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Isla al Sur

ONCE MINUTOS

ONCE MINUTOS

Esta novela de Paulo Coelho aborda la importancia del amor y el sexo en la vida de los seres humanos.

RACHEL MORALES HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

"Tengo una obligación… hablar de aquello que me preocupa, y no de lo que a todos les gustaría escuchar. Algunos libros nos hacen soñar, otros nos acercan a la realidad, pero ninguno puede huir de aquello que es más importante para un autor: la honestidad para con lo que escribe.”

Así escribió Paulo Coelho en el prólogo de la novela Once minutos, historia real donde explora la naturaleza del amor y el sexo de manera que el lector pueda llegar a sentirse identificado con los miedos e inseguridades de María, personaje principal.

La protagonista es una joven brasileña que en un intento de perseguir sus sueños llega a Suiza, donde por azares de la vida termina trabajando como prostituta para ganarse la vida, y comenzará una pelea interna entre quién es y quién quisiera ser.

Más allá de los tabúes que existen sobre la prostitución, el autor muestra los sentimientos que experimenta esta mujer, cómo ve al amor aislado del sexo y a su entender once minutos dura el placer del hombre cuando falta la conexión entre cuerpo y alma.

El texto hace reflexionar constantemente sobre las decisiones que tomamos, cómo estas pueden incidir sobre el futuro y alejar los sueños en disímiles ocasiones, motiva a luchar por ellos, no importa cuán distantes se encuentren.

La obra, además, logra despojar los prejuicios que se tienen en cuanto al tema y aplica el aprendizaje de cada uno de los personajes a la propia vida; invita a mirar sexo y amor desde la misma perspectiva.

El libro cuenta con dos ediciones −2003 y 2007−, publicadas en ambas ocasiones por la Editorial Planeta, en Buenos Aires. Las 291 páginas que lo integran han sido traducidas a más de cuarenta idiomas, lo que demuestra su éxito internacional. Incluso, Coelho escribió algunos guiones para la televisión brasileña con el mismo nombre.

Paulo Coelho (Río de Janeiro, 1947) es uno de los autores más reconocidos en el mundo de las letras, sobrepasando los 43 millones de libros vendidos en 150 países y traducidos a 56 idiomas.

Obras como El Alquimista (1988), La Quinta Montaña (1996), Veronika decide morir (1998) y Como el río que fluye ( 2008), además de Once minutos, lo han consagrado como notorio escritor, otorgándole varias condecoraciones por su trabajo.

En 1996 el Ministro de Cultura francés lo nombró Caballero de las Artes y las Letras; en 1999 recibió la Medalla de Oro de Galicia, el Crystal Award que concede el Foro Económico Mundial por unir tantas culturas diferentes mediante el poder del lenguaje, y fue nombrado segundo autor más vendido en todo el mundo, según la revista francesa "Lire". Desde octubre de 2002 es miembro de la Academia Brasileña de las Letras.

Pie de foto: Portada del libro Once minutos, publicada por la Editorial Planeta en 2003.

CORFERIAS OFRECE OPTUNIDAD A PEQUEÑOS EMPRESARIOS

CORFERIAS OFRECE OPTUNIDAD A PEQUEÑOS EMPRESARIOS

INGRID ROJAS,
estudiante de cuarto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

Diferentes ferias, exposiciones, eventos y convenciones se realizan en Corferias, un sitio especial en Bogotá para dar a conocer los talentos de la comunidad.

Esta sociedad, de carácter privado, ubicada en la Carrera 37 No.    24–67, impulsa el desarrollo industrial, social y cultural. Representa intereses a nivel empresarial, promoviendo participación por parte de diversos sectores.

La gerente de expoartesanías, Aida Furmanskic, manifestó que se tienen en cuenta requisitos previos, exactamente elegir a través de un proceso a los mejores, para así traer a los de mayor talento a la feria. Una de las mayores exposiciones es la de artesanías ya que se reúnen creadores de todo el mundo, quienes son portadores de sus culturas.

Corferias se cuenta como el primer socio latinoamericano de la Unión de Ferias Internacionales (UFI) y miembro fundador de la Asociación de Ferias de América Latina (AFIDA), además es afiliado a la International Association of Exhibitions and Events (IAEM).

Esta organización cuenta con 50 exposiciones anuales, las más importantes: la Feria del Libro, Fria del Hogar, la de Jóvenes empresarios, Agroexpo y Tecnotelevisión. Cada una cuenta con duración de15 días para que las personas puedan asistir y se divide en diferentes pabellones identificados para la correcta ubicación de los visitantes.

Paula Sepúlveda Osorio, trabaja en Corferias y fue participe de la Feria del Hogar: “Las personas de cualquier nivel social van a comprar para sus casas materiales a bajos costos y de buena calidad”. Estas convenciones que se realizan son muy útiles, ya que dan oportunidad a toda la comunidad de conseguir lo que necesitan.

Sepúlveda agregó que es “la oportunidad que tiene cada persona de mostrar lo que mejor hace”, pues eñ espacio también da cabida a quienes aún no han podido crear una empresa y desean ser reconocidos en el mercado.

Los medios masivos de comunicación deciden dar publicidad a este evento, ya que es el único que se presta en Bogotá para fomentar la cultura y la educación. Los diferentes países invitados muestran gratitud al despedirse, ya que ellos también tienen la oportunidad de promover su cultura.

Pie de foto: Principal representación de Corferias.

MÁS QUE “MI BANDERA”

MÁS QUE “MI BANDERA”

Bonifacio Byrne es mayormente conocido por uno de sus poemas más trascendentales, pero se ha dejado atrás el resto de una obra, igual de conmovedora y patriótica.

ALIANET BELTRÁN ÁLVAREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Después de tres largas horas de caminar por una ciudad desconocida, encontré la casa natal de Bonifacio Byrne, el poeta matancero. Me llamó la atención el contraste de esta. La estructura es de la época colonial: ventanas con rejas, sencilla, sin portal, con una gran puerta de madera. Pero también, se puede apreciar un aire acondicionado incrustado como un objeto anacrónico y lozas modernas que cubren la escalera que da entrada a la casa.

