Blogia
Isla al Sur

Medio Ambiente

LAS AVES PAGAN NUESTROS PECADOS

LAS AVES PAGAN NUESTROS PECADOS

La población de estos animales va en constante disminución producto, en gran parte, de la mano del hombre.

CAMILO VILLA JUICA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La población de aves a lo largo y ancho de nuestro planeta ha ido en preocupante descenso durante los últimos 30 años, producto del calentamiento global y los cambios climáticos.

Según el sitio diarioecología.com, hay aves que han desaparecido hasta en un 90 por ciento en las últimas décadas, como es el caso del papamoscas, en Holanda, donde se ven perjudicados por la falta de alimentos que proporciona la naturaleza.

El experto de la NASA, James Hansen, declaró para el mismo periódico digital que a estos animales “los estamos expulsando del planeta”, ya que la civilización, con su constante desarrollo y expansión han dominado tierras que hace algunos años eran refugio de aves, ha contaminado con desechos industriales y orgánicos el hábitat natural de estas, así, se aporta  al perjudicial cambio climático y reducimos el espacio habitable para los voladores.

Las aves migratorias han sido sometidas a un estrés que las lleva a la confusión, emigran de un lugar a otro buscando un clima adecuado para sus críos, sin embargo, se encuentran con un mal tiempo que impide el acto. Se cree que el recorrido de estos animales se ha desplazado hasta 1 000 kilómetros desde su vía original.

En el caso de Cuba, que cuenta con la población de aves más grande de las Antillas, junto con República Dominicana, la situación no difiere mucho, pues resultado de los impactos meteorológicos y las influencias del cambio climático, la población de estos animales ha ido disminuyendo con el tiempo, según el Instituto de Ecología y Sistemática del país.

Un claro ejemplo es el de la cotorra cubana, que se encuentra en peligro de extinción debido a la variación de su proceso de nidificación. Luego del paso del huracán Dennis en 2005, los grandes árboles donde vive esta ave fueron dañados, y la competencia con otras especies por anidar en ellos hizo que la cotorra vaya desapareciendo. Hoy, para evitar la paulatina extinción de los animales, se hacen nidos artificiales, los cuales pueden ser habitados.

Hoy  día se hacen numerosos esfuerzos para tomar conciencia y evitar la extinción de miles de aves que se encuentran en riesgo. En América Latina se crean instituciones para fomentar su cuidado y permanencia, ejemplo de esto es Chile, que no contaba con un Ministerio del Medio Ambiente hasta hace cuatro años, sin embargo, la necesidad de hacer prevalecer el ecosistema obligó a sus autoridades a constituirlo.

Hace siete años se ha instaurado a nivel global el Día Mundial de las Aves Migratorias, conmemorando el décimo aniversario del Acuerdo para la Conservación de las aves acuáticas migratorias de África y Eurasia. Se celebra cada 9 de mayo con el objetivo de concientizar a la población acerca de este preocupante problema.
Pie de foto: Ejemplo de la cotorra cubana, especie en peligro de extinción

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de Lead: Especial Comentado.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: Documentales.
Valor noticia: Actualidad.
Otros valores noticias: Interés humano, Cercanía.

PEDIR LA PALABRA POR LA CIENCIA

PEDIR LA PALABRA POR LA CIENCIA

Alexis Schlachter Antolín conversa sobre la importancia de elevar la cultura de la sociedad en los temas de ciencia, tecnología y medio ambiente, e insiste en la creatividad y profundidad que debe caracterizar al Periodismo Ambiental. 

ROSALIA CARMONA LEDESMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Me preguntaba si nunca lo iba a encontrar. Entonces lo escuché decir que “nadie puede desaparecer de esta Geografía. Quien sale volando, siempre aterriza”.

Amante de las ciencia y las tecnologías. Apasionado por ubicar cada país en su continente y cada gentilicio en su nación. Prefiere las curiosidades porque siente que son un lenguaje universal.

Todavía no se acostumbra a la idea de dejar de persuadir a sus televidentes. Extraña todo de su “Otra Geografía”. Desde el “rap” que ideó para cautivar la atención del público en cada inicio del programa, hasta la creatividad desmedida que buscaba semana tras semana para invitar a un próximo encuentro.

Alexis Schlachter Antolín sabe que el tiempo no entiende de contemplaciones y mucho menos requiere de paciencia. Creo que por eso se ha encargado de peinar sus canas allí donde es más útil. Lo hizo, literalmente, en la Cumbre de las Américas, cuando el presidente estadounidense Barack Obama confundió las polémicas Islas Malvinas con las muy lejanas islas Maldivas y lo sigue haciendo desde muchas cuartillas para aclarar al mundo que Cuba es un archipiélago y no una isla. Ah, casi lo olvidaba, ha vuelto a intentarlo en uno de sus artículos, esta vez le confesó al universo el secreto de las ciencias geográficas para detener el reloj del tiempo.

Schlachter conoce cómo llegaron los temas científicos a los Congresos de la UPEC. Hoy se siente tan Schlachter como el día en que no dudó pedir la palabra por la ciencia ante toda una audiencia de periodistas. Expuso la necesidad de incluir los temas de ciencia y técnica en la prensa cubana. Así fue como inició en el diario Granma el material “Reto a la Imaginación”, de su autoría y que anteriormente proyectaba con su voz en la emisora Radio Reloj.

La verdad es que yo conocí a los dos. A Alexis y a Schlachter, incluso, conocí al tercero: Antolín. Este último se lo tiene bien guardadito. No se lo muestra a todo el mundo, así los años no le arrebatan el humor que lleva en su corazón de reportero.

