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Isla al Sur

OFRECERÁ CONCIERTO ROSA MATOS

OFRECERÁ CONCIERTO ROSA MATOS

Heitor Villalobos y la música cubana se abrazarán en la maestría de la guitarrista cubana.

ERNESTO GUERRA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con los cinco Preludios de Villalobos comenzará el concierto que la guitarrista cubana Rosa Matos ofrecerá el próximo jueves, a las siete de la noche, en la sala Hubert de Blank, de la capital.

Al cerrar el encuentro, la artista compartirá el escenario con Eduardo Martín para interpretar piezas de la música cubana, como la Fuga Número 1 y Paisaje Cubano con Fiesta, de Leo Brouwer.

Rosa Matos comentó a este reportero que  el concierto será un homenaje a Villalobos en el aniversario 50 de su muerte, y a Leo Brouwer.

El concierto da continuidad a un espacio, de reciente creación que se dedica a promover la música de concierto en la ciudad. Se celebra los últimos jueves de cada mes organizado por la sala Hubert de Blank y el Centro Nacional de la Música de Concierto.

Rosa Matos resultó ser ganadora absoluta del Concurso Internacional de Guitarra de La Habana de 1998 y llamó la atención del jurado con sus interpretaciones, en particular, de las obra de Leo Brouwer.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Sumario de Cómo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida+ Dato adicional.
Tipo de fuentes. Directa y documental.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros valores noticia: Interés humano y Prominencia de los protagonistas.
Tipo de noticia: Ligera.

 

LUCES Y MOVIMIENTO EN CASA

LUCES Y MOVIMIENTO EN CASA

Comienza exposición de piezas no exhibidas en Cuba del artista argentino Luis Tomasello, en la Galería Latinoamericana.

LÁZARO GONZÁLEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Varias obras del argentino Luis Tomasello, uno de los principales exponentes del Arte Cinético en la región, se expondrán a partir del próximo viernes en la Galería Latinoamericana de Casa de las Américas, en la capital (2009).

La muestra “Luis Tomasello: la sustancialidad intrínseca de la luz”,  incluye piezas de la colección Arte de nuestra América como Atmósfera Cromoplástica I y Libro Objeto Negro el 10, donadas por el artista entre 1983 y 2008 y nunca exhibidas en Cuba.

Además de las obras tomadas del patrimonio institucional, forman parte de la muestra el Libro Objeto La Nostalgie du fou, aporte de Tomasello para la ocasión y Sin Título, perteneciente a la colección del Centro de Arte Contemporáneo Wilfredo Lam.

El análisis sobre la luz y el color reflejado es una constante en la obra de Tomasello, quien crea un juego de luces y sombras, al descomponer los haces lumínicos, de altísima calidad poética, explicó Lourdes Benigni, curadora de la muestra.

El cinetismo es una de las corrientes artísticas de la segunda mitad del siglo XX y se caracteriza por el intento de producir la impresión de movimiento, real o ilusorio, mediante el empleo de técnicas ópticas como el juego con luces y sombras, el contraste de colores o el tamaño y la proporcionalidad de los objetos.

Luis Tomasello: la sustancialidad intrínseca de la luz concluirá el 20 de noviembre para dar paso a la exposición personal del también creador argentino Julio Le Parc, exposición que cerrará las actividades por el Año Cinético en Casa de las Américas.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Datos adicionales.
Tipo de noticia: Ligera, blanda, previsible, oficial, simple.
Tipo de fuentes: No documental, tradicional, primaria, directa.
Primer valor noticia: Prominencia de los protagonistas.
Otros dos valores noticia: Actualidad. Originalidad.

MAESTRA DE MAESTROS

MAESTRA DE MAESTROS

“Soy una profesora de Francés enamorada de la pedagogía”, afirma Silvia Fernández González, docente del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona.

Texto y foto:
ALBA G. LEÓN INFANTE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Suena el despertador y aún es oscuro afuera; ella despierta muy temprano para llegar puntual al trabajo. Son más de veinte los kilómetros que la separan de su aula, mas todos los días Silvia Fernández  González  acomete  el largo viaje para estar junto a sus alumnos y sentir, una vez más, la felicidad de ser maestra de maestros.

Mientras espera el ómnibus, comienza a meditar sobre el día que le espera; puede que hoy salga molesta de la clase, o sin voz, o contenta de ver a sus alumnos progresar. Son cosas que solo puede saber al final del día. 

-¿Maestra por  necesidad o vocación?

Cuando yo era joven, no existía tal carencia de profesores como ahora. Soy maestra por vocación y es casi una necesidad; me siento bien enseñando, compartiendo los conocimientos. Soy Licenciada  en Lengua Francesa en la especialidad de Lingüística, graduada en 1977.  En el segundo año de la Universidad integré el grupo de alumnos ayudantes, de modo que cuando terminé los seis años de servicio social en Camagüey, comencé a trabajar en el Instituto Superior Pedagógico José Martí (ISPJM) en esa provincia.

-¿Por qué Francés?

