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Isla al Sur

EDICIONES VIGÍA, EXCLUSIVIDAD MATANCERA

EDICIONES VIGÍA, EXCLUSIVIDAD MATANCERA

La editorial lleva 30 años confeccionando ejemplares manualmente y mantiene la tradición de publicar solo 200 títulos por edición.

Texto y fotos:
MILENE MEDINA MARTÍNEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“La Editorial Vigía, de la provincia de Matanzas, constituye la única de sus características en el mundo, al realizar el diseño y edición de sus libros manualmente, por lo que cada ejemplar confeccionado es irrepetible”, afirma Agustina Ponce, directora de la institución.

Agrega que esta casa editora resulta excepcional  por el diseño teatral, el tamaño y figura siempre diferente acompañando cada texto, la impresión de solo 200 ejemplares por edición y porque, además, nunca ha existido ninguna con tantos años dedicados a la labor manual.

La editora comienza en abril de 1985 como un pequeño proyecto de la antigua Casa del escritor, hoy sede principal de la institución. La primera publicación es en esa fecha, al presentarse un suelto de dos poemas, uno de Luis Lorente y otro de Alex Fleite, donde en la parte trasera del ejemplar aparece el nombre de Ediciones Vigía, según el Catálogo de la editorial, 1985-2006.

Ejemplares de las obras hechas por la editorial matancera se encuentran en museos tan reconocidos como el de Arte Moderno de New York. Asimismo son coleccionados por la Universidad de Harvard, la de Tampa, la Florida Central y en otras 15 academias norteamericanas, todo ello bajo condiciones especiales, pues los volúmenes se hallan en habitaciones climatizadas.

Por su parte, Elizabeth Valero, diseñadora, manifiesta que para realizar  el diseño a los ejemplares, al no tener comité de lectores, los propios creadores efectúan la lectura y a partir de ahí hacen sus propuestas a los editores. Una vez aprobada se comienza el proceso de producción en una rizografa, una especie de fotocopiadora, pero a mayor escala.

“En total somos cuatro personas ejecutando el mismo diseño, pero todos los trazos y rasgados son distintos, las figuras nunca van a quedar en el mismo sitio, ni los colores con igual tonalidad y, por tanto, cada libro de esta editorial es exclusivo”, adiciona Valero.

La confección de tales ejemplares resulta más compleja de lo que algunos piensan. Los textos se marcan con lápiz, son colocados en un rodillo, al cual lentamente se le da vueltas, por lo que la impresión también es casi manual. El artista dibuja sobre una cartulina el diseño acordado y proporciona el tono que desee con tempera o acrílico, según el contenido del libro.

En abril de este año (2015) Vigía cumplirá su aniversario 30, por lo que se realizará un evento internacional, al ser una de las editoriales más coleccionadas en varias partes del mundo como en Estados Unidos, Francia y Alemania. Se presentarán gran cantidad de libros, entre ellos estará “Los cuentos árabes y judíos”, uno de los más complejos, por el número de páginas y diseño, añade Agustina Ponce.

Pie de fotos: Cada libro de Ediciones Vigía es único e irrepetible.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de Cita directa.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida+ Dato adicional.
Tipo de noticia: Blanda, ligera.
Tipo de fuentes: Documentales, Directas.
Primer valor noticia: Singularidad.
Otros dos valores-noticia: Interés colectivo, Proximidad o cercanía.

 

ME NIEGO

ME NIEGO

Una mirada a los métodos de enseñanza de la historia

EDUARDO PÉREZ OTAÑO,
estudiante de tercer año de Comunicación Social,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Recurrente se ha vuelto por estos días, quizás de forma casual, el tema de la historia y, sobre todo, las formas y métodos que empleamos para adueñarnos de sus misterios. No cabe duda de la necesidad urgente de formar valores y el estudio de las épocas precedentes desempeña un rol imprescindible. Pero una pregunta se impone: ¿Cómo?

Imposible no hablar de la experiencia personal de quien escribe estas líneas. Pasan frente a mí aquellos lejanos días de la primaria cuando para las pruebas aprendía largas biografías de memoria o valoraciones completas.

Luego recuerdo claramente los días de secundaria, tratando de acertar uno de los incisos donde debía marcar con una cruz, ¡una simple cruz!, la fecha del hecho o el nombre del héroe que protagonizó tan gloriosa acción. Y cuando el conocimiento no puede, el azar sí.

Más tarde el pre y las inmensas cronologías, aunque como nos exigía la profesora, ¡explicadas!, pero al fin y al cabo una retahíla de hechos, nombres y fechas de poca importancia por su significado en sí, aunque imprescindibles para mis buenas notas.

Mas ahora me compadezco de mí. ¿La razón? De nada vale saberse la historia de memoria, no importa cuántas biografías conozcas. No significa más patriotismo o identificación. No son más que fragmentos sin sentido reproducidos como robot que al parecer no requieren ser razonados.

Ante mí se levanta Martí, nacido en… y muerto en… sí, sí, ya todos nos aprendimos eso. Pero, ¿y lo demás? ¿O es que acaso bastan estas minucias?

Veo ahora el asalto al cuartel Moncada, hecho glorioso, trascendente, muy importante… por supuesto, ¿y lo demás?

Frente a mis ojos se alza la imponente figura del Che Guevara reducida a simples objetos de valor comercial, vendidos en cualquier esquina. Sin embargo, lo que he aprendido de él no logra traspasar esa barrera rígida, la de hombre perfecto y por momentos deshumano, hasta increíble.

Me niego. Categóricamente lo digo. Renuncio a reproducir como un robot pedazos de la historia. Quiero descubrir a mi Martí, hombre de carne y hueso, de necesidades y urgencias, de fortalezas y debilidades, de abundancias y carencias. Al fin, un hombre como los otros, y todo sin dejar de ser Martí.

Me niego a reducir el Moncada a la cantidad de muertos, a la fecha, la hora o su trascendencia. Prefiero descubrir qué había detrás de aquellos hombres que se aventuraron con Fidel aquella mañana de la Santa Ana.

Necesito de un Ernestico o un Che, como prefiera, pintado tan naturalmente por Aleida March en sus anécdotas o reflejado en las sentidas cartas a sus hijos y madre. De un Guevara genial, pero mortal como usted y yo, sin dejar de ser genial.

Prefiero creer que nuestro pasado es más que una simple cronología. Renuncio a esquemas fríos, de esos que cuando pasan unos años todos olvidamos.

Preferiría conocer también la historia de gente común, de esos que soportan sobre sus hombros la carga de una época. Esos que los entendidos han dado en llamar héroes anónimos, pero ¿qué seríamos sin ellos?

¿Qué hubiese sido de Céspedes sin sus esclavos aquel 10 de octubre? ¿Qué habría sido de  Maceo sin sus soldados? ¿Qué habría sido de Martí sin sus tabaqueros? ¿Qué habría sido de Mella sin sus estudiantes o de Fidel sin los expedicionarios? De esos también quiero saber.

Me niego a ver en Mariana solo a una mujer templada o en Vicente García a un simple patriota o sedicioso según se lea, o en Estrada Palma a un traidor. Hay más. Detrás de un héroe hay un hombre de “carne y hueso”.

