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Isla al Sur

ALGO QUE NUNCA OCURRIÓ

ALGO QUE NUNCA OCURRIÓ

La editorial Ciencias Sociales publica libro sobre oficial español poco conocido en la literatura cubana.

ALEJANDRO MADORRÁN DURÁN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Ante el fusilamiento de ocho estudiantes de Medicina, el 27 de noviembre de 1871, cuenta la tradición oral y varios autores que Nicolás Estévanez y Murphy, capitán español, rompió su espada como señal de repudio, pero el reciente libro de Elena Alavez Martín, profesora y periodista,  devela que el militar se opuso a la sentencia, mas no quebró su arma.

Nicolás Estévanez: su accionar ético, nombre del libro publicado en enero del 2011, da cuenta de que cuando el fusilamiento de los estudiantes de Medicina, el militar protestó airadamente en el Louvre. Sin embargo, no rompió su espada, pero sí la entregó después fuera de Cuba y no volvió a vestir el uniforme del Ejército español.

´´Lo que  me condujo a escribir el libro fue el desconocimiento que existe en Cuba y las historias falsas sobre ese personaje. Imagínese partir una espada toledana del siglo XIX. Mi propósito fue llevar a los lectores un pedazo olvidado de nuestra historia. En la Biblioteca Nacional de Cuba encontré Fragmentos de mis Memorias, autobiografía de Estévanez, ese texto constituyó la clave para conocer sobre el ilustre hombre´´, expuso la autora.

Los alumnos de la escuela primaria que lleva el nombre del militar canario, ubicada en el municipio Plaza de la Revolución, se han vinculado más con esta figura gracias a la obra de Elena Alavez. El volumen brinda la posibilidad de descubrir las diferentes aristas del pensamiento de ese defensor de la ética, comentó Mirelvis Velázquez, profesora del centro docente.

´´Este 27 de noviembre  se cumplen 140 años del crimen cometido por el colonialismo español contra los ocho estudiantes. Es justo recordar al noble oficial, quien exclamara ante tan horrendo hecho: ‘Antes que la patria están la humanidad y la justicia’´´, afirmó Ramón Torres Zayas, periodista de la revista Somos Jóvenes, quien participó en la presentación del libro de Alavez Martín, a principios del 2011, en la Sala del Louvre, ubicada en el Hotel Inglaterra.

En 1937 el historiador y patriota cubano Emilio Roig de Leuchsenring  erigió una tarja en honor a la digna actitud de Nicolás Estévanez, en el Hotel Inglaterra, el mismo lugar donde el capitán escuchó las descargas de los fusiles contra los jóvenes criollos.

Pie de foto: Nicolás Estévanez, capitán español.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial de Contraste.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Novedad o singularidad.
Otros valores noticias: Repercusión, Actualidad.
Tipos de fuentes: No documentales, primarias y secundarias, documentales.

EL CAPITÁN PANCHITO

EL CAPITÁN PANCHITO

Esta es una historia contada en regreso, justo el 7 de diciembre de 1896 cuando sobre el campo de batalla habanero de San Pedro, cae el general Antonio Maceo.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

En el campamento, y herido, el capitán Francisco Gómez Toro, Panchito, oye la noticia y parece desesperar. Parte a buscar a su padrino, y cabalga con un brazo en cabestrillo. Una obsesión le embarga: rescatar al Titán, y la leyenda mantiene que ante la inminencia del peligro y las voces para que cuidara de su salud, el soldado solo dijo: "Voy a morir junto al General".

En el fragor de la acción una bala enemiga lo impacta y cae sobre el Héroe de Baraguá. Al salir del desmayo, en la pequeña libreta y sobre el cuerpo del Titán, escribe: "Muero en mi puesto, no quiero abandonar el cadáver del general Maceo y me quedaré con él...". Después, un soldado español lo remata a machetazos.

Fue una muerte grande en la que los historiadores no terminan de ponerse de acuerdo. Algunos plantean que no pudo ser cierto que redactara las notas, de acuerdo con las heridas del brazo. Hubiera sido muy difícil. Incluso, hasta la posición en que quedaron los cadáveres es motivo de polémica, y son casi 50 las versiones sobre el deceso del General.

Pero ahí, en El Cacahual, sitio de sosegado rumor de árboles, descansan los restos de Antonio y de su ayudante, el joven valiente de solo 20 años, venido de dos grandes: de Máximo y de Bernarda (Manana). ¿Qué motivaciones tuvo aquel muchacho tan serio, sumamente introvertido como para aparentar más edad y darse por entero a una causa?

Había nacido sobre las dos de la tarde del 11 de marzo de 1876 en la manigua cubana, en los campos espirituanos de La Reforma. Un día después del suceso, Antonio Maceo visita a Manana y ella comenta que el niño tiene un defecto en el pie derecho. El Titán responde: "No hay novedad, porque el que necesita el guerrero para montar es el izquierdo". Es Maceo, años después, quien le otorga a Panchito el grado de Capitán, y lo selecciona para cruzar la Trocha entre Mariel y Majana, y avanzar hasta San Pedro.

El cuarto vástago de los Gómez dicen que era pensador, cariñoso, de parco hablar, buen jinete y nadador, goloso de dulces caseros como el padre, de largas escrituras, letra uniforme e intercambio epistolar múltiple. Dos pasiones abrazaba: la lectura y la reverencia por la mujer. Y un destino: cumplir con el deber.

Desde Montecristi había escrito a su padre, ya en Cuba: "...hasta que yo no haya dado la cara a la pólvora y a la muerte, no me creeré hombre. El mérito no puede heredarse, hay que ganarlo". Y es el propio Gómez quien en octubre de 1897, en un bello artículo sobre su hijo, recuerda que dos años antes, a las 12 de la noche del primero de abril y a la orilla del mar dominicano, dio el último beso a Francisco y a Maxito; y Panchito, apenas con la contención del potro que desea echarse a la aventura del viento, le dijo al oído, quedo e intenso para que nadie más oyera la frase premonitoria: "Muerto o a tu lado".

Y con esa obsesión por la libertad de Cuba, con solo 18 años escribió al Generalísimo su vástago: "Para ti van besos de tu hijo; pero no pienses en el hijo, ahora, piensa en el soldado más obediente y cumplidor que mañana has de llevar a la batalla".

En 1894 estuvo junto a José Martí como su secretario personal; de ese entonces apuntó el Maestro: "...de su corazón, tan pegado al mío que lo siento como nacido de mí, nada le diré por no parecerle excesivo". Y también, de aquel espíritu recto y austero escribió el Apóstol al Generalísimo: "No creo haber tenido a mi lado criatura de menos imperfecciones".

