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Periodismo Retrospectivo-Trabajos docentes

DESDE SU QUIETUD EN LA PENUMBRA

DESDE SU QUIETUD EN LA PENUMBRA

Cuando se aproxima el aniversario 80 de la muerte del poeta Gustavo Sánchez Galarraga, las obras más importantes de este autor continúan enalteciendo la historia de la cancionística cubana, sin embargo, su  nombre, permanece sepultado en el olvido 

DAVID RODRÍGUEZ SÁNCHEZ-GALARRAGA,
estudiante de prior año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Joven y fresca, la noche saluda desde el teatro Payret a un centenar de personas que han decidido para concluir las horas de un extenso día, asistir al estreno de una zarzuela contemporánea. Los caballeros de corbatas van de mano con las señoras, y estas, vestidas a la moda, exhiben sus pamelas rosadas.

Impaciente se vuelve el auditorio. Todos aguardan el comienzo.  ¡Va a nacer María La O!  Va a nacer de una romanza concebida por el dúo Lecuona-Galarraga: María La O, ya no más cantar,/ María La O, es tiempo de llorar,/ Y de recordar el tiempo feliz/ De tus besos, que fugaz ya voló.

Es febril el ambiente. El público aplaude sin parar. Llueven  las cintas y las rosas para bautizar el debut exitoso de esta pieza musical que pronto se convertirá en una de las clásicas composiciones cubanas.

Sepultado en el olvido

Hace más de ocho décadas, obras del poeta Gustavo Sánchez Galarraga fueron musicalizadas por el maestro Ernesto Lecuona, surgiendo entonces una combinación entre letra y melodía que ha vestido de gloria a nuestra cultura.

Como íconos de la cancionística cubana de todos los tiempos, María la O, Rosa la China, El Cafetal, y otras canciones, han sido interpretadas por cantantes de distintas partes del mundo, tales como el brasileño Gaetano Veloso o el español Joan Manuel Serrat.

Importantes periódicos de la época reflejaron los estrenos de las citadas piezas: “Hoy habrá en Payret grandes funciones después del éxito extraordinario alcanzado (…) por María La O, dirigida por el genial compositor Ernesto Lecuona, autor de la música de esta bellísima zarzuela del poeta Gustavo Sánchez Galarraga”, precisó el Diario de La Marina el domingo 2 de febrero de 1930, y el 29 de mayo de 1932,  también incluyó en sus páginas: “El poeta, que tiene en su haber empeños teatrales de mayor monta, se mueve con soltura y destreza dentro del género. (…)  Lo hemos corroborado en Rosa La China, donde lo cómico y lo dramático se combinan en una indiscutible eficacia teatral”.

Aunque en la actualidad son otros los géneros musicales imperantes dentro y fuera de la mayor de las Antillas, no quedan asientos vacíos en cualquier escenario de las diferentes latitudes, cuando  algunas de estas clásicas composiciones pretende revivir la crónica social que hiciera Galarraga sobre las primeras tres décadas del siglo XX cubano.

La Doctora María del Carmen Muzio, filóloga y ensayista, certifica que Gustavo Sánchez Galarraga fue premiado dos veces por la Academia Nacional de Artes y Letras, condecorado con la insignia Simón Bolívar por su canto Bronce Heroico,  y con la Cruz de Isabel La Católica, en 1922, por Alfonso XIII, rey de España.

Sin embargo, a pesar de estos reconocimientos patrios y extranjeros, el intelectual ha permanecido en el anonimato durante las últimas décadas. El resultado de un sondeo realizado en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, demuestra el casi total desconocimiento sobre su vida y obra. Solo uno por cada diez estudiantes interrogados pudo identificarlo como un poeta cubano.

También fueron pocos los vecinos de la calle Tulipán, del municipio Cerro, los que conocían algunos destellos de la historia del lírico, quién nació en la otrora mansión No. 4 de la citada vía, hoy sepultada bajo las cenizas del asfalto, luego de haber servido durante muchos años de techo para varias familias.

Benito Fonseca, carpintero de 72 años y residente desde hace sesenta en la vivienda No. 232 de la calle Tulipán, confiesa que después del 1ro. de enero de 1959, comenzó a olvidarse en todo el vecindario la historia de la casona y su dueño. 

Gabino Manguela, periodista del semanario Trabajadores, manifiesta que antes de escribir el artículo Injusticias en el cancionero cubano, publicado en julio de 2005, desconocía que había sido un poeta de inicios del siglo XX, el autor de Yo sé que hay heridas que cierran en falso…, canción interpretada magistralmente por el pianista Graciano Gómez en los años 30.

Dinorah Valdés, profesora de Historia de la Música del Instituto Superior de Arte, explica que Galarraga integró uno de los legendarios dúos vocales-instrumentales del país junto a Ernesto Lecuona, pero “sus letras no son objeto de estudio en esta Universidad porque el papel del libretista siempre es subvalorado en el mundo musical”.

El profesor Roberto Méndez, miembro de la Academia Cubana de la Lengua, haciendo un análisis más detallado de la obra del lírico, plantea que la actitud de su poesía fue esencialmente neo-romanticista, pero también tomó del modernismo el refinamiento del lenguaje y la fantasía verbal y tropológica.

-Pero entonces…, ¿por qué

no es recordado hoy?

“El asunto es más complicado, no creo que haya habido una abierta voluntad de silenciarlo, como tampoco a otros poetas de esa época. Debemos recordar que a partir de 1927 nace la literatura de vanguardia en Cuba, y a medida que cobró fuerzas, como en otras partes del mundo, barrió con las formas y estilos del pasado”, precisó  Méndez.

Mucho más que verso

Gustavo Sánchez Galarraga nació el 2 de febrero de 1892 en el seno de una familia rica y dedicada generación tras generación a la abogacía. La pretensión de su padre siempre fue que aquel joven alto y delgado, de mirada serena y penetrante, continuara el legado de la estirpe en el estudio de la jurisprudencia. Sin embargo, no germinó en el poeta el don para comprender las leyes y dogmas,  floreció en su melancólico espíritu de ternura, el arte de los versos y la palabra. 

“Fue un lector infatigable de los grandes autores de la época. Las obras de Fray Luis de León, Amado Nervo, Francisco de Villaespesa, Julián del Casal, Rubén Darío y José Martí,  perfeccionaron en él ese talento innato que le permitía componer rimas inspirado en los jardines de su casa natal”,así lo afirmó  Isbel Sánchez, primo del poeta y heredero de su autoría.

En 1915 fue publicado La Fuente Matinal, su primer libro de poemas. Solo cuarenta y dos años de vida le bastaron para materializar más de una veintena de cuadernos de poesías, decenas de obras de teatro, romanzas y la letra de varias de las mejores  zarzuelas cubanas.

Nacer con un apellido de poder y prestigio dentro de la alta sociedad, influyó determinantemente en las disímiles relaciones que sostuvo el intelectual a lo largo de su vida.

El afamado abogado de la época Gaspar Betancourt, fue el principal propulsor del homenaje realizado a Galarraga después de su muerte, el 5 de noviembre de 1934. El legista pidió a la artista de la plástica Tehlvia Marín, que grabara el rostro del poeta en mármol,   para colocarlo en el parque ubicado frente a la mansión de grandes jardines en que había nacido.

Cuando se aproximan los ochenta años del fallecimiento del lírico, la escultora  asegura: “Recuerdo como si hubiera sido ayer, el 5 de noviembre de 1953, en que inauguramos el busto sus más íntimos amigos y admiradores. También, ese mismo día, la municipalidad decidió bautizar con el nombre del literato el parque yaciente a los pies de su morada”

El destacado periodista José María Chacón y Calvo citó en una crónica publicada el 9 de diciembre de 1947 en el Diario de la Marina,  lo siguiente: “Durante veinte años fue el poeta obligado en los actos de más vario linaje, desde la solemnidad académica (Academia Nacional de Artes y Letras) donde se premiara su poema patriótico Lámpara Votiva, hasta en las fiestas de un distante casino o liceo de un pueblecito recóndito”. 

No solo las universidades de Cuba estudiaron el testimonio literario del poeta antes de 1959, también instituciones homólogas de Madrid, París, Santiago de Compostela, por solo citar algunas,  indagaron en su obra,  enriquecida con las publicaciones La Barca Sonora (1917), El Jardín de Margarita (1918), Las Alamedas Románticas (1921)…, entre otros libros de poesías.

Almas inspiradoras

“Milagro de poesía, amigos míos… y milagro de poeta (…) sobre el cual dirán otras generaciones la última palabra”, así se refirió a la vida y a la lírica del entrañable compañero de Ernesto Lecuona, en el diario El País, el 3 de septiembre de 1955, la Dama Grande de América, nuestra Dulce María Loynaz.

Querida como la hermana menor que nunca tuvo, el neo-romanticista le dedicó, a quien en 1992 otorgaran el  premio Cervantes de Literatura, el poema Despierta: “(…) Virgen doliente, tú no has sufrido/ Éxtasis dulce de tu canción,/ En vez de un trono mustio y dolido/ ¡Abre tu alma, tal como un nido,/ Al ave blanca de la ilusión! 

A pesar de los gustos que le permitió tener la riqueza familiar, Gustavo Sánchez Galarraga siempre mostró compasión por los más humildes. Escribió para Cuba, para los pobres, para la mujer mambisa. También honró a Gómez, a Maceo, y uno de sus máximos inspiradores, José Martí.

Isbel Sánchez Galarraga, considera que “es hora de que la Academia  rescate a los intelectuales de otros tiempos borrados de los libros, cuyas obras han quedado grabadas en la historia de la cultura cubana”.