Quiero descubrir por mí mismo nuestra historia, la de esta Cuba, que también es mía.

Mas en este minuto solo pido que me den los medios para lograrlo.

¿Alguien podría?

 

¿DERROTA O REVÉS?

¿DERROTA O REVÉS?

El equipo pinareño quedó a un juego de la clasificación para los playoff en el Clásico 54 de la pelota cubana, razón por la que buscará rebasar la postemporada en la venidera campaña regular.

LAURA MERCEDES GIRALDEZ COLLERA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: OSMANY PÉREZ GARCÍA.

Posiblemente, y por fortuna, ningún cubano ha sido testigo de un tsunami. Sin embargo, ese fenómeno extraordinario que arrasa con fuerza todo lo que encuentra a su paso, cuando es verde, el pueblo pinareño lo disfruta, lo aclama, lo apoya con pasión desbordante.

El equipo representante de la provincia vueltabajera en el Clásico de la pelota cubana recibió este sobrenombre por su combatividad, tenacidad y la barrida total a los equipos contarios, aun cuando los pronósticos no estén a su favor. No obstante, hay quienes afirman que su actuación en la 54 Serie Nacional no fue digna de este espíritu, sobre todo, luego del regreso de la Serie del Caribe.

Raiko Martín, en Tabaco que no arde parejo, en el periódico Juventud Rebelde el 2 de octubre, comentó: “Abocados a cambiar el curso de su nave han de nadar el timonel Alfonso Urquiola y sus colaboradores, pues el equipo de Pinar del Río, vigente monarca del béisbol cubano, navega a bandazos por el inicio de la presente Serie Nacional. Llama la atención que cuatro de los tropiezos vueltabajeros han sucedido por la mínima diferencia, así como la poca producción de extrabases y la cantidad de hombres dejados en circulación, una media de ocho por desafío. Pero como dijimos, quedan muchas oportunidades para corregir el tiro”.

Respecto a las dificultades presentadas por la nómina pinareña, su mánager, Alfonso Urquiola, expresó: “Hemos tenido problemas internos con las deserciones. El resto de los atletas realizó un gran esfuerzo, pero no es lo mismo, además, hacer nuevos ajustes en el medio de la temporada fue bien difícil. Cuando un equipo sufre situaciones similares previo a la competencia, se tiene tiempo para incluir cambios, pero durante ella no. Estos son los aspectos que más afectaron, independientemente del rendimiento de algunos jugadores, pero eso va dentro del béisbol”.

Escollos que puso el camino

Para el periodista deportivo Sigfredo Barros, del periódico Granma, “cuatro son las causas fundamentales por las que no clasificó Pinar: la ausencia final de ocho jugadores clave que le aportaban tanto defensiva como ofensivamente; perdieron un juego contra Industriales aun cuando el marcador estaba parejo, al abandonar el estadio y regalar una posible victoria que luego necesitaron para luchar por el cuarto puesto en la clasificación; desaprovecharon la oportunidad de ganar a Holguín, un equipo débil; y comenzaron mal la serie, sus bateadores principales, Duarte y Saavedra no produjeron carreras, razón por la que dependieron completamente del pitcheo.

En la edición del viernes 19 de diciembre de 2014, previo a la Serie del Caribe, en el periódico provincial Guerrillero, Glauber García Lara precisó que “pese a no batear con oportunidad y no producir carreras,  el actual campeón de la pelota cubana basa sus resultados en el pitcheo y la defensa, departamentos que lidera en la liga”.  

Si los serpentineros fundamentales, Yosvany Torres y Vladimir Baños, permanecieron lesionados posterior al evento internacional, y otras 10 figuras importantes dentro de la plantilla desertaron o fueron expulsadas por bajo rendimiento, entonces, ¿con qué jugadores clave contaron los vegueros en su staff de pitcheo y bateo?

Quienes lo viven de cerca

Donald Duarte, capitán de Pinar, manifestó estar contento y satisfecho con la actuación de su equipo, de igual forma sostuvo la disposición de los pinareños de preparase para lograr la clasificación en la próxima campaña.

“Durante la postemporada, el equipo se debilitó, sin embargo, los atletas salimos al campo a luchar por cada victoria porque la dirección nos dio la confianza necesaria y asumimos la tarea de llevar hacia adelante a Pinar que es, por tradición, un rival peligroso”, insistió Andrés Quiala, quien por segunda ocasión actúa como refuerzo para el tsunami.

A su vez, Liván Moinelo, joven lanzador del staff verde, confesó que los jugadores no se rindieron nunca y que siempre salían a arrebatarle la victoria al adversario, aunque eso no signifique que las rachas ganadoras les favorecieran como en otras series.

“Realmente, el equipo tuvo numerosos contratiempos, pero debemos tener en cuenta que desde el principio el rendimiento fue bajo y no respondían ante el pitcheo al que se enfrentaban. El pueblo esperaba un inicio digno del campeón”, declaró Adriam Acosta Llanes, estudiante de Medicina que sigue de cerca a la nómina de su provincia; en tanto, Niurka Martínez, profesora de Física de la escuela secundaria José Martí, afirmó sentirse orgullosa de la estirpe del tsunami, “fiel a sus  colores y a su pueblo”.  

54 Serie Nacional

Para un equipo que en la serie anterior resultó campeón, es difícil no poder llegar a la lucha por refrendar su corona, pero las dificultades pinareñas estuvieron durante la primera fase del torneo. De 45 juegos, ganaron 24 y perdieron 21, mientras tanto la segunda etapa llegaron a 24 sonrisas y solo 18 descalabros. De igual forma, el average inicial fue de 533 y posteriormente subieron a 571.

“El estado del equipo en la última etapa no estuvo al nivel deseado. Afrontó numerosas dificultades después del regreso de la Serie del Caribe, pero ello en nada demerita su actuación, rendimiento, entereza, disposición, disciplina y el colectivismo que reinó entre los jugadores”, comentó Julio Alberto Candelario, comisionado provincial de béisbol. 

La clasificación de los pinareños dependía, en último momento de ganarle la serie particular a Artemisa y si Industriales era barrido por La Isla, no habría chance para el tsunami. Los verdes lograron derrotar a los Cazadores artemiseños, pero los leones azules no pudieron arrebatarles un partido a los pineros, razón por la cual quedaron fuera de los cuatro semifinalistas en la tabla de posiciones.

“A la hora de seleccionar los refuerzos, el mánager Urquiola pidió lo que le hacía falta a la escuadra, pero es el único equipo en Cuba que juega contra el contrario, los pronósticos, los árbitros y los narradores”, afirmó Efraín Camacho, fiel seguidor de la nave vueltabajera. 

Durante el penúltimo desafío contra Ciego de Ávila, Denis Laza fildeó una línea cuando los tigres avileños tenían varios hombres en bases. El árbitro de segunda no decretó el out que el jardinero pinareño llevaba en su guante. Por tanto, la bola continuó en el juego y el corredor siguió rumbo al plato, golpeado por esta en zona prohibida,  durante el rundowon.

Los  umpires alegaron no ver tales sucesos y, por tanto, se empató el desafío, que desencadenó una larga protesta, con agresiones por parte de los Vegueros. La Comisión Nacional expulsó jugadores de los verdes y a su coach de tercera, Mario Valle. Estas sanciones se dieron a conocer inmediatamente. Ya concluyó la Serie y, sin embargo, aún no hay explicaciones ni medidas anunciadas sobre las equivocaciones de quienes supuestamente deben impartir justicia.