De esa etapa, pasajes muy bellos; pero uno retrata en cuerpo y alma a sus protagonistas. Panchito llevaba las notas de todos los gastos de los viajes entre Jacksonville, Nueva Orleans, Cayo Hueso y Centroamérica que realizaron, urgido el Maestro de buscar apoyo y organizar a la emigración. Mas, nunca faltaron a la promesa de no gastar más de tres pesos diarios, incluidas las comidas y los hoteles. Cuando cae abatido el Héroe de Dos Ríos, traía consigo el revólver que le regalara el muchacho.

Es el Panchito alto, trigueño y delgado que, enamorado de Leocadia Bonachea, no duda en dejarla en Cayo Hueso y renunciar a las nupcias con "...esa niña en cuya presencia eran tan grandes los latidos de mi corazón (...) que cada instante quería salirse por la boca, y cuando llegaba ahí tenía que mascarlo para que volviese atrás; pues si hubiera llegado a salir habría yo muerto de vergüenza, al pensar que aún no he andado la mitad del camino, que ese tirano "El Deber" me manda a andar...", como confesara a Pepa Pina, la esposa de Serafín Sánchez.

A la muerte de Panchito, Bernarda Toro parece derrumbarse, pero resurge y comenta: "...solo así, persuadida de que ha muerto mi hijo en los campos del honor cubano defendiendo la más hermosa causa y su más bello ideal, puedo encontrar valor para sufrir tan irreparable pérdida".

Es esa Manana fuerte, valerosa, inmensa, a quien el hijo escribió: "Aquel día que nos separamos, mamá, en aquel camino polvoroso; y que pisaban tan queridas plantas, yo pensaba en ustedes mucho, pero no me alteraba la tristeza. No hay necesidad de estar triste en este mundo cuando falta algún deber que llenar".

EL TIEMPO NO CREE EN INMORTALES

EL TIEMPO NO CREE EN INMORTALES

Emblemáticos inmuebles de Cojímar sucumben ante el descuido de sus habitantes y las autoridades responsables de ellos.

ALEX PÉREZ POZO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los tres símbolos arquitectónicos más importantes del pueblo de Cojímar sufren los efectos del tiempo y su valor cultural se consume con la decadencia de los inmuebles, sin que ninguna institución se encargue de su reparación.

“Todo se derrumba, va perdiendo vida. La historia que desde dentro de sus construcciones grita fuerte para ser rescatada, no tiene quien la escuche”, así se refiere Alejandro Pérez Núñez, miembro de la Asociación de Historiadores de Cuba, sobre la herencia arquitectónica de Cojímar.

El nombre de ese pueblo, que en arauco significa entrada de agua dulce en tierra fértil, fue inmortalizado por Ernest Hemingway, Premio Nobel de Literatura, en su novela El Viejo y el Mar. Pero Cojímar no es solo un “pueblo  de pescadores” como relata el escritor en su libro: el verdadero legado también está en las construcciones que estuvieron entre las primeras de su tipo en la Ciudad de La Habana y ahora solo dependen del tiempo para ser olvidadas. Ellas también constituyen el patrimonio del lugar.

“Hoy, en las condiciones más precarias que pueda estar una construcción se encuentra el Hotel Campoamor, deshecho en medio de tierras inútiles”, agrega Pérez Núñez, tras observar la huella que ha dejado el paso de los años sobre el hotel fundado en 1907.

El Campoamor estaba entre los más lujosos de América Latina en los inicios del siglo pasado y fue instituido por Doña Pilar Samohano Fernández, señora de la alta aristocracia habanera, también dueña del Hotel Telégrafo y los Helados de París, ubicados en la famosa acera del Louvre de la época, en el Parque Central,  junto al Hotel Inglaterra de la capital.

En el lugar, calificado como la “taza de oro de la costa Norte”, también existía el Cojímar Beach Club, instalación de recreo del Hotel Campoamor,  donde venían a veranear las familias más adineradas de la época, “porque esta era la única playa de la ciudad de La Habana, según  afirma el Historiador Ricardo V.  Rousset, en su libro Historia de Cuba 1918, Relación de Balnearios”.

Entre las personalidades asistentes a la apertura del hotel estaban la viuda de José Martí, Doña Carmen Zayas Bazán y su hijo, el capitán José Francisco Martí, junto al alcalde de la ciudad y el de la villa de Guanabacoa en aquel entonces.

Al reseñar su inauguración, los cronistas de la época escribieron en el periódico El Debate: “Podemos afirmar que el Hotel Campoamor compite con los mejores situados de las populosas ciudades americanas, y eclipsa victoriosamente al tan nombrado hotel de Atlantic City”.

Sin embargo, el gobierno presidido por Mario García Menocal adquirió el inmueble el 1ero. de julio de 1916, para prestar servicio como centro médico-educativo “Preventorio Antituberculoso José Martí, uno de los catorce centros asistenciales infantiles existentes en Cuba, considerados como asilos de niños, en los cuales eran atendidos los menores a cargo de la Dirección de beneficencia. 

No es hasta el triunfo de la Revolución cubana que el centro educacional preventivo se convierte en Oficinas del Ministerio de Educación (MINED)  en 1986; luego se convirtió en un almacén para las microbrigadas, hasta el día de hoy.

Allí descansan historias, secretos y un importante espacio que se desaprovecha. “Revivir el Campoamor sería como un sueño hecho realidad”, comenta el historiador Alejandro Pérez Núñez. 

Las autoridades actualmente responsables del inmueble, pertenecientes al Ministerio de Educación, “no tienen  recursos para reparar el centro y este necesita una gran cantidad de dinero, además,  hay inversiones que son más importantes”, argumentó Luisa Estévez Carmona, encargada del estado de centros educacionales del municipio Habana del Este.

Pero el Campoamor no es el único inmueble de gran valor histórico que permanece en el abandono. “Cada noche que me acuesto a dormir lo hago con el miedo de no poder despertar, el techo de aquí está como una telita, con filtraciones y todo”, dice Lucrecia Ruiz, de 48 años, habitante de la Quinta Boada o Quinta de Pedralves como se le conoce hoy.

“La edificación es una verdadera obra de arte y patrimonio de la historia de La Habana y la localidad. Aquí vivió hace muchos años Don Joaquín Boada, señor acaudalado, dueño de la fábrica de jabones y velas La Purísima, quien utilizaba la vivienda como quinta de veraneo en los meses de junio a agosto”, cuenta el historiador.

En los jardines de esta construcción, terminada en 1910, se reflejaba una de las primeras incursiones del estilo “art noveau” en Cuba;  además, poseía su propio pozo para abastecerse de agua, algo poco común para aquella época, según el libro 500 años de construcciones en Cuba, del historiador Juan de las Cuevas Torayas.