Y mientras clásicas zarzuelas permanecen enalteciendo en todas partes del mundo el nombre de nuestro país, el alma creadora de un poeta, solapada por el tiempo y el olvido, continúa observándonos serena desde su quietud en la penumbra. 

Pie de foto: A seis meses del aniversario 80 de la muerte del poeta y lírico Gustavo Sánchez Galarraga, ninguna institución vinculada con la música o la literatura se ha proyectado para homenajear su figura.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: De bloque.
Tipo de transiciones: Por subtítulos.
Tipo de cierre: De conclusión o resumen.
Tipo de reportaje: Explicativo.

Tema: Olvido en la actualidad de los aportes que el poeta Gustavo Sánchez Galarraga hizo  a la cancionística cubana.

Objetivos colaterales: Rescatar el nombre del poeta y evidenciar la vigencia de sus obras.

Situación problémica: Desconocimiento de las generaciones actuales que Gustavo Sánchez Galarraga fue el autor de importantes obras de nuestra cultura, tales como María La O, Rosa La China, En Falso, entre otras. Su testimonio literario mantiene vigencia entre los cubanos, pero su nombre y figura han quedado en el olvido.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Diario de La Marina, domingo 2 de febrero de 1930/ Diario de La Marina, 29 de mayo de 1932.

El periodista José María Chacón y Calvo evaluó en una crónica publicada el 9 de diciembre de 1947 en el Diario de la Marina, la obra del poeta.

Crónica de Dulce María Loynaz, publicada en el diario El País, el 3 de septiembre de 1955.

Sondeo realizado a estudiantes de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana y a vecinos de los alrededores del parque que lleva el nombre del poeta, ubicado en la calle Tulipán, frente a la otrora mansión donde nació.

Libros: Cuatro Poetas Cubanos y Sus Mejores Poesías Amorosas.

Activas:

Doctora María del Carmen Muzio, filóloga y ensayista. Fuente: oficial-especialista con juicio analítico.

Roberto Méndez, miembro de la Academia Cubana de la Lengua. Fuente: oficial-especialista-protagonista, con juicios valorativo y analítico.

Dinorah Valdés, profesora de Historia de la música del Instituto Superior de Arte (ISA). Fuente: oficial-protagonista (también implicada directa) con juicio explicativo.

Gabino Manguela, periodista del semanario Trabajadores. Fuente: testigo-no implicado con juicio valorativo.

Telhvia Marín, artista plástica y escultora del busto que se le dedicó al poeta. Fuente: testigo-implicado con juicio de valor.

Isbel Sánchez Galarraga, heredero del derecho de autor del lírico. Fuente: especialista- implicado con juicios analítico y proyectivo.

Benito Fonseca, residente en la vivienda No. 232 de la calle Tulipán, vecino que conoció la morada del poeta cuando aún estaba en pie. Fuente: testigo-no implicado con juicio de valor.

Estudiantes y vecinos entrevistados. Fuentes: testigos-no implicados con juicios sintéticos.

Soportes:

Hecho: Desconocimiento de que el poeta Gustavo Sánchez Galarraga, fue el autor de clásicas composiciones cubanas, tales como María La O, Rosa La China, El Cafetal, entre otras.

Antecedentes: Según la opinión de los especialistas,  la llegada de la literatura de vanguardia, la cual barrió poco a poco con los nombres de los intelectuales de la época precedente, y el papel discriminante que tienen los libretistas dentro del mundo musical, contribuyeron a que el poeta quedara en el anonimato con el paso del tiempo.

Contexto: Cuando se aproximan los 80 años de la muerte de Gustavo Sánchez Galarraga, no ha existido hasta el momento la intención de homenajear su figura.

Situaciones colaterales: No se han tomado iniciativas en el ISA pudiéndose reeditar sus zarzuelas, ni en la Facultad de Artes Y Letras de la Universidad de La Habana, existiendo la posibilidad de crear un taller literario, como es realizado para homenajear a otros autores. En fin, no existen proyecciones de ninguna institución vinculada a la música o a la literatura.

Proyecciones: No existen.

 

DOS ALAS DE UNA MISMA HISTORIA

DOS ALAS DE UNA MISMA HISTORIA

Mientras se repiten sus versos en cualquier ocasión, se desconoce la obra y olvida cada vez más a la patriota y escritora puertorriqueña Dolores Rodríguez de Tió.

Este trabajo obtuvo Premio Relevante en el Forum de Historia de la Universidad de La Habana, 2014.

MARIO LUIS REYES BETANCOURT,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Este 2014 se cumple el aniversario 90 de la muerte de la patriota y poetisa puertorriqueña Dolores Rodríguez de Tió, pero en Cuba, su segunda patria y donde descansan sus restos mortales, todo parece indicar que la fecha pasará sin pena ni gloria.

Autora de la letra de La Borinqueña, que fue el Himno Nacional de  su país durante varias décadas, y los famosos versos “Cuba y Puerto Rico son/ De un pájaro las dos alas,/ Reciben flores y balas/ En un mismo corazón”, erradamente atribuidos  por muchos a José Martí, se destacó desde muy joven Dolores Rodríguez de Tió por sus ideas independentistas que la llevaron a ser desterrada a Venezuela y posteriormente Cuba.

Al comienzo de la guerra del 95, Lola Rodríguez, como también se le conoció, marchó a Estados Unidos donde se desempeñó como secretaria del Club Caridad con el objetivo de socorrer a los mambises cubanos. Luego, en 1899, regresó para radicarse en la Isla definitivamente, donde años después fue nombrada miembro de la Academia de Artes y Letras en reconocimiento a su trayectoria  poética.

A pesar de los nexos tan relevantes de la Rodríguez con nuestro país, un muestreo realizado entre personas de diferentes edades,  escolaridad y sexo, revela que, aunque el 97 por ciento conoce  dichos versos, sólo el 13 la identifica a ella como su autora.

Tales datos no resultan sorpresivos si tenemos en cuenta que ni siquiera en el plan de estudios correspondiente a la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana se incluye su obra, como informó la profesora de ese centro, Susana Haug.

La Doctora Diana Abad, profesora de la Facultad de Historia, cree que el olvido acerca de la trayectoria de esta poeta se debe a la escasa divulgación de su obra en una época donde los hombres dominaban el escenario político e intelectual, y la mujer, aún en el ámbito profesional, científico y técnico, estaba realmente muy  invisibilizada.

“Es lamentable el olvido en que yace la obra y la vida de Lola Rodríguez de Tió. Su cercanía a la cultura cubana, su relación con las personalidades más descollantes del momento, sus numerosos poemas e, incluso, sus vínculos con la causa independentista y labores en bien de nuestro país en los albores del siglo XX, hacen casi incomprensible tal situación”, afirmó la investigadora camagüeyana María Antonia Borroto, vía electrónica.

“No se comprende tal indiferencia, pero si se mira detalladamente, no lo es tanto: solemos ser tan desmemoriados, nuestra relación con el pasado suele ser fluctuante y flaca, muy flaca, nuestra memoria. Lola, tan cubana como puertorriqueña, es una prueba de ello”, concluyó.

En una de las calles principales de la Necrópolis de Colón se ubica su tumba, la cual apenas sobresale entre las restantes. Según dice el guía José Octavio Pérez, este sepulcro no se encuentra incluido en el recorrido turístico, aunque siempre que viene algún puertorriqueño pide visitarlo, pero no recuerda a ningún cubano con la misma inquietud.

Si bien es cierto que la vida y obra de Dolores Rodríguez ha sido poco divulgada en Cuba, vale destacar el trabajo de algunos estudiosos como la historiadora y poeta cubana Josefina Toledo Benedict, autora del libro “Lola Rodríguez de Tió”, ensayo biográfico publicado en el año 2007, por Ediciones Unión.

La autora refiere que ha dedicado gran parte de sus estudios a figuras  puertorriqueñas vinculadas con la guerra de independencia de Cuba por la similitud de ideales, por el nexo tan fuerte que tuvieron  con la causa revolucionaria, como Sotero Figueroa, editor del periódico Patria.

También en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau existe una colección dedicada a Puerto Rico titulada “Cuba y Puerto Rico son…”, en homenaje a su memoria, aunque, paradójicamente, no ha sido publicado nada de su autoría a pesar de la significativa producción literaria que nos legó.

Respecto a la obra lírica de la escritora puertorriqueña, resulta oportuno destacar la opinión de María Antonia  Borroto cuando dijo que “aunque ella no merece el título de primera poetisa de América que le adjudicara Aniceto Valdivia, su poesía cuidada y emotiva logra un sitio en la historia de la literatura cubana y continental. Y tanto como eso, la lección que es su propia vida”.

Con hermosas palabras, la poeta Georgina Herrera en su ensayo “Lola Rodríguez de Tió. Mujer, flor y paloma”, recordó la impronta de esta gran patriota en la historia común de Cuba y Puerto Rico, cuando escribió: “Qué ajetreo doloroso el suyo, yendo y viniendo desde la tierra que la vio nacer hasta la nuestra, la para ella igual, donde cerrara los ojos sin ver su sueño de palomas hecho justicia y realidad, porque suyas eran las alas, suyo el corazón en el que balas y flores nos reunían para siempre.”

Pie de Foto: La poesía de Dolores Rodríguez de Tió logró un sitio en la historia de la literatura cubana y continental.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico
Tipo de lead: Especial De contraste.
Nota Interpretativa Explicativa.

Tema: El olvido entre los cubanos de la poetisa Dolores Rodríguez de Tió.

Objetivo principal: Dar a conocer a Dolores Rodríguez.