Glauber García expresó que Pinar no entró en la postemporada por el desbalance de victorias y reveses durante la primera fase del certamen, pues es un equipo que tiene como costumbre iniciar sin mucho ánimo y luego ponerse de lleno en vistas a la clasificación, pero llegó el momento en el que esta técnica no le funcionó: “No obstante, los árbitros demostraron no tener dominio suficiente de las reglas del juego, la indecisión ante las acciones de los atletas lo demostraron”.

Soluciones

En cuanto a las medidas tomadas por la dirección del INDER y del equipo, Julio Alberto Candelario y Alfonso Urquiola coincidieron en que se llevaban a cabo mítines para hablar con los atletas, se varió la rotación de jugadores debido a las ausencias, todo ello buscando la cohesión que, en definitiva, es lo que da al traste con los resultados. Pero no fue suficiente.

“Pinar es una fábrica de peloteros desde el inicio de las series nacionales, tiene atletas jóvenes que pueden ascender a la campaña regular y darles la victoria que siempre les pide el pueblo, porque conocen su tradición de ser un fuerte rival cada año”, explicó Sigfredo Barros.

Verdaderamente, Pinar del Río enfrentó comienzos débiles, situaciones injustas, dificultades técnicas y profesionales, abandonos, pero no dejaron jamás de luchar por refrendar el sueño de mantener vigente la corona del béisbol cubano. 

Peter C. Bjarkman, destacado escritor de béisbol estadounidense, quien sigue como pocos la serie nacional, expresó en www.baseballofcuba.com: “Recuerden mis palabras; Pinar parece ser un equipo del destino, regresaron casi de la eliminación en la semana final de la primera mitad del campeonato, vinieron de entre los muertos para ganar la Serie del Caribe (…). Sería difícil votar en contra de Alfonso Urquiola como MÁNAGER DEL AÑO en Cuba, especialmente desde que ha tenido que cambiar más de un 50 por ciento de su equipo desde principios de enero”.

Un tsunami que viaja grandes distancias, con frecuencia disminuye la altura de sus olas, pero jamás se detiene; durante la actual campaña beisbolera, el tsunami pinareño no logró llegar a la costa para arrasar con la multitud, sin embargo, supo demostrar por qué el pueblo lo apodó de esta forma. Si bien en la antigua Grecia era considerado este fenómeno como castigo de los dioses, los pinareños lo reciben cada año como regalo divino de los orishas, bajo la guía del Eleguá vueltabajero Alfonso Urquiola.

Pie de foto: Un revés no es motivo para ceder y bien lo sabe la afición pinareña que nunca deja de apoyar al tsunami verde.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Simbólica.
Tipo de cuerpo: Por bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Subtítulos.
Tipo de cierre: De conclusión.
Tipo de reportaje: Proyectivo.

Tema: Actuación del equipo de Pinar del Río en la 54 Serie Nacional de Béisbol.

Situación problémica: El equipo pinareño no clasificó a la segunda fase del recién concluido clásico de la pelota cubana, luego de enfrentar dificultades técnicas y la salida de figuras clave.

Objetivos colaterales: Analizar los factores que propiciaron que el Tsunami verde no llegase a la última etapa de la serie 54, así como las medidas tomadas por la dirección del INDER y del equipo para erradicar tales problemas con vistas a lograr la clasificación en el próximo año.

Estrategia de fuentes.

Documentales:

Tabaco que no arde parejo, de Raiko Martín. Periódico Juventud Rebelde, 2 de octubre de 2014, La Habana. 

Respuesta de campeón, de Glauber García Lara. Periódico Guerrillero, 19 de diciembre de 2014, Pinar del Río.

Grandes hasta el final, de Peter C. Bjarkman, www.baseballofcuba.com. 19 de marzo de 2015.

Directas:

Alfonso Urquiola, manager del equipo de Pinar del Río. Fuente oficial y protagonista. Juicios analítico y de valor.

Julio Alberto Candelario, comisionado provincial de béisbol en Pinar del Río. Fuente  oficial. Juicios sintético y de valor.

Donald Duarte, capitán del equipo de Pinar del Río. Fuente implicada. Juicio de valor.

Liván Moinelo, lanzador del equipo de Pinar del Río. Fuente implicada.        Juicio de valor.

Andrés Quiala, refuerzo del equipo de Pinar del Río durante las dos últimas series. Fuente implicada. Juicio de valor.

Sigfredo Barros, periodista deportivo del periódico Granma. Fuente     especialista. Juicio analítico y de valor.

Glauber García Lara, periodista del periódico Guerrillero. Fuente    especialista. Juicio analítico.

Niurka Martínez, profesora de la escuela secundaria José Martí y fiel seguidora del equipo vueltabajero. Fuente testigo. Juicio sintético.

Efraín Camacho, aficionado pinareño. Fuente testigo. Juicio hipotético.

Adrián Acosta Llanes, estudiante de Medicina y espectador pinareño. Fuente testigo. Juicio disyuntivo.

Soportes:

Hecho: El equipo que representa a la provincia de Pinar del Río en la Serie Nacional de Béisbol, no logró la clasificación en la edición 54 del campeonato.

Antecedentes: El tsunami verde se coronó campeón de la edición 53 del Clásico de la pelota cubana, pero iniciaron con bajo rendimiento la campaña siguiente. 

Contexto: Desde el inicio de la recién concluida campaña regular de béisbol, los pinareños presentaron dificultades técnicas e indisciplinas.

Situaciones colaterales que pudieran incidir: Iniciaron la serie con bajo rendimiento ofensivo; para la segunda fase del campeonato, algunas figuras clave estaban fuera del equipo; perdieron importantes juegos. 

Proyecciones: Medidas tomadas con vistas a incorporar nuevas figuras que puedan aportarle al equipo y lograr la clasificación en la próxima campaña.

UNA MUJER SIN MIEDO

UNA  MUJER SIN MIEDO

Encuentro con Hilda Hernández Hernández, una luchadora de fe inquebrantable por la Revolución Cubana y sus precursores.

Texto y foto:
DANIELA HERNÁNDEZ GARI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Vilma Espín y Celia Sánchez, mujeres que engrandecen la historia de Cuba, son sin duda «flores autóctonas de la Revolución», como calificaría Armando Hart, dirigente del Movimiento 26 de Julio a la segunda en varias ocasiones. Durante la lucha revolucionaria florecieron miles de ellas en la sierra y el llano, cada una con historias llenas de sacrificio que quedaron grabadas en cada pétalo y arraigadas al suelo que tanto adoraban. Su condición de féminas se convirtió en su estandarte.

Entro a la casa una mujer que forma parte del jardín de la lucha cubana, tiene la sonrisa de niña curiosa y una caja que sostiene contra su pecho, por la que puedo vislumbrar fotografías de tiempos pasados, pero cercanos e inolvidables para Hilda Hernández Hernández, combatiente de la Sierra Maestra que porta con orgullo el grado de Teniente. Al preguntar su edad me disculpó por la interrogante que es considerada el terror de muchas mujeres, pero ella se muestra orgullosa de anunciar que celebró nueve décadas el pasado 13 de abril (2014).

