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Isla al Sur

UN PREMIO NOBEL EN LA HABANA

UN PREMIO NOBEL EN LA HABANA

Inauguran exposición como homenaje a Marie Curie en la Casa Víctor Hugo, en el Centro Histórico.

Texto y foto:
YAÍMA GUILARTE HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Marie Curie (1867–1934), la célebre física francesa, redescubrirá los elementos radiactivos cien años después en La Habana y convertirá a los cubanos en partícipes de su hallazgo a través de una muestra fotográfica que se celebrará el martes 15 de noviembre (2011) a las 3: 00 pm en la sala de exposición transitoria de la Casa Víctor Hugo, sita en O´Reilly 311.

La exhibición contará con carteles y plegables (2×1,30 metros), ilustrativos de su labor conjunta con Pierre Curie, quien fue su compañero en el amor y la ciencia, declaró Katia Cárdenas, promotora cultural del centro histórico.

El embajador de Francia en Cuba, Excelentísimo Señor Jean Mendelson, pronunciará las palabras iniciales del evento. El comentario especializado acerca de la vida y obra de la ganadora de los Premios Nobel de Física (1903) y Química (1911), estará a cargo de la licenciada Rosa María González, subdirectora del Museo de Ciencias y Medio Ambiente de la Oficina del Historiador de la Ciudad.

“Participarán miembros de una delegación de cooperación entre Francia y nuestro país, estudiantes de la Alianza Francesa y de la Facultad de Lenguas Extranjeras”, afirmó Bilaidys Montes de Oca, trabajadora de la Casa.

Esta institución es un centro cultural dedicado a promover los valores de los acervos francés, cubano y francófono en general. Con un proyecto sociocultural que incluye exposiciones, conferencias, proyecciones de materiales audiovisuales y cafés literarios, entre otras actividades.

Cuenta con una muestra permanente, integrada por un busto de Hugo esculpido en cerámica, obra del escultor y pintor habanero Leo D´Lázaro, y una reproducción de la mascarilla mortuoria del escritor, documentos y objetos asociados a la farmacia y la medicina francesa, como frascos, un urómetro, además de fragmentos de las primeras sondas de caucho fabricadas en la nación gala.

EL GRAN POZO

EL GRAN POZO

Falleció Alberto Pozo, Premio Nacional de Periodismo José Martí. Este hombre paradigma en la profesión fue profesor y conferencista de distintas instituciones, entre ellas el Ministerio de Comercio Interior, la Cámara de Comercio de Cuba y el Instituto Superior de Diseño Industrial. Dejó escrito el libro Nociones de Marketing.

Cubadebate
digital@juventudrebelde.cu
10 de Mayo del 2012 14:13:13 CDT

En la madrugada de hoy, jueves, a la edad de 86 años, falleció el querido compañero Alberto Pozo Fernández, experimentado periodista en temas económicos y de opinión y a quien se le otorgó en 1999 el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida.

Graduado de la Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling, en 1949, inició su carrera periodística en la emisora Unión Radio. En esos años, anteriores al triunfo de la Revolución, fue redactor de la empresa publicitaria Mestre Conill.

Formó parte en 1960 y 1961 de un equipo publicitario, dirigido por Mirta Muñiz, que utilizó la comunicación para alentar a la juventud cubana a incorporarse a la campaña de alfabetización. Pozo se enorgullecía de haber realizado tal tarea que contribuyó a desaparecer el analfabetismo del país. Posteriormente participó en las campañas de educación para la salud.

Ingresó en la revista Bohemia en 1968 como jefe de la sección económica. Durante varios años publicó la columna Criterios. Durante dos décadas trabajó en esa publicación.Desde 1980 a 1990 tuvo una sección en la Revista de la Mañana, de la TV nacional. También colaboró en publicaciones de la agencia Prensa Latina.

Perteneció a la UPEC y a la Asociación de Comunicadores Sociales. Fue asesor de la Asociación Culinaria de la República de Cuba y fundador de la Cátedra de Periodismo Culinario.

Fue profesor y conferencista de distintas instituciones, entre ellas el Ministerio de Comercio Interior, la Cámara de Comercio de Cuba y el  Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDI). Dejó escrito el libro Nociones de Marketing.

En los últimos años formó parte del grupo de periodistas jubilados de la UPEC y colaborador sistemático de su boletín noticioso La Esponja.

En el municipio de San Miguel del Padrón, donde vivió durante casi tres décadas, dirigía una peña que reunía en el Museo Hemingway a poetas, artistas, músicos y periodistas. Por sus trabajos y actividades con la comunidad recibió distintos reconocimientos, entre ellos La Giraldilla de La Habana.

La Presidencia de la Unión de Periodistas de Cuba, en nombre de todos sus afiliados, hace llegar a los familiares y amigos del querido y admirado compañero Alberto Pozo Fernández la más sentida condolencia.

DÍA DE LAS MADRES

DÍA DE LAS MADRES

Felicidades, e aquí la definición de Hijo y por lo cual somos Madres: Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotras mismas, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y de nosotros aprender a tener coraje. EL MÁS PRECIADO Y MARAVILLOSO PRÉSTAMO, ya que son nuestros solo mientras no pueden valerse por sí mismos, luego le pertenecen a la vida, al destino y a sus propias familias. Dios bendiga siempre a nuestros hijos, pues a nosotras ya nos bendijo con ellos.

SER MAMÁ

Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en Madre.
La naturaleza la ha dotado a mansalva   del 'instinto maternal' con la finalidad de preservar la especie.

Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula y llorona sería arrojarla. Pero gracias al 'instinto maternal', la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.

Ser Madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales, que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada. 

Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, y que tomen leche.

Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, los novios y las novias, sin ofenderse cuando la mandan a callar o le tiran la puerta en las narices, porque   no están en nada...

Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega, hacerse la dormida para no   fastidiar.

Es temblar cuando el hijo aprende a manejar, anda en moto, se afeita, se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas.

Es llorar cuando ve a los hijos contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo. Es servir de niñera, maestra, chofer, cocinera, lavandera, médico,  policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo alguno.

Es entregar su amor y su tiempo sin esperar que se lo agradezcan. Es decir, que "son cosas de la edad" cuando la mandan a volar.

Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida.

El peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a retribuirles parte de lo que han hecho. Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano. 

Por suerte hay una sola... Porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces.

Isabel Allende

 

¿QUIÉN ES MAMI ?

- MAMI es esa señora que lleva en el bolso un pañuelo con mis mocos… un paquete de fotos desde cuando tenía 2 meses… dulcitos canillita… botiquín de emergencia... etc.

- MAMI es ese cohete tan rápido que va por casa disparado y que está en todas partes al mismo tiempo.

- MAMI es esa malabarista que pone la lavadora con el abrigo puesto, mientras le abre la puerta al gato con la otra, sosteniendo el correo con la barbilla y apartándome del cubo de basura con el pie.

- MAMI es esa maga que puede hacer desaparecer lágrimas con un beso.

- MAMI es esa Taekondista forzuda capaz de hacer tichigui a cualquiera por defender a sus criaturas de 0 a 50 años, y coger en un solo brazo mis 15 kilos mientras con el otro entra al carro lleno de compras.

- MAMI es esa campeona de atletismo capaz de llegar en décimas de segundo de 0 a 100 para evitar que me descuerne por las escaleras.

- MAMI es esa heroína que vence siempre a mis pesadillas con una caricia.

- MAMI es esa señora con el pelo de dos colores, que dice que en cuanto tenga otro huequito, sólo otro, va a la pelu.

- MAMI es ese cuenta cuentos que lee e inventa las historias más divertidas sólo para mí.

- MAMI es esa cheff que es capaz de hacerme una cena riquísima con dos tonterías que quedaban en la nevera porque se le olvidó comprar, aunque se quede ella sin cenar.

- MAMI es ese médico que sabe con sólo mirarme si tengo fiebre, cuánta, y lo que tiene que hacer.

- MAMI es esa economista capaz de ponerse la ropa de hace cientos de años para que yo vaya bien guapa.

- MAMI es esa cantante que todas las noches canta la canción más dulce mientras me acuna un ratito.

- MAMI es esa payasa que hace que me tronche de risa con solo mover la cara.

- MAMI es esa sonámbula que puede levantarse dormida a las 4 de la mañana, mirar si me hice pis, cambiarme el pañal, darme jarabe para la tos, un poco de agua, ponerme el chupete, todo a oscuras y sin despertarse.

- MAMI es aquella mujer que jamás se dio cuenta que envejecía por ver a sus hijos realizarse, llorando de noche porque ya tienen alas y dentro de poco dejarán el nido para buscar otro, y de día sonríe por ver que los hijos no tengan remordimientos en dejarla porque ella se siente feliz.

¿La ves? Es aquélla, la más guapa, la que sonríe.

ROGER RICARDO Y EL MUNDO DE LA ENTREVISTA

ROGER RICARDO Y EL MUNDO DE LA ENTREVISTA

Este periodista galardonado en múltiples ocasiones y hoy director de Investigaciones del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, asegura que a veces las figuras que pasan inadvertidas entre la gente, son quienes más historias humanas tienen por contar.

ROSA FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Para Roger Ricardo Luis, el periodismo es la vida contada de prisa con amor y precisión.

En sus más de tres décadas de ejercicio de la profesión ha recibido, entre otros reconocimientos, la Réplica del machete del generalísimo Máximo Gómez y en dos oportunidades laureado con el Premio Latinoamericano de Periodismo José Martí. Y como él dice, “representan momentos de alegría y, ante todo, para reafirmar compromisos éticos y de superación profesional”.

El profe Roger fue  corresponsal de guerra del periódico Granma en Nicaragua  y Angola (reportó la histórica batalla de Cuito Cunavale). También dio cobertura al mayor desastre natural en Venezuela acaecido en el estado Vargas, que le llevó a escribir el libro Venezuela después del diluvio. Desde 2004 se desempeña como Director de Investigaciones del Instituto Internacional de Periodismo José Martí y ejerce como Profesor Titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, donde día a día se empeña  por transmitir la alquimia de la experiencia profesional y el conocimiento académico a sus alumnos.

Desde pequeño siempre le llamó la atención el mundo de la comunicación hasta encontrar en el periodismo su orientación; sin embargo, cuando terminó el duodécimo grado, no pudo matricular esa carrera, pues el preuniversitario donde estudiaba, tanto el programa docente y de formación vocacional, hacían énfasis en las ciencias  exactas y naturales y las tecnologías. De tal suerte, tras vencer el examen de ingreso, hizo el primer año de Arquitectura y tras aprobarlo, logró también vencer la prueba de aptitud para estudiar la profesión que deseaba.

Desde entonces, le gusta el reporterismo, pues como él bien dice, “es alma del periodismo”. Le gustan todos los géneros periodísticos y de ello da fe su obra profesional, pero  los que más prefiere son la crónica, el reportaje y la entrevista. Y cuando se le pregunta a quienes prefiere entrevistar, rápidamente contesta: “A la gente sencilla”, pues “todos tenemos una historia propia que contar  y  cuando se hace (y se logra por parte del periodista) se da con la belleza de la  sinceridad, de la naturalidad, sin afeites ni poses”.

Reconoce que sus mejores entrevistas se la han dado bomberos, arrieros de la Sierra, pescadores, amas de casa, soldados. ¿Las personalidades?, solo cuando se “las asignan”, aún cuando distingue entre  éstas y las llamadas “figuras”.

Roger no olvida la entrevista que hace ya muchos años le hiciera a los arrieros de la Sierra Maestra, Wicho y Román, auténticos héroes desconocidos, con  una riqueza testimonial y espiritual como para hacer una película. A ellos no llegó porque se lo dijeron, sino conversando con esos hombres por el camino.

Wicho  desde niño fue arriero, se conocía la Sierra Maestra con la palma de la mano, lo alfabetizó la Revolución y  se hizo un lector empedernido desde entonces, conocimientos que conjugó con las vivencias del camino. Román fue arriero de Camilo y el Che en la guerra, amigo de Celia y maestro agrícola después en Ciudad Escolar del Caney de las Mercedes, en las estribaciones de la Sierra Maestra.

Dialogar con este periodista y profesor es un modo de entender que el mundo del periodismo es mucho más amplio de lo que a veces creemos y que un buen periodista, como él afirma, es aquel que tiene la capacidad de convertir un tema al parecer mínimo en maravilla.