Luego de tocar varias veces con el timbre eléctrico, la aldaba y el puño, nadie respondió. Desconsolada, me senté en el parque de Pueblo Nuevo, un barrio de la ciudad que bien llaman de los parques, el cual fue testigo singular de la infancia de Byrne.

¡Qué alegría me daba oír la voz de mi padre!* 

El 3 de marzo de 1861, aún sin casarse, Bonifacio Byrne Sardiñas y María Gertrudis Puñales tuvieron su primer hijo, bautizado tres meses más tarde con el nombre de Bonifacio Medin. Sus padres contrajeron matrimonio en 1886 y el vástago adquirió la condición de legítimo, según consta en los libros de no.4 de Bautismos Blancos y no.1 de Matrimonios Blancos.

Desde los cuatro años comenzó a ver obras de teatro, motivado por su padre. Asistió al colegio El Porvenir, organizado por el maestro Antoni Luis Moreno y el periodista Nicanor Arístides González. “El ideal de independencia fue allí clamor permanente expresado en voz baja, pero con gesto firme, disimulado con la ternura y la frase precavida”, como se afirma en el libro Byrne el verso de la Patria.

Antonio Álvarez Pitaluga, vicedecano de la Facultad de Historia, Filosofía y Sociología de la Universidad de La Habana, comentó que Byrne tuvo algo en su contra y fue haber nacido en la época de tres grandes figuras: José Martí, Juana Borrego y Julián del Casal, quienes eran soles tan grandes que no había manera de opacarlos: “Byrne es un poeta de segunda categoría en la época que le tocó vivir”.

Y yo, con mi palabra y con mi pluma, / removí de mi pueblo las entrañas*

Siendo muy joven envió un escrito al periódico La Independencia, circulación matancera clandestina, en el que escribió: “Soy un patriota. Los gobernantes españoles no me conocen ni saben el conspirador que tienen en la Isla”. En 1877 apareció en La primavera, periódico científico, artístico y literario, su primera poesía publicada: “Nocturno”.

En 1893 publicó su libro Excéntricas, impreso en La Habana, con un alto contenido patriótico. Como una de las tantas formas de expresar la simpatía por la contienda de los cubanos y el repudio hacia su adversario, Byrne escribió “Mi soneto a Domingo Mujica”, al enterarse del fusilamiento del mártir de Jovellanos.

Tampa, de mucho testimonio personal y de crónica histórica, fue otro de sus libros publicados. El poemario Efigies, de 1987, recoge la historia de la intensa lucha cubana por la independencia. Lira y espada, un nuevo poemario, se publicó en La Habana. Aquí Byrne reúne parte de la poesía nacida en el exilio y el tema de la revolución es significativo.

En 1909, creó el periódico Yucayo, que demostraba una tendencia hacia las posiciones conservadoras y criticaba fuertemente al gobierno de José Miguel Gómez. El último libro del poeta llevó como título “Es en medio del camino”. Al triunfar la Revolución Socialista de Octubre, en Rusia, Byrne redactó un texto para apoyar las ideas y acciones que allá acontecieron.

“En la poesía, es Bonifacio Byrne quien da la tónica de mayor significación en cuanto a la reacción intelectual al neocolonialismo norteamericano, sabía que si bien el dominio yanqui aceleraría la modernización de la Isla, el precio era la pérdida de la libertad”, comentó Denia García Ronda, profesora de Historia de la Cultura y Literatura Cubana, de la Facultad de Artes y Letras, de la Universidad de La Habana.

Pero Byrne es casi un desconocido a nivel popular. Dos ejemplos pueden ilustrar. Blanca Chan, educativa de la Residencia estudiantil Lázaro Cuevas, afirmó que ella no conocía toda esa otra obra poética, pues “toda mi vida lo único que había escuchado de él era Mi Bandera”. Por otra parte, Leyanis García, doctora residente del hospital Calixto García, recuerda que una vez oyó sobre otro de sus poemas, no recuerda bien cual fue, pero sabe que existen más de uno.

¡Oh, la ramplona vida oficinesca!*

El Ateneo, sociedad cuyo órgano oficial lleva el mismo nombre, creó y sostuvo una escuela para ofrecer instrucción gratuita a los niños pobres. Entre los maestros se encontró Bonifacio Byrne. El Diario de Matanzas, órgano del Partido Autonomista, en 1886  lo invitó para que desempeñara el puesto de primer redactor.

Al poeta se le designó oficial segundo del gobierno provincial de Matanzas, atendió personas y problemas, asistió a actos y controló y verificó obras. En 1902 se creó el Círculo de Escritores y formó parte de él. Fue designado como delegado en Matanzas de la Asociación de la Prensa de Cuba.

En 1904 el Partido Republicano Conservador del territorio propuso a Byrne para alcalde de la ciudad, pero jamás ocupó el cargo porque no se avenía con su temperamento. Se le nombró miembro correspondiente de la Academia Nacional de Artes y Letras. Entre los presidentes de honor de la Asociación Cívica Cubana, se encontró Byrne.

“Fue un hombre interesante, con un sentimiento patriótico indiscutible e indiscutido, sobre todo en la época que le tocó vivir; a mi juicio, no tiene la belleza estética de José Martí y le faltó algo que lo mata frente a la vida, no fue a la Guerra del ´95. Byrne hizo Patria desde Estados Unidos, ya puedes entender también por qué hoy no es tan venerado”, expresó Álvarez Pitaluga.

¡Y lo demás el corazón lo hizo!*

Participó en dos mítines políticos organizados por el Partido Conservador. Su sentido de revolucionario se mantuvo presente, tanto así que, en agosto de 1918 el periódico habanero Cuba le otorgó el premio a la mejor poesía de tema patriótico.