-Desde su experiencia, ¿cuáles considera que

sean los problemas teóricos fundamentales

que se denuncian en los medios

respecto al Periodismo Ambiental?

Aunque en el periodismo científico se incorpora también el periodismo medioambiental, ya es tanta la especialización en temas ambientales, que se han ido haciendo dos ramas independientes dentro del llamado Periodismo Especializado en Ciencia y Tecnología. Digo esto porque uno de los problemas teóricos fundamentales es la necesidad de la especialización. Esta no es una ciencia tan noble como la catalogan y tiene mucho impacto social. De ahí la importancia de que el periodista se especialice para que tenga soportes teóricos y comprenda la relación de la ciencia y la tecnología con la sociedad. Un conjunto de teorías que ayudarían a entender estos fenómenos con una mente más abierta, serían los Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología que en Cuba han tenido gran auge en el último siglo.   

-¿Cuáles son los temas y los géneros

que más se utilizan para

abordar estas temáticas?

Existe una manipulación desde el punto de vista geográfico a la hora de abordar estos temas en los medios de comunicación. No solo debe tenerse en cuenta cuando se escribe, la belleza del entorno, sino también los problemas que suceden a su alrededor. En cuanto a los géneros periodísticos existe, con estudios comprobados, una inclinación por la nota informativa y el reportaje. Otros géneros como el comentario, la crónica y el artículo quedan en un segundo plano y no debería ser así, porque estos últimos permiten jugar más con la creatividad del redactor. Ello habla en primer lugar de la pobreza que existe para tratar los temas científicos, tecnológicos y medioambientales, que pudieran ser mucho más atractivos. Además, evidencia la carencia de especialistas que dominen esta rama.

-¿Cómo valora el enfoque que se da

en nuestros medios de comunicación

a este tipo de periodismo?

Pienso que es esquemática. Hay una cuestión que tiene que ver con la tradición. Los medios siempre han tenido secciones nacionales, internacionales, deporte, cultura, y poco a poco, la ciencia se ha ganado su espacio también en la medida en que las personas han comprobado que ella forma parte indisoluble de la vida cotidiana. Yo pienso que esto ha ido evolucionando, ya no está en el mismo estatus de décadas anteriores. Pero debe continuar ganando terreno. Tanto las temáticas ambientales como las de salud son las más privilegiadas. En la ambiental, específicamente, aún tenemos un enfoque más interesado en la belleza de la naturaleza, que no deja ser importante, pero es necesario polemizar más. En este nuevo contexto que se desarrolla para la prensa cubana es oportuno avanzar en la discusión de estas cuestiones. Para ello es necesaria la presencia de los jóvenes.

-Uno de los problemas más frecuentes en la

prensa cubana es el secuestro de la

información por parte de las fuentes.

¿Qué opina de las respuestas de las

instituciones ante los clamores periodísticos

en la rama medioambiental?

Creo que no se trata de un fenómeno segmentado para las diferentes especializaciones periodísticas. Esto pasa de manera vertical por toda la prensa cubana. El caso de los transgénicos y las nanotecnologías, por ejemplo, son temas que se han ido apagando. Hablar de estos temas y crear una cultura en la gente, es lo que permite que las personas confíen en sus medios de comunicación. La cuestión es, ¿por qué no lo hacemos? Esperemos que esta situación se modifique.

La relación periodista-fuente debe afianzarse y ser más positiva cuando queremos entrar en la raíz de los problemas. Recordemos que todo el periodismo puede ser complejo o superficial, depende de cómo se quiera.

-Usted aborda con profundidad el tema

de los errores geográficos cometidos

reiteradamente la prensa cubana. ¿Cree

que ha impactado lo suficiente su trabajo?

El programa La Otra Geografía llamó mucho la atención del público. Todavía la gente me para por la calle y me pregunta cuándo volverá a transmitirse. Este fue uno de los trabajos que más atrapó a los televidentes. De manera general creo que mi trabajo no ha impactado lo suficiente. Pienso que la necesidad de abordar estos temas desde el punto de vista polémico, con todo el contraste que requieren, sigue haciendo falta. Todavía hay que continuar insistiendo. Debían retomarse las miradas de este programa. 

-¿Cómo pueden abordarse con originalidad

estas temáticas que muchas veces

son convertidas en sermón

por los profesionales?

Quiero destacar aquí la labor de Toni Ávila, de Cubanos en la Red y otros músicos que han abordado el tema de una forma más creativa. Para tratar estos temas la idea no debe ser nunca sermón, ni educación ni doctrina porque con las personas de este siglo eso no funciona. Cada vez es más difícil llegar a las audiencias. Con la seriedad y el rigor que exige la temática, el reto está en ser atractivo y competitivo. El asunto de la curiosidad vale mucho en este sentido y no para quedarse ahí solamente, sino para atraer y llamar a la reflexión.

-Si hoy tuviera que pensar en un modelo

de propuesta sobre el tema del medio

ambiente para darle seguimiento en la prensa,

¿qué tópicos le gustaría ver reflejados?

Temas como los transgénicos, el impacto medioambiental de las guerras, la destrucción de la naturaleza, las energías renovables y su posterior desarrollo, los combustibles fósiles, el cambio climático… Sobre todo, que se enfocaran más en los problemas científicos-medioambientales de nuestro contexto, que reflejan gran parte de la realidad humana. 

-¿Piensa escribir otro libro relacionado con

la Geografía o el Periodismo Científico?

Quiero hacer una compilación de la mayoría de los trabajos que he publicado en Granma y demostrar cuánto se puede lograr con ellos. No voy a adelantar mucho del tema todavía. 

