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Isla al Sur

GUARDIÁN DE HISTORIAS

GUARDIÁN DE HISTORIAS

Contadas por sus protagonistas, el Centro de Documentación del periódico Granma conserva las memorias de la prensa nacional.

ELIZABETH PÉREZ PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En el edificio del diario Granma se encuentra un archivo cuyo origen quedó perdido en el tiempo. Custodia documentos e imágenes legendarias de la prensa cubana, lo que lo convierte en testimonio histórico de la neocolonia y justifica el celoso cuidado de sus trabajadores.

Para conocer los tesoros amparados entre sus paredes, conversamos con Delfín Xiqués Cutiño, jefe del Centro de Documentación, quien ha dedicado más de 16 años al cuidado de esas valiosas reliquias.

-¿Qué características especiales tiene este sitio?

El archivo es uno de los más completos dentro de los centros de prensa. Contamos con fotografías inéditas y únicas -y sus respectivos negativos-, de publicaciones de la neocolonia como Alerta y El Diario de La Marina, ambas desaparecidas al triunfo de la revolución.

Tenemos ejemplares de Prensa Libre, un diario burgués que se mantuvo neutral durante el proceso revolucionario, pero enseguida mostró una posición hostil cuando se perjudicaron sus intereses.

Además, guardamos ediciones del periódico Noticias de Hoy, órgano del Partido Socialista Popular, que predicó las ideas de Marx, Engels y Lenin, y durante la  Segunda Guerra Mundial desató una campaña por la formación de un frente único contra el fascismo. Hoy es el mejor testimonio de la labor desarrollada por el Partido del pueblo en la lucha contra Batista. También existe una recopilación del diario Revolución, fundado en Santiago de Cuba por el Movimiento 26 de Julio. Estos dos últimos se fusionaron para crear Granma el 4 de octubre de 1965.

-¿Y de la historia más reciente de la prensa?

Guardamos las ediciones de Granma Internacionalista, un estímulo al trabajo de los cubanos que prestaban servicios de cooperación en los países del Tercer Mundo; de Granma Campesino, con un formato y una tipografía diferente para facilitar la lectura a ese sector poblacional; y de Granma Internacional, editado en inglés, español, francés, alemán y portugués, semanario que hoy llega a más de 70 países.

También contamos con una compilación de la revista Carteles, desde 1932, la primera en publicar los cuentos de Juan Bosch, laureado escritor dominicano exiliado en Cuba. La colección de Verde Olivo  es de 1960, y la de Bohemia  data de 1934, y es una de las más completas que existen.

Conservamos la compilación de discursos del Comandante Fidel Castro aún no publicados, pero ya estamos dando los primeros pasos para su divulgación. Es necesario que el pueblo conozca profundamente las ideas del Comandante.

Estos documentos narran, en tiempo real, todos los acontecimientos del período de lucha contra Machado y luego contra Batista, y de toda la revolución en el poder. Por tanto, constituyen un patrimonio de la prensa cubana y son testigos imperecederos de la historia de la Isla.

-¿Cómo funciona el centro?

El local se divide en biblioteca y hemeroteca. Para guardar la información utilizamos la técnica del índice numérico y temático.

También, existe una sección especial para las grandes figuras de la Revolución como Fidel, Che, Camilo, Celia y Raúl, recopilamos en ficha todos los trabajos publicados por grandes periodistas, entre ellos, Martha Rojas y José Antonio Benítez.

-Las nuevas tecnologías están presentes en casi todas las instituciones, incluyendo los centros de documentación. ¿Cuál es el vínculo del archivo con ellas?

El proceso de digitalización empezó en 1996. Ya casi están todas las imágenes en discos compactos. También preparamos una red de fotografías donde el periodista puede visualizar la imagen y después solicitarla para apoyar sus trabajos.

La creación y el uso de los sistemas digitales para la preservación de la información facilitan la compleja labor de revisar documentos impresos.

-Proteger esas obras debe ser prioridad de los trabajadores. ¿Existe algún método en particular para conservarlas?

Tenemos un plan. La dirección del periódico, el equipo de trabajo y otros organismos rectores tratamos de minimizar el proceso de deterioro. Hoy se piensa en la climatización más adecuada y en la ampliación de una bóveda para fotos y soportes digitales.

-La riqueza protegida entre estas paredes ha trascendido fuera del país. ¿Puede mencionar algún ejemplo de ello?

Recuerdo que Pierred Richard vino a buscar imágenes para su película El Che enamorado. También conservamos casi todas las fotos y los negativos del difunto Alberto Korda, y cuando él hacía algún documental, acudía aquí a filmar o a investigar.

-¿Quiénes están autorizados a acceder directamente al centro?

Nosotros brindamos el servicio solo a los colegas y a entidades muy específicas porque, en realidad, esto no es una biblioteca pública. En cualquier caso, la dirección del centro se encarga de autorizar el acceso de otro personal. Para hacer cualquier trabajo investigativo recomendamos primero agotar todas las fuentes disponibles antes de venir a Granma.

-Esta labor necesita tiempo, dedicación, y consagración. ¿Qué importancia concede al archivo?

Muchos de los artículos históricos, publicados actualmente en el periódico, tienen el privilegio de contar con imágenes inmemoriales que reafirman su veracidad. Ejemplo de ello es la sección Hoy en la historia, donde tengo la obligación de sumergirme en los registros para ofrecer al lector efemérides novedosas, aunque parezca una paradoja. También estamos publicando la sección Fidel en 1959, como primer paso para divulgar sus discursos inéditos.

Los trabajadores lo consideramos Patrimonio por su trascendencia, pues almacena pruebas fidedignas de las luchas revolucionarias y del papel de la prensa en todos los tiempos. Este archivo es, sin duda alguna, un guardián de la historia.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Develar las características especiales del Centro de Documentación del periódico Granma.

Objetivos colaterales: Documentos guardados. Presencia de las nuevas tecnologías en ese centro. Importancia de los documentos.
 
Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual
Por su forma: De preguntas y respuestas
Por su contenido: Informativo
Por el canal que se obtuvo: Directa

Tipo de título: De cita del entrevistado
Tipo de entrada: De resumen
Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas
Preguntas declaradas: 1-Informativa; 2-Informativa; 3-Abierta; 4-Informativa; 5-Abierta; 6-Informativa; 7-De opinión; 8-Abierta.
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado

Fuentes consultadas:

Delfín Xiqués Cutiño, Jefe del Centro de Documentación del periódico Granma. Directa. No documental.

 

YO AMO MI PROFESIÓN

YO AMO MI PROFESIÓN

 

Si usted va a ser maestro, enseñe toda la vida. No considere otras opciones, que sea esa y nada más, asevera Lilia María Pino, Doctora en Ciencias del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona.

 

HALIA RAMOS HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Las teclas del piano fueron las primeras letras de Lilia María Pino García, pues cuando aún no sabía leer ni escribir, su madre la orientaba por los caminos de la música: “Ella me enseñaba la teoría y el solfeo, creo que ese dinamismo y altivez de estar siempre adelantada fueron la causa de mi orientación hacia el magisterio.”

Lilia María es fundadora del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV). A 45 años de formar parte del centro rector de ese tipo de educación en el país, confiesa haber  vivido grandes momentos, como el merecer, a seis décadas de vida, el grado de Doctora en Ciencias Químicas. Hoy se desempeña como profesora del segundo año en la Facultad de Media Superior, al tiempo que imparte clases al décimo semestre del curso para trabajadores.

Como una semilla germinó en su alma la vocación por el magisterio. En la academia privada Victoria de Las Tunas radicaron sus primeros estudios, hasta que la hostilidad del régimen batistiano la obligó a salir de las aulas.

No fue entonces hasta el triunfo revolucionario que los continuó en una escuela en Mayarí, dirigida por su tía María Pino, a quien considera un paradigma de lo que debe ser un maestro. Pero también aclara que tuvo profesores magníficos y que todos ellos motivaron su apego por la docencia.

