, en cultura. Cada uno ponía un 10% más para ese ámbito, para comedores de colegios en barrios más pobres o para orfanatos en los barrios básicos.

Es decir que fueron los medios ciudadanos, las veedurías, las redes. Lo de menos es la tecnología; ella de alguna manera se difuminaba en este entretejer de la confianza del lazo social, de que es posible cambiar la relación entre la gente, entre el taxista y del que sube; entre el que conduce el bus y el pasajero, entre el respeto al espacio público. En Bogotá no se podía caminar; los andenes, las aceras estaban invadidas de automóviles. No había andenes. Hoy Bogotá es una de las ciudades del mundo que tiene más kilómetros de vías para bicicletas. Hay avenidas que se han hecho en los barrios populares para que la gente pasee los fines de semana, salgan a pasear simplemente; son avenidas con árboles, para que la gente pasee, porque sus calles internas están inmundas; y se van arreglando las calles, pero eso va más despacio.

Termino con esto: Yo condensaría todo esto aterrizando en América Latina. Lo que está pasando hoy con en el chat. Yo estuve exiliado en Guadalajara, porque me asesinaron a dos amigos íntimos, uno un antropólogo de Medellín que lo mataron los paramilitares, porque dirigía el Instituto de Estudios Regionales de Antioquia, y tenía que ver con ecología y le pisaba los callos a muchos paramilitares y hacendados; y el otro era un economista que al salir de la Universidad, a las diez de la noche, lo mataron las FARC. Yo no estaba directamente amenazado, pero mis amigos me dijeron “mejor te pierdes”. La verdad es que yo no pensaba salir de Colombia, pero pasó una amiga mexicana del ITESO de Guadalajara y me dijo vente un año sabático a México.

Aproveché mi estancia en Guadalajara para, con 30 alumnos de la Carrera de Comunicación y tres asistentes que tenía en la maestría, hacer un estudio de los cursos de Internet para adolescentes. Año y medio. ¿Cuáles fueron nuestros descubrimientos? El primer descubrimiento es que el lugar más pasivo donde los adolescentes no pueden jugar en Internet es en la escuela. En la escuela solo aprenden. Y a mí me dio mucha tristeza –porque el nacionalismo de los mexicanos ha sido importante en la historia de América Latina– ver que les enseñaban con una cartilla de Microsoft y al final les daban un diploma firmado por Bill Gates, y eso me pareció muy poco nacionalista y me entristeció bastante. Pero lo malo no es que fuera eso, sino que era una cosa direccionada hacia un tipo de uso de Internet.

En la casa hay un poquito más de libertad cuando los niños y los adolescentes están solos –y si están solo no hay problemas–, y hay más libertad cuando está con amigos. Los papás están nerviosísimos con la pornografía. Me perdonan, pero yo pienso que quienes tienen más obsesión por la pornografía son los adultos; más que los niños, que los adolescentes, pero proyectamos evidentemente nuestras pesadillas a nuestros hijos. Pero allí había un poquito más de libertad, podían jugar un poquito más.

“¿Cuándo se jodió Occidente? Cuando se separó el trabajo del juego”

El lugar donde realmente los adolescentes creaban en Internet era en los cybercafés. Hacían las tareas en equipo y jugaban a la vez, las dos cosas. Porque si hay algo que rebela Internet es dónde termina el trabajo y empieza el juego. A Ulrico Beck, el sociólogo alemán que se hizo famoso son su libro La sociedad del riesgo, yo lo oí en Barcelona en el Foro Mundial de las Culturas hacer esta pregunta ante 2 000 personas: “¿Cuándo se jodió Occidente? La lanzó en alemán pero el traductor era un latinoamericano que hizo esa genial traducción del castellano de las mayorías, que no están en España sino en América Latina. Y Beck se respondió: “Cuando se separó el trabajo del juego”. Los niños solo aprenden jugando. Cuando está en el kinder aprenden con todo el cuerpo, con su sensibilidad, que es la forma estética básica, que es el desarrollo de su sensibilidades, de su saber, ver, oír, tocar…, pero un día, ¡pam!, ahora se acabó el juego, se ponen serios; ahora empieza de veras la escuela, y el juego es para el recreo que es de media hora a lo largo de toda una mañana. ¡Ahí se jodió Occidente!

Lo que quiero decir es que Internet es emancipador en la medida en que lo tomamos como un juego y el juego es colectivo. Claro, hay solitarios, pero eso es para anglosajones que se pueden pasar ocho horas en un pub delante de una jarra de cerveza resolviendo el universo-mundo. Los latinoamericanos necesitamos estar juntos para disfrutar la vida, gracias a Dios.