Objetivos colaterales: Indagar sobre su labor literaria y patriótica. Registrar elementos que evidencien estudios y acciones existentes sobre su vida y obra en Cuba. Conocer la opinión de especialistas

Fuentes consultadas:

Documentales:

Ensayo: “Lola Rodríguez de Tió. Mujer, flor y paloma”, de la autora Georgina Herrera.

Biografía: “Lola Rodriguez de Tió”, de la autora Josefina Toledo Benedicts.

Ecured (Enciclopedia virtual cubana)

Muestreo realizado a personas de todas edades y sexo. 

No documentales:

Diana Abad. Historiadora cubana, Profesora de la Facultad de Historia de la UH. Especialista.

Maria Antonia Borroto. Investigadora literaria. Especialista.

José Octavio Pérez. Guía del Cementerio de Colón. Testigo.

Josefina Toledo Benedicts. Historiadora especializada en figuras puertorriqueñas. Experta.

Susana Haug. Profesora de la Facultad de Artes y Letras de la UH.

Tipos de juicios:

Lógico: Josefina Toledo Benedicts.

Sintético: Diana Abad.

Analítico: María Antonia Borroto.

De valor: Susana Haug, José Octavio Pérez.

Soportes:

Hecho: A pesar de su importancia histórica y literaria, en Cuba es muy poco recordada.

Antecedentes: Se han realizado aislados estudios sobre su persona, los cuales resultan insuficientes.

Contexto: Desconocimiento sobre su vida y obra en grandes sectores de la población.

 

UN VIOLINISTA PERDIDO EN EL TIEMPO

UN VIOLINISTA PERDIDO EN EL TIEMPO

A 150 años del primer concierto de Claudio Brindis de Sala, su obra y vida son apenas conocidas por la juventud cubana.

Este trabajo obtuvo Premio Relevante en el Forum de Historia de la Universidad de La Habana, 2014.

ANIA TERRERO TRINQUETE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando aún se están cumpliendo los 150 años del primer concierto de Claudio José Domingo Brindis de Sala Garrido, uno de los más excepcionales violinistas cubanos del siglo XIX, la fecha continúa en un transcurrir sin penas ni glorias. Las instituciones especializadas y los medios de comunicación parecen olvidar a quien en su época llamaron “El Paganini negro”.

En el mundo intelectual no es un desconocido, bastante se ha escrito sobre él, sin embargo, faltan las pruebas históricas o documentos que lo reafirmen.

Evelio Tieles, violinista y profesor del Instituto Superior del Arte (ISA), subraya que “se ha destacado la parte novelesca de la vida de Brindis de Sala. Sin embargo, no existen documentos suficientes, ni siquiera partituras, para hablar objetivamente de su obra”.

No obstante, considera que es un referente en la actualidad, y aunque no haya documentos ni pruebas físicas, queda el mito de su estilo, de su apasionamiento al tocar, de la perfección técnica, más allá de si era el Rey de las octavas o no: “Si su arte llegó hasta nuestros días, definitivamente algo tenía”.

Un sondeo realizado entre estudiantes de diferentes edades y niveles de enseñanza en La Habana, muestra que muy pocos jóvenes conocen a Brindis de Sala. De un total de 50 alumnos consultados, solo uno del preuniversitario Saúl Delgado afirmó haber leído sobre el violinista en una enciclopedia de música.

Los resultados, aún cuando son a pequeña escala, merecen tenerse en cuenta, sobre todo, porque no sucede únicamente con la obra de Brindis de Sala. Fidel Díaz Castro, musicólogo, trovador y director del Caimán Barbudo, declaró que los músicos clásicos del siglo XIX y XX y sus obras son prácticamente desconocidos y puso como ejemplo a Ignacio Cervantes, Antonio Medas, Antonio María Romeu, Eliseo Grenet y Ernesto Lecuona.

Claudio Brindis de Sala nació en La Habana el 4 de agosto de 1852. Con solo once años, en diciembre de1863, dio su primer concierto junto al violinista belga, Joseph Vander Gutch y el pianista y compositor cubano Ignacio Cervantes, en el Liceo de La Habana.

En 1869 ingresó en el Conservatorio de París, donde recibió clases del maestro Charles Dancla, famoso profesor de violín. La periodista Alina Sánchez en la revista canadiense Cañasanta, de junio de 2011, afirma que la crítica de la época “alababa su portamento de arco ligerísimo y una expresión electrizante que era deudora de lo que algún crítico calificó como el ímpetu de su raza”.

A su vez, la periodista cubana Josefina Ortega, en el trabajo Fantasías de un violín, publicado en La Jiribilla, expone que “fue el primer cubano que actuó en un escenario ruso, en San Petersburgo, en 1880.” A lo que se unen sus presentaciones en La Scala de Milán, Florencia, Berlín, Londres, La Fenice y, en general, ante la aristocracia europea.

Patricia Vega Chaple, licenciada en Historia y especialista en música del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), explica que a Brindis de Sala le concedieron muchos títulos honoríficos durante su época de auge en Europa. En Francia le otorgaron la Légiond’Honneur; en España, la Cruz de Carlos III; y en Alemania, una baronía. Luego, tras dar vueltas por el mundo, llegó a Buenos Aires y allí sus amigos le regalaron un violín Stradivarius.

Alrededor de este instrumento se cuece más de un mito. Fue el que acompañó a Brindis de Sala en sus últimos años de gloria y el período de pobreza final en la Argentina, y desapareció tras la muerte de su dueño el 2 de junio de 1911.

En 1917, el diario argentino La Razón lideró una colecta pública para impedir que sus restos fueran trasladados a una fosa común. Años más tarde, en 1930, vinieron hacia La Habana, al Panteón de la Solidaridad de la música cubana en la Necrópolis de Colón y de allí a la sala de conciertos de la Iglesia de Paula, en la Habana Vieja.

Ante la grandeza de este intérprete, ¿por qué la juventud de hoy no lo conoce? Fidel Díaz Castro reflexiona que “hay muy poca prensa dedicada realmente a la cultura. Los periódicos y revistas generalmente se orientan hacia la ‘farándula’ en lugar de rescatar los grandes valores de la cultura latinoamericana. Que se conozcan estos músicos que han forjado la nación cubana es una manera de subvertir la realidad.”

En este panorama de orfandad no parece existir una voluntad real para rescatar las figuras que constituyen patrimonio de la cubanidad y habrá que esperar por investigaciones especializadas que ni siquiera transitan en el camino de lo inmediato posible.

Mientras tanto, Gisell Pupo, musicóloga del Instituto Cubano de la Música, explicó que el sistema de investigación de la institución parte de las tesis con las que se gradúan los estudiantes del ISA: “Por tanto, mientas uno de ellos no decida especializarse en la obra de Brindis de Sala, no habrá una investigación sistemática de la misma, y tampoco una producción literaria regular de su trabajo”.

Pie de foto: Aunque no se conservan ni siquiera sus partituras, el arte y la destreza del violinista Claudio Brindis de Sala llegan como mito hasta la actualidad.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Cuándo.
Tipo de nota: Explicativa.

Tema: Vida, obra y trascendencia del violinista cubano Claudio José Domingo Brindis de Sala.

Situación problémica: A pesar de su provechosa obra, este violinista no es conocido por la juventud actual.

Objetivos colaterales: Rescatar la figura y la historia de este violinista. Investigar el estado de opinión entre especialista y musicólogos con respecto a su obra.

Fuentes consultadas:

Documentales: “El negro del Stradivarius”, artículo de Alina Sánchez, publicado en la revista Cañasanta, en el 2011.

“Fantasías de un violín”, artículo de Josefina Ortega publicado en la revista digital cubana La Jiribilla.

Sondeo realizado entre estudiantes de La Habana.

Empíricas:

Evelio Tieles, violinista cubano y profesor del Instituto Superior de Arte (ISA). Tipo de fuente: Experto, implicado. Tipo de juicio: De valor.

Fidel Díaz Castro, musicólogo, trovador y director del Caimán Barbudo. Tipo de fuente: Especialista, no oficial. Tipo de juicio: Analítico.

Patricia Vega Chaple, licenciada en Historia y especialista en música del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT). Tipo de fuente: Especialista, intérprete. Tipo de juicio: Analítico.

Gisell Pupo, musicóloga del Instituto Cubano de la Música (ICM). Tipo de fuente: Experta, oficial. Tipo de juicio: Hipotético.

Hecho: La vida y obra de Brindis de Sala son prácticamente desconocidas en la actualidad, sobre todo por la juventud.

Antecedentes: A lo largo de los años ha existido una escasa divulgación de la vida y la obra de Brindis de Sala por parte de las instituciones especializadas, por lo tanto, la juventud apenas conoce este tipo de música.

Contexto: Ciento cincuenta aniversario del primer concierto del violinista Claudio Brindis de Sala.

 

DESTERRADOS DEL OLIMPO

DESTERRADOS DEL OLIMPO

En el aniversario 60 de los VII Juegos Centroamericanos y del Caribe de México, una encuesta revela que jóvenes atletas desconocen a Rafael Fortún, Ángel García y Alejandrina Herrera, medallistas de oro del evento.

ROGMARY GARCÍA SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Fotos: Cortesía del Centro de Documentación de la revista Bohemia.

Caminan sobre el césped. Ellos dos se posicionan en el carril y ella ocupa la zona de lanzamiento. Se preparan, los primeros, para correr a toda velocidad;  y la segunda, observa el objeto pesado de sección circular que elevará con todas sus fuerzas. Los tres saben que representan a un pueblo que los discrimina por ser negros y no tener un centavo. A pesar de eso: ¡medallas de oro!

