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Cuba Curiosa

HISTORIA DE UN ABRAZO MORTAL

HISTORIA DE UN ABRAZO MORTAL

El Museo Nacional de la Danza guarda en sus salas un fragmento delgado del chal que usaba la bailarina norteamericana Isadora Duncan al morir.

Texto y foto:
ROSALIA CARMONA LEDESMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.  

¡Cuidado! No se acerque demasiado, este diminuto cordel no entiende de cortesías, solo un acercamiento y ¡ZAZ!, usted puede perder su cabeza. Encerrado en cristales para proteger a los visitantes de su ademán malévolo, en el Museo Nacional de la Danza permanece un diminuto fragmento del chal que causó la muerte a la bailarina norteamericana Isadora Duncan.

El hilo, actualmente ubicado en la sala de Danza Moderna de esa institución, perteneció durante 59 años a la colección del compositor mexicano Salvador Moreno y posteriormente pasó a las manos del bailarín español Joaquín Lapiedra López, quien lo donó al centro el 16 de abril de 2000.

Entre los bienes más valiosos del museo figura este cordel, porque no solo lleva impregnada la historia de la muerte de Isadora Duncan, sino que también contiene la admiración de Lapiedra hacia el Ballet Nacional y su máxima inspiradora Alicia Alonso, destacó Aleida Pellón, museóloga e historiadora.

Sobre la tragedia que terminó con la vida de la diva del baile, Rosa Vicens, veladora del centro, subrayó que “fue ocasionada por un largo echarpe de seda que se atascó en la rueda trasera de su auto moderno. La bufanda estranguló el cuello de Isadora y la fracturó sin remedio, pues no consiguió librarse del mortal abrazo. Todo sucedió en un instante y sin grito alguno”.

Estudios realizados revelan que la también llamada “Ninfa” poseía una especie de maldición transmitida a las personas que amaba, así lo demuestran las desapariciones y extraños sucesos ocurridos a la mayoría de sus pretendientes. El supuesto maleficio que proyectaba le cobró la muerte a sus dos hijos, expresó Pellón.  

Aunque no se ha comprobado con exactitud, cuentan que las últimas palabras pronunciadas por la bailarina antes del accidente fueron: “Adiós, amigos. Me voy a la gloria”, agregó Vicens.

“Isadora tuvo como fundamento la danza griega. Cautivó al público europeo porque logró romper con las severas reglas del ballet clásico; sin embargo, estas notorias diferencias la hicieron más original, razón por la que sus seguidores vienen a contemplar el resto del famoso atuendo que le robó la vida”, explicó. 

La tragedia está narrada en el volumen El final de Isadora Duncan, de la escritora Mary Desly, autografiado por la Prima Bailarina Absoluta Alicia Alonso y expuesto a los ojos del público en la sala de Danza Moderna, comentó la museóloga. 

Aún con el paso del tiempo, el cordel mantiene intacto su color rojo, así como los mitos acompañan todavía a la iniciadora de la modern dance norteamericana después del deceso, debido al rumor de que posee dos tumbas: una en el cementerio francés Père-Lachaise y la otra en Panteón Nacional de San Fernando, en México.

En los salones del museo se exponen, además, libros, cartas, manuscritos, bocetos de coreografías, medallas otorgadas al Ballet Nacional durante toda su trayectoria, así como una famosa fotografía de Irving Penn, reconocido fotógrafo estadounidense, tomada para la revista Vougue, donde aparece Alicia Alonso junto a las principales personalidades de la compañía de EE.UU. en 1947.

Pie de foto: Fragmento diminuto del chal que causó la muerte a la bailarina norteamericana Isadora Duncan.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo,
Tipo de Lead: Especial de Fantasía.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros dos valores noticias: Dramatismo, Impacto.
Tipo de fuentes declaradas: No documental, Primarias.
Tipo de noticia: Ligera, Blanda

EN LA HABANA, UN TROZO DEL ÚLTIMO CHAL DE LA DUNCAN

Se muestra en el Museo de la Danza en La Habana un fragmento de la tela que terminó con la vida de la famosa bailarina estadounidense.