-¿Siempre quiso ser maestra?

Tenía mi vocación bien definida, que no era precisamente la de ser educadora, sino química, especialista en perfumería. Realmente me gustaba el asunto de la investigación, pero hice las pruebas de nivel y  pasé el curso para el instituto de segunda enseñanza. Insistieron entonces en que había que cubrir el déficit de profesores en el país,  y accedí, pues la emergencia  en el magisterio ha existido siempre.

También valoré la posibilidad de estudiar Derecho, era un compromiso moral que tenía con mi padre, pues él representaba la ley en Victoria de Las Tunas, donde vivíamos. Pero no vacilé ni un instante. Si uno decide ser maestro, no debe considerar otras opciones, es esa y nada más.

Los primeros pasos en el arte de educar los encontró Lilia en el laboratorio del Varona, donde ejercía como auxiliar técnica de la docencia (ATD). Simultáneamente se presentó en diferentes eventos con ponencias sobre la obra del Apóstol, y siendo aún auxiliar, enrumbó su quehacer a lograr  la licenciatura. Lo logró.

-¿Cuánto agradece al Pedagógico?

El Varona significa toda una vida de  trabajo, pues me preparó no solo como profesional de la educación, sino como ser humano.

Un importante papel como rector en la educación cubana desarrolla el Instituto, partiendo de tener docentes de muchísimo nivel. Constituye una fragua donde se  forman profesores de notable calidad. Existen muchos pedagogos con de altas responsabilidades en el país que son fruto de esta escuela.       
        
-¿Cuál cree que sea la causa de que las nuevas generaciones no sientan vocación por el magisterio?

Entre las condicionantes, si vamos a ser honestos, una es que el maestro no posee el lugar que realmente merece en la sociedad. El reconocimiento social no se hace en la realidad palpable como debería corresponder a un profesional. Por demás, pienso que quien desee ser maestro que lo sea,  pero que ame bien su oficio.

-¿Cumplen todos los jóvenes que optan por la carrera los requisitos imprescindibles para ejercer la profesión?

No todos cumplen los requerimientos necesarios, pero sí han puesto perseverancia y eso me consta. La sociedad impone retos muy difíciles. Debemos apoyar y ayudar a los más inexpertos. Ellos son la consecuencia de la falta de profesores. Hay que ser más considerados con esos jóvenes. La comunidad los critica mucho, pero dentro de esta existen personas con la suficiente preparación para impartir clases y no asumen la responsabilidad.

Los maestros emergentes son el resultado de una situación que generó el éxodo de profesionales, pero no son ellos mismos los causantes del problema. Cuba es una fuente completa de educación, por lo tanto, todos debemos interactuar y mejorarla.

-Su tesis de maestría versa sobre el enfoque axiológico del programa de la asignatura Tecnología de los Procesos Químicos. ¿Qué razones la motivaron a seleccionar el tema?

Sencillamente, porque las clases que impartía eran de tecnología química y sus procesos. Frecuenté distintas industrias donde observaba producciones, en específico en las fábricas de helado, cerveza, pomos y distintos medicamentos. Eso fue motivante, creí que podía aportar en este campo de estudio.

-Con 60 años usted se aventuró a realizar el doctorado. ¿Fue un reto?

A los 55 comencé la labor como Profesora General Integral (PGI). Cuando vi que podía impartir clases de Geografía, Biología, Química y Preparación para la Defensa, solicité mis exámenes para el doctorado y abordé el tema La cultura científica en el desarrollo profesional de los docentes de ciencias naturales del ISPEJV.

De manera que parte de mi trabajo de maestría, relacionado con la cultura científica, y el tema lo llevé hasta el doctorado. Esto me dio la posibilidad de ver un espectro más amplio en la preparación de los profesores.

Después, y relacionado con la investigación, dirigí un proyecto con los PGI de los municipios Playa y Marianao. Este tuvo como tema Ética y desarrollo humano para un mundo mejor, y estuvo vinculado al Programa Nacional de la Sociedad Cubana del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), y al de Ética y formación de los estudiantes, asociado al proyecto ramal número tres del Ministerio de Educación, donde estuvo enmarcada mi tesis de doctorado. En fin, creo que lo de la fuerza es una cualidad inherente a mi persona.

Lilia ha proporcionado importantes aportes en estudios y doctorados, entre los que se encuentra la definición de cultura científica, elaborada en el 2006 y asumida hoy  por el CITMA. 

También realiza intercambios en distintos eventos. El artículo “La educación de una cultura científica”, del cual es autora principal, se encuentra publicado en la revista GIGA, número tres del 2008. De igual forma, la multimedia “Cultura científica y bioética”, es resultado de años de estudio y en ella figuran sus tesis de maestría, doctorado y el  programa para la superación del postgrado de cultura científica.

Además de estas contribuciones, la doctora Pino tiene otras publicaciones en la revista Órbita Científica.

-Dada su experiencia como docente, ¿cree que con el empleo de las videoclases y  las computadoras el estudiante asimila de igual modo el contenido que con el profesor?

Precisamente mi tesis de doctorado estimula al profesor a emplear  la nueva tecnología, porque no estamos en momentos en que se pueda tener una enseñanza memorística.

Instruir es que se ponga al individuo en posición de aprendiz, y buscar todos los medios posibles para su educación. Creo que hoy explotamos de forma adecuada aquellos recursos que la Revolución ha puesto en nuestras manos, con el fin de lograr un aprendizaje más íntegro; pero el profesor es el profesor hoy, mañana y siempre.

Las videoclases son solo una fuente de información para el estudiante, que complementan la labor del maestro, pues este es insustituible.

-¿En qué punto considera que se encuentra hoy el magisterio cubano? ¿Adelanta o se deprime la enseñanza en el país?

La educación y la salud cubanas gozan de un gran prestigio a nivel internacional, ellas constituyen los pilares más importantes de la Revolución. Todos nuestros patriotas entendieron siempre que enseñar era primordial y educar mucho más. Recuerda que la libertad comienza con la educación y la información que las personas tengan. De ahí que esté siempre vigente la frase martiana “Ser cultos es el único modo de ser libres.” Por tanto, creo que todos los cambios experimentados en los últimos años se han concebido para lograr una mejoría en la enseñanza.

Lilia es miembro de la Asociación Martiana y de la de Pedagogos  de Cuba, así como de la Sociedad de Química. Como educadora ha sido partícipe de las transformaciones del sistema educacional cubano, iniciadas desde la Campaña de Alfabetización hasta la Batalla de Ideas.

Por sus logros y aportes a la educación en la Isla, ha sido seleccionada Vanguardia Nacional durante ocho años consecutivos,  y merecido la Orden Frank País de segundo grado, las distinciones Por la Educación Cubana y Rafael María de Mendive, así como  las medallas por el 40  Aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y José Tey.

-Después de tanto bregar por el camino de la enseñanza cubana, ¿existe alguna anécdota que recuerde de manera especial? 

Una de las experiencias más fuertes la asumí durante la Campaña de Alfabetización, en 1961. Yo nunca había realizado labores domésticas, pero en la casa del campesino donde vivía tuve que aprender a cocinar con leña en un fogón distante del suelo que solo podía alcanzar encima de un banco.

Además, impartí clases a un compañero que medía 6,2 de estatura y yo era muy niña. Recuerdo que él trabajaba en telecomunicaciones, en una unidad militar. Se subía en los postes para que no le diera clases.

Hicimos un pacto, me dijo que si aprendía algo de telecomunicaciones, entonces él recibiría las clases,  a tal punto que conocí sobre el empleo del Código Morse para la telegrafía. Esos son algunos  de los recuerdos más agradables, porque siendo apenas una niña fui capaz de enseñar a personas mayores.

