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Isla al Sur

Teoría-Trabajos docentes

LOS RECURSOS DEL REDACTOR

LOS RECURSOS DEL REDACTOR

Tema: John Müller afirmó: “La prensa como obra cultural responde a determinadas pautas históricas, al pensamiento predominante e incluso, a la moda en el ejercicio de la profesión”.

SANDRA MADIEDO RUÍZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Desde que el catedrático y periodista John Müller González escribió: “La prensa como obra cultural responde a determinadas pautas históricas, al pensamiento predominante e incluso, a la moda” (1), dicha sentencia continúa en pie, pues el periodismo de hoy no es el mismo que el de hace 30 años porque evoluciona vertiginosamente gracias a los avances de la ciencia y la tecnología que repercuten en los cambios evidenciados en el mensaje periodístico, debido a la inmediatez de la televisión, la radio y el Internet.

Respecto a ello, el experto afirmó: “Resulta difícil reconocer en la actividad periodística moderna los rasgos del periodismo de hace un par de siglos, la profesionalización de la actividad informativa, la discusión de conceptos tales como la objetividad, la función social de los medios informativos y otros, son fenómenos que se han producido exclusivamente en los últimos 150 años” (2).

El periodismo es una profesión móvil que necesita de un contexto político, económico o social para su ejercicio, pues este siempre marcará las huellas del acontecer y responderá a las características de un momento histórico determinado. Un ejemplo, la expansión de la “red de redes” se afianza cada vez más en el orbe cuando se produce la decadencia de la prensa, la cual llegará al ocaso si no reajusta sus productos comunicativos y los convierte en más reposados y destinados a responder las cuestiones que la inmediatez no analiza.

Müller destacó que el rol desempeñado por la prensa en la sociedad ha estado unido a las cosmovisiones históricas que han surgido, pugnado y predominado en determinadas épocas (4). En torno a ello, el  periodismo se divide en antes y después de 1850, en esta última etapa se desarrolla el mismo y surgen los tres períodos de la profesión.

Los recursos del redactor

El “yo” del reportero está presente en el Periodismo de Opinión o Ideológico que se inicia alrededor de 1850 y se extiende hasta el fin de la I Guerra Mundial en 1914. Se caracteriza por ser editorializante, adoptar posturas, tratar de persuadir a los receptores, “subjetivo”, pues predominan las visiones de los periodistas acerca de determinados asuntos.

Acerca de lo anterior, María de los Ángeles González Borges, profesora de Fundamentos de la Comunicación Cablegráfica de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, comentó que este género respondía a los partidos políticos y a la Iglesia, la cual era muy hegemónica en aquel entonces, por lo tanto, existía una correspondencia entre la prensa y el contexto de la época.

El Periodismo Informativo, surgido hacia 1870, coexiste con el periodismo ideológico, hasta 1950. Es de señalar que este estilo es uno de los más utilizados en los medios de prensa cubanos e internacionales. El teórico Ángel Benito expresó: “Es un  tipo  de periodismo que  se apoya fundamentalmente en la narración o relato de hechos, dándole menos importancia a  la exposición  de  ideas” (5).

A partir de 1945, cuando termina la Segunda Guerra Mundial, cobra auge el Periodismo Interpretativo o de Explicación, cuyos antecedentes están en la década de los años 20 del siglo pasado, el cual busca una mayor profundidad en las informaciones y analiza los disímiles aspectos de la noticia mediante antecedentes y proyecciones. Para que exista interpretación debe haber un conflicto, por tanto, se le buscarán todas las aristas mediante el contraste de las fuentes y de los juicios.

Sobre ello, el teórico Abraham Santibáñez manifestó: “Interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector no especializado” (6).

Hoy existen todas las manifestaciones anteriores. Sin embargo, la explicación no logra arraigarse en los medios y “la naturaleza del estilo, por ser un punto intermedio entre la información y la opinión, aporta una buena dosis de desconcierto” (7) cuando a más de un siglo es prácticamente nulo en las redacciones cubanas y foráneas.

El siglo XXI asentó el camino a la hibridez de los géneros. Concerniente a lo anterior, Estrella Alfonso, periodista del semanario Tribuna de La Habana, comentó: “Las maneras de hacer la profesión, evolucionan y ello hace que en los medios de prensa se use más un estilo que otro, pero siempre serán empleados con el propósito de informar a los lectores, mediante un lenguaje más viable y objetivo”.

La estela cultural y el poder en la prensa

A la ideología y la sociedad responde la prensa. Un ejemplo, el periodismo cubano defiende los valores humanos, éticos y revolucionarios de nuestro pueblo, devenidos de las tradiciones patrias como el internacionalismo y la solidaridad. “Cultura e historia se encuentran indisolublemente unidas al desarrollo y evolución de la sociedad. Si faltan, existe la penetración ideológica de regiones en determinados países, pues estos han perdido las raíces que los identificaban en cualquier punto geográfico”, destacó Alfonso.

Miriam Rodríguez Betancourt, Profesora Consultante de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y Premio Nacional de Periodismo José Martí, afirmó: “La prensa es el resultado de una concesión otorgada por el poder político” (8). Luego de este análisis, se puede arribar a la conclusión de que “la libertad de prensa”, un concepto sumamente manejado desde el siglo XVIII, no existe, pues siempre habrá un poder, un medio y un periodista responsable por los productos periodísticos.

“La prensa es una obra documental regida por los contextos, las características de las épocas, el poder predominante y el creciente desarrollo de la tecnología, la cual conlleva a la dinámica del periodismo y hace que los medios adecuen los mensajes a raíz de procesos como la globalización y la multiconectividad, ya que de esa manera evolucionarán las maneras de hacer y pensar el Periodismo”, explicó Rudens Tembras, periodista del semanario Trabajadores.

Retomando a Müller, los géneros no son solo manifestaciones de modos de hacer, sino constituyen respuestas concretas a desafíos sociales, crisis conceptuales y a la autodefinición de la prensa (9).

Bibliografía:

(1) Müller González, John. Periodismo interpretativo: una explicación ideológica [en línea].   En: http://www.accionaudiovisual.uc.cl/

prontus_fcom/site/artic/20041213/pags/20041213161106.html. [Consulta: 26 de marzo de 2013].

(2)  Müller González, John, op.cit.

(3) Müller González, John, op.cit.

(4) Ángel Benito, citado por Cruz Acevedo, Milagros. Manual para periodistas: conocimientos y principios básicos. Editorial Plaza Mayor, pp. 221.

(5) Abraham Santibáñez, citado por Müller González, John. Periodismo interpretativo: una explicación ideológica [en línea]. En: http://www.accionaudiovisual.uc.cl/

prontus_fcom/site/artic/20041213/pags/20041213161106.html. [Consulta: 26 de marzo de 2013].

(6) Müller González, John, op.cit

(7) Rodríguez Betancourt, Miriam. 2004, Estudios sobre el mensaje periodístico, Vol. 10, Servicio de Publicaciones de la Universidad Complutense, Madrid, pp. 319-328.

(8) Müller González, John, op.cit.

Periodistas consultados:

Estrella Alfonso, periodista del semanario Tribuna de La Habana.

Rudens Tembras, periodista del semanario Trabajadores.

CONTAR UNA HISTORIA MÁS ALLÁ DE SU HABÍA UNA VEZ

CONTAR UNA HISTORIA MÁS ALLÁ DE SU HABÍA UNA VEZ

 

Tema: El profesor cubano Julio García Luis, Premio Nacional de Periodismo, sostiene que el estilo interpretativo en la prensa es un factor clave para integrar la visión de conjunto de la vida económica y social a escala nacional o territorial, y salir de las referencias de prensa fragmentarias, inconexas y anecdóticas que a lo máximo solo consiguen crear impresiones.

 

JANELLE PUMARIEGA SANTANA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Gracias a la inmediatez de los medios de comunicación de hoy día, podemos estar al tanto de todo cuanto sucede en el mundo. Pero saber que ocurrió algo no es conocer un acontecimiento en toda su profundidad, y la sociedad exige, para su desarrollo, una buena comprensión de los hechos que la modifican. Es por ello que el estilo interpretativo en el periodismo se vuelve fundamental.

«Si lo que ofrecemos en las noticias principales es apenas un poco más de lo que dio la televisión, entonces nuestra competidora ganó porque es más fácil ver la televisión que leer», considera el teórico Neale Copple.

La Doctora Iraida Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, en su tesis de doctorado La nota: de informar a explicar, se expresa de forma similar: «Hoy, ante la expansión de los medios de comunicación y la capacidad de propagar los mensajes casi en tiempo real, el modo y manera de su entrega están urgidos de otros enfoques comunicativos que sitúen, contextualicen, interpreten y valoren los hechos a partir de múltiples voces (…) de manera que la sociedad quede reflejada en ellos cual archivo permanente».

No se debe conocer solo que algo ocurrió, sino que es preciso conocer los antecedentes, el contexto y las proyecciones de ese algo. La realidad no es aislada y, por tanto, tampoco debe serlo el periodismo.

El estilo interpretativo viene, precisamente, a armar esa realidad desde el punto de vista más humano posible. Como afirma el profesor cubano, Doctor Julio García Luis, ex Decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y Premio Nacional de Periodismo, “el estilo interpretativo en la prensa es un factor clave para integrar la visión de conjunto de la vida económica y social a escala nacional o territorial y salir de las referencias de prensa fragmentarias, inconexas y anecdóticas que a lo máximo solo consiguen crear impresiones”.

Con sus orígenes en la puerta de la tercera década del siglo XX, con la creación de la revista Facts, luego Time, por parte de los estudiantes universitarios de Yale, Henry Luce y Briton Hadden, el periodismo interpretativo surgió para saciar la demanda de información de los receptores, quienes pedían conocer más a fondo la noticia.

La fórmula Time creó un nuevo sistema de trabajo basado en la indagación de los antecedentes del suceso, su contexto, perspectiva y consecuencias, de manera que esta búsqueda de información pudiera aportar datos nuevos que mejoraran el proceso de análisis del lector. La declaración de diversas fuentes, tanto documentales como no documentales, permite la valoración del hecho por parte del receptor.

Hoy día, el estilo interpretativo es para muchos profesionales de la prensa una forma más profunda de hacer periodismo.

Por ejemplo, el periodista Jorge Luis Rodríguez, analista de la Redacción de Internacionales en el periódico cubano Juventud Rebelde, ve este estilo como «una vía de democratizar la información, puesto que la confluencia de fuentes da al receptor diferentes puntos de vista de una misma situación, mediante los cuales puede tomar partido y sentirse identificado».

Juana Carrasco, jefa de esa redacción, expresa que «los periodistas no deben convertirse en el portavoz de un hecho en un momento dado y se acabó, porque eso sería un periodismo banal. Hay que poner los hechos en su contexto y dar información suficiente para la toma de criterios. Eso es lo que hace el periodismo interpretativo».

Agrega que en Cuba la prensa precisa de un aumento de los trabajos de interpretación, pues de esta forma combate la inmediatez de la digitalización y educa más al pueblo, que es un pueblo que lee periódicos y se interesa por conocer qué sucede, no solo a su alrededor sino también en el mundo entero.

Para Abdul Nasser, redactor de Deportes del citado medio, la interpretación es una forma de evitar lo lineal, eso de lo que muchos conocen, pero de lo que no todos pueden conversar o debatir, ya que no cuentan con los basamentos teóricos suficientes como para emitir juicios certeros.

Un ejemplo ilustrativo

Supongamos que ha subido el precio de las viandas en los agromercados de La Habana, y veamos dos procederes distintos de construir la noticia: uno en el estilo informativo y otro en el interpretativo.