PHU DOAN MINH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un fragmento del chal que marcó el último minuto de la vida de Isadora Duncan ―la bailarina y coreógrafa estadounidense―, se conserva entre otros objetos exhibidos en el Museo de la Danza. Esta pieza fue donada a la institución por la prima ballerina assoluta cubana Alicia Alonso y pertenecía a su colección privada.

El día 14 de septiembre de 1927, Isadora Duncan salió de su casa en Niza, Francia, donde llevaba viviendo años difíciles, para dar un paseo. Utilizó un pañuelo de seda china de dos por dos metros, pues era su costumbre llevarlos arrastrando tras ella.

Tomó unas copas en un bar cercano y después esperó a su compañero Ivan Falchetto, mecánico y vendedor de coches. Entró de nuevo en la casa para cambiar el pañuelo por otro que había lucido en varias apariciones y era ya una leyenda. La hebra textil que se conserva de este en el museo mide unos 23,5 cm de largo y es de color rosado, pero los especialistas del museo desconocen otros datos sobre el chal, al que tampoco, por reglas de conservación, se permite tomarle fotos.

Luego, la Duncan bajó y montó en el coche de su amigo, un Amilcar que ella misma apodaba como `Bugatti´. Técnicamente un ciclocar de los que eran de moda en ese período, de escasa potencia, pero tipo deportivo. El asiento del pasajero en este modelo de carro está dirigido en contra de la marcha, cercano al motor.

Al arrancar, el pañuelo, que se había enredado en el eje de la ruedas, estranguló a Isadora Duncan y la arrancó violentamente del asiento del descapotable. El conductor no pudo percatarse de lo ocurrido y detener el auto hasta que ya había recorrido unos 20 metros.

Fue llevada urgentemente al hospital, pero la muerte debió ser instantánea. Tenía partidas la nariz, la columna vertebral y la laringe, y la carótida rasgada.

“Isadora Duncan fue una bailarina excepcional, reconocida por todos y resulta algo chocante la forma en que falleció, dejando toda una vida de éxitos por delante. Es un honor para el museo poseer una pieza que nos recuerde, más que su muerte, el inmenso legado que nos dejó”, expresó Mirta López, especialista del museo.

Se conoce que el fragmento perteneció a Soledad Martínez, pintora barcelonesa, quien luego lo regaló al compositor mexicano Salvador Moreno. Después de la muerte de Moreno, Alicia Alonso lo donó al Museo de la Danza para su mejor preservación.

Angela Isadora Duncan o “La ninfa”, como la conocieron, nació en el día 27 de mayo de 1877 en San Francisco, California, Estados Unidos. Fue una bailarina considerada como la creadora de la danza moderna. A los diez años dejó la escuela para dedicar por completo su tiempo a su afición.

En el Museo de la Danza en La Habana se muestra, además, muchos otros elementos de la colección privada de la bailarina cubana Alicia Alonso, símbolo del ballet mundial.

Ficha Técnica:

Tipo de Título: Llamativo.
Tipo de Lead: Sumario de Qué.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros dos valores de noticia: Cercanía e Interés colectivo.
Tipo de fuentes declaradas: No documentales, documentales, tradicionales, primarias, directas.

AFICIÓN CON DOBLE SENTIDO

AFICIÓN CON DOBLE SENTIDO

La estatua decorativa “Isis y Galatea”, ubicada en el Salón Dorado del Centro Cultural Dulce María Loynaz, contribuye al estudio de acontecimientos desconocidos sobre la vida de esta poetisa cubana.  

Texto y foto:
ROSALIA CARMONA LEDESMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Esculpida con el mármol de las canteras de Carrara, uno de los más famoso del mundo y lugar donde el artista Miguel Ángel seleccionaba los bloques para realizar sus obras, la escultura “Isis y Galatea”, ubicada en el Salón Dorado del Centro Cultural Dulce María Loynaz, revela pasajes desconocidos sobre la vida de esta poetisa cubana, Premio Cervantes.