Rafael Fortún, Ángel García y Alejandrina Herrera ocuparon lo más alto del podio en las pruebas de 100, 400 metros planos y lanzamiento de disco, respectivamente, en los VII Juegos Centroamericanos y del Caribe, México, 1954, de los que este año se cumple el aniversario 60. Los atletas, carentes del apoyo social y del gobierno, con el presupuesto recogido por el Comité Olímpico y la Oficina de Comercio de Cuba, demostraron el valor de la humildad y el amor al deporte.

Sin embargo, una encuesta aplicada a más de 150 estudiantes de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo, reveló que desconocen la vida de estas glorias del atletismo.

El NATO

Debido al color oscuro de su piel, pobreza y porque era de provincia, rechazaban a Fortún. Trabajaba en Obras Públicas y en diversas ocasiones fue despedido por ausentarse cuando competía, contó Víctor Joaquín Ortega, periodista de Tribuna de La Habana, especializado en temas deportivos por más de 50 años.

Nacido el 5 de agosto de 1919, en Camagüey, Rafael Fortún Chacón -Nato, como le llamaron-, conquistó tres medallas doradas en 100 metros planos de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 1946, 1950 y 1954.

En marzo de ese último año, la revista Carteles número 12, tras la triple corona del deportista, publicó: “Si se tiene en cuenta que esta carrera requiere un enorme esfuerzo, está considerada el evento que más derroche de energía requiere y el que más rápidamente desgasta al individuo, habrá que coincidir en que abundan los factores para situar el nombre de Fortún con grandes letras de oro en los anales de estas competencias”.

Asimismo, el rayo de la pista fue oro y plata de los 200 metros, en 1946 y 1950, en ese orden, lideró los 4x100 metros planos en 1950 y fue subtitular en 1946 y 1954, así asentó el periodista Enrique Montesinos, en su libro estadístico: Los Juegos Regionales Más Antiguos. Juegos Centroamericanos y del Caribe.

“Fortún para mí fue muy grande. Era respetado por todos. En etapa competitiva se encerraba en su habitación concentrado para su próxima carrera y lo daba todo en ella. Siempre estaba atento a cualquier necesidad de sus compañeros”, comentó Enrique Figuerola, quien relevó a Nato y fue el primer medallista olímpico en los 100 metros planos después de 1959.

Con 31 de edad, en Buenos Aires, 1951, Fortún conquistó la presea plateada en el relevo de 4x100 y fue doble monarca panamericano en los 100 y 200 metros.

Uno de los momentos más amargos para el veloz corredor fue la despedida del deporte activo. “Uno sabe que tiene que llegar, hasta se prepara; pero, ¡qué duro es!”, se recogen sus palabras en el libro del periodista Ortega: Cuba en los Panamericanos.

El velocista desempeñó un papel fundamental como entrenador a partir de 1959. “Acompañó a la delegación de los primeros Juegos Iberoamericanos de Chile, 1960. Enseñó a los deportistas de todas las disciplinas. Era muy observador y analizaba cada detalle”, recordó Hermes Ramírez, medallista olímpico, panamericano y centroamericano en el relevo de 4x100 metros.

Nato falleció, víctima de cáncer, el 22 de junio de 1982.

EL ÁNGEL HUMANO

“Llevaba a las competencias uniformes apretados y la ropa en cajas de cartón. Comía de cena una dieta especial, que llamaban en la época el sube y baja, café con leche y pan, porque el dinero que ganaba como peón de Obras Públicas no le alcanzaba para otra cosa. Corría varios kilómetros desde la Habana Vieja, municipio donde laboraba, hasta el estadio La Tropical, actual Pedro Marrero, para ahorrarse los quilitos del pasaje”, narró Ortega.

Ángel García nació el 19 de agosto de 1919, en Viñales, Pinar del Río, aunque su padre lo inscribió el 10 de octubre del mismo año. Obtuvo el trofeo plateado en el relevo 4x400 metros en los Centroamericanos de Baranquilla, 1946. En los de Guatemala, cuatro años después, y en los Panamericanos de Buenos Aires, 1951, consiguió el mismo resultado.

“Fue una persona compartidora, humilde, afable, jaranera, que por su disciplina y constancia, logró derrotar a campeones del mundo”, explicó Figuerola.

Cuando García se dirigía al aeropuerto para competir en los VII Juegos del Caribe, 1954, con unos ahorritos compró un sombrero de yarey. Al llegar, todos sus compañeros lo elogiaron y desde ese momento, aquella prenda de vestir identificó a la delegación cubana, relató el propio velocista en el compendio: Ellos cuentan la historia, editado por la Dirección de Propaganda del INDER. En esa cita caribeña, además del oro en los 400 metros, obtuvo bronce en la prueba de 4x400.

El Doctor en Ciencias Ariel Muñiz Sanabrias, en su artículo El Ángel cubano de los 400 metros, expresó que después de 1959, el corredor fue fundador del Instituto Nacional de Deporte, Educación Física y Recreación y formó atletas de alto rendimiento.

Dejó de existir a los 76 años de edad, el 25 de enero de 1996, por causas naturales.

ALEJA PARA TODOS

Censurada por su piel, pobre, guajira, mujer y socialista, Alejandrina Herrera nació en 1928. A la artemiseña mudada para la capital, cuando en un principio entrenaba esgrima, le gritaron: “Tú estás loca, ¿quién ha visto una negra con un florete en la mano? A la gente de tu color no la quieren aquí ni para limpiar las armas”, evocó Ortega, quien considera su hermana a la deportista.

Entonces, probó con el lanzamiento de disco y ocupó el segundo lugar en los Centroamericanos de Guatemala, 1950, y tercero en los Panamericanos, 1955.

Aleja, así llamada por sus compañeros, en México, 1954, rompió el récord de los Centrocaribes y obtuvo la primera presea dorada para la delegación cubana. Como resultado, recibió la distinción de atleta del año, según la revista Bohemia de marzo del 54.

La estatuaria de ébano pasaba hambre, usaba ropa de segunda mano y era discriminada por ser militante de la Juventud Socialista. “Cuando fuimos para los Juegos Panamericanos de Chicago, 1959, teníamos la ruta Habana-Miami-Atlanta-Chicago. En el aeropuerto de Miami, ella no pudo entrar porque estaba incluida en el manual amarillo, que recogía el nombre de todas las personas comunistas del mundo. La retuvieron alrededor de dos horas y luego la soltaron”, rememoró Lázaro Betancourt, medallista en Juegos Mundiales Universitarios, Panamericanos y Centroamericanos.

Al retirarse, comenzó su labor de profesora de Cultura Física. “Sin ser licenciada ni doctora, educaba en el amor al deporte y al país. Fue para nosotros una enseñanza de sacrificio y de cómo comportarse”, afirmó Hermes Ramírez.

Herrera murió por el desgaste de los años en La Habana, 1987. 

¿VIVEN TODAVÍA?

Algunas iniciativas se realizan para rescatar el legado de aquellos deportistas que, en su tiempo, aportaron al atletismo en Cuba. Anualmente, los estudiosos y atletas jubilados, realizan el Taller Nacional de Historia del Deporte, donde siempre hablan de Nato, Angelito y Aleja, según señaló Betancourt.

También, en Camagüey, se realiza el Festival de Velocidad Rafael Fortún, y en Viñales, provincia de Pinar del Río, durante la Jornada de la Cultura, se recuerda a Ángel García.

No obstante, un muestreo realizado a unos 150 alumnos de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte, Manuel Fajardo, indicó que solo cinco conocen, al menos, a Nato.

Rosmery Zambo, deportista de 100 metros con vallas de la Universidad, manifestó que quisiera conocer más de los grandes del mundo de las pistas, pero que en las clases recibe poco de ellos.

En dicho centro docente, solo a quinto año se le imparte Historia de la Cultura Física. María Antonieta Laza Rodríguez, profesora de la asignatura, comentó que no hay un tema específico para abordar las personalidades. Solo en el acápite Cultura Física en Hispanoamérica, los profesores hacen énfasis en Cuba y realizan un recorrido, muy general, de algunas de ellas.

Mario Sergio Pedroso, atleta de salto de longitud, subrayó que a veces, cuando practican deporte, los instructores hablan de algunos campeones mundiales y olímpicos, pero de forma rápida y escueta.

“Del 3 al 6 de junio, todos los profesores de la Dirección de Cultura Física se reunirán para abordar, entre otros temas, el perfeccionamiento del plan de estudios. Allí, planearán agregar un acápite que profundice en los deportistas cubanos. Luego, el acuerdo será aprobado o no en la Comisión Nacional de la carrera”, explicó Maida García, vicerrectora Docente de la Manuel Fajardo. 

Los programas televisivos apenas hablan de Fortún, García y Herrera. “Para los Juegos Olímpicos de 2008, realicé un reportaje y mencioné a Nato, pero estas figuras están casi olvidadas en los medios audiovisuales”, expuso Vladimir Prieto, periodista deportivo del Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

El atletismo cubano en la actualidad requiere revivir esos paradigmas, que sin condiciones económicas, supieron engrandecer la pequeña Isla. Las nuevas generaciones necesitan formarse con el ejemplo de Rafael Fortún, Ángel García y Alejandrina Herrera, aseveró Ortega.

