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Isla al Sur

SEIS DÉCADAS TRAS LAS SOMBRAS

SEIS DÉCADAS TRAS LAS SOMBRAS

El reloj centenario del Edificio Felipe Poey, ubicado en la Universidad de La Habana, fue descubierto en las acciones de restauración del Observatorio Astronómico de esa casa de altos estudios.

Texto y fotos:
ROSALIA CARMONA LEDESMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Detrás de una esfera borrosa por la humedad del tiempo, incrustado en la pared y oculto durante seis décadas tras la sombra del follaje que cubre gran parte de la superficie del edificio Felipe Poey, ubicado en la Facultad de Física de la Universidad de La Habana (UH), reaparece el reloj centenario de tal institución.

Este objeto, de autor desconocido, fue descubierto recientemente en el proceso de restauración del Observatorio Astronómico de la UH. Osmel Cruzata, especialista encargado de su reparación, informó que la reliquia alberga un valioso patrimonio científico y cultural, pues conserva después de un siglo sus piezas originales y aún lleva impreso en su maquinaria el año de creación, 1913.

“Datos históricos revelan que José M. Sarrabertigas, comerciante europeo, trajo el reloj a Cuba a principios del siglo XX y no es hasta la década del cuarenta que ocupa su ubicación actual. Aún se desconoce el lugar exacto donde permaneció durante ese tiempo”, explicó Cruzata.

El Doctor en Ciencias e Investigador Titular José Atlshuler, declaró que las campanadas del objeto determinaban en 1945 el horario de clases en la Universidad, cuando él era estudiante; sin embargo, “el estado de deterioro que se percibe en él, demuestra que no ha sido restaurado en muchos años”.

A su vez, Cruzata indicó que mediante un estudio realizado a la época se confirmó que el reloj dejó de funcionar en 1955, “desde entonces, los responsables del mantenimiento, de conjunto con las ramas del árbol situado al frente de la edificación, poco a poco enterraron en el olvido a esta joya de la cultura cubana durante casi seis décadas”. 

“Al principio resultó difícil acceder al reloj debido a las pésimas condiciones que exhibía el Observatorio, así que la restauración de las vías de acceso al cuarto que protege la pieza fue uno de los objetivos fundamentales a cumplir”, manifestó Mónica de la Guardia Durán, especialista a cargo del proyecto.

El arreglo no sobrepasó los tres meses desde que los trabajadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales, entidad que financió las acciones de reparación, lograron acceder al objeto.
No fue necesaria la sustitución de ninguna de las piezas originales por su alta calidad, bastó con efectuarles el ajuste mecánico y la limpieza. Sí fue preciso renovar la carpintería, albañilería y pintura del cuarto donde radica la reliquia, agregó Cruzata.  

“No solo se debe reconstruir la historia arqueológica de este objeto, sino también hondar en la parte humana que hay detrás de él, en la maestría y las razones que impulsaron a su autor a crear un reloj tan magistral. No puede quedarse como una simple colección, pues la cultura también es ciencia”, añadió el profesor Atlshuler.

Restauraron además otros péndulos antiguos de maquinarias alemanas, los cuales registran el periodo de una hora con exactitud y son exclusivos para observatorios astronómicos y de círculos meridianos.

Pie de foto: Reloj centenario del edificio Felipe Poey, ubicado en la Facultad de Física de la Universidad de La Habana.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de Lead: Especial de Ambiente.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Originalidad.
Tipo de fuentes declaradas: No tradicional, Primarias.
Tipo de noticia: Directa.

LA CASA MÁS ANTIGUA DE LA HABANA

LA CASA MÁS ANTIGUA DE LA HABANA

Ubicada en la calle Obispo, el inmueble toma su nombre y parece desafiar el tiempo.

Texto y foto:
David Gallo Sánchez,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de la  Habana.

La casa más antigua de La Habana se encuentra en reparaciones por estos días como parte de las acciones de la Oficina del Historiador para recuperar el Centro Histórico de la capital.

Debido a los materiales con que fue construida la vivienda en 1594,  está siendo restaurada una de sus partes. El motivo de las obras es el desprendimiento de una viga por no tratar a tiempo una gotera  creada por la lluvia. “Ya ha sido reforzada y se trabaja para solucionar  la situación”, aseguró  Dunia Rodríguez, especialista de la casa.