Según la mitología griega, el cristianismo bautiza a Isis como diosa de la maternidad y la fertilidad, asemejándola a la Virgen María. Al respecto, Beatriz Almaguer, especialista principal de la institución, destacó que Dulce María, al igual que otras mujeres de su familia, no pudo tener descendencia aunque la buscó denodadamente.

“Tal incapacidad se convirtió en una de las mayores debilidades de la Loynaz, así que comenzó a apasionarse por los niños y las esculturas de ángeles de tamaño similar al de los infantes. Esta obra, por ejemplo, también dibuja la imagen de Galatea, personaje mitológico que suplica a los dioses el don de la procreación humana en varias leyendas”, subrayó Almaguer.

Octavio Marín, restaurador del centro, explicó que la pieza posee estilo neoclásico e interpretación de motivos decorativos greco-romanos, por lo que su nombre proviene de la mitología griega: “De ahí que su alto valor patrimonial y legado cultural contribuyan a nuevas investigaciones sobre la tan reconocida narradora cubana”.

Sobre la adquisición de la pieza, Elisa María López, museóloga, manifestó que no se ha confirmado si fue un obsequio de su esposo Pablo Álvarez de Caña o fue comprada personalmente, durante sus viajes al exterior.

La escultura data del siglo XIX, posee base de granito, buena conservación y sus medidas de alto, largo y ancho oscilan entre los 108, 44 y 57 centímetros, respectivamente. Fue esculpida por el artista español Fernando Vichi.

Marín indicó que solo fue necesario restaurar la pieza en una ocasión por la falta del dedo pequeño en su mano izquierda, sin embargo, gracias a la calidad y la originalidad del material empleado en su confección, no ha presentado rajaduras ni síntomas de deterioro con el paso de los años.

“Terrón de azúcar llaman los arquitectos al mármol extraído de las canteras de Carrara. Miguel Ángel lo prefería por su blancura, tonalidades azulado-grisáceas y aspecto harinoso. Razón que evidencia la alta cultura de Dulce María y su elegante afición por esta rama del arte”, valoró la museóloga. 

Esta institución atesora una colección de abanicos de disímiles materiales y estilos, así como una escultura griega, femenina, que permaneció durante un largo tiempo sin cabeza en el jardín de la entrada y se convirtió en uno de los logotipos del Centro por el significado que tuvo para Dulce María Loynaz.

Pie de foto: “Isis y Galatea”, estatua de mármol esculpido, perteneciente a la poetisa cubana Dulce María Loynaz.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de Relieve.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Novedad.
Tipo de fuentes declaradas: Primarias, No tradicional.
Tipo de noticia: Ligera.

EL MÁS ANTIGUO DE LOS MONUMENTOS CUBANOS

EL MÁS ANTIGUO DE LOS MONUMENTOS CUBANOS

La estatua más vieja del país tiene 455 años y se encuentra en el Palacio de los Capitanes Generales.

THU TRAN LE ANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El monumento erigido a la memoria de la Doctora María de Cepero y Nieto, dama principal de la villa de La Habana, en el Palacio de los Capitanes Generales, es el monumento más añejo de Cuba.

La joven, fuente de inspiracion para la obra de arte, cayó mortalmente herida víctima de un disparo de arcabuz mientras rezaba en la Parroquia Mayor, situada en una parte del terreno del Palacio.

Cuando en 1777 la iglesia fue derribada, el monumento pasó a la esquina de Obispo y Oficios, a la casa solariega de los Cepero y en 1914 lo trasladaron al Museo Nacional. Desde 1937, la obra se encuentra en el Palcio de los Capitanes Generales, su lugar de origen.

El Palacio de los Capitanes Generales, en la actualidad Museo de la Ciudad,  está considerada la obra de mayor importancia arquitectónica de todo el desarrollo barroco en Cuba.

En la etapa de la República sirvió como Palacio Presidencial hasta 1920. En su patio interior se encuentra una estatua de Cristóbal Colón, colocada en este lugar en el año 1862.