-La vida de otra manera...

Soy igual que el vino, mientras más añejado, con mucha más calidad. Yo amo mi profesión y ello me ayuda a adquirir la suficiente preparación para tratar de ser mejor cada día. Pienso que las personas cuando llegan a la plenitud de sus años no pueden ser peores, tuvo que tener algún incentivo para vivir y yo he tenido pasión por todo.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Conocer acerca de la vida y obra de la destacada profesora del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, Lilia María Pino, en más de cuatro décadas de intensa dedicación al magisterio.

Objetivos colaterales: Abordar temas de opinión referidos a la educación en Cuba. Reflejar la importancia de las teleclases y otros recursos para la enseñanza. Conocer su criterio sobre el papel desarrollado por el ISPEJV en su aniversario 50.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: individual
Por su forma: mixta
Por su contenido: de opinión autorizada y algunas características de la de personalidad
Por el canal que se sostuvo: directa

Tipo de título: de cita textual
Tipo de entrada: retrospectiva
Tipo de cuerpo: mixto
Clasificación de las preguntas: Directas: 1–5; Abiertas: 2–6–8; Polémicas: 3– 4– 7– 9
Tipo de conclusión: de opinión del entrevistado

Fuentes:

Madelín Pérez Galvés, compañera de trabajo.
Doctora Susana Morejón Martínez, directora del Museo de la Alfabetización.
Doctora Alicia Toledo Costa, profesora de la Facultad de Media Superior.
Todas son fuentes no documentales, no tradicionales, transitorias y primarias.

 

LA VIDA EN NUEVE ENTRADAS

LA VIDA EN NUEVE ENTRADAS

CARLOS MANUEL ÁLVAREZ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando el próximo 8 de marzo el día rompa con un posible sol de umbral de primavera, la Isla comenzará a tomar un matiz diferente. Todos, desde los niños hasta los ancianos, sentirán en sus vidas, de una manera u otra, las influencias de la actuación cubana en el Clásico Mundial de Béisbol.

Y aunque puede intuirse, esta afirmación se basa en la tozudez de la experiencia. Hace apenas tres años, vivimos en esta tierra días innombrables con la primera versión del torneo que ahora se avecina.

Calles completamente desiertas y hogares repletos; ese era el paisaje habitual de las ciudades en cada ocasión que los antillanos saltaron a la grama. Los cuerpos de guardia, de hospitales y policlínicos, mostraron una audiencia inusual. Exabruptos emocionales que obligan a abandonar la silla de espectador en momentos sublimes, enviaron a más de un abuelo a chequearse la presión, y hubo quien no presenció el final, pero… por otras causas. Hasta las mujeres cedieron sus novelas, colando café en el intermedio de las entradas para contrarrestar la andanada de preguntas desesperantes que hacían en cada juego.

Por mi parte, el clásico lo viví, íntegramente, en las aulas viejas de un preuniversitario. Jamás he oído un contraste tan grande entre el silencio y la bulla como sucedió en aquella escuela, cuando Odelín sacó el último out ante Puerto Rico. Todo estaba permitido: profesores y alumnos acordaron plácidamente suspender las clases coincidentes con los partidos. Siempre me quedó la duda de si nuestros maestros temían una rebelión estudiantil.

Lo cierto es que nadie escapó al embrujo de aquellos deleites. El único idioma, durante los 17 días del evento, fue el de los jonrones y los ponches, y nada indica que las cosas cambien para este año.

La ansiedad invade la espera de un suceso que, desde ya, fomenta las discusiones interminables en cualquier esquina. Algunos gritarán hasta el límite los triunfos de Cuba, a otros les dará lo mismo y habrá quien vea estúpida tanta pasión. El evento tendrá sus detractores y sus defensores a ultranza, pero nadie escapará a la aureola que genera, porque si la vida no es un juego de pelota, de seguro que se le parece.

4 de marzo de 2009.

 

ANGOLA ES UNA PÁGINA ABIERTA

ANGOLA ES UNA PÁGINA ABIERTA

El periodista Roger Ricardo Luis presentó la segunda edición de su libro Prepárense a vivir, compilación de crónicas escritas en Cuito Cuanavale hace más de dos décadas.

YANET MEDINA NAVARRO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

foto: YAINIER SÁNCHEZ GONZÁLEZ

                                   “Angola, mi madre en realidad se quedó sola
                                   buscándome en un mapa rotulado en portugués
                                   por tus ciudades sucias y sonoras.”
                                                                                           Frank Delgado

Prepárense a vivir es el libro de crónicas de Cuito Cuanavale que el destacado periodista cubano Roger Ricardo Luis, director de Investigaciones del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, presentó en este centro de estudios especializados.

El libro es el testimonio de un corresponsal de guerra en Angola, cuando para ese país, Sudáfrica y la UNITA eran un peligro. La obra recoge una compilación de las crónicas del autor, publicadas en el periódico Granma hace más de dos décadas. Esta es la segunda edición.

Describen la vida en campaña, la penumbra bajo tierra, el espectáculo de las noches angolanas, el "portuñol" aportado por los cubanos: la temeridad de un soldado que lucha por un ideal y vence al enemigo.

“Como en la guerra uno comprende sin dilaciones que la muerte puede estar a la vuelta de la esquina, una de las reglas de oro era no dejar de escribir un testimonio para hacerlo mañana”, asegura el autor en una de sus crónicas.

Luego nos cuenta sobre el enorme esfuerzo que se hizo para que las informaciones y las fotografías llegaran a La Habana. Pero como detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer, ahí estaba Iraida para decodificar su letra a deshora, cuando llegaban las cartas.

Dice ahora el esposo que nunca escapó a la tinta roja de la correctora que lleva dentro y que buena parte de las noticias las llevaba ella misma al periódico. Cuando un hombre parte a la guerra, la familia se recorta en pedazos. Fue muy difícil para este periodista ir a enfrentar riesgos dejando detrás esposa e hija.

También habló de los compañeros, los de entonces y los de ahora. Recordó tristemente a Tony y a Bacallao, los que murieron en suelo angolano, y al momento alumbra la mirada al pensar en los que volvieron.

Roger Ricardo Luis concluye convenciéndonos de que al retornar de la guerra, un corresponsal cubano lo hace humanamente crecido, y afirma: “Angola  todavía es  una página abierta”.

En la conferencia sobre corresponsalía de guerra estuvo presente Iraida Calzadilla, también periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, junto a estudiantes del primer año de la carrera de Periodismo.

 

UN MAESTRO DEL PERIODISMO CUBANO

UN MAESTRO DEL PERIODISMO CUBANO

José Antonio Benítez Cabrera, hombre con trayectoria profesional inigualable, pero sobre todo, con valores como la sencillez y el comedimiento, demostrativos de su grandeza.
   
LEYDA MACHADO ORAMAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 
Benítez impartía su clase cuando, de repente, un desmayo lo desplomó. Había estado un día completo sin comer ni beber agua, trabajando incansablemente. Sus alumnos lo recogieron y llevaron al hospital, donde poco a poco se recuperó. Sin dudas, ese día, más que enseñarles teoría, les dio ejemplo de consagración total a la profesión.

Otro valor que les inculcaba era a no ser absolutos, a ver las cosas en constante cambio, a tener opinión de los hechos, a estar del lado de lo correcto, pero sobre todo, a defender con propiedad sus ideas. Como bien decía: “La verdad no se abre camino por sí sola, hay que saber abrirle el camino”.

Quienes lo conocieron destacan en él su sencillez y bondad, y reconocen que la modestia era el rasgo más hermoso de su personalidad. Esa quizás sea la razón por la que hoy, su nombre resulte desconocido para muchos de quienes integramos las nuevas generaciones de reporteros. Sin embargo, sus contemporáneos lo recuerdan como uno de los mejores periodistas cubanos del siglo XX, y coinciden en que su obra no ha sido suficientemente valorada.