Hoy la edificación alberga cinco familias para un total de 20 personas. Para Carlos Fonseca, de 13 años, la experiencia de vivir allí es fantástica: “Todos los niños de la casona jugamos entre sus antiguas cocheras, por sus parques y nos gusta creer que vivimos en un casón mágico y que hay un hombre del saco del que siempre huimos”.

A pesar de que la Quinta Boada fue un emblema de la arquitectura epocal, tras el triunfo de la Revolución la edificación fue entregada a la Institución de Vivienda Municipal, que autorizó los espacios a las personas ya habitantes del lugar. Desde entonces, la suerte de la estructura del palacete está en manos de sus moradores, incapacitados económicamente para asumir su restauración.

“No tenemos dinero suficiente para repararla, ni reuniendo todas la familias del lugar. El país y nosotros incluidos atravesamos una crisis desde hace muchos años”, dice Claudia Corrales, quien utiliza su espacio como estudio de fotografía.

“Hoy la casa quinta ha sufrido muchas modificaciones, también el paso de ciclones y el efecto del tiempo ha dejado sus marcas. La majestuosidad de esta obra arquitectónica se ha quedado solo en fotos y en la memoria de pocos”, confirma el historiador de la localidad, Alejandro Pérez Núñez.

En una situación similar se encuentran los habitantes del Hotel residencial La Lomas. Yohanka Pérez, una de sus residentes más antiguas,  manifiesta que “aquí vivimos muchos y el espacio no es suficiente. Las paredes están deterioradas y al techo no le queda mucho”.

La infraestructura fue modificada con disímiles construcciones adyacentes que se erigen hoy en el residencial, deformando la idea inicial para la cual fue concebida. Con las ampliaciones, los habitantes de allí pretenden tener un mayor espacio en los terrenos y “aprovechar al máximo lo que nos dieron”, según Hilda Fuentes, una de las habitantes del lugar.

El residencial Las Lomas fue construido en los años veinte del siglo pasado y luego pasó a ser la fábrica de la marca de ropa Mayflower, iniciada por  una pareja de judíos emigrantes de Polonia en 1943, que llegó a Cuba huyendo del fascismo en su país.

“En los inicios de la etapa revolucionaria esta edificación fue entregada a las familias que hoy habitan allí, dejando la fachada y sus alrededores a la merced del tiempo”, argumentó el historiador de la localidad.

A decir de Alejandro Pérez Núñez, “si no se toman las medidas necesarias para salvar estas infraestructuras, veremos como el César, caer nuestro pequeño imperio, porque sin lugar a dudas el tiempo no cree en inmortales”.

FICHA TÉCNICA:

Tema: El deterioro y abandono de tres de las construcciones más importantes en Cojímar.

Propósito: Demostrar que estas construcciones se encuentra en un estado deplorable y no está en manos de sus habitantes, en la mayoría de los casos, rescatarlas.

Objetivos colaterales: Investigar los hechos que hicieron a estas edificaciones importantes en la historia. Demostrar que las edificaciones deberían ser patrimonio arquitectónico de Ciudad de la Habana.

Fuentes consultadas:
Especializadas: Alejandro Pérez Núñez, historiador de la localidad, y Luisa Estévez Carmona, encargada del estado de centros educacionales del municipio Habana del Este.
No especializadas: Pobladores de las edificaciones deterioradas.
Documentales: Cuevas (de las) Torayas, Juan. “500 años de construcciones en Cuba”, Editorial Boloña. 2000.
Periódico El Debate, X de julio 1907. Solo posee el recorte de periódico.

Tipos de juicios:
Todos los juicios emitidos por las personas encuestadas en las edificaciones son juicios analíticos, pues estas valoraciones son percepciones del problema.
Los expresados por Luisa Estévez Carmona, encargada del estado de centros educacionales del municipio Habana del Este, y Alejandro Pérez Núñez, miembro de la asociación de historiadores de Cuba, son juicios de valor.

Hecho: Las tres edificaciones más importantes de Cojimar se deterioran con el paso del tiempo sin que ninguna institución se encargue de su reparación.

Antecedentes: El Campoamor pasó a ser de uno de los hoteles más lujosos de América Latina, en los inicios del siglo pasado, a un almacén de microbrigadas. Luego del triunfo de la Revolución, la Quinta Boada, otra de las edificaciones olvidadas, pasó a manos de Vivienda Municipal, que autorizó los espacios a las personas ya habitantes del lugar. Desde entonces, la suerte de la estructura del palacete está en manos de sus moradores, incapacitados económicamente para asumir su restauración. El antiguo hotel residencial Las Lomas ha sido modificado con disímiles construcciones adyacentes, deformando la idea inicial para la cual fue concebida en los años veinte del siglo pasado.

Contexto: Las familias que viven estas edificaciones no tienen condiciones económicas que les permita  repararlas. Además, ellos desconocen la historia y el patrimonio que atesoran; y por tanto, la necesidad de rescatarlos. El estado actual de las construcciones es excesivo y hay posibilidades de que  peligre la vida de alguna de sus habitantes. Ninguna institución o empresa se encarga de estas edificaciones.

Proyecciones: El historiador asegura que si nadie se encarga de la reparación de estos inmuebles, acabará perdiéndose su patrimonio.

Tipo de Título: Llamativo.
Tipo de Lead: Clásico de Qué.

PARA ESCRIBIR UN CICLÓN

PARA ESCRIBIR UN CICLÓN

LUIS ANTONIO GÓMEZ PÉREZ,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Luisito tiene solo 11 años y le encantan los días grises y lluviosos. Quizás su predilección es tal porque, cuando llueve, su maestra es más comprensiva mientras pasa la lista, y como los fines de semana son tan corticos…

Cualquiera diría que a él no le gusta su nueva escuela en Guanabacoa, pero no es cierto; ¡cómo no le va gustar si allá hay decenas de matas de mango y hasta un refugio antiaéreo que hace las veces de pasadizo secreto!

Hoy Luisito no puede ir a clases porque el cielo amaneció demasiado gris y más lluvioso que nunca. Él imaginaba que este iba a ser un fin de semana largo, la voz se había corrido entre todos en el aula: “El jueves viene un ciclón, no hay escuela.”

Esta vez quedarse en casa no es igual a otras veces a pesar del aguacero. Para empezar, nadie fue al trabajo y desde que cortaron la electricidad los únicos sonidos que se escuchan en la sala son los del viento y el radio de pilas. Por el altavoz del artefacto a cada rato un señor repite algo como: “Nota informativa sobre el Huracán Michel.”