Entonces yo creo que aquí hay una clave, eso que los artistas plásticos que en Internet bajan el peso de sus imágenes para que quien entre juegue, no solo lo vea, sino que deje su marcha, sus huellas, que es jugar. Yo creo que ahí está una de las dimensiones más emancipadoras de las nuevas tecnologías. Se los digo por mi hijo que está estudiando Matemática. El creó un pequeño cineclub, porque en Colombia, tanto como en América Latina, quienes deciden el cine que vemos son los gringos. ¿Ustedes saben que el cine brasileño que ven los argentinos y el cine argentino que ven los brasileños lo  deciden en Hollywood también? ¡Y llevamos 20 años de Mercosur!

Seamos serios, porque hay que ser serios. ¡Cómo es posible esto! Como es posible –y aparentemente me estoy saliendo del tema-que en la pelea entre Argentina y Uruguay por las papeleras del Río de la Plata pusieran de mediador al Rey de España ¡por favor! O sea, el Mercosur no tiene un milímetro de política, ¿no se dan cuenta? Hoy en estos tiempos dos países latinoamericanos que, además, llevan 20 años de un tratado de libre comercio, no han sido capaces de meterle la menor dimensión política y tienen que llamar a esa figura anacrónica que no tienen nada que ver con nuestro mundo latinoamericano. ¿Eso qué es? ¿No se jodió América Latina? Mis amigos paraguayos me dicen: óigame, la única carretera que se ha construido para comunicar un poquito mejor a este país que está aislado, rodeado por los grandes Brasil y Argentina, ha sido hecha por empresarios. Mercosur no ha sido capaz de comunicar mejor a Paraguay con Brasil y con Argentina. No nos engañemos.


Integración de América Latina, agendas de país

¿Por qué junto estas dos cosas y el juego? ¿Cómo pensar una integración de América Latina si lo único que circula entre nosotros son las telenovelas? No circulan nuestras historias de país, nuestros documentales, nuestros debates…, cuando tenemos toda la posibilidad, porque las redes lo permiten, y nos permitirán una televisión pública. Repito lo de antes: no vamos a acabar con la televisión comercial, pero podemos crear televisión pública, podemos crear economías a escala. Yo hice un estudio con amigos para juntos, televisión pública nacional, televisión pública, regional y televisiones públicas locales y televisiones comunitarias, hacer una televisión donde cupiera el país, pero ni siquiera el Polo Democrático… Nosotros logramos llevar al Congreso una pequeña ley para crear la red nacional de televisiones públicas con nuestra idea, muy seria; un estudio mediante el cual íbamos a producir la mitad, el otro 50% íbamos a comprar lo mejor del mundo empezando por América Latina, y no telenovelas (yo estuve 10 años investigando telenovelas, yo sé lo que hablo). Pero les dije: esto es clave, podemos coproducir televisión pública; los costeños, los vallunos, los santanderinos podríamos tejer el país; pero ni siquiera la izquierda se dignó a leer el documento que pasamos al Senado.

Lo único que no es mestizo en América Latina es la política.
   
Tomado de Cubaoperiodistas, 12/11/2009

FELAFACS HA SIDO CONOCIMIENTO, DESARROLLO PERSONAL, PROFESIONAL E INTELECTUAL PARA AMÉRICA LATINA

FELAFACS HA SIDO CONOCIMIENTO, DESARROLLO PERSONAL, PROFESIONAL E INTELECTUAL PARA AMÉRICA LATINA

Palabras de Gretel Rafuls, estudiante de Comunicación Social de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, durante la clausura del XIII Encuentro de FELAFACS.

Queridos amigos y amigas:

Permítanme referir de inicio que no es posible pretender que estas palabras sean compartidas por todos los presentes, teniendo en cuenta que como nos alertara Frei Betto, el punto de vista no es más que la vista desde un punto y resulta absolutamente legítimo que cada uno de nosotros configure y exprese de manera diferente las experiencias vividas durante estos tres días de encuentro. Nuestra misión es intentar ilustrar qué saldo deja para los estudiantes delegados a este evento y en especial para la universidad cubana, este Congreso, que rebasa las fronteras de lo académico, para convertirse en un acontecimiento humano y cultural de colosal trascendencia en nuestras vidas.

“Este ha sido un evento muy corto”, se escucha decir entre nuestros coterráneos a lo largo de las sesiones de trabajo, porque el espíritu de FELAFACS no admite sometimientos al tiempo ni al espacio. Las conferencias magistrales, el escenario de los diálogos, las mesas con amplia exposición de ponencias, las actividades colaterales y los pasillos y rincones del Palacio de Convenciones de La Habana, no han bastado para poner en común nuestros saberes, tanto como habíamos soñado.

