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Isla al Sur

OBESIDAD: ¡NO ECHE LA CULPA A LA COMIDA!

OBESIDAD: ¡NO ECHE LA CULPA A LA COMIDA!

LAM NGUYEN THANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cierta vez, una amiga me contó sobre la historia de los habitantes de algunas zonas al norte de Canadá, donde la temperatura máxima nunca sube a diez grados bajo cero. Allí, las muchachas favorables para ser esposas son las gordas, mientras más gordas, tanto mejor, para enfrentarse con la condición severa del clima e infundir la calidez a su marido.

Sin embargo, en una Isla de demasiado calor como la nuestra, ser gordo no es ideal ni el requisito para ningún sexo para tener un buen matrimonio. Pero, en realidad, el 25 por ciento de los cubanos son sobrepesos y dos tercio de estos tienden a la obesidad, según el reciente libro titulado “Obesidad: epidemia del siglo XXI”, del doctor Jorge Pablo Alfonso Guerra, presidente de la Sociedad Cubana de Nefrología.

Es cierto que se deben busca las razones principales en lo que comemos diariamente. Pero, como en un crimen, la pistola no tiene culpa, la culpa es de quien la usa; asimismo, aquí la comida tampoco tiene culpa, la culpa pertenece a quien la come.

No pocas personas se defienden diciendo que en Cuba es casi imposible realizar una dieta de vegetariana: “Mira a nuestro plato tradicional: arroz congrí cocinado con grasa, carne, tostones, chicharritas. ¿Qué hay para el postre?: dulce, mermelada, helado, cake. ¿Qué se vende en la calle?: Tukola, frituras, pastel, donut, turrón de maní… Y, además, los tipos y cantidad de verduras en el país no son bastantes”.

No se puede negar que cada nación tiene su propia cultura alimentaria que se vincula con la propia cultura de la región. Pero de otro lado, también está siendo construida históricamente, evolucionando y diferenciándose a  lo largo del tiempo y depende del desarrollo de la sociedad. Por eso, es necesario cambiarla de una vez si nos hace daño o nos enferma.

Además, hay que aclarar la equivocación de que una dieta saludable, obligatoriamente, es una dieta vegetariana. No importa si es vegetariana o no, sino si nos suministra las nutrientes, vitaminas y minerales vitales, asegura la energía necesaria para realizar las actividades y trabajos sin el consumo excesivo de grasa, azúcar…

Vamos a hacer una comparación entre la referida dieta a lo que comemos diariamente. No quiero mencionar más sobre la cultura alimentaria, quiero presentar aquí solo un ejemplo sencillo acerca de la manera en que se consumen las frutas. De hecho, muy pocos cubanos optan por comerla cruda, directamente, sino llevarla a batido o jugo. Junto con esto, agregan mucha azúcar, leche condensada, leche en polvo y otros ingredientes. De esta manera, las frutas –lo que se recomienda como una de las comidas naturales mejores para la salud y las actividades mentales – se vuelven para enfermarnos sin darnos cuenta.

Otro ejemplo similar es con la cocción de vegetales y ensaladas. ¿Cuántas verduras se ven en las llamadas “ensaladas frías”? La mayoría de sus componentes son pastas, huevos, mayonesa y salchicha. Por aquí surge una pregunta de dominio gastronómico: ¿debemos o no buscar otra manera más saludable para preparar los alimentos?

En el libro Alimentación, Diversidad y amor en la cocina actual, “recetarios” con productos del agro, la doctora Raquel Castanedo Valdés, del Instituto de Nutrición e Higiene de Los Alimentos, sugiere seis fórmulas diferentes para preparar los vegetales, los cuales son hervor, freír, salteado, estofado, guisado y asado. Podemos aplicarlas para lograr un plato de vegetales auténticamente saludable.

Otra preocupación sobre la obesidad  es su incidencia en la infancia. El doctor Jorge Pablo Alfonso Guerra señaló también en su libro que casi uno de cada tres preescolares y 18 por ciento de los escolares tienen peso corporal excesivo. El 8 por ciento de los niños ingirió más de 125 por ciento de la cantidad diaria de energía recomendada, y más alarmante, el 44 por ciento de ellos consumió esa energía en forma de azúcar refinada añadida extra a los alimentos.

El desarrollo de esta epidemia en los niños está vinculado a los factores ambientales, especialmente hay que destacar el impacto desde sus padres, quienes también tienen mal hábito de alimentación. Además, está el fenómeno de comer en la calle, comer cuando espera la guagua, comer no por el hambre, sino por gusto, comer para divertirse… Y la comida en la calle no es solo puede ser antihigiénica y es algo en lo que se debe tener sumo cuidado, sino que también, como ya se refirió antes, engorda demasiado.

Al lado de una dieta científica, un nivel de actividad física adecuado es imprescindible para lograr una salud sana. En lugar de obsesionarte con la televisión o el laptop todo el fin de semana, ¿por qué no haces ejercicios por solo 30 minutos cada día? No para en el efecto de prevenir la obesidad y las enfermedades relacionadas, la práctica del deporte también ayuda al éxito de las actividades mentales.

Para concluir, quiero formular la teoría de Hipócrates que expresa que tu medicina sea tu propio alimento. Por eso, no conviertas tu medicina en enemigo de tu salud.

 

FUENTES DOCUMENTALES EN LA INTERPRETACIÓN: TODO LO QUE ES, ESTÁ EN LO QUE FUE

FUENTES DOCUMENTALES EN LA INTERPRETACIÓN: TODO LO QUE ES, ESTÁ EN LO QUE FUE

La profesora Yailín Orta Rivera, periodista y jefa de Corresponsales del diario Juventud Rebelde, sostiene que el Periodismo Interpretativo se distingue por el empleo de múltiples fuentes y soportes documentales con el propósito de expresar juicios que profundicen en el hecho noticioso, ofrecer varias miradas al receptor y permitir la percepción del problema en toda su complejidad. Se trata de que, a través de los diversos tipos de juicios y de los datos que ofrezcamos, el lector asimile la información y comprenda los significados de los hechos.

