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Isla al Sur

Teoría-Trabajos docentes

LA INCUESTIONABLE PRESENCIA DE UN MAESTRO

LA INCUESTIONABLE PRESENCIA DE UN MAESTRO

Tema 5: Actualidad de José Antonio Benítez y su información integral.

YAÍMA GUILARTE HERNÁNDEZ, AMALIA RAMOS IVISATE, MELISSA RODRÍGUEZ, OSMERYS RAMOS Y YUNIOR SMITH RODRÍGUEZ,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Es una carrera contra el tiempo indagar a corto plazo sobre la personalidad y la obra de José Antonio Benítez, periodista sumido en la vorágine de su tiempo. Su amplia contribución al periodismo revolucionario en nuestro país y su constante indagación profesional lo convierten en figura cimera del gremio, tanto es así que fue laureado con el Premio Nacional de Periodismo José Martí, en 1999, por la obra de toda la vida.

Benítez inició sus estudios de Periodismo en la Universidad de Columbia, Estados Unidos. Trabajó durante muchos años en la revista Norte, de Nueva York, y en el Departamento Latinoamericano de la United Press Internacional (UPI), una de las agencias noticiosas de la época de mayor penetración mundial, hasta que a mediados de 1959, regresó a Cuba.

En 1960 se incorporó a la redacción del periódico Revolución para construir una labor nueva, diferente, de utilidad social, al servicio de su pueblo  y de una causa justa. Escribió desde y para la Revolución, porque la sentía suya. Nunca se quedaba en la primera noticia: le daba seguimiento, buscaba la raíz, la causa, la consecuencia. Se pronunciaba por un periodismo de opinión.

Juan Marrero González, vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), quien coincidió con José Antonio Benítez en la redacción del diario Granma -cuando fusionaron los periódicos Hoy y Revolución-, expresó: “Era un profesional brillante. Fue uno de los grandes de la prensa cubana en el pasado siglo. Tenía mucho oficio, cultura y técnica. Se puede decir que ‘paría’ la noticia. Era un hombre sencillo, modesto; no pensaba en los reconocimientos, su objetivo era plasmar un buen trabajo”.

Benítez hace aportes al periodismo poniendo su fuerza vital dentro del colectivo de trabajadores. En el periódico Granma, ocupó los cargos de Jefe del Departamento Internacional, Subjefe del Departamento Ideológico y Jefe de Redacción Nacional. También fue reportero en Camagüey.

Referente a su labor como maestro, Víctor Joaquín Ortega, Premio Nacional de Periodismo Deportivo 2008 y subdirector del semanario Tribuna de La Habana, opinó: “Benítez se entregó a nosotros en la escuela de Periodismo. Nos enseñó a ser honestos, a amar la verdad, a no crear falsas expectativas, y a no confundir nuestros sueños y deseos con la realidad.

“Aquel hombre fue uno de los grandes promotores de entregar el periódico El Mundo a los estudiantes. Durante 11 meses se publicó, salió a la calle y se vendió. En cada trabajo nos asesoraba con su mesura característica. Para nosotros, estudiantes entonces de Periodismo, fue una experiencia muy provechosa”, destacó Ortega.

Benítez legó una obra didáctica. En ella se destacan Técnica periodística, guía de estudio en las facultades cubanas, texto que contiene una información conceptual y ejemplificada; La noticia integral, donde se brinda una nueva concepción para lograr una integralidad en la información; Los orígenes de periodismo en nuestra América, libro, según Ernesto Vera, dirigido a afianzar la autenticidad de los periodistas y el periodismo latinoamericano mediante la revalorización de sus genuinos orígenes y contribuir a empinarlos en la defensa de los valores que juntan a la patria grande en los países de nuestra América. Escribió, además, “David y Goliat”, ensayo que delinea el transcurso de las relaciones Estados Unidos–Cuba (Premio Casa de Las Américas).  

La noticia integral

A continuación, exponemos un extracto de la conceptualización de Benítez acerca la noticia integral:

--Por información o noticia integral debemos de entender aquella que destaca lo verdaderamente significativo de los hechos, -la que aclara la visión correcta de las cosas que ocurren, la que pone al individuo al alcance del proceso revolucionario de nuestros tiempos, la que propicia el contacto con las nuevas funciones y valores sociales, la que proyecta los acontecimientos calves de la historia, la que transmite a los trabajadores elementos de cultura y educación- y lo que es significativo no solamente en el momento en que se produce el hecho, sino lo que trasciende la actualidad y es importante para una perspectiva futura del desarrollo histórico de la sociedad (2001, pág 36).

--La noticia integral no es un nuevo género periodístico, sino la información de actualidad -la noticia- a la cual el periodista debe añadir breves elementos que ayuden al entendimiento de lo acaecido y a la educación y a la cultura del sujeto receptor: antecedentes, referencias políticas e ideológicas, detalles geográficos e históricos, etc.

--La integralidad de la información, por supuesto, no significa que debemos desarrollar exhaustivamente cada aspecto de los hechos que se informan. Integralidad quiere decir que tenemos que incorporar elementos que permitan comprender en toda su importancia y trascendencia los hechos que se narran, que contribuyen a la educación general del lector, o que sirven para corregir errores y deficiencias”, apunta Benítez en ese texto (2001, pág 39).

--La noticia integral es la respuesta a una creciente necesidad- casi una reivindicación- del hombre contemporáneo. Es el resultado de una transmutación de la noticia, que de necesidad personal se ha convertido en necesidad social. El hombre exige hoy -especialmente en una sociedad socialista- una mejor documentación sobre los hechos cotidianos, sobre los fenómenos que desencadena el proceso revolucionario actual, que en una u otra forma repercuten en su vida y en el desarrollo de la sociedad en que vive (1971, pág 57).

--A la “noticia integral”, lógicamente, corresponde un “periodista integral” sobre el que recae la tarea de observar, de analizar los hechos, de interpretarlos, de seleccionarlos y de determinar sus valores y su significación. La vieja tesis de que para ser periodista bastaba tener talento y saber escribir, se ha vuelto indefendible y caduca. El juicio, válido quizá en tiempo de los “novelanti” y los “gazzettanti”, dejó de tener vigencia desde el momento en que la información se convirtió en una ciencia y el periodismo informativo en “una técnica social que, como la medicina o la educación, requiere una armoniosa síntesis entre el talento y la ciencia y la técnica” (1971, pág 57).

En ocasiones y en algunos medios de prensa se encuentran noticias con el carácter de integralidad que Benítez propugnaba, y que no es otra cosa que elaborar la información con la calidad requerida, con sus antecedentes y contextualización.

A la noticia en Cuba le falta documentación contrastante y le sobra, intencionalidad editorial, demasiado impuesta en ocasiones. Las nuevas generaciones de periodistas pueden contribuir a formar o mantener la integralidad de la noticia preparándose, estudiando, pensando, actuando, luchando. No hay de otra.

Benítez, el teórico

José Antonio Benítez fue un excelente teórico del periodismo. Su legado tiene vigencia, aún cuando el periodismo está inserto en una época de cambios acelerados, especialmente en el contexto de la era digital. Pero en todo lo que se refiere a la integralidad de la noticia y a la exigencia de preparación profesional para cumplir con las funciones de este oficio –si no el mejor del mundo como lo calificó García Márquez, sí uno de los más difíciles y responsables- , lo que pensó y escribió el profesor Benítez nos es de mucha utilidad.

Para mantener presente la teoría de Benítez hay que leer sus textos con sentido crítico, adaptando sus opiniones al momento actual, rescatando sus recomendaciones acerca de la técnica periodística y del buen ejercicio de la redacción; estudiando mucho, considerando al periodismo como lo que es: una profesión de alto nivel cultural y no solo como un trabajo del pan ganar. Yo creo que es la mejor lección del magisterio ejercido por este intelectual, asegura Miriam Rodríguez Betancourt, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

El periodismo no puede verse estático, se mueve según las circunstancias, los intereses y los tiempos. Hay reglas generales que deben aplicarse, pero no en forma mecánica. Los medios modernos ofrecen hoy la posibilidad de ver cuántas variantes se utilizan para no decir, o decir, lo que le interesa a quienes controlan los medios.

Los que han tenido la posibilidad de hacer periodismo antes del triunfo revolucionario saben el precio que debía pagar el órgano que incumpliera los dictados de los patronos o fuera contra los intereses económicos de estos. Cercano tenemos el ejemplo de las campañas mediáticas y cómo la supuesta “gran prensa” capitalista calla e ignora los acontecimientos que lesionan sus intereses y pueden afectar el sistema. Decía el profesor Benítez que eran “verdaderos artistas en eso de crear estados de opinión favorables a sus intereses”.

Juan Marrero, comenta: “Conocí al profesor José Antonio Benítez, fui su compañero y subalterno; sé cómo pensaba de estas cosas. Él me decía que había meditado sobre un libro que perdurara de generación en generación. También decía que la integralidad no estaba en la belleza o alardes literarios, si no en dotar a los periodistas de un arma que les ayudara a criticar, a pensar, a reflexionar, a hacer el periodismo que a cada sociedad interesa. Criticar es amar, pero lejos del hipercriticismo; hay que profundizar en los errores, ayudar a erradicarlos, le decía a sus compañeros cuando era jefe de Información de Granma.

“El periodismo cubano de hoy debe contribuir a que se vaya a la raíz de los problemas, ofreciendo sugerencias y posibles soluciones. Por eso el periodista está obligado a superarse diariamente y ocupar los espacios que poco a poco nuestra prensa  dedica al análisis. Falta  mucho por andar, pero hay talento humano y voluntad política de pasar a una etapa superior”.

A su vez, Juan Varela Pérez, periodista del diario Granma, manifiesta: “La obra del profesor Benítez será siempre, como la obra de otros colegas, un material de consulta permanente. ‘El día que un periodista piense que se la sabe toda, habrá iniciado su  retroceso profesional’; esta es una frase de Benítez que también tiene vigencia”.

En el proceso  de exploración de información acerca de este teórico excepcional, hemos concientizado el valor de la obra de Benítez y la necesidad de comprometernos, como nuevas generaciones de periodistas, con la búsqueda de la integralidad de la noticia.  El caudal de conocimientos dejado como herencia por un maestro de todos los tiempos, es inmortal e imperecedero y debe ser el estandarte enarbolado por quienes pretendan ser profesionales del calibre de este cubano.

Bibliografía:

Benítez, José Antonio. La noticia integral. Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba.2001.

Benítez, José Antonio. Técnica periodística. Imprenta Universitaria de Oriente. La Habana, Cuba. 1971.

Ortega Izquierdo, Víctor Joaquín. Para cantar mejor al músculo. (Trabajo investigativo no publicado)

Periodistas consultados:

Juan Marrero González, vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

Juan Varela Pérez, periódico Granma.

Miriam Rodríguez Betancourt, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Víctor Joaquín Ortega, semanario Tribuna de La Habana.

TIEMPO DE INTERPRETACIONES

TIEMPO DE INTERPRETACIONES

La nota, tan subestimada por concepciones obsoletas aún empotradas en nuestra práctica, es un género que, además de informar rápidamente sobre un hecho, puede trascender mucho más con el análisis del acontecer noticioso.

ANAYS ALMENARES ÁVILA, MAX BARBOSA MIRANDA, CLAUDIA MARÍA LUGO TORRES, SAILY PÉREZ GORDILLO Y AILEEN INFANTE VIGIL-ESCALERA,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A lo largo de la historia, los avances tecnológicos y su aplicación en el desarrollo del periodismo, han determinado un creciente  flujo de datos e informaciones. En esta carrera, los medios impresos han quedado en desventaja con la radio y la televisión, que al ser más instantáneos, han acaparado la inmediatez de la noticia, y a la prensa plana no le ha quedado más remedio que optar por un nuevo esquema de producir la noticia, en el que lo importante no es ser el primero en darla a conocer: dar el palo periodístico se define ahora en ser el primero en explicar los hechos y buscar su trascendencia y la significación para los públicos.

Las noticias que privilegien el cómo y el por qué o para qué, que indague en sus antecedentes, contextos y proyecciones, brindan al lector aristas más amplias sobre determinados asuntos, en comparación a aquellas cuyo resultado se limite a ser la simple reproducción del qué, quién, cuándo y dónde ocurrió  el suceso.

La Máster Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, explica que “estamos ante un nuevo escenario para la información: el de la interpretación, sin que con ello estemos abogando por la muerte de lo puramente informativo, honestamente ‘impersonal y objetivo’ en la medida que se reconstruye la realidad a partir de símbolos. Ningún estilo suplanta a otro, sino que pueden ambos crecer y convivir de forma armónica en tanto se empleen en su justa dimensión”.

Aunque otros estudiosos concuerdan en esta postura, en la práctica de nuestros medios continúa muy empotrada la tendencia a preferir la estructura básica y rígida de la nota informativa antes que el análisis detallado y profundo de los sucesos que brinda la información.

Ha pasado más de medio siglo desde que el estilo interpretativo dio sus primeros pasos; sin embargo, en nuestra prensa sigue siendo desconocido para la mayoría de los profesionales, que en el mejor de los casos, defienden esta práctica, pero desde el reportaje, y no desde la nota, género al que se sigue encasillando en sus concepciones más tradicionales. Según la profesora de Periodismo Iraida Calzadilla, la mayoría de los trabajos que se hacen hoy bajo ese espíritu, reciben tantas denominaciones como creativos sean los colectivos donde se producen, y el término de nota interpretativa aún no es estricto.