A su edad no tiene una idea muy clara de lo que entraña un ciclón, para él solo significa un par de días de descanso extra. ¡Claro, cómo no vive en medio de la ruta habitual de los huracanes!

Luisito se aburre. En la casa nada queda por hacer: macetas recogidas, ventanas empapeladas, agua acopiada para los trajines de la cocina. Tampoco sus juguetes logran levantarle el ánimo, él siente que ya está un poco grandecito para batallas entre soldados de plástico.

Bien pudiera ponerse a leer, le fascinan los libros. La última vez que se quedó en casa a causa de un aguacero devoró las páginas de El último de los mohicanos; pero hoy no tiene deseos.

Ahora Luisito está tumbado junto a la puerta de la calle con libreta y lápiz en mano. Ese siempre ha sido uno de sus lugares preferidos en días lluviosos, pues por una hendija se cuelan el aire y el olor frío de la lluvia y hasta pueden sentirse pedacitos de día gris…

Seguro Luisito vivirá varios ciclones más después de este, algunos iguales de aburridos, otros más agitados, también un par de ellos angustiosos; pero de Michel guardará un recuerdo especial: el agua, el viento, el color del cielo y una hendija quizás más grande de lo normal le revelaron su pasión por escribir. En la libreta, abierta por las páginas iniciales, puede leerse lo siguiente:

Ciclón / Con un viento huracanado / mi lápiz su danza empieza. / Yo, con dolor de cabeza, / la razón coloco a un lado. / Para no quedar mareado / por dar vueltas mientras ando / abro una puerta y, volando, / salen todos mis papeles. / Creo escuchar cascabeles, / seguro estoy delirando.

Clases de contorsionismo / toman verdes señorones, / y las vacas, sin aviones, / las de paracaidismo. / Nada por el cielo mismo / algún que otro cacharro: / un cubo, una olla, un jarro / y un batallón de canciones. / Sin duda estas vacaciones / las termino con catarro.

ADRIÁN BERAZAÍN: JOVEN DE ESTOS TIEMPOS

ADRIÁN BERAZAÍN: JOVEN DE ESTOS TIEMPOS

ALINE MARIE RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Para el joven Adrián Berazaín el diseño es una forma de expresión; y la música, algo único. Escondido detrás de una tímida sonrisa, el Berita es ese trovador que impresiona a todos en cada presentación.

A pesar de su juventud, ha compartido el escenario con cantautores como Liuba María Hevia, Frank Delgado, Vicente Feliú y Augusto Blanca, entre otros. Como si fuera poco, el sonido de su armónica ha acompañado la banda sonora de la telenovela El balcón de los helechos.

Mientras estudiaba Diseño surgió el proyecto La Séptima Cuerda, gracias al cual fueron apareciendo invitaciones a eventos trovadorescos en distintos lugares del país, como Al sur de mi mochila, en Cienfuegos; el Longina, en Villa Clara; y la Jornada Nacional de la Canción Política, en Guantánamo. En ellos, sin más aspiraciones que entregar lo mejor de sí, el Berita comenzó a ganar seguidores.

—¿Por qué te interesas por la música?

Mi abuela estudió piano y a mi padre le gustaba tocar la guitarra, pero nunca me interesé por ningún instrumento, hasta que ingresé al preuniversitario. Un fin de semana, al regresar de la escuela, dije: tengo que aprender a tocar guitarra. Me decidí porque estaba claro que con mi cuerpo y mi cara esa era una manera de llamar la atención de alguna muchacha.

—¿Qué influencias musicales

reconoces en tu obra?

Desde pequeño escuchaba a Silvio Rodríguez, Los Beatles y Queen. Mis canciones llevan el sello de Silvio, Pablo, el Benny, el trío Matamoros, pero también de Fito Páez, Joaquín Sabina, con mucho del rock brasileño y el blues de Nueva Orleans.

—Entre la música y el diseño,

¿qué prefiere Berazaín?

El diseño resulta fascinante, es una profesión que me atrapa. En cambio, la música es algo único. Cuando canto aparece una magia que hace desaparecer los problemas. Al terminar, los aplausos del público se convierten en un momento infinito; esa emoción es incomparable. Quiero dedicarme en el futuro más a la música, aunque no dejaré de diseñar.

—Junto a la guitarra siempre

te acompaña la armónica.

¿Cómo aprendiste a tocarla?

De manera autodidacta. Al principio escuchaba grabaciones de Pablo Menéndez y de Roberto «Keko» Fajardo, miembro del grupo Extraño Corazón. Después, me llegaron discos de intérpretes de Nueva Orleans, en los que sonaba la armónica del blues, la que más toco. En el camino existieron personas que me ayudaron, como Santiago Feliú, Keko y José, este último del grupo Sociedad Habana Blues. El secreto siempre estuvo en estudiar mucho.

—Siendo tu padre, Antonio Berazaín,

un reconocido humorista cubano,

¿nunca has pensado incursionar

en el humor?

En tiempos del pre pertenecí a un grupo de teatro, donde interpreté monólogos humorísticos escritos por mi padre. De esa experiencia aprendí que lo más importante es primero hacer sonreír a los demás, para después ponerlos a pensar. Sin embargo, nunca perderé el sentido del humor, es genético.

—¿Qué significó formar parte

de La Séptima Cuerda?

Surgió en el 2002, a partir del hecho de no tener un espacio donde tocar. Allí se fueron sumando amigos como Mauricio Figueral, Jeiro, Pedro Beritán, Juan Carlos Suárez, quienes crecimos con la peña. Nos reuníamos una vez al mes en la galería de la biblioteca Rubén Martínez Villena. Era como un laboratorio. También tocamos en las facultades de Comunicación, Economía, y Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Nunca nos desintegramos, decidimos que cada uno buscaría su camino. Quizá en el futuro nos volvamos a unir.

—¿Cómo se define Adrián Berazaín?

Soy un joven de estos tiempos. Me gusta hacer las cosas bien y, sobre todo, me gusta conseguir que las personas a mi alrededor se sientan felices. Trato de ser lo más sencillo y sincero aunque, a veces, como dice Sabina, digo mentiras piadosas.

 

JACK Y LOS MOGOTES MÁGICOS

JACK Y LOS MOGOTES MÁGICOS

Veinte años atrás sería de gran arresto trepar por las paredes de una montaña en Cuba. Hoy es notable el desarrollo de la escalada como deporte de aventuras, que enfrenta serios obstáculos donde  principalmente se  practica: Viñales.

ANTONIO ERNESTO GUZMÁN,
estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
   
Jack nunca hubiese imaginado que en pleno siglo XXI, seguidores de una técnica extrema practicada hace sólo diez años en Cuba requiriesen sus legumbres maravillosas.