Pie de foto: Rafael Fortún, Ángel García y Alejandrina Herrera, conquistaron la medalla de oro de los 100, 400 metros planos y el lanzamiento de disco, respectivamente, en los VII Juegos Centroamericanos y del Caribe, México 1954.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo entrada: Narrativa o histórica.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de transiciones:
Destacar un contraste entre los elementos que se desea vincular.
Empleo de subtítulos: El NATO, EL ÁNGEL HUMANO, ALEJA PARA TODOS, ¿VIVEN TODAVÍA?
Repetir en la oración o párrafo que sigue una palabra o frase clave utilizada antes.
Repetir un concepto en cada uno de los segmentos que se desea relacionar, pero empleando términos diferentes.
Tipo de cierre: Cierre de moraleja o instancia a la acción.
Tipo de reportaje: Interpretativo proyectivo.

Tema: El desconocimiento de los deportistas Rafael Fortún, Ángel García y Alejandrina Herrera.

Situación problémica: Una encuesta realizada a más de 150 estudiantes de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte, Manuel Fajardo, revela que desconocen a los deportistas Rafael Fortún, Ángel García y Alejandrina Herrera.

Objetivos colaterales: Contribuir al rescate de la vida de Rafael Fortún, Ángel García y Alejandrina Herrera; Determinar las causas por las que se desconocen estas figuras en la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte, Manuel Fajardo; Demostrar que se realizan iniciativas para salvar del olvido a esas glorias del atletismo cubano; Abordar una posible solución para que los estudiantes de esa Universidad conozcan a Fortún, García y Herrera.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Encuesta a 150 jóvenes de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte.

García, Ángel; Rodríguez, Darias y Ortega, Víctor Joaquín: Ellos cuentan la historia. Dirección de Propaganda del INDER, 1980.

Ortega, Víctor Joaquín: Cuba en los Panamericanos. Editorial Gente Nueva, 1991.

Losada, Jess: Rafael Fortún, tres veces héroe olímpico. Revista Carteles, número 12, marzo de 1954.

Montesinos, Enrique: Los Juegos Regionales Más Antiguos. Juegos Centroamericanos y del Caribe. Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (ODECABE), 2009.

Muñiz Sanabria, Ariel: El Ángel cubano de los 400 metros. Revista Digital Buenos Aires, julio 2007.

Secades, Eladio: Oyó campanadas de gloria. Revista Bohemia, marzo de 1954.

Activas:

Víctor Joaquín Ortega, periodista de Tribuna de La Habana. Fuente experta porque es especialista en temas deportivos por más de 50 años. Emite juicios analíticos al comentar los antecedentes y, de valor, al exponer una de las necesidades de los jóvenes atletas y del deporte cubano en general.

Enrique Figuerola, relevo de Rafael Fortún y primer medallista olímpico en los 100 metros planos después del Triunfo de la Revolución. Fuente especialista. Da juicios analíticos cuando aborda los antecedentes de la situación problémica.

Hermes Ramírez, medallista olímpico, panamericano y centroamericano en el relevo de 4x100 metros. Fuente especialista. Expone juicios analíticos.

Lázaro Betancourt, medallista en Juegos Mundiales Universitarios, Panamericanos y Centroamericanos. Fuente especialista. Emite juicios analíticos.

María Antonieta Laza Rodríguez, profesora de Historia de la Cultura Física y el Deporte. Es una fuente oficial, especialista y, al mismo tiempo, protagonista, pues la Universidad es la principal responsable del desconocimiento de estas figuras por los estudiantes. Expone juicios de valor.

Rosmery Zambo, atleta de 100 metros con vallas y estudiante de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte. Es una fuente implicada, no es causante de la situación problémica, pero desconoce las figuras de Nato, Angelito y Aleja. Expresa juicios valorativos desde su  vivencia personal.

Mario Sergio Pedroso, atleta de salto de longitud y estudiante de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte. Es una fuente implicada porque desconoce a esas glorias del atletismo cubano. Emite juicios de valor desde su propia experiencia.

Maida García, Vicerrectora Docente de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte, Manuel Fajardo. Fuente oficial y protagonista, pues forma parte de la invisibilización de esos grandes atletas. Juicio hipotético al pronosticar una posible solución a la situación problémica.

Vladimir Prieto, periodista deportivo del Sistema Informativo de la Televisión Cubana. Fuente especialista y protagonista, porque los medios audiovisuales contribuyen al olvido de Fortún, Ángel García y Alejandrina Herrera. Emite juicios de valor.

Soportes:

Hecho: El desconocimiento de las glorias del atletismo Rafael Fortún, Ángel García y Alejandrina Herrera por los estudiantes de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte.

Antecedentes: La relevante actuación deportiva de estos atletas sin las condiciones económicas necesarias.

Contexto: En el aniversario 60 de los VII Juegos Centroamericanos y del Caribe de México, jóvenes atletas desconocen a Rafael Fortún, Ángel García y Alejandrina Herrera, medallistas de oro del evento.

Situaciones colaterales que también pudieran incidir: En general, la escasa divulgación de los medios de comunicación como la televisión cubana.

Proyecciones: Según Maida García, vicerrectora Docente de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo, se podrá aprobar o no, en el programa de estudios de la asignatura Historia de la Cultura Física, la adición de un acápite que trate las glorias del deporte cubano.

Tipos de juicios:

Analíticos: Para favorecer la explicación del problema y situar al lector en un contexto, se emplearon los juicios analíticos. Por ejemplo, expusieron los antecedentes, Víctor Joaquín Ortega, periodista de Tribuna de La Habana; Enrique Figuerola, relevo de Rafael Fortún y primer medallista olímpico en los 100 metros planos después del Triunfo de la Revolución; Hermes Ramírez, conquistador del podio olímpico, panamericano y centroamericano en el relevo de 4x100 metros y Lázaro Betancourt, medallista en Juegos Mundiales Universitarios, Panamericanos y Centroamericanos.

De valor: Ejemplos de estos tipos de juicio, son los emitidos por María Antonieta Laza Rodríguez, profesora de Historia de la Cultura Física y el Deporte; Fulano, deportista de 400 metros de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte; Siclano, atleta de salto de longitud de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte y Vladimir Prieto, periodista deportivo del Sistema Informativo de la Televisión Cubana. Ellos expusieron su criterio desde la vivencia personal.

Hipotéticos: Estos tipos de juicios son los emitidos por Maida García, Vicerrectora Docente de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte, Manuel Fajardo. Esa fuente oficial pronostica una posible solución al desconocimiento por los estudiantes de Rafael Fortún, Ángel García y Alejandrina Herrera.

 

¿ROBERTO FAZ EN LAS NUEVAS GENERACIONES?

¿ROBERTO FAZ EN LAS NUEVAS GENERACIONES?

En el centenario del natalicio de uno de los intérpretes más famoso durante el pasado siglo, muchos jóvenes ignoran su obra.

Este trabajo obtuvo Premio Relevante en el Forum de Historia de la Universidad de La Habana, 2014.

ALAIN MIRA LÓPEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Quiéreme y verás, Píntate los labios María y Acaso serás tú, son canciones que hoy constituyen referencias en el ámbito de la música cubana; sin embargo, en el centenario del natalicio de Roberto Faz, a celebrarse en el 2014, ¿conocen los jóvenes a este popular intérprete de los años ´50.

“Faz es uno de los grandes artistas olvidados de nuestro tiempo, supo elevar la música cubana a altos planos en la época de oro de esta y en la actualidad no se le da el protagonismo suficiente en los medios de comunicación”, afirmó Roberto Bruce Trujillo, director de Programación de Radio C.O.C.O.

“Por suerte, existen emisoras como la nuestra que defienden las raíces culturales del país. Los temas de Roberto Faz y de muchos otros cantantes cubanos se radian en programas como Favoritos de siempre y Noche Cubana, los cuales en un sondeo realizado en octubre de 2013, en la capital, mostraron elevados índices de audiencia”, agregó.

Pero la responsabilidad no es de los medios, la familia también influye, si esta no escucha música popular, entonces el joven tampoco lo hará, así piensa Hjandy Esequiel Cantero, un guanabacoense de 32 años, quien afirmó disfrutar de las guarachas del intérprete.

En Radio Rebelde existen cuatro programas donde se radian canciones de Roberto Faz y otros artistas destacados de la época, según Astrid Cunninghan Fernández, especialista de música de esta emisora. Ella piensa que “tal vez se pudiera hacer un poco más, pero sí tienen un espacio en nuestro medio.”

Un muestreo aplicado a los estudiantes de la Facultad de Comunicación de La Universidad de La Habana reveló que el 50 por ciento de ellos conocen al menos quien fue Roberto Faz. En otro, realizado a jóvenes y adolescentes en el Vedado, solo el 7,7 sabía de la existencia del famoso cantante.

Amado Regino Valdés, especialista principal de Literatura y Cultura Popular Tradicional de la Casa de Cultura de Regla, municipio donde nació el intérprete, coincidió que “los medios deben de ofrecerle más difusión para nuestra música popular y tradicional. Al parecer, en búsqueda de mayor audiencia se han olvidado un poco del lugar que ella merece”.

“De forma anual se efectúa el Concurso Roberto Faz, especializado en la interpretación de música popular, además, también se hace una peregrinación hasta su tumba el día de su natalicio para mantener vivo el recuerdo”, agregó.

Algunos jóvenes como Geovany López Ruiz, estudiante primer año de Comunicación Social, aseguran conocer la música de Faz, pero la rechazan, porque la consideran de otra época, vieja.

Mas existen otros, seguidores fieles de los boleros de Faz, entre ellos está Marinés Díaz Quintana, quien cursa tercer año de Historia del Arte. Ella considera los Mozaicos del popular cantante como uno de los mejores que ha escuchado.

José Antonio Palma, de cuarto de Periodismo, piensa que “esas canciones están pasadas de moda y para acercarlas a los jóvenes deben adaptarlas a las nuevas generaciones”.