Ante la interrogante de si los periodistas realizan notas interpretativas, varios profesionales coinciden en que aún existe una tendencia excluyente del género, lo que propicia la ignorancia de la mayoría en torno a la denominación, y que sea poca su representación en nuestros diarios y demás medios.

Calzadilla considera que desde el punto de vista teórico, “los periodistas cubanos no suelen dominar el término de “nota interpretativa”; son quizás las hornadas de reporteros más jóvenes, egresados de los programas actuales de la carrera, los que tratan de introducir con mayor coherencia la definición del concepto. En las redacciones se habla de notas comentadas, de notas cronicadas, que son segmentaciones de la interpretación, pero no ella en su integralidad. Lo que más se produce desde el estilo interpretativo es el reportaje, y no en todos los medios. La nota sufre de ausencias”.

Evelio Terrería Alfaro, periodista del semanario Trabajadores, considera que no siempre los periodistas realizan estas notas debido quizás a la celeridad que exigen los medios de prensa y a la imposibilidad de algunas noticias para ofrecer elementos de antecedentes tan necesarios en la interpretación. Sin embargo, Trabajadores es un semanario, por lo que pudiera incursionar con fuerza en la interpretación.

Entendemos que la representación casi nula de la nota interpretativa en nuestros medios se debe en gran medida a la pérdida de la habilidad de investigación  en los reporteros debido, en parte, a las reservas impuestas por las instituciones a determinadas informaciones.

Y es que, como base, este género exige un profundo trabajo con las fuentes y soportes documentales por parte del periodista, para impedir que queden cabos sueltos y aristas no abordadas del tema en cuestión.

Sobre este trabajo, Calzadilla afirma: “Las fuentes, en el periodismo todo, son fundamentales, pues ellas dan base y credibilidad a los productos comunicativos. En la nota interpretativa adquieren esplendor, toda vez que en ellas, tanto las activas como documentales, está la sustentación de la tesis que se va a demostrar. Las fuentes en la nota interpretativa deben ser tantas como sean necesarias y con discursividades heterogéneas, si se quiere ofrecer el asunto en toda su complejidad y dimensión”. 

El análisis también le sirve a la nota

En su artículo “El análisis, un género periodístico”, Antonio López Hidalgo  no define a los mensajes interpretativos como géneros periodísticos autónomos, sino que los denomina “técnicas periodísticas que sirven de apoyo y complemento a otros géneros periodísticos, piezas imprescindibles en sus estructuras para no mostrar los hechos aislados, sino explicados en su propio contexto”.

En esta misma línea cita a la española Concha Fagoaga, para quien los mensajes interpretativos no son más que mensajes informativos “dotados de cuantos elementos explicativos sean indispensables para aportar al receptor una valoración sobre hechos de actualidad” (López 2002, pp 212).

Desde la perspectiva del catedrático español, las técnicas de interpretación se aplican a todos los géneros periodísticos, tanto informativos como de opinión. En el caso de los primeros, dice, “se les aplica solo el análisis; en el segundo análisis y valoración”.

Lo relevante de esta posición, a nuestro juicio, es que se reconoce que el análisis puede estar presente al menos en textos que no sean opinativos. Este también es un filón sobre el que ha habido mucho debate, fundamentalmente porque se mantienen vigentes defensas a ultranza de que el análisis solo puede estar presente en los artículos, comentarios, y editoriales.

Así, entendemos que el análisis es un ingrediente necesario para una nota que pretenda, más que dar a conocer un hecho, indagar en sus raíces, contexto, significados, repercusiones y pronósticos.

Según Calzadilla, “el análisis como método en la interpretación es imprescindible para abordar todas las posibles cuestiones que convergen ante una situación dada, y en él, el periodista debe cuidar que su voz no esté explícitamente presente en la construcción del mensaje sino en la trama, en la arquitectura, en la hibridación lógica de hechos, antecedentes, contextos, causas y posibles consecuencias de un acontecimiento”. 

Muchos teóricos como Concha Fagoaga reconocen que para poder redactar una noticia interpretativa, el análisis debe estar respaldado por el contexto y los antecedentes, a lo que denomina background.

López Hidalgo explica que “los hechos desnudos no explican nada. El background en los mensajes interpretativos es la infraestructura, el fundamento que sirve de referente para analizar y estimar resultados. En definitiva, poner en situación el pasado con el presente es lo que va a servir de eje del trabajo (López. 2002, pp. 210).

A nuestro juicio, el análisis en la nota interpretativa se logra con la presentación de las causas, los hechos anteriores que determinan al suceso que abordamos en el texto, el contexto, así como con la presentación de los juicios brindados por las fuentes, desde sus diversas aristas y tipos de relación con el acontecimiento.

Otro rasgo característico de la nota interpretativa, y en el que descansa su capacidad analítica, es la presencia de juicios lógicos: analíticos, sintéticos, hipotéticos y disyuntivos, y/o de valor, para “matizar” la información.

Es en los juicios emitidos por las fuentes donde descansa el mayor peso interpretativo de la nota, ya que ellos nos permiten describir determinadas realidades, plantear alternativas con opciones opuestas así como llamar la atención sobre algunos asuntos que impliquen al lector en esa preocupación.

La primera vez en Cuba

Indagar sobre los antecedentes del periodismo interpretativo en Cuba, es casi tan difícil como llegar a una conceptualización del estilo desde la mirada de los profesionales cubanos. Sobre el origen de esta práctica, las posturas son disímiles: algunas viajan a tiempos tan lejanos como el siglo XIX, otros apuntan la mirada hacia la década del setenta del XX, con una asignatura que se impartía hace muchos años en las academias de Periodismo.

En este sentido, Iraida Calzadilla, estudiosa del tema, explica: “Mientras para unos los orígenes se remontan a la tradición ensayística cubana de comienzos del siglo XIX, con Francisco de Arango y Parreño y su Discurso sobre el estado de la agricultura en La Habana y los modos de fomentarla, otros afirman que está en Félix Varela, con El Habanero, y varios coinciden en que fue José Martí el primigenio, con su periodismo apegado a una realidad vivida en profundidad humana”.

Caridad Laffita, periodista del semanario Trabajadores, considera que José Martí es el paradigma de la interpretación periodística en el siglo XIX. “Él tiene muchos trabajos excepcionales en este sentido, uno de ellos es la serie sobre la Conferencia Monetaria Internacional, donde confronta los problemas financieros con un admirable dominio de la economía, la sociedad y las relaciones internacionales”, comenta.

Tellería Alfaro afirma que el antecedente más inmediato que conoce del estilo interpretativo en Cuba es la noticia integral conceptualizada por el profesor cubano José Antonio Benítez, y que recibió en sus años de estudios de la carrera. “Te enseñaban a incluir los antecedentes del hecho a la hora de redactar la noticia.  Ahora ese estilo adopta otro nombre: “nota interpretativa”, pero a mi modo de ver es lo mismo, pero mejor facturada”, comenta.

Desde su posición como académica, Calzadilla también valida el concepto de Benítez, como un referente contemporáneo. No obstante, apunta que aunque la noticia integral es lo que a su juicio se acercó más a la nota interpretativa, “Benítez no logró deslindarse totalmente de la escuela norteamericana en la cual se formó y continuó aferrado a calificaciones del estilo informativo”.

Un bálsamo tan necesario

En medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas y un contexto mediático tan complejo, se hace cada vez más imprescindible una fórmula que rescate el verdadero sentido de los hechos, que explique a los públicos la rica y confusa realidad en la que se insertan.

José Alejandro Rodríguez, periodista de Juventud Rebelde, opina que en medio del exorbitante volumen de información de esta época, caracterizado por el predominio de la inmediatez y la simultaneidad en los medios, la asistencia al tiempo de la noticia se ha convertido en todo un Big Brother informativo para el cual la nota interpretativa viene a ser un elemento de contextualización de esta información, con el objetivo de revelar las tendencias que hay detrás de lo factual y hechológico. 

Asimismo, Calzadilla apunta que el lector incrementa cada vez más sus exigencias en el consumo informativo, por lo que ya no se conforma con las seis preguntas básicas: “Ahora quiere el entramado profundo del cómo, del por qué y el para qué de los hechos. Necesita visiones holistas, sistémicas, del contexto que le toca vivir. Quiere y necesita entender el mundo, pero siendo parte de esa construcción del conocimiento, sabiéndose reconocido en el texto: desea que su voz esté presente en las otras voces que hablan por él desde el espacio mediático”.

Y esa receta la tiene el periodismo interpretativo.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2008-2009. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Construcción de la nota interpretativa: de lo factual a los significados. Conferencia en el IX Festival de la Prensa Escrita, Ciego de Ávila, 2009. En: http://islalsur.blogia.com

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Interpretar los sabores y olores de la vida misma. En: http://islalsur.blogia.com/2007/092504-

interpretar-los-sabores-y-olores-de-la-vida-misma.php

Díaz Noci, Javier: Las raíces de los géneros periodísticos interpretativos:
precedentes históricos formales del reportaje y la entrevista. En:
González Consuegra, Osmaira: La interpretación: mirada contemporánea a los géneros. Documento digital
http://www.ucm.es/info/emp/Numer_06/6-4-Inve/6-4-02.htm.

López Hidalgo, Antonio: El análisis: ¿un género periodístico? Sevilla. 2002.

Núñez Ladevéze, Luis: Los géneros periodísticos y la opinión. Documento digital.

Santibáñez, Abraham. En: http://fcom.altavoz.net/prontus_fcom/

site/artic/20041215/pags/20041215222907.html

Santibáñez, Abraham: Periodismo interpretativo. A la sombra de Henry Luce. En: http://www.icei.uchile.cl

ANEXOS

EL SIGLO XXI PIDE UNA RECONFORMACIÓN DE LOS MENSAJES

Máster en Ciencias de la Comunicación Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de la carrera de Periodismo de la Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. Posee 30 años de experiencia como periodista. Ha recibido varios premios. Trabajó en órganos nacionales cubanos como el periódico Granma.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Desde el punto de vista teórico, los periodistas cubanos no suelen dominar el término de “nota interpretativa”; son quizás las hornadas de reporteros más jóvenes, egresados de los programas más actuales de la carrera, los que tratan de introducir con mayor coherencia la definición del concepto. En las redacciones se habla de notas comentadas, de notas cronicadas, que son segmentaciones de la interpretación, pero no ella en su integralidad. Yo, particularmente, me inclino por denominarlas informaciones mixtas, pues también en la información se percibe la hibridez de los géneros.

Hecha la aclaración, modestamente pienso que lo que más se produce desde el estilo interpretativo es el reportaje, y no en todos los medios. La nota sufre de ausencias. Hay una tendencia marcada hacia lo informativo, y aún en ese estilo, se aprecian penurias de datos básicos y abundancia de declaraciones con poca densidad informativa. Pero la interpretación, con su mirada integradora de los conflictos, requiere de espacio y de investigación. El primero, un asunto complejo y atávico en cualquier medio. La segunda, una habilidad un tanto perdida en los reporteros, tras las insuperables reservas impuestas por las instituciones a informaciones que debieran ser de interés y dominio públicos.  

-En relación con este tema, cómo deben manejarse: a) Referencia de fuentes y soportes documentales.   b) El análisis.   c) Los juicios de fuentes.

Las fuentes en el periodismo todo son fundamentales, pues ellas dan base y credibilidad a los productos comunicativos. En la nota interpretativa adquieren esplendor, toda vez que en ellas, tanto las activas como documentales, está la sustentación de la tesis que se va a demostrar. Las fuentes en la nota interpretativa deben ser tantas como sean necesarias y con discursividades heterogéneas, si se quiere ofrecer el asunto en toda su complejidad y dimensión. 

El análisis como método en la interpretación, y particularmente en la nota, es imprescindible para abordar todas las posibles cuestiones que convergen ante una situación dada. En la nota, el periodista debe cuidar que su voz no esté explícitamente, pues sabemos que implícitamente siempre estará en el proceso de construcción del mensaje, cual acto subjetivo y humano imposible de negar. El análisis, entonces, será entendido como una acción cognoscitiva propia a esta manera de concertar el mensaje periodístico. El análisis del periodista ahora estará en la trama, en la arquitectura, en la hibridación lógica de hechos, antecedentes, contextos, causas y posibles consecuencias de un acontecimiento.

Los juicios lógicos y de valor que adquieran voz y rostro estarán ofrecidos por las fuentes en la nota interpretativa. Ellas dan, parafraseando a Martí, ala y color al hecho que se despieza en el análisis para luego volver a reconstruirlo y sintetizarlo desde la interpretación. Las fuentes son el soporte que hace creíble un antecedente, un contexto, un pronóstico en la nota interpretativa.

-¿Considera que este estilo periodístico se encuentra a tono con las necesidades informativas de los inicios del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Desde el siglo XX la prensa impresa perdió la supremacía de la inmediatez. En el XXI pide a gritos una reconformación de sus mensajes, aún cuando ningún estilo suplanta o hace sucumbir a otro, pues siempre serán necesarias las informaciones que den cuenta de un hecho puntual; hablo del ineludible equilibrio. Se trata solo de reajustar los espacios y los modos de ofrecerlos desde el papel, tener capacidad de respuestas para olfatear cuándo puede ser conformado desde lo informativo, y cuándo requiere tratamiento interpretativo. 