Me gustó desde niña, cuando miraba películas en ese idioma y también escuchaba canciones. Es curioso, ya que mi padre vivió en los Estados Unidos durante un tiempo, por tanto hablaba el inglés de manera fluida; como es natural, trató de enseñarme, pero yo prefería el francés, quizás porque al oído sonaba más bonito. Yo adoro mi especialidad.

-¿Cuándo realizó su primera

labor como maestra?

En el Pedagógico Martí, donde gané mucha experiencia y con el cual me siento identificada. En 1984 me trasladé hacia la  capital y comencé a trabajar  en el Instituto Superior Pedagógico de Lenguas Extranjeras, que luego fue integrado al Instituto Superior Pedagógico Enrique José  Varona (ISPEJV).

-¿Cómo fue el cambio entre

el Martí y el Varona?

Por lo general,  las personas que se establecen en la capital buscan mayores comodidades; mi caso no era la excepción, como tampoco lo fue mi nuevo trabajo. Experimenté una diferencia sustancial en cuanto a las condiciones materiales, o sea,  laborar en un inmueble en buenas condiciones favorece en gran medida obtener mejores resultados en la actividad que desempeñes. Eso no fue todo, conocí excelentes profesores, quienes me motivaron a esforzarme por sus logros y cualidades. No noté diferencia en la manera de educar, en el empeño, en el amor que brindaba cada maestro a sus alumnos.

-¿Qué importancia tiene

el Pedagógico para su vida?

Significa mucho. A pesar de no ser fundadora de la institución, llenó una importante  parte de mis expectativas. Ahí alcancé el desarrollo que hoy muestro, la experiencia como maestra y el dominio de una lengua extranjera.  Mi identificación  con el Pedagógico es resultado  de una formación sui géneris, cuyo resultado es lo que soy ahora: una profesora de francés enamorada de la pedagogía.

-En su opinión, ¿a qué se debe la consolidación

del Varona como el mayor exponente

de la enseñanza pedagógica en Cuba?

El factor geográfico influye, pero pienso que quienes han convertido al Varona en un paradigma son, indiscutiblemente, los profesores.  Me vienen a la mente nombres como las doctoras Lidia Turner y María Dolores Ortiz, junto a otros que conforman una lista larga, pero es imposible mencionarlos a todos porque son muchos y aún más, los aportes de cada uno al sistema educacional cubano.

-Uno de los cursos de postgrado que usted

recibió fue Televisión Educativa. ¿Le parecen

las teleclases un método efectivo en la

enseñanza de lenguas extranjeras?

Absolutamente, con las teleclases sí se aprende, en dependencia de su ritmo y su estrategia comunicativa. En lo personal, los cursos de Universidad Para Todos me han aportado mucho y he podido optimizar mis conocimientos y habilidades en el francés. Pero  cuando transcurren quince minutos de un producto lineal, el ritmo decae, se pierde el interés. Científicamente se ha demostrado que la televisión es un método pasivo, provoca sueño, por eso urge la presencia del profesor como el factor más importante de la teleclase.

Yo admiro a los teleprofesores porque se necesita valor y habilidades para enfrentarse a una cámara y enseñar a través de ella. Considero una tarea de carácter inmediato interrelacionar el universo audiovisual con el aula, hacer que cobre vida, e integrar a los alumnos de manera activa con ese medio.

-¿De qué forma participó

usted en ese método?

Como estudiante; cuando recibí la propuesta de dar clases en televisión mi miedo escénico me impidió aceptar. Hubiera sido una experiencia muy bonita, estoy segura.

-¿Cuál es el complemento que

le falta a las teleclases?

Las teleclases son excelentes, tienen buena dinámica. En mi opinión, la clave para hacerlas totalmente efectivas está del otro lado de la pantalla. Somos los maestros del aula quienes debemos integrar ambos espacios y llenar las lagunas que surjan. Es normal que los muchachos tengan dudas después de verlas, pero aunque las repitan una y otra vez aún persisten las dificultades. Nuestro trabajo consiste en suprimir esas dudas y lograr que los alumnos se interesen por el material televisivo.

Existe un  gran problema relacionado con esto, sobre todo en el nivel secundario: las teleclases se “corren” para copiar solamente las diapositivas, por lo que se me ocurre compararlas con una sopa caliente, muy sabrosa, pero no alimenta en absoluto si le falta el ingrediente nutritivo.

 -¿Piensa que la formación pedagógica de los

jóvenes maestros influya en esta situación?

En mi opinión, se trata de un problema de vocación de los muchachos y no de la formación que reciben en el Pedagógico. Mi experiencia particular como profesora de Francés me ha demostrado que a muchos de mis alumnos los mueve el interés de aprender lenguas extranjeras y no el amor por la pedagogía. Para cualquier persona resulta frustrante dedicarse a una profesión que no le gusta, y el magisterio, a mi juicio, demanda todo el amor posible.