La nota informativa podría decir exactamente eso mismo: los precios de las viandas en los agromercados de la capital aumentan en determinado por ciento. Podría agregar que se debe a que este año la producción de dichos alimentos ha sido más costosa a causa de una fuerte temporada de sequía. La noticia constaría, además, de una declaración puntual de una fuente oficial y, quizás, de una breve descripción de la situación económica del país.

Pero, ¿qué sucede si llevamos el hecho al estilo interpretativo?

La nota tuviera una mayor profundidad. La opinión de un ciudadano descontento por el esfuerzo que tiene que hacer para comprar dichas viandas tuviera quizás una disyuntiva con el juicio de un especialista que planteara que el país también está haciendo todo lo posible para llevar su economía adelante. Podría adicionarse la declaración de un especialista en materia ambiental que describiera las causas de la sequía que afectó al país y las vías mediantes las cuales los propios hombres pueden contribuir a evitar este tipo de problemas. El testimonio de algún trabajador agrícola que explicara el proceso que tuvo que hacerse para poder obtener los productos sería muy conveniente. Y tal vez algún trabajador que haya estado a cargo de la transportación…

En fin, sería un diálogo de fuentes muy controversial, con el que el lector puede sentirse protagonista del hecho, al identificarse con algunos de los declarantes, con sus situaciones. De esta manera, el receptor comprende mejor la sociedad en que vive, por lo que el trabajo a realizar en base a erradicar los problemas existentes en ella, se hace más efectivo.

Muchos teóricos justifican este ejemplo. Tal es el caso del brasileño Adelmo Genro, cuando expresa que «el hecho periodístico no es una objetividad tomada aisladamente, fuera de sus relaciones históricas y sociales, sino que, por el contrario, es la interiorización de esas relaciones en la reconstitución objetiva del fenómeno descrito».

Dejar la puerta abierta

El profesor chileno Abraham Santibáñez, en su definición de periodismo interpretativo, expresa que «por exigencia profesional, (…) esta interpretación debe tratar de prescindir de opiniones personales, (…) y basarse en hechos concretos».

Esto lo corroboran el español José Luis Martínez Albertos al afirmar que si el texto se desarrolla apoyándose en razones probatorias objetivas, estaremos en presencia de un análisis interpretativo, y Julio García Luis, cuando dice que el empleo de datos duros, de estadísticas, infografía y tablas es de suma importancia en la interpretación.

En fin, hay que sugerir sin imponer porque, como asevera la profesora Calzadilla, “son las gentes, definitivamente, las que van a explicitar, verificar, cotejar, contrastar, documentar, (…) los hechos”. Un buen periodismo interpretativo deja la puerta abierta al análisis y a la toma de conciencia de aquel público que lo lee. Las preguntas clásicas del lead informativo, qué, quién, cuándo y dónde, hallan compañía en la interpretación con el cómo, el por qué y el para qué.

Se trata de argumentar una realidad, de plantear preguntas que pueden ser las de todos y ofrecer respuestas de diversos matices, para dibujar una historia más allá de su había una vez.

Bibliografía:

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Tesis de Doctorado La nota: de informar a explicar. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, 2012.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La nota interpretativa en encrucijada.  En http://www.cubaperiodistas.cu. Consultado: 06-06-2013.

Copple, Neale: Un nuevo concepto del periodismo. Reportajes interpretativos. México DF: Pax- México.1968. pp 42. (Citado en Hernández, Lidia; Félix Salgado López, Lázaro, Jorge Carrasco Glenda Arcia. Luces y sombras del periodismo interpretativo., en http://www.islalsur.blogia.com/ Consultado: 06-06-2013).

Genro Filho, Adelmo: El secreto de la pirámide. Para una teoría marxista de periodismo.  Agencia Venezolana de Noticias. Primera edición en español. Caracas, 2010. (Citado en Calzadilla, Iraida: El análisis y la interpretación para entender el mundo, en http://www.islalsur.blogia.com/. Consultado: 06-06-2013).

Martínez Albertos, José Luis. El ocaso del periodismo. Editorial CIMS. Barcelona. España. 1997. (Citado en Calzadilla, Iraida: El análisis y la interpretación para entender el mundo, en http://www.islalsur.blogia.com/. Consultado: 06-06-2013).

Santibáñez Martínez, Abraham. Periodismo interpretativo y nuevo periodismo. ¿Una cuestión de estilo?, en http:// www.comunicacionymedios.uchile.cl. Consultado 13-04- 2013.

Villa Herrera, Emilio; Gabriela Fernández Méndez; Yamilet Pérez Peña; Eduardo González Martínez. Periodismo interpretativo: una alternativa a la inmediatez. En http://www.islalsur.blogia.com/. Consultado 13-04- 2013.
http://www.ite.educacion.es

Fuentes no documentales.

Entrevistas a periodistas de Juventud Rebelde:

Juana Carrasco, jefa de la Redacción Internacional.

Jorge Luis Rodríguez, periodista de la Redacción Internacional y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Abdul Nasser, periodista de la Redacción Deportiva.

UN GÉNERO INTELIGENTE

UN GÉNERO INTELIGENTE

Tema: Para Jorge Luis Rodríguez, analista del diario Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, en el ejercicio del periodismo interpretativo, el periodista cumple con su cometido cuando mediante la descripción y el análisis de los hechos, el entrecruzamiento de las fuentes y una amplia mirada del acontecimiento sin descuidar los intereses subyacentes, logra dejar al receptor pensando en la problemática.   

LUAR LÓPEZ DE LA OSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Desde hace 300 años, muchos habitantes del mundo inician su día con un ritual: la lectura del periódico. Este desayuno informativo muchas veces no se digiere completamente; porque no se le muestra al lector todo un contexto alrededor del hecho en sí.

Abraham Santibáñez, periodista chileno, manifestó que "interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector, o auditor, no especializado” (20013: Web). De ahí la importancia de la presencia del periodismo interpretativo en los diarios.

El profesor José Luis Martínez Albertos, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Comisión de Quejas y Deontología de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, afirma que el periodismo interpretativo surge como consecuencia de la evolución interna del periodismo informativo, que tiene su gran momento en el período comprendido entre ambas guerras mundiales, y como una necesidad competitiva de la prensa escrita frente al periodismo radiofónico y televisivo (2013: Web).

Los lectores ya no se conforman con el Qué, Quién, Dónde y Cuándo que preside una información, en la cual muchas veces se obvia el Cómo y Por qué-Para qué, necesarios en la elaboración de una buena información. 

Para una mejor comprensión del mundo que le rodea, el lector necesita una explicación de los hechos sin sentir que se le impone una verdad, la que posee el que redacta la información. Por ello, es necesario que se le muestren la mayor cantidad de percepciones del acontecimiento mediante la remisión a fuentes.

Para Jorge Luis Rodríguez, analista del diario Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, en el periodismo interpretativo no  se ofrece una realidad fragmentada. Su objetivo es tomar los hechos que acontecidos aisladamente, sin relación, que parecen triviales, y construir la realidad de una manera integradora.

“Con esta práctica, el periodista rescata la significación de los acontecimientos, un valor que la mayoría de las veces no es visible en el denominado periodismo objetivista.

“En la interpretación, el periodista muestra el hecho con la mayor pluralidad posible de visiones y significados. El reportero observa la realidad desde un calidoscopio, y se las muestra a sus audiencias con una gran gama de tonalidades, de manera que el texto, ya sea una nota o un reportaje, adquiere otra dimensión que no puede lograr con el periodismo informativo: ser democrático y generar participación”, aseguró Rodríguez.

José Luis Estrada Betancourt, periodista del diario Juventud Rebelde, dijo que “cuando el periodista ofrece una explicación de los hechos, los separa en cada una de sus partes para arribar a su comprensión, busca  los antecedentes y el contexto social, político y cultural de los acontecimientos. Da voz a fuentes responsables, testigos e implicadas. Construye la realidad no como una sumatoria de hechos aislados, fortuitos, que ocurren al azar; sino como un entramado en el que cualquier elemento de su composición puede influir en su estabilidad o ruptura.”

De esta manera, el periodista contribuye a un mejor conocimiento, no solo de un hecho, un tema o un proceso, sino del ser humano y de la sociedad.

Por otra parte, aclara Jorge Luis Rodríguez: “Con esta práctica, el periodista no busca mostrarse como un señor enciclopédico, un tirano de la información que impone a sus lectores una verdad absoluta, cerrada e irrebatible. La propuesta comunicativa debe ser lo más abarcadora posible, pero al mismo tiempo, abierta a otras opiniones, percepciones.”

Yuris Nórido, periodista del sitio digital CubaSí, considera que “el reportero ofrece todos los ingredientes para que el receptor arribe a sus propias conclusiones y evalúe por sí mismo el acontecimiento y sus múltiples significados”.

Para ello está obligado a acudir a una rica estrategia de fuentes, con diversos grados y tipos de relación con el acontecimiento, que ofrezcan miradas múltiples. La pluralidad es un ingrediente esencial para ganar en profundidad y credibilidad.

“Incluso, aunque el producto no llegue a establecer proyecciones o pronósticos (conocidos como juicios sintéticos, que deben ser ofrecidos por fuentes responsables, en función de alcanzar una mayor credibilidad), una rica presentación de antecedentes, causas, contexto, hechos paralelos y valoraciones de fuentes pueden inducir al lector a trazar los posibles caminos futuros que puede recorrer el acontecimiento”, dijo Nórido.

No podemos obviar que muchos lectores se exponen a los mensajes con determinados conocimientos sobre el tema o los hechos, que han funcionado con lógicas similares a las que se les muestra. Entonces, el receptor puede, desde la propia sacudida de pensamiento que le provoca el mensaje interpretativo, hacer su propio ejercicio de análisis con esa otra información acumulada, y establecer sus proyecciones, por ejemplo, sobre la base de analogías e inferencias.

El periodista solo tiene que brindar todos los elementos necesarios para que el receptor construya su criterio. Con toda la amplia gama de información y valoración de los acontecimientos que sea capaz de ofrecerle al lector, este sentirá la libertad de tomar o desechar la propuesta, o parte de ella.

Yimel Díaz Malmierca, periodista del semanario Trabajadores, manifiesta que la principal causa de la falta de notas interpretativas en la prensa impresa es la rapidez con que se trabaja en las redacciones de los diarios.

“Los medios están preocupados en dar la primicia, sin tener en cuenta de que, luego de ganar ventaja informativamente, podrían ganar más prestigio si ofrecieran una explicación, un análisis del acontecimiento a partir de una investigación profunda de los hechos.”

En un mundo plagado de informaciones, a las cuales se tiene acceso por diferentes vías, es más productivo que un lector cuente con informaciones que superen el simple relato de los acontecimientos. La propuesta que cuente con un análisis, explicación, valoración y proyección ampliados será la más útil en la competencia de la información. 

Según la periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana, Doctora Iraida Calzadilla, “hoy trabajos periodísticos que den cuenta no solo de lo que sucede, sino también que expliquen por qué ocurren los hechos, que sean profundos en sus contenidos, contextualicen, indaguen en las causas y pronostiquen su futuro desenvolvimiento, es una necesidad sentida tanto por los hacedores de la información -los periodistas-, como por los receptores” (2013: Web).

Como señala Eduardo Ulibarri en su libro Idea y vida del reportaje: “El periodismo es un ejercicio de mediación; los periodista somos mediadores en busca de trascendencia” (2007:5). Los medios informativos no se deben conformar con ofrecer los hechos, es necesaria la interpretación de ellos para una mejor comprensión de la realidad.

Bibliografía: 

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Interpretar los sabores y olores de la vida misma. En: http://islalsur.blogia.com/2007/092504-interpretar-los-sabores-y-olores-de-la-vida-misma.php. Consultado: 6.6.2013.