Cada vez más el lector incrementa sus exigencias en el consumo de informaciones. Ya no se conforma con las seis preguntas básicas; ahora quiere el entramado profundo del cómo, del por qué y el para qué de los hechos. Necesita visiones holistas, sistémicas, del contexto que le toca vivir. Quiere y necesita entender el mundo, pero siendo parte de esa construcción del conocimiento, sabiéndose reconocido en el texto: desea que su voz esté presente en las otras voces que hablan por él desde el espacio mediático. 

-Particularmente en Cuba, ¿cuál considera el antecedente más antiguo de la interpretación periodística?

Este es uno de los aspectos que más opiniones diversas provoca entre los expertos cubanos. Unos plantean que los orígenes se remontan a la tradición ensayística cubana de comienzos del siglo XIX, con Francisco de Arango y Parreño y su Discurso sobre el estado de la agricultura en La Habana y los modos de fomentarla. Otros, que está en Félix Varela, en El Habanero. Y varios coinciden en que fue José Martí el primigenio, con su periodismo apegado a una realidad vivida en profundidad humana.

Más en nuestro tiempo y, sobre todo, tratando de acercarme a definiciones explicitadas, me apego a señalar como antecedente contemporáneo la noticia integral que conceptualizó José Antonio Benítez, uno de los primeros teóricos cubanos en el campo del periodismo y reconocida su capacidad por grandes estudiosos en el área iberoamericana. Sin embargo, aún cuando es lo que a mi juicio más se acerca a la nota interpretativa, Benítez no logró deslindarse totalmente de la escuela norteamericana en la cual se formó y continuó aferrado a calificaciones del estilo informativo. Fue un hombre de su tiempo pero, indudablemente, un gran maestro.

LA NOTA INTERPRETATIVA VIENE A CONTEXTUALIZAR, A REVELAR, LAS TENDENCIAS QUE HAY DETRÁS DE LO FACTUAL Y HECHOLÓGICO 

Licenciado en Periodismo José Alejandro Rodríguez. Periodista de Juventud Rebelde. Acumula más de 30 años de experiencia y ha recibido múltiples premios otorgados por el gremio.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

A mi consideración, sí.

-En relación con este tema, cómo deben manejarse: a) Referencia de fuentes y soportes documentales. b) El análisis. c) Los juicios de fuentes.

Fuentes vivas, ya institucionales o no, y fuentes documentales, enriquecen los contextos, escenarios y condicionamientos y tendencias sociales que condicionan el hecho informado.

El análisis no es explícito, más bien el periodista ofrece los elementos para que el lector interprete y capte lo que trasuntan los hechos.

Los juicios son elementos que matizan.

-¿Considera que este estilo periodí¬stico se encuentra a tono con las necesidades informativas de los inicios del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Claro que sí. El por qué lo estás casi que esbozando en la misma pregunta: volumen de información exorbitante y sesgado en esta época, predominio de los medios de la inmediatez y de la simultaneidad.  Ya se asiste al tiempo de la noticia, se le observa. El bagaje audiovisual es tal que afianza el sentido de la noticia como show o espectáculo: un Big Brother informativo. Por lo tanto, la nota interpretativa viene a contextualizar, a revelar las tendencias que hay detrás de lo factual y hechológico. 

SI FUÉRAMOS UN POQUITO MÁS AGRESIVOS, MÁS PROFESIONALES, HUBIERA MÁS NOTAS INTERPRETATIVAS EN LA PRENSA CUBANA

Licenciada en Periodismo Vivian Bustamante. Periodista del semanario Trabajadores. Acumula más de 20 años de experiencia profesional.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Sí, se hace. A veces uno coge el periódico, o ve la televisión, el noticiero, oye la radio, los titulares y dice: ¿pero en este país no pasa nada? ¿Pero no hay información? En ese aspecto influye lo preparado que tú estés, la intención del periodista, el comportamiento de las fuentes, etc. Hay quienes hablan de la crisis de la información. Debo aclarar que no es lo mismo información que noticia, porque puede no haber noticia, pero siempre habrá una información, lo que tienes que buscarla.

No sé, yo hablo por mí. Yo trato que las informaciones que redacto hacerlas lo más completas posible, que sean de temas que le interesen a la gente. No solo el consejo editorial decide.

Me parece también que hay un poco de facilismo. A veces le queremos echar la culpa al otro, porque es más fácil decir: “No me dan la información”. No se buscan alternativas de entrevistar a terceros, meterse en Internet, buscarse dolores de cabeza. Me parece que si fuéramos un poquito más agresivos, más profesionales, hubiera más notas interpretativas en la prensa cubana. Todo no son los reportajes, ni las entrevistas. A veces es menos complicada desde el punto de vista del espacio, que falta en la prensa escrita. Tú puedes cumplir con una buena nota interpretativa. Pero bueno eso se entremezcla: el interés del periodista o el del órgano de prensa.

A veces, el periodista prefiere hacer una página de entrevista o un reportaje, y a lo mejor con una nota de 60 líneas dice hasta más de lo que se puede decir en ese reportaje. Además, la gente para leerse una página tiene que leerse UNA PÁGINA. No es lo mismo con 50 ó 60 líneas. Sí se hacen, pero se pudieran hacer muchísimas más.

-¿En la realización de la nota interpretativa cómo debe manejarse la referencia de fuentes y soportes documentales?

Hay varios tipos de fuentes. Algunas que te dan la información y no quieren aparecer. Está el método que utilizan  las agencias de noticias que es válido para los órganos de información y medios de prensa. Estas entidades emplean una fuente especializada o institucional para revelar  o explicar los hechos significativos. También se debe tomar en cuenta  la notabilidad de la persona que te da la información. No es lo mismo enterarte con la señora de limpieza, que puede darte datos para tú poder iniciar una investigación. Por ejemplo, te puede decir: entraron unas personas sospechosas en la dirección y tú indagas, pero a la hora de publicar el hecho te apoyas en las fuentes con credibilidad. No es lo mismo que Fidel haga una reflexión a que la haga yo, aunque hablemos de ese tema o tengamos ideas comunes, porque él es una personalidad. El periodista debe decantar.

-¿En la realización de la nota interpretativa cómo debe manejarse el análisis?

El periodista no puede ser un simple repetidor. No es poner la grabadora y transcribir. También se debe interpretar los datos que te dan.  Por ejemplo: un ministro te dice que su organismo marcha muy bien y después, como resultado se tu investigación, descubres todo lo contrario. Ahí debes aplicar tu preparación como periodista sobre el tema. Si no lo haces y te pones a inventar la información o a dar tu valoración sin conocimiento, estás siendo muy poco profesional.

-¿En la realización de la nota interpretativa cómo deben manejarse los juicios del periodista y los de las fuentes?

El periodista coge de lo que le revela una fuente, lo más importante para él poder redactar su noticia. No todos los criterios tienen que coincidir. Por ejemplo, un evento de científicos norteamericanos y cubanos sobre el cambio climático. Los cubanos explican las causas del fenómeno y lo vinculan con el daño que le ha causado el hombre al planeta con las armas y guerras. Los norteamericanos no, porque a las transnacionales no les conviene. Cada cual tiene su ideología, según la tuya redactas una nota con el punto de partida que le quieras dar.

-¿Considera que este estilo informativo se encuentra a tono con las necesidades informativas del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

No es que Cuba esté por un lado y el mundo esté por el otro, pero aquí la inmediatez está en las páginas web. Y no todas, porque hay quien actualiza las páginas una vez por semana. La inmediatez depende también de los intereses. Si ahora me llama una fuente autorizada y me da una información, pero no está bien comprobada, no se publica esa noticia. Hay tantas cosas en la prensa cubana que te impiden la inmediatez. A pesar de los avances que hay, nos faltan medios.

EN LA NOTA INTERPRETATIVA NO DEBEMOS PERDER DE VISTA LA INTENCIONALIDAD

Licenciado en Periodismo Evelio Terrería Alfaro. Se desempeña como periodista del semanario Trabajadores. Posee más de 30 años de experiencia como reportero.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Yo creo que no siempre se hacen, quizás por la celeridad con la que hay que trabajar, según las características del medio de prensa: si se es diario, una agencia noticiosa, radio o televisión.  Quizás ese elemento de premura conspira y atenta  para que el periodista  pueda dar esos elementos de antecedente, contexto, etc. No siempre se pude, a no ser que la agencia sea interpretativa. Hay otras veces que sí.

También hay informaciones que se prestan más para eso, como cuando ocurre un huracán, sequía, terremoto, o alguna réplica de estas catástrofes.  Te hablo en el ámbito nacional, el cual yo manejo. Los otros tienen ciertas características. 

En el deporte, los comentaristas, si se produce algún juego relevante, deben dar antecedentes o datos de otros partidos. Yo creo que se pudieran hacer más notas de ese tipo, en aras de darle información y cultura a los lectores. Las agencias internacionales de alguna manera lo hacen y bien.

En este capítulo de la nota interpretativa no debemos perder de vista la intencionalidad, porque hay que saber cómo dejar caer la piedra en el asunto. Eso lo saben hacer las agencias extranjeras, y no las estoy magnificando, pero es la realidad. Hay que tratar de redactar reuniendo todos estos elementos para informar correctamente a la población.

-¿Considera que este estilo informativo se encuentra a tono con las necesidades informativas del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Yo creo que está a tono. Ahora,  no hay que perder de vista la premura y la rapidez, quizás hasta el mismo estrés con que se vive.  El internauta lee muy rápido por la dinámica en que se desenvuelve. Pero yo creo que sí debemos utilizarlo sin cansar y abordar muchos datos. Tratar de proveer los necesarios. Valorar qué es lo que damos y qué es lo que debemos dar.

-Antecedente en Cuba de la interpretación periodística.

El antecedente más inmediato que yo conozco de ese estilo es lo que yo daba en la escuela llamado información integral. Consistía en incluir los antecedentes del hecho de la información a redactar. Cuando lo haces te refieres a épocas históricas y todos los elementos que puedas dar para enriquecer la nota. 

Recuerdo cuando cubrí la graduación de la escuela de Economía y me limité a escribir del hecho en sí. Al entregarla me preguntaron por qué no había puesto más elementos de ese lugar y eso me disgustó. Pero al pasar el tiempo me di cuenta de que lo que me habían señalado era razonable. Esta era una manera de ofrecerle al lector más elementos para que conociera de ese lugar. Siempre que yo pueda, lo hago. 

Ahora  ese estilo adopta otra forma de llamarse que es nota interpretativa, pero a mi modo de ver es la misma materia que  yo di en la escuela, pero de una forma mejor facturada.

LAMENTABLEMENTE, LAS NOTAS INTERPRETATIVAS NO SON MUY COMUNES

Licenciada en Periodismo Caridad Laffita. Acumula casi 40 años como periodista. Se desempeña en el semanario Trabajadores. Ha recibido varios premios otorgados por el gremio.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Lamentablemente, las notas interpretativas no son muy comunes porque tienen la particularidad, el compromiso, de desmenuzar el tema y verter opinión. Para algunos, es más fácil decir los mandamientos de la nota informativa que entrar en estas apreciaciones.

Según conozco, la nota de interpretación tiene una estructura peculiar, basada en los antecedentes, el análisis y las valoraciones. El objetivo es interpretar los hechos, de ahí que el titular sea siempre interpretativo.

-En la realización de la nota interpretativa, cómo deben manejarse: a) Referencia de fuentes y soportes documentales. b) El análisis. c) Los juicios del periodista. d) Los juicios de la fuente.
 
Es necesario referirse a las fuentes y a los soportes documentales, es algo que debe ser fidedigno, pues influye en la credibilidad y seriedad del planteamiento básico. Las fuentes aportan información y sustentan la explicación al lector. Un buen análisis proporciona un sólido puente para llegar a la interpretación de la noticia.
     
Según un autor, la noticia interpretativa analiza los hechos desde la primera línea, y la estructura del cuerpo informativo se constituye alternando antecedentes, elementos de análisis y valoraciones que apoyen la interpretación inicial que ha quedado plasmada en el titular y en el lead de la noticia.
     
Como se enuncia anteriormente, se alternan los diversos aspectos estructurales, por lo que resulta vital exponer las estimaciones de la fuente.

-¿Considera que este estilo periodístico se encuentra a tono con las necesidades informativas de los inicios del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Sustento cuatro criterios que expresa la profesora Calzadilla:

“-Que la interpretación es el derrotero más joven del periodismo, y antecedido por los estilos informativos y opináticos, éstos cuentan con un arraigo muy sólido.

“-A pesar de contar con más de medio siglo de nacido, el estilo interpretativo continúa siendo el gran desconocido en Cuba. Tan es así, que lo que se hace hoy bajo ese espíritu, recibe tantas denominaciones como creativos sean los colectivos donde se producen.

“-La balanza tiende a inclinarse hacia la idea de concebir la información solo desde la obsoleta posición de objetividad e imparcialidad, ya suficientemente desmontada por los teóricos, pero que en la práctica continúa prevaleciendo en los modos simbólicos de pensar.

“-Y lo peor: la desestimación desde las prácticas profesionales a quienes, conocedores de las actualizaciones teóricas a partir de estudios académicos, tratan de introducirlo como necesaria rutina productiva”.