-¿Qué consejo le reserva a la nueva

generación de comunicadores que se

forman en esta rama del periodismo?

Manténganse al día en la ciencia y en el resto de las nuevas cosas que tiene la cultura. Lean a Martí. La temática científica-medioambiental y tecnológica es muy rica, amplia y hermosa. Sientes que realmente vas con tu tiempo, porque la ciencia no envejece. Las situaciones del Medio Ambiente van contigo, son inesperadas y tienen mucho impacto en la sociedad. Sí les pido algo a los jóvenes: que se acerquen mucho, que la ciencia necesita de ellos y de su divulgación.

Pie de foto: Alexis Schlachter junto a Linda, uno de sus grandes amores.

 

PERIODISMO AMBIENTAL: IMPRESCINDIBLE PARA LA SUPERVIVENCIA DEL MUNDO

PERIODISMO AMBIENTAL: IMPRESCINDIBLE PARA LA SUPERVIVENCIA DEL MUNDO

Tema: Ante la emergencia del planeta en el ámbito ambiental y el reto de una nueva cultura de la sostenibilidad, muchos expertos acuñan que es enriquecedor que el periodismo ambiental asuma la función formativa en la función informativa.

ROBERTO MÁRQUEZ LÓPEZ DE VIVIGO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La situación ambiental está marcada en la actualidad por desastres naturales cada vez más fuertes. El calentamiento global es la principal causa de estas catástrofes, que presagian un futuro en el cual algunos países y especies desaparecerán por el aumento del nivel del mar y de la temperatura del orbe.

Ante la crítica situación de nuestro planeta hoy, se hace imprescindible que los gobiernos y personas asuman una conciencia de cuidado a la naturaleza y luchen por el desarrollo sostenible de cada nación.

Para el logro de una actitud individual comprometida con el bienestar del Medio Ambiente es fundamental el trabajo de los periodistas, y en especial de los ambientales. Rogelio Fernández Reyes, profesor de la Universidad de Sevilla, plantea: “La mayoría de la información ambiental que dispone la ciudadanía le ha llegado a través de los medios de comunicación. Son pocas las generaciones que han accedido a un temario de educación ambiental en la enseñanza reglada. Esta realidad provoca que instituciones y entidades del ámbito ambiental perciban en el ejercicio periodístico una herramienta muy interesante para este proceso formativo o educativo” (1).

¿Información vs educación?

Desde el gremio periodístico, concretamente desde el Periodismo Ambiental, hay numerosas reacciones: una que niega la formación o la educación como una función propia; otra que la niega como función directa, pero la reconoce y valora como función indirecta; y otra que la defiende como función básica, según acota Fernández Reyes.

Este autor también subraya que es corriente que desde entidades ajenas al mundo comunicativo, ante la crisis ambiental, se espere una función formativa o educativa del periodismo en general, y de la comunicación ambiental en concreto. En ocasiones, les atribuyen un papel determinante, decisivo a la hora de retirarnos de la fase de extralimitación en la que se encuentra la especie humana y a la hora proponer un nuevo mundo posible.

Para entender mejor la problemática entre las funciones informativas o formativas del Periodismo Ambiental, es importante ver las definiciones de algunos teóricos, aunque la postura de este trabajo parte de lo siguiente: Ante la emergencia del planeta en el ámbito ambiental y el reto de una nueva cultura de la sostenibilidad, muchos expertos acuñan que es enriquecedor que el Periodismo Ambiental asuma la función formativa en la función informativa.

Julen Rekondo, Director técnico de Ingurune S.L., empresa española especializada en proyectos y estudios del Medio Ambiente, señala que el Periodismo Ambiental es “un periodismo en el que se establecen complicidades con el ciudadano, un periodismo de apelación constante a las actitudes y comportamientos de las personas, que invita a la acción, a la modificación de conductas” (2).

A su vez, Laura Rocha, periodista del diario La Nación, miembro de la Asociación Argentina de Periodistas Ambientales, argumenta que "la función del periodismo es informar y no generar conciencia. Ese rol le compete a la escuela y a la familia” (3).
En tanto, el analista medioambiental Lester Brown, del Worldwatch Institute, organización norteamericana luchadora por una sociedad sostenible, dice: “No tenemos tiempo para educar profesores que eduquen a nuevas generaciones de estudiantes, porque no contamos con generaciones, sino con años. Los medios de comunicación son el único instrumento que puede educar a la escala necesaria y en el tiempo disponible”.

Bárbara Avendaño, periodista de la revista Bohemia, expresa que el principal objetivo del Periodismo ambiental es educar, que haya generaciones que vivan en armonía con la naturaleza y no la destruyan.

Un adolescente intransigente

El nacimiento del Periodismo Ambiental es aún un tema sin consenso por parte de los teóricos. El único punto en común se refiere a que surgió en el siglo XX. El trabajo mostrará una de las hipótesis más apoyadas, pero reitero, existen otras.

En 1969 surgió en Francia la "Journalistes-Ecrivains Pour la Nature et l’Ecologie", tal vez la primera asociación de periodistas especializados en medio ambiente.

La Cumbre de Estocolmo sobre Medio Ambiente Humano en 1972, fue un paso de avance en el desarrollo del Periodismo Ambiental, y esta logró reunir a más de mil periodistas.

En 1977 se firmó la Declaración de Tbilisi sobre educación ambiental, la cual subrayaba el papel y la responsabilidad de los medios de comunicación ante esta necesaria conciencia ambiental: “Los medios de comunicación social tienen la gran responsabilidad de poner sus enormes recursos al servicio de esta misión educativa”, recoge Fernández Reyes.