Tiene en su estructura  techo  de tejas rojas, dos pisos, tres balcones,  patio interior y paredes levantadas con ladrillos de adobe (mezcla de tierra blanca y piedra caliza), unidos y reforzados por morteros de cal y entramados de madera, comentó Norma Ávila Subinat, museóloga del lugar.

La casa debió su construcción a la necesidad de acercamiento al puerto de La Habana, donde se recibían  las mercancías. En esa época la ciudad radicaba al sur, pero fue trasladada gradualmente al norte por la razón mencionada.

La edificación se realizó en la segunda mitad del siglo XVI para el español Don Antón Recio, quien fuera Procurador General  y Alcalde Ordinario del Ayuntamiento de La Habana. A pesar de las modificaciones sufridas a lo largo del tiempo la vivienda mantiene intacta la estructura original, por lo que es considerada la casa más antigua de La Habana, según investigaciones de la Doctora María Teresa Cornide Hernández. 

“En sus orígenes fue uniplanta,  pero en el siglo XVII se agregó otro piso con muro de mampostería y techado de tejas rojas. Resaltan en su fachada  tres balcones independientes con barandas de madera torneada”, expresó Rodríguez.

Entre los antiguos propietarios de la residencia se encuentran Antón Recio y Castaño, en 1594; Antonio de Hoces Carrillo y Córdoba, 1648; Presbítero Diego Rubí de Zelis, 1714; y Manuel González Piñera, 1841, siendo su hijo el responsable de la reconstrucción que le dio su aspecto actual.

Ha sido ocupada, además, por Juan Antonio Bances y Álvarez en 1881 y la Sociedad Anónima Galidia S.A desde 1951, hasta que a partir de 1968 pasó a la Oficina del Historiador de La Habana.

A lo largo de la historia el inmueble ha tenido diversos usos como vivienda,  almacén, cochera, casa de cambio de monedas, sastrería y oficina de comerciante y comisionista. También ha servido como local para la venta de billetes de lotería, café, agencia de negocios y de pasajes, tienda de relojes, salón de limpiabotas y sala de carruajes antiguos.

“Actualmente la edificación está ocupada por la librería El Navío, una vivienda cuyos residentes no han querido desocupar el lugar y un Museo de pintura Mural”, explicó Rodríguez.

En el Museo, único de su tipo en el país, se pueden encontrar fragmentos de pintura mural del siglo XIX procedentes de inmuebles coloniales de la Habana Vieja. Ahí se realizan talleres, cursos de pintura mural y de restauración con estudiantes de arquitectura.

Subinat  dio a conocer que la edificación tomó su nombre de la calle en donde se encuentra, llamándose la Casa de Obispo, esto suele confundir a las personas al creer que aquí vivió algún obispo pero, realmente, no es así.

Pie de foto: Fachada de la casa donde se distingue la estructura de su época.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de noticia: Blanda, directa.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros dos valores noticias: Actualidad y Cercanía.
Tipo de fuente declarada: No documental: Dunia Rodríguez y Norma Ávila Subinat.


 

PELIGRO

PELIGRO

JAVIER DIEZ MINIET,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los plaguicidas químicos se utilizan en el mundo hace cinco décadas. Uno de los problemas derivados de su empleo es la alta incidencia de intoxicaciones graves y muertes.

En 1999, Matanzas fue testigo del fallecimiento de 15 personas a causa de un envenenamiento masivo por endosulfán, una sustancia de origen sintético o artificial que, según el grado de toxicidad y el nivel de exposición a él, constituye un mecanismo activo que paraliza unas sustancias contenidas en la sangre y en el sistema nervioso llamadas colinesterasas, lo que impide el funcionamiento del organismo y llega de esta forma a la intoxicación, según datos del Departamento de Fitopatología del Instituto Nacional de Sanidad Vegetal (INISAV).

Aunque este pesticida fue eliminado del Registro Nacional de Plaguicidas, otros de la misma procedencia y que traen consigo efectos nocivos para el medio ambiente y la salud humana, siguen como controladores de plagas en las áreas de producción agrícola.

Por otra parte, un estudio realizado por el Centro Nacional de Toxicología (CNT) en el período 1995-1997 reveló que Isla de la Juventud es el único territorio cubano en no reportar fallecidos a causa de envenenamiento por esos productos de uso agropecuario.