JAVIER DIEZ MINIET,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Actualmente, nos encontramos en la llamada sociedad de la información, donde el ser humano necesita estar al tanto de cualquier suceso y precisa del conocimiento, tanto desde el punto de vista colectivo como individual.

En ese caso, la tarea del periodista, máximo mediador entre los hechos y la sociedad, se complejiza, pues la información requiere de exactitud y fiabilidad.

Recurrir a las fuentes documentales es de obligación para los profesionales del sector, pues estas, también, aportan datos concisos, brindan mayor fuerza a las ideas, capacidad de análisis, perspectiva al receptor, y constituye “una forma de relacionar sucesos, buscar antecedentes, incluso, dar una visión general y ampliada del hecho en cuestión, según se refiere en la presentación digital del sitio web Buenas Tareas.com “Periodismo interpretativo”, de un colectivo de autores de la Universidad de Málaga.

Resulta una máxima en la interpretación periodística la indagación en las fuentes documentales, puesto que ese estilo requiere mayor conocimiento, para poder hilvanar  datos en forma intencionada y así, llevar al lector todos los elementos posibles.

Inmersos en la interpretación, de los estilos que más necesita de las fuentes documentales, Yailín Orta Rivera, periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (UH), sostiene que el Periodismo Interpretativo se distingue por el empleo de múltiples fuentes y soportes documentales con el propósito de expresar juicios que profundicen en el hecho noticioso, ofrecer varias miradas al receptor y permitir la percepción del problema en toda su complejidad. Se trata de que, a través de los diversos tipos de juicios y de los datos que ofrezcamos, el lector asimile la información y comprenda los significados de los hechos.

El tratamiento del mensaje interpretativo se lleva a cabo, entre otras vías, por medio del análisis y la valoración de documentos, archivos, etcétera, que según la revista digital Ética segura, red de Ética y Periodismo, constituye la presentación de antecedentes y de material tangencial que permite al lector llegar a sus propias conclusiones.

Amaury del Valle, periodista de Juventud Rebelde (JR) y profesor de la Facultad de Comunicación de la UH, manifiesta que la documentación posibilita contrarrestar los juicios emitidos por las fuentes vivas.

“Es imprescindible informarse respecto al tema a tratar. Sin fuentes, no hay Periodismo”, y también destaca que el apego a la realidad va de la mano con el correcto uso de ellas.

Orta Rivera, también jefa de Corresponsales del diario JR, reflejó la importancia de las fuentes documentales para la interpretación periodística, estilo que lleva no solo el hecho noticioso sino una amplia gama de información relacionada con antecedentes, contexto en que se desarrolla la noticia y proyecciones.

El Periodismo de Interpretación tiene la responsabilidad entre los estilos periodísticos de trascender la mirada informativa y constituye el punto de enlace entre la información y la opinión, aseguró Orta.

Comentó que “el periodista no puede hacer un ejercicio profesional ni de un “tirón” ni solo con su referente cultural, sino que tiene la responsabilidad de coger ese hecho noticioso y buscarle su pasado, indagar en su presente y darle una perspectiva”.

Para examinar en sus antecedentes, tiene un gran peso las fuentes documentales. Según explicó la profesora, lo asume en las tres dimensiones, pero en el pasado se manifiesta de manera superior puesto que todo lo que ha pasado sobre ese hecho tiene que tener algún registro en la memoria histórica, tuvo que haber aparecido en algún documento porque “todo lo que es, está en lo que fue”, comentó.

Coincido con la periodista en que se debe buscar todas esas huellas del hecho. Al analizar el presente, por su parte, examinamos circunstancias, contexto, los puntos coincidentes con otros hechos que se estén dando de forma paralela.

Se hace necesaria la búsqueda de juicios de valor, analíticos, lógicos, disyuntivos, ahí la documentación también encuentra lugar, pues alcanza esas dimensiones que no son exclusivas de las fuentes directas o no documentales, en dependencia de la manera que el periodista encofre toda la información.

Eduardo Ulibarri (1994) en el texto Idea y Vida del Reportaje manifiesta que existe una menor vitalidad por parte de los documentos, reducidas posibilidades de interacción y, generalmente, menor inmediatez que el contacto directo con los hechos y sus protagonistas.

En mi opinión, es importante la indagación, el tiempo de búsqueda, la preparación del periodista y el análisis estrecho con la fuente que es lo que va a hilvanar el trayecto que perseguimos.

Otra de las dimensiones de la interpretación se basa en la búsqueda de proyecciones y consecuencias, se habla del alcance y el relieve que puede tener el conflicto; en ese aspecto, el ejercicio periodístico no se puede dejar como un mero trabajo frívolo ni ligero sino que lleva “una estrategia bien pensada, examen documental y un pensamiento profundo”, tal como manifiesta el periodista pinero Diego Rodríguez en anotaciones especiales para este trabajo.

Juan Gargurevich (2006:159) refiere que la investigación documental, así como el estudio de estadísticas, entrevistas, observación, etcétera; son parte imprescindible en la elaboración del reportaje como manifestación más amplia de la investigación.

El rol de las fuentes documentales

En la preparación del periodista para realizar el trayecto del trabajo debe existir un primer momento de búsqueda documental, plantearse interrogantes como ¿qué ha publicado la prensa sobre ese tema?, examinar datos estadísticos, informes y libros donde se plantee causas, consecuencias y posible repercusión.

Aida Quintero Dip, periodista y Jefa de Redacción del Semanario Sierra Maestra, en Santiago de Cuba, agrega que el uso de ensayos, artículos, audiovisuales, presentaciones, folletos, etcétera, evidencia más credibilidad, carácter especializado, connotación y fuerza al trabajo periodístico, además, mayor fundamentación teórica.