Un hito importante se produjo en 1980 cuando la revista Time publicó en su portada una foto del planeta indicando que era "el personaje del año".

El Periodismo Ambiental floreció en la Cumbre de la Tierra realizada en Brasil en 1992. En aquella reunión convocada por Naciones Unidas surgieron los suplementos verdes o dedicados a muchos de los temas silenciados hasta entonces por las redacciones, apunta Marcela Valente.

En 1993 se realizó un encuentro de profesionales de la información, efectuado en Dresden, Alemania, donde se creó la Federación Internacional de Periodistas Ambientales (IFEJ en sus siglas en inglés). Desde entonces, la IFEJ se reúne de forma regular y participa en diferentes proyectos, como el apoyo al Premio de Reportaje sobre Biodiversidad de Conservación Internacional, en el que también colabora el Centro Internacional de Periodistas Ambientales (ICFJ).

En Cuba: un niño fuerte

“Después de la Cumbre de Río y de la creación en 1994 del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Fidel Castro y Rosa Elena Simeón, ministra del reciente organismo, impulsaron el Periodismo Ambiental”, dice Sonia Rodríguez, Premio de Periodismo Científico por la Obra de toda la Vida y periodista de Radio Reloj.

A su vez, Bárbara Avedaño, también merecedora de ese reconocimiento, afirma que todavía se circunscriben los temas ambientales a jornadas del medio ambiente, es decir, puntualmente, hay muchos medios que no le dedican ni siquiera un espacio a estos temas al menos una vez en el año.

Agrega que hay que educar desde el hogar, pero a los medios de comunicación les toca eso, cada mensaje, cada información por pequeña que sea, tiene que tener un objetivo educativo, para poder crear seres humanos que protejan el medio en que viven.

“Para educar, los mensajes deben ser atractivos, que se entiendan, enganchar al lector desde el propio título. No ser trabajos aburridos, porque entonces no llegan. Que lleguen para que la gente se quede reflexionando”, expresa Sonia Rodríguez.

Entonces, el Periodismo Ambiental es fundamental para el desarrollo y supervivencia del planeta, porque crear ciudadanos con responsabilidad por el bienestar de la naturaleza es una tarea de muchos y, entre ellos, de los profesionales de la información.

Bibliografía:

(1) Fernández Reyes, Rogelio. La función formativa o educativa en el Periodismo Ambiental. En: eumed.net. Marzo 2011. (Consulta: 7 junio 2013). <http://www.eumed.net/rev/cccss/index.htm>

(2) Rekondo, Julen. Información ambiental: ¿necesidad de  una especialización? En torno al periodismo científico. Madrid, Edit. Mediatika, 2002.

(3) Baldárrago, Sonia. Periodismo Ambiental. En: comunicandonaturaleza.blogspot.com. 30 octubre 2007. En: <http://comunicandonaturaleza.blogspot.com/2007/10/periodismo-ambiental.html> (Consulta: 7 junio 2013).

(4) Valente, Marcela. Periodismo ambiental como mirada de la realidad. ecoticias.com. 23 diciembre 2011. En:< http://www.ecoticias.com/sin-seccion/59071/noticia-medio-ambiente-Periodismo-ambiental-mirada-realidad> ( Consulta: 7 junio 2013).

Periodistas entrevistadas:

Bárbara Avendaño, periodista de la revista Bohemia, Premio de Periodismo Científico por la Obra de toda la Vida.

Sonia Rodríguez, periodista de Radio Reloj, Premio de Periodismo Científico por la Obra de toda la Vida.

EL DESASTRE LLAMADO “MAREA NEGRA”

EL DESASTRE LLAMADO “MAREA NEGRA”

HUY VU QUANG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hoy día, con el desarrollo del nivel de la vida humana, la necesidad del consumo de energía se extiende a gran escala. Y el combustible desempeña un rol fundamental en todos los sectores de la economía, transporte, entre otras. La explotación y transportación ocurre diariamente con una gran productividad.

Sin embargo, nada garantiza seguridad completamente, solo un accidente de esas dos fases puede provocar un desastre para el ecosistema, ya que se derrama el petróleo. Es posible que la pérdida económica sea un problema para las compañías petroleras, pero la consecuencia que deja para el ambiente se queda por siempre y muy difícil de recuperar.

El derrame de petróleo es un desborde que se produce debido a un accidente que contamina el medio ambiente. El daño puede aumentar por una zona muy amplia, tanto por la cantidad de contaminantes liberados como por la extensión de la zona afectada. También perjudican a la fauna y la pesca de la zona marítima o litoral afectado con efectos virulentos que pueden durar por un largo tiempo.

Se encuentran fácilmente en programas de televisión o en periódicos imágenes de un pato cubierto de petróleo o corales muertos por el efecto del aceite. El desborde de petróleo disminuye la posibilidad de recuperación del ambiente, también los contaminantes que contiene en la composición del petróleo pueden causar enfermedades a los marineros y las aves que alimentan los mariscos.

En muchos países del mundo se castigan a las compañías y capitanes de buques con una multa muy alta, pero este dinero no se puede compensar, no solo a los esfuerzos económicos para ayudar en las labores de limpieza y restauración del desastre, sino a las pérdidas del entorno marino. Además, estos problemas afectan a la condición económica de los marineros, quienes viven en la costa del mar y tienen este trabajo como su principal ingreso.

Para resolver estos charcos de petróleo en el mar hay muchas maneras: se puede limpiar con unas esponjas  largas que absorben la contaminación o se levanta con palancas que raspan el agua o con una manguera que filtra el agua y se recoge en un estanque el petróleo.