Martínez Albertos, José Luis: Artículo sobre periodismo interpretativo.En:http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=9950&cat=medioinfomacion. Consultado: 6.6.2013.

Santibáñez, Abraham: Periodismo interpretativo. A la sombra de Henry Luce. En:http://www.icei.uchile.cl Consultado: 6.6.2013.

Ulibarri, Eduardo: Idea y vida del reportaje. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba.2007.

Fuentes directas:

Jorge Luis Rodríguez, periodista del diario Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

José Luis Estrada Betacourt, periodista del diario Juventud Rebelde.

Yimel Díaz Malmierca, periodista del semanario Trabajadores. 

Yuris Nórido, periodista del sitio digital CubaSí.

CUBRIR EVENTOS: RETOS PARA COMUNICAR

CUBRIR EVENTOS: RETOS PARA COMUNICAR

Tema: El eventismo es la tendencia de convertir eventos de diversa índole -culturales, académicos, reuniones, etc.- en noticia.

MAX BARBOSA, AILEEN INFANTE, ANAYS ALMENARES Y OLIVIA RODRÍGUEZ,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El eventismo está presente desde la prensa burguesa -que en muchas ocasiones convierte en noticia eventos que solo responden al principio del placer: por ejemplo, las grandes coberturas a premiaciones artísticas como los MTV Awards, EMI, Premios Juventud y otros, enfocando estos solo desde el punto de lo que allí sucede, sin más trascendencia para el receptor que el verse reflejado en el ideal construido por esos medios-, hasta los medios más serios que, respondiendo al principio de la realidad, muchas veces pasan por alto en sus coberturas la importancia del hecho para la cotidianidad del receptor.

La periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla Rodríguez, plantea en su artículo inédito Alánimo, la fuente se rompió, que «este fenómeno de las notas oficiales es mundial. La profesión cada vez parece despeñarse más hacia el arrecife de las notas que llegan mediante las redes establecidas y todo lo que se genera fuera de ellas pierde inevitablemente valores noticiables o, al menos, disminuyen de forma considerable. Es decir, se asiste a una burocratización de las redacciones, a un no actuar, no decidir, no publicar, en tanto las informaciones no vengan con el salvoconducto de lo oficial.»

Por su lado, criterios como los de la periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, Lourdes Stusser, refieren que «el eventismo no es más que uno de los vicios del periodismo cubano actual. No se comporta de igual manera en otros países, más bien es un problema creado en Cuba: está determinado por la configuración del sistema de comunicación del país, resultado del proceso de tránsito socialista que sufrió la prensa cubana.

«El fenómeno es consecuencia del diseño de nuestra prensa, la cual responde a una estrategia del Estado, por lo tanto, defiende los intereses de éste. Al responder a esos intereses -los del Estado y sus instituciones-, cae en la divulgación de los  eventos que a estos les importan, y que se hallan mediados por coyunturas políticas. Además, se le impone como agenda de prioridad un grupo de sucesos que se convierten en noticias, obviando otros que pueden ser de verdadero interés del público»

Estos criterios ven el fenómeno desde ópticas diferentes en cuanto al surgimiento del mismo, pero no discrepan en la esencia: los centros de poder que controlan los medios son los que deciden el qué publicar, mediante una agenda que no suele dar muchas libertades al periodista para indagar en otras cuestiones que pueden ser también de interés público.

Causas y conflictos

A veces se pasa por alto a la hora de cubrir un evento que él en sí no es la noticia, y sí lo es la repercusión que pueda tener lo que allí se exponga. El evento, digamos, es el espacio físico donde suceden los acontecimientos, las noticias.

Más allá de los detalles que no deben pasarse por alto -como argumenta el peruano Juan Gargurevich en su libro Géneros periodísticos (el nombre de las personalidades implicadas, un breve currículo para sustentar la validez de sus declaraciones, objetivos, ambiente, y duración del evento)-, lo esencial en la cobertura son las intervenciones de los participantes y cómo lo que allí se discuta o promueva va a estar presente en la vida del ciudadano común, no solo de la comunidad relacionada con el tema.

Por ejemplo: en la presentación de un nuevo medicamento, durante tal o más cual evento, al público no le interesa -más que para validar la efectividad con el respaldo de una personalidad experta en el tema-, quién presenta el fármaco, sino la opinión de cómo va a aliviar este sus dolencias, siendo de gran apoyo que esa información se conozca a través de una fuente fidedigna y calificada para certificar el criterio.

«El talento del periodista radica en encontrar dentro de estas situaciones, hechos o sucesos que se puedan explotar como noticia, los cuales subyacen casi siempre bajo cualquier acontecimiento», tal como lo plantea la periodista Lourdes Stusser.

En cuanto a eventos culturales, forum y otras reuniones habituales, muchas veces con carácter cíclico, sería bueno preguntarse qué es lo que vale la pena cubrir de estos, o si realmente su contenido tiene un valor noticiable y cómo este se interconecta con el público que recibe la información.

Valor añadido: fuentes y actitudes

Tomando en cuenta los valores noticia, debemos analizar si estos eventos -su contenido-, así como el de otros que se suceden una y otra vez con características similares, responden a algunos valores-noticia que resultan imprescindibles, como la actualidad, inmediatez, veracidad, interés colectivo y humano, repercusión y consecuencia, novedad y proximidad con el receptor, y el hacer que este último se sienta identificado o reflejado en los temas que se tratan.

Pero muchas veces el qué cubrir ya nos viene encomendado por la misma fuente, mediante distintas vías, trayendo esto implícito en ocasiones la valoración institucional previa de nuestra cobertura, las personalidades para entrevistar -por segunda, tercera o enésima vez- y hasta los matices a destacar  en nuestra nota o reportaje. Esto, influido además por una agenda que responde a los intereses de un medio, a la cual a veces este debe realizarle cambios como consecuencia de un consenso con las instituciones “productoras de noticias”, y el aspecto tecnológico y de soporte -proporcionado frecuentemente por el organizador del evento-, deja al periodista como un simple mediador pasivo entre el suceso y lo que tiene que entregar a la redacción del diario, y limita el relato a tan solo una parte del suceso: lo que los factores externos al reportero quieren mostrar, que soslayan su rol como parte activa y eslabón principal en la construcción de la realidad.

El periodista como relator o, -citando a la profesora Iraida Calzadilla- contador de historias, forma parte del qué decir y por tanto es a él a quien corresponde definir lo más relevante de la cobertura. El cómo hacerlo es un elemento fundamental para lograr un buen producto comunicativo.

A tono con este criterio, la profesora plantea: «Se habla (…) de lo que quiere hoy comunicar la fuente, y no de lo que interesa al periodista, al medio, a la sociedad. En consecuencia, al leer, escuchar o ver la noticia en cualquiera de los soportes mediáticos, ésta nos llega igual, como idéntica gota de agua, como alma gemela a la que ya casi ni estamos intentando dar un comienzo singular y la presentamos en todas partes en su rígida concepción de pirámide invertida, sin aliento creativo, sin personalizar, fría y distante.»

Y es que en varias ocasiones, esquematizados por las normas de una redacción funcional donde respondamos a las seis preguntas esenciales -qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué-, o por simple comodidad, apelamos a formas de hacer que no recogen la esencia del contenido de un evento y tocamos solo fragmentos de aquello que es verdaderamente interesante para el que recibe nuestro producto final; o sin percatarnos lo obviamos, ya sea por el apego a las formas academicistas más tradicionales o el miedo a implementar construcciones que conlleven a un mayor trabajo de redacción y edición.

Resumiendo

Los eventos en sí mismos, a pesar de representar una gran oportunidad para desarrollar buenas historias, debido a las posibilidades que estos brindan  -acercamiento a personalidades de gran importancia, a las que a veces se nos haría muy engorroso llegar, y las declaraciones de estas sobre un tema específico-, no son la noticia, pues se repiten periódica o esporádicamente, como afirma el periodista de Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Jorge Luis Rodríguez: «La verdadera noticia está en lo novedoso y único de ellos, a veces escondida dentro del propio desarrollo del evento, incluso de manera extraoficial en los corredores de la instalación donde se llevan a cabo.

«El público solo se siente atraído por los temas polémicos que se deriven del evento que cubrimos, que generen un debate, contengan un interés humano o los acerque a una realidad desconocida.

«Las presentaciones, actuaciones culturales, simposios, ferias, premiaciones, debates, etc., deben ser la excusa para propiciar la existencia de temas trascendentales; ellos en sí no lo son.

«Para erradicar el eventismo -un mal que plaga al periodismo cubano de estos tiempos-, el periodista debe saber descubrir la noticia, seleccionar los temas a tratar y ver lo verdaderamente interesante para el público».

Pero ojo, porque esta visión eventista no cambiará hasta tanto no cambien los intereses actuales de nuestra prensa, que a pesar de ser una de las más éticas del mundo, necesita transformaciones en cuanto a sus contenidos y modos de enfocarlos, y de una mayor autonomía comunicativa referida a estos.

Bibliografía:
 
Benítez, José A. Técnica Periodística. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, Cuba. 1983.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Alánimo, la fuente se rompió. Artículo inédito. Sesión científica. Departamento de Periodismo. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. 2007.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La Nota. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba. 2005.

Calzadilla Rodríguez, Iraida: La información que hacemos y la que debemos. En: www.islalsur.blogia.com 

Gargurevich, Juan. Géneros Periodísticos. Editorial Félix Varela. La Habana, Cuba. 2006.

Periodistas entrevistados:

Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de Periodismo, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana.

Jorge Luis Rodríguez, profesor de Periodismo, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana, y periodista de Juventud Rebelde.

Lourdes Stusser, periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

EVOLUCIÓN DEL PERIODISMO EN LA HISTORIA

EVOLUCIÓN DEL PERIODISMO EN LA HISTORIA

Tema I: Hitos que dejaron huella en el desarrollo de la profesión.

RANDY CABRERA, ANAMARYS CARBALLEA, DALILA CASTRO, HÉCTOR GARCÍA, CLAUDIA RODRÍGUEZ Y JAVIER TAMAYO,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“El periodista ha de saber, desde
la nube hasta el microbio”, José Martí

No existe entre los teóricos una opinión unificada sobre el origen histórico del periodismo. Según acotaciones de diferentes referencias, persisten tres criterios generales que encuadran su inicio:

--Algunos catedráticos lo comprenden como nacido en el mismo momento que el hombre empieza a vivir en comunidad.

--Leclercq y Heinze definen el comienzo en Roma, tomando el Acta Diurna Populi Urbana, creada por Julio César en el año 53 a.C, como uno de los primeros procedimientos para informar al público.

--También, hay quienes afirman que el surgimiento del periodismo está unido a avances y hallazgos técnicos que permitieron multiplicar masivamente el número de ejemplares y otras facilidades para la transmisión de noticias.

Los autores, en general, sitúan el nacimiento del periodismo moderno en los primeros años del siglo XIX, cuando la revolución industrial inglesa descubre la máquina de vapor, y se empiezan a aplicar a las máquinas de imprimir (Ángel Benítez, en http:/www.canalsociAL.net/ger/ficha GER).

De cualquier manera, es cierto que desde hace siglos venía desarrollándose la comunicación entre los hombres, la cual fue avanzando y tomando un lugar importante en las diferentes sociedades.

Es válido resaltar, en ese orden:

--La escritura cuneiforme en tablillas, la utilización de los pairos, los pergaminos, vitelas, entre otros.

--En el año 105  d.n.e. se encuentra en China el descubrimiento del papel de escribir.

--Gutenberg crea la imprenta de tipo móvil de plomo en 1450 y la primera impresión es la Biblia de las 42 líneas. Este hito permitió masificar la cantidad de ejemplares impresos en una menor cantidad de tiempo y fue sustituyendo los manuscritos.