A pesar del desastre biológico –como se le conoce a este tipo de sucesos- en la Ciudad de los puentes otro estudio no se ha realizado en Cuba, lo cual sería importante para establecer comparaciones en cuanto al aumento o descenso de los fallecimientos, puesto que en aquel entonces se originaron 576 muertes en el resto del país, según informes del Instituto Nacional de Sanidad Vegetal. La provincia con más incidencia fue Camagüey, donde se reportó una tasa superior a 7,2 fallecidos por cada 100 000 habitantes.

El plaguicida ideal sería aquel que resultara mortal para la plaga que se quiere combatir y que no afecte al resto de los componentes bióticos del medio ambiente, pero este, actualmente, no existe. La mayoría de ellos son perjudiciales para casi todos los seres vivos, incluido el hombre.

Se refiere la mayoría puesto que la ciencia ha decidido buscar solución a las catástrofes biológicas que desatan el uso incontrolado de pesticidas, en ese caso el desarrollo tecnológico y los descubrimientos de microorganismos inocuos para el medio ambiente y el ser humano, han posibilitado crear nuevas formas de proteger las plantaciones.

Los bioproductos, elaborados por la fermentación de microorganismos y el uso de hongos y bacterias, han tomado auge en el mercado internacional por sus efectos positivos, aunque, tal como afirman especialistas del INISAV, no controlan del todo las grandes invasiones de plagas.

Sustentar la agricultura en el uso de bioproductos es la tarea fundamental que trazan las empresas, instituciones científicas y áreas implicadas en la producción y protección de los alimentos, máxime cuando las principales zonas agrícolas cubanas colindan o son parte de los espacios urbanos.

La producción de bioplaguicidas asciende a 1 700 toneladas en lo que transcurre de 2013, específicamente del THURISAVE, derivado del agente bacterial Bacillus Thurigensis, según datos estadísticos registrados en la página oficial del Grupo Empresarial Labiofam, institución encargada de la manufactura de esos productos.

Tal obtención, como aparece en el sitio digital, resulta suficiente para enfrentar la campaña actual de primavera con rendimientos agrícolas superiores y sin riesgos para los cooperativistas. Además, para proteger alimentos como las verduras en las cuales el tóxico de los pesticidas incide en un mínimo de 0,3 por ciento; pero su frecuente consumo es lo que perjudica a la salud: se registran patologías como la enfermedad de Parkinson, anomalías congénitas y baja fertilidad.

La naturaleza también es testigo de los efectos del uso inadecuado de químicos. Aunque está legislado por el artículo 132 de la Ley 81 del Medio Ambiente, que se refiere al uso racional de los medios biológicos y químicos, de acuerdo con las características, condiciones y recursos, que reduzcan al mínimo la contaminación ambiental, las implicaciones de un mayor o menor manejo de esos productos son las mismas.

Mientras los biológicos brindan los nutrientes que necesita el suelo, los sintéticos alteran su composición. Además, el químico pasa a las plantas que después son consumidas. Por otra parte, una incorrecta aplicación de bioplaguicidas puede traer consecuencias negativas, pero en mínima escala.
Penada por la ley es la desverdización o maduración de ciertas cosechas, puesto que la aplicación de esos químicos provoca enfermedades a nivel intestinal y se considera estafa al cliente.

El uso de técnicas naturales como trampas, rejillas para los insectos perjudiciales, abonos orgánicos, compost y otras alternativas, también constituyen vías creadas por los productores que desconocen los efectos, tanto de químicos como biológicos, en el control de plagas; o simplemente, prefieren otros productos.

A diario estamos en contacto con detergentes, cosméticos, lejías y desinfectantes, cuyos efectos desconocemos, y a la vez, son imprescindibles en nuestra cotidianeidad. Sin embargo, la premisa fundamental de los investigadores es quitar de los productos de la agricultura el término PELIGRO de sus etiquetas, puesto que el futuro del medio ambiente y la vida de millones de personas corre en sus manos.

CUBA, AL AIRE LIBRE

CUBA, AL AIRE LIBRE

El libro Trovadores de la herejía es un texto en el que se disfruta de la capacidad de los entrevistadores y la intelectualidad de los entrevistados, es muestra del ferviente amor de los cubanos por la trova.