Por el ritmo profesional de hoy día, a veces se descuidan estos aspectos que llevan tiempo de búsqueda, dedicación, y se pierde la oportunidad de dar vida a los escritos con datos y valores agregados que aparecen recogidos en diversos soportes.

Uno de ellos es hoy Internet, que proporciona una casi ilimitada posibilidad de fuentes documentales, pero ¡cuidado!, según alerta Quintero Dip, “su uso es vital, sin embargo, no se puede confiar ni asegurar todo lo que vemos, es necesario contrastar fuentes, indagar más, no conformarse con lo primero que veamos.

“El  Internet es una ventaja  extraordinaria, pero puede tener errores”, aclaró la periodista santiaguera y destacó que el reportero debe buscar equilibrio: ni despreciar ni sobreexplotar su uso, establecer una dimensión nivelada y conjugada con las fuentes activas.

Recordar que ambos tipos de fuentes (documentales como no documentales) son elementales, es importante siempre constatar, igualar, establecer comparaciones en todos los niveles de la investigación para someter al receptor al análisis.

“Es tiempo para los reporteros de escarbar en los mismos repositorios usados (…) por historiadores, científicos, y otros investigadores que, frecuentemente, dejan en ridículo la manera en que los periodistas recopilan información”, destaca, ante la necesidad de la investigación,  el libro Idea y Vida del Reportaje de Eduardo Ulibarri (1994:115).

Bibliografía:

Colectivo de Autores de la Universidad de Málaga: Periodismo Interpretativo. En sitio Buenas tareas. http://www.buenastareas.com/periodismointerpretativo.

Gargurevich, Juan: Géneros Periodísticos. Editorial Félix Varela. La Habana. 2006.
Revista digital Ética segura, red de Ética y Periodismo. Archivo personal del autor de este trabajo.

Ulibarri, Eduardo: Idea y Vida del reportaje. Editorial Trillas. Ciudad de      México. 1994.

Periodistas consultados:

Aida Quintero Dip, periodista y jefa de Redacción del semanario Sierra Maestra, en Santiago de Cuba.

Amaury del Valle, periodista del diario Juventud Rebelde, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Diego Rodríguez Molina, periodista y Jefe de información del semanario Victoria, en Isla de la Juventud.

Yailín Orta Rivera, periodista y jefa de Corresponsales del diario Juventud Rebelde, y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

EL DRAMA DE SER NIÑO TRABAJADOR

EL DRAMA DE SER NIÑO TRABAJADOR

El término trabajo infantil suele delimitarse como el que priva a los menores de edad a su infancia, expuestos a una serie de riesgos para su integridad física y moral.

DIANA CAROLINA MORA ORTEGA,
estudiante de sexto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, sede Bogotá.

Colombia es un país que no escapa a la realidad de los niños trabajadores. A diario nos acostumbramos a observarlos desarrollando actividades que los privan de tener una infancia adecuada y en la que no se  respetan sus derechos, establecidos por la ley, pero que se ven vulnerados. Derechos tan básicos como ser encaminados en una vida escolar que les permita evolucionar en sus vidas y disfrutar de la lúdica y el juego.

Según una publicación de Caracol Radio en su portal web, en abril del 2012, “uno de cada diez niños en Colombia trabaja y menos de la mitad recibe ingresos”. Datos del DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) y de organizaciones sociales, “muestran que más de un millón 700 mil niños trabaja en Colombia y un gran porcentaje empieza desde los cinco años. Los informes muestran que casi el 60% de los niños y niñas trabajan más de 14 horas, que es el rango permitido para los menores. El 11% trabaja más que el límite establecido para los adultos”.

Una de las causas que conducen al trabajo infantil sin duda alguna son los problemas económicos, pero no es precisamente esta la razón suficiente para que no se respeten sus derechos, existen muchas posibilidades para que estudien y se superen. Un gran número  de  niños alternan sus estudios con el trabajo, pero su rendimiento académico luego de una jornada laboral como la que tienen no indica un buen desempeño en el colegio, razón por la cual muchos de estos pequeños deciden dejar de lado la escuela y dedicarse de lleno al trabajo.

La mayoría de las veces las labores que realizan son trabajos peligrosos, encontrándose en contradicción con los derechos básicos de la infancia, en el que se exponen a diferentes tipos de abusos, como lo son la falta de descanso, el tiempo para jugar, el deterioro físico, la falta de escolaridad, entre muchos otros. Trabajos que no permiten al menor el disfrute de la recreación, además, en la  edad  que tienen no se cuenta con criterios para tomar decisiones, por lo tanto, siempre se van a sentir obligados por los adultos, y en no pocas ocasiones son los mismos padres quienes exijan trabajar a los menores.     

Muchos niños y niñas se dedican a trabajar porque la educación no es percibida ni por ellos ni por sus padres como base fundamental en el desarrollo de sus vidas; a las familias les resulta inadmisible solventar los gastos que representan enviar los hijos al colegio.

Martha*, es un claro ejemplo de un trabajo obligado, porque para sus padres el estudio es una “perdedera de tiempo”. Desde sus cinco años la madre la llevaba en brazos para vender por las calles de la capital frutas, nunca ha tenido la posibilidad de asistir a un aula de clases, a diario el semáforo de la avenida Boyacá con Tercera en el que labora es el testigo de las ilusiones que lleva dentro, esas que día a día anhela poder cumplir y dejar atrás las largas y arduas tareas que viene haciendo desde hace 11 largos años. 