-Particularmente en Cuba, ¿cuál considera el antecedente más antiguo de interpretación periodística?

En el siglo XIX, el paradigma de interpretación periodística para mí, es José Martí. Tiene muchos trabajos excepcionales en este sentido y uno de los que me gusta más es su serie sobre la Conferencia Monetaria Internacional, cuando confronta los problemas financieros con un admirable dominio de la economía, la sociedad y las relaciones internacionales –y eso que no poseía computadora— que permiten al lector sacar sus conclusiones: Estados Unidos devora la economía de cualquier país, incluyendo la propia.

Y en este siglo XXI, quién mejor que Fidel. Sus Reflexiones no dejan dudas.

 

PARA INTERPRETAR LA REALIDAD

PARA INTERPRETAR LA REALIDAD

El desconocimiento del periodismo interpretativo y la poca cooperación de las fuentes atentan contra el desarrollo de esta práctica en los medios cubanos.

PATRICIA GONZÁLEZ LÓPEZ, DAMIÁN FERNÁNDEZ MONTESINOS, ANAMARYS CABALLEA CIGALES, ERNESTO GÓMEZ FIGUEREDO Y TAYNA CAMILA MARTÍNEZ AJURIA,

estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El periodismo interpretativo surge como consecuencia de la evolución del periodismo informativo, que tiene su gran momento en el período comprendido entre ambas guerras mundiales, y como una necesidad competitiva de la prensa escrita frente al periodismo radiofónico y televisivo. “El periodismo interpretativo surge ante la necesidad de superar la información de los hechos para llevar a los públicos la explicación de los mismos a partir de la multiplicidad de voces que conforman la realidad”, acota la profesora de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla.

Debido a este  auge de los medios de comunicación, la prensa escrita se insertó en el complejo sistema mediático dominado por los medios audiovisuales. Hubo incluso quienes vaticinaron el fin de la prensa impresa, pero esta sobrevivió gracias a nuevas concepciones que le permitieron reconquistar y consolidar su espacio entre sus lectores.

Ante la imposibilidad de competir con medios tan inmediatos —a los que se sumó Internet en las dos últimas décadas—, la prensa plana se enfocó en la práctica de un periodismo en profundidad. Según la nueva visión, ya no era necesario brindar solamente la noticia, sino que se debía acudir a los contextos, los antecedentes, los significados y la trascendencia de los acontecimientos.

De esta forma surge a escala mundial,  en los años posteriores a la II Guerra Mundial, el periodismo de explicación, o también periodismo interpretativo o en profundidad y se mantiene vigente en la actualidad, en sus líneas generales.

El periodista Mitchell Charnley entiende por interpretación “el material subyacente, circunstancial o gravitante en el suceso que origina la noticia, presentado objetivamente y sólo con el propósito de ayudar al público, destinatario a situar el acontecimiento en el debido contexto”.

Para Abraham Santibáñez, "interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector (o auditor) no especializado”.

La profesora española Concha Fagoaga, señala: "Los periodistas no sólo reproducen lo que ven y oyen, ejercen también una investigación sobre lo acontecido porque los hechos no se producen descontextualizados de una situación económica, social y política concreta. Los hechos no surgen aislados de una realidad más amplia, se insertan en ella...".

Estas definiciones, y otras más modernas, aluden a las concepciones de Henry Luce y Briton Hadden, quienes en los años veinte del siglo pasado, decidieron hacer un semanario de actualidad (inicialmente bautizado como Facts) con sólo noticias, escuetas y bien redactadas, y con una visión global del mundo y de la vida. La nueva publicación organizaba, clasificaba y explicaba las noticias de la semana.

“Lo que hemos llamado ‘la fórmula Time’ es la respuesta dada por Henry Luce a la necesidad de dar un servicio ‘al hombre ocupado’, que no tiene tiempo para leer todos los diarios todos los días y requiere de la ‘asesoría’ profesional de un periodista que le explica (‘interpreta’) los acontecimientos más importantes o con más repercusiones para el futuro”, explica Santibañez.

El venezolano Enrique Castejón señala que, en su esencia, la labor interpretativa se basa en los principios generales de la noticia como concepto periodístico básico. Incluso, el trabajo resultante es, estrictamente hablando, información, aún cuando sea más amplia, más densa y con un nivel mayor de participación del intelecto del reportero. Y termina abogando por considerar la interpretación como objetivo de los medios de comunicación y relacionarla estrechamente con la información. (1)

Según Jorge Antonio Rodríguez Vilar, jefe de la página de Deportes del periódico Tribuna de La Habana, lo que diferencia al periodismo interpretativo del informativo es la búsqueda de los antecedentes del hecho, el tratar de abundar en los cabos sueltos que se dejaron de determinada información y apoyarse en todo momento en las fuentes, como portavoces de la información que estamos ampliando.

Al respecto, la periodista Ileana Hautrive, del semanario Trabajadores,  plantea: “A diferencia de la informativa que va al hecho concreto, a la información pura, la nota interpretativa brinda información más amplia y aporta el valor humano del tema que profundiza”.

Clara Luz Domínguez, periodista y jefa de Corrección del periódico Tribuna de La Habana, plantea:”La interpretación converge con la información en que ambas  se apoyan en las fuentes y pretenden dar a conocer hechos, procesos o acontecimientos de interés. Se diferencian en que en la interpretación se va a lo profundo, no basta con responder las seis W del periodismo norteamericano, sino que se profundiza en los aspectos que pudieron obviarse”.

Requisito indispensable

Según la Máster Iraida Calzadilla Rodríguez, “el periodismo interpretativo debe concebir una fórmula ‘explosiva’ en la que el periodista proporcione, a partir de la puesta en escena de todo cuanto investigó, argumentos suficientes que emergen desde fuentes decisorias, implicadas, expertas, testigos, documentales..., cual calidoscopio que permita evaluar el significado de los hechos presentados de manera tal que, sin explicitar su opinión, solo dejándola implícita en los juicios aportados, el periodista deje al lector el protagonismo de llegar a su particular conclusión”.

Especialmente importante en la nota interpretativa es el empleo de las múltiples fuentes, con el propósito de que expresen juicios que profundicen en el hecho noticioso, ofrezcan varias miradas al receptor y se adentren en la percepción del problema.

Para Jorge Antonio Rodríguez Vilar, la importancia de las fuentes en la interpretación  radica en que son ellas quienes “aportan la credibilidad y la validez de la información en la que estamos profundizando”.

Ileana Hautrive también coincide con esta postura: “Las fuentes fundamentan la información y con sus juicios exponen todas las aristas del hecho, convirtiendo al periodista en un mediador por excelencia entre la realidad y los públicos”.

Calzadilla considera que en la nota interpretativa la fuente deja de ser una –con su consiguiente absoluta parcialización del acontecimiento, siempre arrimando las futuras conclusiones del lector a su punto de vista, lo cual hace absolutamente subjetivo el mensaje-, para convertirse en múltiple, y esa diversidad confiere una mayor credibilidad a la entrega.

Clara Luz Domínguez opina: “Las fuentes son enriquecedoras por excelencia de la información, aportan credibilidad a lo que plantea el periodista y sin ellas nuestra labor no tendría ni pies, ni cabeza”.

Pero ¿se le atribuye en el periodismo interpretativo igual importancia a las fuentes no institucionales que a las institucionales?

Los verdaderos protagonistas de los hechos siempre van a ser los que nos revelen todas sus aristas y matices sin reservas. Por ello, sin restar valor y el prestigio que representan las fuentes institucionales, podemos asegurar que en el periodismo interpretativo, las fuentes no institucionales son muy valoradas.

A juicio de Hautrive, las fuentes no institucionales le permiten al periodista contrastar la información y, mediante su variedad, enriquecer los argumentos dados por las instituciones.

“Respetando siempre el criterio de las fuentes institucionales, considero que el periodista debe tratar de emplear los criterios de las no institucionales,  para llegar más al lector, sobre todo en el periodismo interpretativo que busca despertar el interés humano”, considera Jorge Antonio Rodríguez Vilar.

El análisis en la nota

El profesor español Antonio López Hidalgo explica que hace algunos años los medios de comunicación impresos han generalizado “la modalidad de presentar textos de análisis desgajados de los elementos previos que debieran figurar en un texto informativo- interpretativo completo o en un texto interpretativo opinativo”.

“En cualquier caso, el análisis, ya forme parte del cuerpo informativo de otro género periodístico, o ya se presente de manera aislada, como si fuese un texto autónomo, debe hundir sus raíces en la interpretación, en la posibilidad de ofrecer una lectura contextualizada y explicada de los hechos a los que hace referencia” (López 2002, pp. 210).

Hasta el momento, pocos autores y profesionales reconocen la validez del análisis en un género como la nota, condenada por la mayoría a una vida efímera.  Muchos consideran que el análisis es exclusivo de los géneros de opinión, pues esta función debe ser asumida por el periodista de manera explícita.

La diferencia, según Luisa Santamaría, está dada propiamente en que en los géneros de opinión  “el análisis se basa en razones probatorias de carácter persuasivo para sustentar una tesis” (López Hidalgo 2002, pp. 216). Sin embargo, en la nota, el análisis no recae en los juicios y las valoraciones personales del periodista, sino en los juicios brindados por la gran diversidad de fuentes a la que acudimos para explicar un hecho, ya sean especializadas, institucionales, documentales, testigos o directamente implicadas.

En los géneros de opinión se personaliza el autor en su análisis, con la emisión de sus valoraciones, pero en la nota, el análisis se logra a través de la estructura y jerarquización de los datos y juicios emitidos por las fuentes que manejamos en nuestro trabajo.

Según Iraida Calzadilla, mientras los textos informativos narran un acontecimiento de forma “objetiva” e “imparcial” y se asientan en contenidos factuales, los interpretativos proponen valoraciones y análisis que el receptor toma o excluye, es decir, hay en ellos una voluntad de trascender. La profesora acuña que no hay texto objetivo ni imparcial, sea cual fuere en el periodismo, transversalizado de mediaciones.

“El análisis es fundamental en la nota interpretativa ya que con este partimos de los datos de antecedentes y estructuramos la información,  según el orden y la lógica que suscita el ya haberlos examinado”, subraya Jorge Antonio Rodríguez Vilar.

“El análisis trazado en los mensajes interpretativos se basa en la ilustración de los hechos y ahí se mantiene su condición esencial, se demuestra su importancia”, plantea Clara Luz Domínguez.

Una mirada hacia nuestras prácticas

El desarrollo del periodismo  interpretativo en Cuba es aún lento. Muchos profesionales lo practican y ni siquiera conocen el género; otros, no logran trascender el estilo informativo, y están muy arraigados a las viejas concepciones que establecen fronteras bien delimitadas entre la información y la opinión. 

La creencia de que el análisis es exclusivo de la opinión afecta a la cosmovisión de muchos periodistas que, atrincherados en esa postura errónea, consideran que con la interpretación el periodista brinda su punto de vista de una manera mucho más sutil.

John  Müller González, de la  Facultad de Comunicaciones de la  Universidad Católica de Chile, alerta sobre este problema: “El asunto afecta de lleno al Periodismo Interpretativo, debido a las creencias que —a nuestro juicio equivocadamente— se han tejido en torno a su práctica. Estas ideas dicen tener relación con un cierto contrabando ideológico que se efectúa a través del género, o sencillamente con la convicción que asiste a algunos periodistas de que éste les permite difundir —disfrazándolas de manera adecuada— sus propias opiniones o prejuicios”.

En nuestro país, donde el género va poco a poco dándose a conocer, son muchos los factores que atentan contra su desarrollo y completa aceptación por parte de los profesionales del periodismo.

En su ponencia Construcción de la nota interpretativa: de lo factual a los significados, la profesora Iraida Calzadilla explica que entre los principales problemas que enfrenta el estilo interpretativo al interior de los medios es el desconocimiento sobre esta nueva manera de construir la realidad, en un escenario en el que los estilos informativos y opináticos cuentan con un arraigo muy sólido.

“La balanza tiende a inclinarse hacia la idea de concebir la información solo desde la obsoleta posición de objetividad e imparcialidad, ya suficientemente desmontada por los teóricos, pero que en la práctica continúa prevaleciendo en los modos simbólicos de pensar” (Calzadilla, 2009).

Para Ileana Hautrive, “los medios tienen una influencia decisiva en el desarrollo del periodismo interpretativo en nuestro país, debido a que  la falta de recursos tecnológicos y el tiempo que demora en ocasionas que aprueben tu trabajo, definen la riqueza del mismo”.

Hautrive también le concede especial importancia a los compromisos institucionales y de las organizaciones a las que responde el medio, pues, asegura, “se debe seguir una determinada intencionalidad editorial. Hay que estar en la línea de lo permitido”.

Pero no solo las condiciones internas del medio marcan la calidad y desarrollo del periodismo interpretativo en el país. Para algunos profesionales, los factores externos pesan más, a la hora de afectar el trabajo periodístico.

Jorge Antonio Rodríguez Vilar explica que la principal cuestión externa que dificulta el trabajo es la no cooperación de las fuentes, las cuales se niegan a brindar la información necesaria para un trabajo periodístico  que busca ir a la profundidad de los hechos, y por tanto, atenta contra los argumentos válidos que deben afianzar este tipo de investigaciones.