En las playas se reúnen grupos  de voluntario  y agentes del gobierno para hacer limpiezas con palas  y a mano. Cuando acontece, el mar está calmado y hay poco viento y se puede quemar el petróleo. A veces se utilizan detergentes para deshacer de contaminante.

Estas soluciones son los primeros auxilios para recuperar el agua en un corto plazo porque no se puede controlar el movimiento rápido de los charcos de petróleo. Pero para un proceso largo, necesitamos un plan integral y lo más importante es aumentar la seguridad en las fases de explotación y transportación del petróleo.


 

PARA LA MADRE TIERRA Y PARA EL FUTURO

PARA LA MADRE TIERRA Y PARA EL FUTURO

THU TRAN LE ANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Nuestro planeta se está destruyendo día a día, hora a hora y si se piensa bien podemos concluir que la mayor parte de ese problema es culpa de nosotros, de los seres humanos. La consecuencia que más trasciende y vemos hoy es la contaminación del medio ambiente por botar basura.

Arrojar desechos ya es una costumbre del ser humano. Aunque sabe de sobra que es incorrecto, todavía lo sigue haciendo. Las basuras que vuelan de las ventanas y caen en la calle o en el mar, significan una irresponsabilidad de aquellas personas que no ven al medio ambiente como su hogar. En ocasiones contamos con cestos de basuras en la casa, sin embargo, nuestros desechos van a parar a la naturaleza.

El planeta es como una casa grande donde vivimos juntos todos los seres vivos. Por ello, hay que tener responsabilidad, mantener la limpieza en todo lugar y evitar las enfermedades posibles por las bacterias que vienen de la suciedad.

La acción de botar basura es un ejemplo que demuestra que la contaminación en general no es el resultado de un día o una tarde, sino de un proceso paulatino. De esta forma, poco a poco se daña la tierra y la salud de los hombres. Quizás no suframos inmediatamente las consecuencias, pero es muy probable que en un futuro, las nuevas generaciones sí padezcan los efectos de la contaminación. Por tanto, si queremos cuidarlas, nuestro deber es proteger el medio ambiente y tiene que comenzar ahora mismo.

Hoy en día, en las escuelas se enseña sobre la protección medioambiental. Pero, parece que no funciona ni resuelve mucho el problema. Esto es una lástima porque son precisamente los jóvenes quienes poseen ese espíritu y deseo de tomar partido por causas nobles. Entonces, no es descabellado afirmar que el estudio para educar sobre las causas, las consecuencias, y hasta las soluciones demandadas por el planeta Tierra y sus ecosistemas, necesitan ser revisadas y puestas en práctica por todos los que habitamos en este mundo.

En Cuba este mal se aprecia con mucha claridad sobre todo en La Habana, ciudad que por poseer la condición de capital del país recibe diariamente a un sinnúmero de ciudadanos. Los habaneros y todas aquellas personas que por diferentes motivos visiten la urbe, están en la obligación de velar por la limpieza de las calles, parques y otras zonas urbanas.

Resulta muy penoso que aunque existen personas como los inspectores estatales que vigilan para que los lugares públicos no sean ensuciados, hay muchos inconscientes a los que no les basta con pagar una multa y siguen contribuyendo con la agresión ambiental.

Es de vital importancia que las personas se apropien de una verdad: la naturaleza no es una galaxia ajena a nuestra realidad, sino que constituye el domicilio donde todos los seres con vida coexistimos. Por ello, todo lo que hagamos en su contra, lo estamos haciendo contra nosotros mismos.  

Solo si todos contribuimos con el cuidado de los entornos naturales, podremos tener la felicidad de vivir en el mundo mejor que es posible.

PALABRAS CON VIDA

PALABRAS CON VIDA

Bárbara Avendaño, con casi tres décadas en la profesión de informar y especialista sobre temas medioambientales, declara que su mayor satisfacción es sentirse útil a la sociedad y al planeta Tierra.

RAYMON DARIEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: Cortesía de la entrevistada.

Mujer, periodista, cubana, tres palabras que no parecieran definir a nadie, excepto cuando la persona de quien se habla es excelente en estas tres áreas de su vida cotidiana; es de los seres que enorgullecen su casa, su profesión y su país.

Con casi tres décadas en la profesión de informar, Bárbara Avendaño se ha especializado en el acontecer científico-técnico y de protección al medio ambiente, pues ama la vida en todas sus manifestaciones.

Por su labor ha recibido múltiples galardones, aunque jura no pensar en recompensas cuando escribe un trabajo. Entre sus lauros se destacan el Homenaje a la Obra de la Vida, en el periodismo científico, del Concurso Gilberto Caballero Almeida, la distinción de la Sociedad Cubana de Amigos del País y la mención del Premio Juan Gualberto Gómez.

Su mayor satisfacción es haber contribuido a la solución de un problema, por pequeño que sea o, al menos, a su mejoramiento, pues dice sentirse útil, a la sociedad y al planeta Tierra.

Desde hace seis años está a cargo de la jefatura de la sección de Ciencia y Técnica de la revista Bohemia, donde divulga, investiga  y, principalmente, hace llegar a los cubanos de manera clara y precisa los largos, anchos y difíciles caminos del periodismo científico.

-Bárbara Avendaño, a partir de la importancia del

cuidado y conservación de la vida en la Tierra,

¿cómo fortalecer la cultura ambiental

en las nuevas generaciones?

Para bien de la sociedad cubana, a partir de la década de los 90 del pasado siglo, empezó a fortalecerse el tratamiento de los temas medioambientales. Después de la Cumbre de Rio, se creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) que por fortuna tuvo como primera ministra a Rosa Elena Simeón Negrín, quien propició el eficiente cuidado y protección del entorno. A partir de ahí, comienza a hacerse sentir el tema de la educación ambiental en Cuba. 