De aquí surge una contradicción, porque en la capital existe una carencia grande de profesores, lo cual es un problema de carácter urgente. Los maestros emergentes son jóvenes muy capaces y valientes con quienes debemos trabajar de manera ardua, por el enorme reto que desafían y porque de ellos depende la formación de las futuras generaciones.

-Usted participó en la organización del primer

intercambio nacional de profesores de Francés,

así como en su desarrollo. ¿Qué tanto se

diferencia la educación cubana de la francesa?

Las diferencias existentes están condicionadas por las características de cada país, su cultura e idiosincrasia. En el plano educacional son similares; la enseñanza básica es obligatoria y la continuidad de estudios depende de las aptitudes de cada individuo. Aunque en  un aspecto sí difieren: en nuestro país todos tienen las mismas oportunidades de superarse, independientemente de sus posibilidades económicas. Por el contrario, en el sistema capitalista, si no tienes dinero para pagar la Universidad o si no consigues una beca, no puedes seguir estudiando, una situación injusta a todas luces. Algo importante pude comprobar durante mi estancia en el extranjero: la educación cubana es muy respetada y tiene un gran prestigio en todo el mundo.

-¿Cuán importantes son los viajes

de intercambio para los profesores

de lenguas extranjeras?

Para un profesor de idioma es vital estar en otro país donde se hable la lengua que conoce. Impregnarse con su cultura, su historia y con su gente facilita en amplia medida la comprensión de la literatura y otros aspectos relacionados con la materia que imparte y le brinda la posibilidad de enriquecer sus clases con nuevas experiencias.

-Nuestro país se caracteriza por su solidaridad

y por el apoyo educacional que brinda a otros

pueblos en misiones internacionalistas.

¿Participó en alguna?

Directamente no, pero  tuve la oportunidad de contribuir de otra manera: di clases a un grupo de profesores que luego cumplirían misiones en países de habla francesa. Me  hubiera encantado poder ir como internacionalista yo misma, pero mi salud no lo permitió.

-Además del Pedagógico, imparte clases

en la Alianza Francesa de Cuba.

¿Cuál le es más importante?

Yo creo que se complementan. El público de la Alianza está más motivado, van a estudiar Francés específicamente y es un grupo heterogéneo. En el pedagógico mi labor es más educativa, dirigida a orientar a los estudiantes y formarlos. Una tarea no interfiere con la otra y disfruto de ambas por igual.

-¿Cuáles considera los principales

logros de la educación cubana y

qué queda aún por hacer?

La evolución de la educación en Cuba es innegable y desde mi óptica, el balance es positivo en todas las aristas. En cada proceso hay deficiencias, defectos que no debemos negar, sino enfrentar. Las  condiciones materiales siempre han sido difíciles, mas nunca un obstáculo para quienes estamos dispuestos a entregarlo todo en las aulas. Pienso que debe revalorizarse el trabajo del maestro, devolverle el prestigio ganado por su función social y deslucido en los años del período especial. Se está logrando, pero aún falta restablecer el valor que realmente tiene esta profesión tan noble.

Creo, además, que el principal fruto de la educación cubana es la masividad, el derecho de todos por igual al estudio y la superación de manera conciente y gratuita. A pesar de no haber contado siempre con las condiciones necesarias para trabajar, la preparación y el compromiso de los profesores ha sido determinante para alcanzar lo que hoy tenemos.

La algarabía de los estudiantes indica que termina la jornada. Imagino que mientras espera el ómnibus para regresar a su casa, en la Víbora, repasa el día: los muchachos la incomodaron más de una vez. Pero va con la satisfacción de entregar todo en el aula, como solo lo puede una auténtica maestra de maestros.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo principal: Conocer las impresiones de la profesora Silvia Fernández González acerca del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona y de la educación cubana en general.

Objetivos colaterales: Destacar la importancia que tiene el Pedagógico para su vida. Referir sus experiencias como profesora de Francés. Conocer su opinión acerca de las teleclases. Reflejar los que considera los principales logros y deficiencias de la educación en Cuba.        

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Clásica, de preguntas y respuestas.
Por su contenido: De personalidad y con fuertes rasgos de opinión.
Por el canal que se obtuvo: Directa.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Narrativa.
Tipo de cuerpo: Clásico (preguntas y respuestas).
Clasificación de las preguntas: 1-Alternativa. 2-Abierta. 3-Directa. 4-Abierta. 5-Abierta. 6-Abierta. 7-Directa. 8-Abierta. 9-Abierta. 10-Directa. 11-Abierta. 12-Abierta. 13-Directa. 14-Directa. 15-Abierta-
Tipo de conclusión: De referencia a la entrada.

Fuentes consultadas:
La propia entrevistada. Directa, no documental. 
Currículo de la entrevistada. Documental.

 

EL BARROCO ITALIANO EN CUBA

EL BARROCO ITALIANO EN CUBA

El historiador de arte italiano, Nicola Spinosa, ofreció una conferencia en el Aula Magna del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, invitado por Eusebio Leal.