Un escenario deprimente, de ambiente desgarrador, de imágenes en la que solo aparecen rostros infantiles que vienen y van desde la madrugada, cuerpecitos titilando del frío, esperando  iniciar su jornada laboral. Es quizás el lugar en donde se ven más pequeños  trabajando, la plaza de mercado Corabastos, que abre sus puertas desde muy temprano, para ser exactos, a las cuatro de la mañana. Los niños ofrecen sus servicios para cargar y descargar mercancía de los camiones con los que surten los puestos de ventas, vigilan los puestos, cuidan los carros y ayudan a cargar las compras de los clientes, etc., oficios que les significa ingresos de dinero diario.

Miguel* tiene tan solo 12 años y habla con timidez, las manos le sudan, como por temor a enfrentar su propia realidad; solo deja escapar sonrisas y  pocas palabras a las preguntas que se le hacen. Desde las cinco de la mañana llega a la plaza de mercado con el ánimo de poder recolectar unas monedas para llevar a su casa y que sus dos hermanitos de 5 y 6 años puedan comer algo.

Como muchos, Miguel anhela poder volver al colegio y terminar el bachillerato, es asombroso como brillan sus ojos al preguntarle sobre sus proyectos de vida, esos que no pierde la esperanza de poder cumplir, no solo para su beneficio sino para el de sus hermanos que mantiene desde hace mucho tiempo. Al preguntar por sus padres lagrimean los ojos y sostiene con voz melancólica que nunca ha tenido padres. 

En un espacio como la plaza de mercado se vive un mundo de adultos, consecuencias como el abuso en el consumo de sustancias como el alcohol, cigarrillo, lenguaje poco apropiado, mal funcionamiento interpersonal, conductas asociales, etc. Actos que tienen consecuencias graves para esta etapa de vida donde la maduración y desarrollo mental de los niños están en adquisición de experiencias y habilidades.    

Según afirma la psicóloga Angélica Yurley Ortega, de la Universidad UNAD,  los niños que desde muy temprana edad  trabajan suelen presentar altos niveles de depresión, baja autoestima, altos problemas para socializar con los demás, sumado a esto los problemas de salud que implican desempeñarse en algunas actividades como, por ejemplo, las labores que se realizan en las minas, los  cultivos y plazas de mercado son de alto riesgo para su desarrollo físico, porque requieren de un esfuerzo grande de los pequeños.  

El trabajo infantil seguirá permaneciendo y creciendo porque no se realizan las debidas acciones por parte de padres, adultos, autoridades y el Estado. Debe lograrse erradicar. La principal falencia es que el trabajo infantil no ha sido  priorizado en la sociedad, apuntan no pocos documentos.    

El futuro del mundo está en los niños, por esta razón es que todos estamos llamados a cambiar la realidad de inequidad que vive el país hoy en día. Por tal motivo, es importante conocer la protección que tienen los pequeños y cuáles son las entidades que velan por el cumplimiento de sus derechos.

En el país existe un sinnúmero de entidades dedicadas a defender los derechos del niño, lo que  hace falta es indagar y conocer más acerca de cada una para poder  ayudar a los pequeños a cambiar el estilo de sus vidas. 

En el Barrio Patio Bonito de la ciudad se encuentra el Club Amigo, entidad que se dedica a ofrecer a los niños otras alternativas diferentes al trabajo, proponiendo cambiar las terribles jornadas laborales por tareas, libros, recreación, etc. Es una fundación muy cercana a la plaza de mercado y precisamente por estar tan cerca muchos de sus alumnos son trabajadores o fueron trabajadores de Corabastos. No todos los niños han dejado su labor, pero la alternan para de algún modo disfrutar y compartir de las actividades maravillosas que encuentran en la fundación.

Andrés*, cuando empezó a trabajar a los nueve años, lo hizo porque desde pequeño vio a su hermana vendiendo en la plaza de mercado envueltos de maíz. Como él lo dice, “era fácil y la venta le representaba platica”. Su mamá, cabeza de familia y con cuatro hijos, en las noches preparaba los envueltos para que él saliera en la madrugada a buscar un buen sitio y comenzar la venta: “A pesar de la dura tarea no dejé la escuela, estudiaba en las tardes, y en las noches hacía tareas y ayudaba a mi mamá a preparar los envueltos del otro día, el rendimiento escolar empezó a decaer, pero no me importaba.

“Cómo nada en la vida es fácil, me enfermé, problemas respiratorios, quizás por el frio que hacía en las mañanas. Mi tía Mercedes tomó la decisión de llevarnos a mis hermanos y a mí al ICBF (Instituto Colombiano del Bienestar Familiar), ella decía que mi madre no podía más con nosotros. Nos citaron y desde ese momento formo parte de los beneficios que ofrece la institución. Mi mamá se quedó con mi hermana mayor, en un principio nos visitaba, pero después se olvidó de nosotros.

“Es triste, pero cambié mi forma de ver las cosas. Sé que toda la vida no voy a estar aquí y tendré que salir y enfrentarme nuevamente al mundo. Espero que mis dos hermanos también puedan salir adelante”.

El ICBF es una identidad implicada en el desarrollo y protección integral de la primera infancia, la niñez, la adolescencia y el bienestar de las familias colombianas, la función es crear esquemas y proyectos para prevenir factores que impliquen riesgo en el desarrollo de los derechos, o la recuperación de los que han sido incumplidos o vulnerados.

Es importante citar el artículo 14 de la Constitución Colombiana, que instaura en sus líneas los derechos de los infantes: “Los niños, niñas, tienen derecho a ser protegidos contra la explotación económica y el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso para su salud física o mental o que impida el acceso a su educación. Estos menores tienen el derecho a una seguridad física y mental y no podrán ser sometidos a tratos crueles e inhumanos”.

Como este artículo existen otros que defienden la importancia de la niñez en el mundo, pero todo queda en el papel, es difícil denunciar, es difícil ayudar, pero es hora de colocarnos la mano en el corazón y respaldar a los futuros hombres y mujeres colombianos.