En Viñales, un deporte compite contra Tulipanes y a pesar de intentar mercaderes de caminos ofrecer semillas, ninguno ha logrado brindar granos extraordinarios para alcanzar cúspides.

La escalada es hobby extendido en la capital del carso del país. Al mismo tiempo que muchos adolescentes se deleitan con el deporte nacional o el fútbol, otro considerable número de jóvenes experimentan similares emociones en las laderas de los mogotes. Sin embargo, el ejercicio de dicho entretenimiento se ha convertido en faena furtiva en esta región vueltabajera, debido a la falta de áreas aprobadas para la práctica del mismo. 

Todos los adeptos a la escalada se cuestionan la inexistencia de un permiso para trepar. Conocen que Viñales está declarado Parque Nacional, pero no entienden por qué esta condición impide la materialización del pasatiempo.

“¿Cómo lograremos escalar si no podemos tocar los mogotes?”, se preguntan los trepadores.

Viñales, centro de la escalada en el país

Según información facilitada por Yarobys García Martínez, presidente del Club de Escalada Viñales, en el año 2001 la localidad se convirtió en el epicentro de la apertura de rutas tanto por cubanos como por escaladores extranjeros. Los trepadores Craig Luebben, Armando Menocal, Paúl Laperriere, Cameron Cross, conjuntamente  con un grupo de La Habana, comenzaron a visitar con regularidad al municipio occidental. Es en este período en el que los primeros escaladores viñaleros comenzaron a abrir rutas con cierta constancia. El Palenque, La Costanera y la zona del Mogote del Valle en Viñales, así como La jaula en Tapaste, fueron de los primeros sectores equipados

¿A la cima sin solapín?

Adrián Pérez Hernández labora como instructor de arte en la escuela primaria viñalera Eduardo García Delgado. Comenzó a escalar hace seis años, cuando un amigo lo embulló y fueron a la montaña. Desde sus inicios, presentó problemas con guardabosques y guardaparques, quienes siempre informan que por encontrarse en áreas protegidas no se debe escalar. Otras veces le comunican la existencia de zonas aprobadas, pero cuando menos imaginan, regresan nuevamente para pedir un permiso. Relata que él y sus amigos preguntan a los “vigilantes” del Parque dónde se puede conseguir la autorización necesaria y no obtienen respuesta alguna, porque sencillamente, estos no conocen la información.

 
“Estamos esperando la legalización del deporte desde que comenzamos a practicarlo. Nos dicen que se resolverá el problema, pero no aparece solución para esta traba. Mientras, seguimos trepando a expensas de llamados de atención y posibles multas.  Nosotros somos ecológicos: no destruimos la naturaleza. ¿Por qué no podemos hacer deporte sano?”,  dice el instructor.

Todos para uno y ¿algo para todos?

El Grupo Básico para el Desarrollo de la Escalada en Cuba (GBDEC) –que pretendía insertarse de manera oficial en el movimiento deportivo cubano y ser reconocido institucionalmente por el Estado- se fundó el 26 de julio de 2005 y nucleó al naciente grupo de escaladores en el país.

Como extensión del GBDEC, un mes después se creó el Club de Escalada Viñales (CEV), que está esencialmente dirigido a organizar a los escaladores en Pinar del Río.

Acciones como esta corroboran la seriedad otorgada al deporte por los practicantes, quienes defienden que los partidarios de la idea de que escalar es un capricho, se percatarían de su error, al observar cómo los seguidores del pasatiempo se aglutinaban en un grupo único, con proyectos encaminados a contribuir junto al Parque Nacional con el cuidado del medio ambiente.

Anualmente el Club confecciona un plan de actividades y en espera del asentimiento de áreas para materializarlo, no pueden realizar la totalidad de las acciones planificadas.

Quítate tú pa´ ponerme yo

Alberto Javier Leiva es uno de los tantos trepadores viñaleros. Un día, mientras escalaba con dos amigos extranjeros, un guardaparques se le acercó y amenazó con multarlo por su práctica ilegal.
Quedó atónito al distinguir la presencia de otros turistas que acompañaban al vigilante, quien a la vez, les servía de guía y “lo más seguro - explica-  estaba cobrando por su colaboración”. Paradójicamente, el encargado del cuidado de la zona cometía una infracción.

Muchos practicantes manifiestan lo habitual de estas violaciones. Expresan cuánto les molesta que un trasgresor de las normas del Parque Nacional pretenda señalarlos y amonestarlos por sus visitas a los mogotes. “No se puede exigir moral en calzoncillo”, esgrimen.

Otro  alpinista, víctima de varios problemas por escalar sin permisos -no deseó la publicación de su nombre-, rememoró una anécdota.

“En una ocasión caminaba hacia la elevación El Valle para escalar con mi novia. Un inspector me detuvo y me explicó la imposibilidad de trepar acompañado de una turista. Le expresé que era mi pareja, pero este indicó que para un cubano no estaba permitido escalar con extranjeros, porque se suponía que sería retribuido monetariamente por servirle de guía.”

Este es uno de los principales problemas existentes. Algunos trepadores cobran a los excursionistas foráneos por servirle de mentor y ya se ha creado sobre el grupo de practicantes una imagen negativa.

Al respecto, Yarobys García, presidente del CEV, señal la implacabilidad de la generalización: “Quienes lo hacen representan una ínfima parte de los alpinistas y ninguno pertenece al Club. Nosotros acompañamos a turistas a la montaña y ellos, en agradecimiento, muchas veces nos proporcionan materiales necesarios para el desarrollo del deporte. Nunca  hemos pedido un centavo por acompañarlos.

Parte de esos dispositivos adquiridos los donamos a los seguidores del entretenimiento en otras provincias, que están desprovistos de estos equipos”, agregó.

La gran paradoja

Arturo Suárez García, director del Instituto Nacional de Deporte y Recreación en Viñales (INDER), comenta el estrecho vínculo de esta institución deportiva con la nueva distracción, ya que está reconocida legalmente en el país como una opción recreativa. Plantea que apoyan el desarrollo de la escalada en  actividades como la realización de festivales, pero mientras no exista un permiso para trepar en el municipio, todo queda minimizado.

En estos momentos se encuentran sumergidos en la idea de confeccionar una pared artificial en el estadio municipal Sergio Dopico para la práctica masiva del deporte, agrega Suárez García. Además, cuentan con un profesor de recreación que apoya la actividad con un círculo de interés que integran alumnos de la secundaria básica Antonio Guiteras y las escuelas primarias Adela Azcuy y Eduardo García. 

