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Isla al Sur

Teoría-Trabajos docentes

PERIODISMO Y PIRÁMIDE INVERTIDA

PERIODISMO  Y  PIRÁMIDE INVERTIDA

Tema: José Francisco Sánchez, Doctor en Ciencias de la Información y profesor de la Universidad de Navarra, España, señala: “Ya no basta –si alguna vez bastó- contestar cinco o seis dobleves, redactarlas en orden decreciente y considerarse un periodista. Porque si entregamos una estructura altamente reiterativa, que carece de final y en que, cuanto más se avanza, menos interés promete, a nadie puede extrañar que casi el noventa por ciento de los lectores no pasen de los titulares”.

ELIZABETH CABRERA MOREJÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El Periodismo ha sido fundamental en el desarrollo de la sociedad en los últimos 300 años. Surge a partir de la necesidad de informarle a las personas lo ocurrido en su localidad, en el país y en el mundo, premisa en la cual tiene un rol fundamental el comunicador. Los periodistas son los encargados de llevar al público la información o el hecho noticioso de la manera más sencilla posible.

De ello depende en gran medida la formación de quienes informan y la estructura empleada a la hora de redactar los textos periodísticos. En el ordenamiento de los elementos informativos se tiene en cuenta el interés del periodista y de la institución a la cual pertenece. Puede ser en orden cronológico o pirámide normal, tal y como sucedieron los hechos, o de forma decreciente, cuando se pone al comienzo de la redacción los datos de mayor importancia, forma de distribuir el texto reconocida como pirámide invertida.

Esta aparece como consecuencia de la búsqueda de un modo capaz de transmitir la noticia lo más rápido posible. “Su uso, al principio, tenía una justificación. Se contaba con poco tiempo de transmisión y se pagaba la cantidad de palabras, además, influía el espacio en las planas de los periódicos. Si se paraban los textos de linotipo con barra de plomo y  el diseñador no medía bien o el periodista hacía las líneas del texto muy largas y se pasaba del espacio del cual se disponía en la página, cuando el emplanador iba a meter el plomo en la rama y el texto no cabía, tenía  que cortar, ¿y por dónde se iba a cortar?, por la parte inferior, era más fácil y cómodo. Tirar lo de menos importancia hacia abajo aseguraba la noticia”, comenta Antonio Paneque, editor jefe de la Redacción de Negocios-Turismo de la editorial de Prensa Latina.

Paneque, quien fuera segundo jefe de la Redacción de Cultura en el periódico Granma hace unos años atrás, asevera también que “la pirámide invertida está compuesta por varias micro pirámides invertidas, porque cuando se distribuye cada párrafo de este formato textual, es en sí mismo una pequeña estructura decreciente desde el momento de la  selección de los datos”.

Para este reportero de larga data, “actualmente las personas necesitan lecturas rápidas, y es cada vez más imprescindible poner en el título la esencia de la noticia y después en el primer párrafo lo fundamental; ya en  el segundo, explicar los sucesos mediante el uso de citas o antecedentes del hecho. Siendo esto una explicación práctica para el empleo de dicha variante periodística, cuestión  elemental en el ordenamiento de los elementos de mayor importancia”.

En el momento de redactar una información en orden descendente se deben tener en cuenta los principios de dicha estructura. Jerarquizar los datos respondiendo a las seis preguntas claves para cualquier noticia: ¿Qué, Quién, Dónde, Cuándo, Cómo y Por qué? que componen el lead en la pirámide invertida y las cuales son registradas en el género como las seis dobleves (6W). Es de gran importancia también el empleo de un lenguaje claro, conciso y concreto para una mejor comprensión por parte del lector.

Marta Rojas, periodista del periódico Granma y reconocida novelista, dice que “acudir a este método es imprescindible para la construcción de una nota informativa, su organización dinámica hace más ágil la lectura. Es importante responder las seis preguntas, no importa el orden, siempre se deben dar esas respuestas, de no hacerlo, la noticia pierde fuerza. Cuando estás cubriendo un hecho y tomas los datos, se va pensando en qué es lo más importante. Particularmente, considero muy útil su uso en informaciones. Para las crónicas, artículos u otros escritos, existe libertad de empezar de otras maneras, con una estructura más cercana a la literatura”.

Redactar con Pirámide Invertida…

La redacción de los párrafos con una sola idea desarrollada facilita la lectura y evita rehacer un texto cuando decidimos alterar el orden de los componentes de la noticia.

La información elaborada con pirámide invertida es un modelo de escritura periodística donde lo fundamental es relatar un hecho o acontecimiento, poniendo lo más importante al inicio y dejando lo menos relevante para el final. Este tipo de estructura se redacta sin valoración expresa por parte del periodista, pues la indirecta está desde el mismo hecho de la selección en el acontecer, hasta la jerarquización de los datos. Debe predominar la ausencia de calificativos, una correcta atribución de las informaciones a las fuentes principales ya sean testigos, funcionarios de instituciones y hasta la persona afectada o vinculada con lo ocurrido.

Pirámide: ¿normal o invertida?

La pirámide invertida como forma de conocer la noticia de manera casi inmediata, es criticada por quienes la consideran una vía  hacia el periodismo facilista, pero constituye para otros el método idóneo en  el conocimiento de lo acontecido desde el  comienzo del texto. Se facilita la lectura dando la noticia en el primer párrafo, aunque se corre el riesgo de que el resto del cuerpo no sea leído, lo cual será para los expertos el comienzo de su desaparición.  

Esta estructura es un método eficaz, pero no es la única forma de hacer periodismo. Así lo refleja un grupo de profesores de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Missouri en el libro News Reporting and Writing, en el cual definen la posibilidad de que en “los próximos años la pirámide invertida sea menos importante para los periódicos. Pero si se produce ese cambio, será a través de una evolución y no de una revolución”. Señalan algunas de las deficiencias de la pirámide: “…no anima a los receptores a terminar la lectura; normalmente los lectores ya han recibido esa noticia a través de la radio o de la televisión y, precisamente, en forma de pirámide invertida”.

Desde este punto de vista, los expertos y hasta los mismos periodistas, comienzan a rescatar y a consignar el valor de la pirámide normal, y los espacios que no cubre en algunas ocasiones la que hasta el momento es la más usada en los periódicos, la invertida. No se trata de dejarla de usar, es solo permitir la entrada de estructuras capaces de  atraer aún más la atención del lector.

En este sentido, Lino Pérez, periodista de la Agencia de Información Nacional (AIN), define a “la pirámide normal como una construcción poco usada en los espacios  informativos, lo cual se debe a la falta de tiempo, y a la necesidad de entregar los trabajos sin arriesgarse a perder información si se tuviera que cortar el texto. Debo admitir la necesidad de la pirámide invertida en ocasiones, pero en lo personal prefiero la normal, ella deja para el final la noticia en sí relacionando los componentes de la narración en orden cronológico, respetando cada momento del suceso”.

Iraida Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en su libro La Nota, afirma: “La pirámide normal o desarrollo cronológico es hoy defendible, en tanto mantenga el ritmo ascendente en la atención al público a partir de crear cierto suspenso sobre el por qué se relata un determinado suceso. Puede ser un «gancho» narrativo propiciar al receptor diversas claves que le lleven hasta el final para conocer la incógnita”.  

La profesora propone, de manera flexible, una multiplicidad de ordenaciones en la construcción de la información: “Aunque al redactar el cuerpo generalmente el periodista está en disposición subjetiva de hacerlo acatando las normas de la pirámide invertida —incluso casi siempre está convencido de haber escrito así— las estructuras pueden adoptar muy diversas formas, las cuales pasarán inadvertidas a un ojo inexperto, pues cada párrafo guardará autonomía y coherencia a la vez, tal como funciona la fórmula de la pirámide invertida, de manera que suprimir o cambiar de lugar algunas de esas unidades no perjudica la comprensión del texto”.

A partir de la opinión de los especialistas se concluye que  emplear la pirámide invertida es muy útil para una nota informativa, para un suceso de gran importancia a nivel nacional que deba darse rápido y sin correr el riesgo de perder la información.

Por otro lado, es conveniente no encasillarse siempre con la misma estructura. No todos los textos deben ser escritos de la misma manera, eso alejará el interés del lector sobre la noticia. No se trata de  salir de la pirámide invertida.

Es, como diría José Francisco Sánchez, Doctor en Ciencias de la Información y profesor de la Universidad de Navarra, “evitar llenar el periódico con textos de este tipo, en vez de escribirlos con mayor calidad y tratados en profundidad. Lo cual supone una mayor inversión de tiempo por cada redactor y mejor formación de los periodistas. Porque ya no basta –si alguna vez bastó- contestar cinco o seis dobleves, redactarlas en orden decreciente y considerarse un periodista. Porque si entregamos una estructura altamente reiterativa, que carece de final y en que, cuanto más se avanza, menos interés promete, a nadie puede extrañar que casi el noventa por ciento de los lectores no pasen de los titulares”. 

