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Isla al Sur

¿NADA ES NATURAL, TODO ES RETOCADO?

¿NADA ES NATURAL, TODO ES RETOCADO?

CINTHYA GARCÍA CASAÑAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¡Eso se arregla luego en Photoshop!, cuántas veces no hemos escuchado esa frase para hacer referencia a los arreglos que se le hacen a las imágenes con el fin de eliminar pequeñas imperfecciones, ya sea en programas de edición profesionales como el antes mencionado, Photoshop, o  Lightroom, y también en editores sencillos como Photo Instrument.

Lo importante es que mientras los retoques se hagan a las fotografías sociales que se toman a diario en paseos, bodas y momentos especiales en nuestras vidas, no hay problema. Estas son aceptadas, y reconocidas como un buen trabajo por todos, cuando arreglamos el paisaje, le damos color al cielo y hasta quitamos algunas imperfecciones del rostro de nuestros amigos.

Por lo cual surge la duda, si los programas para arreglar y mejorar las fotografías  existen, ¿por qué no usarlos? Y no hay problemas en ello, la contradicción surge al hacer referencia a las fotografías de prensa, las que ilustran a diario los acontecimientos que aparecen en nuestros medios, ¿éstas también se pueden “retocar”?

Al proceso de aplicar técnicas de edición de imágenes a la fotografías de prensa, con el fin de crear contrastes o simplemente corregir, se conoce como manipulación fotográfica.

Esta ha existido desde los comienzos de la fotografía, pero en la actualidad con la tecnología digital utilizada por los medios de comunicación, es  aún más difícil percibir la diferencia entre realidad y ficción. Las imágenes que aparecen en los periódicos siempre han gozado de un alto grado de credibilidad. Se tiende a pensar que corresponden exactamente a la realidad, que son testigo fiel de ella.

La alteración electrónica de imágenes perjudica al fotoperiodismo honesto y es deber denunciar las manipulaciones que puedan hacer quienes incurren en estos delitos.

De ladrón de almas para los indígenas, el fotógrafo puede clasificarse como el cristalizador de un instante visual, donde la fotografía es un signo importante, porque es también un modo de expresión.

"En el trabajo periodístico, el periodista de las imágenes tiene la misma, o casi la misma, consideración que el periodista que escribe. Es un reportero de primera línea, porque el arte de la fotografía permite a menudo ver las cosas y los acontecimientos con mayor efectividad de la que le es posible al periodista que escribe. Ojalá se aplicase siempre a sus fines más elevados", plantea el investigador Lorenzo Vilches, en Teoría de la imagen periodística.

Si bien es cierto que en algunos casos las condiciones en las que se  trabaja no son las más idóneas: hay poca luz o es de mala calidad, se deben tomar muy deprisa buscando el momento justo, o simplemente el entrevistado que se tiene delante es algo tímido, no justifica que luego se manipule y cambie algunos detalles de ellas.

En el primer Encuentro Internacional de Fotoperiodismo, celebrado en julio de 1997, en la Ciudad de Gijón, España, quedó plasmado por los profesionales allí reunidos que la fotografía de prensa debe proporcionar a acceso a la realidad: “La integridad personal del fotógrafo permite a los lectores conocer imágenes observadas desde un punto de vista personal y responsable sin ninguna alteración. Nuestra obligación como fotoperiodistas es mantener nuestra credibilidad a fin de continuar siendo testigos de la realidad”.

Ejemplos de estos suceso en la historia de la fotografía se cuentan por miles, desde la época de Hitler, donde se borraba a aquellos que no interesaban en las fotos oficiales del régimen. Estas técnicas de "retoque" fueron empleadas con profusión por las autoridades del régimen soviético. Es el caso del "fotoestalinismo", cuando Stalin quiso borrar el rastro y los rostros de sus enemigos reflejados en las imágenes, mediante trucos fotográficos y tijeras, o cargas de tintes, se hicieron todo tipo de fotomontajes para glorificar su figura y ensombrecer la de los otros.

Entre los casos recientes, “El abrazo de Ahmadinejad”. Una imagen de un abrazo de consuelo para la madre de un colega -y amigo- en su funeral. Un acto natural y propio del ser humano que le costó caro al ex presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad.

“En marzo de 2013, durante el funeral del ex presidente venezolano Hugo Chávez, el entonces líder iraní se acercó a la madre de Chávez, Elena Frías, para darle el pésame en un gesto donde los rostros del ex mandatario iraní y la madre de Chávez se rozan y sus manos se entrelazan en lo que parece un momento de dolor compartido”, circuló la noticia por todos los medios de prensa.

Sin embargo, los entendidos en religión saben que los hombres que profesan la religión musulmana tienen prohibido tocar a mujeres que no son miembros directos de su familia, por lo cual se deriva que el abrazo no fue real.