Hasta la fecha (2009), en el municipio se han realizado los pasos pertinentes para la obtención del permiso para trepar. La escalada está incluida en el Plan de Manejo 2004-2008 del Parque Nacional Viñales como una nueva opción para los visitantes cubanos y extranjeros. Según el especialista principal del Parque Nacional Viñales, Yoel Martínez Maqueira, hace dos años iniciaron la fundamentación de tres áreas para la ejecución de dicho entretenimiento.

Elaboraron las propuestas con toda la documentación, avaladas por los organismos que a nivel provincial están relacionados con el asunto. El proyecto se envió a la Comisión Nacional de Turismo de Naturaleza (CNTN) para su aprobación y aún no se ha logrado dicho objetivo. Este grupo es el máximo responsable del consentimiento de la escalada. Está formado por representaciones de los Ministerios del Turismo (MINTUR), de la Agricultura, del Interior, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

Al parecer, todo intento de asentimiento está agotado, pero escalar en los mogotes viñaleros continúa siendo una actividad ilegal.

“¿Un pasito pa’lante, María?”

En el 2007 se intentó aprobar este deporte de aventuras para ofrecerlo como producto turístico. Los foráneos contarían con una oferta que, junto con las ya puestas en marcha -como las caminatas y las montas a caballo- se proponen en Viñales. Así, este entretenimiento quedaría establecido legalmente y los jóvenes practicantes, rigiéndose por un conjunto de normas, desarrollarían su ejercicio sin traba alguna. Pero no todo fluyó como se esperaba.

Telmo Lorenzo Ledo Llanes, especialista de la Dirección de Desarrollo del Ministerio del Turismo (MINTUR) y miembro del CNTN, explicaba que para ellos había sido de gran interés la consideración legislativa de la escalada. Relataba la discusión por el CNTN de un proyecto para intentar la aprobación hacía dos años.

“Nos percatamos de la necesidad de concebir una estrategia sanitaria para la seguridad del practicante. Era imprescindible la presencia de una ambulancia  al pie del sendero y en estos momentos, el policlínico de Viñales no cuenta con esa posibilidad. Este desacuerdo nos hizo bloquear la autorización”, apuntaba el especialista.

Entonces, el obstáculo para la aprobación radicaría en la presencia  de un vehículo de auxilio médico en la base de la montaña. Ningún trepador concuerda con esta alternativa. Explican que no existe en el mundo un lugar para escalar con este plan médico. “Es realmente fabuloso contar con un sistema de rescate tan perfecto” –añaden-, pero apelan a las características del relieve viñalero y explican que dada la cercanía de los mogotes al asentamiento urbano donde se enclava el policlínico, no es imprescindible la existencia de una ambulancia.

Al conversar con el doctor Héctor Torres Núñez, director Municipal de Salud en el municipio, puntualizó la existencia en el territorio del equipo médico necesario para prestar los servicios sanitarios a los escaladores si ocurría algún accidente; que cuentan con el personal médico capacitado para brindar la primera asistencia y con una ambulancia, la cual para utilizarse con estos fines solamente “es necesario coordinar trámites con el Centro Provincial de Servicio Intensivo de Urgencias Médicas”.

Al parecer, este problema queda minimizado. Rosendo Martínez, especialista de Interpretación y Ecoturismo del Centro Nacional de Áreas Protegidas (CNAP) y miembro del GNTN, no está de acuerdo con los escaladores en prescindir del vehículo de auxilio médico en la base de la montaña, e hizo alusión a otro asunto de “vital importancia”: la carencia de un sistema de comunicación.

Los alpinistas deben contar con medios que le permitan en caso de cualquier accidente, avisar a un posible puesto de mando del Parque o al policlínico viñalero. Reconoce que “la escalada es una oportunidad que se ha ido desperdiciando” y critica, “por los riesgos implicados”, su impulso de manera desorganizada. “Los ejecutantes pueden ser multados por sus prácticas ilegales. En nuestro país la integridad personal es objetivo primordial. Conocemos las ansias por  la aprobación de áreas para trepar, pero no podemos precipitarnos y obviar la seguridad personal de quienes practiquen el deporte”, apuntó.

Emma Bodggren, turista de nacionalidad sueca que escaló en Viñales durante dos meses, detalló sus cinco años de experiencia como trepadora en el país escandinavo. Durante el invierno practican en un gimnasio y al llegar el verano,  actúan al aire libre. Ella y sus compañeros escalan muy alejados de la ciudad y en caso de accidentes, llaman a un hospital y reportan el suceso. Muchas veces se tiene que llevar al lesionado hacia una zona de fácil acceso para la ambulancia. Comenta que eso ocurre en todas las naciones que ha visitado.

En muchos de los países del primer mundo funciona de esa manera. Existen unidades de salvamento preparadas y con notables condiciones materiales: vehículos para prestar la asistencia médica necesaria, medios de comunicación y equipos clínicos de última generación, y esto no está lejano de la realidad actual del sistema de salud cubano.

¿La historia sin fin?

Ledo Llanes agregaba otras acciones que pensaban acometer para aumentar las posibilidades de aprobación del deporte extremo. Explicó un proyecto concebido para la formación  de guías de escalada. “Ya existe una propuesta de la Escuela de Hotelería y Turismo  para calificar e incluso certificar a estos compañeros. No será necesario siempre para este tipo de producto en Cuba la presencia del guía, puesto que nos visitan turistas diestros con las técnicas del alpinismo, pero siempre debemos estar atentos en caso de auxilio”, demandaba el representante del MINTUR.

Los escaladores desarrollan en Viñales durante todo el año actividades para revitalizar este deporte de aventuras. Han realizado festivales y competencias de alcance nacional y cuentan con un círculo de interés para niños y adolescentes. Desde abril del año en curso lanzaron una página web que será su portal en el mundo (www.escaladaencuba.com).

Inconformes con su situación actual, proponen que se puede llegar a un consenso para obtener el anhelado asentimiento. Ellos pueden formar parte del comando de salvamento requerido y funcionar como guías “si eso es lo intimado para el permiso”. Además, instan a “pensar el deporte como tal y no como una opción turística más.” En Camagüey –en una zona también declarada Parque Nacional- existen áreas aprobadas para la escalada. El Paso de los Paredones es el nombre de la región. Entonces -se preguntan-, “¿por qué en Viñales no sucede igual?”.

Rosendo Martínez expresó que las condiciones en este lugar son diferentes, pero los escaladores vueltabajeros expusieron que en la Tierra de los Tinajones este deporte extremo apenas comienza y “los pocos ejecutantes no poseen el material necesario para la práctica: sólo tienen una cuerda y no cuentan ni con los zapatos requeridos para el ejercicio.”