Texto y foto:
LESLIE ALONSO FIGUEROA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A partir de los años ochenta ocurrió el auge de otros creadores, de una nueva trova: Carlos Varela, Santiago Feliú, Frank Delgado y Gerardo Alfonso, quienes en las entrevistas que recoge Trovadores de la herejía demuestran cómo han sido capaz sus canciones de servir de abrigo y apoyo y abrir las puertas de la comunicación.

Bladimir Zamora y Fidel Díaz Castro, autores del libro, logran en sus entrevistas desintimidar a los que un crítico nombró "los Beatles de la nueva trova". Consideran, además, que la honestidad es la mejor manera de estar comprometidos con la tierra; por ello son herejes, y a la vez hijos que dan testimonios de esa gran herejía que es la Cuba que hacemos para el bien de todos, de ahí el título de la publicación de la Casa Editora Abril en el año 2012.

Los autores, periodistas de la revista El Caimán Barbudo, sustituyen las interrogantes con cortas expresiones que permiten mostrar a un Varela teatral, con historias alusivas y personajes desgarradores; al Gerardo inagotable, siempre poético y sereno; a un Frank jaranero, amante del son, criollo; al Santiago existencialista, filosofando con la guitarra.

Los protagonistas del libro tuvieron una loable intención de desprenderse lo más posible, sin despreciarlas, de las influencias cercanas de las generaciones precedentes para buscar sus paradigmas musicales y estéticos. Por eso son trovadores de la herejía, fieles a la tradición.

El denominador común en las respuesta son los sentimientos de ser mal mirados por algunos, malcriados por otros, consecuentes con lo que dicen y piensan, reflejándolo con la poesía de sus guitarras, criticando, amando, desafiando.

Fueron ellos los trovadores escogidos, porque según los autores, sus obras resultan imprescindibles para calibrar los últimos treinta años de la música cubana. Estos cuatro hombres forman parte de la generación de "los topos" o "los hijos de Guillermo Tell" y sus canciones atrapan a varias generaciones de fervientes amantes del  género trovadoresco.

El libro regala después de la intervención de cada cantautor su cancionero, muestra que agradecerán los amantes de su música y frases, lecciones para la vida, como la de Carlos Varela: "No hace falta salir en los medios para que crean en ti. Conozco a muchos que aparecen todo el tiempo en la prensa, en la tele, y la gente sin embargo no les cree".

Vicente Feliú, trovador de la generación de Silvio y Pablo, en el prólogo de Trovadores de la herejía asegura que para hablar de esos temas, de la trova y de ellos, hay que subirse las mangas en agosto al mediodía, porque son como Cuba al aire libre.

Pie de foto: Portada del libro Trovadores de la herejía.  

OSCURIDAD, LUZ… ¡IMAGEN!

OSCURIDAD, LUZ… ¡IMAGEN!

A 35 metros de altitud, la Cámara Oscura en la Habana Vieja invita a conocer la cuidad.

ALBERTO CABRERA TOPPIN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: JANELLE PUMARIEGA

Un mirador único en Latinoamérica y el Caribe, la Cámara Oscura, se encuentra en la Plaza Vieja habanera para observar las construcciones del Centro Histórico a 35 metros de altura.

El observador consiste en una sala sombría donde se proyecta una imagen en movimiento con el empleo de la luz solar como materia prima, sin diferir a lo sucedido en las calles habaneras. 

La luz del sol penetra a través de la lente de 20 pulgadas de diámetro y una de grosor hacia el espejo y de allí parte hacia la pantalla horizontal de yeso con elevación variable por un sistema de contrapeso, explicó Dayneris del Val Cárdenas, guía del centro. Su colega, Rolando Morales Agramante, comparó la estructura con una cámara fotográfica habitual.

El Morro, los transeúntes de Mercaderes, el Capitolio Nacional y la Ciudad Deportiva son visibles en la imagen cinematográfica reflejada con un alcance máximo de ocho kilómetros a la redonda, agregó la especialista.

Las piezas fueron donadas por la diputación de Cádiz, España, en el año 2001. Son obras del Synden Optical Institute, en Londres, pero una empresa privada arregló el espejo en 2011 debido al cierre del instituto londinense”, declaró Laritza Simeón Armada, directora del lugar.

Del Val aseguró que tras inaugurarse en el edificio Gómez Vila, la Cámara ha funcionado todos los días como objeto de recreación y esparcimiento, ofreciendo información histórico-cultural en cada turno de 10 minutos para un máximo de 30 personas. En el caso de los turistas de otras naciones, se les atiende en inglés, francés, italiano y portugués, agregó.