Cada edición de los encuentros internacionales de FELAFACS constituye un regalo que nos hacemos profesores, estudiantes, investigadores e intelectuales del continente latinoamericano y nuestros invitados de Europa, nos recordaba nuestro querido decano en la sesión inaugural. Para los cubanos, guarda un significado especial, porque implica no solo un reconocimiento a lo que de forma austera desde Cuba se hace en materia de gestión de comunicación en el ámbito público, de investigación comunicológica y también de educación para la comunicación, en estos años recientes, sino un compromiso para perfeccionar esa labor. Hasta hoy hemos contado, para orgullo de los cubanos y los latinoamericanos todos, con 1 289 delegados acreditados, de los cuales, como se ha dicho aquí, 913 son internacionales y cuya gran mayoría son estudiantes de las facultades latinoamericanas de comunicación social.

No pretendemos en absoluto arribar a conclusiones sobre lo acontecido acá, pues la riqueza y mayor ventaja de citas como esta radica justamente en listar todo cuanto nos queda por hacer y trazar estrategias colectivas desde la transversalización de nuestros aprendizajes, para enfrentar los retos que vislumbramos pendientes. Sin embargo, no queremos desaprovechar este marco para jugar el rol que nos toca, el de jóvenes, eternos inconformes con la obra que construimos, soñadores del porvenir y luchadores incansables por la conquista de esas utopías. Los estudiantes cubanos que hemos tenido el privilegio de participar como delegación en las gestiones organizativas hemos vivido el enorme placer intelectual y humano de aprender haciendo. Esto sin dudas, reconoce, aquellas nociones instrumentales que son igualmente válidas en la construcción del conocimiento y que no han de estar reñidas con los presupuestos teóricos: pues, ¿de qué nos sirven la investigación científica, la curiosidad epistemológica, sino para ayudarnos a echar luces sobre los retos que la sociedad nos propone y aprender a enfrentarlos mejor en la práctica?

La tarea de hablar en representación de los estudiantes, nos obliga a prealimentarnos de sus opiniones. He aquí algunos resultados del sondeo que hemos realizado entre nuestros homólogos del continente:

*“La palabra clave ha sido la interculturalidad, el intercambio de identidades”.

*“FELAFACS ha sido conocimiento, desarrollo personal, profesional e intelectual para América Latina”.

*“Además de una socialización de conocimientos, ha sido un intercambio oportuno entre delegaciones y generaciones y por más que seamos diferentes estas lecciones nos enriquecen y preparan para la vida”.

*“Califico estos días como algo hermoso”.

*“Esta ha sido de las experiencias más ricas de mi vida”.

*“Esta es una oportunidad para adelantarnos al futuro”.

*“Se trata de un diálogo necesario que llama a la reflexión para innovar, para hacer, para crear soluciones”.

*“FELAFACS ha sido una oportunidad para abrir el horizonte a otras realidades, perspectivas y puntos de vista porque los medios de comunicación en los que trabajamos han de dar respuesta a las problemáticas de nuestras realidades nacionales”.

Estas son solo algunas de las muchas opiniones que se han escuchado acá.

Para los 103 estudiantes cubanos aquí reunidos, este evento ha constado de tres etapas: un intenso período de preparación académica y organizativa previa, las sesiones del encuentro durante estas 3 jornadas, y otro momento que se inicia mañana y que es medular: el de compartir con nuestros compañeros estudiantes de Periodismo y Comunicación Social, miles en todo el país, las experiencias vivenciadas en FELAFACS.

El papel de nuestras facultades es también el de establecer agendas de interés social, si es preciso, contrahegemónicas, porque lo que desde el poder se genera en materia de opinión pública, sigue siendo el contenido decisor de las políticas sociales y porque lo alternativo, lo subalterno, ese “tercer sector” del que se ha hablado en estos días, es lamentablemente, muchas veces silenciado por los Medios de Comunicación de Masas, cuando de manera contradictoria, representa la inmensa mayoría de nuestras realidades en América Latina.

Porque la cultura del debate, como nos han enseñado nuestros jóvenes profesores, no es que decidamos reunirnos, acá o en cualquier otro escenario de nuestros países, a dialogar sobre nuestros problemas y a compartir nuestros saberes con la esperanza de lograr los propósitos que defendemos, sino que esos criterios en la medida en que sean compartidos por la mayoría, sean tenidos en cuenta de forma efectiva en el diseño y la puesta en marcha, de acciones concretas que satisfagan esas demandas sociales.