Anexo:

TITULARES:


Antetítulo o Epígrafe
Título
Sumario o Bajante


LEAD:


¿Qué? ¿Quién? ¿Cuándo?
¿Dónde? ¿Cómo?
¿Por qué?


CUERPO DE LA NOTICIA:


Datos en orden decreciente
DETALLES

Bibliografía:

Calzadilla Rodríguez, Iraida: La Nota. Editorial Pablo de la Torriente Ciudad de La Habana, 2005.

Casasús, Josep M: Iniciación a la Periodística, Teide, Barcelona, 1988, pp. 123-124.

Darcy el September 23rd: ¿Un “adiós” a la Pirámide Invertida?
En:  www.google.com. Consultado: 5 de julio del 2010.

Francisco Sánchez, José: La pirámide invertida: caída de un mito. En: www.google.com. Consultado: 5 de julio del 2010.   

Periodistas consultados:

Antonio Paneque, editor jefe del Departamento de Negocios del Centro de Publicaciones Prensa Latina.

Lino Pérez, periodista de la Agencia Internacional de Noticias (AIN).

Marta Rojas, periodista del periódico Granma.

EL HOMBRE Y SUS PALABRAS

EL HOMBRE Y SUS PALABRAS

Lic. OLIVIA HERNÁNDEZ, Lic. GLADIS CACIQUE, Ing. YEMIRA CORDERO,
Profesoras de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Falcón (Coro).

El siguiente trabajo presenta un punto de vista a partir de una frase pronunciada por el Premio Nobel de Literatura (1990), Octavio Paz Lozano, mexicano de origen, escritor, ensayista y diplomático, considerado uno de los más grandes escritores del siglo XX y uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos. Escritor fecundo, su obra abarcó varios géneros, entre los que sobresalieron textos poéticos, el ensayo y las traducciones.

Para nuestra investigación abordaremos su pensamiento: ”El Hombre es un hacedor de palabra, a partir de la realidad que vive. Sin embargo es subjetiva esa realidad de uno a otro, por tanto,  las palabras nacen y mueren, como los hombres”.

Sobre este tema, nos pareció interesante plantearnos desvestir al pasado y conocer por qué Paz afirma en parte de su frase: “Sin embargo es subjetiva esa realidad de uno a otro”, por ello vamos a investigar cómo nacen los pensamientos y las palabras en los seres humanos, cuales son las características durante el paso del tiempo que motivaron y analizaron esa posibilidad maravillosa de poder construir palabras a partir de una realidad.
Para ello hicimos un arqueo de fuentes sobre lo relacionado con el pensamiento humano y elaboramos este cuadro con los hallazgos que más se acercaban a lo que buscábamos.

1929: La noción de mentalidades fue una creación de la Escuela de los Annales en Francia.

1950: Trabajos científicos minoritarios y negativos, sobre lo imaginario. Eran reflexiones alrededor de una terminología de la imaginación.

Después: Lo imaginario se multiplica y se convirtió en una pista fundamental para las ciencias sociales. Colaboración de Psicoanálisis (S. Freud). (Individual- Social) y Jaques Lanca. El imaginario se convierte en un territorio, en un terreno de investigaciones y las reflexiones y la percepción del mundo.

1974- 1978: La aparición de dos textos: “La Nueva Historia en Francia” da paso a la historia de lo imaginario. “La Nouvelle Historie”, la historia de lo imaginario da paso a lo imaginario en las investigaciones de los historiadores.

Ya con esta información viajamos en el tiempo, hurgando en las páginas de la historia para conocer las raíces de estos estudios, y situamos el escudriñamiento entre los siglos XVIII y XX para delimitar el tiempo histórico de nuestra investigación; encontramos unos estudios interesantísimos sobre las mentalidades y lo imaginario,  para lo cual consultamos varias personalidades en la materia, entre ellos a Juan Camilo Escobar en su trabajo “LO IMAGINARIO. Entre las ciencias sociales y la historia”.

También nos apoyamos en el libro “Lo visto y no visto”, de Peter Burke, y el trabajo realizado por Chistian Metz, Umberto Eco, Jacques Durand, Georges Péninou, Violette Morin, Sylvain Du Pasquier, Pierre Fresnault-Deruelle, Jacques Bertin y Jean-Louis Schefer, «Análisis de las imágenes». Serie Comunicaciones. Y para el proceso de comunicación a Antonio Pasquali en “Comunicación y cultura de masas”, además de algunas páginas Web.

El autor Juan Camilo Escobar en su trabajo plantea en la introducción una serie de interrogantes de las cuales seleccionamos:

--¿Qué es un estudio sobre lo imaginario?

--¿Cuál ha sido la génesis de esta noción?

--¿Cuáles son las fronteras con otros conceptos vecinos como “mentalidad”, “ideología”, “inconsciente”, “memoria”, “mito”, “representación”?

--¿Cómo definir un imaginario?

En el análisis de esta obra encontramos que la mayor parte de la información que nos era necesaria y elemental sobre lo imaginario se encontraba a partir de los años 50. Y es importante destacar que el autor toma fuentes principales, ya que durante el estudio realiza entrevistas con los historiadores cercanos a la escuela de los Annales Jacques Le Goff, André Burquiere, Jean-Claude Schmitt, Serge Gruzinski, Roger Chartiery Jean-Yves Greniet, así como informaciones y escritos de los primeros estudiosos de lo imaginario.

Para nuestra investigación tómanos de esta obra lo plasmado en el primer capítulo donde se plantea el  Problema, La palabra, La noción y el territorio, afirmando que la noción de mentalidades aparece en 1929 y fue una creación de la escuela de los Annales en Francia, y que para 1950 los trabajos científicos que existían eran minoritarios y negativos con respecto a la noción de lo imaginario y solo eran reflexiones de una terminología de la imaginación. Luego investigando se encuentra que en los años 50 lo imaginario se multiplica y se convierte en una pista fundamental para las ciencias sociales.

Es por ellos que el Imaginario pasa de un estudio de las investigaciones de la historia a un terreno propicio para las ciencias sociales, posteriormente en 1974 comienza la aparición de textos como: “La nueva historia en Francia”, que da el inicio a la historia de lo imaginario, luego en 1979 la obra “La Nouvelle Historie”, reafirma la historia de lo imaginario y da paso a lo imaginario en las investigaciones de los historiadores.

Es a partir de estas pistas de Escobar que indagamos como primer aspecto las investigaciones y estudios realizados sobre psicoanálisis, disciplina fundada por Sigmund Freíd, quien realizó sus investigaciones en tres niveles:

A) Un método de investigación que consiste esencialmente en evidenciar la significación inconsciente de las palabras, actos, producciones imaginarias (sueños, fantasías, delirios) de un individuo. Método basado en las asociaciones libres del sujeto, y cómo se puede extenderse también a producciones humanas para las que no se dispone de asociaciones libres.

B) Un método psicoterápico de esta investigación y caracterizado por la interpretación controlada de la resistencia, de la transferencia y del deseo. En este sentido se utiliza la palabra psicoanálisis como sinónimo de cura psicoanalítica.

C) Un conjunto de teorías psicológicas y psicopatológicas en las que se sistematizan los datos aportados por el método psicoanalítico de investigación y de tratamiento.

Freud fue uno de los más fervientes buscadores de la explicación a cómo opera la mente humana y propuso una estructura de la misma dividida en tres partes: el Ello, el Yo y el Superyó.

--El Ello representa las pulsiones o impulsos primigenios y constituye, según Freud, el motor del pensamiento y el comportamiento humano. Contiene nuestros deseos de gratificación más primitivos.

--El Superyó, la parte que contrarresta al Ello, representa los pensamientos morales y éticos.

--El Yo permanece entre ambos, alternando nuestras necesidades primitivas y nuestras creencias éticas y morales. Es la instancia en la que se inscribe la consciencia. Un Yo saludable proporciona la habilidad para adaptarse a la realidad e interactuar con el mundo exterior de una manera que sea cómoda para el Ello y el Superyó.

Luego encontramos una relación entre Freud y uno de sus seguidores, Jaques Lacan, quien analiza el pensamiento individual y su carácter social formando teorías en 1950 sobre lo real, lo simbólico, lo imaginario, y el estadio del espejo como formador del yo.

Según sus conceptos, “lo real es aquello que no se puede expresar como lenguaje, lo que no se puede decir, no se puede representar, porque al re-presentarlo se pierde su esencia, el objeto mismo. Por ello, lo Real está siempre presente pero continuamente mediado por lo imaginario y lo simbólico”, el Registro de lo Imaginario “está constituido en un proceso que requiere una identificación espacial que inicia en el estadio del espejo y es instrumental en el desarrollo del pensamiento”. Es aquí donde el sujeto identifica su imagen como el ‘yo’, diferenciado del otro. Lo que se designa como ‘yo’ es formado a través de lo que es el otro, de allí la teoría de la imagen en el espejo.