Simeón Armada aseveró que el lugar es uno de los más visitados del Centro Histórico de la Ciudad, con 300 entradas diarias como promedio. La dependienta comercial Bárbara Reguera Gálvez reafirmó tal enunciado al calcular 102 279 cubanos y 3 682 extranjeros procedentes de varios países que observaron la ciudad desde la sala sombría, sin contar a niños y adolescentes menores de 12 años de edad.

“Es interesante ver parte de La Habana y sus habitantes desde lo alto sin salir a la intemperie y muchos pueden desconocer la información ofrecida allí por muy general que sea”, opinó acerca del sitio Janelle Pumariega, estudiante de Periodismo. Su compañera vietnamita, Thu Tran le Anh, calificó de bello el paisaje urbano de la capital.

Armada afirmó que existen unas 70 cámaras oscuras fijas y portátiles en el mundo, concentradas mayormente en Europa y utilizadas para observar espacios naturales o urbanísticos.

Construido en 1933, el inmueble Gómez Vila fue sede del Ministerio de la Industria Ligera, imprenta, depósito de archivo y fábrica textil.

Pie de fotos: Imagen proyectada en la Cámara Oscura.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros valores noticia: Proximidad, Interés colectivo.
Tipo de fuentes declaradas: No documentales, directas.
Tipo de noticia: Ligera, blanda.

TESOROS DE PAPEL

TESOROS DE PAPEL

En el Centro Histórico de la capital está ubicado el único Museo de Naipes existente en América Latina.

Texto y fotos:
CLAUDIA GONZÁLEZ CORRALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Formado por una colección integral, el Museo de Naipes, ubicado en la Habana Vieja, constituye el único de su tipo en América Latina y uno de los seis existentes en el mundo.

El centro atesora los juegos conocidos como El Monte y La Canasta, los cuales, basados en apuestas, se encuentran entre los más antiguos. Estos, a pesar de ser prohibidos de manera oficial, eran muy populares en la colonia y jugados con cartas españolas y francesas por esclavos, libertos y  familias acomodadas.

Un reducido muestrario de las cartas Tarot, utilizadas desde la antigüedad  para la adivinación del futuro, está en exhibición. Tal es el caso de la reproducción del Tarot Minchiate Florentini, el cual “se supone no haya sido empleado con el fin común, sino para la enseñanza de los niños, como método pedagógico”, puntualizó Marcia Argudín Fabré, técnica del museo.

Otros tarot expuestos en la institución son los de los signos zodiacales, las musas y el horóscopo, siendo el más importante el Horóscopo de Bellini, el cual debe su nombre a un famoso cartomántico que en la primera mitad del siglo XIX auguró el éxito literario de Alejandro Dumas (hijo).

El museo presenta, además, algunas compilaciones que constituyen barajas promocionales y que fueron creadas por Rufino Oiarzabal, trabajador de la fábrica española de naipes Heraclio Founier, durante la segunda mitad del siglo XX. Entre ellas figuran las de Trajes regionales, Romance español, Baraja Pharaonic, Caricaturas de artistas de Cine, Tele Banco Pop, Homenaje a Cervantes y  Escritores y personajes.

En el almacén del centro se localizan las únicas cartas de origen cubano, las cuales registran lugares de interés histórico y no están expuestas debido a que se pretende ampliar la colección, señaló la técnica del museo.

Lartiza Simeón, directora de la institución, destacó la importancia de la colección ya que “a través de los naipes se grafican acontecimientos históricos, políticos, sociales, de la cultura en sus diferentes manifestaciones, la ciencia y el deporte”.

Fundada el 2 de mayo de 2001 gracias a la donación del coleccionista español Javier de Cárdenas, el museo tiene este año (2012) como propósito fundamental  la búsqueda de información sobre la presencia del juego en la identidad cubana.

El lugar ha servido de escenario a diversas actividades encaminadas a la promoción de este tipo de juego como forma de vida y entretenimiento, entre las que se destacan la organización de competiciones, talleres didácticos y muestras transitorias.
  
Este mes presenta juegos de origen asiático a través de piezas que pertenecen a la colección de la Casa de los Árabes, posibilitando el acercamiento al ajedrez y a las fichas redondas que se emplean en el juego de mesa “Tawla”.