La educación es un proceso de formación permanente por la que debería pasar todos los niños. Por esta razón, la motivación de trabajar sobre la importancia de la escolaridad, de luchar contra el trabajo infantil, esta situación no es solo asunto del estado. En su mayoría los niños trabajadores son empleados por sus propias familias y más de la mitad no recibe remuneración alguna, por lo que se deduce que es un problema de sociedad.  

Es difícil acabar con el trabajo infantil, pero se está a tiempo de enfocar a esos pequeños en el mundo escolar para que así disminuya, mediante estrategias que permitan una participación más activa de niños dentro del proceso educativo. El hilo conductor para el desarrollo de esta labor son procesos comunicativos que les permitan a las personas que conforman el entorno social de los actores, en este caso los infantes, conocer e informarse de la importancia de una vida escolar activa.

Son muchos los testimonios, son muchas las ganas de superación, pero toca empezar a promover la asistencia de los infantes al colegio. Encaminarlos en el proceso de educación para que de esta manera tengan un cambio social en su desarrollo y el medio en que viven. Y que conozcan cuáles son sus derechos y deberes, minimizando una problemática que cada día se hace más visible en nuestra sociedad.

*Los nombres fueron cambiados para proteger la identidad.

TESTIGO DE HISTORIA, ARTE, CIENCIA Y RELIGIÓN

TESTIGO DE HISTORIA, ARTE, CIENCIA Y RELIGIÓN

A 385 años de construido, el Convento de San Agustín, en el Centro Histórico de La Habana, mantiene vivos relevantes acontecimientos de los que ha sido escenario.

Texto y fotos:
JANELLE PUMARIEGA SANTANA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La creación de la Escuela de Artes Plásticas San Alejandro, el hecho conocido como la Protesta de los Trece y el refugio durante tres meses del líder estudiantil José Antonio Echevarría, están para siempre grabados en las piedras del antiguo Convento de San Agustín, que cumple, en 2013, 385 años de construido.

La edificación, ubicada en la calle Amargura, entre Cuba y Aguiar, en el Centro Histórico de la capital, fue asiento de la Orden de los Agustinos durante alrededor de 215 años. Posteriormente, pasó a ser ocupada por los frailes franciscanos.

En este recinto eclesiástico, el 11 de enero de 1818, hace 195 años, el Intendente General de Hacienda, Alejandro Ramírez, director de la Sociedad Económica Amigos del País, crea la Escuela Gratuita de Dibujo y Pintura, la cual cambia su nombre por San Alejandro, en 1932, en honor a su fundador. La dirección de ese centro, segunda institución docente de su tipo en la Isla, antecedida solo por la Universidad de La Habana, estuvo a cargo del artista francés Jean Baptiste Vermay, hasta su muerte en 1833.

<<La escuela tuvo varias ubicaciones, como la de la calle Dragones, en Centro Habana, donde se encontraba la Sociedad Económica Amigos del País. En 1962 fue trasladada al edificio Flor Martiana, sito en avenida 31 y calle 100 en Marianao, lugar donde radicamos en la actualidad>>, expresó Adis Castellanos, archivera de la institución.

El Convento de San Agustín, además, fue testigo del hecho conocido como la Protesta de los Trece, en 1923, donde un grupo de jóvenes dirigido por Rubén Martínez Villena, denunció la corrupción del Gobierno de Alfredo Zayas, en la compra del Convento de Santa Clara.

Años más tarde, <<la iglesia del lugar, ya en posesión de los frailes franciscanos, fue refugio del líder estudiantil José Antonio Eechevarría, quien, disfrazado de monje, burló a la policía de la dictadura batistiana durante tres meses>>, expresó el Padre de la institución. 

Actualmente, el antiguo retiro es sede, de forma simultánea, de la Academia de Ciencias de Cuba, la Iglesia de San Francisco de Asís, y la Casa de Cultura de la Habana Vieja Julián del Casal.

En el patio del perímetro correspondiente a la Academia, entre el polvo y el cemento de la reparación de la cual es objeto, se conserva una tarja en honor al sitio que inició la historia del colegio de artes. Otras dos, ubicadas en uno de los salones interiores, marcan el lugar exacto donde aconteció la Protesta de los Trece.

Pie de fotos: Convento de San Agustín. Tarjas que marcan el lugar donde ocurrió la Protesta de los Trece.

SUEÑO CON DORMIR

SUEÑO CON DORMIR

ALLISON MORENO PABÓN,
estudiante de quinto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

Hace varias noches no logro conciliar el sueño, trato de no pensar lo que retumba en mi mente una y otra vez. En días anteriores, los especialistas me entregaron unas hojas que decían: “El acudiente sabe todas las complicaciones que pueden pasar en la intervención y  libra al hospital de cualquier responsabilidad”.

¿Acaso es fácil que una madre firme este documento? Sencillo o no,  es un requisito que se debe cumplir para seguir con los trámites de la cirugía que se le  practicará a mi hija.

Todo comenzó cuando ella nació, era una pequeña hermosa y como todas las mamás no dejaba de decir lo orgullosa y feliz que me sentía de tenerla en mi vida, y es que en nueve meses esperé que estuviera a mi lado, imaginando cómo era y amándola antes de conocerla físicamente; es increíble la conexión que se siente entre mamá e hija, que no se comprende hasta que se es madre.

Nadie se imaginaba el gran peligro al que mi pequeña  se encuentra expuesta, tiene las glándulas adenoides grandes y cada vez crecen más impidiendo así la respiración. Los médicos le realizaron varios tratamientos para evitar lo que va a pasar, como última opción estaba la cirugía ya que siempre se corre algún tipo de riesgo.

Y es que digo que a ninguna persona se le ocurría, porque ella siempre presentaba síntomas de gripa, cuando la llevaba por urgencias, los doctores solo le recetaban acetaminofén, como solución a su supuesto virus, esto fue así durante dos años, no había día que Sophia no estuviera congestionada.