En ello coincide María del Rosario Hernández Iznaga, profesora de Historia de la Música del Instituto Superior de Arte, quien comentó que “es importante rescatar la obra de Faz, ella forma parte de nuestras raíces, nuestra idiosincrasia, pero hay que buscar la manera de adaptarla a estos tiempos”.

Una solución para acercar a las nuevas generaciones pudiera ser intercalar sus temas en espacios juveniles, dar detalles sobre los intérpretes o que algunos artistas noveles trabajen estas obras y las aproximen a quienes no las conocen, Cunningham Fernández da fe de ello.

Sin embargo, en el habanero municipio de Regla ocurre algo distinto. Un sondeo mostró que el 72,2 por ciento de los entrevistados sí conocía la historia del cantante y, de ellos, el 22,2 eran jóvenes, adolescentes y niños, el resto se sitúa entre adultos y personas de la tercera edad.

Marilyn Borrajo Pérez, especialista comercial de la Egrem, manifestó que “la empresa comercia esta música popular. Es rentable porque va dirigida a un público especializado y su precio es menor al del resto de las producciones, de hecho, uno de los discos más demandados es Los Mejores Mozaicos del Conjunto Roberto Faz”.

Como un maestro lo recordó Lee Ángel Rodríguez Lechuga (Rolito), quién compartió escenario con Faz en los últimos años del intérprete. Afirmó que era muy buena persona y un excelente cantante, pues su voz fue el factor que lo catapultó al estrellato.

“Él llega a la fama por su particular voz de timbre agudo, además, cuando cantaba, quienes lo escuchan sentían que lo hacía para cada uno de ellos”, así lo opinó Hernández Iznaga.

Pie de foto: Roberto faz es uno de los grandes de la música tradicional cubana.

Ficha Técnica:

Tipo de Nota interpretativa: Explicativa.

Presente:

Hecho: Poco conocimiento de la música de Roberto Faz en la juventud cubana.

Contexto: Centenario del natalicio de Roberto Faz.

Hechos colaterales: Los medios no le dan el espacio que lleva la música de Roberto Faz y la población desconoce la música tradicional cubana o la ve como algo obsoleto.

Pasado:

Antecedentes: Roberto Faz fue uno de los cantantes más populares en la época de oro de la música cubana.

Causa: La aparición de nuevos géneros musicales desplazó la obra de Roberto Faz a planos muy pocos escuchados.

Fuentes:

Documentales:

Revista digital La Jiribilla, URL:  http://www.lajiribilla.cu/2004/n176_09/176_13.html

Sitio Digital el Club de Roberto Faz: http://elclubderobertofaz.blogspot.com/

2009/11/biografia-de-roberto-faz.html

No documentales:

Oficiales: Directores de programas de radio de alcance local y nacional.

No oficiales: Sondeos a la población y opiniones de estudiantes de la Universidad de La Habana.

Testigo e implicado: Compañero de Roberto Faz en su Conjunto.

Especialista: Profesora especializada en Historia de la Música y Musicóloga de Radio Rebelde.

No interesado: Estudiante que no le interesa conocer su música.

Tipos de juicios: De valor, de opinión.

LA MIRADA CRIOLLA DE LA HISTORIA DE CUBA

LA MIRADA CRIOLLA DE LA HISTORIA DE CUBA

José Martín Félix de Arrate es uno de los tantos cubanos relevantes que  se han vuelto invisibles en los textos de estudio contemporáneos.

Este trabajo obtuvo Premio Relevante en el Forum de Historia de la Universidad de La Habana, 2014.

DARÍO ALEJANDRO ALEMÁN CAÑIZARES,
estudiante de primer año de Periodismo,  
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Muy pocos pueden hablar acerca del primer historiador criollo del que se tiene conocimiento. A 250 años de la muerte de José Martín Félix de Arrate y Acosta, es hoy prácticamente un desconocido en el panorama cubano de estudios.

Desarrolló toda su vida en La Habana, donde falleció en 1764. Se destacó por ser, además de historiador, un erudito reconocido, famoso por sus tertulias y conocimientos literarios. Entre sus libros se destacan Antemural de las Indias occidentales y Llave del nuevo mundo. Este último es el más difundido entre quienes se especializan en el período Colonial, antes de las Guerras de Independencia.

“Arrate historiador es abordado en las asignaturas de Historia de Cuba, impartida en el primer semestre de segundo año y en Historiografía cubana, cuyas clases se dan en el segundo semestre de cuarto año de la Licenciatura en Historia. Todos los estudiantes deben acercarse a su obra, es inconcebible que no sea así”, expresó el licenciado Fabio Fernández Balis, profesor del Departamento de Historia de Cuba de la Universidad de La Habana.

El docente abundó en que “quizás el fenómeno del desconocimiento sea por despreocupación de nuestros alumnos o de falta de profundización en la materia por parte de algunos profesores, pero no debe seguir sucediendo. No se puede hablar de la historiografía en Cuba sin mencionar a este personaje”.

Ariadna Vigón, alumna de tercer año de la Licenciatura en Historia, afirma no saber nada de José Martín Félix de Arrate, cuando supuestamente debe ser estudiado en clases en el primer semestre de segundo año. Leysi Texidor, joven de cuarto año de la misma carrera, tampoco recordaba haber estudiado a Arrate; no obstante, Claudia Elena González, su compañera de aula, sí lo identificó aunque de manera vaga.

William Ferrer Entienza, recién graduado de Historia y trabajador de la Biblioteca Universitaria Rubén Martínez Villena, comentó que durante sus años de estudiante prácticamente no le hablaron de Arrate y Acosta. Confesó que el único acercamiento que tuvo con esta figura fue a partir de uno de los textos de la carrera titulado Problemas de la Historiografía cubana, de Carmen Almodóvar. Reconoció, además, que la información brindada es muy superficial y se limita solamente al valor histórico descriptivo de sus escritos.

La multimedia Hechos y Personajes de la Historia de Cuba, producida por la agencia Prensa Latina, lo recoge en una de sus secciones dedicada a las grandes personalidades dieciochescas, aunque de manera parca y con carencia de información visual, a diferencia de otros personajes también importantes de la época. Su obra es descrita como rica en documentación, de elegante prosa y obligada consulta.

El software documenta que sus libros han sido referenciados en numerosas ocasiones por historiadores posteriores para describir la Habana del mediados del siglo XVIII, sin embargo, rara vez han sido mencionados en los textos contemporáneos, fuera del ámbito especializado de la academia universitaria.

Los Doctores en Ciencias Históricas Eduardo Torres-Cuevas y Oscar Loyola Vega, en su libro Historia de Cuba (1492-1898): formación y liberación de la nación, mencionan a Arrate en un capítulo dedicado a la consolidación de la sociedad criolla y lo catalogan como la primera expresión intelectual del país que buscaba crear una memoria histórica de los orígenes y evolución del pueblo de la Isla.

“Si su figura es medianamente conocida en la Universidad de La Habana, es por completo desconocida para el resto de las enseñanzas. La razón de esto puede estar en que Arrate escribió de acuerdo con su contexto histórico, el de una sociedad esclavista y colonial. Su visión no pudo ser la misma que la de patriotas de nuestras gestas independentistas”, declaró Fabio Fernández Balis.

El historiador afirmó que una de las críticas a sus textos está referida al pensamiento regionalista que manifiestan estos: “No hablaba de Cuba y sí de La Habana, comparándola con ciudades como Roma, París y Londres. Pero también debe reconocérsele ser una de las expresiones de patriotismos de la época. Tal es así que en el siglo XIX, cuando se fue a publicar por primera vez Llave del nuevo mundo, el gobierno español omitió algunas partes, dado las alusiones nacionalistas que se daban en sus páginas”.

El patriotismo incipiente de José Martín Félix de Arrate y su aporte a la idiosincrasia histórica de una nación fue expresado en su libro Antemural de las Indias Occidentales, en estos versos: “Aquí suelto mi pluma ¡oh patria amada / Noble Habana, ciudad esclarecida!...” 

Pie de foto: Las obras de Arrate son el más fiel testimonio que se tiene de la Cuba del siglo XVIII.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Quién.
Tipo de nota: Explicativa.

Tema: Importancia histórica de José Martín Félix de Arrate y Acosta.

Propósito: Rescatar a esta personalidad de nuestra historiografía del olvido al que ha sido, en buena medida, condenado.

Objetivos colaterales: Dar a conocer datos de la vida  y obra d Arrate, así como descubrir las posibles causas de que este personaje no sea mencionado como es debido en las aulas universitarias.

Estrategia de Fuentes:

No documentales:

Licenciado en Historia Fabio Fernández Balis, profesor del Departamento de Historia de la Universidad de La Habana. Fuente Oficial e Implicado. Juicio Valorativo: Da su criterio acerca de lo que cree que pueda ser la causa de que José Martín Félix de Arrate y Acosta no sea una figura a profundizar dentro del plan de estudios en la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología.

Estudiantes de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología, de la carrera de Historia. Fuentes Neutras. Juicio Lógico: Fueron parte de una especie de sondeo donde se les preguntaba si conocían o no a la figura de Arrate.

William Ferrer Entienza, Licenciado en Historia y trabajador de la Biblioteca Universitaria Rubén Martínez Villena. Fuente Neutra. Juicio Analítico:  Es dado cuando habla de cómo fue abordada la figura de Arrate en su etapa de estudiante de la carrera de Historia.

EL PATRIOTA DE LA LOMA DEL ÁNGEL

EL PATRIOTA DE LA LOMA DEL ÁNGEL

A 120 años del fallecimiento de Cirilo Villaverde, el autor de la novela Cecilia Valdés permanece como una de las figuras cimeras de la literatura cubana, pero invisibilizado como independentista.