Resulta penoso que en el lugar inspirador del Valle de la pájara pinta de Dora Alonso, un grupo de jóvenes deban jugar al ratón y al gato para materializar sus preferencias. ¿Necesitarán realmente los trepadores viñaleros a Jack y sus frijoles mágicos?

Recuadro

La escalada en Cuba

La historia de la Escalada en roca es bastante reciente en nuestro país: apenas una década ha transcurrido desde su nacimiento. Como modalidad deportiva comienza a gestarse en el mundo a principios de los años 70.

Es difícil definir quién fue el primero en escalar en Cuba. Un anclaje de clavijas encontrado en La Costanera (Viñales) es prueba de que alguien ya había tanteado  suerte años antes de lo estimado como su inicio.

Se dice que este deporte surgió dentro del movimiento de la espeleología. Grupos afines con las técnicas de progresión vertical comenzaron a experimentar con “tope ropes”. Quizás en un inicio sólo era una herramienta para utilizar en futuras exploraciones, pero este hecho fue  suficiente para que poco a poco el pasatiempo fuera ganando adeptos.

Lo que se conoce puramente como “Escalada en Roca” y específicamente, “Escalada Deportiva”, es una modalidad con raíces en el alpinismo, pero en la actualidad, por su práctica cada vez más creciente y su nivel de especialización,  constituye un deporte en sí mismo. (Información facilitada por Yarobys García Martínez, Presidente del Club de Escalada Viñales.)

 

UN MAL INJUSTIFICADO

UN MAL INJUSTIFICADO

 

La violencia tanto física, sexual y psicológica hacia la mujer, es un fenómeno latente en la sociedad cubana, que afecta sin distinción de raza, religión, nivel cultural o económico.

 

 

CLAUDIA ÁLVAREZ FERRALES,  
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.                                                             

Con una mortalidad del 0,4 por ciento, datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) muestran una tasa de incidencias de 114 lesiones por cada mil habitantes, en las que más del 70 por ciento son  mujeres.

La violencia tiene que ver con la utilización de la fuerza física o la coacción psíquica o moral por parte de un individuo en contra de sí mismo o de otra persona, constituye una amenaza de negación de las condiciones de posibilidad para la realización de la vida y la supervivencia

Según la socióloga Clotilde Proveyer, integrante de la Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana y del grupo de Trabajo Nacional para la Atención y la Prevención de la Violencia Familiar, se considera que en Cuba están presentes todo tipo de agresión física, psicológica o sexual, sin distinción de raza, religión, nivel cultural o situación económica.

“Se suele restringir la violencia al espacio intrafamiliar, algo que limita la visión de su alcance y oculta su origen, que es el producto de la intolerancia en la que hemos crecido”, afirmó.

La violencia psicológica en Cuba está más extendida que la física, aún así es un fenómeno presente en la sociedad, dijo Norma Vasallo, presidenta de la Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana.

“El propio ascenso social de la mujer, que representa un 66 por ciento de los técnicos y profesionales del país, se convierte en causa de impotencia masculina y detonante de manifestaciones violentas”, aseveró.

Una razón de la menor incidencia de violencia física sobre la mujer cubana lo ofrece Clotilde Proveyer, quien comentó que, “debido a su desarrollo social, las mujeres cubanas reaccionan más activamente ante la violencia intrafamiliar que sus pares de otros sociedades, incluso en países desarrollados económicamente”.

Un estudio realizado por la ONE, entre 2005 y 2009 en 150 parejas, arrojó que las conductas más frecuentes de la violencia psicológica eran la negación de palabras, discusiones constantes y los celos excesivos, consecuencia muchas veces del maltrato físico.

Por su parte, el Instituto de Medicina Legal analizó todos los casos de muerte de etiología homicida del sexo femenino y comprobó que del total de fallecidas en La Habana, el 45 por ciento murió a manos de su pareja y el 52 por ciento de estos homicidios ocurrieron en el hogar de la víctima.

La doctora Ada Caridad Alfonso, especialista del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), asegura que muchas mujeres no denuncian estos hechos, pues sienten vergüenza, miedo, o están tan laceradas que se encuentran inmovilizadas e incapacitadas para narrar y reeditar la situación de su vida ante la policía o un profesional.  

“Para muchos especialistas ser mujer constituye un factor de riesgo. No obstante, pienso que la vulnerabilidad aumenta cuando la persona vive con algún grado de discapacidad; no existen en la familia patrones adecuados en el establecimiento de límites y espacios; las relaciones de poder en la pareja son marcadamente asimétricas, no se cuenta con habilidades para decir no, ni para reconoce determinadas conductas abusivas entre las que se incluyen las que afectan la integridad del cuerpo y la sexualidad”, afirmó.

“Hoy me siento más joven, con ganas de vivir, creo que volví a nacer”, ese es el testimonio de “Lidys” -nombre que se ha utilizado para respetar el anonimato de la fuente-, de 25 años de edad, quien fue víctima de maltrato físico y abuso sexual de su propia pareja.

“La vida me jugó una mala pasada pero supe salir adelante. Me incorporé a la Casa de Atención a la Mujer y la Familia de mi municipio Cerro, matriculé en el curso de peluquería y soy otra. Ahora hago lo que me gusta, tengo muchos amigos y lo más importante, recuperé mi libertad”, aseguró.

Cecilia Núñez Nodarse, trabajadora social de la Casa de Atención a la Mujer y la Familia, expone que “cada día recibimos muchas mujeres que nos brindan la posibilidad de ser parte de sus vidas y ayudarlas a pasar esa página”.

Esta institución desde su surgimiento en 1990,  tiene el objetivo de fomentar la cultura familiar y sus puertas permanecen abiertas al mejoramiento humano de mujeres y hombres. Es un sitio para propiciar ayuda al necesitado, ofrecer consejos, dejar algún aprendizaje o sencillamente ofrecer un espacio donde se escuchen las inquietudes de todos, explicó Núñez Nodarse.

El doctor Luis Fonticiella Padrón, director del centro municipal de información y coordinador de la Sala de análisis de situación de salud y calidad de vida, del municipio de El Condado, en la provincia de Santa Clara, explica desde su experiencia que cuando la inteligencia fracasa y se es incapaz de negociar, las personas se vuelven violentas. Hay que aprender a pactar, a entender que la mayoría de las veces no tenemos un mundo a la medida y no por eso debemos actuar violentamente.

“Está claro que la violencia ejercida desde los primeros años de la vida engendra una personalidad violenta más tarde; todo esto se va reflejando del mundo individual al familiar y luego al comunitario, aseguró Luis Fonticiella.

