Blogia
Isla al Sur

Medio Ambiente

HOMBRE CONTRA NATURA

HOMBRE CONTRA NATURA

ANA LAURA PALOMINO GARCÍA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando decidí realizar este artículo nunca pensé que las cifras fueran tan alarmantes. El mundo cambia, la tecnología avanza a pasos agigantados y con ella el desprecio por nuestro planeta y las criaturas que en él habitan.

Pensaba que nuestro país era un mundo aparte, de ahí mi sorpresa al descubrir que existen 513 especies entre la flora y la fauna en peligro de extinción, como consecuencia de la caza indiscriminada y el uso inapropiado de los recursos naturales, según informa el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA).

Los antecedentes de este fenómeno nos remontan a la época en la cual era necesario cazar para sobrevivir, pero la simple supervivencia se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos para los cazadores furtivos, sin dejar atrás el uso irrespetuoso de lo que nos brinda “natura”.

Uno de los ejemplos que llaman la atención por su falta de humanismo, es la salida ilegal de las aves endémicas y con alto valor estético. Los casos son múltiples, pero uno de los más repetidos es el del tocororo, ave nacional y presa de más de un pomo, lugar escogido por los detractores de la ley para que viajen a su nuevo hogar, explica el Centro de Investigación y Control Ambiental (CICA).

Otro de los casos que dice presente en esta lista es el del cocodrilo cubano, el cual se ha vuelto uno de los reptiles más codiciados para los extranjeros por su carne y la aureola mágica que se ciñe a su alrededor, ya que se le atribuyen poderes afrodisiacos milagrosos.

A pesar de todas las precauciones tomadas, 29 especies desaparecieron por completo, cuatro de aves y una de mamíferos, mientras otras 466 se encuentran en peligro crítico.

Entre los casos de extinciones más famoso en el tema cubano es el del guacamayo, el cual sucumbió en el siglo XVIII debido a la explotación de los españoles, quienes los domesticaban y enviaban a sus majestades como reliquia natural.

Pero no solo las aves y los mamíferos tienen la peor carta en esta historia. Con el auge de la artesanía en nuestro país, más de un arrecife coralino se ha perdido a causa de la explotación del hombre. Los bellos collares que los turistas exhiben como trofeos, son la muestra de especies marinas que aunque muchas veces no se consideran como seres vivientes, tienen un importante lugar en el ecosistema marítimo.

También, el papel de la caza ilegal no es el único que contribuye a la desaparición de la especies. El licenciado Alejandro López, especialista en regulación y control de seguridad del Centro de Investigación y Control Ambiental (CICA), comentó “que otra de las principales causas del deterioro de nuestra flora y fauna están dadas por las prácticas inadecuadas en el uso y laboreo de los suelos, así como los impactos de las construcciones, la alteración o destrucción del medio ambiente.”

Hoy día, el hombre quiere expandir sus áreas de trabajo agrícola, lo que ha llevado a la destrucción de más de un hábitat natural. El pájaro carpintero, por citar un ejemplo, pierde la mayoría de sus nidos al ser utilizada la madera en la construye los mismos como fuente de materia prima para realizar muebles del hogar y papel.
El manjuarí es otra de las especies que se ha visto desalojada de su hogar, por la necesidad de utilizar su medio como hogar de otros inquilinos que lo desplaza por la necesidad de supervivencia.  

Muchas son las disposiciones que se adoptan para que las desapariciones de especies endémicas no se repitan. Belkys Martínez, jefa de actividad e inspección del CICA, explicó que “en todo el mundo se toman medidas para conservar la naturaleza y Cuba se encuentra a la vanguardia en ese aspecto. La Ley Penal Del Ambiente y Ley de Protección a La Fauna Silvestre son algunas de las restricciones aplicadas para castigar a los que incumplen lo establecido”.

La Resolución 160 del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), controla, clasifica e impone restricciones contra la explotación de las aves, anfibios, reptiles, mamíferos, moluscos y crustáceos.

Los especialistas y encargados de proteger el ecosistema marítimos y terrestre cubano se basan en lo que plantea esta ley para poder utilizar los recursos que brinda el medio ambiente de manera controlada, logrando así un equilibrio entre el hombre y su “casa verde”.

OCUPAN LOS BOSQUES LA CUARTA PARTE DE CUBA

OCUPAN LOS BOSQUES LA CUARTA PARTE DE CUBA

A pesar de los incendios  y  la tala sin control de árboles,  es evidente el incremento de las áreas cubiertas por los mismos.

DAVID GALLO SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana

Las áreas boscosas en Cuba  actualmente ocupan más de la cuarta parte de su superficie, debido a la puesta en práctica de medidas contra la deforestación y los incendios forestales.

De esta área de la Isla, que representa un 27,27 por ciento de su totalidad, las provincias con mayores terrenos cubiertos son Pinar del Río, con 451,7 miles de hectáreas (MHa); Camagüey, con 358,2; y Matanzas, con 355,1. Las de menor área forestal son La Habana y Cienfuegos con 7,8 y 64,0, respectivamente,  según  el Anuario Estadístico de Cuba  del 2011.

Los bosques tienen importantes funciones como moduladores de los flujos de agua y hábitat de animales o formas vegetales. Además, suministran  oxígeno y contribuyen a la conservación de los suelos, aseguró la Master en Derecho Ambiental, Teresa Cruz Sardiña, especialista de la Dirección de Medio Ambiente del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente.

A pesar de los beneficios aportados  por los bosques, existen problemas que los perjudican como la tala indiscriminada. La misma está dada por  la necesidad de maderas y el afán lucrativo que prevalece en las personas detectadas desarrollando dicha actividad. Eso daña la calidad de las áreas forestales y conduce a la pérdida de las especies.

Alina Prado Flores, divulgadora del Departamento Nacional del Cuerpo de Guardabosques, comentó que los incendios forestales también provocan la destrucción del recurso maderero y de todo el ecosistema. Sus principales causas son el acceso a los bosques de personas no controladas, arrojar colillas de cigarro y transitar con equipos agrícolas sin mata chispas.

A través de datos recogidos en el Anuario Estadístico de Cuba se conoció que en la puntera en cuanto a número de incendios se ubican  Pinar del Río con 56, Holguín con 52 y Camagüey con 36; en cuanto las provincias con mayores superficies dañadas por incendios forestales son Holguín, Camagüey y Santiago de Cuba.

“Para evitar mayores pérdidas, los guardabosques tienen la misión de  proteger los recursos naturales del país de conjunto con otros organismos estatales relacionados con este fin. También rigen la política de uso y manejo del fuego en la quema sanitaria de árboles y preparación de tierras para cultivar”, expresó  Prado Flores.

Isabel Russó, directora Nacional del Servicio Estatal Forestal en el Ministerio de la Agricultura, en declaraciones a la Agencia de Información Nacional expresó que como parte de las tareas para fomentar los bosques se incrementan las siembras de nuevas especies en zonas llanas y de pre montañas como majagua, caoba y cedro, las cuales contribuyen a la protección y conservación de ambos recursos naturales.

Otras instituciones vinculadas con los bosques y que  contribuyen a su preservación son el Servicio Estatal Forestal,  la Empresa Nacional para la Protección de Flora y Fauna, el Instituto de Investigación Forestal y la Fundación de la Naturaleza y el Hombre.

Pie de foto: La deforestación perjudica gravemente la cobertura forestal.

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead  + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de noticia: Pesada.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros dos valores noticias: Proximidad y Repercusión.
Tipo de fuente declarada: No documental: Teresa Cruz Sardiña y Alina Prado Flores.

Documental:

Anuario Estadístico de Cuba,                                                                  

edición 2011. Declaraciones a la Agencia de Información Nacional.
                                                          

 

 

VELAR POR EL ALMENDARES

VELAR POR EL ALMENDARES

Más allá de las numerosas campañas de saneamiento efectuadas en el río, eliminar la polución existente en el mismo es, aún, tarea pendiente para los habaneros.