No solo ha de preocuparnos poder describir el comportamiento del uso que se hace de Internet, de su evidente influencia en los procesos formativos en las universidades, realidad que en nuestro continente solo tiene posibilidad de experimentar aún un grupo relativamente pequeño del total de jóvenes, sino que hemos de continuarnos alfabetizando no únicamente en cómo sacar mejor provecho de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, sino de hacer una lectura crítica y una apropiación autónoma de sus contenidos. Su talante ético, debate omitido en muchas agendas, también es fundamental.

Eso forma parte de las verdades universales que defendemos la nueva hornada de comunicadores sociales y periodistas, para hacer posible una comunicación que geste un mundo otro: un mundo dispuesto a dialogar, a negociar, un mundo donde quepan las construcciones subjetivas de todos, más equitativo, más humano, más democrático. No permitamos que nos roben nuestras cuotas individuales y grupales de poder. ¿Hasta dónde es legítimo que dediquemos más tiempo a pensar en Internet, que desde luego nos hace falta, del que dedicamos a reflexionar sobre cómo lograr aportar a las soluciones de los problemas de supervivencia como el derecho a la educación, la salud, la alimentación, la vivienda, cuestiones todas consustanciales a nuestra condición de latinoamericanos?

Creemos que todo en la vida no tiene un precio. Formar valores en nosotros, futuros profesionales de la comunicación, ha de ser tan importante como formar competencias laborales.

En conversaciones informales durante este encuentro, ha persistido la inquietud de para qué existen las facultades de comunicación hoy en América Latina: ¿Para investigar y teorizar únicamente? También, pero además, a nosotros los comunicadores nos toca alertar sobre lo que sucederá en nuestras sociedades con el objetivo de adelantarnos, proponiendo soluciones a los desafíos que la modernidad trae.

Para solventar esto en nuestra región estamos llamados a ser más innovadores, a hallar soluciones creativas a nuestros problemas, desde el respeto y la apropiación crítica de las experiencias europeas. Se impone que estas soluciones respondan a las demandas de democratización de nuestras sociedades empobrecidas, donde la horizontalidad y el reconocimiento a la diversidad, continúan siendo cuentas pendientes: el bienestar real para los más, en el mundo de los menos. 

La reproducción acrítica del status quo en el continente ha estado conducida por las leyes del mercado. No obstante, no ha de ser ese el derrotero de la academia. Al menos desde Cuba lo concebimos así y lo defendemos con vehemencia porque nos parece que lo que no se asume en la vida con pasión, difícilmente fructifica.

Aún recuerdo aquellas primeras clases de Teoría de la Comunicación en que todo nos parecía enrevesado y distante, hasta que la luz llegó desde el sur de nuestro continente, en la voz de Jesús Martín Barbero quien de una exigencia docente se convirtió en una experiencia tangible y memorable para cada uno de nosotros. A usted, profesor, muchas gracias.

Otra de las experiencias que nos marcó, fue el ejercicio emancipatorio compartido ayer en la tarde, con el profesor Gabriel Kaplún, quien nos provocó la rara necesidad de pensar y revelar aquello que nos apresa y eso que nos libera. Tampoco es posible olvidar la alegría con que compartió junto al profesor Francisco Sierra, las horas de baile nocturno de ayer con un gran grupo de estudiantes. Cómo desprendernos de la satisfacción por ver cómo una joven peruana defendía con todas sus fuerzas, su derecho a presentarse en una mesa de debate unas horas antes de que esta iniciara. Aprendimos también de  la perseverancia de la amiga Andrea, quien está orgullosa de estar en Cuba a pesar de todos los obstáculos que tuvo que sortear para participar en este evento.

Se propuso en una de las mesas, hacer constar nuestro repudio al golpe militar-oligárquico en Honduras, a la represión sufrida por los comunicadores y medios democráticos de ese país, y al papel que grandes medios transnacionales y de la reacción interna, han desempeñado en la consumación de este acto de barbarie. Nos hacemos eco de ese reclamo y expresamos la solidaridad más firme al movimiento de resistencia y al hermano pueblo hondureño.

Durante estos días, a algunos les ha bastado con escuchar, otros no han podido evitar ruborizarse ante la otredad y la sensación de sospecha nos ha invadido a muchos, pero uno de los indiscutibles aportes de este intercambio, ha sido, que nos ha hecho pensar. Comprender las mediaciones como categoría, no nos exime de coexistir con ellas. No obstante, tengo la firme esperanza de que todos los estudiantes que han visitado en esta ocasión a Cuba y compartido nuestras realidades, no olviden lo esencial: saber escuchar, para enfrentar el reto de ser coherentes con lo que nuestras sociedades nos demandan.

Muchas gracias.