--En 1457 sale el primer periódico impreso, Neuremberg Zeitung, noticiario de Nuremberg.

--Ya para el 1609, aparece el primer periódico con fecha de salida regular: Avisa Relation Order Xeitung, en Alemania, y en 1633 se instala en Cambidge la primera prensa de impresión de América.

--En 1631, Renaudot crea La Gazette en París, de tirada semanal. Voltaire apunta que la gaceta es "el relato de los asuntos públicos".

--Hacia 1702, aparece el primer diario, el Daily Courant, en Inglaterra.

--En 1704 se funda el primer diario en las colonias inglesas, el Boston Newsletter.

--Es en 1785 cuando aparece el Daily Universal Register, que tres años más tarde se convierte en el Times de Londres, aún existe y es el más leído en Inglaterra.

--Con la creación de la taquigrafía moderna, en 1794 se crea el telégrafo óptico, invento que dio origen a las agencias de noticias.

--En 1823 nace el Periódico The New York Mirror: el primero en utilizar la ilustración como complemento del texto.

--En 1825 surge en París la primera tira rotativa ”La presse”.

Agencias de Noticias

El origen de las agencias de información se remonta a la segunda mitad del siglo XIX con la expansión del capitalismo, y surgen como una necesidad social de conocer más los acontecimientos alrededor de todo el mundo, y los medios de comunicación eran incapaces de cubrir tantos sucesos en lugares tan distantes por causas económicas.

Por este motivo, resultaba necesaria la creación de entidades que recopilasen las noticias que ocurrían en su área más cercana.

La agencia Havas, creada en 1835, fue la primera agencia de noticias, antecedente de la actual Agence France-Presse, en Francia. Luego Reuters, en Gran Bretaña; Wolf -fundada por Bernhard Wolff-, en Alemania; Agenzia Stefani, en Italia, y Associated Press, en Estados Unidos.

Al principio se trataba de empresas familiares con pocos empleados y una actividad limitada, las cuales elaboraban la información a partir de noticias traducidas de los periódicos extranjeros. Pronto, debido a la imposibilidad de cubrir toda la información existente, se delimitaron en dos grupos: las que trabajaban a nivel nacional, y las más interesadas en el mercado extranjero.

El desarrollo tecnológico (fax, satélites, teléfonos, fibra óptica, ordenadores, Internet, etc.) ha contribuido a que el volumen de información que circula diariamente adquiera cotas jamás alcanzadas.

Otros avances como la máquina de escribir (1867), invención del teléfono (1876), el fotograbado (1893), el cinematógrafo (1894), tuvieron lugar hasta encontrarse un nuevo y definitivo medio de comunicación: la radio.
La Radio

La aparición de la radio no se produce de forma directa. Su invento, desde un punto de vista tecnológico, no se puede atribuir a una sola persona, sino que es consecuencia de varios aportes a lo largo del tiempo.

Podemos señalar dos antecedentes: el telégrafo, inventado por Morse, y el teléfono, por Antonio Meucci. Ambos iban por cableado. No va a ser hasta mayo de 1897 que Guillermo Marconi descubre la telegrafía sin hilos.

En la Nochebuena de 1906, utilizando el principio heterodino, Reginald Fessenden transmitió desde Brant Rock Station (Massachusetts) la primera radiodifusión de audio de la historia. Así, buques en el mar pudieron oír una radiodifusión que incluía a Fessenden tocando al violín la canción O Holy Night y leyendo un pasaje de la Biblia.

El nuevo medio empieza a ofrecer información regular en EEUU a partir de 1920, y en España cuatro años más tarde. Sus inicios tuvieron un marcado carácter comercial y publicitario.

Las primeras transmisiones para entretenimiento regulares, comenzaron en 1920, en Argentina. El día 27 de agosto, desde la azotea del Teatro Coliseo de Buenos Aires, la Sociedad Radio Argentina transmitió la ópera de Richard Wagner, Parsifal, comenzando así con la programación de la primera emisora de radiodifusión en el mundo.

La primera emisora de carácter regular e informativo es la estación 8MK (hoy día WWJ) de Detroit, Míchigan (Estados Unidos) perteneciente al diario The Detroit News que comenzó a operar el 20 de agosto de 1920 en la frecuencia de 1500 kHz., aunque muchos autores opinan que es la KDKA de Pittsburg que empezó a emitir en noviembre de 1920, porque obtuvo una licencia comercial antes que aquélla.

En 1922, en Inglaterra, la estación de Chelmsford, perteneciente a la Marconi Wireless, emitía dos programas diarios, uno sobre música y otro sobre información. El 4 de noviembre de 1922 se fundó en Londres la British Broadcasting Corporation (BBC) que monopolizó las ondas inglesas.

“Este invento tuvo gran impacto en la sociedad, porque además de incorporar música, información y publicidad, permitía transmitir la noticia en tiempo real, siendo la inmediatez su rasgo fundamental, diferente de la prensa escrita”, señaló Zenaida Costales, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y periodista de la emisora Radio Rebelde por largos años.

Es válido resaltar  que gran parte del auge en la audiencia estaba vinculado al contexto de analfabetismo que existía en esa época. El nuevo medio no imponía barreras de conocimiento y era una vía de entretenimiento para el público.

“Su época dorada se sitúa entre los años 30 y 50. Las emisoras se unen y empiezan a emitir en cadena, reduciendo costes y cubriendo territorios más amplios. La radio llega a imponerse como principal medio de difusión”, asevera Costales.

La Televisión

La televisión surge en el año 1925, y es sin duda el gran medio de comunicación del siglo XX que se abre un nuevo espacio, no ocupado antes ni por la radio, ni la prensa.

Las primeras experiencias tendrán lugar sobre el periodo de entreguerras, época de los años 20 y 30. Comienza en Estados Unidos, pero luego se expande a Europa y Japón, primeros países que implanten la televisión tras la II Guerra Mundial.

Este recorrido de la industrialización en las comunicaciones se asentó sobre tecnologías que se han ido perfeccionando gracias al enlace de tres descubrimientos: la foto-electricidad, los procedimientos de composición de la foto en puntos y la aplicación de las ondas hertzianas para el transporte de estos puntos.

La primera fase experimental de la televisión (1925-1935) es paralela a la radio, sólo que ella experimenta una rápida implantación.

Algunos ejemplos:

En París se emite en 1935 desde la Torre Eiffel la primera emisión.

La BBC en 1936 también comienza el primer servicio regular.

En Estados Unidos la industria televisiva comienza en 1933 y en 1938 la RCA inicia la distribución de televisores.

En 1940 la CBS comienza los primeros experimentos con color.

Será en 1945 cuando se retransmita a través del Atlántico la primera información desde la Confederación de San Francisco. Ya en 1848, en EE.UU. había unos 600 000 receptores y 48 estaciones de televisión.

Por lo tanto, serán los años 50 del pasado siglo, los años de la introducción de la televisión como medio de comunicación de masas dentro de los países industrializados.

Igualmente se desarrollan en este periodo algunos inventos, como el primer ordenador electrónico (1946). Surge en 1947 el primer periódico mundial por el sistema facsímile Fax: “The Philadelphia Inquirer “ y posteriormente el video (1957), hasta dar cabida a la red de redes.

Surgimiento de Internet

Para entender el origen de Internet hay que situarse en un marco histórico particular: la Guerra Fría.

ARPANET, antepasado de Internet (Mattelart, 2001) nació en 1969 y conectaba cuatro centros de computación universitarios que estaban involucrados en investigaciones relacionadas con cuestiones militares del departamento de Defensa de Estados Unidos.

Esta red continuó creciendo y dividiéndose en la medida que se iba enlazando con otras del ámbito universitario o gubernamental, pero en 1990 queda oficialmente disuelta (Moreno Muñoz, 2000), ya que había surgido una más rápida y eficiente, la NSFNET (National Science Foundation Network).

En la segunda mitad de los 80 del pasado siglo, diversas firmas comerciales y otros proveedores de red regionales empiezan a hacerse cargo del grueso del tráfico en la NSFNET, lo que precipita el final de la presencia gubernamental y la emergencia de Internet como un conjunto de redes para uso institucional, académico, y progresivamente comercial (Orihuela-Santos, 2000).

Finalmente, en 1995 aparece Internet Explorer, que desde ese entonces se comercializa con el sistema operativo Windows (de Microsoft), y debido a una agresiva y monopólica estrategia comercial se ha convertido en el navegador más utilizado por parte de los usuarios de todo el mundo (Orihuela-Santos, 2000).

Periodismo Hipermedia

Este marco toma vida con la creación de Internet. “Podríamos decir que la tecnología digital ha hecho evolucionar la escritura –no solo periodística, sino todo tipo de escritura- afectando a las tres fases iniciales del inventio, dispositio, y la elocutio de los discursos” (López García, 2003B: 397-400).

Las características fundamentales del lenguaje ciberperiodístico se destacan como la Hipertextualidad, Multimedialidad e Interactividad.

La primera se basa en la tecnología digital para conectar distintos textos entre sí (Salaverría, Ramón. Redacción periodística en Internet). La segunda es capaz de combinar en un solo mensaje al menos dos de los tres siguientes elementos: texto, imagen y sonido. La última le da la posibilidad al usuario de interaccionar con la información que le presenta el cibermedio.

Al respecto, Roberto Miguel Torres (Granma) explica que este nuevo medio tecnológico permite la difusión de las noticias en mayor proporción, ya que se transmite  a través de Internet.

Además, las páginas web de diferentes instituciones o medios de comunicación, permiten al público profundizar los conocimientos relacionados con las mismas.

El periodismo ciudadano

El periodismo ciudadano es aquel que consiste en que los ciudadanos, y no los tradicionales medios de comunicación, sean quienes recogen, analizan y difunden la información de forma independiente.

El término se comenzó a popularizar gracias a Internet a finales de los años 90 y principios de los 2000, y ha alcanzado un gran ascenso en el mundo entero.

Esta vía permite a cualquier persona publicar, así sea videos, fotos, textos, opiniones, a través de los blogs o de las diferentes redes sociales, como facebook, twitter, entre otras existentes en Internet.

El primer ejemplo de diario impreso hecho exclusivamente por ciudadanos es conocido como The Printed Blog. En la creación de este proyecto no hay ningún profesional. Un editor escoge las entradas más interesantes de ciertos blogs y se imprime de forma gratuita.

Este medio posibilita la rápida difusión de noticias, ya que cualquier persona puede captar el hecho y transmitirlo a través de Internet.

Pero también hay que tener cuidado con su utilización, ya que no todos los ciudadanos están preparados para argumentar o explicar ciertos hechos ocurridos.

¿Desaparecerá el Periodismo de Academia con este nuevo ingenio? Creemos que es imposible que el periodismo de Academia desaparezca. La rápida difusión de noticias no se basa solamente en captar un suceso. El periodista debe estar preparado profesionalmente para enfrentar cualquier situación y al mismo tiempo poder emitir un criterio verídico al respecto.

Es importante recordar que el principal código ético de un periodista es la veracidad. Tanto los medios, como sus comunicadores, representan una fuente segura de información que gana credibilidad ante el público.

Periodismo Revolucionario

En Cuba también evolucionó el periodismo a través de la historia.

Entre 1824 -1829, Félix Varela  publica el periódico El Habanero. Más tarde, en 1868, Carlos Manuel de Céspedes concibe El cubano libre. Pero la gran gama de sabores en el periodismo lo tiene el periódico Patria, fundado por José Martí en 1892. 

En su primer número la nota principal es la reproducción de las "Bases del Partido Revolucionario Cubano", partido fundado con el objetivo de alcanzar la independencia de Cuba y Puerto Rico. Casi un mes después del nacimiento de Patria, se proclama formalmente la constitución del Partido.