HUY VU QUANG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¡Alerta!: el río Almendares, agotable fuente líquida que provee cerca del 47 por ciento al suministro de agua potable de la capital cubana, contiene elevados niveles de contaminación. A menos que se tomen las medidas adecuadas y se estreche la colaboración entre pueblo y gobierno, será –prácticamente-, imposible su recuperación.

La calidad del agua del afluente se encuentra perjudicada en gran medida por la presencia de desechos domésticos y otros contaminantes. Estos, en el año 2012, han perjudicado de forma creciente la biodiversidad del ecosistema, según cifras publicadas en el sitio web oficial del Centro de Investigación sobre Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), en el año 2012.

El Almendares recorre 45 kilómetros a través del occidente cubano. Desde su nacimiento en las lomas al oeste de la mayabequense localidad de Tapaste hasta su desembocadura en el litoral habanero. Sus aguas mejoran el contenido de oxígeno ambiental, así como otros indicadores físico-químicos. Es un suplemento abastecedor de agua dulce para La Habana.

“La corriente era la más pura y cristalina de todas cuantas rodeaban los asentamientos poblacionales de La Habana en los primeros años de la época colonial, pero con el paso del tiempo, la acción del hombre terminó contaminándolo”, manifestó Rubén Josué Manuel, quien lleva más de 20 años viviendo en su rivera.

¿De dónde viene la contaminación?

Entre las causas de la polución fluvial se encuentran el vertimiento de residuos industriales, la indisciplina y falta de educación ambiental de los visitantes del Parque Metropolitano de La Habana o de la población de éste y otros sitios ha contribuido a la contaminación cuando se arrojan desechos a las aguas.

Julio García González, trabajador veterano del Parque, refirió: “El año pasado recibimos aproximadamente 18 mil visitantes, indicador este que muestra los atractivos del lugar. Pero la mayoría de las personas muestran gran indolencia ante el respeto de las reglas para el cuidado del ambiente”.

Lorenzo Rodríguez Betancourt, funcionario del Departamento de Investigación y Realización del proyecto  del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en la capital, expresó: “La limpieza del Almendares es una misión inmediata, pero muy compleja a la vez, pues requiere de una importante inversión de capital monetario y de la creación de conciencia en los vecinos cercanos a la zona”.

Como esfuerzos para purificar el río, se cerraron las dos fábricas de cerveza Tropical y Polar, que afectaban gravemente al ambiente. También se cambió la tecnología aplicada en la Planta de Gas “Mario Fortuny” y en la fábrica de Helados Coppelia, y se retiraron varias instalaciones dedicadas a la producción de materiales de construcción, según informó Rodríguez Betancourt.

René Velazco López, especialista del CITMA, enfatizó que actualmente se trabaja en la reforestación de la faja hidroreguladora del afluente y de las áreas aledañas. Existen de forma paralela varios proyectos comunitarios dirigidos a promover la activa participación de los residentes cercanos, en el cuidado del entorno.

“Todos los esfuerzos realizados hasta ahora no han sido suficientes para mejorar las condiciones del río, el grado de concentración de las sustancias tóxicas todavía es muy elevado”, añadió Velazco.

El estado del río está al margen de alerta máxima, si no se actúa inmediatamente, en un futuro cercano los niños solo podrán conocer su pureza en los libros.

Proyectos para sanear

El Parque Metropolitano de La Habana abarca 700 hectáreas de la cuenca ubicada al final del tercio inferior del Almendares, es además, una de las más visitadas áreas de esparcimiento para la familia capitalina. Sin embargo, su principal atractivo no se encuentra en aceptables condiciones de sanidad.

Maidelys Martínez Hernández, trabajadora del Parque Metropolitano, expresó: “En cuanto a los árboles, nos hemos esforzado mucho para replantar el lugar, hacemos un programa de reforestación integral que incluye, en el 2013, la vinculación de los escolares y el resto de la población en la siembra y conservación de las áreas forestales”.

Al respecto, Raquel Goizueta, profesora de la escuela primaria del Vedado, “Hermanas Giral”, comentó: “Los proyectos de educación ambiental que se realizan con los niños mensualmente en realidad los motivan a conocer sobre el cuidado de las especies que allí habitan y los sensibilizan en torno al tema, a la vez que logran establecer una conexión con el aprendizaje en asignaturas como El mundo en que vivimos.”

Además, la especialista Maidelys Martínez añadió: “Plantaremos árboles para preservar y mejorar la condición del río, que es también prioridad de las entidades estatales para el mejoramiento del entorno citadino. Pero ninguno de los esfuerzos planteados por el gobierno funcionará sin la colaboración de los vecinos y los visitantes porque de ellos depende directamente la limpieza del río”.

“Con el dragado de su desembocadura hasta el puente de la calle 23 se pretende iniciar una serie de actuaciones con la finalidad de mejorar las condiciones naturales de la corriente fluvial, de manera que el río retome su importante papel dentro del Parque Metropolitano. A su vez, la ampliación y mejoramiento de su cauce y la adecuación de sus riberas minimizarán de manera notable las periódicas inundaciones que sufren algunos asentamientos poblacionales localizados en zonas bajas próximas al río, fundamentalmente el barrio El Fanguito”, agregó Martínez.

Alejandro Sánchez Peña, miembro del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) del barrio, manifestó: “Trataremos de cooperar el máximo posible con las autoridades para apoyar y contribuir a la realización de los proyectos trazados. Intentaremos ser más sistemáticos en el trabajo de alerta a los visitantes sobre la protección del medio ambiente”.

Todo este conjunto de acciones suman un amplio programa de educación ambiental comunitaria que, poco a poco va logrando resultados modestos en la disminución de los sólidos contaminantes en las aguas del río y en el  incremento del oxígeno disuelto.

Julio García González, responsable de saneamiento el parque,  aseveró que cada semana los trabajadores utilizan embarcaciones para sacar la basura del río, pero esta medida solo puede limpiar la superficie del agua. Por eso considerarán aplicar algunas innovaciones biotecnológicas para purificar las profundidades.

“En el futuro, pretendemos dragar los residuos que están desde hace mucho tiempo en la profundidad. Además, intentaremos colaborar con los vecinos para  purgar completamente las áreas de la orilla”, añadió García González.

También explicó que hasta el momento se han definido dos zonas generales para el dragado de saneamiento del río: inicialmente con el cauce y luego la limpieza de las márgenes. Como parte de este estudio se realizó una descripción general del proyecto en cuestión, donde se analizaron las distintas variantes de ejecución del dragado, determinándose para cada una de estas la disposición final del material extraído, así como un análisis del presupuesto que se necesita para ejecutar las mismas.

Se realizó, además, un levantamiento de la línea base ambiental en el que se describieron las principales variables oceanográficas y de calidad de las aguas y los sedimentos del río, el ecosistema acuático y terrestre de sus márgenes, así como los principales objetos que se encuentran fondeados en este tramo.

También se llevó a cabo un análisis muy detallado de los posibles impactos que se puedan generar durante y después de la ejecución del proyecto con un sistema de medidas preventivas, de mitigación y correctoras para compatibilizar la obra con el medio ambiente, según datos proporcionados por el CITMA.

El ecosistema del río es una parte muy importante del proyecto de recuperación del ambiente. En los períodos anteriores, convivían varios tipos de peces entre los que se encontraban la carpa y la morena, pero actualmente casi no se pueden encontrar debido al incremento de sustancias tóxicas.

“Hemos realizado algunos proyectos para rehabilitar las especies fluviales, no solo los peces sino también de algas y plantas acuáticas, entre los que destaca Salva tu pedacito de río. Nos encontramos en el segundo año de un plan original de cinco para el restablecimiento del Almendares y hemos alcanzado algunos resultados positivos”, enfatizó Lorenzo Rodríguez Betancourt Pérez, funcionario del Departamento de Investigación y Realización del proyecto  del Ministerio de Ciencia.