Varias agencias publicaron la foto, pero el gobierno iraní se apresuró a desmentir su existencia, asegurando que estaba manipulada mediante el uso de Photoshop. Al mismo tiempo, comenzó a circular por Internet una versión de la foto que mostraba a Ahmadinejad en la misma pose con un hombre mayor.

Un escándalo constituyó en el año 2010 la descalificación del fotógrafo Stepan Rudik, en el 3º premio en la categoría “Noticias deportivas", por manipulación en el certamen internacional más importante del fotoperiodismo World Press Photo.

El jurado pidió al concursante los RAW de la cámara (formato de imagen que no puede ser modificado directamente) para ser comparados con la imagen final. Tras un exhaustivo análisis,  comprobaron que la imagen había sido manipulada y decidieron descalificarlo.

La guerra en Irak también ha sido blanco del retoque y la manipulación, aunque en esta ocasión con tintes políticos. El  fotógrafo Brian Walski del diario Los Angeles Times, tomó dos fotos en las afueras de Basora (Irak) donde se veía a un soldado británico custodiando a un grupo de personas, ambas imágenes fueron unidas para crear la negativa escena de un soldado impidiendo que un hombre con su hijo en brazos continuará su camino. Brian fue despedido del diario. 

Después de esta, y tantas otras muestras de fotos manipuladas, se hace necesario un llamado a la ética ante la manipulación de la fotografía de prensa.

El colectivo profesional de fotoperiodistas está llamado a tomar conciencia de la existencia real del problema y de la necesidad de luchar con ahínco por consolidar un periodismo riguroso, de calidad, como se plasma en los Manifiestos de ética fotoperiodística de los diferentes medios.

Los medios de comunicación contemporáneos, reclaman nuevos valores que respondan a la masificación de la información y a los riesgos que representan para las sociedades. Ante las nuevas tecnologías es imprescindible la discusión de los factores que intervienen en la producción y lectura de la imagen: ética, verdad, realidad, conciencia individual e ideología son algunos temas que es necesario abordar y discutir. Estamos ante un nuevo reto del foto-documentalismo. Las cosas están cambiando. No podemos evitarlo.

CANTANDO BAJO LA LLUVIA

CANTANDO BAJO LA LLUVIA

LEYDIS ANDREA ARANGO MULEN,
estudiante de tercer año de Comunicación Social,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La llegada del cine sonoro en los años 20 del pasado siglo introdujo grandes cambios en la naturaleza del lenguaje cinematográfico: la inmovilidad de la cámara, la importancia en los diálogos y la música, son algunos de los elementos que  comienzan a desempeñar un rol meritorio a partir de este momento. Este cambio también afecta a actores y actrices, muchos de ellos perdieron sus carreras ante la mala dicción, pésima voz o la exageración de los gestos. Cantando bajo la lluvia es un filme musical de Hollywood que retrata detalladamente la transición del cine mudo al sonoro.

Estrenada en 1952 y producida por la empresa Metro Goldwyn Mayer, Cantando bajo la lluvia es una película que sigue una línea dramatúrgica característica de los filmes de Hollywood: un inicio con tropiezos, un desarrollo encantador, pero a la vez conflictivo, y un desenlace feliz; esquema que, aunque con ligeras variaciones, continúa siendo efectivo para atrapar la atención de un público numeroso y heterogéneo en cualquier parte del mundo.

En el filme podemos ver la importancia del artista para los espectadores, muchas veces mayor que el género o el propio contenido de la obra cinematográfica. Este ha sido un elemento muy bien utilizado por los directores y productores al fabricar estrellas con las características físicas y psicológicas deseadas y aceptadas por los públicos; lo que denominamos como el StarSystem.

Por su parte, los personajes representan figuras de la realidad con conflictos y frustraciones, pero también aspiraciones y sueños que son cumplidos en el curso de la historia: Don Lockwood (Gene Kelly), un comediante musical a quien ha costado conseguir fama en Hollywood, pero capaz de adaptarse felizmente a todos los cambios que acontecen; Kathy Selden (Debbie Reynolds), una joven actriz de teatro aún desconocida que menosprecia el cine, y que termina por ser atraída por este que, además, le da la oportunidad de triunfar; Cosmo Brown (Donald O’Connor), mejor amigo del protagonista que, aunque no consigue ser una estrella, también puede desarrollar su carrera favorablemente. Por supuesto, está Lina Lamont (Jean Hagen), una bella chica rubia aparentemente tonta, pero bastante turbia en sus intenciones. Este esquema es reproducido de forma seriada en la mayoría de las producciones hollywoodenses. 