La entrevista representa para Roger Ricardo “el género más complejo, pero no el más completo”. Para este periodista, “la complejidad viene dada por la relación dialéctica que se da entre entrevistado-tema-entrevistador, mientras el reportaje es el que asume la mayor integralidad expresiva, sin desconocer al buen  testimonio, ese que logra sacar toda la riqueza de la subjetividad y la coloca bellamente en su contexto. No obstante, hoy se tiende a la mixtura; pero cuidado, que de la excelencia al mejunje tan solo hay un paso. De ahí que al final siempre se hable de mal y buen periodismo como los dos grandes géneros que dan vida a la profesión. Y ahí hay mucho del crecimiento humano y profesional del periodista. La mediocridad es la enemiga número uno del periodismo”.

De vuelta a la entrevista, Roger considera que “la complejidad de este género queda atrás cuando, en primer lugar, uno se enamora del tema de la entrevista y logra enamorar al entrevistado”. Para ello estima este reportero que resulta clave la preparación previa: saber  qué le puede interesar al público sobre el tema y el entrevistado, tratar de estudiarlos (tema y entrevistado) o al menos lograr caracterizarlos y, desde luego, el momento, la oportunidad de hacer la entrevista con un importante valor psicológico. Hay que estar siempre preparado para la sorpresa.

Hay que preguntar con precisión, con astucia, que el entrevistado se de cuenta que usted sabe de lo que le pregunta. Hoy es muy común en nuestro medio las entrevistas complacientes y  las preguntas generales. Lo primero se da de manera intencionada, por prácticas profesionales erróneas que apuntan por un lado al temor de las fuentes a brindar la información, y, por el otro, por la falta de profesionalidad de los entrevistadores.

Respecto a las preguntas generales, el profesor Roger habla de lo que él califica como “el síndrome de la libreta de abastecimiento”.   “Fíjate en la inmensa mayoría de las ‘entrevistas’  de la televisión y la radio, el ‘entrevistador’ pregunta de la siguiente manera: ‘Hábleme un poco de…’, como si fuera algo de la cuota. Eso ya se asume como algo natural (espantoso y sobrecogedor). El periodista brilla por las preguntas que hace; eso es una regla de oro. Lo otro es divismo de pachanga”.

El profesor también refiere la tendencia en los medios audivisuales a confundir una declaración con una entrevista. “Cuando esto se hace, conciente o inconcientemente, se degrada el periodismo. Hay quien esgrime el factor tiempo como elemento enmascarante, pero eso no es profesional, se engaña al público”.

Para este reportero, como se define, el hecho de haber sido corresponsal de guerra es una experiencia que sacude y transforma, aún cuando sea corta o larga. Le sirvió para ser un mejor ser humano  y poder compartir con tantos “héroes anónimos, más allá de cualquier medalla; personas a través de las que se pueden ver muchas otras personas.”

Su modo de asumir el periodismo es ingenioso: lo ve como la literatura de la realidad y asevera que es mucho más difícil hacer periodismo que hacer ficción: “Los periodistas debemos  partir de la realidad, de los hechos, mientras que los escritores pueden crear historias basándose en su imaginación.”

Según Félix Pita Astudillo, quien fuera jefe de Redacción del periódico Granma en las década de los 80 y 90 y amigo del entrevistado, la responsabilidad del periodista es hacer un cuento, de ahí que siempre se propone contar una historia, en el mejor sentido de la palabra.

“Me siento reportero siempre, me gusta el diarismo y para eso  uno tiene que pensar como periodista las 24 horas del día. La noticia, cuando es verdadera, hay que vivirla. Porque no es lo mismo noticia que propaganda”.

En cuanto a su labor en la Academia, desde su punto de vista lo que tienen en común el periodista y el profesor es que los dos son comunicadores; a diferencia del periodista, el pedagogo se propone educar, enseñar, instruir. Lo que le aporta el periodismo al magisterio es la capacidad de síntesis y la posibilidad de transmitir criterios.

En su último libro, Viaje desde la memoria -realizado conjuntamente con Marina Menéndez, periodista de Juventud Rebelde-, recopila entrevistas a un grupo de venezolanos acerca de las relaciones establecidas entre Cuba y la patria de Bolívar  a lo largo de los 50 años de Revolución. Dos países que han estado hermanados desde la Sierra Maestra.

Las entrevistas le permitieron conocer sobre gente digna de admiración en todos los terrenos. Para él, hacer  un libro es también un modo de hacer periodismo, ya que en los periódicos se está condenado por la tiranía del espacio.

Desde hace años es colaborador del diario Juventud Rebelde y de otras publicaciones, también se dedica a escribir acerca de temas que le motiven, pues “como profesor hay que predicar con el ejemplo” y,  desde luego, “porque el periodismo forma parte de mi existencia”.

Roger Ricardo reafirma en todo momento que nunca dejará de ser un reportero. Y desde hace muchos años, desde su condición de profesor, “¡me siento multiplicado y responsable de cada uno de mis alumnos que ya son periodistas!”

 

¿CARLOS MANUEL DE CÉSPEDES, SOLO PADRE DE LA PATRIA?

¿CARLOS MANUEL DE CÉSPEDES, SOLO PADRE DE LA PATRIA?

ALEX PÉREZ POZO,
estudiante de segundo año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Carlos Manuel de Céspedes fue uno de esos hombres extraordinarios que brillaron en la historia. Uno de los gigantes capaces de sorprendernos por la grandeza de sus pensamientos, por la valentía reflejada en cada acción.

Con toda certeza, la naturaleza de su bien llamado “Padre de la Patria”, le atribuye el prestigio que merece. Sin embargo, detrás de ese Céspedes heroico que los cubanos conocemos, se cubre un ser enigmático y lleno de misterios.

En la Cátedra Honorífica “Carlos Manuel de Céspedes”, de la Universidad de Ciencias Pedagógicas “Héctor Alfredo Pineda Zaldívar”, de La Habana, bajo la presidencia del Máster y profesor José Antonio Pérez Martínez, se llevan a cabo actividades, entre las que constan las investigaciones que esclarecieron y determinaron nuevas paternidades atribuidas a Carlos Manuel Perfecto del Carmen de Céspedes y del Castillo (tomado de: Fe de bautismo, reproducida y mostrada en la Sala 2 del Museo Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo).