ELIZABETH CABRERA MOREJÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“La función del arte es educativa, comunica los sentimientos humanos y es la fuerza del hombre sobre todas las diferencias en diferentes épocas”, puntualizó el Historiador de Arte Italiano Nicola Spinosa, en conferencia ofrecida en el Aula Magna del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana (2009).

La conferencia abordó temas como el Sistema Museístico Napolitano, representado por la Casa de los Borbones  y las obras que se exponen en el Palacio de Nápoles, sede del Museo Arqueológico de la ciudad. 

“Además del Museo de Nápoles, existen otros dos muy importantes en Italia, como es el caso del Museo de San Martino y el de Arte Contemporáneo, con más de 7 000 piezas, incluidas 1 700 pinturas“, expresó.

Este Museo Arqueológico de Nápoles expone piezas de arte barroco, colecciones de pintura danesa, así como obras de Picasso, Caravaggio y Da Vinci, de los siglos XVI, XVIII y XIX. Posee, además, salas para conciertos de música clásica y moderna.

El también Administrador Estatal del Patrimonio Cultural de Nápoles y curador de muestras de pinturas napolitanas, Spinosa, comentó que en Italia, los museos están patrocinados por el estado, la ciudad y la iglesia. 

El objetivo de la conferencia, dirigida fundamentalmente a historiadores y directores de museos, filósofos y sociólogos de país, fue exponer las características de los museos de Nápoles y el  estado del arte italiano  en general.

“NO SE PUEDE VIVIR DE GRANDES HAZAÑAS HECHAS EN UN DÍA”

“NO SE PUEDE VIVIR DE GRANDES HAZAÑAS HECHAS EN UN DÍA”


Para Caridad Fernández Valderrama, desde el punto de vista académico no hay diferencias entre los alumnos de las sedes universitarias municipales y los de la Colina, pues ambos reciben idénticos conocimientos de profesores muy preparados.

 

ANTONIO GUZMÁN MORALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Sobre adoquines y entre edificios marcados por el tiempo, Caridad  Fernández Valderrama transita por el camino elegido hace más de tres décadas, el de la docencia. La esperan leones símbolos de una ciudad de antaño: el Paseo Habanero se abre para esta mujer hecha cual bronce. La Sede Universitaria de la Habana Vieja la aguarda, y ella, segura de que su pasaje es el correcto, entra a ese maravilloso mundo con el objetivo de mostrar a los hombres la forma de convertirse en príncipes y reinas: el conocimiento.

-¿Qué estudió?

Matriculé primero en la carrera Biología, pero tenía problemas con Física y decidí cambiar para  Economía. Me gradué en 1976.

-¿Cómo era Caridad estudiante?

Una alumna que no se salía de la media. En el aula no era super destacada. No creo que haya sido extraordinaria. Lo que sí siempre me gustó mucho el deporte. Fui miembro del equipo femenino de gimnástica  y después comencé a practicar paracaidismo. En este último llegué a sobrepasar los mil saltos. Algo no muy simple y más en aquella época en la que me inicié. Éramos muy pocas mujeres.

-¿Cómo logró conjugar el deporte y la

impartición de docencia universitaria?

Mientras fui estudiante no me resultó complicado. Al  comenzar a trabajar tuve que esforzarme más. Luego tuve a mi hijo y necesité alejarme del deporte. Mi mamá nunca estuvo de acuerdo con mis prácticas, y mi niño fue para ella el pretexto perfecto para aislarme del paracaidismo. Después de cinco años volví a incorporarme, pero como jueza. Desde el 2005 ostento la categoría nacional y voy en busca de la internacional. 

-¿Cómo siendo graduada de Economía 

realizó el Doctorado en Filosofía?

¿No le resultó difícil?

Evidentemente. Yo no tenía la preparación de un graduado en la especialidad de Filosofía. Pienso que hay relación entre estos campos, de la misma manera que la Filosofía se relaciona con todas las ciencias sociales, pero sin dudas fue muy difícil. Se me convirtió en un esfuerzo mayor. Pero al final lo logré. Era una meta en mi vida y pude alcanzarla.

-Se ha destacado por su labor investigativa,

¿considera éste un aspecto imprescindible

en cualquier profesor universitario?

Por supuesto. Primordial. La investigación es parte del trabajo. Permite profundizar los estudios. Cuando uno se gradúa y comienza a laborar, se da cuanta que le queda mucho por aprender, por lo tanto, la labor investigativa ayuda considerablemente en la preparación.  

-Algunos estudiantes opinan que la Filosofía

es una asignatura abstracta, de carreras de

letras, a ves hasta innecesaria. ¿Puede

minimizarse el beneficio de  esta disciplina?

Te voy a responder como le digo a mis alumnos: no se concibe un graduado universitario que no tenga conocimiento sobre el pensamiento filosófico. Debe que ser parte de la cultura de todo profesional. Es importante que el individuo destinado a desempeñar un importante papel en la sociedad en la que se ha insertado,  posea una noción del mundo que le permita desarrollarse.