La película no solo describe cuán difícil fue la llegada del cine sonoro para Hollywood, sobre todo por los temas de adaptación a una nueva forma de expresión que fueron los diálogos, la música y hasta el silencio, sino que muestra las bondades del sistema al narrar como dio la posibilidad a nuevos actores y actrices de demostrar sus habilidades, y como solo los que fueran capaces de acondicionarse este lenguaje conservarían su trabajo y su posición (no solo actores sino también guionistas, instrumentistas, directores, etc.).

Otros de los elementos que más resaltan son el uso de la comedia y las escenas de baile (en especial la que alude al nombre de la película protagonizada, por Gene Kelly), que consolidan el papel de los musicales en la historia de Hollywood y que comienzan a llevarse al cine a partir de la serie Melodías de Broadway. Algunas de las producciones de la Metro Goldwyn Mayer que siguen esta línea son: Hair (1979) y Fama (1980).

Cantando bajo la lluvia constituye un metarrelato que refleja una parte importante de la historia de Hollywood como industria cultural paradigmática, y que ha sido el portal del “american way of life” para el mundo y también una fiesta de talento y arte.  

 

SOBREVIVIENTES DE LOS 50 AL 70

SOBREVIVIENTES DE LOS 50 AL 70

Si viviste de niño en los 50, 60 o los 70... ¿Cómo hiciste para sobrevivir?

De niños andábamos en autos que no tenían cinturones de seguridad,  ni bolsas de aire.

Ir en la parte de atrás de una camioneta, con baranda baja, era un paseo especial y todavía lo recordamos.

Nuestras cunas estaban pintadas con brillantes colores de pintura a base de plomo.

No teníamos tapas con seguro contra niños en las botellas de medicina, gabinetes, puertas.

Cuando montábamos bicicleta no usábamos casco, ni protectores de rodillas.

Tomábamos agua de la manguera del jardín y no de una botella de agua cara que dicen que es mineral.

Gastábamos horas y horas construyéndonos carritos de chatarra y los que tenían la fortuna de tener calles inclinadas los echaban a andar cuesta abajo y en la mitad se acordaban que no tenían frenos.

Salíamos a jugar con la única condición de regresar antes del anochecer.

No teníamos celular... así que nadie podía saber donde estábamos,  y eso… era impensable.

Nos cortábamos, nos rompíamos un hueso, perdíamos un diente, pero nunca hubo una demanda por estos accidentes. Nadie tenía la culpa sino nosotros mismos.

Comíamos bizcochitos, pan y mantequilla, tomábamos bebidas con azúcar que no tenían marca comercial y nunca teníamos exceso de peso porque siempre estábamos jugando, o mejor,"mataperreando".

Compartíamos una bebida entre cuatro... tomando en la misma botella y nadie se moría por esto, Nunca oímos de cólera, giardia o cualquiera de esas.

No teníamos Playstations 3; 4  o mil, canales de televisión en cable, ipods, iphones, computadoras,  Internet.

Sino que TENÍAMOS AMIGOS.

Salíamos, nos subíamos en la bicicleta o caminábamos hasta la casa del amigo, tocábamos el timbre o sencillamente, entrábamos sin tocar y allí estaba y salíamos a jugar.

¡En el mundo cruel! ¡Sin un guardián permanente! ¿Cómo hacíamos?

Algunos estudiantes no eran tan brillantes como otros y cuando perdían un año lo repetían. Nadie iba al psicólogo, al psicopedagogo, ni había gran crisis familiar, nadie tenía dislexia ni problemas de atención, ni hiperactividad, simplemente repetía y tenía una segunda oportunidad.

Teníamos libertad, fracasos, éxitos, responsabilidades... y aprendimos a manejarlos.

La gran pregunta es: ¿Cómo hicimos para sobrevivir y, sobre todo, para ser las grandes personas que somos ahora?

¿Eres tú uno de esa generación?

Si lo eres, entonces envía este mensaje a tus conocidos de tu misma generación o a gente más joven para que sepa como éramos   antes.

Seguro dirán que éramos unos aburridos, pero....

¡ÉRAMOS MUY FELICES!

Tomado de Internet.

S.O.S. BUENAS MANERAS

S.O.S. BUENAS MANERAS

AILEEN INFANTE, CLAUDIA PADRÓN, GABRIELA ÁVILA, ROSMELY ALVARIÑO y ARIEL TRUJILLO,
estudiantes de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana. 

«A mi me gusta comer con cuchara. Como en mi casa todos tienen la misma preferencia, me acostumbré a hacerlo desde chiquito y ahora me resulta incómodo comer con otro cubierto».

Así opina Yudel Suárez, estudiante de tercer año de Informática en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, quien además asegura no ser el único en esta situación ya que muchos de sus compañeros poseen la misma costumbre.