Paternidades poco divulgas, pero incluidas en la Enciclopedia de Carlos Manuel de Céspedes, que sin lugar a dudas, nos hablan de la vida de este hombre que, como diría nuestro Apóstol José Martí, es de mármol.

El Ajedrez en Cuba

Los primeros antecedentes del juego ciencia en la Isla datan de inicios del siglo XVI, plasmados en “Bayamo y Sus Cosas”, de Antón Ruiz Valdespino. La historia recoge que este era uno de los  recreos predilectos en la alta sociedad colonial de la época. «La afición de Céspedes por practicarlo era muy conocida, incluso, muchos de sus amigos y compatriotas lo consideraron como “maestro”, debido a las estrategias que desarrollaba», argumenta el investigador, José Antonio Pérez.

En el libro Federación Cubana de Ajedrez (Cuba 66, Olimpiada Mundial de Ajedrez. La Habana: Ed. Deportivas,1967, p. 4), se refleja que entre los años 1846 a 1868, grandes personalidades como  Perucho Figueredo, Francisco Maceo Osorio, Francisco Vicente Aguilera, Fernando Figueredo, don Juan de J. Fornaris y Fontaine, José M.  Céspedes, Tristán de Jesús Medina y Carlos Manuel de Céspedes, practicaron este deporte en la sociedad “La Filarmónica”.

Pero hasta la fecha, muchos de los escritos que recogían las técnicas y jugadas excepcionales del talento de ajedrecistas de la talla de Lucena (1499), Damiano (1512) y Ruy López (1570-1575), no estaban divulgadas en nuestro país.

Entonces, no fue hasta 1855, tras la ejecución de Ramón Pintó, que Carlos Manuel de Céspedes es encerrado en el buque-prisión “Soberano”, anclado en la bahía de Santiago de Cuba.

El historiador José Antonio Pérez, expresó que «Céspedes aprovechó el tiempo de reclusión para traducir del francés al español y publicar en el periódico “El Redactor”, a partir del 4 de octubre de 1855, “Las Leyes del juego de Ajedrez”, escritas por el famoso ajedrecista francés, Louis Charles Mahé de La Bourdonnais, agregando algunos comentarios y que de esta forma cobrara más popularidad el juego”.

“Céspedes, no es el introductor del juego ciencia en la Isla, pero sí fue el primero en realizar un escrito con fines públicos y masivos que divulgaran las leyes y la metodología  del mismo.  Por tanto, es su precursor».

La moneda cubana

Años más tarde, la gesta revolucionaria iniciada en la Demajagua el 10 de octubre de  1868 por el Padre de la Patria, también Padre del Ajedrez en Cuba, da paso a la conformación de una República en Armas genuina y primaria.

Con solo dos meses del inicio de la lucha por la independencia, Carlos Manuel de Céspedes ya había comenzado los trámites necesarios para establecer una moneda y reafirmar el carácter fidedigno de la Revolución cubana.

Según José Antonio, “Céspedes designó comisionado a José Valiente, quien coordinó con Porfirio Valiente, representante de la Junta Revolucionaria de Camagüey, la gestión de la tirada de bonos y papel moneda; para llevar a cabo la tarea que constataron, el 21 de abril de 1869, con José Morales Lemus, quien  había sido ratificado como Ministro Plenipotenciario de la República de Cuba en Armas ante el gobierno de EEUU, por la Cámara de Representantes».

Explica el historiador que «Céspedes les encargó tramitar oficialmente, la impresión de dos millones de pesos en papel moneda. La primera emisión de papel moneda de la República de Cuba en Armas, se realizó en Nueva York, entre finales del mes de mayo y junio de 1869, arribando al territorio libre de la Isla posteriormente, en forma de remesas periódicas».

La Ley aprobada por la Cámara de Representantes y por el Ejecutivo, Carlos Manuel de Céspedes, Presidente de la República, firmada en Sabanilla de Sibanicú, el 9 de julio de 1869 “Año Segundo de la Independencia”, autorizó la impresión y circulación del papel moneda, por lo cual fue establecido ese día como el Día de la Numismática Cubana.

“Y a Carlos Manuel de Céspedes, por su interés de dotar al Gobierno y la República de su propio numerario, detalle esencial en el carácter de nacionalidad y soberanía de un país, se le atribuyó el título de Padre de la Numismática Cubana”, reafirmó el especialista.

La primera marina de la Revolución cubana

La contienda de la Guerra de los Diez Años dejó plasmada en la historia y ante el mundo la actitud del pueblo cubano. Uno de los logros que tuvo fue la creación de la flota naval de la naciente República.

Su constitución, con fines militares, tiene su origen en una propuesta hecha por Carlos Manuel de Céspedes, para poder enfrentarse a los medios marítimos utilizados por España, que tenían el objetivo de impedir el triunfo del Ejército Libertador.

Resalta José Antonio Pérez Martínez que “el 30 de diciembre de 1868, Tomás Estrada Palma, presidente de la Junta Central de Fondos, comunicó desde Bayamo al general Julio Grave de Peralta la existencia de esta entidad y la necesidad de reunir una gran suma de dinero para la compra de un monitor -barco de guerra-.  El 5 de enero de 1869, Grave de Peralta contestó que en breve tiempo podía disponer de 10 mil pesos” (Abreu Cardet, José. Selección de lecturas: Julio Grave de Peralta. La Habana: Ed. Ciencias Sociales, p. 90-91).

Y agregó, «Céspedes, un hombre de convicción, ya tenía decidido la creación de una Marina de Guerra Mambisa, hecho que se materializó el 17 de febrero de 1869, desde el cuartel general situado en La Larga, en las riberas del río Cauto».

«Allí le comunicaría a su comisionado en el exterior que aunque en esos momentos, los artículos imprescindibles para la insurrección eran las armas y pertrechos, no le restaba importancia a la necesidad de contar  con algunas formidables máquinas de guerra marítimas para romper el bloqueo y convoyar, con toda seguridad, la ropa, el calzado, los víveres y, sobre todo, la sal de la que tanto se carecía en el campo insurrecto».