El proyecto ha sido aplicado en un radio de 5 kilómetros cerca del origen del río, en la región perteneciente a La Habana. En un futuro cercano, se expandirá el plan a mayor escala para lograr resolver completamente el problema del afluente.

“En los últimos años de la pasada década, el río empeoró sus condiciones de salubridad, al punto de verse afectada la supervivencia de algunas especies, pero con los esfuerzos del pueblo y los organismos, cada día su estado irá mejorando”, enfatizó Rubén Josué Manuel.

Historias como la del Almendares se repiten por doquier, la indolencia de los pobladores cercanos a afluentes a lo largo de toda la nación ha llevado a un incremento significativo en la acumulación de desperdicios y otras sustancias tóxicas. Son las zonas urbanas las que presentan un mayor índice de polución en sus aguas, aún cuando en el 90 por ciento de los casos, estos ríos son la principal fuente de abastecimiento de agua potable.

Del pueblo depende el respaldo a las acciones de limpieza, sin conciencia social terminaremos por perder ese tesoro local del que la poetisa Dulce María Loynaz expresó en 1947: “Yo no diré qué mano me lo arranca, ni de qué piedra de mi pecho nace. Yo no diré que sea el más hermoso.../ pero es mi río, mi país, mi sangre".

FICHA TÉCNICA:

Tema: La contaminación del río Almendares.

Propósito: Expresar  la situación real de este problema ambiental.

Objetivos  colaterales: Demostrar que los efectos humanos  son  las  principales causantes de la contaminación del agua.

Estrategia  de fuentes:

No documentales:

Rubén Josué Manuel, quien lleva más de 20 años viviendo en la ribera del río.

Julio García González, trabajador veterano del Parque.

Lorenzo Rodríguez Betancourt, funcionario del departamento de Investigación y Realización del proyecto  del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

René Velazco López, especialista del CITMA.

Maidelys Martínez Hernández, trabajadora del Parque Metropolitano.

Raquel Goizueta, profesora de la escuela primaria del Vedado “Hermanas Giral”.

Alejandro Sánchez Peña, miembro del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) del barrio.

Documentales

http://arch.cubaencuentro.com/ecologia/cubaeco, “Revierten contaminación del Río Almendares”.

http://ecured.cu/index.php/r%c3%AADo_Almendares, “Quitarle espacios a la contaminación” de Orfilio Peláez.

Soportes a emplear:

Hecho: El río Almendares, una de las mayores fuentes de agua de la capital, posee elevados niveles de contaminación; por lo que es necesario adoptar medidas y aumentar la colaboración entre el pueblo y el gobierno cubano en la búsqueda de soluciones viables.

Contexto: La contaminación del Río Almendares es un problema que afecta a gran parte de los habaneros. A menos que se tomen las medidas adecuadas y se estreche la colaboración entre pueblo y gobierno, será –prácticamente-, imposible su recuperación.

Antecedentes: El río Almendares ha sido contaminado por varias causas desde hace mucho tiempo, pero no existía resolución absoluta ni permanente. La indolencia de generaciones enteras hoy es consecuencia de la degeneración del lugar.

Tipos  de juicios:

Analíticos: En  este reportaje se trata en el análisis del conflicto.

Disyuntivos: Las opiniones de los especialista de distintas organizaciones del nivel nacional sobre la contaminación del río.

De  valor: La importancia de la protección del río expresada por varias fuentes.

Tipo  de título: Genérico.
Tipo  de entrada: De presentación del tema.
Tipo  de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de  transiciones: Utilización de conectores: A su vez, a menos que, al respecto y además. Subtítulos.
Tipo  de cierre: De moraleja o instancia a la acción.

 

 

LA NATURALEZA: VOCACIÓN Y OFICIO

LA NATURALEZA: VOCACIÓN Y OFICIO

Con el audiovisual como principal soporte, Diana Rosa Schlachter, es partidaria de impulsar un periodismo medioambiental trabajado desde la frescura de la juventud.

VERÓNICA ALONSO CORO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Desde antes de graduarse como profesional de la carrera que le apasiona, ya colaboraba con los medios de comunicación en programas como el Noticiero Juvenil, y desde aquel entonces encontró en el periodismo científico el camino a seguir. Al parecer, la herencia familiar dejó fruto en su vocación, pues el padre, Alexis Schlachter, es pionero del trabajo científico y ambiental dentro del reporterismo cubano.

Diana Rosa Schlachter, a solo cuatro años de vida profesional, es una especialista en la temática. Su rostro aparece familiar en espacios como A ciencia cierta, Verdehabana y el Noticiero Nacional, en los que contribuye con su competencia y entusiasmo de recién llegada. Hoy, forma parte del equipo de periodistas de Prensa Latina Televisión.

La tesis de diploma que desarrolló para graduarse trató este tema, así como lo hace la maestría que actualmente prepara con el propósito de alcanzar, según sus propias palabras, algunas herramientas teóricas para realizar un trabajo más profundo de divulgación periodística de la ciencia, desde el vínculo con la sociedad.

El audiovisual da cabida a sus aspiraciones como creadora comprometida con los nuevos tiempos. Desde ese soporte trata temas variados y ha participado en la Muestra de Nuevos Realizadores del Icaic y recibido distinciones por abordar la temática medioambiental como, por ejemplo, en el Concurso  de Periodismo Científico Gilberto Caballero, promovido por el Citma, para premiar la labor de los profesionales de la rama durante el año 2011.

Con muchas ganas de hacer en pos de la conservación del medio en que vivimos, Diana Rosa Schlachter representa un despuntar de las nuevas generaciones de periodistas que trabajan a la par de las exigencias del momento que les tocó vivir. Con gran dominio de la materia puede responder las preguntas más disímiles sobre las particularidades de la especialidad y su panorama en los medios de hoy.

-Incluido dentro del periodismo científico,

el medioambiental tiene particularidades.

¿Qué puntos de confluencia y divergencia

existen en las formas de tratamiento

de los temas de ambos?

En el medio ambiente es donde se desarrolla nuestra vida. A todos nos impacta y preocupa lo que sucede en la naturaleza, desde fenómenos globales como el cambio climático hasta casos locales como la contaminación del Río Almendares. Por tanto, la  temática ambiental tiene una característica particular que es la cercanía con las personas.

El periodismo puramente científico, por lo general no aborda temas que cualquier persona pueda dominar, que formen parte de su vida cotidiana y es una labor del periodista especializado acercarlas a su público. Por esta razón, los temas de medio ambiente suelen ser muy atractivos. A pesar de no ser una rama noble del periodismo científico, esta tiene la ventaja de llamar la atención de las personas con un poco más de facilidad.

En términos de rigor, considero que está en igualdad de condiciones con otras aristas. Igualmente el acceso a las fuentes es importante en esta temática ambiental, la manera en que se pueden decir las cosas, el lenguaje que se utiliza. Tanto en cuestiones que son muy conocidas para las personas, como en las que no lo son, es necesario hacer un esfuerzo para transmitir los mensajes de la mejor manera.

-¿Considera que los medios y periodistas tienen

la suficiente conciencia y responsabilidad

con el derecho del pueblo a la

información medioambiental?

Nadie puede negar la importancia de esta rama del periodismo para la sociedad, sin embargo, todavía no son muchos los profesionales del gremio que se inclinan por ella. Existen algunos ejemplos en nuestra prensa, pero aún son contados. Eso habla de un área de especialización periodística que necesita ganar presencia en los medios y, por otra, de la prioridad o no que se le concede a la temática.

-¿Es un punto priorizado en la agenda de la

política informativa y de los medios?