-¿Cómo comenzó su historia?

Nací en Caibarien, Las Villas. Mi padre era isleño, tenía negocios de carbón y estábamos bastante bien, pero después se trasladó al Central Narcisa, ahí conoció a Jesús Menéndez. Mi casa era visitada  por él, Eduardo Chibás, Carlos Rafael Rodríguez y Blas Roca. Estudié en la Escuela de Monjas, pero me expulsaron porque yo era muy bellaca y un día le quité la toca a una de ellas porque quería saber lo que tenían las monjas en la cabeza.

-¿Cuándo se integró al

Movimiento 26 de Julio?

Mi hermano Heriberto se incorporó con su amigo Marcelito Salado. Fue entonces cuando hice contacto con el Movimiento. Toda mi familia comenzó a repartir bonos junto con Julián Sánchez, miembro de la lucha clandestina. Mi papá y mi hermano donaron en conjunto cinco mil pesos a la lucha.

-¿Cuál era la función de los bonos?

Figúrate, era el trabajo político con las personas que estaban de acuerdo con la ideología revolucionaria, no le íbamos a vender un bono al que estuviera a favor de la opresión que existía.

-¿Cuál fue el paso decisivo para

unirse al proceso revolucionario?

Unos guardias se mudaron al frente de mi casa, un negro que le decían Tatica y un blanco, Ransel. Parece que nos chivateó una de las amantes que tenían. Habíamos ido a repartir los bonos y le cayeron atrás a mi hermana Graciela, pero ella brincó una cerca y se escapó. Mi mamá estaba parada en la puerta para que los guardias no entraran. La empujaron, le dieron culatazos con los fusiles y le perforaron el páncreas. Estuvo algunos meses en el hospital, pero el médico dijo que ya no se podía hacer nada y no la operó.

Registraron la casa completa y no encontraron los bonos, estaban en la alacena, entre unos vasos de cristal. Me tuve que ir para La Habana. Heriberto en esa época se había unido a Camilo en Yaguajay. Recuerdo que un día visité la casa de Pedrito Berejías y tuvimos que salir huyendo por el techo porque los guardias nos siguieron. De ahí fuimos para Camagüey, después para Santiago de Cuba y de vuelta.

-¿Cómo llegó a la lucha armada?

Por mediación de otro compañero, conocido de Marcelito Salado. Ingresé a la Columna 13, Ignacio Agramonte, al mando de Víctor Mora, eso fue por septiembre de 1957. El grupo de mujeres que subimos a la sierra tuvimos que cruzar por los montes y pedir botella a los carros haciéndonos pasar por limosneras. Curábamos a los heridos, éramos mensajeras, cosíamos los uniformes de nuestros compañeros, en fin, hacíamos de todo. Pasamos horas horribles.

-¿Cómo era la vida en la sierra?

Óyeme, allá si pasamos trabajo, no había comida, teníamos que tomar agua de los charcos, sin baños y soportábamos a duras penas la menstruación. Para qué extenderme tanto si la historia ya está hecha. La hicimos y me duele mucho que algunos no sepan apreciar nuestros sacrificios, antes no teníamos escuelas, ni hospitales gratuitos y era normal encontrar cada mañana gente golpeada y asesinada de la noche anterior en el medio de la calle por los esbirros de la tiranía. Recuerdo que una vez me cayeron atrás los guardias y fui golpeada, pero me soltaron porque pensaron que era una mendiga, andaba siempre toda ripiá.

-¿Participó directamente

en alguna batalla?

En un combate, no, pero se formaban los tiroteos y teníamos que estar preparadas, para eso estábamos. Nos trataban de dar un arma a cada una como medida de seguridad, pero algunas veces no alcanzaban para todas e incluso había que entregarlas si los combatientes de las primeras filas no contaban con ellas.

-¿En alguna ocasión se

sintió excluida por su

condición de mujer?

No, siempre dije que a mí nadie me excluía. Como mujer yo tenía que defender la Revolución. Allí estaban Celia, Vilma y mis compañeras. Valía la pena luchar.

-¿Qué ocurrió después del

Triunfo de la Revolución?

Cruzamos La Martera, seguimos para Ciudad Libertad y nos instalamos en Managua. Allí Almeida me nombró responsable de las armas y luego, de la lavandería. Las mujeres pasamos el curso de Enfermería en Mazorra. Un día llegó Fidel y formó los batallones del ejército con sus respectivos jefes, los hombres a un lado, las mujeres del otro. Pasé para la columna Mariana Grajales, que se trasladó para Las Mercedes, pero yo me quedé trabajando con Juan Almeida Bosque y Elsita Montero en el Estado Mayor de la Marina de Guerra. Cuando él se fue para Las Villas, nos querían llevar para allá, pero no fui porque tenía a mis hijos chiquitos. ¿Dónde los iba a dejar? Me quedé trabajando en La Habana con el Comandante Enrique Lussón.

Había compañeros que no tenían donde vivir, entonces recogí a 21 combatientes que dormían en las lanchas o donde pudieran y alquilé dos apartamentos frente a la Casa de José Martí. Yo les lavaba, preparaba la comida y Roberto Sotomayor se los llevó después para el Pico Turquino.

Creo que he hecho mucho por la Revolución, por mis compañeros y compañeras y seguiré haciendo hasta que me muera. Pertenecí a la Operación Mambí Camagüey, como jefa de seguridad de las compañeras que viajamos desde La Habana. Trabajé en El Morro y después pasé al Combinado del Este. Soy fundadora de las Milicias Nacionales y Territoriales, los Comité de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

-¿Qué reconocimientos ha recibido?

Tengo quince medallas de todos los organismos y condecoraciones de los hospitales en los que he sido voluntaria.

-¿Qué ocurrió con sus hermanos?

José Antonio trabajó en el Hospital de Caibarien. Un día estaba pescando con nuestro primo Evelio por el Cayo Santamaría, cuando llegó una embarcación que se iba pa fuera con 24 personas. Les dijeron que se iban a llevar el barco y a ellos cuando llegara la embarcación del norte. José respondió que prefería morir antes de irse pallá, entonces los amordazaron y amarraron, pero en ese momento llegó la nave que los iba a recoger y los dejaron atados. Los salvaron los guardafronteras y les advirtieron que no fuesen más a pescar por esa zona.

José siguió yendo por allá porque le gustaba y aparte de eso, le daba la mitad al Estado. Él murió un Primero de Mayo, mientras yo desfilaba en La Habana, desapareció después de entregar parte de la pesca. Fueron a buscarlo en una lancha y lo encontraron boca abajo con un golpe en la cabeza. La doctora dijo que murió de un colapso. Heriberto, perteneciente a la contrainteligencia militar y a todo organismo revolucionario que existiera por aquella época, murió de un traumatismo cerebral en el hospital de Santa Clara, a causa de un accidente de moto cuando iba a buscar los cuerpos de los combatientes caídos en Angola al aeropuerto de esa provincia. Graciela no se vinculó a nada y ahora vive por Bauta.

-¿Y sus hijos?