“En las clases, sobre todo de Cultura Cubana e Historia de Cuba, hemos estudiado su faceta tanto de poeta como de patriota, no puedo decir que recibimos clases enteras sobre él, pero sí conocemos su vida”, afirmó Laura Hernández, estudiante de la carrera de Historia. 

El 12 de octubre de 1882, se celebró el IV centenario del arribo de Colón a América y premiaron al poeta con la mejor composición al Almirante. En 1896 se exilió en Tampa, por su casa pasaron muchos emigrados cubanos. A inicios de ese mismo año se fundó un club de desterrados matanceros del que Byrne fue secretario. Fue militante del Partido Democrático.

Participó en un acto político realizado en el Liceo de Tampa con el propósito de conmemorar el fusilamiento de los ocho estudiantes de Medicina. En los últimos meses de 1898, Byrne se preparó para el retorno a la Patria. Partió de Tampa con su familia el 3 de enero del año siguiente y llegó a La Habana el día 4. Aquella tarde escribió su glorioso poema “Mi bandera”.

“En el periodo de 1898 a 1902 la mayoría de los versos escritos por los autores de la Isla se relacionaron con la bandera cubana. Dos poemas son significativos en este sentido. El primero es “Mi bandera”, de Bonifacio Byrne, donde hay una íntima confianza en el mantenimiento del patriotismo y la voluntad de independencia de los cubanos”, como expresó Denia García Ronda, profesora Titular adjunta de la Facultad de Artes y Letras, en la revista Temas número 12-13 del año 1998.

El otro, continúa explicando, es “Dos banderas”, de Enrique Hernández Miyares, donde se muestra agradecido de la gestión norteamericana en la guerra y expresa su conformidad ante las dos banderas, y la esperanza de que en un futuro las dos naciones fuesen solo amigas. Este poema, al contrario de lo que se piensa, era el más común entre la intelectualidad criolla de entonces, afirmó la profesora.

“El poema Mi bandera tiene un sentido utilitarista; desde que Camilo Cienfuegos pronunció esos versos no hay Mesa Redonda o Tribuna Abierta donde no se diga. Este poema va a ser lo único que se va a conocer de Byrne en los próximos cien años”, opinó Álvarez Pitaluga, profesor de Cultura Cubana.

Más de cien años y solo un poema

Francisco Esteban Ripoll Rivera, matancero de 75 años de edad, comentó que cuando era estudiante se conocía más la historia de Cuba. Él leyó a Byrne en clases. También rememora la construcción de un parque en la calle Ayón, entre Milanés y Contreras, en su ciudad natal, con la estatua del poeta.

Mientras, Yaimara López, quien cursa la carrera de Historia del Arte, afirma no conocer nada. Tampoco recuerda haberlo estudiado en la asignatura de Historia de Cuba. “El nombre sé que lo he oído antes, pero no sé con certeza quién es”, reconoció.

“Casualmente, en la secundaria hice un trabajo práctico sobre él, tal vez como soy de Matanzas querían rescatar la historia local”, manifestó Disley Alfonso, estudiante de Comunicación Social. Aclaró, además, que de no ser por eso, no lo conocería.

Urbano Martínez Carmenate, autor del libro Byrne el verso de la Patria, aseguró que el motivo por el cual lo escribió es el poco conocimiento que tienen las personas sobre la vida de este poeta. “Tuve que hacer una ardua investigación, y pasé mucho trabajo para conseguir la bibliografía”, comentó en una breve declaración dada entre apuros porque tenía otro trabajo que entregar.

Abraham Bernal, joven de la secundaria básica Carlos J. Finlay, en el Vedado, expresó que en las enseñanzas anteriores tuvo que recitar muchas veces en matutinos y actos políticos el poema más conocido, pero no estudió a Byrne en clases. “No creo que ese hombre haya trascendido en la historia como para que le demos tanta importancia”, afirmó.

“Lo único que sé de él es que escribió el poema Mi bandera porque sus versos fueron una de las últimas cosas que dijo Camilo Cienfuegos antes de desaparecer”. Estas palabras de Niliek Silva, residente en el municipio Colón, Matanzas, demuestran el encasillamiento de su obra en un solo escrito.  

“El pobre Byrne ha sido desconocido y apenas se ve un fragmentillo de su obra porque al poder no le interesa otra cosa, el uso de la historia está asociado a la ideología. Fue un gran poeta matancero, no lo dudo, pero ya está designado su lugar”, concluyó Álvarez Pitaluga.

*Varios de los subtítulos corresponden a versos de poemas de Bonifacio Byrne.   

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Anecdótica.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de cierre: De conclusión o resumen.
Tipos de transiciones: 1-Repetir en la oración una palabra clave de la oración anterior. 2-Repetir un concepto, pero mirándolo desde otra perspectiva.
Tipo de reportaje: Retrospectivo-Explicativo.

Tema: La vida del poeta Bonifacio Byrne.

Situación problémica: El encasillamiento de Bonifacio Byrne solo con el poema Mi Bandera.

Contexto: Es necesario actualmente promover la historia de las grandes figuras, para lograr mayor identificación del pueblo cubano con sus raíces.

Hechos colaterales: 1-No inclusión de más de su obra poética en los libros de historia de las enseñanzas primaria, secundaria y preuniversitaria. 2-Al ser Camilo Cienfuegos portavoz de los versos de Mi Bandera, el poema ha opacado toda la otra obra de Byrne.

Antecedentes: La vasta obra literaria y los actos patrióticos realizada por Bonifacio Byrne.

Causa: Por la poca divulgación de la obra de Byrne, hay personas que apenas lo conocen

Fuentes:

Documentales:

Martínez, Urbano. Byrne el verso de la Patria, Ediciones Matanzas, 2012.