Todavía falta trabajar mucho para que estos temas estén más presentes en la agenda. Para lograrlo se necesita, además, apoyo institucional de los ministerios, de los espacios donde se hace ciencia, para que entre todos hagamos una mayor presión sobre los medios, en sentido positivo.

Como mismo la existencia humana puede estar dependiendo de las políticas, las economías y las guerras, también necesitamos que la casa en que vivimos esté apta para mantenernos aquí. Yo creo que todavía no ocupa la temática el lugar que debiera, no tiene una presencia sistemática.

El periodismo medioambiental es mucho más que abordar una especie relevante de la flora o la fauna, es una especialidad que habla de conflictos ahora mismo, y por esta razón necesita una mayor presencia. Es imprescindible motivar a las jóvenes  generaciones de periodistas para que aborden estos temas con la frescura que debe caracterizar a quien llega nuevo a la profesión.

-El audiovisual está hoy marcando las pautas de la

información para una gran parte de los públicos.

¿Considera que desde ese lenguaje es más

efectivo tratar los temas medioambientales?

Pienso que no existe una manera más efectiva que otra. La mejor manera siempre va a ser la relación, el vínculo y la colaboración entre todas las formas posibles. Es tan bueno un documental de naturaleza en televisión, como que el niño en Zunzún tenga contacto con estas temáticas, o acceder a un software relacionado con el mundo natural.

Todas las formas que encontremos para abordar el tema de forma atractiva, desde las peculiaridades de cada medio, pueden tener efectividad en el público. La televisión tiene la ventaja de llegar a muchas personas, al menos es el caso cubano, por tanto, es un nicho que se tiene que valorar más en materia de educación ambiental.

-¿Cómo califica la labor del

Canal Habana en este campo?

Canal Habana ha sido un ejemplo de cómo se pueden trabajar las problemáticas ambientales de forma atractiva, con una factura más cercana a la que reclaman los nuevos tiempos. Por ejemplo, un programa como Verdehabana, a pesar de no ser perfecto, está marcando una intención de abordar la temática de manera local y de inculcar en la ciudadanía cultura de amor y respeto por la naturaleza.

-En nuestra televisión son reiterativas excelentes

propuestas medioambientales sobre temas foráneos,

no así con los nacionales y los espacios que se proyectan

no aparecen en horarios estelares. ¿Es la falta de recursos

lo que provoca que esto suceda o influye la prioridad

que se otorga al tema en la programación?

En Cuba sí se hacen esfuerzos en ese sentido, pero el factor recurso influye a la hora de concebir los trabajos audiovisuales. La televisión necesita de una infraestructura para crear las imágenes y no todos los realizadores tienen acceso a financiamiento. Nuestro país posee una riqueza grande en materia de naturaleza y de zonas inexploradas, y creo que también existe talento por parte de los profesionales, pero hay que abrirles las puertas y apoyarlos con recursos.

Series como Guanahacabibes o Historias de un Zoológico, con muy buena factura, podrían retransmitirse ahora y muchas personas las verían como nuevas. Esto sucede muchas veces porque la parrilla de programación se vuelve algo inflexible en ese sentido. Si se transmite un programa con calidad, llamativo, ameno, que enseñe sin didactismo, sino con análisis, conocimiento y entretenimiento, el público lo asimila aunque no sea un musical o una novela.

-¿Considera que para ciertos temas cubanos de

medio ambiente hay presente algún tipo de censura?

En Cuba el periodismo está necesitando que se abran las puertas y se de una mirada más constructiva hacia lo que significa la crítica y esto sucede en todas las áreas, incluyendo la medioambiental. Cuando se hacen análisis de situaciones ambientales, en las que de alguna manera inciden determinadas entidades estatales o la propia comunidad, a veces es un poco complicada su publicación.

Aunque los periodistas vayamos a los lugares a reportar con un ánimo constructivo, para contribuir con las soluciones, las fuentes no colaboran siempre. Algunos temas, como por ejemplo el problema de los grupos electrógenos en la capital, son cuestiones relacionadas con políticas estatales y esto puede hacer el acceso a las fuentes casi un muro impenetrable.

En los casos complicados respecto a la publicación y las fuentes, el periodista tiene que utilizar algunas herramientas de la construcción de los textos, con el propósito de adecuar la información para que sea publicable y pueda llegar a los receptores. Es necesario elaborar el mensaje de una forma inteligente.

-Según su experiencia como periodista de

Prensa Latina Televisión y especialista en temas

medioambientales, ¿qué semejanzas y diferencias

encuentra entre las producciones para

consumo nacional e internacional?

Como parte de mi trabajo en Prensa Latina Televisión he podido colaborar con trabajos de corte medioambiental. La agencia tiene sus pautas para tratar los diferentes temas, pero, al menos desde mi quehacer personal, no existen grandes diferencias entre las producciones nacionales y las que tienen un destino internacional.

En la agencia se trata, y yo como periodista también lo intento, de abordar la temática medioambiental desde un enfoque de las acciones humanas para cuidar la naturaleza y revertir los procesos negativos, contrario a una tendencia de algunos medios internacionales, que parten de aristas catastrofistas para enrumbar estos asuntos.

-Ha realizado productos periodísticos relacionados

con José Martí. ¿Cómo avizoró el Apóstol desde

el siglo XIX la importancia de la conservación

ambiental para la sociedad?

José Martí tuvo una visión tan abarcadora, que casi todos los asuntos relevantes de hoy, él ya los había pensado. La naturaleza no fue la excepción. En sus diarios es impresionante la manera en que se detuvo, el tiempo que le dedicó, en medio de la preparación de una guerra, a contemplar y dejar por escrito toda la maravilla natural que encontraba a su paso. Eso habla de una persona que defendía esos conocimientos como parte de la cultura necesaria para la vida en cualquier época.

En la Edad de Oro igualmente le dedica momentos a inculcar en los niños el amor por la naturaleza. No se equivocó, porque el tema ambiental tiene hoy un lugar fundamental para la preservación de la vida de todos.

VENENO PARA EL HOMBRE

VENENO PARA EL HOMBRE

La aplicación de químicos para el control de plagas es tema polémico entre productores, investigadores y consumidores, pues se registra su toxicidad para la salud humana.

JAVIER DIEZ MINIET,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

NUEVA GERONA- Un estudio realizado por el Centro Nacional de Toxicología en el período 1995-1997 reveló que Isla de la Juventud es el único territorio cubano en no reportar fallecidos a causa de intoxicación por plaguicidas químicos.

Aunque el terruño pinero mantiene su condición, “la aplicación de estos productos en la agricultura tiene inconvenientes para la salud humana”, aseguró Magaly Zaldívar, directora del Instituto de Sanidad Vegetal en el territorio.

Otro estudio similar no se ha realizado, sin embargo, las medidas para evitar desastres biológicos semejantes se refuerzan, pues en ese entonces se originaron 576 muertes en el resto del país. La provincia con más incidencia fue Camagüey, donde se reportó una tasa superior de 7,2 fallecidos por cada 100 000 habitantes.

Zaldívar explicó que eliminaron del Registro municipal de plaguicidas al bromuro de metilo, extremadamente tóxico para los productores; a instancia nacional, “se hizo una reestructuración del Registro y quedó fuera del listado el endosulfán, causante, en 1999, de una intoxicación masiva en Matanzas, donde perecieron 15 pacientes”, aseguró Julia Almándoz, especialista del Instituto Nacional de Sanidad Vegetal.

Como parte de las inversiones en la agricultura pinera, se inició en marzo la fabricación de medios biológicos, al tiempo que Labiofam S.A puso en marcha tres nuevas plantas de bioproductos en Granma, La Habana y Villa Clara, según dio a conocer Alfredo Vera Estrada, gerente de Exportaciones de ese grupo empresarial.