Cuando triunfó la Revolución cubana en 1959, el Palacio pasó a ser la llamada Casa de los Alcaldes. El 11 de diciembre de 1967 se creó en el lugar el Museo de la Ciudad, donde se pueden encontrar numerosas colecciones artísticas de gran valor cultural e histórico.

La edificación cuenta con numerosas salas como la de las Banderas, donde están las enseñas nacionales más importante de la guerra de independencia. Otra de las salas expone armamento mambí utilizado en las luchas por la soberanía, así como pinturas alegóricas a los héroes de la manigua.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Datos adicionales.
Primer valor noticia: Curiosidad.

PARTO A LA ANTIGUA

PARTO A LA ANTIGUA

Leonor es la única niña cubana nacida en un hogar materno durante una tormenta tropical.

ANA LAURA PALOMINO GARCÍA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Este año el personal de salud del Hogar Materno Doña Leonor Pérez Cabrera, ubicado en el municipio capitalino de la Habana Vieja, celebró el cuarto aniversario del único bebé nacido en Cuba bajo condiciones meteorológicas adversas en instalaciones de este tipo.

El 10 de septiembre del 2008, en horas de la mañana, los médicos de guardia decidieron dar el alta a las embarazadas con residencia cerca del centro, por el rápido deterioro del clima a causa del ciclón Ike.

Horas después de regresar a la casa donde residía temporalmente, por ser de Santiago de Cuba, Cleidys León Martínez sintió dolores de parto y regresó al centro de acogida bajo una fuerte lluvia y vientos huracanados.

“La fuente se rompió y la muchacha de 23 años comenzó a llorar del susto, las contracciones empezaron a ser cada vez más fuertes y nosotros no contábamos con los utensilios necesarios para realizarle el parto, ni siquiera había un salón de operaciones”, recuerda el doctor de guardia aquella noche, Reinier Amigo González.

“Intentamos contactar con el SIUM (Servicios Intensivos de Urgencias Médicas), pero las comunicaciones estaban cortadas; todos nos pusimos muy nerviosos, no sabíamos cómo responder ante la situación, la joven ya había entrado en trabajo de parto”, explica la enfermera que asistió el parto, Legna Quesada Cueva.

Al no tener más opción, los galenos determinaron traer ese bebé al mundo. “Habilitamos una habitación, mandamos a buscar agua caliente, torundas, gasas, me senté a su lado y comenzó a pujar”, evoca el doctor Reinier Amigo.

A las 6:45 de la mañana del 11 de septiembre nació Leonor, de siete libras y 52 centímetros, talla y peso normal para un neonato de 38 semanas y dos días. No se presentaron complicaciones durante el alumbramiento. Su nombre es un agradecimiento a todos los que hicieron posible su nacimiento.
El centro se inauguró el 13 de agosto de 1997 para conmemorar el cumpleaños de Fidel Castro, líder de la Revolución.

El lugar se especializa en el cuidado y seguimiento de las madres con embarazos múltiples. Cuenta con un laboratorio clínico, consulta externa especializada en la estimulación temprana del desarrollo y gimnasio.

Cuando ocurren afectaciones meteorológicas como ciclones, las instalaciones del materno sirven de resguardo a un total de 100 mujeres con sus hijos y mientras dura el evento climatológico reciben todos los cuidados.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo
Tipo de lead: Sumario de Cuándo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide normal modificada + Dato adicional.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros dos valores noticia: Interés colectivo, humano, emoción.
Tipo de fuentes declaradas: No documental.
Tipo de noticia: Previsible.

LA RISA CONTINÚA

LA RISA CONTINÚA

Palante, revista humorística cubana y hoy el más antiguo de los periódicos satíricos en toda Latinoamérica, cumple 51 años de fundada este octubre.

LUAR LÓPEZ DE LA OSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En la cola. Listos. ¡Compren que se acaban! Así inician los cubanos la mañana en el estanquillo por la adquisición del periódico humorístico  Palante, que cumple este octubre (2012) 51 años de fundado y solo les toca a los que están más ¨palante¨ de la fila.