Para Lacan, esta es la forma primitiva de pensamiento simbólico, el cual define lo Simbólico como: “Lo imaginario, o aspecto no-lingüístico de la psique, formula el conocimiento primitivo del yo”, porque lo simbólico era el término que utilizaba para la colaboración lingüística o conformación de lenguaje verbal en relación con la sociedad y que integran a cada ser en la cultura, y es el registro que caracteriza ser humano adulto.

Además, Lacan considera que el lenguaje crea al sujeto, el hombre lo sobrelleva y usa ya que le es necesario, para pensar, razonar y crear e identifican los códigos para la comunicación simbólica entre los  humanos, es por ello que llega a definir “lo Imaginario y el Concepto del Otro”: para Lacan el Otro es al mismo tiempo el prójimo (cada otro sujeto por separado) y todo el conjunto de sujetos que constituyen la cultura y la sociedad desde el origen de la humanidad, y es considerado por él como el “Tesoro de los significantes”, ya que de esta manera  cada sujeto de forma individual recibe el lenguaje. Por esto se entiende la frase de Lacan, “el sujeto es hablado por el Otro y su variación el sujeto es pensado por el Otro”. Desde el Otro es que el sujeto posee un lenguaje y es desde el Otro que el sujeto piensa.

Luego de aclarado este primer punto sobre los estudios del pensamiento, reflexionamos nuevamente en la primera parte de la frase Octavio Paz:  ”…El Hombre es un hacedor de palabra”,  para ello comenzamos a investigar sobre la concreción de ese pensamiento y las palabras expresadas a través del lenguaje, por lo que buscamos el termino lenguaje, encontrando que es la capacidad que el hombre tiene para comunicarse con sus semejantes, valiéndose de un sistema formado por el conjunto de signos lingüísticos y sus relaciones con los semejantes, por lo tanto, el humano, como cualquier ser social por naturaleza, necesita relacionarse con sus afines, a través de un código que le permita expresarse y escuchar; y para ello el principal instrumento de comunicación es el lenguaje, cuyo sistema, constituido por signos verbales o palabras, hace que los individuos se entiendan entre sí. De no existir el lenguaje, tanto en su forma oral como escrita, sería más difícil la convivencia social y más primitiva nuestra forma de vida.

Luego de esto consultamos varios teóricos para enriquecer, sustentar y seguir las pistas de las Palabras, de Octavio Paz, para ello incluimos pensamientos de célebres autores:

André Breton: “Lo imaginario es lo que tiende a volverse real”.

Gilters Durand: “…  el Imaginario –es decir, el conjunto de imágenes y de relaciones de imágenes que contribuyen el capital pensado del homo sapies– se nos aparece con el gran denominador fundamental donde viene a agruparse todos los procedimientos del pensamiento humano”.

Michael Pastoureau: “Lo imaginario es siempre a la vez el modelo y el reflejo de la realidad”.

Paul Ricoeur define al discurso como “la primera unidad del lenguaje y el pensamiento”, y la explica como el entrelazamiento de por lo menos un nombre y un verbo.

Aristóteles dice en su tratado sobre la Interpretación: “Un nombre tiene un significado y un verbo tiene, además de un significado, una indicación del tiempo. Solamente su unión produce un nexo predicativo, que puede ser llamado logos, discurso.”

Ferdinand de Saussure, padre de la lingüística, dice: “Un mensaje es arbitrario y contingente, mientras que un código es sistemático y obligatorio para una comunidad de hablantes”.

Víctor Manuel Hernández Fierro comenta en varias frases: “La comunicación y el lenguaje articulado ejercieron un influjo en la evolución del cerebro, por consiguiente, la comunicación creó al propio hombre, y también gracias a la comunicación apareció y comenzó a desarrollarse la sociedad…nuestra sociedad”. (…) “El sujeto que habla no sitúa el mundo en relación consigo mismo, no se sitúa pura y simplemente en el seno de su propio espectáculo, como el artista, sino en relación con el otro. (…) “Hombre y lenguaje, imposible hablar de uno, sin la presencia del otro. El lenguaje es la más grande creación concebida por el hombre  en todos los tiempos, pues a través de él ha logrado capturar el pensamiento, la acción y sentimiento de seres de distintas épocas. El hombre es el único de los seres vivientes que tiene la suficiente capacidad para representar simbólicamente la realidad, esta  reflexión atiende al papel que juega el lenguaje en la conformación del ser humano”. (…) “Aún cuando la lengua escrita tiene como principal ventaja preservar el pensamiento, es indiscutible que al morir un hombre, mueren con él sus palabras”.

Octavio Paz: “La palabra es el hombre mismo.  Sin ellas, es inasible. El hombre es un ser de palabras.”

En este punto de la investigación y atendiendo a algunas frases, de los teóricos, nos pareció interesante plantearnos ¿qué está primero: el lenguaje o el pensamiento?

Para ello consultamos a Noam Chomsky, lingüista, filósofo, activista, y analista político, judío estadounidense, una de las figuras más destacadas de la lingüística del siglo XX, con importantes trabajos en teoría lingüística y ciencia cognitiva. Para Chonsky, el idioma es una especie de computadora que funciona de manera automática, como los procesos de asociación antes de pensar, entonces habría que suponer que el lenguaje está primero. Si analizamos la "teoría reguladora", explica que la acción y el pensamiento dependen de la capacidad lingüística de la persona.

Jean William Fritz Piaget, psicólogo experimental, filósofo, biólogo suizo creador de la epistemología genética y famoso por sus aportes en el campo de la psicología evolutiva y famoso por su teoría del desarrollo cognitivo, sostiene que el lenguaje es, mayoritariamente, el fruto del desarrollo de la acción y el pensamiento, ya que tanto la palabra como la idea son imágenes observadas y no a la inversa.

Pero como en la vida las cosas son del color del cristal con que se mira, hay autores que sostienen que durante el desarrollo intelectual del individuo hay una interrelación dialéctica entre el lenguaje y el pensamiento, entonces, cómo responder a la pregunta ¿el Pensamiento o El Lenguaje?, que nos recuerda a la célebre interrogante de qué fue primero, si el huevo o la gallina.

Según lo planteado por el polémico Noam Chomsky, cuando compara la lengua como una computadora que funciona de manera automática, como los procesos de asociación antes de pensar, entonces habría que suponer que el lenguaje está primero, si atendemos al psicólogo suizo Jean Piaget, en su  "teoría reguladora", vemos que la acción y el pensamiento dependen de la capacidad lingüística de la persona, en sus teorías cognitivas en las cuales el lenguaje es el producto del desarrollo de la acción y el pensamiento.

De acuerdo con nuestro criterio y para exponer nuestro punto de vista en relación con este tema polémico, y atendiendo a Octavio Paz y su pensamiento, podemos aseverar sintetizando así:

En relación a la pregunta "¿el lenguaje está antes que el pensamiento?", se reflexiona que el idioma influye o determina la capacidad mental o de pensamiento, en esta  corriente lingüística incide la "gramática generativa" de Noam Chomsky, para quien existe un mecanismo idiomático innato, que hace suponer que el pensamiento se desarrolla como consecuencia del desarrollo idiomático. Como lo hace también Lacan, ya que opinaba que nadie piensa inicialmente desde su ego o desde su sí mismo, sino que lo hace a partir de lo que recibe por tradición desde el Otro.

En nuestro criterio y analizando también la teoría ampliamente difundida por el psicólogo ruso L.S. Vigotsky, quien explicaba que el pensamiento y el lenguaje se desarrollaban en una interrelación dialéctica, aunque considera que las estructuras del habla se convierten en estructuras básicas del pensamiento, así como la conciencia del individuo es primordialmente lingüística, debido al significado que tiene el lenguaje o la actividad lingüística en la realización de las funciones psíquicas superiores del hombre.que identifica pensamiento ligado al lenguaje, consideramos que el lenguaje ayuda y acelera nuestra actividad teórica, intelectual y nuestras funciones psíquicas superiores como la percepción, memoria, y el propio pensamiento, pero,  en el principio de los tiempos no existía el lenguaje y el hombre, motivado por su necesidad de comunicarse, lo crea a partir de sus pensamientos e ideas.

Es por esto que nuestra investigación en relación al pensamiento y las palabras nos lleva a apoyar que "el pensamiento está antes que el lenguaje" y más aún cada hombre es individual e irrepetible, por ello sus palabras y pensamiento son únicos y en consecuencia la capacidad de pensar influye en el idioma. No en vano René Descartes acuñó la frase: "Primero pienso, luego existo". Atendiendo a la corriente lingüística llamada "The cognition hypothesis" (La hipótesis cognitiva), cuya teoría se resume en el concepto de que el "pensamiento está antes que el lenguaje". Y atendiendo a Jean Piaget, en que el lenguaje es una más de las formas de liberar el pensamiento de la acción.