También en la página frontal hay un artículo de Martí titulado "Nuestras ideas", donde expresa que Patria nace "para juntar y amar, y para vivir en la pasión de la verdad", a la vez que ofrece sólidos argumentos sobre la imperiosa necesidad de alcanzar la independencia y la libertad mediante la guerra necesaria.

En la página tres de ese primer ejemplar, Martí razona en un artículo titulado "A nuestra prensa" sobre el papel que le corresponde en la batalla por la independencia y la libertad. Y, en tal sentido, escribe: "Nace este periódico, a la hora del peligro, para velar por la libertad, para contribuir a que sus fuerzas sean invencibles por la unión, y para evitar que el enemigo nos vuelva a vencer por nuestro desorden".

Dando un salto en el tiempo, otros hitos de la prensa cubana:

--En 1908 se crea la revista Bohemia, la más antigua en activo del continente.

--La radio revolucionaria tuvo sus primeros asomos a mediados de la década del 40 con la emisora Mil Diez, del Partido Socialista Popular, que en medio de la barahúnda comercial difundió un mensaje diferente al discurso mercantil de la etapa con una particular incidencia en el acontecer político, económico y social del país, como vocero de las clases oprimidas hasta que las ráfagas del macartismo llegadas a la Isla, la borraron del dial.

La otra voz rebelde vendría después, el 24 de febrero de 1958, de la radioemisora clandestina fundada por el Comandante Ernesto Guevara de la Serna, en la Sierra Maestra: Radio Rebelde.

“Si a una actividad de connotaciones sociales, políticas y culturales se le puede atribuir en Cuba momentos de esplendor, no hay dudas de que la radio responde de inmediato ¡presente!”, apunta Zenaida Costales.

Juan Marrero, Ernesto Vera y Roberto Pavón, señalan que el Primero de Enero de 1959 y a partir de entonces, conquistado el poder por las fuerzas revolucionarias, hubo que emprender un proceso de transformaciones que produjo un cambio de propiedad en los medios de comunicación.

En 1965 surgen los periódicos Granma (Órgano Oficial del Partido Comunista Cubano) y Juventud Rebelde (Diario de la Juventud cubana).

Esta etapa fue caracterizada como de “un mejor periodismo, más Revolución". Un mejor periodismo para defender a la nación, amenazada con el exterminio. Un periodismo dignificante, fiel a la verdad y a los intereses del pueblo cubano, sostiene Costales.

BIBLIOGRAFÍA

Becerra, Martín, y Mastrini, Guillermo. La Sociedad de la Información en la Argentina: una mirada desde la economía política. Ponencia presentada en las IV Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación, Córdoba, 17, 18 y 19 de octubre de 2002.

Czarny, Marcela. La escuela en Internet. Internet en la escuela. Propuestas didácticas para docentes no informatizados, (Rosario), Homo Sapiens, 2000.

Fidler, Roger. Mediamorfosis. Comprender los nuevos medios, (Buenos Aires), Granica, 1998. 1997.

Levis, Diego, y Gutiérrez Ferrer, María Luisa. ¿Hacia una herramienta educativa universal? Enseñar y aprender en tiempos de Internet". (Buenos Aires), Ed. Ciccus-La Crujía, 2000.

Mattelart, Armand. Historia de la sociedad de la información. (Buenos Aires), Paidós, 2002. 2001.

Moreno Muñoz, Antonio. Diseño ergonómico de aplicaciones hipermedia. (Barcelona), Paidós, 2000.

Nielsen, Jakob. Multimedia and Hypertext: The Internet and Beyond. San Diego, Academic Press, 1995.

Orihuela, José Luis y Santos, María Luisa. Introducción al diseño digital. Concepción y Desarrollo de Proyectos de Comunicación Interactiva (Madrid. Anaya Multimedia, 2000).

 

TEMAS POLÉMICOS DEL PERIODISMO

TEMAS POLÉMICOS DEL PERIODISMO

Tema 2: Objetividad, imparcialidad. Versus subjetividad, parcialidad. Honestidad profesional.

MARIA KARLA VILLAR MORA, LISBET PENÍN MATOS, RACHEL COWAN CANINO, CLAUDIA ALEMAÑY CASTILLA, DARÍO GABRIEL SÁNCHEZ GARCÍA,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana. 

Cumplir con la función de informar lo que acontece de manera veraz y mostrar la realidad tal cual es en función de un interés colectivo, es la principal tarea de los periodistas. Son muchos los trabajos e investigaciones sobre temas periodísticos y es recurrente la opinión de que esta labor informativa debe hacerse lo más objetiva, imparcial y veraz posible. Pero, ¿realmente son los periodistas objetivos e imparciales?, ¿pueden despojarse a la hora de redactar notas informativas u otros géneros de los procesos psicológicos y de razonamiento, opinión y selección que les son inherentes al ser humano?  

Para responder las anteriores cuestiones se impone partir de las definiciones semánticas de los vocablos objetividad, parcialidad y honestidad dadas en el  Manual de la Lengua Española, Tomo I, en los siguientes términos:

OBJETIVIDAD: Dícese de lo que existe realmente fuera del sujeto que lo conoce (Alvero Francés, octubre de 1976, pág.547).

PARCIALIDAD: Designio anticipado o prevención en favor o en contra de alguien o algo, que da como resultado la falta de neutralidad o insegura rectitud en el modo de juzgar o de proceder (Alvero Francés, octubre de 1976, pág.578).

HONESTIDAD: Cualidad de ser honesto, decente, decoroso, razonable, justo, honrado (Alvero Francés, octubre de 1976, pág.392).

Por su parte, la enciclopedia Encarta Student 2008 refiere como objetividad el desapasionamiento, neutralidad y  honestidad a la hora de informar.

En adición a las cuestiones de carácter semántico, en un Glosario de Términos Periodísticos publicado en mayo del 2009  se define la objetividad como la característica que se manifiesta cuando la información parte de un conocimiento exacto y cierto, de una reflexión consciente y de una rectitud intachable de intenciones, mientras que se conceptualiza como veraz aquello que aplicado a la noticia recoge la realidad tal y como ésta se ha producido.

Muchos periodistas de reconocido prestigio han realizado sus propias valoraciones sobre estos valores en el periodismo y lógicamente defienden sus propios criterios y puntos de vistas al respecto.

Según Juan Luis Martín, miembro de Mérito de la Academia de Ciencias de Cuba, la subjetividad consiste en el reflejo de la realidad objetiva en la conciencia de los sujetos, y el elemento que guía sus acciones sobre esa realidad. (Perera, 25 de septiembre del 2011).

Por otro lado la periodista Raquel Sierra, del periódico Tribuna de La Habana plantea: “Lo subjetivo es el prisma con que cada individuo aprecia o valora el entorno”, por lo tanto, en el periodismo se refleja una gran cantidad de impresiones y concepciones del mundo, propias  de quienes la redactan”. Eso hace, según la propia periodista que “no seamos objetivos ni imparciales”.

“El ser objetivo es imposible para los seres humanos, es una cualidad divina o propia de los robot”, afirmó  el periodista John Carlin durante la apertura del curso 2009 de la Escuela de Periodismo impulsada por la Universidad Autónoma de Madrid y el periódico EL PAÍS (Online).

En el artículo Coca-Cola NO refresca mejor, su autor, Víctor Ego Ducrot, hace un recorrido por conceptos y opiniones de varios autores, textos y manuales de estilos, en un estudio sobre la objetividad e imparcialidad, que resulta ilustrativo y de obligada referencia.

Formarse una opinión, por tanto, en esta materia, presupone la valoración de disímiles puntos de vistas. Si el periodismo responde incesante e inevitablemente a una intencionalidad, ¿logramos ser objetivos?

La materia prima de las informaciones periodísticas son los sucesos y acontecimientos del diario y como tal están en constante cambio y progreso. En las mismas ediciones de un periódico o emisiones de un noticiero las notas deben ser complementadas o corregidas. Muchas veces los propios filtros por los que deben pasar, dígase editor o jefe de redacción, realizan cambios en el texto original que redactó el periodista, en su carácter de testigo o actor de los hechos.

Un mismo suceso, observado por distintos periodistas, recibe versiones y tratamientos diferentes. Es imposible, que de una misma conferencia de prensa, dos reporteros redacten la misma noticia, aún cuando sea la misma fuente, en el mismo lugar y al mismo tiempo la que brinde información. Entran en juego aquí factores que inciden en la objetividad, por ejemplo, el perfil editorial del medio, su intencionalidad, ideología, así como el público meta.

A la hora de redactar la nota, el periodista deberá realizar todo un proceso de selección y jerarquización del material informativo, tanto para escribir la propia noticia, como en el momento de la publicación. En todas estas etapas se mantiene vivo el riesgo de que las posiciones subjetivas limiten la objetividad.

Aún cuando no aparecen textuales las opiniones o comentarios del periodista: ¿no es evidente la influencia del redactor en el resultado final de su nota, la cual constituye y determina la realidad que percibirá el lector, a partir de su propia comprensión de los hechos? 

"El propio hecho de la observación altera al observador y a lo observado”, (Online), dijo  Werner K. Heisemberg, físico alemán (1901-1976).

Sin lugar a duda, un periodista imprime mucho de su comprensión al suceso, haya sido influenciado o no por un promotor. A la hora de conformar un relato noticioso, prevalece  la opinión personal hasta en los más pequeños detalles, aunque es importante destacar que siempre de manera implícita. Cuando un redactor excluye o incluye datos y matices está reconstruyendo el hecho, la realidad a partir de su propia interpretación e imprimiéndole por tanto, subjetividad.

Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, podemos concluir que no es objetiva la prensa cuando presenta la noticia respondiendo a ciertos enfoques e ideologías que se corresponden con la del propio periodista, el medio o la sociedad, pero, ¿está siendo imparcial el redactor?

Miguel Catalán González, en su trabajo Acerca de las nociones de verdad y objetividad en la información, define la imparcialidad como “una actitud de honradez intelectual (la autopercepción de que uno no está deformando tendenciosamente el hecho) que permite separar lo que ha sucedido, de aquello que le hubiera gustado a uno que sucediera”. (Online)

Aún cuando la imparcialidad es la meta a alcanzar y un periodista  para hacerse creíble debe expresar puntos de vista que no denoten una asentada tendencia, es muy difícil escribir notas incuestionablemente imparciales.

Son muchos los factores que determinan el ser o no imparciales  cuando se redacta una noticia. Escribir respondiendo a interés o ideologías de un órgano de prensa o público determinado, seleccionar lo que creemos correcto o de interés, e incluso el no escribir sobre determinados temas por temor a la censura, son signos de parcialidad.

Al entrevistar sobre el tema al periodista y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Jesús Arencibia Lorenzo,  expresó que “el periodista quiera o no siempre tiene una ideología, cada palabra está marcada por esa ideología que defiende, cada palabra indica una búsqueda, una opción. Siempre se toma partido entre dos cosas, incluso el no tomar partido es tomar partido. El periodista nunca logrará ser lo que muchos teóricos pretenden: un espejo neutral que refleja la realidad. Podrá ser un reflejo, pero un reflejo construido desde su propio paradigma”. 

Otro de los trabajos que aborda esta problemática es el ya mencionado artículo  Coca-Cola NO refresca mejor, del periodista y director de la Agencia Periodística del MERCOSUR, Víctor Ego Ducrot.  En el explica acerca del  hecho periodístico, que  el mismo necesariamente será parcial, como lo es toda actividad humana desde el punto de vista cultural antropológico, y entendida esa parcialidad no como aceptación de una parte en detrimento del todo, sino como asunción de una posición propia del periodista y-o del medio, ante el complejo y multifacético entramado de hechos sobre los que trabaja la práctica periodística.