Para el científico  dominar una concepción del cosmos, le facilitará encontrar las vías adecuadas para llegar a un descubrimiento, realizar una investigación. Si se parte de la idea de que la realidad es cambiante, material, eso facilita el trabajo. Por eso creo necesario explicar, mostrar al estudiante de ciencias naturales, generalmente partidario de la idea de que la filosofía no le sirve para nada, cuán equivocado está, porque él requiere de esos conocimientos tanto como otros universitarios. Precisa comprender la realidad, tener una vía, un método, un procedimiento facilitador para llegar a una comprensión fidedigna de las circunstancias vividas.

-¿Cómo llega a la Sede

Universitaria de la Habana Vieja?

Desde el inicio de este proyecto se planteó que los profesores de la Universidad seríamos los encargados de atender, fomentar,  trabajar en ellas, porque las sedes no son un apéndice: componen también este gran andamiaje que es la Casa de Altos Estudios. Me vinculé a la de la Habana Vieja porque es la que más cercana a mi casa.

-Mi generación debate sobre la

funcionalidad de las Sedes Universitarias

Municipales (SUM). Se les piensa como un

espacio inferior a la Universidad tradicional.

¿Qué opina de estos juicios?

En realidad, la Colina es un símbolo por el historial tan largo que posee. No solamente por la simple graduación de estudiantes, sino por las luchas revolucionarias allí realizadas a lo largo de su desarrollo. Por lo tanto, para todo individuo subir la escalinata universitaria representa una meta, un ideal. No creo que esto sea un elemento para comparar quién está o no mejor preparado. Desde el punto de vista académico, no hay diferencias entre los alumnos de las dos instituciones que, como dije anteriormente, son la misma cosa. Reciben idénticos conocimientos, los profesores están muy preparados.

-¿Qué significa para usted la docencia?

La docencia es mi vida. En el contacto con los alumnos me rejuvenezco. Desde que me gradué comencé a dar clases.  Si en un principio no estaba muy conforme, en la medida que pasó el tiempo comprendí cuán gratificante era para mí trabajar con estudiantes. Pienso que a través de la instrucción puedo ofrecer conocimientos, experiencias. No me arrepiento en lo absoluto de haberme dedicado a la enseñanza. 

-¿Qué cree haber aportado a la

Universidad y, a la vez, que

le tributó la institución a usted?

No se puede vivir de grandes hazañas hechas en un día. Creo en la cotidianeidad de nuestras acciones. Pienso haberle aportado mi mayor entrega, sacrificio, ganas de hacer cosas buenas y mejores en todos los momentos. A mí, como ser humano, me ha ayudado a ser mejor persona, contribuyendo en esto el trabajo diario con el resto de los profesores de mi departamento, y esa magnífica relación profesor-alumno que da al corazón enormes ganas de vivir.

-Un momento difícil en

su  vida profesional.

La etapa cuando estuve preparando el Doctorado. Era pleno Período Especial. Resultaba muy trabajoso encontrar la bibliografía necesaria, trasladarse a las bibliotecas. Todo eso me presionaba mucho porque, además, hacíamos la preparación de la tesis sin dejar de trabajar. Fue un período muy estresante.

-Y uno en el que se haya

sentido más  realizada.

He tenido muchos momentos buenos, pero creo que si tuviese que elegir, escogería el instante en el cual el Rector me entregó el diploma acreditativo del Doctorado. También cuando recibí el Premio Alma Máter.

-Si pudiera cambiar algo de

la Universidad, ¿qué sería?

Necesitamos transformaciones en cuanto a las estructuras de trabajo, quizás en los métodos de enseñanza. Buscar formas más atractivas y didácticas para los estudiantes, posibilitadoras de no tener que aprender de memoria. Es preciso que los estudiantes asuman las asignaturas como instrumentos que les ayudan a  pensar, razonar, a enfrentar la realidad.

-¿Qué significó para usted el

ingreso de su hijo a la Universidad?

Era parte de mi sueño, porque mi esposo y yo siempre deseamos que él fuera un profesional igual que nosotros, y lo  logramos. Fue un momento muy feliz. Actualmente el trabaja en una dependencia de Copextel, y siguió mis pasos: también imparte clases en la SUM de la Habana Vieja.

-Un sueño de Caridad.

Aún no he escrito un libro. Tengo cosas hechas, pero no están preparadas para publicarlas. Debo esforzarme mucho más para lograrlo. Por lo demás, me siento muy satisfecha con la vida: realizada como profesional, mujer, madre, como parte de esta sociedad. He tenido la oportunidad de visitar diferentes países, y cuando compruebo otras realidades, me doy cuenta de que me siento contenta, dichosa de vivir en mi Patria.

Teniendo en cuenta mis  años de trabajo, pienso que he tenido una vida fructífera. Siempre me he trazado metas posibles de cumplir. Nunca he pensado en términos irrealizables. He estado convencida de las posibilidades que tengo para consumar algo. Por eso creo haber logrado la felicidad.

-Entonces, ¿usted no es utópica?