Para Pedro Luis García, estudiante de Estomatología, el hábito no se formó solo en el hogar sino que su período estudiantil también contribuyó a fomentarlo: «Desde que estaba en la primaria y el único cubierto que nos daban para comer era la cuchara, me adapté a ingerir con ella todo tipo de alimentos. Después con la beca y el servicio militar se consolidó su uso. Yo sé que no es así como debería hacerlo, pero qué le vamos a hacer, es la costumbre».

Marcia Zulueta solo tiene 18 y confiesa que en ocasiones se siente avergonzada de salir con algunos de sus compañeros por su mala conducta a la mesa. «La última vez que fuimos a comer a un restaurante, uno de ellos pidió una cuchara para comerse la comida, y otro se puso a limpiar la copa del agua con la servilleta como si esa fuera su función. ¡Me hicieron pasar tremenda pena!»

Un sondeo realizado a una veintena de personas de distintos sexos, edades y niveles de escolaridad, arrojó que esta situación no solo se ha generalizado sino que, preocupantemente se ha vuelto una tendencia dentro de nuestra sociedad, sin que los propios implicados sepan reconocer las reales implicaciones del problema.

La raíz del asunto

No se trata de que algunos sepan o no utilizar adecuadamente los cubiertos o comportarse correctamente en este tipo de situaciones, sino de las implicaciones de estas conductas cada día más evidentes y preocupantes dentro de la sociedad.

Los nuevos tiempos con su desarrollo acelerado de las tecnologías han provocado profundos cambios en las maneras de actuar y pensar del hombre dentro de su medio. Y en su afán de no quedarse rezagado e ir a la par de lo que considera evolución, ha ido retrocediendo en el tiempo y olvidándose de cuestiones tan básicas como la educación formal.

Según el destacado periodista Hugo Rius, durante una serie de conferencias impartidas a estudiantes de Periodismo sobre las buenas maneras, «hace unos años era impensable que a la hora de la comida faltara alguien a la mesa, ese momento era valorado de vital importancia no solo por la necesidad de ingerir alimentos para reponer energías sino porque en muchas ocasiones éste constituía el único momento donde toda la familia se reunía y conversaban de sus asuntos».

Al respecto, el Máster en Ciencias Enrique Reyes, profesor de la Escuela de Altos Estudios de Hotelería y Turismo (EAEHT), señala que «hoy en día, nuestra sociedad ha perdido muchos buenos hábitos de conducta que indiscutiblemente urge rescatar, y entre ellos no solo la conducta ante la mesa sino también la propia mesa y lo que ella significa». 

Sandra Palomino, económica de 48 años, comenta que en su casa apenas se utiliza el comedor y mucho menos sus muebles. Ellos prefieren comer delante del televisor. «Como este es el único momento del día en que coincidimos todos los miembros de la familia lo aprovechamos para ver juntos los programas o películas favoritas», dice.

Sin embargo, para el núcleo familiar de Armando López, las cosas no funcionan ni así: «En casa todos comemos a horas distintas y cada uno donde mejor le parezca. ¿Para qué poner la mesa? Si muy pocas son las veces que logramos estar todos al mismo tiempo».

La misma situación en el desuso de este mueble se evidencia con el de las vajillas, cuya función ha ido cambiando bruscamente hasta quedar reducido a mero objeto decorativo que se cuida con recelo en las casas por ser la herencia o hasta el tesoro mejor custodiado de alguna abuela o tía.

«Desde que era pequeña recuerdo un enorme aparador que, cerrado incluso con llave, guardaba toda una colección de hermosas copas y vajillas –agrega Sandra-, pero no encuento en mi memoria ningún momento en que los hayamos usado. Creo que siempre han estado en el mismo lugar».

En la casa de Luisa Gutiérrez, de 25 años, «la vajilla de la abuela sí se saca del clóset, pero solo en ocasiones especiales, y ni aun así se usa completa. A veces pienso que de tan poco uso, incluso sus dueños han olvidado para que sirven».

En busca de soluciones

Precisamente con el fin de rescatar lo perdido, muchos niveles de enseñanza trabajan arduamente por la reinserción dentro de sus planes de estudio de asignaturas antes básicas y de un tiempo para acá esfumadas, que tributen a la formación integral de los estudiantes en cuestiones como las buenas maneras.

Además, y a la par con estas reformas y las campañas publicitarias lanzadas por el gobierno a favor de cambios en la conducta social de los ciudadanos, centros como la EAEHT prepara a los futuros gastronómicos y personal de servicio en general que no solo contribuirán a crear un cambio de mentalidad entre las personas sino a trabajar por el mantenimiento de estos logros.

Queda en manos de los ciudadanos velar por una educación que fomente las buenas prácticas y rescate los valores perdidos.

Tipo de reportaje: Estándar.

CUESTA ABAJO….