Lo que sí debe quedar claro es que, aunque la subjetividad y la parcialidad son propias e inherentes de todo ser humano, no significan una vía para que el periodista transforme concientemente la información.

Sobre este tema, comentó el periodista Jesús Hernández, de la agencia Prensa Latina: “Es inevitable que el periodista, independientemente del texto tomado de una fuente determinada, en el momento de rehacerlo le imprima su toque personal, lo que no quiere decir que tenga la licencia para desvirtuar lo que plantea la fuente originalmente”.

El respeto a la verdad debe ser la máxima del quehacer de un periodista. El Código de la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas, UNESCO, expone como primer principio de la ética periodística “el derecho del pueblo a una información verídica” y como segundo principio “la adhesión del periodista a la realidad” (Online).

El informador  debe ser veraz y objetivo en el único sentido posible en que puede serlo, en el sentido de que aún cuando lo que escriba está determinado por su subjetividad intrínseca de relación de conocimientos y descripción, debe decir aquello que haya confirmado y comprobado sea verdad

En su artículo La objetividad periodística: entre el mito y la utopía, Frank González García, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, plantea que los periodistas recurren a marcas de veracidad: “La referencia entrecomillada a declaraciones de testigos y protagonistas de los hechos, las fechas, horas, fuentes, cifras y detalles sobre su presencia en el lugar, forman parte del arsenal persuasivo del periodista acompañado por un lenguaje preciso, sin adjetivos, ni adverbios innecesarios” (Online).

Para garantizar la honestidad y profesionalidad de los periodistas cubanos, la Unión de Periodistas de Cuba, UPEC, ha creado también su propio Código de Ética, donde se establece que :

ARTÍCULO 2.  El periodista tiene el deber de informar y expresar sus criterios con veracidad, agilidad y precisión.

ARTÍCULO 15. El periodista debe acudir a más de una fuente con el fin de lograr una información veraz y lo más completa posible (Online)

En el criterio de la periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla: “El periodismo, digámoslo así, no puede ser ascéticamente objetivo en tanto lo realizan sujetos con el fin de que llegue a sujetos, y en esa vía retroalimentadora, la realidad será percibida de acuerdo con cada mirada. Sin embargo, la presentación de la realidad con apego a la verdad no queda a expensas solo del buen hacer. El periodista, más allá de su cultura, ideología, profesionalidad, espiritualidad y respeto al público, está obligado éticamente a un discurso honesto y debe atenerse, además, a los valores vigentes en su sociedad y no traicionarlos” (Calzadilla, publicado en 2005, pág.29). 
         
En el proyecto de Documento Base que actualmente estudian los militantes del Partido Comunista de Cuba, con vista a la celebración  de la Primera Conferencia Nacional que se realizará el próximo mes de enero (2012), los puntos del 65 al 67 que forman parte del acápite referido al trabajo político e ideológico, trazan pautas para el desempeño de los medios de comunicación y de manera particular el punto 67 argumenta sobre la necesidad de “desarrollar un periodismo objetivo y de investigación que permita desterrar la autocensura, la mediocridad, el lenguaje burocrático y edulcorado, el facilismo, la retórica, el triunfalismo y la banalidad” (8 de octubre de 2011, pág. 7).

Cabe interpretar, entonces, que el periodismo cubano no estará jamás ajeno a sus concepciones de clase, a la ideología que prevalece en la sociedad cubana, ni a la visión y convicciones que imponen los principios éticos y morales que se defienden, aunque ello signifique  la caracterización de este periodismo como subjetivo y parcial y, ante todo, la prevalencia de un periodismo ejercido con una alta y asumida honestidad profesional. 

BIBLIOGRAFÍA:

Almeida Alfonso, José. Artículo “El ojo del periodista o la imposible objetividad en los medios de comunicación”. En: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=50511

Alvero Francés, F. Diccionario Manual de la Lengua Española. Editorial Pueblo y educación. La  Habana, Cuba. 1976.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La nota. Pablo de la Torriente Brau. La Habana, Cuba. 2005.

Catalán González, Miguel. Artículo “Acerca de las nociones de verdad y objetividad en la información”. En: http://www.comunicacionymedios.com/comunicacion/

Código de ética de la UPEC.

Ego Ducrot, Víctor. Artículo “Coca-cola no refresca mejor”. En: http://www.bahiapsicosocial.com.ar/en_sayo_nunca_desnudos/

González García, Frank. Artículo “La objetividad periodística: entre el mito y a utopía”. En: http://www.saladeprensa.org/art790.htm

Perera Robbio, Alina y Martín González, Mariela. La fuerza invisible que moldea al mundo. Periódico Juventud Rebelde. 25 de septiembre del 2011.

Proyecto Documento Base Primera Conferencia Nacional Partido Comunista de Cuba. Editorial Política. La Habana, Cuba. 2011.

R.G.G. Artículo "La objetividad es un cuento chino. El periodista debe ser honesto". En: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/objetividad/cuento/chino/

PERIODISTAS ENTREVISTADOS:

Raquel Sierra. Tribuna de la Habana.

Jesús Hernández, Agencia Prensa Latina.

Jesús Arencibia, Juventud Rebelde.

EL ARTE DE INFORMAR

EL ARTE DE INFORMAR

Tema 3: Importancia de la nota informativa en el periodismo.

JORGE AGUIRRE, PHU DOAN MINH, ALEJANDRA GARCÍA ELIZALDE, MARIATERESA HERNÁNDEZ MARTÍNEZ Y DARIANNA REINOSO RODRÍGUEZ,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Nota y su historia

Desde tiempos inmemoriales, la necesidad de estar informado sobre lo que ocurre en el mundo  ha llevado a los seres humanos a buscar maneras de difundir los hechos más trascendentales de su tiempo. Así surgieron los primeros cronistas griegos y romanos (Heródoto, Tucídides, Homero, Cicerón, Julio César y Virgilio), quienes relataron lo que en su época aún no era historia, sino actualidad. A pesar de su antigüedad, las diferentes formas de transmitir una información han evolucionado a la par con las tecnologías descubiertas y con las cambiantes necesidades de la sociedad en cada momento histórico (Online).                                                                                 

En un principio, la información se basaba en contar lo que ya había sucedido, a hacer un simple registro de los acontecimientos que tenían lugar en la sociedad, sin dar explicación alguna de por qué habían ocurrido o de las consecuencias que traerían. Con el tiempo, para dar a conocer sobre un suceso, se empezaron a incluir los antecedentes y su repercusión. Ese es el objetivo que el periodismo persigue a través de una noticia novedosa.

La nota informativa es el relato o exposición de un hecho noticioso, redactado en forma impersonal. La caracteriza el interés general que tiene y la actualidad del hecho expuesto. Constituyen la materia prima de la que se nutre un periódico o espacio noticioso de cualquier medio de prensa, y de ella parten casi todos los géneros [Calzadilla, Iraida. 2005, p-34].

“El género periodístico más trascendente, primario de todos lo que conforman el cuerpo del periodismo es la nota informativa. Es el elemento fundamental, la célula, o por lo menos, el embrión de lo que después va a convertirse en otro tipo de discurso o de narración periodística”, explicó Rosa Miriam Elizalde, editora del sitio web Cubadebate.

Es necesario utilizar para el acopio de datos, métodos directos de observación   o de interrogatorio mínimo. Este tipo de trabajo es el prototipo del periodismo objetivo, o sea, el traslado de información, evitando incluir explícitamente opinión que pudiera influir en el criterio del juicio del lector.           

Esta técnica de persecución de la información  ha sido seriamente recusada, pues más bien facilita la manipulación y la distorsión. Pero también es comprobable que este manejo interesado de la noticia se practica mayormente en las mesas de edición, por los encargados de seleccionar el material periodístico a publicar [Gargurevich, Juan, 2006, p-3].

‘‘La nota no se debe regir solo a responder las seis preguntas clásicas (quién, qué, cómo, cuándo, dónde y por qué), sino también  dar a conocer determinado suceso y su entorno, de la manera más amena posible con un toque de creatividad, emoción, sin dejar de perder el hilo conductor que representa la objetividad”, expresó la periodista del Caimán Barbudo, Paquita de Armas. 

Importancia de la Nota Informativa

Entre las distintas necesidades de su existencia, en efecto, el hombre tiene ahora la de estar informado de lo que ocurre en el mundo como forma de sentirse vinculado a la sociedad en que vive.

Según la profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla, la nota es una institución de carácter social porque un acontecimiento por sí mismo no es nada, no tiene existencia salvo para sus protagonistas directos e indirectos, y solo cuando son seleccionados y elaborados por los medios de comunicación de acuerdo con normas y valores socialmente determinados, los hechos pasarán a formar parte de la realidad social.

Agrega que ésta representa la columna vertebral del periodismo, la génesis de la que parte el resto de los géneros, la materia prima sin la cual el profesional de la información no podrá construir sus mensajes, ni llevarlos a los lenguajes que en sus diversas intencionalidades  buscan informar, opinar o interpretar la realidad que los circundan, situarlos en su contexto y aventurarse en pronósticos que el receptor recibirá con su particular razonamiento, lejos de las actitudes estáticas con que alguna vez quisieron presentárnoslo. 

“La nota da cuenta de lo que está pasando o acaba de suceder. Es el hecho en actualidad absoluta, es el primer acercamiento a una problemática que acabará en una presentación de breves líneas o dará paso al análisis y reflexión del suceso que se nos presenta, ahí radica su importancia.

“Si bien la noticia es, por regla general, un producto fugaz que se apega al breve tiempo de una edición a otra de un informativo, hay que tener también en cuenta otra cualidad aparentemente contradictoria, pero cierta: lo que es noticia hoy, en este instante, puede ser historia en el futuro. De hecho, lo es si asumimos que construir noticias es construir la historia, por tanto, la información es la médula del periodismo”, sostiene Calzadilla.

Para Rosa Miriam Elizalde, “la nota informativa, el fundamento de la profesión, es el género por excelencia que atiende el derecho de la sociedad de recibir la información del modo más directo y veraz. Si la colocáramos en una pirámide, estaría en la base porque es la que sostiene  a los demás géneros, de ella parte cualquier trabajo periodístico”.

No se hacen los mejores editoriales ni los más acertados comentarios, ciertamente, de cuestiones abstractas, sino de hechos diarios que en tiempo más o menos reciente fueron noticias. No se podrán hacer con éxito una crítica de arte, si antes, en el mismo periódico no apareció la noticia sobre la obra artística en cuestión.   [Benítez, José, 2006, p-33]

La nota es el género más utilizado entre los periodistas. Téngase en cuenta que solo en la radio cubana su aparición es del 85 por ciento, según monitoreos recientes, y la radio transmite 24 horas en casi la generalidad de las emisoras del país [online]. 

“Constituye el primer anuncio de la noticia, después viene su reflexión y análisis. Va dirigido a todos portando una información de interés colectivo”, declaró Esteban Ramírez, director de Agencia de Información Nacional.

“El género información le brinda al lector la posibilidad de conocer desde el inicio lo esencial de la noticia. También si fuera necesario eliminar el resto de la información, los elementos fundamentales están abordados desde el lead”, planteó Miriam Prieto, periodista de la Agencia de Información Nacional.

El periodista

La noticia constituye la primera forma de hacer periodismo y la manera más breve e interesante de comunicar un hecho o acontecimiento, es el primer aviso de la noticia. Supone actualidad, búsqueda, entrenamiento y olfato. El periodista de valor sabe encontrar siempre dónde está la noticia, dijo Esteban Ramírez.                               