Pie de foto: Una muestra del Museo de Naipes, ubicado en la Plaza Vieja.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de Lead: Sumario de CÓMO.
Tipo de noticia: Ligera, blanda.
Tipo de construcción: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Tipos de fuentes: No documentales: Laritza Simeón, directora del museo de naipes, y Marcia Argudín Fabré, técnica del museo.

Primer valor noticia: Novedad.
Otros valores noticia: Interés colectivo y Proximidad o cercanía.

 

 


 

DETRÁS DEL DISFRAZ DE MARIONETA…

DETRÁS DEL DISFRAZ DE MARIONETA…

La crítica a los problemas de la sociedad del siglo XIX y la gran carga dramática son virtudes que conducen a diferentes estados anímicos en el clásico literario “Casa de Muñecas” del noruego Henrik Ibsen.

BEATRIZ LOBAINA VALDÉS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Adiós… ¡Nora, Nora! Nada. Ha desaparecido para siempre. ¡El mayor de los milagros!... Se oye abajo la puerta del portal, al cerrarse. Así concluye la última escena  de uno de los dramas más famosos de su escritor y del teatro realista del siglo XIX. ¿La obra? Casa de muñecas. ¿Autor? El noruego Henrik Ibsen, Premio Nobel de Literatura 1903.

Obra  acabada y fiel a la realidad de aquella sociedad. Una crítica a los problemas de la época, especialmente la situación avasallante experimentada por la mujer y gran carga dramática mediante excelentes diálogos, son virtudes de esta pieza teatral que conduce al lector por diferentes estados de ánimo: primero, sosiego con un amor sin contratiempos y después, acaloramiento e impaciencia  con una absurda concepción del sacrificio porque “no hay nadie que sacrifique su honor por el ser amado.

Es suficiente la ambientación de un matrimonio pequeño burgués (supuesto equilibrio matrimonial, dinero, chantaje mujer títere) para que Ibsen logre, con energía y refinado vocabulario, plasmar los problemas de toda una sociedad, en solo 60 páginas publicadas, en 1990 en Cuba, por la Editorial Pueblo y Educación.

Lo que sorprende de “Casa de muñecas” es la evolución de su personaje principal y la fuerza y sencillez del argumento, como si el autor dejara a un lado todo adorno, para buscar ímpetu en los personajes.

Henrik, sin duda, despierta conciencias, desnuda convencionalismos sociales y motiva a la reflexión: Nora ya se cansó de ser una muñeca de ornamento, objeto de propiedad, mujer florero, criatura mimada y se convierte en un ser humano impetuoso en sus decisiones que elige la soledad, convencida de no estar capacitada para educar a sus hijos, sin antes formarse ella.

En un prólogo para “Casa de muñecas”, la escritora española Carmen Alborch, señaló que Nora se diferencia de otros grandes personajes femeninos (Karenina, Bovary, Nana, La Regenta) en que no se suicida ni comete adulterio, no sufre persecución ni castigo alguno. Sencillamente da un portazo y rompe con su mundo diario dejando atrás hijos, amigos y al extraño, como ella misma califica a su esposo en la novela.

A pesar de que en su época se prohibió la puesta en escena del drama, “Casa de muñecas” se arrima más a la forma de sugerencia e interpretación de cada lector. En ella hay gran dosis de sutileza, tensión, y linealidad de hechos e ideas, evidentemente una pintura detallada y objetiva de la realidad.


 

AGENTE NARANJA SIGUE TOMANDO VIDAS EN VIETNAM

Durante muchos años de la guerra en Vietnam, los norteamericanos tiraron miles de toneladas de bombas y armas químicas, cuyos nocivos efectos permanecen hasta nuestros días.

PHU DOAN MINH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Durante la Guerra de Vietnam, Estados Unidos atacó a ese país utilizando armas químicas destructoras para acabar con el comunismo, que entonces protagonizaba la lucha por la independencia nacional del pueblo vietnamita.

El elemento principal usado por el ejército estadounidense fue el conocido Agente Naranja, una mezcla de dos herbicidas hormonales, y un componente cancerígeno: la dioxina tetraclorodibenzodioxina. Ese veneno es  responsable de terribles resultados en la población, como malformaciones, así como una severa contaminación del ecosistema, que daña los cultivos y la vegetación.