Este trabajo obtuvo Premio Relevante en el Forum de Historia de la Universidad de La Habana, 2014.

JORGE YACER NAVA QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Más allá del mármol de los sepulcros, a 120 años de su muerte Cirilo Villaverde trasciende en la literatura y el imaginario popular mediante su novela Cecilia Valdés o La Loma del Ángel, mientras es olvidado como el  patriota a quien José Martí reconoció el mérito de dar a Cuba “su sangre, nunca arrepentida”.

Numerosos textos recopilan y estudian la producción literaria del intelectual vueltabajero. Su nombre es referenciado en la bibliografía docente e investigativa sobre las letras cubanas. Sin embargo, los libros de Historia de Cuba en las enseñanzas básica y media superior  no hacen alusión a él como independentista.

“No estoy de acuerdo con el hecho de que no se le reconozca el patriotismo a Cirilo Villaverde. Aunque la importancia descomunal de la novela Cecilia Valdés ha eclipsado en buena medida el resto de su labor, en ella se evidencia ese camino de búsqueda. La patria en él es una dimensión necesariamente cultural que pretende la mejor expresión de su época”, afirmó José Antonio Baujín, Profesor Titular de Literatura Cubana en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana (UH).

El catedrático explicó que en el libro no aparece el personaje del mambí no solo porque no coincida con el lapso temporal de la narración, sino también porque no lo necesita. La historia de la novela se sitúa en la década del 30 del siglo XIX, pues le permite mostrar el momento de condensación de la nacionalidad y gestación de las ideas iniciadoras del movimiento emancipador.

Pero Ernesto González, estudiante de cuarto año de Filología de la Facultad de Artes y Letras de la UH, aseguró que en la Academia no estudian el independentismo en la obra de Cirilo Villaverde: “Analizamos a Cecilia Valdés desde el punto de vista estilístico, atendiendo a las cuestiones raciales y costumbristas de la época”.

Jorge Freddy Ramírez, Licenciado en Historia y uno de los autores de la biografía Cirilo Villaverde. Patriota entero y escritor útil, aseguró que en esta personalidad se fusionan el pensador consagrado al estudio de la sociedad, la naturaleza y la cultura cubanas, y el patriota contrario al régimen colonial español.

Durante los primeros momentos de su empeño anticolonialista, el escritor estuvo vinculado con  las tertulias de Domingo del Monte, como parte de un movimiento intelectual de tendencia reformista. Pero ante la negativa de las Cortes españolas a la reforma y el inalterable estatu quo, evolucionó hasta afiliarse al anexionismo como un camino hacia la independencia y no como la imposición de una nueva metrópoli, destacó Ramírez.

En 1948, Cirilo Villaverde fue condenado a muerte por garrote vil debido a su participación en la conspiración anexionista “La  mina de la rosa cubana”, en Manicaragua, actual provincia de Villa Clara. No obstante, la pena, conmutada por 10 años de cárcel, quedó frustrada con su fuga en 1949 hacia Estados Unidos, según narró en el prólogo de Cecilia Valdés.

El libro Cirilo Villaverde. Patriota entero y escritor útil documenta que, desde el exilio y como secretario personal de Narciso López, el novelista vueltabajero contribuyó a la preparación de expediciones; escribió artículos patrióticos en periódicos como La Verdad; y fue testigo, junto a López y Miguel TeurbeTolón, del nacimiento de la bandera de la estrella solitaria, cuyo original fue conservado por la familia Villaverde durante 19 años y traído a Cuba para la Asamblea de Guáimaro.

Juan Carlos Rodríguez, historiador de la ciudad de Pinar del Río, señaló que tras el fracaso del anexionismo y como resultado de la radicalización de su pensamiento, el novelista apoyó la Guerra de los Diez Años y mantuvo correspondencia con Carlos Manuel de Céspedes.  A su vez, en las páginas del periódico Patria, el Apóstol también reconoció el empeño independentista de este hombre  y su aporte a los preparativos de la Guerra Necesaria.

“No sabía que Cirilo Villaverde estuvo relacionado con el independentismo. En las clases de Historia de la literatura se hace referencia a él, pero no lo analizamos como patriota”, afirmó Ariadna Vigón, estudiante de tercer año de Historia de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología, de la UH.

Villaverde, el patriota, es olvidado por su trascendencia literaria y por el estigma del anexionismo, expresó Jorge Freddy Ramírez. Sin embargo, el historiador de la capital pinareña, declaró que “es un patriota entero y un escritor útil, y esa concepción martiana es la que predomina en los nuevos enfoques historiográficos”.

El Capitán del Ejército Libertador y periodista, Néstor Carbonell, en el texto Próceres, al referirse a Cirilo Villaverde, aseveró: “No fue apóstol, no fue soldado: la tribuna no le sirvió de pedestal a su palabra, ni las trompetas bélicas de heraldos. Sus ojos no vieron nunca claridades de incendios ni fragores de combates: su voz no se esparció nunca entre las multitudes como aluvión de alas y centellas. Su grandeza es de esas apacibles, calladas, de esas que se forjan y viven como los ríos subterráneos”.

Pie de foto: Cirilo Villaverde reflejó en su quehacer literario la necesidad de una cultura y una nación emancipada.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial de Contraste.
Tipo de nota interpretativa: Explicativa.

Tema: El desconocimiento histórico de Cirilo Villaverde como patriota.

Situación problémica: A 120 años de su fallecimiento, Cirilo Villaverde es una figura relevante de la literatura cubana, pero un personaje olvidado como patriota e independentista.

Objetivos colaterales: Contribuir a la visualización y conocimiento de la figura de Cirilo Villaverde como patriota. Reconocer en su obra los elementos distintivos de la cubanidad y del deseo libertario. Determinar las causas por las cuales Villaverde es desconocido entre los patriotas de la etapa colonial.

Fuentes documentales:

Cecilia Valdés o La Loma del Ángel, de Cirilo Villaverde. Editorial Arte y Literatura, La Habana, 2012.

Cirilo Villaverde. Patriota entero y escritor útil, de Pedro Julio Hernández, Jorge Freddy Ramírez y Gerardo Ortega. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2012.

Diccionario del  pensamiento martiano, de Ramiro Valdés Galarraga. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2007.

Próceres, de Néstor Carbonell Figueroa. La Habana, 1919.

No documentales o Activas:

José Antonio Baujín Pérez, Profesor Titular de Literatura Cubana en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Es, a la vez, protagonista –porque el desconocimiento de Villaverde como patriota parte de la invisibilización desde la Academia– y especialista que emite juicios de valor y analíticos. Además es una fuente oficial.

Ernesto González Rodríguez, estudiante de cuarto año de Filología en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Es una fuente implicada –no es causante del olvido de esta figura, pero sí participa del desconocimiento debido a que no se estudia en la carrera al autor de Cecilia Valdés como independentista– y da juicios valorativos.

Jorge Freddy Ramírez Pérez, Licenciado en Historia y uno de los autores del texto biográfico Cirilo Villaverde. Patriota entero y escritor útil. Es protagonista –corresponde a la historiografía reconocer y difundir el quehacer patriótico de Villaverde– y especialista. Da juicios de valor y analíticos.

Ariadna Vigón, estudiante de tercer año de Historia de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología. Es una fuente implicada –desconoce la figura independentista del novelista vueltabajero como resultado de que en la carrera solo se aborde como literato– y da juicios valorativos.

Juan Carlos Rodríguez Díaz, historiador de la ciudad de Pinar del Río. Es protagonista y especialista. Da juicios de valor y analíticos. Es también una fuente oficial. 

Soportes:

Hecho: La invisibilización de la figura de Cirilo Villaverde como patriota a 120 años de su fallecimiento.

Antecedentes: La amplia labor literaria y anticolonialista desarrollada por Cirilo Villaverde. 

Contexto: Después de más de 200 años del nacimiento de Villaverde y 120 años de su muerte, es conocido y estudiado como figura literaria y permanece en el imaginario popular ligado de manera intrínseca a su novela Cecilia Valdés. Sin embargo, es invisibilizado como patriota.

Tipos de juicios:

Analíticos: Están presentes en el cuerpo de la nota de manera implícita y  explícitos mediante la intervención de las fuentes con el objetivo de propiciar el razonamiento y la comprensión del tema por parte del lector. Como ejemplos de este tipo de juicios pueden citarse los aportados por José Antonio Baujín Pérez, Profesor Titular de Literatura Cubana en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, al analizar el anticolonialismo y la cubanidad en la obra literaria de Villaverde, y los emitidos por Juan Carlos Rodríguez, historiador de la ciudad de Pinar del Río, al explicar cómo y por qué el escritor vueltabajero evolucionó del anexionismo al independentismo.

De valor: Son aquellos que expresan una opinión sobre la problemática partiendo de la experiencia y subjetividad personal. Ejemplos de estos juicios en el texto son las declaraciones de José Antonio Baujín Pérez, Profesor Titular de Literatura Cubana en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, y los historiadores Jorge Freddy Ramírez y Juan Carlos Rodríguez al referirse al olvido que gravita sobre la figura de Cirilo Villaverde como patriota.

¿DEJAR SIN LÁUREOS A LAURA?

¿DEJAR SIN LÁUREOS A LAURA?

Martínez de Carvajal y del Camino, la primera cubana en graduarse de Medicina, es una de las figuras en las que se ha ensañado el olvido.

Este trabajo obtuvo Premio Relevante en el Forum de Historia de la Universidad de La Habana, 2014.