“Sustentar la agricultura en el uso de bioproductos es nuestra tarea fundamental, máxime cuando las principales áreas agrícolas están dentro o cerca de la ciudad. La producción asciende a 370 kilogramos (en el resto del país, según datos estadísticos de Labiofam, sobrepasa los 1 700 toneladas) suficientes para enfrentar la campaña de primavera con rendimientos agrícolas superiores a un 40 por ciento y sin riesgos para nuestros cooperativistas”, aclaró Zaldívar Rodríguez.

Los plaguicidas químicos se utilizan en el mundo hace cinco décadas. Uno de los problemas derivados de su uso es la alta incidencia de intoxicaciones graves y muertes. Aunque en la ínsula cubana no han ocurrido tales fatalidades, persisten casos de enfermedades que llegan a las consultas médicas.

“Algunos productores son afectados por la antracosis, dolencia a nivel pulmonar que provoca un deterioro en la respiración, causada por el contacto con químicos”, aseguró el doctor Reinier Rodríguez, del Cuerpo de Guardia del Policlínico Juan M. Páez Inchausti.

La manipulación de plaguicidas tiene riesgo según el grado de toxicidad del producto y el nivel de exposición. “Esto es consecuencia del mecanismo de acción del ingrediente activo que actúa en el organismo, paraliza unas sustancias contenidas en la sangre y en el sistema nervioso llamadas colinesterasas, impide su funcionamiento y llega de esta forma a la intoxicación”, subrayó Rodríguez.

El diario digital Meteo, especializado en agricultura, publicó un análisis de la presencia de químicos en los agroalimentos. Este reveló que los más afectados son las verduras. “El tóxico que penetra en esos alimentos es mínimo (0,3 por ciento), pero su frecuente consumo es lo que perjudica la salud: se registran patologías como la enfermedad de Parkinson, anomalías congénitas y baja fertilidad”, enfatizó la doctora Julia Domínguez, del hospital general Héroes del Baire, en la Isla.

Algunas indisciplinas de cultivadores que maduran o desverdecen ciertas cosechas con químicos, también influye. Miguel González*, productor independiente, acepta que en ocasiones los utiliza para realizar esas  labores: “Imagínate, las personas quieren mango antes de tiempo. No se pueden quejar”.

“Todos esos químicos con los que se rocían las plantaciones y la tierra en donde estas crecen, quedan en ella, pero si no lo aplicamos, ¿qué nos controla las plagas?”, fue la acotación de Maidelis Rivas, vecina de Nueva Gerona y productora en usufructo.

La Organización Mundial de la Salud estima que el trabajo con químicos causa de unas 500 mil y a 1 millón 528 mil intoxicaciones al año. Los números han llevado a la comunidad internacional al incremento de la producción de bioplaguicidas, agentes inocuos para el medio ambiente y la salud humana; pero en Cuba tienes limitantes.

Las especialistas del Inisav, Yanetsy Montero y Yohana Gato sostienen que los bioproductos no controlan del todo las invasiones de plagas. Además, las áreas de producción requieren de condiciones necesarias para ellos, y mayor preparación de los agricultores.

“El Inisav potenciará el uso de bioplaguicidas según los recursos que disponemos y continuará con las investigaciones correspondientes, pero aún sabiendo lo perjudicial que es para la salud, mantenemos la tesis de aplicar químicos en casos de ataque a grandes extensiones de cultivos, y así evitar pérdidas millonarias”, enfatizó Montero.

“A pesar de las investigaciones sobre el tema, a diario estamos en contacto con otros productos químicos como detergentes y cosméticos, cuyos efectos desconocemos, y a la vez, son imprescindibles en nuestra cotidianeidad. Ahora nuestra premisa es mantener la vida”, destacó Magaly Zaldívar, directora de Sanidad Vegetal.

* Se ha cambiado el nombre a petición de la fuente.

Pie de foto: La aplicación de químicos representa un peligro mortal para productores y consumidores.

FICHA TÉCNICA:

Tema: Aplicación de plaguicidas.

Objetivo central: Analizar cómo influye la aplicación de plaguicidas químicos en la salud, a pesar de no representar muertes en el Municipio especial Isla de la Juventud, y su repercusión en el país.

Objetivos colaterales: Producción de bioplaguicidas para paliar los efectos negativos de los químicos en la Isla y en Cuba. Producción de químicos, comportamiento internacional. Consecuencias de la aplicación de químicos para la salud humana en productores y consumidores (principales enfermedades). Estudios científicos que apoyan los hechos. Indisciplinas en la aplicación de químicos. Limitaciones en la propagación de los bioproductos.

Estrategia de Fuentes:

No documentales

Fuente: Magaly Zaldívar, directora de la delegación territorial del Instituto de Sanidad Vegetal en Isla de la Juventud / Tipo de Fuente: / experto-testigo-implicado / Juicio: / lógicos (sintético) puesta en marcha en ese territorio de la producción de medios biológicos para el control de plagas. Valorativos: no es suficiente no tener fallecidos cuando persisten enfermedades.

Julia Almándoz, especialista del Inisav / implicada-testigo-experto / lógicos (sintéticos y analíticos) estado del registro Nacional de Plaguicidas

Reinier Rodríguez, especialista en Medicina General Integral del Policlínico Manuel Inchausti / no implicado-testigo - a favor –experto / lógicos (analíticos) principales enfermedad causada por la exposición a los químicos, consecuencias. Valorativos (desde su perspectiva).

Doctora Julia Domínguez del hospital general docente Héroes del Baire / experto-testigo / lógicos (sintéticos) químicos en los alimentos y consecuencias de consumo humano.

Miguel González*, productor independiente / implicado / valorativos: acepta la negligencia de aplicar químicos para madurar productos.

Maidelis Rivas, vecina de Nueva Gerona y productora en usufructo / implicada-testigo-neutro / valorativos: acepta que aplica químicos en el control de plagas aunque sabe que perjudica la salud

Yanetsy Montero, especialista del Instituto de Investigaciones en Sanidad Vegetal y la licenciada en Microbiología Yohana Gato del Departamento de tecnología de producción de Bioplaguicidas y Artrópodos Benéficos / especialistas-implicadas-protagonistas - neutras / lógicos (analítico) percepción de las limitantes en la aplicación de bioplaguicidas; (sintético) fomento de cultura entre los consumidores para la aplicación de bioplaguicidas; juicio valorativos por la constante opinión respecto a la situación de la aplicación de plaguicidas biológicos.

Documentales

Periódico Victoria, Isla de la Juventud, sábado 23 de marzo del 2013, pág. ocho. Inician producción de bioplaguicidas de Pedro Blanco Oliva.

Edición digital Periódico Granma.

Internet: Revista digital Cubana de Investigaciones Biomédicas, artículo Biomonitoreo de trabajadores expuestos a plaguicidas; y el artículo de la Revista digital del centro Nacional de Toxicología, Monitoreo de Intoxicación por Plaguicidas químicos.  (http://www.bvs.sld.cu/revistas/ibi/vol30_2_11/ibi04211.htm).

Insecticidas biológicos en el control de insectos plaga: agrícolas, forestales, de almacén y urbanas en México. http://www.monografias.com/trabajos69/insecticidas-biologicos-

control/insecticidas-biologicos-control.shtml

Registro de Plaguicidas.

Islalsur. Como premisa mantener la vida, de Javier Diez Miniet, (http://islalsur.blogia.com/2013/022110-como-premisa-mantener-la-vida.php)

Organización Mundial de la Salud. Plaguicidas.

Diario digital Meteo information www.digitalmeteo.com

Soporte:

Hecho: Isla de la Juventud hasta el 2012 se mantiene como el único territorio cubano en no reportar fallecidos por intoxicación a causa del uso de plaguicidas químicos.

Contexto: Puesta en marcha de la producción de bioplaguicidas, empleo de tierras por usufructuario, situación de la aplicación de químicos en el mundo y limitaciones de su uso en Cuba.