Tengo cuatro, tres varones que nacieron de mi primer matrimonio con Julio Prieto Monteagudo y una hembra del segundo, con Juan Luis Fruto, combatiente oficial de la Sierra Maestra. José Manuel estudió  en los Camilitos  del Caney de Las Mercedes, los demás han pasado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Eduardo perteneció al cuerpo de seguridad de la Refinería Ñico López. Julio estuvo en la marina mercante, viajó mucho, pero siempre regresó porque esta es su patria y tenía que estar aquí defendiendo lo que le correspondía. Rosalina fue combatiente de las Tropas Territoriales y es Técnica en Computación, ahora trabaja en México.

-¿Cuál  es su grado de escolaridad?

Llegué al preuniversitario, pero antes de la Revolución sólo tenía el quinto grado.

-¿Guarda algún recuerdo material

de sus días como combatiente?

Sí, pero mi cuarto se quemó hace unos años y perdí fotos que tenía con Fidel, con Almeida, recortes de periódicos, un símbolo del Partido Ortodoxo, obsequiado por Eduardo Chibás en mi juventud. ¡Cómo llore!

-¿Mantiene el contacto con

alguno de sus camaradas?

Hay una compañera que vive en el Roble, Rosa Tejedor, trabajaba con nosotras como clandestina. Nos llevaba los mensajes y vivía al lado de Fidel, en Birán, Holguín. La general Delsa Teté Puebla, ella me visita y quiere mucho. Se nos murieron Flor Pérez, Pastorita Núñez y Manuel Zamora. Fallecieron muchos compañeros que me querían y yo a ellos. Lidia fue una de las víctimas de Barbados, era aeromoza, nos conocimos en la Mariana Grajales junto con Adabella Pompa y Olguita Clara. Me llevaba muy bien con el Comandante Juan Almeida Bosques y toda su familia. Guillermo García Frías también mantuvo el contacto. Si sigo mencionando nombres te digo el ejército completo.

-¿Se mantiene activa?

Soy fundadora de la Casa de Atención al Adulto Mayor y sigo trabajando con ellos. Cuando hay alguna actividad, me vienen a buscar en carro o en guagua, porque ya no puedo caminar tanto como antes. Voy a las reuniones del CDR y seguiré hasta el fin, hasta que me muera.

-¿Nunca le tuvo miedo al monte?

En defensa de la Revolución, yo nunca he tenido miedo. Cuando las Milicias Nacionales se formó un tiroteo por aquí y fui la primera en llegar. En la tiendecita de ropa robaban, mis hijos chiquitos iban conmigo a perseguir a los ladrones, los cogíamos y llamábamos a la policía. Me acuerdo que al último le echaron ocho años porque rompió una vidriera en una tienda de Regla. He pasado, y sigo pasando trabajo, pero bueno, mi Revolución por delante y lo demás… ya tú sabes.

Pie de foto: Hilda Hernández Hernández, combatiente de la Sierra Maestra, desempeñó una importante labor en la lucha revolucionaria.

RESCATANDO LAS BUENAS MANERAS

RESCATANDO LAS BUENAS MANERAS

AILEEN INFANTE VIGIL-ESCALERA,
estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El qué vestir y cómo actuar de cada persona en su contexto depende de muchos factores que pasan desde la propia subjetividad hasta las reglas establecidas por su lugar de nacimiento y/o residencia.

Si bien cada país o región posee sus propios modelos de comportamiento con orígenes y características particulares, todos encuentran un denominador común en las buenas maneras que necesitan mostrar y practicar no solo los representantes diplomáticos o públicos de una sociedad sino todas las personas que conviven en ella.

Tan antiguas como las civilizaciones mismas, las normas de conducta social han existido siempre acompañando la evolución del hombre a lo largo de la historia, y marcando los patrones a seguir para lograr una convivencia armoniosa y cortés no solo de éste con su entorno sino también con sus semejantes.

El saber cómo actuar y qué conducta seguir en cada lugar, situación y momento del día, «da al individuo seguridad en sí mismo y le evita las situaciones embarazosas, e incluso, hacer el ridículo». De ahí que existan normas básicas para cada contexto teniendo en cuenta la historia, costumbres, tradiciones y religión; además del sexo, edad, gusto personal, poder adquisitivo y características físicas de los implicados (Cárdenas, E., 2012, p. 12).

Cada situación que enfrentamos en nuestro hacer cotidiano exige determinadas conductas que difieren entre sí, sin que esto sirva de excusa para comportamientos incorrectos; ya que en todas deben prevalecer nuestras buenas maneras.

¿Cómo vestirse?

«Sea tu vestido tan costoso cuanto  tus facultades lo permitan, pero no afectado. En su hechura, rico, no extravagante; porque el traje  dice por lo común quién es el sujeto» (Shakespeare, en Cárdenas, E., 2005, p. 266).

«La forma de vestir, junto con otras inherentes al aspecto personal, contribuyen fuertemente como fuente de información. (…) La ropa revela mucho sobre el individuo: sexo, raza, costumbres, profesión, posición social, gustos, preferencias… sentirse bien con la ropa oportuna para la ocasión provee al individuo de seguridad. Hay que vestirse con sencillez, buen gusto, no desentonar con el ambiente, lo que en resumen ayuda a realzar la imagen personal» (Cárdenas, E., 2005, p. 266).

A la hora de escoger nuestro vestuario debemos tener siempre presente nuestro peso, estatura, edad, modo de vida, labor que realizamos, y qué es lo mejor o más apropiado para cada ocasión de acuerdo con la hora, el lugar y la época del año en que nos encontramos. Además, influyen mucho en nuestra imagen personal el color de nuestro vestido y los accesorios que lo acompañen, por lo que debemos prestar atención a cuáles son los más indicados dentro del conjunto elegido, nuestras características corporales y el contexto.

«La buena apariencia ha de entenderse en su integralidad, sin que se interpongan vicios propios del más deformado individualismo» (Cárdenas, E., 2005, p. 266).

Aunque en la selección de los colores influye mucho el gusto particular, cada momento del día requiere el uso de tonalidades distintas: para la mañana los tonos han de ser más claros, al mediodía y la tarde intermedios, mientras que para la noche los más oscuros, volviendo nuestro vestuario más formal y elegante.

Lo mismo ocurre con los adornos y accesorios, en cuya clasificación debemos ser muy selectivas y discretas ya que, si bien contribuyen a resaltar la feminidad, su excesivo uso resta elegancia y atrae miradas no siempre aprobatorias.

¿Cómo comportarse?

«Al hombre educado se le distingue por su comportamiento refinado, ¡pues no hay mejor forma de conocer a una persona que por sus modales» (Edmund Spencer, en Cárdenas, E., 2012, p. 19).

Aunque un dicho popular dice que no se debe juzgar a un libro por su portada, no es menos cierto que la primera impresión deja mucho que desear de nosotros mismos y de nuestra educación ante la sociedad. Por encima de todo, la forma correcta de conducirse y comportarse es uno de los factores que interviene en el éxito de cualquier persona sin importar el campo donde desarrolle su actividad.

De ahí la importancia de conocer, practicar y respetar los modelos de conducta social en aras de evitar no solo el ridículo y las situaciones embarazosas, sino también de salvaguardar nuestro propio prestigio y el de las entidades y países que representemos. «Observar las normas de conducta social es una forma de respeto a sí mismo, y respetándose a sí mismo se gana el respeto de los demás» (Cárdenas, E., 2012, p. 19).