Era inminente la necesidad de quebrar ese bloqueo naval impuesto por España como primera medida para la buena marcha de la Revolución. «Al respecto, desde el cuartel general en Santa Rita, el 13 de marzo de 1869 le comunicó al representante de Cuba en los Estados Unidos que: ‘Es necesario, pues, que U. como representante de este gobierno, gestione con la comisión que se ocupa en aprontar recursos para nuestra revolución, (…) para que se nos introduzcan las armas y efectos necesarios con que poder sostener el orden y la guerra que tan heroicamente y con tantos sacrificios hemos llevado a cabo…’” (Gálvez Aguilera, Milagro. La Marina de Guerra Mambisa- La Habana: Ed. Ciencias Sociales, 2004,  p. 39)».

Era un hecho. En la Asamblea de Guáimaro, celebrada los días 10 y 11 de abril de 1869, al conformarse el Gobierno de la República de Cuba en Armas, se incluyó un artículo en la Constitución, autorizando la creación de la Marina de Guerra Mambisa.
Refiere el profesor José Antonio Pérez que «la Constitución fue elaborada el primer día de asamblea y redactada por Ignacio Agramonte y Antonio Zambrana. En el artículo 15 se planteaba que eran objetos indispensables de la ley, autorizar al Presidente para conceder las patentes de corso, para proveer y sostener una armada».

Céspedes durante su gobierno autorizó a la Junta Central Republicana de Cuba y Puerto Rico para otorgar los grados a los oficiales para la Marina Nacional, cada vez que lo estimara conveniente. Explica José Antonio que «estos intentos, junto a los realizados para crear una Armada que respondiera netamente a los intereses del Ejército Libertador y a partir de entonces, tomar y torpedear un puerto cubano, en la práctica no llegaron a consolidarse.

“Bajo su mandato, solo lograría que se armaran en guerra los vapores Hornet o Cuba, Pionner y El Rayo, listado al que se uniría en el mes de diciembre de 1874, otro donado por el Presidente del Perú. Entonces, sin dudas, este es el precursor de la primera flota bélica, el Padre de la Marina de Guerra Cubana»

Dignidad Representativa

Pero no solo fue el Padre del Ajedrez, de la Numismática y de la Marina de Guerra en Cuba. Ya destacaba José Martí sus rasgos de impetuoso, de hombre capaz de convocar y relevante en lucha por defender nuestros intereses, y la necesidad de que el mundo reconociera la Revolución que se llevaba en la Isla.

Afirma José Antonio Pérez que «Céspedes desplegó una extensa actividad diplomática y estableció correspondencia con diversos países del mundo. Muchas con el fin de que reconocieran el gobierno libre e independiente que se estaba gestando en la época.

«Por ejemplo, el 3 de diciembre de 1868, le había instruido a José Valiente, designado como Agente General de la República, con sede en Estados Unidos, que hiciera todos los esfuerzos posibles: ‘A fin de conseguir la protección del Gobierno Americano y el reconocimiento de nuestro Gobierno provisional’(Rodríguez, Rolando. Bajo la piel de la manigua. La Habana: Ed. Ciencias Sociales, 1996, p. 74).

“En otra ocasión, el Padre de la Patria, decidió hacer público el 1 de marzo de 1869, un mensaje que había enviado al Presidente de los Estados Unidos y que luego, fuese divulgado en el semanario La Voz de Cuba”, agrega el profesor.

Entre los argumentos sostenidos para explicar las razones por las cuales el gobierno norteamericano debía reconocer los derechos de beligerancia e independencia del gobierno revolucionario cubano, explica el historiador José Antonio Pérez que «se encontraba uno netamente naval: “(…) Porque tiene en construcción una escuadra que excederá en número y fuerza a las que hasta aquí han mantenido las autoridades españolas en esta agua (…)” (Gálvez Aguilera, Milagro. La Marina de Guerra Mambisa- La Habana: Ed. Ciencias Sociales, 2004,  p.5-6). Además, Céspedes le decía: “Por la sola y exclusiva falta de armas y municiones este paciente pueblo está sujeto al tiránico yugo de España.” (Rodríguez, Rolando. Bajo la piel de la manigua. La Habana: Ed. Ciencias Sociales, 1996, p. 74).

Finalmente, en los últimos días del mes de marzo de 1869, según consta en el libro de Milagro Gálvez, Expediciones navales en la Guerra de los Diez Años 1868-1878, el primer país en reconocer nuestro proceso revolucionario gracias a la labor del Padre de la Marina de Guerra Cubana, fue México, seguido de Bolivia, Perú, Chile, Colombia, El Salvador y Guatemala.

Más tarde, a mediados de 1870, ya Céspedes se da cuenta  de las verdaderas intenciones de los Estados Unidos de América trazadas por el presidente Thomas Jefferson hacia Cuba. Por cuanto escribió a José Manuel Mestre, sustituto de Morales Lemus como representante diplomático en EU: “Por lo que respecta a los Estados Unidos tal vez, estaré equivocado, pero en mi concepto su gobierno a lo que aspira es a apoderarse de Cuba sin complicaciones peligrosas para su nación y entretanto que no salga del dominio de España, siquiera sea para constituirse en poder independiente; este es el secreto de su política y mucho me temo que cuanto haga y proponga, sea para entretenernos y que no acudamos en busca de otros amigos más eficaces y desinteresados” (Rodríguez, Rolando. Bajo la piel de la manigua. La Habana: Ed. Ciencias Sociales, 1996, p. 77).

Otros factores también fueron decisivos para que Céspedes y los demás revolucionarios renunciaran a la esperanza sobre una posible ayuda de Estados Unidos. «El apresamiento de expediciones mambisas, el acoso y repudio en sus puertos de las naves corsarias cubanas, la ignorancia consciente de las comunicaciones del gobierno de la República en Armas, además, de una proclama de Grant en 1871 contra el apoyo a los insurgentes, fueron más que suficiente», interpreta el profesor y Presidente de la Cátedra Carlos Manuel de Céspedes, José Antonio Pérez Martínez. 

Y agrega: «A esta acción le siguieron la retirada de la representación diplomática de Cuba en Estados Unidos. Tal era la convicción, que a finales de noviembre de 1872, le escribió a Ramón de Céspedes, agente cubano en Washington: ‘No era posible que por más tiempo soportásemos el desprecio con que nos trata el gobierno de los EU, desprecio que iba en aumento mientras más sufridos nos mostrábamos nosotros’” (Rodríguez, Rolando. Bajo la piel de la manigua. La Habana: Ed. Ciencias Sociales, 1996, p. 77).   