No. Creo que no. Tengo sueños como todas las personas, pero sé caminar por el suelo.

-Qué palabra o pequeña frase

utilizaría si tuviera que definir:

Docencia:

Entrega.

Sus alumnos:

Amor.

Universidad:

Mi mayor experiencia; la más enriquecedora.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

Ficha técnica:

Objetivo central: Mostrar  qué ha significado para Caridad Fernández Valderrama la Universidad y qué ella cree haberle aportado.

Objetivos colaterales: Presentar a las personas la integralidad de esta profesora. Su capacidad deportiva, poco usual en los educadores universitarios. Presentar el valor que le confiere a la investigación y a su asignatura. Mostrar algunos aspectos de su vida personal.

Tipo de entrevista:
Por su forma: Clásica. Preguntas y respuestas.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Directa. Cara a cara.

Tipo de título: De cita textual.
Tipo de entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.
Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Pasivas: Currículo  de la profesora. Artículos de la entrevistada publicados en Internet.
Activas: Director de la SUM de la Habana Vieja. Alumnos de la profesora.
 

 

 

NUEVO CENTRO COMERCIAL EN SAN ISIDRO

NUEVO CENTRO COMERCIAL EN SAN ISIDRO

Cerca de 200 empleos propiciará la Feria Artesanal de la Nave San José, en el Centro Histórico de la capital.

SAIMI REYES CARMONA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con la posibilidad de ofrecer cerca de 200 nuevos empleos, se inauguró recientemente (2009) la Feria Artesanal de la Nave de San José, en la Avenida del Puerto de La Habana.

En la nave, que cuenta con unos 80 puestos comerciales, se podrá acceder también a servicios telefónicos mediante una Oficina de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA), servicios gastronómicos y se ofrecerá a los visitantes información en locales pertenecientes a la Oficina del Historiador.

Con todo ello se pretende vincular laboralmente a los vecinos de la zona de San Isidro, afirmó Yamila García Calero, especialista en el Sistema de Información Geográfica (SIG), del Grupo de la Avenida del Puerto.

La apertura de la Feria es el primer paso de una estrategia que implica a varios sectores sociales en la reanimación del Puerto y su parte terrestre. Servirá para atraer al turismo nacional y foráneo, revitalizando la zona poblada alrededor de la Bahía de La Habana.

La iniciativa de trasladar a los artesanos a este local, mucho más amplio y mejor organizado que la Feria cerca de la Catedral, fue de la Oficina del Historiador, apoyada por el Grupo Inversionista San Isidro y la Constructora Puerto Carenas, que se encargó de sanear la estructura y acondicionar la nave.

La Feria abre sus puertas todos los días, incluyendo los no laborales, y se continúan realizando labores en la segunda planta, para en un plazo que no excederá los dos años, aclimatar el lugar y ofrecer nuevas opciones, lo que significaría más empleos.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Cómo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.

Tipo de fuente: No documental, directa.

Tipo de noticia: Ligera.

Primer valor noticia: Actualidad.

Otros valores noticia: Repercusión, Proximidad o cercanía.

 

LA VIDA NO ES MÁS QUE UN VIAJE EN TREN

LA VIDA NO ES MÁS QUE UN VIAJE EN TREN

Para el 2011 que hoy comienza, les regalo este mensaje que me envió una amiga. Compartámoslo y pensemos en ser mejor y en cuánto nos da la vida.

Los quiero.

 

“La vida no es mas que un viaje en tren: repleto de embargues y desembargues, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos embargues, y profundas tristezas en otros. Al nacer nos subimos al tren y nos encontramos con personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.

“Lamentablemente, la verdad es otra. Ellos se bajaran en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irremplazable. No obstante, esto no impide que se suban otras personas que nos serán muy especiales. Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores.

“De las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que, circulando por el tren, estarán siempre listos para ayudar a quien lo necesite.

“Muchos, al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.

“Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son más queridos, se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga a hacer el trayecto separados de ellos.

“Desde luego no se nos impide que durante el viaje recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos... Pero, lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado, pues habrá otra persona ocupando el asiento.

“No importa, el viaje se hace de todos modos; desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos. Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible.

“Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno lo mejor que tengan. Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos ya que nosotros también muchas veces titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda.

“El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en que estación nos bajaremos, mucho menos donde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.

“Me quedo pensando si cuando baje del tren sentiré nostalgia... Creo que sí. Separarme de algunos amigos de los que hice en el viaje será doloroso.

“Dejar que mis hijos sigan solitos será muy triste.

“Lo que me hará feliz será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valioso.

“Amigos, hagamos que nuestra estadía en este tren sea tranquila, que haya valido la pena. Hagamos tanto que para cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan”.