Estas limitaciones atentan contra el periodismo interpretativo, en el que la riqueza de datos y fuentes es fundamental para explicar a las audiencias los hechos que impactan en sus vidas y el contorno en el que se desenvuelven. Por tanto, el éxito de esta práctica en Cuba no solo pasa por el conocimiento de nuestros periodistas sobre los postulados de este estilo, sino por la comprensión de los agentes externos, de la verdadera función de los medios de comunicación.

Bibliografía consultada:

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2008-2009. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Construcción de la nota interpretativa: de lo factual a los significados. [Documento  digital]. (1)

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Interpretar los sabores y olores de la vida misma. En: http://islalsur.blogia.com/2007/092504-

interpretar-los-sabores-y-olores-de-la-vida-misma.php. Consultado: 11-05-2011

Hidalgo López,  Antonio: El análisis: ¿un género periodístico? [Documento digital].

Ladevéze Núñez, Luis: Los géneros periodísticos y la opinión [Documento digital].

Müller González, John: Periodismo interpretativo: precisiones sobre un género. [Documento digital].

Müller González, John: Periodismo interpretativo: una explicación ideológica. [Documento  digital]

Entrevistas

LA NOTA INTERPRETATIVA BRINDA INFORMACIÓN MÁS

AMPLIA Y APORTA VALOR HUMANO AL TEMA QUE PROFUNDIZA

Ileana Hautrive. Licenciada en Periodismo. Reportera del Semanario Trabajadores. Posee 34 años de experiencia. Ha recibido varios premios periodísticos.

-¿Cuáles considera los puntos convergentes y divergentes entre la nota interpretativa y la nota informativa?

A diferencia de la informativa que va al hecho concreto, a la información pura, la nota interpretativa brinda información más amplia y aporta valor humano al tema que profundiza.

Las divergencias con el periodismo informativo son ciertamente la búsqueda de los antecedentes del hecho, el tratar de abundar en los cabos sueltos que se dejaron de determinada información y apoyarse en todo momento en las fuentes, como portavoces de la información que estamos ampliando. Como en la nota informativa, son de gran valor en la interpretación, porque fundamentan la información y con sus juicios exponen todas las aristas del hecho, convirtiendo al periodista en mediador por excelencia.

-En el caso de las fuentes no institucionales, ¿qué importancia les atribuye?

Las fuentes no institucionales son las que permiten al periodista contrastar la información y, mediante su variedad, enriquecer los argumentos dados por las instituciones, son verdaderamente importantes en nuestro trabajo.

-¿Es posible el análisis dentro de la nota interpretativa?

Sí, considero que no solo es posible, sino necesario. El análisis funciona como complemento de todos los trabajos periodísticos.

-¿Qué factores externos a los medios y cuáles propios de los medios influyen en su desarrollo en Cuba?

Considero que los medios tienen una influencia decisiva en el desarrollo del periodismo interpretativo en nuestro país, debido a que  la falta de recursos tecnológicos y el tiempo que demora en ocasionas que aprueben tu trabajo definen la riqueza del mismo. Es importante, además, concientizar los compromisos institucionales y las organizaciones a las que responde el medio, ya que se debe seguir una determinada intencionalidad editorial. Hay que estar en la línea de lo permitido.

LA INTERPRETACIÓN VA A LO PROFUNDO, NO BASTA CON RESPONDER LAS SEIS W DEL PERIODISMO NORTEAMERICANO

Licenciada en Periodismo Clara Luz Domínguez. Es periodista y jefa de Corrección del semanario Tribuna de La Habana. 

-¿Cuáles considera los puntos convergentes y divergentes entre la nota interpretativa y la nota informativa?

La interpretación converge con la información en que ambas se apoyan en las fuentes y pretenden dar a conocer hechos, procesos o acontecimientos de interés.  Se diferencian en que en la interpretación se va a lo profundo, no basta con responder las seis W del periodismo norteamericano, sino que se profundiza en los aspectos que pudieron obviarse.

-¿Qué lugar ocupan las fuentes dentro de la nota interpretativa?

Las fuentes son enriquecedoras por excelencia de la información,  aportan credibilidad a lo que plantea el periodista y sin ellas nuestra labor no tendría ni pies, ni cabeza.

-En el caso de las fuentes no institucionales, ¿qué importancia les atribuye?

Las fuentes no institucionales son tan importantes como las institucionales, porque enriquecen la información y aportan mayor credibilidad a lo planteado por el periodista.

-¿Es posible el análisis dentro de la nota interpretativa?

El análisis trazado en los mensajes interpretativos se basa en la ilustración de los hechos y ahí se mantiene su condición esencial, se demuestra su importancia.

-¿Qué factores externos a los medios y cuáles propios de los medios influyen en su desarrollo en Cuba?

Los medios marcan la calidad de la producción, son determinantes para conformar tu estrategia de trabajo y las condiciones técnicas poco desarrollados influyen grandemente en esto.

LAS FUENTES APORTAN LA CREDIBILIDAD

Y LA VALIDEZ DE LA INFORMACIÓN

 

Licenciado en Periodismo Jorge Antonio Rodríguez Vilar. Se desempeña como periodista y jefe de la página de Deportes del semanario Tribuna de La Habana.

-¿Cuáles considera los puntos convergentes y divergentes entre la nota interpretativa y la nota informativa?

Las divergencias con el periodismo informativo son ciertamente la búsqueda de los antecedentes del hecho, el tratar de abundar en los cabos sueltos que se dejaron de determinada información y apoyarse en todo momento en las fuentes, como portavoces de la información que estamos ampliando.

-¿Qué lugar ocupan las fuentes dentro de la nota interpretativa?

El lugar de las fuentes dentro de la interpretación es de suma importancia,  ya que aportan la credibilidad y la validez de la información en la que estamos profundizando.

-En el caso de las fuentes no institucionales, ¿qué importancia les atribuye?

Respetando siempre el criterio de las fuentes institucionales, considero que el periodista debe tratar de emplear los criterios de las no institucionales,  para llegar más al lector, sobre todo en el periodismo interpretativo que busca despertar el interés humano de los lectores.

-¿Es posible el análisis dentro de la nota interpretativa?

El análisis es fundamental en la nota interpretativa ya que con este partimos de los datos de antecedentes y estructuramos la información,  según el orden y la lógica que suscita el ya haberlos examinado.

-¿Qué factores externos a los medios y cuáles propios de ellos influyen en su desarrollo en Cuba?

Una dificultad, fuera de los medios y dentro de ellos, en determinadas circunstancias, es el poco acceso a la información, debido a la falta de argumentos válidos que afiancen las investigaciones. Esto ocurre cuando las fuentes institucionales y documentales, principalmente, se niegan a dar la  información necesaria.

 

LA NOTA INTERPRETATIVA: UN GÉNERO NECESARIO

LA NOTA INTERPRETATIVA: UN GÉNERO NECESARIO

La presentación desnuda de los hechos no conduce a los receptores a la plena comprensión de las noticias.

BEATRIZ ALBERT PINO, ASALIA GORT PEGUERO, GABRIELA ÁVILA GÓMEZ, ALEX PÉREZ POZO, LESTER UPIERRE RODRÍGUEZ,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con el surgimiento de la radio y la televisión la prensa impresa diaria tuvo que perfeccionarse para poder sobrevivir, y el derrotero que siguió fue rescatar la trascendencia y el significado de las noticias, y con ello la práctica periodística ganó en calidad y profundidad. Así fue como a mediados del siglo XX surgió el Periodismo Interpretativo. 

No solo se trataba de contar qué ocurría, sino que también explicaba por qué sucedían los acontecimientos, se centraba en el tratamiento a profundidad de los contenidos. Con esta práctica, el periodista emprendía un proceso de análisis a través de la búsqueda de los antecedentes del hecho, su contexto socioeconómico, político y cultural, y  las probables consecuencias.

El español José Luis Martínez  Albertos define al periodismo en dos niveles: el primero hace culto a la rapidez en la transmisión de la noticia, y en el segundo prevalece la explicación y el análisis del acontecimiento.

“El primer nivel es insuficiente porque no explica los procesos sociales, los intereses subyacentes en los hechos. Es necesario que se den a conocer los acontecimientos de la manera más rápida posible, pero luego es necesario que se brinden todas las explicaciones necesarias, con antecedentes, y las consecuencias que pueda tener en un futuro más o menos próximo, para que el lector sepa atenerse y cómo actuar en esa circunstancia o en otras similares que se pudieran producir”.

Para el catedrático Abraham Santibáñez, ‘’interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector no especializado. Esta interpretación debe tratar de prescindir de opiniones personales, debe basarse en hechos concretos y opiniones responsables que sean pertinentes y debe ser presentada en forma amena y atractiva’’.

Este estilo alcanzó su auge después de la Segunda Guerra Mundial y aunque en nuestro país no existen abundantes reflexiones teóricas sobre sus inicios, algunos profesionales brindan referencias sobre su desarrollo.
Según Livia Rodríguez Delis, periodista del diario Granma, ‘’el antecedente del periodismo interpretativo en Cuba es José Martí con sus crónicas en New York, ya que él supo interpretar la realidad en ese tiempo que estuvo en los Estados Unidos. Él vio e hizo una valoración del futuro’’.

No obstante, podemos considerar un antecedente más inmediato en las concepciones de José Antonio Benítez. Este autor no logró trascender al estilo interpretativo, pero su concepto de noticia integral contiene muchos de los ingredientes que constituyen soporte de las posturas más contemporáneas sobre la nota interpretativa. Entre estos elementos se encuentran los antecedentes, el contexto, los pronósticos, entre otros.

La nota interpretativa es uno de los géneros más desconocidos, incluso con muy poco asiento teórico en nuestro país, al contrario del reportaje, muy explotado y conocido en la mayoría de los medios de comunicación cubanos. Algunos profesionales no la reconocen como género, otros la mal emplean al vestir sus trabajos con algunas características de la interpretación, pero el desconocimiento teórico les impide desarrollar el género correctamente, en toda su dimensión.

Ana María Domínguez, periodista de Juventud Rebelde, la define como “un trabajo que media entre la nota informativa y el género de opinión”, que “debe abordar, sin llegar a ser muy profundo, un hecho y todos los elementos que se relacionan con respecto a él. Se brindan los elementos colaterales como el background, los antecedentes, de manera que el lector pueda llegar a realizar un análisis con todos los datos y enfoques que el periodista propone. Lleva implícita la opinión del periodista sin tener mucho relieve. Hay incluidos diversos tipos de juicios con los cuales se va a identificar el medio de prensa que lo emita”.

Otros profesionales no tienen conocimiento sobre el género, y asumen la interpretación como un método aplicable en el proceso de confección de todo género periodístico, incluida la nota informativa. Livia Rodríguez Delis, del periódico Granma, considera que el periodista interpreta el acontecimiento desde el mismo momento en que jerarquiza la información y selecciona la estructura que le dará a su trabajo.

Al igual que la nota informativa, la interpretativa informa sobre un hecho que pueda ser considerado noticiable, pero la interpretativa va más allá de lo fáctico, busca trascender en el tiempo. Su contenido deja de aludir solo al hecho informativo, y suma elementos de background, antecedentes y opiniones de fuentes vinculadas al acontecimiento.

Respecto a esta mirada pasado-presente-futuro que propone el mensaje interpretativo, Eduardo Ulibarri, plantea una serie de preguntas que se deben tener en cuenta a la hora de realizar un reportaje, pero aunque solo se refiere a este género se pueden aplicar también para la nota.

Del pasado es necesario ver ¿Por qué ocurrió? ¿Cuáles son sus antecedentes? ¿Con qué otros acontecimientos anteriores está vinculado? ¿Puedo identificar causas relevantes? ¿Qué ha ocurrido con situaciones similares en otras épocas o lugares? ¿Existen analogías relevantes? ¿Puedo documentar su desarrollo?

En el presente hay que identificar ¿Qué significa? ¿Surge aislado o forma parte de otros? ¿Cómo se vincula con ellos? ¿Introduce algún cambio significativo? ¿A quiénes afecta en lo inmediato? ¿Contiene elementos polémicos? ¿Cuáles fueron los factores más cercanos que precipitaron su aparición?

Y del futuro hay que analizar ¿Qué posibilidades de desarrollo tiene? ¿Es posible proyectarlo? ¿Con qué otros factores podrá relacionarse? ¿En qué o quiénes repercutirá? 

En la nota interpretativa aparece el análisis, lo cual es imposible en un texto que solo busca informar en pocas líneas sobre un hecho. En cambio, la interpretativa proporciona la situación de fondo del acontecimiento o tema que se está abordando, explica el hecho, y ofrece diferentes lecturas y estimaciones.

Estos elementos difieren de los que forman el relato objetivo de los hechos. Los mensajes informativos directos quedaban constituidos por el qué, quién, dónde, cuándo, cómo y por qué, lo cual marca la aparición de una estructura piramidal, que es imposible en un mensaje interpretativo.
Para poder llegar a ese análisis y a la explicación del acontecimiento, el periodista debe acudir a fuentes múltiples, que expresen las diversas miradas al receptor y se adentren en la complejidad del tema. Según la MsC. Iraida Calzadilla Rodríguez, las fuentes múltiples son portadoras de los juicios que profundizan en el hecho noticioso, ofrecen varias miradas al receptor y se adentran en la percepción del problema.