Benítez inició los estudios de Periodismo en la Universidad de Columbia, Estados Unidos. Trabajó durante muchos años en la revista Norte, de Nueva Cork, y en el Departamento Latinoamericano de la United Press Internacional (UPI), hasta que a mediados de 1959 regresó a Cuba.

Sobre esa etapa, Ernesto Vera, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) de 1966 a 1986, y con quien mantuvo una relación muy estrecha, comenta que “tenía como nadie la experiencia personal de haber vivido en Estados Unidos y de haber conocido esa sociedad más a fondo, como una especie de ejercicio parecido al que desarrolló José Martí.

“Tomó la rapidez y la dinámica de la prensa norteamericana. Aprendió a vivir allí con lo que lo rodeaba, a luchar primero en un mundo ajeno al deseado para poder llegar al que soñaba. Sin embargo, no lo deslumbró aquel país y lo demostró en 1960 cuando regresó  definitivamente a la patria. Se incorporó a la redacción del periódico Revolución para construir una labor nueva, diferente, de utilidad social, al servicio de su pueblo  y de una causa justa”.

-¿Cuánto influyó en José Antonio Benítez el triunfo de la Revolución Cubana?

Tanto, que sin haber participado en la lucha del pueblo cubano, decidió abandonar el cargo de jefe de redacción de una agencia de noticias y regresar a su patria a realizar en una sociedad justa la labor que coincidía con sus ideas.

Benítez desde que llegó a Cuba se convirtió en un insurrecto dentro de su especialidad, en un defensor de las causas correctas; demostrando algo muy lindo: que en todas las épocas se puede ser revolucionario, digno y valioso.

Él fue un abanderado del periodismo cubano porque lo hizo con excelencia. No son frases, no son opiniones, no es el afecto que, sin dudas, le tuve; es la dimensión de su obra la que habla por sí sola.

La experiencia de haber vivido durante varios años en Estados Unidos le permitió plasmar en un libro las maniobras del sistema capitalista de ese país, así como las peripecias y sinsabores que allí se sufren. Para escribirlo, recopiló toda la obra martiana sobre el imperialismo y comentó los textos escogidos, fue por eso que lo tituló Martí y Estados Unidos.

Como escribió Roberto Fernández Retamar en el prólogo de dicho libro: “Benítez se encuentra particularmente propicio para desarrollar esta labor, porque al igual que Martí, vivió en las entrañas del monstruo (…) En toda ocasión habla desde dentro, no escribe de oídas, ni por referencia libresca. También él, décadas después del Maestro, tuvo las visiones, las angustias y las esperanzas  que refleja en este libro.”

Sobre su estancia en el periódico Granma, Julio García Luis, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, evoca: “Lo recuerdo trabajando con su máquina de escribir Robotron, su biblioteca personal y recortes encarpetados, sin que siquiera el sueño de una red digital se dibujara todavía en el horizonte y viniera a perturbar su talento apacible de hombre ya vivido, dueño de su oficio y seguro de sí.

“Cuando lo conocí en Granma, yo era jefe de plana y de equipo, y él colaboraba asiduamente conmigo en temas políticos, históricos y culturales.

-¿Cómo era  Benítez en su quehacer profesional?

Era un hombre muy dispuesto. Se le podía pedir cualquier cosa en cualquier momento. Si había algún suceso inesperado en el país, bastaba con decirle que “para la edición de mañana” hacía falta un comentario sobre el secuestro de un grupo de pescadores; y allí estaba, temprano al día siguiente, con un par de cuartillas pulcras, si acaso con alguna tachadura, las que no eran, por cierto, “un pase en limpio” de borradores crucificados sin piedad por el lápiz corrector, sino el par de cuartillas de papel gaceta que había colocado en el rodillo de su maquinita cuando se sentó a cumplir el pedido. Eso no lo podía hacer todo el mundo, pero para él era algo natural.  Iba directo a la obra y no se equivocaba.

Tampoco yo tenía que invertir en él mi tiempo y mi lápiz. Los trabajos de Benítez eran una bendición para la dura e ingrata labor del editor. Pasaban por mi mesa con solo una marca de puntaje y medida para los linotipistas.

Esa labor investigativa también tuvo cauce en libros de infinito valor, como África, biografía del colonialismo, David y Goliat Siglo XX, El Apartheid, y uno de sus más importantes, Técnica Periodística, escrito a petición de la Unión de  Periodistas de Cuba (UPEC), pues no existía ninguno adecuado a la prensa revolucionaria cubana. Sin dudas, cumplió el compromiso al entregar uno de los mejores textos concebidos en esta materia.

La doctora Miriam Rodríguez Betancourt, profesora Titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, lo ha utilizado como referencia para algunos de sus trabajos y destaca  como  valores principales “su utilidad como manual, aunque no se haya concebido así, y su pretensión abarcadora en el tratamiento de géneros y medios. En aquella orfandad bibliográfica la aparición de un libro como este fue un acontecimiento para la enseñanza en el país”.

Años más tarde, en 1989,  conformó otro libro que se convirtió en uno de sus mayores aportes al periodismo cubano y universal, La Noticia Integral. En este explica que “información integral es aquella que destaca lo verdaderamente significativo de los hechos, aclara la visión correcta de las cosas que ocurren, proyecta los acontecimientos claves de la historia y  trasmite a los trabajadores elementos de cultura”.

Sobre ese texto, la profesora Miriam Rodríguez abunda en que “resultó una apreciable contribución, encaminada a llamar la atención sobre la necesidad de dotar a la información, especialmente la noticiosa, de un mayor nivel de elaboración y profundidad en cuanto a datos, antecedentes, intencionalidad y, sobre todo, inserción de la noticia en su contexto.”

Pero Benítez no fue solo un gran periodista, sino también un  brillante profesor. Impartió clases durante muchos años en la  Universidad de La Habana.

Víctor Joaquín Ortega, jefe de Información del periódico Tribuna de La Habana, quien fue su alumno hace más de 40 años, rememora las enseñanzas adquiridas con este profesor entrañable.

“Como maestro, lo primero que quiero destacar en él es su generosidad, su entrega total a los que comenzábamos en la profesión. Estaba con nosotros mañana, tarde y noche, y no solo  impartiendo clases. Era un profesor que no se quedaba únicamente  en los libros, nos llevaba los conocimientos a la práctica. Se preocupaba por impartir la teoría, pero también por  dar clases de honestidad, de ética, con su palabra y con su ejemplo.

“Nos enseñó a ser mejores personas. Como bien decía: ‘La ética profesional pasa primero por la ética del ser humano’. Inculcaba cosas así, que lo llevan a uno a tomar un camino en la vida a favor de lo bueno, de lo justo.”

Ortega comenta también que aprendieron con él cuál era la principal tarea de un periodista, que no es “informar”, a pesar de la importancia que esto tiene. Lo fundamental en su labor es formar, forjar seres humanos.

“Otra de las cosas que enseñaba era a no decir que todo estuviera bien, porque eso es falta de profesionalidad; pero tampoco a ser un crítico acervo, destructor, sino desde la posición de revolucionario.”

Su colega de profesión, Juan Marrero, vicepresidente de la UPEC, recuerda con admiración a este hombre: “Fue una persona con muchas cualidades, junto a su modestia y sencillez cabalgaron siempre talento, sabiduría, inteligencia, abnegación y una ética profesional intachable. Actuaba con naturalidad, casi en silencio. Aunque jamás estuve como discípulo en un aula con él, siempre lo llamé  ‘profe’, porque en su quehacer profesional era un señor profesor. Cada día transmitía a los que lo rodeábamos una enseñanza práctica”.

A lo largo de su vida profesional fue merecedor de premios y condecoraciones por los valores ideológicos, técnicos y literarios de sus trabajos, entre ellos, el Premio Casa de las Américas, en 1976, la Orden Félix Varela, 1982, y el Premio Nacional de Periodismo José Martí, 1999.