Salas Servando, Matilde. Bonifacio Byrne, un poeta de la guerra. Revista Somos Jóvenes (digital), consultado el 3-05-2014. Disponible en: http://www.somosjovenes.cu/

index/semana14/bonifacbyrne.htm

S/A. Bonifacio Byrne. Revista digital La Jiribilla, consultado el 3-05-2014. Disponible en: http://www.lajiribilla.co.cu/

2004/n190_12/memoria.html

Pérez, Juan F. Poetas cubanos, Bonifacio Byrne, consultado el 3-05-2014. Disponible en: http://www.cubarte.cult.cu/

periodico/opinion/17417/17417.html

No documentales:

Oficiales:

Antonio Álvarez Pitaluga, vicedecano de la Facultad de Historia, Filosofía y Sociología de la Universidad de La Habana (Juicio: Valorativo).

No oficiales:

Francisco Esteban Ripoll Rivera, matancero de 75 años de edad.

Yaimara López, estudiante de Historia del Arte.

Disley Alfonso, estudiante de Comunicación Social.

Abraham Bernal, joven de la secundaria básica Carlos J. Finlay.

Niliek Silva, residente en el municipio Colón, Matanzas.

Blanca Chan, educativa de la Residencia estudiantil Lázaro Cuevas.

Leyanis García, doctora residente del hospital Calixto García.

Especialista:

Denia García Ronda, profesora Titular adjunta de la Facultad de Artes y Letras (Juicio: Analítico).

Urbano Martínez Carmenate, autor del libro Byrne el verso de la Patria (Juicio: Valorativo).

Testigo: 

Laura Hernández, estudiante de la carrera de Historia de Cuba.

¿ALICIA EN EL MUNDO DE LAS DROGAS?

¿ALICIA EN EL MUNDO DE LAS DROGAS?

DAHOMY DARROMAN SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Alicia se despertó a la mañana siguiente. La claridad la cegaba y sentía un estruendo en las sienes solo justificable si su cerebro hubiera crecido el doble en 24 horas y estuviera pugnando, casi con libre albedrío, por salir a respirar.

No sabía dónde estaba ni cómo había llegado allí, hasta que su hermano mayor, quien la acompañó toda la noche, le esclareció que aquel lugar tan iluminado para su gusto era el Hospital Pediátrico de Centro Habana. Entonces, empezó a recordar… o más bien a ser golpeada por escenas dispersas de aquel trauma psicodélico.

Horas antes yacía inconsciente debido al consumo simultáneo de alcohol, pastillas y cannabis, una planta más conocida como marihuana. Los gritos de quienes intentaban reanimarla cuando se desvaneció sobre los peldaños de la escalera, desgarraron la imagen que todos tenían de ella como una quinceañera inocente que poco tiempo atrás correteaba entre las rosas del jardín.

Ella decidió que aquella era la fórmula para sepultar la traición del “príncipe azul”, otro conflictivo muchacho con un grueso expediente de delincuencia familiar, varios tatuajes en la piel y una progenitora que se vendió como pelele sexual mientras el cuerpo se lo permitió.

Mi vecina llegó cianótica a la sala de terapia intensiva y solo después de un rato apareció la “laboriosa” madre, aquella que siempre está ausente, y que deja, junto a un fajo de billetes, las responsabilidades de la casa a su primogénito. La señora juraba cobrárselas al traficante en lugar de preguntarse dónde estaba ella en el instante decisivo y de enfrentar los problemas familiares aceptando, primeramente, que estos existen.

De nada sirvió el esfuerzo materno por encubrir el escándalo, endilgándole el desmayo a “antihistamínicos prescritos por el médico ligados con un poquito de licor”. ¿Cómo pudo no percatarse de que tamaña desgracia era producto de la ineptitud y el descuido, porque qué hace una chiquilla de 15 años consumiendo bebidas alcohólicas?

¿No hubo alguien que pudiera guiarla en la compleja etapa en que el peligro es el imán más potente y en la que nos sentimos confundidos, y excitados por experimentarlo todo? Contrario a la opinión de los vecinos, la joven no quería suicidarse –aunque no sería extraño considerando la cifra existente de púberes que lo ha intentado- y solo reclamaba un poco de la ayuda necesaria para atravesar esa marea de autodescubrimiento y conformación del yo propio.

El camino a seguir por los padres oscila entre la acción y la prevención para apartar a sus hijos de la peligrosa vía de las drogas. Hoy no son raras las Alicias que recurren al abuso de farmacodependientes como vía de escape a sus conflictos, sobre todo dentro de familias disfuncionales, sin percatarse que este es solo un escape momentáneo, y que el sentimiento de soledad retornará cuando los efectos del trance se esfumen.

Adolescencia… solo un eufemismo para nombrar a la incertidumbre y a la tentación. Al final del día, la madre supo discernir que la solución no es perseguir al vendedor anónimo, sino hallar la vía más certera para apoyar y comprender a los hijos. Ese, es el deber de todos los involucrados en el pleno desarrollo de un inexperto ser humano.

¿ESCRITORES O ESCRIBIDORES?

¿ESCRITORES O ESCRIBIDORES?

Tema: El periodista español Manuel Vicent sostiene que el periodista que ama la palabra, la belleza y la precisión es un escritor mientras escribe. Mientras escribe, ahí termina, porque si no es así, aplicaría su mirada de escritor a la realidad que quiere mostrar y explicar, y no su mirada de periodista. Es distinto, es fundamental la diferencia.

ELIANYS JUSTINIANI PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En el intento desmedido por dejarlo todo tan claro, los periódicos han abandonado el color, olvidando también que el color es belleza. Hoy los medios de prensa escrita son hechos para gente con poco tiempo, hojeados en la carrera matutina por vencer al reloj y repletos de palabras tan comunes que limitan lo novedoso.

Ante la cuestión, se han abierto varios “frentes de batalla intelectual”: un bando plantea como condición indispensable el empleo de un lenguaje donde se perciba la información al instante. Otro ve la literatura como “la salvación de la prensa” y colma sus textos de recursos expresivos que imposibilitan discernir al lector si está ante una novela corta o una crónica larga, y el último es un grupo “pro-híbridos” que se pregunta si el periodismo, sin llegar a convertirse en literatura, podría pensarse de forma más hermosa.