Estudios de la ONE a nivel nacional en el año 2009, confirman que el 78 por ciento de las familias han vivido una situación violenta, donde el 75 por ciento de los niños y niñas lo han presenciado; han visto pegarle a la madre, discutir fuertemente a los padres o pegarse mutuamente.

Se asocia la violencia, únicamente o en primer lugar, con acciones físicas muy evidentes, lo mismo dentro que fuera del hogar. Las creencias y prejuicios establecidos por el tiempo y aún vigentes en la actualidad no sólo mediatizan una comprensión realista y abarcadora de este fenómeno, sino que, a veces, la naturalizan y legitiman.

FICHA TÉCNICA:

Tema: La violencia intrafamiliar y contra la mujer en Cuba.

Propósito: Conocer la situación actual de la violencia.

Objetivos colaterales: Saber la opinión de especialistas en el tema y lo que se hace en el país para la solución de este fenómeno.

Estrategia de Fuentes:
Fuentes Especializadas:
Clotilde Proveyer: socióloga, integrante de la Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana y del grupo de Trabajo Nacional para la Atención y la Prevención de la Violencia Familiar.
Norma Vasallo: Presidenta de la Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana.
Cecilia Núñez Nodarse, Trabajadora Social de la Casa de Atención a la Mujer y la Familia.
Datos Oficiales de la Oficina Nacional de Estadísticas.
Datos Oficiales del Instituto de Medicina Legal.
Doctora Ada Caridad Alfonso, especialista del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).
Entrevista realizada al Doctor Luis Fonticiella Padrón, director del centro municipal de información y coordinador de la Sala de análisis de situación de salud y calidad de vida, del municipio de El Condado, en la provincia de Santa Clara, en la revista del Grupo de Reflexión y Solidaridad Oscar Arnulfo Romero.
Fuentes no especializadas:
“Lidys”, joven de 25 años de edad, víctima del maltrato y abuso sexual.

Soportes a emplear:

Hecho: Detonantes del aumento de la violencia en Cuba.

Contexto: Desarrollo social de la mujer cubana.

Antecedentes: La existencia de las Casas de Atención a la Mujer y la Familia marcan un antes y un después en el tratamiento a personas con problemas de cualquier índole causados por la violencia, y también otros casos sociales.

Proyecciones: Resultados en el avance del proceso de atención a las mujeres que son víctimas de la violencia. 

Tipos de Juicios:
Analíticos: Estadísticas y fuentes especializadas que dieron su opinión sobre la problemática de las agresiones tanto físicas, psicológicas o sexual contra la mujer.
Disyuntivos: Cuando fuentes especializadas divergen, de una forma u otra, en su criterio acerca del tema.
De valor: Fuentes especializadas (doctor, socióloga, trabajadora social e integrante de una asociación gubernamental experta en el tema). 

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Cómo.

EL AGUACATE

EL AGUACATE

¿Sabía usted que el aguacate (palta), ha sido llamado el alimento más perfecto del mundo?

Se ha logrado esta distinción porque muchos nutricionistas afirman que no sólo contiene todo lo que una persona necesita para sobrevivir; pero también se ha encontrado que contribuye a la prevención y control de la enfermedad como Alzheimer, cáncer, diabetes, enfermedades cardíacas y otras condiciones de salud.

El aguacate (Persea gratissima o P. americana) se originó en Puebla, México, y su uso más antiguo se remonta a 10 000 años AC. Desde el año 900, el árbol de aguacate se ha cultivado y cultiva en América Central y del Sur.

En el siglo XIX, el aguacate hizo su entrada en California, y se ha convertido en un cultivo comercial muy exitoso. Noventa y cinco por ciento de los  aguacates producidos en los EE.UU. crecen en el sur de California.

El aguacate, tiene un alto contenido de fibra, sodio, y libre de colesterol, alimento que proporciona cerca de 20 nutrientes esenciales, incluyendo la fibra. Es rico en grasas saludables monoinsaturadas y poliinsaturadas (como los ácidos grasos omega 3), vitaminas A, C, D, E K, y vitaminas del complejo B (tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, biotina, vitamina B-6, vitamina B-12 y ácido fólico), así como el potasio.

Los alimentos naturalmente ricos en ácidos grasos omega 3, como el aguacate, son ampliamente reconocidos como el secreto para tener un corazón sano, un cerebro brillante y ojos de águila.

Dr. Daniel G. Amen. 

El Dr. Daniel G. Amen, un neurocientífico clínico, psiquiatra, experto en creación de imágenes del cerebro y autor del bestseller del New York Times, "Cambia tu Cerebro, Cambia tu Vida", incluye al aguacate como uno de los alimentos más importantes que puede ayudar a prevenir la enfermedad de Alzheimer. Eso no sólo a causa del contenido en ácidos grasos omega-3 del aguacate, sino también su contenido de vitamina E (revista internacional llamada "Enfermedades y Trastornos Asociados al Alzheimer", presentó sus conclusiones de años de ensayos clínicos); las dosis elevadas de vitamina E pueden neutralizar los radicales libres y la acumulación de proteínas para revertir la pérdida de memoria en los pacientes de Alzheimer; contrarrestar los síntomas del Alzheimer en las etapas temprana y retrasar la progresión de la enfermedad; el contenido de folato ayuda a prevenir la formación de las fibras nerviosas enredadas asociados con la enfermedad de Alzheimer.

Las virtudes del aguacate son demasiado numerosas para mencionarlas, pero aquí señalamos algunos cuantos beneficios para la salud que su perfil nutricional proporciona:

* Las grasas monoinsaturadas - Estos tipos de grasas ayudan a controlar los triglicéridos en la sangre, disminuir el colesterol en la sangre y controlar la diabetes.

* El folato - Esta vitamina B soluble en agua, promueve el desarrollo saludable de las células y tejidos. Según el "Instituto Nacional de la Oficina de Salud de los Suplementos Dietéticos", "Esto es especialmente importante durante los períodos de rápida división celular y el crecimiento como en la infancia y el embarazo. El folato es también esencial para el metabolismo de la homocisteína y ayuda a mantener niveles normales de este aminoácido."

* Luteína - Este es un carotenoide (pigmento natural) que protege contra las cataratas y ciertos tipos de cáncer, y reduce el riesgo de degeneración macular, la principal causa de ceguera en adultos de 65 años de edad y mayores. Los aguacates contienen tres veces o más luteína que en otras verduras y frutas comunes.

• Ácido oleico y Potasio - Ambos nutrientes también ayudan a reducir el colesterol y reducir el riesgo de presión arterial alta.

Así que ya sabe... A COMER AGUACATE.