Antecedes: Estudio realizado por fallecimientos a causa de intoxicación por plaguicidas químicos.

Proyecciones: El Inisav potenciará el uso de bioplaguicidas según los recursos,  inicio del empleo de bioplaguicidas.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de QUÉ.

LA NATURALEZA PAGA POR LOS CAPRICHOS HUMANOS

LA NATURALEZA PAGA POR LOS CAPRICHOS HUMANOS

Comercializar moluscos para su empleo en la bisutería está regulado por la Resolución 160. Su aplicación en 2013 avanza más rápido que el año pasado.

Texto y foto:
ROBERTO MÁRQUEZ LÓPEZ DE VIVIGO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Unas 4 660 violaciones a la Resolución 160 --normativa que protege la biodiversidad cubana--  se detectaron en el primer trimestre de 2013, lo que representa casi el 60 por ciento de todo el año anterior.

Principalmente por las extracciones de animales marinos para la confección de bisutería, la Oficina Nacional de Inspección Pesquera y la Dirección Integral de Supervisión y Control, impusieron 7 790 contravenciones en 2012, resultado de la reglamentación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, que preserva las especies en peligro de extinción, y valor económico y ecológico.

“La resolución de 2011 --implementada para eliminar los daños a la biodiversidad y cumplir con acuerdos internacionales-- autoriza o no la explotación y comercialización de plantas o animales en dependencia de su situación. Los moluscos  --la sigua, el quinconte y el  cobo, en la mayoría de los casos--  utilizados para prendas y adornos, son vendidos siempre en una cantidad limitada”, dijo Alejandro López, especialista en Regulación y Control del Centro de Inspección y Control Ambiental (CICA).

Marisol٭, vendedora en la Feria de 23 y M, en el Vedado, afirmó que los pulsos, anillos y collares, elaborados esencialmente con sigua, tienen gran aceptación en el público cubano por su belleza, a pesar de los altos precios, que oscilan entre tres pesos convertibles la pieza y diez el juego completo: “Debo abastecerme cada semana para cumplir con la demanda. Es un buen negocio”.

Para Laura Santander, estudiante de Diseño, la feria es un insulto por el daño ocasionado a la naturaleza con la bisutería confeccionada con animales marinos. “El simple caracolito tiene vida. Al paso que vamos, mis nietos no conocerán determinadas especies, solo las verán en prendas, qué triste”, expresó.

El Doctor en Ciencias Biológicas e investigador titular del Instituto de Oceanología, José Espinosa, planteó que los estudios sobre el estado de los moluscos son insuficientes, y puso como ejemplo que en el caso de la sigua no se conoce ni el ciclo de vida completo. Las investigaciones necesitan recursos, y para el país no es una prioridad.

“Estas especies no se extinguen, pero sí pueden disminuir mucho las poblaciones. Es más fácil establecer una resolución que restrinja la cantidad de animales a comercializar. La reglamentación es positiva.  Antes, la sobrexplotación del coral negro fue tanta que ahora se encuentran diezmados, y su venta está prohibida, excepto por la empresa del mismo nombre”, agregó.

La oftalmóloga Vivian Lima, al comprar un juego de anillo, pulso y collar hecho con cobo, opinó que a pesar de los altos precios los adquirió porque embellecen a las mujeres: “Tengo piezas para combinar con cada muda de ropa. A la naturaleza hay que aprovecharla bien”.

Para Ramón٭, vendedor de la Feria de los Almacenes de San José, en la Habana Vieja, las ventas de bisutería y objetos artesanales de animales marinos son bajas. “Aquí los clientes son extranjeros en su mayoría, ellos tienen mejor conciencia ambiental y antes de ponerse un collar trabajado con quinconte, prefieren uno artificial. He rebajado los precios, y aún así, sigo sin gran demanda”, dijo.

Según el libro Moluscos  terrestres de Cuba, de Jesús Ortea y José Espinosa, las especies son endémicas en más del 95 por ciento, es decir, de cada 100 moluscos terrestres, solo cuatro o cinco no son tal vez de nuestro archipiélago.

A pesar de lo anterior, en el país la explotación continúa legal o ilegalmente y las provincias con más incidencia negativa son Las Tunas, Santiago de Cuba y Artemisa, las dos últimas, por segundo año consecutivo, y sin un trabajo especial del gobierno para revertir esa situación.

Las multas oscilan entre 200 y 250 pesos en moneda nacional para personas naturales  –incluso pueden triplicarse-  e incluye el decomiso. Para Giovanni٭, vendedor en la calle Obispo en la Habana Vieja, estas son irrisorias, “las pago con los ojos cerrados, con un día de venta, incluso, les dejo propina a los inspectores. A pesar de las sanciones, le saco ganancia al negocio”, afirmó.

Germán Luis, taxista particular, planteó que “la naturaleza y sus recursos son prácticamente eternos. No compro ese tipo de bisutería para mí, pero, por ejemplo, mi hijo se vuelve loco por las prendas elaboradas con animales marinos. Es un problema de gustos, a unos les agrada y a otros no”.

En el título Moluscos terrestres de Cuba, se plantea que desde la antigüedad, el hombre ha utilizado esas especies como fuente de alimento, herramientas, instrumentos musicales, prendas, objetos de intercambio comercial, incluso han inspirado a la arquitectura.

“Aún se usan con varios de esos fines. En el futuro, ¿tendremos moluscos para algunas actividades o simplemente para contemplarlos en la naturaleza?”, se cuestionó Belkis Martínez, jefa de actividad de inspecciones del CICA.

٭A petición de las fuentes se cambiaron los nombres.

Pie de foto: La sigua es una de las especies más comercializadas en las ferias.

Ficha técnica:

Tema: La confección de bisutería con el uso de animales marinos.

Objetivo principal: Demostrar cómo esa confección de bisutería perjudica la biodiversidad.

Objetivos colaterales: Dar a conocer la resolución que protege a los animales marinos. Mostrar la magnitud del daño que se hace a la naturaleza con estas acciones. Saber qué hace el gobierno para acabar con el comercio ilegal de las especies y evidenciar cómo se comercializan.

Estrategias de fuentes:

Documentales:                                                                                                                 

Moluscos terrestres de Cuba,  de Jesús Ortea y José Espinosa.

No documentales

Alejandro López, especialista en Regulación y Control del CICA: Para que explique la resolución y exprese el trabajo del gobierno en su aplicación.

José Espinosa, investigador titular del Instituto de Oceanología: Para que exprese el estado de los moluscos y los estudios biológicos que se han hecho. 

Belkis Martínez, jefa de actividad de inspecciones del CICA: Para que exprese el posible futuro de estas especies.

Marisol٭, vendedora de bisutería en la Feria de 23 y M: Cómo se comercializan estas especies, y su demanda y aceptación en el público.

Ramón٭, vendedor  de  la Feria de los Almacenes de San José, en La Habana Vieja: Lo mismo que Marisol, pero desde otra Feria.

Giovanni*, vendedor en la calle Obispo de la Habana Vieja: Para que diga si las multas afectan sus ventas.

Laura Santander, estudiante de Diseño: Para que exprese su opinión contraria a la comercialización de los moluscos.

La oftalmóloga Vivian Lima: Para que diga su opinión de lo positivo que es comercializar a estas especies.  

Germán Luis”, taxista particular: Para que exprese su criterio de cómo le da igual que se comercialicen o no o los moluscos.

Tipos de juicios:

Valor: Los vendedores y los clientes.    

Analítico: El biólogo.

Sintético: La jefa de actividades del CICA. 

Soportes empleados:

Hecho: El gobierno trabaja con buenos resultados para eliminar los daños a la biodiversidad, aunque está pendiente un recrudecimiento de las contravenciones.

Contexto: El mantenimiento de las ilegalidades a pesar de que exista la resolución.  

Antecedente: Las numerosas ilegalidades que dañaban indiscriminadamente la biodiversidad y por las cuáles se estableció la Resolución 160. 