Luego de aclarado este punto, nos queda conjugar la unión de toda la frase de Octavio paz, que dio como consecuencia esta investigación enriquecedora e interesante. Por ello pensamos que el hombre es el único que tiene la capacidad de representar su realidad a través de símbolos, además que las palabras nacen y mueren, como los hombres, porque las palabras son los elementos del lenguaje que sirven para expresarnos y para tener una buena o mala comunicación dependiendo de la manera como se articulen las palabras.

De allí la importancia de la lengua, sin menospreciar cualquiera de las manifestaciones del lenguaje (oral, escrito, gráfico o mímico), sobre todo el lenguaje oral, ya que juega un papel fundamental en la comunicación de los seres humanos y de los pueblos, en la transmisión o no de valores, costumbres y tradiciones, además en la creación de escenas pasadas, presentes y futuras de la historia de la humanidad, por lo cual para concluir  coincidimos con lo expresado por Octavio Paz en cuanto a que al morir el hombre mueren sus palabras, sus pensamiento, con el don maravilloso de la pronunciación, el prodigio de darle vida a un discurso con toda la emoción que caracteriza a cada ser humano único e irrepetible.

Y coincidimos, además, con lo expresado por Víctor Manuel Hernández Fierro cuando expone que “aún cuando la lengua escrita tiene como principal ventaja preservar el pensamiento, es indiscutible que al morir un hombre, mueren con él sus palabras”.

Bibliografía:

BURKE, Peter, Visto y no visto. El uso de la imagen como documento histórico. Ed. Crítica. Barcelona, 2001.

CHRISTIAN Metz, Humberto Eco, Jacques Durand, Georges Péninou, Violette Morin, Sylvain Du Pasquier, Pierre Fresnault-Deruelle, Jacques Bertin, Jean-Louis Schefer « Análisis de las imágenes ». Serie Comunicaciones. Editorial Tiempo Contemporáneo. 1972.

PASQUALI Antonio. “Comunicación y cultura de masas”. Monte Ávila Editores.  1972.

Páginas Web:

http://sincronia.cucsh.udg.mx/lengpens.htm

http://www.enfocarte.com/3.21/poesia5.html

http://www.ensayistas.org/

filosofos/mexico/paz/introd.htm

http://www.yeshuashemi.org/Elverbosehizohombre.html

Jean Piaget en  http://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Piaget

La audacia de Aquiles en http://aquileana.wordpress.com/2008/04/27/

psicoanalisis-jacques-lacan-lo-real-lo-imaginario-y-lo-simbolico-lo-imaginario-y-el-concepto-del-otro/

Noam Chomsky en http://es.wikipedia.org/wiki/Noam_Chomsky

Sigmund Freud en http://es.wikipedia.org/wiki/Sigmund_Freud

Víctor Manuel Hernández Fierro “el hombre y sus Palabras” nro.19 http://www.cem.itesm.mx/

dacs/publicaciones/logos/anteriores/n19/19_vhernandez.html


 

LA OBJETIVIDAD: ¿VER PARA CREER?

LA OBJETIVIDAD: ¿VER PARA CREER?

“Estamos  viviendo  en un mundo muy contradictorio, de muchas desigualdades e injusticias y por lo tanto no se puede ser  una  persona  con objetividad. Los que  relatan sin ninguna actitud son los  que  trabajan con eso que se  llama objetividad. Por  el  otro  lado, estamos tratando  de  cambiar algo, de mejorar la situación,  de estar donde tenemos que estar. Queremos tratar de mostrar el mundo y de escribir sobre el mundo para que nuestros lectores u  oyentes despierten su conciencia y tengan una actitud de cambio. Creo que hay una falsa interpretación de la tradición anglosajona  de la objetividad”. (Ryszard Kapuscinski)

Lic. ANA TERESA FLORES, Lic. DORYS PEROZO y Lic. JOEL ALEXIS CHIRINOS,
Profesores de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Falcón (Coro).

En su artículo La objetividad periodística: UTOPÍA Y REALIDAD, el periodista colombiano Javier Darío Restrepo sostiene: “La objetividad periodística: una pretensión tan desmedida como la de aprisionar el reflejo de las aguas de un río, que en un instante son y en el siguiente dejan de ser. Sin embargo, esa objetividad es la garantía que el lector busca para poder creer”, dejando entrever la volatilidad de la apreciación periodística sobre la realidad de los hechos o fenómenos sociales.

En ocasiones, bien sea por ignorancia o por comodidad, la objetividad se aborda de manera simplista al considerarla como una cualidad opuesta a la subjetividad, reduciéndola a la manera en que una persona tiene de juzgar las cosas según su mirada, o “según el cristal con que se mire”; no obstante, al poseer cada persona la posibilidad de tener visiones distintas de los mismos hechos o fenómenos, tales visiones son en esencia subjetivas.

Por lo tanto, sería conveniente partir para el debate y la discusión del siguiente concepto, registrado en la Enciclopedia de la Comunicación, sobre la objetividad: “Obligación que debe asumir el periodista al redactar una información evitando al máximo reflejar su opinión al respecto, limitándose a contar los hechos tal y como han sido. Capacidad que debe poseer un Comunicador para conocer y examinar los hechos tal y como se presentan, sin dejarse influir favorable o desfavorablemente por los mismos, ni por la situación en la que está implicado personalmente y para examinar los hechos basándose en la prueba y la razón y no en el prejuicio y en la emoción”.
 
No obstante, al ser consultado al respecto, el periodista y docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela, José Rafael Gutiérrez, opina que “la realidad es demasiado humana como para que el periodista se limite a ser un eunuco intelectual, una abstracción o una negación de la misma, sencillamente es un ser humano que ciudadanamente convive en una sociedad regida por un marco de leyes que garantizan y regulan principios de justicia e igualdad,  en consecuencia, es humanamente difícil que pueda permanecer impasible, inalterable e insensible ante algún hecho donde esté involucrada la vida de otros seres humanos y que los sentimientos o emociones que experimente no se reflejen de alguna manera en lo que transmite.

“Por lo tanto, eso que impúdicamente algunos llaman objetividad, está muy vinculado con la honestidad en una íntima relación donde destacan valores fundamentales como el compromiso, la responsabilidad y el respeto a nivel individual y social durante el tratamiento periodístico de un hecho o fenómeno social, y al carecer de tales valores la objetividad se convierte en un término vacío dentro del ejercicio periodístico, pues si bien no es objetivo ni honesto permanecer indiferente ante el dolor, la injusticia, la alegría o la esperanza de otros seres humanos tampoco es objetivo ni honesto que amparados en el derecho a la libertad de expresión los periodistas puedan tergiversar, distorsionar, descontextualizar,  manipular, prejuiciar o sesgar la información, menos insultar e invadir sin limitaciones la privacidad ajena, exponer al escarnio público, lesionar, denigrar o difamar sobre el honor de otros seres humanos, por cuanto nada ni nadie le hace tener  supremacía moral sobre los demás individuos de una sociedad de la cual forman parte como ciudadanos en un marco de leyes que garantizan igualdad ante la justicia”

Consideramos, entonces, que el periodista no es un juez supremo de la moral pública ni que debe asumir como norma que el fin justifica los medios confundiendo lo conflictivo, sensacional o espectacular con lo importante desde el punto de vista informativo, mediatizando el ejercicio de su función con la finalidad principal de adquirir prestigio o influencia personal, sino  que debe procurar que en su ejercicio impere la condición humana y la necesidad de brindar al pueblo una información íntegra, honesta, confiable, balanceada y clara que influya positivamente en la sociedad.

En tal sentido, habría que considerar que, precisamente, la objetividad tiene que ver con el objeto y sus características, ante el cual el sujeto puede llegar a conocer, comprender, sentir y que, según su interés, lo transmite desde su punto de vista para hacer creer o convencer de su visión a quien lo recibe, tal como lo plantea Rodrigo Fidel Rodríguez Borges:

“La persistencia del mito de la objetividad tiene que ver con una práctica profesional en la que no se escatiman recursos para convencer al lector (como al oyente o al telespectador) de que aquello que se les comunica bajo el rótulo de noticia es VERDAD (así, con mayúsculas y sin matizaciones) y que la presentación que se hace de la realidad es puramente objetiva. Lo ideal es convencer al destinatario de que «los hechos hablan por sí solos», de que el periodista se limita a reflejar (como en la socorrida metáfora del espejo plano) lo que ocurre, sin interferir en ese relato «espontáneo». Una suerte de automatismo de la escritura: el periodista debe ser un testigo imparcial que levanta acta de lo ocurrido con la limpia asepsia de un sexador de pollos japonés”.

Hay que hacer mención a la relación entre periodismo, medios y poder, por cuanto la objetividad y la honestidad profesional se contraponen a los intereses económicos, políticos y hasta personales de los dueños de medios de comunicación social  respondiendo a centros hegemónicos de poder que imponen sus modelos de dominación a través de la manipulación mediática.   