Al ver el constante malestar, los médicos descubrieron el problema y tras una serie de exámenes decidieron intervenir. La cirugía consiste en extirpar las glándulas y de esta manera se curarán las molestias que aquejan a Sophia. Después de todo el procedimiento, aseguran los especialistas que el gran éxito de toda operación es la recuperación.

Espero con grandes ansias,  el primero de noviembre es el día en que está programada la cirugía de mi bebé, me siento como en un conteo regresivo cada vez que veo el calendario. Tal vez no podré dormir, hasta que esté segura que mi niña se encuentre sana y salva.

La familia solo espera y anhela que todo salga bien, se aferra a Dios y se pone en cadena de oración: “Que sea un cirugía para mejorar su salud, y no le traiga ningún tipo de complicaciones”, exclama cada miembro.

Cuando paso mis noches en vela, veo dormir a mi Sophia y contemplo lo bella que es. Le cuido el sueño, me hago preguntas que me mortifican, pero  inevitables: ¿Por qué los niños son los que tienen que sufrir, ellos sin ningún tipo de maldad son los que deben soportar tantos males, habiendo personas que hacen el mal y no se ve ningún tipo castigo para ellos? ¿Por qué a mi hija, qué tan malo he hecho, para que ella sufra?

Preguntas que quizá no tengan contestaciones, aunque quisiera que las tuvieras. Tratando de conseguir respuesta acudí a una iglesia católica. El Padre me dijo que era una enseñanza de Dios, algo provechoso le traería a mi vida. Me molesté, para mí el que un hijo esté enfermo no puede ser una enseñanza y aclaro, soy creyente, pero el serlo no quiere decir que esté de acuerdo con todo lo que se explica de la Biblia.

Solo espero porque todo pase y Sophia quede bien. Solo entonces mi sueño vendrá tranquilo.

LA PRENSA MEDIOAMBIENTAL DEBE SER CRÍTICA

LA PRENSA MEDIOAMBIENTAL DEBE SER CRÍTICA

El periodismo científico no debe ser un vocero de las instituciones ni tener carácter proselitista, afirma Lino Lubén Pérez, periodista de la Agencia de Información Nacional (AIN), quien se ha dedicado por más de 50 años a desarrollar esta especialidad.

LUIS A. AUTIÉ CANTÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La tarde que lo conocí estaba inmerso en un debate con otros colegas sobre los cambios que ocurren en Cuba. Tiene 70 años, pero aparenta algunos menos. Habla bajito y de forma pausada. Su mesa de trabajo, llena de papeles, fotos y medallas, rompe con la frialdad de algunas salas de redacción. Ha recibido varios galardones, aunque el más importante quizá sea el Premio Gilberto Caballero por la obra de toda la vida, la mayor parte dedicada al periodismo medioambiental.

Lino Lubén Pérez, periodista de la Agencia de Información Nacional (AIN), lleva más de medio siglo ejerciendo esta profesión que, según él, debe educar a la par de informar, siguiendo así las ideas del escritor francés Víctor Hugo cuando expresó que “primero, fue necesario civilizar al hombre en su relación con el hombre. Ahora, es necesario civilizar al hombre en su relación con la naturaleza y los animales.”

-¿Cómo llegó al Periodismo Medioambiental?

Llegué por intuición, por un proceso de comprobación. El medio ambiente es un tema muy noble, de trascendencia nacional e internacional. No hay mucho periodismo especializado en eso en Cuba, ni tampoco en ciencia y tecnología en general. Cuando lo descubrí, me atrajo sobremanera y entonces, gracias a un proceso de adquisición de conocimientos y comprensión de las realidades ecológicas cubanas y globales, me dediqué al periodismo medioambiental.

-¿Qué criterio le merece la labor de las

autoridades cubanas en pos de

conservar el medio ambiente?

Mira, yo he estado en nueve convenciones mundiales sobre medio ambiente y, sin embargo, los problemas, aún cuando ha habido cierta comprensión internacional, siguen siendo los mismos. No se ven las soluciones, por razones básicamente económicas.

Cuba es uno de los pocos países que tienen asentada en la Constitución la responsabilidad del cuidado y la conservación del medio ambiente, gracias a la Ley 81. En nuestro país hay más de 200 centros de investigación científica. Para mí son demasiados, son muchas personas investigando a costa del presupuesto estatal, indagando sobre cuestiones que, en la inmensa mayoría, para no ser absoluto, no son rentables.

-A pesar de las leyes y los centros de

investigación, ¿cree usted que exista

en Cuba una conciencia ambiental

a nivel de sociedad?

No, estamos muy lejos de eso. Nos falta muchísimo para llegar a una cultura ambiental. Al menos conservacionista. Desde el triunfo de la Revolución han pasado más de 50 años, pero durante todo este tiempo los problemas ambientales se han trasladado de un año para otro. Como decía Gabriel García Márquez, en El otoño del patriarca: “La gente echa la basura en un sitio, y cuando se llena, van y la echan en otro”.

-En su opinión, ¿cree que la prensa influye

directamente en el trabajo de instrucción y

educación  ambiental de la sociedad civil?

Sí, como no. En nuestro país se están produciendo muchos cambios, y otros vendrán después. Y la prensa tiene una responsabilidad muy grande en estos. También es muy importante la forma en que se hace. Tenemos que decodificarle el mensaje a la población, evitar el lenguaje científico y ayudarlos a interpretar. El periodismo científico no debe ser un vocero de las instituciones ni tener carácter proselitista. Este periodismo debe ser crítico.

-¿Cualquiera puede hacer periodismo

medioambiental? ¿Cuál es su criterio

en cuanto a la especialización

dentro de la prensa? 

Soy partidario de que en el periodismo hay que especializarse. Al menos hay que estar lo más informado posible. De esta forma se domina mucho mejor el tema que va a tratarse.