Proyecciones: En el futuro se eliminarán los daños a la biodiversidad porque el gobierno habrá llegado a todas las zonas del país, y posiblemente las medidas y multas contra los infractores se habrán fortalecido. 


Tipo de título: Genérico.  
Tipo de lead: Sumario de Qué.

 

UNA “FANÁTICA” DE LA NATURALEZA

UNA “FANÁTICA” DE LA NATURALEZA

El periodismo ambiental es una necesidad en la prensa cubana actual y Margarita Torres Sánchez, reportera de Radio Rebelde, es una de sus defensoras.  

Texto y foto:
LUAR LÓPEZ DE LA OSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Margarita Torres Sánchez se define a sí misma desde pequeña como una “fanática” de la naturaleza. Al graduarse como periodista en la Universidad de La Habana, ejerció como redactor-reportero en publicaciones especializadas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias hasta septiembre de 1989, y desde hace 23 años trabaja en la emisora Radio Rebelde donde no era de extrañar que abordara temas relacionados con el medio ambiente.  

Considera que ha enfrentado todos los temas que le son asignados, pero su pasión se encuentra cuando escribe sobre la naturaleza. Se destacan entre sus reportajes El desarrollo sostenible en el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, Manifestaciones de desertificación y sequía, Recuperación de las playas, La conservación de la fauna marina y El desarrollo de productos para la salud obtenidos a partir de la flora y fauna marina.   

Mujer muy activa, de palabra rápida y trato afable, virtudes que la han hecho destacarse en su desempeño como periodista. Cuenta con disímiles lauros, entre ellos, la Réplica del Machete del Generalísimo Máximo Gómez, el Micrófono de la Radio que otorga el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), el Sello 85 Aniversario de la Radio Cubana y el 55 Aniversario de Radio Rebelde.

Acercarse a Margarita Torres es una clase para comprender mejor el periodismo. Bien pudiera llamarse una de las principales defensoras del medio ambiente en la radio cubana.

-A partir del nuevo milenio el cambio climático

asume el protagonismo como amenaza para la

existencia de la fauna y vegetación en el mundo.

Ante esta coyuntura, ¿cuál es la postura a

asumir por el periodismo ambiental?

El periodismo medioambiental tiene entre sus objetivos educar a las personas a adaptarse ante el cambio climático, pues este es un efecto de la naturaleza irreversible que como habitantes del planeta Tierra podemos contribuir a que no se acelere. La principal función es enseñar sobre el cuidado de nuestras costas, vegetación y los recursos naturales, como el suelo y el agua, porque todos ellos van a sufrir transformaciones lógicas con el cambio climático.

De esta manera, un agricultor sabe dónde puede cultivar, cuáles son las tierras cultivables y no cultivables. Somos una islita larga y estrecha por lo que el principal problema medioambiental para nosotros es la elevación del nivel del mar. Las tierras irán perdiendo capacidad productiva y otras quedarán bajo el mar.

-El medio ambiente posee una relación directa

con el sector político, económico y social.

¿Por qué cuando se tratan temas

medioambientales no se profundiza

en el impacto en estos sectores?

No se hace todo lo que se debe. El cuidado del  entorno es un tema millonario, requiere mucho dinero. El sector productivo es uno de los más contaminantes porque incluye al sector industrial donde se generan gases dañinos, residuos líquidos y sólidos. El país no tiene recursos para cambiar de golpe las tecnologías actuales que son nocivas por tecnologías limpias, pues son muy caras. El gobierno hace esfuerzos por comprar y adquirir nuevas tecnologías.

Tiempo atrás, más o menos cinco años, había menos conciencia entre muchos dirigentes de muchas instituciones contaminadoras como la agricultura, fábricas de gas, refinerías y las termoeléctricas. Los directivos de estos centros poseían una asignación en el presupuesto que debía ser destinado a la adquisición de tecnologías, pero la empleaban para comprar materia prima para garantizar el flujo productivo. Consideraban “tengo que seguir echando la basura para la bahía de La Habana o para el río Almendares”, para decirte un ecosistema, porque no tenían una conciencia.

Ahora hay leyes que regulan el presupuesto para el mejoramiento ambiental. Todos los años el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) tiene una reunión con las empresas contaminadoras. Siempre se exponen datos que indican un avance, pero no se mejora con la rapidez necesaria que necesita nuestro medioambiente.                 

-Específicamente en Cuba, ¿el periodismo

medioambiental se aborda desde la perspectiva

preventiva, promocional o de contingencia?

De las tres formas, se hace mucho trabajo preventivo. Cuando se realiza un reportaje, donde se expone la elevación del nivel del mar en Cuba y sus repercusiones, se está enseñando a los receptores y, a la misma vez, se está previniendo porque se indica dónde se deben edificar las construcciones y las tierras para cultivar.   

-El CITMA agrupa a la Dirección de Medio Ambiente,

Oficina Regulatoria de Ambiente y Seguridad Nuclear,

Centro Nacional de Áreas Protegidas y Agencia de Medio

Ambiente, pero, ¿se corresponde el nivel de producción

científica con los estándares de información

y educación en la población? ¿Cuánto falta?

No, siempre nos quedamos por debajo. Nos falta muchísimo, lo ideal es que se estableciera una redacción científico-técnica y medioambientalista en cada medio, como existe una oficina de cultura y otra de deporte. Yo debiera dedicarme nada más al tema de ciencia, tecnología y medio ambiente, pero no hay suficiente personal porque no está la dimensión ambientalista en los espacios  informativos.

Pero tampoco ha estado entre los directivos de los medios la idea de crear un grupo de periodistas que se dediquen al tema de la ciencia, tecnología y medio ambiente: un noticiero no puede salir si no tiene una información de deporte y otra de cultura, pero la de ciencia puede faltar. Y, además, muchas veces se pasan de vista los reconocimientos que reciben nuestros científicos.

-Considera usted que es orgánico el sistema de

instituciones que abordan esta esfera con

la prensa y sus necesidades informativas.

No, es muy difícil que los científicos hablen. Los equipos de investigadores están acostumbrados a trabajar entre ellos. No comparten sus conocimientos y no interactúan con la población. Yo muchas veces he logrado un encuentro porque me conocen y saben de mi trabajo. Es de destacar que los directivos que atienden el área medioambiental tienen buena comunicación con la prensa.

-¿Ha percibido secretismo?

No hay secretismo. Los investigadores no revelan los resultados de sus investigaciones porque no se deben dar a la luz pública, hay temas que poseen una limitación. Por ejemplo, un investigador no debe decir cómo se está haciendo una vacuna terapéutica contra el cáncer, se da a conocer cuando se comprueba que el anticuerpo es eficaz. Hablar de estos temas es muy difícil, porque se crea una expectativa en la población sin tener resultados concretos.

Otras veces a los científicos les cuesta trabajo hablar en un lenguaje común, nosotros los periodistas somos los intermediarios entre ellos y la población. Casi siempre, los científicos tienen miedo a hablar porque están acostumbrados a su lenguaje, pero no por miedo a que se divulguen errores.   

-¿Cuáles son las zonas oscuras

del periodismo medioambiental?

La educación ambiental, a la cual le falta mucho por desarrollar, y el cuidado de los recursos naturales son temas que no se tratan lo suficiente. Además, influye que entre los ciudadanos no hay percepción del peligro que corre el planeta. Por ejemplo, los expertos dicen que la tercera guerra mundial va a ser por el agua, pero un ciudadano común no entiende eso y no realiza un aprovechamiento racional del líquido. No es solamente lo que nos falta, sino que no hay percepción de riesgo, no hay hábito de cuidar el entorno.