Según opinión de Víctor Ego Ducrot, profesor argentino, director de la Agencia Periodística del MERCOSUR (APM); los ejes Objetividad-Subjetividad, Parcialidad-Imparcialidad, resultan fundamentales en cualquier análisis serio en torno al Periodismo. Sus criterios al respecto son contundentes: «Todo  proceso  periodístico  pertenece,  ineludiblemente,  a  la dialéctica  de  la  lucha  por  el  poder,  ya  sea  para  construirlo,  conservarlo, desconstruirlo, o para  modificar su naturaleza de clase.»

Por tanto, resume este reportero con 35 años de experiencia que nuestro oficio es «objetivo y parcial». ¿Qué entiende entonces Ego Ducrot por Objetividad? «Remisión  a  los  hechos  según  fuentes», o lo que él traduce así: «Una  actividad  metódica  conocida  como  crítica.»

Si los periodistas nos limitamos a nuestro deber cotidiano estamos perdidos.

Desde el enfoque del periodista polaco Ryszard Kapuscinski, la objetividad se presenta en antinomia con el compromiso moral que todo periodista debe tener ante situaciones degradantes de la condición humana. La experiencia en la cobertura de 17 revoluciones en 12 países le dan al “Reportero del Tercer Mundo”, como fue muy bien conocido, suficientes pertrechos para argumentar que “no se puede ser objetivo frente a la tortura y la dictadura, porque eso es inhumano.

Esta postura encuentra versiones favorables precisamente de periodistas con experiencias en situaciones de conflicto, como es el caso de César Mauricio Velásquez, decano de la Facultad de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de La Sabana (Colombia), quien asume que los periodistas deben comprometerse con la defensa de los valores como el derecho a la vida, la libertad y la justicia.

Por tanto, en vez de asumir la “objetividad” que el modelo liberal ha querido imponer, el periodista debe aspirar y con su actuar ratificar ser honesto, responsable y veraz, o como diría la periodista y escritora catalana Maruja Torres: “"No hay que hablar de objetividad porque no existe, hay que hablar de honradez”.

Kapuscinski concibe la objetividad como una tradición anglosajona mal interpretada, donde se concibe el periodismo como el “otro poder”, pero que no critica ni expresa ningún desacuerdo con las políticas de la hegemonía.

Tal situación es muy notable en este mundo globalizado, donde muchos reporteros dejan de ser subjetivos, es decir, no se involucran y dejan de ser miembros activos en la sociedad y se convierten además en herramientas mercantilistas, enfocados en la “búsqueda del morbo, del espectáculo, y lo escandaloso: de lo que vende y no de lo que construye”, según Manuel Castells.

Bibliografía:

Arencibia Lorenzo, Jesús. VÍCTOR EGO DUCROT: DOCENCIA, INVESTIGACIÓN, PERIODISMO. En: mesadetrabajo, revista digital del Departamento de Periodismo de la Facultad de Comunicación. Universidad de La Habana. Cuba

Cano, Arturo. (2007) Reflexiones de Kapuscinski sobre el periodismo.

De La Mota, Ignacio H. (1994) Enciclopedia de la Comunicación. Tomo 3. Noriega Editores.

Pavón, Héctor. "No hay objetividad frente a la tortura". Entrevista realizada a Riszard Kapuscinski por el periodista Hector Pavón, de la Revista Ñ del diario Clarín (Argentina).

Restrepo, Rubén Darío (2001). La objetividad periodística: UTOPÍA Y REALIDAD. Chasqui, Revista Latinoamericana de Comunicación, nº 74, 2001.

Rodríguez Borges, Rodrigo Fidel (1998). La objetividad periodística, un mito persistente. Revista Latina de Comunicación Social, 2. Recuperado el 14 de marzo de 2010 de:
http://www.ull.es/publicaciones/latina/z8/

 

EXPRESIÓN ORAL Y EL LENGUAJE RADIOFÓNICO INFORMATIVO

EXPRESIÓN ORAL Y EL  LENGUAJE RADIOFÓNICO INFORMATIVO

Vicente González Castro, investigador cubano, sostiene que la expresión oral es la forma predominante del lenguaje, gracias a la cual pueden transmitirse altos volúmenes de información en poco tiempo, de manera precisa y con una organización estructural muy coherente en su contenido. ¿Como se manifiesta este valor del lenguaje oral en los medios de prensa radiofónicos?

Lic. VÍCTOR GONZÁLEZ Y Lic. ALEXIS GONZÁLEZ,
Profesores de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Falcón (Coro).

Cuando se lee e interpreta a Vicente González Castro no sólo  se puede hacer una buena radio, entretenida, dinámica, educativa y cultural sino que también se comprende que el profesional de la radio que se quiera apreciar de ser el  mejor debe comenzar por prepararse para ser el mejor.

Las investigaciones de este profesional cubano de la comunicación nos aclara que el oyente es un ser que merece el máximo respeto porque él sabe cuando está recibiendo un producto de calidad, por lo cual no se le debe subestimar. En la medida en que vamos adquiriendo conocimientos, que es vertiginosamente rápido por la velocidad con que se están produciendo los grandes avances científicos-tecnológicos, de la misma manera debemos llevar esos conocimientos al público.
  
Los comunicadores debemos manejar un lenguaje sencillo, claro, preciso y conciso para informar al colectivo, pero todo esto no quiere decir que ello nos lleve a la baja calidad lingüística. Lograr que lo que lea no sea percibido como una lectura dispersa y sin ninguna calidad, sino que sea recibido como un relato bien concebido, es eso que el comunicador Armand Balsebre denomina el lenguaje radiofónico.

Balsebre dice que la radio es un medio de expresión en el cual hay que acabar con el mito de muchos comunicadores, de que el lenguaje radiofónico sólo es la palabra, pues la música y los efectos sonoros son parte importante para llevar al público oyente la mejor información.

En la información radiofónica el monologo expositivo, una de las formas expresivas de la palabra, posee una alta significatividad e importancia; y se ignoran otras lo que impide ver la amplitud precisa del lenguaje radiofónico, diminuyendo la calidad a la hora de recibir el mensaje el público oyente.

Para poner un ejemplo, no es lo mismo tratar un tema sobre el campo agrícola usando un lenguaje con una cantidad de tecnicismos con un fondo musical de acuerdo al tema a tratar,  que colocar a dos personajes que interpreten a una pareja de  jóvenes esposos campesinos que al momento de comenzar a tratar el tema  comience con un fondo musical donde se nos recuerde que el tema a tratar es el campo.

El lenguaje a utilizar por los jóvenes esposos debe ser sencillo, que no por eso sea vacío, banal. La radio es el medio de comunicación más importante y económico que existe. Es de tal importancia que, con todo el avance de las nuevas tecnologías de la información,  este medio de comunicación es el canal que utiliza el presidente de los Estados Unidos de América para llevar su mensaje a la nación, y que el Vaticano posee la radio con mayor potencia en antena. Son hechos significativos.

Para que el público oyente no sepa si el locutor está leyendo o tratando un tema con gran naturalidad va a depender del grado de preparación que el mismo y los directivos de los medios de comunicación le den al personal que labora en ellos. Claro que se puede hacer  buena radio, pero hay que preparase para ello.

Para la mayoría de los escuchas o usuarios de los servicios comunicacionales de la radio en cuanto al ambiente informativo es básico creer (estar convencido) que todo aquello que se nos dice es definitivamente cierto, que el hecho informativo (noticias y acontecimientos) son  verdad y que la o las  personas que nos lo dicen son merecedores de toda nuestra confianza.

Si bien es cierto que en general todos los noticieros informan más o menos los mismos hechos, también lo es que el público selecciona el noticiero no solo por las informaciones sino por la forma como se nos transmite, y esta forma de transmisión tiene que ver con una serie de características tales como nuestras creencias religiosas,  nuestras esperanzas, si es hombre o mujer quien narra, como habla, si es cálido, etc. Nos identificamos con quienes coinciden con nuestra manera de pensar y sus expresiones nos serán más familiares que hasta las usaremos en nuestra jerga diaria.

La palabra es elemento principal de la información en la radio, razón por la cual es el medio de comunicación de información por excelencia, por eso la noticia expresada es más creíble, va de la voz al oído.

Antes de analizar la palabra es preciso determinar algunos elementos como el lenguaje. Si partimos de que el lenguaje es “el conjunto sistemático de signos cuyo uso genera una codificación de mensajes en un proceso comunicativo interactivo entre emisor y receptor”.

Si a esto anexamos el llamado lenguaje radiofónico, el cual entendemos como el conjunto de formas sonoras y no sonoras representadas por los sistemas expresivos de la palabra, la música, los efectos sonoros y el silencio, cuya significación viene determinada por el conjunto de recursos técnicos expresivos de la reproducción sonora y el conjunto de factores que caracterizan el proceso de percepción sonora e imaginativa-visual de los oyentes.

La expresión oral está determinada por la voz y la voz es uno de los elementos primordiales del lenguaje radiofónico. La voz es la columna vertebral del sonido radiofónico. La voz es  sonido y, como tal, cuando se emite presenta siempre un tono, una intensidad y un timbre determinados.