Es válido resaltar que un buen comportamiento exige modestia y sencillez en nuestro desempeño y dentro de las relaciones con el resto de las personas, del mismo modo que requiere actuar con naturalidad y tener conciencia y consideración hacia los demás y sus sentimientos.

Dentro de nuestro correcto hacer, la comunicación ocupa un lugar privilegiado, no solo como expresión de nuestras ideas sino también de nuestra cultura e instrucción. «Nada hay que revele más fácilmente la educación de una persona que su conversación». De ahí que, entre los aspectos a tener siempre muy presentes de nuestro comportamiento, la forma de comunicarnos con otras personas, ya sea verbal o no verbalmente, demande mucha atención, respeto  y cuidado (Cárdenas, E., 2012, p. 58).

Otro elemento muy importante a tener siempre presente es la puntualidad y todo lo que su correcto uso representa porque «si bien somos dueños de nuestro tiempo, no podemos disponer del de los demás», y llegar siempre tarde a una cita, ya sea de trabajo o de tipo social, es una falta de respeto y consideración hacia las demás personas (Cárdenas, E., 2012, p. 93).

¿Cómo cerrar?

Un buen método de ejercitar y exponer a diario con sinceridad y sencillez la cortesía es la sugerida por la profesora Emma Cárdenas Acuña en su libro El reino de las buenas maneras: «sonría con frecuencia, manténganse de buen humor y sereno, no olvide el saludo y las frases que expresen su respeto y consideración hacia los demás, sea una persona optimista, solidaria, desinteresada, modesta y ya verá los resultados» (Cárdenas, E., 2012, p. 20).

Ya el dúo Buena Fe lo recogía en un verso de uno de sus temas cuando decía: soy lo que ves. Porque al final, todos somos lo que expresamos a través de nuestra forma de vestir y conducirnos. Aprendamos y aprehendamos entonces las buenas maneras de comportamiento social; así seremos mejores personas y ayudaremos a construir una sociedad mejor.

Bibliografía citada:

Cárdenas Acuña, Emma: El reino de las buenas maneras, Ediciones Logos, La Habana, 2012.

Colectivo de autores: Manual de relaciones públicas. Editorial Félix Varela. La Habana. 2005.

 

 

A SOLAS CON EL ENEMIGO

A SOLAS CON EL ENEMIGO

Una novela que rompe esquemas y adentra al lector en historias poco contadas de la Segunda Guerra Mundial.
 
Texto y foto:
DINELLA TERESITA GARCÍA ACOSTA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A solas con el enemigo, de Yury Dold-Mijáilik, aborda la historia de un joven ruso que busca justicia para su patria durante la Segunda Guerra Mundial. Ninguno de los fascistas imagina que en el ejército se encuentra infiltrado el agente soviético Grigory Goncharenko, tras la imagen del barón alemán Heinrich Von Goldring.

La trama refleja la situación de Heinrich, quien se vincula con figuras que van desde los más poderosos y sanguinarios jefes alemanes hasta un soldado que se convierte en un verdadero amigo para percatarse de que se encuentra en el bando equivocado, de una pequeña familia de franceses, que verá en él la personalidad oculta tras el uniforme hitleriano, entre otros. Todo el sistema de personajes hace de la novela una epopeya creíble y es, quizás, lo que resulta tan especial.

En cuanto al protagonista, los suyos lo darán por muerto, en tanto los alemanes no sabrán realmente quién es. Temerá la muerte, porque como él dijera en tiempos desesperados, si cae será enterrado como un soldado alemán y nunca volverá a pisar su tierra.

El texto brinda otra mirada de la Segunda Guerra Mundial, pues su acción no se centra en el frente, sino en la retaguardia del ejército alemán, donde se orquestan las grandes estrategias. Además, hace referencia a cómo se vivió el Holocausto en Alemania, Francia e Italia durante el periodo de lucha comprendido entre 1942-1945.

Este tomo, posee un lenguaje sencillo y directo, contado desde la perspectiva de su protagonista y, en ocasiones, de algunos personajes secundarios. Tiene acción, misterio, comedia en medio del terror y una historia de amor en el momento y el lugar equivocados. 

El autor es el quizás poco conocido para los jóvenes cubanos, Yury Dold-Mijáilik (1903-1966), célebre escritor y guionista ucraniano-soviético. Realizador de cuentos desde muy joven, sobrevivió en su ciudad natal a los duros años de la Segunda Guerra Mundial. Las experiencias y el dolor vivido lo marcaron para siempre y le llevaron a publicar esta, su obra maestra, en 1956.

La primera tirada de la novela fue de casi dos millones de ejemplares en ucraniano y ruso. Editada en numerosos idiomas como alemán, rumano, húngaro y otros, la Editorial Dnipró se encargó de traducirla al español en 1978. Es entonces cuando llegó a Cuba, a través del intercambio con la Unión Soviética.

Para aquellos que no gustan de los estereotipos de los finales felices, A solas con el enemigo constituye el volumen ideal. En el mundo de hoy, donde los best seller son en ocasiones demasiado banales y no comprometen el pensamiento del lector, es un buen momento para sacar de tantos cajones olvidados, ejemplares como este.

Pie de foto: Publicación de 1978, de la Editorial Dnipró.

 

SANTIAGO: UNA VOZ QUE YA NO ESTÁ

SANTIAGO: UNA VOZ QUE YA NO ESTÁ

GABRIEL GARCÍA GALANO,
estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Conocí a Santiago Feliú gracias a mi hermano, un estudiante de Medicina y pichón de trovador, quien un día me dijo que debía escuchar a “un tipo genial”, a sabiendas de que yo detestaba la música en español y mucho más la trova…, a no ser que fuese Silvio Rodríguez.

Fui adentrándome en el universo de aquel hombre, del que mis padres no sé porque no tenían una buena opinión, quizás por su porte hippie. Pero bien sabemos que la imagen no hace al hombre y una primera impresión, por mucho que defina, no lo es todo. Así que decidí ponerme a escuchar algunas de sus melodías a ver si de veras era tan conocido como decía la gente, como me insistía mi hermano.

Entonces descubrí que era él quien me despertaba todos los días a las seis y treinta, al inicio de la programación, al compás de Esta mañana  y con el sonido de su armónica acompañado del fantástico bostezo de café. Constaté que era verdad: mientras la gente se arremolinaba por todos lados en sus rutinas y odiaba madrugar, despertaba en la mañana con ganas de seguir.

Me salvó de paso cuando creí que todo estaba perdido o me encontré atolondrado en el vaivén de la Vida y hasta me lo encontré ambientando la decepción de Lázaro Vargas y otros en un documental de Ian Padrón, dedicado al equipo Industriales. Siempre me había gustado aquel Bolero, pero no sabía quien era el autor. Un amor que ya no está…, nunca mejor dicho en aquel momento del deporte capitalino. Quien me lo diría…, seguro que era industrialista.

Con él quise transformarme para ser su Amigo dibujo, solo por intentar experimentar lo que sería ser un caracol y degenerar al mismo tiempo en garabatos o qué se yo. También pedí Alto al fuego tratando de llegarle a los talones a su voz en una tribuna allá en la Lenin en mis tiempos de estudiante preuniversitario. Y todo aquello, confieso, sin tener la más mínima idea de quien era él.