El columnista del diario El País, periodista español Manuel Vicent, sostiene que “el periodista que ama la palabra, la belleza y la precisión es un escritor mientras escribe. Mientras escribe, ahí termina, porque si no es así, aplicaría su mirada de escritor a la realidad que quiere mostrar y explicar, y no su mirada de periodista. Es distinto, es fundamental la diferencia.”

Un ojo, dos pupilas

La literatura es considerada por muchos un arte de palabras, ya que logra conmover, convencer o provocar sensaciones en el lector mediante el uso de determinados recursos estilísticos que, si bien no dan siempre lugar a la ficción, tampoco llevan la realidad a su plano más concreto.

El Doctor en Periodismo Ramón Tijeras, profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid, plantea en su artículo Periodismo y literatura: La delgada línea roja que separa la verdad del poder, que el escritor, a diferencia del periodista, suele transformar la realidad en novela: “Lo hace inventando diálogos que pudieron ser y en realidad no se produjeron, describiendo estados de ánimo y paisajes con matices tan subjetivos que no responden a la realidad y trasladando al lector pensamientos y valoraciones que nada tienen que ver con hechos contrastados y ciertos, para dar una sensación de verosimilitud ambiental que finalmente distorsiona la información” (2011: 17).

Al aplicar a nuestros medios de prensa un estilo totalmente literario estaríamos impregnándolos de subjetividades mayores que las ya existentes, manifestadas según las consideraciones del autor o el perfil editorial de los medios. Sin embargo, ¿implica esto que el periodista no pueda emplear recursos literarios que embellezcan la redacción y amenicen la lectura?

“El error es confundir sencillez con simpleza. Quien trabaja en prensa escrita, siempre que no tenga un público especializado, debe hacerlo pensando en el nivel medio de la población, pero también, tratar de motivar a quien se encuentre en un nivel intelectual superior, y para eso no hay necesidad de convertirse en escritores, se trata de hacerlo con entrega”, aseguró Yelanys Hernández, periodista del diario Juventud Rebelde (EP, 2014).

A su vez, Adianez Fernández Izquierdo, del semanario El Artemiseño, señaló que entre un periodista y un escritor pueden existir diferencias o no existir ninguna: “A veces estamos hablando de una misma persona. El punto está en las miradas aplicadas a cada trabajo: no se puede pensar en un periódico como se piensa en un libro, pero valerse de los recursos que ambos puedan brindar resulta una combinación perfecta al escribir” (EP, 2014).

¿Periodismo literario o literatura periodística?

Aún es difícil discernir entre literatura periodística y periodismo literario, ya que en algunos textos ambos van tomados tan fuertemente de la mano que casi no se puede delimitar cuál predomina. Tanto uno como otro, dan testimonio del acontecer histórico del hombre, aunque con una vestimenta florida donde entraría el uso de la estilística (Cortés Montalvo, 2012: 41).

“A un escritor se le está permitido todo, siempre que sea capaz de hacerlo creer. Eso, en general, se logra con el auxilio de ciertas técnicas periodísticas, mediante el apoyo en elementos de la realidad inmediata”, expresó Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura (Citado por García de León, 2010: pág. 2).

Y es que con el empleo de técnicas periodísticas aplicadas a la literatura se pueden obtener resultados brillantes. El propio García Márquez, en Del amor y otros demonios, utiliza procedimientos de observación, indagación e interpretación comunes al reportaje, que responden a esa exigencia de veracidad.

Lo mismo sucede cuando al periodismo se unen formas de expresión propias de la literatura. Textos como A sangre fría, de Truman Capote, constituyen emblemas a nivel mundial de la aplicación de las técnicas de la novela al periodismo. Pero estos casos son un poco más discutidos, pues algunos afirman que puede distorsionarse la realidad. Por ejemplo, al analizar la obra del propio Truman nos daremos cuenta de que pocos criterios convergen.

El doctor Julio César Goyes Narváez, profesor del Instituto de Estudios en Comunicación y Cultura de la Universidad Nacional de Colombia, apuntó que A Sangre Fría se toma unas licencias que cuestionan su trabajo como modelo de periodismo veraz. “El autor imagina los pensamientos de los asesinos a partir de detalles obtenidos durante su investigación, pero al poner dicha investigación al servicio del relato y no al revés traiciona el carácter periodístico de su indagación” (2014: Web).

Por su parte, el doctor José Antonio García Pérez, profesor de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), México aclaró: “Truman Capote no fue un trasgresor, limpió el reportaje de truferos. Le dio una dignidad literaria y exigió, se exigió, un respeto a la verdad, al dato, a la documentación, a su distanciamiento como autor. Él reconoce que, sin habérselo propuesto, ofreció a los clasificadores literarios un nuevo género para su colección: la novela real. Y se armó, claro. ¡Qué confusión!: ¿Literatura? ¿Periodismo? Ni lo uno ni lo otro, ambas cosas (2009: 111).

Soluciones radicales

Si bien no podemos escribirlo todo con un vuelo poético que te haga dudar de lo que ofrece la prensa, tampoco debemos tomar soluciones radicales, despojando de nuestras letras la poesía. Es cuestión de temas, de circunstancias, de intenciones.

Ramón Fernández Cala, periodista y editor de Arte Cubano y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, manifestó que un texto periodístico debe estar dotado de color, temperatura y belleza, y eso solo se logra acudiendo a la literatura o, al menos, a los recursos literarios (EP, 2014).

“Hemos asociado tanto a la literatura con la complejidad que olvidamos que en ocasiones lo más poético se puede decir de la forma más sencilla. Con despojar a nuestros periódicos de belleza solo lograremos condenarlos al olvido, convertir nuestros escritos en volúmenes de letras intrascendentales”, afirmó.

A su vez, José Luis Estrada Betancourt, columnista del diario Juventud Rebelde, declaró: “Hemos querido complacer a un lector sin tiempo que solo lee el titular por su ajetreo diario. Escribir bien, con pasión, no implica escribir complicado: se trata de hacerlo de forma atrayente, amena. Si no dejamos de responder a ese ruego de esquematismo que nadie nos ha pedido, en el intento de evitar que el periodista sea escritor, terminaremos convirtiéndonos en escribidores” (EP, 2014).