ROCÍO RAMOS SUÁREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A pesar de haber sido la primera mujer cubana en recibir el título de Medicina, Laura Martínez de Carvajal y del Camino continúa en la historia como una figura olvidada y desconocida; en 2014 se cumplen 125 años de su graduación en Ciencias Médicas, sin embargo, son pocos quienes dentro del gremio afirman conocerla.

La doctora María Julia de Lara, en el Cuaderno de Historia de la Salud Pública, consigna que Martínez Carvajal matriculó a los trece años en la Universidad de La Habana en las carreras de Físico−Matemática y Medicina. Fue una joven que rompió las barreras de prejuicios sociales imperantes en su tiempo, se incorporó a la grey estudiantil universitaria, integrada solamente por el sexo masculino, y logró graduarse el 15 de julio de 1889 de una profesión científica, hasta convertirse en la pionera de la oftalmología en Cuba.

Dicho documento, considerado como la biografía más completa de la médica cubana, asevera que la vida y obra de Martínez Carvajal  ha sido estudiada hasta en los aspectos más insignificantes, con el fin de que las futuras generaciones conozcan acerca de las primeras figuras que en la profesión más humana del mundo.

Sin embargo, Miguel Ángel Penichet Gallo, estudiante de Medicina de segundo año del Policlínico Docente Plaza de la Revolución, aseguró que, “a pesar de recibir la asignatura de Historia de la Medicina en Cuba, no tengo la menor idea acerca de quién fue  Laura Martínez de Carvajal y del Camino".

Desde la Facultad de Medicina Humberto Arocha, en el municipio de Güines, provincia Mayabeque, comentó la estudiante de primer año, Ivette Pérez Luján, que aunque cuenta con excelentes profesores de Historia, no conoce de la existencia de Martínez de Carvajal.

Del mismo modo, Roberto Márquez López de Vivigo, alumno de segundo año de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, manifestó que mientras hacía una investigación sobre la primera mujer cubana en recibir el título de Medicina, le fue difícil encontrar variedad de fuentes. "Es una figura prácticamente desconocida", aseveró.

Josefina Ortega, licenciada en Historia del Arte y responsable de la sección Memorias, en la revista La Jiribilla, expresó que lamentablemente, poco se conoce de Martínez de Carvajal fuera de los predios académicos.

Según estudios realizados por el fallecido doctor Gregorio Delgado García, Laura junto a su esposo, el doctor Enrique López Veitía, asistió a numerosos congresos médicos que se realizaron en la época y colaboró en varias publicaciones, entre ellas, Notas fisiológicas, Observaciones clínicas, Ocular leprosy, así como en los tres volúmenes de Oftalmología clínica.

Por su parte, Amparo María Ballester López, filóloga y especialista en edición de textos, explicó en el blog sobre poesía, historia, y otros temas de Villa Clara y Cuba, que Laura y Enrique fueron verdaderos ejemplos de oftalmólogos consagrados.

"Aunque su historia se desconoce bastante, ambos abrieron un consultorio de oftalmología clínica en la Habana Vieja, que se terminó de construir en el año 1886 y luego fue trasladado a la manzana que hoy ocupa la heladería Coppelia, en la populosa zona de El Vedado, donde estuvo hasta fines de la década de los años 50 del siglo XX", continuó la especialista.

Acerca de los obstáculos que enfrentó Martínez durante sus estudios en Medicina, Mahely Olivera, profesora auxiliar de la Facultad de Estomatología Raúl González Sánchez, de La Habana, manifestó que fue discriminada, al punto de tener que realizar las actividades para conocer la anatomía humana los sábados y los domingos, pues no le permitían hacerlo con el resto de sus compañeros.

La Carvajal fue miembro del Bando de Piedad, fundado para dar cobijo a niños y animales desamparados, y cuando su esposo falleció, construyó una finca llamada El Retiro, situada en las cercanías del municipio El Cotorro, donde abrió una escuela gratuita para enseñar a  los pobres y trabajó sin cesar, hasta que el 24 de enero de 1941, murió de tuberculosis.

Félix Moreira, profesor de Historia de la Medicina en el Policlínico Docente Plaza de la Revolución, expresó que Laura ha quedado en el desconocimiento y podría deberse al contexto histórico en que se desenvolvió el personaje.

“Estamos hablando de una mujer que siempre se mantuvo en el silencio y simplemente nunca fue retomada como significativa. El hecho de que Martínez de Carvajal no esté en el programa de las asignaturas de Historia, depende de que quizás se considera que hay personas más importantes y próximas que analizar. Sin embargo, sigue siendo una prioridad retomar figuras como estas en los programas docentes, aunque en realidad es una idea que se viene planteando  desde hace mucho tiempo", manifestó Moreira. 

Pie de foto: Laura Martínez de Carvajal y del Camino fue la primera oftalmóloga de Cuba.

Ficha técnica:

Tipo de título: Título llamativo.
Tipo de lead: Lead de contraste.
Tipo de nota interpretativa: Explicativa.

Tema: En 2014 se cumplen 125 años de la graduación en Ciencias Médicas de Laura Martínez de Carvajal y del Camino, la primera mujer cubana en recibir el título de Medicina.

Situación problémica: A pesar de haber sido la primera médica cubana, es una figura desconocida, incluso para los estudiantes de Ciencias Médicas.

Objetivos colaterales: Saber por qué no se conoce a esta figura siendo la primera mujer cubana en recibir un título de Medicina. Cuestionar el motivo de que los estudiantes de Ciencias Médicas, a pesar de recibir la asignatura de Historia de la Medicina en Cuba, no conozcan a Martínez de Carvajal. Recurrir a opiniones de profesores que expliquen la causa de que no se tenga a esta personalidad en los programas de estudio y saber qué proyecciones se han trazado al respecto.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

De Lara Julia María, Cuaderno de Historia de la Salud Pública, 1964, Empresa Consolidada de Artes Gráficas.

Sitio: http://islalsur.blogia.com/temas/cuba−curiosa/.php. Nota Curiosa "La primera Médica de Cuba", del estudiante de Periodismo Roberto Márquez de Vivigo, publicado en el blog Isla al Sur de la profesora Iraida Calzadilla.

Sitio: http://vebiclara.wordpress.com/ Artículo "Laura Martínez de Carvajal: Una vida dedicada a la medicina", publicado por la profesora Amparo María Ballester López en su blog Berviclara.

Sitio: www.sld.cu/sitios/histología/temas.php, aportes del fallecido doctor Gregorio Delgado García al sitio de Histología en Infomed.

Sitio: www.lajiribilla.cu. Artículo "Laura Martínez de Carvajal", de Josefina Ortega, Historiadora de Arte y encargada de la sección Memorias de la revista La Jiribilla.

Activas:

Miguel Ángel Penichet Gallo, estudiante de segundo año de Medicina en el policlínico docente Plaza de la Revolución.

Ivette Pérez Luján, estudiante de primer año de Medicina en la Facultad Humberto Arocha, en el municipio de Güines, provincia Mayabeque.

Roberto Márquez de Vivigo, estudiante de segundo año de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. 

Doctora Mahely Olivera, profesora auxiliar de la Facultad de Estomatología Raúl González Sánchez, de La Habana.

Félix Moreira, profesor de Historia de la Medicina del policlínico docente Plaza de la Revolución.

Soportes:

Hecho: Laura Martínez de Carvajal, la primera médica cubana, es una figura prácticamente desconocida. Este año se cumple el aniversario 125 de su graduación.

Antecedentes: Fue una figura que, por ser mujer, siempre se mantuvo en silencio y nunca fue rescatada como una personalidad trascendental. En su tiempo, el médico debía ser hombre, con una serie de características inalterables y conservadoras. No se ha incorporado en los programas de estudio de asignaturas como Historia de la Medicina en Cuba, porque se entiende que hay figuras más próximas e importantes que tratar.

Contexto: Existen muy pocas fuentes tanto documentales como activas que revelen datos de Martínez de Carvajal. Los estudiantes de Medicina, por lo general, no la conocen, aún cuando se trata de una de las primeras figuras en la profesión.

Situaciones colaterales que pudieran incidir: En el desconocimiento de esta personalidad pudieran incidir situaciones colaterales como la poca importancia que se le atribuye a esta figura, tal vez por su condición femenina, de ahí que no se ha incluido en ningún plan de estudio, ni que se le haya dedicado análisis, pues la única biografía suya de la que se tiene constancia hasta hoy, es el Cuaderno de Historia de la Salud Pública, de la doctora María Julia de Lara, publicado en 1964.

Proyecciones: Incluir figuras como Martínez de Carvajal, en la docencia, es una proyección que, como dijera el profesor Moreira, se tiene desde hace ya algún tiempo. Se espera seguir insistiendo en este tipo de planteamientos para que los estudiantes tengan la oportunidad de acercarse a personalidades cimeras, no solo en la Medicina, sino en la historia en general.

Tipos de juicios:

Analíticos: Están presentes en las intervenciones de todas las fuentes.

Disyuntivos: Está presente en la contraposición de las fuentes, cuando los estudiantes de Medicina dicen no conocer acerca de la primera médica de Cuba, a pesar de que según el Cuaderno de Historia de la Salud Pública, la obra de esta mujer ha sido estudiada minuciosamente.

De valor: Cuando el profesor Moreira explica las causas del desconocimiento de esta figura.

Proyectivos: Se manifiestan cuando el profesor de la asignatura de Historia de la Medicina en Cuba, expresa las ideas que se persiguen, desde hace muchos años, para incorporar a este tipo de figuras en los programas docentes.