Definitivamente Santiago Feliú había estado a mi vista más de lo que yo pensaba. Tal vez, con su Noticiero, descubrí mi vocación por la carrera de Periodismo, a pesar de que mi trabajo se iba a limitar a hacer que el mundo entrara en casa y despertara a los demás sin una noticia buena, o con todas excelentes. Al final yo sería el único cuerdo, buscándome la paz por dentro.

Entonces regreso a Esta mañana y me entero de que Santi, ¡ay!, La vida te ha abandonado a tus cuarenta y once años. Me dejaste, como a cientos, con las ganas de disfrutar de ti el sábado 15 en la Fábrica de Arte Cubano. Pero no te preocupes, de tu voz continuará floreciendo la canción. Donde quiera que estés me acompañaras como a miles de cubanos, que responderemos a ese pedido que le hiciste a Bárbara de “no me dejes ir”.

Santiago Feliú, sé libre dondequiera que estés y descansa en paz convencido de que tu música no morirá contigo. Ahora es que está empezando tu leyenda. Nos veremos algún día por ahí, al doblar la esquina.

ARTE O DESTRUCCIÓN, AHÍ ESTÁ EL PROBLEMA

ARTE O DESTRUCCIÓN, AHÍ ESTÁ EL PROBLEMA

Los grafitis deprimen la visualidad estética de las calles del municipio artemiseño de San Cristóbal. Del 2013 hasta marzo del 2015 se detectaron 18 casos de esta índole.

Texto y fotos:
LÁZARA THALÍA FUENTES PUEBLA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana. 

Apenas aprendí a colorear en preescolar, porque las crayolas y mis manos no eran amigas, pero me atrevo a asegurar que grafitis mal embonados en trazos y dibujos sin ningún sentido en guaguas y lugares públicos, no constituyen obras de arte.

Aunque esta expresión gráfica tiene su variante artística que reconoce  los códigos del arte moderno, la mayoría no lo es y solo responde a expresiones marginales, que se registran en los más disímiles lugares y soportes físicos, como paredes de escuelas, ómnibus, baños públicos, monumentos, entre otros sitios, propiciando la degradación estética de las ciudades y el deterioro del medio ambiente por los componentes de los aerosoles.

El municipio de San Cristóbal, en la provincia de Artemisa, no se encuentra exento de dicha  problemática, pues cada día es mayor el número de jóvenes que toman esta vía para volcar sus anhelos “artísticos”, dotando a las calles de palabras obscenas y faltas de ortografía. ¡Un crimen total contra la Real Academia de la Lengua!

Tendencias destructivas

Acerca de los garabatos realizados por doquier en los medios públicos, Esperanza Iglesias Delgado, pintora y responsable de esta manifestación en la dirección de Cultura del municipio, opinó que son pocos los grafitis o pintadas en Cuba que se consideran arte, lo demás da muestra de una conducta imprudente por parte de quienes lo practican, ya que las verdaderas manifestaciones artísticas responden al ciertos patrones estéticos.

Isabel Gutiérrez Iglesias, vecina de la Comunidad Microbrigada Noel Camaño, contó que hace un mes pintó su apartamento a un costo de 40 pesos convertibles (cuc), y una semana después, un irresponsable llenó la pared de grafitis. “Me encuentro disgustada por esta acción, creo que esas personas no comprenden el daño que le hacen a la sociedad y a los que con tanto esfuerzo reunimos el dinero”, agregó.

Desde el campo legal, la Constitución de la República de Cuba, en el artículo 39 capítulo V,  señala que el Estado protege del deterioro al patrimonio cultural  y la riqueza artística de la nación, y entre las causas para esta salvaguarda pueden estar el empleo de los grafitis. Además, este tipo de delitos se halla registrado en el artículo 243 del Código Penal.

La fiscal jefe del municipio sancristobalence, Dailín Hernández Tamayo, ratificó que quien incurra en estas violaciones puede recibir sanción de privación de libertad de dos  a cinco años o  una multa de 300 a 1 000 pesos cubanos.

Por su parte, el primer teniente Miguel Ángel Rojas León confirmó que se protege la propiedad de cada ciudadano y que cuando así se requiera, el que comete la infracción puede recibir una multa con iguales cifras.

Indagando en dicha problemática y según datos del Tribunal de Justicia de la localidad, desde inicios del 2013 hasta el mes de marzo de 2015, se detectaron 18  hechos de esta índole, ubicados en seis de los Consejos Populares del municipio y se le aplicaron a los involucrados las sanciones pertinentes.

Rosibel Henríquez Villa, vecina del Consejo Popular Ramón López Peña, consideró  que estas acciones son  una falta de respeto y una forma de mala educación: “Son principalmente los jóvenes,  por lo que hay que hacer un trabajo educativo desde las escuelas e incentivarlos a preservar los medios públicos, y en general, el ambiente”.

Con estos criterios coincidió Guillermo Peñate Serrano, de la comunidad de Santa Cruz de los Pinos, quien opinó que dichos problemas pueden ser a causa de la poca expansión cultural que tiene la juventud. “Considero bastante desagradable que se escriban guaguas y otros lugares representativos del bien social”, acotó.

En torno a esta situación común en el trasporte, Gerardo González Alfonso, chofer del ómnibus ruta San Cristóbal-Santa Cruz de los Pinos, comentó que desde su puesto promueve el cuidado del medio y  evita en lo posible que se escriban las paredes de la guagua: “Por diversas razones no puedo detectar a las personas que cometen la infracción y esa situación me incomoda mucho”.

Los grafitis, como actos vandálicos, conducen a otras situaciones colaterales como el mal uso de vocablos, faltas de ortografía y el empleo excesivo de abreviaturas y palabras obscenas, convirtiéndose en  un reflejo del bajo nivel cultural de una parte de la población y una muestra de la crisis que existe en la actualidad por el incorrecto uso de la lengua.

Dolores Regalado Fernández, profesora de Español-Literatura del preuniversitario José Licourt Domínguez, planteó que los grafitis son una mala influencia para niños y jóvenes en proceso de desarrollo de la lengua y del aprendizaje, pues con mirarlos frecuentemente crean una imagen visual capaz de fijar ese conocimiento, aunque esté errado. 

Otra consecuencia que acarrea es el deterioro del medio ambiente por algunos de los materiales utilizados, como los aerosoles, compuestos en ocasiones por químicos de gran  peligrosidad. A la par, se realizan en troncos de árboles, dañando la corteza de los mismos.

De amor y más….

“Los grafitis comunes poseen nombres, apodos, figuras tales como corazones y estrellas, incluso garabatos sin ninguna estructura lógica, como forma de expresión del autor, quien en la mayoría de las ocasiones ha sufrido un previo rechazo o abandono”, aclaró el  psicólogo José Armando Amaro Blanco, del policlínico Camilo Cienfuegos.

Un  adolescente, quien se negó a identificarse, estudiante del centro de enseñanza media Guillermo Castillo, contó que en varias ocasiones ha dejado sus dibujos en distintos lugares públicos, e incluso, en el baño de su escuela, pero que nunca ha puesto su nombre.