Bibliografía:

Cortés Montalvo, Jorge. Relaciones entre periodismo y literatura: fusión sin confusión. Pangea: Revista de la Red Académica Iberoamericana de Comunicación. pág. 41. México, 2012.

García Márquez, Gabriel. Citado por García León, Encarnación. Literatura periodística o periodismo literario. Actas del XIII Congreso AIH (pág. 2 Tomo IV). Centro Virtual Cervantes. Madrid, 2010.

García Pérez, José Antonio. Cuentos para apaciguar la bestia que llevamos dentro. Colección Flor de Arena No. 74. Pág. 111. México,  2009.

Goyes Narváez, Julio César. A propósito de periodismo y literatura. www.revistapangea.org. Consultado: 13 de mayo, 2014.

Tijeras, Ramón. Periodismo y literatura: La delgada línea roja que separa la verdad del poder. Comunicación 21 | Revista científica de estudios sobre cultura y medios. pág. 17. Madrid, 2011.

Periodistas consultados:

Yelanys Hernández, periodista del diario Juventud Rebelde. 

Adianez Fernández Izquierdo, periodista del semanario El Artemiseño.

José Luis Estrada Betancourt, columnista del diario Juventud Rebelde.

Profesor consultado:

Ramón Fernández Cala, periodista y editor de Arte Cubano, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

EL SUICIDIO

EL SUICIDIO

YURANY ANGÉLICA PASOS NIÑO,
estudiante de cuarto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

Con el tiempo he logrado entender que el suicidio es parte de la humanidad y ahondar en las causas que pueden llevar a él, pero también tengo una idea rara respecto a este: es una decisión que pasa por tu mente al momento de tener algún problema circunstancial y hay una clara certeza que es la muerte.

Todos sabemos que hemos de morir, mas no sabemos cuándo; sin embargo, el suicida decide su momento o por el contrario, reacciona y considera que es una estupidez fatal.

Nos pasamos la vida tomando decisiones, simples y concisas como la manera diaria de vestirnos. Qué pasa cuando tenemos la opción de decidir terminar con nuestra vida. O ¿quién más podría tomar esta decisión por nosotros? Es difícil comprender que tan importante disposición de acabar con el destino de uno mismo, aunque suene absurdo, la vida es algo que no se repite, es otorgada y solo habrá una, no hay  más oportunidades de volverla a vivir, es incoherente que la persona que tome esta salida inconcreta, no piense antes valorar lo que ha vivido para derrumbar el dilema de pensar en suicidarse.

Es difícil de asimilar que nosotros tengamos el coraje de destruir de esa forma nuestra vida. Esta será la manera alternativa e irracional de solucionar problemas que según nosotros mismos no hay solución alguna; simplemente, la salida más fácil es el suicidio que sin importar cuántas veces pensemos en razonar que no es lo mejor, seguirá transcurriendo de forma inútil en la mente de personas que no enfocan y remedian sus dificultades de forma racional, sino acaban con su vida sin importar lo que sus allegados sufran después de una tragedia de tal magnitud.

El suicidio tiene como soporte el pensamiento del ser humano y el subconsciente maneja los pasos de la persona, quien opta por no ver ninguna solución a sus problemas; la parte psicológica y analítica de las cosas puede llegar a establecer momentos de locura, de depresión, donde no se avanza ni se busca ayuda, y aparece como salida quitarse la vida.

El cerebro la ciencia ha establecido que controla todo el cuerpo, es por eso que como tal la persona se moviliza sobre la base de sus emociones y puede llegar a hacerse daño. La forma inmediata es ignorar lo malo que hay en el ser humano valorando la vida, sus costes, costumbres y creencias.

Muchas personas hacen cosas sin tener en cuenta que con sus actitudes perjudican a otros, fundamentalmente desde los sentimientos y el amor. No hay manera de entender por qué lo hacen… ¡Oh, por Dios! eso no es querer su propia vida. Y la vida hay que defenderla a toda costa.

 

¿EN QUÉ TRABAJAN LOS JÓVENES?

¿EN QUÉ TRABAJAN LOS JÓVENES?

“A finales del 2000 la tasa de desocupación en Cuba era de 5,4 por ciento, los jóvenes representaban el 57,7 por ciento del total. Sin embargo, estos datos solo reflejan una parte del problema”, precisó María Luis Luis, doctora-especialista del Centro de Estudios Sobre la Juventud.

PHUONG VU LAN (OLIVIA),
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Todas las sociedades tienen una divisa mayor: su juventud. Un pueblo que no puede confiar el futuro a su mocedad, tiene hipotecado el porvenir. En Cuba, aunque los jóvenes cuentan con varias garantías sociales como la educación y la salud, deben enfrentar otra problemática, el desempleo.

Desde 2006 hasta 2011, la tasa de desocupación en Cuba se incrementó del 1,9 al 3,2 por ciento de la población en edad laboral, de acuerdo con estadísticas de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). Antes esa situación, es necesario que sepan cuáles las opciones y por qué está ocurriendo el problema.

En este sentido, María Pérez Valdivia, trabajadora desde 2007 de la botica en calle 23 y Calle I, Vedado, expresó que durante sus años de estudio no le ofrecieron ningún taller ni guía acerca de cómo eran las carreras que podrían interesarle: “Me faltó conocer la realidad desde la perspectiva de los profesionales de cada especialidad. Aunque quería estudiar Farmacología, han sido muchos los desengaños que resultan al confrontar la realidad y los sueños”. 

¿Qué ocurre?

Según la cifra de la ONEI, 1 070 800 trabajadores son jóvenes de ambos sexos, que tienen edades entre 15 y 29 años, de todas las esferas y niveles: operarios, técnicos, administrativos, servicios, dirigentes.