Después de dos años de ausencia, José Antonio Benítez Cabrera permanece en la memoria de estudiantes, amigos y compañeros de trabajo. Todos coinciden en que a pesar de los múltiples reconocimientos a su labor, no tuvo tanto como merecía.

Se multiplican entonces las palabras de Julio García Luis: “El conjunto de su trabajo periodístico está entre lo más depurado y de calidad del último medio siglo de la prensa cubana. Sus penetraciones en el pensamiento martiano y bolivariano, en la unidad raigal de nuestra América, que no solo prodigó en innumerables artículos, sino en libros macizos y logrados, debieron haberle ganado un lugar más elevado en el recuento del periodismo y de la creación intelectual nacional.

“Aunque, quizás, en ese relativo olvido haya un poco de su propia elección.  Él nunca se sustrajo del taller de la redacción, donde todo es efímero, para recluirse en un espacio más selecto de la intelectualidad, que habría podido promoverlo a primeros planos. 

“Escogió el día a día, el escribir de todo un poco, la respuesta a los apremios de un país en conflicto, que no deben esperar la gratitud de la posteridad. Como buen periodista, mandó la posteridad a pasear. Finalmente, el tiempo hizo su obra, pero llegó tarde: ya Benítez era un hombre cumplido.”

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

FICHA TÉCNICA:
 
Objetivo central: Dar una visión integral acerca de la vida y obra del periodista José Antonio Benítez Cabrera.

Objetivos colaterales: Abordar su estancia en Estados Unidos. Conocer los aportes de sus trabajos periodísticos. Indagar sobre su labor como profesor. Destacar la opinión de quienes lo conocieron.
 
Tipo de entrevista:

Por los participantes: Colectiva
Por su forma: Mixta
Por su contenido: De personalidad a partir de opiniones
Por el canal que se obtuvo: Directo y Documental

Tipo de título: De alusión al entrevistado y el tema
Tipo de entrada: Anecdótica
Tipo de cuerpo: Mixto
Preguntas Declaradas: 1- directa, 2- abierta
Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado

Fuentes consultadas:

Documentales:

José Antonio Benítez Cabrera. En: http://www.quienesquien.cip.cu Consultado:     25/11/2008. 
Benítez,  José Antonio: Martí y Estados Unidos. Editora Política. La Habana, Cuba. 1983
-------------.Técnica Periodística. Editado por la UPEC. La Habana. Cuba. 1971
-------------. La Noticia Integral. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba. 1989

Directas:

Ernesto Vera (Presidente de la UPEC 1966-1986)
Juan Marrero (Vicepresidente de la UPEC)
Julio García Luis (Decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana)
Miriam Rodríguez Betancourt (Profesora Titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana)
Víctor Joaquín Ortega (Jefe de Información del periódico Tribuna de La Habana.)

S.O.S. PARA EL ARIGUANABO

S.O.S. PARA EL ARIGUANABO

MAIVY CRUZ GONZÁLEZ.
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Es muy antiguo. Su historia se pierde en la noche de los tiempos. Él mismo no podría decir la edad que tiene. Nació de un desgarramiento telúrico y es hijo de una falla geológica de puro abolengo tectónico. Serpentea por un cauce intramontano que trazó una senda irrenunciable.                    

Dueño y señor de un pluvial encanto, el Río Ariguanabo es símbolo por excelencia de San Antonio de los Baños, por la estrecha vinculación con el desarrollo demográfico, económico y sociocultural de esta Villa.

Nace de sus propios manantiales, hasta el número 21, entre ellos Ojo de agua de Guerrero, Ojo de agua de Nico, La Vieja Regla, La Catalana y La Macagua. Se desplaza de Norte a Sur, atraviesa la población y toma curso subterráneo al sumergirse en la Cueva del Sumidero, para después salir a la luz de la distante playa de Cajío, en Güira de Melena. La principal fuente de alimentación proviene de las lluvias ocurridas en el área de la Cuenca. Tiene un ancho promedio de 23 metros y la profundidad de 3 metros. La fauna se constituye por aves canoras, biajacas, jutías, carpas y truchas, entre otras.

Haciendo historia…

La nostalgia aviva recuerdos de antaño. El Doctor en Pedagogía Félix Romero de la Osa, con sus 79 años de vivencias junto al río, es un apasionado defensor del mismo y amplio conocedor de su historia, de la que cuenta que la demanda de madera para la construcción de barcos de guerra en los astilleros de La Habana, debido al conflicto entre Inglaterra y España en 1761, motivó que además de los hacheros asentados en la zona, intervinieran en este trabajo presidiarios mexicanos para quienes se construyeron barracones en las márgenes del Ariguanabo. La buena productividad de las tierras, la cercanía del río y del bosque existente fueron las causas que propiciaron esta situación, que se considera como posible asentamiento y origen de la Villa.

“En el año 1775 se instaló a orillas del río una taberna, la del Tío Cabrera, para la venta de aguardiente y víveres, que constituía un punto de tránsito de leñadores y arrieros que venían de Vuelta Abajo hacia La Habana. Los primeros vecinos de la Villa la bautizaron con el nombre de San Antonio Abad - en honor al santo con ese nombre - y construyeron sus viviendas cerca de la taberna, próximas al río, sin regularidad ni ordenamiento en las mismas.

“La calidad del agua, la belleza del paisaje y la existencia de áreas apropiadas para el baño, dieron fama al lugar y propiciaron la afluencia de veraneantes, creándose casas de alquiler para todos los que visitaban la localidad. De ahí el nombre de San Antonio de los Baños que es el actual del pueblo.

“El crecimiento económico y de la población continuó durante los siglos XlX y XX. Al no existir regulaciones para la disposición de residuales tanto sólidos como líquidos, los mismos fueron a parar a las aguas del río, llevándolo a la agónica situación que hoy presenta.”

Con este criterio coincide el máster en Ciencias Adalberto Crespo, especialista integral del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en San Antonio, quien plantea que se incrementó la carga contaminante y el volumen de contaminación debido a que no se tuvo en cuenta un verdadero ordenamiento territorial del municipio. Esto surge desde su propia fundación. La población originaria de la Villa se asentó junto al río y los residuales fueron a parar hasta él. 

Poco a poco, ese pasado de gloria y esplendor se fue enturbiando con los años, hasta concluir en un problema ambiental que inquieta a todos los ariguanabenses, al Gobierno y al CITMA.

El problema

Teniendo en consideración el impacto que ha provocado sobre el Medio Ambiente la aplicación de modelos de desarrollo que no tuvieron en cuenta la protección de los recursos naturales, se realizan anualmente Diagnósticos Ambientales de los ecosistemas estratégicos llevados a cabo por especialistas del CITMA, encabezados por Adalberto Crespo, quien representa a esa entidad en San Antonio de los Baños.

Sobre esta situación, el especialista expresó que en el año 2005 se identificaron los principales problemas ambientales presentes en el municipio. Se determinó que estos eran el deterioro del saneamiento y condiciones ambientales en los asentamientos humanos, la deforestación, la contaminación de las aguas terrestres y la degradación de los suelos.

Sin embargo, esta situación no surge de forma aislada, puesto que se enmarca dentro de un proceso histórico, económico y social por el que ha transitado el país. En la década de los 90 del siglo XX se vio seriamente afectada por las limitaciones de recursos, lo que ha conllevado a un grupo de acciones en el ámbito municipal.

La Cuenca Hidrográfica Ariguanabo, ubicada en la porción centro oeste de la provincia de la Habana y con una extensión de 192 kilómetros cuadrados, abarca los municipios de San Antonio de los Baños, Bejucal, Bauta y Caimito. En ella se asientan importantes centros industriales como la antigua Textilera Ariguanabo y la planta de pienso líquido Quebrada del Yuro, que hoy no funcionan por lo que no son fuentes contaminantes, además de la fábrica de Carburo y Acetileno, la pasteurizadora Balkán Habana, centros de investigación científica y la Escuela Internacional de Cine y Televisión.