CUESTA ABAJO….

JOSÉ ERNESTO GONZÁLEZ,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Podría empezar de cualquier manera, pero prefiero hacerlo a través de una expresión lamentosa, que por tiempo se ha mantenido y contiene un signo triste: la comedia musical— o sainete lírico como también se le conoce— vive precaria en nuestros días, solo como eco de una grandeza genérica pasada.

Creo no pecar al decir que no existe tanta fuerza, belleza y combinación especial de texto, música y actuación, que en estas obras devenidas reliquias históricas entre las aristas del teatro de hoy.

La comedia musical es un género que combina música, canción, diálogos y baile, cuyo nacimiento se remonta al siglo XIX europeo, decantada por fuentes teatrales como la opereta, la ópera cómica, el vodevil y el género burlesco. Cuba, por su parte,  posee una rica tradición de comedia musical, la cual incluye los sainetes del teatro vernáculo presentados durante el siglo XX en las tablas del “Alhambra” y “Martí”.

Desde el gran Ernesto Lecuona con su sainete lírico María la O que le otorgara un lugar privilegiado en la cultura musical cubana, a lo largo de los años ha brotado una riqueza creativa singular a través de estas piezas que reflejan las tradiciones del cubano.

Hitos de la comedia musical cubana como “El amor nació en la plaza”, “Pedro Manso”, “Millonarios Socialistas”, “El remero respetuoso” y “Recuerdos del Alhambra”, han ido creciendo en el recuerdo de quienes tuvieron el placer de disfrutarlas. Pero, ¿por qué privar a las nuevas generaciones de lo mejor y más brillante dentro de las piezas teatrales musicales de nuestro país?

Con el pasar de los años los sainetes no han logrado sobrevolar dimensiones y abrirse a nuevos medios como la radio. No fue hasta el pasado año que una emisora cubana presentó una propuesta que reunió todos los sentidos y directrices del teatro musical. Antes, a pesar de la realización de mucho teatro vernáculo en CMQ Radio, RHC Cadena Azul y posteriormente en Radio Liberación, no se tiene constancia de la elaboración de comedia musical alguna, con todos los requerimientos que ésta debería poseer para legitimarse como género radiofónico.

Voy abajo, obra de los maestros Enrique Nuñez Rodriguez y Rodrigo Prats, originalmente estrenada en el Teatro Musical de La Habana en 1965, fue reversionada, esta vez para radio, por la joven directora de programas radiales Nathalie Llizo,  transmitida en el espacio Teatro de la emisora Radio Progreso, con 59 minutos de duración. Podría describirse de extraordinaria, singular e inusual dentro del panorama sonoro radial de la Isla.

Ya en su momento reconocida por la crítica y por diversos concursos nacionales—Gran Premio en los festivales Antonio Lloga in Memoriam y Evaldo Milián in Memoriam—, e internacionales —Mejor Obra Comedia Musical en el Concurso Caribbean Broadcasting Union 2011— la pieza intenta rescatar  la comedia musical en la radio,  así como homenajear a las grandes figuras del género que habían sido olvidadas.

Esta obra validó la comedia musical en la programación radiofónica cubana como un producto estético- cultural viable, con valores artísticos del género a tenor de las viabilidades de producción y realización en un medio como la radio que, no solo es cuestionado en la actualidad como productor de obras de arte sino que, hasta el presente, no ha abordado semejante género.

Tan solo bastaron cinco días y el empeño demostrado por el equipo realizador de este programa para hilvanar magistralmente una sincronización de canto y actuación concretada en una pieza teatral. 

Todo gracias al extraordinario elenco de actores, algunos ya veteranos dentro del genero: Luis Lloró, —quien actuó en el estreno de la obra original 46 años atrás— la fallecida Zenia Marabal, Aurora Basnuevo, Martha del Río— quien trabajó en la versión televisiva—, y otros más jóvenes como Ahmed Otero y Arletty Roquefuentes, junto al conjunto de producción,  todos bajo la batuta creadora de la joven Nathalie.

Ahora resulta oportuno socavar los estereotipos genéricos establecidos para la radio y brindarle un espacio vital a este género dentro de la antena cubana. Si tenemos en cuenta el costo simplificado que supone una producción de este tipo con respecto a las grandes representaciones sobre las tablas o tras las cámaras, gracias a la supresión de elementos como la escenografía, el vestuario, el maquillaje, la peluquería y el baile, podría concretarse esta idea más pronto de lo imaginado. Solo basta, como dijera la Llizo, “la buena voluntad, el empeño y la pasión por nuestra profesión, para entregar al público productos dignos de nuestra más pura tradición vernácula”. 