Su palabra fue constante y segura en los escenario internacionales, previó la amenaza que supondría los Estado Unidos y como buen revolucionario, buscó la alianza con otros horizontes que persiguieran causas justas y emanciparan los pueblo. Por tanto, Céspedes, como plantea el investigador José Antonio, «es también el Padre de la Diplomacia Cubana».

Entonces, hablamos de un hombre íntegro y capaz, de un padre entre padres y un hijo de la tierra criolla. Hablamos del Padre de la Patria, del Padre del Ajedrez en Cuba, del Padre de la Numismática de la Isla y de la Marina de Guerra, hablamos del Padre de la Diplomacia Cubana.  De un hombre que es y merece ser recordado como la palabra viva del concepto de Revolución.

REGALO PARA AMIGAS QUERIDAS

REGALO PARA AMIGAS QUERIDAS

Queridas amigas:

La vida es corta así que a disfrutar el tiempo que te queda por vivir.

Vivamos la vida contentas y no dejemos que nadie no las amargue, cuando alguien nos quiera estresar, debemos tomar un aire por dentro y hablar más bajito y así lograremos pasar nuestro estrés a la persona que nos quiere estresar… y muy atentas con lo que les voy a relatar ahora:

Hace un tiempo, una amiga me regaló un imán para ponerlo en el refrigerador y que dice así:

"En una casa sin polvo, vive una mujer aburrida".

Ha pasado mucho tiempo y lo sigo teniendo en el refri, para que no se me olvide...

Pongan atención!!!!!!

El polvo protege la madera que está debajo de él.

Una casa se convierte en un hogar cuando puedes escribir "te quiero" sobre los muebles.

Yo solía pasar por lo menos 8 horas del fin de semana asegurándome de que todo estuviera perfecto, en caso de que alguien viniera de   visita.

Al final me di cuenta de que nadie venía de visita porque todo el  mundo estaba fuera, disfrutando de la vida y pasándolo bien.

AHORA, cuando la gente me visita, no tengo que explicar el estado de mi hogar.

Todos están más interesados en escuchar las cosas que he estado haciendo mientras disfrutaba de la vida y lo pasaba bien.

Si todavía no lo has entendido, por favor, toma nota de este consejo.

La vida es corta.  !!!!!Disfrútala!!!!!

Quita el polvo si no queda más remedio, pero ¿no sería mejor pintar un cuadro o escribir una carta, hacer una panetela o un pastel, chupar la cuchara o plantar una  semilla???....

Sopesa la diferencia entre querer y necesitar!!!

Quita el polvo si no queda más remedio, pero no hay mucho tiempo.

Con tantas delicias por cocinar y hornear, ríos por nadar, sitios por conocer... música por escuchar, libros por leer..., amigos a los que querer y vida que vivir....

Quita el polvo si no queda más remedio. Pero el mundo está ahí afuera con el sol iluminándote, el viento revolviendo tu cabello y susurrando en tus oídos,… la lluvia refrescando tu rostro… Recuerda que este día no se repetirá!!!!

Quita el polvo si no queda más remedio,... pero no olvides una cosa:

La vejez viene en camino y la pintan fea!!

Y cuando te vayas... porque tienes que irte, tú, tú misma te convertirás en polvo.

Comparte esto con todas las mujeres estupendas que conozcas!!!

No es lo que guardas sino lo que ofreces, lo que habla del tipo de  vida que has vivido!!!!!

!!!DISFRUTA LA VIDA QUE QUEDA POR VIVIR!!!!

 

BAILAR UNA POLKA EN MARTE

BAILAR UNA POLKA EN MARTE

MARITA PÉREZ DÍAZ,
estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El cansancio nunca venció a Víktor. A dos meses de aquel fatídico noviembre de 2011 todavía estaba frente al computador. Sus manos sudaban el invierno ruso, atendían llamadas sin fin, y se volvían un nudo ante el vacío de respuestas. La cápsula hermética llena de moscas y bacterias  se calcinaba en el interior de la sonda espacial. La cámara delantera no alcanzó a divisar el mayor satélite natural de Marte, Fobos, y el brazo mecánico ya desprendido caía junto con otros restos de la nave en las costas del océano Pacífico, cerca de Chile. La misión espacial Fobos- Grunt había fracasado.

En enero el frío es cortante y el cielo se cubre entero de nubes. Era el día 15 cuando Víktor Jartev, director de la Unión Científico-Productiva Lavochkín monitoreaba la caída de los desintegrados pedazos de la sonda a la Tierra. Era la misma época del pasmurno, un “tiempo triste y gris”. Pero no, no es hora de mezclar las lágrimas con vodka. Podría haber sido un fallo del software, dicen algunos expertos. Error humano quizás,… sí, de alguno de los más de treinta que manejaban la sonda desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajstán. Aunque claro, también están los americanos, con sus potentes radares y la interferencia de partículas radioactivas. Esta podría ser la verdadera guerra de las galaxias.

En los comienzos de la carrera espacial, Viktor apenas era un niño. La Unión Soviética empezó con ventaja a finales de los 50: el Sputnik 1, la perrita Laika, Yuri Gagarin. Luego perdió la batalla con Estados Unidos por alcanzar primero la Luna. Cuando Viktor vio a Neil Armstrong dar el primer paso lunar ya tenía decidido dedicar su vida a la cosmonáutica. Pero ocurrió la desintegración de la URSS, las fricciones políticas, la desorganización, el olvido.

Ahora no compiten solo con los estadounidenses. Ahí está el gigante asiático que pretende conquistar también el Universo. Incluso, uno de los seis astronautas entrenados por Rusia para ir a Marte es chino. Una semana antes del desastre, los 500 días de entrenamiento en un simulacro de planeta terminaban, a pesar de que las expediciones tripuladas demoren más de 20 años en concretarse.  Por eso enviaban la Fobos-Grunt, una misión automática con fines exploratorios y científicos.