Todos esos organismos incidieron de forma negativa en la contaminación de la Cuenca, la que está determinada principalmente por el vertimiento de aguas residuales con altas  concentraciones de materia orgánica, nitrógeno y bacterias del Grupo Coliforme  fecal.

En ella también existían zonas críticas de erosión en los suelos, signos de sobreexplotación de los recursos hídricos subterráneos, mal estado de las estaciones de bombeo de agua potable, incremento del número de vertederos y microvertederos, y la deforestación, hasta un total de 42 fuentes contaminantes.

El mayor peso dentro de las agresiones y el deterioro del medio ambiente, en particular del río, lo tiene la mano del hombre, lo cual se evidencia en la tala incontrolada de los bosques, la faenas de lavado de ropa en sus aguas, bombas de succión clandestinas con sus vertimientos de grasa y combustible, la obstrucción parcial de la Cueva del Sumidero y las aguas albañales que irrumpen en su recorrido urbano.

Se considera como principal fuente contaminante del río al propio poblado.      Crespo enfatiza al respecto que en algunos repartos, el destino final de sus residuales líquidos lo constituye el Ariguanabo. Otros, como la Comunidad Tabaco, los descargan al subsuelo, donde se mezclan con las aguas subterráneas afectando el manto freático. En el casco urbano hay serios problemas de contaminación desde la planta de hielo hasta la cueva del Sumidero.

Otro criterio que respalda lo anterior fue expresado por Lázaro Monestina, de 66 años, técnico de Seguridad y Protección Física, quien plantea que en la parte céntrica del pueblo donde se realizan actividades recreativas y bailables, las personas arrojan botellas, platos y otros desechos sólidos al río, lo que constituye un factor más de contaminación.

La situación higiénico-sanitaria de San Antonio es precaria. Presenta la deficiencia de que su red de abasto está por debajo de la red de albañales o alcantarillado, provocando contaminación en la primera por roturas en ambas conductoras.

¿Inocencia o descuido?

La situación del Ariguanabo, donde se incluyen los focos contaminantes que no tienen tratamiento, o los casos donde este es insuficiente, incide sobre las enfermedades diarreicas agudas, Hepatitis A y Leptospirosis en el municipio.

A pesar de que la infestación de roedores ha disminuido gradualmente en relación a años anteriores, debido a la aplicación de rodenticida en áreas con focos de Leptospirosis, la población descuida estos aspectos y utiliza las aguas del Ariguanabo como distracción en época de verano. La mayor parte de los jóvenes no comprende el dañino efecto para la salud que provocan los baños en aguas contaminadas.

Abdel García de 32 años, tabaquero, manifiesta que a veces no hay medio para ir a la playa, y aún sabiendo que el río está contaminado, los jóvenes se bañan en él para refrescar.

También Rebeca Sanjuán, 40 años, económica, comenta: “Hay que exhortar a los padres a extremar las precauciones y no permitirles a sus hijos los baños en el río hasta que no se elimine la contaminación, para evitar posibles enfermedades.”

La realidad es dura. Hay quienes aún no toman conciencia de esta situación y continúan agravándola.

Lo que el viento nos trajo
  
Con vistas a elevar la calidad de vida de su población se obtuvieron importantes logros en el año 2005 para la localidad ariguanabense: mejoramiento y conservación del suelo y de la calidad de las aguas, reducción de la carga contaminante en un 27,4% con respecto al 2004, incremento de la superficie boscosa en un 6,3% de área protegida del Bosque de Galería del Río Ariguanabo, en el cual no se han producido incendios forestales en los últimos ocho años, reconstrucción de la compuerta El Muñiz para regular las aguas del río y la limpieza y saneamiento ambiental de 7 Km. del mismo, financiada por el Fondo Nacional del Medio Ambiente, entre otros.

Según Adalberto Crespo, existe una plena comprensión del problema por los organismos que poseen una política ambiental y agrega que se destaca la Empresa Tabacalera Lázaro Peña, donde hay mayor empleo de productos biológicos y los campesinos acuden a la agricultura orgánica:  “Aunque hay dificultades con la recogida de basura en San Antonio, se ha reducido el número de microvertederos.”

Los indicadores de Comunicación Social para la toma de conciencia ambiental de la población, contribuyen a su vez con programas diarios en la emisora local Radio Ariguanabo, numerosas publicaciones en el periódico el habanero, eventos teóricos y concursos.

La esperanza    

A pesar del empeño con que se trabaja para recuperar el río, existen factores que conllevan a un retraso de las acciones. Las medidas que usualmente se cumplen son aquellas que no contemplan un monto significativo de inversiones, quedando pendientes las que se refieren a la proyección y construcción de los sistemas de tratamiento de residuales, que en algunos casos no existen, y en otros, no funcionan adecuadamente por falta de mantenimiento y reparaciones.

No obstante, los estudios y diagnósticos realizados demuestran que con un adecuado programa de manejo, la aplicación de medidas y el establecimiento de un sistema de inspección, es posible mejorar de forma sostenible las condiciones actuales del río Ariguanabo, teniendo como primer propósito la elevación continua de la calidad de vida de su población.

A estos efectos, Crespo recalcó que se continuará trabajando hasta disminuir los impactos ambientales negativos, se aumentará el número de fincas forestales y se trabajará la Comunidad Ecológica Río Ariguanabo. Solo faltan 3 kilómetros de río por convertir en navegables y es necesario eliminar la obstrucción en el cauce.

“El financiamiento se obtiene a través de proyectos que son facilitados por el Fondo Nacional de Medio Ambiente. Entre ellos se encuentran el Proyecto de Extensionismo agrario para aumentar el trabajo agroecológico del municipio, el de la Finca Forestal de Ojo de agua del Novillo, ya aprobado, y el proyecto de Monitoreo.

“Debemos educar a la población hacia una cultura ambiental del problema y a una mayor toma de conciencia.”

Para alcanzar esta meta se requiere no sólo de esfuerzos organizativos y de gestión del hombre, sino también de la realización de inversiones con estos fines, de forma coordinada con el Gobierno municipal y su Consejo de Cuenca, y con una activa participación ciudadana.

Una muerte evitable

Todavía existen los que no pierden la esperanza. Adalberto Crespo es uno de ellos: “Los problemas ambientales de hoy, no en el municipio, no en Cuba, sino a nivel global, pueden ser resueltos con cautela. Una mala decisión podría crear un nuevo impacto ambiental.”

La situación ya no es irreversible. El Ariguanabo, aún enfermo, tiene grandes posibilidades de salvarse. Su cura depende del pueblo que lo atesora. La sociedad busca nuevas alternativas, mas no son suficientes. Un río no deja de existir si nosotros podemos evitarlo.
  
ABRIL, 2006.  

Ficha Técnica:

Tema: Río Ariguanabo.

Problema: La contaminación del río Ariguanabo es un factor que atenta contra la salud de los pobladores y la belleza de San Antonio de los Baños.

Tipo de entrada: De suspenso. Se enuncian una serie de cualidades del río y posteriormente se identifica.

Tipo de cuerpo: Por Bloques temáticos. En cada bloque hay un subtema que se reconoce fácilmente y que tiene avance, desarrollo y descenso. Se agrupan elementos relacionados entre sí y con el reportaje en general, y se facilita la unión con el uso de trancisiones.

Tipo de cierre: De Moraleja o instancia a la acción. En él se incita al lector de forma indirecta a realizar alguna acción o se da una moraleja del reportaje.

Trancisiones: De igual forma, no obstante, también, sin embargo.