-Durante los años que usted lleva abordando

este campo, ¿ha notado en los medios

cambios en la forma de tratar

los temas medioambientales?

Sí, he notado cambios. Por ejemplo, nosotros fundamos el Círculo de Periodismo Científico, uno de los más viejos del país, creado en el año 80 cuando Arnaldo Tamayo fue al Cosmos. Y ese grupo de periodistas mantiene su política informativa, su superación, el estudio, encuentros. Tiene, incluso, el Premio de Periodismo Científico Gilberto Caballero. A ese grupo de periodistas especializados hay que sumar otros, de una generación más joven, que aporta otros puntos de vista a los problemas y otras formas de afrontarlos, más opinante.

-¿Cambiaría algo en la prensa

científica cubana de hoy?

En mi opinión, creo que la divulgación de este periodismo debería estar más priorizada. Si tuviera que encontrarle un problema, sería la falta de seguimiento que se da a los problemas planteados por nosotros los periodistas.

-Las instituciones y las fuentes a las

que acude en su trabajo reporteril,

¿cooperan o son recelosas con los datos?

En esto influye mucho las relaciones, el conocimiento sobre el tema, la amistad, pero sobre todo, la reputación del periodista. No se puede ir a preguntar a un ministro si va a llover. La preparación es indispensable. De todas maneras, casi siempre hay dificultades debido a la política de las oficinas de divulgación y comunicación institucionales, diseñadas en función de los intereses de su organismo, no  de los intereses del país. Ahí empiezan las trabas, porque nadie quiere “meterse” en problemas.

-Leyendo algunos de sus trabajos,

percibo su inclinación hacia los temas

políticos. ¿Los prefiere tanto como

los ambientales y científicos?

No tengo un favorito. Yo soy comunista y revolucionario, soy un producto de la revolución. Cuando joven no era nadie y volví a nacer el 1ro de enero de 1959. Gracias a ella estudié Periodismo. Por eso la política me gusta mucho. La polivalencia en el trato de temas lo da el estudio, el esfuerzo y la dedicación. Hay que estar preparado para todo. Me gusta la política, pero el periodismo medioambiental me ha dado muchísimas satisfacciones. Lo que sí me queda claro es que, si fuera joven, volvería a estudiar periodismo.

Pie de foto: Lino Lubén Pérez, periodista de la Agencia de Información Nacional (AIN), lleva más de medio siglo ejerciendo esta profesión.

MALTRATO INTRAFAMILIAR

MALTRATO  INTRAFAMILIAR

YERALDÍN BRICEÑO MARTÍNEZ,
estudiante de cuarto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

El maltrato intrafamiliar es todo acto asociado a una situación que manifieste el uso de violencia física, psicológica, económica o sexual, esta violencia se relaciona mucho con la diferencia de género que existe, porque en la mayoría de los casos presentados de violencia doméstica las víctimas son las mujeres y los victimarios los hombres, es decir, se sigue presentando el machismos y la falta de respeto hacia las féminas.

Dentro de una familia se presentan demasiados conflictos por diferencias ya bien sea ideológicas o actos que de alguna manera u otra incomoden al otro. A mi modo de ver, estas situaciones se presentan por la falta de tolerancia en las personas implicadas, falta de educación porque si se tuviera un cierto grado de formación no se maltrataría al otro porque simplemente actúa de una manera diferente al gusto individual.

Se dice que en la actualidad ya está abolido el machismo, pero quedan hombres que piensan que el maltratar a una mujer los hace superior y aumenta la hombría, cuando simplemente ellos mismos están quedando por el suelo al no saber respetar ni dar lugar en un hogar o sociedad a la mujer que son ellas las que dan el sustento en todo, no tan solo económico sino moral.

En estos casos de violencia doméstica no es solo la mujer la que sale afectada, los pequeños también de diferentes maneras, en especial psicológica cuando ven a su mamá ser maltratada por el padre. Estos niños suelen crecer con un cierto rencor y odio hacia los padres y en ocasiones con la sociedad, porque culpan a todos por los actos de sus progenitores, algunos de ellos suelen repetir lo mismo es sus hogares, como hay otros que aceptan esto de una manera pasiva y callan todo lo que les ocurre y simplemente se convierten en unas personas reprimidas. Pero hay otros que tratan de no cometer los mismos errores y mejoran el trato que ellos tuvieron que soportar.

Para reconocer a un niño que es maltratado solo es necesario prestar atención a sus comportamientos, porque muchos de ellos así como los tratan en la casa, tratan a los demás, entonces siempre se van a presentar casos de violencia entre los niños, y estos van a estar a la defensiva. Por cualquier motivo  ellos van a reaccionar de una manera completamente agresiva, todos los problemas por los que tienen que pasar y afrontar les va a afectar significativamente en el tema académico.

Varios niños que presentan maltrato, al crecer buscan diferentes caminos o vías para tratar de alejarse de la realidad a la que tuvieron que enfrentarse, comienzan a cometer actos vandálicos o ingresan en el maldito mundo de las drogas.

La mayoría de casos que se presentan de maltrato es en las mujeres, niños y adolescentes, pero no se puede dejar a un lado el maltrato en el hombre; así como hay hombres que se creen superiores al dañar a una mujer, hay mujeres que al menospreciar, ultrajar y abusar de ellos se les sube el ego y se sienten mejor.

No por el hecho de ser hombres significa que no sienten, aunque aparenten ser el sexo fuerte es obvio que van a decaer en algún momento, la mayoría de estos hombres que son maltratados prefieren guardar silencio por miedo al ridículo que puede presentarse en la sociedad o incluso por amenazas de parte de la mujer agresora.
 

“¿SÉPTIMO ARTE O LA PIEDRA FILOSOFAL?”

“¿SÉPTIMO ARTE O LA PIEDRA FILOSOFAL?”