En la construcción de este tipo de mensaje, la periodista Ana María Domínguez le concede gran importancia a las fuentes protagonistas del acontecimiento, que están directamente relacionadas con el tema, que son afectados o beneficiados por el hecho.

¿Por qué la ausencia? Según Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, en la actualidad los medios consideran que la nota Interpretativa es un reportaje informativo por lo que cabe hacernos la pregunta: ¿Qué puede estar sucediendo hacia el interior de los medios y de los periodistas para que esto sea así?

A su juicio, la respuesta puede estar en que la interpretación es el derrotero más joven del periodismo y se encuentra antecedido por los estilos informativos y opináticos que cuentan con un arraigo muy sólido.

“A pesar de contar con más de medio siglo de nacido, el estilo interpretativo continúa siendo el gran desconocido en Cuba. Tan es así, que lo que se hace hoy bajo ese espíritu, recibe tantas denominaciones como creativos sean los colectivos donde se producen”, considera la experta.

De acuerdo con Ana María Domínguez, entre algunos factores que atentan contra la presencia de la nota interpretativa en nuestros medios está la inadecuada preparación del periodista, así como el perfil editorial que prioriza un determinado tratamiento periodístico de la realidad, en el que no tiene mucho espacio la interpretación.

Un criterio similar es el de Livia Rodríguez quien reafirma que ‘’la política editorial es muy importante porque un periódico no se va a comprometer con algo que no esté de acuerdo’’.

Otra razón por la que no se observa un arraigo de este género dentro de los medios es, según Iraida Calzadilla, “la desestimación desde las prácticas profesionales a quienes, conocedores de las actualizaciones teóricas a partir de estudios académicos, tratan de introducirlo como necesaria rutina productiva”.

Bibliografía consultada:

Benítez, José Antonio. La noticia integral

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Construcción de la Nota Interpretativa: De lo factual a los significados. Conferencia impartida  en el IX Festival de la Prensa Escrita, Ciego de Ávila, octubre de 2009.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Interpretar los sabores y olores de la vida misma. En: http:// islalsur.blogia.com/2007/092504- Interpretar-los-sabores-y-olores-de la-vida- misma.

Gargurevich, Juan. Géneros Periodísticos. Editorial Pueblo y Educación, 2003.

López Hidalgo, Antonio. El análisis: ¿Un género periodístico? Sevilla, España, 2002.

Martínez Alberto, José Luis. Periodismo de explicación. En: http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=9950&cat=medioinformacion

Santibáñez, Abraham. Periodismo Interpretativo, los secretos de la fórmula Time. Andrés Bello. Santiago de Chile. Chile. 1974.

Anexos: Entrevistas

PARA MÍ LA INTERPRETACIÓN ESTÁ

EN TODO TRABAJO PERIODÍSTICO

Livia Rodríguez Delis, reportera del periódico Granma y presidenta de la delegación de la Unión de Periodistas de Cuba en ese medio. Posee 10 años de experiencia en el sector. Es graduada de la licenciatura en Español-Literatura.

-¿Qué es para usted una nota interpretativa?

¿Cuáles son los elementos fundamentales

que deben aparecer en la misma?

Creo que ya uno está haciendo la interpretación de la información desde una simple nota informativa, en la forma en que tú encabezas esa nota, le das forma, en cómo priorizas la información como el ejemplo de la pirámide invertida, ya ahí estás haciendo una interpretación de lo que sucedió.

Para mí la interpretación está en todo trabajo periodístico, que en algunos te reveles con tus criterios, tus valoraciones y opiniones como son los reportajes, un comentario, el género de opinión que más requiere del periodista o una entrevista también porque en la forma que uno conduce las preguntas, estás queriendo saber sobre la base de lo que aprendiste acerca de la personalidad para crear tu valoración y ya a la vez como concatenes las palabras, ya estás haciendo uso de tu interpretación.  

-¿Qué factores  externos al medio

o propios de los medios, influyen en

el desarrollo de la nota interpretativa?

Dentro de los factores externos están la sociedad, la fuente, son importantes, pues influyen en lo que uno ve del hecho, lo que tú interpretes, lo que te lleves de lo que está sucediendo. Tu experiencia como persona, tu cultura general integral, la familia (los valores, los criterios que en algún momento la familia te ha impregnado); todo eso forma un criterio de interpretación que no en todas las personas es igual.

Como factores internos en el periódico está la política editorial. La política editorial es muy importante porque un periódico no se va a comprometer con algo que no esté de acuerdo.     

-Particularmente en Cuba,

¿cuál considera el antecedente más

antiguo de la interpretación periodística? 

El antecedente de periodismo interpretativo en Cuba, para mí, es José Martí con sus crónicas en New York, ya que él supo interpretar la realidad en un tiempo que estuvo en los Estados Unidos. Él vio e hizo una valoración del futuro. Las crónicas y las críticas que él hace sobre las exposiciones en el museo de New York. Ojalá y alguien pudiera llegar a tener esa visión interpretativa de Martí.     

EL ELEMENTO FUNDAMENTAL ES EL

HECHO QUE GENERARÁ CIERTA POLÉMICA

Ana María Domínguez Cruz, reportera del diario Juventud Rebelde. Graduada de Periodismo, posee dos años de experiencia profesional.

-¿Qué es para usted una nota interpretativa?

Es un trabajo que media entre la nota informativa y el género de opinión. Debe abordar, sin llegar a ser muy profundo, un hecho y todos los elementos que se relacionan con respecto a él. Se brindan los elementos colaterales como el background, los antecedentes, etc., de manera que el lector pueda llegar a realizar un análisis con todos los datos y enfoques que el periodista propone. Lleva implícita la opinión del periodista sin tener mucho relieve. Hay incluidos diversos tipos de juicios con los cuales se va a identificar el medio de prensa que lo emita.

-¿Cuáles son los elementos fundamentales

que deben aparecer en la misma?

El elemento fundamental es el hecho que generará cierta polémica, va ser un suceso que conlleva contraposiciones de criterios, que necesite ser interpretado por los juicios emitidos, los cuales deben aparecer de un modo parcial.

Otro elemento importante es el antecedente que generó el hecho y el propósito del periodista con el análisis que realizará en la nota. También deben ser incluidas las personas que están directamente relacionadas con el tema, los más afectados, los beneficiados, de cierto modo los protagonistas de este tema.

Pienso que los recursos expresivos son  clave en este género. Puede ser una hipérbole, una metáfora, en fin, recursos que desterramos en la nota informativa que son las que van a dar un matiz, cierto color o ambiente a esta variante del estilo interpretativo. Esta es la manera en la que el periodista puede llegar al público, dar su toque personal en la redacción.

-¿Qué factores  externos al medio

e internos influyen en el desarrollo

de la nota interpretativa?

Primero que nada la preparación que debe tener el periodista acerca del tema que va a tratar. El perfil editorial del periódico, el espacio que se utiliza en ciertos géneros. Normalmente en este medio lo que más se utilizan son las variantes del estilo informativo, ya sea notas, entrevista o reportajes. Entonces, esto crea cierto modo de trabajar, donde solo se hacen en su mayoría redacciones meramente informativas.

Algunos de los factores externos, que al menos yo considero como tal, es “lo que no se puede decir”, o “este no es el enfoque que se le debe dar”. Mayormente esto se aprecia en el reportaje interpretativo, sobre todo, si es sobre un tema polémico el que se va a tratar. 

LA NOTA INTERPRETATIVA DEPENDE

DEL TEMA QUE TÚ ESTÉS TRATANDO

Vivian Bustamante Molina, periodista del semanario Trabajadores. Licenciada en Periodismo, lleva 28 años en el gremio.

-¿Qué es para usted una nota interpretativa?

Cuando nosotros estudiamos no había esa caracterización, pero de lo que ustedes me explican, siempre de una forma u otra uno tiene que hacer interpretación, y en dependencia del tema también, todo no amerita que tú hagas esa construcción, porque no es lo mismo hacer una información de una sesión del Parlamento en que se discuta una ley que van a aprobar, a una fiesta o un homenaje por el Día de las Madres en un centro de trabajo, no es igual

-¿Cuáles son los elementos fundamentales que

deben aparecer en una nota interpretativa?

En la nota interpretativa depende del tema que tú estés tratando, también tiene que ir tu opinión. Hay fuentes y fuentes, hay informaciones que tú con una sola fuente te da todo lo que tú pretendes informar, pero en ocasiones no, tienes que ir a otros lugares y en dependencia también de la nota que tú quieres, tienes que cruzar información.

-¿Qué factores externos al medio e

internos influyen en el desarrollo

de la nota interpretativa?

Bueno, internos, vamos a partir de que no vamos a hablar de años que tenga el periodista sino de su profesionalidad, puede ser un joven graduado y tener profesionalidad y la va desarrollando. Y factores externos, yo lo decía antes, algo tan importante como el periodismo económico, alguien te tiene que informar, es el vínculo que tienen los organismos, instituciones con los órganos de prensa, con el periodista, porque esta es una profesión de relaciones sociales.

UNA MIRADA A LOS SERVICIOS DE DOCUMENTACIÓN

UNA MIRADA A LOS SERVICIOS DE DOCUMENTACIÓN

Tema: Gabriel Galdón, profesor de Documentación Periodística de la Facultad de Ciencias de la información de la Universidad de Laguna, plantea: “… el estudio sobre la realidad informativa (…) muestra que aún son pocos los medios informativos que poseen buenos servicios de documentación, que uno de los factores de la baja calidad de numerosos diarios y semanarios es precisamente esa carencia, y que, aún en los medios que poseen servicios de documentación, los informadores no acuden suficientemente a ellos”.

LIEM SORÍS BAÑOS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
  
Según el Manual de Fuentes de Información de la Unión de Periodistas de Cuba, un servicio de documentación en términos generales puede definirse como el suministro de información pertinente y oportuna, a través de la relación que se establece entre el informador y el usuario para satisfacer las necesidades de este último.

También puede decirse que los servicios de información para la prensa son en sí mismos la combinación de objetos-sujetos atesorando,  procesando, generando y transmitiendo información con el propósito de comunicar a otros que pretenden a su vez informar, pero a mayor escala.

En este sentido, José María Desantes Guanter  en su  prólogo al libro de José López Yépez, Teoría de la documentación, asegura que su finalidad esencial es “servir a los redactores como una memoria  infalible y una fuente de información”; mientras que el profesor Antonio García Gutiérrez en su trabajo “Documentación automatizada en los medios informativos”, anuncia que la misión de los servicios de información para la prensa es “informar a los informadores de la sociedad”.

Aunque para Gabriel Galdón, profesor de Documentación Periodística de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Laguna, la información periodística archivada es la resultante de la combinación de modos y géneros informativos, que se materializan en su publicación en un medio de comunicación social, tras verificar su esencia en un proceso continuo.

La evolución de los servicios de documentación -desde su aparición en el siglo XlX en ámbitos periodísticos- se puede dividir en diversas etapas o épocas dependiendo del método que se llevase a cabo, aunque debemos hacer referencia a que el inicio  de los departamentos de documentación en los medios de comunicación se debe a la confluencia de varios aspectos a la hora de tratar la noticia que hacían necesario la implantación de mecanismos documentales para la recuperación de esta.

Uno de ellos es la recopilación y el archivo de los ejemplares que editaba el propio periódico y el interés de recoger información para la confección de obituarios. 

Otra de las principales fuentes para la obtención de noticias durante ese siglo, aunque la práctica se ha extendido hasta nuestros días, es la extracción de noticias de otros medios impresos. Esta fue una constante que obligó a las empresas editoras más importantes a establecer oficinas de intercambio que facilitasen la cooperación entre medios de un mismo país como a las subscripciones a otros medios extranjeros.               

Sin embargo, fueron las necrológicas las noticias que estuvieron más estrechamente relacionadas con el desarrollo de centros de documentación y que ayudaron  a su desarrollo principalmente cuando comienzan a acompañarse con material gráfico.

Los obituarios constituyeron uno de los contenidos habituales de los periódicos de prestigio y se convirtieron en una parte integrante de su actividad informativa. Debido al costo de las ilustraciones, era conveniente conservarlas para su reutilización cuando fuese necesario. La necesidad de disponer de un perfil biográfico recurriendo a fuentes directas de forma inmediata y eficaz, reforzó la necesidad del desarrollo de archivos. De hecho, estas pequeñas unidades de información recibieron en un primer momento el nombre de morgues.

No fue hasta la aparición del telégrafo y la necesidad de ofrecer información de mayor calidad y prestigio -recurriendo a fuentes informativas contrastadas- además de desarrollar instrumentos para poder acceder a ellas, cuando finalmente se desarrollan verdaderos centros informativos con la fundación de bibliotecas de referencia para los periodistas.

Para Jacinto Granda, vicepresidente Editorial de Prensa Latina, “en la actualidad la mayoría de los medios de comunicación se han ido dotando de servicios de documentación que les posibiliten acceder  fácilmente a su información retrospectiva y consultar fuentes de calidad, aunque todavía son pocos los periodistas que consultan diariamente estos archivos.

“Son innegables las ventajas que ofrece al redactor tener al alcance de la mano datos, hechos pasados, cifras, que puedan darle una idea más amplia del tema que va a abordar.