A su vez, en los medios de prensa ese interés llegó un poco más tarde, pues a los temas medioambientales no se les daba mucha importancia, panorama que ha ido cambiando con el paso del tiempo.

Ya la población se relaciona más con los términos y paulatinamente estará más informada a medida que los medios de comunicación, les hagan llegar los conocimientos necesarios sobre el tema.

-Los temas ambientales buscan impactar en el

comportamiento humano, que las personas asuman

responsablemente desde la cotidianidad los riesgos

a los que se exponen. ¿Considera que la prensa

contribuye a esa educación ambiental?

Es, precisamente a nosotros, a quien nos toca, desde la pluma, la voz, o la imagen entregar al público el amor por la vida y por conservar lo que tenemos.

-Los avances tecnológicos son cada día más evidentes

y necesarios. ¿Cómo valora que puede el desarrollo de

la ciencia y la tecnología ir aparejado a la

preservación de los ecosistemas biológicos?

Estos dos sectores de la vida que pudieran parecer enemigos, dependen uno del otro para su desarrollo. Creo que es importante que las nuevas tecnologías se pongan al servicio de la preservación del entorno, y hacia este sentido se deben dirigir los esfuerzos en un futuro no muy lejano.

-¿Cuánto puede el tratamiento del tema

medioambiental estar influido por las

mediaciones económicas, políticas y sociales?

Sí, está influido y en gran medida, muchas veces no podemos hacer todo lo que quisiéramos porque no hay suficiente presupuesto para las investigaciones o porque el problema que se trata de manera crítica afecta negativamente a instituciones, al gobierno o a la sociedad.

-¿Cuáles considera que sean, desde la perspectiva

nacional, las principales tareas del periodismo

medioambiental en la actualidad?

Desde el Triunfo de la Revolución, Cuba comenzó a tener una vocación ambientalista, con leyes que se crearon en función de esto. Hoy nos toca enunciar y alertar, de una manera clara y objetiva,  sobre los daños al medio ambiente en los diferentes y valiosos ecosistemas del país y tratar que la voz de los científicos se haga sentir, que escriban y que puedan difundir sus investigaciones.

-¿Qué requisitos debe tener este,

para ser un periodismo eficiente?

Para que sea eficiente, los periodistas tenemos que estar más informados, preparados y documentados. No puede pasar un día sin al menos dedicarle una hora a leer sobre lo que pasa en Cuba y en el resto del mundo. Además,  hay que rastrear los datos donde quiera que estén y consultar la mayor cantidad de fuentes posibles, pues en el periodismo no se puede ser absoluto. Hay que evitar el inmovilismo y erradicar la autocensura, si no, no vamos a avanzar.

-¿La sección Ciencia y Tecnología de la revista

Bohemia logra modificar la forma de pensar y actuar

de la sociedad cubana con respecto al entorno?

No sé si realmente lo logra, pero lo intenta. Los periodistas de nuestra sección, Marieta Cabrera y Tony Pradas, son de los que ponen su conocimiento para cada nueva batalla. Las encuestas realizadas a los lectores de la revista Bohemia indican que es una de las páginas más leídas y que también es muy usada como material de estudio en las escuelas. Intentamos con cada trabajo brindar un tema interesante, tratado con profundidad y con un lenguaje claro para prestigiar siempre a la revista y a la sección.

-¿Cuáles de sus trabajos considera que

hayan sido de mayor impacto social?

“Jabón en escabeche”, sobre la contaminación en el río Cojímar, “Donde el jején puso el huevo”, una investigación sobre la migración de aves, la variabilidad climática y el peligro de la biodiversidad en el macizo montañoso Nipe-Sagua-Baracoa de la Sierra Maestra, y “La maldición de la cachiporra”, acerca de la contaminación  en el humedal San Miguel de Parada. Este último representa mucho para mí porque me probé que, después de un accidente que tuve en 2010 donde casi pierdo la mano izquierda, todavía podía hacer grandes excursiones como esta, y que yo acostumbraba a hacer por la paz que me brindan. Los títulos anteriores son parte de tres de los trabajos que considero que el pueblo más se ha sentido identificado con ellos, por su corte crítico.

-En el ejercicio de la profesión, ¿cuántos

escoyos ha tenido que sortear?

Yo he transitado con suerte en mucha ocasiones, a pesar de eso he lidiado con dirigentes que me niegan una entrevista u ocultan parte de la información; también cuando haces un trabajo crítico, las fuentes se ponen un poco reticentes. Por ejemplo, ahora me encuentro realizando una investigación sobre la maduración  artificial de las frutas y me he demorado hasta una semana  para conseguir una entrevista.

Pero, sin duda, me ha dado más satisfacciones que escoyos. Me encanta poder llevar mis ideas a la población y comunicar maneras de contribuir a la preservación y cuidado de la vida en el planeta.

-¿Es la especialización en el periodismo

una ventaja o un obstáculo?

En mi opinión, la especialización es una gran ventaja, pues te permite acopiar un caudal de conocimientos que, de otra manera, no pudieras dominar completamente. Permite profundizar y especializarse, apropiarse de la gran cantidad de términos propios de una rama y ser mejor en lo que haces.

-¿Cómo puede contribuir el periodismo

ambiental a un mundo más sostenible?

El medio ambiente lo es todo, es el hombre y la naturaleza. Quienes nos dedicamos al periodismo tenemos una responsabilidad social de denuncia de lo mal hecho para salvar el entorno. La educación ambiental tiene que proponerse enseñar a tener cariño por el lugar donde vivimos y las instituciones deben utilizar más a los periodistas, en función de contribuir con la solución de los problemas medioambientales; el propósito final es que ganemos todos.