Específicamente, el suelo es un tema muy poco tratado. Se habla mucho de aumentar la producción, pero el 14 por ciento de los suelos cubanos son infértiles y con el aumento del nivel del mar se está produciendo una salinización en la tierra. Es necesario abordar estos temas. También la falta de árboles en territorios urbanos es una arista en la cual el periodismo medioambiental se debe enfocar.   

-¿Cuáles considera que sean las causas de la

 inadecuada o casi nula cobertura informativa

de los delitos ambientales en Cuba? 

Aquí en Cuba no hay cultura de abordar los delitos ambientales, eso tiene que ver con la poca educación ambiental. Actualmente, se pone mucho énfasis al tema medioambiental porque estamos ante un cambio climático que entre sus consecuencias se encuentra la pérdida de suelo.

Muchas veces las personas construyen cerca de las costas sin conocer el peligro que ello implica debido al ascenso del nivel del mar y constituye una infracción. Ahora se está trabajando para crear una cultura de conocimientos sobre delitos ambientales, como coger arena de la playa para construir, la tala de árboles y el comercio de aves. Hay quien piensa que robarle a la naturaleza no es un delito y no saben cuán equivocados están.

-En América Latina, los periodistas que investigan

sobre delitos ambientales en ocasiones son

amenazados o acusados por difamación, por lo

cual se autocensuran. En Cuba no ocurre tal

persecución, entonces, ¿cuáles son los

inconvenientes de hablar de estos delitos?

No hay inconvenientes, es suficiente con que el periodista se entere. Aún así, hay temas de los que no se pueden hablar porque uno no está autorizado, pues se debe tener en cuenta la magnitud y el impacto nacional. Un medio provincial puede abordar infracciones cometidas en su territorio, pero un medio nacional, no. Si lo dice Radio Rebelde se magnifica la cuestión. Además, muchas veces hay inconvenientes en la obtención de la información porque los que la pueden ofrecer necesitan de autorizaciones. Los delitos existen y se controlan en su publicación al igual que cualquier otra infracción.

-Algunos periodistas subvaloran los trabajos de

investigación para la radio y la consideran

más un medio informativo.

¿Comparte usted ese criterio?

La radio, por su capacidad de ser escuchada en latitudes inimaginables, puede abordar cualquier tema. Ella tiene más posibilidades de realizar investigaciones medioambientales por la virtud que posee de ser oída por millones de personas, y más ahora que la radio se ha insertado en Internet. Ella llega donde no puede la televisión y el periódico.

-… y, ¿sobre Radio Rebelde?

Aquí en la emisora, los directores tienen una conciencia de la importancia y dimensión que poseen los temas medioambientales. Nuestra deficiencia es la falta de personal para crear un grupo que atienda estas cuestiones, pero la voluntad está.

SOSTENIBILIDAD EN CUBA, ¿UNA BELLA QUIMERA?

SOSTENIBILIDAD EN CUBA, ¿UNA BELLA QUIMERA?

Desechos sólidos y residuos peligrosos, todavía un desafío.

ROSALIA CARMONA LEDESMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Manejar adecuadamente los desechos sólidos y residuos peligrosos constituye una meta de alta prioridad para la mayoría de las naciones del mundo. Qué decir de los países en vías de desarrollo, los cuales, por lo general, carecen de infraestructura técnica, tecnologías idóneas y recursos humanos capacitados en esta labor imprescindible para prevenir los impactos negativos sobre el medio ambiente.

Todo un desafío representa la problemática para los del Tercer Mundo. Cuba, no obstante, enfrenta el reto con el programa La Producción Más Limpia. Una iniciativa que pretende salvaguardar la salud del ecosistema nacional mediante principios como minimizar la generación de los desechos y reducir el uso o la sustitución de productos, fundamentalmente químicos y de carácter tóxico, por otros que no lo sean.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Detrás de la fachada satisfactoria hay profundas cicatrices que “irónicamente”, tatúan “en blanco y negro” el bienestar del hombre. A su vez, estas heridas dibujan grietas insoslayables en la robustez del hábitat natural. 

Las cifras hablan por sí solas. Según el artículo Cuba: Medio Ambiente y Desarrollo; de la revista electrónica de la Agencia de Medio Ambiente, la reproducción de los desperdicios provenientes de cualquier estado físico que, por la magnitud de sus características explosivas, inflamables, biológicamente perjudiciales, infecciosas e irritantes, representen un peligro para la humanidad y la naturaleza, sobrepasa en Cuba las 100 000 toneladas anuales.

El texto agrega que estas reveladoras cantidades son las correspondientes a restos de mezclas de hidrocarburos y aguas afectadas por los aceites, ácidos y bases empleados en procesos de producción.

Si de fortalecimiento en el marco legal se trata, el manejo adecuado de estos desechos constituye una prioridad en la gestión ambiental del país. La legislación vigente propone varios decretos para regular el control de la actividad. Las sanciones a imponer por su tráfico ilícito están plasmadas en el artículo 154; mientras el 155 establece que corresponde al CITMA, en coordinación con los organismos competentes, dictar las normas relativas a la clasificación y el manejo de estas “migajas peligrosas”.

Obviamente, por ausencia de leyes no ocurren los desacatos en la sociedad. Entonces, ¿son aplicados los estatutos con el verdadero rigor impuesto por la justicia medioambiental? ¿Tiene suficiente educación ambiental el pueblo cubano?

Contaminación hay por doquier. En la ciudad de La Habana aumentó considerablemente en los últimos años debido a la expulsión de residuales porcinos en las aguas y los suelos por la práctica de la porcicultura –arte de criar los cerdos-. El conflicto reincide en varios municipios de la capital: Arroyo Naranjo, Playa, Boyeros, San Miguel del Padrón, La Lisa y Guanabacoa.

Unos se justifican por el atentado al entorno y al mismo tiempo, otros sufren las consecuencias. Alejandro* es productor individual en San Miguel del Padrón. Asegura conocer la legislación en uso, pese a ello, plantea que se dedica a alimentar sus animales para vender la grasa y la carne. Comenta que su alta ganancia le permite pagar sin afectación alguna las multas impuestas por Salud Pública.

Pero, detrás de las huellas del culpable, casi siempre son inevitables los rastros de sus víctimas. Matilde* es perjudicada por la mugre proveniente de la explotación porcina y se lamenta de llevar días padeciendo vómitos y diarreas. Imagina que provengan de la suciedad del agua potable recibida, pues últimamente el desagüe de los corrales vecinos está filtrando en sus tuberías.

El Doctor Roberto Pérez Morán, en su artículo Residuos sólidos urbanos, expone que los últimos estudios realizados en Cuba exhiben una generación diaria de 4 000 toneladas, para un promedio de 0,5 kg por habitante cada día, con un incremento inigualable en la urbe habanera.

La autopista asentada en la superficie del puente del municipio Cotorro, perteneciente a la capital, dibuja otra penosa realidad de la biosfera. Una vez más la disposición final de los desechos sólidos y residuos peligrosos encuentra guaridas erróneas. ¿Responsables? Otra incógnita para las autoridades ambientales. Aunque la comunidad científica internacional aún no descubre señales de vida en esos restos orgánicos o inorgánicos, muchas veces denominados “basura”.

La solución inmediata de estas problemáticas, sin que ello implique renunciar a desarrollarnos, sería el primer paso para evitar que la sostenibilidad sea una bella quimera.

Bibliografía:

Álvarez Rossell, Silvia.  “Cuba: Medio Ambiente y Desarrollo”. En: Revista electrónica de la Agencia de Medio Ambiente,  Nro.9, Año 5, 2005: 1-2.

Consulta del Resumen de la Legislación Ambiental Vigente.

Entrevista a Alejandro*, productor individual en San Miguel del Padrón.

Entrevista a Matilde*, una de las vecinas más cercanas.

Pérez Morán, Roberto. “Residuos sólidos urbanos”. En: Revista electrónica de la Agencia de Medio Ambiente, Nro. 10, Año 2005: 7-8.