“Los reporteros y corresponsales son los encargados de buscar, encontrar y proveer noticias periodísticas. Deben poseer un olfato  especial para conseguirlas. No basta el temperamento fogoso e indagador de una personalidad carismática. Es imprescindible aprender a orientarse en el entorno para distinguir con prontitud y  seleccionar los acontecimientos. Este cazador de hechos noticiables necesita adquirir las habilidades del oficio para desplazarse en el terreno con el propósito de acceder a sitios, instituciones, entidades y personalidades que constituyan fuentes de noticias. Debe estudiar técnicas de investigación y comunicación interpersonal y se habituará a manipular herramientas indispensables: manuales  de estilo y procedimiento, normas de redacción, diccionarios, grabadoras, bases de datos, computadoras, códigos  y programas de comunicación digital, micrófonos o un simple sistema abreviado para tomar notas manuscritas, además, de entrenar la memoria y trazar tácticas que le permitan anticiparse a los hechos, redactar y ganar el precioso tiempo que necesitaba el comunicador periodístico para competir exitosamente entre otros colegas que aspiran a lo mismo: informar primero, completamente, con pertinencia y preferentemente con exclusividad” (Pérez Betancourt, Roberto, 2003, p-8).  

Eventismo en la prensa cubana

“Hace algunos años que el periodismo informativo cubano se está caracterizando por ofrecer una visión eventista o programacionista de la realidad, fundamentalmente con el auge de los diversos mecanismos de comunicación que han articulado las instituciones  para mantener informado a los medios de comunicación sobre los diversos temas o acontecimientos que ocurrirán en un breve período de tiempo y que a ellas les interesa que sean cubiertos por los medios”, asegura Jorge Luis Rodríguez, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

El también periodista del diario Juventud Rebelde, agrega que estos planes de actividades de las instituciones recogen fundamentalmente eventos, coloquios, encuentros teóricos, debates, conferencias de prensa. La determinación de los temas y acontecimientos que se cubren en el periodismo se basa fundamentalmente en los mecanismos que articulan las instituciones para mantener informados a los medios, ya sea a través de correo electrónico, o con planes impresos de actividades.

“Luego se supone que los medios hagan sus propios planes de trabajo de acuerdo con sus intereses, pero no siempre sucede así.  Incluso, a veces las instituciones les imponen a los medios cuál es la noticia, quiénes son las fuentes que en el terreno de los acontecimientos representan las más indicadas para ofrecer información a los periodistas”.
                 
-¿Daña el eventismo al género información?

“El eventismo ha traído consigo una distorsión de los criterios de noticiabilidad e interés en la medida que los periodistas, al tener que cubrir los eventos, no buscan las aristas realmente periodísticas, interesantes para las audiencia, por lo que en ocasiones el mensaje se convierte en un producto de reproducción interna de las instituciones; es decir, la pantalla se convierte en un espacio más de esa institución que ofrece un mensaje de poco alcance humano, un mensaje que va dirigido exclusivamente a los integrantes de esas instituciones, a los especialistas, o las mismas personas responsables directamente de la planificación de los eventos.

“La noticia pierde su esencia humana, su trascendencia, porque no tiene en cuenta los intereses del público al que va dirigida. Los periodistas somos constructores de la realidad socialmente trascendente para un público amplio y heterogéneo. No somos publicistas ni relacionistas públicos de instituciones.

“En ocasiones, los periodistas cuando van a cubrir este tipo de eventos no ofrecen más que las principales coordenadas informativas de los mismos, como el dónde, el cómo, la cantidad de invitados o participantes, y su programación; y olvidan que esos son precisamente detalles informativos que no se pueden obviar, pero que tampoco se pueden convertir en la esencia del producto comunicativo.

“Lo importante de los eventos es lo que dentro de ellos sucede, y la posibilidad que brinda de reactualizar temas y traer a la agenda pública la discusión de los mismos. También, la posibilidad de buscar noticias y de reunir en un mismo espacio a una gran pluralidad de fuentes casi imposible de encontrar en otras circunstancias”, sostiene Jorge Luis Rodríguez.

La Nota en concursos periodísticos de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC)

Según Zenaida Ferrer, miembro de la Presidencia de la UPEC, realmente hay pobre participación de informaciones en los concursos  periodísticos de la organización gremial: “¿Por qué?, a mi entender, sin haber hecho ningún estudio al respecto, por la falta de motivación de los colegas o la subvaloración del género, ya que prefieren concursar con trabajos más elaborados, comentarios, reportajes, entrevistas, crónicas… De ahí que a los jurados les resulte difícil elegir, porque  se presentan pocas notas informativas, y no las mejores.

“Esa pobre perspectiva sobre el género para nada demerita el valor real que tiene en el periodismo, pues la información es la base para luego poder redactar un buen reportaje, una buena entrevista. Saber elegir qué decir, cómo decirlo, cómo sintetizar ideas en el lenguaje claro y directo, en pocos párrafos, que den una información noticiosa o no, pero completa, es bastante difícil.

“Además, este es un género que se escribe de manera impersonal, y hay periodistas que prefieren inmiscuirse en lo que están redactando. No obstante, los verdaderos redactores de noticias crean su sello personalizado en la manera de concebir una nota informativa”, aseguró Ferrer.

Las notas en la prensa escrita de nuestro país se caracterizan por ser muy directas y frías. Se ha recrudecido el método de elaborar la información de forma tal que los lead se conciben tan solo para dar respuesta a las típicas preguntas clásicas del qué, quién, cómo cuándo, dónde y por qué. Esto hace que el lector pierda interés en lo que lee. La noticia es conocida como la Cenicienta del periodismo cubano.
                        
-¿Nota Informativa… en crisis?

“El género no está en crisis, porque no hay buen periodismo sin informaciones, y eso es por igual para la prensa escrita, la radio y la televisión, e incluso, para el periodismo digital. Ahora, tal vez lo que no abunda sean las buenas notas informativas que digan, expresen o informen”,  opinó Ferrer.

BIBLIOGRAFÍA:

Benítez, José A. La noticia integral. Editorial Pablo de la Torriente Brau. La Habana, Cuba, 2006.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La Nota. Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, Cuba, 2005.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2011-2012. Facultad de comunicación, Universidad de La Habana. Cuba.

Obregón,  Bárbara. La información, tratamiento en la redacción.  En: http://www.ecotunero.cu.  Consultado: 15 de octubre del 2011. Online.
Online: La actualidad, Historia de la prensa, La era de Gutenberg.  En: http://recursos.cnice.mec.es/

media/prensa/bloque5/pag4.htm.

Pérez Betancourt, Roberto. Dinámica de la noticia. Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, Cuba, 2003.

Periodistas consultados:

Esteban Ramírez, director de la Agencia de Información Nacional.

Jorge Luis Rodríguez, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y periodista de Juventud Rebelde.

José Hernández, periodista del periódico Tribuna de La Habana.

Miriam Prieto, periodista de la Agencia de Información Nacional.

Paquita de Armas, periodista de El caimán barbudo y La Jiribilla.

Rosa Miriam Elizalde Zorrilla, editora del sitio digital Cuba Debate.

Zenaida Ferrer, miembro de la Presidencia de la UPEC.             

ANEXOS

UNA OBRA DE ARTE LLAMADA NOTA INFORMATIVA

Sábado, 16 de Abril de 2011 10:59 

Por JOSÉ ARMANDO FERNÁNDEZ SALAZAR

Aunque la crítica de arte la obvia escudándose en su carácter práctico y su extrema sencillez, bien vale un tratado de estética. La nota informativa, esencia y existencia del Periodismo, es una obra de arte

El reportero sabe que en su concepción hay que esculpir las oraciones palabra a palabra, y algunos, después de agotadoras horas frente a la PC, cuando al fin llega el punto final, la miran como invitándola a hablar, igual que hizo el gran Miguel Ángel con su Moisés de mármol.

Veo este movimiento artístico contemporáneo llamado arte efímero y me parece que la nota se incluye en él. Si el tiempo fuera un elástico quizás yo pudiera vestirla con mejores trajes y metáforas, pero apremia el cierre y es como un castillo de arena, que desaparece con cada cambio de marea.

Y mientras los escritores se inventan una ficción que sueña ser realidad, tú eres la realidad misma. Con héroes anónimos de carne y hueso que no siempre vencen y amores sin finales felices.

Atacan tu sobriedad y tu vocación utilitaria, como si las primeras obras de arte no hubieran sido piedras, palos y ánforas. Como si a Hemingway no le hubieran dado un Nobel de Literatura por la novedad de su perfecta técnica.

Es cierto que la rutina rasga tus costuras y quienes te subestiman emplean los colores más hoscos pero qué incompleta sería esta vida y este oficio si no existiera el milagro de la nota, el arte cotidiano de comunicar y unir a los hombres y mujeres.

En:  http://www.ecotunero.cu

CONVIRTIENDO A LA CENICIENTA EN PRINCESA

CONVIRTIENDO A LA CENICIENTA EN PRINCESA

Tema 4: La situación actual de la nota informativa en Cuba.

ELIZABETH ALMEIDA LÓPEZ, ALEJANDRO MADORRÁN DURÁN, ENIO ECHEZÁBAL ACOSTA Y HITCHMAN POWELL ESCALONA,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“La prensa no es aprobación bondadosa ni ira insultante;
es proposición, estudio y consejo”, José Martí.

La nota informativa es el relato o exposición de un hecho noticioso redactado de forma impersonal, de interés general y actual. Constituye la materia prima de la que se nutre un periódico o espacio noticioso de cualquier medio de prensa, y de ella parten casi todos los géneros. Su estilo es sobrio, escueto, trata de mantener una objetividad a partir del apego a la verdad y las opiniones del redactor no son explícitas, sino que se infieren en la construcción interna que de a la redacción, en la priorización y jerarquización de los datos, recalca en sus clases Iraida Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

En nuestra prensa, encontramos una serie de características y valores positivos reflejados directamente en las informaciones que se escriben. Ellos responden a una política informativa establecida para todos los medios, la cual dicta a nivel macro la intención general de los trabajos.

Sin embargo, ¿goza o no de buena salud la nota informativa en la prensa cubana? Según el reportero Reinaldo Santana, “la información periodística es un género que nos acompaña desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, pero todavía hoy no se materializa con la seriedad que pide el lector, y los periodistas la vemos como un género menor al que no le damos toda la importancia cuando la redactamos”.

Ana Margarita González Martínez, periodista del semanario Trabajadores, expresó: “Todos subestiman la nota informativa. Lo que hacemos como noticia no es noticia en Cuba, porque los periodistas repiten lo que se dice y la información no se explota debidamente. En fin, es la última rueda de los carros”.

A continuación, brindamos los elementos que a nuestro juicio limitan la calidad, influencia, el alcance y el impacto del manejo informativo en determinado momento:

--En la prensa cubana se convierten en noticias elementos de la cotidianidad  que no lo merecen, en detrimento de otros que sí lo constituyen, pero que no son prioridad para los periodistas ni los medios como institución.

--La autocensura, asumida por el propio periodista quien autodefine como no importante determinados asuntos, y los perfiles editoriales, que omiten de sus agendas temas de repercusión nacional.

--El campo periodístico es en un buen por ciento empírico, caracterizado por los haceres que aprenden muchos colegas de forma mimética, y no son pocos los que reproducen malas ejecutorias de redacción. Además, abunda el intrusismo profesional, porque muchos reporteros no estudiaron Periodismo ni tienen una información base periodística, y eso influye en la falta de calidad.

--Los periodistas no siempre se apoyan en los valores-notica, lo que provoca que las informaciones parezcan informes institucionales y carezcan de atractivo. Nuestro periodismo se ha olvidado de entretener, llamar la atención, diversificarse tanto en forma como en contenido. Son muy poco abordados en la información elementos como la notoriedad, curiosidad, novedad, el carácter humano del acontecimiento, el humorismo, dramatismo, impacto, suspenso y conflicto.