El rescate de la comedia musical cubana en la radio se convierte en una necesidad vital y de gran aceptación a todo lo largo y ancho del país. Esperemos contar pronto con espacios fijos para comedias musicales dentro de la radio y la televisión cubanas, para llenar así, un vacío grande dentro del género. En todo caso, el sainete musical tuvo un pasado glorioso, que ya es capítulo en la historia de la música: toca ahora hacerlo un presente y un futuro dentro de las tradiciones artísticas de la Isla.

Solo intento, desde mi más fortuita experiencia recordarlo y, humildemente, servir como punto de partida para otras evocaciones que puedan intentarse por personas más versadas en el tema que propicien una apertura al género dentro de los medios.

 

UNA PERLA DEL CINEMA TAIWANES

UNA PERLA DEL CINEMA TAIWANES

OANH DINH VAN (OANY),
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El amor es un tema que nunca se hace viejo en las películas. Es la fuente interminable de inspiración para los guionistas de cualquier época. Un producto memorable, nacido por ella, es el filme taiwanés realizado en el año 2007: “El secreto”.

La historia romántica comienza en el contexto de los años 90, cuando la sociedad de Taiwán ya es estable y se desarrolla. El protagonista masculino, Xiang Lun, aparece en la entrada de la película, cuando se está mudando a su nueva escuela, donde su papá trabaja. Aquí conoce a la muchacha en el cuarto de música, quien juega en el piano. El amor viene a ellos en un segundo, suave y dulce, natural como el rocío en la hoja.

Los detalles se vuelven más misteriosos y fascinante cuando Xiao Yu, el personaje femenino, viene a la clase cada vez menos. La cinta tiene muchos puntos a favores. La primera parte que llama la atención es el vestuario de los actores. Fue preparado con cuidado, después del estreno de la película, aparecen las reacciones positivas, sobre todo, en los países asiáticos. Muchas ropas imitadas como los de la escuela en el filme, fueron vendidas.

Además, las actuaciones de los actores son loables. El elenco lo componen actores como Zhou Jie Lun, el protagonista masculino también es el director, y Kwai Lun Mei, su contraparte femenina. Puede decirse que ellos complementan sus papeles excelentemente.

No se puede olvidar un parte impresionante del filme y es las banda sonora, especialmente seleccionada por el director. La mayor parte son al piano, piezas de música clásica del gran compositor Frédéric Chopin. Se recrea un ambiente romántico e inolvidable en la mente de todo espectador.

Por otro lado, es una película particular, pues demuestra la habilidad de Zhou Jie Lun, al producirla casi solo. Desde escribir la historia, ser actor principal, director, hasta compositor de la canción al final de la cinta y canta él. Está claro que alcanzó un éxito en manifestar sus talentos. Aunque “El secreto” es su primera película, nadie puede dudar de cuánto se disfruta.

A través de noventa minutos, se agradece el amor, hasta el último aliento. La película es una perla, creada con entusiasmo y todo el corazón. Podemos sentir un poco miedo cuando vemos por la extracción de la protagonista femenina, pero sobre todo, es una historia de amor muy hermosa: cruza el espacio y el tiempo.

ESPECIE ENDÉMICA DE ALMIQUÍ EN EL ORIENTE CUBANO

ESPECIE ENDÉMICA DE ALMIQUÍ EN EL ORIENTE CUBANO

El Solenodon cubanus, uno de los dos grupos de musarañas antillanas existentes en la actualidad, solo se encuentra en la parte norte de Guantánamo y Holguín y hasta el momento se contabilizaron 12 ejemplares.

DAVID RUIZ LIMILLA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Fotos: LÁZARO M. ECHENIQUE-DÍAZ y el autor.

Solo 12 ejemplares del Solenodom cubanus se han contabilizado hasta el momento, variedad de almiquí endémica del norte de Guantánamo y Holguín; la especie es estudiada por biólogos cubanos y japoneses al encontrarse en peligro de extinción, con el objetivo de conocer sus características físicas, hábitat y reproducción.

Gerardo Begué Quiala, biólogo de la Unidad Presupuestada de Servicios Ambientales Alejandro de Humboldt (UPSA), en Guantánamo,  puntualizó que en agosto dirigió una expedición a la zona de La Melba, área protegida de la provincia, donde participaron la UPSA y la Universidad de Educación de Miyagi, en Japón.

El objetivo de la investigación fue preservar al almiquí, tomar muestras de tejido, grabar los sonidos emitidos por la especie para el futuro monitoreo acústico y capturar algunos ejemplares para su estudio; pero los resultados aún están en fase de examen y no se han divulgado.

“Son animales con hábitos nocturnos, su dieta es muy variada, incluye arañas, gusanos, insectos, mariposas y moluscos terrestres, por lo que llegan a consumir en una noche el 25 por ciento de su peso”, afirmó Begué.