El 16 de octubre de 1961 surgió en La Habana el hoy más antiguo de los periódicos satíricos en toda Latinoamérica, como un semanario dirigido a cultivar las mejores expresiones del humor general, el costumbrismo y la sátira política.

Palante se ha regido siempre por el principio de hacer un humor sano y constructivo, que evita la grosería, no busca la risa fácil exaltando las miserias humanas o irrespetando razas o nacionalidades, manifestó Miriam Alonso Cabrera, subdirectora del periódico.

Antes de 1991 se publicaban 250 mil ejemplares semanalmente. Debido a la escasez de recursos en el período especial, se redujo su tirada a 100 mil al mes.

Muchos de los profesionales que empezaron a trabajar en la revista provenían de otras publicaciones; los primeros dibujantes pertenecían a la revista Zigzag. Actualmente se suman jóvenes talentos mediante los concursos humorísticos como Chispa Joven, realizados por la misma redacción del boletín.

Enrique Lacoste Prince, caricaturista de Palante, dijo que la realización de una crítica constructiva mediante la risa es uno de los pilares del periódico.

Fidel Castro manifestó al publicarse la primera edición de la revista: ¨(…) hay un sinnúmero de temas a los cuales se les puede sacar lasca humorística, como el de aquella portada donde llega la señora gorda, con sus collares y su cartera, y se encuentra a la criada, que le está esperando en el banco para recibirle su dinero.¨

Luis Wilson Valera, caricaturista cubano y realizador de la primera portada, retomó con ella el humor costumbrista perdido en las publicaciones de la época. 

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de Ambiente.
Tipo de cuerpo: Lad + Pirámide invertida.
Primer valor noticia: Interés colectivo.
Tipo de noticia: Blanda, simple, directa, hecho consumado.

 

CON CINTAS Y FLORES

CON CINTAS Y FLORES

El ascenso de un globo aerostático en 1833 desde una azotea habanera fue un gran suceso para los pobladores de la ciudad.

VERÓNICA ALONSO CORO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hace 180 años, los habitantes de la villa de San Cristóbal de La Habana vieron elevarse hacia el cielo, desde la azotea de la antigua casa del Conde de Santovenia, en Baratillo, entre Obispo y Narciso López, el  que sería el segundo globo aerostático de la historia de Cuba.

La ascensión se efectuó como parte de los festejos realizados en la ciudad para homenajear el nombramiento de la princesa María Isabel Luisa de Borbón como reina Isabel II de España. Estas fiestas tuvieron lugar entre el 14 y el 17 de octubre de 1833 y el lanzamiento del dirigible ocurrió en la tarde del día 16. 

José María Martínez de Campos y de la Vega, Conde de Santovenia y dueño de la casa que ocupa hoy el Hotel Santa Isabel, organizó y costeó las celebraciones. De acuerdo con noticias de la época, la subida del globo estuvo acompañada por el “compás de varias piezas musicales, interpretadas por una banda militar” y por gran cantidad de invitados reunidos en la Plaza de Armas.

El globo del conde de Santovenia fue el primero en ascender sin aeronautas, según expresan investigaciones realizadas por Emilio Roig de Leuchsenring, quien fuera historiador de la ciudad de La Habana. Algo también llamativo fue que la cesta estaba llena de flores y cintas colgando con mensajes de felicitaciones del conde para la futura reina.

“Nunca se ha sabido dónde aterrizó, pues en aquel momento se solía soltar los globos y dejarlos a la deriva. Otro hecho relevante acerca de este en particular es que, según registra la documentación, fue el único lanzado de una azotea durante el siglo XIX cubano, expresa Bertha Navarro Limia, historiadora de la empresa Habaguanex S.A.

“Con el paso de los años se generaron rumores entre los habitantes  sobre si este era el globo de Matías Pérez, o si había salido del Campo de Marte, como otros que le sucedieron, pero en realidad fue una idea del propio conde lanzarlo de su azotea para celebrar el nombramiento de la reina”, comenta Aimara Silva, responsable de Relaciones Públicas de hotel Santa Isabel.