Pie de foto: Bárbara Avendaño recibiendo el premio Homenaje a la Obra de la Vida, en el periodismo científico, del concurso Gilberto Caballero Almeida.

EL REYECITO DE LOS OCÉANOS

EL REYECITO DE LOS OCÉANOS

Conocidos como uno de los animales más inteligentes del mundo, los delfines, tienen además un ciclo de vida interesante con muchos hábitos singulares.

Texto y foto:
LAM NGUYEN THANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Entre varias actividades del programa de educación medioambiental llamado Conozcamos el mar, que fue organizado exclusivamente para el público infantil a principios de enero de 2013  en el Acuario Nacional, el espectáculo de los delfines fue el de mayor atracción para los niños. No solo tiene el objetivo de entretener sino también educar sobre este animal. 

Bajo la guía de los entrenadores, los delfines presentan las habilidades singulares como saltar a través de un círculo, contar, dar giros fuera del agua, chapotear con la cola, bailar con la música. En final, los espectadorcitos tienen oportunidad de acercarse para tirar fotos y acariciarlo. Son ellos los que hacen la mayor atracción entre todas las actividades. Después del espectáculo, los niños participan en un taller sobre los conocimientos básicos acerca de los delfines.

Yolanda Alfonso Hernández, especialista del grupo de educación medio ambiental, explicó sobre los hábitos de reproducción de este animal: “Los delfines al cabo de doce o diecisiete meses, es que nace el bebé delfín. Sale primero su colita, después parte del cuerpo, luego las aletas que se encuentran  dobladas. Al final, sale la cabecita, porque van a nacer bajo el agua, si sale primero su cabecita y abre el espiráculo en la parte superior de la cabeza, se puede ahogar”.

Sobre todo, es la etapa juvenil la que desempeña un papel más destacado. La madre le va a enseñar a desenvolverse en su medio natural, ya sea a cazar usando sus propias herramientas, como puede ser cubrir sus hocicos con esponjas para protegerlos mientras se alimentan… Es la primera y más importante fase. Además, le enseña las reglas fundamentales para socializar dentro del grupo y conocer el sistema de jerarquización del mismo, agregó Yolanda Alfonso.

Guillermo García Montero, el director del Acuario Nacional, señaló que los delfines no viven en las zonas cercanas a grandes ciudades situadas en el litoral de la isla, como Santiago de Cuba, Cienfuegos y La Habana. Pero en Cuba hoy día están bajo condiciones controladas gracias a la ley del gobierno y el efecto de las campañas de educación medioambiental, entre las que Conozcamos el mar es una de las más impresionantes, especialmente para los niños.

Hasta este momento en el Acuario hay diez delfines de varias edades y períodos de crecimiento. Se cuidan todos por tres equipos de entrenadores que trabajan en horarios distintos. “Cada tres meses realizamos el análisis de sangre para diagnosticar las enfermedades posibles de cada uno. Es observado diariamente también su compartimento, respiración, etc.”, expresó Yaliagni Guerrero Prieto, entrenador de los delfines en el Acuario.

Los delfines son considerados como uno de los animales más inteligentes del planeta, y esta cualidad es aprovechada por el ejército para rescatar víctimas de naufragios, detectar minas y proteger instalaciones. Lo más común es su participación en espectáculos como los de nuestro Acuario Nacional, un programa genial de gran valor educativo, manifestó Guerrero.

Pie de foto: Los delfines y entrenadores en un espectáculo del Acuario Nacional de Cuba.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Fuentes: No documental y primaria.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros dos valores noticia: Interés colectivo, Repercusión.

 

PERIODISTA MEDIOAMBIENTAL, UN GRAN RETO

PERIODISTA MEDIOAMBIENTAL, UN GRAN RETO

Tema: Arturo Larera, especialista medioambiental, manifiesta que ser periodista ambiental no es fácil, no porque no haya profesionales preparados y dispuestos a trabajar en este campo, sino porque los medios, salvo honrosas excepciones, no apuestan por este tipo de cuestiones.

ANH NGUYEN HAI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Actualmente, los problemas del medio ambiente crecen cada día más como consecuencia del calentamiento global, cambio climático, la contaminación, etcétera, y estos obstáculos influyen directamente en la vida del ser humano. Por lo tanto, desde el punto de vista periodístico, este campo es muy importante en la sociedad; sin embargo, los medios de comunicación no tienen aún la preocupación pertinente con el tema y no le otorgan el lugar que merece.

“Lamentablemente, los periodistas de hoy tienen la tendencia de escoger una manera segura de escribir sobre los temas nuevos que son más interesantes y atractivos, como las informaciones de entretenimiento, de economía, de política, etcétera. Y la cantidad de ejemplares vendidos se cuida más que la calidad de los artículos”, dijo  Adonis Sánchez Cervera, periodista del semanario Tribuna de La Habana

Medio ambiente es uno de los temas que exige que los periodistas gasten más tiempo  para investigar, así que sus artículos siempre se posponen y se sustituyen por otros contenidos.

En el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), a través de su Oficina Regional para América Latina y el Caribe, Fabián Cardozo de Televisión Nacional, Uruguay, dijo : “Me parece que es un gran tema, como se dice en Uruguay, un tema del cual falta mucho. (…). No hay programas de radio del medioambiente, no hay programas de televisión sobre el medioambiente (2011: Web).