Datos del Museo Nacional de Historia Natural de Cuba afirman que habitan en madrigueras construidas a modo de túneles, las cuales miden hasta 27 metros, donde tienen sus nidos recubiertos con hojas de bromelias.

Cuando se sienten perseguidos acostumbran a ocultar la cabeza, por lo que son depredados. Presentan un escaso sentido de la vista, pero tienen desarrollado tanto el oído como el olfato, y el récord de vida es de una hembra nombrada Mayarina que vivió seis años y 11 meses.

Los informes investigativos de la biblioteca del museo informan que la especie se originó hace más de 30 millones de años en Nebraska, territorio norteamericano. Producto de su lenta reproducción, en estos momentos quedan dos variedades: la cubana anteriormente mencionada y el Solenodon paradoxus, en República Dominicana. 

Yamilé Luguera González, museóloga del Museo de Historia Natural de Cuba, añadió que los proyectos para rescatar al almiquí comenzaron desde principios del 2000 y se ha localizado solo 12 ejemplares producto de la inaccesibilidad de su hábitat.

Además, otro elemento que hace importante su estudio es que son los únicos mamíferos venenosos en Cuba, pues tienen un incisivo acanalado en la mandíbula inferior donde segregan esta sustancia utilizada para neutralizar a sus presas.

Gilberto Silva Taboada, biólogo y Curador de Mérito del museo, enfatizó que esta es la única institución museológica del mundo que tiene ejemplares del Solenodon cubanus, los cuales fueron colectados en 1877, en Bayamo, por Johan Christoph Gundiach, quien los taxidermió, y no fue hasta el triunfo de La Revolución y con la creación de la Academia de Ciencias de Cuba que fueron expuestos para el conocimiento público.

Pie de foto: Pareja de almiquíes expuestos en el Museo Nacional de Historia Natural de Cuba, taxidermiados en 1877 por el naturalista alemán Johan Christoph Gundiach.

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Clásico de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional + Pirámide invertida.
Tipo de información: Blanda, de las que afirman, previsible, simple, directa, noticia en desarrollo, da lugar a una serie.
Tipo de fuente: Documentales (revistas e informes investigativos) y no documentales (especialistas), tradicional, permanente, primaria, directas y complementarias.
Primer valor-noticia: Curiosidad.
Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Proximidad o cercanía.

MUESTRAS DE UN EXTRAÑO ANIMAL EN CUBA

Únicos ejemplares de la musaraña Solenodon cubanus, el almiquí, permanecen en el Museo Nacional de Historia Natural de La Habana.

HANG DO THI THU,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los dos únicos ejemplares de Solenodon cubanus (almiquí) –con altos valores patrimoniales por ser una especie endémica de Cuba en peligro de extinción-, se encuentran en el Museo Nacional de Historia Natural de Cuba.

Sólo existen dos especies de la familia Solenodondae en el mundo: el almiquí de Cuba (Solenodon cubanus) y el almiquí paradójico (Solenodon paradoxus), que habita en la isla de La Española (República Dominicana y Haití).

Gilberto Silva Taboada, Curador de Mérito del Museo, afirmó que estos ejemplares fueron colectados en 1877, en las lomas de Bayamo, por Johann Christoph Gundlach (1810–1896), destacado naturalista alemán que trabajó 20 años en Cuba. El propio Gundlach los taxidermió.

Fueron expuestos por primera vez en la hacienda “El Fundador”, residencia de la familia de Carlos Booth ubicada a orillas del río Canimar. Después, Gundlach los mostró en la hacienda “El Refugio” donde almacenaba y exhibía sus colectas.

Los dos ejemplares de almiquí continuaron en propiedad de Gundlach desde 1864 hasta 1892, momento en el que vendió toda su selección al gobierno colonial. Con la creación de la Academia de Ciencias de Cuba después del triunfo de la Revolución, los ejemplares de almiquí se depositaron en el Museo y formaron parte de sus primeras exhibiciones en el Capitolio.

“Al mudarse el Museo hacía este edificio donde hoy se encuentra, concluyó el largo “peregrinar” de ambos ejemplares que forman parte del patrimonio nacional”, manifestó Taboada.

El almiquí en la zona montañosa entre Trinidad y Cienfuegos se conocía con el nombre de Tacuache. Su sentido de la vista es escaso, pero tiene muy desarrollados el oído y el olfato. Cuando se siente perseguido acostumbra a ocultar la cabeza, según consta en los documentos del Archivo Nacional.

Este animal es un verdadero fósil viviente, de cuyos antepasados se han encontrado huesos que datan de hace 30 millones de años. Son muy sensibles a la luz solar, duermen todo el día en una especie de letargo profundo, al punto de que si se les ofrece su alimento preferido lo ignoran totalmente.