Como parte de las acciones en conmemoración del nombramiento de la reina, se bautizaron con su nombre dos calles de La Habana. La primera fue la actual Calzada de Infanta, que en ese momento se encontraba en construcción, y el Paseo del Prado, que por entonces pasó temporalmente a llamarse Paseo de Isabel II, amplía Bertha Navarro.

Hoy, el hotel Santa Isabel posee entre sus atracciones, un café con el nombre de “El globo”, como recordación de aquel peculiar hecho histórico.

Pie de foto: Una pintura de la época recrea la ascensión del globo del Conde de Santovenia en 1833 y se encuentra en el interior del bar El Globo, del Hotel Santa Isabel.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Cuándo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros dos valores noticia: Actualidad y Proximidad o cercanía.
Tipo de fuentes declaradas: Directas y documentales.
Tipo de noticia: Blanda, ligera, con principio de placer.

 

SEIS DÉCADAS TRAS LAS SOMBRAS

SEIS DÉCADAS TRAS LAS SOMBRAS

El reloj centenario del Edificio Felipe Poey, ubicado en la Universidad de La Habana, fue descubierto en las acciones de restauración del Observatorio Astronómico de esa casa de altos estudios.

Texto y fotos:
ROSALIA CARMONA LEDESMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Detrás de una esfera borrosa por la humedad del tiempo, incrustado en la pared y oculto durante seis décadas tras la sombra del follaje que cubre gran parte de la superficie del edificio Felipe Poey, ubicado en la Facultad de Física de la Universidad de La Habana (UH), reaparece el reloj centenario de tal institución.

Este objeto, de autor desconocido, fue descubierto recientemente en el proceso de restauración del Observatorio Astronómico de la UH. Osmel Cruzata, especialista encargado de su reparación, informó que la reliquia alberga un valioso patrimonio científico y cultural, pues conserva después de un siglo sus piezas originales y aún lleva impreso en su maquinaria el año de creación, 1913.

“Datos históricos revelan que José M. Sarrabertigas, comerciante europeo, trajo el reloj a Cuba a principios del siglo XX y no es hasta la década del cuarenta que ocupa su ubicación actual. Aún se desconoce el lugar exacto donde permaneció durante ese tiempo”, explicó Cruzata.

El Doctor en Ciencias e Investigador Titular José Atlshuler, declaró que las campanadas del objeto determinaban en 1945 el horario de clases en la Universidad, cuando él era estudiante; sin embargo, “el estado de deterioro que se percibe en él, demuestra que no ha sido restaurado en muchos años”.

A su vez, Cruzata indicó que mediante un estudio realizado a la época se confirmó que el reloj dejó de funcionar en 1955, “desde entonces, los responsables del mantenimiento, de conjunto con las ramas del árbol situado al frente de la edificación, poco a poco enterraron en el olvido a esta joya de la cultura cubana durante casi seis décadas”. 

“Al principio resultó difícil acceder al reloj debido a las pésimas condiciones que exhibía el Observatorio, así que la restauración de las vías de acceso al cuarto que protege la pieza fue uno de los objetivos fundamentales a cumplir”, manifestó Mónica de la Guardia Durán, especialista a cargo del proyecto.

El arreglo no sobrepasó los tres meses desde que los trabajadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales, entidad que financió las acciones de reparación, lograron acceder al objeto.
No fue necesaria la sustitución de ninguna de las piezas originales por su alta calidad, bastó con efectuarles el ajuste mecánico y la limpieza. Sí fue preciso renovar la carpintería, albañilería y pintura del cuarto donde radica la reliquia, agregó Cruzata.  

“No solo se debe reconstruir la historia arqueológica de este objeto, sino también hondar en la parte humana que hay detrás de él, en la maestría y las razones que impulsaron a su autor a crear un reloj tan magistral. No puede quedarse como una simple colección, pues la cultura también es ciencia”, añadió el profesor Atlshuler.

Restauraron además otros péndulos antiguos de maquinarias alemanas, los cuales registran el periodo de una hora con exactitud y son exclusivos para observatorios astronómicos y de círculos meridianos.