“El servicio de documentación se revela, entonces, como una caja de sorpresas, de la que puede salir un dato curioso que proporciona un aspecto nuevo al asunto, una vieja noticia que ahora cobra relevancia  o una biografía que da todo el sentido a la actualidad del personaje”.

José Ignacio López Vigil en su libro “Manual urgente para radialistas apasionados”, comenta que “en la radio se comprueba mucho más la oportunidad que proporciona un buen archivo. Nada más gratificante que contraponer a las declaraciones de un político, —hechas en el día de hoy—, con otras realizadas hace tiempo, donde decía todo lo contrario. Nada más agradecido que un documento sonoro que nos recuerda un hecho dramático, histórico, mucho tiempo después, cuando hay que refrescar la memoria con algo más que la fecha y los datos”.

Según Carmen Ibáñez, trabajadora de los archivos documentales del diario Granma, sistemáticamente acuden periodistas o estudiantes de esta profesión en busca de información guardada en el centro para futuros trabajos o para una verificación, aunque principalmente lo que más se consultan son las fotografías.

Lluis Codina, profesor de la Universidad de Pompeu Fraga, en Barcelona, durante el Primer Congreso Universitario de Ciencias de la Información planteó que, “la información retrospectiva sólo puede ser utilizada adecuadamente a través de sistemas de documentación, bien de la propia empresa informativa, bien de terceras empresas. Es por ello, que podemos decir que los sistemas de documentación proporcionan una de las dos entradas principales en la producción de noticias.

“En qué grado o con qué porcentaje intervienen las informaciones archivadas en la producción de las noticias es algo que, por lo menos hasta donde yo sé, no ha sido medido de manera sistemática hasta ahora, aunque se han hecho algunas aproximaciones que permiten afirmar lo siguiente, su grado de participación es más alto cuanta mayor calidad posee el producto periodístico. En algunos géneros, como en el periodismo de investigación, la mayor parte del insumo del producto resultante consiste, precisamente en esta información archivada.

“Esto nos permite enunciar lo que podríamos llamar la ley de hierro de la información periodística, cuanto mayor es la calidad del producto informativo, más intensivo habrá sido el uso de la información retrospectiva en el mismo y, en consecuencia, tanto mayor es la probabilidad de que haya requerido el uso de sistemas de información documental.

“No debe hacerse una lectura simplista de la anterior ley, la información retrospectiva puede intervenir de muchas formas, y muchas veces lo hace de forma invisible.

“Si un medio no posee centro de documentación ni ningún sistema de información documental es casi evidente que sus informaciones carecerán sistemáticamente de datos que complementen y enriquezcan la noticia, o los datos no serán fiables, por lo cual, sus informaciones serán, por término medio, de menor calidad que las que estén respaldadas por un  centro de documentación”.

Rolando Pérez Betancourt, periodista del diario Granma, comenta que los trabajos, principalmente los reportajes y las entrevistas, requieren ser completados con información documentada para poderse publicar dentro de unas exigencias mínimas de calidad y lograr tener la credibilidad necesaria, por ejemplo, antes de entrevistar a una personalidad, se debe obtener información general, así como leer otras entrevistas que se hayan publicado, logrando un trabajo más incisivo, más original y de más valor informativo. Como un efecto lateral, el entrevistado otorgará más crédito al entrevistador y se esforzará más en sus respuestas.

Pérez Betancourt  agrega que los avances tecnológicos no han estado apartados de los archivos de información, muchos poseen bases de datos digitalizadas que hacen más fácil el trabajo, “aunque presiento que dentro de unos años estos dejarán de existir, pues las web y el Google serán sitios que tomarán totalmente el lugar de los centros de documentación, por ser más sencillos de manejar y los podemos encontrar en cualquier lugar”.

De hecho, los grandes periódicos y aún los pequeños que se respeten, disponen de sus propias organizaciones y servicios de información. Dos ejemplos ilustrativos son el New York Times y el Times londinense, pues ambos, desde sus inicios en 1851 y 1883, respectivamente, establecieron el llamado servicio de documentación de prensa.

En el caso del New York Times, la información que publicó durante la primera guerra mundial, con abundante documentación, extraída de manera organizada de sus servicios informativos de prensa, está calificada como un hito en la historia.

Aunque el tema merezca otro trabajo de investigación, la vinculación de internet a los servicios de documentación y principalmente la existencia de archivos virtuales que faciliten la búsqueda de noticias, trae consigo ventajas y desventajas, pues no todos los sitios digitales tienen la credibilidad necesaria para ser utilizados como fuentes confiables.

Según el Manual de Fuentes de Información de la Unión de Periodistas de Cuba, “la llegada de internet y de la tecnología del world wide web (www) ha roto cualquier vaticinio sobre la saturación y desaceleración de la producción de información que se pronosticaba hace algunos años atrás.

“Durante las últimas décadas los profesionales en cualquier campo del saber con intereses y necesidades de investigar, han tenido que adaptarse a nuevos hábitos de búsqueda y recuperación de la información, pues los productos informativos tradicionales, aún cuando continúan siendo válidos, han sido relegados por las fuentes de información automatizadas o han asumido las formas digitales ellos mismos debido a su eficacia, exhaustividad y facilidades de uso.

“Nadie duda hoy de las ventajas de una base de datos frente a los grandes repertorios impresos, y se prefiere consultar la British Enciclopedy en formato digital que utilizar los grandes volúmenes de esta enciclopedia soportados en papel. Además de que aportan valores añadidos con respecto a la versión impresa, pues casi instantáneamente y desde un mismo lugar se puede consultar más de un título que quizás, sería muy difícil reunir en formato impreso. Por ejemplo, consultar el significado de una palabra, junto con la ubicación de una zona geográfica, averiguar sobre la biografía de una persona y revisar el significado de un modismo en un lugar específico.

“Sin embargo, hay que alejarse de los eufemismos, pues está perfectamente comprobado que el acceso a la tecnología y a la información que circula a través de las redes no es accesible a la gran mayoría de las personas.”

Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, considera que en Cuba todavía se acude poco a Internet como vía de información documental, “lo achaco principalmente a las rutinas productivas en las que se involucran los reporteros al mostrar sus noticias diarias sin diversidad de fuentes y ausencia de antecedentes y contextos que ayudarían a enriquecerla”.

Podemos llegar a la conclusión que la intensidad del uso de sistemas archivísticos en los medios mantiene una estrecha correlación con la calidad de la producción periodística, tanto en el mundo de la prensa escrita como en el mundo de los audiovisuales y la radio, y que la información archivada  es uno de los componentes fundamentales para que los medios de comunicación puedan publicar cada día nuevos y mejores trabajos, por lo que se hace necesario una mayor utilización de esta importante fuente de información documental.

Bibliografía:

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso 2009-2010. Facultad de Comunicación. Universidad de La Habana.

Codina, Lluís. Evaluación de recursos digitales en línea: conceptos, indicadores y métodos. Revista española de documentación científica, v. 23, n. 1, 2000, p. 9-44.

Galdón López, Gabriel. El servicio de documentación de prensa: Funciones y métodos. Barcelona: Mitre; 1986. p.1.  En: Cuadernos de Documentación Multimedia: www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista.  Consultado el 28 de julio de 2010.

Galdón López, Gabriel. Principios operativos de documentación periodística. Madrid: Dossat. 1989 En: Cuadernos de Documentación Multimedia: www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista.  Consultado el 28 de julio de 2010.

García Gutiérrez, Antonio. Estructura lingüística de la documentación: teoría y método. Servicios de publicaciones de la Universidad de Murcia. 1990  En: http://www.ull.es/publicaciones/latina/a/66ant.htm.  Consultado el 28 de julio de 2010.

López Yepes, José. La documentación como disciplina. Teoría e Historia. Pamplona.1995  En: http://www9.org/w9cdrom/160/160.html  Consultado el 28 de julio de 2010.

Manual de fuentes de Información. Editorial Pablo de la Torriente, La Habana, 2003.

 

LA TRADICIÓN DE SER OBJETIVOS

LA TRADICIÓN DE SER OBJETIVOS

Tema: Juan Gargurevich, profesor y periodista peruano, afirma en el artículo En defensa del viejo lead: “La objetividad había llegado así a la prensa peruana en la década de los años 50 pero ya tarde, desfasada, convertida en una caricatura, pues ya ni los norteamericanos más conservadores la defendían, aceptando que la opinión se desliza de manera incontenible en objetividades exactas. A lo más se pide “la mayor objetividad posible”.

CHELSEA DEL SOL OSORIO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La misión del periodista es la búsqueda de noticias de interés para la sociedad en la cual trabaja ya que, desde sus orígenes, los periódicos han sido portavoces de lo que sucede en el mundo. El reportero sirve entonces como puente entre el público y los hechos que ocurren a diario y es su deber informar con veracidad para ganar la confianza de sus lectores. Para lograr esto se impone ser objetivo e imparcial, como meta máxima encuadrada en la honestidad profesional, siendo los periodistas fieles testigos de la realidad publicada en las páginas de los diarios.

Según Luka Brajnovic, la absoluta objetividad se logra “cuando la información parte de un conocimiento exacto y cierto, de una reflexión consciente y de una rectitud intachable de intenciones”.

Ser objetivo es un compromiso que debe tener todo periodista para contar la verdadera versión de los hechos tal y como es, aunque siempre la noticia pasa por la subjetividad del individuo que la presencie.

“Los medios hablan mucho de ser objetivos, sobre todo refiriéndose a la necesidad de lo que se publique concuerde con los hechos, pero la objetividad pasa por la visión que el periodista tiene de la vida, por su formación profesional”, afirmó Ricardo Ronquillo, periodista y subdirector del diario Juventud Rebelde.

La mente humana no funciona como una máquina sino que responde a impulsos como el deber, la ideología, la afiliación política, el rencor, la codicia, las ambiciones, los ideales. Ser objetivo se asocia con el apego a la verdad, pero todo individuo no reacciona igual ante determinado acontecimiento y eso se ve reflejado en los distintos medios de prensa. Estamos planteando que los trabajos están impregnados de intencionalidad. Si la objetividad fuera absoluta como en un experimento químico, todos los periódicos del mundo darían de la misma manera las mismas noticias.

“El verdadero periodismo es intencional, a saber: aquel que se fija un objetivo y que intenta provocar algún tipo de cambio. No hay otro periodismo posible. Si leéis los escritos de los mejores periodistas —las obras de Mark Twain, de Ernest Hemingway, de Gabriel García Márquez—, comprobaréis que se trata siempre de periodismo intencional.”, opina Pascual Serrano en su artículo El periodista, la objetividad y el compromiso.
El concepto de objetividad se asocia, entonces, a la honradez de los periodistas en la búsqueda de la verdad y el empleo de los datos en una información que sea veraz y pertinente. A la posible comprobación de los hechos.

Juan Gargurevich, profesor y periodista peruano, afirma en el artículo En defensa del viejo lead: “La objetividad había llegado así a la prensa peruana en la década de los años 50 pero ya tarde, desfasada, convertida en una caricatura, pues ya ni los norteamericanos más conservadores la defendían, aceptando que la opinión se desliza de manera incontenible en objetividades exactas. A lo más se pide “la mayor objetividad posible”.

“Para mí, ser objetivo es no decir mentiras, no afirmar algo que no existe, comprobar la información que obtenemos antes de publicarla, pero la objetividad no es total”, afirmó José Alejandro Rodríguez, periodista de Juventud Rebelde.

En conclusión, la subjetividad del individuo siempre estará reflejada de una forma u otra en los trabajos periodísticos. Cuando nos referimos al término “objetividad”, cabe hablar fundamentalmente de honradez profesional.

Bibliografía:

Brajnovic, Luka. La objetividad periodística.

En el sitio web:

www.comunica.org/chasqui/restrepo74.htm

Consultado: 15 de julio de 2010.

Gargurevich, Juan. En defensa del viejo lead.

Documento digital.

Serrano, Pascual. El periodista, la objetividad y el compromiso.

En el sitio web:

www.upec.cu/columnistas/pascual_serrano/11htm

Consultado: 4 de agosto de 2010.

 

 

CONFLICTO DE GÉNEROS

CONFLICTO DE GÉNEROS

Federico Campbell, profesor mexicano, asevera: “En las últimas décadas del siglo XX, hacia 1967 por ejemplo, cuando Truman Capote publica A sangre fría (una novela sin “ficción”), empieza a sentirse cierta incomodidad en los periodistas norteamericanos como Tom Wolfe que estaban hartos de las convenciones de la objetividad y la imparcialidad tradicionales y, a partir de entonces, los llamados géneros pasaron a fundirse y a confundirse”.

YOEL RODRÍGUEZ TEJEDA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El periodista es un representante de la sociedad. Dentro de sus funciones se encuentra la de situar al público de cara a la realidad que lo rodea, dándole a conocer noticias de interés social. Para lograr su propósito, debe ser objetivo y ofrecer esa información con la mayor imparcialidad posible, pero, ¿hasta qué punto es así?

Según Ricardo Ronquillo, subdirector de Juventud Rebelde, “la objetividad y la imparcialidad dependen de diversos factores entre los que se encuentran los ideológicos, la formación del periodista, la sociedad en la cual vive, los intereses del gobierno por el cual responde y otros; si no, todos los medios tuvieran la misma opinión”.