Aunque en el pasado habitó en toda la isla, actualmente sólo vive en una zona del norte oriental cubano.

“Es el único mamífero venenoso de Cuba, presenta dos incisivos acanalados, conectados a dos glándulas en la mandíbula inferior que segregan el veneno, utilizado principalmente para neutralizar a sus presas. El veneno es muy activo. Cuando dos de estos animales se encuentran y se pelean ocurre que uno de los dos muere envenenado a causa de las mordeduras del rival”, añadió Anabel Diéguez Leyva, guía del museo.

“Se alimenta de gran variedad de invertebrados, vertebrados pequeños y vegetales. Sin duda, el almiquí es gigante entre los insectívoros, uno de los animales más extraños y curiosos de la fauna de las Antillas Mayores”, afirmó Leyva.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Dato adicional + Pirámide Invertida.
Tipo de noticia: Ligeras, Blanda.
Tipo de fuentes: Directa, Documental.
Primer valor-noticia: Curiosidad.
Otros valores-noticia: Interés colectivo, Prominencia de los protagonistas.

UN ARCOÍRIS LIBRE DE ESTIGMA

UN ARCOÍRIS LIBRE DE ESTIGMA

ALIANET BELTRÁN ÁLVAREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Si un adolescente de los años 60 se hubiese presentado frente a sus padres para decirles que su preferencia sexual no era hacia las mujeres, resultaría un caos. Por suerte, hoy, en ese aspecto, la sociedad ha cambiado y son muchos los grupos y organizaciones creados para luchar contra el gran mal que es la homofobia.

LGBT es el término colectivo recomendado para designar a las poblaciones estigmatizadas y discriminadas por su identidad y expresiones sexuales y genéricas. Cada término en la sigla nombra a una comunidad específica. Lesbianas, se refiere a las mujeres que tienen preferencia sexual hacia otras mujeres; Gay, específicamente hombres homosexuales; Bisexuales, quienes se sienten atraídos hacia personas de ambos sexos y Transgénico, donde se incluyen las categorías de transexuales y travestis.

La comunidad gay mundial cuenta con un signo de identificación, la bandera arcoíris, donde cada color tiene su significado. Rosado para el sexo, rojo demuestra la vida, naranja promueve la salud, amarillo refleja la luz del sol, verde escenifica a la naturaleza, turquesa para el arte, azul índigo trae la armonía o serenidad y el violeta alimenta el espíritu.

En Cuba, uno de los proyectos que se encarga de explicar la importancia de la diversidad es “El carrito por la vida”, el cual recorre las ciudades para realizar encuentros principalmente con jóvenes y adolescentes, se reparten folletos, entregan condones y responden a las dudas de los que a allí asisten.

La sociedad cubana va comprendiendo, poco a poco, lo que es la homosexualidad. A algunos les cuesta trabajo aún aceptarlo, otros reprochan esa forma de vida.  Por lo que para promover la lucha contra la homofobia, varias especialidades de la cultura, como la música, la pintura, el teatro y el cine dan sus mejores aportes. Específicamente en Cuba, las películas han querido tratar el tema de la homosexualidad, algunas veces muy bien logrado y otras no.

El largometraje que lo introdujo de manera paradigmática fue Fresa y chocolate, dirigido por Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, en 1993, donde se establece una amistad entre un homosexual y un joven estudiante heterosexual. Este filme fue bien acogido por el público y ganó el Premio de la Popularidad en el XV Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

De ahí en adelante, se han realizado otras que nada tienen que ver con la primera, y en el intento por querer mostrar tanto de la vida de una pareja gay, lo único que logran es crear rechazo. Entre ellas está Fábula, donde cuentan la historia de una pareja heterosexual que para prosperar en la vida el muchacho mantiene una relación con otro hombre. Una de las escenas más fuertes y repulsivas es la que muestra la intimidad de ellos dos.

Considero necesario que a través del séptimo arte se defienda a la comunidad gay, pero todo en exceso es malo. Se debe dar a conocer la manera de compartir de estas parejas, para entender mejor su forma de vida, pero hasta ellos deberían sentirse insultados de que se muestren escenas tan obscenas en pantalla.

Muchos podrán refutar esta idea con el argumento de que si se hace con parejas heterosexuales, por qué no se puede hacer con parejas gay. Pero en cualquiera de los dos casos los cinéfilos rechazan la saturación de sexo en la pantalla grande, no todo lo que se hace, entre dos, es para reflejarlo en una película.

A pesar de que todavía se debe trabajar más para lograr una mayor aceptación de la comunidad LGBT, no es menos cierto que en nuestro país se han dado grandes pasos de avance y la sociedad está, cada día más, abierta a entender y respetar estas opciones de vida; comprender que, sin importar nuestras preferencias sexuales, todos somos humanos y requerimos ser respetados.