-¿Por qué lo haces?

“Es que siento que de esa forma les muestro a todos que puedo ser un gran pintor, además, no me han dado otras oportunidades porque yo quiero estudiar arte y no tengo posibilidades de ir a La Habana para hacer las pruebas de aptitud”.

-Y si crees que es arte lo que

haces, ¿por qué dejas tus

grabados en el anonimato?

 

“Es que sé que si lo digo no me va a ir nada bien”.

Tendencias a seguir por los jóvenes  y patrones implantados por la moda, llevan cada día  a considerar este acto como una manera de demostrar amor o de lograr destacarse dentro del grupo al que se pertenece.

No son pocos los sitios donde se encuentra plasmada la frase “Tú y  yo a 3msc”, generada por la popular película española del mismo nombre, donde el patrón implantado por el protagonista  conlleva a que el mensaje transite por cada rincón.

Al respecto, el joven sancristobalence de 19 años, Felipe Benítez Labrador, opinó que para demostrar amor no es necesario dejarlo grabado en lugares públicos. “Los sentimientos se llevan en el corazón, no en un dibujo en la pared y no se es una persona más valiente cuando se escribe una guagua”, precisó.

Las pintadas son empleadas en proyectos culturales de las bienales de La Habana y en la de ornamentación de la cuidad, como parte interactiva de la creación artística, de conjunto con la instalación y la poesía performática, logrando inyectar nuevas energías a esta expresión plástica.

A pesar de que los grafitis pueden ser una forma de expresión artística, se debe promover entre los jóvenes el cuidado de los medios públicos y no estatales, dotarlos de lugares apropiados para que realicen pintadas, porque cada acción tiene su espacio y es necesario aprender a distinguir la delgada línea que delimita el arte de la destrucción.

RECUADRO

VERDADERAS MANIFESTACIONES  DE  ARTE

El término graffiti es de procedencia italiana, acuñado por los romanos, que plasmaban en las paredes y sitios públicos sus profecías y protestas, llevados por el incontenible deseo de compartirlas con sus ciudadanos.

Sus orígenes se remontan a civilizaciones aún más antiguas, los macedonios, los griegos, los egipcios con los jeroglíficos e incluso los hombres de las cavernas con pinturas rupestres en cuevas,  tumbas y viviendas para satisfacer a conciencia uno de los más ancestrales instintos del hombre: el de comunicarse.

En el artículo “Grafitis en Cuba”, del periodista villaclareño Luis Machado Ordetx, se señala que en nuestro país después del 1 de enero de 1959, con el triunfo de la Revolución, las pintadas adoptan por primera vez una aptitud de apoyo al nuevo contexto político y social que surgía, ya que sirvieron de  expresión a las renovadas ideas, con su utilización para plasmar consignas revolucionarias en todos los rincones de la Isla.

El grafiti no tuvo una tradición pictórica que le sirviera de soporte para  ser una expresión plástica, ya que solo alcanzó destellos aislados. No fue utilizado por la música, que pudo darle el punto de apoyo necesario para proyectarse, por lo cual no se ha consagrado como representación del rap, género musical que lo identifica.

Con el transcurso de los años se han utilizado por distintos  artistas, como Lázaro Saavedra, quien los mezcla con variadas formas plásticas (pintura, instalación, performance), dándoles en algunos casos un lugar sobresaliente y en otros como mero telón de fondo, pero no menos importante para la lectura completa de la obra plástica a la que sirven de soporte.

Pie de foto: 1-Ejemplo de grafitis que contribuye al incorrecto uso la lengua. 2-Muestra del deterioro a los medios públicos por las pintadas de los jóvenes.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo entrada: De presentación del tema.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos. 
Tipo de transiciones: Uso de sinónimos, repetir en una oración una palabra de la oración anterior, repetir conceptos en términos diferentes, subtítulos y muletillas.
Tipo de cierre: De instancia a la acción.
Tipo de reportaje: Interpretativo Explicativo.

Tema: Los grafitis y su influencia en la degradación estética del municipio artemiseño de San Cristóbal.

Situación problémica: Los grafitis son realizados por los jóvenes en los más disímiles lugares, propiciando la degradación estética del municipio sancristobalence.

Objetivos colaterales: Analizar cómo influyen los grafitis en el incorrecto uso de la lengua, siendo muestra del bajo nivel de una parte de la población y en el deterioro del medio ambiente por los materiales que se utilizan. Además, diferenciar cuándo una pintada es una expresión artística y cuándo no.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Constitución de la República de Cuba, artículo 39, capítulo V.

Código Penal, artículo 243.

Artículo “Grafitis en Cuba”, del periodista villaclareño Luis Machado Ordetx, publicado en el mes de noviembre del año 2011 en el Periódico El Invasor.

Directas:

Esperanza Iglesias Delgado, pintora y miembro de la dirección de Cultura del municipio (oficial, especialista, juicio analítico).

Liset Rodríguez  Dubet, estudiante del preuniversitario José Licourt Domínguez (testigo, no implicada, juicio analítico).

Isabel Gutiérrez Iglesias, vecina de la Comunidad Microbrigada Noel Camaño (testigo, implicada, juicio de valor).

Dailín Hernández Tamayo, fiscal jefe del municipio de San Cristóbal (oficial, especialista,  juicio de valor).

Miguel Ángel Rojas León, primer teniente (oficial, implicada, juicio de valor).

Rosibel Henríquez Villa, vecina de la comunidad Ramón López Peña (testigo, no implicada, juicio analítico).

Guillermo Peñate Serrano, quien radica en la comunidad Santa Cruz de los Pinos (testigo, no implicada, juicio analítico).

Gerardo González Alfonso, chofer del ómnibus ruta San Cristóbal- Santa Cruz de los Pinos (testigo, implicada, juicio analítico).

Dolores Regalado Fernández, profesora de Español-Literatura del preuniversitario

José Licourt Domínguez (testigo, no implicada, juicio de valor).

José Armando Amaro Blanco psicólogo del policlínico Camilo Cienfuegos (especializada, no implicada, juicio de valor).

Estudiante de la ESBU Guillermo Castillo con el nombre omitido para proteger su identidad (implicada, protagonista, juicio de valor y disyuntivo).

Felipe Benítez Labrador, joven sancristobalence de 19 años (no implicada, testigo, juicio analítico).

Soportes:

Hecho: Los grafitis son usados por la juventud para volcar sus anhelos “artísticos”, dotando a las calles de palabras obscenas y faltas de ortografía.

Antecedentes: En Cuba los grafitis no han tenido una tradición pictórica que le sirviera de punto para desarrollarse como expresión artística, por lo que se ha convertido en una forma de destrucción de los medios públicos, además de la pérdida de valores de una parte de la población.

Contexto: Las calles  del municipio sancristobalence se ha puesto en detrimento su visualidad estética por la acción de los grafitis.

Situaciones colaterales que también pudieran incidir: Mala educación que algunas familias dan a sus hijos. El sentimiento destructor de algunos elementos y la pérdida de valores que se acrecienta.

Textos complementarios: Recuadro acerca del surgimiento de los grafitis y su desarrollo en Cuba como manifestaciones artísticas.

Tipos de juicios: Analíticos, de valor y disyuntivo.