Pie de foto: Reloj centenario del edificio Felipe Poey, ubicado en la Facultad de Física de la Universidad de La Habana.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de Lead: Especial de Ambiente.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Originalidad.
Tipo de fuentes declaradas: No tradicional, Primarias.
Tipo de noticia: Directa.

LA CASA MÁS ANTIGUA DE LA HABANA

LA CASA MÁS ANTIGUA DE LA HABANA

Ubicada en la calle Obispo, el inmueble toma su nombre y parece desafiar el tiempo.

Texto y foto:
David Gallo Sánchez,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de la  Habana.

La casa más antigua de La Habana se encuentra en reparaciones por estos días como parte de las acciones de la Oficina del Historiador para recuperar el Centro Histórico de la capital.

Debido a los materiales con que fue construida la vivienda en 1594,  está siendo restaurada una de sus partes. El motivo de las obras es el desprendimiento de una viga por no tratar a tiempo una gotera  creada por la lluvia. “Ya ha sido reforzada y se trabaja para solucionar  la situación”, aseguró  Dunia Rodríguez, especialista de la casa.

Tiene en su estructura  techo  de tejas rojas, dos pisos, tres balcones,  patio interior y paredes levantadas con ladrillos de adobe (mezcla de tierra blanca y piedra caliza), unidos y reforzados por morteros de cal y entramados de madera, comentó Norma Ávila Subinat, museóloga del lugar.

La casa debió su construcción a la necesidad de acercamiento al puerto de La Habana, donde se recibían  las mercancías. En esa época la ciudad radicaba al sur, pero fue trasladada gradualmente al norte por la razón mencionada.

La edificación se realizó en la segunda mitad del siglo XVI para el español Don Antón Recio, quien fuera Procurador General  y Alcalde Ordinario del Ayuntamiento de La Habana. A pesar de las modificaciones sufridas a lo largo del tiempo la vivienda mantiene intacta la estructura original, por lo que es considerada la casa más antigua de La Habana, según investigaciones de la Doctora María Teresa Cornide Hernández. 

“En sus orígenes fue uniplanta,  pero en el siglo XVII se agregó otro piso con muro de mampostería y techado de tejas rojas. Resaltan en su fachada  tres balcones independientes con barandas de madera torneada”, expresó Rodríguez.

Entre los antiguos propietarios de la residencia se encuentran Antón Recio y Castaño, en 1594; Antonio de Hoces Carrillo y Córdoba, 1648; Presbítero Diego Rubí de Zelis, 1714; y Manuel González Piñera, 1841, siendo su hijo el responsable de la reconstrucción que le dio su aspecto actual.

Ha sido ocupada, además, por Juan Antonio Bances y Álvarez en 1881 y la Sociedad Anónima Galidia S.A desde 1951, hasta que a partir de 1968 pasó a la Oficina del Historiador de La Habana.

A lo largo de la historia el inmueble ha tenido diversos usos como vivienda,  almacén, cochera, casa de cambio de monedas, sastrería y oficina de comerciante y comisionista. También ha servido como local para la venta de billetes de lotería, café, agencia de negocios y de pasajes, tienda de relojes, salón de limpiabotas y sala de carruajes antiguos.

“Actualmente la edificación está ocupada por la librería El Navío, una vivienda cuyos residentes no han querido desocupar el lugar y un Museo de pintura Mural”, explicó Rodríguez.

En el Museo, único de su tipo en el país, se pueden encontrar fragmentos de pintura mural del siglo XIX procedentes de inmuebles coloniales de la Habana Vieja. Ahí se realizan talleres, cursos de pintura mural y de restauración con estudiantes de arquitectura.

Subinat  dio a conocer que la edificación tomó su nombre de la calle en donde se encuentra, llamándose la Casa de Obispo, esto suele confundir a las personas al creer que aquí vivió algún obispo pero, realmente, no es así.

Pie de foto: Fachada de la casa donde se distingue la estructura de su época.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de noticia: Blanda, directa.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros dos valores noticias: Actualidad y Cercanía.
Tipo de fuente declarada: No documental: Dunia Rodríguez y Norma Ávila Subinat.