“Aunque el tema ambiental está en la boca de todos, no está popularizado por los medios de comunicación (…). La sociedad no se ha dado cuenta de eso, y lamentablemente como periodistas los editores tampoco se han dado cuenta de eso”, también es la declaración de Silvana Bujan, periodista de Radio de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina (2011: Web).

Ser periodista ambiental no es fácil, hay que tener un entusiasmo especial por la profesión porque el proceso de llevar a cabo los trabajos tiene numerosas dificultades, agregó Adonis Sánchez Cervera, y comentó que al realizar un trabajo, lo más difícil de enfrentar es encontrar a las personas relacionadas o las fuentes necesarias.

En el libro Periodismo de investigación para prensa y TV, William Gaines dice que “la fuente puede estar impaciente y temerosa” (2008:30).  Y para destacar esta idea Sánchez Cervera destacó: “Las citas de los periodistas siempre se rechazan o si se aceptan, las fuentes evitan hablar de los problemas que les preguntamos”.

Los periodistas tienen que poseer una gran cantidad de conocimientos necesarios, así como la salud, y la capacidad de sufrir estrés, por tanto, el número de los periodistas que se especializa en este campo no es mucho.

Los periodistas conscientes de todos los medios y especialidades se esfuerzan por servir al público en forma integral y honesta (2001: 17).  En algunos países la economía influye en  los periodistas, en esa situación, exige que ellos tengan que tener la ética de profesión necesaria y tratar de mantener el propósito del periodismo sincero que es trasmitir la verdad al público.

Aparte de la falta de los trabajos periodísticos sobre el tema del medio ambiente, los lectores cambian su exigencia de leer. Prefieren los contenidos nuevos a los problemas medioambientales.

Paula Arenas, periodista chilena de la Revista Eco América, señaló: “Hay encuestas en Chile donde dice que de uno a diez el medio ambiente no está ni dentro los primeros cinco para las personas, primero es el trabajo, el transporte y otra problemática, no es un tema socialmente de interés” (Web: 2011).

También, según algunos estudios en Internet, los lectores suponen que ellos no tienen la preocupación con dos palabras “medio ambiente”, salvo que se produzcan los acontecimientos serios como terremotos, tsunamis, huracanes, etcétera. 

Arturo Larera, especialista medioambiental, manifiesta que ser periodista ambiental no es fácil, no porque no haya profesionales preparados y dispuestos a trabajar en este campo, sino porque los medios, salvo honrosas excepciones, no apuestan por este tipo de cuestiones.

Sin embargo, en otros países el medio ambiente es una cuestión muy atractiva. Una muestra es el caso de Cuba. Según Evelio Tellería Alfaro, periodista del semanario Trabajadores, la declaración de especialista medioambiental Arturo Larera no es así en la Isla, pues hay muchos productos comunicativos personales o colectivos que siempre se publican en los medios como periódico, televisión, radio.

“Incluso, tenemos el Concurso de Periodismo Científico Gilberto Caballero Almeida para todos los periodistas, científicos, comunicadores en general, que hayan publicado y difundido artículos, reportajes, reseñas, crónicas y entrevistas que aborden la vida y el desarrollo del medio ambiente, la ciencia y la innovación tecnológica, en la prensa escrita, radial, televisiva y en páginas Web”, agregó Tellería Alfaro.

Para abundar más sobre la situación, Enrique Valdés Machín, periodista y subdirector del periódico Tribuna de La Habana, acotó: “En cada medio cubano al menos hay un periodista que se ocupa de escribir sobre medio ambiente”. 

Machín agregó que en cada ejemplar del periódico, se publica al menos un artículo sobre medio ambiente, incluso en el número más reciente del periódico semanal Tribuna de La Habana, hay tres artículos sobre este tema referidos a educar a los estudiantes en la manera de salvar la naturaleza, la contaminación de las zonas costeras y otras problemáticas.

Además, Cuba posee profesionales preparados que informan bien a los periodistas, es decir, hay muchas oficinas de Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio ambiente en toda la nación, lo cual hace que buscar las informaciones necesarias sea más fácil.

Puede decirse que el periodismo medioambiental es la especialización más noble entre todas las ramas científicas. Es un tipo muy flexible, específicamente su redacción no es seca, dura, ni sufre la presión como los temas políticos o económicos.

Nuestro planeta es el lugar donde vivimos y es nuestra casa y tenemos que conservarla. Por eso, los problemas de medioambiente se necesita valorarlos  a nivel mundial y que los periodistas trabajen fuerte en este campo para dar las noticias más relevantes a los lectores, y de manera más rápida. 

Todos podemos observar que ser periodista medioambiental no es fácil, aparte de profesionales preparados, hay que tener un gran amor con la profesión y atreverse a aceptar los desafíos y las dificultades de la carrera. En esta época, parece que los lectores no tienen mucha preocupación por el tema; sin embargo, lo más importante es que los periodistas siempre tienen que mantener la pasión con el camino escogido.

Bibliografía:

Martínez, Néstor: La importancia de capacitar periodistas en el tema ambiental http://www.indamislam.com/?p=1208. Consultado: 30-6-2013.

Los concursos de periodismo científico. Documento del periódico Trabajadores. Ciudad de La Habana. 2008.

Autores varios: Ética y deontología. Pablo de la Torriente, Editorial Unión de Periodistas de Cuba. 2001.

Gaines, William: Periodismo de investigación para prensa y TV. Tercer Mundo Editores. Colombia. 2008.

Periodistas consultados:

Adonis Sánchez Cervera, periodista del semanario Tribuna de La Habana.

Evelio Tellería Alfaro, periodista del semanario Trabajadores.

Enrique Valdés Machín, periodista y subdirector del semanario Tribuna de La Habana.