La palabra es el instrumento habitual de expresión directa del pensamiento humano y vehículo de la socialización. A pesar de los grandes avances de la tecnología, sigue siendo uno de los medios de comunicación más eficaces que existen. Quien sabe hablar bien, con corrección y perfección, demuestra su buena educación personal. La conversación es un arte, y como tal hay que saberla apreciar y se puede potenciar. La capacidad de hablar bien es el camino más corto hacia la distinción de una persona.

En la comunicación verbal, aunque es importante lo que se dice, también es importante cómo se dice. Por eso debemos tener muy en cuenta que a la hora de hablar es tan importante la letra como la música en la radio, por lo que ella significa para los sentidos, para los imaginarios de los receptores.

Antes de hablar, debemos pensar lo que vamos a decir, porque lo que se dice en radio no tiene marcha atrás, es como un misil que cuando se dispara no se puede parar. Debemos dirigirnos a la audiencia de forma educada y cordial, pausada, clara, sin alzar demasiado la voz. La voz es algo innato en nosotros, educarla es cuestión de disciplina.

Este valor del lenguaje oral sin duda se manifiesta en la credibilidad que la audiencia radiofónica le da al informativo de este tan prestigioso medio de comunicación.

Para finalizar, uno de los diez concejos de Mario Kaplún para los radialistas: “Aunque esté escribiendo su guión, no olvide nunca que el lenguaje hablado es diferente al escrito. Debemos poner por escrito nuestro texto, pero él está destinado, no a ser leído con la vista como un texto impreso, sino a ser oído. Tiene que sonar con la llaneza, la naturalidad y la espontaneidad del lenguaje hablado. Incluso, a veces, con las imperfecciones del lenguaje hablado. El mejor consejo que puedo darle es: escriba escuchándose. A medida que escriba, lea en voz alta lo que va escribiendo. En ocasiones, incluso, adelántese: pronuncie primero la frase y luego escríbala. Díctese a sí mismo. Escuche cada frase, pruebe cómo suena. Sienta su ritmo oral, sonoro. Si le suena pesada, larga, artificiosa, con vericuetos, con idas y venidas, rehágala, divídala en dos o más frases cortas y directas. El oído le dirá dónde ubicar con más naturalidad el sujeto, el verbo, el predicado.”

Bibliografía:

Ciudadana Radio (El poder del Periodismo de Intermediación), de José Ignacio López Vigil, Ministerio e Comunicación Información; Junio 2008.

Curso de Producción Radiofónico, Escuela “Marcos González  López” de Radio y TV del Sindicato de Radio del Estado Falcón. Autor Charles Rosalio Arape.

EL LENGUAJE RADIOFONICO, de Armand Balsebre, Ediciones Cátedra, Madrid 1994.

Elementos del lenguaje Radiofónico, Guía de la Universidad Francisco de Miranda, de Charles Rosalio Arapé, Coro 1987.

La Radio, su lenguaje, géneros y formatos, de Julio Cabello. Caracas 1986.

La Radio: Teoría y Práctica, de José Javier Muñoz y César Gil, Editorial de IORTV, Instituto de Radio y Televisión Española, Madrid 1994.

Manual del Locutor, de Francisco Fossa Andersen, 1980.

Manual Urgente para Radialistas Apasionados, José Ignacio López Vigil, Ediciones del Ministerio de Comunicación e Información, Caracas, 2009.

PRODUCCIÓN DE PROGRAMAS DE RADIO, CIESPAL, Quito 1978.

 

URGANDO ENTRE HOJAS. ACERCAMIENTO AL PASADO

URGANDO ENTRE HOJAS. ACERCAMIENTO AL PASADO

Lcdo. Jesús Ortiz Borregales y Lcdo. Rómulo Hernández,
Profesores de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Falcón (Coro).

Fernando Rivas Hinostroza, docente de la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad de Valparaíso, quien se destacó por sus trabajos en  El Mercurio de Valparaíso, periodista de espectáculos y religión, editor nocturno, jefe de Vida Diaria, afirma que cuando enfrentamos un periódico hay que tener en cuenta que el mismo, ofrece una visión parcial de la realidad.

Una mirada al pasado como antesala y referencia…

Desde sus inicios, el periodismo ha sido parte fundamental de la sociedad y de todo lo que ocurre en ella. Gracias a él es posible saber algo de lo que sucedió en el pasado, a la vez que registra el presente y esboza el futuro.

Sin embargo, es en las últimas décadas donde el periodismo y los medios de comunicación han cobrado una importancia jamás pensada, convirtiéndose en un poder de magnitud similar al de la política y la economía, ello hasta el punto de que estas dos últimas, en algunas ocasiones, se han de plegar a lo que ha sido denominado "el cuarto poder".

Cuando se habla de la sociedad se habla, por extensión, de lo que el periodismo ha producido en ella, pues éste, al registrarla, al reflejarla, termina por dibujar sus contornos y los de los acontecimientos presentes y futuros, pues es debido a la información que el periodismo difunde que la gran mayoría de las personas toma una posición frente a los acontecimientos.

Tanto el periodismo como los medios de comunicación cumplen un papel fundamental en la historia, pues es por intermedio de ellos que conocemos los hechos. De lo que se puede concluir que, puesto que lo que ellos digan, expresen o informen es lo que, al final conocemos, es evidente que de su veracidad, transparencia y honestidad depende que el mundo que nos muestran sea el “verdadero”.

El periodismo es un subsistema del sistema social, al igual que lo son la política, la economía, las artes y las letras, los deportes y las farmacias de turno. Todos ellos se cortan de forma horizontal, se retroalimentan, se influyen unos a otros.

El consumidor de noticias debe tener en cuenta la advertencia de David Broder, periodista del diario "The Washington Post": "El periódico que llega a su casa es un recuento parcial, apresurado, incompleto e inevitablemente algo confuso e inexacto de algunas de las cosas que hemos oído que sucedieron en las últimas 24 horas. Hay distorsión, a pesar de nuestra mejor buena voluntad para eliminar las parcialidades más obvias, por el mismo proceso de comprensión que hace posible que uno lo pueda leer en una hora. Pero es lo mejor que hemos podido hacer bajo las circunstancias, y mañana regresaremos con la versión corregida y al día."

Las cosas suceden. Lo único que puede hacer un periodista al respecto no es poco: ejercer ciertas facetas del derecho de la sociedad al libre acceso a la información a partir de la "producción" de parte de "la realidad" que ella consume, esa parte denominada "lo público". Aunque en un régimen democrático a cabalidad, y no sólo un periodista, podría hacerlo: la ley, al menos en teoría, lo ampara. Según el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada por las Naciones Unidas en 1948.

La mención de textos en los que se aborda el pasado, aparecidos en los medios de comunicación, en este caso, los de la prensa escrita, pudiera ser larga. Y ellos nos indican que, además de seguir el rastro a informaciones que pueden ser noticia y de participar en el ejercicio de autocomprensión y autodefinición de las naciones, el periodismo también impulsa la "demanda por conocer algo que forma parte del patrimonio", de las sociedades, y que es vital para el conocimiento y la toma de decisiones dentro de las mismas.

En algunos casos, el acto de acercarse al pasado histórico desde el periodismo tiene urgencias más dramáticas. En marzo de 1993, el periodista Samuel Blixen publicó una serie de reportajes sobre la presencia de la Operación Cóndor en Paraguay. Se fue a los archivos, hurgó, entrevistó, viajó hasta las fosas comunes que se encontraban escondidos los torturados convertidos en despojos y armó con esas vivencias una serie de trabajos que fueron publicadas en el semanario Brecha, de Uruguay.

En ellos se develan las misivas de los jefes de Inteligencia de Chile, Argentina, Paraguay, Bolivia y Perú en su trabajo coordinado de la Operación Cóndor. Se hace el recuento, convirtiéndose en el hilo conductor de la serie, de cómo fue la desaparición de Nelson Santana y Gustavo Inzurralde, dos uruguayos pertenecientes al Partido por la Victoria del Pueblo (PVP). Se explica la participación de los oficiales cercanos al dictador Stroessner en las torturas. Y finalmente, entre otras revelaciones, levanta el velo definitivo de la unión entre la policía secreta argentina y la paraguaya en la eliminación de los líderes del Movimiento Popular Colorado.

Nuestra perspectiva…

Tal como lo relata Samuel Blixen con sus reportajes, logró llegar al centro de la Operación Cóndor, descubriendo cómo habían sucedido los hechos y las consecuencias que esto produjo, buscando información, indagando, y una de sus herramientas fue el periódico; por ello debemos verlo en una dimensión muy amplia, como registro histórico, nos ayuda a encontrar verdades que muchas veces nos pueden producir decepciones, tristezas, alegrías e incertidumbre, incluso si observamos todo el contenido del periódico, nos podemos recrear en un mapa mental y pensar en el ambiente de esa época, sirviendo de referencia para nuestras investigaciones posteriores.