Está planteando así el conflicto de objetividad-imparcialidad entre el deber ser y la expresión real del mismo. A juicio de Iraida Calzadilla, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, el periodista pose en su ideología profesional la visión de objetividad e imparcialidad en tanto apego a la veracidad de los hechos tal y como ocurrieron, a su comprobabilidad, su remisión a fuentes y credibilidad. Sin embargo, siempre serán construidos los acontecimientos desde la subjetividad-parcialidad, pues pasan por un sujeto constructor que no puede despojarse de su ideología, cultura, intereses y motivaciones.

En esta profesión los trabajos realizados se dividen en los llamados géneros periodísticos, los cuales permiten una mejor comprensión al público acerca de un hecho determinado. Como suscribe el teórico Juan Gargurevich en su libro Géneros Periodísticos: “Esos son los géneros periodísticos: formas que busca el periodista para expresarse, debiendo hacerlo de modo diferente, según la circunstancia de la noticia, su interés y, sobre todo, el propósito de su publicación.”

El profesor mexicano Federico Campbell plantea que “en las últimas décadas del siglo XX, hacia 1967 por ejemplo, cuando Truman Capote publica A sangre fría (una novela sin “ficción”), empieza a sentirse cierta incomodidad en los periodistas norteamericanos como Tom Wolfe que estaban hartos de las convenciones de la objetividad y la imparcialidad tradicionales y, a partir de entonces, los llamados géneros pasaron a fundirse y a confundirse”.

El periodista Raúl Peñaranda comenta acerca de esta particular forma de escribir: “En la década del 60 surgió lo que se ha venido en denominar nuevo periodismo y que es difícil de definir como género periodístico por sus evidentes relaciones con la literatura… su impacto e influencia fue inmensa primero en Estados Unidos y luego en el resto del mundo occidental, porque ayudó a liberar más las formas de redacción periodísticas”.

Según lo planteado por Federico Campbell, el nuevo periodismo nace a partir de la inconformidad de periodistas norteamericanos con los antiguos conceptos de objetividad e imparcialidad, los cuales ya venían en detrimento.

En el libro Manual de Periodismo, Carlos Marín y Vicente Leñero concuerdan en que los géneros pueden fundirse sin perder su objetivo: “Lejos de constituir compartimentos estancos, los géneros periodísticos se entremezclan y aun llegan a enriquecerse con elementos formales de otras disciplinas (cuento, ensayo, novela). Sin embargo, siempre es posible determinar el género predominante en cada texto periodístico”.

Miriam Rodríguez Betancourt en su artículo Géneros periodísticos: para arropar su hibridez, concuerda en que “la clasificación de los géneros es hoy día muy amplia, tanto por géneros como por sub-géneros, pero, en general, en cualquier tipología al uso, más allá de las diferencias clasificatorias, se parte del esquema hechos-opinión según lo cual en el área factual no cabría la interpretación, la opinión del periodista, como si fuera posible reducir la información a un mero acto de trasmisión neutra carente de intencionalidad”.

Marina Menéndez, periodista del Juventud Rebelde, coincide con lo anteriormente planteado al decir que “algunos géneros, como los de opinión, no requieren de la imparcialidad del periodista, sino del punto de vista del hecho, de acuerdo con su ideología. La imparcialidad no existe en ninguna parte. Todo responde a la postura con que se vea el hecho. Uno siempre está de un lado o de otro de las cosas”.

El hecho de mostrar los valores o criticar de manera constructiva los errores que existan en el país, no significa que no seamos objetivos e imparciales, todo lo contrario. Con solamente escribir acerca de lo que sucede, ya muestra la verdad al público y esa es la principal meta a seguir si queremos llegar a realizar un buen periodismo.

Bibliografía:

Gargurevich, Juan: Géneros Periodísticos. Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 1989. Página XVII.

Marín, Carlos y Leñero, Vicente: Manual de periodismo. Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 1990. Página 29.

Navia Jordán, Rouslyn: Libertad de expresión, objetividad e imparcialidad periodísticas (I). Publicado en www.giron.co.cu/Artículo 

Peñaranda, Raúl: Géneros periodí¬sticos: ¿Qué son y para qué sirven? Publicado en http://www.ecotunero.cu/index.php Consultado: 26 de octubre de 2009.

Rodríguez Betancourt, Miriam: Estudios sobre el mensaje periodístico. Servicio de Publicaciones de la Universidad Complutense, Madrid 2004, vol. 10. Página 319-328.


 

LABOR DEL PERIODISTA COMO COMUNICADOR

LABOR DEL PERIODISTA COMO COMUNICADOR

Tema: La profesora Hannia Hoffman, de la Universidad de Costa Rica, afirma: “El periodista es un profesional especializado en interpretar los hechos en una sociedad. Su oficio requiere saber distinguir y relacionar los sucesos importantes en la vida colectiva. El periodista debe reconocer los acontecimientos significativos como noticias de aquellos que no lo son. También debe asegurarse de la veracidad de la información que va a emitir.”

SAIMI REYES CARMONA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El periodismo es, por extensión, la noticia con intención profesional. Para definir esta profesión, por tanto, hay que conocer el significado de “noticia”, que es la materia prima de la que nos nutrimos. Podemos partir de estas cuatro definiciones:

1. Según el libro Técnica Periodística de José Antonio Benítez: “La noticia es un hecho verdadero, inédito y de interés colectivo.”

2. J. Ortega, de la Universidad de Navarra, Pamplona, afirma: “Noticia es todo acontecimiento actual, interesante y comunicable.”

3. En su libro Géneros Periodísticos, Martín Vivaldi asegura: “Noticia, desde el punto de vista de redacción, es el género periodístico por excelencia que da cuenta, de un modo suscinto, pero completo, de un hecho actual o actualizado, digno de ser conocido y divulgado, y de innegable repercusión humana.”

4. El texto El reportero profesional, dice: “Noticia da una explicación de las relaciones cambiantes entre hombre y hombre y entre el hombre y su ambiente… Es un relato de las relaciones cambiantes del hombre; de eventos de actualidad que alteran o pueden alterar el status quo; un suceso de consecuencias para la comunidad.”

De esto podemos concluir que no todo lo que ocurre es noticia, solo aquello que signifique consecuencias y repercusiones para la sociedad. Las definiciones citadas coinciden en señalar como objeto central de toda noticia un hecho, un acontecimiento, un cambio, y subrayan que ha de ser inédito, verídico, comunicable, actual e interesante. El periodista es quien debe elegir aquellos acontecimientos que reúnan estos requisitos.

Abordando con mayor profundidad este asunto, la noticia no es el hecho o el acontecimiento, sino el relato, la comunicación, la exposición o la explicación del hecho: el género periodístico por excelencia. Es decir: la elaboración literaria, para llamarle de una manera más gráfica, del acontecimiento, realizada por el periodista.

Los hechos no tienen existencia, salvo para sus protagonistas directos e indirectos, y solo cuando son seleccionados y elaborados por los medios de comunicación de acuerdo con normas y valores socialmente determinados, pasan a formar parte de la realidad social, señala la periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla.

Apoyando esto, la periodista de la Agencia de Información Nacional (AIN), Elsa Pelegrín Morales, afirma: “Lo relevante es siempre aquello que interese a todos los públicos, que los afecte, por eso la importancia del periodista como comunicador, pues es él quien decide qué transmitir y cómo hacerlo, desde el momento que él elabora la noticia, pasa a ser un acontecimiento.

“Lo que para unos resulta importante, para otros no lo es, pero hay hechos que tienen repercusión o deben ser correctamente esclarecidos y ahí entra el periodista, cuyo compromiso es llegar a la mayor cantidad de personas posible. Con su trabajo de comunicador está marcando la diferencia entre la noticia y los otros hechos.”

Johnson y Harris, en la obra El reportero profesional, definen al hecho noticioso y la participación del periodista en su selección. Para ellos, el acontecimiento constituye “cualquier incidente o detalle lo suficientemente interesante en sí mismo, que tenga valor como para ser seleccionado por un mediador –el periodista-, que es quien ha de traducir la situación en cantera de noticias.

“Sólo la imaginación y la aptitud profesional del periodista, así como la posible repercusión educativa y social del hecho –condicionada por limitaciones o circunstancias de espacio y tiempo- han de imponer las variantes a seguir en su tratamiento.”

En un texto informativo se debe escoger lo más importante y jerarquizar los datos para permitirle al receptor conocer de la manera más breve posible todos los detalles.

La selección del suceso para ser transmitido depende de la valoración de la noticia teniendo en cuenta aspectos como la actualidad, la repercusión, el interés colectivo y humano o la novedad, entre otros a los que la profesora Calzadilla se refiere en su libro La Nota, como valores-noticia o noticiabilidad.

Ya en manos del periodista, los datos son sometidos a un proceso de construcción que va desde el momento en que se selecciona la noticia, hasta que llega al receptor, pues hay que acudir a fuentes confiables que avalen el suceso y apoyen la veracidad del mismo, como se explica en el Manual de Redacción e investigación, de los profesores Carmen Galindo, Magdalena Galindo y Armando Torres-Michúa.

Miguel Roa, periodista de Prensa Latina, asegura que la ética de la profesión exige que se compruebe la veracidad de la noticia y para esto es necesario realizar una profunda investigación, apoyada por fuentes directas o indirectas, sin que queden detalles por aclarar, pues el receptor puede no comprender o captar de un modo erróneo lo que se le quiere transmitir.

Él considera que la subjetividad del periodista no debe influir en que la noticia sea precisa y veraz. “Aunque se responda a los intereses de un medio determinado, es deber del periodista cerciorarse de que lo que va a decir sea cierto. En cualquier género, el periodismo se debe caracterizar por su apego a los hechos.”

Ninguna información es totalmente objetiva e imparcial, pues los redactores son personas que responden a una ideología, a una forma de vida; pero asumir la objetividad no implica de ninguna manera quitar veracidad a la noticia. La subjetividad está dada por la propia cosmovisión del periodista. La objetividad, en que cada dato pueda ser comprobable. “Hay en ello una suerte de subjetividad-objetivada”, como aclara Calzadilla.

El periodista y escritor Gabriel García Márquez en su artículo El mejor oficio del mundo, plantea: “El periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad.”

Yosnaldi Mili, periodista del Canal Habana considera que “si bien el periodista llega a lo que es noticia analizando la sociedad en que se desarrolla, la noticia llega a la sociedad a través del periodista, él  es un medio, y por tanto debe apegarse a la verdad.”

Aunque el periodista debe apegarse al relato del hecho, según explica Heriberto Cardoso Milanés en su libro ¿Cómo redactar la noticia?, la misma está condicionada por una forma de enfoque específico de la realidad, que queda a cargo del periodista, expuesta a la influencia ideológica y psicológica de este, a su intención de darla a conocer, a su grado de dominio de la técnica profesional y de conocimiento del hecho, y de las circunstancias concretas del canal a través del cual se trata de comunicar, de sus lectores y del espacio y tiempo con que se cuenta para su elaboración y difusión. Él es más que un medio, es un mediador.

La razón de ser de la noticia radica en los objetivos informativos, formativos y orientadores de la prensa, y en su posibilidad de satisfacer la necesidad social que tiene el hombre de conocer al mundo en que vive, de esas condiciones que hacen de cualquier hecho, según Martín Vivaldi, “digno de ser conocido y divulgado.”

La prensa cubana, por ejemplo, responde a los intereses de nuestra sociedad y se apega los principios ideológicos del país. En las Tesis del III Congreso de la UPEC, se plantea: “Enmarcada dentro de los grandes objetivos propuestos, nuestra prensa siempre debe decir algo. No es el caso de publicar por publicar, de llenar espacio. En la prensa socialista todo tiene un sentido, desde el más profundo editorial hasta lo que puede parecer un simple suelto informativo, desde un chiste hasta una caricatura. Es esa una de las virtudes que habrá de exigir nuestra prensa: la virtud de saber siempre decir algo, dentro de las ricas formas periodísticas.”

Los periodistas a la hora de redactar la noticia deben partir de su repercusión y apegarse a sus principios político-ideológicos. La correcta apreciación de su sociedad propiciará que sepa elegir la noticia y transmitirla creíble y real.

Bibliografía:

Benítez, José Antonio. Técnica Periodística. Editora Pueblo y Educación, La Habana. 1983.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La Nota. Editora Pablo de la Torriente, de la Unión de Periodistas de Cuba, La Habana. 2005.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2009-2010. Facultad de Comunicación. Universidad de La Habana.

Cardoso Milanés, Heriberto. ¿Cómo redactar la noticia? Editora Pable de la Torriente, La Habana 1989.

Galindo, Carmen; Magdalena Galindo; Armando Torres-Michúa. Manual de redacción e investigación. Editora Pablo de la Torriente, La Habana. pp. 57-58.

García Márquez, Gabriel. El mejor oficio del mundo. Versión digital.

Ortega, J.: Noticia, actualidad, información, Editora Universidad de Navarra, Pamplona. 1966.

UPEC: Tesis del III Congreso de la UPEC. La Habana 1974.

Vivaldi, Martín. Géneros Periodísticos. Editora Paraninfo, Madrid, España, 1973.

Periodistas consultados:

Elsa Pelegrín Morales, Canal ACN Noticias, Agencia de Información Nacional (AIN).

Miguel Roa, Revista Correo de Cuba, Prensa Latina (PL).

Yosnaldi Mili, Habana Noticiario, Canal Habana.