Este trabajo obtuvo Premio en el Fórum Científico 2013 de FCOM, en la categoría de Artículo.

OMAIRY LORENZO ÁLVAREZ,
estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El  número siete, tal y como lo conceptualizan los matemáticos, constituye uno  de los tantos dígitos que conforma la recta numérica del dominio de los naturales. Por otra parte, en la Química trasciende fundamentalmente por ser la cifra atómica del Nitrógeno. 

Sin embargo, en este gran ecosistema denominado mundo, donde habitamos nosotros los terrícolas, los seres ejemplares en las tareas de nombrar, simbolizar y clasificarlo casi todo -amén de los usos impuestos por las ciencias- el número siete adquiere diversas significaciones.

Entre las convenciones sociales, esta cifra impar se erige como todo un universo por las disímiles connotaciones que posee. Así, son siete los días de la semana, las maravillas del mundo, las notas musicales, las grandes potencias industrializadas, los pecados capitales, los colores del arcoíris… y no menos importante: la “cantidad de vidas de los gatos”.

Dentro del arte no podía faltar entonces, el toque místico del célebre dígito. No obstante, se imponen varias interrogantes: ¿a quién se le ocurrió conectar con el siete a una de las manifestaciones artísticas? ¿Cuáles fueron sus motivos? ¿Por qué concebirle al arte una séptima posición?

Resulta que en la Francia de inicios del siglo XX vivió un hombre llamado Ricciotto Canudo, a quien un día la perspicacia de su pensamiento le hizo dar a luz un concepto, que ha sido inmortalizado hasta el día de hoy: el afamado término Séptimo Arte.

En 1911, este “iluminado” de origen italiano plantea en su texto Manifiesto a las Siete Artes –que publicaría después en 1914- que hasta ese momento “existen seis artes (…) que responden a la necesidad del hombre de crear para sí una experiencia estética que le procure el goce de una vida superior a la vida, es decir un espacio en el que el hombre puede olvidarse de sí mismo en un olvido estético, creando a la vez, para sí mismo, una personalidad múltiple, donde experimentar más cosas de las que la propia vida ofrece” (Ricciotto Canudo y el Manifiesto de las Siete Artes, en http://suite101.net).

La Arquitectura, la Pintura, la Escultura, la Música, la Danza y la Poesía eran precisamente estas seis artes. De la síntesis y suma de ellas surge el teatro, que converge dentro de las artes escénicas junto con la danza. “Pero Canudo, especifica que parte del interés del hombre a la hora de crear la experiencia estética, se basa en la retención de lo efímero, es decir, en fijar las experiencias que nos hacen vivir una vida superior y en ese sentido, el teatro une ambos ritmos de manera imperfecta puesto que al ser un medio esencialmente efímero, le falta la eternidad necesaria de la obra de arte”.

Sin embargo, en los primeros años de la pasada centuria, además de estas manifestaciones andaban en boga por el mundo las secuencias de vistas, donde se colocaba al hombre en movimiento. Tal realidad no fue ignorada por Canudo. Con el nacimiento de este nuevo medio, “aparece entonces el vehículo perfecto donde se sintetizan definitivamente todas las artes puesto que contiene ambos ritmos el espacial y el temporal; es decir, que contiene plasticidad y ritmo, además, cumple con la función de comunión social del teatro, ya que al igual que éste, se exhibe para un amplio número de personas y finalmente contaría también con la función de eternización estética del museo, puesto que la película no deja de ser un objeto acabado que puede mantenerse en el tiempo” (Ricciotto Canudo y el Manifiesto de las Siete Artes, en http://suite101.net).

Dicho de otro modo, el cine con sus características propias de transmitir imágenes con vida, tiene la potencialidad de encuadrar en un mismo plano y a la misma vez toda una conjugación de las demás manifestaciones artísticas. 

En los días en que las salas oscuras solo eran concebidas para abreviar y entretener las horas de ocio de las personas, o sea, como un mero entretenimiento, Ricciotto tuvo la sagacidad de deslindar las fronteras entre las nociones de Arte e Industria. Por tanto, establece un contraste entre los artistas y los industriales del cine, a los que nombra “tenderos”.  

“Si bien los muchos y nefastos tenderos del cine han creído poderse apropiar del término «Séptimo Arte» que da prestigio a su industria y a su comercio, no han aceptado empero la responsabilidad impuesta por la palabra «arte». Su industria sigue siendo la misma, más o menos bien organizada desde el punto de vista técnico; su comercio se mantiene floreciente o en decadencia, según los altibajos de la emotividad universal. Su «arte», salvo algún raro ejemplo en el que el cineasta es capaz de exigir e imponer su propia voluntad, sigue siendo prácticamente el mismo que inspiraba a Xavier de Montépin” (Canudo, Manifiesto delas Siete Artes, en http://www.cinefagos.net/index.php?option=com).

Sin dudas, Ricciotto Canudo, el primer mortal que le estampara al celuloide una categoría tan significativa como Séptimo Arte, pasó a la historia como uno de los pioneros dentro de la crítica y la teoría del cine.

De esta forma, podemos concluir con una idea cardinal: el cine se puede definir como un arte de culminación y síntesis, pues como ha quedado expuesto a través de la óptica del “alquimista” italiano radicado en París, esta manifestación coquetea con las demás expresiones culturales, al tiempo que les confiere una gama más rica de significados.

Entonces… ¿Cuál será en las artes, del uno al siete,…la Piedra Filosofal?

Bibliografía:

Canudo, Ricciotto. Manifiesto de las Siete Artes. En http://www.cinefagos.net/index.php?option=com.

Canudo, Ricciotto y el Manifiesto de las Siete Artes. En http://suite101.net.

Verdone, Mario. Canudo: el crítico cinematográfico. En Revista Cine Cubano, 2006.