Por esta razón, consideremos que en los periódicos del pasado pueden encontrarse sucesos con la suficiente relevancia y una buena dosis de carga humana, dolor, decepción, amor, con sus respectivos conflictos, capaces de movilizar por sí solos el interés de las audiencias.

No obstante, pese a las diferencias, debemos considerar este medio, en su dimensión más amplia, como un registro de lo histórico, de referencia, de consulta, que nos impulsa al esclarecimiento de un misterio, al menos, responder la pregunta de qué sucedió en hechos, que en ocasiones, son sensibles para las estructuras de poder.  Por ello, debemos mirar al periódico, en su contexto histórico, con vocación de cronistas, persiguiendo la comprensión de hechos antes de someterlos a juicio, bajo reglas éticas, a la hora de actuar.

Por tanto, consideramos que e periódico constituye una valiosísima herramienta a la hora de acercarnos a los hechos del pasado,  como una necesidad de las  sociedades por conocer y comprender lo que sucedió, de consulta, como una forma para tener los elementos necesarios y entender un presente, que en ocasiones puede provocar más incertidumbres que serenidades.


 

BLOGS FRENTE AL ADN DE LOS PERIÓDICOS

BLOGS FRENTE AL ADN DE LOS PERIÓDICOS

Bob Lauthorn, ex editor del periódico San Francisco Cheroclí, considera que para los periódicos va a ser difícil hacer blogs bien porque su ADN continúa atrapado en el modo “nosotros hablamos, usted escucha”. Un buen blog es una conversación en ascenso. Es facilitado por usted, pero si gana usted, gana el lector. Gana la organización periodística y lo más importante, ganan los lectores.

Lic. LESBIA RODRÍGUEZ,
Profesora de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Falcón (Coro).

Es importante destacar que el periodista digital ha de tener conocimientos suficientes, pero no necesariamente experto de las herramientas, porque su responsabilidad y honestidad profesional es la concepción y dirección de lo proyectos de comunicación digital, no su ejecución completa.

Por otra parte, se puede decir que en el área digital el lector se informa, se comunica y participa a través de la red, por lo tanto, ya no solo forma parte de la audiencia, sino que también es sujeto activo de la comunicación, con ello se pretende tener facilidad de acceso y grado de participación en esa comunicación abierta. Los lectores también son receptores que pueden emitir mensajes de una forma interactiva, pueden criticar, compartir, comentar y hasta crear el periodismo ciudadano y así de esta manera forma parte del cambio en la concepción del periodismo.

Además se puede mencionar que en la actualidad se implementó en el área de la revolución tecnología de la información un nuevo periodismo más personal que colectivo. Se trata del blogs de los periodistas, un nuevo periodismo que viene siendo una suerte de portavoz colectiva y de comunicación interactiva.

El blogs, que dispone una publicación en línea, es una opción importante, posee un sistema de comentarios que permite a los lectores establecer una conversación con el autor acerca de lo que se ha publicado, así como también se comparten opinión, fotos, videos, y todo lo que se desea. ¿Cómo crear un blogs? Es tan sencillo como acceder a un correo electrónico,  o a través de tu teléfono móvil.

Con la expansión de este fenómeno en el periodismo, los medios y la audiencia, se crea una nueva concepción del periodismo que se define como un espacio interactivo, sencillo, creativo y, por ende, honesto consigo mismo y consecuente con el lector para que pueda mantener la comunicación, el interés, y el intercambio de ideas, y así se produzca además el verdadero “feeback” de la comunicación. Con esta evolución y la transformación de la tecnología, el periodismo busca la mayor interactividad para romper el modelo tradicional y unidireccional.

El término Blog (procedente de la palabra inglesa Weblog), o Bitácora en castellano, se refiere a sitios web actualizados periódicamente que recopilan cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores donde lo más reciente aparece primero, con un uso o temática en particular, siempre conservando el autor la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente (Conejo, 2006). Estos artículos por lo general incluyen la posibilidad de que los visitantes del blog agreguen comentarios a los mismos, fomentando así la interacción entre el autor y el lector.

También se puede decir que los blogs se asemejan a diarios en los que se van realizando anotaciones, que permiten incluir textos, imágenes y sonido. Una característica propia es su estructura, que los artículos añadidos aparecen publicados en una secuencia inversa al orden de introducción. Lo último introducido es lo primero que se muestra.

Uno de los principales motivos de la rápida expansión de este medio de comunicación es la relativa facilidad que ofrecen para ser creados y manejados por cualquier usuario con conocimientos básicos de Internet, aún sin tener conocimientos sobre el diseño de páginas web; esto ha hecho que todo aquel que quiera obtener un espacio en la red para expresarse, haya encontrado en los blogs un medio ideal para hacerlo (Gallego Torres, 2006).

En ese mismo orden de ideas, “los blogs son espacios individuales para la comunicación. Desde ellos, sus autores construyen relaciones con otros blogs, con bloggers y con lectores” (Estalella, 2006: 24).

Analizando el texto anterior es importante acotar que el blog es un espacio que se crea  para desarrollar una gran diversidad de mensajes con la finalidad de establecer expectativas con la intencionalidad de comentar hechos importantes para que el lector pueda opinar e interactuar, así como también pueda construir la información conjuntamente con el periodista.

Singer (2008), considera que “el uso de los blogs por los periodistas tiene la intencionalidad de informar más allá de la noticia y establecer una relación de mayor credibilidad con sus lectores”.

De acuerdo a lo planteado anteriormente, se puede decir que los periodistas tienen la responsabilidad de informar la verdad, ser honestos para que el lector tenga esa flexibilidad de intercambio de ideas y respuestas inmediatas, y de esta manera el lector adopte una actitud consecuente.

Es importante señalar que el periodista debe cumplir ciertos parámetros que lo hagan calificar como una persona profesional, que la información que está emitiendo sea cierta y de interés público. Así mismo, debe aplicar las características que sean necesarias para publicar un artículo en un diario, aunque los blogs son  medios en los que existen mucha más libertad en relación a los temas y la escritura.

Por otra parte, con la nueva era del periodismo digital el lector busca cada vez información más detallada y especifica, además tiene más opciones para informarse que utilizando otros medios tradicionales. Esta nueva forma de comunicar periodísticamente abre la opción a que periodistas se expresen independientemente, y publiquen artículos que tal vez no puedan hacerlo en otro lado.

Uno de los aportes de los blogs como espacio o sección digital dentro de un periódico es que el periodista se haga eco y se sienta comprometido con su país, su entorno y contexto.

En el caso venezolano, que se sienta comprometido con su patria y con la revolución, que mediante este espacio se fortalezca el liderazgo del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Chávez Frías, y que no quede en los medios de comunicación opositores lo que hoy quieren mostrar como “nuestra realidad”.

Es preciso que hoy abramos un espacio para extender los pensamientos de nuestros héroes y hacer de la patria que queremos, libre de violencia, de invasión, de imposición norteamericana, y unir a nuestros pueblos como lo soñó Bolívar. Entones, a través de los blogs, se informe la verdad, se difundan valores socialistas, se eduque en un pensamiento único, y todo hacerlo con un permanente compromiso como profesionales hacia los grandes intereses del pueblo y de la nación.

TÉCNICAS LITERARIAS

TÉCNICAS LITERARIAS

El Premio Nobel a la Literatura, Gabriel García Márquez, sostiene que son injustas las diferencias entre periodismo y literatura, pues ambas vertientes se alimentan de las mismas fuentes y su destino es el mismo: transmitir, contar, convencer. ¿Coincide su punto de vista con el del colombiano, autor de Cien años de soledad?

Lic. MARLENE CAROLIONA DÍAZ,
Profesora de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Falcón (Coro).

Una vieja discusión entre literatos y ensayistas no está de acuerdo con la postura de García Márquez, por considerar que el periodismo no cumple los requisitos que podrían ubicarlo a la par de la literatura, tal como León Trosky, quien intentó desacreditar al periodismo llamándole de manera clasista «musa plebeya».

En esta misma línea de pensamiento se afilia el poeta y periodista Renato Leduc, quien denigró al oficio periodístico al manifestar: “Yo no sabría si calificar o clasificar al periodismo escrito como seudo literatura o como sub-literatura, pero en todo caso, no me atrevo a calificarlo de literatura”.

Sin embargo, autores muy reconocidos han opinado igual que García Márquez, y no han escatimado al periodismo lo que tiene de literario cuando está bien hecho, desde luego, porque en última instancia, no porque un texto figure entre gruesas pastas es literatura.