 

SIETE PARTOS CUBANOS

SIETE PARTOS CUBANOS

El acueducto de Albear, el túnel del alcantarillado de La Habana, la Carretera Central, el edificio Focsa, el túnel de la bahía habanera, el puente de Bacunayagua y el viaducto de La Farola, son las maravillas de la ingeniería civil en nuestro país.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

Menos mal que las pirámides de Gizeh, en Egipto, sobrevivieron al tiempo y a la desmemoria. Y también han aguantado lo suyo algunos trozos del mausoleo de Halicarnaso. Que si no fueran por esos vestigios cual bola mágica para atisbar en lo remoto, apenas pudiera creerse en la veracidad de ellos y los jardines de Babilonia, la estatua criselefantina de Zeus, el templo de Artemisa, el coloso de Rodas y el faro de Alejandría, que los griegos y romanos antiguos nos obligaron a asumir como las siete maravillas de su cosecha. Y acá estamos, en el siglo XXI de vértigos en los asaltos de la tecnología, todavía comparando la obra moderna del hombre con aquellas otras, solo vistas la mayoría a través de la imaginería de los propios hombres.

Ya la Asociación de Ingenieros Civiles Americanos se había adelantado al término del milenio pasado y también glorificó forjas que ha divulgado por este mundo donde gran parte del sinfín de los mortales solo podrá acceder a su conocimiento por la maga devoradora que es la televisión. Y millones de personas ni siquiera eso, más sitiadas por la desventura cotidiana de resistir al hambre y las enfermedades que como plagas malditas parecen ser las diosas inmortales.

En los tiempos modernos, acuñaron los muy respetables especialistas, las obras imperecederas del talento humano en la ingeniería civil son la represa de Itaipú, lo torre de televisión CN, el Canal de Panamá, la protección del Mar del Norte en Holanda, el edificio Empire State, el puente Golden Gate y el túnel del Canal de la Mancha.

Y ahora viene lo bueno. ¿Nos quedamos a la zaga los cubanos en eso de exhibir nuestros orgullos nacionales? Que no, que no. Que si algo tiene esta islita del Caribe es que el talento crece como la verdolaga. No lo digo yo, por aquello de no ser acusada de parcial. Lo pregonan amigos y enemigos.

La Sociedad de Ingenieros Civiles, de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba, escogió siete trabajos de mayor excelencia de la ingeniería civil aquí, de 37 que finalizaron en la rigurosa investigación. La evaluación estuvo asentada en la geometría, materiales empleados, cimentaciones o apoyo, método constructivo, posibles aportes a la técnica, utilidad pública, importancia socioeconómica y trascendencia. Esas maravillas fueron ubicadas entre 1893 y 1965: siete partos en la brevedad de 72 años.

Un poco del XIX y más del XX

El primero fue el Acueducto de Albear, tomando el nombre del insigne ingeniero que lo tuvo entre ceja y ceja desde el primer resoplo de estudio, hasta 1887, cuando la obra todavía no había terminado, pero la parca le retozó sombría a don Francisco y se lo llevó. En 1893, al fin con hondos respiros, se inauguraron los depósitos, aunque el acueducto venía desde antes rindiendo beneficios a una capital que sobrepasaba los 100 mil habitantes y no le alcanzaba el abastecimiento de agua de la muy vieja Zanja Real y el más cercano acueducto Fernando VII. Nada, que a los habaneros siempre les escaseó el líquido vital.

Según acota un interesante trabajo de recopilación del fallecido ingeniero Manuel R. Cruz Álvarez, el Albear con todos sus detalles técnicos, estéticos y de saneamiento, fue una obra maestra de la ingeniería y obtuvo premios en las exposiciones internacionales de Filadelfia y París. Hoy su aporte representa casi el 20 por ciento del consumo de los dos millones de personas en esta Habana cosmopolita.

Hubo que esperar diecinueve años para recibir el segundo alumbramiento de esplendidez. Tras once meses de ejecución quedó concluido el Túnel del Alcantarillado de La Habana, en abril de 1912, el cual trajo a la ciudad la liberación adecuada de las aguas albañales, pero se colgó el San Benito de dos obreros muertos por fallos en la corriente de aire. Dicen los expertos que es una audaz obra de ingeniería esta de desplazar por gravedad y por debajo de la bahía, los desperdicios de una urbe pudorosa de sus intimidades (aunque algunas las propague por esquinas de hedor basurero).

Después, en 1931, le llegó al país esa cinta plateada que va desde Pinar del Río hasta Santiago de Cuba en una esbeltez repartida por 1 139 kilómetros contados hacia occidente y oriente desde el corazón fetal situado bajo la cúpula del Capitolio: la Carretera Central, con el ingeniero Manuel A. Coroalles al frente de los trabajos.

Tres años y nueve meses tuvo de gestación hasta su aparición íntegra, luego de arrostrar turbios negocios en las contrataciones, los cuales abultaron las carteras de más de un funcionario y elevaron el presupuesto al triple. Sin embargo, su importancia como obra de particular calidad e imprescindible para el desarrollo económico y social la han perpetuado de tal manera, que se dijo en una ocasión que el terruño fue otro a partir de ella, hoy sobreviviente del maltrato del tránsito y del poco deslizado de mano para retocarla con pavimentaciones salvadoras.