Entonces llegó el 9 de noviembre. Víktor apretó el botón. 3…2…1. ¡Bien! Todo salió bien. Fuera de la atmósfera no se encendieron los segundos motores. Tenemos tres días para recuperar la nave. Agonía. Dos meses de incertidumbre. Caerá a la Tierra. ¿Dónde? Los organismos vivos, las moscas Droshopila y las bacterias no representan peligro alguno. Todo quedará rostizado. Océano Pacífico, enero 15.

Para Viktor esta era la oportunidad de Rusia de recomenzar, enterrar los fracasos y poner su rumbo a las estrellas: “Es una tragedia para nosotros, pues intentamos dar un salto de 30 años hacia adelante. Fracasamos, y ahora se rompe la lógica de producción de otros proyectos futuros”, dijo de manera oficial delante de una docena de periodistas, mientras un foco de luz le aturdía la mirada. No le molestaron las preguntas indiscretas, acusadoras, ni siquiera sus respuestas justificativas, que sí, es la primera puesta en marcha de esa tecnología, no, no tenía realización práctica, pero recogimos innovaciones de vuelos, claro había un porciento muy grande de riesgo,… pues lo lamentamos, se cumplieron los peores pronósticos”.

La prensa desnudó la polémica interna. Su colega de la Agencia Espacial Rusa Roskosmos, Vladímir Popovkin, dijo: “Se efectuará un simulacro de vuelo para comprobar las causas del fallo, con un grupo de científicos”. Días después, Viktor declaró a la agencia Interfax: “Hubiera sido positivo crear la comisión de expertos para comprobar con el mismo rigor al Fobos- Grunt, pero antes de iniciar el vuelo”.

-¡Fueron más de 150 millones de dólares tirados a la nada!-, le dijo Vladimir.

-Está bien, pero si repartimos este gasto entre toda la población, cada ruso debería pagar solamente tres rublos o 10 centavos dólar al año durante una década. No es mucho, casi nada -respondió Víktor y agregó más calmado- Sabes la importancia de la expedición para conocer más de Marte, preparar los futuros viajes tripulados, o comprender cómo se formaron los planetas del sistema solar...

-¡Claro que lo sé! – interrumpió Vladimir-. Solo teníamos que traer 200 gramos de tierra de Fobos, dejar el satélite chino Yinghou-1 en órbita y todo eso en menos de dos años. Pero ahora tenemos muchos ojos encima, mira, deberías leer más la prensa-, dijo mientras le dejaba caer en las manos un ejemplar del diario Rossiyskay Gazeta.

Las mejillas siempre rosadas de Víktor parecían ahora dos manzanas maduras y sus ojos verdes se inyectaron de sangre poco a poco. No lo podía creer. Su héroe, el pionero espacial Vladimir Bugrov había criticado a Roskosmos: "Si algunos ingenieros antes del lanzamiento tenían claro que la misión sólo tenía un 50 por ciento de posibilidades de éxito, ¿por qué pusieron entonces su firma?". Y siguió el ex cosmonauta, de 78 años, “es la serie de errores más graves en el programa espacial ruso en más de cinco décadas, desde que en 1962 fracasaron cinco lanzamientos de naves espaciales. Creo que necesitamos una perspectiva clara para afrontar una misión rumbo a Marte”.

Perspectiva, claro. No, no es tan fácil como bailar una polka. Esto podría costarle el puesto a Vladimir… o a mí.

Unas semanas después, el nuevo director de Roskosmos, Anatoly Perminov, calificó de “absurdas” las misiones ya emprendidas a Marte. Víktor supo también que su agencia y la NASA debatirían el desarrollo de naves espaciales propulsadas por energía nuclear en Moscú, y tendrían en cuenta una segunda versión de la Fobos-Grunt. Estaba más tranquilo. ¿Lo estaba? El mismo país que una vez vistió el color del comunismo, se lanza de nuevo a la conquista del Planeta Rojo.


 

TESTIGO DE GUERRA

TESTIGO DE GUERRA

Lina Pegoraro, hermana de la Congregación de Salesianas de La Habana y sobreviviente de la segunda conflagración mundial, rememora que «las bombas eran terribles. Escuché cientos caer y vi unas pocas, pero el miedo era el mismo. El impacto que tenían en la ciudad tras ellas era casi peor. Los edificios destruidos, las plazas y comercios vacíos creaban una atmósfera desalentadora».

Texto y foto:
CLAUDIA ALEMAÑY CASTILLA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Ataviada con los hábitos blancos, me recibió en el retiro María Auxiliadora, del pueblo de Peñalver, en Guanabacoa. Su expresión era tranquila, pero tras los espejuelos brillaban los ojos grises. 

Lina Pegoraro se llama. Es una italiana robusta de 89 años y posee una franca y alegre sonrisa. La llaman “sor”, pues es monja de clausura de la Congregación Salesiana de La Habana. Me pidió acompañarla a una sala privada donde comencé el diálogo para conocer  sobre las razones que la llevaron a abrazar la fe y acerca de su experiencia como testigo de la Segunda Guerra Mundial.

«Fui criada en el seno de una familia católica y asistíamos asiduamente a la capilla de nuestro pequeño pueblo de Rosari, ubicado en la provincia de Vijenza, Italia. Pero no fue hasta los 12 años que comencé a sentir mi vocación, precisamente con la llegada de un misionero que había viajado por el África a nuestra comunidad.

«Sus relatos referidos a los niños de ese continente que no tenían quien les instruyera en la fe y el amor a Dios, me estremecían. Desde ese momento quise hacerme misionera yo también. Comencé a ayudar, en mi parroquia, en la catequesis y en los preparativos de las misas durante cinco años, a iniciativa del sacerdote.

«Un buen día me anunció que había sido aceptada por el Señor para ser su fiel servidora. La alegría me inundó. Pero al pensar en mis padres, me preocupó el cómo contarles mi intención de hacerme religiosa.»

Mientras hacía el relato, Sor Lina me enseñó un reloj de bolsillo que contiene las iniciales de sus padres, sus tres hermanas y ella. Aprovechó ese momento también para comentar que adora los relojes, al punto de considerarlos su gran pasión. Para la religiosa, el paso del tiempo es un misterio infinito.