Antecedentes: Causas principales que produjeron la contaminación del río, la historia y sus orígenes hasta que se contaminó, por qué ocurrió este problema.

Proyecciones: Posibilidades de desarrollo, consecuencias negativas que traerá el problema si no se soluciona cuanto antes y todo lo que puede provocar en la sociedad.

TAN SENCILLA COMO EL PRIMER DÍA

TAN SENCILLA COMO EL PRIMER DÍA

El pueblo de Cuba merece de cada uno de sus hijos lo mejor que tenga, aseveró la profesora María Teresa Ferrer Madrazo, quien ha encontrado en el hacer la mejor manera de decir.

RAFAEL ALEJANDRO GONZÁLEZ ESCALONA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A María Teresa Ferrer Madrazo, profesora por más de 40 años, la muerte la encontrará como a la Francisca del cuento: trabajando. Esta mujer de complexión nervuda no descansa ni un instante. Para entrevistarla fue necesario pedirle un alto en su incesante trajinar por la vida haciendo lo que más le gusta, enseñar.

Actualmente es Vicedecana de la Facultad de Educación Infantil del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV), al frente de la formación emergente de maestros de enseñanza primaria.

La formación emergente de maestros primarios

En el año 2000 fue designada directora de la escuela Revolución Húngara de 1919, en la provincia de La Habana, símbolo del programa de la Revolución destinado a la formación emergente de maestros primarios, y su labor al frente del colectivo de trabajadores del centro dejó pautas en el proceso de preparación de personal docente en la Batalla de Ideas.

“Ese es un momento significativo de mi vida. Creo que hay una María Teresa antes y después del 17 de septiembre del 2000. Generalmente se invierten las razones que motivaron la creación del programa. La carencia de profesores primarios pudo haberse paliado aumentando la cantidad de alumnos por aula, pero la Revolución quería mayor desarrollo y calidad de la enseñanza en el país.

“Para lograrlo hay que comenzar por la escuela primaria, que es la base de la instrucción. Mientras menos niños hallan en el aula, más fácil será el trabajo del profesor, quien podrá atender las deficiencias individuales. Además, aumentará la seguridad del maestro acerca de la recepción por los alumnos de lo que transmite, así como el vínculo con la familia.

“Todas estas razones, sumadas al déficit de pedagogos, motivaron la creación de la escuela Revolución Húngara de 1919. Ya había trabajado en todos los niveles de enseñanza, menos en el preuniversitario. El reto era grande: formar maestros en un período de cinco meses y 17 días. Además, supervisado mañana tarde y noche por Fidel Castro en persona.

“Ahí tuve la posibilidad de ver al Comandante de cerca, conversar con él, muy nerviosa al principio, y valorar personalmente la grandeza que lo caracteriza. Mi función fue organizar a esa gran cantidad de profesores en un colectivo, y ganarme el respeto de los futuros educadores y sus padres.”

Comenta que fue una época de intenso trabajo, entre marchas y movilizaciones. Sus ojos brillan al recordar aquella titánica obra en la que el crédito fue de todos, según sus palabras.
“Fue una misión hermosa. Poco a poco logramos la tarea. En el primer corte de promoción solo 13 adolescentes aprobaron, más tarde aumentó el número, todo con mucho trabajo. Yo sola no hubiera podido llevar a cabo aquella actividad. Mi mérito, si existe alguno, consistió en adaptarme al grupo y lograr que todos juntos entendiéramos la importancia de la tarea para el país.

“Ya se recogen los primeros frutos. Aquí en el Varona hay un grupo trabajando en la formación de maestros. Una de ellos hizo su maestría y prepara su doctorado, otros terminan próximamente”.

-Muchos jóvenes que entran en los procesos de captación provienen de sectores tradicionalmente marginados, ¿perjudica los resultados docentes o es algo remediable?

En principio no comparto al ciento por ciento la idea de que sean sectores marginados. Es cierto que una parte de ellos procede de familias con escasos recursos, pero la pobreza en Cuba es relativa comparada con la del mundo. Además, la falta de medios no elimina capacidades, lo que hay es que potenciarlas. Por eso ocurre que no todos los muchachos concluyen el curso en el tiempo normal. Cada 21 días hacemos un corte de promoción, que no es sólo instructivo, también incluye un análisis de la formación del ser humano.

El proceso sistemático nos da la posibilidad de ver el avance, porque comenzamos con un diagnóstico no sólo cognitivo, sino social, integral, para saber de dónde viene, por qué viene, cómo fue su primaria, la familia, el barrio, todo. A partir de las conclusiones recogidas trazamos un plan para cada estudiante, con plazos que permitan eliminar los problemas en la formación.

Es verdad que varios muchachos llegan a nuestras aulas con conductas inapropiadas, pero pasada una semana no se quieren ir de la escuela, porque los tratamos como lo que son: personas jóvenes, adolescentes, a los que les falta el cariño muchas veces. Es por todo ello que el vínculo con la familia es decisivo, pues transformamos a esos chicos y también a su entorno doméstico.

-¿Está satisfecha del resultado del programa?

En el proceso hemos ido mejorando en todo lo que hacemos. No estamos aún en el nivel que necesitamos. En los casos que nos equivocamos tomamos medidas, sin rehuir la responsabilidad.

Hoy estamos en una etapa de perfeccionamiento. Todos los años revisamos los programas, consultamos con los muchachos, con los padres, con las direcciones de las escuelas donde ellos se insertan.

Diputada de la Asamblea Nacional

En el año 2003 María Teresa Ferrer Madrazo fue elegida miembro de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Con modestia recuerda ese momento de su vida.

“El cubano que se siente comprometido con su país se caracteriza por la humildad, por la sencillez. Estas cualidades deben permitirle identificar los valores en el otro, no pensar que son sólo propios. A mí se acercaron los muchachos de la Federación Estudiantil Universitaria, la Federación de Mujeres Cubanas y el sindicato, pero como estaba sumergida en mi trabajo no le presté mucha atención a todo el proceso.

“Un buen día, me llamaron de la Comisión de Candidatura, me pidieron una serie de documentos y el resultado fue que salí electa delegada con más del 94 por ciento de los votos en el municipio Cerro, por el Distrito 2, compuesto por los consejos populares más humildes del Cerro: El Canal, Las Cañas, Armada y Palatino.

“Bueno, salí electa diputada. Se constituyó la Asamblea Nacional y es ahí donde me estremezco. Cuando pasan el folleto con los posibles miembros del Consejo de Estado, que lo abro y veo mi cara, quedé petrificada. Porque bien, yo puedo ser una entre 600, pero entre 31, ¡¿yo?! Había un compañero que se sentaba a mi lado y me decía: “¿Y por qué tú no?”, y yo le respondía: “No digo que yo no, sólo que nunca pensé que me fueran a seleccionar”.

-¿Cuáles son los retos como miembro del Consejo de Estado?

Salir diputada y miembro del Consejo de Estado es un reto difícil. Pienso que cualquiera de estas tareas exige mucho compromiso y entrega.

La función de diputada es compleja, porque se hace voluntariamente, que para mí es lo mejor, sin cobrar un centavo. Implica que tengo que hacer más esfuerzo para asistir a la rendición de cuentas, para ir a la Asamblea, que a veces se me sobreponen tareas, y debo ser capaz de priorizar entre ellas.

Dentro de la Asamblea Nacional, asumo la vicepresidencia de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología. Como soy maestra me va bien, así que me gusta. El pueblo de Cuba merece de cada uno de sus hijos lo mejor que tenga, y si eso es lo que me corresponde hacer, hay que retribuir el privilegio otorgado.

Desde el aula

“Nací en el año 1947, en una familia de campesinos humildes y analfabetos. Comencé la primaria en una escuela rural a dos kilómetros del bohío donde vivía. Terminé el sexto grado en 1959. En Cuba, al triunfo de la Revolución, el déficit de maestros era grande y, como muchos jóvenes, me incorporé espontáneamente a la enseñanza.