A pesar de que cada año Vietnam reclama ante la justicia por los efectos del Agente Naranja, su demanda sigue sin ser escuchada. Para conocer con mayor profundidad sobre las consecuencias que ha tenido para el medio ambiente y la población vietnamita este producto químico, el profesor Hoang Minh Chien, presidente del comité vietnamita encargado de investigar sobre las consecuencias del empleo de armas químicas durante la guerra, accedió a responder varias preguntas vía correo electrónico.

-Profesor, existe aún desinformación con respecto

a las secuelas que tuvo la utilización del Agente

Naranja para el pueblo vietnamita.

¿Puede usted dar su opinión sobre el tema?

Es algo sorprendente que ningún gran periodista haya escrito un libro sobre este crimen cuya magnitud es tan considerable que casi supera el entendimiento.

Es necesario dar a conocer esta inmensa desgracia tanto a nuestros conciudadanos como a la opinión pública internacional. Los estragos causados por el Agente Naranja son incontables, y afectan tanto a la tercera generación de las vietnamitas que sobrevivieron a la guerra, como a los veteranos americanos.

Aún en nuestros días, el Agente Naranja es el responsable de trastornos genéticos considerables, distintos tipos de cánceres, abortos espontáneos, malformaciones congénitas y minusvalías mentales.

Treinta años después de la guerra, seguimos sufriendo la falta de humanismo y respeto por la vida del Gobierno norteamericano.

-¿Con qué objetivo esparció este químico

el ejército estadounidense y

qué es lo que hace tan nocivo?

El Agente Naranja lo utilizaban para intentar quitar la vegetación donde se escondían los combatientes y para destruir las cosechas de los vietnamitas para que así pasáramos hambre y ellos “ganar la guerra”. Echaron cerca de 77 millones de litros y 400 kilogramos de dioxina pura, contaminando más del 10% del territorio sur de Vietnam y el 50% de la selva. Entre 2,1 y 4,8 millones de personas fueron directamente expuestas.

El químico posee una dioxina muy estable que se deteriora lentamente y que se integra en la cadena alimentaria. Sus efectos persisten aún en el medioambiente y estropean la calidad de los cultivos. La selva tropical desaparecida no se regenera y no se puede hacer que vuelva a surgir cuando los suelos erosionados han perdido sus nutrientes, generados por la propia selva y que le permiten crecer y existir.

En Vietnam hay zonas grandísimas en las que está prohibido cultivar o que son de acceso prohibido.

-¿Qué derecho tenían los norteamericanos

de dañar de esta forma la vida

de las personas de Vietnam?

Absolutamente ninguno. Ellos no se basaron en ningún derecho, sobre todo porque el uso de armas químicas está prohibido por las leyes internacionales. Aún no sabemos hasta qué punto pueden llegar los Estados Unidos con tal de establecer su forma de pensar. Lo que sí no es permisible es que se les deje jugar con las vidas de millones de personas y que nadie reaccione ante eso.

La similitud entre los efectos del agente naranja y los del uranio empobrecido es sorprendente, y es sencillamente incomprensible que las autoridades judiciales no acepten nuestras demandas basados en que la ciencia aún no ha demostrado que las malformaciones sean a causa del químico, cuando todo un pueblo inocente continúa sufriendo las consecuencias de ese acto inhumano y genocida.

-¿Han aprendido los Estados Unidos la

lección de humanidad luego

de los hechos de Vietnam?

Claro que no, la administración del estado norteamericano nunca va a dejar de perseguir sus intereses imperialistas, sin importar lo que le cueste al mundo. Hoy siguen las mismas políticas, tan absurdas como injustificables: desde Afganistán a Iraq pasando por Serbia, desde Líbano a Gaza, Estados Unidos, la OTAN e Israel tiran armas de fósforo, de fragmentación o de uranio empobrecido sobre poblaciones civiles que se niegan a sus deseos.

No tienen ningún tipo de respeto por la vida humana. Estados Unidos no es para nada ese vecino amistoso que se preocupa por la seguridad del resto de los países, como muchos tratan de pintarlo. Hay que unirse todos para lograr pararlo.

-¿Existe esperanza para el pueblo vietnamita?

La esperanza depende de tres cosas: que los medios de comunicación apoyen a las víctimas ante la opinión pública, que se haga justicia, y que finalmente se dedique un alto presupuesto económico para hacer avanzar a la ciencia en la descontaminación corporal y medioambiental. Esperamos que algún día podamos alcanzar todo esto para tener un mejor futuro.