Julián Martínez Valdés, de 25 años y residente en el municipio Playa, La Habana, afirmó que, a pesar de ser graduado de técnico medio en Informática, lleva más de dos años “luchando el pan en  la calle”: “Desde que me declararon disponible decidí no trabajar más con el estado, al final, no ganaba mucho más de 300 pesos y tenía que estar el día entero frente a la computadora. Pero no dejo de reconocer que preferiría un empleo fijo y acorde con mi nivel educacional”.

En el artículo “Reflexiones en torno a la desvinculación juvenil en Cuba”, la doctora María Josefa Luis Luis, del Centro de Estudios Sobre la Juventud (CESJ), explica: “Desempleados son aquellas personas en edad laboral, que no han trabajado más de una hora durante cierto período que se tome de referencia, pero que están disponibles para trabajar y están buscando empleo activamente”.

La doctora aclaró que en la actualidad muchos países renuncian a la lucha contra la desvinculación juvenil al trabajo, “porque son varias limitaciones y la falta de voluntad política para garantizar el empleo. Cuba no solo reafirma este propósito, sino que eleva cualitativamente el sentido del pleno empleo, al promover la incorporación a la vida laboral de todos los jóvenes que no estudian ni trabajan, aunque no estén gestionando un empleo de forma activa”.

Una mente, mil caminos

Son muchos los caminos que un joven, de acuerdo con sus intereses personales, puede seguir en busca de la ubicación laboral. Desde la secundaria básica el Ministerio de Educación comienza la labor de formación vocacional, orientando a los adolescentes hacia diferentes opciones como los técnicos medios en especialidades, por ejemplo, de gastronomía, mecánica, economía, o la formación de maestros de primaria, entre otras.

Iramis Peraza Forte, estudiante del preuniversitario IPVCE, Mártires de Humboldt 7, en Artemisa, aseguró estar muy decidida para el próximo paso en su vida: “Me gusta mucho la Física, porque indaga en todos los secretos de la naturaleza y el hombre. Quiero estudiar en la Universidad, pues después podré ser una profesional al servicio de mi país”.

Agregó que en Cuba existen muchos centros de investigación, pero la imposibilidad de acceso a tecnologías de primer nivel limita un poco el desarrollo científico. Además, como vive en Artemisa, es complicado obtener carreras como esas, debido a que se estudian en la Universidad de La Habana y para Caimito, su municipio, otorgan muy pocas plazas.

Sobre el futuro de la ocupación laboral de su hija, Ismary Forte comentó: “Mi determinación y la de su padre influye en parte, le orientamos y le aconsejamos porque ahora ella es joven, pero al final quien decide qué estudiar es ella. Ese será su futuro”.

El técnico medio es una buena opción para las personas que quieren acortar el tiempo escolar y vincularse pronto al trabajo. Denis Daniel, estudiante de Operador de Micro, expresó que no le gusta la carrera, cogió esta opción, pues sus padres le aconsejaron y tiene que asistir a las clases solo dos o tres años. Agregó que cuando se gradúe desea laborar con el estado como garantía de un ingreso estable.

Sin embargo, Roberto Alejandro González, técnico medio en Informática, señaló: “Me gusta mi carrera, pues después puedo seguir estudiando Ingeniería Informática en la Universidad. Pero me preocupa mi ubicación laboral, debido a que en Cuba hay muchos informáticos”.

Por otra parte, Maylín García Bello, joven administradora de la pizzería Los Pepes, en 25 y G, Vedado, comentó que desea trabajar por cuenta propia y no con el Estado: “Así puedo ganar mejor salario, tengo más tiempo para cuidar a mi familia, los clientes me tratan muy bien y, además, me gusta la gastronomía”.

Según estadísticas de la ONEI y del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social (MTSS), desde el año 2008 hasta 2011, la cifra de los que trabajan por cuenta propia aumentó en 249 900 trabajadores.

Por otra parte, más de 130 mil jóvenes menores de 35 años ejercen la labor en los lugares particulares, en las diferentes modalidades aprobadas, incluida la contratación directa con otros trabajadores por cuenta propia, fundamentalmente en actividades como los servicios gastronómicos y el transporte. De mil, 340 son estudiantes, lo que demuestra que ahora esa es una de las opciones más asequibles.

¿En qué trabajos los jóvenes son más necesarios?

“En la actualidad, constituye una necesidad la incorporación de jóvenes a la producción directa de alimentos, con el objetivo de revitalizar y rejuvenecer la fuerza de trabajo en la agricultura”, señaló Cándida Peña Ferreiro, especialista del MTSS.

El lineamiento 198 del modelo de actualización de la política económica, plantea: “Priorizar la adopción de medidas que incentiven la incorporación y permanencia de jóvenes al sector agropecuario; en particular propiciar la entrega de tierras en usufructo como vía de empleo”.

“También es creciente la demanda de fuerza de trabajo joven para las labores de la construcción, incluida las obras para el turismo, como parte de los programas priorizados de incremento de instalaciones turísticas en áreas específicas”, acotó Peña Ferreiro.

El Servicio Social, obligatorio para estudiantes universitarios

“Los que comienzan a trabajar los ubican donde el país más los necesita, según sus competencias profesionales, durante un mínimo de tres años. Después que terminan el servicio social, pueden quedarse en ese lugar, trasladarse a otro centro, seguir estudiando en un nivel más alto o trabajar por cuenta propia”, agregó la doctora Marisela Corona Hernández, de la Dirección de Ingreso y Ubicación Laboral del Ministerio de Educación Superior (MES).

Peña Ferreiro, especialista del MTSS, indicó que el Servicio Social para todos los estudiantes que se gradúan desde 1963 hasta la actualidad, se cumple en el lugar y cargo a que se destina el graduado, tiene una duración de tres años, y puede combinarse con el Servicio Militar Activo.

Claudia Padrón Gómez, estudiante de quinto año de Ciencias de la Información, expresó que desearía seguir estudiando para aumentar su conocimiento en otras esferas de interés personal.

“Para sentirme realizada laboralmente, me gustaría tener un buen ambiente profesional, que tenga todas las condiciones necesitarías como los del Estado, porque para invertir en negocios por cuenta propia hay que tener un fondo económico elevado”, precisó.