“Al finalizar la Campaña de Alfabetización continué trabajando como maestra voluntaria, incluso durante la Crisis de Octubre. En 1962 me incorporé al curso de profesores Minas-Topes-Tarará a escondidas de mi abuela; yo apenas era una niña y ella no me hubiera dejado ir.

“Aún entonces el magisterio no era para mí lo más importante; actué de esa manera porque era una tarea a cumplir.  Entre las responsabilidades que los jóvenes teníamos allí, me fui convenciendo de que la educación era la profesión que me gustaba.

“Todo mi desarrollo académico tras graduarme, lo realicé desde el magisterio. Para mí lo más importante es la enseñanza, de tal modo, que siempre he tenido responsabilidades políticas e institucionales y nunca he dejado de dar clases”.

Su labor a lo largo de cuatro décadas avala dicha aseveración. En 1970 se graduó como pedagoga especializada en retraso mental,  y en 1983 obtuvo la licenciatura de Pedagogía-Psicología. Es además, Máster en Educación y Doctora en Ciencias Pedagógicas.

-¿Qué recuerda de sus inicios en el campo de la Pedagogía Especial?

Me acuerdo como si fuera hoy. Donde radica actualmente la Casa de la Cultura del municipio Diez de Octubre, estaba la escuela Julio Antonio Mella para niños con retraso mental. En septiembre de 1968 comencé allí, mi primer centro laboral dentro de la especialidad. Tuve muy buenos profesores: médicos, neurólogos, psiquiatras, psicólogos, clínicos, pero también estupendas profesoras en el campo de la pedagogía, lo que me ayudó mucho.

El desempeño en la educación especial sensibiliza, humaniza. El trabajo en esa área de la enseñanza crea un vínculo específico con los pequeños; no sólo te necesitan, sino que aprendes de ellos.

-¿Cuál fue su primera experiencia en tareas de dirección?

Terminado el curso en la escuela Julio Antonio Mella, me designaron como directora del centro de Enseñanza Especial Luis Ramírez López, en el Cerro. Quedé atónita. Allí había profesores de mucha experiencia, y era mi segundo curso como graduada. Así que me dediqué a visitar sus clases y cuando terminaban, les preguntaba por qué habían procedido de una forma, por qué de otra. Cuando ellos estaban preparando las libretas de los niños –en las escuelas especiales hay que hacerlo-, yo me sentaba con ellos a ayudarlos. Con ese método fui aprendiendo a desenvolverme en todas las funciones.

-¿Cuál es su valoración acerca del Pedagógico Varona como centro rector de la labor pedagógica desarrollada en Cuba?

El Varona se ha ganado el derecho de constituirse en institución dirigente de la educación cubana. Aquí trabajaron grandes pedagogos que por su entrega son paradigmas para los que seguimos y para los jóvenes que ingresan. Todo lo que hay aquí “huele” a magisterio, a entrega. Los éxitos en cualquier área son posibles gracias a la calidad humana que tienen los profesores del centro. Ellos están convencidos de los que significa la enseñanza.

Soy de las que abogo por aquello de que sin educación no hay Revolución posible. La prueba de ello está en la primera acción realizadas por los gobiernos progresistas que han arribado al poder en Latinoamérica, encaminada a eliminar el analfabetismo. Y es un orgullo para nosotros ver como esto ocurre porque Fidel lo había previsto desde 1953 en La historia me absolverá. El Varona ha sido consecuente con todo ese legado.

-¿Cuándo parará María Teresa?

La profesora María Teresa va a parar cuando la naturaleza lo decida. Pienso que no tengo derecho a privar a mi país, desde el sector en que trabajo, de las posibilidades que todavía tengo. Mi vida es mi hija, y mi trabajo.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Conocer la labor de María Teresa Ferrer Madrazo dentro del Programa Emergente de Formación de Maestros.

Objetivos colaterales: Indagar acerca de su trabajo como diputada de la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Consejo de Estado. Conocer sobre su vinculación con el magisterio, más específicamente con la educación especial. Saber su valoración acerca del desempeño del Varona como institución rectora del quehacer pedagógico del país.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual
Por su forma: Mixta
Por su contenido: De personalidad
Por el canal que se obtuvo: Conversación cara a cara

Tipo de título: De referencia al entrevistado.
Tipo de entrada: De presentación.
Tipo de cuerpo: Mixta
Tipo de preguntas: 1)Directa, 2)Directa, 3)Abierta, 4)Abierta, 5)Informativa, 6)Abierta, 7)Abierta.
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado

Fuentes consultadas: Currículo del entrevistado. Documental.

CIEN AÑOS AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

CIEN AÑOS AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

La Cruz Roja Cubana participó en la entrega de prisioneros en noviembre de 1958.

DAMIÁN DONO BERGADO,
adiestrado en Comunicación, Cruz Roja Cubana,
estudiante de quinto año de Comunicación Social,
Sede Universitaria Municipal de Playa.

El Doctor Antonio Llíbri Artigas, integrante en 1958 de la Columna No. 1 del Ejército Rebelde y en funciones de ayudante del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz,  relata hoy la participación de la Cruz Roja en la devolución de prisioneros el 26 de noviembre de ese año.

A finales de noviembre de 1958 tuvo lugar en las afueras de Bayamo la batalla de Guisa, uno de los combates más grandes de la historia cubana y que dejó gran número de prisioneros de la tiranía. Las fuerzas revolucionarias lideradas por Fidel, deseaban liberar a los heridos y capturados en combate. Con tal fin, se pusieron en contacto con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), mediante las Cruces Rojas de Venezuela y Cuba.

-¿En que situación se produjo el contacto con la Cruz Roja?

Con la Cruz Roja Cubana y el CICR sostuvimos varios contactos, sobre todo, en los meses finales, cuando la batalla de Guisa, ese encuentro tremendo que tuvimos en noviembre del 1958, a ocho o nueve kilómetros de Bayamo, en el Oriente cubano.

El ejército de la tiranía había huido espantosamente dejando atrás muertos y heridos. Hubo que curar a muchísimos de ellos. Al ver tantos muertos regados por aquel campo enorme, Fidel dijo que resolviéramos todo junto a la Cruz Roja.

En los días posteriores a la batalla de Guisa, llegó un oficial de apellido Caballero, que no recuerdo si era coronel o teniente coronel de la Cruz Roja Cubana. Vino con otros oficiales. Fidel conversó con ellos mucho, como siempre, los trató excelentemente. Él estaba preocupado por los prisioneros y enseguida el Comandante le dijo: “Aquí está mi ayudante”, y me encargó del asunto. 

-¿Cómo fue el trato que recibieron los prisioneros?

A los prisioneros no se les quitaba ni la camisa. A ninguno se les maltrató. A ninguno se les encerró en un bohío, siempre andaban sueltos por el campamento. Tenían un trato que no esperaban y eso lo desmoralizaba. Se hizo entrega por el Ejército Rebelde de 260 prisioneros a la comisión de la Cruz Roja presidida por el doctor Jean Pierre Jequier, del CICR.

-¿Qué sucedió con los cadáveres abandonados por el ejército?

Allí, en presencia de Caballero, enterramos aquellos hombres que habían participado, algunos hasta ingenuamente, por un problema de incultura, en esa batalla. Yo hice uso de la palabra a modo de despedida.

También redacté unas actas. En ellas puse dos o tres veces que hacía de auditor o comisario político de la Columna 1, o la del Che. Lo que nunca puse era ayudante de Fidel.

-¿Qué opinión le merece la labor de la Cruz Roja?

Fueron actos muy bellos los que hicimos con la Cruz Roja, tanto en el entierro de aquellos muertos que criminalmente dejaron abandonados, como en la entrega de prisioneros.