Le apenaba contar a sus padres que había obrado a sus espaldas para hacerse misionera. Entonces, pidió al sacerdote lo contará él. Ambos dijeron estar de acuerdo, aunque el inicio ese año de la Segunda Guerra Mundial retrasó la partida.

La Alemania nazi comenzó la contienda bélica en 1939 y contó con un importante apoyo del gobierno fascista italiano. La situación era convulsa y muchos hombres tuvieron que enlistarse en el ejército.

«Mi padre no tuvo que partir, pero vi a muchos amigos, vecinos y parientes irse para no regresar jamás. Era una experiencia dolorosa ver a las madres, a las prometidas, las esposas, abrazarse a los hombres y llorar, llorar sin más. Confieso que en el fondo me sentía aliviada, incluso feliz, de que papá no se fuera.»

El 27 de mayo de 1941, Lina Pegoraro partió para Turín a unirse al convento de Hermanas Salesianas de esa ciudad. Profesó como religiosa el 5 de septiembre de 1944.  No volvería a ver a su familia en catorce años.

«A mi llegada comencé a estudiar para hacerme profesora, pues era un paso muy importante en mi empeño de ser misionera. Al mismo tiempo, pasaba, como novicia, por diferentes pruebas de obediencia, conocimiento y respeto por las penitencias.»

El viraje de la guerra fue radical. Italia, junto con los demás países del eje fascista, pasó de ser atacante a atacado. La situación era dura, cruenta.

«La vida en el convento era muy difícil. No teníamos ningún refugio, así que nos tuvimos que quedar en el edificio y protegernos en los sótanos. También brindábamos asilo a las personas que se habían quedado sin hogar, por lo que quedábamos casi cincuenta personas hacinadas  y  temerosas.

«Las bombas eran terribles. Escuché cientos caer y vi unas pocas, pero el miedo era el mismo. El impacto que tenían en la ciudad tras ellas era casi peor. Los edificios destruidos, las plazas y comercios vacíos creaban una atmósfera desalentadora.»

Tras el recuerdo de los estallidos, los ojos de Sor Lina se humedecen y su expresión demuestra cuán aterrada está aún de aquellos feroces espectáculos.

«Nosotras salíamos a recorrer las calles para auxiliar a los heridos y necesitados. No era raro encontrar a los sobrevivientes ante sus casas, quemados o sangrientos, desesperados por la muerte de sus familias. Mi labor era consolarlos, pero no fueron pocas las veces que yo misma quedé desolada.

«En una ocasión encontré a un hombre tirado en plena calle llorando, estaba herido. Me acerqué e intenté levantarlo. Rechazó mi auxilio y suplicó que le ayudara a morir. Toda su familia había muerto, no quería estar solo. Miró mis ojos y preguntó: ¿Por qué Dios permite esto? Respondí casi mecánicamente que solo el Señor sabe por qué hace tan torcidos los caminos. En mi interior, la falta de fe se convirtió en otra fuente de temor, pero llegué a la conclusión de que no podía ceder.»

En el salón donde conversamos, rodeado de sillones e imágenes de santos, la hermana Pegoraro continuó relatando sus pesares durante el mayor enfrentamiento bélico que ha conocido el mundo. El hambre se convirtió en un problema grave. Los mercados habían cerrado, era difícil encontrar los alimentos y artículos de primera necesidad y los precios estaban crecidos desmesuradamente.

«En una ocasión, la madre superiora nos encargó a una compañera y a mí buscar algo de comer para el desayuno. Lo único que pudimos encontrar fueron cuatro huevos. ¿Te imaginas compartir cuatro huevos entre las cuarenta monjas del convento? Por muy buenas intenciones que tuviéramos, era imposible.

«La situación mejoró un poco cuando algunos campesinos nos solicitaron que participáramos en la recogida de trigo. El padre de una de las novicias construyó un horno para nosotras. Preparábamos el pan y lo repartíamos entre los desamparados. Ese fue mi aporte durante la guerra.»

-¿Qué cree sobre el papel de la iglesia católica,

principalmente del Vaticano, durante

 la Segunda Guerra Mundial?

«Muchos fueron los sacerdotes y monjas que se unieron como enfermeros y hasta médicos. Incontables brindaron su ayuda a los desamparados, como nosotras mismas. En cuanto al Vaticano, creo que pudo haber tenido más influencia en contrarrestar la exterminación de los judíos. Aquellas eran acciones detestables, inhumanas, que cometían hombres sin corazón, diciendo amar a Dios. Hombres así no aman a Dios, pues no aman al prójimo. Hombres así no merecen conocer siquiera la palabra de Dios.»

En 1946, Lina cumplió su sueño de hacerse misionera. La enviaron a Cuba junto con otras cuatro hermanas. Comenzó a dar clases en uno de los colegios de las Hermanas Salesianas de La Habana en la Víbora. De esa experiencia guarda gratos recuerdos.

Al triunfo de la Revolución, el 1ero. de enero de 1959, no se encontraba en Cuba. Estaba en Italia recibiendo un curso para convertirse en profesora de novicias. Siguió un período en que las relaciones entre el gobierno y la iglesia fueron difíciles y no pudo regresar al país hasta el año 1980. Desde entonces, vive en nuestro país, al cual considera su segundo hogar.

La Segunda Guerra Mundial reportó un total de 61 820 315 víctimas. De ellas 410 000 fueron italianos, y 80 mil pérdidas civiles. Sor Lina Pegoraro sobrevivió al terrible período que enfrentó el mundo y hoy cuenta su historia. La historia de cómo el amor a Dios  le dio fuerzas a esta mujer para enfrentarlo todo.

Pie de foto: A pesar de la edad, Lina sigue haciendo honores a su vocación.

Ficha Técnica:

Objetivo Central: Dar a conocer las impresiones y experiencias de Lina Pegoraro, superviviente de la Segunda Guerra Mundial.

Objetivos Colaterales: Mencionar las razones que la llevaron a profesar como monja y los férreos valores católicos de la entrevistada.

Tipo de entrevista;
Por los participantes: Individual.
Por su forma: De citas.
Por su contenido: De opinión autorizada.
Por el canal que se obtuvo: Cara a cara. Directamente.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: De retrato.
Tipo de cuerpo: De citas.
Tipo de conclusiones: De opinión o comentario del entrevistador.
Tipo de fuentes: No documentales y documentales.