Tal es el caso del escritor cubano Alejo Carpentier, hombre de cultura monumental, quien no halló razón para separar al periodismo de la literatura, a no ser por cuestiones de estilo. Precisó: “Para mí, el periodista y el escritor se integran en una sola personalidad... Podríamos definir al periodista como un escritor que trabaja en caliente, que sigue, rastrea el acontecimiento día a día sobre lo vivo. El novelista, para simplificar la dicotomía, es un hombre que trabaja retrospectivamente, contemplando, analizando, el acontecimiento, cuando su trayectoria ha llegado a su término. El periodista, digo, trabaja en caliente, trabaja sobre la materia activa y cotidiana. El novelista la contempla en la distancia con la necesaria perspectiva como un acontecer cumplido y terminado”.

Por su parte, el Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz, señaló en un texto de madurez: “El periodismo, la novela y la poesía son géneros literarios distintos, cada uno regido por su propia lógica y estética”. Y tras de afirmar y demostrar que “la buena poesía moderna está impregnada de periodismo”, concluyó una conferencia manifestando que “a mí me gustaría dejar unos pocos poemas con la ligereza, el magnetismo y el poder convicción de un buen artículo de periódico... y un puñado de artículos con la espontaneidad, la concisión y la transparencia de un poema”.

Coincidencia a la que llegaron con años de diferencia el poeta Paz y el novelista Gabriel García Márquez. Este último, al ser interrogado años atrás sobre esta relación entre literatura y periodismo, respondió que lo ideal sería que la poesía fuera cada vez más informativa y el periodismo cada vez más poético. Un ideal que como puede observarse en los buenos creadores del periodismo moderno, parece haberse cumplido.

Un ejemplo de la grandeza del periodismo es sin duda alguna la periodista Isabel Allende, considerada la escritora latinoamericana más leída en el mundo, sus libros han sido traducidos a diferentes idiomas y han tenido éxitos de ventas, que se traduce, asimismo, en holgura económica, lo cual ha permitido a la autora chilena vivir de la literatura, meta que no todos los escritores pueden realizar.

La lectura de sus textos nos muestra una prosa sencilla, sin rebuscamientos, al alcance de todos, con una gracia que sólo los predestinados tienen, además de poseer un sentido del humor que entretiene y aliviana la carga de la lectura. Es en el humor -aspecto que muchos no han querido ver- donde Isabel Allende se distancia de sus colegas femeninas, puesto que a temas de indudable profundidad, sin sesgarlos, le otorga la amable presencia de la ironía o el sarcasmo, permitiendo una cosmovisión más universal y no tan encorsetada.

Pese a las críticas que ha recibido (específicamente por su tratamiento del realismo mágico), sus textos continúan siendo éxitos de ventas, tiene un público fiel que la sigue sin pausas y no puede negarse que su trayectoria artística es importante, ha trascendido y está encumbrada entre los grandes escritores de Latinoamérica.

EL ARTE DE CONTAR LA REALIDAD

EL ARTE DE CONTAR LA REALIDAD

Lic. LESBIA SILVA y Lic. JOSÉ MANUEL TRUJILLO,
Profesores de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Falcón (Coro).

Según el diccionario Enciclopédico Larousse (2002). el vocablo narración significa: acción de narrar; relato, cuento, novela…. Parte del discurso que expone los hechos de la manera más favorable al acontecimiento del asunto que se trata. Narrar equivale a contar.  La narración es, pues, el relato de unos hechos –verídicos o falsos-  ocurridos en un tiempo y en un lugar determinado. Dicho de otra manera: narrar es presentar acciones.

Lo nuevo y específico de la narración es el principio de la acción.  Contamos los hechos ocurridos a lo largo de un tiempo y espacio, de manera que al desencadenarse unos con otros tomen un nuevo significado.  Lo que significa que la narración no es una construcción fija, sino algo que se mueve, que se desarrolla y transforma.

Narración es una técnica literaria que se emplea para relatar acontecimientos o dar a conocer un argumento. La narración es fundamental en el periodismo y, junto con la descripción y el diálogo, constituye la tríada de las técnicas redaccionales periodísticas.

En algunos casos la narración de los acontecimientos puede trabajarse en orden cronológico, siempre y cuando la estructura jerárquica del género así lo permite.  Esto generalmente sucede en el cuerpo de los diferentes géneros, mientras que el “lead” o la introducción exigen una jerarquización de acuerdo a la importancia de los diferentes elementos que contiene el hecho.

Alexis Márquez (1976) expone: “La narración periodística posee algunas características propias que la diferencian de la literatura.  Esta trabaja con hechos ficticios, mientras que el periodismo se ocupa de la realidad y tiene objetivos estéticos que no siempre están presentes en la literatura”.

El autor señala tres elementos esenciales dentro de la narración periodística: los personajes, la acción y el ambiente.  En el desarrollo narrativo también puede estar presente el diálogo. Según Márquez, la representación lingüística de un hecho, que es en esencia la narración periodística, conlleva una responsabilidad “que no se plantea solamente en el plano de lo ético, sino también en el de lo profesional”.  Es decir, el uso adecuado del lenguaje como recurso debe “enriquecer su representación de los hechos en forma tal que la misma no resulta pobre, falta o engañosa.”

En líneas generales, se puede afirmar que narrar supone el conocimiento de una técnica.  El periodista, cualquiera que sea su especialidad, debe conocer esa técnica. En su vida profesional muchas veces tendrá que valerse de ella. En otras palabras, la narración tiene cabida en todos los géneros y especialidades del periodismo moderno. De modo que muy difícilmente un periodista podrá prescindir totalmente de la técnica narrativa.

Aún cuando la técnica narrativa es, a grande rasgos, la misma en todos los tipos de narración, la referida al periodismo tiene sus rasgos propios, a saber:

--Debe estar concebida y realizada en función del lector.

--Es esencialmente comunicativa más que expresiva. Su finalidad es informar al público los detalles de un suceso.  No se crean seres.  No hay cosmovisión. En otras palabras, el periodista no puede, pues, prescindir de su público, y el narrar, tiene que hacerlo ineludiblemente guiado por la necesidad de que sus lectores lo entiendan, y de que el material de lectura que se sirve a éstos les sea útil desde diversos puntos de vista.

Este principio se basa en lo siguiente:

--Ley de Interés, es decir que la narración periodística despierta desde el principio y mantenga en todo momento el interés del lector. 

--Claridad y Sencillez no solamente en el lenguaje. Incluye sencillez en las ideas. El periodista antes de escribir debe tener perfectamente claro qué es lo que va a decir y lo que va a comunicar al público. 

---Ley de Curiosidad basada en el devenir de la noticia. 

--Ley de la Unidad Narrativa, al narrar el suceso, el periodista ha de apoyarse en: personajes, acción, ambiente y diálogo, todo lo cual en realidad, debe servir de eje central.

---Por último, interviene la matización. El deber de construir sus narraciones en función del lector obliga al periodista a utilizar diversos recursos para matizar el texto, ya que no es lo mismo la lectura de un libro que la de un periódico.

La  periodista Milagros Socorro en su artículo inserto en el periódico “El Nacional”, titulado El Koala de Rengifo (14/03/2010), escribe: “Si ya todo había pasado, si nadie había sido lastimado, si el mal estaba a punto de perderse por una de esas avenidas de Caracas, por qué Renginfo no se quedó quieto, prefirió dos insolencias y esperó al lunes para buscar a un buhonero que tuviera un buen koala.  Qué lo impulsó asaltar de un lugar que entonces ya no era seguro, puesto que el riesgo se había hecho realidad y los que vivimos temiendo ya había ocurrido. Qué había en ese koala que pudiera ser tan valioso como para enfrentarse a tres psicópatas armados.”

Debemos aclarar que en esta narración informativa extraída del periódico El Nacional, nos explica que Rengifo y su mamá venían de Santa Teresa en un autobús por la noche y dentro del mismo iban los tres asaltantes que posteriormente se dieron a la tarea de desvalijar a todos sus ocupantes en donde no hubo enfrentamiento, pero cuando se bajaron los atracadores, Rengifo y su madre corrieron detrás de ellos para recuperar el koala. 

En la narración informativa cualquier suceso, aún el más apacible, tiene interés humano con sus valores y realidades, lo difícil es hacerlo traslucir al narrarlo en forma tal que toque el fondo de humanidad que todo lector posee. 

Tener vivencias de algo es requisito esencial para escribir de ese “algo”. A veces la imaginación puede ayudarnos, siempre y cuando tengamos en cuenta situaciones reales análogas a la que pensamos narrar en la información. No es suficiente narrar esos hechos que sean verdaderos, es necesario que lo parezcan, indiquen las causas, motivos y antecedentes de las acciones más importantes.

Bibliografía:

Dragnie, Olga (2001).  Diccionario de Comunicación Social.  Caracas, editorial Texto, C.A.

El Nacional. “El Koala del Regifo”. Caracas, 14/03/2010, pág. 09.  Articulo firmado por la periodista Milagros Socorro.

Larousse Diccionario Enciclopédico (2002).  Colombia, octava edición, editorial Larousse.

Márquez Rodríguez, Alexis (1976).  La Comunicación Impresa. Caracas.  Ediciones Centauros