En la recta final de la centuria

Y he aquí ya al paso de 1956 en medio de un Vedado capitalino en delirio de construcciones de edificios altos. El Focsa, inaugurado en junio, fue el titán de hormigón armado que destrozó las normas de su tiempo y se erigió como el segundo más alto del mundo, ¡del mundo!... en su tipo: 39 niveles con 121 metros sobre el nivel de la calle, 375 apartamentos, piscina, espacios comerciales, sótanos con parqueo para 500 vehículos... más de 35 mil metros cúbicos de hormigón que echaron por tierra los criterios de que en instalaciones mayores de 18 plantas eran preferibles las estructuras con acero. El ingeniero Luis Sáenz Duplace fungió como proyectista principal y el diseño arquitectónico fue de Ernesto Gómez Sampera y su equipo.

Algunos datos curiosos: no se operaron grúas, pues encarecían la ejecución, entre las plantas 16 y 30 se levantó cada piso a un ritmo frenético de cinco y medio días de diez horas de labor y, por primera vez en Cuba, en su proyecto se emplearon computadoras para resolver el descomunal sistema de ecuaciones.

Dos años más tarde, en 1958, la expansión de la capital hacia el este quedó sin impedimentas y Matanzas y el esplendente Varadero se convirtieron en una separación de apenas dos horas a velocidad moderada. ¡Ah!, el Túnel de la Bahía de La Habana y sus entradas y salidas delicadamente nombradas La Orquídea: 44 segundos en los que se deja de respirar para aislar los pulmones del monóxido de carbono, y para permitirle al corazón latir en incontinencia ante la perspectiva de la Vía Blanca expedita y salitrosa.

En esa obra, con la dirección facultativa del proyecto y su ejecución a cargo del ingeniero José Menéndez Menéndez, se aplicaron técnicas de innovación mundial, fueron excavadas las dos entradas donde antes se inyectara cemento en la roca fracturada y se impermeabilizaran los terrenos. Cruz Álvarez lo compara con una industria por la inclusión de sistemas de suministro de energía, generación auxiliar, ventilación, iluminación, bombas de drenaje y control de tránsito.

En ese mismo afán de enlaces, estuvo el Puente de Bacunayagua en 1960, con su nacimiento indeterminado entre la provincia de La Habana y Matanzas, como sujetando con su luz libre, la más larga de Cuba con 114 metros, a las dos provincias que le disputan el gentilicio.

Me contaron que, al unirse el arco del puente con el pasador metálico y darse la orden de soltar los cables, el capataz Ochoa en lo alto parecía una brizna abrazada a la estructura, pues aquello vibraba como elefante en cristalería fina y los de abajo pensaron que el hombre remontaría de allí al cielo con la prontitud del santiamén.

En este puente de alturas de hasta 110 metros donde casi pudiera cobijarse en imaginación al mismísimo Focsa, por vez primera en nuestro país se aprovechó con victoria el hormigón estructural y el acero laminado para los semiarcos. Las vigas, pre y postesadas, se ubicaron mediante armaduras de lanzamiento y pesan la bicoca de 47 toneladas cada una. De nuevo aquí estuvo la mano del ingeniero Luis Sáenz Duplace como proyectista principal de la obra.

La última maravilla nació en 1965: el Viaducto de La Farola, serpenteante, alucinante, bravucón y espléndido como rivalizando con la naturaleza indómita que lo rodea. De la ciudad de Guantánamo a Baracoa hiere al macizo montañoso del oriente en 6 mil metros y con alturas que en ocasiones llega a 450 metros sobre el nivel del mar, en un espectacular desafío a una formación geológica que no permite el uso de explosivos y a la que hubo que domar con martillos neumáticos. Su construcción en menos de dos años y dirigida por el ingeniero Maximiliano Isoba, fue una verdadera hombrada.

Al tiempo del siglo XX que se nos fue como los días de ayer y de mañana, estas son nuestras siete maravillas de la ingeniería civil. Siete emblemáticas obras. Siete auténticos partos.

Recuadro:

Apuntes curiosos

  • En el acueducto de Albear, la fuente son los manantiales de Vento. Posee una entrega de 144 000 metros cúbicos por día.
  • La Carretera Central tuvo un compás constructivo sin precedentes en la época, a razón de unos 25,3 kilómetros por mes. La señalización fue de lo más adelantado de su tiempo.
  • En el edificio Focsa se usaron más de 120 kilómetros de tuberías para cables y un millón de pies de alambres de cobre.
  • El túnel de la Bahía de La Habana se halla sumergido bajo el canal de entrada a la rada habanera, a una profundidad entre 12 y 14 metros. Su capacidad permite 6 000 vehículos por hora en los cuatro carriles.
  • En el puente de Bacunayagua, el arco se construyó con acero laminado, armado en dos partes, girando cada una hasta llegar a la posición permanente.
  • El viaducto de La Farola pose una calidad de hormigón que se fijó en 280 kilogramos por centímetro cuadrado, teniendo en cuenta las diversas cargas al que estaría sometido.