--La profundidad constituye uno de los elementos principales para hacer una nota integral. La prensa cubana agoniza en ese aspecto, las informaciones no suelen brindar al lector todas las aristas del tema expuesto.

--El seguimiento es otra cuestión carente en nuestros medios. Falta dar una sistemática continuidad a determinados acontecimientos y su desarrollo en el tiempo.

--Las notas informativas son esquemáticas, pues presentan la misma estructura de Lead más Pirámide invertida. Los periodistas, muchas veces por la dinámica de la prensa, no acuden a leads especiales para hacer más eficiente e interesante la información, ni utilizan los datos adicionales para enriquecerla.

--Incorrecta jerarquización de los datos, error cometido en la redacción de muchas noticias, mayormente en el lead. Con la presencia de…, así comienza el lead de muchas notas informativas, donde el autor da mayor importancia a la personalidad pública, aun cuando ésta no participa activamente en el hecho, que a los protagonistas primarios. Un error recurrente, demuestra descortesía y desvía la esencia, lo importante de la noticia, para exponer un dato que brinda significación a la nota, pero no constituye lo principal.

Un ejemplo: Con la presencia de José Ramón Fernández, presidente del Comité Olímpico Cubano, fue realizada anoche, en el CVD Ponce Carrasco, la cuarta jornada del Campeonato Nacional de Levantamiento de Pesas, donde  Julio Echenique quebró la marca mundial de biatlón en 75 kilos, al totalizar 380 kilogramos (Tomado del libro Periodismo y deporte).

José Ramón Fernández da peso a la noticia, pero no es lo más importante, el récord de Echenique es la esencia de la información, por tanto, debe ser lo que encabece el lead.

Correcto: Julio Echenique rompió anoche la marca mundial de biatlón en los 75 kilos, al totalizar 380 kilogramos en la cuarta jornada del Campeonato Nacional de Levantamiento de Pesas, efectuada en el CVD Ponce Carrasco, y que contó con la presencia de José Ramón Fernández, presidente del Comité Olímpico Cubano (Tomado del libro Periodismo y deporte).

--La prensa cubana adolece de un periodismo declarativo, en el cual los reporteros no buscan los hechos, ni indagan, observan o constatan, sino esperan a que se lo cuenten, por razones de carácter profesional, económico y de la posibilidad de estar, de hacer un trabajo concreto.

“Eso trae como consecuencia que la probabilidad de generar -a partir de la información- procesos interpretativos diversos, típicos del texto abierto, sea casi nula, debido que para hacerlo, hay que saber crear una nota de prensa interpretativa desde el punto de vista de la organización de los argumentos, en la cual se pueda guiar al lector, televidente y al radioyente en la comprensión que se quiere tener, sin cerrarlo. También, hay que estar dispuesto a publicar una nota como esa (abierta), que generalmente el público la acepta más, porque en los textos cerrados se le impone un juicio y un modo de comprender, dejándolo sin alternativas”, expresó Rudens Tembras, periodista del semanario Trabajadores.

--Otro elemento que atenta contra la buena realización de las redacciones son las fuentes no documentales. Según María de las Nieves Galá, jefa de Redacción Nacional de Trabajadores, “las fuentes se adueñan de la información, por lo que su acceso es complejo. En ocasiones, cuando un periodista la consigue, es como si hubiese ganado una competencia deportiva”.

--En la cobertura periodística existen varias vías para informarse de un hecho. René Tamayo León, periodista del diario Juventud Rebelde, en su ponencia en el IV Festival de la Prensa Escrita, enuncia cuatro formas: orientación del editor, notificación a la redacción por fuentes institucionales, no institucionales o anónimas, sistematicidad en el trabajo con las fuentes y hallazgo del periodista. A la última le concede mayor valor, pues revela la constante búsqueda del periodista.

Nuestro periodismo se basa esencialmente en fuentes directas, hay escasa disposición al trabajo con fuentes documentales. “Muchas veces, los periodistas dicen no tener información porque desconocen dónde encontrarla. En ocasiones es pública, está en las revistas de los ministerios, en las bibliotecas, en la Organización Nacional de Estadística, y piensan que no hay otra variante de acceder a ella. Sin embargo, obvian la gran ventaja que tiene esa fuente documental: no puede retractarse, pero no significa que no se pueda contrastar, porque toda fuente debe triangularse y corroborarse con otra. Periodistas especializados casi nunca acuden a ella para rescatar información, y no lo hacen porque no se exige en la prensa por los directivos”, puntualizó Rudens Tembras.

--Otro factor que afronta este género es la continua repetición de las noticias en todos los medios de información, o sea, se da a conocer en la radio o la televisión, hasta llegar a la prensa impresa apenas sin diferenciación en los matices.

¿Y cómo resolvemos hoy ese problema? Rompiendo esquemas clásicos de todo tipo. Se impone la práctica no solo de la buena nota informativa, sino también de la nota interpretativa, al igual que del comentario y las informaciones con juicios de valor integrados al género. Se impone quitar a la nota informativa el mote de “Cenicienta del periodismo.

En nuestra opinión, es necesario analizar aspectos a regular y autorregular en la buena redacción de la nota informativa.
  
Para profundizar en este tema, nuestro equipo se basó en las opiniones de varios lectores quienes día a día, se enfrentan a las notas informativas que aparecen en la prensa nacional.

Hemos seleccionado dos de estos criterios como base y el resto los incluimos como anexo del trabajo, considerando que resumen los principales problemas que enfrenta la prensa impresa actual.

“Las informaciones que leemos hoy día no son originales en su mayoría. Sobre todo los títulos se repiten y no tienen ningún elemento atractivo o de enganche”, Delia Sánchez, ama de casa.

“Últimamente las noticias sobrecargan de información y aburren, sin embargo, no están bien explicadas, Tahimí Rodríguez, trabajadora social.

A partir de lo anteriormente expuesto, podemos inferir siete aspectos que un periodista debe tener en cuenta a la hora de redactar la nota informativa: Creatividad, Independencia al escribir, Amenidad, Capacidad de síntesis, Evitar el periodismo de declaraciones, Intentar rescatar las fuentes documentales y Autocensura.

--CREATIVIDAD: La falta de creatividad es uno de los problemas que padece la prensa nacional. El periodismo no posee una fórmula fija, lo que nos permite salir del esquema de lead clásico y pirámide invertida para enriquecer nuestro trabajo y hacerlo más atractivo al lector. El empleo de los leads especiales y de los datos adicionales son algunas formas de embellecer la redacción, en dependencia del tipo de información que vayamos a tratar y la intención que tengamos con la misma.

--INDEPENDENCIA AL ESCRIBIR: En ocasiones, nos encontramos frente a notas forzadas, con palabras rebuscadas o que no son las correctas para determinado contexto, debido principalmente a la falta de independencia al escribir. Cuando se escribe bajo la presión de editores inflexibles en la apertura de estilos individuales, esto se refleja en el resultado final del trabajo y se puede convertir un tema importante o curioso en una nota aburrida si no se le da la relevancia requerida y el sello personal de quien la redacta.

--AMENIDAD: Escribir una información amena no implica realizar un chiste de un hecho que no lo admite ni mucho menos emplear términos que le resten calidad a nuestro trabajo para acercarnos a todo tipo de público. Nuestro principal deber con el lector radica en explicar, en enseñar, en guiar a través de las páginas de los periódicos, pero no podemos olvidar por esto la variedad temática, el estilo ágil y correcto para que un trabajo sea leído con gusto. 

--CAPACIDAD DE SÍNTESIS: Otro de los problemas que enfrenta el periodismo actual es la capacidad de síntesis. En ocasiones encontramos notas informativas donde el autor divaga de un tema a otro dejando al lector perdido sin enterarse a derechas del objetivo perseguido y de la intención del periodista. También encontramos la otra cara de la moneda, notas tan escuetas que dejan las informaciones a medias o mal explicadas y que son igual de distantes para el público. La necesidad que se impone es encontrar el equilibrio justo para convertir nuestro esfuerzo en un trabajo de calidad.
 
--EVITAR EL PERIODISMO DE DECLARACIONES: Lo más importante de una nota informativa radica precisamente en los valores noticia que esta destaque y trabaje. El periodismo de declaraciones subordina el hecho noticioso a las opiniones personales o a la presencia de las fuentes. Con esto no queremos decir que las fuentes carezcan de relevancia en nuestro trabajo,  todo lo contrario, ellas validan los hechos expuestos y aportan credibilidad a la información; de lo que se trata es de adecuarlas al tema y no a la inversa.

--INTENTAR RESCATAR LAS FUENTES DOCUMENTALES: Las fuentes documentales han sido dejadas a un lado y, como explicamos en el tema anterior, existe una fuerte tendencia a trabajar el periodismo de declaraciones. Las consultas a libros, revistas y otros documentos también constituyen fuentes confiables y en ocasiones imprescindibles para dar una adecuada argumentación al hecho noticioso. El empleo de estos recursos le aporta credibilidad a la obra en cuestión y enriquece la información.
 
--AUTOCENSURA: Los periodistas debemos tener presente que trabajamos para el público, no para una institución, y asumimos la misión de corresponder a la necesidad informativa de éste sobre el mundo y la sociedad en que se inserta. Por lo tanto, al poseer datos no podemos suprimir noticias por la polémica que podrían traer, ¿si no para que estamos? Todo eso sin transgredir valores esenciales de nuestro pueblo y cultura.

Nuestra obligación como futuros periodistas es ver en la superación constante uno de los más adecuados caminos para lograr la buena redacción.

Por otra parte, existen ciertas barreras que aparecen en la labor diaria y atentan contra un trabajo eficiente. Entre ellas se encuentran las distintas posturas de las instituciones, las cuales están en el deber de servir como fuentes indispensables para el trabajo, pero aún así constituyen a veces un freno en la labor de investigación y guardan la información que necesitamos para confeccionar una noticia completa. Ocurre, entonces, que el periodista se ve ante un callejón sin salida, que no es más que una consecuencia de la misma censura.

ANEXOS

OPINIONES DE LOS LECTORES:

--“Necesitamos más variedad de titulares entre los medios de prensa nacionales”, Nancy Fontes (mensajera).

--“Me gustaría  que trataran otros temas, además de la política, que también son importantes e interesantes”, Raúl Almeida López  (estudiante de secundaria básica).

--“Me interesaría que se profundizara más en los temas de avances científicos en otros espacios aparte del de Juventud Rebelde”, Ricardo Serrano Castro (dependiente de laboratorios farmacéuticos AICA).

--“Notas más amenas es lo que necesita nuestra prensa urgentemente”, Aldo Rojas Méndez (jefe de ATM Laboratorios AICA).

CONSEJO:

--“Los estudiantes de Periodismo deben vincularse a un medio informativo para ejercitarse. La práctica proporciona conocimiento de diferentes esferas, pero el oficio se lo da uno mismo”, Karina Durán (periodista del semanario Trabajadores).

Bibliografía:

Benítez, José Antonio. La noticia integral. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba, 2006.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La nota. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba, 2005.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2012-2012. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Gargurievich, Juan. Géneros Periodísticos. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba, 2006.

Ortega Izquierdo, Víctor Joaquín. Para cantar mejor al músculo (Técnica periodística aplicada al deporte).Formato digital.

Periodistas consultados:

Abdul Nasser Thabet, periodista de la redacción deportiva de Juventud Rebelde.

Ana Margarita Martínez, periodista de Trabajadores.

Enrique Valdés, jefe de Información de Tribuna de La Habana.

Karina Durán, periodista de Trabajadores. 

María de la Nieves Galas León, jefa de la Redacción Nacional en Trabajadores.

Rudens Tembrás, periodista de Trabajadores.

Víctor Joaquín Ortega Izquierdo, subdirector de Tribuna de La Habana.