Sin embargo, Yanelis Hernández, estudiante de primer año de Ingeniería Civil en la Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (ISPAJE), afirmó que quiere trabajar en cuanto termine quinto año: “En mi carrera, aparte de la concepción y el diseño, la ejecución es la parte más complicada porque es donde se pone en práctica todo lo que creaste, se ejecutan las acciones, se levanta y crece tu proyecto. Yo quiero trabajar para practicar mucho más. Los ingenieros civiles y arquitectos son necesarios para urbanizar nuestro país”.

Yanelis también expresó preocupación por su ocupación futura: “Es complejo el tema, porque en muchas ocasiones no hay el presupuesto necesario y tienen que intervenir empresas extranjeras, por eso no se conciben muchos proyectos, los ingenieros civiles no tienen tanto trabajo”.

En los estudios del MTSS, el pasado año (2013), las direcciones de trabajo incorporaron al empleo 7 734 graduados universitarios, 27 593 técnicos medios, 4 234 egresados de escuelas de oficio y 24 588 obreros calificados.

Resolución oportuna

Para resolver una parte del problema, el 7 de mayo de 2009, el Ministro de Educación Superior designó La Resolución No. 141/11, que fue adoptada por el Consejo de Estado.

Según este documento oficial, el plan de distribución de graduados universitarios fue aprobado por el del MTSS, organismo rector de dicha actividad. Corresponde a los centros de educación superior hacer su ejecución y la asignación de las plazas a los graduados, conforme con el plan previsto.

“Los organismos también tienen derecho y pueden enviar algunas cartas de solicitud a los estudiantes del quinto año para que cuando se gradúen puedan trabajar en su centro. Asimismo, después de estudiar en la Universidad de La Habana, pueden ser profesores de de la casa de altos estudios”, informó la doctora Corona Hernández.

Futuro en nuestra mano

La especialista Peña Ferreiro, concluyó: “La incorporación al empleo de las personas en condiciones de ocuparse como forma de contribuir a los fines de la sociedad y la satisfacción de sus necesidades es una de las prioridades en que se labora ya que en nuestro país el trabajo es un derecho, deber y motivo de honor para cada habitante”.

“Es cierto que las opciones laborales no son las más idóneas, pero hay que trabajar. Si no, no podemos construir esa sociedad mejor a la que hoy opinamos”, concluyó la estudiante Claudia Padrón.

Pie de foto: La tasa de ocupación y desocupación de la población económicamente activa, según censos. Tomada de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).

A LA SOMBRA DEL ARPA

A LA SOMBRA DEL ARPA

ALIANET BELTRÁN ÁLVAREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Esta noche vibran en mi mente las cuerdas del
arpa de los escaldas narradores de hazañas,
como vibran en el viento las cuerdas de esta
alta arpa que era la nave de los argonautas.
Alejo Carpentier

“Los que, como yo, cargan el peso de imágenes jamás contempladas por hombres anteriores a los de su propia aventura… tienen harto que decir”, estas palabras de Cristóbal Colón recogidas en el libro El Arpa y la Sombra del reconocido escritor cubano Alejo Carpentier, predicen la trama enriquecedora que la novela acumula en sus páginas.

El Arpa y la Sombra fue publicada por primera vez en 1979 por la editorial Letras Cubanas. Es una novela histórica que trata sobre la figura del Almirante Cristóbal Colón. Consta de tres capítulos, el Arpa, la Mano y la Sombra, en los que se narra el intento del Papa Pío IX, de canonizar a tan insigne marinero.

Durante la primera de las divisiones, se cuenta el quehacer diario del Papa y cómo, tras una larga jornada, se encierra en su cuarto para firmar o no la petición de convertir al Descubridor de América en un santo. Finalmente, lo hace, sella el documento y lo envía.

En La Mano se narra la historia de un ya moribundo Colón que espera al franciscano para confesarse, rememora entonces, todas sus peripecias marinas. Se muestra aquí a un conquistador diferente, más cercano a nuestra realidad, ya no lo vemos como uno de esos héroes de mármol. Un hombre que, para conseguir sus tres carabelas, tiene que ir de reino en reino y mostrar su “Tinglado de Maravillas”.

Quien le concede el deseo es la esposa de un aragonés del alto clero, que tras ser su concubina le desea suerte en el viaje. Colón revive la historia de su travesía, la llegada a Cuba y la sed de encontrar riquezas para ser reconocido como quien completó la circunferencia del mundo que Marco Polo había dejado a la mitad.

El último capítulo, La Sombra, trae consigo el desenlace. Un seminarista y un conservador de reliquias del Vaticano discuten sobre la propuesta de la beatificación de Colón. En una asamblea, formada por espíritus de personajes, sobre todo autores importantes, se contempla si será este canonizado o no, el desenlace es inesperado. Logra el autor que se lea hasta la palabra final, una y otra vez, para saber el resultado de la votación.

Alejo Carpentier (26 de diciembre de 1904–24 de abril de 1980), escribió  varias novelas de gran repercusión como El Siglo de las luces, El reino de este mundo y Los pasos perdidos. Mediante un estilo particular incorporó varias dimensiones y aspectos de la imaginación para recrear la realidad, elementos que contribuyeron a su formación y uso de lo “Real Maravilloso”.

En esta obra específicamente, Carpentier logra entrecruzar los espacios y los tiempos para dar lugar a un ámbito de ficciones insospechadas. Con un lenguaje característico de su estilo puede transmitir la astucia, el poder de convencimiento y las ansias de Colón por ser reconocido.

Leer las primeras páginas no resulta nada fácil, se necesita tiempo y paciencia para comprender la manera de escribir de este autor. Pero, a medida que se adentra en la historia, se descubre a un Carpentier que, sin dejar su estilo propio, demuestra, en voz de los personajes, la simpleza del vocabulario de un navegante de aquellos tiempos, o la cordialidad del hablar de los Papas.